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Lección 1

1 a 7 de octubre de 2012

Cómo alcanzar la libertad financiera

¿Qué es la libertad financiera?

2 Corintios 8:1-9

Muchos podrían pensar que la libertad financiera se refiere a tener todo el dinero del mundo, a tener una fuente inagotable de recursos financieros para poder gastar y gastar sin límite, a tener todas las cosas materiales que nos gusten, incluso excentricidades y hasta cosas innecesarias, pero ese es un concepto totalmente errado.

La libertad financiera significa tener un ingreso que nos proporcione el suficiente dinero para vivir cómodamente sin tener que preocuparnos de la provisión diaria ni de tener que trabajar por dinero.

La mayoría de las personas quieren alcanzar esa libertad financiera. La pregunta es: ¿Cómo le hacemos para conseguirla?

La Biblia siempre tendrá algo que decirnos al respecto.

1.- Recibir vs. Dar (2:2-3)

Si la iglesia de Macedonia era pobre, es lógico que ella debería estar esperando de los líderes de la iglesia algún tipo de apoyo para su sustento. Pero Pablo dice que ellos de su profunda necesidad y tribulaciones, abundaron en su generosidad y dieron más allá de sus fuerzas.

El hombre común sólo espera recibir y recibir, porque hay ataduras de egoísmo en su corazón. El verdadero cristiano ha aprendido a poner en primer lugar a Dios, luego a su prójimo y después él. Por eso no le cuesta dar, porque conoce a Dios y sabe que si da, su dinero se multiplicará.

2.- Gastar más de lo que se recibe vs. Gastar menos de lo recibido (1 Co 4:1-2)

El mundo está metido en muchas deudas y problemas financieros porque gasta mas de lo que realmente gana; aun antes de que tenga el dinero en sus manos, ya lo tiene comprometido o ya está pensando en cómo gastarlo.

Thomas Jefferson (1743-1826) Político Estadounidense dijo: “No gastes tu dinero antes de ganarlo”. La Biblia aconseja que seas un buen administrador de los recursos de Dios y los uses para bien. El secreto de la libertad financiera no está en ahorrar y acumular. Sino en dar con alegría ( 2 Cor.9:7). No des con tristeza, porque Dios ama al dador alegre.

Un escritor argentino dijo: “Quien cambia felicidad por dinero no podrá cambiar dinero por felicidad”. José Narosky (1930-?)

3.- Dar menos vs. Dar más (8:9)

La mentalidad del hombre común es: Debo dar lo menos posible, porque necesito ahorrar para mi” Estos principios egoístas no te llevarán a la libertad financiera, te llevarán a vivir una vida miserable aunque acumules fortunas.

La Biblia nos dice que Zaqueo era un recaudador de rentas y aunque era muy rico, no era feliz, y cuando llegó Jesús a su corazón y a su casa, se puso en pie y frente a todos dijo: _La mitad de mis bienes doy a los pobres y si a alguien he defraudado, le devolveré cuatro veces el fraude. Por esto Jesús dijo: “_Hoy ha venido la salvación a esta casa…” (Luc. 19:8-10)

La mentalidad del hombre extraordinario que desea crecer en sus finanzas, es dar, sin temor a quedarse sin recursos, porque él sabe que su mayor recurso es Dios.

Así que la libertad financiera comienza en el corazón; el hombre que tiene liberalidad para sembrar, debe sembrar pero en buena tierra. ¿Cuál es la buena tierra? A).- DIOS, con tus diezmos, ofrendas y primicias. (Malaquías 3:10-12) B).- A los pobres: Darle al pobre es prestarle a Dios, y Él te lo devolverá con creces (Prov.19:17) C).- A los miembros de la familia cristiana: No podemos cerrar nuestro corazón a los miembros de la familia cristiana que están pasando por crisis (Rom 12:13)

4.- Amor a Dios vs. Amor al dinero (1 Tim 6:8-10)

El primer y más grande mandamiento es amar a Dios por sobre todas las cosas. Amar las cosas antes que a Dios, en este caso el dinero, te traerá terribles ataduras que te pueden llevar a la banca rota. Así que primero lo primero: Dale a Jesús tu corazón, deja que Él sea tu Señor. Hazle socio en tus negocios. “A Dios lo primero y lo mejor”.

CONSEJOS SENCILLOS:

1.- Disciplínate en tus gastos, haz un buen presupuesto y apégate a él.

2.- Se responsable y generoso con tu familia.

3.- Invierte y diversifica tus activos, (invierte tu dinero en varios negocios redituables)

4.- Invierte en la obra de Dios.