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Número 6

Verano - 2010
es una publicación de Aldea Global Comunicaciones
Dirección y diseño de Antonia Amores & Bruno Jordán
CORAGRE Ilustrador catalán
CORAGRE Murcia - brunojordan1@yahoo.es
Colaboran Julio 2010
en este Dep. Legal
nº 6: Patxi Serrano Poeta vasco MU 432 2010
a l á eño

Edu Barbero Poeta visual catalán


cat asil

Juanjo Muñoz Fotógrafo yeclano


n
o r br

Fátima N. Delgado Poeta gallega


a d al

Àngels JJ.. Sagués Poeta visual catalana


s t r isu

Joaquín Medina Multicreador murciano


I lu ta v

Nel Amaro Poeta experimental asturiano


e

Susana Robles Poeta residente en Madrid


G R Po

Marcelo Nasra Músico y escritor porteño


R A ade
E

José Suñé López Poeta e ilustrador catalán


C O ndr
2

Arantxa Rochet Poeta residente en Madrid


A

Francesc Xavier Forés Poeta visual catalán


M
AL

Ricardo García Nieto Escritor cartagenero


Eddie (J(J.. Berm údez) Poeta visual valenciano
Bermúdez)
Lola Martínez Fotógrafa manchego-alcoyana
Francisco Gonzalo Prinetti Escritor catalán
Carlos Enrique Cartolano Creador argentino
Raquel Bullón Poeta visual residente en Madrid
Edgardo Sebastián Bernoy Ilustrador argentino
Rebeca Álvarez Casal del Rey Poeta madrileña
Sérgio Monteiro de Almeida Poeta visual brasileño
Da
Davvid Escuder
Escudero o V igara Poeta creemos que madrileño
Vigara
Gabriel Impaglione Poeta argentino residente en Italia
Antonio Martínez i Ferrer Creador poético valenciano
Javier Seco Poeta visual donostiarra afincado en Andalucía Nuestr o
uestro
Ian W elden Multicreador poético chileno afincado en Dinamarca
Welden especial
Portada de
Maribel Úbeda agradecimiento
Fotógrafa y poeta a Ferran F ernán
Fernán dez
ernández
Alicia no país do asfalto Poeta y creador
(en homenaje a Grete Stern) integral catalán
catalán
3

sombras
lola martínez
CALLE
Del metro a la oficina
Una calle y tres bancos PUBLICIDAD
Y en cada banco un pobre
Y frente a cada pobre
Un banco (de los otros).
No soporto las voces
Y las manos alzadas
Pidiendo una moneda
Que a veces sólo piden
Con la mirada.
Y todas las mañanas
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Recorro ese pasillo PUBLICIDAD


De la vergüenza
Y no me inmuto
Como no lo hace nadie.
Y bajo la cabeza
Como la bajan todos
Y prefiero mirar
Las ofertas bancarias
Del otro lado.
Creo que ofrecen PUBLICIDAD
Muy buenos intereses
por ingresar en ellos
esas limosnas
que no hemos dado. Arantxa Rochet
por CORAGRE

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Animaladas
TRAGICÓMIX

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Aforismos
«Le voyage est une solitude
bruyante »
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(El viaje es una soledad ruidosa)

Abdelmajid
Abdelmajid Benjelloun
Benjelloun
PERSPECTIVA DE UNA DEPRESIÓN
Tomo Besitrán, uno al día,
aunque a veces lo acompañe con otros colores;

el tabaco ya no me cabe en el pecho


y el camino se ha desgastado
sobre el suelo de la habitación;

los brazos se me descolgaron


más allá de esta sombra
de ojos mudos y lengua ciega;

tengo el aliento en barbecho


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bajo un cuerpo invernal


con uñas agostadas:
todo cubierto por el cuarzo de mi piel;

he hecho del silencio una patria,


de la quietud un riesgo
y de la incapacidad la médula de mis actos;

tal vez un día me quiebre


y desgaje algún despertar,
mientras eso llega:

tomo Besitrán, uno al día,


aunque a veces lo acompañe con otros colores.

Antonio Linares Familiar Mascota de la revista CREATURA


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NEL AMARO
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entrepiel
JOSÉ S
SUU ÑÉ LÓPEZ
LÓPE
LA ARAÑA

Dentro del corazón tengo una araña


que lleva el luto de tus dos pupilas.
Se mueve con soltura a cada instante,
tejiéndome el dolor que me merezco.
Siento sus patas desde lo profundo
de mi pozo mortal; siento su tórax
dolorido también dentro del mío.
Puede que en su interior otra criatura

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vaya sembrando nuestra pesadumbre
y que sólo seamos resonancias
del más atormentado de los átomos.

RICARDO GARCÍA NIETO


Omar está contento porque es más mayor...
Muy poca gente conoce mi pena. Dentro de seis días me voy a morir. Mi padre, muy orgulloso de mí, dice que será muy bueno para toda la familia,
que nos darán otra casa, nos recetarán medicinas para Laila. No para de echar sangre por la boca cuando tose.

