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Jose Luis KOSasco Peer ee Re Sr Pec ca alo ee hd Pe Renee ee Pen et oati ae Pennies een err cent hae ie uae, erecta fa Bene PY enn eae Aa mero novela, 1980; "Hoy dio es mariens i a n Oe ere me aS e po a pee ae es Le vuelto al mundo", crénica de viaje, 1987; “Chile en Orn Oe ke ead @ cencio”, cuentos, 1988, “Francisca, yo te amo". Dene ere ener rea cee @ Mistr Seo aoe oe RO haem ALi CaS Perera ORR Oo er Rem elie Liters Ce ac eae ec mcr aEd Eonetee Ne Me tule Rce Melee) Pee ares ee oe Reena eee enone pe eae en ae eee) CR rien tet ee eu oe Ceram Narrative de fa Universidad Coldlico de ferme See ectiente oem Oul ea ck Aca de nM: eet Recueil Cn ret Cn eter Renn ia ene NORE Ci A ana francés y portugues, foyer anata Gran Biblioteca Icarito Editorial Andrés Bello bt tet IIDIDIAD DIDO DDD AOA OD OI OOOO OOO OOOO OWOIIO CF Pap eens ‘Ninguma parte de esta publicacin, incluido el disefio de la cubierta, puede ?. “ser reproducida, almaceuada 0 transmitida en manera alguna ni por ningsin "ation ya sea elctrico, quimic, mesnic, Spice, de grabacién © de 1 storia Andeés Bello astoriza sta edcin xpecial para el programa OY OMOO ONION OE | JOSE LUIS ROSASCO DONDE ESTAS, CONSTANZA... Premio de Novela Andrés Bello 1980 ‘Comentario de Juan Antonio Massone. VARERCDE PEED DOD OOOH YAY YK VE VELEN Bs EL fat ami: ‘suefios.”. E. Cardenal ae iy | is ag EEE ERE eer OO Ore ge rete Fe Oe DEDIDII PID DV VD Pog ‘ LLEGAN A LA CASA DE ENFRENTE emer e Eee eee BORE E EB aac VIVE VV ID ~ oy Ce : i ‘2 {FeOULg 8p opuefep ‘949719 UpLO[OD [9 Offp— jeoH !— asopupmuye '& Sucksjoo & den oe seen a {9p 04130 tn auqos opwesug “sousur ‘erezuiaje onb ap peprenjuas vj wo ‘ese ef ap JOLoIut 9p. “ayso[09 Ojenoyys un ‘ejoou Te, epasaa e] epsap oueld aso aszeasy] op epiqey omg Epeisovsy ozuomiaiqrvede “euozoureuang DSurotonar ules ‘ehoo expat sp ceed er eo aed ome io Sigh YOYSs wun Zoure To wo soOH, 9p |p xezeduia exed ommepue op soucjqe; sou vidurer jeo ap ted une seussy exed —epoify OUI 3B Opour © eqeuorpuose seyoaio aoDey susan Ps tos « Sprey & Jamey w2oared,— odiono opepiiyiuse ns ap “Sse oxalate opteny a ‘led Ootoasd [9 pos Woo spne ered ‘equipo 9s OUWUI Us SHpUDLT “amy owsisotaiou un 10d sopeiaroesap upiquicy ovese ik amb ‘osaiey Te o1tinf oe[pPeD un Ue UID ayueosed Jo wa wesley SuSMTEARMYUT emMUoid sp esfez YUN Woo ‘a|feo e| K opear 7 [tp as ‘,0dn J2 onbsjox 0. oun epolna ey ‘oimoueuoseyp ‘ossn Z'tee ep obielop (ou, — ouarow Anux £ sopues8 ‘Opio8 saqmioy un :orar oped Jo Worescauny “SIRT sp sosed sot =v -eoelj op ugiarres a[qeurmoge eso us UeTUsA nb Sout eye Ue syuansayyUy one un pepruesas vu Woo quOL 7 “soxa]feqeo ap vio 059 onb ‘Js anb sep anb syur en Se 9panb 2] ou ‘ssuorefqo sajqrumsaid sns SMU! ,epecord,, exqe| ‘exmysod ea a 3 loo esaunais ej onb ayUspiaa gaptsaz Tee ‘sesoo. “ \ are BN ieorP, se[ Zefeq ered oxen von somtsp sol anb speoorg— Nf in . “JoYPHH Pzteysuoy elo wom esq ‘oop19Bay20 K | ‘sopimjoid ‘ueqeuren aj onb, sooms sof.opuezpn3e CApIUHSP Syui Jes espod ou opm! ns‘as0p sof axqos eq ‘Guao fo Houmay Omi 9] 9simp anb 0] & gone 25 vena seujdais os seuode epi ns ouloo x “epta MS U2 OWSIA eIq — Pen ‘ean ‘on ‘ueBaq] Bioye nb soAanU SoUID3A sO} ZIV nb epun syor vou sytx enue ef ‘somyspiiou So ojdutafa sod ‘esoo aaqnbjens oxayard ‘of sa-anb of ‘soxou sozu Jod ¥peoreumua 4 ‘oalare A o9j9fe au309 EquID — 95 Jeno [op Spap A omeaI ns wa aiueuresomuapEs “ejonge equatsy copreqe un & ‘opiaa eutosnur op ci rf — ‘shan woo Hp hon se oe : moe eee eamig ee op : Sout yuas ‘oredor a oadh eee qos epey 1 in £ BI9pery “20 @] op Soperepuaure soy wouSIA GY jUaMW! JOLIN, wx rad Sap pepisonms v] Yqeraide os eoueisip e armEsqo oma ‘eraus eTuTEy Fy ‘JayD—D soy anb ep jrumsoxeauy ou fajusossjope ese Ue EpesTUT ey] efy zi “opues3 orpay Jo A ‘ovmaurat aint tepared enb scottyioa cung un US Sepefeasoy & & soubreied a oak Lae ee eae . i —Qué tal, muchachos —dijo el sefor Glicker con tar algunos pesos excesivos pero nunca inevitables, jsin un vozarrén poderoso. embargo, en cl talante de esa jovencita, en su vestido —A ver, nifias, ti, Rucia, ni, Constanza, vamos, vayan vaporoso, en el manierismo con que agitaba el abanico, pasando algunos bultos y cosiacas a este par de buenos €n ese sombrerito con sombrilla que le coronaba la nu ‘vecinos, j Todo a la vereda antes de ir entrando! j Pri- ca, en la blancura de su tez realzada por sus impecables mero todo en la vereda para despachar ripido al flete- rizos negros, en esos ojos suyos, ¢de qué color eran exac- ro! Ya, pues, apurandose, no es la primera vez que nos tamente?, sf, en todo eso residia un halito exclusivo, una snudamos geh? delicadeza, una fragilidad que para nada se avenfan con —Y seguramente tampoco sera la ultima —opiné la el rudo traslado de bartulos desde una carretela como mayor, que obedecfa al sobrenombre de Rucia, mientras aquélla. Alex, todavia arriba del carretén, observé a ca- sonrefa a los muchachos desde sus ojazos azules y se dis- da uno de los integrantes de esa familia, y pens6, en sé- ‘ponfa a pasarles un bulto mediano. Jo unos segundos, pensé que ahi, aqui, habla unas dife- © {Quiero hacer pip{! —exclain6 el Colorin. rencias, unas contradicciones de veras sorprendentes. No —Aguarda que te Ilevo al bafio —dijo la sefiora Glic- €s que estuviese perplejo, pero una cosa y otra y otra se ker. Tenfa una vor aguda, bien calibrada, no irritante, sumaban ala impresién, 0 acaso no era aim en Alex. contrastaba con su cuerpo de estructura ésea an- més que una intuicién, de que en esta gente se destaca- Gis y de volimenes abundantes. ba por doquier un no amarrar nada con nada, un no cal- _Que se arrime aqui mismo al tronco de cualqui zar esto con aquello: este caballero que los urgia y apre- &rbol —indicé el sefior Glicker, cuyo vozarrén no pare- miaba, altisonante y vulgar, no era, claro que no cfa conocer registros mesurados. era un caballero; esta sefiora hermosa, y con voz, —Iré conmigo adentro —determiné Ia sefiora Glic- de nifita; 1p Rusia demasiado mag el Colorin que ker, y agrego—: Hay otras cosas que hacer adentro, casi, casi deja la poza en la, misma calle, y-esta, nite. abrir ventanas, tantear, probar las llaves del bafio y de onstanza, tan extrafia y tan bonits, y Alex no cording Ja-cocina, comprobar si funcionan todos los servicios, el ee gas, la luz, puede ser que algo esté cortado, recuerda que Wi Borcide al pelacitio dean verde tenue 9¢ vores os demoramos més de un mes en resolver con Ta pro- ahora, jpentnamenia nuh senso an oo Pie ya —interrumpis el hom Se ronces Alex 16 unos versos de un pooma que sien c vaya gales yim atin vor tO sae pre le habia parecido rarisimo: c za, saca ese velador que me obstruye el paso, asi, ah, “ c gue me ob: ‘Fundaria un pais - gracias, muchas gracias, jovencito, éstos si que son. ve- aia onlis de tas ojos e De un salto Alex se habia subido al carret6n apoyan- cambiantes como el mar...‘ = dose en Ja barandilla, y ya se encontraba junto a Cons- EK tanza, quien lo mir6’entonces con un dejo de gratitud C condescendiente, como una dama antigua que se ve dé = sbito socorrida por su galén de cepa y espada, libe tv rada de una situacién altamente peligrosa. La situacién < abt no ofrecta riesgo alguno, salvo ol de tener que levan- =| = 12 i 13 R PVONO OOD ED DD EVE ED DV PDT DTD DV DED EDD OD OEY EVO TID sk BP ugrsdzoxo woo ‘peprear ug “exjaly eyop op wraouEUTy uoroenus epeyaide ze] ap ofuoumssy un emyNsuOD feseD | qeongse op xeunmia) exed uoxeBa][ eounu anb oyu9u " MPMOIIO SA ON AND wHOIIOD NQ AVH Tr bese INOONONON NNN NNN ON NINO) ee eS 6 | mana, y cualquiera sabe que en el i : ‘embargo, descartados ya el color de la piel, el cabello y Jos ojos, el sefior Glicker era de frentén més chileno que el mote con huesillos y la tnica, si, la nica ay ccién suya a lo germénieo provino dei fuerte olor a cerve- za que emanaba de su enorme cuerpo. En fin, mejor pensar demasiado porque ella, Ia sears, st FRE mujeres las cuentan, jas adelante las cosas. La setiors Clicker le di geen ba na, ie i de’ sus arrendatarios también suscité no poco asombi en dofia Elvira, mas no correspondfa prejuzgar. 