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EL QUIEBRE DE LA DEMOCRACIA EN CHILE

Arturo Valenzuela

Capítulo II: Fin de los años sesenta y la elección de Allende: el cambio socioeconómico
y la crisis política.

El autor considera que la crisis política que se vivió antes de la elección de Allende
se debe a cambios políticos que afectan a la economía pero no al revés, y que la crisis que
se vivió en la época de Allende es a causa principalmente de actos realizados en el mandato
de Frei que era Demócrata cristiano.
Valenzuela parte explicando que Chile sobrevivió por décadas con la política
acomodaticia (que era resultado de un impasse político y la necesidad de redistribuir los
recursos), a pesar de la poca capacidad que tenía la política frente a las demandas de los
grupos sociales. Con respecto a la economía llega a la conclusión que cualquier cambio
económico rápido (sea favorable o no) exceden la capacidad de las instituciones políticas.
En chile los estudios sobre la crisis no muestra cuales variables son más importantes (si las
políticas o las económicas)

LA EVIDENCIA ECONÓMICA

El autor considera que antes de Allende la economía era estable. Lo único


sorprendente es que el Periodo de Frei (DC) fue muy positivo con respecto a los años
anteriores, las remuneraciones aumentaron, hubo un mejoramiento económico y una
balanza comercial positiva, por lo cual hubo más recaudación tributaria, plata con la que se
amplio los servicios públicos y se mejoraron los niveles de capital e inversión, aunque todo
fue modestamente no fue algo drástico.

MOVILIZACIÓN SOCIAL Y POLÍTICA A FINES DE LA DÉCADA DE LOS


SESENTA

Chile dentro de Latinoamérica estaba de los primeros en términos de estabilidad


pero 14º en participación laboral. Esto se debía a las leyes que limitaban la inscripción (leer
y escribir e inscripción periódica; la inscripción aumentó con el sufragio femenino en el
50`), también se debe a una falta de interés de los partidos de obtener votos, por el
clientelismo electoral (las elites rurales soportaban el control de precios de los productos
agrícolas a cambio de que los partidos de centro e izquierda no alteraran la estructura social
y política); más las reformas electorales de 1958 y 1962 (inscripción obligatoria con cárcel
si no se cumple) derivo en un aumento de 16% a 28% de la población total). Pero esto no es
un muy buen indicador de movilización desestabilizadora. Si lo es la sindicalización y la
actividad huelguista.
Los sindicatos aumentaron mucho en el periodo de Frei, los industriales en un 38%
y los profesionales en un 90%, pero en términos relativos todavía era bajo (acentúa la
diferenciación social). Y su aumento se debe a cambios legales, debido a reformas como la
promulgación de la ley de 1967 que los legalizó; o sea su incremento fue conducido por
organismos gubernamentales, se forma organizada y controlada.
Las huelgas también aumentaron de 245 el año 1960 a 1073 el 1966, lo cual se entiende por
los nuevos sindicatos, a pesar de esto el número de trabajadores en huelga disminuyó (antes
eran muchos los que iban). A pesar de esto las huelgas anteriores fueron mucho peores por
lo que no son buen indicador. Además de que el número de días que se estaba en huelga
eran pocos, comparado con la década del 50. Esto se debe a que Frei buscaba resolver los
conflictos a favor de los trabajadores (esto fue lo que estimuló el aumento de
sindicalización y huelgas, los trabajadores confiaban en que el gobierno los apoyaría,
debido a un relajamiento de la represión, el gobierno quería incorporar los sectores
marginados a la vida nacional: “programa popular”)

