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BOLETÍN INFORMATIVO DE LA ALIANZA EDUCACIÓN PARA LA CONSTRUCCIÓN DE CULTURA DE PAZ

ISSN 1692-4967

PARA LA CONSTRUCCIÓN DE CULTURA DE PAZ ISSN 1692-4967 Educación para la p a z La

Educación para la paz

La sistematización y su aporte a la construcción de cultura de paz

Sistematizar, mucho más que contarnos una historia

La Sistematización

y su aporte a la construcción de cultura de paz

L
L

as Experiencias Constructoras de Cultura de Paz en Colombia son una realidad cuyo dinamismo e importancia pide avanzar rápidamente y a profundidad en su conocimiento.

Por esta razón, la Alianza ha fortalecido su estrategia de apoyo y promoción a la sistematización de dichas experiencias, una de las vías mejores para recoger y reflexionar sobre sus aprendizajes.

En esta ocasión, la Alianza entrevistó a representantes de agencias internacionales, entes nacionales y regionales, organizaciones no gubernamentales y consultores, que tienen reflexiones y procesos en marcha en este campo.

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Una manera pragmática de documentar la experiencia

La intencionalidad de un proceso versátil y crítico

reflexionar el pasado, construir el presente y soñar el futuro

La sistematización, tema de interés nacional.

El mandala, otro camino

algunas experiencias que concluyeron el viaje

matices en las formas de Sistematizar

Breves 8 de paz

B O L E T Í N

marzO dE 2007

experiencias que concluyeron el viaje matices en las formas de Sistematizar Breves 8 de paz B

Índice

¿La sistematización y su aporte a la construcción de cultura de paz

1

Editorial Sistematizar, mucho más que contarnos una historia

3

Entrevista Una manera pragmática de documentar la experiencia

5

La intencionalidad de un proceso versátil y crítico

9

La voz de la experiencia Reflexionar el pasado, construir el presente y soñar el futuro

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Entrevista La sistematización, tema de interés nacional

15

diálogos El Mandala, otro camino

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Algunas experiencias que concluyeron el viaje

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Matices en las formas de Sistematizar

22

Breves Breves de paz

23

formas de Sistematizar 22 Breves Breves de paz 23 La Alianza tiene por objetivo contribuir desde
formas de Sistematizar 22 Breves Breves de paz 23 La Alianza tiene por objetivo contribuir desde

La Alianza tiene por objetivo contribuir desde la educación a la construcción de una cultura de paz y convivencia democrática en lo nacional, regional y local.

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La Sistematización y su aporte a la construcción de cultura de paz

y su aporte a la construcción de cultura de paz Viene de la portada Puesto que

Viene de la portada

Puesto que la labor de todas las or- ganizaciones entrevistadas es en el terreno, y las formas como enfocan y ponen en práctica los procesos de sis- tematización responden a sus diferen- tes intereses, expectativas, enfoques, momentos y esquemas organizativos, se trata entonces de captar en vivo la rica variedad de estilos y métodos de trabajo, ya que sobre sistematización no hay un modelo o una ruta única.

Con el transcurrir de las páginas, tam- bién encontraremos que el interés por la sistematización conlleva la pregunta sobre la evaluación. Aunque la primera se centra en los procesos y la segunda en los resultados, son ejercicios com- plementarios e indispensables para construir ese conocimiento, pero es un ejercicio que debe nutrirse de la práctica misma de quienes protago- nizan los procesos de educación para la cultura de paz.

Como se ha hecho habitual, una de las experiencias inscritas en nuestra base de datos, nos cuenta su historia, sus logros y dificultades. En esta ocasión, la Corporación Otra Escuela (antes Cor- poración Grupo Profesional Odisea), hace una radiografía de su proceso de sistematización adelantado el año anterior y apoyado por la Alianza.

Además, de las conversaciones sos- tenidas, pueden hallarse pistas para una comprensión preliminar de cuáles son las características que hacen de las Experiencias Constructoras de Cultura de Paz, una realidad estratégica tan importante para la paz del país:

1. Aportan a los sentimientos y las percepciones positivas de tantos colombianos que, a pesar de las circunstancias difíciles, dicen encon-

trar bienestar e incluso, felicidad, en sus proyectos de vida.

2. Hacen posible la paz como una realidad del aquí y del ahora, como algo que existe ya, en las relaciones cotidianas de muchos grupos, co- munidades y regiones.

3. Son escenarios privilegiados para el estudio del papel y la evolución que cumplen los conceptos, las metodologías y las teorías sobre cultura de paz, al ser apropiados empíricamente por sus actores.

4. Son polos de referencia para la cana- lización de recursos de inversión de orden nacional e internacional en los planes y programas de desarrollo del ámbito central, regional y local.

5. Proveen bases y elementos reales de incidencia en la formulación de la política pública educativa en cultura de paz.

Finalmente, los lectores encontrarán insumos como un cuadro básico de las

capacidades que deben desarrollar los actores comprometidos con el apoyo

a las Experiencias Constructoras de

Cultura de Paz -surgido de las entre- vistas realizadas para esta edición-, un mapa conceptual sobre el tema y una síntesis de las Rutas de Sistematización de la Alianza, además de un listado de experiencias que han adelantado este proceso y que pueden ser consultadas en el portal de la Alianza.

Esperamos que el contenido de la edi- ción número ocho de nuestro boletín Educación para la Paz, contribuya al conocimiento del tema, a reconocer

la multiplicidad de enfoques, y a for-

talecer la idea de que la construcción de cultura de paz se hace cuando la

diversidad dialoga.

Editorial ditorial

Sistematizar,

mucho más que contarnos una historia

Los colombianos carecemos de memoria! Es una exclamación que nos decimos con frecuencia yditorial Sistematizar, mucho más que contarnos una historia muchas veces resulta cierta. ¿Razones? ¡Que todo es

muchas veces resulta cierta. ¿Razones? ¡Que todo es mejor charladito! ¡Que escribir es muy difícil! ¡Que no tene- mos tiempo! ¡Que no nos entienden! ¡Que malinterpretan o se roban lo que escribimos! ¡Que no hay apoyos ni ambientes propicios! ¡Que eso no sirve para nada!

¡Tratándose de la Construcción de Cultura de Paz, estas percepciones y creencias son graves y dañinas!

Primero se dijo, “la cultura colombiana es violenta”, y claro, no nos gustó. Era una declaración abusiva e injusta.

Hicimos entonces los estudios sobre las violencias y los conflictos en plural, precisamente para superar las explica- ciones simplistas que reducen todo a una sola causa. ¡Ese fue un avance!

Después, para mejorar la apreciación, se dijo, “en Colombia hay mucha gente trabajando por la Paz”, e hicimos los estudios sobre esa formidable realidad de los movimientos pacíficos. ¡Eso fue aún mejor!

Más tarde se afirmó, “mucha gente colombiana vive pacíficamente en medio del conflicto, transforma sus diferencias y enfrentamientos en opor- tunidades de aprendizaje, cambia sus pensamientos, sentimientos y formas

de actuar para mejorar la convivencia”. ¡Eso resultó maravilloso, permitió ha- blar de la paz como cultura, como de algo cotidiano!

Entonces, a veces con natural des- confianza, muchos nos preguntaron ¿Cómo lo hacen? ¡Pruébenlo! ¿Acaso lo que vemos a diario en las noticias no es todo lo contrario? ¿Acaso es posible la vida en paz, no es flor de un día, frágil, efímera y pasajera? ¡Y debemos reconocerlo, la respuesta fue difícil!

Pero aún más, otros vinieron realmente interesados y nos dijeron, “Queremos colaborarles, muéstrennos sus eviden- cias”, o, “Necesitamos sus informes para que nos ayuden a decidir”, y qui-

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Viene de la página 3 zás demasiadas veces quedamos sumi- dos en el desconcierto, o

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zás demasiadas veces quedamos sumi- dos en el desconcierto, o improvisamos algo de afán por salir del paso.

Hoy, a la altura del camino recorrido, cuando son más y más las personas, organizaciones y comunidades que asumen el camino de la paz, el asun- to es inminente: ¡Además de voces, rostros y corazones,-que para fortuna de todos los tiene en abundancia-, la construcción de cultura de paz ne- cesita registros, reflexiones, análisis, cifras! Sólo así será apreciada como una realidad paradójica, pero vigoro- sa e irrefutable, que se multiplica no obstante la presión permanente de la intolerancia y la arbitrariedad.

No es suficiente con decirnos que en Colombia hay por lo menos 100 experiencias constructoras de cultura de paz en cada Departamento, las cuales suman más de 3000 en todo el país y que cada una beneficia directa o indirectamente alrededor de 1000 per- sonas, con lo que seríamos más de tres millones de habitantes llevando a diario una convivencia respetuosa y produc- tiva. Sin duda es un cálculo importan- tísimo de un valor inmenso, pero que puede quedar en “cuentas alegres”.

Pues, mirando las cosas con mayor precisión, ¿qué sabemos a ciencia cier- ta sobre sus condiciones particulares, sobre lo que las asemeja y diferencia, sobre las tendencias que pueden repre- sentar en la evolución de la sociedad, sobre sus éxitos y fracasos, sobre sus posibilidades de sostenibilidad?

