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CUMBRES DE CASU

JUAN DÍAZ

2014 Publicación en iBooks store

Textos de Juan Díaz Fotos de Juan Díaz (excepto nominadas) Mapas de Daniel Riaño Baragaño (El conceyu Casu, 40 rutas de montaña) Corrección de textos: Jaime Gonzalo Maquetación: Juan Díaz

Foto de la portada: Picu Torres desde Peña’l Vientu

CUMBRES DE CASU

JUAN DÍAZ

A la memoria de mis padres, Juan y Rosa. Siendo un guaje, subí

con ellos al monte por primera vez.

A toda mi familia relacionada con el concejo.

ÍNDICE

 

Prólogo

4

Presentación

5

La

Cordillera Cantábrica

8

Geología casina

10

Situación de zonas

12

I - Divisoria de provincias

13

II - Xerra Mongallu

21

III - Xerrra Pintacanales / Xerra Les Príes

27

IV - Sellar

32

V - Cascayón

35

VI - Sector del Torres

39

VII - Cordal de Ponga

45

VIII - Xerra Les Tables

53

IX - Cordal de Pendones

57

X - Sierra de Cárdenas

61

XI - Piqueru

66

XII - Sierra de Buceñao

69

XIII - Xerra Los Duernos

73

XIV - Sierra de Pandemules

76

XV - Enlace Pandemules-Facéu / Xerra Trallán

82

XVI - Sierra de Facéu

87

XVII - Sierra de Trapa

92

XVIII - Sierra de La Canalina

96

XIX - Xerra Braña Piñueli

100

XX - Sierra del Cortegueru

104

XXI - Cordal del Retriñón

109

XXII - Sierra Mermeja

115

XXIII - Planos

121

XXIV - Bibliografía y contraportada

136

PRÓLOGO

Conocimos a Juan en una proyección de diapositivas en Avilés. Nos lo presentó Raimun- do González Cuenco, experimentado andarín y referencia obligada para todos los que, con desigual fortuna, cultivamos la literatura de montaña. En la cordial conversación, Mun- do comentó que nos encontrábamos ante una persona que compartía con nosotros una misma pasión: la de recorrer los caminos olvidados y hollar los parajes más remotos de Asturias, para divulgarlos por escrito entre aficionados y excursionistas de toda condición. Esta devoción compartida se confirma plenamente en esta obra dedicada al concejo de Caso. Es este un territorio muy querido por nosotros, ya que fue objeto de nuestra primera monografía montañera, pero en estas páginas se revisan sus inagotables encantos con singular afecto y emotividad por la condición casina del autor de los textos, quien rinde así un cálido homenaje a la tierra que le vio nacer y crecer.

El estudio que tenemos el honor de prologar es, sobre todo, una guía para caminar y dis- frutar sin perderse, pero también, y aquí radica su principal aportación, para descubrir que en los caminos, en las “murias”, en las cabañas y en las majadas se palpan los ecos de siglos de intervención y presencia humana, cuya lógica y racionalidad del autor nos desentraña con naturalidad. En la descripción de las rutas se intercalan comentarios y apostillas que nos ayudan a percibir el majestuoso escenario que se despliega en derre- dor. Estos detalles, oportunamente intercalados, nos estimulan a realizar un viaje imagina- rio hacia el pasado, paralelo y complementario del itinerario montañero. De él volvemos cargados de conocimientos que nos ayudan a sentir mejor un medio que, por su excepcio- nalidad y belleza, necesita cada día más que sea valorado, querido y, por tanto, preserva- do y respetado. Nos encontramos, pues, ante la aportación de un montañero que, con sen- cillez, incorpora a la descripción de las rutas, notas informativas procedentes de campos tan diversos como la geología, la geografía, la historia, la antropología o la etnografía, de- mostrando a la par su minucioso conocimiento del medio natural y de la bibliografía astu- rianista.

En definitiva, nos congratula que en Asturias, paraíso montañero de grandes posibilidades turísticas, siga habiendo personas que dediquen, desinteresadamente, denodados esfuer- zos por contribuir a su engrandecimiento y que Caso se dote de otra publicación que re- dunde en beneficio del concejo. Sus gentes, siempre afables y dispuestas a colaborar con los montañeros, se lo merecen.

Dani, Guari y Kike. Montañeros y autores de El conceyu Casu, 40 rutas de montaña

PRESENTACIÓN

Todo Casu es un gran monte y esto no lo digo por decir, sino porque sus gentes desde siempre lo han querido así. Me acuerdo, siendo un guaje que crecía en uno de sus valles, de que todo lo que era salirse del dominio de las carreteras y los pueblos era ir al monte. Subir a Obia, a Trallán o a La Llomba, daba igual. El monte era lo más alto y lejano y requería siempre el esfuerzo añadido al de labo- res de campo poco valoradas. Nunca se oía la palabra bosque, cumbre o monta- ña. Entre sus gentes, todo era y aún sigue siendo monte.

Juan Delgado, en su trabajo sobre el Cordal de Ponga, hace una mención a esto en el siguiente párrafo: “La denominación bosque no se emplea prácticamente en esta zona de Asturias. Las gentes del campo al referirse a las masas de arboleda utilizan, en toda la región, la palabra monte que por otro lado tiene a su vez una concurrencia en los caracteres regionales al aunarse la presencia de la montaña y el bosque”.

Tuvieron que pasar muchos años para que aquella palabra tan utilizada por la gente de mi alrededor tomara un significado especial la búsqueda de lo descono- cido, lo solitario y lo lejano. Es entonces cuando llega la inquietud por rastrear to- do un conjunto de cumbres que siempre habían estado junto a mí, pero que nun- ca las había tenido en cuenta.

A la pregunta de qué son las cumbres de Casu, se podría responder con infini-

dad de respuestas más o menos acertadas. Yo lo haría diciendo que, como otras cumbres de la geografía universal, son altares en los que uno se siente por enci- ma del mundo, dominando vistas maravillosas. Las cumbres de Casu, agrestes y

altivas, se levantan rodeadas de parajes solitarios que cautivan al que a ellas se acerca y que siempre dejan el deseo de regresar. Allá por octubre del año noven-

ta y tres, me subía a los dos mil metros de la Peña’l Vientu junto a dos compañe-

ros de trabajo antes de que, al descolgarnos por el colláu Les Arguyes hacia Val- devezón, ambos pareciesen auténticas bolas rodantes de nieve. Al día siguiente,

al llegar a la cima del Cantu’l Osu, me di cuenta de que había empezado mi adic-

ción a estas hermosas montañas. Retriñón, Facéu, Busllar, Paréu, La Carasca y Los Tornos confirmaban la intención de llegar a conquistar todas y cada una de las cimas del concejo en el que había nacido. Con el final del verano del año 2003, amanecía en el Texu de La Oración mientras me proponía ir a Brañagallo- nes para coronar las dos únicas cumbres que aún no había logrado pisar. Al sol del mediodía tocaba los cumbrales del xerru Les Planes y El Porrón. Casi diez años después, escribía un punto y seguido en la montaña casina.

La pauta que marca el encuadre de algunas cotas en la definición de cumbre es, en mi opinión, que en ellas se encuentra el sentimiento de haber llegado a una meta o a un fin, aunque este fin sea el inicio de otro. Hay otra multitud de cotas que va más asociada a la palabra trayecto o paso. Cuando uno camina por ellas, tiene un sentimiento distinto al anterior. En este caso, la sensación es la de estar de camino hacia otro lugar. Otra pista para reconocer estas cimas es que los mon-

PRESENTACIÓN

tañeros, con el paso del tiempo, han ido dejando en ellas buzones, cruces, pio- lets, mensajes, jitos, tarjetas, etc. Un rosario de costumbres montañeras que po- seen la mayoría de nuestras montañas. Las cumbres no serían nada si no estuvie- sen acompañadas de los valles, los ríos, los árboles, las sendas, etc. Son hijas de orogenias y erosiones, en las que la naturaleza ha empleado un trabajo sin des- canso para regalarnos una ilusión en cada llegada y una grandeza en cada mira- da.

En Cantu Fadiellu.

No es estrictamente necesario hablar de dificultades a la hora de describir las as- censiones a las cumbres casinas, aunque hay algunas que requieren que se pres- te la suficiente atención y el cuidado necesario como es el caso de Los Tornos, Peña Negra, Becerrera de Obia, Torres, Xerra Trallán, Cuitu Negru o La Frayada de Moñacos. La excepción, que siempre existe, es la subida al Cuetón de Les Tra- vieses, algo más complicada y que requiere una buena concentración. Aparte de estos datos, la dificultad estriba en lo largo y costoso de las aproximaciones. To - das las ascensiones van acompañadas con unos tiempos estimativos, son tiem- pos netos aproximados, para cuyo cálculo no se ha tenido en cuenta los descan-

con unos tiempos estimativos, son tiem- pos netos aproximados, para cuyo cálculo no se ha tenido
con unos tiempos estimativos, son tiem- pos netos aproximados, para cuyo cálculo no se ha tenido

PRESENTACIÓN

sos propios en toda ruta de montaña, además del tiempo de contemplación y disfrute que en Casu suele ser abun- dante.

Sería totalmente inverosímil tratar de cerrar un listado con las cimas del concejo casín.

Teniendo en cuenta que sus 307,37 Km2 se debaten aproximadamente desde los 400 m. de cota mínima en aguas del río Nalón, a la salida del embalse de Tanes, hasta los 2.100 m. de cota máxima en el picu Torres y que casi el

ochenta por ciento del terreno se encuentra en alturas superiores a los 800 metros, caracterizando su fuerte relieve,

es

fácil adivinar lo complicado de establecer una relación de sus cumbres.

Es

necesario en este trabajo dejar abierta la última línea para que se pueda incorporar a ella cualquier cota del con-

cejo que con mayor o menor importancia merezca estar al lado de las demás.

Aquí quedan varios ejemplos: El Cantu’l Monte La Mata o La Llomba sobre la collada de Arniciu; peña Torre en la

sierra de Pandemules, entre Mayáu y Entrepeñes; cota Foracada, cerca de Peña Negra, en el sector del Torres; Valli-

na Torres que a pesar de no tener ninguna cota señalizada mantiene una altura considerable durante un largo tra-

yecto; picu’l Águila, en la subida desde La Infiesta a La Canalina; cota de Los Negros, en el mismo Cascayón; cota de La Quemaona, en el Corteguerón; La Cuchilla, a la caída de la Peña’l Vientu; la cumbre de Monéu que aparece

en muchos planos cercana al Remelende, pero que sobre el terreno no hay ni el más mínimo indicio de tal afinca-

miento; la peña Quemada y el Cantu La Estrella, ambos en las estribaciones del la sierra de Cárdenas; etc.

Cualquier saliente del terreno casín puede incorporar una duda o una discusión, pero mi intención fue dar un repaso a la geografía casina a través de sus cumbres, a la vez de encontrar una disculpa para recorrerlas. Ahora, provisto

de la suerte de haber hollado cada una de estas montañas, entrego este trabajo con la voluntad de haber sido todo

lo riguroso posible y con el ánimo de poner esta maravilla de la naturaleza un poco más al alcance de todos. Espero

haberlo conseguido.

Mi más sincero agradecimiento a:

Enrique Marcos gallegos Kike, por la colaboración prestada. Jaime Gonzalo, por su enorme ayuda.

Todos los que me acompañaron durante las rutas. Auro, Fran y Nacho fueron los más asiduos y pacientes, pero hu-

bo muchos más que me acompañaron.

El autor

LA CORDILLERA CANTÁBRICA

Para estudiar los montes de Casu es bueno centrarlos desde un punto de vista más global. Así, pues, me parece conveniente acercar estos montes al resto con una pequeña explicación acerca de la madre de todos ellos: La Cordillera Cantá- brica.

El borde montañoso de la meseta norte se extiende desde el Macizo Galaico (sie- rra de Miravalles en Los Ancares) hasta Los Pirineos, sistema con el que enlaza a través de la prolongación de Los Montes Vascos (serranías vascas de Aralar, Ur- basa y Andía, vecinas ya de las primeras estribaciones del Pirineo Navarro). Su longitud total es de 450 Kms. ocupando 32000 Kms2 de superficie. Se subdivide en tres sectores llamados: Macizo Asturiano, Montañas Cántabras y Montañas Vascas.

El primero, que es el más importante, alberga renombradas sierras como las del Cuera y Sueve; también el Parque Nacional de Picos de Europa, donde se en- cuentran las principales alturas del norte de España: Torrecerredo (2.648 m) y Llambrión (2.642 m). Fuera de Picos, Peña Prieta (2.536 m) es la altura máxima de la línea principal de la Cordillera, integrada en el macizo del Alto Carrión, enla- ce de Palencia, León y Cantabria. Curavacas (2.525 m) y Espiguete (2.450 m) también pertenecen a este bloque. Otras unidades importantes son el macizo de Ubiña, cuyas alturas máximas son Peña Ubiña La Grande y Fontán Norte con 2417 m. cada uno, y los parques naturales de Somiedo y Redes. Las mayores al- turas para Somiedo son Peña Orniz (2.194 m) y Cornón (2.188 m), mientras que para Redes son: Torres y Rapaína.

La primera cumbre de la Cordillera que se eleva por encima de la cota de dos mil metros es el Cuetu Arbás (2.002 m), cerca del puertu Leitariegos, en Cangas de Narcea; la última es El Codel (2.043 m), situada en el Alto Campoo, nacimiento del Ebro. Otras montañas importantes son el mítico Urriellu (2.519m), Peña Vieja (2.613 m), Mampodre (2.190 m), Coriscao (2.234 m), etc.

Transversalmente a la dirección oeste-este de La Cordillera, exceptuando Picos de Europa, aparecen los cordales principales de la geografía asturiana. Entre ellos, el del Retriñón y el de Ponga, que comparten tierras casinas. Otros corda- les importantes son: Colláu Zorru, en Ponga, desde Pileñes hasta el picu Pierzu; el de La Mesa, que se inicia entre Teverga y Somiedo; el de La Serratina, más al occidente, etc

Entre Asturias y León se afinca la línea principal de La Cordillera, flanqueada por varios puertos de montaña que, además de servir para la comunicación entre una provincia y otra, a menudo hacen de primer escalón hacia la conquista de numerosas cumbres. Estos puertos son Cerredo, Leitariegos, Somiedo, Ventana, Pajares, San Isidro, Tarna y El Pontón. También existe una amplia red de puertos secundarios, sobre todo en Asturias, que son un buen comodín para la actividad montañera en general.

LA CORDILLERA CANTÁBRICA

El sector cántabro, con altitud sensiblemente inferior, no sobrepasa los 1.750 m. y le separan una treintena de kilómetros de la costa santanderina. Comienza en el puerto de Palombera y prosigue por las sierras de Ropero, Escudo, Costero Valne- ra y Soba.

Al entrar en el sector vasco, las montañas se alejan del mar y disminuyen de altu- ra, recorriendo los Montes de La Peña, en Burgos, y las sierras vascas de Salva- da, Orduña, Gorbea, Urquilla y Aralar, la última ya en Navarra.

Estos dos últimos sectores tratados desde el punto de vista geológico se funden en una sola región Pirineo-Cántabra, separada del macizo asturiano por el meri- diano que pasa por San Vicente de La Barquera.

Peña’l Vientu y Rapaína desde Cascayón.

asturiano por el meri- diano que pasa por San Vicente de La Barquera. Peña’l Vientu y

GEOLOGÍA

CASINA

El sustrato geológico o terreno situado bajo la superficie actual de Caso está formado por rocas de origen marino principalmente. Rocas que se crearon a partir de sedimentos de- positados y conformados en los fondos marinos. Tienen una antigüedad de más de 300 millones de años, ya que se formaron en el Paleozoico, entre los periodos Cámbrico y Car- bonífero, coincidiendo también con el Plegamiento Herciniano o Varisco.

Las rocas más comunes que se pueden encontrar son las cuarcitas de la Formación Ba- rrios (Periodo Ordovícico), las calizas de las formaciones Barcaliente y Escalada, y las pi- zarras y areniscas de las formaciones Fito y Beleño.

La destacada aparición de crestones y escarpes singulares en la geografía casina está ligada a la presencia de calizas, que constituyeron relieves como el del Tiatordos, y cuar- citas a las cuales se asocian cumbres como la del Torres.

Las alternancias de pizarras y areniscas con niveles de carbón dan lugar a relieves más suaves que ocupan normalmente los fondos de los valles y ligan el concejo a la actividad minera con pequeñas explotaciones como las de Prieres, Les Llanes, Abantro, etc.

En este paisaje, las rocas se encuentran plegadas, lo que explica una geografía tan sinuo- sa. Aparte de esto, también se identifican fracturas de distintas magnitudes. La más im- portante es la falla de Ventaniella de dirección NW-SE, que desde la depresión del Duero alcanza el Mar Cantábrico por el occidente del cabo de Peñas, prolongándose a través de él por el cañón submarino de Avilés. Esta falla desplazó en horizontal, unos cuatro kiló- metros, los materiales situados a uno y otro lado. Debido a este fenómeno el cordal de Ponga empieza a configurarse como un relieve elevado.

Durante el Mesozoico o Secundario (entre 65 y 250 millones de años) la acción geológica en el concejo está seguramente ligada a la erosión y se origina el trazado actual de la ma- yoría de los ríos.

En el Terciario o Cenozoico (entre 2 ó 3 y 64 millones de años) el relieve del concejo expe- rimentó una reactivación coincidiendo con el periodo Alpino, momento en el que se elevó definitivamente el gran bloque de La Cordillera Cantábrica.

En el Cuaternario han existido importantes cambios climáticos con la sucesión de etapas muy frías que dieron lugar a glaciaciones, de las cuales es posible reconocer evidencias como el llagu Uvales, que aparece encerrado en un pequeño circo glaciar al noreste del Cascayón. Su formación se deriva del cierre y represamiento de dicho circo por una mo- rrena de forma semicircular.

Existieron en el concejo lenguas glaciares de varios kilómetros de longitud. Sin embargo no existen datos de edad satisfactorios que permitan precisar el momento en el que los hielos cubrieron las partes más elevadas de La Cordillera. Posiblemente, esto sucedió hasta hace algunos miles de años.

Tras la retirada de los glaciares en la zona, el clima adquirió un carácter periglaciar, frío y seco. Después, a lo largo de los últimos miles de años, la temperatura ha ido aumentan-

GEOLOGÍA CASINA

do progresivamente y las precipitaciones han experimentado notables fluctuaciones. Por este motivo, los ríos y la dinámica de las laderas han ido cobrando mayor importancia en la evolución geológica de la zona.

Los ríos, al atravesar sustratos geológicos formados por areniscas y pizarras, han dado lugar a valles abiertos por ser rocas poco resistentes, mientras que cuando atraviesan cuarcitas y calizas se forman desfiladeros como el de Los Arrudos.

Para terminar, apuntamos algunas ideas sobre el karst de la zona, esto es, el paisaje resultante de la disolución de las calizas por el agua. Aparecen lapiaces consistentes en pequeños hoyos y sucesión de crestas y acanaladuras en la superficie de masas calcáreas. En otros casos, se han formado conductos subterráneos como el de la cueva Devoyu en la que desaparece el río Nalón para aflorar aguas abajo. Antiguamente el Nalón circulaba por el desfila- dero de Les Llanes a mayor altura de la que en la actualidad es atravesado por la carretera, hecho probado por la existencia de depósitos fluviales varios metros por encima del cauce actual. Es posible que en algún momento de la historia la obstrucción de este valle obligara al río a variar su circulación natural, desviándose entonces a una gale- ría subterránea formada por la disolución de la caliza.

FUENTES

- Jiménez, Montserrat; Silva, Paloma; Solano, Sergio y Valderrábano, Jesús (1997). Espacios y monumentos natura- les de Asturias. Tomo II. La Voz de Asturias. Ediciones Trea.

- Peña Monne, José Luis. El Relieve. Geografía de España.

- Peón Peláez, Alberto (1992). La Cordillera Cantábrica. Enciclopedia de la Naturaleza de Asturias. Tomo II. La Voz de Asturias.

A Infiesto

Espinaredo

Riofabar

Tozu La Pesanca Cueves XVI XV Arniciu XVII Prieres Rioseco XIV Mestas Abantro Nieves XIII
Tozu
La Pesanca
Cueves
XVI
XV
Arniciu
XVII
Prieres
Rioseco
XIV
Mestas
Abantro
Nieves
XIII
Tanda
San Juan
Soto
Tanes
Taranes
de
Bueres
de Agues
Beleño
Ladines
Orlé
XII
Coballes
XI
Abiegos
Les
VII
Veneros
X
Llanes
XXII
Buspriz
Campo
Sobrefoz
de Caso
Soto
Encruceyada
Belerda
Pendones
Caleao
XVIII
IX
Bezanes
La
Felguerina
La Foz
Infiesta
XIX
XXI
VIII
XX
Ventaniella
III
Felechosa
V
II Tarna
IV
VI
I
Cuevas
Puerto de Tarna
Puerto
Las Señales
Puerto

San Isidro

Puente

Wamba

Isoba

Puebla de Lillo

SITUACIÓN ZONAS DE MONTAÑA

LEYENDA

I - Divisoria de provincias

II - Xerra Mongallu

III - Sierra de Pintacanales

IV - Sellar

V - Cascayón

VI - Sector del Torres

VII - Cordal de Ponga

VIII - Xerra Les Tables

IX - Cordal de Pendones

X - Sierra de Cárdenas

XI - Piqueru

XII - Sierra de Buceñao

XIII - Xerra Los Duernos

XIV - Sierra de Pandemules

XV - Enlace Pandemules

Facéu / Xerra Trallán

XVI - Sierra de Facéu

XVII - Sierra de Trapa

XVIII - Sierra de La Canalina

XIX - Xerra Braña Piñueli

XX - Sierra del Corteguero

XXI - Cordal del Retriñón

XXII - Sierra Mermeja

I

DIVISORIA DE PROVINCIAS

Si hay una línea importante a la hora de hablar de los mon- tes de un concejo, yo creo que es, en la mayoría de los casos, la línea que va más allá de los límites entre munici- pios y pasa a ser la divisoria de comunidades autónomas, como ocurre con la línea de cumbres que marcan el límite territorial entre el Principado de Asturias y la provincia de León. Esta sucesión de montañas que vamos a tratar, coincide también con el eje principal de la Cordillera Cantábrica.

DIVISORIA DE PROVINCIAS

Cumbres:

Rapaína

2.019 m

Peña’l Vientu

1.992 m

Rapaona

1.956 m

Valmartín

1.932 m

Los Fornos

1.928 m

Valdebezón

1.901 m

Realcada

1.891 m

Remelende

1.888 m

L’ Arenal

1.885 m

La Bardera

1.872 m

Porru Blancu

1.867 m

Entrepicos

1.861 m

Los Abedulosos

1.844 m

Las Cuerdas

1.814 m

MAPAS 6 7 8 9 10
MAPAS
6
7
8
9
10

El picu Valmartín es la unión física de los concejos de Caso y Aller con el término leonés de Lillo. Presenta un relieve

suave, muy parecido al de sus dos cumbres sucesoras: Arenal y Entrepicos. Las tres presentan sus faldas meridionales y cumbres cubiertas de una vegetación muy baja y sólo descubren la roca en sus ca- ras septentrionales, donde se pueden encontrar ríos de rocas desprendidas y peligrosas, que son un verdadero castigo para los tobillos del transeúnte ocasional. En estos parajes se pueden ver algu- nas lagunas, la más importante es la de Cuetu Lladrón, rodeada de arbustos.

La línea incide sobre las cuatro primeras cumbres, Valmartín, Porru Blancu, picu L’Arenal –estas dos últimas en un solo bloque– y Entrepicos; sigue por encima de la zona de Los Negros y libra el Cascayón para bajar a descansar en la raya L’Acebal y continuar luego hacia los escarpes rocosos de la peña Los Fornos, hermana gemela de meno- res dimensiones e inseparable de la Peña’l Vientu. Aquí, la vista casina cambia los puertos del Cotorgán por el bos- que de Redes con sus más importantes camperas, que son Valdebezón y Brañagallones.

Después, la collá Les Aguyes da paso al bloque formado por Rapaína y Rapaona, un bloque que no pierde mucha altura hasta su llegada a la collá Mullía. Al sur de ésta, se encuentra la laguna Negra con acceso incómodo por la vegetación de media altura que se extiende en las lomas inferiores. Realcada y Valdevezón se acercan a la muezca Brugu, pasando la perspectiva paisajística a la zona de la vega Pociellu y el monte Faucáu. La cumbre de Los Abedulosos, a la que se le arrima por la parte leonesa el valle del Pinzón, se desploma hacia el este por la zona de la Cuerdas hasta la collá Zampuerna. A partir de este punto, comienza el bloque de la xerra Mongallu con una apariencia muy desgastada por la erosión. Alberga dos cumbres importantes: La Bardera y Reme-

lende. Entre ellas, tres circos norteños: Mongallu, Requexada y Monéu. La característica principal de estos circos es

la frecuente presencia, en algunas épocas invernales, de cascadas de hielo con gran atractivo para los escaladores

de esta modalidad. La división de provincias continúa desde el Remelende hacia el puerto de Tarna y sigue en direc- ción noreste hasta la cima del Abedular. En esta cima, el concejo de Caso se une al de Ponga y al término leonés de Maraña.

A lo largo de toda esta sucesión de cumbres se sucede una infinidad de arroyos tanto a derecha como a izquierda.

Los más importantes son, por la parte leonesa, Valmartín, Wamba, Los Fornos, Las Hazas, Pinzón, Páramo y Riosol; por la parte asturiana riega Les Llamargues, ríu Roxecu, regueru Borboques, ríu Monasteriu, regueru Vega Pociellu,

riega Mongallu y las riegas Requexada y Monéu.

DIVISORIA DE PROVINCIAS

Es curioso, quizás motivado por la unión provincial, encontrar entre Valmartín y la Peña’l Vientu una nueva acepción de collada o colláu. Son las rayas, raya Valmartín, raya La Bueya y raya L’Acebal. Algo parecido a esto lo podremos ver en otros capítulos con los fitos y llagos en el cordal de Ponga y Pandemules, o muezcas como la cercana de Bru- gu. La línea divisoria resulta siempre más accesible desde la vertiente leonesa que desde la asturiana ya que es muy normal aprovechar la altura del puerto San Isidro, Isoba o Las Señales para aminorar el esfuerzo de las rutas. Todos los núcleos rurales casinos son bastante más costosos para este menester.

LA RAYA - VALMARTÍN En el puerto San Isidro, justo donde Asturias y León marcan sus pertenencias, sale la ruta más directa para llegar al Valmartín. Iniciamos la ruta en el aparcamiento de La Raya, por la carretera hacia León, y, pasado el cambio de ra- sante, el sendero sale hacia el norte al final de la campera, sirviendo también de aproximación a la zona del Torres. Ya en la parte alta de roca, hay que ir buscando la mano derecha para aproximarse a la zona más oriental, aunque el camino a veces es confuso y puede desaparecer. En una hora se llega a la collada entre el citado pico y Vallina Torres; en veinte minutos más, al noreste, aparece un buen montón de piedras y un viejo buzón de petaca. Toda la cuerda de cumbres desde el Torres a la raya L’Acebal es fácilmente transitable, así que también se puede llegar a esta cumbre desde cualquiera de las montañas cercanas.

PUENTE WAMBA - ENTREPICOS - PICU L’ARENAL - PORRU BLANCU La aproximación al picu’L Arenal y Entrepicos es sencilla desde Puente Wamba, la pista es ancha y cómoda, pero habrá que abandonarla a medio camino de L’Acebal, pasadas las primeras rampas y un arroyo de meandros pro- nunciados, para faldear a occidente y subir hasta el sendero que viene desde la raya L’Acebal con dirección a la raya La Bueya y por el que retrocederemos un corto tramo. Hasta La Bueya, una hora de camino. A nuestra elección queda después, dependiendo de intenciones posteriores, el subir a la derecha (NE), hacia la cumbre de Entrepicos a la que llegaríamos en quince minutos más, o a la izquierda (SO), por la vertiente leonesa hasta llegar al picu L’Are- nal y seguir después hasta Porru Blancu, ambos bien señalados con torres de piedra. Desde la raya hasta L’Arenal veinticinco minutos, cinco más hasta Porru Blancu.

PUENTE WAMBA - RAYA L’ACEBAL - COLLÁU LES AGUYES Son cuatro los kilómetros de pista y una hora andando lo que hay entre Puente Wamba y la raya L’Acebal. Según lle- gamos al collado y damos vista a la cabaña, una senda sube hacia el suroeste, por la derecha, y luego continúa en travesía por debajo de Los Fornos y la Peña’l Vientu, para llegar al colláu Les Aguyes. Hasta este lugar se emplean cuarenta minutos.

