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Ministerio de Educación Superior Universidad de La Habana Facultad de Geografía

Planificación Ambiental

Material del curso de Post Grado de la Maestría en “Geografía, Ordenamiento territorial y Medio Ambiente

Autor: José M. Mateo Rodríguez Doctor en Ciencias Geográficas Profesor Titular de la Universidad de La Habana Académico Titular de la República de Cuba (2002 – 2006)

La Habana, diciembre del 2002

INTRODUCCIÓN

CONTENIDO

CAPITULO I.- LA POLÍTICA AMBIENTAL Y SUS INTERRELACIONES CON LOS PROCESOS DE GESTION Y PLANIFICACIÓN 1.- El lugar de la Política Ambiental en el contexto de las políticas públicas:

2.- Gestión Ambiental:

3.- Política, Gestión, Planificación Ambiental y Desarrollo:

4.- La interrelación entre la Gestión y la Planificación:

5.-La Planificación para el Desarrollo:

6.-Planificación Ambiental

CAPITULO II.-EL MEDIO AMBIENTE COMO OBJETO DE PLANIFICACIÓN Y GESTIÓN 1.-El medio ambiente desde una visión sistémica 2.-Sistemas Ambientales Naturales: ecosistemas y geosistemas 3.-Características de los sistemas ambientales

CAPITULO III.-FUNDAMENTOS Y PRINCIPIOS DE LA PLANIFICACIÓN AMBIENTAL 1.-Fundamentos estratégicos de la Planificación Ambiental 2.-Principios metodológicos generales de la Planificación Ambiental 3.-Principios geoecológicos de la Planificación Ambiental

CAPITULO IV.- NIVELES DE LA PLANIFICACIÓN AMBIENTAL 1.-Ordenamiento Ambiental o Ecológico 2.-Evaluación Ambiental de Proyectos 3.-Evaluación Ambiental Estratégica 4.-Gerencia Ambiental de Empresas 5.-Evaluación Ambiental de Productos 6.-Auditoria Ambiental

CAPITULO V.- FASES DE LA PLANIFICACIÓN AMBIENTAL 1.-Fase de Organización e Inventario 2.- Fase de Análisis 3.-Fase de Diagnóstico 4.-Fase de Proyección 5.-Fase de Ejecución.

CONSAIDERACIONES FINALES BIBLIOGRAFÍA

INTRODUCCIÓN

La complejidad de la vida social ha obligado a incorporar la planificación con uno de los instrumentos significativos en la toma de decisiones y en la implementación de cualquier tipo de acción en las esferas sociales y económicas . La planificación ha sido aceptada por todos los regímenes políticos.

Así, ha sido considerada por las diversas experiencias socialistas, sustentadas en el marxismo como el instrumento prominente en la construcción del proyecto. Las diferentes orientaciones de Sociedad de Bienestar, asociadas a estilos capitalistas con una diversa participación del estado, le otorgaron a la planificación un rol relevante. Las tendencias neoliberales, en las que predomina una visión del dominio generalizado de la economía de mercado, aunque han criticado las actividades de planificación estatal, también han aceptado e incorporado diversas modalidades de planificación que tienen a la empresa como el elemento protagónico esencial.

Las mayores críticas a los procesos de planificación, han provenido de considerarla como parte de la pretendida universalidad racional moderna. Se considera a la planificación como la aplicación del paradigma del orden, dominado por los llamados “planificadores racionalistas” Se critica así a los modelos racionalistas de planificación porque “siempre quedan cortos frente a la turbulencia en ebullición de los procesos vitales, y porque en los mismos, caracterizados por la abundancia de parámetros lineales y simples, no son posibles de insertar las realidades y los momentos de la complejidad, y las dinámicas que no son lineales o secuenciales, sino que son rizomáticas”. (Noguera, 2002).

Como parte de estas posiciones críticas, se desprende la inoperancia de considerar a la planificación, sólo en sus vertientes sociales y económicas. Se ha ido consolidando cada vez más la idea, de que cualquier proceso social, y económico incorpora y tiene tras de sí una variable, una dimensión y diversas totalidades ambientales. Ello ha dado lugar al surgimiento de la Planificación Ambiental como un proceso indisolublemente ligado a cualquier tipo de toma de decisión en material social, económica y territorial.

La Planificación Ambiental, se ha ido considerando desde sus inicios como una material fundamentalmente centrada en los fenómenos naturales (de índole ecológica y geográfica). Sin embargo, cada vez más en los últimos años se acepta que la inclusión de la compleja problemática política, económica y social que atraviesa la población debe ser el punto de partida para cualquier planeación y gestión ambiental.

El presente texto, trata de tener en cuenta los momentos anteriormente mencionados. Está dirigido a esbozar los basamentos teóricos y metodológicos para la Planificación y la Gestión Ambiental. Se sustenta, en la revisión y análisis de una profunda literatura, y en la experiencia práctica del autor en la aplicación de varios de esos procedimientos. Se está sin embargo consciente, de que este es un proceso teórico y metodológico en construcción, y de que muchos de los planteamientos deberán ser perfeccionados y mejorados.

La Habana, diciembre 12 del 2002

CAPITULO I. - LA POLÍTICA AMBIENTAL Y SUS INTERRELACIONES CON LOS PROCESOS DE GESTION Y PLANIFICACIÓN

Para tratar de incorporar la sustentabilidad ambiental y construir un proceso de Desarrollo Sostenible, se hacen imprescindibles acciones de dirección, de articulación y de negociación en el plano político y en el plano de la gestión. Sin un papel del Estado y de las autoridades de Gobierno, sin medidas que obliguen a la sociedad, a los actores sociales

y agentes económicos a tomar determinadas decisiones no es posible ni siquiera iniciar ese

proceso. Los instrumentos de la gestión y la política ambiental, son de tal modo herramientas necesarias dentro de la Política Ambiental, considerada como una política pública de carácter transversal, pues atraviesa a todos las políticas públicas y las unifica y

articula de acuerdo a lo ambiental como hilo conductor.

1.- El lugar de la Política Ambiental en el contexto de las políticas públicas:

Para construir la sustentabilidad del Desarrollo, entendido como la persistencia en el futuro aparentemente indefinido, de ciertas características necesarias y deseadas del sistema socio

– político y de su medio ambiente que sirven de contexto, (Robinson, 1992) un papel significativo lo tiene la Política Ambiental.

La Política Ambiental se define como el instrumento legal e institucional, consistente en un conjunto de principios doctrinarios que conforman las aspiraciones sociales y/o gubernamentales, en lo que se refiere a la reglamentación del uso, control, protección y conservación de los sistemas ambientales.

La Política Ambiental está determinada por el modelo y estilo de desarrollo que un determinado país o región ha implementado o se pretende implementar. Los conceptos de modelo y estilo de desarrollo se derivan de la categoría genérica de Desarrollo.

La Política Ambiental, es una tarea esencialmente relacionada con el poder político, con las instituciones estatales las cuales tienen un papel esencial en fijar las estrategias, normas e incentivos que promuevan determinadas características necesarias, para incorporar la sustentabilidad al proceso de desarrollo. Se define así como una política pública, que tiene características eminentemente técnicas. Debe tener un carácter intra sectorial, que se distingue por las transversalidad, o sea, por abarcar todas las esferas, sectores de la actividad socio – económica de las sociedades humanas.

La negociación y concertación entre agentes económicos y actores sociales, se convierte en uno de los requisitos fundamentales de la Política Ambiental. Ello se debe a que la misma tiene un carácter complejo, multidimensional y multi sectorial.

Uno de los objetivos fundamentales es eliminar o reducir al máximo la aparición de

posibles conflictos ambientales.

Estos son características de discordia, desacuerdo o

incluso elementos de violencia entre agentes y actores. Los mismos surgen en lo general como resultado de la tendencia de usar de formas diferentes similares espacios en recursos y servicios ambientales contenidos en los mismos. Ellos tienen un impacto sobre las características de los sistemas ambientales, reflejándose en la economía y la sociedad. Dichos conflictos tiene un carácter generalmente distribucional. Este carácter es debido a asimetrías o desigualdades sociales, espaciales y temporales, en el acceso, uso, ocupación y apropiación que hacen los seres humanos de los recursos y servicios ambientales. (Leff,

1998)

Precisamente el Estado, junto con la Sociedad, debe de tener una idea acerca de cómo usar de la manera más racional, los espacios y los recursos y servicios ambientales que lo contienen de tal manera, de garantizar la sustentabilidad para el desarrollo, o sea la sustentabilidad de todos los sistemas ambientales, y la sustentabilidad social y económica., Ello permitirá reducir o evitar las conflictos ambientales. Sobre la base de esa concepción se deben elabora los modelos territoriales para el uso de los espacios, que servirá de lineamiento, o guía para la explotación de los recursos y servicios ambientales.

Para lograr ese modelo territorial, en consonancia con la construcción de la sustentabilidad para el desarrollo, una sociedad sustentable, deberá cumplir los siguientes requisitos en lo que atañe a las políticas sectoriales: (Silvelberg, 2000):

Política de uso de la Tierra: vivir en armonía sostenible con la Tierra que lo soporta

Política de recursos hídricos: vivir en armonía sostenible con sus recursos hídricos

Política agrícola: garantizar el abastecimiento de alimentos sobre una base equitativa y económicamente sostenible

Política de viviendas: garantizar vivienda con dignidad para toda la población

Política de desarrollo económico y comercio: estimular la consolidación de un sector económico y comercial diverso, que use de manera apropiada los recursos humanos y la tecnología

Política energética: promover un abastecimiento seguro y sostenible de energía, a costo razonable, que permita un desarrollo sin daños ambientales.

Política de Salud Pública: dirigida a alcanzar el potencial humano de la población, sobre la base de una longevidad, un desarrollo físico normal y digno y una satisfactoria calidad de vida.

Política cultural: encaminada a crear un mundo de culturas distintivo dentro y entre naciones diferentes, en el que se respeten las diferencias, en el que cada uno aprenda de las diferencias del otro, sin perder sus identidades.

Política Educacional: que promueva un mundo de ciudadanos educados que puedan pensar críticamente y actuar responsablemente

Política de Comunicaciones: en el que se visualice un mundo interconectado, donde la información no clasificada es intercambiada libremente

Política de Transportes: dirigida a un tránsito eficiente hacia una infraestructura que provea la movilidad necesaria, mientras conserva recursos escasos para las futuras generaciones.

Política de Desarrollo Social: en la que se consolide un orden social cohesionado den el cual todos los habitantes puedan vivir con dignidad e igualdad política.

Política Jurídica y Legal: en la que se forme una sociedad dinámica y responsable, que proteja los derechos humanos y logre un balance entre lo individual y lo colectivo

Política de Defensa y Seguridad Nacional: en que promueva un mundo seguro en el cual las naciones desarrollen una capacidad defensiva adecuada, que refuerce el desarrollo social

Política Ambiental: una sociedad responsable que conserve y mejore la sustentabilidad ambiental, como base para la sustentabilidad del desarrollo, en la que se articulen todas las facetas del quehacer humano.

2.- Gestión Ambiental:

La Planificación Ambiental, y las acciones de Gestión Ambiental a nivel macro son orientadas por la Política Ambiental. Existen dos maneras de definir la Gestión Ambiental:

- Como la conducción, dirección, control y administración del uso de los sistemas ambientales, a través de determinados instrumentos, reglamentos, normas, financiamiento y disposiciones institucionales y jurídicas. Es esta la acepción que se acepta en el presente texto.

- Como un proceso de mediación de intereses y conflictos entre actores sociales que actúan sobre el medio físico natural y construido (Silva, 1995). En realidad esta acepción hace parte de la primera más general y abarcadora.

La Gestión Ambiental, tiene como objeto fundamental al medio ambiente, y en particular a los sistemas ambientales naturales, focalizando sus acciones hacia el ecosistema humano. La Gestión Ambiental es parte de la Gestión Territorial, con la cual deberá estar armónicamente articulada.

La Gestión Territorial se define como la conducción, dirección, control y administración del uso del territorio, a través de determinados instrumentos, reglamentos, normas, financiamiento y disposiciones institucionales y jurídicas. En este sentido, se define al territorio, como una porción del espacio geográfico, sobre el cual se ejerce, o se pretende ejercer el poder político siendo el resultado en un determinado momento de la evolución histórica (Montañés Gómez, 1997)

Son procesos de la Gestión Territorial (Barragán Muñoz, 1997):

Balance y equilibrio territorial: Entre los diversos espacios

Aprovechamiento de las potencialidades:

naturales, económicas, humanas, socio -

políticas

Regulación y control del proceso de ocupación y apropiación: Usos inadecuados de los espacios que conforman el territorio

Entre diferentes posibilidades de uso; de factores de conflicto, tipos

Articulación.

de recursos

Mediación. De intereses entre actores, sectores y agentes en dependencia de la estructura y configuración del poder.

Las Estrategias de Gestión Territorial se definen como el conjunto de decisiones y acciones específicas que van dirigidas al diseño de la forma que se pueden alcanzar los objetivos de la Gestión Territorial . Se distinguen las siguientes estrategias:

Protección, restricción y exclusión: Se restringen o prohíben determinados tipos de uso

Bienes de dominio público.

Espacios que se declaran de utilización pública de

recursos

Compra de tierras: compra de lotes de tierra que hay que sacar del circuito del libre mercado

Ordenación en profundidad: Se concentran los usos y actividades en determinados espacios. Tiene carácter normativo

Retirada controlada. Se organizan desplazamientos en sentido contrario a determinado eje espacial (el mar, un río etc.)

Recuperación de hábitat y espacios naturales o culturales: Fase superior de la conservación y protección de espacios naturales.

La Gestión Ambiental se caracteriza por los siguientes rasgos:

Transversalidad: abarca a todos los sectores, agentes y actores

Democrática

y

participativa:

ejercida

por

todos;

exige

movilización

de

organización

y

Sistémica: debe integrar todas las acciones; se debe ejercer la gestión de totalidades; definir unidades sistémicas; articular manejos y gerencias.

Sustentable: subordinarse a la lógica de funcionamiento de los sistemas naturales

Valorizable: implica la movilización del valor de cambio de los recursos y servicios ambientales; la apropiación de beneficios y la asignación de costos.

el estado debe desempeñar un papel de mediador, regulador

Dirigible:

y

controlador

Exige de la asignación de recursos: en particular del financiamiento de capital; Se somete al principio de los “bienes comunes”; que son capitales no amortizables a corto y mediano plazo

Los principios de la Gestión Ambiental son los siguientes :

Debe ser socialmente justa

Debe ser ambientalmente duradera o sostenible

Debe ser económicamente viable

Debe ser espacialmente coherente

Constituyen procesos de la Gestión Ambiental

La explotación de recursos naturales: Agrícolas, Minerales, Industriales, Hídricos, Forestales, Turísticos, Bióticos (genéticos)

El Uso de servicios ambientales para el hábitat: Aire, Agua, Mar, Recursos estéticos (paisaje visual), Áreas verdes, Residuales, Energía, Viales, Vivienda

El mejoramiento de la calidad de vida : Garantizar las necesidades básicas de la población; contribuir a la formación del imaginario colectivo (conciencia, actitudes, valores); mantenimiento y consolidación de la identidad cultural

Garantizar la regulación ambiental : implica en particular el cumplimiento por parte de los sistemas ambientales naturales de las funciones estratégicas; la regulación para la regeneración y mantenimiento de los recursos y servicios ambientales; la existencia y consolidación de la infraestructura ambiental, en particular el funcionamiento de un Sistema de Áreas Protegidas; la conservación de la diversidad natural y cultural (geo diversidad, bio diversidad).

Los instrumentos de Gestión Ambiental son los siguientes: :

Administrativos:

Jurídicos

Sociales y Políticos

Educativos

Económicos

Realmente la Gestión Ambiental, concebida como la manera en que se usa y administra el medio ambiente, es una práctica común en la cotidianeidad de las actividades humanas. Sin embargo, esa Gestión puede realizarse de acuerdo a diversas vías, o procedimientos. Lo más común, es que esa Gestión sea “espontánea”, o sea empírica, llevándose a cabo teniendo en cuenta el sentido común, y cuando más una cierta racionalidad, predominantemente utilitaria y económica acerca de cómo hacer las cosas.

La otra manera, de hacer Gestión Ambiental, es concibiéndola como un proceso intelectualmente pensado a través de la Planificación Ambiental. Esa es una manera relativamente reciente de hacer planificación ( no más de 20 años) en la que el uso del territorio se piensa o se programa, de acuerdo a las características del medio ambiente, o sea bajo los designios de una “racionalidad ambiental.”

3.- Política , Gestión, Planificación Ambiental y Desarrollo :

Existe una estrecha relación entre los procesos de Planificación y Gestión, y al mismo tiempo con las nociones de Políticas y Desarrollo. La Planificación Ambiental es un

instrumento preventivo de la Gestión Ambiental, en todas y cada una de sus múltiples formas.

La Gestión Ambiental, se define como la conducción, dirección, control y administración del uso de los sistemas ambientales, a través de determinados instrumentos, reglamentos, normas, financiamiento y disposiciones institucionales y jurídicas. Se considera, por lo tanto, como un proceso de articulación de acciones de los diferentes agentes sociales y actores económicos que interactúan en un espacio o territorio dado.