En la plaza, delante del colegio, mañana nos harán un homenaje a Omar y a mí, si no llueve. No les he presentado a mi compañero Omar. Es mi pareja.
Yo me llamo Hasán, tengo doce años y voy al colegio Al Amalá desde que cumplí seis. Aunque ya no tenemos colegio, seguimos haciendo las clases en
la plaza. Hace dos años entraron por la mañana unos soldados, nos echaron fuera antes de acabar la clase y nos dijeron que nos marcháramos a casa.
No quisimos, nos quedamos allí, mirando desde el terraplén. Dos excavadoras en un cuarto de hora dejaron el colegio convertido en una columna
de polvo y un montón de cascotes. En una percha de la clase había dejado colgada mi chaqueta. No me dejaron entrar a buscarla. Y sólo tenía esa.
Y me quedé sin saber hallar el área de la circunferencia. Lo estaba explicando Ahmed cuado entraron los soldados.

Ahora, cuando no llueve, hacemos la clase en la explanada de la plaza. Cuando llueve es un lío porque nos tenemos que meter todos, grandes y
pequeños, en los soportales y oímos mal lo que nos explica Ahmed, que se mezcla con las canciones de los pequeños que gritan muy fuerte. Pero
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la semana que viene ya no iré al colegio. Los amigos de mi papá me dijeron hace tiempo que yo he sido elegido, que estoy señalado por el dedo de
Dios. Me dicen que tengo que estar contento pero yo no sé ponerme contento, no puedo. Pienso en Laila. Le darán medicinas, se pondrá buena pero
yo no lo veré. Sí, estaré arriba, muy arriba. Me dicen los amigos de mi papá que desde allí se ve todo muy bien, pero yo no quisiera estar tan alto, quisiera
poder ver a mi hermana en la nueva casa, quisiera ver sonreír a mi madre cuando abra el grifo y salga agua, quisiera seguir viendo a Nadia cada viernes.
Llevo más de mes y medio. Cada tarde a entrenarme. Me colocan un cinturón debajo de la camiseta. No me gusta cómo me queda, estoy hecho un
gordinflas. Con el jersey y los pantalones queda más disimulado. Si tuviera la chaqueta que se quedó colgada en el colegio... Era de mi padre, me
venía muy ancha, habría ido muy bien para disimular el cinturón.

Me concentro. Tiro de la cremallera a los noventa segundos justos. Ni uno más. Me ha costado concentrarme y cerrar los oídos al ruido de fuera. Ya
soy un reloj perfecto . Pero eso no me consuela. Tengo miedo. Omar tiene menos miedo que yo, claro ,tiene catorce años. Omar está contento porque
es más mayor. Yo tengo miedo porque sólo tengo doce años. Quisiera vivir más, hacerme mayor para casarme con Nadia. Es mi prima. Cuando está
conmigo no para de llorar. Este viernes detrás del cementerio será el último. Ya no habrá más viernes con Nadia. Le diré que no llore , que yo estoy
arriba esperándola, que no me olvide nunca, nunca, que sólo me quiera a mí. No, no le diré eso, le diré que se olvide de mí, que hay más chicos listos
en el campamento. Yo ya no puedo aprender nada más. Ya me sé el área de la circunferencia pero me falta el volumen de la esfera. Nunca la aprenderé.
Ya no volveré al colegio, ni veré a Ahmed ni a mis amigos. Los caminos del Altísimo son incomprensibles para los hombres. Me quiere tanto que me ha
señalado con su dedo...
Francisco Gonzalo Prinetti
Fátima N. Delgado
HAIKU fotográfico
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Aún no es tiempo de paraguas en las


papeleras
ni de tullidas hojas.
Es hora de mudar
pellejos viejos
por aullidos
desnudos.

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HAIKU fotográfico

Aínda non é tempo de paraugas nas


papeleiras
nin de tolleitas follas.
É hora de mudar
pelellos vellos
por ouveos
espidos.
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errano
Patxi SSerrano
Justicia
De la muerte se embanderan los verdugos.
Los fúnebres bronces que abundan, graves,
en plazas y museos y cuarteles.

(Allí hacen justicia las palomas)

Para la muerte hay oradores


brillantes, esbirros que se derraman
en semen negro con sólo nombrarla.

(Allí hacen justicia oídos sordos)

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De la muerte se vanaglorian los sicarios
de la daga, del zigzag de acero.
Ellos se cuelgan medallas entre ellos
se palmean con reivindicaciones
que dan asco.

(Allí hace justicia la memoria)

Yo prefiero intentar oficios con la vida


vida,,
teñir de utopía la canción imperfecta.
Faltar el respeto a sus señorías
con el amor reventándoles en la cara.