FIN DE LA DÉCADA DEL SESENTA: LA CRISIS POLÍTICA

Los factores políticos son esenciales para entender la movilización. Sobre esto se
centra la interpretación de la “respuesta efectiva” de Gabriel Almond: en que ve a la
participación como una demanda, ósea si el sistema político legitima la participación se esta
respondiendo a sus demandas, por lo que la movilización no es una amenaza. Según
Valenzuela esta interpretación esta mal ya que la movilización no es una repuesta efectiva,
debido a los cambios básicos de la política: cambiaron las reglas y la política acomodaticia.
Según esta interpretación la crisis política se inició antes que la movilización social y que
de la contra revolución. Es obvio que en la época de Allende las dos movilizaciones se
descontrolaron (se vio como un síntoma de la crisis), pero ambas se iniciaron en el periodo
de Frei.
DC: surge como centro político (los radicales son los que más perdieron terreno a
largo plazo ya que la DC los eliminó, pero a corto la DC triunfó a expensas del P, liberal y
el conservador). La DC contaba con talento, cohesión, recurso y energía. Fue una
alternativa entre el capitalismo liberal y el socialismo marxista. (Paralelamente también se
desarrollo la izquierda pero más lentamente). También le sirvió el apoyo de la Alianza por
el progreso (de Kennedy), la CIA (desarrollo la “campaña del terror” de desprestigiar a
Allende, la cual contribuyó en el ambiente conflictivo y la desconfianza política), fuentes
europeas y empresas privadas chilenas. Uno de los objetivos primordiales de la DC era
incorporar a los sectores excluidos. En la elección parlamentaria de 1965 por primera vez
un partido logró mayoría absoluta en la cámara de diputados. Es entonces que la DC
empieza a gobernar como partido único, eliminando el clientelismo y componendas, y
adoptando reformas constitucionales para limitar el rol del congreso: al poder legislativo le
quitó los reajustes salariales y presupuestarios. Todo esto incentivó una competencia entre
todos los sectores para impedir que la DC obtuviera el apoyo mayoritario: la izquierda
empezó a trabajar en el campo y poblaciones para ganar votos, y los conservadores y
liberales se unieron en el Partido Nacional (con Alessandri al mando). El respaldo de la DC
se dividió, en realidad fue una suma de exclusiones. Así la tensión política se intensificó
(competencia a 3 bandos: derecha, izquierda y centro). La izquierda también rechazaba el
antiguo régimen de negociación política y al sistema partidista, querían una transformación
revolucionaria a través de la violencia (se basan en Cuba, Vietnam y Uruguay), nace el
movimiento de Izquierda revolucionario (MIR) fundado por estudiantes de la universidad
de concepción la cual tuvo resultados modestos. Por otro lado los partidos socialista,
comunista y radical adoptaron políticas más revolucionarias, más ideológicas. El sistema
tradicional Burgués de negociación pierde legitimidad y fue menos aceptado como
mecanismo político.
La elección de 1970: El problema de un presidente minoritario.
(Páginas 117-141)

La elección de Salvador Allende como primer mandatario en 1970 no fue el


resultado de un vuelco radical del electorado chileno hacia la izquierda. Por el contrario, lo
cierto es que el notorio aumento de la participación popular e inscripciones electoral a fines
delos sesenta, no se canalizo en la misma proporción hacia los partidos de izquierda. En
1970 Allende obtuvo una participación menor al voto total que en la elección presidencial
previa. Es muy probable que el candidato conservador, Alessandri, haya sido el principal
beneficiario de los nuevos electores.
La elección de Salvador Allende fue el resultado de la incapacidad del sistema
político polarizado de Chile para estructurar, antes de la elección, una coalición que
triunfara en forma mayoritaria, y constituyó una evidencia mas de la erosión de los
mecanismos tradicionales de acomodación política.
Una situación de coalición se establece cuando tres o más actores que sustentan
opciones disímiles, reales o aparentes, coordinan sus acciones para lograr un resultado
mejor que el que podrían lograr actuando solos.
La derecha estimó que sus intereses serian mejor servidos presentándose sola con el
conservador independiente Jorge Alessandri como candidato. Por otro lado, el candidato
presidencial demócrata cristiano, Rodomiro Tomic, intento abiertamente concretar una
alianza con la izquierda, pero esta ultima no estaba dispuesta a aceptar una alianza con él,
pues también resentía la postura de partido único y rechazaba la reticencia de la
Democracia Cristiana a avanzar con ciertas reformas, sumado esto a que mantenía
esperanzas de lograr un triunfo inesperado en una competencia que dividía a la posición en
dos candidaturas separadas. Cada uno de los actores principales de la política chilena
buscaba maximizar su posición.
En esta competencia tripartita, el error de calculo de la derecha se hizo evidente de
inmediato. Por primera vez en la historia de Chile, ahora un candidato de la izquierda, no
solo uno apoyado por ésta, obtuvo la magistratura de la nación.
Los escrutinios demostraron que la Democracia Cristiana constituía básicamente un
centro artificial, creado por la polarización del sistema. Mas aun, las encuestas sugirieron
que muchos de los que votaron por Tomic hubieran preferido a Alessandri por sobre
Allende, reflejando así la ambigüedad de este sector centrista.
El hecho fundamental de la presidencia de Allende desde su inicio es que estaba
constituida por una minoría.
Allende simplemente no hubiera logrado la mayoría en una segunda vuelta electoral,
si la Constitución lo hubiera contemplado. A diferencia de esto, estipulaba que si ningún
candidato recibía la mayoría absoluta, la elección efectiva del Presidente debía efectuarse
en el Congreso. Y en ese momento El Congreso estaba controlado por la Democracia
Cristiana y la derecha, por lo tanto era un escenario de confrontación, mas que de
acomodación.
Se hace necesario ahora especificar con mayor claridad las dimensiones concretas y
las manifestaciones de la polarización política de los 70. Ésta tenía dos causas:

1. El grado de compromiso con el orden socioeconómico vigente.


2. El grado de compromiso con las instituciones y procedimientos de la antigua
democracia política chilena.

Allende sostenía que se podía instituir un cambio radical en el ámbito


socioeconómico sin perturbar los procedimientos de la democracia chilena.
Es extremadamente difícil valorar las reglas y procedimientos de la política
democrática aislándolas de las instituciones y estructuras socioeconómicas que por largo se
identificaron con dichas reglas. Para algunos, el desmantelamiento del orden antiguo
significaba que las propias reglas y procedimientos que permitieran dicho
desmantelamiento perderían legitimidad. La lealtad a las reglas y procedimientos de la
institucionalidad democrática es puesta duramente a prueba cuando la naturaleza del orden
socioeconómico es cuestionada.
Los desleales:
“Aquellos que están dispuestos a descartar la política competitiva entre los partidos
y las libertades civiles que se requieren para mantener la competencia”.
El MIR era el principal representante del grupo que rechazaba el orden
socioeconómico vigente. Creía que el único camino para lograr una sociedad socialista era
a través del levantamiento de los campesinos y trabajadores. Representaba un rechazo,
desde la izquierda, al supuesto básico que era posible realizar cambios reales por medios
legales.
El socialismo también propugnaba la necesidad de establecer una sociedad socialista
y crear un hombre nuevo.

El segundo grupo de elementos desleales provenía del pequeño sector de la sociedad


que obtenía enormes dividendos sociales y económicos del sistema capitalista imperante en
Chile. Al principio era apoyado por un puñado de activistas, pero con el paso del tiempo las
filas de la derecha desleal se engrosó notablemente, reclutando personas provenientes no
solo del sector socioeconómico alto sino también de la clase media y de los militares.

Los leales:
El Partido Comunista sostenía con vehemencia que la única estrategia posible en
Chile en ese momento era la consolidación gradual del poder dentro del marco de las
instituciones tradicionales.
El Partido Radical estaba convencido de que el socialismo chileno podía ser una
realidad sin violencia revolucionaria. El sector moderado del Partido Socialista estaba de
acuerdo con esa tesis, al igual que algunos importantes elementos del ala progresista del
Partido Demócrata Cristiano.
Pero a pesar de lo que sostenía Allende, de la no-perturbación de la democracia
liberal imperante en Chile, argumentaba que el proceso conduciría eventualmente a la
creación de nuevas instituciones y procedimientos. La transformación fundamental
habría de ser política y también socioeconómica.
Eventualmente, estas contradicciones, junto con la fuerte presión de los grupos
antirreglas, condujeron a una caracterización de cualquier transacción política como un
trueque de suma cero, donde lo ganan todo los unos o los otros.
El número de grupos y de lideres políticamente relevantes que compartía la postura
de Allende en ambas materias era relativamente pequeño. La polarización ideológica llevó
a niveles cada vez más altos.
Era el Partido Demócrata Cristiano, con sus 74 asientos en el Congreso, quien tenia
el equilibrio del poder.
En cuanto Allende gano la elección, las corporaciones norteamericanas, apoyadas
tácitamente por el gobierno de Estados Unidos, contribuyeron fuertemente al pánico
financiero instigado en primera instancia por los empresarios chilenos de mayor
importancia. El Presidente Nixon ordenó a la CIA impedir la elección de Allende.
La desconfianza hacia Allende estaba presente en toda la colectividad. Por esto, se
vio en la obligación de aceptar una reforma constitucional por el cual el Ejecutivo
garantizaría el respeto a las libertades civiles, las elecciones y la libertad de expresión. Este
llamado Estatuto de Garantías Constitucionales constituye un ejemplo grafico de la
grave polarización política chilena y del quiebre del entendimiento mutuo, mostrando la
fragilidad a la que habían llegado las instituciones nacionales.

* El triunfo de Allende captó la atención internacional, no solo porque representaba la


primera elección libre de un jefe marxista de gobierno, comprometido firmemente con
una transformación fundamental del orden socioeconómico vigente, sino también
porque el nuevo gobierno prometía realizar sus transformaciones revolucionarias
dentro del marco constitucional y legal chileno.

Allende inicio su gestión en un clima de profunda crisis. El pánico financiero, la


confrontación política y los decididos intentos de los conspiradores militares y los agentes
de la inteligencia extranjeros para impedir que él asumiera el mando no auguraba nada
positivo para su gobierno. Había temor respecto al futuro de las instituciones del país.

CAPITULO III
EL PASO A UNA SOCIEDAD SOCIALISTA Y LA EROSION DEL CENTRO
POLITICO.

La pronta medida de distribución de la leche a los niños y el estilo relajado del