El propósito de la Gestión ambiental es garantizar, sobre la base de los principios y directrices acordados previamente en el proceso de planificación, la adecuación de los medios de explotación de los recursos naturales, económicos y socio-culturales a las propiedades de los sistemas ambientales. La Gestión Ambiental es precedida por lo tanto, por un proceso de toma de decisiones, a partir de los diversos escenarios de planificación.

La Gestión Ambiental, es un concepto de tal manera genérico. Incluye como subsistemas los conceptos de Manejo y Gerencia Ambiental. El Manejo se refiere a los procesos de Gestión Ambiental que se llevan a cabo en determinados sectores socio-económicos o tipos específicos de sistemas ambientales. Se habla así, de Manejo de Cuencas, Manejo Integrado de Zonas Costeras, etc. La Gerencia Ambiental se refiere a entidades sociales y productivas con una difusión puntual, y que se implementa para determinados objetos y en particular empresas. Se habla así de Gerencia Ambiental de Empresas. Tanto el Manejo como la Gerencia, deben subordinarse a los principios generales elaborados durante el proceso de Planificación y Gestión Ambiental.

La Planificación Ambiental, y las acciones de Gestión Ambiental a nivel macro son orientadas por la Política Ambiental. La Política Ambiental se define como el instrumento legal e institucional, consistente en un conjunto de principios doctrinarios que conforman las aspiraciones sociales y/o gubernamentales, en lo que se refiere a la reglamentación del uso, control, protección y conservación de los sistemas ambientales.

La Política Ambiental está determinada por el modelo y estilo de desarrollo que un determinado país o región ha implementado o se pretende implementar. Los conceptos de modelo y estilo de desarrollo se derivan de la categoría genérica de Desarrollo.

Por Desarrollo se entiende la capacidad de una sociedad para dar desenvolvimiento a sus potencialidades, a su patrimonio biofísico y cultural, para garantizar su permanencia en el tiempo y el espacio satisfaciendo las necesidades de su población. Una sociedad, según esta definición se desarrolla cuando puede movilizar al máximo sus potencialidades, puede explotar de la mejor y más racional manera posible sus recursos naturales, socio-culturales

y económicos de forma duradera, para satisfacer las expectativas de su población, en cuanto

a la satisfacción de las necesidades y el logro de un determinado nivel y calidad de vida.

El Modelo de Desarrollo, se refiere a los elementos y componentes que se tienen en cuenta

a incorporar en el proceso mismo del desarrollo. Se definen los siguientes modelos de

desarrollo:

Económico: que preferencia el componente técnico-económico, siendo generalmente similar al concepto de “crecimiento” económico.

Socio-económico: Privilegia el nivel social, añadiéndose componentes sociales incluidos bajo el rubro de “necesidades básicas”.

Humano: se le presta atención principal al nivel axiológico, lo cual implica una visión del hombre integral por medio de la ampliación de la gama de opciones de las personas.

Ecodesarrollo: que incluye el nivel ecológico, incluyéndose los límites que establecen los sistemas ambientales al crecimiento económico.

Sostenible: que constituye la síntesis conceptual de los niveles ecológico y axiológico, centrado en la dimensión humana. Son elementos básicos de esta concepción: el crecimiento económico y la equidad en la satisfacción de las necesidades de la población, sobre la base de mantener la sostenibilidad ambiental, o sea, el funcionamiento y la estructura de los sistemas ambientales, de tal manera que se usen los mismos de acuerdo a su vocación, aptitud o potencial y se minimicen al máximo posible los procesos de degradación y deterioro ambiental.

El Estilo de Desarrollo, se refiere al tipo de la orientación político-ideológica, y a la forma de organización socio económica que adopta la sociedad en cuestión para implementar el modelo de desarrollo seleccionado. En los momentos actuales, el Desarrollo Sostenible, es el modelo de desarrollo que se pretende construir en el ámbito mundial. Ello fue ratificado en la Cumbre sobre Medio Ambiente y Desarrollo, celebrado en Río de Janeiro en 1992, y en otras numerosas conferencias realizadas tanto a escala mundial como regional. En general, se ha aceptado que los modelos de desarrollo precedentes, en particular la concepción convencional, que priorizaba el crecimiento económico a toda costa, sin tener en cuenta la capacidad de los sistemas ambientales para asimilar las acciones y transformaciones económicas han conducido a un acelerado proceso de deterioro ambiental.

La crisis ambiental contemporánea, resultado de no tener en cuenta las propiedades de los sistemas ambientales en el uso de los territorios, está poniendo en peligro la propia existencia de la civilización humana. Es por eso, que para evitar que ese proceso de deterioro continúe su avance, se propone rediseñar los procesos de desarrollo, e incorporar la dimensión ambiental a todas las actividades socio-económicas. Es eso, en esencia, lo que presupone el Desarrollo Sostenible. Sin embargo, las diversas maneras de organizar la sociedad que prevalece actualmente en el planeta, visualizan la concepción y la forma de implementación del Desarrollo Sostenible de una manera diferente. Se puede hablar así de, al menos, cuatro estilos de desarrollo, en particular del Desarrollo Sostenible:

El estilo neoliberal: Plantea la primacía de las leyes del mercado en todos los aspectos del desarrollo. Considera por lo tanto al medio ambiente como mercancía, otorgándole precio a todos los aspectos ambientales, privilegiando el papel de los instrumentos económicos. En general, le da una mayor importancia al crecimiento económico, como mecanismo y vía fundamental de la incorporación de la sostenibilidad al proceso de desarrollo.

también llamado “capitalismo verde”, le presta atención

básica a la implementación de tecnologías compatibles con el medio ambiente.Si bien

Estilo capitalista reformista:

acepta la idea de concebir al medio ambiente como mercancia, le da atención al papel del Estado como regulador y controlador, y como elemento protagónico en la implementación de los procesos de Gestión Ambiental.

Estilo comunitario: es propio de las llamadas corrientes de pensamiento de la “Ecología Profunda” y la “Ecología Social” de fuerte arraigo anarquista. Asumen la incorporación de los “valores verdes” a todas las facetas de la sociedad. Preconizan una organización social centrada en la comunidad como núcleo básico, con un reducido papel del Estado,

y en la que la misma funciona como patrón de la identidad cultural y como elemento

protagónico de la apropiación de los recursos.

Estilo eco socialista: privilegia la idea de la apropiación social de los recursos, el papel de las formas colectivas de organización socio-productiva y el rol protagónico del Estado en los procesos de Planificación y Gestión Ambiental, atribuyéndole al mercado un papel subsidiario y de regulador. Considera la introducción de los “valores verdes” y de la sostenibilidad ambiental, en completa armonía con los principios socialistas de organización de la sociedad.

Es evidente, que los productos de la planificación, y la forma de gestionar el medio ambiente, serán completamente diferentes en dependencia del estilo de desarrollo predominante en el territorio. Por otra parte, resulta claro el hecho de que entre los cuatro conceptos anteriormente relacionados, existe una evidente relación que puede resumirse de la siguiente manera:

el modelo y el estilo de desarrollo, determinan la imagen objetivo que se quiere o se pretende lograr en cuanto al uso y la transformación de los sistemas ambientales.

la política ambiental, es el marco doctrinario y legal que permite trazar laa directrices, mediante las cuales debe construirse un proceso de incorporación de la sostenibilidad al desarrollo.

la

planificación ambiental, es la herramienta fundamental, para diseñar la forma en que

se usará, transformará y modificarán los sistemas ambientales, como base para la toma de decisiones, las cuales deben llevarse a cabo en el contexto de la Política Ambiental

la

Gestión Ambiental, permite concretar los planes. Es así, la objetivización del proceso

de acciones que en el contexto de una política se dirigen a construir un modelo y un

estilo de desarrollo dados.

Todo lo anteriormente explicado, tiene un papel muy significativo en el proceso de toma de decisiones, en cuanto al desarrollo de determinados planes, a la construcción de objetos, a la implementación de programas y proyectos de diversa índole, tanto económica, como social. Así, se ve con claridad, que en las condiciones actualmente prevalecientes, el medio ambiente tiene una importancia decisiva en el proceso global de toma de decisiones. Diversas razones han conducido a aumentar la sensibilidad de la población por la calidad ambiental, lo que se traduce en una acción pública y social por incorporar la dimensión ambiental en la toma de decisiones, y en un compromiso, por parte de ciertos agentes económicos y actores sociales. Tal sensibilidad se justifica y se manifiesta en los siguientes aspectos (Gómez Orea, 1995):

el medio ambiente, se percibe por los responsables políticos y los actores económicos, como un fondo capaz de absorber la mano de obra que expulsa la agricultura y los

sectores industriales más clásicos El medio ambiente, se percibe como un sector donde todo está por hacer y donde existe, por tanto, un fuerte margen de actividad. Son así subsectores del inmenso campo ambiental con un amplio horizonte de actividad, y que son capaces de generar empleo y renta, los siguientes: investigación, formación, divulgación, planificación, prevención, conservación, mejora, recuperación, restauración, rehabilitación, tecnología de descontaminación, reciclado, tratamiento y recuperación de residuales, fabricación de equipos, control ambiental, productos verdes etc.

el

medio ambiente, se comporta como factor de localización de actividades económicas

de vanguardia, que buscan ubicaciones de alta calidad ambiental. Estas actividades económicas de vanguardia, son aquellas que proporcionan gran valor añadido, utilizan mano de obra muy calificada e internalizan los costos ambientales. A la inversa, las actividades más conflictivas se orientan hacia las zonas menos exigentes en materia de calidad ambiental. Por ello, las zonas más progresivas, tienen que romper el habitual esquema actividad-deterioro, implicando a las actividades económicas en la incorporación de la sostenibilidad al proceso de desarrollo, y promoviendo acciones de mejoramiento ambiental cuando se desea atraer actividades de vanguardia.

el

medio ambiente y su expresión paisajística, es un indicador de la calidad de la gestión

y

del gobierno del territorio. De tal manera, ello despierta confianza y simpatía en

aquellas personas que con cualquier finalidad visitan la comunidad.

el

medio ambiente, se va percibiendo cada vez más por la población, como uno de los

principales componentes de la calidad de vida. Ello sucede principalmente cuando la población tiene cubierta sus necesidades básicas. Paralelamente, la degradación de los factores ambientales, va percibiéndose cada vez más como detrimento de las condiciones de vida.

De tal manera, se hace Planificación y Gestión Ambiental, para ejecutar determinadas políticas públicas (en particular políticas ambientales) condicionadas en un contexto o una utopía que se pretende construir, a través de una imagen – objetivo, de determinado modelo y estilo de desarrollo.

4.- La interrelación entre la Gestión y la Planificación :

La Planificación Ambiental puede y debe ser la vía preferencial, mediante la cual, de manera pensada y “racional” se puede incorporar la sustentabilidad ambiental, al proceso de desarrollo a través de la Gestión Ambiental. La Planificación Ambiental, en el que lo fundamental es prever la incorporación de la sustentabilidad ambiental al proceso de desarrollo, es parte de la Planificación para el Desarrollo.

La Planificación Ambiental se considera como una categoría de la Planificación Estratégica, que está sustituyendo a la llamada Planificación Tradicional. Sus diferencias se muestran en la (Falcoski, L.A.N., 2000)

La Planificación Tradicional se considera, como el establecimiento de

reglas normativas

de pre figuración de lo real, como índices prescriptivos tienen las siguientes características:

Establecen una impresión fotográfica de la intención y del estado final del ambiente físico, incluyendo las medidas concretas y las acciones necesarias para alcanzar ese estado;

Sólo tiene una interacción social y es cuando el plan es adoptado, lo que implica un acondicionamiento a la imagen futura;

El elemento tiempo se restringe a la fase de trabajo de las reglas normativas con el propósito de conquistar un determinado efecto, mostrando las relaciones causales entre los medios y los fines lógicos y midiendo la conformidad entre las medidas del plan y los resultados de la intervención física;

Las relaciones entre el plan y las acciones de intervención de los actores son proscriptivas y se basan en una racionalidad normativa;

La planificación es determinista y tecnocrática, técnico – normativa, excluyente , burocrática y discursiva y centralizada;

El plan director se asocia a acciones, proyectos y programas implementados y relacionados con los intereses clientelistas y a la presión de los grupos dominantes.

La Planificación Estratégica, al contrario tienen como propósito la coordinación del plan a través de: la participación compartida de un conjunto de actores sociales. Sus características son las siguientes:

La introducción del concepto de continuidad temporal en el proceso de elaboración de las estrategias de planificación;

La elaboración de escenarios futuros que permanecen abiertos; la justificación de cada decisión; el reforzamiento de las relaciones entre el plan y la acción subsecuente en la gestión de la planificación;

El cumplimiento, por parte del plan estratégico de una “función señalizadora” para los actores y grupos sociales responsabilizados con procesos decisionales en la construcción espacial;

Una relación condicional entre plan y acción, fundamentad en un programa consistente y socio interactivo , basado en el principio de desempeño ambiental en la que la noción de espacio geográfico ambiental sustituye a la de espacio físico;

Una gestión social y democrática de la planificación, que introduzca modos y mecanismos de cooperación con la sociedad;

La confección de un modelo normativo más interpretativo, identificado con la noción de estrategia de planificación

Diferencias entre el Plan Tradicional y el plan estratégico (Falcoski, 2000)

VARIABLES

PLAN TRADICIONAL

PLAN ESTRATÉGICO

Objeto

Material (físico)

Justificaciones - objetivos

Interacción

Hasta la adopción

Continuidad

Futuro

Imagen cerrada

Imagen abierta

Elemento Temporal

Limitado a la fase

Limitado al problema

 

Forma

Impresión fotográfica

Minutos

de

la

última

reunión

Efecto

Determinado

Modelos de referencia

 

La Planificación Ambiental se contrapone de manera radical a la Planificación Tradicional convencional (Chávez, 1993) Esta última se caracteriza por tener un carácter sectorial, determinista, lineal, y se basa en buscar en lo fundamental una sola solución. Su propósito fundamental, es la búsqueda y el diseño de sistemas ambientales rígidamente proyectados, estables y constantes.

La Naturaleza, en la Planificación convencional, se considera, en lo general, como componentes aislados, no integrados., concibiéndose cuando más como totalidades fragmentarias. En estos casos, la estructura se define por relaciones lineales de causa - efecto, y efectos aditivos, siendo así estable, reversible y permanente.

De tal manera, sólo es posible una articulación sistémica, coherente y abarcadora entre la Planificación y la Gestión Ambiental, en el caso en que se tenga en cuenta una visión estratégica y no una visión tradicional.

La Planificación Ambiental, se concibe como un instrumento articulado al proceso de toma de decisiones a la Gestión Ambiental, en el contexto de un determinado modelo y estilo de desarrollo. Es integradora, sistémica, multi - opcional y probabilística. Su propósito fundamental es la búsqueda de comportamientos deseables de los sistemas ambientales, en el contexto de un régimen dinámico interno y de adaptación a los cambios del medio exterior (Vainer, 1995).

La concepción de la Planificación Ambiental exige de una visión sistémica, holística y dialéctica de la relación Naturaleza - Sociedad, basada en la idea de la existencia de sistemas ambientales interrelacionados, que forman una totalidad ambiental. Los sistemas ambientales, en la Planificación Ambiental, se consideran, como que están originados por estructuras conexas, totales y sistémicas, que son variables dinámicamente, y que están subordinados de manera compleja a una red de cadenas de causa - efecto, que se somete a la retroalimentación (Lopes de Souza, 1992).

La Planificación y la Gestión Ambiental, deben de tener en cuenta el carácter complejo y la naturaleza entrópica de los procesos y sistemas ambientales La Gestión Ambiental orgánicamente, debe aprovechar la tendencia natural para la auto organización en los sistemas complejos, para implementar acciones que permitan un nuevo tipo de interacción, una organización espontánea de los diversos actores que actúan en la región en torno de un objetivo común, en este caso la incorporación de la sustentabilidad ambiental al proceso de desarrollo. Un proceso impulsado para una misma dirección en torno a un “atractor”, potencializando esfuerzos, generando a partir de un proceso de hetero organización. Es un proceso sujeto a la casualidad, a las interferencias inesperadas y a los cambios súbitos, con un agente inductor, y no a la linealidad.

La Gestión Ambiental exige de combinar la espontaneidad con la imposición; combinar la auto organización con la hetero organización para elaborar un tipo más flexible de planificación. La auto organización, significa máximo de autonomía, endogenización creciente, surgimiento de una organización estructural que actúe dentro de los sistemas dinámicos, disipativos no lineales; La hetero organización, incluye la modificación del comportamiento microscópico de un sistema mediante la introducción de un aporte de energía que genera espontáneamente la reorganización del sistema

La información se ve en tres aspectos : (Fernández Gondolo, 1999):

- como poder, inherente al proceso de dirección

- como proceso organizativo , que contribuye a reducir la entropía del sistema

- como flujo de energía, que puede ser cuantificada y que al ser introducida en un sistema es capaz de establecer nuevas correlaciones, pudiendo desencadenar un proceso de auto organización.

