Sunteți pe pagina 1din 41

Sigfried Giedion

El presente eterno:

Los comienzos del arte

Una aportación al tema de la constancia y el cambio

Versión española de

María LuiS4 Balseiro

®

 

-

-~

 

,

 

"

 

.

~-

J

-.

-

, •• '

-

-

. -_

--

~

-------------

-----

--- ---

---------------------

--

------

---

-

-

_- -_

-

--

-----~~------------ ---

TERCERA PARTE

LA SIMBOLlZACION

-

~_

o',

---

0'-

_ --------------~/

El SIMBOLO

EN

EL ARTE

PRIMEVO

Ames

que el arte,

el hombre

creó el símbolo.

El nombre

llegó :ardíamen-

ce, el símbolo

¡T)uy pronco:

aparece

excrcsión

del hcrnbre.

En su primera

en

los albores

mismos

forma rudirnenraria

del

surgió

afán

de

en la

·-f--.

_-'

-------------

El símbolo ro el arte primevo

107

mis simples,

aquí parece haberse

dado rienda

suelta J la imaginación

indivi-

dual.

y son

muchos

los casos

en los que

hasta

ahora

sólo

estar

se conoce

un

ejemplo

de determinado

tipo.

Estos símbolos

suele»

en !.;; partes

mis inaccesibles y La Pasiega.

de

las cavernas,

En su inaccesibilidad

como sucede

en Alrarnira.

se puede

ver una alusión

El Castillo

J h

especial

e~; musrcricnse

como

huella

de los primeros

tanteos del hombre

de Nean-

potencia

de la magia

que emanan,

Todavía hoy muchas de esas con˙guracio-

derthal

en busca de una organización

espiritual que trascendiera

sus sencillos

nes producen

una impresión

extrañamente

poderosa sobre el ccnremplador.

materiales

y su existencia

utilitaria.

Se han encontrado

huesos

con

líneas

por ejemplo en Alcarnira,

donde

todo

el techo

esd

atravesado

por símbolos

p.iralelas y dl.lgonJles

grabadas

o círculos

rojos, pero son tan fr:igmenc~r:os

en zigzag

de color

sangre,

tan grandes

como

los dibujos adyacences

de

·:¡I.le no permiren

extraer

ccnclusiones

seguras. Muy

distinto

es el caso

bisontes.

¡

JI1

<Y, xv¡

de las pequeñas

oquedades

semiesféricas

excavadas

en la roca,

que llamamos

La simbolización

nació

de la necesidad

de

dar

forma

perceptible

:l

c˙pulas. Los prehísroeiadores

nos informan

de que

los símbolos

hechos

lo irnperceprible.

SurgiÓ

tan pronto

como

el hombre

tUVO que expresar

 

por

una piedra

Son pequeñas

el hombre

más aneiguos

triangular

que

se conservan

del abrigo

en

la lápida,

son los descubiertos

en

sepulcral

de La Ferrassie,

que estaba

en Dordoña.

colocada

con

oquedades

hechas

ese lado

de función práctica, conscicuyen

hacia

abajo

sobre

el cuerpo

de un niño.

Estas c˙pulas,

carentes

en el arce paleolí-

un tcnómeno

muy com˙n

tico: su significación

Los símbolos

simbólica

no cscá exactamente

definida.

mágicos que aparecen

con mayor frecuencia

y a lo largo

la relación inquietante

expresada

el símbolo

e intangible

entre

la vida

y la muerte,

al principio

afirmó

que

etrusca

de maneras

muy primitivas.

Cuando 1- 1- Bachofen

se había formado

en la turnb i. pensaba

en la necrópolis

que

fue el punco de partida de sus pioneras investigaciones

sobre el simbolis-

mo

(1339). El material

en .que apoyarse

lo enconcró en los relieves tunerarics.

yen su profundo conocimiento

de antaño despreciados

por los arqueólogos,

de la literatura.

clásica. Desde entonces,

ranro

los daros materiales

como

de periodos

rnds dilatados

de la prehistoria

 

son simples. Consisten

en fexg-

nuestra comprensión

del simbolismo

han crecido enormemente.

y nuestro

meneos,

la parte

vale

por

el

todo:

una mano,

por ejemplo.

 

recién adquirido

conocimiento

del arte primitivo

ha corroborado

en gran

representa

en los cuales al ser humano

total,

los genitales

representan

la facilidad.

Pero

parte las teorías

de: Bachcfen.

es mis

dificil

dar sentido

al círculo,

que aparece

en

gran

n˙mero

de

form,is. grandes

y pequeñas:

depresiones

en forma

de raza hechas

en

la

piedra {tu pules], puntos

y discos

de

color [ponctuatious] y agujeros [perfor«:

Se avecina

una

era del simbolismo

tions}, J menudo

de forma

vjriable_

 

-

En

los

riern ?OS primitivos

los símbolos

se empleaban

a veces

solos,

 

Hay actualmente

indicios

de que

de: nuevo

nos acercamos

:1 una era

pero es más frecuente

encontrar

varios asociados e interrclacionadcs

: puntos.

del simbolismo,

y de que

una

fase

prolongada

de -realismo-

por ejemplo,

rcl

cionados

con manos,

con animales

o con rccríforrncs,

y

paso a nuevas concepciones

de la realidad,

una realidad

esd dejando de dirnens.ones

c˙pulas dispuestas

el! hilera

o una

sola asociada

a un animal

o encima

de

m˙ltiples

y significaciones

renovadas.

La presente

reavivación

del interés

se podían

precisar

más algunos

de los rn˙lriplcs

significa-

por el sirnbolo

y su significado

nos reconduce

 

él. De ese modo dos inhcrcnrcs

cada

símbolo,

y también

corno

el deseo de incrementar

acentuar un solo significldo

mejor

se puede estudiar

a sus orígenes prehistóricos. encero de: simbolización.

el proceso

dorninanrc,

con

la fertilidad.

signific.idos

los podemos

A estos conjuntos,

Es ahi donde De: hecho,

en la simbolización

esci

1:1 clave

de

todo

el arce paleolirico,

donde se cornbinrn

ditercnrcs

símbolos

diversos para hacer

desde los grandiosos

'grabados

y pinturas

de las cuevas - del sur de Francia

hincapié

en

un

solo

significado

concreto,

Il.imar «símbolos

'f España

hasta

los pequeños

artefactos

de

asta

de

reno.

