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< TEORIA DE LA INTERPRETACION Discurso y excedente de sentido Paul Riceur “Teoria de la interpretacién” constituye la parte in- troductoria y a la vez esencial del extenso examen que Paul Ricoeur dedicara al sentido metaf6rico en La metd- fora viva; asimismo anticipa la teoria interpretativa y la critica literaria de toda su obra subsiguiente que culmi- nara con Tiempo y narracién. Las dos obras mencionadas son gemelas puesto que, aunque se publicaron con bas- tantes anos de intervalo, fueron concebidas conjunta- mente. Teoria de la interpretacién: discurso y excedente de sentido esta constituido por cuatro ensayos: el primero se inicia con el examen del lenguaje como discurso; el segundo enuncia los ajustes que se necesitan hacer para enfocar el discurso escrito como distinto del discurso hablado; el tercero aborda los factores que contribuyen a la polisemia de las palabras y a la ambigiiedad de las ora- ciones para confrontar el problema de la plurivocidad, y el cuarto y tiltimo explica como la teoria textual de la interpretacién llega a su culminacion con la dialéctica de la explicacion y la comprensi6n. Paul Ricoeur, uno de los grandes pensadores de nues- tro siglo, nacié en 1913. Fue profesor en varias universi- dades francesas y actualmente es profesor emérito en la Universidad de Chicago. Su obra desarrolla una criti- ca del significado y de la interpretacion, una “herme- néutica” del psicoanilisis, la historia y la lingtistica. Si- glo XXI incluye también en su catalogo Freud: una inter- pretacion de la cultura, Si mismo como otro, Tiempo y narra- cién (3 tomos) y Lecturas 1 y II. ISBN 968-23-1955-2 oI SK ieee editores 9"789682"31955 lingtiistica y teorfa literaria traduccion de GRACIELA MONGES NICOLAU TEORIA DE LA INTERPRETACION Discurso y excedente de sentido : por PAUL RICGEUR Universoan Siglo IBEROAMERICANA ‘DgPTO.DBLETRAS —editores x siglo xxi editores, s.a. de c.v. CERRO DEL AGUA 248, ROMERO DE TERREROS, 04310, MEXICO, D.F. siglo xxi editores, s.a. TUCUMAN 1621, 7° N, C1O50AAG, BUENOS AIRES, ARGENTINA siglo xxi de espafia editores, s.a. PRINCIPE DE VERGARA 78, 26006, MADRID, ESPANA portada de josé manuel alderete primera edicién en espafiol, 1995 sexta ediciOn en espaiiol, 2006 © siglo xxi editores, s.a. de ev. en coedicién con la universidad iberoamericana publicado con el acuerdo de la texas university press y la scott meredith agency, 1.p. 845 third avenue, nueva york, n, y. 10022 isbn 968-23-1955-2 primera edicion en inglés, 1976 © texas christian university press, fort worth titulo original: interpretation theory. discourse and «the surplus of meaning derechos reservados conforme ala ley impreso y hecho en méxico/printed and made in mexico INDICE PREFACIO INTRODUCCION 1, ELLENGUAJE COMO DISCURSO Langue y parole: el modelo estructural, 16; La semantica versus la semidtica: Ia oracién, 20; La dialéctica del acontecimiento y el sentido, 22; La intencién delinterlocutor yelsentido de lo expresado, 26; El “querer decir” como “significado” y “referencia”, 33; Algunas implicaciones herme- néuticas, 36 2. HABLA Y ESCRITURA Del habla a la escritura, 38; Un argumento en favor de la escritura, 50; La inscripcion y el distanciamiento productivo, 55 . LA METAFORA Y EL SIMBOLO 2 La teorfa de la metéfora, 59; De la metéfora al simbolo, 66; Los grados intermedios entre el simbolo y la metdfora, 76 LA EXPLICACION Y LA COMPRENSION » Mas all4 de la hermenéutica del romanticismo, 83; De la conjetura a la validacién, 86; De la explicaci6n ala comprensién, 92 CONCLUSION {NDICE ANALITICO 7 13 15 38 58 83 101 107 INTRODUCCION Los cuatro ensayos que conforman este volumen tienen como base ya la vez amplfan las conferencias que impartt en la Texas Christian University del 27 al 30 de noviembre de 1973, con motivo de la celebracién de su centenario. Pueden ser leidos como ensayos sepa- rados, pero también como una serie de aproximaciones realizadas paso a paso y encaminadas a buscar lasolucién de un solo problema: cémo comprender el lenguaje a nivel de producciones tales como el poema, la narrativa y el ensayo, ya sea literario o filos6fico. En otras palabras, el problema central que esta en juego en estos cuatro ensayos es el de las obras; en particular, el del lenguaje como trabajo. Una comprensién cabal de este problema