La información como instrumento de gestión, se entiende como una forma de reducir la entropía del sistema y como un aporte de energía que propicia nuevas relaciones entre los actores

La Planificación y la Gestión Ambiental, deberán por tanto tener un carácter adaptativo. Ello se basa en la aceptación de considerar a la totalidad ambiental como sistema complejo. Este principio estratégico consiste en concebir lo ambiental como que se encuentra en condiciones de permanente incertidumbre, variabilidad dinámica y resiliencia.

El uso de un enfoque específico de instrumentos y métodos para estudiar la totalidad de los sistemas ambientales, permitirá mover al sistema hacia modos suficientemente amplios de comportamiento deseables, dejando a que el propio sistema realice sus ajustes posteriores. Ello conduce a aumentar de tal manera, la capacidad de respuesta hacia nuevas situaciones. De esta manera, se evita la rigidez, y permite basarse en las interrelaciones dinámicas, para la búsqueda de la armonización entre procesos objetivos que ocurren en los sistemas ambientales, y las prioridades económicas, sociales y ambientales.

De tal manera, el tratamiento multidimensional abierto y adaptativo es el fundamento para tener en cuenta la complejidad, la incertidumbre y los efectos de la retroalimentación que son característicos de los sistemas ambientales. Se trata de pensar en múltiples opciones que busquen la combinación y la variedad.

Ello significará aceptar que la lógica de la Planificación y la Gestión Ambiental, no necesariamente tendrá que ser la lógica del equilibrio. Así, la Planificación y la Gestión deberán pretender el control, la gestión y manejo de los desequilibrios, por lo que habrá que conocer las causas que los originan, y las fuerzas que los alimentan. Los desajustes y desequilibrios se dan en dos contextos: uno, debido a la ausencia de reacciones inmediatas del sistema para eliminar los desajustes, lo que determina una trayectoria discontinua; y

otra, por las contradicciones entre el funcionamiento de la estructura real, y el de la imagen deseada.

Los factores para garantizar la sustentabilidad ambiental son los siguientes: reducir la producción de entropía del sistema, reducir los conflictos y los grandes impactos, trabajar con acciones sutiles y con acciones amigables siempre en el sentido de armonizar, crear un eficiente sistema de comunicación y de información reduciendo el número de las variables independientes, contribuir para reducir la complejidad del sistema.

¿ Quien puede garantizar la inducción de este proceso? La respuesta es múltiple, lo que puede variar es el tiempo necesario para constituir una organización que trabaje en el sentido de incorporar sustentabilidad ambiental al proceso de desarrollo. El órgano gestor puede asumir ese papel inductor, trabajando en el sentido de evitar y solucionar los conflictos y de promover esa organización

Para permitir que perduren las intervenciones adecuadas es necesario dar condiciones de sustentabilidad al sistema, o sea, garantizar la permanencia del sistema en un determinado nivel de estabilidad, establecer un estado de baja producción de entropía del sistema, mantener bajo control los eventos y las fluctuaciones que coloquen en riesgo al sistema

En síntesis, el camino que se delinea para garantizar la sustentabilidad ambiental está en la búsqueda de la armonía de intereses, el aumento del grado de organización social comprometida con la preservación ambiental, y en la utilización de la información como importante instrumento de gestión.

5.-La Planificación para el Desarrollo:

Planificar, es pensar por adelantado qué es lo que se desea alcanzar, y la forma de conseguirlo. Se trata, por lo tanto, de planear y diseñar el futuro en vez de padecerlo. No se trata, de prever un camino sobre el cual habremos de transitar, sino que se busca anticipar un rumbo, y si es posible, cambiar su destino. La idea de la planificación se fundamenta en la posibilidad de pensar y crear el futuro a partir del conocimiento y la valoración del presente y de su articulación con el pasado (Méndez, 1999).

La acción de planificar, es inherente a individuos, grupos y entidades sociales complejas. Cuando una entidad social, como un país, o sus regiones, se enfrentan a la tarea de planificar, están tratando, por una parte de diseñar un mecanismo de gobernabilidad, de dirección y control del proceso social, y por otra parte, están aceptando la idea de intervención, de que la sociedad intervenga de alguna manera, para lograr un objetivo dado. La planificación es así una función eminentemente administrativa, siendo mas un instrumento básico del estado y de la Sociedad para organizar, integrar, dirigir y controlar. Una sociedad que acepta la planificación como mecanismo de dirección, está eliminando la espontaneidad y la impredescibilidad como momentos decisivos del futuro.

Se puede hablar de una categoría general de planificación, que se puede definir como Planificación para el Desarrollo. (Blowers, 1993; Mendez op.cit.) . Por Planificación para el Desarrollo, se sobreentiende, el proceso de planificación que está dirigido a prever un proceso de construcción o perfeccionamiento del desarrollo, tanto económico, social, ambiental como integral. De tal manera, constituye el proceso de pensar y crear el futuro, de acuerdo a un determinado modelo y estilo de desarrollo que se tome como propósito o como imagen – objetivo. En los últimos anos, se habla cada vez más, de que el proceso de planificación debe promover la incorporación de la sostenibilidad al proceso de desarrollo, o sea deberá diseñar la construcción de un Desarrollo Sostenible. La Planificación para el Desarrollo incluye 3 categorías o modelos de planificación: la Planificación Socio – Económica, la Planificación Territorial y la Planificación Ambiental.

Planificación Socio - económica: Está dirigida a intervenir en las condiciones y actividades sociales y económicas, poniendo énfasis en las esferas de la s actividades de la sociedad. En cuanto a la planificación de las actividades económicas de la sociedad, se habla del planeamiento de diferentes esferas económicas, tales como la Planificación Agrícola, Industrial, del Turismo y de otras ramas. En cuanto a la esfera social, se distinguen la planificación de la actividad educacional, de la salud, de la seguridad pública etc. Estas son modalidades sectoriales de planificación socio – económica, orientadas hacia un sector de actividad concreto. Por otra parte, se puede hablar de una planificación socio – económica de carácter integral en la que se articulan en una totalidad todos los sectores de la esfera económica – social. En todos estos casos, se le presta la atención principal a los equipamientos, la infraestructura y las actividades a realizar, sin preferenciar el espacio físico o el territorio . Desde luego, es imprescindible tener una articulación con otras modalidades de planificación partiendo de la necesidad de tener en cuenta el soporte ambientad y territorial.

Planificación Territorial: Le presta la atención preferencial al territorio, considerado como la porción de la superficie terrestre sobre la cual se ejerce o se pretende ejercer el control político por determinados grupos sociales, delimitándose por fronteras jurídicas o imaginarias. (Montanes, 1997). El objeto de la Planificación Territorial (o Regional) es la regulación, control y promoción de la organización territorial, mediante la intervención en los factores geoecológicos (naturales) y socio – económicos. Se considera como organización territorial, al proceso histórico de ocupación, apropiación, uso y control del territorio. (Méndez, op. Cit.). Este proceso es regulado por las necesidades objetivas de la localización de las actividades productivas, la organización de la red de asentamientos y el equipamiento físico. Se le da así el interés especial al patrón de distribución de3 los elementos espaciales, tales como las infraestructuras, los canales de circulación, los centros poblados, las áreas de usos de la tierra, el traslado de personas o bienes etc. Evidentemente esta categoría de la Planificación debe basarse, y constituir en si un e4scalón superior de la Planificación Ambiental. La unidad operacional para los trabajos de esta categoría de Planificación Territorial, debe ser el espacio geográfico, considerado como todo lo que resulta de la actividad humana y todo lo que existe sobre la superficie terrestre, incluyendo toda la herencia de la historia natural, siendo formado por el; complejo de fenómenos naturales y socio –

culturales que constituyen un sistema de objetos y un sistema de acciones ( de tipo económico, tecnológico, político, cultural) que los condiciona e incluye las relaciones entre la Sociedad y la Naturaleza y la vida que los anima. (Santos, 1996)

6.- La Planificación Ambiental :

La Planificación Ambiental es un proceso intelectual, en el que se diseñan instrumentos de intervención y control sobre una base técnico – científica, instrumental y participativa, que debe facilitar la ejecución de un conjunto de actuaciones acciones y de procesos de administración y ejecución, o sea, de gestión Ello implica la toma de decisiones sobre cuestiones tales como concesiones, permisos, subsidios y créditos. El punto de partida de la Planificación Ambiental, debe ser los espacios físicos ambientales, haciéndose énfasis en la base o medio natural

La Planificación Ambiental ha surgido en los últimos 20 años. Tiene una estrecha relación con las otras categorías de planificación, porque su objeto, el medio ambiente (o sea, los sistemas ambientales) están subyacentes a todos los tipos de planificación. Asociado estrechamente a los procedimientos de planificación, está la concepción de Gestión Ambiental, que en su esencia es la continuación práctica del propio proceso de planificación.

La Planificación Ambiental constituye un punto de partida para la toma de decisiones, en cuanto a la forma e intensidad en que se deben de utilizar un territorio y cada una de sus partes, incluyendo los asentamientos humanos, y las entidades sociales y productivas.

Constituye en sí, un proceso organizado de obtención de informaciones, de análisis y reflexión sobre las potencialidades y las limitaciones de los sistemas ambientales de un territorio. Ello servirá de base para definir las metas, los objetivos, las estrategias de uso, los proyectos, las actividades y acciones; en síntesis la organización de la actividad socio- económica en el espacio. Deberá incluir la definición del sistema de monitoreo y evaluación que tendrá que retroalimentar el proceso.

La

perspectivas:

Planificación

y

la

Gestión

Ambiental,

se

pueden

entender

en

tres

sentidos

o

Desde una perspectiva político-administrativa: se sobreentiende como una herramienta y un conjunto de procedimientos administrativos y de toma de decisiones conducentes a la manera en que se usarán o transformarán los recursos y servicios ambientales en un determinado territorio.

Desde una perspectiva técnica: se considera como un procedimiento conducente a garantizar los estudios de carácter técnico necesarios para implementar los diferentes procedimientos administrativos y las informaciones para las tomas de decisiones referentes a la Planificación Ambiental.

Desde una perspectiva científica: es un proceso sistemático, conducente a garantizar el conocimiento necesario sobre las propiedades del medio ambiente y en particular de los sistemas ambientales, que lo conforman en su articulación, como base para llevar a cabo los estudios técnicos necesarios para la toma de decisiones y la implementación de los diferentes procedimientos administrativos.

Desde estas perspectivas, se pueden categorizar diferentes modalidades de Planificación. Así, desde una perspectiva administrativa se pueden considerar:

La Planificación Obligatoria; en la que las decisiones del proceso de planificación deberán ser de obligatorio cumplimiento. Incluye a los sectores públicos y estatales (nacionales y federales) lo cual se pone a la práctica a través de ley4es y reglamentos.

La Planificación Coordinada :en la que las decisiones se toman de manera negociada entre las instancias territoriales inferiores (estados, provincias, municipios etc.)

La Planificación Inducida: en la que las decisiones se implementan mediante instrumentos y políticas económicas y sociales (impuestos, subsidios etc.)que afectan a los diferentes agentes y actores económicos y sociales.

La Planificación Consensuada: en la que las decisiones se tratan de implementar mediante la concertación (utilizándose instrumentos sociales, educativos etc.) con los diferentes grupos sociales y entidades privadas.

Ninguna de estas perspectivas debe verse de forma aislada. Al contrario, sólo la conjunción y la visión sistémica de las diferentes perspectivas de la Planificación Ambiental, permitirá el éxito de los planteamientos y la mayor objetividad, rigor y seriedad en el proceso de toma de decisiones.

CAPITULO II.- EL MEDIO AMBIENTE COMO OBJETO DE PLANIFICACIÓN Y GESTIÓN:

Para aplicar la Planificación Ambiental, existe una amplia disponibilidad de métodos y modelos, que varían en dependencia de la concepción filosófica y metodológica sobre la cual se construye, y también de acuerdo a la categoría espacial de referencia (por ejemplo, unidades ambientales, ecosistemas, geosistemas o paisajes, bio-región, zona ecólogo-económica, cuenca hidrográfica etc.). De lo que se está claro, es que la Planificación Ambiental debe partir del ambiente o medio ambiente, como punto de partida, tanto conceptual como metodológico.

Si bien, la interacción de los seres humanos con su entorno puede ser positiva o negativa, son los efectos negativos los que han conducido a una preocupación generalizada por el medio ambiente. Ello se manifiesta en la creciente conciencia social sobre el tema. Sus causas más importantes pueden resumirse de la siguiente manera: (Gómez Orea, op.cit.):

la conciencia mundial, a partir de los vuelos espaciales de que la Tierra es un planeta singular, precioso, limitado y frágil, y que todos los seres humanos navegamos en una misma nave espacial.

el desplazamiento del concepto de calidad de vida, desde lo cuantitativo y monetaria (sólo como nivel de vida) hacia lo cualitativo e intangible, que contiene en sí el propio concepto de calidad ambiental.

la incertidumbre sobre la naturaleza, signo, lugar y momento de los efectos, riesgos y fenómenos ambientales.

el carácter irreversible de muchos impactos que a menudo conlleva a descensos significativos de la capacidad productiva de muchos territorios.

la descomunal capacidad de alteración del medio natural por parte de la especie humana.

la gran cantidad de población afectada por impactos de fácil percepción.

la crítica a la concepción de desarrollo como homóloga a la de crecimiento económico, y la búsqueda de formas alternativas de desarrollo en lo que lo ambiental tiene un rol protagónico.

Esta preocupación social por el medio ambiente, que a menudo tiene un carácter vago y no claramente definido, debe remitirnos a tratar de entender cual debe ser el objeto que se tiene en calidad de soporte para la Planificación y la Gestión Ambiental.

1.-El medio ambiente desde una visión sistémica:

Los procesos universales, naturales y sociales, se han vuelto cada vez más complicados Por estas razones vale la pena tomar el paradigma de la complejidad sistémica como un incentivo para su comprensión. (D’Angelo, 2002)

Al utilizar el Enfoque Sistémico en relación con la realidad ambiental, es necesario tener en cuenta que se está en presencia de diferentes totalidades en calidad de sistemas. Las totalidades se consideran como reguladoras del funcionamiento de las partes (consideradas como sub sistemas).

Estas totalidades definen los atributos y características propias que trascienden a todos los componentes, o sea los subsistemas del sistema como un todo. (N.Castro ,2000).

En el caso concreto del concepto de medio ambiente, de lo que se trataría antes de todo, sería de entender la arquitectura de los sistemas. Aquí se articulan simultáneamente dos totalidades: el ecosistema humano y las categorías espaciales (espacio, territorio y región) Ello permitirá la búsqueda de la articulación entre dos visiones del problema científico a analizar: la de la Ecología Humana (Bronfrenbrenner, 1979; Boyden et.al.,1980; Gallopin, 1980) y la espacial (M.Santos,

1994;1996.

La visión de la Ecología Humana tiene como punto de partida al sistema humano desde una visión antropocéntrica. El ecosistema humano se considera como la interconexión entre el sistema humano con los sistemas ambientales que conforman su medio ambiente (o sea el sistema natural y los socio – económico - cultural)

Como sistema humano se considera al sistema en el cual las organizaciones humanas juegan un papel importante. Algunas veces, pero no siempre, es sinónimo de sistemas sociales; por ejemplo:

sistemas políticos, sistemas agrícolas, sistemas económicos, sistemas de salud (IPCC,2001)

Se define como medio ambiente del sistema humano al resto del universo que influye sobre el sistema humano. O sea, todo lo que está fuera del sistema humano (que puede estar formado por otros sistemas) y que influyen en su comportamiento (Gallopin, 1980; N.Castro, op. Cit.). En este sentido, los sistemas que conformarían el medio ambiente humano son: el sistema natural (formado por el ecosistema y el geosistema) y el sistema socio – económico ( formado por los sistemas socio ambientales, el sistema económico ambiental y el sistema cultural ambiental) En la visión de la Ecología Humana, se le presta una atención preferencial al intercambio de los flujos de Energía, Materia e Información dentro del ecosistema humano, desde un punto de vista preferentemente funcional.

A la hora de analizar estas interrelaciones en una dimensión más abarcadora, en particular pasar de

una visión estrechamente antropocéntrica a una eco céntrica, y en particular al concretizarlas, es preciso incorporar una visión espacial sistémica. La visión espacial, permite analizar los sistemas en un contexto en el que se incorpora la diferenciación espacial, sus interrelaciones espaciales y su integración en la superficie del planeta. Ella incluye tres nociones fundamentales: las de espacio, territorio y región, en las que se articulan e interrelacionan los sistemas distinguidos de acuerdo a las dos visiones científicas: la de la Ecología Humana y la espacial.

El espacio se define como el conjunto indisociable, solidario y contradictorio de sistemas de objetos

y sistema de acciones en la superficie terrestre. El sistema de objetos incluye los objetos naturales, los construidos y fabricados, los técnicos mecanizados y los cibernéticos. Las acciones son el conjunto de las relaciones sociales de producción, incluyéndose las acciones racionales instrumentales, las racionales valorativas, las tradicionales y las afectivas. (M. Santos, op. Cit.) El concepto de territorio, considera al espacio como una forma de gestión sometida al poder económico y político La noción de Eco Región se considera como individuos espaciales en los que se articulan los diferentes sistemas ambientales que conforman el ecosistema humano en una dimensión espacial.

