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Festival de blogs de las elecciones europeas

Con dos días de retraso sobre lo prometido -por problemas logísticos-, traemos por fin a este wiki el
resumen y las conclusiones del festival de blogs que como actividad referente a las europeas se
propuso hace poco menos de un mes en el grupo de Politika 2.0.
Lo primero que hay que hacer es dar las gracias a los diecisiete participantes que han cedido sus
dieciocho artículos para esta actividad. Un festival de blogs no es más que una pequeña piedra
lanzada al estanque de la blogosfera, con el objetivo confeso de generar algunas ondas de reflexión.
Antes de citar los posts participantes, se pueden extraer, entre otras, estas conclusiones:
● Pese a referirse el tema a algo global como unas elecciones continentales, la aplastante
mayoría de posts se puede decir que han abordado la empresa desde una perspectiva
netamente local y localista. Echamos en cara a los políticos que no planteen temas europeos,
pero tampoco nosotros, tal vez contagiados del clima dominante, planteamos las cosas en
términos holistas o generalistas. Han abundado los posts referentes a los partidos propios y a
la actitud de los mismos ciudadanos. Sin duda no hay nada más local que uno mismo.

● Europa se ve como algo sumamente importante, necesario incluso, pero sobre todo, como
algo lejano, tanto como si no nos incumbiera. Se ha mencionado el objetivo primero de
Europa de mantener la paz entre sus estados, algo conseguido, pero a la vez se critica en
alguna ocasión la construcción europea, basada en exclusiva en esos estados, y sólo muy
indirectamente, muy lejanamente, en los ciudadanos que sustentan todo el “tinglado”.

● Europa es en cierta forma un ideal. Un ideal que se está siguiendo por rutas que no
convencen de dirigir de ninguna manera hacia alguna meta deseable. Quizás, por lo que se
puede advertir en esta decena larga de notas, el ideal real es una especie de macro-país que
funcionase en cierta medida como un país europeo, pero con todos los europeos dentro. El
ideal, entonces, y se diga lo que se diga, no está en formar parte de unos “Estados Unidos de
Europa”, sino de un país llamado Europa.

Todo esto se basa -seguramente no serían las únicas conclusiones posibles-, en los siguientes
dieciocho posts, por los cuales no podemos dejar de agradecer a sus autores.
Politika 2.0 surge en el País Vasco, y ha llegado a una parte de la blogosfera vascófona. De hecho,
Raimundo Rubio inauguró el festival con su post “Europara bidean: Hauteskundeak” (“En el
camino a Europa: Elecciones”). En él nos da -en euskera- sucienta información sobre el
innecesariamente complejo sistema -o falta de sistema- de voto. Como ejemplo, el número mismo
de eurodiputados:

“754, baina Lisboako Ituna onartu bitartean, Europako Parlamentuak 736 parlamentari
izango ditu (egun 785 daude), hala erabaki baitzen Nizako Itunean. Jardunean 736
parlamentari arituko badira ere, 754 aukeratuko dira hauteskundeetan.”

754, pero mientras se acepta el Tratado de Lisboa, el Parlamento Europeo tendrá 736
parlamentarios (ahora hay 785), pues así se decidió en el Tratado de Niza. Aunque ahora
trabajen 736 parlamentarios, se elegirá a 754 en las elecciones.
En el mismo idioma y en castellano, Iñaki Murua cita en su “Europa, geu gara” (“Nosotros somos
Europa”) -primero de sus posts dedicados al festival-, lo que para muchos ciudadanos es el
Parlamento Europeo para los políticos nacionales:

Urruti ikusten dut Europako Parlamentua; urruti bertan ibili direnak. Politikarien
entrenamendurako edo sarriago, aldez aurretiko erretiro gisa ikusi izan dut. Inoiz zigor
bezala ere bai. Hala, botoa emateko gogorik apenas, jakina.