8 —iHola, hola! —exclamé Constanza, ante la apari- cién de Alicia—. Adelante, adelante, {c6mo te lamas? —Yo vivo al frente —dijo Alicia, —éPero cémo te Hamas, linda? —pregunté ahora la sefiora Glicker, indicéndole con una mano que se acer- cara. TH oa ern a tenants, que se abi yamo de su cif illo a su que se ‘tan eflexivo en su silencio, parado abf con el beso adusto y sin dar indicios de salir de su curioso teal Ap 22 EA iil A fu 4 i ; ai a til: a fied, if ; Hey 2 i lena ane 3 fl Aig i Heels, ye RABE fa ett i pineal a AY vee : aga egase alfa tie! ° Peer att! 1G qa fal | iH ae gE Bie fatal uin fot BG ae He net G pI ae eee Hieae a ii 2s ia: EE au em aa #21 Fe § £84 i a i Boge 3h HOH ti a 13, fle] 1a | fps Bi ii eal, Ky i Huy ae i Co ne elk 2g 3 if § fe i 4 1s 5 “legal 4 pels ts fy ae ete Weal itpat i Ua ie ay rE 3°: 4 u a tists Ta ; Ha He Ales 3588 inet Eooee 88s 4G58 POO WO OMY TY CY OOTY PY HS suerte; se la ve el loro, los organilleros andan con un lo ro, ti sabes. —Si, y algunos con un monito titi; pero, dime, tu hermana face entrar a los organilleres dentro deta casa? Si, pues, tonta, 7a dénde si no? —iHuy!, mi abuela pondria el grito en el cielo. —iPondria el grito en el cielo, pondria el grito en el cielo! —la remed6 el Colorin—. Hablas como una vieja, esa es una frase de vieja, —Parece que ta no tuvieras abuclita. —Tengo una en Valdivia, la mama de mi mam, pe- To no nos quiere porque odia a mi papd, por eso no os ~ + quiere, siempre que n0s ve nos dice: “Sandoval es un ro. to, Sanc es un roto”. —ZQuién es ese Sandoval? —pregunts Alicia, que ya no entendia el curso de la conversacién. —Es mi papa, Sandoval es el apellido de mi pap4. < _—~¢Cémo? —dijo Alicia—. Si ustedes son Glicker, do- fia Elvira lo dijo. —Mi mami ¢s Glicker, pero mi papa es Sandoval. —Entonces ti eres, primero, Sandoval, no seas ton- to, ves, yo soy Corsiglia, porque ése es el apellido de mi papa. —Ab, eso es porque tu papa se casé con tu mamé. — gnb epeudo ‘zepne spur ex sures outoo ‘oyzouremos ‘K “yse oBje oxmnoo ow onb zoa wioutlid sq —oumreg oSaide— ednooaid su nb mbe off omndis XaTy “OTTSI0q BP exqr Jo oferxo & omg sumer Offp— re ep OqO] TH, Opuads, Aorsq— SHNOIOYSAAANOO SOd A & a x x = < x : Er e ER OOOO OOO PDI IIIS VLE IS TI I SS GE BS IED) t t 8 nadie que yo conozca de nuestra edad, y siempre te has interesado por este tipo de cosas. Bueno, Jaime, lee, pero répido, mira que hay algo que tengo que contarte antes que Ileguemos al colegio. —Te acordards de que el Capitan Larsen secuestra al... jovencito, digamos, aunque no parece muy joven- Gito por lo debilucho y' poco poco heroe. —Si, si, me acuerdo de eso. —Y¥ recuerdas que el Capitan Larsen era ateo. —Claro que si. —Te diré que no me impresiona, para este tipo de temas prefiero a Hesse, en “Demin”, y si ese trozo te ha afectado, mejor que no leas a Hesse porque abi si que terminarés ateo sin vuelta. —No si hay cosas por las cuales vivir —interrumpis —No creo que ésa sea una respuesta muy cristiana, Por qué no? El amor es cristiano, o n0? —Ah, ta, ta, ta, ya sé lo que te pasa, si, si te noté raro desde que me pasaate a buscar, te enamoraste, Alex, te enamoraste de verdad, vamos, dilo. 36 st as —vVamos, dale. —Conoci'a una chiquilla que realmente... —aLa preferirias a la Jane Russell? grado. —Si —dijo. ceed —zAun si la Jane Russell se te metiera en la cama como lo hace en “El Proscrito”? Alex clavo su mirada en Jaime con inevitable des. mujeres que se le meten a alguien en la cama, Jaime. estaba haciendo notar la superioridad de su autodecla-. rada experiencia con su prima de una manera burda, si, esa era una forma muy grosera de acoger sus confides cias. El no habria procedido asi en una situacién similar. Parecia que no iba a ser posible lograr mucho de su ami- gocsa mafiana, Me gustaria conocerla, hombre —dijo entonces | Jaime, __Eso ya estaba mejor. Podrian integrar un grupo for- “Ta y Graciela pueden venir, yo le avisaré a Luis que ustedes también vendrén. —éLuis? Qué tiene que ver tu hermano con esa fies ta? No me gustan las reuniones.en que hay hombres ma- yores que uno, siempre terminan por quitarle a uno Jas- higuillas y si no molestan, wh sabes que.a las chiquillas, es da por hacerse las agrandadas y siempre-prefieren a 7 esta apugp e? “f ZaLTEUTpAO wf ap cyan ospad jo ‘oysax) oyu A’Y SEL ‘1TROFG Se] 42 opusiqep Iepanb & Ye ap oied ‘upsemTE é “pure ‘jg— opueyonsss syiso ‘gun? “* -oftp our ustqure; { ‘osojao aso Oisandns 10d uainb ‘yee coey 0] aqus8 eyonut ‘ouxosd sopdpupd © o sam ap sou e upreded “puseur ‘oid “Wuueao} Wop op upoeurTe [> > opey opos wapid ‘oudyyd omd so cu ond Osp of isoudipd sns 4 poysn ‘gurewt ‘ 0}sq] ¥359 anb ‘sofeq anb sorp yureur ny— : ens eqesedas anb sopejen og : x do) ap eure pa “Se bpengn eiedare ton wpeeoyraae soles sp sods | Duma'cesmans bce wypeiep S msoeee cae Cee ‘BIS eqeums as onb x] ¥ ‘10L191x9 JOP eqeBoI] a] onb e] onb Rs Jog *,Setefd se] ap esoo el, ua ausuIeEIOs opuETEp Zn] SyUr soywoMIOM soso UD FIqOI OU UOMEIGUY ey “sex qeIS9 Of ‘2389 epodad ‘Tend of “TOAD JOSS Te eNSeTE sted seun3je ap soyseuad sapraqaz soj ‘sezmepunaip sof | eqeisaid af ou ound jo anb eis alep us sousur O spur I[0} SO] BxQ0s asopuyzE ‘yIIe S mbe ‘k sojenut> soy ‘sear Rqepanb onb oom oJ ‘opeorpusis ns atonpop equiSof. “OUr Sef ‘souEIsed Soy ‘sopeital10 somesg[d soy ‘sajoquy So] £ ow xely A zaa exjo & bun equaojquaur as exysepid eiqured ‘wmpre ep sefoi 9p soypes so] sopemmump syusuionuas weq, 2] “exIsed eum Too opeuo!ejar off 10d o10rqizIOY TE $03 zslayp 98 ‘ssoaqpoue Je A apres v] axjus w10Y Use & “Jen v[ EaHUNIUDY Oputsqoo |gEIsD 2 129119 JOGeS jp onb gyptDS opsep euequea wun e oyM! jeg tn uo epeitds equNuCIUO ~w2 xaTV & souoioqiog © mequiquy ‘Auueq op arped ja ‘ow ‘98 ezUEISMOD “sdIqy] Op SoUd]] EINE We ep sazte}so Sop sud ns u09 Uppesiaauod Bun OOM 13x91 IOUS fo OZanT ‘soxgy SoHpRUT UpiquIe; UejeA as ‘sozenEn{ Soy Weqepunge “soxopesnupe op Jed ns woo Basu efoMy e] anb oop UpPeIqeY ess UY "UHOJO} [> uoo eAredmao ezreysu0D sypno ap ayedso wun 10d opidumztsjur o[9s OfuapS ‘op anb [e outose 9s ery ‘equire sowormuLiop sax equ ostawiour ose] TM ogny “xa[Y B e[qrsod syur of asseuHX “03ST Yao Opese [e aonb app £ -oade je oudfe [e110 ua asigjues ap ugTSaidun ef uoreNy | ‘syur ou aqns ‘upToeyqey ns wo —go;puT 2— EqULTe ‘ezte} dace ioues A vjojoeig ‘auures ‘ores Oymun 10d ofgos epreX “SuoD © seosnq ¥ 1 ap Joaey Jo Bioye aumey —ofyp aj— -np ou anb xestad wioey anb wrouansaxy eun woo 3do3 To SoBqure snj vod oprusa sedey onb oyrex oxSaye ay wISeY OSA Jo BIBUATTSI 3 I9xDYO Jouss Ja anb eqeidsow “sopunos Soun oanjar 4 zapruin ns essuoo BqeTony Jose Tt “9% OH9 eos EL 2 208 ono} [2 mas ns gameas] Uamb “iayxoyH Jowes ye ousipur ory “eusepd ef ‘SeNUDIUT “199D][H 1OUes [9p UPesIpur e] TorsMIrs soyuarZ 2 OO OO. VO %oh Vel deh debe E 8 i heer 7 j s & i 3 a s : : i 3 3 P° OO CEO OLS IRE TY ORY PEL OP YEP TP ET Ye —Si, yo y mamé. A m{ también me gusta mucho leer. =oué bueno —dijo Constanza. Ta muchacha se acercé y quedaron mirndose a los ojos por unos instantes que se iban haciendo muy pereeP- sna sabes que tus ojos cambian de color —dijo F ‘Claro que lo sé. —Estén azules ahora. —Si ta lo dices. “Bueno, no hay mucha luz aqui. —Acéireate més, asi. Dime, ¢te ‘gustan mas azules que me gusta tu pelo, tus rizos negros y...—Alex se sorprendie me Siar dicendo lo que decia, se asombré con esas pala- $e,2que salian de su. boca como si alguien, sin previa 2 i 3 § : ‘ a i i f — escoger los trozos de babria gustado ponerse a gitar: “ipodeé, podré, podrél”, pero, claro, eso seria una locura. = ‘bajo, los demas se movilizaban hacia la parrilla para came y acercarse enseguida a una escones Mablones sobre la cual habia varias fuentes de meStadas diversas, y regresar asi a sus bancas con los Glavos llenos. Constanza sirvié el suyo a Alex, mientras Graciela hacia lo propi de Jaime, Los muchachos 49 Bp © Ssomara Jo wprexsta soy 12599 on jo anb opuusuad 4 Opemmueas Arar xoly oftp— opeqgs Je at sourspog— “sefared sns woo zeBn] [p Ua deqeuso soi0seur so nate upiqure anb & xe ‘oypnm oisn8 our 4 Jemeynaa un Jod guose ou apiei von aiad ‘ON— eye opeise sex?— : “sorqejepues woo sesaur & soxpens woo ose 2 Ble saan] “cura Fy, PUL 2¢— e}$? “3 epreisn sur anb ye seSny un AeH, “sepnp ap ojnoid Anu ayes e eqi oad “eysond ‘Sat eso od ET]9 Teso]] eYFenb epuope tages eypod ou xoly “ezaeistoD 91Ss]N0O— ou mnbE rod “Js ‘eysnB op — “ouqns ap XOIV quumBard— ¢seyreq sazomp? esepreq wisn oy ?— Bs optinour Byqey Jofeu of e ‘opiqmyoo spur une ONUIS Wey so8y exOYe ‘Tp|snosIp F asi 4 ‘ottang ‘fk ‘opeiss ay eounu ‘sorjod upiquaey anb oaro K suman evapuea nb 42— *uatred smio> of ss00A v “yded woo syredmios of & oun ousy on Wu ‘e.U2A op qeBn] un ‘opeosour fo uo eso] un sq “kiuos as ezuwistiog gensepd ean s9 gnb? ‘surewugno “ezmeisuo— *es00 zombyeno wyrey candoud 9] “o8[e epressoauoo #7 ‘epuge as eypERpnuT ef on aiqrumsaid e1q je]qtsx9} gn! “ofcar ap qunim vy “sopedao -HIS ap Upjuout jo aku etm opesed ssarqny af as viony ey 8 onb aqmampny eqeiedse ‘sepeyeq se] Jod sepuarayard Sns ap ojenbe ofreqonsss ap spndsop ‘ezueysuog © se] Feq & seoes v eqemmue 2s ON “estan zaprum van zon eNO & “sua 9p vousyy? « os Bun eTpeAu! 