(Allí hace justicia la poesía)

GABRIEL IMPAGLIONE
IMPAGLIONE
GLOBALIZACIÓN
Carlos Enrique Cartolano
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Cuando se secaron los pañuelos


Nos sentamos alrededor de la mesa
Para conversar del enfermo.
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Nos controlamos las manos PUBLICIDAD


Uno a uno / Dorso a dorso
Y concluimos que eran corruptas.

Éramos por tanto cinco los enfermos.


Fuimos a cerrar las ventanas
Por no pensar en otros millones

Que seguían afuera: enfermos


Pestilentes
Poniendo a secar pañuelos.
SEBASTIÁN MONDÉJAR
Retoques de prensa

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Radi
dioografía ddee una ffoobia
Radi
REBECA ÁLVAREZ CASAL DEL REY

En el baño,
la civilización, la paz, el agua
potable en todos los grifos ¿también
en la cisterna?
Jabones, desodorante, hilo
dental. El plástico
de la cortina. El gel.

En la ducha, desnuda, animal


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(descalzo), humedad, calor. Vaho.

Y de pronto
el anélido.

El grito la náusea el salto.


¡A mi lado! ¡tan cerca!
¿De dónde? ¿Cuántos?
Insecticida Histeria
¿Muerto? Repulsión
Teléfono–madre–llanto
Biólogo
¿Gusano? ¿Oruga? ¿Babosa? ¿Sanguijuela?
Amorfoblandooscuro… ¿anillado?
Fisura–imperfección–desorden.
Indefenso gusano, inofensivo,
que vino a morir a mi bañera.
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La magia del destino


Juanjo M
Muuñoz
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SÉRGIO MONTEIRO DE ALMEIDA

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MURO
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JAVIER SECO
20

Conversación Àngels J. Sa
Àng gués
Sagués
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EDDIE ((JJ. BERMÚDEZ


BERMÚDEZ))
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FRANCESC XAVIER FORÉS


Sense títol
Locura
Sólo un imbécil creería lo que lee en los periódicos
Como la bala que esquivó Billy “El Niño”
Las lentas y despiadadas equivocaciones de Nostradamus
El valle de las sombras tarde o temprano desaparecerá
El suicidio colectivo es una solución austera
París, Madrid, Londres, New York, Los Ángeles, Roma
Dios es una mujer envuelta en las mentiras de un hombre
El día del juicio final se acerca a su abismo
Nunca sabes lo que el pasado va a depararte

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Las creaciones siempre son malintencionadas y encadenadas
Una virgen desgarra su himen a través de una tarántula
Granos de arena elevan la tempestad al infinito
Los cantos de cisne mudos ante la desgarradora verdad
La ira fotografiada por la bondad mientras ambas mueren
Ramos de flores flotan sobre nidos de incipientes miedos
El infierno se ha vuelto cálido y enigmáticamente brillante
Los ojos de un niño intentando escuchar el silencio
Hace falta un ladrón para desenmascarar a los demás
Dios sabe los secretos que nos hacen imperturbables al tiempo
Mentiras, contradicciones, caos, mentiras, sueños, nostalgia
Todo el mundo muere de tristeza a su manera.

David Escudero Vigara


DE DONDE SON LOS CANTANTES que hacían referencia los ver-
Joaquín Medina ver ante nosotros, para regre- sos de las canciones que es-
Hubo una época en la que sar a su pueblo, solo podía ser cuchaba.
creí que los cantantes, aque- sobre un escenario. Delatarse
llos que con cada año venían a con familiaridades era arries- Se comprende el arrebato
las fiestas patronales, eran de garse a no volver más. Sabía- emocional que producía en
mi pueblo. Aunque no los co- mos guardar el secreto. aquel niño tener la oportuni-
nociera personalmente, tan dad de poder oír
sólo de la televisión y los car- Yo, por aquel entonces, sólo presencialmente cantos que
teles anunciadores con su fo- podía entender en clave local no hablaban sino de la nostal-
tografía a todo color y el nom- la emoción que me producían gia, la felicidad perdida o la
bre en grandes letras de im- las canciones que me gusta- alegría de las que yo sabía que
prenta, ni nadie supiera decir- ban. Si el tema era amoroso, el pueblo era la causa. Pero
me de sus vidas, estaba con- yo hacía pasear los amantes, además tenía una idea fija, la
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vencido que habían nacido allí sus besos y arrebatos de que nunca me atrevería a
en el pueblo, o como mucho pasionales, por las mismas ca- tocar una guitarra o a cantar,
en los vecinos. Y también pen- lles del pueblo que me eran por temor a tener que mar-
saba que el que todos se mar- tan conocidas, adornando las charme algún día de aquí.
charan de la localidad era una situaciones con lluvias y
exigencia más si uno quería atardeceres, donde Cuando por fin descubrí que
convertirse en artista, como el visualizaba en el reflejo de los los cantantes no son ni de mi
martirio va unido a ser santo. charcos las historias de las pueblo ni de ninguno en par-
El que no volviéramos a saber melodías. Las letras más re- ticular, que en realidad no hay
de ellos, sino como figuras ya flexivas y existenciales tenían un lugar propiamente suyo, y
consagradas, el que se com- igualmente el escenario de la que las canciones pertenecen
portasen de esa forma tan vastedad del horizonte que se a estos mismos sitios en los
desapegada y sin dar las gra- divisa desde la cumbre del que nos quedamos, sólo que
cias, no eran para mí sino prue- monte Peregrino, cercano al ellos nos las roban, se las lle-
bas definitivas de un origen pueblo. El paisaje visto a esa van consigo, y únicamente
común al nuestro. Así se com- altura, contenía en la imagi- podemos recuperarlas ya en
porta un paisano, no va repi- nación de mi corta experien- sus voces, pensé también en-
tiendo soy de aquí. La única cia, la totalidad del mundo, tonces que no me hubiera
forma que tenían para dejarse conocido y desconocido, a la importado ser cantante.
EDGARDO SEBASTIÁN BERNOY
Recursos