Veo lejos al Parlamento Europeo; lejos a los que allí están. Lo he visto para entrenamiento
de políticos o más a menudo, como jubilación anticipada. Alguna vez también como castigo.
Así, casi sin ganas de votar, claro.

También se cuela el euskera en un post multilingüe de Ricard Espelt, “Europa Elkarturik,


hiritarrekin elkarrisketarako” (“Europa Unida, para el Diálogo con los Ciudadanos”), de donde me
vais a permitir rescatar una parte escrita en inglés, referente a cómo la web modifica la política:

The system of MP (Member of Parliament) brings the representative closer to their


constituencies,
those with the web “They work for you” know what they do, how they act, how they vote…
their
policies. It makes it clear that closeness between decision and citizen reduces distance.
They work for you is the tip of the iceberg of of all of the projects:
FixMyStreet , PledgeBank, WhatDoTheyKnow , HearFromYourMP, WriteToThem ,…

El sistema de Eurodiputados (Miembros del Parlamento) lleva al representante más cerca de


sus representados, aquello que con la web “They work for you” (Trabajan para ti) saben lo
que hacen, cómo actúan, como votan..., sus políticas. (La red) hace claro que la cercanía
entre la decisión y el ciudadano reduce la distancia. “Ellos trabajan para ti” es la punta del
iceberg de todos los proyectos: FixMyStreet, PledgeBank, WhatDoTheyKnow,
HearFromYourMP, WriteToThem,...

Dicho post también contiene pasajes en catalán, que es la lengua elegida por otros blogueros para
sus aportaciones a este festival, coincidiendo todos ellos en que se basan en pedir el voto para sus
formaciones políticas. Es el caso de Paco Morales en “Per un nou compromís d'esquerres i verd”
(“Por un nuevo compromiso de izquierdas y verde”), donde pide el voto para ICV-EUiA, basándose
en que:

La majoria de governs europeus són de dretes o han practicat polítiques de dretes. I


aquestes són les polítiques que han provocat la gravíssima crisi econòmica en la que ens
trobem. Aquesta relació de forces es reflexa en les polítiques que emanen de la Comissió
Europea (incapaç de fer front a la crisi) i que només troben una certa oposició en el
Parlament Europeu en el que es poden conforma majories parlamentàries d’esquerres i
ecologistes amb capacitat per paralitzar algunes decisions regressives. Cal fer polítiques
d’esquerres a Europa, a Espanya i a Catalunya. No si val reclamar el vot d’esquerres per
desprès arribar al Parlament Europeu i coincidir en un 80% de les votacions amb el Partit
Popular Europeu, que és el que ha fet el PSOE.

La mayoría de los gobiernos europeos son de derechas o han practicado políticas de


derechas. Y éstas son las políticas que han provocado la gravísima crisis económica en las
que nos encontramos. Esta relación de fuerzas se refleja en las políticas que emanan de la
Comisión europea (incapaz de hacer frente a la crisis) y que sólo encuentran una cierta
oposición en el Parlamento Europeo en el que se pueden conformar mayorías parlamentarias
de izquierdas y ecologistas con capacidad para paralizar algunas decisiones regresivas. Hay
que hacer políticas de izquierdas en Europa, en España y en Cataluña. No vale reclamar el
voto de izquierdas para después llegar al Parlamento Europeo y coincidir en un 80 % de las
votaciones con el Partido Popular Europeo, que es lo que ha hecho el PSOE.

Para la misma formación pide el voto también Xavier Boix en “Romeva, el millor candidat”
(“Romeva, el mejor candidato”):

No ho te fàcil en aquesta campanya en Raül. El fet d’haver estat el segon diputat espanyol
més actiu en la darrera legislatura al Parlament Europeu és un actiu per la nostra coalició
però la majoria de la gent ho desconeix. Com desconeixen també la importància de
participar en aquestes eleccions. El Parlament Europeu marca més del 70 % de la
legislació que afecta a la ciutadania de tota Europa però en canvi sembla tant lluny de la
gent !