3] Xa[V V “opHoosa BIqeY{ J9yDITD Bromy Bf an -* Aa[sotd SIATY Sp Soostp So] ep OWT Jo WOd z8A ond eyL -21 epeu onb sotua] soyjsed soun optep weysour os oueg A “ugpelgo e] ofooe ou JaxsID vony eT - cusd ‘rezues © wqemiatioo jp optero oyuominiea| Oned PP. aarestiax B94 SO] (5 asiopuayo EpIpOd 194911 souas jo. nb” QuIBps jouer ‘ouqUepe osTepE[sey we Opiance op o3eIp B] 9ySnoss ‘oTe[d Ms refop 8 Ugsaut Te Opearase Bqey oS anb ‘JayoyD epny ey “sond ‘soupeyaide ‘sopezerqe uatq Jefjeq ered— -" ‘xapuardmoo, UIS guru BI eziTeysuO}— conb ose wreg? gougg?— “Bpppein ouido— o8uej un oxayaid Of ose exed ‘“AY— “eZUeISHOD gISeIIOD— sepEyEG sHs URSKs IA “epppeig oftp— ojsarg wisn 31 ou onb soareg—. 2. OMSEIS. ‘mua Joke ws ezueisuog gpuodsar— key JS ‘G— oe Ce ‘SoosTp Soniye teosng 4 ugTes Te 1 sourepspod at— “Ay ‘hy ‘Sy, [9 exes woo preqwes onb opueiounue yIso JoyDYH sOUss [2 orad ‘—ouTES gydave— o1aID sq— ‘sofala swe; Sey oN— éSofera soy op surede odns8 opuarsey a vxed ‘ugpes ye 0 sopomico je ‘on? “uspe ered soutepe|sen sou 1s 34 gnb? ‘ako eq. 5: PIGEY 9] wamb sume ery— j arquiog ‘epteidsog !— = ***sapensuas £ sopesnsyjos ormaur -e1o8]] anjua ‘sopesues A sosopuspes asus SoqTaTMTAOUE YOO DO WO OKO O OD OL IVOOO OOOO DVI IV DVI IYO —{ Qué divertido! —dijo—; lo estén pasando bien. __—No es divertido —objeté Constanza—; siempre es eg : —Gracias —dijo Constanza—. j Qué bueno eres com —¥ agregé—: Voy a Ievar un libro. Qué? ; : —Que voy a Wevar un libro el sAbado, a “La Chite- $ en la sefiora Glicker, que lo cont que a Alex fe parecié increible. Ah, ya —asintié Alex. Vaya qué idea esa. Otra ra- “de Constanza. O andaba una peste por ahi, porque ‘més Jaime con “El lobo de mar” y ahora Cons- i ait ge 5 i 5 Es un aco y, alli, empezé a refrse, a lanzar una carcajada tras otra, Eran incontenibles borbotones de risa. +, “{Céillate, céllate por favor! —le pidié la Pupa. —Déjalo —dijo la Rucia—, cno ves que estd contente? ‘Alex sintié vergiienza ajena, vergiienza por Constan- “ga, y quiso aliviarla de lo que le parecia tan embarazoso. 52 Cceypag “gyos Jp we epeurpar ~Tadouo 96 erysIsIOD IOUNs ef A apIO VI op Sos sel TENT YNOIXH TATU VITOISYOD VYONAS VT TA su matrimonio seguia grayitando en el cauce de su viu- ciones, la cosa habia disminuido a niveles aceptables; par Se mais hijos y 1a casa adquirieron las connotaciones de fo menos nadie reclamaba ya, La parejita trasiadaba su {er placido cerco para ella, haciéndola concluir que otf mermados botines al fondo de la casa de los Corsighia, Jombre en su hogar seria irremediablemente como un {o cual ademas de proporcionar la tranquilidad de senem: Seren corral ajeno. Ademds, y esto se insinuaba ya como os bajo control, permitia Hevar un inventario de losiro- algo casi enfermizo, ‘solfa mitificar el pasado un poco mas bos. Al fin y al cabo, pensaba la sefiora Corsiglia, lo de Giac recurrencias evocativas propias de una viuds Alicia no eran mds que travesuras, tolerables ane habia amado profundamente a su marido, y que har das que no la dafiaban. En cambio, Luis -suftir, {uf Bao también de veras amada por éste. La falta de y Alex estaba echando un velo sobre sus pensamientos Bitibajos que caracterizara a su matrimonio la nutria inquictudes y quebaceres El inicio de su entrada a un 2horaeon un soterrado temor a encarar cualquier nue- mundo reservado se hacia notar dia‘ a dia. Para peor,la aagnodalidad vital, a comprometerse en cualquier proyecr abuela no ayudaba a aliviarle a la seiiora Corsiglia sus Yo palpitante que la remeciera como a una mujer de car aprensiones. Por el contrario, a medida que su ne y hueso. a familia de enfrente ‘aumentaba La sefiora Corsiglia se sentia muy sola esa tarde. Muy a sus invectivas y, ahora, ultimamente, y esto era sola y m ea srt afanaba en la cocina. poe abrumador para la sefiora Corsiglia, habia que ad- $28 fe habia encerrado arriba en su dormitorio; hacia tir que sus sentencias tenian fundamentos. Dofia. Elvi mas de una semana que Luis buscaba el aislamiento y ra, or quien la sefiora Corsiglia sentia cierto aprerio, Gia habia notado que no dormia bien, Y sus notas por habla visitado el dia anterior y daba pena ver: lo primera vez no eran buenas, “no eran sobresalientes como afligida que se encontraba la pobre mujer por culpa.de sus arrendatarios. Sencillamente no Je habfan zo porque eso seria todo estuvo ‘Siempre tan entero. Por su parte Alex demos- —Cémo fui a equivocarme tanto —decia—; me. en feaba signos inequivocos de encontrarse experimentan- gafié con el modito de esa sefiora alemana, pero ella no frabs Sigutacion de proporciones; era visible hasta la ob- fiene Ja culpa, el sinvergtienza es el grandote del mark SRgad que con ella se conducia ahora de manera muy do; miren qué manera de instalarse en una casa, el muy Oe Fesitatno le conversaba como antes, no le comunicaba irresponsable. ao BR sus extravagancias y fantasia por ejemplo, ya nada que- = Se lo pasa todo el dia metido en la casa —afirmé Cus Subs del Alex actor triunfante en Hollywood, del futuro Ja abucla, para. quien | drama de su amiga tenfa conno- one: viajero, del aventurero Smaginativo y desafiante del lec- taciones que ella no iba a dejar pasar asi no més— a tor que sofiaba con ser personaie. Jo pasaba en casa Esa gente es un desastre también para nosotros, El- Se de su amigo Jaime Pino, o al freate. ‘Oh, esas Glicker! Vitite’ nos ha alterado a los muchachos de una forme c de sy wana podia afirmarse que Alicia se recuperaba que mejor me quedo callada, aunque algo te diré, si a para la casa; Poia de vez en cuando al vecinito de enfren- Shira, la mayorcita es una tipa, y la otra se hace la mos ~~ Para igi Dien era cierto que no habia cesado totalmente ‘ca muerta y ya cualquiera sabe que las que no romper Cc Ge andar robando azulejos y baldosas de las construc un huevo rompen Ja canasta entera, Cc Cc = & Cc, © Ss lite ceed i? IOOVO ODD OOOO OE TUS PPE PSS BS PES Se 6s coupeiaide Anur ardaigis opuesmu ouios usus1 soy anb sofo soy sod yiag? con ‘sesmuTYo se] oie: UeIsNE 2] pnb 10g? “seu “RP ap pepHuvo Jambyens opyua} ey peysn onb —eniyy gunye— so1p of axduiays vponge ef ‘Js anb orejg— ‘satoure soypnit oprust 3y of anb sages 13 ‘epionb ‘eno we vopuyoioy— “ePYY Joqes osmb— gxeut ja us eoUPMOYy?— geopuy anb uvpyiyaid oN? “on “seuay[eq St] ap eLOIsTy eso ‘op “exoqy “—e1yy ourjoxe— jousng ‘exl— ‘sane eoey Ssopupqoe xaTY 9Douooax— so O| Js ‘Is ** “IeU SH— “28590 On Je oHApe— Aor [e onber— “err0} -S{ eu ayueno ou anb selsp & wea of ou ‘on ‘aA— ‘oumy tur opuezedss 40489 of onb ey —smrT offp— aofeur yies sesaunur sn) woe renf ev ayepuy— “xalV sve Je Sop of ef anb “eptianb ‘cood um ayespdsg— TePTY © on “Hos af £ ox2iqes [op eperur ze] gymeAd] swszD On [HL “ure tie paisn opuend ap BLIo}sty eon souszugns 4 eu] &so & TeBnf op asolgp ‘on ‘sand ‘ex— VISOLSIH VWNO OIA ‘soypeyanur So] Hoo ereqey onb ofsrped exed ‘outsras eu -euvul ‘oTuamndis ep fe OLTESA eat eqesued wpe A xe -nke expod Jes99 “eqeooatnbe as oxpeur Ng “se[Os SEIS sop sti e opuelap oMjar Os eyS1s109 wsOuDs e] ‘ore [EU un osreqina exed £ ‘ugtoesreauod ¥] sp semuye seso ¥ ‘orpeu v eounU opepnte: ey ou 18599 Jes Jo ab ws ‘soqouezuEy e anbIpap os anb oun op ‘opeSoqe wang UN ap Sop {Ales so] SyUl ou wa -ed ‘eyLATa ‘OU ‘oN “Bred waIg ob AO so osq “—epoNqe | oy[es— jovexedstp ayuefouiss aimoo a1 9s oWI9g!