RAYA L’ACEBAL - LOS FORNOS Para subir a la Peña Los Fornos, hay que usar el sendero anterior en su tramo inicial y dejarlo para subir hacia la iz- quierda la vallina que asciende entre la anterior peña y la del Vientu. En veinticinco minutos desde la raya L’Acebal llegaremos al buzón colocado el 7 de octubre de 1989 por el G.M.S. Bernardo para conmemorar el décimo aniversa- rio de la muerte de Casimiro Argüelles. A nuestros pies, Maricueria como primer botón de esa amplia muestra del Parque Natural que tenemos a golpe de vista.

COLLÁU LES AGUYES - PEÑA’L VIENTU - RAPAÍNA Si hemos llegado hasta el colláu Les Aguyes, encontraremos dos opciones claras: hacia el norte la Peña’l Vientu y hacia el sur La Rapaína. Ninguna de las dos ascensiones tiene la más mínima dificultad, si bien la subida a esta últi-

DIVISORIA DE PROVINCIAS

ma es un poco más costosa. Desde el colláu a la Peña’l Vientu se sube en veinticinco minutos y a la Rapaína en me- dia hora. La Peña’l Vientu, que desploma hacia la mayada de Valdevezón los serrotes rocosos de “La Cuchilla”, debe su nom- bre a que desde la collá Les Aguyes, bajando por la rampa de Valdevezón, suele soplar un fuerte viento que ha lle- gado a destruir incluso alguna cabaña. En la cumbre, se encuentra un buzón que inscribe su nombre, altura y el si- guiente párrafo: “En recuerdo de Bernardo, G.M. MIES, 7-6-92”. La Rapaína posee otro conocido nombre: Picota de Las Hazas. Toda su vertiente sur es una gran loma llamada por el mismo nombre. El ilustre José Ramón Lueje, cuando en diciembre del cuarenta y nueve escribía un artículo sobre el Coto Nacional de Reres, hacía el siguiente comentario sobre los nombres de la Rapaína: “A los Altos de la Rapaí- na, los vaqueros de La Roza y Maricueria les llaman los Porrones de Biolosu y los de la vertiente castellana, la Carva de las Hazas”.

ISOBA - RAPAONA - REALCADA - PICU VALDEBEZÓN El pueblo de Isoba es un buen punto de partida para llegar a varias cimas. Por las campas de San Justo, a la iz- quierda, se atraviesa un valle de tupida vegetación, incómodo de caminar, que llega a la laguna Negra en hora y cuarto. Sólo diez minutos más son necesarios para situarse a caballo de la collá Mullía. Por el oeste, veinte minutos son suficientes para remontarse a los pedreros de la Rapaona, donde una torre de grandes piedras es el testigo de precedentes ascensiones. Por el este, una suave loma orienta la llegada al picu Realcada tras un cuarto de hora ca- minado. Otros diez minutos más a caballo del cordal y ya estamos en uno de los mejores miradores de la zona, el picu Valdebezón, también conocido por el Cantu La Furada. Enfrente, la collá Les Arenes y la xerra Les Príes; a su izquierda Redes y a su derecha Pociellu, forman un abanico de inigualable belleza.

PICU VALDEBEZÓN - LOS ABEDULOSOS En media hora se puede pasar por la muezca Brugu y llegar a la cima de Los Abedulosos, también accesible desde el valle del Pinzón. En esta cima, cuatro años (del noventa y cuatro al noventa y ocho) han hecho que una enorme torre de piedras se quedase en las cuatro piedras necesarias para resguardar el bote que hace de buzón, conse- cuencia de la erosión humana y síntoma de la transformación cíclica de algunas cumbres.

PUENTE ARROYO PÁRAMO - LAS CUERDAS Bajamos 2,3 Kms. desde el puerto de Las Señales con dirección a Cofiñal y Puebla de Lillo, llegamos a un primer puente, en curva cerrada a la izquierda, próximo a una construcción en forma de “u” y así encontramos el punto de partida de nuestra subida hacia el pico Las Cuerdas. La forma más sencilla de subir es por la arista que baja de frente al puente, por lo que tenemos que entrar hacia ella nada más pasar el puente sobre el arroyo Páramo, hacia abajo. Lo más incómodo es remontar el primer tramo hasta los primeros escarpes de cuarcita y a partir de ellos no perder la arista, ya que la vegetación va perdiendo fuerza y dejando una ascensión cada vez más tranquila y bonita. La peña San Justo se descubre por la izquierda; la peña del Águila y La Bardera, por la derecha, mientras llegamos a una antigua trinchera de la Guerra Civil que vemos po- co antes de llegar a la cima. En la parte final, el desnivel se hace inapreciable para llegar a coronar una cima amplia y redondeada donde vemos más restos de trinchera y un grupo de piedras que señala la cúspide. La excursión, al ser corta, se puede comple- tar tirando a la izquierda hacia Los Abedulosos o en sentido contrario hacia el colláu Zampuerna y La Bardera. Cual- quier opción es válida. No he citado la posibilidad de subir a Las Cuerdas usando el colláu Zampuerna por tener un trazado poco practicable debido a la alta vegetación (piornos, escobas, etc) y a la abundancia de terreno fangoso.

Bardera, Cuerdas y Abedulosos vistos desde la llegada al Cantu’l Osu. Detrás de Los Abedulosos aparece la Peña San Justo.

DIVISORIA DE PROVINCIAS

PUERTO LAS SEÑALES - LA BARDERA - REMELENDE El puerto de Las Señales es un alto con muy buena situación para el camino ha- cia las cimas de La Bardera y Remelende. El tramo inicial es común hasta remon- tarse al primer escalón montañoso. Desde aquí, a la izquierda, atravesaremos una parte importante de la xerra Mongallu hacia La Bardera, fin de la ascensión de una hora y treinta minutos. En la cumbre se encuentra una cruz sujeta por pie- dras. Cerca de ella hay restos de trinchera. En tan sólo cuarenta y cinco minutos, podemos completar la subida desde Las Señales hasta el Remelende si en el alto hacemos el remonte hacia la derecha. En esta cima, un viejo buzón de petaca acompaña al vértice geodésico que presi- de la cima. Poco conocidos son el nombre de picu La Raya para la Bardera y picu de la Can- tera para Remelende, aunque aparecen estos topónimos en algunos planos.

picu La Raya para la Bardera y picu de la Can- tera para Remelende, aunque aparecen
Valle de Valdebezón. A la derecha, picos Realcada y Valdebezón. LOS PUERTOS En el año

Valle de Valdebezón. A la derecha, picos Realcada y Valdebezón.

LOS PUERTOS En el año 1925, eran El Pontón, Pajares y Leitariegos los únicos pasos de montaña construidos. La comunicación con Castilla, que no había sido mejorada en los últimos cuarenta años, se completa prácticamente en estas fechas como consecuencia de la política de obras públicas emprendida por Primo de Rivera. En octubre de 1929, se abren al tráfico los puertos de San Isidro y Somiedo, y pocos años después, en julio de 1935, el de Tarna.

WAMBA El Rey Wamba fue uno de los últimos que engrosaron la lista de los treinta y tres reyes visigodos, desde que comenzó el reinado de Ataulfo (año 410) hasta que terminó el de Rodrigo (año 711). Su reinado duró desde el año 672 hasta el 680, aunque él no quería ser rey. Enriqueció y amuralló a la ciudad de Toledo, capital de la España visigótica, donde tiene una estatua. Los nobles formaron un partido para derrocarlo, consiguieron darle un narcótico para dormirle y así cortarle la cabellera, vistiéndole a la vez de monje. Cuando despertó, ya se había elegido otro rey. El no podía serlo por el corte de cabellera y se retiró a un convento. Murió en el 688.

Cascayón, Entrepicos, Arenal, Porru Blancu y Valmartín. Atrás, Fornos, Peña’l Vientu y Rapaína. En primer plano, Laguna de La Piornal y Llagu Caballuna.

CLASIFICACIÓN DE LAS MONTAÑAS ESPAÑOLAS En 1960, la Federación Española de Montañismo con texto de Félix Méndez proponía una clasificación escalonada de las montañas españolas. Entre 0 y 1.000 m. sería Baja Montaña (banda de cultivos, comunicaciones y población); entre 1.000 y 2.000 m., Media Montaña (banda de bosques y escaso poblamiento) y entre 2.000 y 3.718 m. – cumbre del Teide –, Alta Montaña (banda improductiva, de dominio de lo mineral, con precipitaciones en aumento, presencia de nieve invernal y frío más intenso). Según esta definición, se puede considerar que las montañas insertadas en este trabajo pertenecen al rango de Media Montaña por contemplarse alturas entre los 1.047 m. del picu Caón y los 2.100 m. del Torres, si bien este último y Rapaína sobrepasan los 2.000 y podrían considerarse como el inicio de la Alta Montaña.

si bien este último y Rapaína sobrepasan los 2.000 y podrían considerarse como el inicio de
En el pico Remelende. Atrás, Tiatordos y Maciédome.
En el pico Remelende.
Atrás, Tiatordos y Maciédome.

Tabayón de Mongayu (Chelís).

II

XERRA MONGALLU

La xerra Mongallu coincide con la línea principal de la cordillera, entre la collá Zampuerna y el puer- to de Tarna. La palabra xerra, en tierras casinas, es afín a pro- nunciados escarpes y rocas fortalecidas por lo que es sin duda la vertiente norte, la que da valor en todo su sentido a la de Mongallu. Ya que su línea principal ha sido descrita en el capítulo ante- rior, vamos a contemplar las cumbres que apare- cen en sus estribaciones septentrionales.

XERRA MONGALLU

Cumbres:

Cuitu Requexada

1.745 m

Peñalba

1.625 m

Cuitu Negru

1.582 m

MAPAS 6 Y 7
MAPAS 6 Y 7

La cumbre de Peñalba cierra el circo de Monéu, con la vigilancia desde las alturas del picu Reme- lende. A los pies, el pueblo de Tarna con los montes de La Verde y Cabanielles. En una parte de es- te último monte, denominada llanu’L Toru, se encuentran dos robles albares centenarios protegidos por sendas cercas de madera. El regueru Monéu aflora en este circo y es el primer afluente de im- portancia que llega al Nalón después de su nacimiento. Peñalba marca el inicio del segundo circo, el de Requexada, que se cierra en el cuitu del mismo nombre. De este circo, surge el arroyo Requexada que en un festival de pequeñas cascadas atravie- sa el camino que va desde Tarna a La Campona. El bosque Saperu se extiende en la falda del Cuitu Requexada, sumando así otra de las piezas claves a una enorme riqueza forestal. Entre este último pico y el Cuitu Negru se enmarca el tercer, último y más grande de los tres circos, el de Mongallu. En él está el Tabayón, cascada que deja correr sus salpicadas aguas a través de la riega Mongallu, afluente del ríu L’Ablanosa. El Cuitu Negru, de roca ennegrecida, está envuelto en parajes de gran belleza. Por un lado, La Cam- pona, emplazamiento de la cascada, y el bosque Saperu; por otro lado, la vega Pociellu, el monte Faucáu y les caseríes de La Ablanosa.

PUERTO DE TARNA - PEÑALBA - CUITU REQUEXADA Para acercarse a las dos primeras cumbres, el camino sale desde el puerto de Tarna hacia el sur. Parte al lado de un transformador eléctrico y sube de frente a una caseta abandonada que pertene- ció a una vieja escuela de esquí. Dicha pista sale por la derecha para seguir subiendo y meterse de lleno en el circo de Monéu. Cuando éste termina, hay que atravesar un canchal bastante difícil y salir al colláu Pozu, desde el cual avistamos Peñalba muy cerca. Cumbre sencilla y de fácil ascensión a la que se llega tras una hora de camino desde el puerto. Si nuestra intención es seguir hacia el Cuitu Requexada, visto desde Peñalba con laderas perfectas y redondeadas, volveremos hacia atrás, a la parte alta de la arboleda buscando el sendero que baja hasta el fondo del circo Requexada. Éste nos recibe rodeado de tremendos precipicios y continuos rugidos del agua al caer, desplomándose y provocando el nacimiento de la riega de La Requexada. El sendero continúa de frente, semiperdido, hacia la falda norte del Cuitu y entra posteriormente en lo alto del bosque Saperu. Después se remonta por la arista norteña, ya por campo abierto, hasta la misma cumbre. En hora y tres cuartos desde la anterior cima, llegaremos a esta loma que resulta más fácilmente accesible desde el sur, o sea desde cualquier punto de la línea principal de la Cordi- llera. Desde el Cuitu Requexada, que puede aparecer en algunos planos como picu Mongallu, se puede subir hasta el Remelende y bajar posteriormente al punto inicial, en un circuito de unas cuatro horas.

XERRA MONGALLU

TARNA - CUITU NEGRU El camino hacia el Cuitu Negru es más fácil iniciarlo desde el puerto de Las Señales, pero lo clásico es arrancar en el pueblo de Tarna, justo en la entrada, siguiendo el camino que sale hacia la dere- cha. Como pistas inconfundibles de la salida están el puente sobre el joven río Nalón y el cementerio del pueblo. En el primer alto, llamado Terreros, el camino describe una curva a la izquierda mientras deja un desvío en la dirección contraria. Unos metros más adelante a la izquierda, hay una bifurca- ción con las indicaciones de acceso a los centenarios roblones de llanu’L Toru y la continuación de frente hacia la Campona, atravesando los bosques Cabanielles y Saperu. La ruta pasa por dos puen- tes de madera: el primero sobre el arroyo Requexada y el segundo poco antes de entrar en La Cam- pona. También tendremos la oportunidad de beber agua en la fuente de Los Arellales, lugar donde el trazado del camino cambia el ancho carretero por la estrechez de una apretada senda. Tras hora y media, La Campona. Aparece a lo lejos el Tabayón de Mongallu. Su estruendo irá aumen- tando a medida que caminamos cerca de las caserías y nos adentramos en un terreno un poco en- marañado de vegetación. Para llegar a pie de cascada, necesitaremos media hora más. Si lo que queremos es ascender hacia el Cuitu Negru, tendremos que atravesar el arroyo y remontar toda la ladera de la derecha hasta salir por detrás de tan respetuosa montaña y así alcanzar su base sur. La subida final requiere alguna pequeña trepada por la canal izquierda, sin grandes complicaciones, siendo necesario sólo un cuarto de hora desde la base trasera de la peña hasta la cumbre donde el Grupo de Montaña Virgen del Otero de Laviana, hoy ya inexistente, colocó un buzón en noviembre del año 1969. Desde Tarna, unas tres horas.

Cuitu Negru y Cuetu Requexada pertenecen a esa familia casina de cuetos, también integrada por el Cuetón de Les Travieses, Cuetos Negros y Cuetu Entrepeñes. Todos ellos tienen en común una si- lueta más o menos cónica y estilosa. Pedro Pidal “Marqués de Villaviciosa” y J. F. Zabala, en su libro “Picos de Europa” de 1918, definen cuetu o cotera como risco de cumbre roma.

Cuitu Requexada. TARNA Y SUS GUERRAS “Perdido para el Ejército Republicano el paso de Tarna,

Cuitu Requexada.

TARNA Y SUS GUERRAS “Perdido para el Ejército Republicano el paso de Tarna, Sanchez Noriega “El Coritu”, Jefe de la Brigada 186, pretendió reorganizar la resistencia ante el pueblo de Tarna, que fue duramente hostigado por la aviación. Pero sus batallones, castigados en exceso, no se encontraban en condiciones de combatir, produciéndose casos de flagrante indisciplina al arrojar los soldados las armas y negarse a continuar la lucha. Tarna cayó el siete de octubre en poder de las tropas del general Aranda” Oscar Muñiz

El pueblo de Tarna, lugar de tránsito y hospedaje del camín Real que atravesaba el puerto, fue totalmente devastado durante los bombardeos de la Guerra Civil en la primera semana de octubre de 1937 durante el enfrentamiento de las tropas republicanas de El Coritu con las brigadas navarras de Muñoz Grandes que buscaban el acceso a la zona central de Asturias. El día 21 de ese mismo mes de octubre, Gijón y Avilés, que hasta aquel día habían sido los últimos reductos republicanos significativos en el norte, incrementaban el territorio franquista y completaban la conquista de País Vasco, Santander y Asturias, para cerrar así una de las fases de la guerra. La siguiente, ya en el año 38, se dirigiría hacia el valle del Ebro y Cataluña. La alineada estructura del pueblo es fruto de una reconstrucción total llevada a cabo por el Servicio de Regiones Devastadas en la posguerra.

Un siglo atrás, cuando Asturias toma partido en la primera Guerra Carlista, entraba por el puerto de Tarna una columna de tres mil hombres, mientras otras fuerzas afines lo hacían por Unquera. La columna carlista venía desde León y llegaría a encontrarse en Oviedo con una defensa heroica y acertada. El carlismo se debilitaría rápidamente y los realistas llegarían a controlar todo el Principado.

Roblón de LLanu’l Toru.

Tabayón de Mongayu.

Cuitu Negru desde el camín a Cerréu (Rubén Vigil).

Roblón de LLanu’l Toru. Tabayón de Mongayu. Cuitu Negru desde el camín a Cerréu (Rubén Vigil).
Roblón de LLanu’l Toru. Tabayón de Mongayu. Cuitu Negru desde el camín a Cerréu (Rubén Vigil).
Vega Pociellu.
Vega Pociellu.

III

XERRA PINTACANALES / XERRA LAS PRÍES

El conjunto formado por la xerra Pintacanales y la xerra Les Príes es un emblema clásico de la orografía casina. Con forma arqueada se eleva a espaldas del pueblo de Bezanes hasta descansar en la amplitud de la collá Les Arenes. Pintacanales ocupa principalmente la parte del Cantu’l Osu, subiendo desde el ríu Monasteriu hasta el colláu La Muezca, mientras que Les Príes se extiende desde el an- terior colláu hasta la collá Les Arenes.

XERRA PINTACANALES / XERRA LAS PRÍES

Cumbres:

Xerru Les Planes

1.818 m

El Porrón

1.812 m

Cantu’L Osu

1.793 m

MAPAS 7 Y 8
MAPAS 7 Y 8

La xerra Pintacanales nace acompañada del sonido de las aguas del ríu Monasteriu y la umbría frondosidad del bos-

que de Redes. Se levanta dejando un primer punto singular, el túnel del Crestón, atravesado por la pista que posibili-

ta el acceso desde Bezanes a la vega de Brañagallones. Sus elevaciones norteñas, a partir de esta zona, son cada

vez más indomables, plantando una cara totalmente descomunal y agreste que culmina en la cima del Cantu’l Osu. Después, la xerra Les Príes va girando continuamente a la derecha para terminar rodeando Brañagallones. Deja en sus laderas los ruinosos restos de la mayada Ranéu, pasa por un pequeño collado llamado la Muezca y va cres- teando hasta encontrarse primero con el Porrón y después con el xerru Les Planes. Los verticales trazados de roca se dejan morir en brazos del monte Faucáu a la izquierda de toda la línea cumbrera. Aparece la vega Pociellu, mucho más pura y autóctona que la vecina Brañagallones, ya que ésta ha sufrido en los últimos tiempos una adaptación a la modernidad que ha desfigurado considerablemente su estructura de antaño. Entre la vega Pociellu y la collá Les Arenes se pueden atisbar los restos de varios corripios en la mayá Busumberón.

El ríu Monasteriu y el de La Ablanosa son los encargados de entregar al Nalón todo el caudal que arroya desde es- tas xerras.

BEZANES - BRAÑAGALLONES La pista que comunica Bezanes con la vega de Brañagallones no necesita ninguna puntualización ya que no tiene alternativa ni confusión posible. Físicamente es de un trazado ancho, apto para vehículos rodados y con piso de tie- rra, exceptuando el cemento en algunas zonas empinadas. La salida de Bezanes se realiza junto al aparcamiento para rebasar posteriormente los entresijos traseros del pueblo y subir inmediatamente las cuestas y revueltas más notables de la ruta.

Pasadas las primeras rampas, llega el Texu La Oración, lugar unido a tradiciones religiosas ancestrales. Se cree que allí los pastores se detenían a rezar en su tránsito hacia los puertos. El camino se hace bastante llano y unifor- me, pasando por algunos puntos claves como son la fuente de Andorviu, con dos caños de buena agua a mitad de ruta; el argayu’l Llobu, donde se ha construido un muro de hormigón para contener posibles avenidas, y, finalmente,

el túnel del Crestón, que da paso a los recuestos finales. Para llegar a la vega se recorren más de diez kilómetros en

un tiempo que puede variar de dos horas y media a tres.

A la entrada, aparece otra buena fuente, un aparcamiento y una primera bifurcación. A la derecha, hacia el bosque

de Redes y Maricueria; a la izquierda, hacia una segunda disyuntiva. Esta vez, por la derecha, iremos hacia Valdeve- zón y, por la izquierda, la pista se planta a las puertas del “hotel” que representa la construcción más relevante de toda una vega plagada de bonitas cabañas. El nombre de Brañagallones dicen que tiene su origen en que antaño, cuando la actividad ganadera frecuentaba constantemente los dominios de la vega, era muy abundante la presen- cia de gallos o urogallos. Su occidente se encuentra delimitado por una morrena dirección norte-sur que recuerda la existencia de un glaciar que arrancaba debajo de la Peña’l Vientu y La Rapaína.

BRAÑAGALLONES - XERRU LES PLANES - PORRÓN Salimos de la vega por la pista que deja en la parte alta, a la izquierda, su construcción más voluminosa: “el hotel”. El camino va subiendo entre el bosque, atraviesa la riega Valdevezón y llega a la mayada. Antes de ver las caba- ñas, encontramos una abundante fuente y unos metros después una bifurcación. A la derecha llegaríamos a las ca- bañas, pudiendo luego continuar hacia el colláu Les Aguyes o la vaguada entre “la cuchilla” y Sellar. Nosotros segui-

XERRA PINTACANALES / XERRA LAS PRÍES

mos de frente (o izquierda, que es lo mismo) para atravesar de nuevo la riega y tomar la senda que sube hacia la collá Arenes y colláu Puercu. De la mitad hacia arriba, esta senda se arrima a las caídas de la xerra Les Príes para acabar saliendo al colláu Puercu, lugar que nos regala buenas vistas de toda la divisoria entre el concejo casín y la provincia lindante. Desde el colláu al xerru Les Planes sólo hay que ascender quince minutos hacia el norte la corta ladera que nos de- ja en la cumbre. Han sido dos horas desde Brañagallones. Para ir al Porrón hemos de descender hasta la senda que va desde el colláu Puercu a la pasada Cerrosa con el obje- tivo de evitar los escarpes intermedios. Situados en la pasada, tenemos que ascender por detrás y buscar la subida más sencilla. Encontramos un grupo de piedras con el buzón y una inmejorable imagen aérea de la vega a un cuar- to de hora de la cumbre anterior.

Al Xerru Les Planes se le atribuye a veces el nombre de Mascuilón y el Porrón también es conocido como Porrón de Cerrosa. El Diccionario toponímico de la montaña asturiana de Julio Concepción Suárez, describe inicialmente la pa- labra “porru” como mazu de mango largo para machacar terrones; luego le asigna el significado montañés de la si- guiente forma: pequeña cumbre rocosa de forma más o menos cilíndrica y con rellano en la cima. Encontramos uno de ellos en este capítulo.

PORRÓN - CANTU’L OSU Otra vez en la pasada Cerrosa, tenemos que recorrer toda la xerra Les Príes. En el primer tramo nos mantenemos casi en la parte alta, cerca de la creta. Más adelante, el sendero empieza a bajar paulatinamente para acabar por encima de las derruidas cabañas de Ranéu. Este sendero está bastante indefinido, se pierde fácilmente en la incó- moda vegetación por lo que es necesario seguir la referencia de los llanos de Ferramoru para no perder altura inne- cesariamente. Por encima de Ranéu, continuamos de frente para acometer la última parte de la ascensión, común a la que se realiza habitualmente desde Brañagallones. La cumbre, hora y cuarto desde el Porrón, atisba desde el ai- re toda la subida del valle Sobrecastiellu.

BRAÑAGALLONES - CANTU’L OSU La ascensión directa desde la vega al Cantu’l Osu nos obliga a salir por su esquina oriental. La parte inicial de la su- bida la hacemos por donde correría el hipotético arroyo de la vaguada. Posteriormente el sendero se despega un poco por la vertiente de la derecha y llega hasta un bebezón. Estamos en una zona de muchos senderos de gana- do y alta vegetación, lo que nos puede dar lugar a alguna duda. En el bebezón, continuamos a la izquierda por el sendero más evidente, que nos va llevando de nuevo hasta el arroyo de la vaguada, y luego giramos a la derecha, para ir a salir a campo abierto al lado de una gran espinera que nos servirá de referencia también en la bajada. Subimos de frente hasta llegar a los restos de cabañas de Ranéu. Una vez superadas, nos echamos a la izquierda por los llanos de Ferramoru y culminamos así la última parte de la ascensión al Cantu’l Osu, casi hora y media.

Se afirma que el topónimo de la cumbre del Cantu’l Osu se debió a la presencia de animales de esta especie. A pro- pósito del Cantu’l Osu es casi obligatorio explicar lo que significa la palabra cantu para denominar algunas de las cumbres casinas como Cantu Fadiellu, Cantu Los Rubios o Cantu Texerines. El cantu siempre es el lugar donde se termina algo y hablar del cantu de una peña es parecido a hablar del cantu de una mesa, por lo que nos referimos al final de algo en esquina. Por lo tanto, los cantos, en la montaña, son formaciones en las que una ascensión se ter- mina sobre una caída en vertical que normalmente propicia un excelente balcón o mirador. Según Juan Delgado in- vestiga en su trabajo sobre el cordal de Ponga, el origen de la palabra cantu proviene del término celta kent, que significa ángulo y relaciona cantu con una altura asociada a bordes verticales.

Brañagallones y Cantu’l Osu. COTO NACIONAL DE CAZA DE RERES El Coto Nacional de Caza

Brañagallones y Cantu’l Osu.

COTO NACIONAL DE CAZA DE RERES El Coto Nacional de Caza de Reres se creó en 1943. Ocupaba parte de la geografía de los concejos de Caso y Ponga, aunque de este último sólo cogía una pequeña zona de monte cercana a Sobrefoz. Desapareció como tal en 1990, creándose las nuevas reservas de caza regionales de ambos municipios, dependientes de lo que era la Agencia de Medio Ambiente del Principado. En el año 1994 se dio un primer paso hacia la figura de Parque Natural al aparecer en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias con la participación de Caso, Sobrescobio y Ponga. Posteriormente el ayuntamiento de Ponga decide abandonar su contribución cuando, en diciembre de 1996, queda declarado definitivamente el Parque Natural de Redes con 378 kilómetros cuadrados de superficie. Cincuenta años más tarde se subsanó el error generado por una mala transcripción a la hora de dar el nombre del bosque de Redes al Coto Nacional de Caza.

LOS MADREÑEROS CASINOS Y EL COMERCIO Explica Chema Argüelles en su libro sobre los paso históricos de la Cordillera algunos detalles de la antigua vida en los montes casinos y cómo las madreñas fueron objeto de exportación e intercambio. Sirvan de pincelada los siguientes párrafos:

“Los vaqueros de Bezanes y también los de Tarna llevaban parte de sus reses a las vegas de La Ablanosa y la de Pociellu y, al igual que en Brañagallones y Valdevezón, pasaban el verano repartiendo el tiempo en cuidar el ganado y realizar labores artesanales en madera”. “Los arrieros de Caso llevaban en sus reatas de caballos los productos de la comarca, en particular madreñas y quesos casinos, muy estimados en los pueblos de la montaña leonesa, así como nueces, avellanas y castañas”. “La palabra arriería se deriva del vocablo arría que significa recua o conjunto de caballos destinados al transporte de mercancías”. El puerto de Tarna, La Muezca Brugu, Les Aguyes y L’Acebal, fueron de los pasos habituales utilizados por las personas que se dedicaban a este tipo de vida trashumante (arrieros, trajineros, etc.) en la que se llevaban mercancías de un lado a otro, mejorando el nivel de vida a ambos lados de las montañas.

Brañagallones.

se llevaban mercancías de un lado a otro, mejorando el nivel de vida a ambos lados
se llevaban mercancías de un lado a otro, mejorando el nivel de vida a ambos lados

Meandros en camín de Wamba (Rubén Vigil).

IV

SELLAR

En un principio, la cumbre de Sellar iba a formar parte del bloque comandado por la Peña’l Vientu y Los Fornos sin ser contemplado como una cumbre aparte, pero una vez visitada la zona y habiendo gastado un poco más de tiem- po en interpretar el paisaje, llegué a la conclusión de que mientras la cuchilla de Valdebezón es como una exten- sión de la Peña’l Vientu, no se puede hacer la misma pun- tualización sobre la peña Sellar desde Los Fornos.