En todos

los

cornpucsros-.

Además

simples y directos,

en los cicrnpos

primitivos

se elaboraron

de los símbolos numerosas

formls

complejas

y enrcrarncncc

abstractas,

LJ

inventiva

del horncre

en esta dirección

parece haber sido in.lgocable,

pero

con dio

los significados

se tornan

tanto

más

oscuros. Los nombres

dados

a estas formas

simbólicas

m:ís complejas

son

meras eriquceas : tcceiformes,

- cbviformcs,

na viforrncs.

En contraste

con

lo ocurrido

en

los símbolos

C:lSOS

lo concreto

ha sido

traducido

persistió

a símbolo, a lo largo

por re;líscl

que pueda

parecer. Esta transmutación hasta el periodo ncolitico, Hasta años recientes

de todo el arce paleolícico,

reinó

sin rival.

la importancia

en que la abstracción no han reconocido

los especialistas

del estudio siscernárico del contenido

simbólico del arte prehistórico.

Cuaneo

mis

se avanza

en esa invesrigación,

mis sorprende

la asombrosa

riqueza

de imaginación

que revela.

Parece

que ahí pudiera

estar la fuente

de mucha

_- +----------

7

1

----

-_

11

11

u

Ir.

111

11;

1 1I

11I

11 1 ¡ 1 I 1

l iJ-

/

1 ;

i l ;4

l'~

~;.

d

.:j :~

'". ! .•

le

';(

It

«

••

:-

)t

de la imaginería que se ha atribuido al arre griego, Pero I;¡ labor anterior de

todos los prehistoriadores

de objetos materiales, como hachas de mano y otros ˙tiles similares, Por consiguiente, en nuestra comprensión de lo que los símbolos significaban para el hombre prehistórico quedan todavía grandes lagunas.

y antropólogos

serios se dedicó a la c1asific;;¡ción

Hoy el denominador

com˙n

de

credo

y ritual

que en otro

tiern po

vinculaba a los hombres

entre sí ha

perdido

su fuerza, Mientras

que en

las eras primitivas

la magia, el mito y la religión suministraban

al hombre

una coraza espiritual Contra el entorno hoscil, hoy esrá desguarnecido

y

desnudo. Buscando

una compensación,

ha tenido

que crear símbolos

e

el pintor

surrealista Max Ernst escribió: -en 1930, tras haber compuesro con violencia

'i método

privado y personal:

im5genes interiores sacadas de sí mismo. Medio irónicarnenre,

I;¡ Femme 100 lites, fui visitado

casi a diario por mi f;;¡ncasma

el jefe de las aves Loplop- (1948, pág. 9), medio parece haber perdido I;;¡ clave de su propio

creyéndose sabedor de lo que le gusta y capaz de expresar

Hoy día el hombre

ser, aunque sigue

lo que siente. En el gUStO dominante de los tiempos se muestra el resultado

de esta 'pérdida,

o gobernante, se ha vuelto indiference

porque afecta a la esfera toda 'de I;;¡ actividad emocional.

. El hombre medio, ya sea gobernado

;;¡ la invasión de sucedáneos, al ersat z en el arre y la arquitectura,

a la

falsedad en la expresión: a este

proceso

es a lo que yo he llamado

.Ia

devaluación de los símbolos» (1948, págs, 329-363). Hace y;¡ siglo y medio

que es visible, pero sigue en marcha, El languidecimienco

de nuestra

vida

ccrnuniraria,

nuestro desvalimiento

a la hora de encontrar

formas

para

la celebración

o el tiempo

libre, nuestra

falt;¡ de capacidad imaginativa

para elaborar formas que contrarresten

indica el alcance de la desor icntación actual del hombre.

los males de nuestra cultura,

todo

No

es dificil encender córno

se ha producido

todo eso, El hombre

de hoy tiene que soportar

intelectual,

progresivamente.

reducida a un mero apéndice, roralrncnee incapaz de absorber y humanizar el conocimiento acumulado por el cerebro, El hombre está solo, Es posible que de nuevas transformaciones operadas en la esfera comunal surja alg˙n nuevo espíricu supra personal, Pero, por el momento, el hombre no tiene

nada a que acudir fuera de sí mismo. sobre la naturaleza de esos sírabolos pintores y poetas conrernporáneos.

una carga enorme

tiempo su mundo

y creciente de conocimiento emocional ha ido atrofiándose

se ha encogido

hasta quedar

y al mismo

Su maquinaria emocional

Esta situación puede darnos una pisca

que hoy despuntan

en la obra de los

El símbolo en el arte pn'mnJO

109

El resurgir de los símbolos

jean-Paul

Sartre es un poeta con vniones

de qué-clases de símbolos

son posibles hoy, En L'jmQ.~j"Qirl! (1940) afirma que, en contraste con la situación reinante en ¿pOCJS anteriores, la función simbólica ya no tiene su origen y explicación en el mundo exterior, -No aceptaríamos una concep- ción seg˙n la cual la función simbólica haya de ser añadida a la imagen

d~de fuerl ~a imagen ": eS,encialmence simbólica p~r su estructura misma.

(pag. 128), 'sm inrerrnediarjo de nmguna

forma, tiene acceso directo a las emociones) Los elementos conscirurivcs dominantes en el -arte contemporáneo- son formas desprovistas de significación aparente, y que sin embargo se imponen directamente a los sentidos. Estos símbolos difieren no sólo de los símbolos mágicos pocentes de la prehistoria, sino también de los símbolos concepruali- zados de los griegos, Los símbolos de hoy son anónimos: parecen existir ex- clusivamente para sí, sin significación directa, Sin embargo. están imbuidos de un atractivo inexplicable: la magia de sus formas, En cierto sentido, represenun un proceso i-egeneracivo o terapéutico. un escape del frenesi tecnológico. Junco a esros símbolos anónimos o formas sin significación directa se han resucitado e integrado en nuevos contextos otros milenarios. tomados del pasado remero, seg˙n se aprecia en la obra de Miró y Klec, entre otros. Sería fruccifero, aunque dificil, llevar a cabo alguna forma' de investigación que arrojara luz sobre el proceso de esta transformación

clase, el símbolo, por su misma

y sus m˙ltiples ramificaciones, No se puede decir hoy que las fuerzas de simbolización

Un gran lienzo que caprure codos nuesrros sentidos sirnulránearnente.

el CumrjeQ, puede ser un gran símbolo compuesto. Al tornar conciencia

de los m˙ltiples estratos que componen el tejido del alma, rrararnos de descubrir no sólo los limites dentro de los cuales la argumentación lógica

opera como una herramienta se puede usar esa herramienta,

Las leyes de la lógica vienen coloreando el pensamiento filosófico desde

el Renacimiento,

las áreas en que no

ya no existan,

como

segura, sino también

áreas de dimensiones psíquicas diferentes,

en especial desde el siglo XVII, Esta influencia tiene un

paralelo próximo dentro del ámbito óptico en la influencia de !J perspecciva en nuestra visión del mundo, Es precisamente contra esos criterios estrechos

de causa y efecto lógicos.y perspectiva óptica contra lo que actual protesta y se rebela.

la época

Ya no hace falta preguntar

el porqué, Nuestra

vista no es ciega para

1:

1:

¡.