—. onb sopedoge sosture sual], “—eysisiog woyss vf ofp— ‘vILarg ‘atrepnde epand xesyQ OueULiey Tur Zon [eL— “ese [ux Jepwosye v 9I2AjOA wIUNT ‘eOUNU ** “sot. -ojeutuisey sv] ezed wye[d ap oood un sees sod ‘010 ues Un —ens[g evop guusuIe] as— Jour un ang— “OUIA Jo Rt BzaA100 B] Fife, 3p ues ord 2] es spuop ap 9s 0 “F1S9 9p ueayenbueq 3s ‘user ®] 8s 4 anb e129 of Uod ‘etes woEICD ‘eptionD ‘orayo ‘odrequa us & seyuono se] sepor owuounernSeqe tsqoP ‘osad un ws s opeqoidaisnbar £ oysa vast —¥T -e1gjd eysano os osad ‘sojrepueaiep anb —e1lA[g B10Uas EF Of~P— eNO Jeponb e vA out ON— Te anb oysondns sod & sures woo opmy of ORO O:0°O OF ORO ORO OR ORCC BORE PE BS RR Ee ES A IR) —Bueno, nifia, chinas, puedes nia unos afitos mds que ti, Luis, y masiado joven. —Pero hay parejas que se casan muy jévenes, tio. Mam se casé a los diecisiete, eso dice, siempre lo dice, y por eso es que todavia es muy joven, —Aj4, apostaria que eso Ultimo también lo dice. —~Vamos, tio, ¢qué pas6? —pregunté Luis—. ¢Co mo fue la cosa? 60 nfirmarselo a tu abuela, pero de Pe- kin, eso diselo también, de Pekin, son muy, pero muy ca- Tinosas Jas chinitas de’ Pekin, —Es cierto, tio? —pregunt6 Luis. —Vaya, hombre, por supuesto que sf; no se me ha escapado ni una sola raza, no en vano llevo titantos afios al servicio de la mujer internacional, qué te crees. —Pero munca se cas6, tfo, cuéntenos por qué. —Tal vez porque las he querido a todas las mujeres ‘igualmeate. ible —opiné Luis, , ible —concordé Alex. —Cémo es esto, parece yo, Puede ser, si, pensindolo aceptar que una vez estuve muy enamorado, Si, mucho masque otras veces, que todes las demgs veces, : —Y¥ entonces, gpor qué no se casé, to? —pregunté —Pues es una historia que tendria que contarla com- pleta y quiza ustedes preferirian seguir jugando al aje- drez, 0 que yo les cuente una historia marinera, ¢ver- dad, Alicia? 1 eg gli in DED I IIASA YE LS Me Me dats Bay ded esq ‘eunSye peprumuesuoo eu ey ou ‘peprfead uo ‘womb v 4 Jay 9 Ba SounD0UCD onb epi eT uoo A axped ns uoD BAIA Os]E ‘seuejusaRiiond ap euodstp woTes opuniies youe Is IST 7 8 ‘oypou e] sod sodummop soy £ 18S SOT * pe ean Sa ea aPePS St Tem Tg onb wred gue] aur axpeur pax opmemo siutior ox opened: ~sod ‘seiot| 9p sed un ie9 sod oysmmaaee Sb 2 THe spenb our & eure vy uo spuat aut ‘aljonun e 21 ap SeULE st{ voreuMs; eur og “sJusuepuNjord giMoUTIOS 7 ; af 7 a eqeBonue out onb oyusy jap ormaume fe onb . ina e 4 ‘axpetm 1 orpid— ugiosanp ny ‘epyianb ‘sprep as me [e onb pa1p sof seaq. SON ‘ojouayfs ue uscy “sense op aoeye tes Sp oualee Sted stood ua “ojsinasuco v wrefaq onb so 1s s1qliosop “8 eIQep onb ‘epmsuy eee TIS ap O19a1J0 9] wed etaiajoa as onb ap wiodso ef & uoxapanyawur out pEpIod Reece gees 4 RS squsuzeEny A eign exaTfaqeo ware Ns old ‘sepfedss ~uauy © altaxy soureqeysa ‘sofefeze9 [> Uos EqeArOsgo EI OP 3P epreidmaytios spnd ops oyex un tod ‘ast & Tey Geno op eroueistp Ms B] & esttD) ef aNb asuad A gaTc E] 22 Ue Opeseurep gpze1 ou £ yBoo o1 ‘azped rur ap sofope ‘guues out oSan] A vIYS BUN gnbseoe 9] ‘eson Anu epuaA © | woiqure: eqeiso ‘orador fap equ ‘ze2sed ap eyed uN soWy- 04 “aqusuIesoMidaouos g:Bo[9 e{ WUT B ep Os Ru ® ovtne ‘seoesax sofiqap seu se] op euoz ee a ~aop Je Pypeyonur e| = ajsesaq ap syndsap & guaeag] as axp “Houresopepmo eqenns ‘epjey ef asopupSuemarre “< so tal iit sous eussonut 6 eb eioee ema cope mar ont “ede2 so] opeses eyqeq ag “re [op BIILO vf epey aiuaat 4A Te opeey pardsuen £ osoyarou Anu pues out OX “el “Fiw9[ opueupMTeD as{I e ssouoIe gslAIp [eueIUaA [> op FOO OO QDOO"O OPO POR IIR POR IEC BB fe ae estaba bailando con ella, que Renate rechazaba a los de. mAs pretendientes que le pedian hacer pareja en los pré- ximos bailes. Era indudable que optaba por mantenerme como su compafiero por un rato que se prolongaba. En- r legado a su fin, No ful de Jos climos en irme. Me daba Ja. Nos débamos la‘mono y nes eecisneaia on It re vergiienza la sola posibilidad de verle Ia cara a la’ Tare - 65 te, me la imaginaba como aquella vez del beso en la me- + g é ¢ é € € ¢ 5 © “o cepnied eno 2 oA -one 9s usMp? ‘sopaisn aub oursqur of euydo ou nb susp “Jeo Sa ‘over aoey EpyuLIop openb as epiy ‘uarW— “Xa[¥ gpx09NG2— ony of anb Ig— 7 oftp— is anb seen ap ‘eLsosty eruog eum any ‘sages ‘otod ‘on ‘poystp aisisnd oy— “ouM Epes ages oJ O[9s © aIpeu aqes Oj ou o Osa ‘Yy— “xaly J9qes ‘osmb— few o] so nb ‘10faur sa pnb? ‘on ‘orag— “zeBo[] wasomb onb of & Ose B $9 IS ‘OpeaaT! 29y onb epra ej ap opuefanb foiss our on jes], !— “x2[V_ 9UISe— Ipap oramb ‘sof “TY ‘eyfamey eun sguai opeysn8 exiqny 93.1 2 Oleg— “oppared ofje asuad anb ‘Js arb oary— “sm] gtido— vjja Woo opeszo sexaiqny a} ou onb aytons eum ang anb 2ysesusd ssouojug— “epio8 aueiseq anb eEEp ‘jS— “XV grunBaid— {epio¥ opeseump equisy?— “saeiqey & zeleq wrsIAfosax ‘opruaiap jye Opepanb vyquy our anb ‘ok anb oyaia ont yzmb ‘oprdes Ana opou ap X sso0a ap sed Un oz O7 “wouEISTp Be omrearesqo eted ezaquo Z| OIA OA elf ‘edejd eB] op oueld Jo osid ¥faxred ey onb zo cun anbiod ‘opesoamba eqeisa ou anb ggordutoo & “ajqeqoid BE Opor Jap E19 Osa ond wyqus Of Otaq--oIUSTUTTDOUOIAL UBsUIE seep UIs gxyUT sw EyeUTfeIs eT ep Pes ey 9 suena eyeutjeosa wB.se] oun sod ederd ey Sp opuatqes a io . €0S9 any OUND? ‘sourEA— 35: - “38 spndsep soue ‘Js song— “- “SImy gums 2s—"equsno ‘soueA— eory roqes osmb— ¢e[fa uoo zaa wundqe aysexuoue 91 on A2—- “eounU gs¥o aul ou anb saa ek song— ‘auod asa 3p Stepan eon ssreex pouIp Anu wes ‘on ‘sun! ‘aiSese9 33 Ou Oso Jod anb souIiep sprapusjaid ON— : -- “yu ered yee eo oqny wounu eapfuyep ud ‘sour ‘ousng “ej0 eyqey Om as|I owios orquies Ug ‘seyonuT ‘seyonur sey ‘oitaurEpEr Ser O[tapuaide ep eyqey spndsap ‘onb se] ap eyoeyD {UL vuN Woo soyuaUiOW! soun sod ‘upfoeIHa2 BILO? BUN I0d ‘uoreiwar wun Jod spied vy A ‘weyar 98 ou ‘eA “es OuEMLTE B89 & opuslionb equise ¥] Of. ‘soyseqonM ‘9A sopaisy, ““-exofip aul as onb opmuisut eiqey euosied wa os{] anb 9} Bia Osa anb ‘awszemax 2p pepuog e Bolan] onb “Te suLIOA Uqeasop 2S OU onb goyUNMIOD aur < vfai UT Ua OfelE ‘0po} anb oar ON “—xay guuNBard— cast ev R2—. = “WA 8] spux vou es9 & jon! “sry gydumiz “OWWE— g7aA wUNS[e aeusy vss e JOA w ASIATOAI—- is *,BUNTELed of ou vps spurspe’ ‘oqoou euisya eso ASTI B a[ieqey e ErAaNe oUt ON-“sOn— -SOMMIS sopiujoo soun opueses vioye oiad ‘ost ap EIT ) OO OP OR OPORU TEI IR TS JS I BL ANTES DE “LA CHATELAINE” ganado porque habia sido'la misma Constanza a la que le 7 la idea y esto era como entrar en el juego con un gol de ventaja. i Flos palpaba, el t'o César sencillamente sabfa comportarse cuando uno Jo necesitaba. Era una gran cosa tener un tio 69 TR wey “ee otens to eiesed yjefo K “eaeseal anb cusumid [> 1 aH un seur03 anb eLiqeH “eziteisuoD ap atador Jop ose zeoes weqes8ot enb seyjanbe ane operaprsuos eiaiqny as eisy woIse90 B] anb ep soxuape sns ered g2usUIE] 3s Xa SPUI Bf Ua avon a1 atueueduiooe m anb ‘outu “eat 2a + Lxopy eidey ssopupiafon “A “TaxoH{O exouss Bf OLD epyianb ‘oyoa|tpasd afexy mi aisjsnd 21 anb o2a eA— vera ose ‘1s ‘soqesg woo emoyed wun ue arrefsures o8[e wos xo[Y 0} SUA BIqUY Oe op suUOAT E aruatIE[OS “asa EIAs O10UzE of 08a ‘ouang ‘ozeiq ja ofeq orgy auttoue un woD {SNS of! ‘ezuejstog & tnfeq enuas as Bioye sIWaWUpeUNLOLy “ofrentaa eypod ou ‘osoraiou Anum equisa yp anb sa ‘eprs “I Aniat eroueur ep equifosesap 28 Uoresianuoo eso ‘op -eru9 un uD opnour eqey 2 Onb grooued 9] xa[y ¥ “sadepese aur anb oj sa gnb fourm anb ag— “ofp— tuouas ‘sepeig— “eyueiu0s anb opyjduns PP sod seiqeyed sesa so09pesSe wqap anb gsuad xojy “oypeypnur ‘ourrent jnze_owsa) as9 w0D oden3 nur sea a1 spurepy ‘onuog wei zeny un e Zan eieuLd sod 31 wied oprBapp eXey e 7 owe UaAof um anb op epes wz” -syey| Anu asrauas aqop ezueisuog ssouoIws szng— se “exouss ‘22a viounid vy] S9 ‘oN—"t* ‘soque Je Opesss seq NL?— Was ‘sofoppered sare woo ‘arp 9} owpD ‘sie Woo ugfsmeur €an sousut je o o[fyse> un soared onQ— ION IS “onttog Anu re8n] un e upsy anb opewuoo ey SW * “exouas ‘IS— “3a99HD ex0NSs ¥] offp— sefeq 10d avisa ap aqop ek ezueIstog— i; “oS0[pIp fp TeDm © equune ou sory ‘opusps ap orusmionr o8re] un ogn}] “ZA nse. gyas 98 UIfA “USTs J To oWaIse eMC? © ONALT Of A resed oz] Of HoYOYH wrOwes e] grqIar of aways op esed: ef Ut: “esprus Eun 09 92597109: 9| woInb ‘oupeut ns e oums un aproey & OZUEOTY “Elange ¥] {Woo ounsop wis uprorsranuoo eum U9 ]yE OpereA osreponb PP Feud Jofeur erg ‘eand | epey gluse as xapy 2" ‘spur ou oBtp ay—** -spndsop exednsas as tu ejjouressp 9s OW Pep? wIS9"e ‘euay 9s 1s “pureu ‘ongey wang Un se tang] eT | S07} So3qi] 99 “eNpITeS 2359 sod 19s ofp of ou & siz reign pops na Cid ope sue[ppe operseuiap eA oysu 9480 onb 2: “xalV ousoyuoo— , sure|ateyD FT, ¥— “ejnge | ouufasd— count ‘sea Spugpy?— aquauua 2] avenbod [powoo ore SMUT! un ‘oupere mm en wey jeoe So] “Sop gnb ‘sopnsoa sis eqepmo ou foodie fod “4 ‘oueg op eur e{ uo seul woo ardigums anb eigeq anb fe OuoGr un Us eprtaatod saprey se] Sep “01 eparede emu e] anb equaaye A ‘eoqy ap opnsaa un eqepusuias eonge vy A eistaal eon opuaks Wye eqeIso axpeur ns fapres [e goats ojpsed ye 3od seamen Ty se EERE QOQIIIIOIOIDIO II OI DOI IVIY de la mientras que por el retrovisor advertia cémo de temblaban las manos a1 ahuecarlas para resquatday la Tama del f6sforo. : Ya te dan permiso para fumar en casa, cabrito? Alex no le contest ni una sola palabra. —Ten cuidado con quemarme el coche, cabro, usa el cenicero. Alex vio a su izquierda, en el reborde del brazo, un saliente metalico, hincé las ufias en esa latina y por mas que trat6 de aflojarla no consiguié descorrer el cenicero ‘de su niche. 