´´compañero presidente`` que se relacionaba con las personas ganaron un importante apoyo
personal al Gobierno.
Allende estaba seguro de que a medida que el país se convenciera de que el suyo era
un gobierno realmente popular, pronto superaría el porcentaje minoritario con que había
asumido el poder.
La política económica de Allende se basaba en una estrategia que giraba en torno a
4 ejes fundamentales; la redistribución del ingreso, la ampliación de los programas y
servicios gubernamentales, el control estatal sobre las industrias clave y la expansión de la
reforma agraria. Su objetivo final era transformar las relaciones de clase y de propiedad e
instituir un nuevo esquema de desarrollo económico, de acuerdo a los lineamientos
socialistas.
El objetivo de la política redistributiva era aumentar la participación relativa de los
trabajadores sobre el ingreso nacional en relación a otros sectores económicos como los
empresarios privados.
´´Al aumentar el ingreso de empleados y obreros se generaría mas demanda, la que
a su vez redundaría en un aumento productivo en una economía estancada que funcionaba
muy por debajo de su capacidad``.
El gobierno tenia la esperanza de que el riesgo potencial de una acelerada
redistribución del ingreso, seria compensado por claros beneficios políticos para la UP. Los
objetivos económicos se perseguían para ampliar el débil apoyo que recibió Allende en las
elecciones.
´´La politica económica queda determinada por la voluntad de realizar integra y
cabalmente el progreso económico y al mismo tiempo por la necesidad de afianzar las
condiciones políticas propias para el desarrollo del programa``
Las medidas tomadas por el gobierno de Allende durante el crucial primer año, no
eran una simple respuesta a una presión popular descontrolada sino que era el resultado de
una politica deliberada cuyos objetivos económicos y políticos estaban claramente
definidos.
La evidencia empírica muestra que el proceso excesivo las metas gubernamentales.
La redistribución del ingreso estuvo acompañada por un aumento impresionante del gasto
fiscal, orientado especialmente a servicios sociales. También hubo una expansión del
crédito. EL gobierno acelero su esfuerzo por crear una economía socialista. La estatización
de industrias eran para tener mayor inversión y dar más subsidios a los programas del
gobierno. La estatización de bancos perseguía el mismo fin.
Como la forma de estatización era o mediante la compra de acciones o utilizando la
legislación que permitía intervenir una empresa si esta no funcionaba bien, los trabajadores
partidarios de la UP hacían paros abriendo asi el camino para la intervención estatal.
Uno de los principales logros del gobierno fue la nacionalización del cobre. A pesar
de que esto agravó la relación con las empresas, algunas fueron expropiadas bajo términos
mutuamente acordados.
En los campos hubo violencia a causa de las expropiaciones. Incitados por los
propios campesinos, el gobierno expropio mas de 1300 propiedades en el primer año, cifra
que supera en 300 el numero de expropiaciones durante los 6 años del gobierno anterior.
Una de las características más importantes del voto de 1971 es que reflejó un
aumento de la polarizacion politica. Los electores se inclinaron a los partidos de extremo,
es decir, el socialista o el nacionalista.
Si bien las medidas a corto plazo tomadas por la UO contribuyeron al éxito
económico y político del 71, sería un error afirmar que no surgieron serias dificultades en
ese mismo año. Los economistas del gobierno estaban concientes de las consecuencias
potencialmente explosivas de una economía sobre estimulada.
Dos consecuencias muy serias fueron la drástica reducción de la inversión y el casi
total agotamiento de las reservas externas.
En la medida que el precio del cobre bajaba, la política de satisfacer la demanda con
importaciones provoco una severa escasez de reservas externas.
Hacia fines de 1971, la creciente demanda producto de las medidas adoptadas por el
gobierno, ya habían alcanzado un nivel que excedía la capacidad a corto plazo de la
producción nacional y de la capacidad de importación. EL gobierno decía que el año 72
seria un año de consolidación de lo alcanzado el 71.
Lamentablemente esto no fue asi. A mitad del 72 la inflación se había elevado en un
46% y a fin de año se había cuadriplicado. Las reservas mostraban un déficit increíble. El
mercado negro y el acaparamiento se hacían comunes y la producción de elementos no
crecía en forma proporcional a la demanda. El gobierno emitió dinero con una velocidad
cada vez mayor.
Los problemas internos de la UP se agravaron aun más con la fuerte reducción del
crédito extranjero y de los programas internacionales de cooperación. La nacionalización
del cobre contribuyo aun más a estas medidas especialmente norteamericanas.

DATO FREAK durante la presidencia de Frei Chile tenía a su disposición US$300


millones en créditos. EL 72, esta cifrase había reducido a US$30 millones.

En términos absolutos el descenso de la ayuda no representaba una grave reducción


de recursos. Sin embargo, la brusca caída del cobre, el aumento de la importación, el
endeudamiento del gobierno anterior, la disminución de la ayuda y el crédito agravaron la
situación.
Dado que las herramientas y maquinarias gringas eran pilar de la economía chilena,
la dificultad de conseguir repuestos contribuyo al trastorno del sector productivo.
Al ser una economía dependiente, la disminución de reservas llevo al país a una
posición vulnerable a la represalia internacional.
Las crecientes dificultades pronto presentaron una seria amenaza política para el
gobierno. Las políticas del gobierno estaban afectando seriamente a la clase media y alta.
Había un serio descontento en el grupo de la pequeña burguesía que había sido
considerado de suma importancia para el éxito del programa de la UP.
El 72 el apoyo del electorado a la UP iba desapareciendo, perdiendo terreno en las
facultades tradicionales conservadoras y en los sectores universitarios. Los planes del
gobierno de establecer un congreso unicameral se vio frustrado.
La oposición más amenazante al gobierno vino del Congreso. De hecho, uso su
facultad de veto para negar un aumento tributario que podía haber aliviado la crisis fiscal.
También aprobó un cuerpo legal que exigía una reforma constitucional en economía pero
su promulgación significaba a modificación sustancial de su proyecto. La aprobación por el
congreso de esta disposición significaba la mayor contienda legislativa del gobierno de la
UP.
La importancia de esta contienda es que marca un quiebre definitivo del débil
consenso centrista que había permitido a Allende llegar al poder.