Teniendo en cuenta que utilizar un enfoque sistémico a la realidad ambiental, significa en particular detectar las diferentes unidades estructurales con organización propia que interactúan para formar diferentes niveles de totalidades que se ha establecido el concepto de sistema ambiental.

Por sistema ambiental se considera a diferentes categorías del ecosistema humano, con diferente nivel de organización, caracterizados por diversos grados de complejidad, y de relaciones entre los fenómenos o subsistemas naturales y sociales. Los sistemas ambientales, responden a las diversas categorías de organización de la materia. Se puede hablar, al menos, de seis categorías operativas de sistemas ambientales, que son las siguientes:

Ecosistema : El sistema de componentes abióticos y bióticos del cual forman parte los organismos que están estructural y funcionalmente relacionados por procesos físicos, químicos y biológicos.

Geosistema: Constituye un sistema espacio - temporal, una organización espacial compleja y abierta formada por la interacción entre componentes o elementos físicos que pueden en diferentes grados ser modificados o transformados por las actividades humanas.

Sistema socio - ambiental: Es un soporte de los sistemas de relaciones a partir del medio biofísico ( eco y geosistemas) con las sociedades humanas, que ordenan el espacio en función de la densidad y otros parámetros de la población, la organización social y económica, el tipo y nivel de los sistemas tecnológicos, y de todo el camino histórico que constituye una civilización.

Sistema económico - ambiental: En el que se manifiesta la interacción entre el proceso económico y el medio biofísico ( eco y geosistema), mediante la continua transformación de materia y energía, en la que éste medio, además de ser un factor productivo, es también el productor de servicios ambientales ligados al concepto de calidad de vida, y es también el receptor final de los productos residuales de producción y consumo.

Sistema cultural - ambiental: Visto como los productos espacio - temporales tangibles de las interrelaciones entre la Naturaleza y la Cultura. Incluye las interrelaciones entre los sistemas ambientales naturales ( eco y geosistemas), tecnológico, organizacional, de conocimientos y simbólico.

Sistema antropo ecológico o ecosistema humano: El ecosistema humano concebido como el conjunto de todas las condiciones e influencias que afectan el comportamiento y desarrollo de los seres humanos como individuos y grupos humanos. De tal manera, el ecosistema humano es un supersistema, que comprende al sistema humano y a los restantes sistemas ambientales (incluyendo al geosistema) con el cual está asociado e interconectados.(Gallopin, 1980). Es este en realidad el nivel de totalidad más global que abarca y articula todas las restantes totalidades. Las seis categorías operativas analizadas, pueden dividirse en dos grupos:

geosistema, y Los sistemas ambientales humanos : que comprenden a los cuatro restantes.

Los

sistemas

ambientales

naturales:

que

comprenden

el

ecosistema

y

el

En los primeros, se centra la atención a la base y el fundamento natural. Estos sistemas más que todo, representan un campo de fuerza y de equilibrios, en general sin comportar la intervención humana (Rojas López, 1995) En los segundos, se le presta la atención preferencial, al nivel de

interacción de la estructura social con la base natural. En estos, el campo de fuerza natural, es la base para la acción humana, la cual por lo general tiene un carácter intencional, diferencia significativa con los sistemas naturales. Es decir, a los complejos de seres humanos y de recursos interrelacionados le caracteriza un propósito , meta u objetivo intencional que produce un resultado deseado, actuando y organizándose de acuerdo a una determinada racionalidad. Así, los sistemas naturales tratan de ser sometidos a esa intencionalidad. Ello puede lograrse, en tanto la “lógica” de los sistemas naturales no sea traspasada de acuerdo a determinados límites o umbrales, ya que los mismos tiene una determinada autonomía en su funcionamiento y su comportamiento.

De tal manera, en comparación con las diferentes visiones sobre medio ambiente que se han usado, la visión sistémica, representa un salto conceptual al superar:

- Las visiones factoriales mecanicistas y simplificadoras

- La visión subjetivista

- Las visiones uni disciplinarias

- Las visiones exageradamente antropocéntricas y socialmente deterministas que dejan a un lado las propiedades de los sistemas naturales, y las características de las diversas organizaciones y niveles estructurales

- Las visiones difusas y excesivamente globalizadoras

Al mismo tiempo, el uso de este enfoque permite, incorporar y articular integralmente un conjunto de nociones que le permiten una mayor integralidad teórica, en particular:

- Incorporar el análisis dialéctico de diferentes organizaciones estructurales

- Asumir el paradigma de la complejidad sistémica, como base de una concepción ambiental.

- Tener en cuenta las formas de estructuración del sistema humano desarrollados por las concepciones holística y de la Ecología Humana

- Promover la articulación entre el medio ambiente como categoría científica y como representación social

- Establecer la concreción espacio temporal

- El uso de isomorfismos conceptuales y terminológicos en diferentes niveles de la realidad.

- El abordaje inter y transdisciplinario .

2.- Sistemas Ambientales Naturales: ecosistemas y geosistemas:

El concepto de Ecosistema, fue introducido en 1935 por el inglés Tansley y el de Biogeocenosis, propuesto por el ruso Sukachev en 1942. Esas nociones tienen que ver con la idea de la unidad entre el conjunto de organismos con el medio inorgánico, sustentada por la circulación de substancias y la transformación de la energía como base para el funcionamiento de los sistemas ecológicos. Así, cuando Tansley introdujo el concepto de ecosistema, él estipuló que los organismos no podían ser separados de su ambiente específico, con el cual forman un sistema físico.

De tal manera, el ecosistema se definió como una abstracción, como un sistema de componentes bióticos y abióticos que estaban estructural y funcionalmente interrelacionados. Predominó la visión de los ecosistemas como unidades funcionales, como unidades sin dimensión, que incluía desde una hoja hasta todo el planeta Tierra. Así, el término de ecosistema fue una alternativa al término de comunidad, ya que en este concepto las plantas y la vida animal se estudiaban separadamente del medio físico (Runhaar y de Haes, 1994)

A partir de este momento, se fue consolidando la idea de la formación de la Ecología como una disciplina científica, cuya noción esencial es la de ecosistema. Dirigía así su atención a los organismos biológicos como centro del sistema en su relación con el entorno concebido éste como medio circundante. La Ecología, al estudiar los ecosistemas, le dio la atención principal al análisis de los intercambios de flujos de energía, materia e información (flujos de Energía, Materia e Información) y las relaciones funcionales entre el bio centro del sistema y su entorno.

La necesidad de incorporar los fundamentos teóricos y los resultados de las investigaciones de la Ecología a la Planificación y la Gestión Ambiental y Territorial, han exigido introducir el análisis de la dimensión espacial de los fenómenos. Se imponía además realizar una abstracción del biocentrismo característico de los estudios ecológicos tradicionales, y una generalización y articulación espacial en el análisis funcional, y en las relaciones entre los fenómenos bióticos y los abióticos. Ello condujo a usar como pivote la noción de paisajes en los estudios ecológicos. Para ello, se comenzó a reconocer la existencia de ecosistemas concretos, que tenían una cierta extensión espacial y que eran cartografiables. En este sentido, se tomó la noción de paisaje, que había evolucionado a partir de la Geografía Física, en calidad de unidad ecológica, y como expresión espacial de los ecosistemas (De Haes y Klijn, 1996).

A partir de la reconceptualización de la Ecología, con la incorporación de la dimensión espacial, se ha ido desarrollando la Ecología del Paisaje, como una disciplina principalmente de corte biológico, como una Sinecología Geográfica, que se dedica al estudio de las relaciones entre los organismos o las biocenosis y el entorno y sus factores ambientales. (Troll, 1996).

El término de la Ecología del Paisaje fue introducido por Karl Troll afines de los años 30 del siglo XX. Él consideró que la tarea principal de esa disciplina era el análisis funcional del paisaje, y el esclarecimiento de las múltiples dependencias entre sus componentes. En 1963, Troll modificó la definición de Ecología del Paisaje, definiéndola como la disciplina científica que se ocupaba del estudio del complejo de las interrelaciones entre las biocenosis y el medio, que existe en las diferentes áreas del paisaje, y utilizando la concepción de Tansley sobre ecosistema.

En particular consideraba que la Ecología del Paisaje prestaba atención a la organización de los ecosistemas y su distribución y relaciones con el paisaje y también la influencia de la distribución espacial de los elementos del paisaje en el funcionamiento ecosistémico. Algunos biólogos, han incluido de tal manera la Ecología del Paisaje, en el contexto de las ciencias biológicas, o sea visualizándose como la ecología examinada en la escala del paisaje (Schreiber, 1990; Richling,

1999).

Al determinar las unidades ecológicas, como las unidades principales de la Ecología del Paisaje, se ha consolidado la visión y el enfoque biocéntrico, lo cual se ha manifestado de la siguiente manera:

Considerar al paisaje, como la expresión espacial de los ecosistemas, y como un complejo, patrón o mosaico de ecotopos. En este sentido, el ecotopo se ha definido como un ecosistema concreto, que se encuentra en un sitio definido, y que es visto como la célula del paisaje, o sea la unidad ecológica más pequeña e importante de la Ecología del paisaje. Siempre, al estudiar los ecotopos, se han considerado como una unidad homogénea de vegetación, y de acuerdo a los principales factores abióticos del sitio con relación al crecimiento de las plantas. Aquí hay una diferencia esencial con la noción de biotopo, que centraliza su atención a la localización Las unidades de clasificación jerárquica de los ecosistemas (Klijn, 1994), que van desde la ecozona hasta el ecotopo (pasando por la ecoprovincia, la ecoregión, el ecodistrito) se basan en las unidades superiores en la relación entre los factores bióticos y abióticos. En las unidades inferiores centran su atención en las propiedades de la vegetación. La estructura del paisaje se considera como la distribución de energía, nutrientes y especies, en relación con los números, clases y configuraciones de los componentes de los ecosistemas. Como componentes de la estructura del paisaje se consideran (Forman y Godron, l98l): los parches (patches), que son las comunidades o conjuntos de especies rodeados por una matriz con una diferente estructura y composición de las comunidades ; la matriz, que es el área subyacente más degradada; los elementos de interacción o bio corredores, y las redes de interconexión biológica. De tal manera, el concepto de estructura en la Ecología del Paisaje, le presta atención preferencial a la estructura biótica de los ecosistemas, o sea, a las relaciones entre los sistemas bióticos y el espacio físico. La dinámica del paisaje, se considera como el flujo de energía, nutrientes minerales y especies entre los ecosistemas, y los cambios en dichos sistemas (Forman y

Godron,1994.).

Den todos los casos resalta el enfoque biocéntrico. Desde la primera mitad del siglo XX, Troll (1950) propuso la creación de la Geoecología del Paisaje como disciplina científica, centrada en el estudio de los aspectos espacio - funcionales. Esta tendencia se reforzó a partir de los años 70, con la puesta en moda de la cuestión ambiental. Ello puso a la orden del día, la necesidad de integrar las corrientes geográfico - espacial y ecológico - funcional al estudiar el Paisaje. Al mismo tiempo, se reforzaba la idea de concebir al paisaje como un poli sistema, en la internase entre la Naturaleza y la Sociedad. La aparición del concepto de geosistema propuesto por Víctor Sochava a finales de los años 60 que presuponía interpretar al paisaje y todo el instrumental teórico - metodológico acumulado por más de 100 años de estudio, desde una visión sistémica, fue un paso importante en la integración de la dimensión espacial con la funcional. (Sochava, 1978).

Estos esfuerzos unificadores han dado lugar a la formación de la Geoecología de los Paisajes, que es sinónimo de la Geografía de los Paisajes, como una disciplina integradora que se basa en el estudio del paisaje, desde su acepción de paisaje natural o como formación antropo - natural. La Geoecología del Paisaje, tiene su antecedente en la Geografía Física Compleja, que fue una rama de las ciencias físico - geográficas que se basa en el estudio de los paisajes naturales.

De tal manera, los paisajes, constituyen una categoría particular de sistemas, los geosistemas como sistemas geoecológicos. Los mismos, como regla son sistemas complejos autorregulados y autoorganizados y abiertos, con un alto grado de relaciones de dependencia

y de balance entre sus componentes, con un intercambio relativamente limitado de flujos de EMI con sistemas situados en el exterior. El impacto antropogénico sobre los mismos , conduce a aumentar el grado de apertura con el medio exterior, decreciendo el balance entre los componentes en el interior del sistema. De acuerdo a esta visión, el concepto de paisaje es análogo al de geosistema, o sea el paisaje en esta visión puede visualizarse como un geosistema natural . (Aleksandrova y Preobrazhenskii, 1988.) Los geosistemas naturales son la parte de la superficie terrestre, en la que los componentes individuales de la Naturaleza se encuentran en relación estrecha unos con otros, y que, como un todo, interactúan con las partes vecinas de la esfera cósmica y de la sociedad humana. Es sinónimo del concepto de paisaje natural.

Así, a partir de la visión sistémica, se concibe al Paisaje como un sistema integrado, en el cual cada componente aislado no posee propiedades integradoras. Estas propiedades integradoras se desarrollan sólo cuando se estudia al Paisaje como un sistema total. Desde la posición del análisis sistémico, el paisaje, se concibe así como un sistema auto regulado, complejo, abierto, en la medida que experimentan el impacto antropogénico; formado por componentes y complejos inferiores interrelacionados, constituidos por subsistemas de cinco dimensiones (interior de los componentes, interior estructuro - morfológico, exterior complejo, exterior aéreo y subyacente litogénico.)

De tal manera el término de ecosistema, se utiliza desde diversas acepciones. Se define, fundamentalmente como la asociación de organismos vivos y substancias no vivas (abiótica), o sea, como el medio de subsistencia, que forma un sistema y ocupa un determinado espacio físico o territorio. Al estudiar los ecosistemas, se examinan sólo las relaciones y los procesos que tienen vinculación con los organismos, siendo complejos mono o biocéntricos. En ellos, el medio natural, o su fondo abiótico, son examinados desde el punto de vista de relaciones con los organismos. En general, el ecosistema es estudiado con el intento de conocer las propiedades del centro del sistema (organismos vivos, hombre, etc )

El geosistema, tiene un carácter policéntrico y poliestructural Absorbe generalmente un mayor número de componentes y relaciones que el ecosistema. Otro elemento básico que distingue el geosistema como concepto, trata del carácter territorial o espacial del sistema (Troppmair, 1995).

Los geosistemas integrados a los ecosistemas y en particular los antropoecológicos (o demoecológicos), se pueden considerar como geoecosistemas, que son los que se forman como resultado de las relaciones entre el objeto (en este caso el medio natural) y el sujeto (las actividades humanas.) . Este nivel representa evidentemente un escalón superior de integración, para entender a la naturaleza, a los sistemas ambientales naturales como un nivel superior de la complejidad y la integralidad.

Justamente, la Geoecología de los Paisajes, se pretende desarrollar sobre la base de la idea de que en calidad de objeto del geosistema se toman los paisajes (geosistemas), estableciéndose de tal manera un sistema de relaciones entre éstos, el hombre y sus actividades (sociales y económicas). Ello implica aceptar la autonomía de los ecosistemas, pero también considera la posibilidad de considerar al ecosistema como parte inferior integrante del geosistema a un nivel superior de los sistemas ambientales naturales, el del geo ecosistema.(Sochava, op.cit.)

Vinculado al concepto de la estructura es la idea de que cualquier paisaje o geosistema natural es poliestructural. La poliestructura de los paisajes, se considera como la diferenciación estructural de la superficie terrestre, como resultado de la interacción entre tres campos geofísicos relativamente independientes: el biocirculatorio, el geocirculatorio y el geoestacionario. Dicha diferenciación estructural viene dada, por que al geosistema le es inherente la sobreposición, el intercondicionamiento, y la interrelación entre tres categorías de geoestructuras parciales: las morfolitogenética, la hidroclimatogénica y la biopedogénica. Ello significa aceptar, que si bien al ecosistema le es inherente la estructura biótica, el geosistema se forma por la interrelación compleja entre tres categorías de estructuras, que son las siguientes: (V.N.Solntsev, l997.)

La geoestructura morfolitogénica, está formada básicamente por el substrato mineral del paisaje, el más inerte, siendo determinada por el condicionamiento gravitacional del esqueleto o la armazón rígida de la estructura. El esqueleto morfolitogenético, en primer lugar determina el plan general de la distribución de la energía y de las reservas en el paisaje. En segundo lugar, la estructura morfolitogénica conserva de manera estable la energía y las substancias que e reservan en el substrato mineral. En tercer lugar, la base morfolitogénica, determina el esquema general de la distribución y la configuración de las corrientes y canales del movimiento de los flujos laterales y radiales. Esta categoría de geoestructura se condiciona así por el campo gravitatorio o geoestacionario, y corresponde con el ciclo geológico de energía y materia.

La geoestructura hidroclimatogénica, es extremadamente móvil. Está formada por la combinación de las corrientes hídrica, aéreas, y del substrato litogénico. Se fundamenta en los procesos termodinámicos e hidrodinámicos, subordinados al ciclo hidroclimático de energía y materia. En su composición mecánicamente se incorporan los organismos vivos. A través de esta geoestructura parcial se lleva a cabo la interacción entre el paisaje dado con el paisaje circundante, lo que condiciona la exoregulación del paisaje. Ello le da la posibilidad al paisaje a respirar, a alimentarse, a sostenerse y a limpiarse.