7 —Qué pasa —dijo el chofér— me vas a quemar. .. “Nadie teva a quemar nada “Yo intertampio Gons- 74: de Alex, ies Tu cenicero esta trancado, échale aceite para otra vez, cémo sales a trabajar asi, >-Engallada como todas las yegiiitas —espeté el hombre. Alex sintié que la camisa se le ba por la es- Palda. Arrojé el cigarrilio por la ventanilia, ue ndasen se le insinuaba desde el estémago. Se volvio hacia Constanza; la muchacha le sonreia con una dulzra estimulante. —No hagas caso —dijo ella—; es un mal educado. —¥Quien es el mal educado, o escuché mal? —Escuchaste bien —le respondié Constanza—; es exactamente lo que dije, y tt no deberias manejar auitos, aPenas te da para un carretén tirado por percherones, ¥ sta. Al hombre le produjo estupor la prestancia de la mu- chacha. Alex también se sorprendié de la entereza de Constanza. No habia ciertamente ninguna relacién entre su frégil apariencia, su inconcreto talante y aquella reac. cién suya tan llena de vigor. de la mantilla, ter- miné pasindosela y conservé el libro. No hace frio aqui, :verdad? —pregunts, Oh, no, sefiorita, el ‘ambiente es muy calido. Auai,fsopepiog Safaqteur soy ofeq seisnjeA ueqeutarpe os _sesout sey £‘oueut © sepeyfey uepared Ses Sesonid sey VERO VCR de IF ius és uz orgy] PP of SHodun 9] Wu yseo eX ‘opysaa Jap oyed eang eQNo ay anb ‘eprueut ey osnd 95 ezme;sucg opuens orsye Fex8 in ons xy “aarq oftasyd ‘sorpe ‘ex jenpit gn! orgy ‘un ‘ye seaoy] sib? ‘zaa & * ojuowour Zemnbreno Wo 2yuotit ~eosniq, yrefeq emieredam ey] ‘epyenb ‘esu9a— “eyue eu ezTey “-suog v ofen 2] uerelfes anb ep soque Oleg “prey OpEls -ewsp JesazBax ou ap wereren anb A snred ws weg TEL BL 28b goppar Sof expN wroues ef os ap smndsea HOG SP SMUDA Be soared as effy yur anb ‘xaly ‘at oa GEOL SP PEA rene apsoa sofo sop Byun ez -aeisw09 ab ogordmos & ‘orrop wis os ‘onutse xO[V “PHO wrogas ¥] g1unard— ¢pepran? ‘eans}souLiey 2A oS— y WY wy yey LOPOOFYAIONAIIVY VID I DIV I a Antes de que avanzaran hacia el interior la mucha- cha les indicé que debian conservar tm comprobante. al rele al ee favor —pidié Constanza—. lex Io guar: ‘pechero Patiuelo con tres puntas. : a mu- chacha y agregé-—: Porque van a quedarse a couar everdad: ante Ja oferta del mozo opté porque éste los encendiera de inmediato, —Esto es muy roméntico —dijo. —Si —concordé Alex. 76 —Ob, no, me da lo mismo, no te preocupes. La mirada se le endurecié a Constanza. Aparente- mente se le habia oscurecido el verdeazul de sus ojos, y-el negro de la pupila adquiria un brill metélico, pun: o . zante, O bien era sélo una idea suya, claro, no podia ne- gar que tenia una fijacién respecto de los ojos de Cons- tanza. >No te dara lo mismo —afirmé ella, con una tona- lidad cortante—; significa mucho para mi. —Si, de acuerdo, Constanza, yo no he dicho nada, olvidalo. En ese momento el pianista inici6 su interpretacién del Tango de Albéniz. El maitre se acercé a la mesa de Alex y Jes sugirié algunos platos. Constanza cogié el me- ni idié nada ms que uma corvina al vapor que figu: raba con uno de los precios més bajos. Alex agradecié para sus adentros Ja consideracién escogié lo mismo, y una botella de vino blanco. —éNo desean un aperitivo —ofrecié el maitre— y algan postre? . —Ya tomamos nuestro aperitivo en: el bar —dijo Constanza— y yo no quiero postre, un café bastaré —ha- st : —Yo me tomaria un piscosour —informé Alex. —Con la botella de vino ya sera demasiado —opiné Constanza, —No tenemos para qué tombrla entera —arguyé Alex—. Si, traigame no mds un pisco-sour. —xDoble? —pregunto el maitre. irle a titud. Y fue esa lentitud la que hizo io para que la botella de blanco se fuera consumiendo hasta el fondo. 7 ‘su compafiera y eee PVE DV VR VEY INQAIOI AVI 6L ae “epeyiyona eun owoo asesy eso gigiver xaly * “ezuesuog ofrp— epuunge Aoisy— ‘OfSUSTIS opreny “qed -ssosesop of pyoesiaauoo w50 ua offe on Outs SaIY : ‘exo ap xas apand ou A equano ey spaad ef A yg— ‘ep epeu aan ‘eqexjuoous *s2ouojua ‘sorBa[oo soysnal Us opeiss sepj— “desir pan Bj x3I¥ 4291 2p ofp ~sapendy Sopoy wog— opse3 uaqnarneur aw anb e epeiquimisooe sora jokeur uo soureyso 1s oxod!— ‘oue aise Aon om BtAepor— ‘1 ny seeps nt 9 te “osofsuapes 30x-x0 um eqeaa] sorejred soy opsop < opesnal sjqey os wisieerd I ézeqreq sexpod anb ssary?— ‘owe &] osed out as ‘“euoplag— “ok opemioy erarqny oy aur anb IN— “Ouray so ‘eke, jseSyp out oN!— “oma J 99 -toe 9s ‘erm ‘upyouepred wey opeise sey m2 anb sq— “epet Opejuoo sey om ON ¢** ‘gnb s0q?— -su0g gsazuoo— o¥8afoo Je 31 anb z9U3} o1po o,— ‘giu09 of a} eh ‘ouLTIa}5e9 ap esned 3 4p sesoo uesed ‘ouang ‘onb ojos ‘—xoqy 9isetu0o— oy gxepoe— Seysequey op ase[D wsa B OxeIJaI OUI ON— *sosoure} saroise 0s © Iedaq[ A POOMATOH AP 21 O| oyusuour uNsuE Ud “oso OYSIP Sy OU OX— = ost Sera err oak oma eS oe fiat “SoSe[D & SEP SO] SOPO} ogre ns £ jp anb ‘1s enb gisazn09 9] nuentded pep zeppniso wisn3 soared “—BuTAI0o ap opeoq BARA. uN OpENbpe werqey fs Boa sofo SOT own [> eqeyedsap xofy anb ua osdet un oqwemp of cqtUSMRATTUTTP Ized ‘rred A vseo ve] reuopuege ‘a1 “Ip 2[-~ o18ajoo ny ue oyey009 Anur se}s9 sa0areg— -a8Bny ‘opsUap OUIGD 9s OU “eprTEIsNB a1 anb wsed 23 ON? *S209A @ O[9S ‘S309A & OPUSETHIOS Bq ({S900A B OUST Of 1] B BLIN90 21 ON? “eprLinge foys2 and -eypnose oj ezuE}suog £ soorstioumy sorposida soso 161 91 9p Spmsp Oo] opor 2p sy “aypou kL epor mnbe eprepanb “jer ered epeysnuy emyfos euN pr] ‘seprsoarp sep aur ‘inbe. eptinge foiso ou ‘omuoy ‘om ‘om “yo— ope Us asopuenuse soreueduios A satosajoid sis a1qos “oftp— sexamb oyreno wo aT soupod soN— gyU0d of xaTY {OVFaj0O Jo sugos VoresioAMCO.o1diourid TY iesanensinney [Sesenoneramenes vemmer Por su parte experimenté unos momentos de desaliento. xI Bt Gr Nees ebiera haberte leido primero un trozo de Tan es”, que. .. si, se relaciona tambiéi Ig que, con lo que, 1d que... Abi i¥al Basta de'ccts, por ff ALREDEDOR DE UNA JAQUECA —Cuando quieras puedes leerme eso —dijo Alex—, cualquier dia Sees —Escucha —pidié ella, saliendo de una fugaz con- centracién-—, estén tocando “Melodia sin cadenas”, es muy ie. Orras paras legates asatees sintiéy 85 puso de Pasadas las diez de Ja mafiana a Alex todavia le dolta Pie. jas también a vista. Constanza las diez manana a Alex Enlazé a Alex por ol cuello, tal como aa herrea la cabeza con una intensidad que no presagiaba para gl muchacho, habia hecho al bailar con el primo Danny nada el término de la feroz jaqueca. Se habfa levantada: durante la fiesta de la sefiora Glicker. Constanza no ha cien veces durante la noche para tratar de vaciar de una bia querido bailar en esa ocasién, y ahora lo hacia asi vez por todas su efervescente estémago; un proceso an- tan carifiosamente. Alex sintié en su barbilla el cdlido Surtioso, maltiples arcadas después de las cuales 28 era, contacto de-la frente de Ia muchacha, y la leve aspereza cuaba pura bilis apestosa a alcoholes avinagrados. Re- de esas cintas que se entreveraban en sus rizos. $e sin- gresaba repetidamente a la cama empapado en sudor y- ti6 mareado. Deseaba disimular sus vacilaciones, pero con el coraz6n bombeando a rabiar y, en apariencia, tras éstas se reiteraban y ya tenia él la impresién de que es- Jadado a algin lugar entre las sienes. ¥ como si la situa: taba apoyandose en su compatiera de un modo que ésta cién no fuera de por si penosisima, una vergiienza des- no tardaria en percibir y rechazar. conocida Je carcomia la conciencia. Su madre se asomé, —Alex. en dos 0 tres ocasiones, no sabfa precisarlo, al dormito- —Si, Constanza. tio después del amanecer, y Alex sentia que con su silen- —Y6 conozco tina casa como la del pérrafo de “Los cio la sefiora Corsigiia hablaba mas que con mil palabras Miserables”. de reproche. Alex no reaccioné con ningtin comentario. Se decia Si bien esta su primera “mona” no habia sido pro- a si mismo que de veras habia bebido demasiado. piamente descomunal, su memoria registraba espaciosen ~ —Alex. i, ce momento en que salieron de “La Chatelaine”. Constanza —Es una casa abandonada. En La Reina. Metida habia insistide entonces en no tomar por nin; motivo en un bosque de eucaliptus, esta totalmente abandonada. un taxi; era evidente que la muchacha que con, Alex, vamos a sentarnos. Ja caminata Alex se despejarfa un tanto, lo que no sélo ‘Una vez en la mesa, Constanza le propuso la aven- no acontecié sino que, muy por el contrario, el aire, co- peaches Tria _un viento helado que Alex no percibié gracias a su calefaccién interior, tomé al de refilén acre- centindole el mareo hasta el de que en las dlti- 80 aI DOUROS OE OOS ORS ET PT RES FR I ge JR He eC Ee yey eyey wiies anb oar e1seq anb a7elyy o1ad ‘ezaeisu0g ne o ouaes BpoMy B eIsNB au “xary ‘owu0} jo osey ut ON “stiry ‘taqes extionb anb so [— {seed ap uepaqey ou pnb sod? “aiquiod! ‘oumna— “sejonun sey ered sop ‘Soa eye ‘oyrueurray “ an "ef ‘toaey 10g jsemo3q op arelag!