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Observatorio Laboral Ecuatoriano MTE– UNFPA

Sistema de Información sobre Migración Laboral

Gloria Camacho Zambrano Quito, febrero 2007

ÍNDICE

Página

Parte I

 

ESTADO

DE

SITUACIÓN

DE

LAS

MIGRACIONES

LABORALES

EN

EL

ECUADOR

 

1.

CONTEXTO SOCIOECONÓMICO Y MIGRACIONES EN ECUADOR

 

3

1.1 Las migraciones en el Ecuador durante el siglo XX

 

3

1.2 La ola migratoria de la última década

 

4

2.

CARACTERÍSTICAS DE LA RECIENTE OLA MIGRATORIA

 

7

2.1 Perfil de la población emigrante

 

8

2.2 Lugares de origen y destino

 

11

2.3 Migración y pobreza

13

2.4 Nivel educativo de la población emigrante

 

16

3.

MIGRACIÓN Y EMPLEO

 

18

3.1 Evolución reciente del empleo en el Ecuador

 

18

3.2 Género y empleo

 

19

3.3 Inserción laboral en origen y en destino

 

21

4.

IMPACTO DE LAS REMESAS

 

25

5. INMIGRACIÓN HACIA EL ECUADOR

 

29

5.1 Antecedentes históricos

 

29

5.2 La inmigración en los censos de 1990 y 2001

 

29

5.3 Inmigración de acuerdo a saldos migratorios

32

5.4 La población refugiada colombiana

 

34

6.

FUENTES ESTADÍSTICAS Y BIBLIOGRÁFICAS

 

36

Parte II ESTADO DE LA INFORMACIÓN Y ESTADÍSTICAS SOBRE MIGRACIÓN INTERNACIONAL EN EL ECUADOR

CONSIDERACIONES INICIALES

39

1. CENSO DE POBLACIÓN Y VIVIENDA

40

2. SIEH – ENCUESTA DE EMPLEO ENEMDU – Diciembre 2005

41

3. REGISTROS DE LA DIRECCIÓN NACIONAL DE MIGRACIÓN

43

Parte III DEFINICIONES DE INDICADORES DE MIGRACIÓN

1. INDICADORES DE EMIGRACIÓN INTERNACIONAL

45

2. NDICADORES DE INMIGRACIÓN AL ECUADOR

55

Parte I

ESTADO DE LA SITUACION DE LAS MIGRACIONES LABORALES EN EL ECUADOR

1. CONTEXTO SOCIOECONÓMICO Y MIGRACIONES EN ECUADOR

1.3 Las migraciones en el Ecuador durante el siglo XX

Las crecientes migraciones internacionales que ha presenciado el Ecuador en el cambio de siglo, responden a una multiplicidad de factores relacionados con el contexto social, económico y político que actúa tanto a escala mundial, como al interior del país. Sin desconocer el impacto del nuevo orden mundial y de los países receptores en los flujos migratorios, en este trabajo nos concentraremos en el contexto ecuatoriano para analizar las características y los factores que incidieron en la enorme ola migratoria vivida en la última década, poniendo énfasis en la relación que ésta guarda con la situación del empleo en el país.

Las migraciones internas en Ecuador fueron parte fundamental de la dinámica demográfica, social y económica a lo largo del siglo XX. El desplazamiento hacia nuevos destinos fue una estrategia de supervivencia de las familias, sobre todo del sector rural de la Sierra, pues sus integrantes se trasladaron hacia el litoral a trabajar en las empresas agroexportadoras, principalmente durante el auge del cacao y del banano. En ese sentido, cuando en la década del cincuenta se inicia el éxodo de ecuatorianos hacia el exterior en búsqueda de oportunidades laborales, como resultado de la caída del mercado de los sombreros de paja toquilla en el Austro serrano, 1 lo que hizo la población fue ampliar más allá de las fronteras un mecanismo conocido para asegurar el sustento de las familias rurales.

La mayoría de emigrantes pioneros fueron hombres jóvenes de la Sierra Sur ecuatoriana, quienes se dirigieron a Estados Unidos y en menor medida Canadá, siendo el primero un destino que siguió atrayendo a los ecuatorianos en las décadas siguientes. Del total de inmigrantes ecuatorianos que se desplazaron, el 77% se dirigieron a estos dos países. La cifra de trabajadores ecuatorianos censados en Estados Unidos fue de 86.128 al inicio de los ochenta. En ese período, a partir de la década del setenta, se produjo también una emigración significativa hacia Venezuela, en la que hubo una importante presencia de personas de la provincia costera de Manabí.

1 Varios estudios (Borrero y Vega 1995; Jokish 1998; Kyle 2000) señalan este hecho y en el trabajo de Gratton (2005) se explica que las ventas del “Panama hat” cayeron precipitadamente porque luego de la Segunda Guerra Mundial se abandonó la costumbre de usar el sombrero.

El Ecuador, luego del “boom” petrolero de los setenta, enfrentó la “crisis de la deuda” e inició en 1982 la aplicación de las políticas de ajuste y de promoción de las exportaciones, sin lograr la reactivación productiva ni superar el estancamiento económico, de manera que entre 1980 y 1998, el ingreso por habitante, en promedio, había sido del 0.3% por año. En este período se incrementa el presupuesto destinado al servicio de la deuda y se sacrifica la inversión social y se reducen los recursos destinados a combatir la pobreza y la desigualdad social.

El resultado de estas políticas lideradas por el Fondo Monetario Internacional fue el deterioro de las condiciones de vida de la mayor parte de la población, factor que sin duda incidió en el incremento sostenido de la emigración hacia el exterior pues, de acuerdo con la Dirección Nacional de Migración de Ecuador, entre 1980 y 1995, salieron del país y no retornaron 350.721 personas. El destino preferido continuó siendo Estados Unidos, aunque en los noventa se empieza a diversificar el flujo hacia Europa. También los lugares de origen se fueron expandiendo hacia otras provincias (Loja, Imbabura) y las mujeres de áreas urbanas o semi urbanas se integraron a la corriente migratoria.

1.2 La ola migratoria de la última década

En la segunda mitad de la década de los noventa el panorama económico, social y político del Ecuador se agravó como resultado del fracaso de las estrategias de ajuste, del deterioro de los servicios sociales y de otros hechos que enfrentó el país, como el conflicto armado entre Ecuador y Perú en 1995, el impacto de la crisis del Sudeste asiático en 1997, los efectos del Fenómeno del Niño y la abrupta caída de los precios del petróleo en 1998, para concluir con el congelamiento de los fondos de los depositantes en 1999 y la transferencia de más de la mitad de la banca privada al Estado entre 1999 y

2000.

Esos fueron los antecedentes que intervinieron para que en 1999 estalle la más grave crisis económica y social de la historia reciente ecuatoriana, la cual se tradujo en un vertiginoso ascenso de la pobreza que pasó del 36% en 1998 a casi el 70% en el año 2000, mientras la indigencia creció más de 30 puntos, llegando a bordear el 40% a mediados del 2000 (Larrea 2005). Este deterioro en las condiciones de vida de la población estuvo acompañado de una profundización de la desigualdad social, étnica y regional en todo el país. Todo este panorama determinó la pérdida de credibilidad en el país, un marcado descontento popular y una seria inestabilidad política que, entre otros aspectos, se expresó en la destitución de dos presidentes y en la presencia de cinco gobiernos en cinco años.

Es en este contexto que se produce la masiva salida de la población ecuatoriana hacia el extranjero, la misma que alcanza cifras sin precedentes a partir de 1999, coincidiendo con la cúspide de la crisis que afectó al país en esos años. El Censo de población de 2001, que consultó sobre familiares que habían emigrado en los últimos 5 años, arrojó una cifra de 377.908 personas en esa situación, tal como ilustra el gráfico 1. También los saldos migratorios proporcionados por la Dirección Nacional de Migración indican el enorme

ascenso de los flujos migratorios en ese período, pues de acuerdo con sus registros 2 , entre 1999 y 2003, salieron y no retornaron del país un total de 664.561 ecuatorianos/as.

Gráfico N° 1

Ecuador: Migración internacional 1996 - 2001

120000 100000 80000 60000 40000 20000 0 1996 1997 1998 1999 2000 2001 Emigrantes
120000
100000
80000
60000
40000
20000
0
1996
1997
1998
1999
2000
2001
Emigrantes

Año de salida

Fuente: INEC, Censo 2001. Elaboración: Gloria Camacho – Observatorio Laboral - MTE

El ya complejo y deteriorado escenario económico del país sufrió un nuevo impacto: la dolarización de la moneda nacional (el sucre) a comienzos del año 2000, como mecanismo orientado a lograr la recuperación de la economía ecuatoriana, que si bien al inicio mostró cierta mejoría de algunos indicadores por diversos factores (alza del precio del petróleo, caída de las tasas de interés internacionales, altos montos de remesas enviadas por los migrantes, devaluación del dólar frente al euro, baja el desempleo para la migración), no ha logrado una reactivación del aparato productivo ni ha generado empleo u oportunidades laborales para la población. La situación descrita necesariamente incide para que la población emigrante no encuentre incentivos para retornar, a la vez que contribuye a explicar las razones para que los flujos migratorios continúen siendo muy altos (similares a los observados al inicio de la crisis), a pesar de las medidas restrictivas aplicadas por los países con alta migración ecuatoriana 3 .

En el gráfico 2 se muestran los saldos migratorios, es decir, la diferencia entre el número de personas ecuatorianas que salen del Ecuador y el número de las que ingresan al país, durante un año. Claramente se ve el ascenso abrupto de la emigración a partir de 1998, una importante declinación posterior, pero la persistencia de cifras altas hasta el momento actual.

2 Cabe resaltar que dichos registros sólo recogen información de aquellas personas que viajaron de forma regular, por tanto no registra al contingente de migrantes que salen del país en forma irregular, sobre todo por vía marítima. 3 Italia comenzó a exigir visa a los ecuatorianos/as en 2002 y España junto al resto de la Unión Europea en 2003. A partir de esa fecha se han incrementado las exclusiones y deportaciones de migrantes.

Gráfico N° 2

1976 1978 1980 1982 1984 1986 1988 1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2006

Saldos migratorios de ecuatorianos/as por año

200.000 180.000 160.000 140.000 120.000 100.000 80.000 60.000 40.000 20.000 0
200.000
180.000
160.000
140.000
120.000
100.000
80.000
60.000
40.000
20.000
0

Fuente: Dirección Nacional de Migración del Ecuador e INEC: Anuarios de Migración internacional Elaboración: Gloria Camacho – Observatorio Laboral - MTE

En el período comprendido entre 1980 y 2006, han salido y no han retornado al país un

total de 1’374.646 personas, de las cuales un millón han emigrado en la última década, lo

que equivale al 10% de la población ecuatoriana o a más del 15% de la PEA del país, de acuerdo con el último Censo. La magnitud alcanzada por este fenómeno ha convertido al Ecuador en el país con el mayor porcentaje de emigración en la Región Andina (Portugal y Torres 2004) y al colectivo ecuatoriano en la comunidad extranjera más numerosa de España. Según el INE (Instituto Nacional de Estadísticas de España), el número de ecuatorianos/as empadronados en ese país es de 477.799 para el año 2005.

Causas de la migración

A pesar de que existen diversas variables que explican los procesos migratorios

(funcionamiento de redes, imaginarios sobre los países de destino, discriminaciones en el país de origen, efecto de llamada de los países receptores, desarrollo tecnológico y de las

comunicaciones), es innegable el impacto del contexto socioeconómico ecuatoriano en el abrupto crecimiento de la migración internacional observada en los últimos años. Se trata, por tanto, de una migración laboral, pues de acuerdo con el Censo, el 84,5% de quienes abandonaron el país entre 1996 y 2001 indican que su migración fue para trabajar en el país de destino. Similares son los datos proporcionados por la Encuesta de hogares de diciembre de 2005, como lo muestra el cuadro siguiente.