I

,1

I

,

~.

I

I!:I 11 u

"

"

!!

ii

L

ji

ji_,

'1

j

los maravillosos logros artisticos de los siglos recientes; pero progresivamence hemos ido tomando mayor conciencia de la situación a que: el racionalismo nos condujo a lo largo del siglo XIX: la de vivir sólo para el momento, carentes de toda certeza frente a las decisiones que asumen dimensiones

.-- --

- ------------

psíquicas. La calle unidireccional el suburbio del materialismo.

--

-

de J;¡ lógica nos ha dejado

tirados en

El símbolo

como concepto

Fue el

modo de pensar griego lo que engendró la. forma conceptual

del símbolo. La palabra «símbolo-, ella misma de origen griego, fue absorbida

por las lenguas no tuvieron

más diversas, entre ellas el lacín, pese a que los

que ese concepto

en el hecho

encerraba

original.

Sus complicadas

para los griegos

La

romanos

variedad

en mucha estima el concepto que: representaba.

de la época

de que formaran tres sustantivos distintos

relaciones lingüísticas fueron

establecidas ya en 1810-18\2 por Friedrich Creuzer. El verbo griego original symba/lei" indicaba la acción de acoplar varias partes para formar una totalidad,

eran las de -unir», -enlazar- y «reunir partes

separadas •. La noción

por Platón, -uno compuesto

griego del símbolo es el regalo que el anfitrión hacia de parte de una moneda o anillo rotos .11invitado que se iba, de suerte que, al ser acopladas después aquellas mitades. los dueños o sus descendienres pudieran reconocerse mutuamente.

y sus variantes de significado

de significados

clásica se demuestra J partir del verbo

más simple de svmbolon,

por lo ranro, es la empleada

conocido del empleo

de dos •. El ejemplo más

El símbolo

vino a ser una señal de relación a la que se había provisto

alguno

de una significación

especial. Objetivarnenre,

no existe vínculo

 

El símbolo

en el arte primeTJO

111

Los comienzos

del planteamiento

simbólico

:\ l considerar la continuidad de la experiencia hurrrana tenernos

que

remontarnos a la cuestión primordial: ¿qué hay de fundamentalmente dife-

rente entre las apercepciones

con el mundo externo? Las herramientas (si !>C me permite: darles ese nombre) de que disponen el hombre y el animal, ¿son diferentes' o no? Demos la respuesca inmediacarnenee : lo que discingue al hombre del

animal es su planteamiento simbólico. En su ˙lcimo libro, AII lisay 011 IIIdll (19,g),

lo

que ofrece mucho de Cassirer recababa el distingue al hombre:

del hombre

y del animal en su transacción

esencial de sus obras anteriores,

el filósofo

Emsr

auxilio de los biólogos para dilucidar qué es lo que

del animal. El. biólogo alemán 1- J. von Uexküll elaboró en las primeras

décadas

misma época en que

espacio por eliminación del punto de vista ˙nico del Renacirnieneo. El bió- logo declaraba que ˙nicamentc un dogmatismo muy ingenuo podía dar por supuesta una realidad idéntica pJra todas las criaturas. La realidad no es algo ˙nico y homogéneo. Está infinicarnence diversificada, y presenta canees es-

un nuevo enfoque del mundo animal, Fue por la

de este siglo

los cubistas elaboraban

una nueva concepción del

quemas diferentes corno org:mismos hay. El mundo de la mosca yel mun-

do

del perro son esencialmente distintos. Hay un mundo de la mosca, y hay

un

mundo del perro.

Cada criatura vive en un universo propio, basado. en

su

propia experiencia. Cada especie posee un sistema receptor que recibe esrirnulos del mundo

entre el fr:lgmento de la moneda roca y el significado que se le ha concedido,

exterior,

y que varía con su estructura anatómica

propia. Cada una posee

ni

hay pista alguna

de esa relación que sea perceptible

para los sencidos:

también

un sistema efector mediante el cual reacciona

a esos esrirnulos,

se

les escapa.

El

símbolo retomó su significación suprapersonal y recobró

a fin de mantener

un equilibrio entre sus mundos interior y exterior.

su

papel original de imagen de algo que no se puede expresar directamente.

A la unidad operante establecida por esos dos sistemas la llamó Uexküll

En un pasaje sobre el simbolismo

.íe su Versad: ¡¡bit die Griibersymbolik

funerario de los antiguos;

da Alfen (Ensayo

da una

1859), Bachofen

formulación

simplificada del papel del símbolo: -Las palabras hacen finito

lo infinito;

los símbolos

conducen el espíricu desde el mundo

finito del

devenir

hasta

el imbito

del ser infinito-

(ed. de 195-+, p;Íg.52).

Así el

simbolo recupera su significación primitiva: innominado, es sin embargo

una realidad poderosa, vuelve a ser operarivo.

Creuzer y Bachofen, desechadas en su tiempo, se esr.in viendo confirmadas hoy.

y es ese significado Y así las primeras

consisccnre suyo

lo que hoy

como

intuiciones de hombres

- -----------

.1

,

Funkuouskrei», círculo de función.

La vida humana

ha de: obedecer

las mismas normas que gobiernan

otros organismos. Cada animal eseS. perfectamente adaptado a su entorno, y puede, seg˙n

su narurnlcza. restaurar el equilibrio entre mundo interior y mundo exterior.