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1969
26

Raquel
Bullón
SUSANA ROBLES

DICEN QUE AMAR PUBLICIDAD


es un contrato interesado
entre los sauces.
Pues eso son las relaciones.
Escaleras de lucro gobernantes.
Sin embargo, yo creo en otro amor;
ese de adrenalina y hambre,
de parcelas aparte. Secretos gigantes.
Valimiento seguro. Idilio púrpura.

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Coloquio atrevido. Flores abundantes. PUBLICIDAD
Travesuras. Aventuras. Espuma.
Palmeras. Almendros. Cañas.
Carcajadas. Sonrisas. Lágrimas.
Luna. Sol. Lluvia. Eclipse.
Verde el estío. Ajada la primavera.
Lo que a las venas un cuerpo.
Tome sus llaves. Abra su cofre.
Palpite el amuleto de los besos
hasta que digamos que este contrato
interesado
es sin ánimo de lucro,
un golpe de amor y versos.
RíO CUARTO
Marcelo Nasra

Cruzando la esquina otro mundo existe


de míticas veredas desparejas
con viejas grietas donde el pasto viste
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de esperanza a sendas añejas.

A lo lejos, tras una angosta puerta,


afloran las risas por un pasillo
que transportan a una época incierta
de la humilde casa y el conventillo.

Una terraza exhibe un parral,


fresco refugio de un hijo y su madre,
envueltos en un modesto vergel.

¡Décadas pasaron y estás igual,


Río Cuarto, la cuna de mi padre
que desafías al tiempo cruel!
.

LA GUERRA DEL NIÑO


Ian Welden

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«Tenuitas»: dedicado a Iván Sánchez
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EDU BARBERO
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Escultura3 ALMAndrade
Javier Aguirre Ortiz
MIENTRAS EL SOL SE ABAJA HASTA SALIR
Mientras el sol
se abaja
hasta salir
hay una línea que se estira y nace
hay una línea que se estira y vence
hay una línea que se estira y muere
hay una línea que se estira y es
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qué iglesia entre las nubes dice sí


como el sol dice no
qué dorada estación pasa la página
y da la vuelta al aire
y principia el verano
y sale el sol
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CECILIO OLIVER
OLIVEROO MUÑOZ
MUÑOZ
«Faz seda»
Indómito paraíso de velas encendidas
de signos descritos en conversaciones vanas
y cristales entre números y asfalto.
El hombre que visita el museo de la memoria
descubre la pequeña cueva y la luz insólita
el niño recitando el alfabeto cuando atardece J. Seafree
cuando las bestias descansan en su morada.

La paz del pintor y el acordeón del ermitaño


enmarcados dulcemente junto a la chimenea.

Las flores se suicidan en cada verso:


faz seda
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papel para una metáfora


llena de ojos
sin abrir.
Y cuatro líneas apagadas como un faro lejano
enhebra el arco iris una sonrisa simulada
bañada en tinta y en licor desprendida la respuesta
olvidada la última huella y la ventana agradecida.

Esperar dudar preguntar encender y de nuevo esperar


matices y labios unidos tras el abrazo del sueño
indefinidas despedidas en las alas de los bellos pájaros.
También en cada rincón:
faz seda
junto a la orilla
de bruma y sombra
hálito metal
Nunca estorba el silencio y el poema termina en una pausa
eterna.
A LA MENDIGA DE LA CALLE BALMES
Prisión de-lata
La ciudad encantada
Gritó la vieja

Hay a millares
Golpeándose hombros
Van por las ramblas

Contra la pared
Se esconde de sí misma
Que la veas no

Ofrecen oro

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Con los ojos volados
Corriendo siempre