No lo tiene fácil en esta campaña Raül. El hecho de haber sido el segundo diputado español
más activo en la última legislatura en el Parlamento Europeo es un activo para nuestra
coalición pero la mayoría de la gente lo desconoce. Como desconocen también la
importancia de participar en estas elecciones. El Parlamento Europeo marca más del 70 %
de la legislación que afecta a la ciudadanía de toda Europa pero en cambio ¡parece tan lejos
de la gente!

Esa lejanía se nombra en casi todos los artículos recogidos. Como en el de Juan Carlos Latxaga,
“Europa nos sigue quedando muy lejos”, donde escribe que:

No hemos interiorizado lo importante que es Europa para nuestras vidas, ni tenemos una
noción clara de la cantidad de leyes, normas, directivas y reglamentos que redacta el
Parlamento europeo y que inciden en nuestro día a día, desde la forma de contratar el
seguro de nuestro coche hasta la composición del yogur que comemos de postre.

O como Iñaki, que en su “Elecciones europeas 2009”, explica:

Más o menos, para todos nosotros resulta fácil identificar lo que se hace en nuestras
instituciones más cercanas como ayuntamientos o diputaciones. El tema se va difuminando
a medida que vamos ascendiendo de nivel y pasamos a lo autonómico y a lo estatal (unos
llaman "nacional" a lo primero y otros a lo segundo), pero aun somos capaces de adivinar
una influencia más o menos directa de esas instancias en nuestra vida cotidiana.
Sin embargo, el paso al siguiente nivel de la pirámide resulta poco menos que un abismo
insalvable para la mayoría de nosotros, humildes mortales. ¿Âlguien sabe lo que se cuece o
deja de cocer en el Parlamento europeo?¿Sirve para algo más que como retiro dorado de
políticos en declive dentro de sus respectivos partidos?
Es evidente que si, que en las instancias europeas se deciden cosas que nos influyen
directamente ya que si no, no serviría de nada (ni para bien ni para mal) estar en la UE y
yo no creo que eso sea así. No es inocuo pertenecer o no a la UE.

Pero sin duda el post más descorazonador al respecto es el de Mitinman, que en “Europa, tan lejos”,
nos cuenta un pequeño experimento que ha hecho:

Para dar una idea de la poca entidad de mi estudio he de describir el universo de la


encuesta: casi todo mis amigos son lo que se llaman 0.1. Utilizan internet como
herramienta de trabajo pero para comunicación sólo emplean el correo y en muchos casos
por mi insistencia. Se informan por la prensa tradicional aunque algunos optan por las
versiones en línea. No sólo no utilizan la blogosfera sino que no entienden que sentido
puede tener twiter o facebook.
En este entorno, si preguntas la opinión sobre las elecciones europeas del próximo domingo
la opinión mayoritaria se decanta entre el “paso” y el voto en clave nacional.
Su hurgas en los temas que a los internautas nos han tenido ocupados los últimos tiempos,
como por ejemplo puedan ser el tema de las 65 horas o el paquete de telecomunicaciones,
NI LES SUENA.
Para la mayoría, el parlamento europeo es un cementerio de elefantes, como ya se ha han
destacado otros blogs e incluso líderes políticos, dónde se jubilan viejas glorias políticas u
obtienen un sueldo con que mantenerse otras figuras emergentes o molestas en los partidos
nacionales.
Además, sólo dos de los “encuestados” ha sido capaz de darme el nombre de algún
parlamentario de los que hasta ahora estaban en el ente europeo. Ninguno me ha citado 3.
De los candidatos actuales, sólo se citan mayoritariamente Mayor Oreja y curiosamente
Jaúregui por encima “del canario este”… Nadie es capza de decir un candidato de nuestra
ciudad, provincia ni región.