SELLAR

La separación de Sellar del bloque anteriormente citado y el collado intermedio, hace que ésta adquiera la estructu- ra de cumbre individual. Al no pertenecer a la divisoria provincial y por estar integrada por completo en el concejo casín, resulta interesante tratarla en un capítulo aparte.

Cumbre:

Sellar

1.704 m

MAPA 9
MAPA 9

La cumbre de Sellar se separa de la divisoria provincial hacia el naciente, repuntando entre les mayaes de Valdebe- zón y Mericueria e incrustándose por completo en el bosque de Redes. Con gran valentía se atreve a meterse entre un círculo de grandes cumbres. Peña’l Vientu, Fornos, Cascayón, Corte- guerón, xerra Braña Piñueli, Cantu’l Osu, Porrón, xerru Les Planes, Valdevezón, Realcada, Rapaona y Rapaína, cie- rran ese círculo que drena aguas al ríu Monasteriu y en el que sólo se introduce la citada cumbre.

El regueru Borboques y el ríu Monasteriu se juntan bajo el túnel de Crestón, mezclándose definitivamente todos los arroyos que resbalan por las laderas de esta cumbre, que proporciona a la vez un agarre vital al fayéu de Redes.

PUENTE WAMBA - SELLAR La pista de Wamba sale de la carretera que baja del puerto de San Isidro hacia Isoba, dejando a la derecha un gru- po de pequeñas casetas de fin de semana. Avanzado el camino, el grupo formado por la peña Los Fornos y Peña’l Vientu oculta en su parte trasera el hito de nuestra ruta: Sellar. Ya en la cabaña del collado Acebal, una hora desde Wamba, entramos hacia abajo por los restos del camín Real hasta llegar a una amplia pradería en la que se nos descubre, a la otra parte del arroyo, una senda que bordea las estribaciones norteñas de la peña Los Fornos y que nos permite elevarnos hasta el collado anterior a Sellar sin tener que perder demasiada altura. Situados en el collado, podemos escoger entre subir al cumbral o bajar hacia el norte por un sendero bien marcado que nos subirá a la parte alta un poco más adelante. Sólo falta recorrer la alargada cumbre hasta la parte final. Allí, nunca mejor dicho, se encuentra el balcón de Redes. Han sido dos horas de camino y nos encontramos sobre el bosque de Redes, frente al Cantu’l Osu y la vega de Brañagallones, mientras nos rodea toda una riestra de elevacio- nes renombradas y la vecina “cuchilla” baja hacia Valdevezón. La excursión se puede completar con una posterior ascensión a alguna de las cumbres más cercanas como Peña’l Vientu, Los Fornos o Rapaína.

Cumbre de Sellar en el medio de la foto, pegada a la vega de Brañagallones. Al fondo, Cantu’l Osu.

SENDEROS HOMOLOGADOS A lo largo de la extensa geografía del concejo casín y coincidiendo con el nacimiento del Parque Natural de Redes, se han dispersado por su superficie varios senderos homologados. No he mencionado la numeración de ninguno de ellos en las explicaciones relativas a los caminos hacia las cumbres por entender que estos senderos deben usarse como una herramienta de apoyo y nunca como un “padre nuestro” en el que debamos creer a ciegas, porque nos podría traer serios problemas. La salida a la montaña debe ser enriquecida con lecturas, mapas y asesoramiento. Es entonces cuando estas señalizaciones nos ayudarán a sentirnos más confiados y a gusto. Pero si, por el contrario, omitiésemos la primera parte, cualquier contratiempo como puede ser la niebla, una señal borrada o un poste caído nos complicaría seriamente la vida. Estos senderos homologados nacen en Francia en el año 1947. En nuestro país se normalizan en el año 1973. Se diferencian por su longitud. Los G.R. o senderos de gran recorrido son los que exceden de 50 Kms., mientras que los que no alcanzan esta cifra son P.R. o senderos de pequeño recorrido. Para conocer la red de senderos, existen guías de la Consejería de Agricultura o bien hay que informarse en los ayuntamientos u oficinas de turismo.

existen guías de la Consejería de Agricultura o bien hay que informarse en los ayuntamientos u

V

CASCAYÓN

Al agrupar las cumbres de Casu en sierras y cordales, El Cascayón no encaja ni en la línea divisoria de provincias, que pasa por la raya L’Acebal, ni en la vecina sierra del Cortegueru, de la que le separa la collá Ubales. Basándo- me en esto, pienso que, debido a su situación y altura, merece un tratamiento individual. Además no hay que olvi- dar que El Cascayón es la cumbre más alta que pertene- ce en su totalidad al concejo casín.

Cumbre:

Cascayón

1.951 m

CASCAYÓN

MAPAS 9 Y 10
MAPAS 9 Y 10

También es conocido como picu Fornos, situado en un paraje envidiable. Su figura es envuelta por cimas como las de la Peña’l Vientu y Corteguerón, los puertos del Cotorgán, el valle de La Carbaza, el bosque de Redes, el camín Real de La Felguerina, etc.

Las aguas del Cascayón fluyen hacia tres zonas diferentes: Una primera que va al llagu Ubales y luego a la riega La Carbaza (aguas que van a parar al Nalón a través del ríu Monasteriu); una segunda, la occidental, que drena al ríu Roxecu; y otra tercera, la leonesa, que lo hace al arroyo Los Fornos. El llagu Ubales, emplazado en la misma falda de este monte, ofrece a los caminantes un buzón de cumbres situado junto a una estirada cruz. Tiene una longitud aproximada de 155 metros y puede llegar a cubrir tres metros y medio, marcando sus cristalinas aguas una altitud de 1690 m. En frías temporadas invernales, es frecuente encontrarlo total- mente congelado, permitiendo incluso que la osadía de alguno le haga situarse sobre sus mismas aguas.

Las vías más comunes para acercarse al Cascayón parten desde La Infiesta y Puente Wamba, pudiendo también hacerse desde otros lugares como Caleao, La Felguerina o Brañagallones.

LA INFIESTA - LLAGU UBALES La ruta que arranca en La Infiesta, lo hace por una pista bien señalizada que, en una fuerte pendiente, alcanza el alto de Pandu Vayegu y posteriormente la collá La Canalina. La continuación es más descansada, pasa al lado de fuente Miraoriu y sigue en travesía hasta donde, tras una parte más pendiente, un indicador nos marca el punto don- de hay que apartarse del camín Real, hacia la derecha, para subir hacia el valle de La Carbaza. Desde los restos de la antigua venta, podemos elegir entre subir de frente al llagu, tomando la loma de la izquierda hacia arriba, o ro- dear por la collá Ubales, siguiendo la misma trayectoria y volver luego hacia atrás por un trayecto más liviano. El tiempo de esta ruta es de unas tres horas.

PUENTE WAMBA - LLAGU UBALES Partiendo desde Puente Wamba, se toma la pista de unos cuatro kilómetros que en una hora aproximadamente nos acerca a la raya L’Acebal. Allí, hay una cabaña refugio de ICONA, plantada en lugar de permisivos trasiegos, donde un sendero se alza por la falda del Cascayón. Dicho sendero, también indicado por una señal de madera, pasa des- pués por el collaín La Xara y en media hora más de caminata, desde L’Acebal, nos acerca hasta el llagu.

LLAGU UBALES - CASCAYÓN Desde el Ubales a la cima del picu, el tiempo normal a emplear es de unos cuarenta minutos. Dada la fácil accesibi- lidad del Cascayón por todos sus flancos, se puede rebajar a poco más de hora y media su ascensión desde Wam- ba, si en la raya L’Acebal tomásemos la dirección que nos lleva de frente a la cumbre.

PRIMERAS SEÑALIZACIONES Hacia el año noventa y dos, el Ayuntamiento de Caso señalizó con indicadores de madera el acceso al llagu desde La Infiesta y desde L’Acebal. Este hecho, que venía a coincidir ya con los preámbulos de lo que hoy es el Parque Natural, hacía que esta ruta fuese la primera señalizada en la historia del concejo antes de que llegasen los senderos homologados.

VENTA LA CARBAZA En La Carbaza, aún existen restos de una antigua venta usada por los transeúntes del camín Real, uno de los dos pasos ancestrales entre Casu y la meseta. Este camín Real, llamado comúnmente de La Felguerina, era junto con el de Sellón vía de comunicación y comercio para pueblos aislados por la Cordillera Cantábrica. Además, en esta zona de La Carbaza, el camino que venía de Wamba se ramificaba: la primera opción bajaba por la collada Ubales, Llede y Los Arrudos hasta Caleao; la otra se iba de frente a La Canalina para descender hasta La Infiesta y La Felguerina.

Llagu Ubales desde picu Cascayón.

se iba de frente a La Canalina para descender hasta La Infiesta y La Felguerina. Llagu

Cascayón y peña’l Vientu desde Entrepicos. Atrás, destaca Peña Ten.

Grupo de excursionistas en Raya L’Acebal.

Cascayón y peña’l Vientu desde Entrepicos. Atrás, destaca Peña Ten. Grupo de excursionistas en Raya L’Acebal.
Cascayón y peña’l Vientu desde Entrepicos. Atrás, destaca Peña Ten. Grupo de excursionistas en Raya L’Acebal.

Peña Negra.

VI

SECTOR DEL TORRES

La cima de más altura del concejo marca una enorme so- beranía en el trozo de cordal que comienza en la collá Val- martín y va juntando estampas alleranas y casinas hasta llegar al colláu de La Piornosa. No podía ser otro que el Torres quien capitalizara este sector.

Cumbres:

Torres

2.100 m

Ventanona

1.913 m

Los Fueyos

1.891 m

Peña Negra

1.849 m

La Mozquitona

1.786 m

El Castiellu

1.707 m

SECTOR DEL TORRES

MAPAS 10 Y 11
MAPAS 10 Y 11

El cumbral, que es el cobijo principal de los puertos del Cotorgán, arranca en la collá Valmartín con dirección suroes-

te, recorriendo Vallina Torres, línea de altas medidas, pero que no alberga ninguna cumbre bien identificada. La ci- ma de La Ventanona aparece poco después, pequeño promontorio de incomparable perspectiva. Antes, a la dere- cha, se esconde la laguna Torres, pobre de medidas y rica de cuna que, a veces, en época estival, se queda prácti- camente sin agua. Después del picu Ventanona, una loma no muy inclinada se acerca al colláu del mismo nombre. En este lugar tam- bién llamado Ventanona del Cantábrico, las rocas se disponen de una forma caprichosa, formando una ventana en

medio de su estructura. Es un lugar propicio para el descanso en la ruta desde San Isidro sea cual sea la continua-

ción de la misma. Abajo, aparece la mayá Torres con su fuente, pastizal y cabañas. La mayoría de ellas completamente destruidas, aunque hay una que aún se conserva bien y puede servir como refugio en caso de necesidad. La dirección suroccidental se acaba en la cima del Torres, lugar en el que el límite de municipios gira en sentido nor- teño, bajándose el cumbral al colláu de La Almagrera y hace posteriormente enlace con la peña Los Fueyos. En pa- rajes completamente alleranos quedan la peña Valverde y la Torre de Chus Santos Novo, unidas a la cara más agres-

te del Torres por dos pequeñas colladas.

A los pies de Los Fueyos, se sitúan el llagu Caballuna y la laguna de La Piornal, separados por una pequeña loma.

El estirado Caballuna tiene una longitud máxima de doscientos veinte metros y puede llegar a tener una profundi-

dad de más de dos. Les mayaes de La Escosura, Les Llongues y Roxecu son el descanso de unos puertos con gran riqueza pastoril.

El colláu de Los Fueyos establece unión entre la peña del mismo nombre y Peña Negra, aunque antes de llegar a esta cumbre se remonta como primera medida del bloque la cota Foracada. De Peña Negra hacia La Piornosa, la cuerda trata de cortarse con serios desplomes, pero continúa a través de una fisonomía más sencilla, cuyas alturas importantes son La Mozquitona y El Castiellu, cimas que son más accesibles desde Caleao.

El ríu Roxecu y, posteriormente, el de Los Arrudos acarrean el agua de todas las riegas de la vertiente casina. Estas

riegas son: L’Escosura, L’Alegría, Les Albardes y La Robre. Por la parte allerana, el río San Isidro transporta el agua que le entregan arroyos como el de Los Fueyos, Cuervo, etc., y lo lleva hacia el río Aller.

LA RAYA - COLLÁU LA VENTANONA

El arranque principal para visitar las cimas principales sale desde La Raya de San Isidro. En este punto, un sendero

parte hacia el norte jalonado por pintura roja, el cual, tras pasar un arroyo y ascender a un rellano intermedio, conti- núa a la izquierda hasta llegar a la mayá Torres en poco menos de una hora. Es obligado seguir unos metros más para beber el agua de la fuente, fácilmente visible desde sus alrededores. Un cuarto de hora más y la línea cimera saluda a los caminantes en el colláu La Ventanona.

SECTOR DEL TORRES

COLLÁU LA VENTANONA (Alternativas) En este lugar, tres alternativas: Primera, emplear cinco minutos en subir a la cima de La Ventanona. En este alto en- contramos una gran piedra que sirve para el pertinente descanso y, a la vez, para ofrecer la panorámica desde don- de mejor se puede vislumbrar la segunda alternativa, crestear la arista este del Torres. No es una vía difícil, pero sí precisa mucho cuidado en algunos puntos. La presencia de jitos ayuda a no despistarse del camino de subida, que requiere unos cuarenta minutos. La tercera alternativa es faldear, por mal terreno, la cara noreste del Torres hasta situarse en el colláu La Almagrera, veinticinco minutos de incómodo caminar.

TORRES (Por La Canalona)

Otra ruta característica para llegar al Torres es la de acometer el ascenso por la canalona que sube de frente desde

la mayada. Por esta canal, hacia la que se orientan desafiantes los cortantes desplomes de la roca, se llega a la ruta

que sube por la arista desde el colláu La Ventanona, juntándose ambas rutas en el tramo final. El tiempo de las dos ascensiones es bastante parecido, si bien el ascenso por la canalona es más descuidado y puede ser más reco-

mendable en caso de no tener buena visibilidad.

El picu Torres, que alberga en su cara sur el paredón más profundo de toda la cuerda de la Cordillera, entre el puer-

to de Pajares y el de Tarna, tiene una cima muy entretenida, no sólo por lo que se puede ver alrededor, sino porque

aparte del vértice geodésico hay un par de buzones, uno redondo en el que se dejan las tarjetas, el cual fue coloca- do el 2-11-95 por Mazucu (G. M. S. Bernardo), y otro de petaca, donde hay un pequeño libro dejado por el Grupo de Montaña Ultra de Moreda para que cada uno que suba escriba lo que le apetezca. Estamos en la máxima cota

de Casu y la cuarta altura más importante de Aller, para el que sus principales elevaciones son Estorbín de Valverde (2.115 m), Faro (2.110 m) y Robequeras (2.110 m).

El Torres pasa a lo largo del año muchos momentos de soledad y aislamiento esperando la visita de cualquiera. Son

horas, días y algunas veces semanas sin compartir su afable hospitalidad, a pesar de ser afortunado en ofrecer uno de los puntos más asiduos de las salidas montañeras. Existen publicaciones que ponen en duda su supremacía en

el Parque Natural de Redes, dando por altura máxima a la cercana Rapaína. Sin duda, un grave error.

COLLÁU LA ALMAGRERA - LOS FUEYOS Desde el colláu La Almagrera, se sube en cinco minutos a la cima de Los Fueyos, donde un pequeño grupo de ro- cas, en un alto al que se llega como si se tuviese una alfombra bajo los pies, esconde el característico bote.

COLLÁU LA ALMAGRERA - PEÑA NEGRA Para llegar a Peña Negra hay que atravesar el colláu Los Fueyos antes de remontarse por la primera cota, llamada Foracada, y luego crestear caminando hasta la aparición del último cuerno de roca oscura que termina en la cima, después de un paso un tanto respetuoso. Nos encontramos inmejorables vistas de los casinos puertos del Cotor- gán. En el trayecto desde los Fueyos se invierten cuarenta minutos.

A la vuelta, es recomendable, por ser de más fácil caminar y conocer las otras caras del Torres, hacer la ruta por el

sendero que cruza desde el colláu de Almagrera a la arista oeste y luego pasa por los collados que se descuelgan de los murallones meridionales. Se regresa así a la mayá Torres tras una pequeña bajada que deja la canalona a la izquierda.

SECTOR DEL TORRES

CALEAO - LA FONTONA Un poco antes de llegar al pueblo de Caleao, junto a un bebedero, sale una pista hormigonada hacia la izquierda que sube hasta la ermita de San Antonio, junto a la que hay un buen aparcamiento y un área recreativa construidos en el año noventa y ocho. En este lugar, se inicia la ruta de Los Arrudos, tan conocida y divulgada. La parte inicial desciende hacia un valle abierto por el cual hay buen camino, pista de hormigón según los tramos. Durante el recorrido no hay pérdida posible, siempre que en cada bifurcación se elija la opción que más se acerque al cauce del río. Pasaremos por varios puentes que nos irán llevando de un lado a otro hasta llegar al lugar donde las peñas cierran el desfiladero propiamente dicho. A esta altura, encontramos un cartel con una pequeña explica- ción y un puente, el de La Fuminosa, que nos pasa a la derecha del río. En el cartel se explica que el desfiladero de- be su nombre a una vara de acebo de unos 2,5 mts. que tiene clavadas perpendicularmente estacas en forma de cruz, de manera que se utilizaban por los ganaderos de la zona como peldaños para subir a las peñas antes de que se construyera el camino. Disfrutamos de una parte muy bonita, ya sólo nos quedan dos puentes más, el de La Calabaza y el de La Calabaza de Arriba. Este último nos introduce en la parte más dura: la escalinata que sube ganando rápidamente altura sobre el agua hasta reposar en El Collaín, pocos metros antes de llegar a La Fontona. Aparte de la famosa Fontona, encon- tramos durante la ruta un par de fuentes.

LA FONTONA - PICU CASTIELLU Entre el Collaín y La Fontona se alza, por la derecha, la senda que sube hacia la Robre. Dicha senda, estrecha y un poco empinada, atraviesa una portilla metálica, prácticamente sin separarse del río. Sube siempre por la misma la- dera y cruza un par de camperas pequeñas en las que la senda parece perderse, por lo que hay que ser un poco intuitivo para no dar rodeos o, lo que es más importante, no dirigirse nunca hacia el río. Durante este tramo de subida, levantamos la vista a la izquierda y ya vemos el cumbral referente de nuestra camina- ta. Dos cabañas de La Robre se plantan ante nosotros y nos jalonan la salida hacia La Piornosa. Pasamos entre las dos y, un poco más arriba, cogemos el sendero que sale hacia la izquierda y que nos hará llegar casi en llano hasta el colláu de La Piornosa. Si es la época del año apropiada y la inmensidad de piornos de los alrededores está flori- da, podremos contemplar un auténtico espectáculo. En La Piornosa, aparece un cierre de pastos que separa terreno casín y allerano. Arrimados a este cierre, subiremos con dirección sur hasta remontar el cordal. Hay piornos y no es del todo agradable subir este tramo, pero si uno no se separa más de cuatro metros del cercado por la parte casina, no hay ningún inconveniente insalvable en la subi- da. Ya en lo alto del cordal hay que torcer a la izquierda y, tras dejar atrás un primer resalte, subir hasta la colina que for - ma el picu Castiellu o Llomba Castiellu, primera altura importante, en la que encontraremos un pequeño grupo de piedras marcando la cumbre. Tres horas desde Caleao, cuarenta minutos desde La Piornosa.

PICU CASTIELLU - LA MOZQUITONA Para subir hasta La Mozquitona, hay que continuar en la misma dirección. Primero, hay que bajar hasta el collado intermedio y, después, continuar cresteando hasta remontar la cumbre. En ella encontramos una buena torre de pie- dras desde la que podemos ampliar horizontes a cuarenta minutos de la anterior cumbre.

Torres, Ventanona y Los Fueyos desde Vallina Torres. PRIMERA ESCALADA Se cree que la primera

Torres, Ventanona y Los Fueyos desde Vallina Torres.

PRIMERA ESCALADA Se cree que la primera escalada por la cara sur del Torres se realizó en el año 1969. Esta práctica se ha ido incrementando, por lo que es bastante frecuente ver cordadas de escaladores por las diferentes vías de su pared sur. La más popular es la conocida como Vía Anabel.

TECHOS DE ASTURIAS El concejo de Caso se encuentra entre los diez concejos asturianos que poseen los techos más elevados, así como entre los once que sobrepasan la medida de 2.000 metros.

1.

Cabrales

Torrecerredo (2.648 m)

2.

Cangas de Onís

Peña Santa de Enol (2.478 m)

3.

Amieva

Torre de Enmedio (2.465 m)

4.

Quirós

Fontán Norte (2.417 m)

5.

Lena

Peña Ubiña (2.417 m)

6.

Somiedo

Peña Orniz (2.194 m)

7.

Ponga

Peña Ten (2.140 m)

8

Onís

La Verdilluenga (2.129 m)

9.

Aller

Estorbín de Valverde (2.115 m)

10.

Caso

Torres (2.100 m)

11.

Cangas Narcea

Cuetu Arbás (2.007 m)

Llagunielles. LLagu Caballuna. 44

Llagunielles.

LLagu Caballuna.

Llagunielles. LLagu Caballuna. 44

Piedrafita y La Llambria.

VII

CORDAL DE PONGA

El cordal más importante del concejo abarca, visto desde una perspectiva global y hablando de Casu, toda la parte que se extiende por el margen derecho del río Nalón, des- de su nacimiento en Tarna hasta el mismo embalse de Ta - nes. Esto indica que casi la mitad de los montes del con- cejo pertenecen al cordal o a sus estribaciones. La línea principal de este cordal es la que va separando o uniendo los concejos de Ponga y Casu a través de las cumbres más importantes del sistema. Es la que vamos a contemplar en este capítulo, mientras que todas las estri-

CORDAL DE PONGA

baciones serán tratadas más a fondo en otros por separado. El nombre del cordal aparece extendido en algunas ocasiones como cordal de Ponga y Caso. No es ninguna menti- ra, ya que el cordal pertenece por igual a los dos, pero el apelativo original es el de cordal de Ponga.

Cumbres :

Tiatordos

1.951 m

Maciédome

1.903 m

Becerrera de San Pedro 1.838 m

Abedular

1.816 m

La Magrera

1.795 m

Altu Los Fueos

1.757 m

Montoviu

1.755 m

La Llambria

1.752 m

Soanciu

1.728 m

Peña’l Quemáu

1.658 m

Cerra d’Altu Pasu

1.590 m

Peña’l Cuetu

1.562 m

Los Tornos

1.558 m

Maoñu

1.429 m

MAPAS 2 3 4 5 6
MAPAS
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El cordal de Ponga nace en el puerto de Tarna. Toma su línea principal en dirección noreste hacia la cima del Abedu- lar, desciende al colláu La Forcada y alcanza posteriormente el picu Montoviu. A la derecha, el bosque de La Sal- guerosa da la impresión de rodear el caseríu y la ermita de Vantaniella, quedando claramente dibujada la pista de aproximación a este lugar sobre el que Peña Ten y Pileñes enseñan su apabullante dominio. El tramo de cuerda que engloba a La Peña’l Cuetu y Cerra d’Altu Pasu marca la continuidad del cordal, antes de en- frentarse al aspecto duro y fuerte de la caliza que emerge con medidas descomunales en los aledaños de Maciédo- me. Queda atrás la vega Baxu arrimada al monte Castrillón entre los pueblos de Tarna y Pendones. El bosque de Pandellanza da paso al símbolo del cordal, el picu Tiatordos, formando la famosa copa y encarándose con su peor semblante a los pueblos ponguetos de Tanda y Taranes. Este último rincón está muy cercano a la foz de La Escalada, que enlaza directamente las verticalidades del Tiatordos con las de La Llambria. Volviendo a la línea principal y divisoria, las cumbres de Los Fueos y Soanciu sirven de apoyo para que los picos de La Magrera se muestren con su singular crudeza, antes de alcanzar la cima de la Becerrera de San Pedro, ya en do- minios de Orlé. Prácticamente al norte de la Becerrera, yendo por Los Fitos de Muniellu, que es un lugar de paso muy habitual entre Casu y Ponga, se sitúa La Llambria, donde la línea toma sentido occidental hacia la peña Los Tor- nos. Para llegar aquí se han rebasado dos pequeñas foces, Saoya e Incós, y se ha dejado a la derecha toda la ex- tensión del bosque Purupintu. La peña Los Tornos, que se deja caer noroccidentalmente hacia la foz de Moñacos, se descuelga al norte sobre el colláu de Pandemules y hace que la división municipal continúe hacia su último eslabón, el picu Maoñu, punto de unión de ambos concejos con el de Piloña. En sus faldas se asienta el abandonado núcleo rural de Vallemoru. Toda la línea descrita con anterioridad presenta un relieve mucho más desafiante en su parte pongueta que en la casina, donde los accesos son menos complicados.

Esta línea principal es divisoria de aguas entre el Sella y el Nalón hasta llegar a la Becerrera de San Pedro. A partir de este punto, toda la riqueza hidrográfica se la lleva el primero de los dos. Los ríos Ventaniella, Sobrefoz, Taranes, Semeldón y Valle Moru son algunos de los más importantes que, a través del río Ponga, entregan su caudal al Sella.

CORDAL DE PONGA

PUERTO DE TARNA - ABEDULAR - MONTOVIU Rebasado el puerto de Tarna y después de bajar unos metros por la carretera que va hacia La Uña, sale una ancha pista a la izquierda que sirve de acercamiento, antes de adentrarse en las faldas del Abedular, para llevar a cabo su ascensión directamente. Hay una zona un poco incómoda por la presencia de vegetación mediana que va desapa-

reciendo con la altura. Para la ascensión también se puede optar por subir primero a la collá Filisparri y luego por la derecha hacia la cumbre. La subida al Abedular requiere una hora para llegar hasta donde se encuentra un grupo de piedras, justo en el pie de una cruz. Un sendero bien marcado se descuelga desde esta cumbre hacia la collá La Forcada. A partir de la collá, sólo hay que crestear las primeras lomas para acercarse a la cumbre del Montoviu, la cual presenta una cara norte en la que empiezan a notarse los desplomes que más adelante serán característicos del cordal. Cuarenta y cinco minutos es

el tiempo necesario para ir desde el Abedular hasta allí.

A este primer tramo de cordal formado por Abedular y Montoviu también se le denomina cordal de La Bolera, el mis-

mo nombre que se le da a la mayada situada a los pies del último pico.

COLLÁU PARÉU - PEÑA’L CUETU - CERRA D’ALTU PASU La sierra de Calabazosa enlaza el bloque de La Bolera con Maciédome. Destacan en ella dos cumbres de estructu- ra discordante. Por una parte, La Peña’l Cuetu de apariencia punzante y resquebrajada y, por otra, La Cerra d’Altu Pasu, amplia loma redondeada casi en su totalidad. Partiendo del colláu Paréu, al que se llega en cincuenta minutos desde Tarna, tenemos que avistar La Peña’l Cuetu

y dirigirnos directamente al colláu Cambiteros, que se forma por su derecha. Para ello pasamos por encima de la

fuente y atravesamos el bosque con rumbo ascendente. Llegado el colláu, el bosque dobla hacia Ponga y por la iz- quierda trepamos hasta alcanzar la cumbre de La Peña’l Cuetu. Es muy poco el trabajo necesario para acceder a esta pequeña torre centrada en un espacio totalmente virgen. Desde el colláu Paréu hasta la peña, una hora y diez minutos. Posteriormente, enfilamos la arista que enlaza con La Cerra d’Altu Pasu. Disfrutando de un espléndido paisaje, atra- vesamos la cimera hasta bajar al collado que antecede a la cima. La subida es fácil y rápida, unos cien metros de desnivel que terminan en una amplia loma sólo entorpecida por unos peñascos llamados Los Castillanes, levanta- dos con dirección a Maciédome. Desde la anterior cumbre hasta aquí, cuarenta minutos.

La Cerra d’Altu Pasu y el segundo nombre del picu Paréu, también llamado La Cerra, son el exponente nominal de este tipo de formación montañosa, elevación redondeada, de cima amplia y espaciosa. Desde la máxima altura se va perdiendo nivel, de forma pausada, en todas las direcciones. Las cerras o los cerros son, en definitiva, montañas suaves. Un buen ejemplo de estas sencillas formaciones son los cerros que dominan la meseta castellana, más co- múnmente llamados oteros por aquellos lugares. En Asturias los cerros son más frecuentes en paisajes cercanos al litoral y en occidente.