LOS OBSTACULOS INTERNOS Y EXTERNOS. LAS DIFICULTADES QUE


ENFRENTO UNA COALISION MINORITARIA AL INTENTAR CAMBIOS EN
UNA SOCIEDAD ALTAMENTE POLARIZADA.

El quiebre de la democracia debe comprenderse en términos amplios. Es el fracaso


en estructurar un centro político viable en una sociedad altamente polarizada con tendencias
centrifugas.
Las presiones políticas eran tan grandes que se privilegiaban las medidas de corto
plazo destinadas a lograr ventajas partidistas en desmedro de acuerdos necesarios para el
bien del país.
Las iniciativas del gobierno eran bloqueadas por la enmarañada burocracia y
cuestionada por los Tribunales, la Contraloría y el Congreso.
Las transformaciones estructurales fundamentales eran bloqueadas por la
constitución.
Las acciones adoptadas por el gobierno para superar la tensión a menudo
provocaban más oposición. Lamentablemente, el quiebre total no era inevitable. La
conciencia de clase no llegaba al punto tal que la clase obrera no habría aceptado otra cosa,
y por cierto un acuerdo político era incompatible con la solución maximalista. Tampoco
habían clases medias que solo aceptaran un gobierno autoritario de derecha.

El gobierno de la Unidad Popular

El autor menciona a Juan Linz, ya que este autor determina que gran parte de los
problemas de un gobierno que está en crisis, se debe a la incapacidad de éstos para resolver
temas relevantes, a los que denomina problemas insolubles.
El principal problema insoluble para Allende estaba constituido por la crisis
económica, y aunque su gobierno usó políticas para contrarrestar la crisis, no pudo
solucionarla y esto provocó una catástrofe económica.
La debilidad del gobierno de Allende, se basó en su imposibilidad para moderar
medidas para aumentar el ingreso de los sectores más pobres y de los simpatizantes de
izquierda. Y aunque logró aumentar el ingreso a los más desposeídos, esto no disminuyó de
manera considerable los altos salarios que seguían obteniendo los más privilegiados.
Hacia Octubre de 1972, todos los sueldos (salvo los de sectores altos) habían
aumentado en un 99,8% respecto del año anterior, situación que fue provocando notables
alzas inflacionarias y al igual que los gobiernos anteriores, la UP no logra abandonar las
tradiciones políticas del clientelismo y reajuste.
La política económica de Allende consistía en una expansión general de los salarios,
más que en una distribución de ingresos y quienes resultan favorecidos con ello son los
sectores medios y bajos.
El gobierno se mostraba dispuesto a mejorar la economía, lo que hizo provocar un
aumento de las huelgas. Desde 1969 hasta 1972 aumentó en un 170%. La actividad de los
sindicatos también provocó un notable aumento de participantes.
Según funcionarios del gobierno, la solución a ello era la estatización de las
industrias porque a partir de este medio, el Estado podría tomar decisiones con respecto al
control de la inflación y el fomento a la producción.
Hacia el año 72’, el Estado ya poseía ¼ de la producción industrial, pero esta
intervención agudizó las dificultades económicas en vez de disminuirlas como pensaba.
Antes esto reaccionan los grandes y pequeños empresarios que temían a la expropiación de
sus empresas. Son ocupados medios como el sabotaje y acaparamiento, creando una
situación de incertidumbre.
Otro problema tenía que ver con la naturaleza de las empresas que pasaban a manos
del Estado, ya que muchas venían con problemas de mala administración o abandono, lo
que al final es un “cacho” o carga para el Estado.
La política de aumento salarial y congelamiento, perjudicaron aún más a las
empresas, los que se encontraron en bancarrota y debieron recurrir al Banco Central para
solicitar préstamos que la ayudasen a solventarse. El error del Banco Central fue prestar
grandes sumas de dinero a industrias estatizadas y entidades gubernamentales, lo que
provocó nuevas emisiones de moneda y un aumento de las presiones inflacionarias. Al
respecto, el gobierno pierde el control y la autoridad en materia financiera.
Por otra parte, el Ministerio de Hacienda, dirigido por Vuskovic pierde el control
del proceso presupuestario y pierde responsabilidad para planificar la política económica
general.
Una de las dificultades políticas del gobierno, respecta al deseo que la UP tenía por
producir un cambio en la sociedad chilena que aún seguía regida por reglas de una política
tradicional. La UP deseaba maximizar el poder de sus propios partidos y esto seguía
manifestándose de forma tradicional en el triunfo electoral, a través de la preocupación por
el clientelismo y las recompensas electorales. Este factor imposibilitaba un control
centralizado del gobierno, ya que el presidente debía encargarse de solucionar problemas
del país y además, lidiar con la complejidad de la coalición de gobierno.
El tipo de operaciones políticas usado por la UP desde un principio se basó en el
cuoteo político, que daba oportunidad a las distintas colectividades políticas. Un problema
que surgió a partir de esto, fue cuando el intendente de Valparaíso renunció a su cargo y los
radicales se pelean este puesto que según ellos les correspondía a pesar de su baja electoral
en la elección municipal anterior. Allende responde designando a un militar “neutro” en el
cargo…lo que presagiaría lo que vendría. 
Los organismos estatales también tenían a esa altura, una pesada carga de prácticas
burocráticas y divisiones de los partidos, disminuyendo su eficacia para ejecutar el
programa político de gobierno.
El cuoteo y nombramiento de autoridades provocó una pérdida de autoridad en los
organismos gubernamentales y en las industrias del Estado. En las industrias habían
conflictos cuando se nombraban gerentes de un partido distinto al correspondiente del
sindicato. Ej: en las minas de cobre se nombró un gerente comunista y el sindicato estaba
controlado por el Partido Unión Socialista Popular (USOPO), partido que no pertenecía a la
coalición de la UP.
Estas rivalidades además de disminuir la eficiencia del gobierno y conducir a
divisiones y conflictos políticos, también refuerza tendencias descentralizadas y autónomas
del aparato estatal, lo que hacía difícil imponer autoridad y establecer la dirección del
gobierno.
Otro factor que dificultó la coordinación y gobernabilidad, fueron las diferencias y
discrepancias que existían al interior de la coalición de la UP. Esto provocaba rupturas en el
accionar del Estado y en hacer más ineficiente su labor.
La violencia se transformó en una expresión del gobierno de Allende, en la cual la
izquierda respondía a la violencia derechista convirtiéndose esto en un círculo vicioso de
acción y reacción entre ambos sectores. Con respecto a este clima, la mayoría de la gente de
la época culpaba al gobierno como el principal responsable de la violencia o decía que éste
tenía responsabilidad en ello. Tal situación agravaba el problema de legitimidad de la
autoridad en Chile.
Para Linz, un problema en el orden es más perturbador que otro tipo de problemas,
como los económicos.