Cuadro Nº 1

Razones por las que los emigrantes dejaron el país por sexo

 

RAZONES

Hombre

Mujer

Total

Búsqueda de trabajo

79,70%

74,90%

77,50%

Traslado por trabajo

1,60%

2,10%

1,80%

Estudios

8,30%

4,30%

6,50%

Motivos familiares

2,30%

3,00%

2,60%

Matrimonio

0,60%

2,70%

1,50%

Su familia lo llevó

6,10%

10,30%

8,00%

Otros/NS

1,40%

2,70%

2,10%

Total

100,00%

100,0%

100,0%

Fuente: Fuente: INEC-SIEH, Encuesta de empleo ENEMDU, Diciembre 2005 Elaboración: Gloria Camacho – Observatorio Laboral – MTE

Un aspecto que es necesario destacar es que aunque hay una gran coincidencia en las motivaciones de hombres y mujeres para migrar, hay pequeñas pero significativas diferencias desde el punto de vista de género. En primer lugar observamos que el viaje en procura de trabajo es 7 puntos menor entre las mujeres y que entre ellas prevalecen razones como: viajar por matrimonio, motivos familiares, la familia le llevó y “otros” motivos que no se especifican. Consideramos que detrás de estas cifras, como muestran algunos estudios cualitativos (Wagner 2004, Ruiz 2000, Camacho y Hernández 2005), se esconden razones asociadas a su condición de género: salir de relaciones opresivas, alejarse de malas experiencias de pareja (alcoholismo, violencia, infidelidad) o procurar horizontes más amplios en otras latitudes. Además, como muestran las autoras citadas, muchas de las mujeres que salen a trabajar en el exterior lo hacen también por este tipo de razones que, no en pocas ocasiones, pueden ser determinantes para concretar su proyecto migratorio. Lo que ocurre es que estas razones no están visibilizadas y su partida se la asume bajo parámetros legitimados como es la procura de trabajo y la mejora de las condiciones de vida de sus hogares. 4

2. CARACTERÍSTICAS DE LA RECIENTE OLA MIGRATORIA

La enorme ola migratoria observada en la última década en el Ecuador no solo se diferencia de las anteriores por su magnitud, sino que este último flujo presenta algunos cambios significativos con respecto a los movimientos migratorios anteriores: una alta presencia de mujeres y una mayor tendencia a la reagrupación familiar, una importante diversificación de los lugares de origen y de destino, la integración y el predominio de sectores medios urbanos con niveles de escolaridad alta, como también una mayor tendencia a la reagrupación familiar.

4 De ahí que es necesario mirar a la migración no sólo desde un enfoque economicista sino como un fenómeno complejo y multifacético que demanda un acercamiento de carácter más cualitativo.

2.1 Perfil de la población emigrante

Una característica novedosa de la movilización reciente hacia el extranjero es la masiva incorporación de las mujeres, (gráfico 3) quienes ya no son actoras pasivas o acompañantes de sus esposos, sino que viajan de forma autónoma o encabezan el proyecto migratorio familiar. La mayoría de mujeres se movilizan como trabajadoras independientes y, con frecuencia, se convierten en pieza clave de la subsistencia familiar, sin olvidar que junto a sus motivaciones laborales existen otras más personales. Su presencia se explica, también, por la creciente “complementariedad” de los mercados tanto de los países emisores como de los receptores. Es así que su presencia responde, entre otros factores ya mencionados, a la demanda de fuerza laboral femenina en los países de mayor desarrollo, donde ellas van a trabajar en servicios y en cuidados personales.

Esta alta presencia de mujeres en la última corriente migratoria la confirman los datos del Censo, de la Encuesta de hogares (ENEMDUR 2005) y también los registros de viajes regulares al exterior de la Policía de Migración de Ecuador 5 , los mismos que se encuentran sintetizados en el gráfico siguiente.

Gráfico Nº 3

Saldos migratorios de ecuatorianos/as por año según sexo

100.000 90.000 80.000 70.000 60.000 50.000 40.000 30.000 20.000 10.000 0 1976 1978 1980 1982
100.000
90.000
80.000
70.000
60.000
50.000
40.000
30.000
20.000
10.000
0
1976
1978
1980
1982
1984
1986
1988
1990
1992
1994
1996
1998
2000
2002
2004
2006
Hombre
Mujer
Fuente: Dirección Nacional de Migración del Ecuador e INEC: Anuarios de migración internacional.
Elaboración: Gloria Camacho – Observatorio Laboral - MTE

En el gráfico anterior se puede apreciar, además, que la movilización femenina adquiere significación a partir de los años noventa e, incluso, que prevalece sobre la masculina en

5 En los viajes irregulares o que no se registran en los puertos de salida ecuatorianos, sobre todo por vía marítima hacia Estados Unidos, suelen viajar más hombres que mujeres, lo que podría modificar el panorama. Sin embargo, al menos hacia Europa la presencia femenina fue definitivamente mayor.

la primera mitad de la década. Posteriormente esa tendencia se revierte, pues aunque siguen emigrando importantes contingentes de mujeres, el número de hombres que viajan se incrementa a medida que se profundiza el deterioro social y económico del país, pues la búsqueda de nuevos mercados y mejores oportunidades laborales se torna una necesidad apremiante para toda la población.

Un hecho que se ha tornado visible y se ha convertido en una preocupación social es el elevado número de niñas, niños y adolescentes que permanecen en el país sin su madre o su padre o sin ninguno de sus progenitores, debido a la migración. Es así como la Encuesta EMEDINHO (2001) determina que en el año 2000, la cifra de niños y niñas que tienen a uno o a sus dos progenitores laborando en el exterior es de 150.000, superando en más de ocho veces el número de hijos e hijas (17.000) que se encontraban en esa situación en 1990.

Otro dato que alude a este problema es el que arroja la Encuesta de hogares ENEMDUR, realizada en 2005, la cual muestra que alrededor del 40% de emigrantes, tanto mujeres como hombres, han dejado a hijos e hijas menores de 18 años, al momento de emprender su proyecto migratorio.

Cuadro Nº 2

Emigrantes que dejaron hijos/as menores de 18 años según sexo

Dejaron

Hombre

Mujer

Total

hijos/as

%

%

%

61.454

39,5%

45.873

35,7%

107.327

37,8%

No

94.227

60,5%

82.473

64,3%

176.700

62,2%

Total

155.681

100,0%

128.346

100,0%

284.027

100,0%

Fuente: Fuente: INEC-SIEH, Encuesta de empleo ENEMDU, Diciembre 2005 Elaboración: Gloria Camacho – Observatorio Laboral - MTE

Algunos estudios (Carrillo 2005, Camacho y Hernández 2005) dan cuenta de los enormes costos emocionales y de los efectos que este hecho produce tanto entre los hijos e hijas como entre sus progenitores, especialmente entre las madres quienes han sido las principales delegadas y responsables de la crianza de su prole. Otra faceta de este problema son las dificultades que enfrentan las personas –principalmente abuelas, tías, hermanas, hijas– que quedan responsabilizadas del cuidado de los niños y niñas de los y las migrantes.

El predominio de jóvenes entre la población emigrante ha sido un elemento característico de todas las movilizaciones humanas desde el Ecuador hacia el extranjero. El flujo reciente no ha sido una excepción, pues según el Censo, al momento de salir del país, el 57% de emigrantes tenía entre 18 y 30 años de edad. Si el rango se amplía hasta los 40 años, el porcentaje asciende a 80, de manera que la gran mayoría personas que emigran están en la cúspide de su vida productiva y reproductiva.

La Encuesta ENEMDU (cuadro 3), confirma este hecho y nos permite ver la evolución de la edad de la población emigrante a lo largo del tiempo (1964 a 2005) y arroja algunos resultados interesantes: en la década del sesenta la edad de los emigrantes oscilaba entre los 15 y 29 años en todos los casos, en los setenta el rango se amplía hasta los 39 años, y sólo a partir de los 80 se registra la migración de niños y niñas y de personas de más de 40 años, tendencia que continúa hasta la actualidad. Estos datos reflejan el proceso de reunificación familiar que se produce con el tiempo, pues las y los emigrantes pioneros o más antiguos logran llevar a sus hijos e hijas, a su cónyuge y, en ocasiones, a su padre o a su madre.

Cuadro Nº 3

 

Población emigrante por año de partida y grupos de edad

 

Año de partida

De 0 a 14 años

De 15 a 19 años

De 20 a 29 años

De 30 a 39 años

De 40 a 49 años

De 50 o más años

Total

De 1960 a 1969

 

10,5%

89,5%

     

100,0%

De 1970 a 1979

 

14,2%

81,3%

4,5%

   

100,0%

De 1980 a 1989

12,9%

18,6%

57,0%

8,0%

3,5%

 

100,0%

De 1990 a 1995

6,5%

27,6%

45,9%

16,4%

1,9%

1,7%

100,0%

De 1996 a 2000

5,0%

12,5%

46,3%

25,2%

8,6%

2,3%

100,0%

De 2001 a 2005

5,3%

14,4%

43,0%

21,6%

10,1%

5,7%

100,0%

Total

5,4%

14,6%

45,1%

21,9%

8,8%

4,1%

100,0%

Fuente: INEC-SIEH, Encuesta de empleo ENEMDU, Diciembre 2005 Elaboración: Gloria Camacho – Observatorio Laboral - MTE

Asimismo, los datos sobre saldos migratorios de la Policía de Migración dan cuenta de que, en no pocos casos, se ha producido la reunificación familiar en un período de tiempo relativamente corto, pues entre el 2002 y el 2005 salieron y no regresaron al país 50.818 menores de 18 años. Este hecho puede explicarse por al menos dos motivos: las mayores facilidades que ofrecían los destinos preferidos de la población emigrante reciente (74% de ellos se dirigieron a España) y la alta presencia de mujeres, quienes buscarían más que los hombres la reagrupación con sus hijos/as y con su núcleo familiar. A su vez, esta tendencia a reagrupar a la familia en el país de destino que se observa en la e emigración reciente, refleja la decisión de muchos emigrantes de no retornar al país en el corto plazo.

Las oscilaciones en los datos contenidos en el cuadro 4, pueden explicarse por los cambios en la legislación migratoria en los países europeos hacia donde se dirigió el grueso de la emigración ecuatoriana. Es así como se ven cifras intermedias en 2002 y

2003 cuando se buscó llevar a los hijos/as antes de que se implementen las restricciones

de ingreso en esos países. Luego de que se inicia su aplicación (exigencia de visa) la cifra

cae vertiginosamente en 2004, pero luego se recupera y asciende debido a que para el

2005 un gran número de inmigrantes ecuatorianos/as en España logró regularizar su

estadía y, por tanto, adquirir el derecho de llevar a sus familiares. 6

6 Este derecho no es automático si no, es probable que ya se hubiesen desplazado más hijos/as de emigrantes. Entre las exigencias para llevar a su prole a España está el contar con la visa correspondiente, demostrar que se tiene medios suficientes para mantener a sus hijos/as y un lugar de vivienda propio o arrendado a su nombre, con espacio y condiciones adecuadas para los niños/as.

Cuadro Nº 4

Saldos migratorios de ecuatorianos/as menores de 18 años por año

Año

% sobre el total de saldos

2002

18.046

12,8%

2003

16.876

13,5%

2004

2.065

3,0%

2005

13.831

22,3%

Total

50.818

12,9%

Fuente: Dirección Nacional de Migración del Ecuador Elaboración: Gloria Camacho – Observatorio Laboral - MTE

2.2 Lugares de origen y destino

Una modificación relevante con respecto a los patrones migratorios previos es que la movilización hacia el exterior, deja de ser un fenómeno regional y se extiende a todo el país. Según el Censo de 2001, la Sierra sigue siendo la región con más alta emigración, tanto porque aporta con el mayor número de personas que han salido (220.395), como porque esa cifra constituye el 4% del total de la población serrana, lo que guardaría relación con el hecho de que la migración ha sido una estrategia tradicional en la región y por el efecto de las redes sociales y familiares que se han establecido y han facilitado la movilización de parientes y coterráneos.

La Costa ocupa el segundo lugar de importancia en números absolutos de emigrantes (141.311), pero tiene el porcentaje más bajo (2.3%) con respecto al total de la población regional. Si bien el número de personas que se han movilizado desde la Amazonía (14.861) sólo representa el 4% de todo el contingente humano que ha emigrado, el porcentaje con respecto al total de la población (2.7%) es alto y otorga un nuevo perfil a esta región que se ha caracterizado por ser receptora de migración interprovincial, principalmente, a partir del inicio de la explotación petrolera en los setenta.

Gráfico Nº 3

Ecuador: Migración internacional por región (%) % de migración con respecto población regional

Amazonía 2.7 4% Costa 38% 2.3 Sierra 58% 4.0
Amazonía
2.7
4%
Costa
38%
2.3
Sierra
58%
4.0

Fuente: INEC, Censo de población 2001

Otro rasgo de la migración ecuatoriana reciente es la masiva integración de la población de las ciudades, ya que el 73% de los emigrantes pertenecían al área urbana, lo que indica una sobre representación de 10 puntos con respecto al total de la población urbana del país (63.3%). Al mirar el área de residencia por sexo, se encuentra que el porcentaje de hombres(36.6%) y mujeres (36.4%) que emigran del sector urbano se distribuye de forma equitativa, mientras en el área rural predomina la emigración masculina (16.9%) sobre la femenina (10.9%), tendencia que es más pronunciada en la Sierra.