Brota entonces un torrente de pregun- tas. ¿Se enteran los protagonistas de esas experiencias de lo que hacen los otros? ¿Logran intercambiar lecciones aprendidas, compartir metodologías, formas de organización, sistemas de gestión? ¿Aseguran que quienes manejan recursos consigan a tiempo y fácilmente la información necesaria

para decidirse en su favor? ¿Influyen con base en argumentos contunden- tes ante las autoridades regionales

y locales para que dichos proyectos

ocupen un lugar relevante en las agen- das de política pública? ¿Tienen cómo convencer a los estudiosos e investi- gadores que las prácticas de cultura de paz producen un impacto consis- tente y duradero en nuestra sociedad

y contribuyen al cambio de nuestra

historia? Y, finalmente, ¿Pueden ase- gurar que gracias a esos reconocimien- tos, vínculos y sinergias, aumenta la protección que necesitan y merecen sus protagonistas? Ciertamente, las respuestas afirmativas aún escasean.

Necesitamos por ello, convertir en há- bito el ejercicio de recuperar nuestros

relatos; de pasarlos por la reflexión y

el análisis; de organizarlos en sistemas

de pensamiento fáciles de compartir y comunicar; de hacerles seguimiento, revisarlos periódicamente e irlos enri- queciendo con la toma de perspectiva; de convertirlos en razones de identifi- cación, de reconocimiento mutuo, de construcción de comunidades deliberantes y solidarias; y de diseñar

con ellos índices contundentes sobre la confianza que se puede depositar en los procesos que fundamentan estas acciones.

En síntesis, nos hace falta nutrirnos más en la memoria compartida, afirmarnos en ella, proyectarnos desde sus signi- ficados perennes. Misión imposible si no comenzamos por aprender a construirla y valorarla.

La Alianza Educación para la Construc- ción de Cultura de Paz, consciente de esta responsabilidad, y de la riqueza de conocimiento generado a partir las experiencias y los proyectos en marcha de los Aliados, desde su crea- ción incluyó en sus líneas de acción la sistematización de procesos y la eva- luación de impactos, y puso en marcha la consulta, diseño y validación de una herramienta adecuada a tal fin.

Mediante la publicación del presente Boletín, la Alianza quiere contribuir a que muchas organizaciones se animen y comprometan con algo tan esencial, para que la construcción de la paz en Colombia sea una realidad cada vez más comprendida y demostrada.

Necesitamos por ello, convertir en hábito el ejercicio de recuperar nuestros relatos; de pasarlos por
Necesitamos por ello, convertir en hábito el ejercicio
de recuperar nuestros relatos; de pasarlos por la re-
flexión y el análisis; de organizarlos en sistemas de
pensamiento fáciles de compartir y comunicar
Una manera pragmática de documentar la experiencia Ennio Cufino, Oficial de Programas del Fondo de

Una manera pragmática

de documentar la experiencia

Ennio Cufino, Oficial de Programas del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia – UNICEF- para Colombia y Venezuela, organismo que ejerce la Secretaría Técnica de la Alianza, es un conocedor de los procesos de sistematización. Con la seguridad que le han dado años de experiencia trabajando en el tema y con un tono pausado, durante algunos minutos compartió con la Alianza sus puntos de vista sobre el mismo.

alianza: ¿Por qué le llama tanto la atención el tema de la sistema­ tización?

Ennio Cufino: El interés viene del hecho de que si estamos hablando de documentación bien organizada, bien comunicada, de experiencias en su significado más profundo, con sus lecciones aprendidas, es algo su- mamente útil probar el cambio que tienen, así las experiencias que se conocen son bien aprovechadas para ser comprendidas y comunicadas. Por ejemplo, la buena experiencia de una escuela en el mismo espacio nacional, en donde el marco legal y normativo es el mismo, ayudaría a otra escuela a ver cosas buenas.

alianza: ¿Qué diferencia hay entre sistematización, evaluación y mo­ nitoreo?

Ennio Cufino: La evaluación al pare- cer es más fácil, implica un juicio sobre un proceso intencionalmente concebi- do para obtener un cambio, persigue también saber si procesos duros de investigación, o una determinada es-

trategia funciona o no; la evaluación

tiene este elemento de juicio: funcionó

o

no funcionó, es bastante rigurosa.

El

monitoreo es un acompañamiento

de datos que no implica responder a preguntas muy complicadas, al porqué de las cosas, pero hace alguna des- cripción de todos los elementos, más

analítica y menos sintética, que existen en la realidad, que pueden aportar a

la toma de decisiones, por ejemplo en

los sistemas rutinarios administrativos tener todos los datos desagregados escuela por escuela, municipio por municipio, sin hacer demasiadas de- ducciones lógicas de lo que pase.

Pero la sistematización como la enten- demos, es una manera pragmática de documentar la experiencia de acuerdo con diferentes parámetros y categorías, que son identificadas cada vez en forma diferente.

La sistematización tiene diferentes en- foques, puede ser para la participación social o la movilización social de las mismas experiencias, o para mejorar

la organización.

Ennio Cufino

alianza: ¿Desde ese enfoque po­ dríamos decir que la sistematización puede aportar a la generación de políticas públicas?

Ennio Cufino: Por supuesto que sí. Realmente la sistematización ayuda

a las personas a saber si algo que se

planteó se cumplió o no se cumplió, y

a que los elementos que explican esta

historia, se complementen después con otras acciones y estrategias, más aún si el que toma las decisiones es un alcalde o un gobernador, realmente necesita tener un cuadro equilibrado de todos los elementos.

Después se descubre que en realidad casi nunca se hace lo que se planteó hacer, pero es importante ver que se alcanzó el objetivo, y si no, tratar de explicar por qué, haciendo unas pre- guntas bastante lógicas, y un análisis de lecciones aprendidas.

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Viene de la página 5 La sistematización tiene diferentes enfoques, pue- de ser para la
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La sistematización tiene diferentes enfoques, pue-
de ser para la participación social o la movilización
social de las mismas experiencias, o para mejorar la
organización.

alianza: ¿Qué obstáculos se pueden encontrar cuando se lleva a cabo una sistematización?

Ennio Cufino: A veces en el área llamada de la política social, ocurre que se mencionan datos impropios o imprecisos. Otro elemento importante es que es primordial que algunas orga- nizaciones externas puedan dedicarse a la sistematización.

Por ejemplo la selección a priori de determinadas experiencias que se consideran interesantes para sistema- tización, debería ser hecha sobre una base bastante sobria, alguna indica- ción de resultado del año pasado por ejemplo, en ese sentido esa es una práctica que UNICEF y Las Naciones Unidas han tenido.

Uno puede sistematizar también expe- riencias fracasadas, y eso puede ser un trabajo encomendado por alguna situación con diferentes fines, pero yo me refiero a todas aquellas líneas de acción que tienen muchas agencias, iniciativas de valorización de experien- cias con buenas prácticas, uno asume que no va a profundizar mucho en las malas.

Además, está demostrado que no se justifica, se aprende más de las buenas prácticas o de las catástrofes totales, hay una teoría en el management que dice que se aprende del éxito o del fracaso total, pero no se aprende mucho de una cosa intermedia donde parece que no pasa nada.

alianza: ¿Eso es una preocupación sólo de la Comunidad Internacional, o también hay un interés de las admi­ nistraciones locales, o del Gobierno Nacional?

Ennio Cufino: La Comunidad Inter- nacional, en parte Naciones Unidas, tiene agencias que responden por los intereses de países determinados, ahí hay mucha variedad, hay algunas que son más concientes de la necesidad de esa intervención sistemática y otras a las que no les importa mucho, cada país tiene su línea. Y seguramente el comentario que podemos hacer con respecto a los gobiernos locales, don- de se ve realmente la excelencia del trabajo y ejemplos muy negativos, es destacar el coraje con el que la admi- nistración local toma ciertas decisiones, hay una responsabilidad muy grande, de riesgo, están condicionados por el

voto popular, y a veces el riesgo por su seguridad.

alianza: Hablemos un poco de la generación de conocimiento, ¿qué hace UNICEF para que lo aprendido no se quede en la experiencia y tras­ cienda a otras?

Ennio Cufino: Las redes son muy importantes en muchos trabajos que hace UNICEF. Tenemos varias experien- cias de Alianzas donde tenemos parti- cipación, como la Alianza Educación

para la Construcción de Cultura de Paz, la alianza por ejemplo sobre el tema de economía y niñez, y se han hecho alianzas también para otros temas. Esta es una de las maneras de ayudar

a que la experiencia no se quede sin

impacto, porque las agencias tienen sus canales contacto, y después junto con estos viene el trabajo propiamen- te de estrategias de comunicación, estrategias de difusión de las buenas experiencias.

alianza: En ese caso ¿cómo lograr que las experiencias sean sostenibles luego de que el apoyo externo se ha ido?

Ennio Cufino: Realmente creo que sobre todo en esta Alianza no se está hablando mucho de proyectos piloto, porque son proyectos donde hay una inversión relativamente fuerte des- de afuera que se justifica. Estamos hablando de un concepto diferente, de reconocer lo bueno que ya existe, que hay muchas experiencias que son sostenibles por sí, por lo tanto estamos

hablando del interés especial de la sis- tematización para estas experiencias. Hay experiencias de municipios de Colombia que no se hacen porque los recursos externos son determinantes,

o porque el departamento decidió

ayudar a un municipio diferente.

alianza: Qué indicadores están construyendo en el tema de cultura

de paz, y cómo la cooperación in­ ternacional está acompañando a los países en lo que podemos denominar un índice, o unas tipologías de paí­ ses, y en si efectivamente logramos o no construir cultura de paz.