PENDONES - MACIÉDOME - PEÑA’L QUEMÁU El pueblo de Pendones es el lugar de arranque más propicio para ascender a las dos alturas más importantes de todo el sistema: Maciédome y Tiatordos. Para el primero, el camino empieza justo a la entrada del pueblo, a la derecha. Después de una pequeña bajada atraviesa el ríu Pendones y se remonta en dirección a la vega Baxu con un trazado ancho y hormigonado. Esta pista hay que abandonarla después de que se haga llana y rebasemos la fuente de Gasgasa. El sendero sale a la izquier-

CORDAL DE PONGA

da, atraviesa el monte La Llongar retorciéndose entre fayes, y asoma, tras una última parte a descubierto, a la mayá Pandevilla. Luego, siguiendo la trayectoria del camino anterior, encontramos otra buena fuente en vega Texéu y el sendero continúa hasta los mismos arrimes del picu Maciédome, donde se encuentra el colláu Llagu, lugar con mu- chos corripios que ya no presentan muy buen estado. Hasta aquí han sido dos horas y queda otra hora larga para atravesar un tramo inicial de bosque, sin ganar ni perder altura, y posteriormente engancharse a la ladera oeste del picu. La senda, ya en la base de la peña, arranca en un pedrero y hace una travesía continua hasta llegar a la arista opuesta, desde donde acomete la subida que culmina en un viejo buzón colocado por el Grupo Virgen del Otero de Laviana en noviembre del 69. Maciédome es muy conocido en la zona casina como La Pandona. En Tarna también la llaman peña Brañueles. Desde Llagu, también se accede fácilmente a cumbre de la Peña’l Quemáu. Quince minutos de subida por la ladera contigua, hacia el este, y nos encontramos en un bonito mirador hacia algunas montañas de Ponga.

PENDONES - LLAGU (Por la foz del Cangostín) El acceso desde Pendones a Llagu también se puede hacer por la vertiente opuesta del pequeño cordal de Pendo- nes. Si queremos hacerlo así, tenemos que tomar la pista que sale en la curva del centro del pueblo como si fuése- mos hacia el Tiatordos y seguir, soslayando todos los desvíos a la izquierda, incluso el que tira hacia Tiatordos por la foz del Palombar, recién pasado el puente de hormigón. La pista ancha continúa ascendiendo hasta incrustarse en la foz del Cangostín, donde hay dos abrigos para refugiarse, uno a cada lado. Sigue subiendo en fuerte pendien- te hasta los prados de Monte Foz, donde, terminada la pista, tenemos que tomar una senda que sube, sin pérdida posible, hasta la mayá Recuencu. En su parte alta hay un bebezón con agua. Desde Recuencu, hay que continuar por la misma ascensión y tirar hacia la derecha para salir a Llagu. El tiempo desde Pendones es de casi dos horas.

PENDONES - TIATORDOS La ruta hacia el Tiatordos se inicia continuando de frente en la curva a la izquierda que da la carretera en el centro del pueblo, al lado del bebedero. A partir de aquí, sólo hay que seguir el camino que va entre tierras de labor y avan- zar hasta rebasar un primer riachuelo, dejar un desvío a la izquierda y cruzar un puente de cemento. Nada más cru- zar este último, hay que tomar el camino de la izquierda. Poco después, encontramos otra bifurcación en la que tira- mos por la derecha, mientras la subida se empina hasta la casería llamada Sen de La Vara. A partir de este primer alto, el camino nos mete, con buen trazado, en la parte baja de la foz del Palombar. El sendero, que arranca por el interior de la foz, alcanza paisajes únicos como los que ofrecen la mayá del Pláganu, con fuente y cabañas; la fuen- te Xubéu, donde se puede beber de pie; y la mayá Tiatordos, hermoso y descubierto lugar que también alberga, en la parte de atrás, otra buena fuente. Desde la mayada, lo más normal es retroceder hacia la zona de los fitos y hacer la subida por la ladera oeste, si bien el pico es accesible por otros sitios. Desde Pendones al vértice geodésico del Tiatordos se emplean unas tres horas, con la certeza de llegar al pedestal numero uno de todo el concejo, considerado repetidamente como uno de los picos más guapos de Asturias. Más de quinientos metros en vertical dan una gran impresión y, aunque hay un sendero que recorre la cima lo suficiente- mente separado, no es conveniente asomarse sin tomar las debidas precauciones. Es un paisaje único en el que apetece quedarse y del que uno siempre se va pensando en volver. En la cumbre también hay un piolet colocado el 27 de agosto de 1988 en recuerdo a los montañeros que perdieron su vida en exploración y rescate. Tiatordos es la mayor altura del cordal de Ponga y la cuarta cota más alta del concejo de Ponga, tras las de Peña Ten (2.140 m), peña Vegadona (2.125 m) y Pileñes (2.012 m). En su parte oriental existen unos riscos llamados Nari- ces de Malhome.

CORDAL DE PONGA

ORLÉ - COLLÁU CAMPIGÜEÑOS - SOANCIU - LOS FUEOS - MAGRERA La ruta que sube desde Orlé hasta el colláu Campigüeños es un espectáculo maravilloso. Escalonándose por luga- res tan bonitos como son: Conforcos, Melordaña y Valloseru, ofrece toda una riestra de naturaleza, incrustada en desfiladeros, foces, bosque y mayadas, que se desperdiga en los pastos de altura, bajo las cumbres que vamos a visitar. Entre Melordaña (acceso detallado en capítulo XII) y Valloseru encontramos una senda bien marcada que sube por

la denominada foz de Valloseru. Para subir desde las cabañas de Valloseru hasta el colláu Campigüeños, se puede

hacer, bien echándonos por la ladera de la derecha o bien continuando totalmente de frente a la línea de las caba-

ñas, con lo que subiremos sin ningún problema. Partiendo del colláu Campigüeños, nos vamos a oriente en travesía por el faldón de Los Fueos, usando para ello un sendero bien marcado que nos sube hasta la antesala del picu Soanciu. Tras pasar una depresión del terreno, subi- mos hasta la cumbre de Soanciu, a veinticinco minutos del colláu inicial. Volvemos hacia atrás por el mismo itinerario y luego remontamos, hacia el NO, la oscura loma de Los Fueos. Des- pués subimos el escarpe contiguo que marca la máxima altura de esta zona, a veinte minutos de la cumbre anterior. También tienen doble nombre Soanciu y Los Fueos, denominados Son Xerra Pequeña y Xerru Palombar, respectiva- mente.

Para pasar desde Los Fueos a La Magrera, tenemos que bajar hacia el norte, a zona de Ponga. Ya en la parte baja del pastizal, vamos hacia la aguja más alta del grupo de La Magrera. Es la que se encuentra contigua al pequeño collado que atraviesa un marcado sendero. Sólo tenemos que acceder fácilmente hasta donde se halla el grupo de piedras que marcan la cumbre. Allí se encuentra un pivote de cemento de los muchos que existen en estos parajes divisorios de casinos y ponguetos. Llegamos a este alto en sólo quince minutos desde Los Fueos.

ORLÉ - BECERRERA DE SAN PEDRO La Becerrera de San Pedro tiene su acceso principal desde La Nozaleda, que es como se llama la parte baja del pueblo de Orlé. Desde este lugar hay una buena calzada que se remonta hasta les caseríes de Conforcos. A partir de aquí, bien por la foz de Melordaña, bien por la parte exterior, a través del colláu del mismo nombre, pasamos a la mayá Melordaña y después a la de Valloseru. Al final de esta última un sendero, medio escondido, se remonta a la izquierda y termina saliendo en las cercanías del colláu situado entre Corona y Becerrera, desde donde se inicia la última parte de la subida, de unas tres horas y media, que termina en el lugar donde una cruz refleja el nombre de picu Campigüeños. Aparte de este último nombre y Becerrera de San Pedro, también es común que se le denomine peña Les Víes.

A los pies de muchas montañas, no sólo las tres becerreras que aparecen integradas en este trabajo, existieron cer-

cos de piedras a veces arrimados a cabañas o cuadras en los que se separaba a los xatos o becerros de las ma- dres, para que empezasen a valerse por sí solos. La Becerrera de San Pedro, la de Obia y la de Atambos encontra- ron así su actual nombre.

TARANES - LA LLAMBRIA El inicio de la ruta está indicado, cerca de un viejo molino, en la última curva a la derecha antes de llegar al pueblo de Taranes, como “Ruta Tiatordos”, que se adentra enseguida en la foz de La Escalada, donde agua y roca forman un paisaje muy particular, enlazando Llambria y Tiatordos, y dejando uno de los pasos más usados hacia el concejo vecino. Ya pasada la foz, el sendero se retuerce y se empina, para dejar atrás las cabañas de la mayá El Fresnu y continuar valle arriba hasta acercarse a las dos mayadas de altura. Llegada esta zona, la ascensión a La Llambria o Panda

CORDAL DE PONGA

Muniellu puede hacerse de dos formas diferentes en la parte alta: una por la izquierda, pasando por la mayá Daón y el fitu Muniellu; y otra por la derecha, atravesando la situación de la mayá Piagüé y la fuente Fonfría. Ambas posibili- dades son de características parecidas, no tienen ninguna dificultad y llevan unas tres horas. En la cima, hay un re- petidor de Protección Civil con dos antenas y un corte vertical en su cara norte, protegido por un cierre que en algu- nos lados está roto. También hay un cercado sobre la línea divisoria Casu-Ponga en dirección al fitu Muniellu. En la pared oriental de la peña se encuentra la cota de Porrugüé. Según los diccionarios, “llambria” es una superficie lisa y muy inclinada en las paredes de la montaña.

ORLÉ - LOS TORNOS La peña Los Tornos también tiene el acceso más rápido desde Orlé, pero esta vez por la ruta descrita en el capítulo XIII, jalonada por el valle del ríu del Mediu y Felguera. Al llegar a les caseríes de Felguera, continuamos de frente hacia arriba hasta traspasarlas por completo. Luego, superamos el escalón rocoso que nos deja en la mayada Pie- drafita, desde donde la subida hacia los collaos posteriores resulta evidente. Ya dando la espalda al Cuetón, los collaos de Boqueriza y collaos Caveros hacen de pasillo para subir por el hueco que socava la canal de la parte izquierda de la peña. Nada más terminar esta canal, hay que remontarse a la dere- cha, directamente a la línea del cumbral. A pocos metros, aparece el vértice geodésico, construido en septiembre de 1983. El recorrido viene a llevar sobre dos horas y media. En los años ochenta, en esta altura, lucía una cruz con buzón colocada por el Grupo de Montaña Les Vízcares de Infiesto. En una de las caras aparecía la inscripción de peña Los Tornos y en la otra la de peña Crespa, dándose por sentado la validez de los dos nombres en la misma cota. Queda la duda de si realmente esto es así o si los dos nombres pertenecen a dos cotas diferentes levantadas a la misma altura en esta misma peña. He podido encontrar en un libro antiguo de Los Picos de Europa un significado montañés de la palabra “tornos”. Se lee como significado de tornos o barga, la parte más empinada de una cuesta.

BUERES - PANDEMULES - MAOÑU El colláu Pandemules enlaza la cumbre de Los Tornos con el picu Maoñu. Con este último termina la línea principal de cumbres del cordal de Ponga en relación con el concejo casín. Desde este colláu el tiempo de subida es de cua- renta y cinco minutos, teniendo que salvar poco más de doscientos metros de desnivel. En lo alto, una perspectiva que ya se pierde más hacia tierras de Piloña, donde la cercana sierra de Aves enseña su silueta. Maoñu, además de ser el punto de unión de los tres concejos (Casu, Ponga y Piloña), marca la segunda cota de altura del último de ellos, ya que Piloña tiene su techo en el picu Les Vízcares (1420 m). La subida más común hacia el Maoñu se hace desde La Pesanca, uniendo el discurrir del ríu del Infiernu con el co- lláu Pandemules para hacer cumbre en unas tres horas. Desde tierras casinas, propongo una bonita ruta que sale desde Bueres o La Castañarona, sube al Llagu de Obia, baja a la mayada del mismo nombre y luego se introduce en el Monte Moñacos por la Forcá Tres La Senda (detalles en capítulo XIV). Así llega hasta la braña’l Cuetu. El paso hacia Pandemules desde este lugar es la canal que apare- ce a media caída desde la cima de Los Tornos hasta la foz de Moñacos, justo enfrente. Hecho este paso, bajamos por zona boscosa hasta el colláu de Pandemules, antesala del bonito resalte montañoso de Maoñu. Más de cuatro horas desde el punto de partida.

MEDIDAS DEL TIATORDOS Emilio Martínez “Boti”, famoso guía de los Picos de Europa, relata en sus “Recuerdos de Montaña” como él mismo participó en varias ascensiones al Tiatordos en el año 1934 con intención de colocar un buzón y subsanar el error por el que la cumbre marcaba 2130 m. de altura, dejando la medida, tras varias comprobaciones, en 1960 m.

BABIECA Se asegura que cuando la ermita y el caserío de Ventaniella estaban regidos por la orden del Císter, nació en sus praderías Babieca, el caballo del Cid Campeador. Allí, en los faldones del cordal de Ponga, encontraba paso una de las vías históricas que enlazaba La Uña (León) con Cangas de Onís. Otras fuentes aseguran que la legendaria montura del Cid era natural de La Babia leonesa, lugar del que derivaría su nombre.

Collaos de Boqueriza y Peña Los Tornos.

del Cid era natural de La Babia leonesa, lugar del que derivaría su nombre. Collaos de

Cumbral del Tiatordos Atrás, Becerrera, Tornos y Llambria.

Maciédome desde la subida al Tiatordos. Atrás, macizo del Mampodre (Chelís).

Atrás, Becerrera, Tornos y Llambria. Maciédome desde la subida al Tiatordos. Atrás, macizo del Mampodre (Chelís).
Atrás, Becerrera, Tornos y Llambria. Maciédome desde la subida al Tiatordos. Atrás, macizo del Mampodre (Chelís).

Vista desde el camín a Vega Baxu.

VIII

XERRA LES TABLES

La xerra Les Tables es la primera rama casina del cordal de Ponga y acompaña la subida de la carretera al puerto de Tarna en su tramo más acusado y sinuoso. Tarna, con sus casas alineadas en formación como si de las filas de un ejercito se tratase, reposa en el cuenco formado por los arraigos de esta xerra y los opuestos enclaves de la cercana xerra Mongallu.

Cumbre:

Paréu

1.506 m

XERRA LES TABLES

MAPAS 5 Y 6
MAPAS 5 Y 6

La xerra Les Tables se descuelga de la línea maestra del cordal de Ponga, allá donde este gran sistema se funde con la sierra Calabazosa para ser ambos una misma formación, en las cercanías de la Cerra d’Altu Pasu.

Al arrancar en sentido occidental, aparece la cumbre principal del sistema, el picu Paréu, una loma suave, un bal- cón con un abanico que se despliega desde los voluminosos escarpes de roca que presenta el picu Maciédome, hasta donde destacan las oscuras laderas del Montoviu, avistando las principales alturas del concejo de Ponga: Pe- ña Ten y Pileñes. Del picu Paréu hacia occidente, el colláu de enlace entre Tarna y la vega Baxu antecede a una sucesión de cotas poco definidas y discordantes en las cartografías, tanto en nombres como en medidas. La más resaltada es la peña del Fresneosu, cerca de la vega Texéu.

El

final de esta pequeña xerra casina se desprende hacia donde se juntan el río Nalón y la carretera que va al puer-

to

de Tarna, antes de que ambos comiencen a separarse, en el ascenso al lugar donde se esconde la fuente de La

Nalona, que volverá a hacer de nexo entre ambos. Los montes Castrillón y Tabanéu son sus principales acompañan- tes arbóreos.

Al norte, el ríu Corralín que nace entre el picu Paréu y la Cerra d’Altu Pasu. Al sur, la riega Ribodana. Ambos son los principales afluentes por la margen derecha del río Nalón en sus primeros andares, surcando las altas tierras casi- nas.

PENDONES - PARÉU La ruta más normal para conocer esta xerra es haciendo el enlace tanto de Pendones a Tarna, como de Tarna a Pen- dones. Al partir de este último sitio, la ruta se inicia a la entrada del pueblo a la derecha en dirección a la vega Baxu. Es la misma ruta que usamos para la subida a Maciédome, pero esta vez sin apartarnos de la pista principal. Rebasado el puentín sobre el río Pendones, aún en el mismo pueblo, termina la corta bajada y comienzan los repe- chos. El ancho camino, asfaltado en la subida inicial, se remonta a les caseríes de La Gasgasa, donde hay una fuen- te. El camino continúa alternando tramos llanos y otros un poco más pendientes hasta llegar a la vega Baxu, surtida de dominantes espineras, tras una hora y treinta y cinco minutos de caminata. En la vega Baxu hay varias cabañas y una fuente. Allí, el correr del ríu Corralín es un acompañamiento exquisito a un lugar de naturaleza acogedora y tranquila. En temporada seca, este río desaparece y queda al descubierto el rastro de su cauce y de sus desbordadas crecidas.

A partir de la vega hay que tomar dirección suroriental para que, después de atravesar el ríu, comencemos a subir

por entre los árboles del monte Castrillón hasta llegar al colláu Paréu. A la izquierda, tras una pequeña subida, esta-

remos pisando la parte más alta del picu Paréu. Hasta allí se emplea casi hora y media más. El picu Paréu es una pequeña colina también nombrada como La Cerra o El Xerrón.

TARNA - PARÉU Subiendo por carretera hacia el puerto de Tarna, dejamos atrás el pueblo y antes de hacer un giro brusco a la dere- cha sobre un puente a cuestas de la riega Ribodana, vemos, a la izquierda, un camino ancho y costoso en su pri- mer tramo: es el punto de arranque de nuestra excursión. Al poco de empezar, entramos en les caseríes del Grayal, aún pegados a Tarna. El camino principal, que tendremos que seguir sin apartarnos en ningún momento, está bien diferenciado de algunos posibles ramales. Salimos a terreno abierto mientras el camino va doblando a la derecha, dejando en la mano contraria la línea de alta tensión y

Picu Paréu desde Cerra d’Altu Pasu. una fuente. Nuestros andares van ahora bajo los contrafuertes

Picu Paréu desde Cerra d’Altu Pasu.

una fuente. Nuestros andares van ahora bajo los contrafuertes de la xerra, atrave- sando más caseríes: Primero, Los Navarones, donde hay otra fuente; y, más tar- de, les de Paréu. A la salida de estas últimas, hay una cabaña que pudiera servir de refugio, aunque la cercanía al pueblo, media hora bajando por buen camino, hace que sea más recomendable bajar que quedarse aquí. Subiendo desde la cabaña por un zigzag poco dibujado, salimos al colláu Paréu, tras haber empleado cincuenta minutos desde Tarna. Del colláu al picu Paréu se sube en un cuarto de hora. El colláu es punto de partida de otra pista que atraviesa la vertiente meridional al- ta de toda la xerra Les Tables, formando una cicatriz que se alarga hasta una to- rre de alta tensión.

ALTURAS DEL TERRENO CASÍN El núcleo rural de Tarna casi alcanza la cota de los mil metros en un concejo que apenas tiene terreno por debajo de los 400. 69 Km2 están entre los 400 y los 800 m. En este rango se acomoda la mayoría de sus poblados. 118 Km2 entre los 800 y los 1.200 m, margen en el que se generalizan las caserías y aparecen los collaos para facilitar los pasos de montaña. 99 Km2 entre los 1.200 y los 1.600 m, franja ideal para bosques y mayaes. 21 Km2 por encima de los 1.600 m, necesarios para satisfacer las más exquisitas postales de la montaña casina.

Vega Baxu.

por encima de los 1.600 m, necesarios para satisfacer las más exquisitas postales de la montaña

Camín de Vega Baxu.

IX

CORDAL DE PENDONES

Como si de un pie o un sustento de Maciédome se trata- se, el llamado cordal de Pendones se inserta de oriente a poniente en terreno totalmente casín. Son dos cumbres, muy similares en forma y altura, las que puntualizan el es- pacio entre la mayá Llagos y el pueblo de Pendones. También he querido incluir en este capítulo la cumbre de Palombina, no por pertenecer al mismo sistema, sino por su cercanía, completando así el espacio que arropa a La Pandona, desde Pendones hasta la vega Baxu.

CORDAL DE PENDONES

Cumbre:

Les Corones

1.602 m

Los Xerones

1.509 m

Peña Palombina

1.393 m

MAPA 5
MAPA 5

Esta pequeña cuerda arranca desde la línea principal del cordal de Ponga, a la altura de la Peña’L Quemáu, alinean- do así con la collá Llagos sus dos hitos más destacados. Por el norte, quedan el bosque de Pandellanza y la mayá Recuencu. Por el sur, vega Texéu y Pandevilla. La Peña Palombina estiliza y domina el solar situado entre la senda que va desde La Gasgasa hasta Llagos y el en- clave de la vega Baxu. Para ello, se alza sobre la pista que enlaza Pendones con vega Baxu, acompañada de los pastos y corripios de llábana de la mayá Bustantigu.

Las aguas septentrionales de todo este sistema llegan al río Nalón por la riega La Resquiebra, primero, y el ríu Pen- dones después. Las meridionales son llevadas por el ríu Corralín, que baja desde la vega Baxu, del que es afluente la riega el Burubal, que discurre entre la peña Palombina y Pandevilla.

PENDONES - PALOMBINA Al llegar al pueblo de Pendones, antes de llegar a la curva donde se encuentra el bebedero, baja hacia la derecha un pista hormigonada, que tras pasar un pequeño puente, comienza a subir con fuerte pendiente. Ya rebasadas to- das las casas, se puede apreciar una bonita vista del pueblo con sus construcciones blancas muy homogéneas. Esta subida inicial se termina en les caseríes de La Gasgasa, donde dejamos atrás una fuente y poco después el desvío hacia Maciédome, por Pandevilla. La ancha pista continúa por un tramo llano junto a un bosque de robles y después llega al siguiente grupo de caserías: La Fallaza, lugar donde también hay una fuente con bebezón. Más adelante, en Texera, el trazado se hace bastante más costoso, ya que mantiene una pendiente relativamente cons-

tante hasta que vuelve a allanarse en un tramo recto. Allí, el monte Tabanéu se recorta descubriendo el sur, donde podemos ver una torre de alta tensión al final de la xerra Les Tables. A esa altura se mete a nuestra izquierda el sen- dero que sube hacia Bustantigu, hora y cuarto desde Pendones. Entre les fayes del bosque Miraoriu por dos veces

y por terreno descubierto el resto, el sendero asciende bastante bien marcado hasta salir a la llana o mayá de Bus-

tantigu, donde encontramos varias construcciones de piedra y llábana. Subir a la peña que hemos venido observando desde el sendero no tiene buena perspectiva desde lejos, pero al acercarnos desde la mayada, bordeamos el primer escarpe rocoso por la derecha y subimos por el fayéu, sin sepa- rarnos de la arista noreste, hasta llegar a la parte alta. Rodeamos el último obstáculo por la izquierda y tras una pe- queña trepada llegamos a lo más alto de la peña Palombina, a dos horas de Pendones.

PENDONES - LOS XERRONES Tomando el desvío hacia Meciédome, unos metros después de la fuente de la Gasgasa, escogemos el acercamien- to más sencillo hacia los dos promontorios principales del cordal de Pendones: Los Xerrones y Les Corones. El sendero se levanta entre el fayéu y en continuas revueltas llega a la casería de La Llongar. Esta cuadra permite un mínimo descanso para volver a introducirnos en un zigzag que repta entre la arboleda y que sale posteriormente

a terreno descubierto. La última parte del trayecto, antes de llegar a Pandevilla, mantiene la misma dirección este. Pandevilla proporciona un excelente mirador de Maciédome y alrededores. Destacan, por su cercanía, las tres cum- bres de este capítulo. Podemos apreciar perfectamente una campera entre Los Xerrones y Les Corones. Para acercarnos a ella, tomamos la senda que va hacia Llagos y la dejamos un poco después para subir a este espacio verde cercano al collado in- termedio de ambas elevaciones. Desde esta zona, hay una senda que atraviesa los piornos con dirección a la base

CORDAL DE PENDONES

de Los Xerrones y posteriormente nos hace esquivar la maleza y arboleda, con el objetivo de subir hasta la cúspide de esta cumbre arbolada y poco vistosa, a sólo veinte minutos de Pandevilla, casi dos horas desde Pendones.

LOS XERRONES - LES CORONES Al bajar de Los Xerrones, continuamos por el collado central de frente y sin perder altura. Vamos divisando la enor- me mole del Tiatordos y el increíble bosque de Pandellanza a nuestra izquierda. Con la misma trayectoria, ascende- mos hacia la otra cumbre: Les Corones. Tiene un tipo de roca que requiere mucha atención para evitar accidentes, ya que es una caliza con muchos bloques sueltos y frecuentes grietas. En el cumbral, los árboles perturban, si ca- be, la grandiosidad del entorno. Han sido treinta minutos desde la cumbre anterior.

Desde Les Corones, lo más lógico es continuar con la misma dirección hasta bajar a Llagos y después volver a Pan- devilla por la senda clásica de subida al Maciédome.

LA CALIZA La caliza es un tipo común de roca sedimentaria. Muchas de sus variedades se han formado por la unión de caparazones o conchas bajo las aguas marinas. Asturias presenta una litología compuesta por dos grandes tipos de rocas: las silíceas (pizarras, cuarcitas y areniscas), predominantes en la parte occidental; y las calizas, más abundantes (67%). Estas últimas son afines al centro-oriente, componiendo los macizos principales como Picos de Europa, Ubiña, etc. La montaña casina está también dominada por la caliza, roca que filtra bien el agua, porosa y permeable. La calcita o carbonato cálcico del que se compone principalmente la caliza es prácticamente insoluble en agua pura, pero el agua que recorre la superficie terrestre no es así. El dióxido de carbono se disuelve en el agua a través de la lluvia, de la respiración de las plantas o de actividades bacterianas y da lugar al ácido carbónico. En un proceso llamado “de carbonatación”, este ácido carbónico resultante descompone la calcita para generar bicarbonato cálcico, el cual es soluble en el agua y fácilmente removible de la roca. Esta fácil erosión ha hecho que las corrientes de agua de las altas montañas hayan tallado estrechas foces y desfiladeros a lo largo y ancho de la superficie. Los lapiaces presentan superficies desecadas con surcos separados por aristas agudas y cortantes. Pueden presentarse en medidas y tamaños dispares, logrando una de las formas más características del modelado calizo, así como las depresiones cerradas más o menos circulares, también de tamaño variable, llamadas dolinas. Cuando se habla de caliza, es frecuente hablar de karst o cárstico, que es un terreno calizo abundante en simas, dolinas, lapiaces y cavidades, fruto todo ello de la erosión. Este término debe su nombre al macizo de Karst, situado en la frontera entre Eslovenia e Italia.

Tiatordos, Xerrones y Corones desde Vega Pociellu.

Cordal de Pendones entre Tiatordos y Maciédome. Desde Cantu’l Osu (Rubén Vigil).

y Corones desde Vega Pociellu. Cordal de Pendones entre Tiatordos y Maciédome. Desde Cantu’l Osu (Rubén
y Corones desde Vega Pociellu. Cordal de Pendones entre Tiatordos y Maciédome. Desde Cantu’l Osu (Rubén

Cantu Fadiellu y área recreativa de Colláu Pandu.

X

SIERRA DE CÁRDENAS

La sierra de Cárdenas o Ampuerios se ramifica de las ci- mas principales del cordal de Ponga. Acompaña los asen- tamientos principales del valle Sobrecastiellu, desde Pen- dones hasta Campo de Caso, sustentando lugares como La Foz, Bezanes, Soto y Veneros, desde los que existe acceso a sus alturas más importantes. Por otra parte, el valle del ríu Orlé, por donde el rodar de las aguas incre- menta poco a poco su fuerza entre la vigilancia de La Ca- rasca y el parabién del Porrón de Valdunes.

SIERRA DE CÁRDENAS

Cumbres:

La Carasca

1.744 m

La Senda

1.705 m

Porrón de Valdunes

1.565 m

Texerines

1.426 m

Cantu Fadiellu

1.285 m

MAPA 4
MAPA 4

El sistema se descuelga del Altu Los Fueos, tomando dirección suroeste hasta el picu La Senda. El primer lugar des- tacable es el colláu Campigüeños, paso muy transitado entre los pueblos de Pendones y Orlé, al igual que el de Ca- piella.