¿Cómo restaura el hombre ese quilibrio

del mundo que le distinga del animal? Si es así, ¿cómo llegar a descubrirlo?

la marca

? ¿Existe algo en su apercepción

Resumiendo

la respuesca que da Cassirer a e~a preguntl:

disrinriva de la vida humana es que el hombre vive en una dimensión

nueva de la realidad. ¿Qué significa esro? Para establecer su adaptación al entorno

equilibrio entre sus mundos interior y exterior,

hombre

animales: el planrearnieneo simbólico del mundo.

y mantener

o restaurar el

el sistema efector del

enrre los

puede hacer uso de una cualidad que no se encuentra

El símbolo en tl aTte primtvo 113

De esta dimensión

nueva

---<> tal vez podríamos

decir, específicamente

simbólicas,

como

humano

cuando

se I;¡s integra

en

humana-

de la realidad

han brotado

el arte,

el lenguaje,

el mico y la

un artefacto

nuevo

lo' son en el mundo llamado ¡rost.

 

ciencia. La distinción

entre hombre

y animal

estriba simplemente

en que

 

Desde

sus primeros

pasos,

el hombre

ha hecho

uso del simbolismo

el hombre

no

vive

sólo

en un

universo

material,

sino también

en

un

en su enfoque

 

de todos

los aspectos

del mundo.

Hay tantas

 

esferas d'e!

universo

simbólico.

 

simbolismo

como actividades

humanas.

 

La ido

de Ernsc Cassirer

de que la marca

distintiva

de

la vida humana

 

El simbolismo

mágico se desarrolló

en el periodo

paleolítico,

en la

es su planteamiento

simbólico

ganó inmediata

aceptación.

Leslie White

Edad

de Piedra,

cuando

el hombre

por fuerza

tenía que

vivir

en

el' más

(1940) declaró:

.Hoy

empezamos

a darnos

cuenta

de que

el símbolo

es

Intimo

contacto

con la naturaleza:

cuando

se sentía

rodeado

 

de

fuerzas

I;¡ unidad

básica

de toda

I;¡ conducta

y la civilización

humanas

Toda

visibles

e invisibles

que parecían

amenazarle:

cuando

no

era

capu

de

conducta

humana

se origina

en el uso

de simbolos.

 

Fue

el símbolo

lo

distinguir

entre condiciones

subjetivas

y objetivas;

cuando

b imagen

de

que transformó

en hombres

a nuestros antepasados

antropoides

y les hizo

 

animal

o humano,

emanaba

tales fuerzas mágicas

que imagen

humanos,

Todas las civilizaciones

han sido generadas

y perpetuadas

˙nica-

un ser, fuera y realidad

se fundían

una en otra.

 

mente

por

el uso

de

símbolos.

Es el símbolo

lo que

transforma

a un

 

Fue la época

del

cazador.

recién nacido

de Homo sapiens en ser humano

Toda

la conducta

humana

 

consiste

en, o depende

de, el uso de símbolos.

La conducta

humana

es

una conducta

simbólica;

simbólica

es conducta

humana.

El

Los símbolos

 

y la arqueología

 

símbolo

es el universo

la conducta de la humanidad.

(pág. 229).

 

Es esta

línea

de demarcación

entre

el hombre

y el animal

lo que

 

Hoy ya no nos'sacisfacen

los meros

datos

y las exactitudes

filológicas.

los psicólogos

de muchos

países han tratado

de determinar.

Norrearnerica-

 

Hay

una demanda

de resultados

de las investigaciones

eruditas

sobre

los

nos, alemanes

y franceses

han llevado a cabo experimentos

sobre

la

rncnrali-

símbolos.

El filólogo clásico Ulrich ven Wilamowiez-Moellendorf

 

dio im-

dad de los grandes

simios, la conducta

semiótica en los chimpancés,

etcétera.

pulso

a esa demanda

con su conferencia

-Die Griechische

Heldensage-

La labor

de psicólogos,

lingüistas y especialistas

en semántica

(los

mitos

heroicos

griegos),

 

en Berlín

en 1925 (págs. 41-62).

tarnbién a convergir

hacia un mismo

punto:

la dilucidación

ha rendido

de

Pero

lo que encontramos

pronunciada no es nada,

son lagunas

de dilerantes

fundamentales

entre las capacidades

conceptuales

del hombre

las diferencias y el animal,

cuyo conocimiento

de las fuentes

no merece

o la obra Durante

confianza.

 

demasiado

El lingüista

afirma

que

un

francés Henri Delacroix,

loro

es C;¡P:lZ de

repetir

en L, tall,~lIg, et 111 pms(t (1924),

palabras

y frases

y

posee

un

tiempo

el deseo de interpretar

los mitos y los

símbolos se declaró

incompJci-'

ble

con

la honra

del erudito.

La

ética

de

éste se fundamentaba

 

en

un

aparato

vocal perfecto,

oído

I!no

y una memoria

excelente.

No

es, pues,

-amor inquebrantable

a la verdad

y una

entrega

desinteresada

codos

físico necesario

p:lra aprender

una lengua

lo que

falta

los problemas

de la Antigüedad-

(Howald,

1926,

pág. 2.3). A manen

de

el equipamiento en el loro.

 

escudo, esta actitud

tapó y suprimió

cualquier

investigación

de los símbolos

   

durante

más

de

un

siglo.

Desde su concepción

misma, la erudición

de

Pero, cuando

el loro

repite

una frase

entera.

para

él es una

entidad

los ˙lcimos

cien

años

se vio

obligada

a condenar

en

indi visible,

una

serie

de palabras

inextricablcmente

unidas

unas

J otras.

l'SJ

dirección

y a expulsar

J todos

los partidarios

todas las tenrarivas de ellas.

Es incapaz

de cambiar

de posición

ninguna

de

las palabras.

S~ limita

Desde finales

del

siglo XVIII no ha habido

continuidad

en la investigación

a repetir

let phrases-mots,

frases-palabras.

Para

el animal,

las palabras

o

de los símbolos.

De

vez en cuando

siempre retrocede.

las frases

signos.

Nunca

nacen de una imaginación

simbólica,

Ello es perfectamente

comprensible.

brota un manantial; desde el momento

en que los métodos

como

son meros en el hombre.

.

arqueológicos

han tomado

por modelo,

y cada

vez desde

más cerca,

los

Tanto

el hombre

como

el animal

son capaces

de expresar

alegría.

métodos de: las dominantes

ciencias naturales. Esto ha significado

la ubicación

dolor y ansiedad

a través

y gestos,

pero IJ diferencia

insuperable

del objetivo

de IJ arqucotogía

en la certeza

absoluta.