— FOND IAIDININDIDADAADIAON INIA I YIONINAIYAVY GA VF a goo4[9o fo ep a{ opuend ayaur os Bjange Bj anb soxroysodns so ap zed un sepprayoud oN?— ‘soavy sod “uyise apuop soqes mi ‘sof “shut 9p aoqop jo exed eauon yureus onb seso 9p ‘ouzany oBfe ap ‘ouanq oB[e ap wioppd wun susp ‘ouanq 9 ‘STY] “Soqp ‘syndsap sourareiquy ef ‘aye{p ‘x0Avy Jog— “gurequgno ‘aurequgmo ‘ed “xeqU0O e ezaidura ‘aiquioy “sou *epeyourye e| woo esopupiiqn xayy gordns— afela un sp seige se] ou ‘oyequpnge ‘ayeyUEnsy— “si my ‘wxg{ “seUBL0D se] OLLI09 A OLLOULIO Te 43 ToMsTY ‘oured un asrepyue epsared sezaa ap anb Jo u2 ezaquo ap asa op eqipesed ey ‘sozru9A so] BMH} ¥] OTT se eBony “onan oaany & eureia yo ssitooqon ‘stsrsaasop f zs mejor que se cambiaran de casa, inclusive de barrio, asi las visitarfamos sin tener cien ojos encima, o por lo me- Ros sin tener los ojos de la abuela sobre ‘nosotros, que ¢s mas o menos Jo mismo que cien ojos, 0 no? —Tal vez tengas razén, pero no esto} seguro de Jo que ocurrirfa una vez que se fueran. 24D lo que pasaria en qué sentido, Alex? * —No lo sé exactamente, es que tengo algo parecido una intuicién que puede, puede ser una mala intuicion, Prefiero no hablar de esto ahora. + —iVaya que te pones misterioso! IFOIOIOIOONO OVO JIOIINOIVIOIOI IOV III WIV ID —zQuiénes estén abajo? . Los de la casa y Janet. = ‘Alex asintié con agrado. Janet facilitaria su apari- cién, reduciria cualquier reaccién que se estuviera for- mando en contra suya, inclusive la sbuela gustabs de bo: net'y no haria un escandalo con ella presente. —¢No me vas a contar nada de lo de anoche? —Luis se interpuso entre Alex y la puerta del bao. _ «No hay nada que contar. Trek digs ca Seto —Te lo digo en serio. Fuimos a “La Chatelaine”, y, cémo es que dicen, me toms el aire. Eso fue todo. ‘ r~Apostarfa a que hubo algo mas. ~—Perderias la apuesta, déjame pasar. Luis se hizo a’ un lado y Alex salié al pasillo. Bajé escaleras con naturalidad, se sentia bien, con una tensiblemente de tono—, que espero que la proxima vez esté muy, pero muy distante. Alex asintio y se acercé a Janet. La abuela apreté los labios y bajé la vista, lo cual le indicé a Alex que su ma- é dre habia sostenido con ella un round previo. Gracias a Dios. —-Vine para que me des una manito con esta lata’ —dijo Janet pasindole a Alex “El Quijote de La Man- cha"—-. La vieja de Castellano nos pidié un resumen de los diez primeros capitulos, Por favor, hézmelos ti, ayt- dame, que a mi me baja un suefio cuando empiezo a leer- Jo, que de veras pienso que debieran venderlo en las far- macias.como somnifero. Beet pesmi le « Ae } u. POV VD ye MN ) Soha ‘ba eee " sugtodsoop ns zeqsoursp ered spur epea + Ofp wr omy ow eyseyonur ey ‘zeny ours opeyunfoant We} 01808 9s9 op wiony Oe “BIJe HOD eIMIMEAE ETE asIeZ -ae] zopod ‘g2yuamerapepson e}I20N9 0]? ‘eyo19 oxsgeduIos ns anb woo omoid op upopeut opreoaid ase zeaiosqo Te aye] " - “pepnis ¥] 2xg0s oeo asefap 9s peptmoso ey onl seque e1oy tun spur exesed ou onb ajqeqi a5 onb -unmoat op seyp 9 Teuooe & eqezodime ourstam Jp pepromord ef osua} AUT OLY uN IDET “Te eqeTyUoSUe as ezIEISHOD ‘eAEZELI “BI Woo sere, OfTOIUY op eaMbso ef & OBaI] xoTY opuEN VaNINFAV VI Fd OIdIONTad 12 wIix IPO OD OOGO OODOOANN AINA IAI yy VY, sus miradas se cruzaran. El negro de Ja caperuza real- zaba como munca la blancura de su tez y exaltaba el aza- ‘pache de sus rizos de un modo igualmente notable. —Dime, zalguien se dio cuenta en tu casa? —pregun- t6 Constanza. si —A mf tampoco. Un silencio largo se extendié pegajosamente entre ellos e hizo que Alex se sintiera incémodo. —Al principio no serd facil, pero luego no nos dare- mos ni cuenta y todo cambiaré —dijo ell: —Claro que si. Si te quieres tir, éste es el momento —in- dicé Constanza, dirigiéndole a Alex una mirada escruta- — sa spur ot ‘operaSexe seas ON— “aim ‘ap oitnbod a1go azqus ab elap “Oper cod un sojo un key {—xoly 9xpid— cood un isa— vezmeistog offp— greiiad Jofew— -oxoende aqua unm un eqedpyue onb A esoruan eon sod epyere owr0O gj00 9s “4p— eueyuen vy sod ugqures py FenUS onb sou— “zouaqUr [> U2 eqeiso wzuvisnog ‘opunfes [e ‘A Oypso yemeIuas [a “ourany eindure “oyrang ‘oirong— “exe{ndurs onb Vv oped ay & "a Ip a1qos efpox eum gsmessap SW GRE cakde op onmnd is algoe Wipou © cpu aid um g7ueaa] “rezigyfe Jo exTUOS axIUAIA [2 Qhode ‘upmDOE < 7 ylan también de asientos. Era evidente que el escaso mo menea —dijo Constanza, para sacarlo de su inercia; le “biliario que permanecta en esa casa se habia salvado de preocup6 verlo abi con talante atribulado, ale re 2, 2 i —No subas todavia —le pidié con un tono de osten- Se ee “> sible‘ ruego—; déjame a mi primero darle un vistazo y dic hilaridad de su compaiiero, hasta é como si 7 arreglar-el cuarto, es lo que quiero, por favor, déjame nada y,Je alcanz6 algo que sacé bolsillo de su ‘im- “. arreglarlo. permeable. ; ‘Alex estuvo de acuerdo y se la quedé mirando sin —Aqui estan los fésforos —dijo. > hallar qué hacer consigo mismo en ese cascarén donde —Necesito papel —informé Alex. habia tanto que hacer. Constanza se acercé a su maleta, desenvolvié uncs x —Podrias traer lefia para que encendamos la chi- paquetes y le pasé a Alex los papeles. Al poco, las llamas = % 7 “BR aod omf o7— rofip a] A eyeyonur e| © gumxoade as xayy ‘aiamb 95 syut anb of sod reanf anb AeH— jezuejsuog “eyseg !— “eA ‘uatg— ‘omwouremnf un sourSeqy esaqes?— jeA ‘ezueisuoy !— “oprouaauoo Anu severed ON— cardauays ered o@je so ‘einjuaae un so ON— “oadurars ered 03, so onb yp ‘emmyuaae wun so ou 0389 anb 1G— *selio> seqpasexy ap Buod-3uyd 989 OD eZUEISHOD ojustTeACNU equIss EA— “IS— co Z 5 “eista eT ofeq sgndsop ‘sa0aa $313 0 sop ‘on0 & ope] un ap ezaqeo ¥] gTAOUT eySeYONUT eT g29|Mp es0> JamMbyeno o sepepsuLiout o anbenb un sisif 217? aunp € ‘etiod ‘auroo ‘ezueysu09 ‘soulea ‘ex ¢0qU9] too e183 9p eEGEY ou nb 10g? jepaIUO. ~nd!— “aexotprd 0] 9} onb rexsdso ws & optesuod anb sous) UIs sepitp of ‘sezeranyso 0] oquaurear 1S— “ys amb oxejQ— ‘oyuaiu0d s¥iso 1s ag— - *s01J09 somes & seuoroesreAu0D ses9 woo osozaratt euod a5 xoty— ianb ap epeN?— upeu Soop our ou m3 K?— 1S “equatuoo Anu Soisq— “ouNp ‘IS— are “xoTY & oily 0} tas 9g ‘opitiao Anur oyjano 4 seBrey seSueui ap ‘ooueq of cadorors1 ap afer; un woo optisea odzano Ts eyStA, ej © opuelap ajqrauradunt Jo goes as eon Ghost had 9p osnd as wzuvisuog epmBosug “sja1 © uoIeYTS ag . “eqorypqes : st 2b ope orp aad on EES “oypueq> 2p seed woo dong un eprey amb ‘oysandns iog—— “Sang ‘an “pzodoo out Sareqeo r uu bunsqurey{ wun uo forse ‘oltp 1 B& ‘sop soy ag— esazomb ens op? ‘ey as ‘3S ‘fused op o8ua1 mbe ean ofp ootmumeye “pes ey soap soaany so; sod ang xary ofany £ ouear ey wi “Y2IV onfes— aqe2pyo!“ouussN Um ote UpiguTes one” °S outzo2 un & sayp~mpues too saranbed sop woo 194 Joa exed wispeur ns v Zea ENO OoFOoe 9s ExIeISIOD “oBony Je quay oeureYD fo Jspua} “x9 © ejopuypnte “xary grSeitoo— 18 anb ones yo é2U2] B BUDD soutoua and aisefy aL? “wai Anur zasey 98 Soy anb sored soundje sey ‘193 2qap ooo areujQ09 euEYeU spsaq ‘ety epmmioo sour “Wiss sou —ezaeisuog oftp— ayo e1s3 od of9g— @p vorerquies sofo sns org “eaI op wel aan i fi \nrayap Ue uprqurey “Gane em uo soxoyeduio soanimysp op opens onsale Na ‘sowunf wepipreduioo anb enzo euyspound ef e OTe rat ap Tepln op oso eqeoyrusss oj shb reasapen pp our {SP waueysuoy ‘eyoou e] ap sayzersuy sort Sosa ap PPouapeo e] teagenb ou ered A ‘ozionyso oood an woo ‘oyaoid oxapepioa un oul09 ‘oyu un ws ow0g “—xa[y gure[axe— jeopr euang Sno i ourans— coms pye soururo> & ap wre ovuasy oF “ans Je ua oyUeUTeYD un souteHOd Is at nD>— ‘Zoxsy aiqurey un ofua.