.

La geoestructura biopedogénica está formada por la combinación de los organismos vivos (plantas, animales y microorganismos) y también el “plasma” orgánico, mineral y edáfico. Esta geoestructura está afianzada básicamente por micro corrientes radiales, relativamente cerradas de materia y energía de la llamada circulación biológica. Estas micro corrientes atan al paisaje desde adentro, empalmándolo en una entidad independiente. Es así una geoestructura altamente organizada y autorregulada, formada por la interacción de los componentes internos. Es responsable de la endoregulación o regulación interna del geosistema. Es condicionada por la circulación biótica y el ciclo biológico de energía y materia, en el que predominan los procesos bióticos condicionados por la fotosíntesis de las plantas y las cadenas tróficas de los animales.

La estructura, el funcionamiento, y la evolución de un geosistema, está dada por la combinación y la articulación entre las tres mencionadas categorías de geoestructuras parciales. Dicha articulación es diferente, en dependencia de la interrelación entre los factores zonales, azonales y evolutivos de la diferenciación geoecológica. Los procesos y fuerzas naturales generan campos que determinan la regulación del funcionamiento de los sistemas naturales Ello se manifiesta no sólo en el espacio físico, sino también en el tiempo. Cada uno de los geosistemas, al surgir en diferentes niveles de la organización de la superficie terrestre, trabaja en diferentes frecuencias y en diferentes regímenes

temporales. Por lo tanto, la articulación entre las diferentes geoestructuras parciales, permite entender la esencia del paisaje, en su carácter espacial y temporal.

Por otra parte, las diferentes geoestructuras parciales se caracterizan por diferentes mecanismos de integración y regulación de los paisajes. La combinación de dichas geoestructuras determina así la integridad del geosistema . Al mismo tiempo cada una de ellas determinan diferentes procesos naturales, diversas formas de organización paisajística e incluso las varias categorías de la estabilidad natural.

Otra de las diferencias entre el ecosistema y el geosistema, tiene que ver con los mecanismos de regulación. Los mecanismos de regulación, son las estructuras y los procesos en el sistema ambiental, que de manera estable soportan su integridad interior y su existencia en el entorno

externo, mediante el equilibrio que se establece a través del intercambio de energía y materia entre las partes del sistema , y entre el sistema con su entorno. Se dividen los mecanismos de regulación

en

dos categorías: los de endoregulación, dirigidos a sostener los procesos internos en el sistema, y

de

exoregulación, dirigidos a sostener el equilibrio del sistema con su entorno.

En cualquier geosistema, existen tres mecanismos principales de la regulación, que corresponden con las tres geoestructuras parciales principales: los mecanismos morfolitogénicos, los hidroclimatogénicos y los biopedogénicos.

Los mecanismos morfolitogénicos de regulación, tienen la función de determinar el plan general

de la distribución de las reservas y de la energía en el paisaje; conservan la substancia y energía que

están reservadas en el substrato mineral y condicionan el esquema general de la distribución y la configuración de los canales de movimiento de las corrientes laterales y radiales. Los mecanismos hidroclimatogénicos, tiene como función la respiración, alimentación y sostenimiento del paisaje, permitiendo su purificación, limpieza, y aireación. Los mecanismos biopedogénicos, tiene como función la interacción entre los componentes y los elementos terrestres y subterráneo del paisaje, empalmándolos, y atándolos en una integridad relativamente autónoma. (V.N. Solntsev, l997).

La comprensión de los mecanismos de autorregulación de los geosistemas, se basa en el hecho de que los mismos son sistemas que acumulan información, la cual está fijada en la estructura y en las propiedades del sistema. Las relaciones que se manifiestan en un paisaje y que determinan los mecanismos de autorregulación se dividen en directas e inversas, y éstas ultimas en positivas y negativas. (Perelman y Kasimov, 1999). Los geosistemas se caracterizan por la presencia de los tres tipos mencionados de mecanismos de regulación. En los ecosistemas predominan los mecanismos biopedogénicos y en particular las relaciones inversas. En los ecosistemas, se distinguen las relaciones inversas bióticas ( o sea entre los componentes de la vegetación y el mundo animal) y las biocósnicas, (o sea, entre la substancia viva y la substancia no viva). Además del carácter de las relaciones ( directas o inversas) es necesario también tener en cuenta la importancia de unas u otra relaciones en el paisaje. En algunos casos dichas relaciones tienen un significado principal, en otros casos tienen un significado secundario.

Otra diferencia tiene que ver con el fenómeno de la resiliencia y su manifestación en los ecosistemas

y los geosistemas. La resiliencia, refleja además la capacidad de retroalimentación de los

geosistemas. Mediante los mecanismos de homeostasis y resiliencia, los geosistemas tienden a resistir los cambios y a mantener la estabilidad, garantizando el funcionamiento de los mecanismos que garantizan las bases de aseguramiento vital de los paisajes. En general, la estabilidad natural integral tiene tres formas de manifestación, en dependencia de la geoestructura parcial con la cual está asociada: la resistencia, la elasticidad y la plasticidad.

La Resistencia o Solidez es la capacidad del geosistema de contrarrestar los impactos externos, sin cambiar su estado y propiedades. O sea, es la capacidad del paisaje de absorber ciertas perturbaciones y permanecer inalterado, sin experimentar cambios irreversibles. Esta propiedad, en

la fundamental se garantiza por el basamento morfolitogenético.

La Elasticidad es la capacidad del geosistema de cambiar en correspondencia con los impactos externos, pero regresando posteriormente al estado anterior. En lo fundamental es determinada por las condiciones hidroclimáticas, en particular el carácter de la circulación y del paso de las corrientes hídricas, aéreas y aquellas que funcionan en el substrato pedo - litogénico.

La Plasticidad es la capacidad de reorganización o reconstrucción de un sistema ambiental , adquiriendo un nuevo equilibrio, pero conservando la integridad. En otras palabras, es la capacidad de los geosistemas de formar un nuevo estado en los límites del viejo invariante. Esta propiedad está relacionada básicamente con el carácter de la organización biótica del paisaje.

La estabilidad integral natural se considera como el resultado integral del funcionamiento de los mecanismos de la regulación del geosistema. En general, refleja la capacidad del paisaje de volver a

su estado de partida, bajo condiciones normales de tensión, y representa en sí la capacidad de autorregulación de un paisaje. El grado de estabilidad del paisaje, debe considerarse, de tal manera, como la medida de su regulación. La estabilidad es así, la capacidad del geosistema de sustentar sus atributos. Refleja la capacidad del geosistema de mantenerse funcionando, de cumplir ciertas funciones geoecológicas inherentes de su organización interna, de conservarse en un estado de equilibrio homeostático dinámico, y de trabajar con eficiencia, brindando cierto nivel de productividad. Se determina por el correspondiente invariante, o sea, la memoria estructural, siendo

la forma del objeto que unifica a todos los estados en una misma dirección de desarrollo (Mamai,

1993). Es así, la capacidad de conservar la estructura en condiciones cambiantes del medio. Depende así, de las propiedades intrínsecas, las relaciones sinérgicas en el paisaje y la coherencia

interna de los componentes. Así la estabilidad está garantizada por la interacción altamente sensible

y compleja de todos los componentes del geosistema, e incluye la solidez, la plasticidad y la

elasticidad. En los ecosistemas , la estabilidad responde básicamente a la plasticidad que es inherente a la organización biótica del sistema. De tal manera, se puede concluir, que la sustentabilidad ambiental es inherente en lo fundamental al geosistema visto como sistema ambiental natural, que contiene al ecosistema. De acuerdo a sus características, más que todo el ecosistema es portador de una parte de la sustentabilidad ambiental, aquella que tiene que ver más que todo con la organización biótica del sistema ambiental natural. Sin embargo, se hace evidente, que es imposible entender la sustentabilidad ambiental si no se tiene en cuenta, aunque sea insertado

dentro

las propiedades bióticas

del

geosistema,

a

3.-

Características de los sistemas ambientales:

Toda propuesta de construir la sustentabilidad del desarrollo a través de la Planificación y Gestión Ambiental, debe ser formulada a partir del enfoque de la complejidad, y considerar las restricciones naturales de la organización de los sistemas ambientales. El Desarrollo debe ser considerado como el resultado de una transformación de la totalidad compleja, portadora del desarrollo, en este caso el ecosistema humano, y el espacio geográfico como su manifestación espacial, formados por sistemas ambientales. Estos consisten en subsistemas integrados que se caracterizan por mecanismos propios de regulación y control, y también con relaciones y restricciones unos con otros. Son sub sistemas de la totalidad compleja, que constituyen una identidad integrada y organizada (S.Buarque, 1996). Los sistemas ambientales naturales, se caracterizan por las siguientes propiedades ( Gallopin, 1980; Fernández Gondolo, 1999; Dürr, 1999 )

La presencia de procesos informacionales en los sistemas ambientales naturales: Rasgo particular de los sistemas ambientales como sistemas complejos y super complejos, es la presencia de procesos informacionales y estructuras de regulación, que tratan de conservar al sistema como una integridad o totalidad, o sea, actúan como mecanismos de integración sistémica. Ello es debido, a la existencia, en los sistemas ambientales , de estructuras reguladoras, altamente especializadas que soportan los procesos informacionales. Las plantas y los animales forman los sistemas complejos, en los que el papel fundamental lo tiene la fotosíntesis en las plantas, y en los animales las redes nerviosas en el cerebro. Los sistemas supercomplejos, abarcan el nivel de los seres humanos y la sociedad, poseedoras de procesos y estructuras informacionales especializadas, tales como las existentes en el ser humano (caracterizados por las propiedades de conciencia, memoria y el habla) y las estructuras sociales reguladoras, que garantizan la auto conservación y auto perfeccionamiento de los sistemas, incluyendo la regulación antropogénica de los propios sistemas ambientales. Así el ser humano, tiene la capacidad de llevar al sistema ambiental natural, al nivel de los sistemas supercomplejos, en los que pueden predominar los procesos entrópicos, a través de la complicación regresiva de los sistemas ambientales (su degradación), o la complicación progresiva, mediante el crecimiento de la diversidad y la complejidad de los sistemas ambientales .

La existencia de estructuras y propiedades de regulación. Un rasgo particular de los ecosistemas y los geosistemas, es la propiedad de autorregulación, o sea la homeostasis, que se lleva a cabo, por medio de las relaciones reversibles. La esencia de las conexiones en los sistemas ambientales que se establecen mediante la autorregulación, consiste en la tendencia a la preservación del status quo. Ello se debe, a que los geosistemas se subordinan al principio de Le Chatelier, en el que predominan los procesos que tratan de debilitar los resultados de los impactos externos, tratando así de conservar el equilibrio externo.

Los sistemas ambientales naturales, son sistemas abiertos, dinámicos, con una misma génesis, en el cual se sostiene el estado energético a un nivel lo más inferior posible, por medio del intercambio de los flujos de Energía, Materia e Información entre sus componentes, y con el entorno. La autorregulación es la vía principal de equilibrio. Son así sistemas autorregulados. Así, esta propiedad permite al sistema ambiental , recobrar gradualmente su estado original, después de haber experimentado una perturbación o impacto. Los mecanismos de regulación se ponen en acción, mediante un sistema de reguladores de relaciones reversibles que existen entre los componentes y elementos que conforman el sistema. Este es el único instrumento con ayuda del cual el sistema es capaz de contraponer las perturbaciones, garantizar la resiliencia y la estabilidad y evitar la degradación.(Svetlosanov, 1990 ).

Los mecanismos de regulación, son las estructuras y los procesos en el sistema ambiental, que de manera estable soportan su integridad interior y su existencia en el entorno externo, mediante el equilibrio que se establece a través del intercambio de energía y materia entre las partes del sistema , y entre el sistema con su entorno. Se dividen los mecanismos de regulación en dos categorías: los de endoregulación, dirigidos a sostener los procesos internos en el paisaje, y de exoregulación, dirigidos a sostener el equilibrio del paisaje con su entorno.

Son sistemas abiertos, compuestos por muchas partes interrelacionadas, lo cual determina su complejidad. Su comportamiento puede ser definido por una cadena temporal lineal de eventos, incluyendo las interrelaciones entre algunas o todas las partes, y por mecanismos de retroalimentación (feedback) que puede modificar la secuencia de las acciones, y también es sujeto a acciones no programadas y a comportamientos que reflejan cautela en relación con riesgos potenciales. A los sistemas ambientales le es inherente la diversidad, tanto de las partes constituyentes de cada uno de los sistemas, como la diversidad en las interrelaciones entre las diferentes categorías de sistemas ambientales. Se puede hablar así, de biodiversidad, geodiversidad, diversidad socio-ambiental, ambiental-cultural etc. A ellos son propios estructuras casuales definidas por la red de interconectada de cadenas de causa-efecto. Los efectos de dichas interrelaciones no son aditivos, sino sinérgicos, o sea, cumulativos Se someten a las interrelaciones espaciales entre sistemas de una misma categoría y de diferentes categorías. Experimentan así el impacto de los cambios que se producen en territorios espacialmente alejados.

Como sistemas complejos, los procesos que ocurren en los sistemas ambientales tiene un carácter entrópico. Ello significa que los sistemas ambientales se someten a las leyes de la Termodinámica. Las leyes de las Termodinámica afirman, que la energía contenida en los materiales o fuerzas motrices, no se destruye por el uso (primer principio de la Termodinámica), sino que se degrada y se dispersa (Segundo Principio). Ello determina la existencia de la entropía, la cual es la medida del desorden. Debido a la entropía, el universo se está volviendo continuamente más desordenado y su energía y su materia están

menos disponibles para el uso. Estar sujetos a la incidencia de la neguen entropía: Ello hace que los sistemas ambientales estén capacitados a reaccionar

a dichos impactos, de acuerdo a dos tendencias: la tendencia a la irreversibilidad

de acuerdo a las leyes de la termodinámica, en el sentido de pérdida de entropía

y a la transformación y destrucción de la estructura del sistema; y la tendencia a

la estabilidad y a la auto conservación del sistema por medio de la regulación de los procesos y cambios provocados por los impactos. Es este un procedimiento

de ensayo - error, que se lleva a cabo en un tiempo suficiente para De tal manera están sujetos a la incidencia de la neguen entropía: Ello hace que los sistemas ambientales estén capacitados a reaccionar a dichos impactos, de acuerdo a dos tendencias: la tendencia a la irreversibilidad de acuerdo a las leyes de la termodinámica, en el sentido de pérdida de entropía y a la transformación y destrucción de la estructura del sistema; y la tendencia a la estabilidad y a la auto conservación del sistema por medio de la regulación de los procesos y cambios provocados por los impactos. Es este un procedimiento de ensayo - error, que se lleva a cabo en un tiempo suficiente para que alcance a una acción reguladora y que es determinada por la sintropía (entropía negativa o neguentropía), que es una medida de orden en el sentido de sofisticación y diferenciación. (Dürr,1999) Así, la entropía de los sistemas ambientales naturales define los límites y las restricciones naturales a las actividades humanas, en la medida en que una naturaleza finita no puede soportar un proceso infinito de expansión de la economía y de las acciones humanas. La naturaleza compensa la entropía con la neguentropía, que constituyen los proceso de organización que compensan la desorganización de la materia. La presencia de la vida en los sistemas ambientales, significa que está presente una tendencia para la organización, para la complejidad creciente, o sea para la neguenentropía. El sistema ambiental natural según Morin, es el co organizador

y el co programador del sistema vivo que se integra en los diferentes niveles de los sistemas ambientales.

La naturaleza así, es una totalidad compleja. El orden y el desorden se alimentan mutuamente, e inter penetran. El orden se alimenta del desorden para establecer su propia organización, si agotar por completo al sistema. Así el sistema complejo, según Morin, es capaz de regenerar, de reconstruir, de reproducir los elementos que se degradan, auto reparándose, y pudiendo funcionar a pesar de que exista una avería o desperfecto local. De tal manera, la complejidad de los sistemas ambientales, representa la existencia de formas más elevadas de organización, y también de auto organización, que al mismo tiempo lleva al aumento del grado de incertidumbre y de desorden.

Es esta justamente la forma informacional de interacción en los sistemas ambientales, que se caracterizan por diversas funciones informacionales de auto conservación sistémica:

entre ellos la auto organización, el autosostenimiento, la autorregulación, y la auto reproducción.