A continuación, La Carasca se destaca con sus formas accidentadas y predominantes en toda la sierra. Después, la

riqueza de los pastos y la amplitud paisajística tienen como máximo exponente la situación del colláu Capiella, an- tes de que aparezcan el picu La Senda y Porrón de Valdunes. Entre ambos, se asientan lugares de gran belleza co- mo la vega Llagos, Cotu Anciu y Cotu Braña, comunicados por los collaos Braña y Gallegos. En la disminución de las cotas de altura, aparece la mancha arbórea que se pega al Cantu Les Texerines. Hacia el noroeste, se descuelga la cola de la sierra pasando por el Cantu Fadiellu y el enclave del área recreativa de Colláu Pandu. Termina su trazado en la carretera que atraviesa la collá Moñu.

Por la zona del ríu Nalón, son afluentes suyos de importancia la riega Felgueres, que baja desde la mayá del Xuacu,

y el regueru de Anciu. Por la zona del ríu Orlé, destaca el regueru Capiella por ser el primero en entregarle sus

aguas, contribuyendo así al nacimiento del río principal. Es también importante la afluencia del regueru Vallina Me-

nor.

ORLÉ - LA CARASCA

La Nozaleda es punto de partida común para llegar hasta Conforcos. El sendero camina por un desfiladero trazado por el ríu Orlé y sube comunicando este pueblo con muchos de sus lugares de pasto, hoy en día mucho menos tran- sitados.

Dejamos atrás les caseríes de Conforcos y abandonamos el sendero principal para atra- vesar la foz de Melordaña. Orientamos así la ruta de ascenso más frecuente hacia La Caras- ca. Desde la mayá de Melordaña el camino continúa hacia Valloseru y se remonta por las caídas noroccidentales del colláu Campigüe- ños. La aproximación a la cumbre más alta de la

Cumbre de La Carasca.
Cumbre de La Carasca.

sierra pasa por remontar la falda, acercarse a los primeros roquedos, pasar por la izquierda

y vadear una canal transversal de enormes

rocas en la que hay que extremar las precau- ciones. Sobre la cumbre encontramos buzón, cruz y buenas sensaciones. Tres horas de as- censión. En algunos textos o planos, aparece también el nombre de Cornielles para nombrar a La Carasca.

SIERRA DE CÁRDENAS

PICU LA SENDA El recorrido principal del sendero Orlé - Pendones adquiere su máxima altura en el colláu Capiella. Al oeste, una sen- da se remonta hacia la cima del Porrón, su otro nombre. Puede ser que esta senda sea la causa del nombre de la cumbre. En ella luce un buzón colocado por el grupo de montaña Alba de Barredos en el verano de mil novecientos noventa y seis. Este mismo grupo fue el que en diciembre del mismo año subió hasta allí un belén de cumbres en medio de una buena nevada. La ascensión se hizo desde Bezanes por el camino que sube hasta Cotu Anciu. Re- montando les caseríes, la ruta se asoma al collau Braña, pasa por la vega Llagos y se engancha posteriormente a las suplidas laderas noroccidentales del picu.

COLLÁ MOÑU - CANTU FADIELLU Desde la collá Moñu, sale un camino de hormigón, hacia el este, acompañado del indicador del área recreativa que alcanzamos en un cuarto de hora. En la bifurcación que aparece a poco de dejar la carretera es mejor ir por la iz- quierda. Cerca del área, el paisaje se descubre con un esplendor envidiable. La pista continúa por la divisoria de aguas y se incrusta en un par de revueltas que superan el primer peldaño montañoso. La ladera del Cantu Fadiellu se presenta sencilla y engañosa. Hay que agarrarse a ella por mal terreno en una especie de continuo canchal de piedras enormes que hay que sortear con paciencia. Alguna faya y pequeños bosquetes de rebollu amenizan la su- bida que se cierne, en la última parte, a un cresteo cuidadoso y entretenido hasta llegar una piedra vertical. Su silue- ta intenta marcar esta inconcreta cumbre que, un poco más adelante, se desdobla en otra cota pocos metros más alta. El Cantu Fadiellu, o simplemente Fadiellu, se asoma al pueblo de Orlé y sus montes traseros con una claridad total. Su ascensión lleva hora y media.

CANTU FADIELLU - TEXERINES Continuando en la misma dirección, el bloque de Fadiellu se termina, ya con el monte Texerines fijando nuestra aten- ción. Hay que bajarse del roquedo para coger el sendero que desde el pequeño collado contiguo comunica con Ga- llegos, atravesando el bosque. Cumplida más de la mitad del camino, encontramos unas cabañas totalmente de- rrumbadas. El claro del bosque deja un último tramo para salir al colláu Gallegos, una vez superado el bebezón. Revolviéndonos a la derecha, subimos por la falda hasta alcanzar las primeras y más importantes cotas de Texeri- nes. Encontramos los restos de un antiguo cierre de alambre que protegía la caída de animales en la canalona que baja por el suroeste. Pasaremos sin problema, pero con mucho cuidado, hasta el último balcón. La impresión de to- do el valle Sobrecastiellu es de la máxima calidad. Ha sido hora y cuarto desde el Cantu Fadiellu. Desde el colláu Gallegos hasta el Cantu Texerines o picu Texerines se emplean diez minutos. La nomenclatura no está muy bien defi- nida, principalmente porque esta cumbre, al igual que la anterior, no es de interés habitual.

COLLÁU GALLEGOS - PORRÓN DE VALDUNES Una combinación insólita de nombres aparece en la cumbre a la que se le llama Porrón de Valdunes, que también puede aparecer como Requexón de Valdunes o Cantu Requexón. Estos nombres se enfrentan a Orlé como un sím- bolo de fortaleza enseñando sus escarpes norteños. Del otro lado es ladera suave y hospitalaria que invita a subir. Media hora desde el colláu Gallegos y estamos arriba. Un jito de piedras es síntoma de que esta cumbre sí que es asidua entre los montañeros.

Mayá y foz de Melordaña. ÁREAS RECREATIVAS El área recreativa de Colláu Pandu, construida en

Mayá y foz de Melordaña.

ÁREAS RECREATIVAS El área recreativa de Colláu Pandu, construida en la primavera de 1997, fue el primer área de este tipo que se ubicó en el concejo de Caso. Antes, la aparición de algunas mesas a lo largo de las orillas del pantano auguraba la importancia turística que podría tener la zona en tiempos sucesivos. Posteriormente a la construcción de Colláu Pandu, aparecerían otros lugares adaptados de esta forma en Soto, Les Llanes, Caleao, etc.

Foces de Melordaña y Valloseru. La Carasca. PARA VISITAR ( ) Arquitectura popular Soto: Conjunto

Foces de Melordaña y Valloseru. La Carasca.

PARA VISITAR (

)

Arquitectura popular Soto: Conjunto de hórreos agrupados. Tanes: Casa del Pitu (s. XVI). Destaca el arco apuntado que adorna la entrada. Campo de Caso: Casa del Pandu. Ha tenido distintos aprovechamientos (cárcel de la Inquisición, ayuntamiento, escuela y vivienda) Nieves: Casa del Palaciu (s. XVIII).

Patrimonio histórico-artístico Tanes: Colegiata de Santa María (Fábrica actual, data del año 1550. Obra dirigida por Pedro de Caxigal, maestro de cantería). Estilo renacentista español. Una sola nave. Cabecera cuadrada cubierta con bóveda de crucería. Arquería en el pórtico. Retablo mayor del siglo XVII. Caleao: Iglesia Santa Cruz la Real (siglo XVI, reformada en el XVIII). Con retablo del escultor asturiano Luis Fernández de La Vega. Nieves: Capilla de Los Dolores (s. XVIII). Campo de Caso: Puente romano. Reciente restauración.

Museos Veneros: Museo de la Madera y la Madreña. Antiguo palacio-casona. Muestra expositiva. Pendones: Taller de artesanos. Casa lavadero. Campo de Caso: Centro de Interpretación del Parque Natural de Redes.

Bueres desde la pista al Piqueru.

XI

PIQUERU

El Piqueru o Piqueru Moñu representa una pieza solitaria que no se puede arrimar a la cercana Sierra de Cárdenas, ya que ambos bloques están separados por la carretera que une Infiesto con Campo de Caso. Sí es cierto que, en un aspecto global, representarían conjuntamente una im- portante rama del cordal de Ponga.

Cumbre:

El Piqueru

1.162 m

PIQUERU

El bloque de esta peña está totalmente rodeado de asfalto. La vertiente oriental, por la carretera que une Campo de Caso con Infiesto. La occidental, por la carretera AS-17 en su tramo desde la capital del concejo hasta el puente Tur- benu y por la carretera local que sube desde este puente hasta medio kilómetro antes del pueblo de Bueres, donde se cierra el anillo, en el enlace con la primera vía citada.

Toda la ladera norteña vierte aguas al ríu Orlé, mientras que la parte suroccidental lo hace directamente al río Nalón, en el último tramo en que ambos corren separados antes de fundirse en la cola del embalse de Tanes, a la altura de puente Turbenu, citado anteriormente.

Este monte tiene una forma muy peculiar, fácil de reconocer desde cualquier otra cima del concejo. En su parte su- perior aparece una arista recta de unos doscientos metros un poco caída hacia el noreste. Al observarla, parece que alguien le hubiera cortado la parte superior. Curiosamente, su forma no tiene nada que ver con su nombre.

COLLADA MOÑU - PIQUERU La excursión más común para subir caminando a la cumbre es la que sale en dirección noroeste desde la collá Mo- ñu, punto más alto de la carretera entre Orlé y Campo de Caso. El camino ancho comienza a bajar y, un poco des- pués, se ramifica a la izquierda una pista que comienza a subir en varios zigzags y que llega arriba sin dar lugar a ninguna equivocación. Este recorrido se hace en una hora y veinte minutos. En la llegada a la cumbre, nos encontramos de frente la caseta de Retevisión con su respectiva torreta rojiblanca y, a la derecha, otra caseta, esta de Telefónica, con otra torreta de los mismos colores de la anterior, aunque de mayo- res dimensiones. Tras la caseta de Telefónica se encuentra un belén de cumbres. No es el Piqueru un cómodo mira- dor al tener bastante arboleda en la parte alta, lo que hace prácticamente intransitable la arista cimera. Eso no impi- de que durante su ascensión se pueda llegar con la vista a la mayoría de las montañas incluidas en este trabajo. Só- lo algunas esquinas del concejo se escapan de la observación. La existencia de la pista hasta la cima, justificada para el mantenimiento de los repetidores, posibilita que a veces sea frecuente la presencia de vehículos motorizados, perdiendo encanto desde el punto de vista montañero. Hay que decir que es la única cumbre del concejo a la que se puede acceder de esta forma.

LA TEYERA MOÑU Antiguamente, existía en la collá Moñu una tejera o teyera que aunque no era la única, tenía mucha importancia tanto para el concejo, como para otras zonas de Asturias.

LA MALATERÍA En el siglo XIII existen más de veinte malaterías documentadas en toda Asturias. Una de ellas es la de Moñu y las más cercanas a ella son la de Comillera (Laviana) y Vallobal (Piloña). Las malaterías eran hospitales para el cuidado de enfermos de lepra (malatos o leprosos). Se decía que esta enfermedad había sido introducida por las legiones romanas, aunque posteriormente se arraigó por la deficiencia de higiene y alimentación. Las primeras malaterías debieron de ser fundadas como donaciones –era un acto muy grato ante Dios–, pero terminaron funcionando como un negocio más, ya que los bienes que entregaban los enfermos hacían que fuese rentable. Las malaterías dejaron de funcionar en el siglo XVIII debido a la reducción de la enfermedad. Solía estar compuesta de tres edificios: el destinado a enfermos, la capilla y el establo.

LAS ANTENAS Hasta principios de la década de los noventa, en El Piqueru se exhibía solitario el repetidor de televisión. En esa época, con la llegada al concejo de la telefonía celular, otra torreta de mayores dimensiones apareció para hacer compañía a la anterior.

EL CORREDOR DEL NALÓN El cambio de siglo trajo una transformación importante en el zócalo del Piqueru. Hasta esa fecha, una carretera sinuosa recortaba la peña para permitir el paso de los automóviles entre Coballes y Campo de Caso. Con las obras de mejora, aparecen dos túneles que mejoran considerablemente esta comunicación.

El Piqueru desde Colláu Pandu.

de mejora, aparecen dos túneles que mejoran considerablemente esta comunicación. El Piqueru desde Colláu Pandu. 68

Conforcos (Chelís).

XII

SIERRA DE BUCEÑAO

Desde La Becerrera de San Pedro, en dirección a Orlé, desciende una pequeña sierra que se diluye en sus inten- ciones de completar el aspecto geográfico sobre las mira- das que se proyectan desde el trasiego diario del pueblo.

Cumbres:

Corona

1.704 m

Pelacera

1.629 m

SIERRA DE BUCEÑAO

MAPA 4
MAPA 4

Es otra arteria del cordal de Ponga, la cual habilita su espacio al compás del colláu Cardiel, paso habitual para el enlace de los concejos de Ponga y Caso. Al pie del colláu, emergen los trances de la caliza por no hacerse de me- nos ante el dominio de La Becerrera. Es el picu Corona quien inicia el trazado, desplegándose perpendicularmente a la dirección de la sierra. Bajo su estampa, la mayá Branielles, y al oeste, una cumbre con más cuerpo, menos altu- ra y el mismo color: La Pelacera, peña que tiene su tocaya en la vecina sierra de La Canalina. En su mismo bloque, hacia el noroeste, se ensalzan les peñes de La Estrencha, mostrando su última torre totalmente inaccesible. El co- lláu Buceñaos, que se despliega bajando desde estas peñas hacia la parte baja del valle, da su nombre a la totali- dad de la estructura montañosa descrita.

Acompañando a esta pequeña sierra, las dos mayadas más renombradas de la zona: Valloseru y Melordaña. Tiene esta última un montón de corripios con teyáu de llábana, una fuente y está, a su vez, rodeada de foces. Una por abajo, la del mismo nombre; y dos por arriba, las de Filispardo y Valloseru. La fuente, construida en 1959, ofrece buena agua, aunque presenta un estado de abandono bastante avanzado.

La riega del Fresnedal recoge el agua de la vertiente noroccidental de la sierra, el regueru Capiella se lleva toda la vertiente sur y el regueru Saoya recoge el agua de la zona norte y la lleva hacia los dominios de Ponga.

ORLÉ - PELACERA La clásica salida hacia Buceñaos se realiza desde la Nozaleda, parte baja del pueblo de Orlé. Hay que remontarse hasta salir por detrás de la última hilera de cuadras. El camino empedrado no es muy ancho ni pendiente. Al poco, dejamos una desviación que sube por la izquierda, la cual, por el valle del ríu del Mediu, asciende hasta les case- ríes de Felguera. Un poco después, atravesamos el citado ríu del Mediu (afluente del ríu Orlé) por un pequeño puen- te de hormigón. Nuestro andar se introduce hacia un paisaje cada vez más agreste. Salvamos el río por el vallu de Los Turoneros, puente de hormigón que nos pasará a la derecha del cauce y dejamos enseguida a nuestra izquierda otra desvia- ción que sube hasta El Fresnedal. La parte siguiente es un desfiladero digno de ser contemplado con el sumo respe- to que la naturaleza requiere. Nada más pasar por el vallu más Altu, de madera y sin barandillas, la calzada gana altura bruscamente entre la otoñal hojarasca de roble, faya, castaño y avellano, mientras el sonar del agua se aleja lentamente y el camino se revuelve varias veces. Ya cuando les caseríes del Acebal van quedando atrás, llaneare- mos por momentos para tomar un respiro y salvar los últimos tramos empinados antes de llegar a Conforcos. Unos metros más adelante por el sendero de Capiella, detrás de un cierre de piedra de una cuadra, sale un sende- ro que nos adentra en la foz de Melordaña. En esa conjunción de fuerzas, las rocas se pelean por hacerse con el espacio suficiente en su lucha por dominar las entrañas de la naturaleza casina. El tránsito de esta foz, en época invernal o lluviosa, es un poco peligroso, por lo que hay que tener mucho cuidado. En la mayada de Melordaña, desde la fuente, hacemos un poco de travesía por la parte alta y tomamos rumbo no- roccidental, entrando en la foz de Filispardo por la izquierda del que sería su cauce. Sus aguas corren bajo tierra al igual que en la foz de Melordaña, pero un poco más arriba asoman a la superficie. El sendero se pierde a veces y tendremos que andar de un lado a otro hasta que, al cerrarse la foz, salvemos el problema por los riscos de la iz- quierda y salgamos a campo abierto. Se llega en tres cuartos de hora desde la mayada de Melordaña al colláu Car- diel.

SIERRA DE BUCEÑAO

En diez minutos más, girando a la izquierda, subimos sin apenas trabajo a la cota que marca la medida de la Pelecera. No es una cumbre muy visitada, así que sólo encontramos un par de piedras señalándola. Desde Orlé serían dos horas y me- dia caminando.

PELACERA - CORONA Poco más de diez minutos son necesarios para atravesar por debajo del picu Co- rona, desde Cardiel a la mayá Branielles, lugar con varios corripios deteriorados y una situación geográfica ideal. De allí a la cumbre de Corona hay que salvar su escarpe meridional y ascender posteriormente por la loma que está frente a La Becerrera. Se necesitan veinte minutos desde Branielles para situarse con facili- dad en todo lo alto de esta sencilla atalaya.

Desde La Pelacera. En primer término, Corona. Atrás, Becerrera de San Pedro.

todo lo alto de esta sencilla atalaya. Desde La Pelacera. En primer término, Corona. Atrás, Becerrera

EL VALLU Antaño, cada vez que había que atravesar el cauce de un río de montaña, aparecía la figura del vallu. Éste estaba formado por varias piedras grandes que remansaban el agua y permitían pasar de un lado a otro sin dificultad. El vallu se fue transformando en puente, mientras queda arraigado su nombre en algunos lugares de Asturias como es el caso de Orlé. Dan fe de ello, vallu Baxu, vallu Mediu y vallu Altu en el ríu del Mediu, así como vallu de Los Turoneros y vallu más Altu en el ríu Orlé.

Desde La Carasca. En primer lugar, Pelacera. Detrás de La Pelacera, Los Tornos.

y vallu más Altu en el ríu Orlé. Desde La Carasca. En primer lugar, Pelacera. Detrás

XIII

XERRA LOS DUERNOS

Sus alargadas rocas, aunque no alcanzan grandes cotas de altura, protestan ante el abrumador egoísmo del bos- que Purupintu y se asoman a los valles de Orlé con ele- gancia, permitiendo que los árboles se suban a su hom- bro para hacer de ello su principal función.

Iglesia de Orlé (Nac).

Cumbres:

Los Duernos

1.469 m

Covarroble

1.382 m

XERRA LOS DUERNOS

MAPA 3
MAPA 3

La xerra Los Duernos se alarga de sureste a noroeste, desde la anteriormente descrita sierra de Buceñao hasta la llomba de Piedrafita, siendo esta última zona retén del asentamiento de la mayada del mismo nombre. El enorme bosque de Purupintu cubre todo el embudo formado por las laderas de la Panda Muniellu, Becerrera de San Pedro, xerra Los Duernos y sierra de Pandemules, desaguando por las foces de Incós y Saolla. De otro lado, el colláu Frieru hace de enlace con la cumbre de Covarroble, mientras aproxima el terreno a les caseríes de Felguera. Existen aquí, como en cualquier otra formación de las características propias de cualquier xerra casina, varios pa- sos que facilitan el tránsito de una a otra vertiente. Estos pasos son conocidos como “pasadas”. La más importante es la del Mozquitón.

La línea marcada por la xerra Los Duernos es auténtica divisoria de aguas entre los ríos Sella y Nalón. Por la parte del Sella, el ríu Semeldón se lleva las aguas que discurren por Incós y Saolla, mientras que por la parte del Nalón es el ríu Orlé el que transporta las aguas del ríu del Mediu y la riega Fresnedal.

ORLÉ - COVARROBLE La ruta que sale desde el pueblo de abajo de Orlé hacia esta xerra, lo hace encaramándose por el valle del ríu del Mediu. Para ello, hay que apartarse poco después de coger el camino hacia Conforcos, que sale justo por detrás de las últimas cuadras del pueblo de abajo. Al poco, en la primera bifurcación, hay que coger una salida hacia la izquierda, junto a una portilla. El camino sube hasta una encrucijada en la que se juntan, por la parte de abajo, las dos subidas procedentes del pueblo de Orlé, mientras que, por la parte de arriba, la calzada principal –nuestra ru- ta– asciende por el centro, dejando en el mismo cruce un camino por cada lado. Pasado un tramo más descansado, el camino se empina pasando por tres puentes que salvan el paso del ríu del Mediu. Los dos primeros, vallu Baxu y vallu Mediu, son de madera; y el último, vallu Altu, de cemento. A la salida del segundo, hay un bebezón con dos caños y agua fresca, ideal para aprovisionarse. Al llegar a la parte baja de les caseríes de Felguera, la calzada principal va por la izquierda y continúa hacia les ca- seríes del Vocín, mientras que nosotros cogemos una senda que sube hacia Felguera. Justo al llegar a otra especie de bifurcación, tomamos el sendero de la derecha que pasa junto a una cuadra, sigue por entre algunes caseríes y sale a un monte de fayes. Tiraremos siempre hacia arriba por la campera para salir al colláu Frieru, entre las dos cumbres que vamos a visitar. Primero nos acercaremos, yendo hacia la derecha por el cumbral, hasta Covarroble. Para ello, hay que sortear les fayes y, en poco más de cinco minutos desde el colláu, estamos en la parte alta, también cubierta por el fayéu y en la que se pueden ver algunos ejemplares del elegante roble albar. Casi dos horas desde Orlé. Para poder tener bue- na perspectiva, hay que caminar un poco más hasta dejar atrás los árboles y así poder observar la sierra de Cárde- nas, Piqueru, Peña’l Casar, etc.

COVARROBLE - XERRA LOS DUERNOS De vuelta al colláu Frieru, ahora toca ascender hacia la parte contraria. Al principio, se puede aprovechar un tramo del sendero que va hasta una de las pasadas de la xerra principal. Después, hay que subir por el monte dejando atrás alguna faya y, finalmente, subir a la roca desperdigada por la parte superior de Los Duernos. Veinticinco minu- tos desde Covarroble. Una vez situado aquí, las posibilidades se multiplican bien por el bosque Purupintu hacia Pon- ga o hacia Piedrafita y la sierra de Pandemules. El entorno es sensacional.

En primer plano, la xerra Los Duernos totalmente tapizada por el bosque Purupintu. Atrás sobresalen Becerrera de San Pedro, Corona, Carasca y Senda. Desde el picu Los Tornos.

EL ROBECU Es el animal salvaje más fácilmente visible por estas cumbres, cerca de los roquedos con su silueta ágil. El rebeco cantábrico (Rupicapra pyrenaica parva), robecu en el lenguaje común utilizado en la zona, es el símbolo del Parque Natural de Redes. La Guerra Civil lo castigó fuertemente a causa del hambre, llegando a extinguirse a mediados de siglo en algunas zonas de Asturias por la presión cinegética. En 1943, cuando se creó el Coto Nacional de Reres, quedaban apenas 60 ejemplares dentro de este territorio. En 1974 ya eran 3000 los robecos existentes, número trastocado posteriormente por epidemias e infecciones que acabaron con la vida de muchos de ellos. Hablamos de una especie vulnerable. Puede llegar a pesar hasta 50 Kg. Ambos sexos tienen cuernos curvados hacia atrás, los machos más gruesos y separados en la base. Su longevidad es de veintiún años.

cuernos curvados hacia atrás, los machos más gruesos y separados en la base. Su longevidad es

En el Cuetón de Les Travieses.

XIV

SIERRA DE PANDEMULES

El picu Maoñu, el colláu Pandemules y la peña Los Tor- nos, contemplados ya como principales puntos del Cor- dal de Ponga, son, a la vez, el inicio de una nueva sierra, llamada “de Pandemules”. Arranca en dirección sur y gira luego al oeste a través de escarpes calizos dispuestos transversalmente. Así llega al llagu de Obia, lugar que he tomado como referencia para su final.

SIERRA DE PANDEMULES

Cumbres:

Cuetón de Las Travieses

1.509 m

El Mayáu

1.484 m

La Frayada

1.479 m

Entrepeñes

1.479 m

La Ordaliega

1.461 m

Becerrera de Obia

1.251 m

MAPA 2
MAPA 2

La sierra de Pandemules nace del picu Maoñu y sigue su andadura por el colláu que le presta el nombre a toda ella. La peña Los Tornos, con su dominante presencia, marca la pauta a seguir al resto de alturas. Los collaos de Boqueriza dejan a un lado la mayada de Piedrafita y al otro les fayes del Monte Moñacos. Después

el diente rocoso del Cuetón se comunica con la cumbre de Entrepeñes a través de Les Travieses, lugar donde se

pueden apreciar restos de una antigua mayada. Entrepeñes es la mayor altura de toda la zona de Los Corollos y tie-

ne al oeste el pequeño promontorio de peña Torre. Acto seguido, se levanta El Mayau, en el centro del circo de Mo- ñacos. Éste enlaza por les collaes de Moñacos con La Frayada, peñón que presenta la estructura de una barrera totalmente infranqueable, pero que en su falda norte deja un paso llamado la senda’l Gatu. Esta senda, que enlaza les collaes de Moñacos con los amplios pastos de Collada, no es muy difícil de pasar, pero sí muy respetuosa por los precipicios cercanos y, además, debido a su poco tránsito, cada vez se encuentra en peores condiciones.

A partir de Collada, nos queda por enumerar la situación de La Ordaliega, el colláu La Piedra y el llagu de Obia. Al

norte de este último tramo, se sitúa la mayá de Obia, respaldada por la pequeña cumbre de La Becerrera.

Esta sierra envía todas las aguas de la vertiente norteña hacia el ríu del Infiernu a través de las riegas de Moñacos y Los Cobilones. La vertiente sur alimenta al ríu Orlé, usando para ello el ríu del Mediu, el ríu Quixaes y la riega del Pi- parón. Esta última baja por el pueblo de Nieves.

Hay tres accesos principales para introducirse en la sierra de Pandemules: La Pesanca, Bueres o Nieves y Orlé. La primera opción es interesante para adentrarse en el monte Moñacos pasando por la foz del mismo nombre. Des- de Orlé, se accede fácilmente a todas las cumbres y desde Bueres o Nieves, cumbres como El Cuetón necesitan de una caminata un poco más larga.

BUERES - LLAGU OBIA - LA ORDALIEGA Junto a las antiguas escuelas de Bueres, sale la encaneyada que sube a juntarse en Los Collaos con el camino que parte desde el pueblo de Nieves, por La Xibrón. En la bifurcación de Texera, hay que seguir hacia la derecha. Pron- to de hace sentir la dureza del camino al pasar por las entalladuras sobre la peña, en todo el tramo de Les Cereza- les de La Xerra. La pista asciende hasta el llagu de Obia, donde hay que remontarse a la derecha, sobre la loma en sencillo cresteo, para acercarnos hasta el colláu La Piedra, antesala de La Ordaliega. Llegado este punto, sólo hay que encaramarse de frente a la peña para que, tras alguna pequeña trepada sin dificultad, nos situemos en la parte más alta de la pe- ña de La Ordaliega o Les Cangues. Hasta aquí el tiempo necesario es de unas dos horas.

LA ORDALIEGA - LA FRAYADA Para continuar ruta hacia La Frayada hay que volver a bajar hasta el colláu por el mismo itinerario y surcar luego la cresta meridional por la pasada’l Llobu, que nos sacará a los terrenos de Collada. De frente, a lo lejos, ya se distin- gue el entrante que nos permitirá flanquear las verticales paredes de La Frayada.

SIERRA DE PANDEMULES

Realizamos la aproximación y nos encaramamos a la peña. Tras una pequeña subida, distinguiremos el alargado escalón de la senda’l Gatu. Pasaremos empleando los cinco sentidos y continuaremos luego el descenso entre el arbolado hasta les collaes de Moñacos. Si alguien no se atreviese a pasar por la senda, puede intentar un remonte más alto que permite el paso con menos sensación aérea. Una vez pasada la senda, desde el punto más alto de les collaes de Moñacos, vamos subiendo a la peña echándo- nos ligeramente a la izquierda. En la parte final, antes de llegar a la arista, se realiza una pequeña trepada. Una vez en la parte alta, hay que recorrer de izquierda a derecha un tramo hasta llegar donde están amontonadas las pie- dras que señalan la cima. Esta última parte hay que hacerla con mucho cuidado, aunque no tiene por qué represen- tar ningún problema. Desde les collaes hasta arriba, sólo son necesarios quince minutos; desde La Ordaliega, poco más de una hora. A La Frayada también se la conoce como peñón de Moñacos o peña senda’l Gatu.