En este punto llegamos a la percepción de algunos de los blogueros participantes sobre la campaña
llevada a cabo en el País Vasco y en España. Iñaki Murua participó también con “Algunos apuntes
personales en campaña electoral”:

El fútbol aparece muy presente. En una de las cuñas de radio del PSOE me parecía estar
oyendo Carrusel Deportivo, que coincide con el lema de la campaña por cierto, aunque los
y las de Iniciativa Internacionalista también han utilizado lo del fútbol. No sé si las
victorias del Barça y el boom rojiblanco de mayo tendrán que ver.

Una campaña que Alvizlo ve excesivamente polarizada, y que en “Las europeas no son la final de la
Champions”mantiene el símil futbolero:
No hace falta ser socio para ir a votar. Y lo bueno de no serlo es que no te debes a una
camiseta. Puedes mirar la alineación y decidir si te sientes representado por ese equipo.
¿Esta vez no? Pues busca otra lista. Igual no conoces a los candidatos pero te sorprenden
sus propuestas ¿No les vas a dar una oportunidad? Esto no es el fútbol, donde pierde el que
menos goles mete. Aquí cada voto cuenta. Lo importante es que se escuche a todos, con
independencia de que nuestra opción no sea la que más votos consiga. Las elecciones no
consisten en traerse un título a casa para lucirlo hasta la próxima temporada. Con nuestro
voto permitimos que alguien nos represente durante los próximos años en instituciones
donde se toman decisiones que afectarán a nuestra vida cotidiana.
En el fútbol cuando nuestro equipo no juega nos podemos sentir consolados con la derrota
de uno de los dos que participan. En las elecciones esto no ocurre y votar para que pierda
un determinado partido puede dejarnos como consecuencia legitimar en el poder a otro
cuyas decisiones nos gusten todavía menos. Por eso es importante buscar la opción que
mejor nos representa en lugar de ir a votar contra la que más nos indigna.

Aunque la campaña electoral ha tenido un suceso judicial como protagonista, como nos recuerda
Juan Zubillaga en “Una buena mala noticia”:

El Tribunal Constitucional ha estimado el recurso de amparo presentado por Iniciativa


Internacionalista-Solidaridad entre los Pueblos contra la anulación, por parte del
Tribunal Supremo, de su candidatura para las elecciones al Parlamento Europeo del
próximo 7 de junio. Es decir que los vascos que apoyan a ETA van a tener una opción a
quien votar. Es pues una mala noticia en el camino de deslegitimar la violencia. Pero sería
simplista ver solamente este aspecto.

Es una sentencia interesante. Parece que esto de las leyes marcha. La convicción moral de
que II-SP es la lista que apoya ETA existe y nadie se atreve a discutirla. Pero eso no basta,
pues hay que reonocer que esta lista estaba "bien empaquetada" legalmente. Se podían ver
indicios, pero las pruebas eran cuando menos difusas. Así que in dubio pro reo y esto ha
funcionado en favor de ETA y sus amigos.

Con todo ello muchos se sienten cargados de razones para pasar y hacer cualquie otra cosa antes
que ir a votar. Roberto Cacho nos da “Una razón para votar”:

Así que solo se me ocurre un motivo para convencerte: vota por si acaso.
No todos los días nos encontramos con noticias interesantes que hablan del Parlamento
Europeo. Casi toda la política gira alrededor de lo local, autonómico o estatal. Pero, qué
caramba, para eso se inventaron las fronteras y los bárbaros, que son esos seres animales
con aspecto humano que habitan allende los límites administrativos. Solo muy de vez en
cuando nos enteramos de que en el Parlamento Europeo se vota una propuesta para que
trabajemos muchas más horas, para que los bárbaros que se atreven a pisar nuestro suelo
puedan ser encerrados y deportados o para que los inmigrantes digitales (y por tanto,
bárbaros) puedan desconectarte de Internet.
Son tres cuestiones que han estado el último año en el orden del día del Parlamento
Europeo y alguna sigue ahí (la de internet volverá en otoño). Los diputados que elijamos el
domingo lo serán durante cinco años y trabajan todos los días (menos de 65 horas, claro).
Así que tiempo van a tener para idear nuevas maldades. No tengo la más mínima idea de
qué cosas se les ocurrirá a esta gente, pero para eso cobran. Y no creo que sea conveniente
que tu opinión no esté presente en la toma de decisiones. ¿Te vas a callar el domingo?