— “ezueysu0) offp— epraos ey arrAlog— i “ugsour [2 axgos | ‘exoy ‘eqeoojoo vyjo anb sauojan op zed yap 2m Snot ey | BEE eae AVENTURA, DESVENTURA menos a la playa, el agua es casi tibia, se cualquier rato sin morado. Constanza extendié un brazo hasta el borde del fo « g6n, 'y apoyo su cabeza sobre el otro. —¢ Qué hora es? —pregunt6 Constanza—. Yo no ten- go reloj. Alex se miré la muiieca. ‘ —Olvidé traer el mio —dijo—, pero de seguro son pasadas las diez, ; qué digo! Mucho mas. bras, Alex se incliné sobre ella y_le acaricié el cabello siguiendo la ondulacién: de los rizos hasta los hombros y el nacimiento del pecho. Se escuché, a lo lejos, el Prolengado aullido de un perro, - después, una sucesién de ladridos como deformados ecos de esa dramitica sirena, No te rias de mi —dijo Constanza aproximandose lo mas posible a Alex—, pero el aullido de los perros me da micdo, no un miedo muy grande, pero me traspasa un escalofrio. Alex, en respuesta, la abrazd; entonces Constanza le dijo “te quiero”, y acercé su rostro al del muchacho has- —No tan fuerte, que me vas a sacar sangre —musité Constanza, ladeando el rostro. Alex la bes6. entonces:en el cuello, aspiré el tenue 101 yoy ~epidys wnaur 2s sexuermr ‘ofan] offp— semreig— aed un ap & ouiony oiazde ‘sooes Soy gifoo xary. on "—eqpeqonur e oipid oj— ourepnie ‘ouepny— SEER PREECE “ayaa ap eur] ap eder v] & sequent ~ $e ‘uogel & 1ojo uoo semeqys seouelq ep sed un wioye _ 9fpuatxs SayeNo So] argos ‘std To ua so2es souN OpEUOLDIp “tose esqey ezueISUO) ‘saiope|aA ap Jaded Jo wepumse anb ~ Settofeo Sopeftouaasep sop axyua ‘O[nye fap onus TY cH - “axquimypey 8] 9p Ende ap sepyeo sey op onniqye je UeIsopaqo sEULIO — sedno oqporanue ajduns un ea fesizoey e uoredaf| eountE _. ab sootmejuaa vied semuaqvard opis 1oqey Uelzpod anb of op soquayes sazioo A ‘souosup A Sovnauen “eye ~ A gnibe ‘ueqeiuasaid soredso soy axod ‘epuexi wo zeny [a ~ ‘02te1 Wong UM ssrearooNe Ofresooau 212 spared se] EOS sreuxoade exed onb wistemt [ei ap ‘orpaut £ onaur um e are station Tene Zesuad © oBall xeIy “o1usta fp ou ewe 2[qeizea Je epMpoxur as onb js opEpsy ‘oxed Zens jo 'v[je tod wquriun Ou an ef dod Eyre -opta op cat -eopias saiieo sol 2p oun w9 wsfuios ¥] azgos eqentasuT ceqoeypnur x e ojunf gzoqeue as & soredez soy saoucite goes 25 Xofy "wureo vI © ots “oypeysux yep ee Est ns gnu & sepredso ap ang as ezueysucD Seat Sey gfoye sauox 1 9p. ‘soue aoey vjony =] ap wer ‘sem os ou anb se ‘saa o[ eA ‘oprenuos Te ‘sepio8 seuzaid se] eZua anb so __., SeMpor sey 2p squame ‘Spur ueqeBay] 9] onb g10u xory soviodns squsureseose eangye ean e esqui0s ey us aeeinar eysey [euoseIp owoyUp ws equieq OU 9 1a ‘oyonas gisn8 our ‘sgouery Us e903 ‘Jol Of ysondns sod ‘of I Se auaya anb ovepjad js opepmg— a yp we seq— -oz1112qQ09 soIpe A seze303 ap red 0119 | Avy exapeyy !— “dey eiapeut ‘souopoeyad op odn 9359 2p ayreBreous g1e00} a1 1 & anb Jaqes op Sey StOGLIO anb eh ° A ojfaise suan opor sywape ‘xa[y ‘owwo} se9s ON— “*ofeqe eprens sounusn ‘SOU IS ésoq[pme sossutad ep uMbyoq un aysifexy?— s059 seredap aeypod onb sesaudios se] © ovuaye epee ary ‘oxo [9 opedede X ‘sauozaa soy ap oun osed [e opi80> Biqey A aymepepe eq! exejsuOD ‘exs[eISO e] eDEY OueUT ¥] 9p uoseutues sojunf & oyemMeYp Je 9[qop xa[¥ “sea0q] 9p Bop Is o[gerP PP Bpefey eum yrseD Js souraqes ou ‘oTueUTeYP Jo usTquTE soursad] ood ‘sepezeyy [Tut Jod 9fea onb tuains aju20r [eal UgT[aA op ede} eun 4 ype seymeur sop soursuay— “aypeu prejesu0s as ON— iapep asreqonoss ofpuasdios 9] ou xoIV V “xary ‘rurelid P euneuod vred exepnusep sux 1s eprepa8u00 aW— * “asre1ueag] B Opnte BI xa[y “osopuprodsosuy ‘ezmeysu0 ouide— equre ounsppeay risa eqeg— “xofy oftp— equie soure,— “aquour -eyojou ‘axjuata ofeq J ua eqepnue 9 dudues ns amb Joye op ‘odiano ns ta eyLINZ0 anb o] 9p eIDUa|IUCS ep -nge vun oyseyonm Te ofnpord 9] ose] 0] & por 3003 asq “e[]9 a1gos Xojy B opuasexze sepledsa op opepomiose viqey as ezuejsuoD ‘serioineoaud seiqzyed sns ap sandsaq “owioy jap opret waper opeseue wed [ep emore fe ‘ounbod un onb syux sezea op & ‘oumbod tn tepared as souomemeurs seumtssoy seyjonbe anb —soiwowou soso ered ‘oftp as ‘joqusut -estied oxex gnb!— gstad & ‘ofjeqes ns op & yard ns ap s0]0 a frio abajo, no obstante el piso de cemento, que ahi con aquella ventanuca y sus chiflones. Pero el ca- Se. Jos cuespos abrazados bajo las gruesas tapas, en © particular la de lana de vellén que ya hacia sentir su calidez, ejercfa su efecto compensador. contacto con los mu si >, at ‘ior. sobre el 4g cuerpo de Constanza y ella respondia s Ia Setor licker, dos earabineres ¥ vanes perce eacen, 7 tivas pero sin eludir el implicio ebdigo de ese rie in. diendo, todavia muy distantes, por la ladera sobre la > complsta: Nada los fabamrtands salvo atone ot Poza de agua que Constanza habia lemado ester’ Le zador de la hebilla del cinturén de Alex, ‘dos muchacha estaba ya también en Jos bajos. Su cabellera 7 tres ocasiones, le hiro a la muchacha fiygadaente la ci desordenada conservaba sin embargo rizos bien © Sep Shane figs, Meta dees, eas oo font habia ay ooo de rachacon as jet ae : rostro habia un resolucién, sus ojos oat Rarer Iaberse oso iecldor coun times sates'y decison = 6 1erza rante. 7 a ii es: tl dees tse or Semmor aie amanaros, Alex, tonne talones hasta las rodillas. Una gotera continua habia ve- beveey (rela i al e © hubiera alcanzado el agua, al menos no tanto como a Alex. epee ae 2 —balbuces el m ; EI muchacho no se detuvo a averiguarlo; salié apurado cRe no moe pileran, oe ee muchacho, de entre las sdbanas, se calzé los zapatos sin amarrar los pple ties eee nee =; sordones, y en un santiamén ya iba bajando por los im- dida, centiendes?, una cueva que s6lo yo conozco, y ahf > predecibles peldafios. Entré al bafio. Habia olvidado la eee ~ inexistencia de taza; se bajé los pantalones y los calzon- ig oes eee Sx aillos, y se encuclillé sobre Ia boca del tubo negro soste- Se eee © nigndose precariamente del cafio de la Have sin Iavat —ks ‘que. PMV VP PVP IVP VP PPP Ye Ro Ee Pp sousan soun uetayaigos anb ef w2 elopueq wan w £ sopeumjos soxzaqua> op fod im 8 aumb |p sfopuyiey ‘vos [a wa 1989 ofap 9s xa]y gsei0y seiso B oprmn20 FY 93 so[qerp pnb? ‘esed ‘esed ‘oyseqontz aE ape ‘Teiqum ja ua o1iosar as opefom oxongpf un vjoared onb Yayy un p ems ey “eup0o ap oved un woo ouear asopupiforoxd “ezaqeo ns 21905 oarasos anb Ofely ap wlsd ho Ban 1opese3i yar [op ze0Us vp salue ou euend BY eset gumeous as on Jo ‘seljneder sey sapreiunype op sandsoq aud |p Weqeueday aj anb sazojop so] OMco Sopear Tes sond weia ‘weqenupuos sozerquip So] A Sadjo8 sor] “ou ‘or 2a seoesor Se] suemp seouasad ssquurmoqe seidope Stons uaIqures eqOYOSTe UorovorKoyU e[ opoi ap sand SP ‘sepiotey eros ‘eioueyeu v[Epesod zesing van onb ‘Spur wasany Ou Oxgaz20 [9 WeqespeTe) a] anb sozeIquIN soso 4 euiond ¥] ue sadjoR soy anb earye ns Bpos woo opessop BrSIGMT TeS9D of Jo ‘oBumwOp aso ap sa09uEMTe TY OdNvsaaoga AX a ee ofeye un op eosng we ‘equie etepey ‘equi ‘2Ir 9s anb oyseyonur fap an8y e] ouqos wumiq wun our ‘onb syur ef 39s on ‘amoo] un $9 “fs **°s9 ‘seynsox ou opand ‘ajqysodun so *'+s9 ‘ezmeisuoy— svonb ap eyo sep 94 om ‘epraqoo un ‘owo m sary joruor ‘oMOL!— ™ pie, y con la mano libre dirigié la pantalla hacia Alex, —jNo tanto! jJa, ja, ja! |Ay, mi cabezal No me ha- ~ enfocdndole de Heno. gas reir, déjate de bromas, Alex, no me hagas reir que Vaya, hombre, si ests empapado, y verde, ca ver? se me va a caer la cabeza a pedazos. —se habia acercado y posaba la ‘de la mano en la No hay nada divertido, tfo, nada + frente de Alex—. Claro, fiebre, tienes mucha fiebre, nifio, —Bien, lista tu cama, allé voy. _. a ver, ay, qué cabeza la mia, sdcate la ropa y ponte uno EI tio César tuvo la im, ‘de que la voz de su de mis pijamas de franela y mi bata. Andando, estan de: sobrino se habia quebrado al pronunciar su.ltima frase, -~ trés de la puerta del bafio, hay un closet ahi, yo voy por el pero podia tratarse de una vibracién irregular produci- _. termémetro, me temo que te estas jugando una pulmo- da por las tercianas febricolas. En todo caso el tono soné nia, eh. te tienes aqul, mientras tanto voy a prepararte muy recuperado, normal, cuando el muchacho volvié a 7 1a gama ‘de la piesa de’ servicio, jay, muchacho! ;Qué habla. 7 a escogiste! —Tio, mamé o la abuela pueden venir aqui, sospe- Alex siguié las indicaciones de su tio y al rato re- charan que si he buscado refugio en alguna parte, éste es ‘~ gresé con el pijama y la bata puestos; continuaba sin- el lugar mas probable. 7 ~ tiendo frio y no dejaba de tiritar. Unos pasos més allé del El tio guardé silencio unos instantes, y como Alex 0 pasillo de distribucién, el tio César se afanaba en la no agregara nada a su reciente apreciacién, le pregunté: ~ pequefia pieza tendiendo las sdbanas y las frazadas lo mas —Y bien, nitio, no puedo impedir que vengan, “epevomy Wa eyo HW so 9s ou aonb ua pepe wun Avy onb ap es0o ey— e509 gnpz— “eso ¥] ¥po} woqdxo Oso ‘eA ‘Gy¥— ‘sou ounxoid [> aan amydumg— ‘sauozex sexjo sod onb ozepo ‘oyworUSEU FU op BI Opeprayo ay eisey ‘seqoaj ap urisano us opeyousuIsep un Aog 2903} ‘coop? ‘Zoutiqos ‘souer) pepe gnp?