Ennio Cufino: Pienso que el reto de tener siempre ciertos ajustes en los indicadores, inclusive explorar nuevas fronteras en el uso de nuevos indicado- res es positivo, se justifica mucho. Pero también uno le da atención a tra- bajar con lo que hay para desarrollar procesos de cambio. En este sentido, la comunidad internacional tiene unas metas muy fuertes, que son las llamadas Metas del Milenio 1 , que son simples y directas.

Por lo menos a UNICEF le interesa mucho, tal vez no el desarrollo de nuevos indicadores, sino trabajar con los que hay, por ejemplo monitorear la reducción de violencia. Obviamente está la reducción de eventos muy gra- ves, muertes por ejemplo, si uno va a examinar lo que pasa en los sistemas de justicia penal juvenil, puede hallar una serie de indicadores que son útiles para entender si se está haciendo la cosa justa o no.

Es un abordaje bastante pragmático el de los indicadores, sobre todo que muchos indicadores cuantitativos son una buena base para generar discusiones que después se hacen más explicativas, hay todo un mundo de

actividades que no acaban nunca, de planeación, de mejoramiento de una situación, que canaliza la situación y trata de explicarla.

Creemos que este es un ejercicio de gran valor para planeación en todas las instancias, incluso para planeación local, cuando un área se compara con otra y desde la valoración cuantitativa además se pasa a la valoración explica- tiva, uno trata de ver el por qué, con participación de la comunidad. Si no hubiéramos hecho el esfuerzo de tener estos estándares para la medición ini- cial, sería difícil iniciar estas discusiones.

alianza: En un análisis que se hace de la cooperación internacional

En un análisis que se hace de la cooperación internacional 1 Todos los países de la

frente a las experiencias y el desa­ rrollo de las regiones, plantean que la cooperación es fundamental en tres grandes acciones: observación, acompañamiento e inversión. En el caso de Colombia, el Gobierno Na­

cional, le insiste mucho a la coope­ ración internacional que disminuya la observación, y eleve el acompa­ ñamiento y la inversión. ¿Qué va a pasar con ese trío de posibilidades

y de conceptos, qué decisiones está

tomando la cooperación interna­ cional frente a Colombia y frente a las experiencias que están en curso,

para acompañarlas, invertir en ellas

u observarlas?

Ennio Cufino: La cooperación inter- nacional existe para cooperar, siempre para ser muy constructiva, sobre todo para ayudar a hacer mejor la inversión, acompañar como se dice. Eso de ob- servar viene de unos mandatos que existen a veces de entidades interna- cionales, para observar con relación a estándares, a tratados que el propio país ha suscrito.

La respuesta de Las Naciones Unidas no tiene duda. Nosotros somos organis- mos más bien intergubernamentales, y hay que decir que los gobiernos dan permiso. Entonces el comentario sobre Colombia puede ser, sí es cierto que Colombia ha sido muy observado, pero le ha tocado ser más observado por te- ner ciertos fenómenos como conflicto armado interno y narcotráfico.

alianza: Y en asuntos de paz ¿se va a observar, a acompañar las áreas en el proceso de posconflicto e invertir es­ tratégicamente en algunas regiones? ¿Cómo se va a manejar el asunto con­ creto de la paz, y cuál va a ser el papel de los que trabajamos en estas ex­ periencias de cultura de paz y de los cooperantes que se suman a ellas?

Ennio Cufino: Hay una esfera de los procesos de paz en donde entra

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Hay una esfera de los procesos de paz en donde entra 8 el tema de negociar

el tema de negociar con entidades armadas, donde diversas agencias internacionales pueden tener un papel diferente. Las Naciones Unidas no es- tán teniendo un papel activo en apoyar las negociaciones relacionadas con paz porque, para hablar informalmente, eso dependería de una invitación del Gobierno Nacional, que no existe en este momento.

Entonces quedamos mucho en coope- rar en los temas de cultura de paz y de educación para la paz, y otros temas que tienen que ver con la lucha contra la violencia.

Por otro lado, apoyar las normativas que hacen parte de los sistemas que pueden ayudar a reducir la violencia, se habla mucho de la violencia intrafami- liar, ahí hay todo un reto de formación de las familias, de los padres, esto

requiere que los sistemas represivos y judiciales funcionen, a eso lo llamamos sistemas de protección, cuando los derechos ya están vulnerados, hay que hacer algo para mitigar el impacto, para proteger personas, hay que entrar con toda la fuerza de una normativa mientras se hace educación, no sólo con las familias, sino con los miembros de la sociedad para que respeten los derechos de la niñez y no incurran ellos mismos en la violación de derechos.

Podríamos decir que debe haber un buen equilibrio entre los sistemas de protección, represión, observación y monitoreo, y un gran trabajo peda- gógico – comunicativo. Las Naciones Unidas están empeñadas en esta dinámica, somos divulgadores de prin- cipios, pero no nos han pedido todavía colaborar en la discusión sobre la paz 2 .

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Si desea conocer cómo otros organismos internacionales conciben el proceso de sistematización,

lo invitamos a leer la entrevista con Marcela Zuluaga, Directora de la Unidad de Monitoreo y Evaluación de la Organización Internacional para las Migraciones, OIM , en el canal de recursos

y materiales de la página web de la Alianza www.educacionparalapaz.org.co

La intencionalidad de un proceso versátil y crítico El equipo de comunicaciones de la Alianza

La intencionalidad

de un proceso versátil y crítico

El equipo de comunicaciones de la Alianza dialogó con Rafael Pabón, Jorge Vargas y Luis Fernando Escobar, miembros del Instituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo Pedagógico –IDEP, para conocer cómo esta entidad perteneciente a la Alcaldía Mayor de Bogotá, está abordando el tema de la sistematización y cómo esta puede aportar en diversos campos. A continuación el texto de la entrevista, de la que quedan muchas reflexiones 1

alianza: ¿Cómo entienden la siste­ matización en el IDEP?

Jorge Vargas: Tiene tantas significa- ciones como concepciones prácticas.

En el IDEP, la apuesta en investigación es por la producción de conocimiento,

y al mismo tiempo por la transforma-

ción de prácticas y el desarrollo de experiencias pedagógicas. La sistema- tización compete a una construcción colectiva de pensamiento, y correspon- de a la indagación y a la construcción de significados y de sentido que se le

dé a las distintas experiencias sociales

o pedagógicas.

Consiste precisamente en discernir cuál es la construcción de discurso que es posible a partir de esas experiencias, es decir, la sistematización hace que emerjan las categorías conceptuales que a su vez van a dar la posibilidad de comprensión de esa realidad in- vestigada.

1 La entrevista completa con los miembros del Instituto para la Investigación Edu- cativa y el Desarrollo Pedagógico –IDEP-, puede encontrarla en el canal de recur- sos y materiales de nuestra página web www.educacionparalapaz.org.co

Así, podemos decir que la sistema- tización tiene diferentes niveles de complejidad. Uno es la organización descriptiva y ordenada de un conjunto de acciones para que estas acciones se constituyan en procesos. Otro es identificar la sistematización con la construcción de textos que hacen referencia a una determinada prác- tica, que es todo ese acumulado de referentes experienciales que hacen los distintos actores sociales sobre lo que han vivido.

Al construir la historia en ese proceso narrativo, hay que empezar a hacer hallazgos en esa historia, es decir, cuáles son los referentes significativos que han generado el cambio de prác- ticas, de métodos y de técnicas que la gente utiliza en esa experiencia. En ese sentido se construye la intencionalidad de esa experiencia, hacia dónde va y desde dónde parte.

Esa construcción colectiva de la historia de la experiencia, da la posibilidad de que surjan categorías de análisis, y de que al reunir varios actores se generen procesos de triangulación, por ejemplo cuál es la percepción de los estudiantes

Jorge Vargas

frente a determinada experiencia, con relación a cuál es la percepción de los padres de familia o los maestros. Cómo construyen entre todos un tejido social pedagógico que comience a dar cuenta de una práctica reflexionada, una práctica que es significativa para todos ellos.

A partir de eso, puede haber siste-

matización desde otros niveles, que

aquí hemos venido acuñando; una

sistematización de segundo nivel, que son los procesos interpretativos y la construcción teórica y conceptual de

la experiencia, que tiene que ver con

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Viene de la página 7 práctico y se hace a través de acciones prácticas en

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práctico y se hace a través de acciones prácticas en las aulas; lo que intenta- mos hacer posible es el paso de una práctica a una experiencia pedagógica de sistematización, entendiendo por experiencias esas prácticas que tienen detrás una intencionalidad concreta, cierta sistematicidad y carácter ex- perimental, donde el maestro realiza determinadas acciónes educativas o pedagógicas con una apuesta por parte suya, con un interés de dar res- puesta a una necesidad específica en el aula, o de permitir encontrar caminos de experimentación que deriven en alternativas pedagógicas novedosas.