La oposición

El gobierno no sólo lidiaba con problemas económicos y políticos, sino que también
con dificultades que tenía con la oposición.
Tales problemas eran dialécticos: la oposición no concuerda con las políticas del
gobierno y viceversa.
Los problemas económicos que vivía el gobierno, se vieron perjudicados con una
campaña de desacreditación hacia el gobierno por parte de la oposición, exagerando cada
situación negativa del diario vivir y polarizando el clima político y debilitando la economía
aún más.
El Partido Nacional de un principio del mandato de Allende, se opuso a las
iniciativas gubernamentales, a excepción de la votación por la nacionalización del cobre.
La DC jugó un rol determinante en el gobierno de Allende (recordemos que por una
“maniobra política” y acuerdo entre la DC con el gobierno de Allende, fue posible la
elección de éste último), pero esta relación DC-Gobierno fue desmoronándose hasta tal
punto que para la votación en contra del proyecto del Estado para constituir un Congreso
unicameral, se une con el Partido Nacional.
El retiro del apoyo de la DC en el Congreso, provocó una serie de acusaciones
constitucionales y confrontaciones entre Ejecutivo y Congreso, lo que amenazaría a la
estabilidad institucional del país. La posición de la DC se vio afectada por la preocupante
violencia descontrolada, los ataques de la prensa y la velocidad con que el gobierno
desarrollaba su programa político. Además, su dilema era la supervivencia del partido como
partido de centro, en un ambiente muy polarizado. La DC comenzó a perder electorado,
debido a la alta cantidad de adherentes a la UP. Para una elección complementaria,
comienza a sentir la presión del Partido Nacional, ya que la UP tenía más posibilidad de
ganar. Por lo tanto, la DC propone al gobierno, que este reconozca ese escaño como
correspondiente a la DC porque antes le había correspondido a ella, el Gobierno no debía
presentar candidato de su coalición. A cambio, la DC elegiría un candidato aceptado por el
presidente y se comprometía a respetar tal principio para elecciones complementarias
futuras. Tal propuesta nunca se concretó y el evitar la polarización, se tradujo en la
candidatura conjunta de la DC con el Partido Nacional y de una alianza entre ambos
partidos que duró hasta la caída de Allende. En tal elección, ganó el candidato de la
oposición lo que provocó un mayor conflicto en la polarización de la política chilena.
Además, tal alianza crea una división interna en la DC, dando origen a la Izquierda
Cristiana (a favor del gobierno) y debilitando a la DC como partido de centro, ya que
fortaleció su lado derechista.