Dcsgraciadarnenrc.

 

que separa

;¡I hombre

de sonidos . del mundo

animal,

b razón

de

que

los animales

y a despecho

de todos

los deseos

de precisión,

el empico

d e métodos

no puedan

p:lsar jamás

prelingüiscico,

reside

en

la fJlta

de

puramente

racionales

no

es posible

en el

ámbito

misma

de la prehistoria

 

y la

imaginación

simbólica

del estadio en el animal,

Para él las palabras

son sonidos,

siempre

protohistoria.

simbolos

Con frecuencia

la esencia

m˙ltiple.

de los fenómenos

y los

vinculados

a objetos

específicos.

Jamás pueden

llegar

a ser abstracciones

reside en su significado

 

----------

----- -----

----,-------------

Hoy día, cuando

po(!:> a poco la cuestión del significado

interior de

los fenómenos ha pasado a primer plano yes mucho mis frecuente identificar

la historia

acontecimientos,

investigación erudita sobre el significado de los símbolos

11 alto grado estudios que

la micología han de ser forzosamente fragmentarios

y significados

de desarrollo alcanzado por los estudios filológicos, aquellos

Con el destino

humano

que tratarla como

una secuencia de

una base de '\sí pues. pese!

del lenguaje

y

nos falta el material

de partida necesario:

dependen de

las derivaciones

El simbola en ti artt pn'm6W

lIS

Al deslindar el mito del símbolo,

Creuzer

llegó a lo que él llamaba

el símbolo en su estadio culminante. Se aproxima mucho a Bachofen cuando observa: -En otras palabras, el símbolo quiere decir mucho y

debe expresar lo divino (pero lo que tiene que decir lía de decirlo decidida-

un destello, la idea salta

mente, sin circunloquio ni confusión)." del símbolo y capta codos los sentidos.

de las profundidades del ser y de! pensamiento. atraviesa los ojos y perrnea

nuestra naturaleza encera: la percepción inmediata- (p:irrs. 34, 35).

Como

Es un rayo

que sale direcrarnenre

A finales del

siglo XVlI se alzó la figura colosal de Giarnbatrisca

Vico

Fue fácil atacar las conclusiones defectuosas y las .f;mtasías. de la ugu-

(1668-17~4). Este filósofo napolitano

fue el primer

gran erudito

que se

rnenración

de Creuzer desde el punto de vista de la exacticud filológica.

enfrencó al método racionalista de Descartes y le opuso la idea del pensarnien- co como algo que' broca de la fantasía. En su De antiqulssima ltalorum

para desvelar sus

significados ocultos. Tuvo experiencia amarga de lo que suponía opone!n~

sapientia (1710), Vico investigó

las lenguas y los micos

a la supremacía

del racionalismo

en la Era de la Razón.

de las objeciones escolásticas. era en realidad

un planrearnienco marerialisca de la historia.

Lejos de limitar su hostilidad a las inexactitudes o los errores flagrantes, los eruditos alemanes de la época desdeñaban cualquier trabajo metódico que se hiciera en estos campos. Los franceses compartían su acritud. Cuando

Pero lo que había detrás

Los inicios de la actual investigación

de los símbolos

se remontan

a

se tradujo a Creuzer al francés, Ernesr Renan -que

había hecho lo suyo

Christian Gotrlob Heyne (1729-1812), un filólogo de la Universidad

¿-:

por estrangular el pensamiento míscico- dijo: -Busca pensamiento abstracto

Gotinga que se propuso examinar todos los valores espirituales en el contexto

e ideas profundas en crivialidades-.

de su cultura general (Howald, 1926, pág. 6). Heyne no profundizó en

Desde un' aislamiento 'solicario y profundamente reflexivo, Johann jakob

las. fuentes Como Vico. Aunque son los de la Era de la Razón.

se orientó hacia el símbolo,

sus métodos

Fue un románcico quien dio el impulso inicial a la investigación

actual.

Allí, poco antes de 1800, 'se había

El lugar de nacirnienco fue Heidelberg.

formado un circulo muy selecto: los poetas Nova lis, Amim, Brenrano,

Schlegcl

Górrcs, historiador de la Iglesia Católica. A este círculo perteneció Friedrich

Crcuzer (1771-1838), y en esa atmósfera nació su magna obra Sylllbolik uud l\'(yt"olo.~ie der alten VJlker, besanders der Criedien (Símbolos y mitos de: los antiguos, en especial de los griegos; 1810-1812).

y Tieck ; el filósofo Schelling;

el intluyence jurista Savigny,

y

'. Crcuzcr representa la etapa especulativa de la investigación

origen de: los micos.')Durance

los filólogos, a causa de cicrco n˙mero de incoherencias -grandes

iiJs-- que! sirvieron para ridiculizar cualquier investigación ulterior acerca

sobre el

toda su vida fue blanco de los ataques de

y peque-

de los símbolos.

En vano soñó con una cátedra universitaria

desde donde

estudiarlos

seriamente.

Hcyne había basado su indagación

en la idea de

---

lJ

igual que Vico, veía en el lenguaje el registro más fiel de las épocas

anteriores. En eso le: ayudó el simbolismo: era el medio de expresarlo

todo. Creuzcr desarrolló las

Blick das Garue crfassr- (lo abarca todo con una sola mirada). De esto dedujo una concepción nueva del símbolo, bajo el nombre de -mor-icncane Anschaulichkeies, percepción i_nmediara (Creuzer, 1, párr.20).

lIuscración;

el punce de partida de Creuzer

fue el Romanticismo.

Al

ideas griegas del símbolo y vio que -in eine rn

---

--------------

----- --------------

---------:---- ,------'

Bachofen (1815-1887) aventaja a cuantos ineenraron trabajar seriamente en la investigación de los símbolos durante el pasado siglo. Bachofen :

un hombre exterior e inreriorrnenre independiente, que vivió en su propio mundo, residente en la misma ciudad qu.e jacob Burckhardt, Se rehuyeron mutuamente. Burckhardt (1818-1897), pese a toda la amplitud de su visión,

seguía estando dentro de la corriente principal del pensamiento decimonóni- co; la obra de Bachofen fue un legado que no obtuvo apreciación e influencia hasta medio siglo después de su muerte. No había entonces sitio para el-descubridor de la religión primeva. y de los aspectos maternales de la materia (Bernoulli, 1924, pig.57), En su época se pensó que andaba detrás de pistas falsas, y cuando no se le atacó de hecho se le ignoró totalmente.