Luis Fernando Escobar

el desborde de la experiencia práctica

local, significada en un ámbito educa- tivo específico, para entrar a encontrar una construcción teórica que tenga

una apuesta de comprensión de esa experiencia, pero que implique múl-

tiples determinaciones. Así se entran

a hacer análisis culturales, políticos, educativos, pedagógicos, que nos dan

la posibilidad de elaborar un discurso

más universal a partir de una cons- trucción específica, y de llegar a un discurso pedagógico o a un discurso teórico.

alianza: ¿De qué manera el con­ cepto de experiencia pedagógica que ha trabajado el IDEP ha influido para que el Instituto tenga estas formas diferentes de entender la sistematización?

rafael Pabón: Nosotros venimos trabajando con la idea de la experien- cia como una práctica intencionada que realizan los maestros, es decir, el hecho de educar es fundamentalmente

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Lo que se pretende con la sistematiza- ción es fundamentar esa intenciona- lidad, hacerla conciente, entenderla y descubrir cómo aporta. Otros modelos de sistematización y de comprensión de las prácticas de los maestros hablan de lo significativo, de lo exitoso. A nosotros como instituto de investiga- ción, más que lo exitoso, nos interesa entender qué son esos procesos de experimentación, las necesidades a las que los maestros están intentando dar solución a través del desarrollo de experiencias, y no tratar de convertirlas en modelos universales que sirven para todos los casos.

alianza: En todos esos procesos de sistematización de experiencias pedagógicas, ¿De qué manera los saberes que ustedes han encontrado de esas experiencias han influen­ ciado al IDEP mismo, en la toma de decisiones, en la forma como aborda sus políticas?

Jorge Vargas: El IDEP en algún momento fomentó la investigación de aula, que es aquella apuesta que hacen uno o dos maestros por generar cambios cualitativos en las formas de enseñanza y por generar nuevas for- mas de aprendizaje en los estudiantes. El problema para nosotros es que ese

ejercicio quedaba descontextualizado de una realidad educativa, política, de la posibilidad de crear más inter- locuciones.

Por eso hacemos un salto a la expe- riencia pedagógica, donde esperamos que esta movilice grandes grupos de maestros donde la circulación del pen- samiento colectivo dé la posibilidad de que la práctica social que ellos realizan en su escuela sea más compleja y com- prometa más procesos de problemati- zación, permitiendo más posibilidades de construcción pedagógica y de transformación de la escuela.

rafael Pabón: Agregaría que uno no puede pasar por la sistematización con una actitud neutral, creo que ahí está una de las grandes dificultades que hay en el país. La sistematización tiene su origen en una perspectiva política de educación popular que busca empoderar, fortalecer o generar conciencia en la gente, pero también parte del principio de que el cambio se hace de abajo hacia arriba, que es en las experiencias y en las escuelas donde se hace el cambio y se encuentran los caminos de reforma educativa. Ahí está la apuesta que en teoría tiene el IDEP, yo no sé si la estamos llevando a cabo, y es entender la experiencia de otra manera, no como la aplicación, sino como una posibilidad de creación.

En segundo lugar entender al maestro de otra manera, no como el hermano menor, el sujeto a capacitar, el sujeto que no es capaz y por lo tanto hay que capacitarlo. Mientras que otros lo que dicen es que la educación necesita de maestros que tengan esa práctica reflexionada, de procesos de investigación, que por supuesto deben ser entendidos dentro de otro modelo de investigación. Si yo le voy a aplicar los conceptos tradicionales de investigación a los proyectos que hacen los maestros, pues probablemente

voy a terminar diciendo que no son investigadores, que estamos botando la plata y que no tiene mucho sentido acompañar eso.

alianza: En el ejercicio mismo de la sistematización ¿cómo se hace para priorizar y hacer más operativos todos estos interrogantes, por eso hablaban ustedes de modelos?

Jorge Vargas: La emergencia del Laboratorio de Pedagogía, que se haya constituido desde el año 2004 en el IDEP, creo que responde a muchos de estos interrogantes. El papel que ha cumplido el Laboratorio de Pedagogía, en alguna forma convoca y acoge las experiencias pedagógicas para po- derlas acompañar en una dimensión pedagógica-investigativa mucho más amplia de lo que dan las posibilidades mismas de la experiencia en sí, es decir, convierte la experiencia en una de más amplio mundo de relaciones, donde surge precisamente la posibilidad de indagarla desde distintos enfoques, desde distintos puntos de vista, en escenarios distintos.

Ahora, todo esto debe tener un hilo conductor metodológico, que en el caso del Laboratorio lo hemos consti- tuido desde un sistema de monitoreo y seguimiento que permite, a partir de unos instrumentos, hacer una recolección de un discurso comple- mentario al que están desarrollando los maestros.

La sistematización no está en la cabeza de una sola persona, sino que es una construcción colectiva de pensamiento que se hace alrededor de una experien- cia que de alguna manera es pretexto de esa reflexión y de esa construcción conceptual que se hace de ella.

alianza: ¿Qué papel están jugan­ do los resultados y los indicadores, que eran dos conceptos que hacían parte de esa racionalidad estraté­

gica con que antes se miraba a las experiencias?

Luis Fernando Escobar: A una experiencia no se le pueden pedir resultados en un periodo corto de tiempo, primero hay que cultivarla,

alimentarla, dejar que se desarrolle, y los resultados en términos de transfor- mación de la práctica, de huellas en el campo de la cultura escolar, se verán

a largo plazo.

Me atrevería a decir, que cuando uno

le hace seguimiento a un resultado de

una experiencia, uno no puede ser muy alegre en decir que en términos de un año o dos años se produjeron estos resultados, porque los que aparecen como tales, pueden ser respuestas con- dicionadas a una intervención, y cuan- do deje de existir el condicionamiento el resultado puede desaparecer.

Jorge Vargas: Quizás desde los procesos disciplinares le apostamos a construir unos indicadores específicos frente a las apuestas que los maes-

tros hacen frente a las enseñanzas, de ciencias naturales, matemáticas, etc. Quizás allí nos es posible ver materializados unos resultados espe- cíficos cuando el maestro le apuesta a una trasformación didáctica, cuando produce un nuevo método, cuando genera unas técnicas que hacen más comprensible un determinado saber.

Lo que vemos aquí en estas experien- cias pedagógicas es que el horizonte trasciende la disciplina, y por lo tanto los resultados empiezan a ser cualita- tivamente distintos. Es interesante ver que un resultado significativo es como un salto cualitativo en la constitución de ser maestro. Cuando los equipos dan cuenta de su experiencia, comien- zan a asumir un discurso frente a ella y un compromiso cualitativamente distinto, allí hay un resultado bien importante, que se traduce en nuevas formas organizativas y en la consoli- dación de las mismas.

Lo otro es el ejercicio de escritura, donde maestros que han tenido expe-

Lo que se pretende con la sistematización es fun- damentar esa intencionalidad, hacerla conciente, entenderla
Lo que se pretende con la sistematización es fun-
damentar esa intencionalidad, hacerla conciente,
entenderla y descubrir cómo aporta. Otros modelos
de sistematización y de comprensión de las prácti-
cas de los maestros hablan de lo significativo, de lo
exitoso.
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riencias, digamos maestros que tienen cinco, seis años de llevarla en una trans- misión oral, comienzan a escribirla, y se dan cuenta de un proceso de mayor profundidad, y a ver que la escritura les permite una mejor organización del conocimiento que tienen de sus experiencias.

alianza: Esta es una concepción diametralmente distinta. ¿Qué ten­ siones genera eso con los mismos actores y con interlocutores del campo de los evaluadores donde hay una ansiedad por lo inmediato?

Luis Fernando Escobar: A mi me parece muy potente el planteamiento sobre lo que llamaría la dialéctica de los resultados, que consiste en que uno se puede plantear con respecto a una experiencia unos propósitos y unas metas, y poner unos indicadores para las mismas. Pero se empieza a trabajar el proyecto y esa trascendencia tiene

que ver con que en el desarrollo, las metas se transformaron porque fueron superadas por el proceso, o porque el proceso demostró que esas no eran propiamente las metas, sino que había que planteárselas de otra manera.

alianza: Esto va valorizando el con­ cepto que ya se maneja en algunos sectores, que es la idea de los ajustes, como una dinámica permanente, natural e indispensable de todo proceso.

Jorge Vargas: y que tiene que ver con

la retroalimentación permanente de las

experiencias y de las apuestas que hace una organización como el IDEP, que en la medida que va encontrando estos procesos, en la medida que va apos- tándole a la organización de las redes pedagógicas, de los centros experi- mentales, hacen que necesariamente hayan esos ajustes, y que se creen indudablemente nuevas estrategias.

Rafael Pabón

se creen indudablemente nuevas estrategias. Rafael Pabón reflexionar el pasado, construir el presente y soñar el
se creen indudablemente nuevas estrategias. Rafael Pabón reflexionar el pasado, construir el presente y soñar el

reflexionar el pasado,

construir el presente y soñar el futuro

Por: Corporación Otra Escuela

otraescuela@etb.net.co

H acia el año 2004, navegando por los infinitos mares de la red, nos encontramos con las

palabras “Alianza Educación para la Construcción de Cultura de Paz”, y de inmediato pensamos que allí podía haber algo interesante para una or- ganización que en aquel entoncesse denominaba y había adelantado una iniciativa de Paz (Colegios al Parque por la Paz) dentro de la cual se lograba

(Colegios al Parque por la Paz) dentro de la cual se lograba que 24 colegios salieran

que 24 colegios salieran al escenario público (el parque) para afirmar su compromiso por la paz.

Grata fue la sorpresa cuando se nos propuso registrar nuestra iniciativa

y desde allí concursar para obtener

recursos que apoyarían a un evento y organización que lo necesitaban.

Nos registramos y no logramos obtener los recursos del Fondo Concursable,

pero al poco tiempo se nos informó que la Alianza realizaría con nosotros una sistematización de la experiencia enunciada.