CAPÍTULO III FIN DE LOS AÑOS SESENTA Y LA ELECCIÓN DE ALLENDE:


EL CAMBIO SOCIOECONÓMICO Y LA CRISIS POLÍTICA (PP 197-218)

El fracaso en llegar a un acuerdo centrista

Por la polarización y la pérdida de apoyo de los DC, se aprueba por congreso pleno
(20/02/72) un proyecto de reforma const. Que definía el rol del Gº en la economía. Esta
demarcaba: 1.-área estatal 2.-área mixta (est+pri) 3.-área privada. Con límites al ejecutivo
para incorporar empresas o propiedades de otras áreas a la estatal.
La UP y Allende rechazaron la medida, pues querían la socialización del país. Chile
se enfrenta a una crisis constitucional, que amenaza al Régimen. En términos jurídicos, Gob
v/s Oposición, se produce porque la Op. Decía que el presidente no debía vetar las
reformas propuestas y que se debía resolver con un plebiscito nacional (como lo estipulaba
la Reforma Cº del 70’), mientras Allende ratificaba su derecho a veto porque una reforma
Cº requería los mismos pasos que la promulgación de una ley, y que a menos que 2/3 del
Congreso rechazara el veto, lo mantendría.
La sección de la Cº 70’ que versaba sobre los procedimientos para cambiar una
reforma era ambigua (Art 108, inciso 1º): Reformas Cº deben seguir para su aprobación el
mismo procedimiento que una ley ordinaria, con algunas excepciones. Luego, para
aprobación de una reforma, mayoría absoluta de ambas cámaras debe aprobar la medida en
2 diferentes oportunidades. Presidente no puede rechazar el proyecto que le presente el
pleno del congreso, puede proponer modificaciones, correcciones o repetir ítemes que él
hubiera propuesto. El último inciso, declara que si las observaciones de éste son aceptadas
por la mayoría absoluta del Congreso, entonces el proyecto debe ser devuelto al presidente
para su promulgación. Claramente cada poder hizo sus propias interpretaciones, aunque el
autor se inclina a pensar que la interpretación del presidente era más sostenible.
Detrás de este conflicto había realidades políticas, pues el congreso en política tenía
menor poder. Los DC apoyaron esa reducción, asumiendo que continuarían en el poder,
aunque constituían la mayoría del Congreso, que sólo poseía poderes negativos: rechazar o
aprobar, pero no podía negociar o pactar. En el congreso, la OP tenía menos de los 2/3, y
Allende tenía fuerza en el poder y podía llevar a cabo importantes iniciativas
gubernamentales sin el consentimiento del Congreso, pero tenía claro que no iba a ganar en
un plebiscito (sí-no) hecho a la ciudadanía, no tenía la confianza en ello.
1972, se inician conversaciones entre la DC y el Gobierno para resolver el impasse,
en torno a la Reforma constitucional. Las reformas económicas aprobadas por el congreso,
incorporaban ideas congruentes con la base de la UP. Gobierno no quería que la OP.
Estipulara los términos de cada nacionalización; DC, no gustaba de la estatización
industrial, pues peligraba así.
Y hubo problemas, porque el ministro de economía se dispuso a expropiar a la
fuerza algunas industrias importantes contempladas en el plan del área social diseñado por
el Gobierno. El PIR y Partido radical se opusieron. Las acciones de Vuskovic (ministro) y
la oposición de los socialistas a la negociación provocaron la cancelación de las
conversaciones a comienzos de abril.
El PIR decidió renunciar al gabinete y se unió a la oposición, argumentando que el
Gº no tenía intención de evitar un conflicto entre poderes constitucionales, esto produjo
erosión de la posición centrista al interior del Gº. Con esta acción, eran débiles las
probabilidades de éxito en futuros intentos de negociación y se duda sobre la amplitud
ideológica de la Coalición de la UP que el Gº profesaba.
No queriendo romper con el PS, Allende interpretó la ida del PIR como una traición
personal. Había erosión de apoyo en el Gobierno. DC se alió con el Partido Nacional. La
fragmentación del centro ahora se había convertido en causa a la vez que en el síntoma de
la profunda crisis. Hubo enormes protestas, concentraciones y huelgas. A principios de
junio, los partidos de la UP para una ronda de autocrítica. Allende intentó hacer frente a la
ola de anarquía mediante un cambio de dirección: Nombró a Orlando Millas (comunista)
como ministro de Hacienda. En junio del 72’ se iniciaron conversaciones secretas Dc/Gº.
La posición del partido comunista no fue apoyada por el PS. En la Op, los sectores
de centro señalaron llegar a un acuerdo, pero la derecha reclamaba la amenaza comunista.
La Confederación Nacional de la Producción y el comercio, proponía un diálogo a nivel
parlamentario, con participación de los gremios.
Las conversaciones lograron un progreso considerable, que tenía 7 puntos relevantes
(pág. 206) que constituían la esencia del conflicto entre el Gº y el mayor partido de Op, y
su resolución habría ayudado a aminorar la confrontación entre ambas fuerzas políticas., sin
embargo, aunque la directiva del PDC lo apoyó, éste fue bloqueado por el sector más
conservador.
La Dc había rehusado aliarse al PN en las elecciones de lafeuch, y presentó un
candidato propio, ganó un comunista. El grupo derechista del partido no iba a hacer
concesión alguna. La DC, no se arriesgó y adoptó un curso intermedio.
Los sectores de Izq. De Allende no querían negociar con la OP. Al final era una
situación ambivalente.
En julio del 72’ no se lograba un acuerdo centrista, y la DC creía poder recuperar la
presidencia en las elecciones del 76’.
En un momento coyuntural crítico no se quiso escuchar las voces solitarias en el Gº
y la OP. Que llamaban a la conciliación. Hubo poca preocupación que una crisis de
régimen pudiera provocar no sólo la destrucción de cualquier esperanza de una Rev.
Socialista, sino que también podría destruir las propias reglas del juego democrático. Los
chilenos en general estaban convencidos de que eran distintos al resto de los
latinoamericanos, que pese a todas las dificultades era imposible que se produjera un
quiebre del régimen. Prevalecieron los estrechos intereses de grupos, los intereses parciales.
Como resultado se exacerbaron las políticas de movilización y confrontación a la vez que
todos miraban hacia las elecciones parlamentarias de marzo de 1973 como la única
solución del impase total al cual se había llegado.