Y en Uriarte-Net nos piden el voto para la coalición en la que forma parte el PNV, con “Europeas:
votar por muchas razones” y hablan de la diversidad ideológica en Europa:

Buceando con el link de grupos y parlamentarios, podemos ver las diferentes formas de
entender Europa. Haces unas pocas sumas y restas para ver como no en todos los países las
multinacionales de la política arrasan, hay verdes, comunistas, independentistas,
contraeuropeistas, post-fascistas, etc, un abanico en el que por destacar, tenemos estados en
los que otros son mayoría que, y comparándolo con el reparto en nuestro estado seria el
otro lado del espejo. Estas otras opciones vienen de Cataluña y Euskadi. En el actual
parlamento tenemos parlamentarios de PNV, EA, CiU, Iniciativa per Catalunya Verds, Los
Verdes e IU.

Como se puede observar, las reflexiones en clave local y ceñidas al terreno, físico o político, son
pavorosa mayoría. Pero no han faltado, empero, reflexiones sobre las propias ideas de la política.
Sobrevolando todo lo que se refiere a Europa vive la idea de su construcción, que no está nada claro
quién la dirige ni con qué objetivo inconfesable. M@k, el Buscaimposibles parece apuntar que le
gustaría ver un día Europa como su “país”, como explica en “Cada cual es de donde hace la
declaración de la renta”:

Sin embargo, hay algo más profundo que aleja al común de los europeos del meollo del
voto: no son europeos. Porque no se sienten pertenecer a Europa. Saben, sí, que su país, sea
el que sea, está en Europa, o incluso que pertenece, o incluso que ayudó a formarla desde
antiguo (si bien aquellos primeros intentos tuvieron más carácter de genocidio que de
construcción europea). Pero eso no hace que como individuos poseedores de algún o
algunos sentimientos de pertenencia, el de sentirse pertenecientes, nacionales europeos, no
surge más que en una micro-minoría intelectual antinacionalista.
Europa ahora mismo no puede pedir ese sentimiento de pertenencia que es también de
apropiación y que lleva a la gente a votar sobre lo que siente como propio. Falta la
verdadera construcción europea, al nivel ciudadano, pero la construcción a base de estados
y otras estructuras, que lógicamente, desearán siempre mantener su supremacía sobre
cualesquiera otras nuevas que surjan, verbigracia, los propios ciudadanos que en última
instancia las sostienen, evitará muchos (¿cualquier?) avances que promuevan realmente la
"europeización" de los europeos, esa casta de gente que va pidiendo hermandad y
globalización para todos los demás menos para sí mismos.
Y es que asumámoslo, todo es distinto cuando aquello a lo que votas puede alcanzar hasta
tu bolsillo. Europa, entonces, no será país hasta que cuente con su propio sistema
impositivo y de seguridad social, de redistribución de la riqueza aparte de los fondos de
cohesión. Cuando la carta de cita para la declaración de la renta nos venga con una
bandera azul con estrellas y algún icono alusivo a la seguridad social.