Sólo caminan
No miran, hablan o huelen
Ostras sin perla

Gargantas llenas
Ampollas, pies deformes,
Inercia, ruido

Río rápido
Al final pocos llegan
Se pierden el mar

ALICIA MARTÍNEZ
en Viena
mugre
cagadas de pato
y alguna litrona
decoran
en el Standpark
a Schubert
o Strauss

un tío trata de hacerse colega


toca el acordeón y me saca una birra
tratando en un puesto ambulante
de imitar
con su ruinoso instrumento un hasta siempre
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compases
y notas olvidadas detrás
un matrimonio francés
le echo un pavo le da una moneda
más que nada
para tirarle una foto vuelve
con la misma película
suelta una perorata de vida truncada
medio inglés para sorber
medio español más cerveza
sobre el músico
que pudo ser a Strauss
y no logró un pato
le caga
en las cuerdas
del violín

Ángel Muñoz Rodríguez (Voltios)


La descalza POEMA Y FOTOGRAFÍA DE

MARIELA CORDERO
Enmudeces
ante
la descalza

exigua

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que
se torna

exacta

advenediza
creciente.
LOS VECINOS
Desde el día en que me La gata salta de bal- vantados al estilo Dalí. No sale
mudé a este edificio moderno, de cón en balcón y, al menor des- de la corbata ni del abrigo, haga
tres pisos y nueve apartamen- cuido, se mete por la ventana en- frío o haga calor. No tiene hijos
tos, no he dejado de observar a treabierta de mi cuarto, decidida ni esposa, salvo un perro de co-
cuatro de mis vecinos más cerca- a marcar su territorio debajo de lor marrón, orejas largas y cola
nos, cuyos pasos sigo desde la la cama, donde deja un olor inso- de labrador.
ventana de mi cuarto. Los conoz- portable que no me deja conci-
co a todos, pero no hablo con liar el sueño. El hombre conversa
ninguno. con el animal como un padre con
I La gata, a diferencia de su hijo. Cuando le suelta el lazo
su dueña, es vital y juguetona, de la collera, el perro hace ca-
La vecina del lado iz- por eso pasa medio tiempo en la briolas y corre como un conejo
quierdo es una anciana que vive calle, agazapada al pie de un ár- acosado por otro perro. Es de-
con una gata de pelo largo y se- bol, en cuyas ramas intenta atra- masiado inquieto. Husmea, brin-
doso. Usa vestidos oscuros y un par a los pájaros, repartiendo ca y se desfoga, hasta que se de-
sombrero bombín parecido al de zarpazos a diestra y siniestra. tiene debajo de un árbol. Levan-
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las mujeres de mi pueblo. Tiene ta la pata contra el tronco y ori-


los cabellos áureos recogidos en La anciana sale al bal- na mirando la mirada de su amo,
un moño y unos lentes gruesos cón, se apoya en la barandilla quien enciende un cigarrillo a la
como el culo de la botella. Aun- metálica y la llama por su nom- misma hora y en el mismo lugar
que carga el peso de los años, bre. La gata baja por el tronco de siempre.
apoyada sobre el puño de un como una ardilla y se mete en la
bastón, conserva la belleza de su habitación, atravesando como El perro, que luce la
juventud y la inocente sonrisa de una jabalina por entre las pier- piel lisa y fina como el satén, se
su infancia. nas de la anciana, quien se vuel- le acerca batiendo el rabo. El
ve sobre sus sandalias y cierra la hombre se inclina, le acaricia el
Siempre la veo sola, sin puerta con el bastón. cogote y le ofrece un terrón de
hijos ni marido. Nadie toca el tim- azúcar. Unas veces desaparecen
bre de su puerta, salvo la mucha- Esta escena se repite en dirección al bosque; otras, en
cha que le ayuda en los meneste- día tras día, en tanto yo me digo: dirección a la puerta de entrada,
res del aseo, la compra y la co- Más vale ser un hombre libre que donde el perro ladra al vacío y el
mida. una gata de angora con dueña. hombre apaga la colilla del ciga-
rrillo.
Cuando sale a la calle, II
sale sola, y cuando vuelve de la Yo, escondido como
calle, vuelve sola. Es la soledad El vecino del lado de- un cangrejo ermitaño, los veo
acompañada por una gata de recho es un hombre de ojos cla- pasar por delante de la ventana,
angora. ros, pelo plateado y bigotes le- mientras mis suspiros inundan
el cuarto y el pensamiento me su cuerpo. Por un tiempo vuelve lores vivos y estampas estriden-
grita: ¡No hay mejor remedio la calma, seguida por risas y pa- tes.
contra la soledad que la compa- labras. Después vuelve la músi-
ñía de un perro! ca, cuyas vibraciones sacuden La observo cada vez que
las paredes de mi cuarto cual el pasa frente a mi ventana, por eso
III lomo de un caballo al galope. Si sé cómo es y cómo se viste duran-
la música se hace insoportable, te las cuatro estaciones del año: en
En el apartamento de no me queda otro remedio que primavera se parece a una flor abier-
abajo vive un muchacho que tie- pedirles silencio. Pero ellos se ta en plenitud; en verano se viste
ne aspecto de bohemio y un aro hacen los suecos. Se ríen de mí y con blusas escotadas, muy pega-
de oro en la oreja. Viste pantalo- del mundo. Viven su vida a lo das al torso, dejando entrever los
nes de cuero negro, botines de locos y a lo locos hacen el amor, frutos maduros de su pecho; en
tejano y un chaleco ajustado so- moviendo el cuerpo al compás otoño usa trajes combinados con
bre un jersey sin cuello. Tiene del rock. el color variopinto de la naturale-
los brazos tatuados con imáge- za; en invierno se abriga de pies a
nes de serpientes y el pelo atu- IV cabeza, como la mariposa que re-
sado al estilo del último torna a su capullo después de ha-
mohicano. En el apartamento de ber revoloteado entre las rosas.