Gráfico Nº 4 Emigrantes y población nacional por área y sexo (%) 40 35 30
Gráfico Nº 4
Emigrantes y población nacional por área y sexo (%)
40
35
30
25
20
15
10
5
0
Mujeres urbanas
Mujeres rurales
Hombres urbanos
Hombres rurales
Migrantes
Pobl. nacional

Fuente: INEC, Censo de población 2001 Elaboración: Gloria Camacho – Observatorio Laboral – MTE

Otra característica de la corriente migratoria de la última década es que se dirige hacia nuevos destinos. El gráfico 5 ilustra bien el cambio producido en la tendencia, pues claramente muestra cómo Estados Unidos dejó de ser el destino preferido de la migración ecuatoriana y España ocupa dicho lugar, pues la población que hacia ella se dirige se incrementa a partir de 1995 hasta duplicar en número a la corriente que va hacia Estados Unidos. También se observa que Italia, aunque con cifras bastante menores, ha adquirido una presencia significativa como país de destino de los y las ecuatorianas.

Gráfico N° 4 Paìses de destino de emigrantes por año de partida 120% 100% 80%
Gráfico N° 4
Paìses de destino de emigrantes por año de partida
120%
100%
80%
60%
40%
20%
0%
1960 a
1970 a
1980 a
1990 a
1996 a
2001 a
1969
1979
1989
1995
2000
2005
Es tados U nidos
España
Italia
Otros país es

Fuente: INEC-SIEH, Encuesta de empleo ENEMDU, Diciembre 2005 Elaboración: Gloria Camacho – Observatorio Laboral - MTE

Al desagregar por sexo los flujos migratorios, se encuentra que los destinos preferidos de las mujeres son España e Italia, lo que se explica por los menores costos y riesgos que suponía el viaje a los países europeos, por las afinidades culturales, lingüísticas y religiosas; como también por la demanda de mano de obra femenina desde estos países, sobre todo para trabajar en el servicio doméstico, en cuidados personales, hostelería y en la agricultura, donde existía una cierta escasez en la mano de obra nativa.

2.3 Migración y pobreza

Con el fin de analizar la relación entre migración y pobreza, se han relacionado los datos sobre migración internacional que contiene el último Censo (2001), con las estimaciones de pobreza por consumo de las familias 7 , realizadas para construir los mapas de pobreza del Ecuador. (Larrea y Farrow 2004). Como se aprecia en el gráfico 6, la probabilidad de que una persona indigente emigre es muy baja, la población pobre migra en menor porcentaje que la solvente, mientras la mayor migración hacia el exterior se produce entre la población vulnerable, es decir, entre personas de los sectores medios que cuentan con un mínimo de recursos humanos y financieros para emprender su proyecto migratorio.

Gráfico N° 5

Emigrantes por condición socioeconómica

Indigente

5%

Solvente Pobre 30% 26%
Solvente
Pobre
30%
26%

Vulnerable

39%

Fuente: INEC, Censo 2001 y ECV 1998, con base en Larrea y Farrow. (CIAT 2004) Elaboración: Gloria Camacho 2006a

Al comparar la condición socioeconómica de la población total del Ecuador con la de la población emigrante, se encuentra que en este grupo existe una sub-representación de los hogares indigentes y, aunque en menor escala, de los pobres. Por el contrario, se constata una sobre-representación de las personas que pertenecen a familias vulnerables y, en mayor proporción aún, entre las familias solventes.

7 Dichas estimaciones se realizaron combinando variables comunes del Censo de 2001 y de la ECV de 1998. Las definiciones utilizadas corresponden a familias con los siguientes ingresos mensuales: indigente con ingresos menores a la canasta de alimentos, pobre con ingresos menores a la canasta básica, vulnerable con ingresos menores a 2 canastas básicas al mes, y solvente con ingresos superiores a 2 canastas básicas.

Gráfico N° 6

Composición de la población nacional y emigrante por estrato socioeconómico

100%

80%

60%

40%

20%

0%

Pobl. Total Migrantes
Pobl. Total
Migrantes
Solvente Vulnerable Pobre Indigente
Solvente
Vulnerable
Pobre
Indigente

Fuente: INEC, Censo 2001 y ECV 1998, con base en Larrea y Farrow. (CIAT 2004) Elaboración: Gloria Camacho 2006a

Al realizar el mismo análisis por área de residencia se encuentra que, entre la población solvente, casi todos los que emigran pertenecen al sector urbano. Entre las personas de las familias vulnerables también prevalece una emigración urbana, pues aproximadamente solo una de cada tres personas que emigran de este estrato pertenecen al sector rural. Además, se encontró que las personas con menos probabilidades de emigrar son las que pertenecen a familias indigentes y pobres de las ciudades. No ocurre lo mismo con la población del área rural, donde se movilizan más personas de las familias pobres, lo que se explicaría por la antigüedad de la migración del sector rural de la Sierra sur, donde los emigrantes previos facilitarían los recursos para la movilización de sus parientes y allegados.

Gráfico N° 7

Ecuador: Población emigrante por estrato socioeconómico y área de residencia

140000 120000 100000 Rural 80000 Urbana 60000 Total 40000 20000 0 Indigente Pobre Vulnerable Solvente
140000
120000
100000
Rural
80000
Urbana
60000
Total
40000
20000
0
Indigente
Pobre
Vulnerable
Solvente
Emigrantes

Fuente: INEC, Censo 2001 y ECV 1998, con base en Larrea y Farrow. (CIAT 2004) Elaboración: Gloria Camacho 2006a

El análisis para determinar la relación entre migración y pobreza, tomando en cuenta la región geográfica, confirma que es en la Sierra donde los pobres e indigentes tienen mayores posibilidades de salir, al contrario de lo que ocurre en la Costa y el Oriente que, más bien, presentan una sobre representación de las corrientes migratorias entre la población solvente y vulnerable. Una vez más se constata el impacto de las redes familiares, étnicas o regionales en el crecimiento de los flujos migratorios, pues de acuerdo con los datos del Censo se prueba la existencia de una relación directa entre los años de permanencia en el exterior y el número de parientes emigrados.

Cuadro N° 5

 

Condición socioeconómica de la población nacional y de la población emigrante por región (%)

 
 

Indigente

Pobre

Vulnerable

Solvente

REGIÓN

Pobl. total

Emigrante

Pobl. total

Emigrante

Pobl. total

Emigrante

Pobl. total

Emigrante

Costa

12.0

3.0

45.4

24.7

31.4

42.1

11.2

30.2

Sierra

15.4

6.4

33.4

26.4

31.4

36.0

19.9

31.2

Oriente

18.6

3.1

46.8

31.3

27.7

43.8

7.0

21.7

Total

14.0

5.2

39.6

26.1

31.2

38.3

15.3

30.4

Fuente: INEC Censo 2001 y ECV 1998, con base en Larrea y Farrow. (CIAT 2004) Elaboración: Gloria Camacho 2006a

Por lo expuesto, es posible sostener que la mayor emigración internacional se produjo entre personas de los hogares medios bajos de los centros urbanos, que fueron los más golpeados por la crisis que vivió Ecuador al cerrar el siglo, quienes no han sido objeto de ninguna política para paliar el deterioro de sus ingresos y de sus condiciones de vida, y no ven perspectivas en el país. A la vez son sectores que pueden disponer a los recursos indispensables para emprender su éxodo hacia el extranjero.

Por otro lado, el análisis diferenciado de la condición socioeconómica de las mujeres y de los hombres emigrantes, permitió conocer que el origen de la migración masculina es más pobre que la femenina, lo que concuerda con la mayor migración de hombres del sector rural de la Sierra Sur que pertenecen a familias de escasos recursos, campesinas o vinculadas a la actividad agrícola; pero que pueden acceder a la migración gracias al apoyo de emigrantes previos de sus comunidades. Por el contrario, entre la población vulnerable y solvente, que son los estratos con mayor migración y que pertenecen básicamente al sector urbano, se encuentra una mayor presencia de mujeres.

Cuadro N° 6

 

Población emigrante por sexo y por condición socioeconómica (%)

 

SEXO

Indigente

Pobre

Vulnerable

Solvente

Hombres

5.9

27.7

37.9

28.4

Mujeres

4.3

24.1

38.8

32.8

Total

5.2

26.1

38.3

30.4

Fuente: Censo 2001 y ECV 1998, con base en Larrea,y Farrow. (CIAT 2004) Elaboración: Gloria Camacho 2006a

2.4 Nivel educativo de la población emigrante

De las fuentes de datos disponibles, sólo la reciente Encuesta de hogares (ENEMDUR 2005) ofrece información sobre los niveles educativos de la población emigrante, confirmando algunos cálculos previos y la hipótesis de que quienes se desplazan hacia el extranjero tienen una escolaridad relativamente alta para la media nacional. 8

Cuadro Nº 7

 

Nivel educativo de emigrantes por sexo

 
 

Hombre

Mujer

Total

NIVEL EDUCATIVO

%

%

%

Ninguno/centro alfabetización

2843

1,8%

1707

1,3%

4550

1,6%

Primaria*

54349

34,2%

33770

25,7%

88119

30,4%

Secundaria**

73129

46,0%

71706

54,7%

144835

49,9%

Superior no universitaria

4023

2,5%

2848

2,2%

6871

2,4%

Universitaria

23978

15,1%

21145

16,1%

45123

15,6%

Post-grado

526

0,3%

0

 

526

0,2%

Total

158848

100,0%

131176

100,0%

290024

100,0%

Fuente: INEC, Encuesta de hogares ENEMDUR, diciembre 2005

*Agrupa las variables “primaria” y “educación básica” **Agrupa las variables “secundaria” y “educación media” Elaboración: Gloria Camacho – Observatorio Laboral – MTE

Los datos sobre la escolaridad de mujeres y hombres emigrantes sugieren una pérdida de capital humano para el Ecuador, en tanto se desplazan personas en las que ha invertido el país y que tienen un nivel educativo bastante alto para el contexto nacional 9 . Además, su formación y sus capacidades estarían siendo subutilizadas en los países de destino donde suelen insertarse en trabajos de bajo estatus, como son el servicio doméstico, los cuidados personales, la construcción, la hostelería.

8 Camacho 2006a y 2006b. 9 Desgraciadamente la Encuesta ENEMDUR no especifica el número de años cursados en cada nivel educativo, por lo que no se puede hacer una comparación precisa con los datos nacionales, pero se puede inferir ese mayor nivel educativo si, por ejemplo, vemos que sólo el 22.3% de la población del país ha concluido la secundaria.

3. MIGRACIÓN Y EMPLEO

3.1 Evolución reciente del empleo en el Ecuador

El Ecuador no ha sido ajeno a los cambios ocurridos en el escenario internacional con relación al mercado de trabajo, a la nueva organización de las fuerzas productivas y a los requerimientos de la globalización económica que ha planteado como imperativo para la competitividad y el crecimiento, la implementación de políticas neoliberales. Siguiendo esa lógica el país, durante los últimos 20 años, el país abandonó el modelo de industrialización vía la sustitución de importaciones, el proteccionismo y la promoción de

las exportaciones, para entrar en un proceso de liberalización comercial y desregulación de

la economía nacional.

En lo que respecta al mercado laboral, la adopción de la economía de mercado como eje rector de la política económica del país, ha conducido a que el Estado ecuatoriano impulse procesos de privatización, desregulación y flexibilización laboral, con el consecuente incremento del trabajo informal, del autoempleo, del trabajo no remunerado

y

de subsistencia, todos ellos elementos que han dejado a los trabajadores sin protección

y

los ha obligado a trabajar en condiciones de creciente precariedad.

Si, además, tomamos en cuenta que la aplicación de las políticas de ajuste estructural en

el Ecuador, iniciadas en 1982, no logró reactivar la economía y produjo un crecimiento

de apenas el 5% en el lapso de 22 años; que desde ese mismo año existe un estancamiento del ingreso por habitante; que la fuerza laboral ha crecido constantemente en el país; y, que la apertura comercial y el cambio tecnológico desplazan mano de obra por capital; el resultado es un permanente desempleo, un alto subempleo o trabajo informal que se ha ido institucionalizando en el contexto de una economía frágil, que no ha logrado reactivar la producción ni generar empleo o fuentes de ingreso para una gran parte de los trabajadores ecuatorianos.

A estos factores hay que añadir que, históricamente, el empleo en el Ecuador no ha tenido

un buen desempeño, que el desempleo ha tenido un carácter estructural y que sólo un bajo porcentaje de la PEA ha estado adecuadamente empleada. La conjunción de todos estos elementos ha favorecido el permanente deterioro del mercado de trabajo y la limitación de oportunidades para la población trabajadora. Ejemplo de ello es el declive

de la población asalariada en la PEA. En el gráfico 19 se aprecia que en el sector urbano, entre 1974 y 2001, el porcentaje de trabajadores asalariados baja casi 17 puntos y, que en

el sector rural el descenso es del 8.2% en dicho período.