Pero

en Inglaterra e! panonma

ya un cierto interés por la estructura del mundo primevo no clásico. Un abogado escocés, J. F. Mcl.ennan, uno de los primeros en profundizar

las teorías del eorernismo, había descubierto independientemente la impor- tancia de la descendencia matrilineal. Mcl.ennan consiguió un ejemplar del Das ,"v(lIttam/¡t de Bachofen (El rnatriarcado ; 1861), un libro de lectura nada fácil, e inmediatamente reconoció la talla de Bachofen y admició abiertamente su deuda para con el místico patricio de Basilea .• Fue en

la primavera de 1866·, escribiría,

en la medida en que había

Bachofen no fue apreciado

ni en su país natal ni en Alemania.

era algo distinto,

-cuando

por primera

vez tuve noticia

de Das Mlllterrultl.

y advertí entonces

que he" Bachofen

se me había

.-.- - --

-

.

-: ;':1

.;. -1

.

11

1I

1I

1I

1I

"1I

1(

11

1I

11

11

11

11.

11,

11

IIj

II!

I

Ili

Id

'í7¡

Id

:11

~ 1f

111'

adelantado en este descubrimiento.

Bachofen y yo habíamos llegado :a esa conclusión no habrían podido

ser más dispares,

de mi explicación del origen de l:a forma de captura. A Bachofen el hecho parece habérsele revelado como algo ubicuarnente subyacente a

las tradiciones,

que su

prodigiosa erudición abarcaba.con todos sus inn˙meros detalles- (Mcl.ennan,

No obstante,

los caminos

sobre

por los que

las exigencias

A mi me lI vó :a ella J;¡ reflexión

y en especial a las rnieologias,

de la Antigüedad,

1876).

Han

. sido los estudiosos de la psicología profunda, más que los prehistoria-

dores o los arqueólogos, quienes desde Freud y Jung han venido buscando

el significado

)3 psique individual, en particular la psique individual del neurótico clínico' de nuestros días.

ha sido

de los micos y los símbolos.

Su punco de partida

a llevar

su indagación por nuevos derroteros, y la obra de Jung, Rank y otros

dio origen

la forma

historia.

El Tótem

y tabií de Freud (1912) animó

a una larga serie de

del -héroe-,

figura

a los antropólogos

investigaciones sobre el .individuo> en

en los albores de la

que hace su aparición

Pero un plantearnienro que parta del individuo no deja de tener riesgos.

no sale nunca

de J;¡ prisión que él mismo se ha impuesto, ni encuentra vÍJ de acceso

:a las relaciones Julius Schwabe,

y zodíaco: 1951, pág. xxxv). Schwabe expresa este punto de vista al desarro- llar su tesis de que los mitos y símbolos de las primeras altas civilizaciones

guardan relación con los fenómenos cósmicos más que con las emociones humanas, y que los arquetipos no son productos de la mente inconsciente exclusivamente. En esto Schwabe sigue a Bachofen : -Los sucesos terrenales

están atados a los cósmicos. Son su expresión tel˙rica. Fue creencia universal y fundamental del mundo antiguo que Jos fenómenos terrenales y celestiales obedecían las mismas leyes, y que una gran armonía impregnaba por

suizo

Se ha dicho que este enfoque -desde el alma y lo subjetivo

con el mundo

objetivo»:

son palabras del escritor

en su interesante obra A,cllftyp

IIIld Tierkreis (Arquecipo

El símbolo en el art« pn'mroo 117

indisoluble del mundo que impregna toda

);¡ prehistoria, desde su lenguaje de símbolos hasca su percepción del espacio.

era producto de esa unicidad

El símbolo

y la existencia

Repicárnoslo

: los símbolos del arte primitivo arraigan en las exigencias

primarias de la existencia humana,

en b idea de una continuidad

de la

vida y la muerte.

El objetivo

dominante de la existencia primitiva

'era

la obcención de alimento. Alimenco quería decir animal. Cuando el ataque

directo contra el animal fallaba, se inventaban

mágicos con los que el hombre esperaba investirse de poder par;¡ ernbrujarlo.

Pero la mera matanza de bestias no bastaba pua asegurar un suministro concinuo de alimentos: eso dependía también de la fecundid3d de la especie,

para asegurar Sólo la magia ofrecía esperanzas.

ritos y signos y símbolos

la cual el hombre

primitivo

era todavía más impotente.

lo ranro, que casi todos los símbolos tempranos.

aunque se presenten' en com binaciones muy variadas e incluso contrarias.

hicieran referencia a la perpetuación

modo u otro estuvieran

orientados a promover

1:1 magia. Esto se observa con mayor claridad en el auriñaciense primitivo

Se comprende, por

de las especies animales,

y de un

de

13 fertilidad través

que en el rnagdaleniense, posterior y m:ís avanzado, En el primer período,

un símbolo de fertilidad es la vulva: aparece consranternenre,

se

desea. Est:í fuera de duda que esas representaciones de órganos femeninos no tienen nada que ver con los instintos sexuales humanos, y otro tanto sucede con las representaciones de órganos masculinos, mucho más escasas,

las figurillas femeninas de senos y vientres enormes o las figurillas masculinas

irifálicas.

general sola pero a veces combinada

por regla

con el animal cuyo incremento

A principios del período rnusteriense aparecen señales de una creencia

en

J;¡ continuación

de la vida después de la muerte.

Las Cosas no terminan

igual Jo perecedero y lo imperecedero» (Bachofen,

1861; ed. 1948, JI,

 

abruptamente,

la muerte no extingue

la vida por completo,

y se apunta

pig. 131).

alguna posibilidad

de volver 3 entrar en el ciclo terrenal, lo mismo

para

Por otra

parte, a los arqueólogos,

etnólogos

y cuantos cultivan

las

los hombres que

pan los animales,

:aunque no es.ti claro cómo haya de

disciplinas históricas les interesa más, en sus investigaciones sobre el simbolis-

lograrse.

En esa era el hombre

vivía cerca de sus muertos,

:a los que

mo, trazar

los límites de los estratos llamados

inconscientes

y remontar

daba sepultura dentro de su morada.