LA FRAYADA - MAYÁU - ENTREPEÑES Otra vez en les collaes y hacia el este, nos vamos a la derecha de la otra peña, El Mayáu. Se sube muy fácilmente, sólo hay que ir arrimándose y ella misma indica el trayecto requerido para llegar hasta donde está señalizada la cumbre. En la subida se emplean diez minutos. El picu Mayáu también es conocido como El Cantu. De vuelta a la arista sur, aparece un sendero que faldea toda su vertiente este y se mete en un pequeño solar donde aparece el pequeño roquedo de peña Torre. Tras sortearlo bien por un lado o por otro, pasaremos a iniciar la ascen- sión a la cumbre de Entrepeñes. Para subir, nos apoyamos sobre las paredes de una chimenea que le da a esta pe- queña montaña un encanto especial. Desde El Mayáu se emplean veinticinco minutos.

LLAGU OBIA (BECERRERA DE OBIA) - CUETÓN DE LES TRAVIESES El camino principal que desciende desde el llagu de Obia hasta la mayada del mismo nombre es ancho y está bien marcado, aunque frecuentemente se caracteriza por ser un continuo barrizal. En Obia hay varias cabañas, cuadras y una buena fuente. Al norte de la mayada se encuentra La Becerrera de Obia. Su acceso es un poco complicado, pero está señalado con jitos y en diez minutos desde la mayada se llega a la cumbre. En la falda oeste de la Becerrera se encuentra la cueva de Los Moros. La entrada se esconde en la parte alta del camino que baja hacia la foz del Molín. No es fácil de encontrar si no se sabe exactamente dónde está. La boca es pequeña y la entrada hay que hacerla bajando como si fuese por un tobogán de tierra y piedra.

El Monte Moñacos es accesible desde Obia por la forcá Tres La Senda. Desde allí, un sendero cruza casi todo el bosque hasta la braña’l Cuetu. También desde Obia continúa un camino en dirección noreste hasta el mejor mirador del monte Moñacos: La Felguerina, lugar asentado sobre la misma foz de Moñacos. Se cree que los términos Infier- no y Moñacos –derivado de demoniacos–, tan asociados al miedo y a los peligros, proceden de la Edad Media.

El Cuetón de Les Travieses es como un pequeño Urriellu en tierras casinas. Sus paredes calizas muestran tajaduras dudosas de ser apropiadas para todos. Enseñan verticalidad y respeto, además de un punto negro en el que una placa, hoy ya arrancada, mostraba la siguiente inscripción:

“ Sólo cuando hayáis alcanzado la cima de la montaña, empezaréis a escalar ” Con esta frase, el Grupo de Montaña Les Vízcares de Infiesto rendía homenaje a la muerte de Mª Luisa Álvarez Álva- rez, socia del grupo, que el 18 de noviembre de 1990 entregaba su vida bajo esta cumbre. La montaña casina no quiso ese día diferenciarse del resto de las montañas del mundo, mostrando su rostro más cruel. La parte alta de la braña’l Cuetu comunica fácilmente con Les Travieses, entre Entrepeñes y el Cuetón. Una vez en la mayada, aproximarse a este último supone superar un pequeño canchal y plantarse en la base de la cara sur, par- te inferior de una “v” formada por la roca y que ya se viene intuyendo con anterioridad. En ese lugar, se puede ver

SIERRA DE PANDEMULES

un belén de cumbres y el sitio donde estaba la placa antes citada. Para subir a la cumbre hay que entrar por la derecha de esta “v” y efectuar varias trepadas que requieren mucha atención, poco recomendables para personas con problemas físicos o de vértigo. Ya en el cumbral, hay que atravesar la arista, con mucho cui- dado ya que tiene un paso un poco dificultoso, y llegar hasta donde se señala la cumbre. Por supuesto que en el descenso también hay que poner todos los senti- dos. El tiempo, desde la base, es de un cuarto de hora. Desde Orlé un par de ho- ras y desde Bueres o Nieves, una más.

Placa en memoria de Maria Luisa (Base del Cuetón).

Los acercamientos a las cumbres de Pandemules desde Orlé, pueden realizarse por dos trayectos diferentes: Bien por el valle del ríu del Mediu y Piedrafita, para intentar el Cuetón y Entrepeñes, o bien por el valle del ríu Quixaes, a través de les caseries de Cañandi, desde donde son fácilmente alcanzables Ordaliega, Fraya- da y Mayáu.

Quixaes, a través de les caseries de Cañandi, desde donde son fácilmente alcanzables Ordaliega, Fraya- da

LAS CALZADAS En la bajada desde el llagu hasta la mayá de Obia, pasamos por una zona denominada La Calzada o Les Calzaes. Por supuesto que esto es debido a que todo este camino está empedreado, al igual que otra amplia gama de caminos en todo el concejo. Siempre se ha oído hablar de calzada pensando en que esta palabra venía derivada del verbo calzar, de calzar o forrar piedras para que no se muevan y así formar lo que es la calzada. Pues bien, este nombre, que designa un camino empedreado antiguo, deriva del término latino calx, calcis, “cal”, por el uso de la piedra caliza o de la cal en su construcción. Aquel camino antiguo se convertía así en calceata, lo que explica su denominación actual.

Desde Porrrón de Valdunes. De izquierda a derecha. Ordaliega, Frayada, Mayáu, Entrepeñes, Cuetón y Tornos.

LA FAYA El monte Moñacos es otro de los muestrarios que acostumbran a poblar el concejo, presentando la especie por excelencia del parque natural. La faya (Fagus sylvática) es un árbol de fronda con hojas caducas y alternas que puede llegar a medir cuarenta metros de altura. Su longevidad máxima es de trescientos años. Tiende a ocupar zonas umbrías y lluviosas en climas húmedos y suaves. Es un árbol frecuente entre los 800 y los 1.600 mts. de altitud. La opacidad del fayéu hace que sólo una mínima parte de la luz que incide en las copas alcance el suelo, obligando al sotobosque a ser pobre en especies y a adaptarse a una floración muy temprana, antes de que por mayo o junio aparezca la envoltura verde de sus troncos grisáceos y lisos.

floración muy temprana, antes de que por mayo o junio aparezca la envoltura verde de sus

Tornos y Cuetón desde La Felguerina.

Cuetón de Les Travieses desde braña’l Cuetu.

Tornos y Cuetón desde La Felguerina. Cuetón de Les Travieses desde braña’l Cuetu. 81
Tornos y Cuetón desde La Felguerina. Cuetón de Les Travieses desde braña’l Cuetu. 81

Xerra Trallán desde Los Tornos.

XV

ENLACE PANDEMULES - FACÉU / XERRA TRALLÁN

En este capítulo hago referencia a las cumbres que alar- gan la sierra de Pandemules, desde el llagu de Obia has- ta la collada de Arniciu. Paralela a este tramo, surge la xe- rra Trallán, que enlaza con la formación anterior a través de Colines, donde se pueden ver algunos restos de anti- guas cabañas.

ENLACE PANDEMULES - FACÉU / XERRA TRALLÁN

Cumbres:

Entrambosllagos

1.333 m

Cuetos Negros

1.318 m

La Muda

1.283 m

Xerra Trallán

1.251 m

MAPA 2
MAPA 2

Este trozo de cordal arranca en el llagu de Obia, tomando dirección noroeste. Aparece la cumbre de Entramboslla- gos, que se deja caer por la otra cara hacia el llagu Colines. Ambos llagos son dos pasos muy habituales para los lugareños. Acto seguido, se levantan los riscos de Cuetos Negros y continúa la descripción por una estructura más sencilla, mínimamente alterada por el resurgir de las rocas de La Muda. La estribación hacia Arniciu se hace a tra- vés de la Llomba, que alberga en su vertiente norte la pequeña mancha forestal del monte La Mata. Siguiendo la ver- tiente norteña se extienden Les Verdes, que suponen, por su estructura de gran inclinación, un verdadero peligro para las reses, por lo que se han llevado a cabo algunos cierres. El colláu Colines hace de paso hacia la xerra de Trallán y entabla el inicio del valle del Pedragal, que se cierra sobre las foces de Los Maserones y La Pontiga. Atravesando la xerra de Trallán, la cual se alarga desde la foz de Los Maserones hasta la foz del Molín, hay un sen- dero que llega hasta la mayada del mismo nombre, desde la que se puede bajar al Pedragal por el umbrío y argaño- so Foceyón.

La xerra Trallán drena, por una parte, hacia la riega de Los Cobilones y, por la otra, hacia el regueru del Pedragal. Entre Arniciu y el llagu de Obia existen varios regueros que aportan sus caudales al ríu Orlé. Algunos son Villatuz, el Arreondín, el Piperón, etc.

LA CASTAÑARONA - LLAGU COLINES Poco antes de llegar al kilómetro 23 de la carretera que sube desde Bueres hacia Arniciu, en una curva a la izquier- da, aparece una castañar grande. Esta zona se llama La Castañarona y es un punto de salida muy cómodo para su- bir al llagu Colines. El camino va hasta La Camperona, lugar de pasto que está casi devorado por la maleza. Hay que subir a la parte alta y coger el camino transversal hacia la derecha para cruzar la riega La Cárcoba. Pocos metros después, una pis- ta sale hacia arriba, a la izquierda, y se sube a los llanos del Formigueru. En la misma falda de la peña, echándonos de nuevo a la izquierda, unos troncos de árboles antiguos son la pista necesaria para coger el sendero bien marca- do que sube al llagu de Colines. Un poco antes de llegar al paso del cordal, está la fuente La Lláscara. Entre La Cas- tañarona y el llagu, el tiempo normal es de una hora.

LLAGU COLINES - ENTRAMBOSLLAGOS Desde el llagu Colines sólo hay que remontarse en dirección sureste para, en un cuarto de hora más, llegar al cue- rriu de piedras que señalan la cima de Entrambosllagos. A un lado el llagu de Obia y al otro el de Colines. En su nombre aflora un criterio sencillo y habitual empleado para nombrar otras cumbres casinas. Por ejemplo: Entrepe- ñes, entre Cuetón y Mayáu; Entrepicos, situado entre el picu L’Arenal y El Cascayón; y el segundo nombre de La Be- cerrera de Atambos, también llamada Entrepeñes.

LLAGU COLINES - CUETOS NEGROS Tras volver al llagu Colines, tomamos camino a occidente para afrontar la ruta hacia la cúspide de Cuetos Negros. Vamos perdiendo altura, bajando hacia el sur, para así poder salvar algunos crestones que encontramos cortando nuestra trayectoria. Hay que dejar atrás algunos de ellos para acometer una subida desde el flanco meridional con

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las suficientes garantías. Una vez encontrado el camino correcto, terminamos en un pequeño cierre de alambre de espino desde donde sólo queda subir hacia la derecha para alcanzar, sin ninguna dificultad, lo más alto de la aguja central de Cuetos Negros. Poco más de media hora desde el llagu.

Desde El Piqueru. De izquierda a derecha, La Llomba, La Muda, Cuetos Negros y Entrambosllagos. Bueres.

CUETOS NEGROS - LA MUDA Tras descender hacia el sur y continuar luego hacia occidente por lo alto del cor- dal, se llega en veinte minutos hasta el promontorio de La Muda o Cuetu La Mu- da. Sin apenas esfuerzo se alcanza la base y en dos o tres pasos de trepada nos situamos sobre esta diminuta cumbre desde la que se domina, como desde nin- gún otro lugar, el valle del Pedragal. Desde La Muda, se puede continuar en la misma dirección para terminar bajando a la collada de Arniciu o bien se puede dar la vuelta hasta debajo de Cuetos Negros y bajar a La Camperona, descen- diendo la vallina’l Cáñamu. Bajamos en este caso por una larga cuesta acompaña- da de un también estirado bosquete de rebollos.

Cáñamu. Bajamos en este caso por una larga cuesta acompaña- da de un también estirado bosquete

ENLACE PANDEMULES - FACÉU / XERRA TRALLÁN

LLAGU COLINES - XERRA TRALLÁN La ascensión a la xerra Trallán se realiza subiendo de frente desde Colines, colla- da o mayada, a la que se baja en diez minutos desde el llagu del mismo nombre hacia el norte. Justo en frente de Colines, la peña cambia la vertiente que baja a la foz del Molín, interrumpida por una horcada, por la vertiente del Pedragal. Esta última mantiene la altura durante un buen tramo, pudiendo incluso superar en al- gún resalte la cota alcanzada en nuestra ascensión. Escasos veinte minutos por una trepada fácil, semitrazada y que termina en una pequeña chimenea. A la sali- da nos encontramos dando vista, entre otros, a un impresionante picu Les Vízca- res, que domina en altura a todos los montes del concejo de Piloña.

Fiesta La Collá, en Arniciu. Atrás, La llomba y La Muda.

domina en altura a todos los montes del concejo de Piloña. Fiesta La Collá, en Arniciu.

CUEVES DE ANTAÑO En la zona de Trallán y El Pedragal, existen muchas cuevas usadas hace tiempo. Las más nombradas son:

Cueva de Trallán: Era refugio de ganado y personas ante malos temporales ya que tiene dos cuevas, una grande usada como cuadra y otra pequeña usada como cabaña. Cueva del Resquebrón: Refugio de los fugaos de Bueres y Nieves durante la Guerra Civil. Tenía un lago pequeño en su interior y dos entradas. Cueva del Fresnu: Refugio de la gente durante la Guerra Civil. Tiene dos pisos. Cueva La Estrella: Albergue sobre todo de animales salvajes. Tiene mal acceso y es la más pequeña y bonita de todas.

Cueva’l Fresnu.

Albergue sobre todo de animales salvajes. Tiene mal acceso y es la más pequeña y bonita

Frieru.

XVI

SIERRA DE FACÉU

La Muezca es un pequeño collado o paso que se sitúa al noreste de Arniciu. Desde allí hasta la cota más alta del picu Facéu, con su forma de cuerno de rinoceronte, se extiende una sierra que, en realidad, no es la de Sellón ni la de Xiblaniella, aunque, dada su prominencia en la zo- na, este pico es usado como punto de referencia para am- bas formaciones. Es frecuente, por lo tanto, desde el pun- to de vista montañero, que se le encuadre en cualquiera de las dos o en un sistema más general que se denomina sierras de Xiblaniella y Sellón. También aparece en algu- nos escritos como sierra de Facéu.

Cumbre:

Facéu

1.228 m

SIERRA DE FACÉU

MAPA 1
MAPA 1

A la hora de estudiar los nombres que se dan a las cotas importantes, aparecen ciertas discrepancias: Para unos, la

cota primera es Facéu y la segunda, más alta y final, es Tresparres; para otros, la primera es Orru u Orru Facéu y la

última e importante es Facéu. Lo principal es que cuando uno se acerca caminando descubre que al llegar a la últi- ma cumbre, de mayor medida, aparece el buzón y una cruz de hierro un poco derruida donde se lee picu Facéu y una altura de 1.229 m. Esta cruz fue colocada por el Grupo de Montaña Les Vízcares de Infiesto a finales de los años setenta, por lo que, respetando la antigüedad, el nombre de la cumbre es Facéu, mojón divisorio de los conce- jos de Caso y Piloña.

Este trozo de cordal de relieves suaves, excepto en su parte final, se alinea en dirección sureste-noreste, a través del Prau La Viesca de Arriba, Altos de La Viesca, Prau La Viesca de Abajo y El Covayón, y termina en el punto don- de la cumbre de Facéu alcanza su mayor esplendor. En su misma dirección, siempre por la falda occidental, es acompañado por el antiguo camín Real de Sellón, lo que hace aumentar considerablemente el interés de la zona.

La verdadera sierra piloñesa de Xiblaniella, a pesar de su papel secundario y sus bajas cotas, se deja caer con una energía incuestionable sobre las foces de Los Maserones y La Pontiga. Por la otra parte, lo hace sobre los dominios de Ligüeria. La auténtica sierra de Sellón camina hacia el norte por les camperes del mismo nombre, buen punto de arranque hacia la cumbre de Facéu. Alcanza cotas bajas y alberga en sus laderas algunos pueblos de Piloña como El Moru, L’Omedal y Rozapanera.

Todo este sistema drena sus aguas por dos zonas diferentes: la primera, de toda la falda suroccidental, que lo hace

al ríu de La Marea y la segunda, la falda opuesta, que por regueros como El Potral y Facéu, entrega su caudal al fa-

moso ríu del Infiernu.

COLLADA DE ARNICIU - FACÉU La ruta más cómoda y vistosa es con bastante seguridad la que sale de la collada de Arniciu. Desde este lugar en dirección nordeste se remonta una fuerte ladera hasta el pasu de La Muezca. En este punto, la opción es subir al cordal o faldear toda la ladera hasta El Covayón, donde comienza el cresteo hacia la cumbre, menos de hora y me- dia. No hay posibilidad de pérdida ya que todo el itinerario se interpreta con facilidad desde la misma collada de Ar- niciu.

FACÉU (Por Corancu) Otra posibilidad es bajar seiscientos metros desde Arniciu por la carretera hacia Infiesto. En la tercera curva a la iz- quierda, hay una explanada desde la que arranca un camino de cemento. Después de una primera revuelta cerra- da, el camino se ramifica y tenemos que seguir la pista que sigue hacia la derecha. Iremos ascendiendo en varios zigzags sin ningún tipo de confusión hasta Corancu, hermoso paraje donde les caseríes se adhieren a la falda de la peña enorgulleciéndose de lo que sus gentes llaman Trelacollá, último reducto casín con microclima propio. Hay dí- as en los que el borrín se plasma en esta zona mientras que en el resto del concejo sonríe un clima totalmente dife- rente. Una vez que llegamos a Corancu, hay que rebasar les caseríes para continuar faldeando la peña hacia la iz- quierda hasta El Covayón, para arrimarse a la cima de la misma forma que en la propuesta anterior. En hacer este recorrido se emplea un tiempo de hora y cuarto.

EL CAMÍN REAL DE SELLÓN O FACÉU El camín Real de Sellón o Facéu se cree que fue una de las calzadas construidas por los romanos para facilitar el paso de sus ejércitos y el transporte de mercancías. Para ello buscaban siempre trazados de altura evitando riesgos de emboscadas, más posibles en la profundidad de los valles. El trayecto del camín Real sale de Villaviciosa, remonta desde Infiesto al pueblo de Lozana y atraviesa las colladas de Arniciu y Moñu. Sube luego por el valle Sobrecastiellu, desde Campo de Caso a Tarna, y asciende hacia el puerto con destino a León. Este paso de Tarna se cree que fue abierto en tiempos del emperador romano Augusto. Puntos importantes del camino, a su paso por el concejo, eran la malatería de Moñu (antiguo hospital de leprosos), la venta de Les Lleres, la hospedería de Frieru y la ermita de Sellón. Entre otros muchos usos, el camín era utilizado por los arrieros de la marina para llevar salazones, bacalao y sal desde Lastres, Tazones y Colunga hacia Castilla. “En 1650 transigieron ruidoso pleito D. Gaspar de Caso y los vecinos de Bueres sobre la Alberguería de Frieru. Ésta tenía un casero cada cuatro años para albergar a los pasajeros de aquel puerto; y el casero pagaba 50 ducados anuales como propina al Ayuntamiento” ( Eladio G. Jove).

Si quieres descubrir la parte casina del camín Real de Sellón, utiliza la siguiente ficha:

PUNTO DE PARTIDA: La Casilla (850 m). Lugar situado a ochocientos metros de la collada de Arniciu, bajando hacia Infiesto. La salida se hace por una pista que arranca de una curva que hace la carretera hacia la izquierda y, para evitar confusiones con dos salidas anteriores, los 25 primeros metros de la pista son totalmente llanos. TIPO DE CAMINO:

De La Casilla hasta bajar a cruzar la riega Les Escobes: pista ancha sin asfaltar. De Les Escobes a Frieru: camino ancho. De Frieru a collada Llamosa: calzada en su mayoría, senda a veces. ITINERARIO: Sales caminando por una pista ascendente y muy cómoda. El itinerario se realiza sin confusión posible ya que, aunque a veces sale algún camino hacia atrás, la dirección siempre es hacia el norte. Antes de que el camino empiece a bajar, observarás a lo lejos la singular construcción de Frieru y desciendes posteriormente a cruzar la riega Les Escobes a la vez que encuentras una buena fuente. Casi en llano, pasas entre les cabañes y caseríes de Les Campes y terminas encontrándote en Frieru (910 m), junto a la antigua alberguería. Un buen lugar para tomar contacto con la historia. Sales por detrás de esta construcción y te encuentras con una “Y” en la que, por la izquierda, la pista asfaltada baja hacia Les Tables, El Miracal, El Cabecín y El Tozu. Continuarás a la derecha siempre ascendiendo por encima de les caseríes, en un entretenido caminar ya sobre algunos tramos de calzada bien conservados. A llegar a una fuente, ves un camino que entra hacia abajo, el cual tienes que soslayar, continuando siempre con el mismo rumbo. Se terminan les caseríes de Llinar y te encuentras en campo abierto disfrutando de los tramos más autóctonos y bonitos de la calzada. Cuando llegas a cruzar una vaguada, rondas los mil metros de altitud en la zona más alta del trayecto ya que, a partir de este lugar, atraviesas una portilla y empiezas a bajar hasta llegar a la collada Llamosa (832 m), donde ves llegar otra pista procedente del pueblo del Moru. La collada es el lugar de unión entre los concejos de Casu y Piloña. Rebasado el cordal, bajas hacia les camperes del Sellón (808 m.). De este lugar de descanso deriva por la derecha la bajada al cercano pueblo del Omedal y por la izquierda, conservando su altura hacia el norte, la continuación del camín Real a Lozana e Infiesto. En el altozano final se pueden ver los restos de una antigua ermita.

TIEMPOS:

Frieru - les camperes de Sellón 55’ Si no dispones de coche de apoyo en alguno de los pueblos de Piloña a los que se puede bajar, el tiempo de vuelta hasta La Casilla es el mismo apuntado anteriormente.

OBSERVACIÓN: En el caso de volver por el mismo itinerario hay que prestar especial atención a una bifurcación existente al poco de empezar a bajar hacia Llinar, la cual puede inducir a confusión. Hay que elegir la opción de la izquierda, por la parte de arriba. Lo mismo sucede entre Llenar y Frieru, tambien por la izquierda según se baja.

La Casilla - Frieru 35’

CARRETERAS PROVINCIALES Los planes de carreteras provinciales de la Diputación (1865 y 1877) trazaron un total de 529 Kms. Mieres-Sama, Infiesto-Caso, Onís-Posada y Grandas de Salime- Navia, fueron algunas de aquellas, junto con otras más.

Vista hacia el cordal de Ponga desde la cumbre de Facéu.

Navia, fueron algunas de aquellas, junto con otras más. Vista hacia el cordal de Ponga desde
Nevada en Arniciu.
Nevada en Arniciu.

Arniciu y Busllar desde Corancu.

XVII

SIERRA DE TRAPA

Esta arteria ramificada desde el cordal de Ponga es la últi- ma expresión de la orografía del concejo antes de que és- te se anude a los terrenos de Sobrescobio. Con sus pies remojados en el pantano de Tanes, demuestra la facilidad con que se produce el paso desde la inquieta presencia de la caliza hasta la tranquila situación de las lomas y co- llados transitados asiduamente por el pastoreo.

SIERRA DE TRAPA

Cumbres:

Busllar

1.234 m

Trapa

1.133 m

MAPA 1
MAPA 1

Otra denominación usada para Busllar es la de Texeira o Teyeira, mientras que al picu Trapa es muy frecuente que se le nombre como El Cabezu. Ya no tan común para esta última cima es el nombre de La Muezca.

La amplia escotadura que representa en el paisaje la collada de Arniciu, supone la comunicación más importante de Casu con el oriente de Asturias y el rebose de los últimos reductos septentrionales de su propiedad caídos hacia los dominios de Piloña. Lugares como Cabañaderecha, Sonxierra, El Tozo, Cabezín, Miracal o Les Tables han sufri- do siempre las consecuencias divergentes entre la geografía y la administración. Al suroeste de Arniciu, abrigándose en una pequeña mancha arbolada, se levanta el picu Busllar, máxima altura de la sierra. Este promontorio calcáreo está simétricamente acuñado entre los pueblos de Gobezanes y Prieres, los cua- les presentan unos alrededores con fuerte desnivel. Siguiendo la misma dirección del sistema, la caliza se diluye hacia les collaes de Tanes, formando el enlace con el picu Trapa, y habiendo dejado atrás, por la izquierda, los dos primeros pueblos casinos en la entrada por el valle de Nalón: Abantru y Tanes.

El río de La Marea se lleva todo el caudal de agua de la vertiente norte del sistema, mientras que la zona oriental es rodeada por la riega Villatuz y después por el ríu Orlé. Es la parte meridional la que se encuentra en contacto direc- to con el agua estancada en la mayoría del recorrido del embalse de Tanes.

COLLADA DE ARNICIU - BUSLLAR La forma más rápida de subirse al Busllar es hacerlo como un tiralíneas, ascendiendo totalmente de frente desde la collada de Arniciu. La espinera de Farlléu es el primer punto de referencia. Después, salvar un pequeño escarpe y atravesar el bosque de la parte alta son las mínimas dificultades que se encuentran durante los cuarenta y cinco mi- nutos de ablagos necesarios para encaramarse en lo alto de la peña.

COLLADA DE ARNICIU - COLLÁU TRAPA También se puede ascender a Busllar por otros cauces propiciados principalmente por el camino que va desde Arni- ciu hasta el colláu Trapa, lugar donde confluyen varias pistas de habitual tránsito y buena conservación. Para coger este camino, hay que salir bordeando la finca que está más cerca de la campera alta de Arniciu y conti- nuar, después de pasar por un bebezón, bajo el último prado que está arrimado a la peña. El camino, que es muy bonito y entretenido, se acerca a un punto donde hay una flecha amarilla que marca un posible desvío de la ruta principal hacia la cima de Busllar y, a la vez, la continuación hacia les collaes de Tanes. Se pierde un poco, pero es muy fácil volver a encontrarlo y salir a terreno despejado en el que la ruta se va haciendo más ancha y cómoda. Se llega enseguida al colláu Trapa. En el colláu, la pista atraviesa el cordal comunicando Prieres con les caseríes de Sarañán, las cuales venimos contemplando durante casi todo el camino.

COLLÁU TRAPA - BUSLLAR Mirando hacia Busllar, se ve claramente otra posible subida, justo a la izquierda del afloramiento de los primeros es- carpes de roca. Completar este ascenso desde Arniciu llevaría una hora y cuarenta minutos. En lo alto de la peña reluce una cruz de varilla metálica, semejando un motivo navideño, con un pequeño buzón y una placa que dice: Pico Tejeira (Busllar), 1.234 m, Grupo de Montaña San Ignacio, Navidad de 1998.

SIERRA DE TRAPA

Desde esta cumbre, se estira una gran arista hacia el sureste que baja poco a po- co hasta morir en la carretera local de Linares a La Tercia, en la umbría foz de La Peña.

COLLÁU TRAPA - PICU TRAPA Desde el colláu Trapa hasta el picu del mismo nombre, sólo hay que seguir el tra- zado de unas rodadas que marcan las medidas más altas del cordal. Superadas un par de pequeñas lomas, se remonta la cota en la que se aposenta, solitario, el vértice geodésico que marca la cumbre. Destacan las pintorescas cabañas del colláu Espines, los cortantes desplomes finales de la sierra Mermeja y, hacia el norte, el picu Facéu, enseñando su camín Real. Desde el colláu a la cumbre, veinte minutos, cincuenta más desde Arniciu para entregarse a este hospitalario paisaje del que aún árgomas y gorbizos no han po- dido apoderarse.

Sierra de Trapa desde Facéu.

a este hospitalario paisaje del que aún árgomas y gorbizos no han po- dido apoderarse. Sierra

ANTI-NATURALEZA Como reseña histórica y por desgracia la máxima expresión de la anti-naturaleza, tenemos que comentar la desafortunada presencia de una línea de alta tensión que allá por mediados de los ochenta pretendía llegar desde Lada hasta Velilla del Río Carrión, cerca de Guardo (Palencia). Esto quedó tan sólo en un intento ya que en la llegada al puerto de Tarna hubo de terminar su aventura, dejando un lamentable rastro por las sierras de Trapa, Cárdenas y Les Tables.

Sierra de Trapa desde Piqueru. Prieres entre las nubes.