Gráfico N° 8

Ecuador: Evolución de la población asalariada en la PEA (%) 80 70 67.2 65.7 60
Ecuador: Evolución de la población asalariada en la PEA (%)
80
70
67.2 65.7
60
55.1
Asalariados en
50
50.9
PEA Urbana
40
40.1 38.5
Asalariados en
33.7
31.9
30
PEA Rural
20
10
0
1974
1982
1990
2001
Año

Fuente: Larrea, C. (2004c) con base en INEC y Censos de población 1974, 1982, 1990 y 2001 Elaboración: Gloria Camacho 2006a

Un análisis en el tiempo de varios indicadores con respecto al mercado laboral, permiten constatar la clara disminución de la calidad del empleo en el Ecuador. Los datos del cuadro 5 muestran el declive del empleo adecuado en los últimos 14 años y el incremento del empleo informal y del desempleo. Se aprecia, además, que todos los indicadores presentan un marcado deterioro en el año de mayor profundización de la crisis ecuatoriana (1999) y que, si bien hay una cierta recuperación posterior, los indicadores para el año 2004 no sólo no han mejorado con respecto a 1990, sino que la informalidad y el desempleo se han acentuado, mientras el empleo adecuado ha disminuido en 4 puntos. Si se toma en cuenta que en el período analizado emigró del país alrededor del 20% de la PEA, la persistencia de un alto desempleo es preocupante y muestra que no ha existido una reactivación productiva en el país. A esta situación se suma la brusca caída de los salarios reales en todos los sectores, un factor que dejó sin incentivos a la población trabajadora e hizo que gran parte de ella decidiera buscar mejores opciones laborales fuera del país.

Cuadro N° 8

 

Ecuador: Distribución de la PEA 1990 – 2004

 

Año

Empleo adecuado

Subempleo

Empleo informal

Desempleo

1990

38.2

15.8

39.3

6.7

1999

28.1

21.3

35.4

15.2

2004

34.8

11.3

43.3

10.6

Fuente: INEC, Encuestas de empleo, desempleo y subempleo. Varios años Elaboración: Gloria Camacho 2006a

Así, al comparar el porcentaje de emigrantes que han salido del país, con las tasas de desempleo urbano por rangos de edad, entre 1998 y 2000, se encuentra que existe una relación consistente entre las dos variables y que siguen la misma tendencia.

Gráfico N° 8

Ecuador: Tasa de desempleo, % de emigración por edad 90 75 60 45 30 15
Ecuador: Tasa de desempleo, % de emigración
por edad
90
75
60
45
30
15
0
0 a 9
10 a 14
15 a 19
20 a 29
30 a 39
40 a 49
50 a 59
60 a 69
70 o
más
Años
% Emigrantes
Tasa de desempleo

Fuentes: INEC, Censo 2001 - BCE-PUCE Encuesta del mercado laboral ecuatoriano 1998-2001 Elaboración: Gloria Camacho 2006a

En el gráfico se observa que esta relación es más fuerte en ciertos rangos de edad, por ejemplo, los emigrantes de 20 a 29 años constituyen el 44% de quienes han viajado al extranjero y la tasa de desempleo para ese grupo de edad es de casi el 40%. También hay cercanía entre el 25.2% de emigrantes y el 18.9% de desempleo en el grupo de entre 30 y 39 años. Si bien las tasas de desempleo presentan niveles altos entre los menores de edad, el porcentaje de migración en esos rangos no es equivalente sino menor, lo que se explica por las mayores dificultades que encontraría este grupo para desplazarse y encontrar trabajo en los países de destino, como también porque las familias evitarían poner en riesgo a los menores y preferirían invertir en el viaje de una persona adulta.

3.2 Género y empleo

Al realizar un análisis diferenciado por sexo del empleo en el país, se encuentra que las mujeres enfrentan una serie de desventajas y que éstas se acentuaron con la crisis que afectó al país al cerrar el pasado siglo. Sin duda, dicha situación arroja luces para explicar algunas de las causas de la abultada migración femenina en ese período.

En un análisis a partir de la Encuesta del mercado laboral ecuatoriano (BCE-PUCE), se encuentra que mientras el desempleo masculino tuvo su cúspide alrededor del 12%, la cifra fue casi duplicada por las mujeres, pues la tasa de desempleo llegó al 22% en 1999, año en que la crisis económica del país alcanzó su clímax, aunque como muestra el gráfico 9, la participación femenina en el desempleo abierto fue muy alta desde el inicio de este período, lo que obedecería a la estrategia de los hogares de tratar de mejorar sus ingresos a través de la inserción laboral de las mujeres. Se observa también que, a pesar del enorme éxodo de mujeres hacia el extranjero y de cierta estabilización económica ocurrida en el nuevo milenio, las tasas de desempleo femenino no disminuyeron, ya que apenas lograron volver a los niveles previos al desencadenamiento de la crisis.

Gráfico N°9

%

Desempleo en Quito, Guayaquil y Cuenca por sexo: 1998 - 2003 25 20 Mujeres 15
Desempleo en Quito, Guayaquil y Cuenca por sexo: 1998 - 2003
25
20
Mujeres
15
10
Hombres
5
0
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004

Año

Fuente: Banco Central del Ecuador – PUCE, Encuesta del mercado laboral ecuatoriano Elaboración: Gloria Camacho 2006a

También durante la crisis se encuentra que la caída del empleo adecuado es más pronunciada entre las mujeres, que la desocupación por cesantía es mayor entre ellas, que se ven obligadas a emplearse en condiciones precarias para no poner en riesgo la supervivencia personal y familiar, por lo que el empleo adecuado es más bajo entre las mujeres, mientras el subempleo predomina entre ellas (gráfico 10).

Gráfico N° 10

%

Subempleo en Quito, Guayaquil y Cuenca por sexo: 1998 - 2003 80 70 Mujeres 60
Subempleo en Quito, Guayaquil y Cuenca por sexo: 1998 - 2003
80
70
Mujeres
60
50
Hombres
40
30
20
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004

Año

Fuente: Banco Central del Ecuador – PUCE, Encuesta del mercado laboral ecuatoriano. Elaboración: Gloria Camacho 2006a

En síntesis, desde la perspectiva de género, se constata que la crisis ecuatoriana de finales de los noventa afectó particularmente a las mujeres y acentuó las brechas de género en el mercado laboral, lo que permite afirmar que el deslucido desenvolvimiento del empleo para las mujeres urbanas ecuatorianas y la profundización de las asimetrías de género en este ámbito, serían factores claves para explicar su masiva presencia en la última ola migratoria hacia el extranjero, sin olvidar otros condicionantes de género que ayudan a explicar su periplo, tal como se indicó en el primer acápite.

3.3 Inserción laboral en origen y en destino

El punto de partida para analizar la trayectoria laboral de las mujeres y de los hombres emigrantes, es la información sobre las actividades que realizaban en el Ecuador y las que actualmente realizan en el país de residencia. Los resultados expuestos en el cuadro 9 muestran, en primer lugar, que el porcentaje de personas que se dedican a trabajar es mayor en el país de destino que en el de origen, siendo esta tendencia más marcada entre las mujeres (sube 30 puntos) que entre los hombres (15 puntos). Esta elevada incorporación al mercado laboral junto a la dramática disminución (de 16,5% a 1,3%) de mujeres desempeñándose como amas de casa, simplemente responde a que la principal motivación de su viaje que fue ir a trabajar. Se trata de un objetivo que se convierte en imperativo en el país de destino, pues les urge laborar para pagar la deuda adquirida y porque en un contexto ajeno no tienen otra manera de asegurar su sobrevivencia. De ahí que, sobre todo en la fase de llegada, los y las emigrantes acepten realizar cualquier actividad y exijan poco en cuanto a condiciones laborales y a remuneración.

Cuadro Nº 9

 

Actividad de emigrantes en país de origen y de destino por sexo

 

ACTIVIDAD

Hombre

Mujer

Total

Origen

Destino

Origen

Destino

Origen

Destino

Trabajar

73,1%

86,1%

52,0%

79,4%

63,6%

83,1%

Trabajar y estudiar

3,3%

s/d

4,6%

s/d

3,9%

s/d

Estudiar

20,3%

10,4%

23,7%

8,2%

21,8%

9,4%

Ama de casa

0,6%

1,4%

16,0%

1,9%

7,6%

1,6%

Buscar trabajo

2,0%

0,4%

3,1%

9,2%

2,5%

4,4%

Otro/NS

0,7%

1,8%

0,6%

1,2%

0,6%

1,5%

Total

100,0%

100,0%

100,0%

100,0%

100,0%

100,0%

Fuente: INEC-SIEH, Encuesta de empleo ENEMDU, Diciembre 2005 s/d: sin datos porque la encuesta no preguntó esta opción en los países de destino Elaboración: Gloria Camacho - Observatorio Laboral - MTE

De otro lado, el cuadro muestra que la mayor incorporación al mercado de trabajo ha ido en detrimento de los estudios, pues el porcentaje de quienes se dedicaban a esta tarea en Ecuador se disminuye a la tercera parte en los países de destino. Al cruzar esta información por grupos de edad, se ve que la gran mayoría de quienes se dedican a estudiar en los países de destino son menores de 19 años, por tanto se trata de hijos e hijas de emigrantes. El grupo de edad que más abandona los estudios es el conformado

por personas de entre 20 y 24 años, es decir quienes realizaban cursos post-secundarios o asistían a la universidad. Una investigación de campo permitió conocer que las estudiantes universitarias que emigraron lo hicieron con el fin de ahorrar durante un tiempo para ahorrar y posteriormente concluir sus estudios, cosa que no ocurrió entre ninguna de las entrevistadas. (Camacho 2006b).

Hay que destacar, también, que el porcentaje de migrantes que buscaban trabajo en Ecuador era muy bajo, lo que confirma que además de los estudiantes, quienes viajaron eran más bien personas que tenían trabajo, sino que al ser precario y mal remunerado, hizo que la gente buscara otras alternativas para mejorar sus condiciones de vida. Un punto que es necesario destacar es el porcentaje de mujeres (9.2%) que se encuentran buscando trabajo en el país de destino, lo que podría obedecer a una cierta saturación del mercado laboral como también a razones de género. En la investigación de campo mencionada, se observó que cuando las mujeres tienen hijos/as o han llevado a su prole, enfrentan la dificultad de conciliar el trabajo productivo con el reproductivo y, en ocasiones, se quedan sin trabajo. Este es un aspecto que demanda una mayor investigación en el futuro.

Categoría de ocupación

El análisis comparativo entre la categoría ocupacional que tenía esta población antes y después de emigrar, encuentra algunos cambios relevantes. Por razones inherentes a su condición de inmigrantes que permanecen mucho tiempo en situación irregular, se ve (cuadro 10) que en los países receptores disminuye el porcentaje de hombres y mujeres que laboran para los gobiernos, a la vez que se incrementa el porcentaje de personas que trabajan en el sector privado. Los datos muestran que mucho más hombres (13,8%) que mujeres (2,8%) eran peones o jornaleros en sus comunidades de origen, y que estos porcentajes disminuyen en el país de destino, pues la gran mayoría se han instalado en centros urbanos o, como es el caso de España, el trabajo agrícola fue la puerta de entrada al mercado de dicho país para luego buscar ubicarse en otras ocupaciones.

Cuadro Nº 10

Categoría de ocupación de emigrantes en país de origen y destino por sexo

 

CATEGORÍA DE OCUPACIÓN

Hombre

Mujer

Total

Origen

Destino

Origen

Destino

Origen

Destino

Empleado/a u obrero/a de Gobierno

8,3%

3,1%

9,9%

2,0%

8,9%

2,6%

Empleado/a u obrero/a privado

46,1%

77,9%

51,4%

60,3%

48,1%

70,2%

Empleado/a u obrero/a maquila o terceriz.

0,3%

 

0,3%

 

0,3%

 

Jornalero/a o peón

13,8%

8,9%

2,8%

2,0%

9,7%

5,9%

Patrono/a o socio/a

2,6%

1,1%

1,4%

1,0%

2,1%

1,1%

Cuenta propia

23,0%

6,0%

19,3%

2,6%

21,6%

4,5%

Trabajador/a familiar no remunerado/a

5,7%

0,1%

6,9%

0,3%

6,1%

0,2%

Empleado/a doméstico/a

0,1%

2,9%

8,0%

31,8%

3,1%

15,5%

Total

100,0%

100,0%

100,0%

100,0%

100,0%

100,0%

Fuente: INEC-SIEH, Encuesta de empleo ENEMDU, Diciembre 2005 Elaboración: Gloria Camacho - Observatorio Laboral - MTE

Otro cambio notorio es la brusca disminución del porcentaje de personas que laboraban por cuenta propia antes de su migración, con respecto a quienes trabajan de esa manera en los países donde actualmente residen. Esta situación responde, por un lado, a que la estructura del empleo en los países de destino es más asalariada y, por otro, a la dificultad de emprender en una actividad por cuenta propia sin contar con la documentación necesaria para ello, como es el caso de la mayoría de inmigrantes que no tenían regularizada su estadía.