Decenas de miles de años más

tarde

ciertos fenómenos considerados .inexplicables> hasta el momento cronológi-

había la misma costumbre

en el delta del Nilo (Merimde),

muy

poco

co en que el espíritu humano los creó con conciencia plena. Ni siquiera en la época de las altas civilizaciones arcaicas estaba todavía

el hombre

encerrado

en su yo. Seguía convencido

de: ]J interrelación

en la suerte de

sus descendientes, compartían las comidas familiares. Hoyes costumbre en algunas partes de la Polinesia encerrar a los muertos dentro de la casa

antes de los albores de la historia,

Los muertos influían

cósmica

y tel˙rica

entre

los aseros y los hombres.

Esta convicción

de

o

fuera, bajo los aleros. Esta zona de inhumación

es sacrosanta:

no se

una interdependencia

y de su influencia consiguiente en el destino humano

le

vuelve l. espalda, y al acostarse se orienta

la cabeza' en es. dirección.

"

---.::-:-_-- -- - ------:-------;-------

- --~------~-~~-,_

de la muerte.

Tanto

del animal muerto, era razonable

a la vida. S~ hacia todo, en suma, como si el animal dispusiera de: poderes

mágicos

mágicas.

como' para aplacar el espíritu

También

el animal

poseía un poder

de alimento

mágico

después

en pro del suministro

tomar medidas para facilitar su reg=e:so

propiciar

o dominar

con otras

fuerzas

a los cuales había que

El símbolo

y el mito

El hombre premitológico estaba cornplerarnenre integrado

que no era capaz de comprender.

una criatura

en el mundo

una sola cosa con él, no se alzaba por encima

humilde del mismo. Su suerte

que le rodeaba. Formaba

de él ni se sentía su centro, sino un elemento

estaba regida por poderes

animal era un ser superior,

una personificación

tienen sus raíces en esta era zoomórfica.

todos ellos representan

reducido a campo de batalla entre hombre y hombre.

Para él el

mayor que él, y 11 mismo riernpo

de potencias invisibles. Todos los símbolos prirniti vres

Por simples o complejos que sean,

fuerzas invisibles

de un universo

todavía

no

,Los

micos, en cambio,

se basan C11 las relaciones

y destinos

de los

hombres o de ellos y los dioses. En los miros., el ciempo (la sucesión

de aconrecirniencos) tiene un papel determinante

el hoy, el ayer y el mañana eran una sola cosa. Los mitos nacieron de la gi-

gancesca transformación que de la era zoornórfica

en la que a˙n vivimos, y en consecuencia

día. Seria a vencurado asignarles fechas precisas: sin ern bargo, a partir de su

contenido,

con las primeras co-

munidades formales, del tipo de los pequeños

cemplo que florecieron en el norte y el sur de Mesopocarnia en el cuarto mi- lenio a. C.

ben: cabe suponer que coincidieron aproximadamente

a Ull

Para el hombre primevo,

llevó a la antropomórfica

su aparición es rclarivarnenre tar-

y del contexto

asentamientos

en que se inscri-

en tomo

de los conflictos que encarnan

En la c:popeya surneria de Gilgarnés las ciudades son ya centros reconoci-

gobernaba

dos de la religión

y la autoridad.

y el héroe épico Gilgarnés

en la ciudad de Uruk. Seg˙n los datos, Gilgarnés

no vivió antes del 271)0 ó

2600 a. C.; por lo tanto, '1:1 epopeya que recoge sus hazañas

heroicas

no

puede ser anterior al 2600 a. C.; aproxim;¡damcnce."En esa época nació

un

nuevo mundo de dioses, CUyl estructura jerárquica reflejaba con exactitud

el orden social conccrnporánco.

Si examinarnos (:¡ situación inrnediaeamenre anterior, tal como se refleja

en la cerámica

rastro alguno de mitos ni del mundo de los dioses, seg˙n lparecen en

los cilindros-sellos

pecsl y rnesopotámica del cuarto milenio a. c., no hallaremos

de finales de ese milenio.

Los esq uernas abstraeros

-

-----

-

-

o

El sim bolo tn el art, primevo

119

de la cerámica anterior,

con

el mundo simbólico de la era magdaleniense (anterior en ocho a diez

milenios) que con los micos ancropomórficos

Sin embargo, no hay que olvidar que los mitos antropomórficos conser-

van a˙n vestigios de la prehistoria. Como los signos y símbolos del mundo

primitivo,

en el cosmos. Ahora se les ha

hasta 105 astros han pasado a ser personificaciones deístas. Esta mezcolanza

de los

de los mitos. Una de las conquistas de Julius Schwabe

mitos (y con ellos a los arquetipos) del laboracorio psicológico y devolverlos

indican Il eterna polaridad de la vida y la muerte, y se integran

son ricos en conceptos prehistóricos

con su inten"~aa

arclsiica y su gran atractivo,

y tienen mucho mis en com˙n

de uños mil años después.

dado a todos terma antropomórfica,

y

hombres y los dioses con el cosmos es la característica primordial

ha sido el dejar salir a los

a su posición dentro del cosmos.

-y de la teoría de los arquetipos de Jung- reside en que «nunca esclpa

de II psique, de la subjetividad,

mismo se ha creado- (p:íg. XXIV). Los arquetipos quedan reducidos a -elernen-

sin relaciones reconocibles con el mundo

exrrapsiquico,

(pág. XXII).

de los mitos definiendo

tos del inconsciente' colectivo

En su opinión, el fallo del psicoanálisis

que ha llegado a ser la prisión que él

y ˙nicamente

psicológico-

y por ende de interés simple

la aparición

Sch wabe fecha indirectamente

la posición de los planetas de los cuales, seg˙n él, nacieron las teorías as- crológicas. La disposición simétrica. armónica. de los planetas con respecto

de

tiempo concreto, la segunda mitad del periodo de Tauro (h. 3275-2200

a los ejes norte-sur

y este-oeste

sólo puede

valer 'para un período

a. C.)

para el simbolismo en general.¿ puede tener explicación en el hecho probable de que coincida con esa era ˙nica en que el planceamieneo micógeno

del cosmos estaba rodavía intacto> (pág. 19). Hay que añadir que no. se puede dar por senrado que el hombre

primevo tornara

simétrica

La enorme importancia de esra disposición primaria de los planetas

especial noca de una constelación celeste can estrictamente directamente basada en !J relación de la vertical y la

y tan

horizontal. En los tiempos primevos,

mismo valor, y el mismo derecho a existir. El hecho de que la posición simétrica de los planetas con respecco a J;¡ cruz axial fuera siquiera advertido sólo se puede relacionar con el nuevo descubrimiento de la vertical como principio de orden.

todas las direcciones

del espacio tenían el

, !JI

'-:-[;11

Ilr

lll~

lit

II~

lit

~----~-~r'~,

-

,

_,

.