Más o menos en la misma dirección apunta Sergio Monge con su post “Elecciones Europeas 2009”,
donde lanza la muy pertinente pregunta:

¿Por qué no podemos votar más que a partidos nacionales en unas “Elecciones
Europeas”?
El sistema se ha diseñado para proteger los intereses de los estados miembros. Cada país
tiene un número de escaños basados más o menos en su población y esos escaños son
ocupados por miembros de los partidos locales. Es una muestra evidente de que lo que
tenemos sobre la mesa es una Europa inmadura, en la que no se permite que existan
partidos trasnacionales que no defiendan intereses de unos Estados miembros sino de los y
las europeos y europeas que los sustenten con su voto.
Cuando lo que debería imperar en los engranajes de la Unión Europea es la tendencia a la
desaparición de los estados para dar paso a una figura transnacional (Europa), lo que
vemos realmente es que Europa es y siempre ha sido una unión de estados, no una unión de
personas.

La principal idea política tras unas elecciones, el poder ciudadano, es lo que nos recuerda José Luis
Salgado “Faidit” en “La Europa que queremos la construiremos los ciudadanos”, donde apunta una
de las mayores fallas de legitimidad de todo el sistema político europeo:

Esto no deja de ser, en cierta manera, descorazonador para los que percibimos la
construcción europea como la mejor de las opciones posibles para acabar con los caducos
estados-nación, instituciones surgidas tras la Revolución Francesa y que creo que ya han
cumplido su ciclo vital. Pero es evidente que este federalismo europeo no se va a construir
con unas instituciones en la que los poderes legislativo y judicial estén supeditados al
ejecutivo, o lo que es lo mismo, a los ejecutivos de los estados miembros, cuyo primer
objetivo es perpetuarse en su estatus.
Aquí es donde cobra importancia nuestro voto. La constitución de un parlamento fuerte y
comprometido con la construcción europea, que permita nuevas formas de participación
ciudadana, que sea algo más que un “cementerio de elefantes” de viejas glorias de la
política nacional, es el primer paso para conseguir una Europa fuerte, no solamente en el
ámbito económico, sino en también en ámbitos sociales. Las directivas que emanan del
Parlamento europeo se trasponen a la legislación de los diferentes estados y, por tanto nos
afectan a todos en nuestra vida cotidiana. Las líneas maestras de las políticas relativas a
educación, sanidad, igualdad y muchas más se deciden hoy en día en Estrasburgo.

Vitalidad nos lo vuelve a recordar en “Festival de Blogs – Elecciones Europeas / 2009”:

Europa parece tan lejana... y no lo está, muchísimas normas nos están llegando desde allí,
pero no nos enteramos, mirad la que se ha liado con Bolonia.

Aunque no queramos saber nada de política, es igual, porque el hombre siempre será un
animal gregario y eso implica una organización y zas, ya tenemos la política.

No estoy contenta con el tipo de democracia que tenemos, en el que sólo se nos consulta
una vez cada cuatro años y el resto del tiempo no tenemos ninguna forma de rectificar o de
aplaudir o de hacernos notar, pero de momento es lo que hay.

Ya terminamos el post, y de la mejor forma posible, con la excelente información y reflexión de


Idoia Llano en “El círculo virtuoso del diálogo: la Unión de la ciudadanía en la Unión Europea”,
donde nos cita el Tratado de Aarhus, verdadera base de la participación ciudadana en la toma de
decisiones en Europa:

Para participar en un proceso de toma de decisiones con el suficiente rigor y visos de


verosimilitud, los movimientos ecologistas plantean además una serie de cuestiones que
afectan sin duda a la buena gobernanza. Es decir, ejercitar el derecho de participación ha
de suponer un esfuerzo especial de la administración competente para que el público
interesado y afectado por la decisión pueda realmente hacerlo si así lo desea. En la
actualidad el conjunto de dificultades es tal, que hace falta tener mucho tiempo, ganas,
conocimiento y subvenciones para participar en lo poco que se puede.

Y así volvemos, después de todo este periplo por la política más o menos partidista, a la raíz de la
cuestión: una Europa de los ciudadanos es imposible si no se cuenta con los ciudadanos.
Muchas gracias a todos los que habeis participado. Nos gustaría contar con el debate, y queda a
disposición de quien la necesite la lista de posts que han participado en el festival en su página del
wiki.