La demanda de trabajadores, sobre todo mujeres, para el servicio doméstico se traduce en el hecho de que el 31,8% de las inmigrantes se encuentren en esta categoría, lo que significa un incremento de 4 veces con respecto a su inserción laboral previa. Aunque el porcentaje es pequeño (3%), no deja de ser interesante ver que también los hombres tienen su presencia en esta categoría, lo que significa un cambio con respecto a su inserción en este sector, donde apenas el 0,1% laboraba como empleado doméstico. Al mirar la inserción por rama de actividad de las mujeres en los países de destino, se encuentra que un porcentaje mayor aún (42,1%) se ubica en el servicio doméstico; pues aunque no se empleen directamente en un hogar, siguen realizando actividades de este tipo, solo que contratadas por empresas que ofrecen servicios de limpieza o similares. Aunque en proporción mucho menor, la segunda rama de actividad de las inmigrantes es en hoteles y restaurantes (12,4%), seguida por la industria manufacturera (9,1%) y por el comercio (8,6%). En cambio en el Ecuador su principal participación en el mercado era en primer lugar en el comercio (22,7%), seguida por el servicio doméstico (12,3%), la industria manufacturera (11%) y la agricultura (10,2%)

Cuadro Nº 11

Emigrantes ecuatorianos/as según rama de actividad en país de destino por sexo

RAMA DE ACTIVIDAD

Hombres

Mujeres

Total

Agricultura, ganaderia, caza y silvicultura, pesca

9,1%

3,8%

6,9%

Explotacion de minas y canteras

0,3%

 

0,2%

Industrias manufactureras

14,2%

9,1%

12,0%

Suministros de electricidad, gas y agua

0,3%

 

0,2%

Construccion

28,9%

1,6%

17,1%

Comercio al por mayor y al por menor

9,4%

8,6%

9,1%

Hoteles y restaurantes

9,8%

12,4%

10,9%

Transporte, almacenamiento y comunicaciones

3,6%

1,1%

2,5%

Intermediacion financiera

0,3%

1,0%

0,6%

Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler

2,8%

2,8%

2,8%

Administracion publica y defensa

0,2%

 

0,1%

Enseñanza

0,8%

1,8%

1,2%

Actividades de servicios sociales y de salud

1,9%

5,5%

3,5%

Otras actividades comunitarias sociales y personales

2,3%

2,4%

2,3%

Hogares privados con servicio domestico

3,8%

42,1%

20,4%

No declarado

12,3%

7,8%

10,3%

Total

100,0%

100,0%

100,0%

Fuente: INEC-SIEH, Encuesta de empleo ENEMDU, Diciembre 2005 Elaboración: Gloria Camacho - Observatorio Laboral - MTE

En el cuadro anterior se aprecia claramente las diferencias de género en la inserción laboral en los países de destino de la migración ecuatoriana. Así, se aprecia que los hombres trabajan mayoritariamente en la construcción (28,9%) y en las industrias manufactureras (14,2%). Hay un rubro importante (9,1%) de hombres laborando en la agricultura, aunque esta cifra es muy inferior a la que presentaba esta población en su lugar de origen, donde el 23,5% se situaban en esta rama de actividad.

Al examinar el grupo de ocupación de la población emigrante antes de su partida y la actual en los países de destino (cuadro 12), vemos que la mayor parte, sobre todo las mujeres (58,9%) se ubican en el grupo de trabajadores/as no calificados; también se encuentra el porcentaje de mujeres que laboran como empleadas de oficina se reduce a la mitad y que el porcentaje de mujeres que se ubican como técnicas o profesionales se disminuye casi 4 veces. Estos indicadores muestran que si bien las emigrantes pueden acceder a mejores ingresos en los países de residencia actual, su inserción se da en trabajos de menor prestigio y que, probablemente, su formación y sus capacidades son subutilizadas.

Cuadro Nº 11

Grupo de ocupación de emigrantes en país de origen y destino según sexo

GRUPO DE OCUPACIÓN

Hombre

Mujer

Origen

Destino

Origen

Destino

Miembros poder ejecutivo y personal directivo administ.

1,5%

0,6%

2,2%

0,4%

Profesionales científicos e intelectuales

5,2%

2,1%

6,3%

3,4%

Técnicos y profesionales del nivel medio

5,3%

3,8%

9,9%

2,7%

Empleados de oficina

2,6%

1,8%

13,4%

6,1%

Trabajadores servicios, comercio y mercado

13,2%

14,1%

28,6%

21,5%

Agricultores y trab. calificados agropecuarios y pesca

11,9%

2,8%

6,8%

1,0%

Oficiales, operarios y artesanos de artes mecánicas

24,1%

29,8%

8,0%

5,4%

Operadores de instalaciones, máquinas y montadores

10,9%

7,8%

0,6%

0,5%

Trabajadores no calificados

24,2%

37,3%

24,1%

58,9%

Miembros de las Fuerzas Armadas

1,0%

     

Total

100,0%

100,0%

100,0%

100,0%

Fuente: INEC - SIEH, Encuesta de empleo ENEMDU, diciembre 2005. Elaboración: Gloria Camacho – Observatorio Laboral – MTE

En el caso de los hombres, además del incremento del porcentaje de trabajadores no calificados, se observa una fuerte disminución, del 11,9% al 2,8%, entre aquellos que eran agricultores o se desempeñaban como trabajadores calificados agropecuarios o de pesca en su lugar de origen. Igual tendencia se observa entre las mujeres, lo que refleja que entre la población emigrante se ha producido un proceso de “urbanización” de la fuerza laboral de origen rural o que se dedicaba a tareas agrícolas, pues el 23,5% de hombres pertenecían a esta rama antes de emigrar.

Es importante resaltar que la inserción laboral de la población inmigrante se va modificando de acuerdo con el tiempo de estadía en el país de destino y, sobre todo, con la obtención de “papeles” o regularización de su residencia. En ese sentido, se encuentra que sobre todo se ubican en los peldaños más bajos del mercado laboral, los inmigrantes recién llegados; pues a medida que se produce el asentamiento en el nuevo entorno hombres y mujeres inmigrantes pueden realizar otro tipo de trabajo o, al menos, mejorar las condiciones en que lo realizan (mejorar ingresos, disminuir la carga horaria, contar con seguridad social, tener contrato y beneficios). 10

4. IMPACTO DE LAS REMESAS

En forma paralela al aumento de la migración internacional, se han incrementado con rapidez las remesas enviadas por emigrantes ecuatorianos de ambos sexos que residen en otros países, convirtiéndose en la segunda fuente de divisas de Ecuador, sólo superada por los ingresos provenientes de la exportación petrolera. El impacto de las remesas en la economía nacional ha sido fundamental: han sido prioritarias como soporte de la dolarización adoptada por el Ecuador en el año 2000; han actuado como medio para equilibrar la balanza de pagos; se han constituido en una fuente de divisas esencial para aliviar el servicio de la deuda externa; han ayudado a contrarrestar los efectos de la disminución del gasto social en el país; y, han contribuido a evitar un mayor empobrecimiento de los hogares que fueron afectados por la crisis y por el deficiente desempeño de la economía ecuatoriana.

Gráfico Nº 11

Ecuador: Ingresos por remesas de migrantes por año ( Millones de dólares) 2700 2400 2100
Ecuador: Ingresos por remesas de migrantes por año ( Millones de dólares)
2700
2400
2100
1800
1500
1200
900
600
300
0
1993
1994 1995
1996
1997 1998
1999 2000
2001
2002
2003
2004 2005
2006

Año

Fuente: Banco Central del Ecuador. Boletines estadísticos varios años Elaboración: Gloria Camacho

10 Este hecho ha podido ser constatado empíricamente por la autora en la investigación de campo realizada (Camacho 2006b)

Como se observa en el gráfico 11, después del abrupto incremento que experimentaron las remesas en la década anterior, sus altos montos se han mantenido estables en lo que va del presente siglo e, incluso, muestran una tendencia ascendente, lo que estaría relacionado con la persistencia de importantes flujos migratorios hacia el exterior. Es

necesario considerar que a medida que la población migrante paga la deuda adquirida para viajar o logra llevar a sus familiares al extranjero, éstas tienden a disminuir. Según la Encuesta ENEMDU (diciembre 2005), que recoge información de emigrantes que viajaron al exterior desde los años sesenta, solo el 41% de la población emigrante envió dinero a sus familias en el mes anterior a la encuesta y un porcentaje menor aún (31,7%) lo hizo en el año precedente. Si bien no se conocen las razones por las que los y las emigrantes no envían dinero a sus familiares, éstas pueden ser muy diversas: dejaron de hacerlo porque ya reunificaron a la familia en el extranjero; ya terminaron de pagar la deuda y no tienen compromisos en el Ecuador; no tienen interés de ahorrar o invertir en

el país; han roto sus lazos afectivos con su comunidad de origen; o, lo más grave, porque

abandonaron la responsabilidad de la manutención de su prole.

Este hecho resulta preocupante en los casos de hogares con niños, niñas y adolescentes que dependen de los recursos de sus progenitores que emigraron. De acuerdo con los datos de la encuesta analizada, el 60% de emigrantes que dejaron hijos/as menores de 18 años continúan enviando remesas; no así el 40% restante. Aunque es probable que una porción de ellos haya retornado al país o reagrupado a la familia en su lugar de residencia, es indudable que existe un importante número de menores y de personas a

cargo de su cuidado, enfrentando una grave situación. Innumerables reportajes de prensa

y algunos estudios (Camacho y Hernández 2005a y 2005b, Herrera y Carrillo 2005) dan

cuenta de este problema y de la desprotección en que se encuentran dichos hogares, con el agravante de que no pueden apelar a un recurso legal, o de otra índole, para exigir la “pensión de alimentos” para estos niños, niñas o adolescentes.

Cuadro Nº 12

Envío de remesas en último mes por sexo

 

Envío remesas

Hombre

Mujer

Total

Sí enviaron

44,3%

37,0%

41,0%

No enviaron

55,7%

63,0%

59,0%

Total

100,0%

100,0%

100,0%

Fuente: INEC-SIEH, Encuesta de empleo ENEMDU, Diciembre 2005 Elaboración: Gloria Camacho - Observatorio Laboral - MTE

De acuerdo con una investigación realizada a nivel nacional por el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), alrededor de un millón de personas en Ecuador, recibe remesas de sus parientes que residen fuera del país. Las altas cifras que se remesan hacia el país, son enviadas mediante de miles de transacciones de montos pequeños, sostiene el estudio. La encuesta ENEMDU arroja resultados que corroboran dicha afirmación, tal como reporta el cuadro siguiente.

Cuadro Nº 13

Montos de remesas enviados en último mes por sexo

MONTO en dólares

Hombre

Mujer

Total

Menos de 100

16,0%

16,1%

16,0%

De 101 y 150

32,6%

38,5%

35,0%

De 151 y 200

18,5%

12,2%

15,9%

De 201 y 400

16,5%

14,7%

15,7%

De 401 y 600

9,0%

8,5%

8,8%

De 601 y 900

3,8%

2,5%

3,3%

Más de 900

3,5%

7,6%

5,2%

Total

100,0%

100,0%

100,0%

Fuente: INEC-SIEH, Encuesta de empleo ENEMDU, Diciembre 2005 Elaboración: Gloria Camacho - Observatorio Laboral - MTE

Los datos muestran que las transferencias de dinero hechas por la población migrante no tienen montos muy altos, pues más del 50% de los envíos recibidos por los hogares de en el último mes (noviembre 2005) han sido de menos de 150 dólares, que una tercera parte oscila entre los 151 y 400 dólares, y que en iguales porcentajes (8,8%) están los emigrantes que habían enviado entre 401 y 600 dólares o que sobrepasaron esa cifra. Se trata, principalmente, de dinero para consumo básico de los hogares, destinado a garantizar la subsistencia familiar y que poco permite el ahorro o la inversión, tal como reflejan las respuestas sobre el uso que se da a las remesas.