Emprendimos el viaje

Nuestra primera reacción frente a la propuesta fue de incertidumbre, en tanto no estábamos familiarizados con el concepto, aspecto que no nos

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impidió aceptarla, ya que siempre he- mos creído que las miradas externas contribuyen al alcance de objetivos.

Contamos con la grata posibilidad de trabajar con la Alianza, dada la calidad de seres humanos con los que cuenta su equipo y la confianza que ellos nos inspiraron. Nos escucharon en nuestro ejercicio de contar nuestra historia, reflexionar nuestros sueños, afirmar nuestros caminos certeros, pensar el hacer, y escribir el feliz retorno que implicó el viaje emprendido con la sistematización.

Alistamos maletas y nos citamos en dos ocasiones, en jornadas arduas y muy agradables de trabajo para iniciar el camino de las 7 rutas que nos llevaron

a espacios donde recordamos y nos

sorprendimos por lo mucho que había- mos logrado hasta el momento.

Las rutas sirvieron para detectar nues- tras principales fallas, las cuales se ubicaban en el campo de débiles esquemas organizativos y de gestión, falta de claridad en algunos caminos

y estrategias, no auto-valoración de

nuestros esfuerzos y la ausencia de indicadores que midieran lo que bus- camos lograr como organización y con nuestras iniciativas.

En oposición a nuestras falencias, percibimos claramente que nuestras acciones impactaban a muchos, que habíamos logrado conectarnos con varias organizaciones que nos recono-

conectarnos con varias organizaciones que nos recono- cían como organización y por tanto, tener muchos aliados

cían como organización y por tanto, tener muchos aliados potenciales; percibimos también que lográbamos poco a poco una muy buena concep- tualización, que nuestra amistad era condición de fundación y la solidaridad nuestra guía.

Identificamos con la Alianza que ve- níamos logrando mucho como orga- nización, pero que teníamos retos muy importantes y un camino de mejora por recorrer. Convencidos entonces de lo que se lograba con la sistematización, los profesionales de la hasta ese mo- mento Corporación Odisea, aplicamos la totalidad de la guía en sesiones posteriores, logrando los desarrollos que relatamos brevemente.

Lo sorprendente

La gran consecuencia de la sistematiza- ción y la sorpresa para nosotros se dan cuando al tratar de sistematizar una iniciativa de paz como lo es “Colegios al Parque por la Paz”, terminamos sis- tematizando a la Corporación misma, generando así cambios muy significati- vos en nuestra realidad como ONG.

Nos dimos cuenta que no teníamos claro nuestro público objetivo. Hoy, la Corporación asume la escuela como el espacio de intervención y a sus actores como su audiencia.

Nos faltaba un propósito. Hoy la Corporación tiene como propósito “Contribuir a la transformación de la escuela a través del desarrollo y la implementación de un modelo de intervención para el logro de la Cultura de Paz” 1 .

Aclaramos nuestro futuro. “En el 2012 la Corporación será recono- cida como una organización no

1 Nuestro Propósito. Planeación Estratégica 2006. Corporación Odisea, ahora Otra Es- cuela.

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gubernamental líder nacional en la promoción, difusión y construcción de escenarios de Cultura de Paz.

gubernamental líder nacional en la promoción, difusión y construcción de escenarios de Cultura de Paz. Se le reconocerá por la promoción de iniciativas de Paz desde la escuela, la gestión positiva del conflicto y su capacidad para apoyar el fortaleci- miento de la institución educativa” 2 .

Definimos claramente lo que que- remos hacer. “Realizar investigación aplicada, asesorar en construcción curricular y promover iniciativas y proyectos para el logro de la Cultura de Paz en la escuela” 3 .

2 Nuestra visión. Ibid.

3 Nuestra visión. Ibid.

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Mejoramos la conceptualización de nuestros proyectos. La anterior iniciativa de Paz “Colegios al Parque por la Paz” dio paso a un proyecto hoy en marcha en 7 colegios de Bo- gotá que se denomina “Multiplica- dores de Paz: Una oportunidad para que escuelas y colegios transformen positivamente sus conflictos”.

Ampliamos nuestros proyectos. Hoy, estamos en capacidad de realizar Diagnósticos de Prácticas Pedagó- gicas y Cultura Escolar, Asesorar Curricularmente y Gestionar el Con- flicto Escolar con iniciativas de paz.

Definimos nuestras prioridades estratégicas. Hoy investigamos en

Educación para la Paz, Comunica- ción para la Cultura de Paz, Conflicto y Violencia Escolar.

Valoramos la necesidad de lograr evidencias. Nuestro proyecto de Multiplicadores cuenta hoy con in- dicadores, y estamos construyendo formas de medición de nuestra ges- tión individual y organizacional.

Nos queremos ver mejor. Hoy he- mos cambiado nuestra razón social porque no queremos ser leídos como “caos, complicación u otros”. Queremos dar idea de una organi- zación que contribuye al cambio de la escuela. También estamos en la transformación de nuestra imagen corporativa que podrán ver en nues- tra página web el próximo año.

Nos organizamos por dentro. Hoy tene mos claros esquemas organiza- tivos con perfiles y funciones de cada uno de nosotros, y evidenciamos la importancia de realizar programas de bienestar al interior, es decir, va- lorar a los nuestros como condición para valorar a los otros.

Como síntesis podemos afirmar que la experiencia vívida con la Alianza nos genera dos aprendizajes básicos: la suma importancia que tiene el siste- matizar el quehacer presente y futuro de las organizaciones, y la necesidad de emprender la búsqueda de aliados para hacer con muchos, la tarea de construir Cultura de Paz en nuestra sociedad.

Finalmente, nos queda agradecer a la Alianza Educación para la Construcción de Cultura de Paz, la oportunidad de reflexionar nuestra existencia como organización y mejorar nuestros es- cenarios de futuro.

En adelante nuestra Corporación tra- bajará para que con la Cultura de Paz, otra escuela sea posible.

La sistematización, tema de interés nacional Oscar Huertas alianza: ¿Cuál es el concepto de sis­

La sistematización,

tema de interés nacional

Oscar Huertas
Oscar Huertas

alianza: ¿Cuál es el concepto de sis­ tematización que maneja el Departa­ mento Nacional de Planeación?

Oscar Huertas: Nosotros entende- mos la sistematización como la manera de registrar el proceso de una expe- riencia o de un proyecto, de manera tal que le permita a quienes se acer- quen a ese registro, la capacidad de revivir la experiencia con sus lecciones aprendidas. En el proceso se registra la situación inicial a la intervención, los elementos más destacables de la experiencia con sus factores internos y externos que la pudieron haber afectado, una situación final, y la parte de mayor valor es la parte en donde se recogen las lecciones aprendidas, no como conclusiones sino más bien como enseñanzas de qué es lo que se

Desde hace algún tiempo, El Departamento Nacional de Planeación viene desarrollando un trabajo con los Programas de Desarrollo y Paz en las regiones, que ha permitido plantear nociones como “monitoreo sensible al conflicto” o “identificación de aportes a la paz”. Oscar Huertas, miembro del Grupo de Desarrollo y Paz de esta entidad, le aclaró

a

la Alianza estos y otros conceptos en relación con

la

sistematización, y por qué esta ha cobrado tanta

importancia 1 .

debe y no hacer en casos similares a los de la experiencia registrada.

alianza: ¿Eso quiere decir que sólo pueden sistematizarse experiencias exitosas, o también podríamos obtener lecciones de experiencias fracasadas?

Oscar Huertas: Lo destacable no va en el éxito de la experiencia sino en lo particular, en el impacto que haya podido tener sea positivo o negativo. Es importante sistematizar experiencias negativas, es más, a uno le enseñan que cuando se lee una sistematización y todo son flores ahí hay algo mal, y muchas veces se aprende más de los errores y de cómo no hacer las cosas en una experiencia similar.

alianza: ¿Ustedes unen los concep­ tos sistematización y evaluación, o consideran que son dos momentos distintos que deben vivir las expe­ riencias, asumiendo que en siste­

matización recuperan experiencia y que en evaluación aplican unos indicadores?

Oscar Huertas: Nosotros considera- mos que son completamente distintos pero complementarios, en la medida en que la evaluación la concebimos como un análisis de los logros alcan- zados sobre los logros programados o proyectados, es como mirar qué nos propusimos lograr y qué pasamos a lograr, y algunos análisis para mejorar los procesos.

La evaluación es mucho más cuantita- tiva, mientras que la sistematización es algo netamente cualitativo, con- sideramos que son independientes pero hacen parte de lo que nosotros denominamos la gestión del conoci- miento, junto con la investigación, con el monitoreo, y con un instrumento que socializamos en un taller que tuvimos con la Alianza sobre identi- ficación de aportes a la paz, que es un instrumento cualitativo que bajo el precepto de monitoreo sensible al

1 El Grupo de Desarrollo y Paz del Departamento Nacional de Planeación –DNP-, ha contado con el acompañamiento de la Agencia de Cooperación Alemana –GTZ-, para el desarrollo de esta iniciativa.

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Nosotros entendemos la sistematización como la ma- nera de registrar el proceso de una experiencia
Nosotros entendemos la sistematización como la ma-
nera de registrar el proceso de una experiencia o de
un proyecto, de manera tal que le permita a quienes
se acerquen a ese registro, la capacidad de revivir la
experiencia con sus lecciones aprendidas

conflicto, busca identificar aportes a la paz desde una perspectiva de proceso y desde el carácter cualitativo.

alianza: ¿Cuáles han sido los prin­ cipales problemas, oportunidades y desafíos a la hora de implementar la sistematización, por lo menos a la hora de llegar a las comunidades?