no se logra sino hasta llegar al cuarto ensayo, que trata sobre las dos actitudes aparente- mente en conflicto que podemos asumir al abordar el Jenguaje como trabajo; me refiero al conflicto aparente entre la explicacién y la comprensién. No obstante, creo que este conflicto es sélo apa- rente y que puede ser superado si se logra demostrar que estas dos actitudes estan dialécticamente relacionadas una con la otra. De ahi que sea esta dialéctica la que haya constituido el horizonte de mis conferencias. Si se puede decir que la dialéctica entre la explicacién y la com- prensién proporciona la referencia tiltima de mis comentarios, el primer paso tomado en esa direccién debe ser uno decisivo: debe- mos cruzar el umbral mas alld del cual el lenguaje se sostiene como discurso. Por consiguiente, el tema del primer ensayo es el del lengua- je como discurso. Pero en la medida en que sdlo el lenguaje escrito exhibe integramente los criterios del discurso, una segunda investi- gaci6n se refiere a la magnitud de los cambios que afectan al discur- so cuando ya no es hablado, sino escrito. Por ello, el titulo de mi segundo ensayo es “Habla y escritura”. Avanzamos un paso mds en la exposicién de la teoria del texto que emerge de esta discusi6n al tratar el tema de la plurivocidad, que pertenece no solamente a las palabras (polisemia) o incluso a las oraciones (ambigiiedad), sino también a las obras del discurso en toda su extensi6n, tales como los poemas, las narraciones y los 113] 4 INTRODUCCION ensayos. Este problema de la plurivocidad, discutido en el tercer ensayo, nos ofrece la oportunidad de efectuar una transicién decisi- va al problema de la interpretacién, regida por la dialéctica de la explicacién y la comprensién dialéctica que, como he indicado, es el horizonte de toda esta serie de trabajos. Deseo expresar mi gratitud y reconocimiento a los miembros de Ja Texas Christian University por la oportunidad que me brindaron de impartir las conferencias que forman la base de este libro, asi como por la gentil hospitalidad mostrada durante mi estancia en ese lugar. Me complace haber podido contribuir a la conmemoracién de su centenario. 1. EL LENGUAJE COMO DISCURSO Los términos en los que se discutira en este ensayo el problema del lenguaje como discurso son modernos en el sentido de que no podrian haber sido formulados adecuadamente sin los enormes progresos de la lingiifstica moderna. Sin embargo, aunque los tér- minosson modernos, el problema en sf no es nuevo. Siempre ha sido conocido. En el Cratilo, Platén ya habfa mostrado que el problema de la “verdad” de las palabras o nombres aislados debe permanecer indeterminado porque el nombrar no agota el poder o la funcién del habla. El logos del lenguaje requiere por lo menos de un nombre y un verbo, y es el entrelazamiento de estas dos palabras lo que constituye la primera unidad del lenguaje y el pensamiento. Incluso esta unidad tan sélo formula su pretensién de poseer la verdad; la cuestin atin debe decidirse en cada instancia. El mismo problema se presenta de nuevo en las obras mas madu- ras de Platén, tales como el Teeteto y el Sofista. Ahi el asunto estriba en comprender cémo es posible el error, o sea, como es posible decir lo que no viene al caso, si hablar siempre significa decir algo. Platon se ve nuevamente obligado a concluir que una palabra en sf misma no es ni verdadera ni falsa, aunque una combinacién de palabras puede significar algo aun cuando no haya captado fenémeno algu- no. Una vez mas quien conduce esta paradoja es la oracién, no Ia palabra. Tal es el primer contexto dentro del cual el concepto de discurso fue descubierto: el error y la verdad son “afecciones” del discurso, y el discurso requiere de dos signos basicos —un nombre y un verbo— que estan conectados en una sintesis que va mAs alld de las palabras. Aristételes dice la misma cosa en su tratado Sobre la interpretacién. Un nombre tiene un significado y un verbo tiene, ademas de un significado, una indicacién de tiempo. Solamente su unién produce un nexo predicativo, que puede ser llamado logos, discurso. Es esta unidad sintética lo que conlleva el doble acto de aseveracién y de negacién. Una aseveracién puede ser contradicha por otra asevera- cién, y puede ser verdadera o falsa. Este pequefio resumen de la etapa arcaica de nuestro problema (15)