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Facultad de Ingeniería-Escuela de Ingeniería

Ambiental
Cátedra de Negocios Ambientales
Por: Jairzinho Mauricio López Monroy

De acuerdo con lo leído en el artículo de la Revista Semana, “Fiebre Submarina”, el


derecho del mar es un tema de suma importancia por sus implicaciones en la política
exterior de las grandes potencias por la lucha de la soberanía del fondo marino. Es de
aclarar que el fondo marino, es soberano por cada una de las naciones, solo hasta las
200 millas náuticas a partir de la costa1, de ahí en adelante se conocen como aguas
internacionales, las cuales su aprovechamiento, tanto del recurso marino como del
subsuelo, es de quien pueda aprovecharlas.
El subsuelo submarino, es fuente de depósitos de combustibles fósiles (Petróleo, Gas,
etc.), además de también ser fuente de algunas especies importantes para la industria
farmacéutica, la cual es de mucho valor monetario por sus dificultades de extracción del
fondo submarino.
De aquí se resalta el problema de mayor importancia, que es la explotación de los
recursos naturales; es cierto que el que los pueda aprovechar los extraiga, pero debe
existir alguna compensación tanto para el medio ambiente, como para las naciones que
tienen alguna implicación en estas aguas.
También en lo político podrían generarse algunos conflictos por los derechos que se
tengan sobre estos recursos, ya que la legislación internacional no tiene ninguna
implicación sobre las naciones, mientras que si la tiene sobre los individuos, que infrinjan
estos códigos internacionales.
En el caso local, Colombia, no tiene un concepto real sobre el derecho del mar, ya que el
Ministerio de Relaciones Exteriores, manifiesta que se rigen únicamente por la
Convención de Ginebra para el uso del mar, la cual data de 1958, época en la cual, las
naciones venían de recomponer el mapa político tras la terminación de la Segunda Guerra
Mundial, y en comienzos de la llamada “Guerra Fría”, dado esto, la normatividad que se
acoge nuestro gobierno no se encuentra acorde con las necesidades de la población, ya
que diariamente crece la demanda de los combustibles fósiles, y las reservas de los
depósitos continentales disminuye al mismo ritmo.
Nuestro gobierno no ha comprendido la necesidad de expandir nuestros hallazgos
petrolíferos a los sectores marinos, sectores donde se podría encontrar buena cantidad de
estos recursos, y además dejar de depender de grandes potencias que por ser
proveedores de tan importante materia prima, manejan otros sectores de la economía a
su acomodo.
Esto haría que la canasta familiar baje notablemente, ya que esta se rige por los precios
tan cambiantes de la gasolina, lo cual haría también que la calidad de vida y el ingreso per
cápita de los colombianos mejore instantáneamente2.
Ya se podrá escuchar los reclamos por parte de los ambientalistas, por la proliferación de
las emisiones por cuenta de estos combustibles, pero de ello también se podría ejercer
una mejora en la política medio ambiental, la cual revisando los ingresos de las grandes
petroleras, se les podrá exigir que hagan una compensación al medio ambiente, con
obras de contención, mitigación y prevención, para el cuidado y manejo integral del medio
ambiente.
Como conclusión, el derecho del mar debería ser, en mi concepto, soberano en toda su
área y no solo en la plataforma continental, ya que el área colombiana marítima es de
gran extensión y de gran aprovechamiento, el cual también se podría aprovechar en la

1 NACIONES UNIDAS. www.un.org. Convención de las naciones unidas para el derecho del mar
http://www.un.org/Depts/los/convention_agreements/texts/unclos/convemar_es.pdf

2 EL ESPECTADOR. www.elespectador.com. Combustibles y la Canasta Familiar. http://www.elespectador.com/articulo137473-combustibles-y-canasta-familiar


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Ambiental
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Por: Jairzinho Mauricio López Monroy

prohibición que barcos pesqueros extranjeros, hagan su presencia en los mares de


territorio nacional, y exploten especies en vía de extinción.