Cuadro Nº 14

Uso de las remesas enviadas por la población migrante*

 

Nº de

% por

Usos

remitentes

remitentes

Manutención hogar

32.357

40,3%

Salud

16.787

20,9%

Educación

10.299

12,8%

Compra de muebles

1.436

1,8%

Construcción de vivienda

4.046

5,1%

Compra casa hecha

68

0,1%

Compra de terreno

491

0,6%

Compra de vehículo

184

0,2%

Pago deuda

5.643

7,0%

Ahorro

4.875

6,1%

Otro

3.140

3,9%

Negocio

911

1,2%

Total

80.237

100,0%

Fuente: INEC-SIEH, Encuesta de empleo ENEMDU, Diciembre 2005 Elaboración: Gloria Camacho - Observatorio Laboral - MTE *Se recogen las 4 respuestas sobre el uso de remesas en el último año

El impacto de las remesas no sólo se reduciría a impedir que las familias se ubiquen por debajo de la línea de la pobreza, sino que permitirían mejorar las condiciones de salud de sus integrantes, tanto por el dinero que se envía con ese fin (casi siempre atención de enfermedades y emergencias médicas) como porque una mejora en la dieta producirá un mayor bienestar. En el cuadro 14 se aprecia que si bien el 5.7% de los envíos son para la construcción o adquisición de viviendas o de terrenos; éste no tiene tanta relevancia. Es posible que, en parte, esto se deba a que cada vez más migrantes estén asentándose de forma definitiva en su nuevo destino y que sea allí donde adquieren alguna propiedad, para lo cual hay cierta facilidad, en tanto existen políticas orientadas a retener los recursos en dichos países y a que es posible acceder a créditos para vivienda. 11 La inversión productiva de las remesas es muy escasa, pues a la pregunta específica al respecto, sólo el 1,1% dijeron haber destinado sus recursos para algún negocio. De ellos, menos de la tercera parte dice haber instalado un negocio nuevo, mientras el resto (72%) indica que esos recursos se destinaron a mejorar o ampliar negocios o emprendimientos previos. (ENEMDU, diciembre 2005)

Por otra parte, la disminución del desempleo como efecto de la migración se explica tanto por la ausencia de una parte significativa de la PEA, como por el dinero de las remesas que de una u otra manera han contribuido a reactivar las economías locales (construcción, comercio, servicios), sobre todo en las zonas de mayor y más antigua migración. Es el caso de Cuenca, capital de Azuay, la cual presenta un mejor desempeño económico y un desempleo inferior al de Quito y Guayaquil, que arroja la Encuesta del mercado laboral que se realiza en las tres ciudades. Un estudio realizado por Espinosa (2001) en Ecuador demostró que las remesas provocan en quienes cuentan con este recurso, el efecto de disminuir su participación en el mercado de trabajo, en comparación con quienes no reciben remesas.

Los efectos de las remesas en el mercado de trabajo también se diferencian por género. Según Espinosa (2001), suele producirse una disminución del esfuerzo laboral de los receptores hombres de remesas ya que, al parecer, los trabajadores que reciben remesas acortan sus jornadas habituales de trabajo. Este hallazgo coincide con lo reportado por un estudio de Gregorio Gil (1998) sobre la migración de mujeres dominicanas a Madrid, quien encuentra que no pocos hombres (en ese caso del sector rural) que reciben las transferencias de dinero, han abandonado sus trabajos o no intentan realizar actividades remuneradas. Todos estos aspectos deberán ser considerados en los programas y políticas que busquen potenciar el uso de las remesas y activar iniciativas productivas.

En suma, las remesas han contribuido en forma definitiva a lograr un mejor desempeño de la economía ecuatoriana en los últimos años, como también a asegurar la supervivencia o a mejorar las condiciones de vida de muchas familias. Si bien la mayor parte de remesas enviadas se utilizan para la manutención del grupo familiar y para el consumo, éstas pueden ser una oportunidad y un potencial aprovechado con fines productivos. Pero también las remesas han tenido un impacto no siempre positivo, pues modificado prácticas comunitarias y culturales ancestrales de gran valor para su entorno,

11 El INE de España reporta sobre esta tendencia y, también la autora pudo constar este hecho durante la investigación de campo que realizó en este país en 2006.

y han dado origen a algunos problemas sociales que requieren ser investigados con mayor detenimiento: aparición de pandillas juveniles, pérdida de interés por el estudio o esfuerzo, conflictos al interior de las familias y de las comunidades. En otros casos, el no envío de dinero para los hijos e hijas de los emigrantes es un grave problema social, emocional y económico para dichos hogares. En definitiva, la migración internacional y las remesas tienen un impacto diverso y dan cuenta de la enorme complejidad que supone el fenómeno migratorio.

5. INMIGRACIÓN HACIA EL ECUADOR

5.1 Antecedentes históricos

En la historia del Ecuador, la primera inmigración relevante fue la llegada de los españoles, tanto en términos numéricos como por los impactos que ésta tuvo en la vida de sus habitantes y en la definición y características de la nación ecuatoriana. A diferencia de los países del Cono Sur (Argentina, Brasil, Uruguay y Chile), que promulgaron leyes, impulsaron políticas y tuvieron una enorme inmigración europea durante el siglo XIX e inicios del XX, el Ecuador en ese período no recibió ninguna inmigración significativa ni tuvo una política con esa finalidad.

Las inmigraciones internacionales hacia el Ecuador fueron muy pequeñas y se produjeron ya avanzado el siglo veinte. El primer grupo significativo que llegó fue de la población judía, que se desplazó hacia América como resultado de la persecución que sufrió durante la Segunda Guerra Mundial, colectivo que ejerció impacto en la incipiente clase empresarial ecuatoriana. Hubo también un flujo de población de origen árabe que no fue muy relevante en términos numéricos, pero que cualitativamente produjo efectos en el país, en tanto se incorporó y adquirió protagonismo dentro de la clase política del país.

En la década del setenta el Ecuador recibió un flujo importante de personas de nacionalidad chilena y argentina, que llegaron al país como resultado del conflictivo escenario político que vivieron los países del Cono Sur y del establecimiento de represivas dictaduras en la región. Sin embargo su presencia fue transitoria, pues en cuanto se inició la apertura política y sus países de origen les ofrecieron garantías, la mayoría emprendieron el retorno. Sólo permaneció en el país un grupo reducido de estos colectivos que llegaron como exilados.

5.2 La inmigración en los censos de 1990 y 2001

El número de personas nacidas en el extranjero y que han sido censadas en el Ecuador, es relativamente bajo: 65.147 en el censo de 1990 y 104.130 en el censo realizado en el 2001, ambas cifras representan menos del 1% de la población nacional. Al indagar el país de origen de las personas nacidas en el extranjero y que viven en el Ecuador (gráfico 12), según el censo de 2001, se encuentra que el porcentaje más alto corresponde a las

personas nacidas en nuestro vecino del norte, Colombia; pues constituye la mitad del total de inmigrantes nacidos en el exterior. En segundo lugar están aquellas personas nacidas en Estados Unidos, quienes representan el 11% 12 y, en bastante menor proporción, se encuentran las personas nacidas en Perú, con el 5,7%. La presencia de residentes nacidos en Chile también tiene cierta relevancia y, probablemente, se trata de inmigrantes o exilados que llegaron en los setenta y que decidieron no retornar a su país

Gráfico Nº 12 Población censada en Ecuador y nacida en otros paìses: 2001 % 1%
Gráfico Nº 12
Población censada en Ecuador y nacida en otros paìses: 2001
% 1%
17%
Colombia
Colombia
1%
49,5
Estados Unidos
Estados Unidos
1%
10,7
Perú
Perú
5,5
Chile
2%
Venezuela
Chile
4,5
2%
España
Venezuela
3,5
50%
3%
Argentina
España
3,0
3%
Alemania
Argentina
2,2
Italia
4%
Alemania
1,8
Cuba
5%
China
Italia
1,5
Otros
Cuba
1,2
11%
China
1,2
Otros
15,6

INEC, Censo de población y vivienda, 2001 Elaboración: Gloria Camacho - Observatorio Laboral - MTE

El cuadro 15 permite mirar la continuidad y los cambios que presentan las corrientes inmigratorias hacia el Ecuador. Se constata que la mayor presencia colombiana es la predominante en los dos últimos censos. Estados Unidos permanece en segundo lugar, aunque hay una pequeña disminución en el 2001 que podría responder a personas de esa nacionalidad que se desplazaron por la crisis vivida en el país. A la inversa, en el caso peruano se ve un incremento en el último censo, que marca el inicio de una tendencia al crecimiento que continuó en los años siguientes. También el caso chileno se ve que hay una disminución que responde al paulatino retorno que hicieron hacia su país de origen.

12 A manera de hipótesis planteamos que el contingente de personas nacidas en Estados Unidos que viven en el Ecuador, está integrado en gran medida por hijos e hijas de ecuatorianos/as que emigraron hacia ese país.

Cuadro Nº 15

Población censada en Ecuador y nacida en otros países según lugar de nacimiento:

 

Censos 1990 y 2001

 

Países de nacimiento

Censo 1990

Censo 2001

%

%

Colombia

37.553

57,6

51.556

49,5

Estados Unidos

8.021

12,3

11.112

10,7

Perú

2.396

3,7

5.682

5,5

Chile

4.948

7,6

4.702

4,5

Venezuela

2.379

3,7

3.691

3,5

España

1.879

2,9

3.099

3,0

Argentina

1.558

2,4

2.239

2,2

Alemania

1.304

2,0

1.827

1,8

Italia

1.168

1,8

1.595

1,5

Cuba

 

0,0

1.242

1,2

China

610

0,9

1.214

1,2

Brasil

903

1,4

1.101

1,1

Otros

2.428

3,7

15.070

14,5

Total

65.147

100,0

104.130

100,0

INEC, Censo de población y vivienda, 1990 y 2001 Elaboración: Gloria Camacho - Observatorio Laboral - MTE

En el gráfico que se encuentra a continuación podemos observar los períodos de llegada al Ecuador de la población nacida en otros países y que, al momento del último censo, residían en el país. Claramente se ve que la gran mayoría de inmigrantes arribaron en la década de los noventa, sin embargo, cabe llamar la atención que el Censo muestra una notoria tendencia al crecimiento de la inmigración extranjera, pues el número de personas nacidas en otros países, que llegaron al Ecuador entre el año 2000 y el 2001, es de 16.411, cifra muy superior a la de los extranjeros/as que arribaron en toda la década del noventa, cuyo número fue de 10.587.

Gráfico Nº 13

Población censada en el Ecuador y nacida en el extranjero según año de arribo

25.000 20.000 15.000 10.000 5.000 0 De 1906 a De 1931 a De 1960 a
25.000
20.000
15.000
10.000
5.000
0
De 1906 a
De 1931 a
De 1960 a
De 1970 a
De 1980 a
De 1990 a
De 2000 a
1929
1959 1969
1979 1989
1999
2001
INEC, Censo de población y vivienda, 2001
Elaboración: Gloria Camacho - Observatorio Laboral - MTE

5.3 Inmigración de acuerdo a saldos migratorios

Con respecto al número de inmigrantes extranjeros en el Ecuador, hay mucha contradicción en las estadísticas oficiales, y los cálculos que se hacen permiten apenas aproximaciones a este hecho social. Así, mientras en el censo de 1990 se registran 74.799 residentes extranjeros en el país y 104.133 en el censo del 2001, los saldos migratorios 13 de extranjeros, entre 1990 y el año 2000, de acuerdo con los registros de la Dirección Nacional de Migratorios, alcanza la cifra de 1’403.843, lo que en promedio significa que han entrado y no han salido del país más de 100.000 extranjeras, cifra que se ha ido incrementando en los años posteriores (182.164 en el año 2000 y de 219.241 en el 2002) La inconsistencia en las cifras proporcionadas por las dos fuentes podrían obedecer, por un lado, a que existe un enorme un subregistro de las y los extranjeros en los censos y, por otro, a que muchas personas extranjeras que registraron su entrada al país no lo hacen al salir, lo que podría ser porque no hay suficiente control o exigencia para hacerlo, sobre todo cuando se viaja por tierra o por mar, o por otras razones. Por tanto, es necesario investigar esta situación sea para probar estas hipótesis o para encontrar otras respuestas a las graves contradicciones que presentan las estadísticas nacionales en este aspecto.

En todo caso, es evidente que en los últimos años el país ha recibido una fuerte inmigración y que hay una tendencia ascendente en dicha corriente, tal como ilustra el gráfico siguiente.

Gráfico Nº 14

Saldos migratorios de extranjeros/as en Ecuador: 1990 - 2004

300.000 250.000 200.000 150.000 100.000 50.000 0 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997
300.000
250.000
200.000
150.000
100.000
50.000
0
1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004

Fuente: Dirección Nacional de Migración

Elaboración: Gloria Camacho - Observatorio Laboral - MTE

13 La diferencia entre el número de entradas y salidas del país que ha registrado la Policía de Migración del Ecuador.

La inmigración hacia el Ecuador está constituida básicamente por población colombiana y peruana que ha llegado al país en forma masiva en los últimos años, tanto por motivaciones económicas vinculadas con la dolarización adoptada por el país en el año 2000, como por razones relacionadas con el conflicto armado que vive Colombia, el cual se vio agudizado en mayo de 2002 cuando el gobierno colombiano dio una orientación más militarizada al Plan Colombia.

En el gráfico se puede ver claramente cómo las dos fechas señaladas coinciden con los ascensos en los flujos migratorios que han llegado al Ecuador. También en el cuadro 16 se puede apreciar la evolución en el tiempo de las corrientes de inmigrantes que han arribado al Ecuador en los últimos años. Cabe aclarar que, desgraciadamente, la información proporcionada por los registros de la Policía de Migración tiene una seria limitación: no especifica la nacionalidad de las personas extranjeras que entran o salen del Ecuador sino que sólo señala el país de procedencia o de destino. A pesar de ello, consideramos que los datos son indicativos de la importancia que ha adquirido la inmigración procedente de Colombia y de Perú. En el primer caso se ve que un primer

incremento significativo se da en el 2000 que decrece un poco en el 2001 y que vuelve a subir en el 2002 y en el 2003. En el caso peruano el crecimiento de los flujos es sostenido

a lo largo del tiempo analizado.