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arriba vive una mujer morena,
De lunes a viernes, a capaz de voltear a cualquiera con El día en que nos encon-
eso del mediodía, lo veo cruzar el imán de su belleza. La observo tramos en la lavandería, cara a cara,
por la calle, cargando el estuche desde el mirador de la puerta, por no me dirigió la palabra ni la mira-
de una guitarra eléctrica. Los fi- donde cruza meneando las cade- da. Giró sobre sí misma y aligeró el
nes de semana, a poco de caer la ras con la cadencia de las bailari- paso hacia la puerta. La seguí con
noche, lo veo llegar acompañado nas de salsa; tiene los ojos gran- la mirada, hasta que desapareció
de una muchacha de jeans ajus- des, la mirada misteriosa, los la- arreando el aire con el contoneo de
tados y blusas vaporosas. bios carnosos y la piel de color sus caderas.
laurel. Es de Etiopía o Eritrea.
Cuando se juntan co- No es negra ni mulata, pero tiene A veces sueño con ella,
mienza el infierno de la música los senos abultados y las nalgas y la siento cerca, muy cerca. Ella
rock, con intervalos de un amor retrepadas. Sus rodillas dividen me recorre con la oscuridad de su
desenfrenado, ya que la mucha- sus piernas en dos partes igua- cuerpo y me recuerda: Soy la veci-
cha, en el crescendo del orgas- les, el contorno de sus muslos es na que vive en el apartamento de
mo, grita como las mujeres en- el doble que el contorno de sus arriba. Despierto desesperado, la
tregadas a una pasión brazos a la altura del bíceps, y el busco en la cama y no la encuen-
sadomasoquista. A ratos los ima- contorno de sus pantorrillas, tro. Entonces me digo: Mañana,
gino desnudos y tendidos nomás exactamente igual que el contor- mañana volveré a contemplar el
sobre la cama; a él bufando como no de su cuello. Camina cruzan- fulgor de su belleza.
animal salvaje y a ella devorán- do los pies como las modelos de
dolo con las bocas húmedas de pasarela y viste prendas de co- Víctor Montoya
Este bar me gusta
tiene un aura a viejos delirios
marcas en las mesas de amores perdidos
manchas sangrientas de historias trágicas o de celos violentos
y un inconfundible olor a fritanga.
Este bar me gusta sin remedio.

Hay pájaros en el vaso de cerveza


que tengo en la mano/
Los pájaros siguen vivos en mi cuerpo
están aleteando con frenesí
picotean mis vísceras
se golpean contra el vidrio opaco que los encierra/
beben de mi sangre/
me divierto mirándolos/
estos pájaros silvestres me excitan
pero mi sed es más grande
se arremolinan en mis genitales
que una manada de choiques en el desierto.
42

elevan mi sexo al cielo/


Voy a beberlos
tienen la tibieza de su vulva
beberé pájaros salvajes
las alas como labios
para aliviarme
y el aroma de su piel desnuda.
para salir a buscar mujeres pequeñas
o grandes hembras
Estos pájaros hacen lo que quieren
pero locas amantes de los pájaros
con mis días y sus noches
mujeres agrestes que vuelan sin destino
pero yo sigo bebiendo
o caminan sin tiempo.
en este copetín al paso
de esta ruta que cruza la tarde
como un tajo en medio de la fría estepa/
sigo bebiendo
hasta saciarlos de alcohol
hasta emborracharlos de desolación/
mientras ellas
Pájaros en el desierto allá afuera
Aldo Luis Novelli vuelan bajito esperando por mí.
Abro la ventana y el mismo panorama,
el reloj me recuerda con su incesante tic-tac
Solitaria madrugada
que el tiempo no para ni perdona.

Son las dos de la madrugada,


rayos de luz en forma de luciérnagas
alumbran la calle vacía,
el semáforo no desiste en su parpadeo.
Reina el silencio.

Apuro las últimas bocanadas


de un puro que encendí hace horas,
tomo mi medicina antes de ir a dormir,
chupito de pacharán.

43
A lo lejos se oye el camión de la basura,
en poco tiempo lo tengo en frente de mí, Parece que es el único ciudadano de esta periferia
descarga el contenedor de los desechos, al que no le afecta la crisis,
(inconfundible hedor) alcanzo a ver su oración antes de dormir,
el basurero siempre le deja la cama se santigua,
de cartones al mendigo, me santiguo,
éste se lo agradece y regresa a su guarida me rasco los genitales
cual raposo sostiene en sus fauces mientras doy las buenas noches al barrio
una presa a modo de trofeo. que me vio nacer y crecer.