La naturaleza nos enseña que sólo el ordenamiento dinámico establecido mediante la auto organización, basada en el principio de ensayo y error, y que necesita de un tiempo suficiente para llevar a cabo dicho procedimiento, puede alcanzar el alto grado de flexibilidad y adaptabilidad necesario. Esa auto organización se manifiesta mediante el semi equilibrio dinámico de la tierra, en el que la entropía se compensa por la neguen entropía mediante mecanismos de auto regulación. Ello es lo que garantiza la estabilidad y la productividad de los sistemas ambiéntales (Dürr, 1999)

Los sistemas complejos pueden ser de dos tipos:

- Los sistemas conservativos en los que los cambios que ocurren son reversibles, ignorando el paso del tiempo. En estos sistemas la entropía se conserva

- Los sistemas disipativos en los que lo que ocurre son procesos irreversibles resultado de una evolución temporal. Esos sistemas sujetos a procesos disipativos, conducen a una producción positiva de entropía. Con ausencia de perturbaciones, los sistemas disipativos permanecen en situación de equilibrio, pero, si alguna perturbación se impone al sistema, el evoluye en dirección a un cierto atractor, o sea, todo pasa como si el sistema tendiese a evolucionar para una determinada dirección preferencial. Se puede decir, que el mundo disipativo dispone de una estabilidad que posibilita la aparición de delicados procesos de compensación, que permiten reestablecer a través de una cierta evolución, la estabilidad del sistema, como ocurre con los sistemas biológicos y los sociales. El problema que se plantea es saber cuales son los mecanismos que rigen la evolución de esos sistemas, y que situaciones pueden llevar a los sistemas a un estado estacionario o determinar un comportamiento cualitativamente nuevo.

En mecánica, el equilibrio se presenta como un estado particular donde la velocidad y la aceleración de los puntos materiales son igual a cero, permaneciendo el sistema en reposo. En sistemas donde se produce constantemente el intercambio de materia con el medio, el equilibrio no es posible. El equilibrio en termodinámica se presenta como un estado estacionario, mantenido por propiedades colectivas que caracterizan al sistema. Son sistemas estables, aquellos que al situarse próximo al equilibrio, al ser perturbados responden estableciendo su condición inicial.

Los sistemas ambientales, las regiones geográficas, los ecosistemas, las áreas urbanas, son ejemplos de sistemas en permanente renovación y transformación, pero que se caracterizan por su estabilidad durante un cierto período de tiempo. Esos sistemas sufren procesos disipativos, producen entropía, pero permanecen con ciertas características, manteniendo un determinado orden, o sea manteniendo su identidad. Sin embargo, a partir de cierta intensidad de los procesos disipativos, el sistema sobre pasa un límite crítico, quedando inestable, o sea, a partir de una determinada intensidad de perturbación, se puede alterar el régimen de todo el sistema.

En los sistemas disipativos, a medida que es mayor el número de elementos en interacción,

En otro extremo, los sistemas

mayores son las posibilidades de inestabilidad del sistema.

suficientemente complejos estarían en un estado meta estable, siendo amenazados siempre por una categoría de eventos, fluctuaciones o inestabilidades que amenazan su potencial de integración (Prigogine, 1988).

Tener la posibilidad de auto organizarse: La auto organización, es el surgimiento de una organización estructural que ocurre dentro de los sistemas dinámicos disipativos no lineales. Es la capacidad del sistema de enfrentar las perturbaciones aleatorias del ambiente, debido a desorganizaciones seguidas de re organizaciones internas, absorbiendo, tolerando e integrando los errores, los ruidos o las fluctuaciones causadas por las perturbaciones. Un proceso de auto organización surge cuando una fluctuación en vez de desaparecer, aumenta dentro del sistema superando el nivel crítico de estabilidad, experimentando el sistema una profunda transformación, adoptando un funcionamiento completamente diferente.

Los productos de ese proceso, son las estructuras disipativas. En la auto organización lo que sucede es que los elementos manifiestan el máximo de su autonomía. Solo existe auto organización cuando existen elementos que no son necesariamente controlados por una autoridad central. Puede haber un elemento central en el punto de partida del proceso, pero que con el desarrollo del proceso se convierte en un elemento mas entre los otros, donde no existe una relación de dominio, sino de colaboración.

El proceso de auto organización se caracteriza por una endogenización creciente, o sea, a medida que el proceso avanza, se acentúa la distinción entre lo de dentro y lo de afuera y el proceso es cada vez más responsable de su propio acontecer. La idea de la auto organización se basa en la idea del atractor, que no está dado de ante mano, sino que se forja en el curso del propio embate, surgiendo de una posibilidad cada vez mayor de cristalizar una situación, una forma o una estructura en un cierto sentido.

El proceso de auto organización es intermediario entre dos categorías de proceso. Por una parte un proceso endógeno, donde todo ocurre en relación con las condiciones iniciales y donde no existe influencia del medio externo, ni atractor. Por otra parte, un proceso que

Estos tienen un atractor pre determinado. La

constitución eventual del atractor se da de manera progresiva a través de flujos y reflujos

sigue una línea contenida en su inicio

De tal manera los sistemas ambientales, no son constantes, sino dinámicamente variables. Ello es debido a la dinámica interna y a la tendencia de adaptación a las perturbaciones. Están así, llenos de colchones de seguridad, que los arma de una amplia variedad de mecanismos de defensa contra las perturbaciones. Los sistemas dinámicos distantes del equilibrio, se caracterizan por su extrema sensibilidad a las pequeñas fluctuaciones y perturbaciones. Esa sensibilidad puede ser utilizada para controlar el caos. Las intervenciones en el comportamiento del sistema se pueden considerar como una aplicación de fluctuaciones o ruido. Así se puede inducir la modificación del comportamiento macroscópico del sistema mediante la introducción de un determinado aporte de energía que crea espontáneamente una reorganización del sistema. En ese caso

se habla de hetero organización que consiste en que las fuerzas que pueden propiciar el surgimiento de una nueva organización, en patrones de actividad cooperativa, que no son externas, sino que hacen parte del proceso.

Tienen una dimensión histórica, y son el resultado de un largo proceso evolutivo, que refleja las características genéticas del pasado. El concepto de proceso supone el paso del tiempo; es el flujo caracterizado por una sucesión de estados o de cambios de un sistema en permanente transformación y evolución. Son cambios organizacionales, o sea cambios funcionales y estructurales. Cuando se habla de modificar el proceso, es necesario efectuar una modificación en la estructura. La estructura de un sistema es el conjunto articulado de reglas, de relaciones entre los elementos del sistema.

Para actuar en una cuestión con un cierto grado de complejidad es necesario identificar por una parte, las fuerzas de influencia, la motivación o la catalización, y por el otro lado, el conjunto de reglas y relaciones que sustentan los procesos de degradación. Se trata de combatir ese proceso no con acciones aisladas, sino a través de la secuencia planificada de acciones encadenadas que resulten en el establecimiento de otro proceso que se contra ponga al anterior y permita la sustentación de una situación en un determinado nivel de estabilidad.

La evolución de los sistemas no se da en una forma aleatoria, sino que sigue determinadas leyes o formas de comportamiento, que permiten establecer la dinámica del sistema constituida por ciclos de transformación, auto organización, disipación y nuevamente auto organización. El proceso de evolución se puede caracterizar por la secuencia de estados de equilibrio y de desequilibrio, por la sucesión de organizaciones diferentes a lo largo de la transformación del sistema, debido a la acción de agentes internos y externos al sistema.

Por lo tanto, no se puede hablar de estados permanentemente estables, sino del mantenimiento de estados estacionarios que dependen de la intensidad de la producción de entropía interna del sistema, y de la capacidad del sistema para controlar las fluctuaciones impuestas por los flujos externos . Así a los sistemas ambientales le son propias estructuras casuales definidas por la red de interconectada de cadenas de causa-efecto. Los efectos de dichas interrelaciones no son aditivos, sino sinérgicos, o sea, cumulativos.

Otro rasgo característico de los sistemas ambientales naturales es la propiedad de la resiliencia, que se usa para designar el hecho de que los sistemas no son fijos, sino que se mueven en determinados límites. Los límites en que se mueve el sistema son los márgenes de la resiliencia. Así, como estructura global, los sistemas ambientales tienen una cierta movilidad dentro de un determinado flujo de condiciones ambientales. Ello significa, que se pueden cambiar las condiciones de humedad, temperatura o salinidad, y el sistema puede seguir reproduciéndose. Sin embargo, estas márgenes tienen un límite final y desafortunadamente los límites máximos son bastante abruptos. Por poco que se traspase el límite extremo, el sistema se derrumba y puede que no se vuelva a reconstruir o cambie radicalmente de características.

La homeostasis y la resiliencia de los sistemas ambientales corresponden con los mecanismos de autorregulación, regeneración y retroalimentación. Estos mecanismos reflejan los procesos de interrelación sinérgica en los paisajes. La resiliencia o tolerancia de los sistemas ambientales es la capacidad del sistema ambiental de soportar las oscilaciones de los impactos externos e internos, y de pasar de un área de estado estable a otro, conservando, bajo la acción de cierta perturbación, las relaciones estructurales internas, respondiendo a las tensiones y a las crisis, absorbiendo los cambios y fluctuando

en ciertos límites para volver a su estado original. En sí, refleja la capacidad del sistema, de absorber las señales externas, traspasándolas de un elemento a otro, por medio de la compensación de las relaciones, de los múltiples canales y del papel de filtro que

Así, un sistema que funciona normalmente con cambios de

precipitaciones de entre 100 a 500 milímetros, es más estable que el que funciona con una

amplitud de entre 200 y 300 milímetros.

condiciona la auto purificación

La resiliencia, refleja además la capacidad de retroalimentación de los geosistemas. Mediante los mecanismos de homeostasis y resiliencia, los sistemas tienden a resistir los cambios y a mantener la estabilidad, garantizando el funcionamiento de los mecanismos que garantizan las bases de aseguramiento vital de los sistemas ambientales .

En general, la estabilidad natural integral tiene tres formas de manifestación, en dependencia de la geoestructura parcial con la cual está asociada: la resistencia, la elasticidad y la plasticidad. La estabilidad integral natural se considera como el resultado integral del funcionamiento de los mecanismos de la regulación del sistema ambiental natural . En general, refleja la capacidad del sistema de volver a su estado de partida, bajo condiciones normales de tensión, y representa en sí la capacidad de autorregulación de un paisaje. El grado de estabilidad del sistema , debe considerarse, de tal manera, como la medida de su regulación.

La estabilidad es así, la capacidad del sistema ambiental de sustentar sus atributos. Refleja la capacidad del sistema de mantenerse funcionando, de cumplir ciertas funciones geoecológicas inherentes de su organización interna, de conservarse en un estado de equilibrio homeostático dinámico, y de trabajar con eficiencia, brindando cierto nivel de productividad. Se determina por el correspondiente invariante, o sea, la memoria estructural, siendo la forma del objeto que unifica a todos los estados en una misma dirección de desarrollo (Mamai, 1993). Es así, la capacidad de conservar la estructura en condiciones cambiantes del medio. Depende así, de las propiedades intrínsecas, las relaciones sinérgicas en el paisaje y la coherencia interna de los componentes. Así la estabilidad está garantizada por la interacción altamente sensible y compleja de todos los componentes del sistema.

La vía común de desarrollo, desde el nacimiento del sistema hasta el clímax, es el estado homeostático, que es el estado estable de los sistemas autorregulado, que se determina por la influencia recíproca entre el suelo, la vegetación y los restantes componentes del sistema, de acuerdo al esquema de las relaciones reversibles. La homeostasis, es el estado del equilibrio dinámico interno del sistema, que sostiene el reestablecimiento regular de su estructura, de la composición energético - substancial y la autorregulación funcional

permanente de sus componentes. (Golubev, 1999. O sea, la homeostasis, es la respuesta o necesidad de seguridad que tiene el sistema . Es aquella tendencia necesaria y presente en todos para garantizar su existencia, que determina su equilibrio.

El equilibrio, a su vez, es la situación física de los sistemas que debe garantizar su adecuado funcionamiento. La pérdida de homeóstasis, se lleva a cabo por carencia de retroalimentación en los sistemas (forma de comunicación de retorno proporcionado por la salida del sistema a su entrada ) o la falta de ingreso de insumos al sistema . Ello hace aumentar la tendencia al desgaste, o sea el aumento de entropía. (Torres, 1998).

Todos estos mecanismos de relaciones reversibles son la base para al autorregulación o auto - organización del sistema ambiental natural que en última instancia determina la integridad y las propiedades cualitativas del mismo , la permanencia o no de su estructura y de las funciones, y su existencia con el cambio de las condiciones externas. En síntesis, todo ello determina la independencia relativa de los sistemas ambientales naturales.

De tal manera, la autorregulación del sistema, puede considerarse como la capacidad homoestática del sistema ambiental. Un aspecto particular en el análisis de la autorregulación y la homeostasis del sistema, es cuando se analiza su comportamiento en relación con los impactos externos. (Gallopin, 1986, V.N.Solntsev,1997)

Así, los sistemas ambientales naturales raramente alcanzan situaciones de equilibrio. El equilibrio, por tanto no es una balanza, sino un péndulo. En cambio, la estructura de los sistemas ambientales en estado natural puede ser relativamente estable. La estabilidad, viene a ser la medida de la resiliencia de los sistemas naturales. Ello significa, que los diferentes elementos del sistema están balanceados y mutuamente se ayudan a mantener dentro de determinados límites e impiden que el sistema global se derrumbe, provocándose un colapso.

Presentan discontinuidades, límites y umbrales, por debajo de un valor crítico., sobre la base de los mecanismos de funcionamiento u auto-organización de los sistemas ambientales. Sin embargo, al sobrepasarse los umbrales, se pueden producir cambios repentinos y aceleración de procesos.

Los sistemas ambientales pueden cumplir funciones de diferente tipo. Desde el punto de vista de sus funciones ambientales, a los mismos son inherentes las siguientes:

-funciones de producción: cuando los recursos ambientales son usados como bienes de consumo final o intermediario. Por ejemplo, recursos minerales, agua para consumo humano, e irrigación. -funciones de soporte: cuando los recursos ambientales, crean condiciones para la vida y las actividades productivas. Por ejemplo, el agua y el aire, el suelo como hábitat natural, el suelo en las actividades agrícolas, y el agua como medio de transporte.

-funciones de regulación: cuando los recursos ambientales limpian, acomodan, filtran, neutralizan o absorben residuos o ruidos. Por ejemplo, agua para diluir, alejar o depurar los residuos.

Ello permitirá distinguir los sistemas ambientales estratégicos para la vida humana, al proveer bienes y servicios ambientales (aire, agua, energía, materias primas, equilibrio ecológico, prevención de riesgos, diversidad). Son además esenciales para: garantizar la calidad de vida de la población, la continuación de los procesos productivos, el equilibrio ambiental y la prevención de riesgos y procesos que degradan el medio ambiente. De tal manera, estos sistemas ambientales estratégicos, conforman la infraestructura natural, capital natural o sector pre-primario, que es la base de la economía de cualquier territorio.

Los sistemas ambientales siempre están influenciados por la relación dialéctica entre los fenómenos naturales y los fenómenos sociales.(Bifani,1982, 1997) Dicha interrelación se manifiesta mediante dos vías:

-La influencia y la determinación ambiental: que consisten en la forma en que se manifiestan las condiciones ambientales, las propiedades de los sistemas ambientales sobre el sistema social (la cultura, la organización social y la base económica). Ello significa que todo sistema social está afectado por las potencialidades, las restricciones y las limitantes de su entorno. -La capacidad de manejo y/o transformación del medio ambiente: que es la forma en que el sistema social controla e incide sobre el medio natural (los eco y los geosistemas). Dicha capacidad de manejo ambiental, depende del desarrollo científico y tecnológico, las características de la institucionalidad social, el carácter de los sistemas culturales, las costumbres, hábitos y la memoria histórica.

Se puede, de tal manera, hablar de que existen dos formas principales de interrelación entre los sistemas naturales y los sociales:

La adaptación del sistema social a las potencialidades y restricciones del entorno o medio natural. Ello indica una fuerte influencia de la determinación ambiental. La gestión y transformación de los sistemas ambientales naturales , por el sistema social, en función de sus objetivos, y sus capacidades científicas, técnicas y organizativas. Esta transformación de los sistemas ambientales naturales, puede distinguirse bajo tres formas:

- Una transformación sostenible, en la que se respetan y se usan de manera creativa las propiedades de los sistemas ambientales naturales, adaptándose la lógica productiva, a la lógica de funcionamiento de los sistemas naturales. - Un proceso de artificialización, del sistema natural, en la que para mantenerse la capacidad productiva y sus características de estabilidad y de resiliencia, se requiere de subsidios materiales y energéticos crecientes, que compensen sus pérdidas de diversidad y de sus alteraciones estructurales y dinámicas. - Un proceso de uso irracional, en el que se sobrepasan la capacidad de auto-organización y de funcionamiento del sistema natural y en la que éste se encuentra en una situación de

degradación y de pérdida de la capacidad productiva y de la imposibilidad de cumplir las funciones ambientales esenciales.

De tal manera, el sistema ambiental natural y sus recursos constituyen la base biofísica que posibilita el desarrollo de la sociedad y la formación de los sistemas ambientales humanos. Los elementos que componen el sistema ambiental natural, son al mismo tiempo los recursos y servicios que satisfacen las necesidades de la sociedad. La actividad social y económica sobre la Naturaleza, etapa determinada por la necesidad de obtener los bienes y servicios requeridos, conforme a un determinado nivel, modelo y estilo de desarrollo, una forma de vida, patrones culturales o exigencias imprevistas.