La política de movilización y confrontación

Las manifestaciones y concentraciones se hicieron comunes, un ejemplo es la


marcha de las cacerolas (dic.71’). Era común que la oposición llevara a cabo
movilizaciones y los partidarios del Gobierno les respondieran de la misma forma. Las
abortadas negociaciones para un consenso político, dieron a entender que la única solución
posible para la crisis chilena era la victoria o derrota decisiva en las elecciones
parlamentarias que se celebrarían 8 meses después. En agosto del 72’, se produjo una
proliferación de choques entre el Gº y sus adherentes por un lado, y entre grupos de
derecha y de izquierda por otro. Se temía una guerra civil.
Una característica importante de estas movilizaciones era la participación directa y
masiva, de los gremios, representantes de pequeños y grandes empresarios, comerciantes.
A comienzos de Septiembre comenzó el paro de los transportistas, y debido a su
importancia esto significó un serio golpe para el gobierno y sirvió para convocar a otros
sectores y asociaciones que se unieron al movimiento con el objetivo de paralizar la
economía. Lo relevante radica en el reemplazo de la movilización dirigida y manipulada
por los partidos, por una directa generada por empresarios, cuyo objetivo era defender sus
intereses en el sistema.
El Gº y los partidos de izquierda se movieron con rapidez para contrarrestar los
efectos de la movilización de la pequeña burguesía. La Junta de abastecimientos y precios
(JAP) se extendió hasta crear una vasta red de racionamiento de productos alimenticios a
cargo del Gº. El Gº., en colaboración con la CUT, intentaba mantener las industrias abiertas
y funcionando, y consiguieron la ayuda de estudiantes, trabajadores y profesionales
partidarios del Gob. para protestar contra las huelgas por medio de contra manifestaciones.
Las acciones de la OP. Incidieron en que los sectores revolucionarios formaran comandos
comunales, etc. Al igual que los gremios actuaban al margen de la directiva de los partidos
políticos, constituyendo un sector obrero minoritario, pero cada vez más radicalizados, y
produjeron presión sobre los partidos, para que radicalizaran el proceso de transformación.
Durante el Gobierno de Allende los sectores radicalizados de la clase obrera
siguieron constituyendo una minoría, y la movilización descontrolada y desestabilizadora
más relevante continuaría siendo la contra movilización frente a amenazas percibidas, que
una excesiva movilización de sectores que demandaban sus reivindicaciones.
Los medios jugaron un importante rol, ya que informaban de las posiciones políticas
de los individuos, y se distorsionaba información, se exageraba y difamaba. El mercurio
estaba con la oposición. Los medios aumentaban la polarización política, y los políticos los
empleaban. La política simbólica reemplazaba a la real. Gº y DC desesperados frente a los
excesos de los MCM.
El liderazgo político había perdido el control de sus propios militantes. Elites
políticas recurrían a la manipulación de los medios y a la política de movilización, para
fortalecer su posición y desmedrar al contrincante.
Las elites de los partidos perdían su posición hegemónica en la política chilena. Gº
menos poder sobre sus militantes de izq y l menos autoridad sobre la sociedad.

1972 Dic, inflación del 150%.

El fracasado intento de acuerdo, a mediados de 1972, había constituido un nuevo


golpe para aquellos sectores de la UP que habían insistido en un comportamiento
moderado y conciliador en una reunión secreta en lo Curro, pocas semanas antes. También
representó un grave retroceso para el sector de izquierda de la DC que había arriesgado su
prestigio y energía en el intento por llegar a un acuerdo. Los políticos habían agotado su
oportunidad. Había sólo una institución que podía llenar el vacío político y posibilitar la
celebración de las elecciones de 1973. Esa institución era las Fuerzas armadas de Chile.