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Orar por tus jóvenes     . Es un requisito para todos los que queremos
ministrar a los adolescentes y jóvenes. Si no estas dispuesto a orar por tus jóvenes, tu
ministerio no tendrá un impacto sobrenatural.

Suena fuerte, pero es la verdad. La oración es clave para el éxito en el ministerio. Hoy
quiero darte diez maneras de orar por tus jóvenes y adolescentes.

c  la familia es la institución mas básica que Dios nos ha
dado. También es una de las causas principales de problemas en las vidas de los jóvenes
y adolescentes.
        nuestros ministerios se tratan de la vida
integral de los jóvenes, pero por supuesto nos interesa mucho su relación con Dios. Esta
relación les afecta a todas las demás relaciones.
       Ser un joven implica pasar
mucho tiempo con otros jóvenes. Muchos de los problemas que enfrentan los jóvenes
vienen de una falta de habilidad de relacionarse bien con otras personas y resolver
problemas.
       La juventud es una etapa en que tomamos
muchísimas decisiones. Pueden ser pequeñas o grandes, pero todas afectan la vida.
Algunas de las decisiones que se toman en la juventud impactan la vida para siempre
(por bien o mal).
   Los jóvenes y adolescentes que pueden controlar sus
actitudes y reacciones son los que van a llegar al éxito.
!  "  Las investigaciones dicen
que mas de la mitad de los jóvenes que crecen en la iglesia la dejan después de cumplir
los 20 años. Si un joven puede encontrar su lugar para servir a Dios, encontrara una fe
propia y servirá con todo su corazón.
#        En la juventud (y en toda la vida) es fácil
encontrarse en situaciones difíciles y caer ante las tentaciones. Ora por tus jóvenes y el
testimonio que cada uno tiene ante los demás.
$    Pasan mucho tiempo en la escuela y
tienen muchas preocupaciones por las calificaciones, exámenes, etc. Ora por ellos. La
escuela es una parte importante de sus vidas y la causa de mucho estrés.
%    &   Si queremos ver a nuestros jóvenes alcanzar a sus
amigos, debemos orar por sus amigos y preguntarles por ellos.
c     Aunque creemos que los jóvenes son la iglesia de
hoy (y no solamente del futuro), la verdad es que lo que los jóvenes aprenden a hacer
hoy será la iglesia del futuro. Debemos orar por sus futuros. Hay mucho que les va a
pasar en el futuro. Somos sus pastores ahora, pero nos comprometemos a ser sus amigos
para siempre.