LA BERREA La berrea es el ritual de cortejo de los venaos o ciervos. Con el fin de intimidar a sus adversarios y atraer a las hembras, los machos braman. En este episodio que se suele situar cada año entre el 20 de septiembre y mediados de octubre, los venaos se llegan a pelear muy duramente con sus competidores, aunque no llegan a ser peleas cruentas. Los machos no comen y llegan a perder una cantidad de peso considerable. Según el censo realizado por la Consejería de Medio Ambiente en el año 2001, el concejo de Caso es el que mayor número de venaos alberga (2.200). Habita en la mayoría de los municipios montañeros y llega a haber más de 8.000 en toda Asturias procedentes de sueltas realizadas en 1952 y 1974, ya que los ciervos nativos se habían extinguido en la primera década del siglo XX. Actualmente, es un animal en expansión demográfica y geográfica. La collada de Arniciu es uno de los lugares fácilmente accesibles para tratar de observar y escuchar la berrea en el concejo casín, también es buena zona el valle del ríu Monasteriu en la subida de Bezanes a Brañagallones. El ocaso, la noche o las primeras horas de la mañana son las horas que los machos emplean en sus ritos. Las horas de luz las utilizan generalmente para descansar, aunque en sitios apropiados es posible escucharlos durante todo el día.

luz las utilizan generalmente para descansar, aunque en sitios apropiados es posible escucharlos durante todo el

Peña Gaín y Visu La Grande desde la subida al Gavilán.

XVIII

SIERRA DE LA CANALINA

Situada en la parte central del concejo, se encierra entre la sierra del Cortegueru y la carretera AS-17, en su trave- sía desde Coballes a Bezanes, por donde se van disper- sando algunos de sus faldones. Podría considerarse parte de este apartado la xerra Bra- ña Piñueli, pero al ser una de las xerras más famosas de Casu, he creído conveniente contemplarla aparte.

SIERRA DE LA CANALINA

Cumbres:

Becerrera de Atambos

1.711 m

Xerra La Canalina

1.709 m

Visu La Grande

1.706 m

La Pelacera

1.706 m

Peña Gaín

1.691 m

Cuervu

1.582 m

Peña’l Casar

1.415 m

Peña Blanca

1.289 m

MAPAS 9 10 14
MAPAS
9
10
14

Arrancando hacia el noroeste desde el colláu La Canalina, aparecen pronunciados frunces y oquedades que real- zan la apariencia de las dos primeras cimas de toda la formación, primero la xerra La Canalina y a continuación, sin perder altura, se emplaza la Pelacera. Se cierra así un primer bloque caracterizado por su cortada presencia norte- ña, hermanándose inconfundiblemente con el descomunal carácter de la xerra Braña Piñueli. A partir de aquí, el colláu Atambos, cercano al angosto enclave del mayáu La Cabritera, abre el despliegue del gru- po de cumbres centrales que empieza por la Becerrera de Atambos y continúa por Peña Gaín y Visu La Grande, nú- cleo principal e indiscutible en la capitalización de toda la cuerda. Con el primer descenso de altura por debajo de los mil seiscientos metros, aparecen las laderas arboladas que se acercan al colláu La Jistra y envuelven prácticamente la totalidad del picu Cuervu. La presencia de la mayada La Gallera avisa de la cercanía del colláu Incós, atravesado por la pista que va desde Belerda hasta La Felguerina. En esta zona, la sierra se bifurca, tomando dirección norte hacia La Conyonada para terminar en la Peña’l Casar y, a la vez, coge rumbo noroeste por una alargada y amplia cimera hasta el remonte final de Peña Blanca.

Todas las aguas de esta sierra corren hacia el Nalón transportadas por el ríu Monasteriu, regueru Quixaoriu, regueru La Viciella y ríu Caleao. Este último río tiene un importante afluente de todo el valle de La Felguerina que es el regue- ru Los Truebanones.

LES LLANES - PEÑA’L CASAR En Les Llanes, justo enfrente de las casas, hay un camino ancho que se entronca en el valle del ríu La Viciella. Este río forma en su descenso pequeñas cascadas de agua llamadas a acompañar la marcha del caminante. Cuando se llega al mayáu de La Cepeda, hay que encaminarse hacia las laderas de La Conyonada para que, tras un tramo em- pinado, un sendero, a veces perdido, que hace varios zig-zags, nos remonte a les collaes del mismo nombre. Llega- do este punto, sólo hay que tomar rumbo frente a La Peña’l Casar, la cual tiene una antesala salpicada de hayas an- tes de dar paso a la cumbre. Estas hayas son parte del monte Allende, que constituye una enorme masa forestal al- rededor de la peña.

PEÑA’L CASAR - PEÑA BLANCA Situado en la cima del Casar, a poco más de dos horas de Les Llanes, es fácil replantearse completar todo el abani- co que drena hacia La Viciella. Para ello descenderemos, usando el mismo itinerario de la subida, hacia La Conyona- da y continuaremos, por el colláu Incós, a través de toda la loma que va avistando al sureste La Felguerina con sus desparramados barrios. Se llega en poco más de una hora a la falda de Peña Blanca. En cuarenta minutos más, ha- cemos un fácil remonte hasta donde está marcada la cima. Peña Blanca forma, a pesar de su baja altura, un bloque áspero y descomunal que puede apreciarse cotidianamente en el tránsito de la carretera entre Coballes y Les Lla- nes. Tiene hacia el norte una cota más baja llamada Bandera.

SIERRA DE LA CANALINA

El retorno desde la base de Peña Blanca se puede hacer descendiendo de frente a La Cepeda. Se llega a Les Lla- nes tras completar una ruta de algo más de cinco horas.

BELERDA - PICU CUERVU La salida más transitada para recorrer el sector intermedio de la sierra parte desde lo alto de la plaza del pueblo de Belerda en dirección suroeste. La pista asfaltada deja a la izquierda un hórreo y a la salida del pueblo, después de la primera curva, pierde el piso de hormigón para continuar con un trazado apto para vehículos todo terreno. Con bastante pendiente en algunos tramos, deja atrás grupos de caseríes que entretienen el camino hasta alcanzar el colláu Incós. Nada más rebasarlo, se bifurca: Por la derecha, el recorrido continúa ininterrumpidamente hasta La Fel- guerina; por la izquierda, otro trayecto se levanta hacia La Gallera. Poco antes de llegar a esta mayada, hay una buena fuente en la parte baja del camino. Desde lo alto de La Gallera hay que ir subiendo hasta acoplarse a una pequeña mancha arbolada que se estira ha- cia el colláu La Jistra. Una vez en el colláu, sólo hay que volver hacia atrás por la cresta hasta el emplazamiento de la cruz con buzón que enseña el nombre y la altura del picu Cuervu, tras dos horas y cuarto en ruta.

PICU CUERVU - VISU LA GRANDE Es necesario deshacer la misma ruta hasta La Jistra y seguir la intuición para salvar un primer escarpe por la izquier- da antes de elevarse por la cresta a la cumbre más observada del concejo, ya que tiene una situación tan privilegia- da que todo transeúnte procedente del valle del Nalón proyecta en el fondo de sus ojos la silueta del Visu aun sin darse cuenta. Cuarenta y cinco minutos desde El Cuervu ofrecen al visitante un vértice geodésico, así como la cruz y el buzón. Tanto Visu La Grande como Laverde son dos nombres habituales para esta cima.

VISU LA GRANDE - PEÑA GAÍN - BECERRERA DE ATAMBOS Para completar este sector central habrá que perder un poco de altura hasta Les Garllupes y subir a Peña Gaín, que enseña un inquietante panorama norteño con angostos cortes verticales. Un cuarto de hora desde Visu La Grande. Para llegar a la última cima de este tramo, tenemos que atravesar el colláu Zampudia y centrarnos en una entreteni- da y directa aproximación que nos tomará desde Peña Gaín unos cuarenta minutos. La Becerrera de Atambos, que es la cumbre más alta de toda la zona, se estira con su perfecta forma puntiaguda peleando por esos escasos metros que dirimen las medidas de toda la sierra. Un poco difícil es encontrar actual- mente la atribución del nombre de Entrepeñes a esta Becerrera, aunque también puede ser utilizado. Una vez hechas las cuatro cumbres centrales se puede retornar a Belerda, completando un bonito circuito que des- ciende por el colláu Atambos, La Cabritera, Mayá El Gavilán, etc.

LA CANALINA - XERRA LA CANALINA - LA PELACERA La xerra La Canalina y La Pelacera se arriman al colláu La Canalina con trenzados de roca empinada fácilmente ac- cesibles, tanto desde La Canalina, como desde Atambos. En La Canalina hay que arrimarse a la roca en dirección noroeste e ir trepando por la arista. Enseguida contemplamos una especie de telón de roca que interrumpe el cum- bral y, una vez superado, encontramos el buzón de la xerra La Canalina. Veinte minutos de camino. Alargando la vis- ta en la misma dirección, ya se ven los dos cumbrales de La Pelacera. Ambos dan a esta cumbre una forma caracte- rística fácilmente reconocible desde otros emplazamientos. Caminamos en esa dirección, salvando algún pequeño promontorio y subiéndonos hasta la cima. En el cumbral más occidental se encuentra el buzón, separado veinte mi- nutos de la anterior cumbre. Resuena también el nombre de Berezosu para este peculiar saliente del solar casín.

Desde El Piqueru. En primer plano, Peña’l Casar y Peña Blanca. Atrás, Cuervu y Visu

Desde El Piqueru. En primer plano, Peña’l Casar y Peña Blanca. Atrás, Cuervu y Visu La Grande.

VÉRTICES GEODÉSICOS El vértice geodésico de Laverde conforma junto con los de Peña Argallo, Trapa, Los Tornos, Tiatordos, Retriñón, Torres y Remelende, la red de orden inferior del Instituto Geográfico Nacional en el concejo. Todas estas triangulaciones se incrustan en la superficie de dos triángulos de primer orden formados por Brañacaballo - Mampodre - Trigueiro y Mampodre - Trigueiro - Monfrecho.

Braña Piñueli.

XIX

XERRA BRAÑA PIÑUELI

La xerra Braña Piñueli se levanta desde el bosque de Re- des, encastrando al ríu Monasteriu contra los arraigos de Pintacanales. Convencida de su poder infranqueable, per- mite manipular sus entrañas en el enganche con la sierra La Canalina a través de la mayada Braña Piñueli y la pa- sá’l Sendón. He incluido la cumbre de Peña Brenosa en este apartado atendiendo a su proximidad con los empinados desplo- mes de esta xerra.

XERRA BRAÑA PIÑUELI

Cumbres:

Xerra Braña Piñueli

1.669 m

Peña Brenosa

1.407 m

MAPAS 9 Y 10
MAPAS 9 Y 10

La Pelacera y la xerra de Braña Piñueli forman un bloque homogéneo de similares características. Se muestran más amigables por las laderas meridionales. Por la zona sur, aparecen los verticales desplomes que asombran a los re- mendados corripios de La Cabritera. Al sur de la cumbre principal, se descubre un par de torres que alcanzan casi su misma altitud. Les Verdes son un terreno demasiado abrupto que ni siquiera la nieve es capaz de teñir. Una vez rebasado el pequeño collado de enlace, Peña Brenosa une la zona del Gavilán con la vaguada del Monasteriu.

Todas las aguas que resbalan por las laderas de la xerra se van al ríu Monasteriu. Las norteñas a través del regueru Vallines y las meridionales por la riega La Campiza y el regueru Borboques.

LA INFIESTA - XERRA BRAÑA PIÑUELI La ruta más definida para alcanzar los crispados riscos de la xerra, sale junto a las antiguas escuelas de La Infiesta. La pista está obligada a salvar un gran desnivel hasta culminar en el colláu de La Canalina. Antes, remonta fuertes pendientes hasta acercarse a la altura del picu L’Águila, donde se sitúa la fuente del mismo nombre. Después, un alargado tramo termina en una curva cerrada a la derecha. En este punto, si continuásemos de frente, el sendero nos llevaría al colláu Atambos. Más tarde, la pista pasa por el señalizado Pandu Vallegu y comienza a bajar dejando a la derecha la mayá de La Carricera. Llega después el último repecho facilitador de la llegada al colláu La Canalina. La Canalina, tan conocida en Casu como cualquiera de sus pueblos, es como un peldaño hacia todas partes. Allí siempre se brinda un descanso y se agradece el respiro que permite pensar en alternativas y posibilidades. Llega- do el momento y con la xerra Braña Piñueli en la cabeza, es habitual afrontar de primeras la xerra La Canalina y el picu La Pelacera para, posteriormente, orientarse por el cordal hacia la cumbre principal de la xerra Braña Piñueli. Es mejor, una vez descendida La Pelacera, bajarse de la cresta para pasar por encima de La Cabritera, ya que la parte intermedia del cresteo es muy incómoda. Luego, subimos hacia la pasá’l Sendón y perdemos un poco de altu- ra por la vertiente contraria hasta que definitivamente acometemos la última subida al más alto de los seis o siete salientes de la xerra en su parte superior. Encontraremos el buzón tras una hora y cuarenta y cinco minutos desde La Canalina, tras haber caminado por una roca afilada y áspera en la que hay que tener mucho cuidado. Todo está a golpe de vista: el circo de Brañagallones, el bosque de Redes, Los dosmiles de Casu, Cascayón y llagu Ubales. La vuelta la hacemos bajando de frente a la mayá Braña Piñueli, a la que entramos por la parte de abajo. Lo siguiente es atravesar la ladera hasta Carrascal y salir a la fuente Miraoriu, muy cerca ya de La Canalina, cerran- do un circuito de tres horas y diez minutos. Para completar la ruta, hay que sumarle una hora y tres cuartos de subi- da más hora y cuarto de bajada, entre La Infiesta y La Canalina.

BELERDA - PEÑA BRENOSA Antes de pasar el puente hacia la plaza del centro del pueblo de Belerda hay una fuente. Entre ambos, fuente y puente, sale una pista hormigonada que deja a la izquierda una cuadra. La primera curva impone el primer cruce y la única posibilidad de confusión en todo el camino, siguiendo en nuestro caso por la curva cerrada a la izquierda que nos introduce entre castaños con un poco de pendiente. Dejamos atrás, un poco más tarde, el camino que su- be desde Soto. La pista se muestra amplia y nos permite coger agua en una fuente bajo el camino, recién pasada la riega el Pozobal antes de salir a les caseríes de La Corona. Allí, ya vemos la pista que sube hacia la vega de Braña- gallones.

Foto realizada desde Cantu’l Osu. En segunda línea se ve Xerra Braña Piñueli y Peña Brenosa. En tercera línea, Becerrera Atambos, Gaín, Visu La Grande, Cuervu y Peña’l Casar.

XERRA BRAÑA PIÑUELI

Nuestro camino sale a monte abierto escoltado de rebollos. Nos queda un largo tramo en el que iremos dejando atrás muchas cabañas a las que es difícil asignar nombres si no se es de la zona. Tabláu, Bories, Porciles, Roces y El Mayáu son algunos de ellos. La pista revuelve con un par de curvas pronunciadas sobre una fuerte pendiente que se arrima a les caseríes de Les Campes.

Para subir a Peña Brenosa, tenemos que apartarnos del camino principal al llegar

a la primera casería de la izquierda, antes de subir a una especie de colláu don- de se encuentra una cabaña y una faya grande arrimada a un peñasco. Pegados

a la casería, comenzamos a subir por una pendiente muy inclinada, mientras que

carrascos y fayes se aprietan contra la peña. Al final, salimos a un colláu desde el que ya sólo nos falta remontar, a la izquierda, la última pequeña parte del recorri- do hasta la cumbre. Los árboles casi llegan hasta arriba, frenando para dejar que la vista se recree en todas direcciones. Cantu’l Osu, xerra Braña Piñueli con sus contrafuertes y sus torres norteñas, Pelacera, Visu La Grande y Peña Gaín, Cuer-

vu, etc, ponen un sinfín de puntos de referencia que retrasan las ganas de apear- se, después de haber empleado casi una hora en subir desde Les Campes. Des- de el pueblo de Belerda, cerca de tres horas.

después de haber empleado casi una hora en subir desde Les Campes. Des- de el pueblo
Túnel del Crestón y Xerra Braña Piñueli desde la pista a Brañagallones. LAS PENDIENTES DEL

Túnel del Crestón y Xerra Braña Piñueli desde la pista a Brañagallones.

LAS PENDIENTES DEL TERRENO El denominador común entre las escalonadas superposiciones de caliza de la xerra Braña Piñueli y el resto de las formaciones montañosas del concejo es que 133 Km2 de su superficie tienen una pendiente superior al 50 %, 119 Km2 la tienen en el margen 31-50 % y 41 Km2 en el rango 21-30 %. Si de los 307 Km2 de Casu, sólo 14 tienen una pendiente menor del 20%, es sencillo deducir la alterada fisonomía del concejo.

Corteguerón desde Cascayón.

XX

SIERRA DEL CORTEGUERU

La sierra del Cortegueru se ampara en la enorme grandio- sidad del Corteguerón, con sus laderas sencillas y largas, y sigue rodando hacia las cercanías de Caleao dando tumbos de pico en pico hacia una geografía cada vez más accidentada.

SIERRA DEL CORTEGUERU

Cumbres:

Corteguerón

1.884 m

Braña Sapera

1.761 m

Peña’l Texu

1.704 m

El Picu

1.537 m

María Santinos

1.518 m

Picu’L Castiellu

1.401 m

Cobu

1.354 m

Coipu

1.224 m

Peña La Cerveriza

1.216 m

MAPA 10
MAPA 10

La sierra del Cortegueru se alarga por un buen tramo de superficie casina, estirándose en dirección este-oeste. Arranca en el paso del camín Real de La Felguerina por la parte baja de La Carbaza, lugar donde aún pueden sen- tirse la fuerza y la frescura del bosque de Redes. Poco a poco, el volumen del Corteguerón se incrementa hasta llegar a una altura por encima de los mil ochocientos metros, mantenida a lo largo de una buena parte de su arista superior. Por el norte, se sitúan la mayada Carrascal y el colláu La Canalina, que sirve de enlace con la sierra del mismo nom- bre. Por el sur, el valle de La Carbaza y el colláu Ubales engarzan las faldas del Corteguerón con la cumbre del Cas- cayón y el llagu Ubales. En el descenso de altura por La Quemaona, aparece una primera depresión que da paso a las elevaciones de Braña Sapera y toda una continuación de escamas descendentes que terminan en el balcón de María Santinos. Sus precipicios se dejan caer apretando el desfiladero de Los Arrudos a la altura de los puentes de La Calabaza. Al sur de Braña Sapera, está la Peña’l Texu, rodeada de algunas mayadas como Les Verdes, Llede o Roxecu. Al nor- te, pasada La Carricera, aparece una línea secundaria de cuatro cumbres, Peña’l Castiellu, Cobu, Coipu y peña de La Cerveriza o Cabeza de Cerveriza. Las tres primeras presentan una cara septentrional áspera y respetuosa, inclu- so extraplomada en alguno de los casos. La vertiente meridional es su entrada amigable. Junto al colláu de Pandu Vallegu, situado por encima de esta línea secundaria, se encuentra el Picu o picu tras La Tallada, que dirime las bajadas hacia Caleao y La Infiesta.

La sierra del Cortegueru drena hacia dos vertientes: la del ríu Monasteriu y la del ríu Caleao. Hacia el Monasteriu vierten aguas las riegas de La Carbaza y La Campiza, hacia el Caleao lo hacen a través del ríu Los Arrudos. A éste le llevan el caudal el ríu Roxecu y la riega La Carricera.

LA INFIESTA - CORTEGUERÓN La cima del Corteguerón se puede ganar en poco más de dos horas y media si se sale desde La Infiesta por la pis- ta que sube hasta el colláu La Canalina. En este alto, hay que girar hacia la derecha para recorrer su falda norte. A media subida se puede ver un sendero que atraviesa en diagonal la parte alta para salir un poco a la izquierda de la cima. Una vez en la arista, sólo hay que remontarse hacia la derecha y caminar por los últimos metros que quedan antes de llegar adonde varias piedras señalan la cumbre del Corteguerón o Cortegueru.

EL PICU Para arrimarse hacia el Picu, hay que dejar la pista que sube desde la Infiesta hacia La Canalina, nada más pasar Pandu Vayegu. Según se empieza a bajar, sale hacia la derecha un senderu que sirve de aproximación a esta pe- queña colina. Habrá que dejarlo y remontarse a la izquierda para terminar este mínimo recorrido de unos cinco o diez minutos, casi hora y media desde La Infiesta.

SIERRA DEL CORTEGUERU

CALEAO - LA CERVERIZA Antes de que el desfiladero de Los Arrudos haga su primer cierre entre las rocas de Cabeza de Arcu y La Cerveriza, el camino principal se bifurca para que subamos por la izquierda hacia Las Casas de Abaxu. Pasaremos entre ellas

y a la salida el camino vuelve a repartirse. Esta vez entraremos hacia la derecha para bajar a cruzar la riega y seguir

a continuación a la izquierda. Nuestro trayecto sube hasta un lugar donde hay una bonita casería junto a una portilla de hierro que tenemos que cruzar. El camino llega incluso a perderse en algunos momentos, pero lo importante es elevar al mirada y orientarse hacia la vaguada por la que tenemos que subir. De este modo el camino volverá a defi- nirse para llegar entre fayes a las cabañas de La Cerveriza tras hora y veinte minutos de recorrido desde el área re- creativa. Sólo quince minutos más emplearemos para salir por la derecha hasta el collado contiguo y ascender pos- teriormente hasta lo alto de la peña La Cerveriza.

LA CERVERIZA - MARÍA SANTINOS De vuelta al collado, enfilamos la subida por el cantu, una vez atravesado el viescu de fayes, hasta salir al picu Ma- ría Santinos. La subida, vista desde lejos, parece más empinada y difícil de lo que es en realidad, pero es importan- te salir de los árboles por el cantu y no perder la línea de ascensión. Desde la peña La Cerveriza a María Santinos hay casi una hora de subida.

MARÍA SANTINOS - BRAÑA SAPERA Pegarse al cumbral para ir ascendiendo hacia Braña Sapera es un poco pesado, ya que hay muchas elevaciones que se van dejando caer y, a la vez, te hacen pensar que te queda menos de lo que es en realidad, porque detrás de cada una hay otra más elevada y así sucesivamente. Una de estas cotas es nombrada en los planos como Les Grandes, pero no es fácil situarla con exactitud. A la altura de La Peña‘l Texu, llegamos a tres cotas de una medida similar, la primera y la última, más escarpadas; la del medio, más redondeada. Cualquiera de ellas podría ser la ver- dadera. En mi caso, transcurrida una hora larga desde que había salido caminando desde María Santinos, preferí recorrer las tres y quedarme con la certeza de haber pisado la cima de Braña Sapera.

BRAÑA SAPERA - PEÑA’L TEXU Descendiendo hacia el sur, bajamos al collado que enlaza con la Peña’l Texu, cumbre a la que llegamos en veinte minutos desde la anterior y que muestra una parte superior muy parecida a la del cráter de un volcán y más cuando conserva un nevero en su interior. La bajada por Llede, Roxecu y Arrudos completó una caminata de siete horas.

MAYADA LA CERVERIZA - COIPU Saliendo de la mayada de La Cerveriza también podemos atacar tres torres que presentan una disposición muy pa- recida, puntas ensalzadas con caídas septentrionales a plomo. La más cercana a la mayada es el picu Coipu. Para acercarnos a él, sólo tenemos que subir hacia el sureste al colláu desde el cual, ya sin salvar apenas desnivel, sali- mos a la cumbre. La parte más altiva parece estar situada hacia el medio de la cresta, pero merece la pena llegar hasta el final del cumbral y asomarse a este primer mirador. Media hora desde la mayada.

COIPU - COBU De vuelta al colláu, tenemos que ir a la izquierda, atravesar el bosque y salir al siguiente pasu, tras el picu Cobu, que nos prepara una ascensión incómoda, ya que la roca esta muy agrietada y cualquier pequeño despiste puede traer alguna lesión. La panorámica del Cobu dista cincuenta y cinco minutos de la del Coipu.

SIERRA DEL CORTEGUERU

COBU - CASTIELLU Entre picu Cobu y picu Castiellu, después de bajar al collado, hay que perder bas- tante altura para coger el sendero que atraviesa la vaguada y sube hasta la maya- da del Castiellu. Ya en el siguiente colláu, nos queda seguir la misma tónica de las anteriores y salvar la incómoda roca hasta la cima. Las vistas de la Canalina y el Corteguerón se acercan, mientras Cabeza de Arcu y Retriñón se distancian un poco más. Una hora desde la cumbre anterior.

Peña’l Texu y Braña Sapera desde Entrepicos (Rubén Vigil).

La vuelta a Caleao se puede hacer por el mismo itinerario de la subida, si bien no- sotros bajamos por la foz que hay entre Castiellu y Coipu para buscar la riega de La Carricera. En invierno esta variante es más difícil, ya que el agua aumenta con- siderablemente y la necesidad de cruzar el cauce en un par de ocasiones puede aportar problemas. Salvadas las dificultades, bajaremos por les caseríes de Bal- séu a Les Cases de Abaxu y llegaremos a Caleao completando una ruta de seis horas y media.

por les caseríes de Bal- séu a Les Cases de Abaxu y llegaremos a Caleao completando

DECLARACIÓN DEL PARQUE NATURAL Y RESERVA DE LA BIOSFERA Definición empleada en el preámbulo de la ley 8/96 del 27 de diciembre de la declaración del Parque Natural de Redes:

“En el territorio de los concejos asturianos de Caso y Sobrescobio se conservan algunos de los más valiosos paisajes y ecosistemas de la Cordillera Cantábrica. En esta zona confluyen una orografía extremadamente abrupta y bella, amplios bosques naturales bien conservados, en su mayor parte de haya, que convierten este territorio en el más arbolado de toda la región, una elevada riqueza faunística, tanto de especies cinegéticas como protegidas, y la cuenca fluvial completa que abastece de agua a la zona central de Asturias” Boletín Oficial del Principado de Asturias

Sierra del Cortegueru desde Torres. Puertos del Cotorgán.

El 20 de septiembre de 2001, el Comité Internacional del Programa Hombre y Biosfera de la UNESCO otorgaba, en París, el reconocimiento internacional de Reserva de la Biosfera a Redes, convirtiéndose así en la tercera de la región. Muniellos y Somiedo habían obtenido ese galardón en noviembre del año 2000. Posteriormente a Redes, en julio de 2003, lo alcanzarían Picos de Europa y la ampliación de Muniellos.

año 2000. Posteriormente a Redes, en julio de 2003, lo alcanzarían Picos de Europa y la

XXI

CORDAL DEL RETRIÑÓN

Es el otro cordal importante del concejo. Si el de Ponga se arrimaba principalmente a Ponga y Piloña, éste lo hace a tierras de Aller y Sobrescobio y se prolonga posterior- mente a la zona de Laviana. En líneas generales, el cordal arranca en el Torres, sepa- rando las cuencas del Nalón y del Caudal, pero a mí, pa- ra este trabajo, me ha parecido más oportuno contemplar su inicio en el trazado de la riega La Robre.

Los Arrudos

Cumbres:

Retriñón

1.862 m

La Muezca

1.776 m

La Tabierna

1.741 m

Coriscáu

1.665 m

Maroma

1.658 m

Cabeza de Arcu

1.598 m

Peña Rosques

1.195 m

CORDAL DEL RETRIÑÓN

MAPA 11
MAPA 11

La cadena principal de cumbres emana de la Fontona, donde la riega La Robre y el ríu Roxecu se funden en el ríu de Los Arrudos para apretarse en los primeros desmanes del desfiladero, sincronizando los calados riscos con el trotar de la más cristalina agua. Se eleva la primera cumbre, el Coriscáu, un balcón totalmente casín, de laderas empinadas por el sur y apariencias cortantes hacia el norte, tónica que continúa hasta la peña La Tabierna, tras haber entrado en liza, poco antes, los deslindes alleranos. Estos repartos son evidenciados por un muro de piedra que asciende desde el colláu La Tabier- na y que protege el paso del ganado hacia la parte casina, hasta el collado entre la peña La Tabierna y el picu La Muezca. Desde La Muezca, pico de laderas muy oscuras, el terreno baja hasta el collado del mismo nombre y se yergue nue- vamente hasta la altura más importante del cordal: El Retriñón. Continuando hacia el norte, la línea cumbrera termi- na en el picu Maroma, que se estira antes de un pequeño collado del cual se descuelgan, ya totalmente en Sobres- cobio, los dos últimos escarpes de roca que se levantan en la misma dirección del cordal.

A la altura del picu Maroma, el concejo de Caso gira al noreste para bajar al colláu de Pandefresnu, terminando de

cerrar el arco sobre el otro pico que incluimos en este capítulo, Cabeza de Arco, sin que esto trate de explicar la pro-

cedencia de su nombre más bien debida a su fisonomía desde algunas perspectivas. La collada L’Arcu sirve de en- lace entre esta cumbre y la línea alta del cordal descrita anteriormente. Más abajo, entre Cabeza de Arcu y el pue- blo de Caleao, encontramos los escarpes calizos de Peña Rosques.