El .frllbulu pOlente

la edad de oro del símbolo fue la época prehistórica, dijo el psicólogo funcés Théodule Ribot .• Desde entonces ha sido arrollado por la presión

hostil del pensamiento

la razón misma, ha ido ganando terreno consranremenre

ser del símbolo radica en la voluntad humana de expresJf lo que-es intrínseca- menee inexpresable- (1915, págs. 385-387).

La naruraleza esencial del símbolo ha consistido siempre en esa voluntad

de t'xpresar lo intrínsecamente inexpresable, pero en los tiempos primitivos

13 cristalización

el símbolo se identificaba con el deseo, la oración perseguido. \ El propio símbolo era realidad, porque

cid poder de operar efectos mágicos, y poi lo (amo de afectar directamente

el curso de los acontecimientos. de que esa realidad llegara a ser ~

En esto está el contraste entre la función del símbolo en J:¡ prehistoria

y su función en épocas posteriores, En Grecia el símbolo no era solamente

sino que se cargó también de contenido espiritual

y devino concepto abstracto, No era un agente independiente.

se encuentran en los relieves funerarios

un medio de identificación.

racional, que, reforzado por la experiencia

y por

La razón de

de 'un concepto

en

forma de símbolo significaba a˙n rnás : ,

El símbolo

o el encanramieneo se le creía poseedor

retrataba J:¡ realidad

antes

A las clases de símbolos

que

romanos los llama Bachofcn -reposantes en sí-, es decir, completos en

sí mismos. Los simbclos empleados en las catacumbas cristianas hasta media-

dos del

el vino significaba

el alma refrescándose en las aguas de la vida; los prados en flor, el Cielo mismo. Todos ellos lpuncan a la vida más allá de la rumba y SOn trascenden- tales, rniencras que los símbolos primitivos no eran ni completos en s¡ mismos ni trascendentales.

Se

creía que fuese un agence potente,

se invocaba

Sin embargo, la linea de demarcación

nes es imprecisa, por ejemplo en las fascinantes formJS de animales que

siglo v d. C. daban cue.-rpo a la esperanz:I de I:!. felicidad fu cu ra :

los festejos del Paraíso:

una paloma bebiendo

agua,

Es dificil determinar

su auxilio

los límites del simbolismo

par:! lograr

en la prehistoria.

y por la fuerza de la magiJ sirnpática cierto fin. con resultados positivos. entre el símbolo y OCflS represenracio-

aparecen sobre las paredes de las cavernas, con su inextricable mezcolanza de intención mágica y realismo neto.

, . De nuevo nos dirigimos

a una' era del simbolismo.

Nadje niega

lás

leyes de la lógica, tan válidas hoy como ayer. Sin embargo. tenemos que pregumarnos: ¿obedece todo a los dictados del razonamiento lógico?

.- ¿No ha y muchos -de causa y efecto

aspectos de la experiencia

humana

a los que 13 lógica

no es aplicable?

Examinando

la historia -incluso

13

hilrorü vital del ser mis simple- no podemos dejar de observar que

_------

_---.-

---'

El símbolo ~n elcrtt primt1lO - 121

casi ninguna acción admite explicación clara en términos de causa y efecto. Pasado el suceso siempre se pueden descubrir cierras C:lUI:!S.pero no somos capaces de predecir el efecto futuro de una C:lUS:l ni los cambios de los que en cada momenco depende nuestro destino pcrsonst. Una vez mis cm pczarnos J reconocer la sabiduría de ('las époos plsadJs

en qu(' se sabían muchas

menos cosas, pero se concebía

el mundo como

alzc libre e indeterminado, no encerrado de?tero de los limitcs de la C:lUI.l

::>

.

y el electo lógico;

-------,

-

- -:------ ~

.

¡

-~11' . I

1I

,

;

'.

I

I

i

¡

.;

1

I

,

¡

j

:1

----~-

-

~

LAS MANOS COMO SIMBOLOS MAG1COS

En 135 culturas

más dispares

parces del mundo

aparecen

manos provistas de significado

de las cuatro simbólico.

Lo mlS que tienen

en com˙n

es su afinidad entre ellas.

humana:

rara vez puede

«preciarse

ocra vinculación

directa

La mano da forma a su fuerza

-<1 miembro

del cuerpo

humano

que

llega

mas lejos-

muy superior

en fin,

a esas Cosas que confieren innara : herramientas,

:11 hombre

un poder

armas, redes aquellos artefactos,

que distinguen

su vida de la mera

existencia

animal.

Parece

casi obvio

que la representación

de la mano,

el miembro

ClpJZ de mayor

desrreza

forrnaeiva.

exprese simulcáneamence

fuerzl especial y significación

mágica.

En culturas más recientes,

los significados

mentaron una amplia diferenciación:

primero

atribuidos

J IJ mano

en Egipto y Sumer

experi-

y después

en

la

India,

del hinduismo,

cada posición

de la mano

la danzJ

en movimientos

bajo la influencia y la escultura

adquirió

de las mJnOS nació

una significación

ritual

un lenguaje

particular.

por señas

De los derivado

de la secuencia

de sus significados

simbólicos.

,.

'1.• ,

Los estadios preliminares

En el período auriñaciensc, ca, aparecen manos simbólicas

Puede ser que algunos

en la arcilla las impresiones sus precursores.

simuleánecrnenre en las paredes

JI deseo de expresión de las cavernas.

arrisri-

de los signos ondulantes rrnzados direcrarnenre

poseln

la misma significación

rodeada de color. Posiblemente

que

sean

blanda

de LIs cavernas

de la mano completa

. Cerca

del acceso a la paree

bajo y corto

todavía

más recóndita

(2,1 m. de altura

el final.

de b cueva de Alcamira

por 6,2 m. de longitud)

d techo

esc:í cubierto h˙meda recoge y la retiene,

hay

que

de cortos signos lineales apiñados. La arcilla continuamente

cualquier leve presión, cualquier vibración

Estos signos

acaban

Parecen haber sido impresos

la presión

un corredor

s