Oscar Huertas: Por un lado la falta de cultura de sistematización, de sen- sibilidad con el tema, que la gente en la regiones entienda su importancia, y falta de cultura en el sentido de dejar de ver esto como una acción aislada o adicional, en lugar de considerarlo par- te de su propia gestión. Es importante que los Programas de Desarrollo y Paz (PDP), tengan una responsabilidad en la rendición de cuentas y de mejorar su gestión en las regiones, y la siste- matización es una herramienta clave para reflejar las experiencias vividas y mejorar las futuras. También hay una falta de recursos, los programas en las regiones tienen unos niveles de cargas laborales bastante altos y en ese sen-

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tido les falta apoyo para que puedan destinar tiempo, recursos y gente en estas labores de sistematización y evaluación.

Una gran oportunidad es poder tra- bajar muy de la mano con los actores de los proyectos, esto es clave, hay un conocimiento total de las regiones y de sus características, de su evolución, lo que da muchos beneficios a la hora de comenzar sistematizaciones rigurosas. El desafío es que la gente empiece a verle la utilidad al tema y empezar a utilizar la información recogida en las sistematizaciones.

alianza: En ese campo de los de­ safíos, al estar aquí en Planeación Nacional, surge una inquietud, ¿el país está avanzando hacia la gene­ ración de un índice de desarrollo y paz, o hacia una relación que nos permita medir cómo vamos en el tema de la paz?

Oscar Huertas: Hay que tener en cuenta que el alcance del proyecto es para cinco regiones y tiene recursos

limitados. Digamos que una de las características del Proyecto Paz y Desa- rrollo es, y lo tenemos claro ahora que estamos desarrollando la metodología para la evaluación de impactos, es que nosotros no vamos a mirar grandes impactos por dos razones. Por un lado por el alcance del proyecto y por otro por el plazo en el que se debe desarrollar.

En este momento la característica principal del proyecto es la capacidad de replicabilidad de buenas prácticas, digamos que es en ese sentido que nosotros intentamos medir el impacto, que es algo bastante intangible, mirar la replicación de buenas prácticas de cultura de paz en otras regiones es algo complejo de medir, pero sí hay un esfuerzo y está previsto en la evaluación de impacto generar un Índice de De- sarrollo y Paz, basado en información del ámbito municipal, lo cual es muy novedoso.

alianza: Para Planeación Nacional, donde se administra la gran noción de desarrollo del país, ¿qué contiene la noción de paz?

Oscar Huertas: Como Planeación Nacional, el Departamento tiene que atenerse a los dictámenes del gobierno en lo que al concepto se refiere. Pero en lo referente al grupo de Paz y Desarrollo no existe un concepto único de lo que es la paz, así como no hay un concepto único de lo que es el conflicto, que no sólo se limita al conflicto armado, pero digamos que una de las características del proyecto es ser muy respetuoso de las características y las condiciones regionales, y en ese sentido es que se formulan los proyectos y se abordan los conceptos.

Uno podría manejar con mucha dis- crecionalidad el concepto de la paz, porque el concepto de la paz para un PDP como el de Asopatía, donde tienen

muy inculcado el tema étnico, el tema de frontera, el del narcotráfico, puede variar mucho

muy inculcado el tema étnico, el tema de frontera, el del narcotráfico, puede variar mucho del concepto de paz del PDP del Magdalena Medio en donde está más presente el tema de parami- litarismo. Como Planeación Nacional y como grupo, no podemos entrar a casarnos con un concepto de paz como tal. Incluso hay un debate sobre si es paz y desarrollo o desarrollo y paz.

alianza: El tema de replicabilidad de buenas prácticas desde cultura de paz qué implica para una ex­ periencia; ese concepto desde la experiencia de ustedes qué contiene, cómo lo han construido y qué tan afín o distinto es a lo que podemos llamar en educación transferencia o sostenibilidad de experiencias.

Oscar Huertas: La replicabilidad la entendemos como la repetición o apro- piación de una experiencia vivida de un proyecto como un todo, o también como de elementos de los proyectos conocidos a partir de su éxito, en térmi-

nos de lograr los objetivos planteados.

Ya el tema de la sostenibilidad sí puede llegar a reñir, en algunos casos, con el de la replicabilidad, en el sentido de que si uno replica muchos proyectos de la misma índole en una misma región puede crear un problema de mercado

y de oferta que ya no los hagan tan exitosos.

Uno diría que la transferencia se da

a partir de los resultados observados,

pero puede ser de distintas maneras, puede ser que se acerquen comuni- dades vecinas, vean el proyecto, lo conozcan y empiecen a implementar algunas de sus líneas, y en ese sentido uno puede ver alguna transferencia de conocimiento, de experiencia y de capacidad, o puede ser sencillamente tratar de acercarse a la formulación del

proyecto y tratar de hacer algo similar en su región.

alianza: Desde esa mirada macro que tienen del país en el Depar­ tamento Nacional de Planeación,

¿cómo están viendo esa relación entre recursos y capacidad de las experiencias de generar sus propios recursos y sostenibilidad?

Oscar Huertas: Ahí hay varios ele- mentos. Por un lado, hemos evidencia- do una alta dependencia de recursos internacionales. Nosotros nos hemos acercado a medir, del ciento por ciento de los recursos de que disponen los PDP cuántos provienen de la cooperación internacional y estaríamos hablando de más del 90%.

Hay un esfuerzo en mayor o menor medida y dependiendo de la región, por empezar a apropiar una mayor cantidad de recursos del ámbito lo- cal, pero ahí viene otra dificultad y es que estos programas, en algunas ocasiones, pueden ser vistos como alguna especie de estado paralelo, en el sentido que cumplen muchas fun- ciones con la comunidad, que para las administraciones locales en ocasiones no son bien vistas.

En ese tema hay mucha dependencia,

y esa dependencia le genera inconve-

nientes a los programas en términos de su autonomía, porque entonces se les exigen procesos extraños, dispendio- sos, metodologías que no van acordes

con la filosofía de los programas de Paz

y Desarrollo; por ejemplo la figura de

las convocatorias en los Laboratorios de Paz, puede irrumpir mucho con la visión de región que puedan tener los PDP, en el sentido de que cualquier organización y cualquier tema puede llegar a ser viabilizado y no hacer parte de una estrategia articulada de intervención regional.

Pueden pasar ese tipo de cosas que ya se están empezando a identificar, y ya hay programas como el del oriente antioqueño en donde dicen “nosotros tenemos claros nuestra visión, nuestra misión, nuestros objetivos y nuestros

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principios, y en ese sentido, cada vez que una fuente nueva quiera acercarse

a nosotros debe hacerlo como socio,

no como ejecutor, y nosotros miramos

si atiende o no nuestras necesidades

regionales.” Pero en otras regiones esto no existe, en otras regiones los PDP se están convirtiendo en ejecu- tores de programas de cooperación internacional.

Por ejemplo, hay programas a los que no les interesa ser sostenibles. Ellos dicen que son un canal entre la cooperación internacional y las orga- nizaciones de base, y por lo tanto que no van a entrar a ejecutar proyectos que les generen algunos ingresos, para no competir con sus mismas organi- zaciones de base.

Hay otros que dicen necesitar ser sos- tenibles por lo menos a nivel operativo. Ha habido casos de programas que cuando hay retrasos en los desembol- sos de los contratos han tenido que parar la operación. Otro problema puede ser el volumen de recursos; hay proyectos que por dedicarse a ejecutar un gran volumen de recursos dejan de lado su acercamiento a la comunidad. Pero sí hay una gran dependencia y se está tratando de mirar a qué solución se puede llegar.

alianza: ¿En los presupuestos na­ cionales o departamentales, existe la posibilidad de que aparezca un rubro o un área programática que se llame paz y convivencia?

Oscar Huertas: Sigue siendo algo muy abstracto. En la práctica ese era uno de los indicadores que se planteó en el proyecto cuando se diseño para mirar el nivel de apropiación del tema por parte de las gobernaciones y las alcaldías. En el caso del Meta hay una cantidad bastante apreciable, pero en los cinco programas que están en el proyecto se ha evidenciado que no, por

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que están en el proyecto se ha evidenciado que no, por 18 lo que se va

lo que se va a quitar como un indicador porque no se ha dado.

Se definió que eso afectaba el diseño del proyecto, el diseño del proyecto se hizo mal, incluso se tenía pensado vin- cular el 40% de los proyectos a los PIU, que son los Planes Integrales Únicos en las regiones, y a esa instancia tampoco se ha logrado una integración entre los PDP y los Laboratorios de Paz, con la planeación local y regional.

alianza: ¿Esa noción de paz y de­ sarrollo que está aquí en Planeación Nacional, permitirá que el país en torno a esa relación integre otra gran cantidad de acciones que están dispersas o vamos a tener un tiempo más de dispersión?

Oscar Huertas: En las regiones, los programas que empezaron con una línea, han comenzado a ser el punto de articulación de ciertas iniciativas, tema

desplazados, tema desarrollo y paz. En el ámbito nacional, Acción Social 2 tam- bién ha empezado a articular distintos programas e iniciativas en las regiones. No podría decir si en la nación existe esa iniciativa, podría decir que se han visto sinergias, articulación de temas y de proyectos a partir de la experiencia con Paz y Desarrollo 3 .