Cuadro Nº 16

Saldos migratorios de extranjeros/as en Ecuador según principales países de procedencia o destino: 1999 - 2004

Año

Colombia

Perú

Costa Rica

Panamá

1999

92.932

18.666

2.021

1.101

2000

134.805

45.267

7.197

5.520

2001

114.087

50.548

3.700

6.578

2002

120.055

70.591

3.712

6.643

2003

125.520

110.053

3.256

7.522

2004

47.830

135.266

5.967

10.700

Total

635.229

430.391

25.853

38.064

Fuente: Dirección Nacional de Migración

*Diferencia entre entradas y salidas del país de extranjeros/as Elaboración: Gloria Camacho - Observatorio Laboral - MTE

La presencia de Costa Rica y Panamá como países de procedencia y destino de un flujo

significativo de extranjeros que han entrado y no han salido del país, se explicaría debido

a que se trata de dos países importantes de tránsito de los flujos que vienen y van hacia Centroamérica, El Caribe, Norteamérica, algunos países de Sudamérica e, inclusive, de Europa. Es evidente, por tanto, que se desconoce el origen cierto de los saldos migratorios de extranjeros/as que proceden o se dirigen hacia dichos destinos.

5.4 La población refugiada colombiana

La inmigración colombiana es sumamente heterogénea, ya que abarca a personas de diversas condiciones socioeconómicas y que se desplazan por una variedad de situaciones. Así, desde Colombia han llegado al país desde empresarios e inversionistas fuertes, pasando por profesionales y técnicos, hasta grupos de población empobrecida, desplazada o en situación de refugio 14 . Las cifras oficiales sobre solicitantes de refugio dan cuenta de una de las facetas de la inmigración reciente que ha llegado al Ecuador, las cuales muestran sólo una fracción del número real de hombres, mujeres, niñas y niños colombianos que están llegando por causas asociadas con la violencia y el conflicto armado que vive dicho país.

Cuadro Nº 17

Ecuador: Solicitantes de refugio por nacionalidad. Período 2000 - 2006 (Agosto)

Año

Nacionalidad

Porcentaje

Otras

Porcentaje

 

colombiana

nacionalidades

Total

2000

362

68.2%

113

31.2%

113

2001

2.929

97.0%

88

3.0%

88

2002

6.732

99.5%

34

0.5%

6.766

2003

11.391

99.4%

72

0.6%

11.463

2004

7.631

97.1%

222

2.9%

7.853

2005

6.517

91.2%

574

8.8%

7.091

2006

5.073

100.0%

0

0.0%

5.073

Total

40.635

97.3%

1.103

2.7%

33.173

Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador Elaboración: Gloria Camacho - Observatorio laboral - MTE

Los datos del cuadro 17 muestran el enorme crecimiento de solicitantes de refugio que, como se dijo previamente, se ha producido por el agravamiento del contexto socio político de ese país. Se ve claramente que entre el año 2000 y 2001 el incremento en 11 veces el número de personas que buscaban refugio en el Ecuador. También se constata que el año de mayor flujo fue el 2003, luego de que se dio una nueva orientación al Plan Colombia, lo que afectó gravemente a la población civil de las zonas de mayor conflicto. En los años siguientes, aunque disminuye el número, se mantiene cifras altas, por encima de las observadas al inicio del período analizado.

14 La Declaración de Cartagena sobre Refugiados y personas desplazadas por la violencia de 1984 amplía el concepto de refugiados de la Convención de Ginebra y señala que: “serán consideradas como refugiadas las personas que han huido de su país porque su vida, su seguridad o libertad han sido amenazadas por la violencia generalizada, la agresión extranjera, los conflictos internos, la violencia masiva de los derechos humanos y otras circunstancias que hayan perturbado gravemente el orden públiico”.

Cuadro Nº 18

 

Ecuador: Solicitantes de refugio por sexo y edad. Período 2000 - 2006 (Agosto)

 

Mujeres

Hombres

Total

 

Edad en años

%

%

%

0

a 5

1.548

3,7

1.035

2,5

2.583

6,2

6

a 17

2.917

7,0

3.544

8,5

6.461

15,5

 

18

a 59

11.521

27,6

15.944

38,2

27.465

65,8

 

60

o más

3.777

9,0

1.452

3,5

5.229

12,5

Total

19.763

47,3

21.975

52,7

41.738

100

Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador Elaboración: Gloria Camacho – Observatorio Laboral – MTE

La información desagregada por sexo y por grupos de edad permite ver las características específicas de la población refugiada, lo que demanda intervenciones y políticas considerando el enfoque de género y generacional. 15 Si bien el fenómeno del refugio es una realidad reciente que conviene mencionar, por tanto es una situación que plantea nuevos problemas y desafíos al Ecuador como país receptor.

Finalmente, señalaremos que en la última década el Ecuador se ha convertido en país de origen de una enorme ola migratoria hacia al extranjero, pero en muy poco tiempo se ha tornado a la vez, en país de destino de la inmigración de personas provenientes de los países vecinos de Colombia y Perú. Sin duda, este doble fenómeno migratorio y sus peculiaridades están modificando la situación del país y tiene efectos en la vida social, económica y política del Ecuador, por tanto estos aspectos deberán ser estudiados en mayor profundidad a lo largo del tiempo y exigirán una acción decidida del Estado y por parte de todos los actores de la sociedad ecuatoriana.

15 Estudios como el de Camacho (2005) o de Engels Wells (2004) dan cuenta de la situación especial de vulnerabilidad que afecta a las mujeres refugiadas colombianas, particularmente, a las jefas de hogar que se han desplazado y se encuentran solas con sus hijos e hijas en el Ecuador.

4. FUENTES ESTADÍSTICAS Y BIBLIOGRÁFICAS

Fuentes

Banco Central del Ecuador. Varios años. Boletines estadísticos mensuales, varios números. (Quito).

Banco Central del Ecuador – Pontificia Universidad Católica del Ecuador, PUCE 1998 –

2003 Encuesta del mercado laboral ecuatoriano, (Quito).

Banco Central del Ecuador Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO

2003 – 2004 Encuesta del mercado laboral ecuatoriano. (Quito).

2003

“Módulo

de

migración”,

ecuatoriano, febrero - abril, (Quito).

en

Encuesta

sobre

el

mercado

laboral

Dirección Nacional de Migración – Ecuador 1995 - 2006 (Quito, Centro de Estadística y Cómputo).

INEC, Instituto Nacional de Estadísticas y Censos 2005 Encuesta de hogares ENEMDU, (Ecuador).

2001 VI Censo de Población y V de Vivienda. (Ecuador).

1974, 1982 y 1990. Censos de población y vivienda. (Ecuador).

INEC - Banco Mundial 1998. Encuesta de Condiciones de Vida. (Ecuador).

Ministerio de Bienestar Social, PNUD, UNICEF, INEC 2001 Encuesta de Medición de Indicadores de la Niñez y los Hogares, EMEDINHO. (Ecuador).

Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador – Oficina de Refugiados. 2000 - 2006 Estadísticas. (Quito)

Bibliografía

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Borrero, A. L. y Vega, S. (ed.) 1995 Mujer y migración: alcances de un fenómeno nacional y regional. (Quito, ILDIS - Abya Yala).

Camacho, G. y Hernández, K. 2005 Cambió mi vida. Migración femenina, percepciones e impactos. (Quito, UNIFEM – CEPLAES).

Camacho, G. 2005 Mujeres al borde. Refugiadas colombianas en el Ecuador. (Quito, UNIFEM – CEPLAES).

2006a. “Migración, género y empleo en Ecuador”, en prensa (Lima, OIT – CONAMU)

2006b. “Migración femenina internacional, degradación laboral y perspectivas de desarrollo humano en Ecuador”, investigación en curso (Quito, CLACSO – IEE)

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(Quito, Ediciones Abya-Yala,

Migraciones. Un juego con cartas marcadas. ILDIS-FES, PMCD).

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D.

transnacional”, en revista Ecuador Debate, N° 54, diciembre (Quito, CAAP).

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“La

diáspora

del

comercio

otavaleño:

capital

social

y

empresa

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Larrea, C. y Farrow, A. 2004 Mapping Spatial Variation of Food poverty mapping in Ecuador. (Cali, CIAT).

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Ruiz,

M.C.

2002

“Ni

sueño

ni

pesadilla:

diversidad

y

paradojas

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el

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migratorio”, en revista Iconos Nº 14 (Quito, FLACSO)

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Wagner, H. 2004 “Migrantes ecuatorianas en Madrid: Reconstruyendo identidades de género”, en Ecuador Debate Nº 63, diciembre (Quito, CAAP).

Parte II

ESTADO DE LA INFORMACIÓN Y ESTADÍSTICAS SOBRE MIGRACIÓN INTERNACIONAL EN EL ECUADOR

CONSIDERACIONES INICIALES

La medición de los flujos migratorios internacionales, tanto de la emigración de ecuatorianos/as al exterior como de la inmigración de extranjeros hacia nuestro país, presenta algunas dificultades relacionadas con la complejidad del fenómeno migratorio;

sobre todo porque es una actividad que no siempre se declara y que con frecuencia no se

la realiza a través de los canales regulares. A esto se suma la enorme diversidad de

situaciones que caracterizan a los movimientos migratorios: personas que emigran temporalmente, que emigraron y retornaron voluntariamente o fueron excluidas o deportadas, personas que cambian su lugar de destino, ecuatorianos/as y extranjeros/as que viajan con documentos falsos, entre otras.

Por otra parte, en tanto las corrientes migratorias internacionales en nuestro país no tenían mucha relevancia hasta finales de los noventa, los instrumentos y las fuentes de información nacionales poco o nada habían consultado sobre este asunto. Es sólo en la última década, cuando la emigración ecuatoriana adquiere grandes dimensiones, que se inician esfuerzos por conocer más este movimiento y se incluyen preguntas o componentes en algunas encuestas y en el último Censo de población (2001). Con respecto a la inmigración la carencia de información sigue pendiente, pues el tema aún no ha sido incorporado en forma consistente en los mecanismos de recolección de información regular que tiene el Ecuador.

Con estos antecedentes, haremos una breve descripción y análisis de las fuentes de información y estadísticas que hemos utilizado como insumo para el Componente de Migración del Observatorio Laboral del Ecuador.

A continuación haremos un sucinto balance de las ventajas y desventajas que tiene cada

una de las fuentes que ofrecen información para cuantificar, caracterizar y analizar la emigración de la población ecuatoriana hacia el exterior. Se incluirán también algunas recomendaciones orientadas a superar algunas de sus limitaciones.

1. CENSO DE POBLACIÓN Y VIVIENDA

El Censo nacional de población y vivienda realizado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) en 2001, por primera vez incluyó preguntas relacionadas con la emigración internacional, buscando conocer el número de personas que han viajado y se ha quedado a vivir en el exterior durante los últimos 5 años (Noviembre de 1996 a noviembre de 2001), período en que la emigración ecuatoriana tiene un enorme crecimiento. Los aspectos sobre los que se consultó fue el sexo, la edad, el país de

destino, el motivo del viaje y el año de salida de la población ecuatoriana emigrante, como también si dejaron hijos/as en el Ecuador al momento de partir.

El Censo también permite conocer el número de personas que residen en el Ecuador y nacieron en un país extranjero, de manera que se puede conocer el perfil de la inmigración hacia nuestro país. Esta información consta también en los censos de 1982 y 1990, de manera que se puede observar su evolución.

Ventajas

El Censo es la fuente más confiable con que se cuenta a nivel nacional, pues recoge la información sobre toda la población del país. En lo que respecta a migración internacional, esta fuente nos permite conocer la magnitud de este fenómeno social y tener una aproximación general al perfil de la población emigrante Al contar con información sobre toda la población y todos los hogares del país, es posible definir las características de la reciente corriente migratoria, analizarla y compararla relacionándola con lo que ocurre con el conjunto de la población nacional.

Desventajas o problemas

En tanto la pregunta que se incluyó en el formulario sobre migración fue ¿A partir de noviembre de 1996 (durante los últimos 5 años) una o más personas que fueron miembros de este hogar viajaron a otro país y todavía no retornan?, la información se circunscribe a ese período, lo que limita un análisis de su evolución en el tiempo.

Por otra parte, es probable que exista un subregistro del número de emigrantes, por dos razones. La primera se relaciona con la formulación de la pregunta, pues no permite captar los casos de familias enteras que se trasladaron al extranjero, ni parejas que levantaron su hogar y viajaron dejando a su prole a cargo de otras personas. La segunda razón se refiere al temor de la población a declarar que tiene familiares en el exterior creyendo que hacerlo podría perjudicarlos, sobre todo si aún no han regularizado su estadía. Esto puede haberse agravado más aún debido a que en ese entonces se hablaba de la posibilidad de gravar con impuestos a las remesas enviadas por los emigrantes.