La forma en que las sociedades humanas transforman y usan sus sistemas ambientales naturales, resulta de la organización social adoptada y de su esquema de valores. Ello se refleja en la normatividad ambiental (que define las características necesarias) y en lo ambiental como principio ético ( que refleja las características deseables) Así, la racionalidad, o la irracionalidad, caracteriza la respuesta del hombre que se enfrenta con la necesidad de elegir entre diferentes alternativas. El proceso de Planificación y Gestión Ambiental, debe por lo tanto, tener en cuenta las características propias de los sistemas ambientales, para poder lograr una mayor integralidad y lograr de nuevo una sustentabilidad del desarrollo, mediante la incorporación de la sustentabilidad ambiental.

CAPITULO 3.- AMBIENTAL

FUNDAMENTOS Y PRINCIPIOS DE LA

PLANIFICACION

1.- Fundamentos estratégicos del proceso de planificación.

Los fundamentos estratégicos son el conjunto coherente de lineamientos de acción y de selección de medios instrumentales que deben garantizar el proceso de Planificación Ambiental. Se distinguen los siguientes (Méndez op.cit., Barragán, 1997):

a. La Planificación ambiental como necesidad social: En un proceso de planificación se pretende dar respuesta a las necesidades, carencias y aspiraciones humanas, y los satisfactores que deberán resolverlas, o sea las soluciones a las necesidades. Así el inventario de las necesidades debe ser el punto de partida de cualquier proceso de planificación. Ello incluye las necesidades existenciales del tener y el hacer en función de las necesidades esenciales del Ser y el Estar Las necesidades y los satisfactores interactúan para generar bienes y servicios. Todo ello constituye la demanda social. Un proceso de planificación deberá buscar satisfacer las necesidades humanas a través de satisfactores vinculados a la oferta ambiental. Ello significa que la Planificación Ambiental, deben surgir como una necesidad social, y deberá involucrar al Estado, como eje fundamental en la toma de decisiones y a las organizaciones sociales que deberán actuar en los diferentes niveles y ámbitos de planificación.(Méndez, op.cit.)

b. El carácter democrático de la Planificación Ambiental: Ello significa que la Planificación Ambiental, deberá consistir en un proceso dinámico y permanente de participación de la población, y de los agentes económicos y apolíticos involucrados mediante la confrontación y discusión de ideas y opiniones. De lo que se trata es de buscar un consenso entre los diferentes agentes y actores sobre los diferentes momentos de la Planificación Ambiental Ello constituye una necesidad axiológica del proyecto, siendo al mismo tiempo lo que le asegurar[a la viabilidad socio – política de su implementación.

c. La viabilidad administrativa: En el proceso de la Planificación Ambiental, el Estado constituye la institución aglutinadora y organizadora principal, al ser el exponente máximo del sistema socio – político. Es por eso fundamental conocer los motivos que mueven al Estado a entrar en un proceso de Planificación Ambiental, y las perspectivas de gobernabilidad y control estatal en un horizonte temporal o en diferentes escenarios. Ello permitirá comprender el estilo y la direccionalidad que el Estado pretende imprimir a los procesos de desarrollo. Será necesario conocer las posibles opciones que el país (teniendo en cuenta las diferentes fuerzas políticas) , adopta o podrá adoptar según dimensiones tales como formas de apropiación y ocupación, orientación del desarrollo económico y social participación política, diversidad cultural, autonomía regional, y capacidad de sustentación ecológica. De tal manera, para la Planificación Ambiental es fundamental saber lo que se quiere lograr, y hacia donde se quiere dirigir a la sociedad., o sea, la noción de propósito como eje de coherencia política.

d. Orientación de largo plazo: Se trata por lo tanto, de prever horizontes de planificación en un contexto de largo plazo, sobre una base prospectiva. Ello exige, no limitarse a determinados períodos y plazos políticos o electorales, sino pensar en términos tendenciales y de perspectiva. Sobre esa base, es fundamental articular las diferentes velocidades de evolución y desarrollo de los sistemas naturales, a las opciones de transformación y adaptación de los sistemas socio / ambientales. A partir de ahí es preciso articular los diferentes plazos de planificación (corto y mediano plazo) entendiéndolos como cortes temporales de la evolución de largo plazo.

e. El carácter propositivo: Tres elementos deben conformar las propuestas que sean realizadas por el equipo planificador: los productos, las salidas y los resultados finales. El producto es el informe final del proceso de planificación; la salida, son las sugerencias a los tomadores de decisiones sobre las opciones a escoger y sus posibles efectos y consecuencias, y los resultados finales son los juicios que la sociedad y los tomadores de decisiones tienen sobre el trabajo y la aplicación real del producto y las salidas. (Infante y Rojas, 1998). Estos elementos de proposición no deben concebirse como momentos completamente acabados. Se trata que deben ser llevados a un a retroalimentación permanente o en determinados plazos, para que su calidad sea adaptada a los cambios dialécticos que ocurren en espacio y tiempo.

f. La compatibilidad con la especificidad socio / cultural del territorio objeto de planificación: Tales elementos deben de tenerse en cuenta a la hora de analizar a los grupos sociales que viven en el territorio que es objeto de planificación y los actores y agentes económicos involucrados en la región (Infante y Rojas, 1998)

El significado: Son las razones sociales y culturales , los valores y la racionalidad mediante la cual actúa un determinado grupo social

La misión: Considerada como las metas, los deseos, las esperanzas, los propósitos, la dirección y los objetivos que persigue una comunidad o grupo social en un determinado momento y a diferentes plazos.

El poder: Constituido por la energía, los motivos, el espíritu, la capacidad, la voluntad y el ímpetu por el cual actúa un determinado grupo social

La estructura: Son las reglas, las políticas, a través de la cual actúa o está inserida un grupo social en su actuación.

Recursos: El capital, los recursos humanos, la información , las ideas, los equipamientos e infraestructura con los que actúa y acciona un determinado grupo social o los diferentes agentes económicos involucrados en el territorio.

La existencia: Aquello desde lo cual actúa el grupo social dado, o sea, su pasado, su historia, sus hábitos, sus creencias, sus habilidades, sus límites y sus posibilidades.

Ello significa que toda propuesta, debe tener en cuenta las vivencias y las razones de los grupos sociales y los actores económicos. Si las propuestas no concuerdan con los propósitos de los grupos involucrados, entonces las estrategias y políticas a ser diseñadas, deberán tener en cuenta las posibles tensiones para poder poner en vías de hechos las propuestas que realice el equipo planificador.

2.-Principios metodológicos generales de la Planificación Ambiental :

La Planificación Ambiental, debe observar determinados principios que lson inherentes a cualquier tipo o variante de planificación, pero al mismo tiempo, debe cumplir una serie de principios relacionados específicamente al medio ambiente como objeto de planificación. De tal manera, los principios generales de la Planificación Ambiental, son los siguientes:

a.- Concepción adaptativa: Basado en el análisis de la totalidad ambiental como sistema complejo, este principio estratégico consiste en concebir lo ambiental como que se encuentra en condiciones de permanente incertidumbre, variabilidad dinámica y resiliencia. El uso de un enfoque específico de instrumentos y métodos para estudiar la totalidad de los sistemas ambientales, permitirá mover al sistema hacia modos suficientemente amplios de comportamiento deseables, dejando a que el propio sistema realice sus ajustes posteriores. Ello conduce a aumentar de tal manera, la capacidad de respuesta hacia nuevas situaciones. De esta manera, se evita la rigidez, y permite basarse en las interrelaciones dinámicas, para la búsqueda de la harmonización entre procesos objetivos que ocurren en los sistemas ambientales, y las prioridades económicas, sociales y ambientales. De tal manera, el tratamiento multidimensional abierto y adaptativo es el fundamento para tener en cuenta la complejidad, la incertidumbre y los efectos de la retroalimentación. Se trata de pensar en múltiples opciones que busquen la combinación y la variedad. Ello significará aceptar que la lógica de la Planificación Ambiental, no necesariamente tendrá que ser la lógica del equilibrio. Así, la Planificación deberá pretender el control, la gestión y manejo de los desequilibrios, por lo que habrá que conocer las causas que los originan, y las fuerzas que los alimentan. Los desajustes y desequilibrios se dan en dos contextos: uno, debido a la ausencia de reacciones inmediatas del sistema para eliminar los desajustes, lo que determina una trayectoria discontinua; y otra, por las contradicciones entre el funcionamiento de la estructura real, y el de la imagen deseada.

b.-La integralidad de la Planificación: Si el objetivo de la Planificación es la transformación de los sistemas ambientales y su desarrollo, entonces, ésta debe ser integral y tener un carácter sistémico. La Planificación integral, supera la concepción tradicional basada exclusivamente en la programación y manejo de unas pocas variables económicas. Se pueden distinguir, los siguientes tipos de integración en el proceso de Planificación (Lopes de Souza,1992):

Integración entre la Sociedad y la Naturaleza: concibiendo al hombre como un ser social, y al mismo tiempo, a la sociedad con una base natural, que es humanizada a través del trabajo y culturalmente apropiada por el imaginario social.

La integración entre los diversos niveles de escala: que incluyen la escala local, regional, nacional y global.

La integración entre las dimensiones de los procesos sociales, que se manifiestan en todos los sistemas ambientales: implica, tener en cuenta, la base espacial en que se desarrolla la sociedad, y en la que se reflejan las dimensiones constituyentes de los procesos sociales, que son las estructuras económicas, el contexto psíquico-cultural, las condiciones políticas.

La integración entre lo rural y lo urbano, los sistemas en estado natural o cuasi- natural y aquellos artificializados o en diferente grado de modificación o transformación antropogénica.

A la integración entre el planificador y los sujetos-objetos de la Planificación, lo cual se dirige al enriquecimiento mutuo entre el saber científico-técnico y los condicionantes psíquico-sociales de planificación

c.-La temporalidad de la planificación: El tener en cuenta que la integración y condicionamiento temporal, o sea, los diferentes plazos temporales, es un criterio fundamental en la toma de decisiones y la búsqueda de una solidaridad intergeneracional, permite distinguir, los siguientes niveles de Planificación:

Estratégico: dirigido a la toma de decisiones sobre las orientación principal a largo plazo, en cuanto, en lo fundamental, a la localización de recursos para el logro de una determinada image3n objetivo

Político: la selección de las políticas que llevarán a la toma de decisiones en el contexto de la estrategia principal.

Táctico: referida a la implementación de proyectos para la implementación de las políticas seleccionadas, fundamentalmente a mediano plazo.

Operativo: que son las actividades de la Planificación que se realizan día a día, cotidianamente, consistente en la implementación de acciones, a través de planes y programas a corto plazo. Esta integración temporal, exigirá, por lo tanto del análisis del pasado, el presente y el futuro de forma articulada.

d.-La planificación y la gestión como un proceso de materialización de acciones: El proceso de materialización de acciones, para objetivar el proceso de planificación a través de la gestión, debe tener un carácter gradual. Ello significa, el paso por diversas fases que se expanden sucesivamente en términos de concreción, a medida que se pasa de los valores y expectativas del tejido social a las intervenciones. Dicho proceso puede ser visualizado, en forma de flujo bajo la forma de una pirámide, en la cual, todas las fases afectan a las restantes. El proceso de materialización, incluye las siguientes acciones o fases:

la identificación de los valores sociales, que corresponden con los deseos y las motivaciones básicas que gobiernan el comportamiento humano.

las metas : frecuentemente los valores sociales se traducen en metas implícitas, que orientan concientemente o no la acción social. Las metas, son así declaraciones genéricas que relacionan los valores sociales con el medio ambiente. Son metas, por ejemplo, el crecimiento económico, la seguridad nacional, la equidad social, la protección o sostenibilidad ambiental.

Los objetivos, se subordinan a las metas y se refieren a las características del mundo físico. Es posible así, formular una jerarquía de objetivos. Así, la meta de crecimiento económico, puede dar lugar a los objetivos de estimulo a la industria, a la agricultura y a los servicios. El objetivo de estimular a la agricultura, puede dar lugar al desarrollo de la irrigación o a la investigación agrícola, como objetivos de segundo orden más específico.

Los indicadores: permiten la cuantificación de los objetivos de tal manera que se pueda identificar su logro u obtención. Por ejemplo, un indicador, sería la cantidad de hectáreas considerada ideal para el desarrollo de la agricultura de irriguación.

Las políticas: establecen los principios y directrices para lograr el objetivo general del área objeto de la planificación. Por ejemplo, una política de irrigación, establecerá los principios doctrinarios para lograr el cumplimiento del objetivo de desarrollar el área de irrigación.

Los planes: constituyen la concretización de las políticas, o sea, de los cursos de acción, y la identificación de las acciones que a lo largo del periodo de intervención llevarán al sistema ambiental al escenario establecido en las metas.

Los proyectos de ejecución: detallan técnicamente los planes y orientan la intervención, constituyendo el paso final de la materialización de las acciones.

Para cada región o territorio, se podrá elaborar una pirámide, donde se materialicen las acciones, bajo la forma de un árbol u organigrama.

e.- La sostenibilidad: si se acepta a la Planificación como un instrumento capaz de orientar al desarrollo por cauces de la sostenibilidad, o sea, tratándose de racionalizar el propio proceso de desarrollo, es necesario pasar entonces a un enfoque en el cual pueda operacionalizarse la sostenibilidad. Hay dos formas de operacionalización:

como principio geoecológico, lo cual se analizará posteriormente

a través del cálculo de la interrelación entre los diferentes tipos de capital, o sea como principio general, lo cual se analizará a continuación. Si se define al capital como el conjunto de bienes que proporcionan beneficios a los individuos o a la sociedad a lo largo del tiempo, se puede hablar así de tres categorías de capital:

Capital físico y económico: que incluye los objetos, las infraestructuras y el financiamiento.

Capital socio-cultural: que incluye el conocimiento, las destrezas, las relaciones entre las personas, la organización, la conciencia.

Capital natural: que incluye los recursos naturales renovables, cuasi-renovables y no renovables; los servicios ambientales y el funcionamiento y estructura de los sistemas ambientales naturales. De acuerdo a la interrelación de esos tres tipos de capital, se puede hablar de la existencia de tres grados o categorías de sostenibilidad:

La sostenibilidad débil: Considera que la sustitución del capital físico o humano por capital natural es relativamente fácil, dado que su respectiva contribución potencial al bienestar es equivalente. De ello, se deduce que lo que debe conservarse no es el valor de un bien determinado, sino más bien su agregado de riqueza. Asó, la pérdida de capital natural no es importante siempre y cuando aumente la riqueza en forma de capital físico o capital humano. Si estos aumentos alcanzan la magnitud apropiada, según esta forma de pensamiento, será posible el Desarrollo Sostenible. Esta concepción acepta así, en aras del desarrollo, el uso o artificialización de los sistemas ambientales. Se llega incluso a aceptar el sacrificio del capital natural, entendiendo la sostenibilidad como la maximización en el tiempo, de los flujos productivos.

La sostenibilidad fuerte: considera que la capacidad receptiva del medio ambiente y la oferta de diversidad (bio, geo y socio diversidad) son características fundamentales para las que no existen auténticos sustitutos, siendo la esencia de los sistemas de sustento vital. Tiene en cuenta además, la incertidumbre en cuanto al modo de funcionamiento de los sistemas ambientales naturales y la irreversibilidad, que implica la imposibilidad de recrear los activos naturales una vez perdidos. Surge así, la regla del “capital natural constante”, que implica un mecanismo de transferencia en la que cada generación transfiere al menos tanto capital como el que heredó. Dicho en otras palabras, aquí se privilegia el no uso, o el uso sostenible. La sostenibilidad sensata : plantea que es necesario mantener el capital total constante, cuidando de nunca reducir el capital natural más allá de sus niveles críticos, ya que al rebasarlos se provocarían pérdidas irreversibles o sucederían eventos catastróficos. Se considera así justificable, conservar el capital natural para ello, y con el fin de lograr el Desarrollo Sostenible. Para garantizar la incorporación de la sostenibilidad al proceso de desarrollo se deberán cumplir los siguientes requisitos:

- Utilizar los recursos y servicios ambientales por debajo de la capacidad de renovación de los sistemas ambientales. O sea, el recurso ambiental que se explota deberá mantenerse o renovarse al menos a la misma velocidad en comparación con la tasa de uso del mismo.

- Distribuir las actividades en el territorio de acuerdo a su potencial. Ello significa, que cada parte del territorio debe ser usada de acuerdo a su potencial, vocación o aptitud.

- Practicar actividades de tal manera que el impacto (o sea las acciones) sean menor en relación con la capacidad de soporte o de caraga del sistema ambiental, lo cual implicaría reducir al mínimo el deterioro. Ello significaría también, que la emisión de contaminantes sea inferior a la capacidad de asimilación.