2 La Agencia Presidencial para la Acción Social

y la Cooperación Internacional es la entidad

creada por el Gobierno Nacional con el fin de canalizar los recursos nacionales e inter- nacionales para ejecutar todos los programas sociales que dependen de la Presidencia de la República y que atienden a poblaciones vulnerables afectadas por la pobreza, el narco tráfico y la violencia.

3 Si desea tener más información sobre el pro- ceso que está adelantando el Departamento Nacional de Planeación, lo invitamos a leer las entrevistas con José Fernando Serrano

y Irene Rodríguez, en el canal de recursos

y materiales de la página web de la Alianza www.educacionparalapaz.org.co

D ialogos El mandala, otro camino E l Observatorio para la paz ha de- sarrollado
D ialogos El mandala, otro camino E l Observatorio para la paz ha de- sarrollado
D ialogos El mandala, otro camino E l Observatorio para la paz ha de- sarrollado

Dialogos

El mandala,

otro camino

E l Observatorio para la paz ha de- sarrollado una herramienta para facilitar la labor de sistematización

a quienes quieran emprenderla. Se tra- ta del Mandala 1 , un mapa organizado de la diversidad, un entrecruzamiento de múltiples conexiones y a la vez, una manera dinámica de sistematizar. A continuación la síntesis de las ideas más importantes de la conversación con Vera Grave, fundadora y Directora de esta entidad, sobre el tema.

Grave, fundadora y Directora de esta entidad, sobre el tema.  Una propuesta pedagógica de construcción

Una propuesta pedagógica de construcción de cultura de paz es rica porque tiene múltiples com- ponentes (núcleo, fundamentos, prácticas, estrategias, propósitos, etc.), y genera múltiples prácticas.

Se necesita entonces, una herra-

mienta flexible y atractiva que recoja

y permita apreciar con facilidad

esa riqueza, esa complejidad, sus interconexiones y evoluciones, para comprender que la paz se construye desde muchos puntos, con variadas capacidades y aportes.

Se necesita también que esa herra- mienta facilite que las personas se pregunten qué han hecho, cómo y qué cambios han tenido sobre los componentes del proceso. Esto lo permite el Mandala, pues su orga- nización se hace a partir de dichos elementos.

Mandala se vuelve un mapa sobre

El

el

cual hacer las sistematizaciones,

sobre el cual se puede encontrar co-

1 El Mándala es representación simbólica del macrocosmos y el microcosmos, utilizados en el budismo y el hinduismo.

nectores para ver qué evolución ha habido y qué elementos y qué cruces son los que se deben sistematizar (pedagógicos, comunitarios, orga- nizativos, administrativos).

El Mandala permite apostarle a la reflexión personal de cada quien sobre su propia responsabilidad, escogiendo lo que le parece lo más importante y sobre eso se pregunta tres cosas básicas: qué se ha hecho, cómo se ha hecho, qué logros se han conseguido.

La sistematización debe ser partici- pativa, de toda la gente. No puede proponerse sólo ser concluyente, sólo sacar reflexiones y decisiones únicas. Hay que ver tendencias, pero también ver la diversidad. Hay que encontrar la manera de hacer un mapa organizado de la diversidad, de valorar de verdad el ejercicio per- sonal de reflexión y no simplemente reducirlo al final a cosas únicas. La gente aprende en comunidad.

Pero también hay que reflexionar en equipo y sacar cosas en común y recoger lo de diferentes regiones, lo cual implica tener unas preguntas comunes. Hay que combinar la ini- ciativa propia con unos elementos compartidos por todos.

La sistematización tiene también que arrojar ciertas lecciones, te- ner un propósito, por ejemplo, de mejoramiento del proceso, de fortalecimiento de ciertas cosas,

de realzar otras, ver un antes y un después, pues la sistematización tiene un elemento evaluativo, ver qué se logró, qué funcionó, qué hay que mejorar, qué no se debe volver

a

hacer, lo que no se tuvo en cuenta

y

apareció.

La sistematización facilita el mo- mento teórico. Los conceptos se enriquecen y adquieren sentido en la

práctica; es ésta la que muestra si un concepto sirve para recoger un tipo de experiencia. La conceptualización se enriquece a partir de las prácticas

y los procesos pedagógicos.

Las herramientas deben ser para el manejo por los mismos actores, para superar eso de que tienen que venir externos a sistematizar y evaluar. Entonces las herramientas tienen que ser propias, acordes con la filosofía del proyecto, para que haya coherencia.

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algunas

experiencias

que concluyeron el viaje

L a Alianza Educación para la Construcción de Cultura de Paz, ha venido apoyando a algunas experiencias que adelantan proyectos que aportan a la convivencia en el país, y han

querido mejorar sus prácticas emprendiendo una expedición en la que se recorren Siete rutas de sistematización, metodología que la Alianza desarrolló para tal fin. Como reconocimiento a las experiencias que han adelantado este proceso, la Alianza ha destinado este espacio para dar a conocer dichas iniciativas y, por qué no, invitar a las que no lo han hecho, a emprender este viaje.

invitar a las que no lo han hecho, a emprender este viaje.   Experiencias Sistematizadas de
invitar a las que no lo han hecho, a emprender este viaje.   Experiencias Sistematizadas de
 

Experiencias Sistematizadas de municipios de antioquia

Municipio

institución

noMbre del proyecto

Abejorral

I.E. Escuela Normal Superior

Proyecto de Educación Familiar para el Desarrollo Infantil

Barbosa

I.E. Manuel José Caicedo

Un Espacio para la Inclusión, la Participación, el Diálogo y la Concertación

Betania

CER Bubará

 

Itagüí

I.E.D. Pedro Estrada

Ruta de la Convivencia

Liborina

I.E.D. Liborina

Personeros Estudiantiles

Necoclí

I.E.D. Eduardo Espitia Romero

Congreso Regional de Filosofía

Rionegro

I.E.D. Concejo Municipal El Porvenir

Viviendo con Amor por un Mundo Mejor

Rionegro

I.E.D. José María Córdoba

Centro de Escucha, Alternativa de Paz y Convivencia

San José de la Montaña

I.E.D. Francisco Abel Gallego

 

Santa Fe de Antioquia

I.E.D. San Luis Gonzaga

Líderes en Convivencia, Paz y no Violencia

Santo Domingo

I.E.D. Rural Porcecito

Abriendo Caminos de Paz

Puerto Triunfo

I.E.D. Pablo VI

Vivamos el Ser Cultura de Paz

 

Dirección Seccional de Salud de Antioquia Programa de Salud Mental

Fomento de Habilidades para la Vida

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Experiencias Sistematizadas de la Ciudad de medellín

I.E.D. Barrio Santa Cruz

Sembrando Semillas Nuevas

I.E.D. Fe y Alegría José María Velaz

Escuela Gestora de Valores y Formación en Competencias Ciudadanas

I.E.D. San Antonio de Prado

Pido la Palabra, un Espacio para Construir la Participación

I.E.D. República de Honduras

El Medellín que yo Enseño y Aprendo

I.E.D. La Esperanza

Expedición en Competencias Ciudadanas

I.E.D. Benjamín Herrera

Rescatemos la Sana Convivencia como Proyecto de Vida

Colegio Creadores del Futuro

Modelo de Convivencia Escolar desde Prevención Integral

I.E.D. José Celestino Mutis

Modelo de Convivencia Escolar desde la Prevención Integral

I.E.D. Picachito

Conectados con el Medio Ambiente

Secretaría de Educación Municipal de Medellín Programa de Educación de Choque con Estrategias no Tradicionales EDUCAME

Dejando Huellas

con Estrategias no Tradicionales EDUCAME Dejando Huellas Experiencias sistematizadas de municipios del Cauca
con Estrategias no Tradicionales EDUCAME Dejando Huellas Experiencias sistematizadas de municipios del Cauca

Experiencias sistematizadas de municipios del Cauca

Municipio

noMbre de la experiencia

Buenos Aires, Corregimiento La Balsa,

Asociación Municipal de Mujeres (ASOM)

Corinto, Vereda La Heroica

Cooperativa Integral Agroindustrial del Cauca Coagro

Corinto

Iniciativa de Desarrollo Economico Local Solidario

Santander de Quilichao

Empresa Comunitaria Brisas del Rió Agua Blanca “ECOBRA”

Municipios del Norte del Cauca

Guardia Indígena del Norte del Cauca

Padilla

Organización Asociación de Promotores de Convivencia Familiar Por Un Padilla Mejor

Municipios del Norte del Cauca

Acompañamiento a Indígenas Reclusos

Miranda

Semana por la paz 2006

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matices

en las formas de sistematizar

Tan diversos son los conceptos y usos de la sistematización, como las instituciones que la aplican de acuerdo a su estructura organizativa, momento histórico e intereses. Con el ánimo de brindar más elementos de análisis sobre el tema, y basados en las conversaciones con los protagonistas de esta edición del boletín, a continuación ofrecemos un panorama del estado de relación entre la sistematización y la evaluación, así como de las funciones que pueden cumplir complementariamente.

de las funciones que pueden cumplir complementariamente. Sistematización– Evaluación: universos en tensión
de las funciones que pueden cumplir complementariamente. Sistematización– Evaluación: universos en tensión

Sistematización– Evaluación: universos en tensión creadora

Las relaciones entre evaluación y sistematización, pueden ir desde una diferenciación radical, casi de incompatibilidad, hasta una com- plementariedad e integración muy altas (casi de fusión en un sistema integrado de múltiples ángulos de

visión), pasando por distintos estados

intermedios:

multifuncionalidad de la sistematización

Las funciones de la sistematización pueden ser muy diversas, según sean la naturaleza, los objetivos, los lugares y los momentos de las organizaciones que la empleen. Mencionamos a manera de ejemplo algunas de ellas.