Mañana será otro día,


otro día igual.

DANIEL GARCÍA RAMÍREZ (Castorín)


Julio César Álvarez

AGACHADOS

Es bastante habitual
poder ver a esa pareja
con muchos libros
en las manos.

Se abrazan
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con frío templado,


se quieren encogidos,
feos
-los ffeos
eos se quier en más
quieren -;
más-;
tienen el pelo
casi idéntico,
apenas dinero
en los bolsillos
y una cazadora
de verano clara
para los dos
(en est
estee invierno
un poc
pocoo más ffrío
río).
río).
45

El vacío “A partir de la exposición y performance El Vacío”


(Exposición de Kodai-Moji, caligrafía japonesa antigua), de Ten-You”
Fluye en la noche Barcelona, 23 enero de 2010.
un poema con formas.
Llora el pincel. ANTONIA MARTOS
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47
POLYPHÓNIKAS - Traducción poética
Nueva sección de la revista Poe +

Periodista, traductor, crítico, latinista, ensayista, narrador y poeta, LUCA CANALI


(Roma, 1925) ha sido profesor de literatura latina de la Universidad de Pisa durante
quince años. Político del Partido Comunista Italiano en su juventud, las múltiples
actividades desempeñadas por Canali a lo largo de su vida se reflejan y confunden en
el fondo y la forma de su obra poética: modernísimo materialismo, sensibilidad hasta la
raíz misma de la lengua, actualización de los mitos clásicos, oximórica ironía al servicio
siempre de su compromiso est-ético, de su visión del mundo, en el sentido más
rimbaldiano de la palabra.

Come non puntare tutto sul nove di picche


intravisto su una carta da gioco
nel fango della strada? come non
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ricordare le picche delle rivolte di giustizia, come


non scostare uno scarabeo verde dalla linea di marcia
degli opliti forsennati nella mimesi
d’una battaglia che li sconfigge con la vittoria,
e deporlo tra urine di cani nel regno
d’un fiore di malva?

¿Cómo no jugárselo todo al nueve de picas


atisbado en un naipe
entre el barro de la calle? ¿Cómo no
recordar las picas de las revueltas justas, cómo
no apartar un escarabajo verde de la línea de marcha
de los hoplitas furiosos en la mímesis
de una batalla que los derrota con la victoria,
y dejarlo entre orines de perros en el reino
de una flor de malva?
La domenica dio non Los domingos dios no
è con i Rosacroce o i biondi está con los rosacruces o los rubios
maestri dell’Ordine maestres de la Orden
dei Cavalieri Teutonici, né con de los Caballeros Teutones, ni con
scaccini o prèsuli, non ode prelados o sacristanes, no oye
l’armonico concerto el armónico concierto
dei cherubini, ma l’urlo de los querubines, sino el mítico
mitico delle assiepate rugir de la agolpada
folle, e ne benedice muchedumbre, y bendice
la belluina infanzia su brutal infancia

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estatica ad un cross d’ala extática con el saque de córner
tornante, a un duro tackle del extremo, con el claro penalti
di stopper o a un volucre del central o el volucre
dribbling di mezzapunta. La dríbling del mediapunta. Los
domenica dio è con gli ultras, domingos dios está con los hinchas,
con l’ira dei beccai, con con la ira de los carniceros, con
le bandiere di club intrise di pioggia, las banderas caladas de lluvia,
coi cascherini in fitta con los horneros en la estrecha
Jesús Belotto

schiera d’orfani della squadra fila de huérfanos del equipo


sconfitta. perdedor.

Traducciones de
Tabula Rasa
EDUARDO ESPÓSITO
Job 2:11
Todo consuelo está lleno
de lugares comunes
Erramos de manera estrepitosa
zeppelines de piedra
salvavidas de estaño (parecemos)
hundiendo a quien amamos
en la profundidad gelatinosa
de un sofisma
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que ni a nosotros convence


Zarza ardiente que quema
al mensajero
La simple desventura agigantada
por un presunto empacho
sabiduría angélica
de parches y remiendos
Así se fue la Plath
envuelta en gases
así partió Alejandra empastillada
para escapar de tanto bien
El poema hecho astillas
desde entonces
el empujón final a una piedad
con sobrepeso.
José Luis Martínez Valero

Detienes la lectura,
levantas la cabeza,
como el pez que descubre
al otro lado del mundo
la gran pradera del aire.
O te quedas suspendido,

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como la gaviota allá en lo alto,
que no mueve sus alas,
y deja que el aire la sostenga,
mancha blanca sobre el azul perfecto.
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Simetría