Estos requisitos constituyen medidas operativas, que pueden utilizarse como elementos rectores de un proceso de diseño, y como indicador en una auditoria o monitoreo del uso y la ocupación del territorio, o de cualquier entidad. Así, la sostenibilidad sensata, estará dirigida a establecer los patrones de uso sostenible o no uso (conservación estricta)

Planificar, en un proceso dirigido hacia la sostenibilidad, implicaría entonces, qué nivel de sostenibilidad se estará hablando, sobre la base de qué correlaciones entre los diversos tipos de capital. Será, por lo tanto, un elemento fundamental en el proceso de Planificación Ambiental, identificar, caracterizar y medir el capital natural.

f) El valor en el proceso de Planificación Ambiental : La valoración de los recursos y servicios ambientales, es una etapa importante y compleja de la cuantificación del capital natural. En relación con el proceso de valoración, debe destacarse lo siguiente:

cualquier valoración es multidimensional, lo que se apoya en la noción, desde múltiples dimensiones, o sea, el valor biológico, el intrínseco, el cultural etc. Ello se debe, a que el valor se reconoce desde el ser, el acto de la valoración tiene un carácter subjetivo, encontrándose no similitudes exactas entre las diversas categorías de valor, y entyre

valor, costo, beneficio y precio. Se pueden, además considerar diversas teorías sobre el valor. Así, la teoría del valor-trabajo, elaborada por el pensamiento marxista, parte del postulado ético de que el valor de cambio debe reflejar el valor de uso; la teoría de valor-utilidad, va dirigida antes que todo, a explicar el proceso de formación de los precios. Se puede, así, hablar al menos de las siguientes categorías de valor del capital natural:

Valor biológico: que consiste en la perfección adaptativa, la calidad y la cantidad de la vida. Valor intrínseco: es la aptitud o vocación que el sistema ambiental tiene para determinado tipo de uso, en calidad de potencial. Valor cultural: es el valor que un grupo social le atribuye a determinado sistema ambiental. Valor económico: es la suma de los diferentes valores que la sociedad expresa de acuerdo a las siguientes clases:

Valor de uso: es el valor derivado del uso del medio ambiente como recurso para promover el bienestar de la sociedad. O sea, expresa, la utilidad. El valor de cambio expresa un hecho valorado para una operación de intercambio con otros bienes. Se habla así, de valor de uso directo o real, que comprende todos aquellos beneficios que obtienen los consumidores que hacen un uso real del medio. Por ejemplo, en el caso del bosque, son los valores de los productos forestales madereros y no madereros, la recreación y el turismo, las especies, los hongos, etc El valor de uso indirecto o valores funcionales, expresa la valoración de las funciones que desempeñan los recursos naturales y los sistemas naturales. Por ejemplo, en el caso del bosque, la protección del suelo, la regulación de la cuenca, la captura de carbono etc. El valor de uso, se torna económico, cuando se convierten en bienes escasos para la actividad vital o productiva. Valor de opción de uso: es el valor derivado del uso potencial del medio ambiente para promover el bienestar de la sociedad. O sea, se expresa, mediante la cantidad de usuarios potenciales del medio ambiente que estarían dispuestos a pagar por conservar los recursos para un uso futuro. Establece la decisión de preservar un bien, debido al desconocimiento de su valor de uso, que en el futuro pudiera ser muy importante. Se trata, por lo tanto, de un aspecto de la cuestión trans generacional. Por ejemplo: el valor de opción por productos farmaceuticos que serían utilizados eventualmente en el futuro. Valor de existencia: es el valor establecido por la sociedad, por la simple existencia de un bien ambiental. Se basa, por lo tanto, en la situación de no uso del recurso. Se expresa por la cantidad que la generación actual estaría deseando pagar por preservar un recurso natural, aunque ella no planee usar sus servicios. Por ejemplo, los individuos que pagan por proteger las ballenas azules, aunque ellos no esperan ver ninguna de ellas.

La valoración de los recursos y servicios ambientales, se torna una tarea en extremo compleja. Hay bienes con valores que no pueden ser automáticamente cuantificados a través de precios de mercado, o que presentan inconsistencias en sus valoraciones económicas. Ello se refiere, no sólo al capital natural, sino también al capital social, en

particular a los problemas de la equidad, los recursos culturales etc. En muchos casos se utiliza la noción de costo ecológico que representa el daño, que sobre los valores del media ambiente tiene una determinada acción.

Al mismo tiempo, se define el beneficio ambiental, como el valor de cualquier mejoramiento en las características de los sistemas ambientales. Sin embargo, ya que es muy difícil establecer el punto de máxima eficiencia entre el uso del medio ambiente y su protección (o fijación del capital natural), mediante el método del análisis de costo- beneficio, se han establecido una serie de métodos para tratar de superar las dificultades de las valoraciones monetarias. Lo que debe quedar claro para el proceso de planificación, es que, cualquier acción que se emprenda sobre los sistemas ambientales es una acción de aprovechamiento o no de su valor, y por lo tanto, el proceso de valoración debe estar presente en el proceso de Planificación Ambiental como un elemento decisivo a la hora de la selección de escenarios y la toma de decisiones.

Un sistema ambiental, tiene así valor de acuerdo a los siguientes aspectos:

Como sistema de recursos: contiene recursos naturales o ambientales, que son aquellos que ofrecen un producto tangible para su uso o consumo, ya sea en su forma natural, o a través de un proceso de transformación; y los servicios ambientales que son aquellos que ofrecen las condiciones para su existencia. Como fondo genético: al constituir la base para la futura evolución y sostenimiento de la vida y la existencia en todas sus formas. Como espacio físico, para la realización de las diferentes actividades sociales y económicas. Como reguladores de todas las funciones ecológicas y ambientales Como hábitat, para la realización de la actividad vital de todos los seres vivos. Como fuente para el desarrollo cultural, incluyendo las actividades sensoriales, y las diversas expresiones de la subjetividad social.

El valor diferenciado de los sistemas naturales ambientales, se expresa mediante su Valor Ambiental Neto (VAN), que se puede formular de la siguiente manera:

VAN = Bd + Ba - Cd -Capm - Cm

donde:

 

VAN:

Valor Ambiental Neto

Bd

:

Beneficios directos actualizados

Ba

:

Beneficios indirectos actualizados

Cd

:

Costos directos actualizados

Capm:

Costos ambientales post-medidas actualizados

Cm:

Costos de mitigación actualizados.

Precisamente, es el valor ambiental de los sistemas naturales, el punto de partida de su proceso de ocupación, posesión y apropiación. La valoración de la Naturaleza por los actores económicos y los agentes sociales, depende, no sólo de los tipos de valor, sino de otros muchos factores (acceso, mercado, poder, capital, tecnología). Sin embargo, el proceso de apropiación viene dado por el carácter de la apropiación de los beneficios y los costos en el proceso de su explotación y de la movilización de los recursos.

Todo ello implica, que el propio proceso de valoración ambiental, está inserto en la dinámica del tejido social, en la propia estructura de la sociedad. Los derechos de propiedad, que se definen como resultado de las estrategias de poder, y la relación de fuerzas entre los agentes económicos y los actores sociales, son elementos decisivos en la apropiación de los sistemas naturales. Aunque, la Planificación Ambiental no se ocupa, o sea no tiene como objeto de análisis lo sistemas ambientales sociales, en los cuales estos elementos tienen un papel decisivo, no puede obviar la presencia del proceso de ocupación y apropiación de la Naturaleza, como un elemento decisivo en el uso que se hace o se pretende hacer de la misma.

Justamente, esta cuestión del valor es, en no pocos casos, la fuente de conflictos ambientales que comprometen el proceso de Planificación. S puede hablar de tres clases de conflictos ambientales (González y Galindo, 1999):

-entre las alternativas -entre los grupos sociales -entre las generaciones.

g.-Participación democrática: Si concebimos al proceso de Planificación, desde una visión activa, en la que sus posibles resultados deberán incidir en la vida de diferentes agentes económicos y actores sociales, y en la que se analizan diferentes alternativas e imágenes- objetivos, poniéndose en juego la puesta en acción de diferentes valores ambientales, está claro, que se exige tener en cuenta la participación de la población. Por participación se define la capacidad que tiene el ciudadano común, y los grupos sociales, para involucrarse e incidir en los procesos de toma de decisiones (Dilla et.al.,1994). Concebir a la Planificación Ambiental, como un proceso participativo y democrático implicaría garantizar que la población involucrada toma parte directamente en la concertación, y la decisión sobre el uso de la Naturaleza, y también en el control, la vigilancia, la fiscalización, o sea en todos los momentos de la Gestión Ambiental.

El proceso de toma de decisiones, a partir del proceso de Planificación y del logro de determinadas imágenes-objetivos o metas correspondientes a un determinado modelo o estilo de desarrollo, se lleva a cabo mediante 4 niveles de la negociación social, que son los siguientes:

Negociación jurídica: que se lleva a cabo mediante instrumentos jurídicos (leyes, decretos, reglamentos de uso, disposiciones legislativas, normas etc.) y que es ejecutada por los órganos legislativos (asambleas municipales, provinciales y nacional del Poder Popular). Negociación política representativa o administrativa: que son las decisiones tomadas por los órganos ejecutivos, político-administrativos mediante decretos, decisiones, resoluciones etc.

Negociación política directa: que es la que se lleva a cabo en las audiencias, reuniones con la población, reunión con actores sociales y que se manifiesta en criterios para ser discutidos y tomados en cuenta en las restantes formas de negociación. Esta es la vía fundamental, mediante la cual, la población puede participar en el proceso de toma de decisiones. Negociación económica: en la que el precio y el mercado tienen el papel determinante. El precio es la expresión de valor en este caso, y el dinero, el instrumento de transacción. Se sabe, que muchas veces el mercado no tiene condiciones para tener en cuenta la eficiencia social y ambiental, y los aspectos temporales de mediano y largo plazo. Por lo tanto, es conveniente, que todas las partes que están influenciadas por las acciones a tomar, estén presentes en la negociación económica. Ello obliga aún más a tener en cuenta la participación.

En la Planificación y la gestión Ambiental, se pueden determinar los siguientes niveles de participación de la población (Leao, 1995):

El conocimiento, que implica tres momentos fundamentales:

Información a la población sobre las características del trabajo a realizar y las probables acciones a ser ejecutadas y las alternativas posibles.

La comunicación, que implica el diálogo y la confrontación de saberes científico y popular, y que se dirige a recoger, por parte del equipo investigador, las informaciones y conocimientos que la población tiene sobre los sistemas ambientales.

La educación, además del aprendizaje mútuo, implica el diseño y la ejecución de programas de educación y capacitación ambiental, dirigidos a elevar la cultura ambiental de la población de la población, en su triple expresión de saberes, ética y capacidad de gestión, para que pueda, de manera real, articularse en el proceso de Planificación y Gestión Ambiental.

La negociación propiamente dicha, que consta de 4 momentos :

Consultas a la población:

alternativas posibles.

sobre las propiedades de los sistemas y sobre las

Concertación: que es el intercambio de puntos de vista por parte de las diferentes partes involucradas en el proceso de planificación.

Contestación: que es la oposición a determinadas decisiones, la discusión y propuesta de soluciones alternativas.

El acuerdo: que es el acatamiento a las decisiones ya negociadas

La decisión y la gestión: formada por dos momentos:

La participación en las decisiones: a nivel administrativo y económico, mediante los diferentes mecanismos de negociación.

La co-gestión: que significa la participación directa de los involucrados en la administración de los recursos, y en la evaluación de las decisiones tomadas.

De tal manera, la participación de la población en la Planificación y la Gestión Ambiental, tiene una importancia significativa, tanto desde el punto de vista informativo, educativo, decisional y gerencial. Si no se garantiza la participación en la toma de decisiones, dudosamente se podrá lograr la incorporación de la sostenibilidad al proceso de desarrollo. En efecto, ello se debe a que en esencia para el proceso de Planificación son fundamentales:

La definición, a través de las normas, de las decisiones administrativas y políticas de lo que es necesario incorporar. Las características deseables, que están a expensas de los principios éticos, de las expectativas, deseos y voluntades de la población. Si no se involucra a la población en el proceso de Planificación de manera real, difícilmente se podrá lograr la imagen-objetivo que se pretende implementar. Se obtendrá así, sin la participación, una planificación autoritaria, tecnicista y racionalista, guiada por lógicas reduccionistas

3.-Principios geoecológicos de la Planificación Ambiental:

Junto con los principios generales de la Planificación, se han establecido los principios geoecológicos de la Planificación Ambiental (Aleksandrova y Preobrazhenskii, 1987). Dichos principios se basan en las propiedades de los sistemas ambientales naturales (ecosistemas y geosistemas) como objetos de la Planificación Ambiental. Dichos principios, son los siguientes:

a) Principio de diseño integrativo y optimización: El propósito de la observancia de este principio, es satisfacer de la manera más completa posible la satisfacción de las necesidades de la sociedad, con efectos negativos mínimos del impacto humano sobre los sistemas naturales.

La observancia de este principio, se basa en la búsqueda de los caminos de optimización, que incluyen la determinación de los objetivos de la utilización del territorio, o del objeto, el cálculo del tiempo de regeneración de los recursos utilizados, la evaluación de las posibles alternativas o escenarios de Planificación, el esclarecimiento de los limitantes naturales, socio económicos y culturales, el análisis de las posibles consecuencias que puedan existir en todas las esferas de la vida social.

La necesidad de implementar este principio, viene dada porque los sistemas ambientales, como sistemas espacio-temporales, complejos y abiertos, son formaciones integrales, sistemáticamente organizadas, y que se interconectan con otros sistemas vecinos. Ello condiciona la necesidad de combinar diferentes regímenes de uso, y dedicar algunas de sus partes a garantizar el funcionamiento del sistema en su conjunto.

Hay que tener en cuenta la interrelación mutua entre los elementos naturales, y los objetos socio-económicos, la infraestructura, y la tecnología. Es fundamental al planificar, tener en cuenta todos los elementos en conjunto, como un sistema, y en su interrelación. Deberán

tenerse en cuenta enfoques, tanto sectoriales como territoriales integrados, y además los diferentes instrumentos de política y gestión ambiental: jurídicos, económicos, sociales, educativos, mercadotécnicos y organizativos.

Las medidas que se propongan para el uso racional, deberán incluir, los componentes naturales (aire, aguas, rocas y estructura geológica, suelos, vegetación y fauna), los diferentes sistemas ambientales espaciales y todas las esferas sociales y económicas. Es fundamental, por lo tanto, maximizar el uso de los potenciales, la minimización de la

degradación. Es además necesario, tener en cuenta los factores de la subjetividad social: las expectativas, cultura y memoria histórica de la población. Elemento decisivo será preservar

y servir a las comunidades y los grupos sociales, mas que cambiarlos de forma radical o destruirlos.

b)Principio de integración y diferenciación territorial: Este principio se desprende de la propiedad de diferenciación territorial e integración, inherente a los sistemas ambientales. Ello exige de tener en cuenta las diferencias naturales y socio-económicas de cada región y de cada territorio. En la Planificación, es importante considerar la gran diversidad, y la diferencia entre los sistemas ambientales de diferente dimensión, sobre todo porque los mismos se caracterizan por diferentes grados de estabilidad en relación con los impactos humanos; por diferentes capacidades de auto regulación, y a partir de ello, por diversas posibilidades de conservar o reestablecer sus propiedades útiles para la sociedad.

En unos casos, similares impactos pueden provocar diferentes cambios en los diversos sistemas ambientales, lo cual conduce a diferencias en los efectos y las consecuencias. En otros casos, a partir de diferentes impactos, pueden surgir cambios semejantes en los diferentes sistemas ambientales.

La diferenciación territorial en la Planificación Ambiental, en general se dirige a obtener el máximo efecto con relación a la satisfacción de las necesidades de la sociedad, con los mínimos efectos y consecuencias negativas. Este principio se realiza mediante la implementación, territorialmente diferenciada, de normas y reglas, elaboradas para diferentes tipos de actividades socio-económicas, y también, mediante las recomendaciones

y orientaciones que se elaboran de manera diferenciada para las diversas regiones de

acuerdo a las condiciones naturales y socio-económicas. De lo que se trata, es por lo tanto, de optimizar la estructura territorial, determinar la situación y proporción óptima de los usos de los sistemas ambientales, y mantener al máximo los indicadores de diversidad (bio, geo y socio diversidad).

c) Principio de prevención: El sentido de este principio, es que, para cualquier tipo de actividad socio-económica se debe implementar medidas para prever el surgimiento de impactos que sean capaces de causar efectos y consecuencias negativas. Este principio, refleja por lo tanto, la esencia del proceso de planificación, que es prever. Tener en cuenta este principio, es necesario, porque, como resultado de la estrecha relación entre los diferentes componentes de los sistemas ambientales, cualquier impacto, generalmente, da lugar al surgimiento de una cadena de cambios, lo cual, a su vez, puede conduce a consecuencias negativas. El carácter y la intensidad de las consecuencias,

depende de la capacidad de los sistemas ambientales a la autoregulación y de su estabilidad. Hay que tener en cuenta, que los impactos de las acciones humanas, pueden aparecer separados en tiempo y en espacio, en relación con la fuente de impacto original. Frecuentemente, los efectos y las consecuencias de los impactos se manifiestan fuera del limite analizado. Ellos pueden manifestarse con retardo. Además, los efectos acumulados, generalmente no se detectan con facilidad y muy a menudo emergen inesperadamente en el futuro.

En cada proyecto, se debe prever que no se sobrepase la capacidad de carga sobre el sistema ambiental natural, con el propósito de conservar su auto regulación. Para conservar esta propiedad, hay que relacionarse de manera cuidadosa con tres componentes naturales:

la biota, que es el componente más sensible; el agua; y el ai