Se puede sistematizar para:

Documentar y organizar información

Recoger la memoria

Gestionar el conocimiento

Construir redes y comunidades de aprendizaje

Mejorar la gestión

Fortalecer la organización

Contribuir a la política pública

• estado a: La sistematización cualitativa, participativa, tiende a tomar distancia de los modelos a
• estado a:
La sistematización cualitativa, participativa, tiende a tomar distancia de los modelos a
priori, de la pregunta por el “éxito” de un proyecto o experiencia, y privilegia construir
el conocimiento desde abajo, con prioridad por lo específico y lo local.
• estado b:
La sistematización que incluye en sí misma la evaluación, que combina sus caracterís-
ticas con flexibilidad. Por ejemplo, acepta que pueda ser participativa, pero también
que la puedan hacer expertos externos. Su preocupación principal es dar el salto a la
gran escala, trabajar con indicadores ya probados y estandarizables, aunque abierta
a
que dadas ciertas condiciones se pueda ajustar a los cambios de las circunstancias
o
incluso, crear otros.
• estado c: La sistematización que valora lo cualitativo y participativo, sin renunciar a la
• estado c:
La sistematización que valora lo cualitativo y participativo, sin renunciar a la estanda-
rización de procedimientos y de búsqueda de aprendizajes universales y transferibles,
con gran preocupación por el fortalecimiento de la organización que la aplica y, en
menor medida, por su utilidad para incidir en política pública.
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• estado d: La sistematización que se reco- noce como parte de un proceso de
• estado d:
La sistematización que se reco-
noce como parte de un proceso
de gestión del conocimiento, que
incluye monitoreo, evaluación y
sistematización, donde conver-
gen distintos abordajes en una
pluralidad metodológica, pero
que pone el énfasis en la produc-
ción de conocimiento construido
desde abajo que sirva para el
fortalecimiento de las organiza-
ciones, para comprender el movi-
miento de transformación social
que implican las experiencias y,
sobre todo, para construir política
pública de otra manera que no sea
la vertical y desde afuera.

Cuadro dinámico de la sistematización

El proceso de sistematización articula procesos institucionales y procesos comunicativos, los cuales generan:

1 Gestión del conocimiento, con base en: A. Administración de recursos B. Análisis de situación
1
Gestión del conocimiento,
con base en:
A. Administración de recursos
B. Análisis de situación o realidad
C. Reflexión sobre la acción
2
ajuste de herramientas para:
A. Definición de estrategias
B. Construcción de redes
C. Diseño de indicadores
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transformaciones y cambios
sobre:
A. Prácticas
B. Cotidianidades
C. Contextos
sobre: A. Prácticas B. Cotidianidades C. Contextos Nueva Enciclopedia de Paz y Conflictos La Alianza Educación

Nueva Enciclopedia de Paz y Conflictos

La Alianza Educación para la Cons- trucción de Cultura de Paz, pensan- do en brindar mejores herramientas comunicativas relacionadas con la Construcción de Cultura de Paz a los visitantes de su Página WEB, lanzará en el mes de abril la Enciclopedia de Paz y Conflictos, versión virtual, tomada de la enciclopedia que con el mismo título fue elaborada por el Instituto de la Paz y los Conflictos de la Universidad de Granada-España, bajo la dirección

del Doctor Mario López Martínez. Visite el índice de la enciclopedia en:

www.educacionparalapaz.org.co y cuéntenos qué concepto le interesaría conocer.

“a un lápiz de distancia, también se hace la paz”

La Alianza y OIM lanzarán el CD No.4 de la colección “A un lápiz de distancia, también se hace la paz”. El CD recoge las 12 historias finalistas del Concurso Nacional de Historias para Caseríos, Veredas y Pueblos, que se realizó en el 2005, y que fue convocado por la

Organización Internacional para las Migraciones, OIM.

Las historias dramatizadas, están ba- sadas en relatos contados por abuelos de diferentes poblaciones, y son alu- sivos a la paz, a la reconciliación y a la solución pacífica de los conflictos, de colombianos que construyen país de manera valiente y positiva. Los relatos fueron recopilados por niños y niñas con edades que van desde los 9 a los 16 años, y el CD estará dispo- nible al público en el mes de abril, a través de la Página WEB de la Alianza:

www.educacionparalapaz.org.co.

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Viene de la página 23 guía del Facilitador Como una herramienta para la sistema- tización

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guía del Facilitador

Como una herramienta para la sistema- tización de experiencias constructoras de cultura de paz, La Alianza publicó la primera edición de la Guía del Facilitador. La Guía ofrece indicaciones para preparar los talleres en los que se realiza la sistematización, así como una metodología para tal fin con base en una expedición en la que se siguen siete rutas que van dando cuenta de diversos aspectos de la experiencia.

Por tal motivo, La Alianza Educación para la Construcción de Cultura de Paz, hará entrega de algunos ejemplares de la Guía a las ex- periencias que quieran sistematizarse, y que cumplan con los siguientes requisitos:

1. Estar inscrita en el banco de datos de cual- quier entidad nacional o internacional, y que esta información esté actualizada y pueda comprobarse.

2. Expresar por qué quiere hacer la sistema- tización.

3. Describir el estado o situación se encuen- tra la experiencia y explicar por qué.

4. Adjuntar nombre de la persona encargada, dirección en la que se pueda recibir correo físico con su respectivo municipio y depar- tamento, correo electrónico y teléfono.

La información debe ser enviada al correo electrónico boletin@educacionparalapaz. org.co, o a la calle 72 Nº 10-71 piso 11, Edificio Caja Social, en la ciudad Bogotá.

Fomento de la Cultura de Paz en Usaquén

El Instituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo Pedagógico –IDEP-, La Alcaldía Local de Usaquén a través del Fondo de De-

sarrollo Local, y La Alianza Educación para

la Construcción de Cultura de Paz, llevarán a

cabo el proyecto “Fomento de la Cultura de Paz en Usaquén Mediante el Mejoramiento de las Condiciones de Convivencia en el Ámbito Escolar Y Comunitario”.

El proyecto, que beneficiará a estudiantes, padres de familia y maestros, y cuenta con

el respaldo institucional de los directivos de

los planteles, busca contribuir al mejora-

miento de la calidad de vida de los jóvenes de Usaquén, localidad de Bogotá, a través de procesos de formación en donde se identifiquen conflictos que afecten la vida familiar, escolar y comunitaria, generando

a su vez condiciones de convivencia.

Para lograrlo, se pondrán en funciona- miento dos escuelas: la escuela del cuerpo (formación con la danza contemporánea), asesorada por Álvaro Restrepo, Director del Colegio del Cuerpo de Cartagena; la escuela de comunicaciones con énfasis en periodismo, radio y audiovisuales. Las dos escuelas ofrecerán oportunidades a los jóve- nes de forjar un proyecto de vida, y aprender prácticas y valores de convivencia.

Equipo de investigación

Estudiantes de la Facultad de Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia, están adelantando una investigación sobre la capacidad de inci- dencia en política pública en proyectos como

la Alianza Educación para la Construcción de

Cultura de Paz, y sobre el impacto económi- co de la formación en valores y experiencias educativas en construcción de cultura de paz. La Alianza publicará Próximamente los primeros avances del estudio.

alianza Educación para la Construcción de Cultura de Paz

Dirección: Calle 72 No. 10-71, piso 11 Teléfonos: 3476856 - 312 0090 Ext: 480,482 Fax: 321 06 20 A.A: 110416 de Bogotá

Correos

secretariatecnica@educacionparalapaz.org.co

comunicaciones@educacionparalapaz.org.co

boletin@educacionparalapaz.org.co

Visite el portal:

www.educacionparalapaz.org.co

Visite el portal: www.educacionparalapaz.org.co miEmBrOS dE La aLiaNza • Agencias Alemanas de Cooperación

miEmBrOS dE La aLiaNza

• Agencias Alemanas de Cooperación para el Desarrollo y de Formación Internacional Continuada GTZ ­ In­Went

• Banco Mundial – BM

• Convenio Andrés Bello – CAB

• Corporación Escuela Galán para el Desarrollo de la Democracia – CEG

• Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia – UNICEF

• Instituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo Pedagógico – IDEP

• Ministerio de Cultura – MC

• Ministerio de Educación Nacional – MEN

• Organización de Estados Iberoamericanos – OEI

• Organización Internacional para las Migraciones – OIM

• Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD

• Secretaría de Educación de Medellín

• Secretaría de Educación para la Cultura de Antioquia – SEDUCA

SECrETarÍa TéCNiCa

UNICEF

COmiTé EdiTOriaL

Martha Laverde Jairo García Omar Pinilla Sara Franky María Emma Restrepo Gonzalo Rivera Irene Rodríguez Diego Fernando Romero Luis Eduardo Morales

COLaBOradOr

Luis Benítez Páez

LOgO

Cortesía de Santiago Orjuela Laverde

FOTOgraFÍa

Archivo fotográfico UNICEF Colombia Archivo fotográfico Alianza

Las fotografías que acompañan este boletín no corresponden necesariamente a los pro­ tagonistas de los mismos y se incluyen con el único propósito de ilustrar el sentido general del tema.

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