En la parte casina, es el ríu Caleao el que recolecta los caudales provenientes de la riega La Robre, riega Pandelli- na, regueru’l Cotu y ríu de La Pasera. En la parte allerana, el ríu San Isidro hace de recolector de los ríos Cuervu y Fresneu, mientras que por la vertiente de Sobrescobio es el ríu Alba el que se beneficia del regueru Fumiosa y la rie- ga Los Negros.

CALEAO - COLLADA L’ARCU (Por Xulió) Siguiendo por el camino paralelo al arroyo Isorno que sale de la plazuela de Caleao, dejamos atrás una casa solita- ria a la izquierda, entre el camino y el arroyo. Nada más pasarla, hay una piedra grande que hace de puente y que nos introduce en el camino principal hacia la mayá Xulió. El trazado del camino tiene una estructura más amplia y

conservada que los desvíos, por lo que no es fácil perderse, aunque al ser varias las ramificaciones un despiste pue- de proporcionar una caminata no deseada.

A poco de salir de Caleao, hay una desviación hacia arriba que tenemos que soslayar y continuar hasta pasar por

encima de unos corrales, después de un tramo llano de camino. Dejaremos otras dos salidas hacia la derecha antes de llegar a cruzar el río totalmente seco que en deshielo debe de tener cauce, ya que hay un puente de madera un poco más arriba. Al otro lado, hay un bebezón. Lo primero que nos encontramos a continuación es una disyuntiva que por la derecha sube hacia les caseríes de La Felguerina y el colláu Pandefresnu, mientras que por la izquierda continúa hacia Xulió. Iremos dejando más tarde tres desvíos a la izquierda que ascienden hacia el collado entre Cabeza de Arcu y Peña Rosques, a la vez que el

CORDAL DEL RETRIÑÓN

camino hacia Xulió se estrecha para convertirse en una senda que pasa por las cabañas de La Porquera, situadas al abrigo de grandes rocas. La senda atraviesa de nuevo el cauce, donde también hay otro puente de madera un poco más alto, y se encamina ya finalmente hasta donde una portilla metálica nos da paso a las últimas curvas que preceden la mayada. Allí, hace pocos años, aún se podía ver el funcionamiento de una mazapila. La ascensión deja atrás Xulió y sube por las cercanías del cauce del arroyo hasta llegar a su parte más alta, donde continúa por una estrecha senda hasta cerca de unos cuerrios de piedra. El sendero tuerce a la izquierda y sube hasta la collada L’Arcu. Desde Caleao hasta aquí fueron dos horas que viene a ser el mismo tiempo que si se sube desde Los Arrudos.

CALEAO - COLLADA L’ARCU (Por Los Arrudos) Para hacer la subida por este otro itinerario tenemos que dejar la pista principal de Los Arrudos a la altura del Pren- deoriu, una vez pasada la foz que cierra el desfiladero. Sale entonces por la derecha un camino ancho que se dirige en primer término hacia un par de cabañas bien situadas. Pocos metros más arriba, tomamos la senda que sale por la izquierda y sube en continuos zig-zags hasta pasar por entre las cabañas del Felgueru. El camino tuerce luego a la derecha y sigue ascendiendo hasta La Pandellina, donde la senda se hace más nivelada y traspasa una hermosa ladera que llega hasta la mayada L’Arcu. Por detrás de las últimas cuadras, sale otro sendero que en un par de re- vueltas nos acerca hasta la collada L’Arcu tras unas dos horas de camino.

Con estas dos subidas se completa un circuito muy utilizado en la ascensión de Cabeza de Arcu, bien se suba por Xulió y se baje a Los Arrudos o bien al revés.

COLLADA L’ARCU - CABEZA DE ARCU Desde la collá hay que echarse hacia la izquierda según miramos la situación de la peña. Podemos subir por una vaguada en la que asciende la cola de un bosque de fayes frente al valle de Xulió. Terminamos coronando una es- pléndida atalaya, estirada y a la vez envuelta en la majestuosidad del cordal. Empleamos en esta subida cuarenta minutos. En la memoria del año 1984 del Grupo de Montaña Ensidesa de Avilés, se pude leer cómo en la salida del 25 de marzo del mismo año colocaron en su cima una cruz con el nombre del pico y su altura. Casi veinte años más tarde, sólo hay un buzón colocado por el Grupo de Montaña Ensidesa de La Felguera.

COLLADA L’ARCU - COLLADA LA MUEZCA Saliendo de la collada hacia el suroeste, subimos por la derecha a la campera alta de la collada donde hay una fuente y la senda se introduce entre hayas para subir al colláu La Muezca, no sin antes pasar por una zona más des- cubierta, rica en arandanal. Entre ambas colladas empleamos unos cincuenta minutos. La Muezca, paso habitual entre Caso y Aller, nos servirá como punto de referencia para recorrer toda la parte alta del cordal.

COLLADA LA MUEZCA - PICU LA MUEZCA - PEÑA LA TABIERNA Comenzamos hacia el sureste remontando en diez minutos el picu del mismo nombre. Allí encontramos un jito de piedras que marca la cumbre y una inmejorable panorámica de todo el recorrido realizado hasta el momento. Si- guiendo por el cumbral, bajamos al collado que precede a la peña La Tabierna, donde ya encontramos el cierre de piedra que nos acompañará, separando los concejos, durante un buen rato. Ese mismo cierre preside la cumbre de La Tabierna, marcada por otro jito colocado sobre la muria. Quince minutos desde la anterior cumbre.

CORDAL DEL RETRIÑÓN

PEÑA LA TABIERNA - CORISCÁU Entre La Tabierna y el Coriscáu, la travesía es más larga e incluso se podría decir peligrosa, porque cualquier resba- lón puede resultar problemático. Caminaremos muy cerca de la línea del cumbral, siempre por la derecha hasta casi el final, donde pasaremos a la izquierda durante algunos metros. El Coriscáu, mirador donde los haya, marca la lle- gada veinticinco minutos después de salir de La Tabierna.

COLLADA LA MUEZCA - RETRIÑÓN Volviendo al colláu La Muezca, atacamos la parte principal del sistema formado por Retriñón y sus estribaciones, destacando en ellas la cumbre de Maroma. Retriñón y Maroma representan para el concejo coyán las dos cotas de altura más importantes. Retriñón es el enlace de Caso, Sobrescobio y Aller, por lo que es apodado en tierras casinas picu Tres Conceyos. A él se sube en menos de media hora desde el colláu y en él encontramos un vértice geodésico, una cruz y un par de buzones en los que se puede encontrar un libro lleno de hazañas, anécdotas y halagos, ya que esta cumbre es muy visitada. Visitas que se realizan desde los tres concejos, siendo Caleao, Soto de Agues y Felechosa los puntos cla- ves para ascensiones y travesías.

RETRIÑÓN - MAROMA Desde Retriñón a Maroma hay casi media hora andando, una agradable arista y la sensación de alejarse de una de esas cimas que por algún mtivo no gusta dejar atrás. Maroma no requiere esfuerzo, es como un punto más en un bloque dominado por alguien superior, pero reclama su valiosa situación geográfica. El descenso hacia Caleao se puede hacer por la arista que se descuelga desde el pico hasta Pandefresnu o bien directamente por les caseríes de La Felguerina. También se puede bajar al colláu del Hombre Muertu y volver hacia atrás, cayendo de nuevo en la mayá Xulió.

CALEAO - PEÑA ROSQUES Al colláu Caneyu, precursor de Peña Rosques, se puede acceder por dos vertientes, ya sea por el ríu La Pasera, ya por el de Los Arrudos. Siguiendo la ruta de este último, tenemos que recorrer el camino desde el área recreativa has- ta la entrada del tercer puente. Allí encontramos, por la derecha, otro camino que asciende con fuerte pendiente hasta braña Usil. La subida deja un desvío por la derecha y las cuadras de braña Usil por la izquierda, para continuar entre arboleda, soslayando varios ramales que, siempre por la izquierda, dan acceso a fincas particulares. Al rebasar una especie de reguero, el camino entra en un prado y, una vez pasada una portilla pequeña, continúa por un par de pastizales más hasta el colláu Caneyu. Del colláu hacia oriente, una vez rebasada una portilla de reyones, se sube fácilmente a la primera cota de Peña Rosques. Luego, hay que descender un poco y meterse entre calizas un tanto difíciles de sortear para llegar a algu- no de los siguientes promontorios. Poco menos de dos horas desde Caleao.

EL CANAL DE LA FONTONA La canalización de agua desde Los Arrudos, cuyo proyecto data del año 1926, se terminó de construir en 1944 y entró en funcionamiento cinco años después para abastecer la totalidad de la población de Gijón hasta hace algunas décadas. Este canal pasa por terrenos de Sobrescobio, Laviana, Bimenes y Siero, a lo largo de casi sesenta kilómetros y manteniendo un caudal de setecientos mil litros por hora.

VACA CASINA Uno de los símbolos de estos montes es la vaca casina, hoy rebautizada como asturiana de la montaña ya que, aunque es oriunda de Casu, actualmente se cría en otros concejos. También se pueden ver en las dehesas de Extremadura y explotaciones de Castilla y León. Es una raza que pasó años condenada al olvido, pero ya no es así: en 1980 había 300 ejemplares; en el 2003, 5500 ejemplares contabilizados, fuertes y sanos, debido a una intensa selección genética. Se calcula que estarán totalmente libres de la extinción cuando se alcancen las 7000 cabezas. Son valientes y se aclimatan a todo, soportan las condiciones climatológicas más adversas, producen una carne exquisita que estriba en su constitución (tiene poca masa muscular, es fuerte y resistente) y no precisan asistencia al parto. En su leche está el origen del quesu casín.

Retriñón, Muezca, Tabierna y Coriscáu desde Entrepicos.

al parto. En su leche está el origen del quesu casín. Retriñón, Muezca, Tabierna y Coriscáu

Cumbre del Retriñón.

Retriñón, Muezca y Tabierna desde Torres (Rubén Vigil).

Cumbre del Retriñón. Retriñón, Muezca y Tabierna desde Torres (Rubén Vigil). 114
Cumbre del Retriñón. Retriñón, Muezca y Tabierna desde Torres (Rubén Vigil). 114

Pantano de Tanes y Caón desde Piqueru.

XXII

SIERRA MERMEJA

Sierra Mermeja establece los confines casinos y coyanes entre el cordal de Retriñón y el embalse de Tanes. Su zo- na más septentrional es visible por carretera cerca de Rio- seco y sus caídas más agrestes se pueden observar tam- bién desde la carretera, pero esta vez más arriba, junto a la presa de Tanes.

SIERRA MERMEJA

Cumbres:

La Frayada

1.403 m

Cuyargayos

1.391 m

Riegos

1.389 m

La Mezquita

1.316 m

Cantu Los Rubios 1.300 m

1.047 m

Picu Caón

MAPA 13
MAPA 13

Respaldada por los pueblos de Caleao, Buspriz, Ladines y Soto de Agues, la sierra nace en el amplio colláu de Pan- defresnu, calmando el abuso que representan las siluetas de Retriñón y Maroma. Por Pandefresnu atraviesa el agua que viene de La Fontona. Mermeja toma sentido norteño a través de sus dos primeras cimas importantes: Frayada y Riegos, casi gemelas de altura. Combinando la suavidad de la vegetación con la emergencia repentina de la caliza, y atadas entre sí por el colláu Isornu, asumen, al igual que el resto de collaos de la línea cimera, su papel de paso habitual hacia Sobresco- bio. La collada Farriondas estira considerablemente el alcance del sistema, encabezando el valle oriental del que se alimenta el ríu Valdetanes. Por el occidente, propicia el nacimiento del ríu Nozalín. La formación culmina en el entra- mado del picu La Mezquita con el de Cuyargayos. Al final, la sierra se baja al colláu Imblenes y recupera su estructu- ra en el Cantu Los Rubios. La división de ambos concejos continúa hacia Les Collaínes y concluye donde el picu Caón marca el último hito importante.

CALEAO - COLLÁU ISORNU Caleao es un lugar envidiable para los amigos de las salidas montañeras. Aparte de las ya tan conocidas como Arru- dos y Xulió, dispone de otra salida en la parte superior, tras las últimas cuadras de la izquierda si plasmásemos nuestra mirada desde la plaza baja del pueblo. Es un camino bien trazado con tramos empedrados que sube hasta la collada Isornu, formada entre La Frayá y Riegos. Al salir tras las cuadras citadas anteriormente, hay una primera bifurcación en la que continuaremos por el camino de abajo que pasa, tras pocos metros, entre un bebedero de ganado y un depósito de agua. Hasta llegar al siguien- te bebedero, dejaremos un desvío que sube a la derecha. La ruta principal se distingue bastante bien, aunque cons- ta de muchos ramales que hemos de tener en cuenta para no sufrir retrasos indeseados. A fin de evitar esto, es im- portante la enumeración de todos ellos. Ya rebasado este segundo bebedero, dejaremos dos desvíos a la derecha y después dos caminos que salen a la izquierda, el último de ellos separado de nuestro itinerario por una finca con una portilla metálica grande. Un poco más arriba, soslayaremos, casi a la vez, un desvío que vuelve hacia atrás a nuestra derecha y otro que, un poco más adelante, sigue por la parte baja del camino. Más arriba, también dejare- mos una pista nueva que se remonta por la derecha . La orientación hacia Isornu siempre es intuible. Dejamos otro ramal que sale a nuestra izquierda y el camino sube encajonado entre las fincas de Los Llanos. Hay que dejar otra salida por la izquierda cuando el camino, jalonado por unos fresnos, retuerce hacia la derecha para salir al lado de otra casería muy bonita que tiene un tejo en el me- dio, al lado de la cuadra. En este lugar hay que continuar por la izquierda, de frente a la collada que nos recibirá tras casi hora y media, ya superado un zigzag final que evita la última casería.

COLLÁU ISORNU - LA FRAYADA Subiendo hacia el sur por la divisoria de aguas, se atraviesa un bosque de faya que nos deja en la antecima. Los paredones frontales de la cumbre no dan mucha confianza y a pesar de que hay justo en frente una canal que pu- diera ser transitable, es más recomendado bajar por la derecha hasta poder dar la vuelta a la arista occidental y vol-

SIERRA MERMEJA

ver por detrás hasta la cima, siguiendo la vertiente de Pandefresnu. Tres cuartos de hora de subida son acortables si al arrancar del colláu nos tiramos hacia esta parte occidental. Así se iría más de frente. La Frayada recibe sus visitas con un buzón y un belén de cumbres que, mostrando unos versos asturianos, nacía entre los peñascos en las navidades del 99. “Nun portalín per probe, malapenes con abrigu, un neñu duerme tranquilu, de sos padres al ampar. Un neñu tan llis- tu y guapu, tan xentil, tan gayasperu, que nun hay nel mundu enteru, quien lu pueda semeyar”

COLLÁU ISORNU - RIEGOS Otra vez en Isornu, la ascensión al picu Riegos es descubierta y sencilla. Tras haber rodeado la primera punta roco- sa por la izquierda y siempre hacia el norte llegamos hasta una cruz con buzón colocada en 1992 por la Fundación Revillagigedo. Menos de media hora ha sido necesaria para dar vista al despunte norteño de la sierra Mermeja.

BUSPRIZ - MEZQUITA - CUYARGAYOS La pequeña capilla situada en la parte de arriba del pueblo de Buspriz jalona nuestra salida. La pista sale por su de- recha y abandona el pueblo dejando un primer desvío a la izquierda. Durante la empinada subida, en una curva ce- rrada, dejaremos otro desvío que sigue de frente y llegaremos rápidamente al enlace con otra pista procedente de Coballes, juntándose ambas en un bebedero. Seguimos hacia la izquierda, dejando algunas caserías en la parte baja y con la imagen de Buspriz al fondo. Así lle- gamos al colláu Trapa, donde ya vemos los tres puntos importantes del día: Mezquita, Cuyargayos y Rubios. En la parte alta hay un bebezón con agua y justo por su derecha sale la pista que nos interesa. Esta pista se bifurca más tarde. Nosotros seguiremos por la izquierda ganando altura hasta que, ya metida en el fayéu, muere para convertir- se en una senda que también se bifurcará un poco más adelante. Tiramos esta vez a la derecha. La senda atraviesa el bosque, lo bordea por la parte alta y termina en campo abierto para llegar hasta la Campa La Cruz, lugar que nos sitúa a caballo del cordal. El sendero continúa al norte por la parte occidental de la línea divisoria, tanto hasta llegar al colláu Farriondas, don- de hay restos de cabañas, como la posterior ascensión ya en faldas del picu Mezquita. Esta primera cumbre es fácil- mente accesible desde el punto en que la senda traspasa su arista oeste. Desde allí, subimos a la cima por la parte más despejada de vegetación. El picu Mezquita se encuentra bastante invadido de matorral, hasta las piedras que marcan su cota se encuentran casi ocultas. No se puede seguir la ruta por el cumbral, por lo que hay que volver de nuevo al mismo punto donde abandonamos la senda. Desde Buspriz hasta esta cumbre se emplean casi dos horas. De nuevo en la senda, continuamos hasta el colláu Mezquita y seguimos por la misma vertiente, ascendiendo el Cu- yargayos con una fácil trepada. Veinticinco minutos desde la cumbre anterior. Para Cuyargayos, la dificultad está más que en que tenga varios nombres, en la interpretación de uno sólo con algu- nas variantes como Cullargayo, Cullargallos, Cuyargayo o, incluso, Peña Argallo, tal y como aparece en el listado regional de vértices geodésicos. En la cima, aparte del vértice, hay un buzón colocado en el año 1975 por el Grupo de Montaña Peña Mea de Laviana.

CUYARGAYOS - CANTU LOS RUBIOS El descenso, por la misma parte que la subida y echándonos a la izquierda, nos baja al sendero que atraviesa des- de el colláu Mezquita hasta el colláu Imblenes, lugar este último que nos permitirá engancharnos a la loma occiden- tal del Cantu Los Rubios, en cuya cúspide nos encontramos un mirador descomunal hacia los pantanos y muchos pueblos de ambos concejos. Cantu Terracina, pico de La Terralina y peña Labayo son otros nombres del Cantu Los Rubios.

SIERRA MERMEJA

Han sido treinta y cinco minutos desde Cuyargayos. El camino de vuelta será prácticamente por el mismo itinerario, dejando a un lado Cuyargayos y al otro el picu Mezquita. La senda, en algunos tramos, trata de difuminarse, pero el caminar resulta cómodo. De vuelta en Buspriz, la capilla nos recibe tras casi cinco horas de excursión.

LA LLOSONA - CAÓN La Llosona es un paraje pintoresco y vistoso, a la vez que muy encontrado con los vistazos que se echan desde Ta - nes o desde la carretera general de entrada al concejo. En este caso, fue el lugar usado para emprender la subida al picu Caón, Cumbral o peña Zalconera. Allí se llega por la carretera que discurre sobre la margen contraria del pantano, desde Coballes, surcando el monte Bañanti. Dicha carretera da acceso a los poblos de Ablanéu y Valdero- sa. Con dirección a este último lugar, pasado el puente sobre el río Valdetanes, en la primera curva a la izquierda, arranca la pista que baja a La Llosona. Este cruce es un buen sitio para dejar el coche. Al entrar en La Llosona, pasamos por encima de la riega Los Sedos y continuamos por la pista de cemento que su- be hasta la entrada de la casa. Unos metros antes, sobre el muro, sale una senda que en algunos de sus tramos es- tá bastante cubierta de cotoyes. En una primera revuelta nos sube al espolón que baja desde la cuerda Los Rubios, para luego continuar por la misma parte y en la misma dirección que al principio junto a un pequeño bosque de re- bollu y dando la espalda al pantano, a Tanes y al Piqueru. Pocos metros después de una castañar muy vieja y hueca, hay que volver a torcer a la derecha con la senda prácti- camente perdida, para salir de nuevo a la línea del espolón que llega hasta la campa L’Armaín. Este lugar se en- cuentra al abrigo de un bosquete de rebollos y se perfila como un mirador excepcional de la parte baja casina. El sendero, que sube desde L’Armaín hasta la vaguada entre Los Rubios y Caón, está muy tapado por la cotoya. No obstante, se puede intuir con facilidad ya que hay que ir subiendo progresivamente hasta acercarse cada vez más a los contrafuertes de Los Rubios, para entrar al final por la parte alta de un pequeño bosque de faya. Todo esto con dirección oeste y con caídas hacia el pantano por nuestra derecha, si bien no hay dificultades dignas de mención. Metidos en la vaguada, podemos acometer la subida a Caón de dos maneras. Una es cruzando los árboles, subir por la vertiente del picu Caón e ir remontando en dirección al picu hasta llegar a la cumbre. Otra es siguiendo por la parte de la cuerda Los Rubios, por la izquierda de los muros de les caseries de la mayá’l Caón, hasta subir a Les Collaínes y, después, rumbo norte hasta la cumbre. Esta última opción es un poco más larga, pero más descansa- da. La cumbre del Caón o Cumbral pierde un poco de visión al tener algunos árboles, aunque con poco que nos aparte- mos podremos contemplar gran parte de los dos concejos colindantes, pantanos incluidos. Allí se encuentra un be- lén de cumbres colocado por el Club Alpino Encuentros de Ciaño. Una hora y tres cuartos desde La Llosona. Es más fácil y rápido subir desde Ladines y las piernas sufrirían un poco menos, sin embargo no es comparable. La su- bida realizada se puede ver en casi toda su totalidad desde la carretera que sube hacia Tanes.

LA GUERRILLA Una vez concluida la Guerra Civil en nuestra provincia (octubre –1937), los montes casinos, junto con otros montes del resto de Asturias, fueron escenario de la guerrilla que se desarrolló hasta el 31 de julio de 1952, fecha en la que cayó el último grupo de guerrilleros en las montañas de Santa Bárbara. Los montes de Valderosa fueron testigos de la muerte de uno de aquellos guerrilleros singulares, Vicente Naranjo el Maquis. Aquel hombre llevaba el seudónimo “maquis” porque había sido uno de aquellos guerrilleros que habían luchado también en Francia, en la resistencia contra los alemanes durante la 2ª Guerra Mundial. Un vecino de Tanes se unió a la guerrilla en 1947. Había pasado por la legión y ya había estado escondido en el pueblo. Se llamaba Joaquín González, alias el Tranquilo, y fue un hombre que alcanzó gran popularidad. Lo mataron a finales del año 1951 en Turón.

En picu Mezquita. Atrás, Cuyargayos.

EL PANTANO DE TANES Dado que la cabecera del río Nalón es una de las principales reservas de agua de Asturias, en los años setenta, las crecientes necesidades de la zona central asturiana dieron lugar al proyecto de embalsado, no sólo para el abastecimiento de agua, sino también para la producción de energía eléctrica y la regulación de las crecidas. El proyecto Tanes se inicia en 1974 fruto del consorcio entre Hidro- Cantábrico y la empresa C.A.D.A.S.A. A raíz del denominado proyecto, se terminó a finales de la citada década la construcción del embalse de Tanes, con una capacidad de 35,4 Hm3 a cuatrocientos noventa metros de altura, y el contraembalse de Rioseco con 4,3 Hm3 a trescientos ochenta metros de altitud. La altura del muro de Tanes desde los cimentos es de 93,5 mts, mientras que la del de Rioseco es de 28. Las aguas del río Nalón comenzaron a estancarse tras el hormigón de la presa principal en el transcurso del día a la noche del 19 al 20 de febrero de 1978. Bajo ellas se ahogaron, aparte de la antigua vía de comunicación del valle, rincones y geografía que daban al concejo una presencia totalmente contrastada con la actual. Parte de la capilla y retablo de La Magdalena se llevó a una finca particular de Ceceda.

contrastada con la actual. Parte de la capilla y retablo de La Magdalena se llevó a

Iglesia Santa María de Tanes.

Desde El Piqueru. Coballes. Atrás, Mezquita, Cuyargayos y Cantu Los Rubios.

Iglesia Santa María de Tanes. Desde El Piqueru. Coballes. Atrás, Mezquita, Cuyargayos y Cantu Los Rubios.
Iglesia Santa María de Tanes. Desde El Piqueru. Coballes. Atrás, Mezquita, Cuyargayos y Cantu Los Rubios.

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PLANOS

Realizados por Daniel Riaño Baragaño para el libro El conceyu Casu, 40 rutas de montaña, 1995.

Subiendo al Torres.

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Mayá Tiatordos.

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BIBLIOGRAFÍA Y CONTRAPORTADA

BIBLIOGRAFÍA EMPLEADA

Arce, Luis Mario (13-10-2002). Artículo sobre la berrea en La Nueva España titulado: “Locos de amor”. Blázquez Gutiérrez, T. (1994). Andar por la Cordillera Cantábrica (De La Liébana a Los Ancares). Acción Divulgativa. Libros Penthalon. Canga, Bernardo (1993). Cien rutas por la naturaleza asturiana. Stella. Delgado, Juan (1988). El Cordal de Ponga. Ediciones SZ. Fernández Ortega, Ángel. 53 Rutas por las montañas de la cuenca del Caudal. Editorial Trea. Fernández, José Luis (1994). Montañas Asturianas. Librería Cervantes. Trea. García-Argüelles Martínez, José María, “Chema” (2003). Pasos históricos de la Cordillera Cantábrica. FEMPA. González (Guari), Alfredo; Riaño, Daniel y Marcos, Enrique (1995). El conceyu Casu, 40 rutes de montaña. Amaverde. González Cuenco, Raimundo (1992). Picos de Europa y Cordillera Cantábrica. Guía completa de la montaña asturiana. Ediciones Paraíso. Gómez-Fouz, José Ramón (1992). La Brigadilla. Silverio Cañada Editor. Lueje, José Ramón (1984). La Cordillera Cantábrica. Caja de Ahorros de Asturias. Martínez de Pisón, Eduardo (2000). Cuadernos de montaña. Ediciones Temas de hoy. Muñiz, Oscar (1982). Asturias en la Guerra Civil. Ayalga Ediciones. Pidal, Pedro y Zabala, J. F. (1918). Picos de Europa. Ediciones Noega. Club Alpino Español. Polledo Arias, Alberto Carlos (2003). Vías romanas y medievales. 12 rutas por la Cordillera Cantábrica. Madú Ediciones. Rodríguez Felgueroso, Alberto José (1993). Retrato de un paisaje: El Alto Nalón. Aulas de la naturaleza. Soto de Agues (Sobrescobio). Servicio de Publicaciones del Principado de Asturias. Rozada, Nicanor (1988). ¿Porqué sangró la montaña?. Edición del autor. Solana, Rafael (1998). La alta montaña ibérica. Manual para montañeros curiosos. Ediciones del Serval. Suárez, Albino. Historias de Laviana, Sobrescobio y Caso. Colección “El Alquimista” nº9. Varios autores (1997). Espacios y monumentos naturales de Asturias. La Voz de Asturias. Ediciones Trea. Varios autores (2002). Diccionario Histórico de Asturias. Editorial Prensa Asturiana. La Nueva España Torbado, Jesús (1996). Paisajes de España. Tribuna de Actualidad. Uría Riu, Juan (1989). Estudios de Historia de Asturias. Biblioteca Histórica Asturiana. Silverio Cañada Editor.

Por el sur, el conceyu Casu se apoya en la línea principal de la Cordillera

Por el sur, el conceyu Casu se apoya en la línea principal de la Cordillera Cantábrica durante un tramo en el que se encuentran cimas destacables. De esa línea hacia el interior de Asturias, se desarrollan dos cordales importantes, el de Ponga y el del Retriñón, mientras otras sierras y montañas aisladas completan su extenso paisaje. Cumbres de Casu observa cada uno de los sistemas y cumbres que sobresalen en el empinado terreno casín y recorre los caminos que posibilitan su conquista. Caminos milenarios, bosques misteriosos, ríos, camperas, mayadas, desfiladeros, foces, collaos, vegas, etc., ponen sentido al esfuerzo de la ruta cada día y a este trabajo le toca explicar que merece la pena intentarlo, pero no es tarea fácil encontrar las palabras que hagan justicia al paisaje que te vas a encontrar cuando uses los senderos y llegues a las cumbres. Cumbres para encontrar el cielo, donde conversar con el aire y sentirse rescatado del mundo. Durante diez años, el autor ha ido persiguiendo las cumbres de Casu, una a una. Mientras esto iba ocurriendo, el territorio lograba dos categorías: primero, Parque Natural; después, Reserva de La Biosfera; pero la categoría ya estaba allí, en cada monte, mucho antes de que otros llegasen a darse cuenta. Ha sido todo un privilegio.

otros llegasen a darse cuenta. Ha sido todo un privilegio. Juan Díaz (Bueres, 1968) El monte

Juan Díaz (Bueres, 1968)

El monte en los alrededores de Avilés (Editorial Azucel, 2002) Blog Montejuan (2008) Cumbres de Casu (Ibooks store, 2014)