Recomendaciones

Las sugerencias para mejorar la información del Censo con respecto a la migración, son:

- Dejar abierto o ampliar el período de tiempo sobre el que se pregunta con respecto a miembros del hogar que han salido al exterior y no han retornado, para poder tener una cifra sobre todas las personas que se han desplazado al extranjero y hacer un análisis de la migración en el tiempo.

- Enfatizar que sean personas que han viajado y no han retornado a residir al Ecuador, pues cada vez más emigrantes retornan temporalmente o de vacaciones al país, y si no se recalca este punto pueden producirse confusiones.

- En el manual y en la capacitación que reciben las y los encuestadores, se debe indicar que antes de realizar las preguntas correspondientes a migración, es necesario aclarar a la persona entrevistada que la información es confidencial e insistir que ésta no va a perjudicar a los emigrantes, independientemente del estatus legal en el que se encuentren en el país de destino.

-

Sería

interesante

ampliar

la

batería

de

preguntas

sobre

los

y

las

emigrantes,

preguntando al menos sobre el estado civil, la escolaridad y la actividad principal (estudio, trabajo, búsqueda de trabajo, ama de casa, trabajador/a familiar no remunerado, etc.) que realizaban antes de viajar.

2. SIEH – ENCUESTA DE EMPLEO ENEMDU – Diciembre 2005

La encuesta de empleo que forma parte del Sistema integrado de encuestas de hogares (SIEH) que aplica el INEC a nivel nacional, y que en el IV trimestre se realiza tanto en el área urbana como en la rural, incluyó por primera vez una sección sobre migración internacional en diciembre de 2005. Esta encuesta se aplicará anualmente, lo que permitirá estudiar la evolución en el tiempo de la población migrante.

Ventajas

Una ventaja importante con relación al Censo es que esta encuesta proporciona información actualizada e indaga sobre la emigración internacional en forma abierta, sin delimitar un período de tiempo. Es así como la ENEMDU arroja datos desde 1964 hasta el presente (diciembre 2005), lo que permite estudiar la continuidad o los cambios que se han producido en los flujos migratorios de población ecuatoriana.

Los temas que aborda la ENEMDU son bastante amplios, de manera que se puede contar con buena información nacional que posibilita el estudio de diversos temas relevante sobre la migración internacional: características generales de la población emigrante (sexo, edad, relación de parentesco, estado civil, si dejó hijos menores y nivel de instrucción, año de partida, intención de emigrar de familiares), lugar de origen y de destino, inserción laboral en origen y en destino (actividad principal, rama de actividad, grupo de ocupación, categoría de ocupación) y sobre el envío y uso de remesas.

Es posible comparar y analizar, a partir de la misma fuente, la participación de los y las emigrantes en el mercado de trabajo con respecto al total de la población del país, por tanto, ver la relación entre el desempeño del mercado laboral con las corrientes migratorias.

Por otra parte, la ENEMDU es la primera encuesta que recoge información sobre el monto y uso de las remesas a nivel nacional e indaga sobre la inversión de las mismas como también sobre las razones para no hacerlo, todos estos elementos constituyen un importante insumo para el conocimiento y comprensión del impacto de las migraciones en la economía familiar, local y nacional.

Desventajas o problemas

Al parecer, también esta encuesta tiene problemas de subregistro, lo que en parte podría explicarse por las mismas razones que se señalaron al analizar el Censo de 2001 (temor a delatar y perjudicar a sus parientes e imposibilidad de captar a los hogares enteros que emigraron). Sin embargo, en este caso la situación sería más grave, pues a pesar de recoger información sobre un período de 21 años, el número que arroja (290.023) es inferior al que arroja el Censo de 2001 que consultó sobre los 5 años previos (377.886).

Nuevamente cabe preguntarse sobre cómo se formula la pregunta: ¿Alguna(s) persona (s) que fue(ron) miembros de este hogar, se encuentran residiendo en el extranjero? Es probable que ya no existan muchos de los hogares de los emigrantes más antiguos y que por tanto no se puedan captar esos casos. Es posible también que el uso de la palabra “residiendo” pueda haber creado confusiones relacionadas con el estatus legal de los emigrantes en destino (si tienen residencia o no) y dejado por fuera a quienes están irregulares y aún no cuentan con residencia en el país de destino.

Si bien la ENEMDU incorpora una pregunta sobre el nivel educativo de la población emigrante, no es posible determinar su escolaridad, pues no se pregunta cuál fue el último año aprobado. Al no contar con esa información resulta imposible determinar la jerarquía entre primaria y educación básica o entre secundaria y educación media o entre educación básica y secundaria; por tanto solo se dispone de cifras bastante imprecisas, generales y hasta confusas (Una persona que hizo 10 años de básica tiene un nivel mayor de quien hizo 1 o 2 cursos de secundaria, sin embargo el primero aparecería como de menor nivel)

Con respecto a la posibilidad de hacer un análisis comparativo sobre la situación de la población emigrante en origen y en destino, se encuentran algunas limitaciones. Así, mientras en la pregunta 8 sobre a que se dedicaba antes de salir del país se ofrecen 7 opciones, en la pregunta 17 que consulta lo mismo en el país de destino, las opciones se reducen a 5, pues se elimina la de “trabajar y estudiar” y “no sabe”. Igual cosa ocurre al interrogar sobre la categoría de ocupación, pues en la pregunta 11 se ofrecen 9 opciones, mientras en la 20 solo se ofrecen 7 opciones de respuesta, pues se eliminan las categorías de empleado/obrero de tercerizadoras y de maquila.

En esa misma línea cabe señalar que cuando se averigua sobre la inserción laboral en origen se especifica que dichas preguntas se dirigen a las “personas de 15 años y más”, mientras se deja abierta para todas las personas cuando se consulta lo mismo en relación con su inserción en destino.

Un problema serio detectado en la recolección de información es en la pregunta 24, pues

y cuántas veces ha recibido durante los últimos 12

meses?, se ha creado una confusión, pues se da el monto total anual y el número de veces

que recibió remesas, lo que al multiplicar da cifras muy altas e imposibles de ser verdaderas. En la base de datos se puede apreciar fácilmente esta dificultad.

al consultar ¿cuánto dinero envía

Recomendaciones

Con el fin de superar las dificultades señaladas previamente, nos permitimos recomendar lo siguiente:

- En la pregunta 1 no hablar de personas que “se encuentran residiendo en el extranjero”, si no que “han viajado al exterior y no han regresado a residir en el Ecuador”.

- La misma que se hizo para el Censo en el sentido de instruir a los encuestadores para que aclaren que la información es confidencial y que sus respuestas no perjudicarán a sus familiares emigrantes.

- Homogeneizar las preguntas que consultan sobre los mismos aspectos en origen y en destino (actividad a que se dedica y categoría de ocupación), como también la edad de las personas sobre las que se indaga

- Sería interesante que, al menos la pregunta sobre la actividad a que se dedica o dedicaba la persona, se la haga a toda la población emigrante (no solo a las de más de 15 años) para poder captar lo que ocurre con los niños y niñas emigrantes y ver si se han producido cambios en lo que respecta a estudios y/o a trabajo infantil.

- Con respecto a la pregunta 24 sobre envío de remesas anual se recomienda que sea reformulada y primero consultar sobre cuántas veces recibió remesas y luego ir

etc.” Aquí también es

preguntando “cuánto recibió la primera vez, la segunda vez

muy importante que los encuestadores tengan claro el procedimiento.

3. REGISTROS DE LA DIRECCIÓN NACIONAL DE MIGRACIÓN

La Policía de Migración del Ecuador cuenta con una base de datos que contiene el registro de la entrada y salida del territorio nacional, tanto de personas ecuatorianas como extranjeras, lo que permite cuantificar el movimiento migratorio internacional.

La información proviene de los registros de los movimientos migratorios que producen las 11 Jefaturas de Migración que existen en el país. El registro no da cuenta de cuántas personas han viajado sino del total de movimientos migratorios, pues una misma persona puede haber viajado en varias ocasiones en un sentido u otro. Lo que sí permiten es obtener los saldos entre el número de salidas y el número de arribos al Ecuador, lo cual arroja un indicador de las personas que se han radicado fuera del país.

Dichos registros, cuando se trata de población ecuatoriana, contienen la siguiente información: sexo, fecha de nacimiento, ocupación, país de procedencia o destino, motivo de viaje y vía de transporte. Cuando se trata de personas extranjeras a las variables anteriores se añaden la de nacionalidad y la de clase migratoria (tipo de visa).

Ventajas

Estos registros tienen la ventaja de estar vigentes desde 1976, permitiendo ver la evolución en el tiempo de los movimientos migratorios internacionales, conociendo el sexo y la edad de las personas que se desplazan hacia el exterior y no retornan al país en un período de tiempo determinado. Los registros permiten ver estos movimientos por mes, año o períodos más largos, como también el país a donde se dirigen las corrientes migratorias en distintos momentos.

Estos registros también permiten ver el flujo de personas extranjeras hacia nuestro país y de aquellas que se desplazan hacia su país de origen o hacia cualquier otro país en el exterior. Así se pueden cuantificar los saldos migratorios (diferencia entre número de entradas y salidas) y observar las tendencias de la inmigración hacia el Ecuador.

Desventajas y problemas

Una limitación de los datos provenientes de esta fuente es que en ella no se registran las salidas y/o entradas de ecuatorianos y extranjeros, que se trasladan de forma irregular, sobre todo por vía marítima y por tierra. Por tanto, al igual de lo que ocurre con el Censo, hay un subregistro de quienes emigran del país como también de los inmigrantes que llegan al Ecuador.

Por otro lado, en tanto el grueso de emigrantes ecuatorianos/as viaja de forma irregular, generalmente iban como “turistas” a los países que no exigían visa para ingresar (sobre todo de Europa). Por eso, al llenar la “tarjeta andina de migración” la gran mayoría de emigrantes señala que el motivo de su viaje es turismo, por tanto la información sobre los motivos del viaje no es en absoluto confiable. Además, entre las opciones de respuesta a esta pregunta no se encuentra la de trabajo.

Una falencia de la información disponible de esta fuente es que, muchas veces, se usa de forma indistinta o se confunde entre “nacionalidad” y “procedencia” o destino, lo que obviamente impide tener una información cierta sobre dicha variable.

Recomendaciones

Una sugerencia fundamental es corregir la confusión entre procedencia y destino de los viajeros y su nacionalidad, pues esto impide conocer de manera precisa el origen de los extranjeros que llegan al Ecuador, sea como turistas o como inmigrantes. En ese sentido se debe especificar mejor este punto en los formularios y, también, deben darse claras directrices en ese sentido al personal de la Policía de Migración que se encarga de recoger dicha información.

Parte III

DEFINICIONES DE INDICADORES DE MIGRACIÓN

A continuación se presentan los indicadores sobre emigración internacional de

ecuatorianos/as e inmigración hacia el Ecuador que se trabajarán en el Observatorio Laboral del Ministerio de Trabajo y Empleo. Estos indicadores son obtenidos a partir del procesamiento de la información contenida en el Censo de Población y Vivienda de 2001 y en la Encuesta de Hogares ENEMDU de diciembre de 2005, realizadas por el INEC. Una fuente complementaria para la construcción de indicadores sobre emigración, será la información procesada a partir de los registros de la Dirección Nacional de Migración del país.

1. INDICADORES DE EMIGRACIÓN INTERNACIONAL

Nombre completo del indicador: Población ecuatoriana emigrante al exterior

Definición: Se considera como población emigrante a las personas de nacionalidad ecuatoriana que han viajado al exterior y no han retornado a residir en el país.

Fuentes

Censo de población y vivienda, INEC 2001

Encuesta de hogares ENEMDU, INEC diciembre 2005

Fuente 1: Censo de 2001 (Período 1996 –2001)

Nivel de desagregación:

- Sexo

- Grupos de edad

- Año de partida

- Región

- Provincia de residencia en origen

- Cantón de residencia en origen

- Área de residencia en origen (urbano rural)

- Área de residencia detallada (metrópolis, ciudades grandes, ciudades intermedias, área metropolitana conurbanizada, ciudades pequeñas, pueblos grandes, pueblos pequeños, rural amanzanada, rural dispersa)

- Capital de provincia en origen

- Hogares indígenas y no indígenas

- Si han dejado hijos/as en el Ecuador

- Países de destino

- Tipo de familia

- Condición socioeconómica

Fuente 2: ENEMDU, diciembre 2005 (Período 1964 – 2005)

Nivel de desagregación:

-

Sexo

-

Grupos de edad

-

Nivel educativo

-

Estado civil

-

Año de partida

-

Región

-

Provincia de residencia en origen

-

Cantón de residencia en origen

-

Área de residencia (urbano rural)

-

Si han dejado hijos/as menores al migrar

-

Número de hijos/as menores que dejaron

-

Relación de parentesco con jefe/a de hogar

-