— “ugisayuoo tun v oyuaureaisa@oud eqefounsse “reasnq © ‘Sou sosouiqeres sou ng— 22 a a “eseo Ns U2 ol} ~wanoua.as amb ‘3s ‘ageqoad se ‘op ‘9s of ou ---yg@— e219 9p ony prib? ‘osrquos vqeise anb'eso: erouaaof Ey ¢pepsea? ‘ean ap Se08 se] opmeyuoo aysou py VY WI VY fe | i XVI DONDE ESTAS, CONSTANZA... Alex regres6é a su casa alrededor de las doce de ese dia martes. El cielo estaba despejado, habia Ilovido durante la noche y, ahora, Ia luminosidad del sol, propia del otofio y de principios de invierno, entraba en contraste con la tie- Fra que adquiria tonalidades de marrén acentuadas por medad. a ‘su actitud, o su inercia, la constat en su interior de una falta de fe, su subita ineptitud perderse y fun- dirse con Constanza en el tejido de su fantasia, de si suefio, de su aventura, y, esto no era menos grave, la 113 Et pe Ree Smo ss PuEPUe e] op eperur BT ‘ejonge vy wOD odol os OnelIs 19.UH ‘Soye Sol EDeq wioye eBENp os xaTy : ‘opranoal Jo aub spur or “muse [Pp Saepenb ou opueno ayuejope syur ous wo eos BiRp! xaos enue donb Schaar we 2E nuts weit ef anb SaesUr anbiod ‘osuad ‘ousng Anut Bia Osy ‘ozerequia Hq Un IW eqeysomap of xaly ‘enb -reqorduioo fe Sposyoes 28 eTBs109 ious vy “soouojua Sepresar ap epeu ‘ooursey— “org Anur opuats our “gureur ‘seioer8 “Jg— a B{ aiuawifeio) gsed 9 as ond ap omes spyso? «Squat Opeiseaisp sepspuaA 01 ON? -—eres0q vy jp anb Bred Oior BP opuezre ‘ofp o—~ ofty ‘erseazy anb ouong snp Fange % ap ugio Gosist epeldutsysop eungpe ‘erenSqioue sousur Jeo 7 ‘orpiduy eyoussard ns onb ups eiafnpoid a5 oysey 250 — onb opeasop eiqey ou 4 ‘erresaSax offy ns anb us ovaour “010 [ep epeuLOFAT asotAmiso..10599 on [> 10d onb o1qtums 2 gid oitraurpoyy ex9 oxod ‘euroyo Uf ua tezroure equiquin; os Fock PHBSI0} wiowss ey “UOpes [> UD aIpeUE ns w 0A Te ome Sipuardios ox on two Ne © geo aay opawg ~ ‘an 7 SH F equuos “ON ‘o[Qeuoze: equuos wsoo ey “ery ns Ee pL Best09 op ¥ d Jo anb a/qtsod Anux exe anb op eapt | & Serena & sexjana 2Jopuep eysedsos ayqiisa) e ap osmmpEas.. - 3p ‘uopmamy ns rerafye ap oye, “sepesze0 wequizuoa 2 as ‘OYOTD SU ap ese ef ap seUEIDA sey sepor ‘seuey Pelee at Oteed 12 opue of oa anb 07 “airay ye xem ap 2efSp eupod ou onb odns epazaa ns x0d sexi Te £ axong peprt ~ BUI ns ua odreno eqeaios wispessou epedmopue ap srins Esolmo Bun ap A OsTSTUMpIOWar Oprsouoss=p UN 3p Oqes. {a (soouotud “siduioys ered osopuptizo zeisa eypod opanar Jun pos e19 anb o8fe anb ep uproeqazdmoa eony}200 yO VY yO po ) Alex—, La Rucia trataria de verte, si lo de ustedes. + - quie: lo decir, si gusta de ti, si te quiere querra verte y Cuando Alex terminé de decir eso, supo que lo pensa- ‘para su hermano. Luis habia Aquel fue un almuerzo de comensales silenciogos. 5 La sefiora Corsiglia hablé lo estrictamente indispen- sable para que la cosa no pareciera de frentén un velo- Flo, La abuela supo comprender que abi se cortaba el'ai =. ; re, Alicia miraba a Alex y a Luis sintiéndose tan triste, co- mo grande, grande por ese lazo invisible que la unia a sus A Jos postres alguien silb6 en la puerta de calle. —Debe ser Jaime Pino —dijo la sefiora Corsiglia—; ayer en la tarde vino a verte y le conté todo. ‘Cuando dijo zodo la sefiora Corsiglia hizo un gesto volatil con la mano, como quien menciona a la 'tangente un asunto sin importancia. —Quedé de venir hoy —agreg6—, ya que le dije que muy probablemente estarias aqui. '—Se veia sinceramente preocupado —informé Luis. “Y muerto de curiosidad” pensé Alex, poniéndose de pie. ends a a la Elvirita a bajar algunos de sus paquetitos, de seguro ella no permitira que los peonetas le toquen sus cristales y otras cositas de valor, Alex se acercé a Luts y en voz baja le dijo: —No podria soportarlo. Prefiero irme de inmediate al colegio con Jaime. t La sefiora Corsiglia alcanzé a escuchar lo del co- lezio. —%Valdré Ja pena, hijo? ¢No arriesgar4s una recaida? ‘Me cont6 César que tuviste fiebre altisima, —Me siento muy bien, mama. ZQué me dicen, nifios? la abuela, pero ya no itudabe inguno eel conelor, a el ; : Alex fue por su abrigo, su bols6n y un paraguas, yal | 117 6LL PP VI I See “ooo [> wey opueuures uosenuLOD 7 “e109 ~ ‘eyust &f OU anb 4 “upzer ejay suet ond yousd xy ~ “seywequRy seitos ‘seysejuEy semd vos cosoLT ! i i t j abso eun og “ofotoo Je ey Opueurunes Hoses i ‘Teron opuens ‘spadsap ‘oper sprequ0> 0] our ‘eqodar ou “eA ‘ousng ‘esed gnb “xofy ‘snisnms cared ‘ozpemor soared ou osq— “atiod ‘e cs coumes ‘1eyu00 anb vpeu Sey oN— : “EHOIST 2 Pup “epoy Peuredzy] ‘eA “emnoyfed op oyousaof un Ya oprraauoo sey 9} anb aorp ¥jatoeI wUNLG fur vySeHy ‘32 -seLiede 9) onb vyutey vypour ef ‘osund Jo Us.‘eueTeUT eySI ‘ugiqure 4 oytieq Jp ita Fi ap anb spur ejqeq as oN— ‘oftp 2{— efo eI ep wisax0 e WO S~ISE— re 4 “fue ZHeUr JoMbyeno o8Twe ns sp axsor (2 Ws TeEIpNIsa ap opueyen ‘sures gisau0s 2[— upadures ‘ousng— “sous ‘omer ‘sourea— “xeuyures ® ozaduis xoIy “10ND Se] op vse El BIDET FeTTUT TIS ‘i6n animicas. Cuerpo y alina divorcian armonias pretéritas hasta el ex- , \Negar evidencias 0 forjar dlusiones constituyen verdaderas corazs para En él casi todo es posible come proptsito 0 desatino. Noche oscura del en los que el adolescente exhibiri perpleidad y desparpaj. Entre tno Y otro sitio, abisales diferencias conductales, generalmente. Horas de : 1a vivencia del tempo biogréfieo notifica el tono dominante de ‘el adulto se empefa en el presente 0 en futuro inmediato, el joven se- : autre de mafiana, e! nifo, de certeza parecida a a intemporalidad, mien- ‘ops apupd ‘woussasd eropeeqaut run gnsixa Zan Eundje apuop vo ‘24qrorpnet opedse un woD seL0> ¥5q9 JM TH JEUY 0509 APY ON ON ‘orssouco womnBie so wig Ig 96m e1spod ou ‘amoureqoUEs ‘anbuod _ Buouemiied ua X soperedas unsas Soqe] So} TeUy 0soq Ary i. -seuumnjoo ap zed un sod oprprsasd ‘sHud33 ns Op YTe SPAN “ONETY 19 US SeaHS: . { souno seem egeH (-) somogny 2p assume starpoude Um son a ‘OpUnun Jap esyyoreusUI> wnyN> 1okewW ap somPIAIpUF Sof aa an = |p O500K9 9159 3p SSOPURALIOP ‘Seroyjad TUNHUIaA UEgesed 3s pHI300 Tareas run u> ab ese 2p ‘SIP 50{ 20p01 BeRAOUAS Se A HP 205 Seyroyfod sa ejay ‘OAT! ez OMe TI SOAPOILIONU so] AUTEM $330 ‘Saquiodi un ap aacya po Us pepiod y] euossod ewspu efnbe so ezayiod i sasopzdsut soj ap sopomoasiad “eam sonqns owG0 e123arede weylos an sof "eNGZ # Bp SORN|OO SEP |” souau : ‘oBsou pp peprerauaio F] srjooss ouei0Y [a aiuEMp sasopeDadss AP REP } ‘soqeno 50] ap sured ues8 ‘30096 Jap sousrof So} 30d OpUsTOES sD i | a "esond pep op sosed sozowuad soss ua sopevoroowuon euyfe A OdsaND ‘xalv e ruauackes ap preozeus zeBry pepisuanuy ng =iduors ered asqwoU tun epose anb sour Jowud 969 eunyso 35 A soasede Of79 VOD "eGo 1% admppuco 4 age saPNO TATU y Bp eDUIpISA |p OIGUIE Ig, DEON A Soipay 2p "emunostaruDs A pepmisow: ap ‘send ‘ouqn eoUROdus 9 UOIS 2209 ns uxigaMbs soqrurde> so] ‘opout aso aq “UO!TENTEU | 2p TEI ‘oni jap “auapruckay ‘s}4s9p ounginy anb ered soya ap odwon e a=s9p ____ 1 Maudsop ages ‘sorpostda soy sidumuzorur eed some Je auan anb pepe -edeo Y sorosopanou Mums eso € uepnte anb SOLAN So] ap O20, \ ‘sonis °: < SMowD so} souets sense: sns ap 21qD0s Ered offeuigNse Wop UN JBuR ‘eqessa0ou 2g erpay anb ‘oTy oypour e sivautewsueuiod olan un 23> Beomp e Le ss0MNp eIrosnutUT wm od opeanbuey sao; opmnpas un rye “osandea 233 o7nse ofno A"esid ap ano} x] VOD aayap Uo UeRadiB0D anb | z ‘esonxinjon A aluEMPUO | IP OS P O ‘SOANPE sOD0 3p pres e woo anseTU00 Uo pePHTOCE A 20u0nY OUES UN LOGE SUP ‘odode un & opppoui un owen vewerorde OL anb snopopUE eIEU 577 “soUgos sns UO ,OPIqIOIG,, 0} Ip BwAPYuOD owD sUsuTEDsIId eq -awesua vamnb ‘38579 On UOpuasenb 4 conpduns [> OwOd saEPUESUMOID soteuosrod ap eandinsep ezansep vj wBtpsop ov anbune Twounuodi, ‘ezuEsUOD {99859p15000 AUDI es1oWOS SOU ODEON HT] I8OL DP EGO EL cod INDICE I Liega ala casa de enfrente Tl Hay un Glicker que no es IM Enel Rialto... ‘XMM En la casona de La Reina. Dénde estés, Constanza, Comentario de Juan Antonio Massome ....-sseecerseeeerse 121 Pes ated of ‘Constr gammy of K atom of ‘conn ofS coisen of ‘hol wuING 9p ETD “four tm woo “eaiqmoo onb “sovfuscap jo Tisey UpmONpUoS LIVE Bee PROT 2 waren wy “coxdnenbie oped un wired oso ! SP codyoine two oUmoqie vod ‘opensesie oh oN, ; ‘wswBeyosuy op oumameyy ta ‘oeEnS Spapuy i ¢ ‘essdsy epouour ey us en i ox onb oponie Sp k mised op Earesaigor emis wa Samer | “DAY “eprens 26 “exren onb of ap peprydus ey ap onusg,, 1 _, cadentisino de generaciones anteriores. Rosasco, que a veces re-