J. Seafree
Tits in my bowl (chamaquita)
The camionero who lives inside me
Dice que adora tus tetas cómo se mueven
Se bambolean todo el rato le miran
Le llaman por su nombre ¡Manolo!
Y le piden un magreo supremo
Un magreo de los que hacen historia
Con sus suspiros pellizcos y risitas

Esa zorra me provoca con sus tetas


Si señourita i like you me gustas honey

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Arriba y abajo abajo y arriba no paran
Me incitan me miran con su duro pezón
Y entonces casi casi decido abandonarlo todo
Divorciarme de mi mujer huir de Iowa contigo
Comprarme una caravana y tener tres perros feos

Me gusta verte la cara de mala puta


Que pones cuando me enseñas las tetas
Como si no hicieras nada como si aún
Fueras inocente y casta vestidita de blanco
Pero las dos lo sabemos nos lo gritamos
Que el camionero who lives inside me
Hoy te abrirá su cabina nena de par en par

Txus García
CUENTO INVISIBLE

Minicuento de Héctor Zabala

Un autor imaginó un cuento de fantasmas tan perfecto que, cuando inten-


taba escribirlo, los fantasmas del relato tornaban invisible la tinta. Nunca
logró publicarlo.
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HAPPY ROAD TO LIFE
Take the time
Take time to love
Take time to lough
Take time to cry
Take time to read
Take the time to hear
Take time to play
Take time to dream
Take time to live.

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Carmen María Camacho Adarve
Fui una hembra desahuciada
bajando la pendiente
desafiando al hambre
al hombre que dice adiós

DOMESTICANDO HERIDAS FECUNDAS


o hasta luego.
No mires ahora
lo que queda arde
lo que pide pan está muerto
los escombros tienen sed
son hijos que piden la teta.
Fui la esposa del gerundio
amando, vaciando...
domesticando las heridas fecundas.
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Fui la esclava del rastrojo


la lisiada de occidente
Begoña Leonardo

que conquistó un terreno rojo


un árido montón
de brazos
de piernas
de ojos sin pestañas
de intemperies...
Soy la que mujer que desahuciada
provocó la ira
el cataclismo.
Sí, yo, la desprovista
la paria
la sin nada
la que arrastrándose todavía
precipita piedras
para que vengan y se sacien.
MARITZA ÁLVAREZ
ÁLV
El botero

Se aleja el botero y su carga preciosa. Las aguas tranquilas respiran de la paz de


este hombre, que con su sabiduría y su remo avanza río abajo. Su rostro vivido,
dorado por el sol y expresivo como él solo, manifiesta esa plenitud que sólo es
reflejo de una felicidad esquiva pero alcanzable.

Camino por el sendero adjunto. Sospecho sus pensamientos y mi corazón tiembla


al sentir las voces que cantan en el agua transparente.

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Los árboles tiñen de amarillos y rojos. El otoño les ha hecho el amor. Yo piso
algunas hojas caídas. Siento la potencia de esta hora dentro mío.

Pronto llega hasta el lugar que buscaba. Siempre llega. Siempre lo hace.

Justo en una desembocadura, donde se abre la tierra para dar paso al remanso,
los brazos hermanos, corrientes de aguas leves, siguen su curso. A otros guiarán.
A otros les hablarán. Y sólo ellos entenderán.

Se ha sentado a descansar y contempla el cielo maravillado y sereno. Los arrebo-


les lo sorprenden aún.

Los desafíos son de él.


Las victorias también.
Poe +
en su formato digital
se difunde reenviándola
a quienes pueda interesar

También han co laborado en este n


colaborado úmer
númer
úmeroo 6 de la rev ista Poe +
revista
Ángel M uñ
Muñ
uñozoz Rodríguez (V (Vool tios) Agitador poético madrileño
Jesús Belotto Traductor poético eldense residente en Montpellier
Cecilio Olivero Muñoz Escritor y creador poético catalán
Víctor Montoya Escritor boliviano residente en Suecia
58

Javier Aguirre Ortiz Poeta vasco residente en Chile


Maritza Álvarez Escritora y creadora poética chilena
Carmen María Camacho Adarve Poeta jienense
Daniel García Ramírez (Castorín) Poeta vasco
Sebastián Mondéjar Músico y escritor murciano
Aldo Luis N Noovelli Escritor y poeta pat/agónico
Mariela Cordero Creadora poética venezolana
Begoña Leonardo Escritora y poeta zamorana
Lola López-Cózar Creadora poética granaína
Antonio Linares Familiar Poeta madrileño
J osé Luis Martín ez V
Martínez al er
aler
Val eroo Poeta aguileño
Abdelmajid Benjelloun Escritor marroquí
J. Seafree Multicreador poético madrileño
Txus García Polipoeta queer tarraconense
Héctor Zabala Escritor argentino
Se
Alicia Martínez Poeta valenciana
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Antonia Martos Poeta catalana Puedes
la reproducción
Julio César Álvarez Poeta leonés mandar tus
sin fines
Eduardo Espósito Poeta bonaerense creaciones a
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59

editorial
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