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TIERRAS DE PENUMBRA, 1993


Ficha Técnica:
Shadowlands
Reino Unido
Dirección: Richard Attenborough
Producción: Richard Attenborough, Brian Eastman
Guión: William Nicholson
Música: George Fenton
Editor: Lesley Walker
Fotografía: Roger Pratt
Reparto: Anthony Hopkins Debra Winger Edward Hardwicke

• Comienza con una presentación del ambiente personal en el que se desenvuelve la vida de Jack
(C.S.Lewis) como profesor de Oxford, soltero, intelectual, creyente, sólidamente instalado en la
rutina “segura” del orden cotidiano, con poca experiencia y mucha lectura, junto a su hermano
mayor, Warren, también profesor en Oxford,.

“Has organizado tu vida de modo que nadie pueda tocarte...”

le dirá más adelante Joi...

Jack es escritor (cuentos para niños, ensayos literarios, religiosos, morales...) de cierto éxito.

• En una clase frente a sus alumnos se nos muestra una teoría del amor cortés que él, quizá,
podría compartir; o, al menos, es una teoría del amor que comprende bien:

“Hay un jardín rodeado de una valla muy alta; una urna de cristal en el centro;
dentro de la urna un capullo de rosa perfecto: es el símbolo del amor perfecto
porque es inalcanzable: el gozo más intenso está en desear, no en tener...”

• En una serie de conferencias a lo largo del film aparece desarrollada su “teoría” sobre el dolor:

“ Vivimos ensimismados. Creemos que el mundo es nuestro cuarto de juegos y


que nuestros juguetes infantiles nos darán toda la felicidad... Pero hay algo que
nos saca de nosotros mismos para abrirnos a los demás y ese algo es el
sufrimiento.¿Quiere Dios que suframos? No. Quiere que seamos capaces de amar
y ser amados, que maduremos. El dolor es el megáfono que utiliza para despertar
a un mundo de sordos Somos piedras en manos del escultor que es Dios: los
golpes de su cincel -que tanto daño nos hacen- nos hacen también perfectos.”

• También desde el comienzo, y a lo largo de toda la película hay un mensaje repetido e


importante respecto de la “magia” la respuesta infantil a ese deseo de perfección y felicidad que
todos llevamos dentro:

-El cuento del armario: una niña abre la puerta, continúa y cuando logra atravesar
la barrera asfixiante de abrigos, sale a una luz blanca, un mundo maravilloso,
mágico, seguro y luminoso de felicidad.
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-El cuadro del Valle Dorado, colgado ahora en su despacho, es un paisaje que
adornaba su cuarto infantil: la expresión de un mundo perfecto, feliz,
inalcanzable.” Desde niño, siempre pensaba que, al salir de una curva, de
repente, iba a aparecer ese paisaje”... ...“Vivimos en Tierras de Penumbra: el sol
siempre brilla en otra parte, más allá de una curva, más allá de la colina.”

• Joi Grisham (¿?): escritora, americana, judía, no creyente, casada con un alcohólico, con un hijo,
con una vida insegura, en crisis, sin un céntimo..., pero, sin embargo, decidida, vitalista, plena de
experiencias dolorosas y felices, admiradora apasionada lectora de Lewis.

• Ambos personajes pueden representar muy bien el mundo masculino y el femenino: el idealismo
frente al realismo; el intelectualismo frente a la vitalidad; el mundo seguro de todas las respuestas
frente al riesgo del vivir cotidiano y comprometido, la teoría del dolor frente a su aceptación
valiente y generosa.

• Estos dos mundos se encuentran despacio: 1º por carta. Es ella quien toma la iniciativa, él se
sorprende con cierta curiosidad -hay ya una forma de amor...-:

“Escribe como si me conociera realmente...”

Él todavía se cree seguro:

“una hora de conversación y todo volverá a ser como antes”

Sin embargo, el encuentro con ella le desborda, se va de su control: su presencia va poniendo en


cuestión toda su vida segura e instalada. No es consciente de ello, hasta que el dolor le “despierta”:

“Lo siento Jack, no lo sabía...-le dice su amigo Harry, el sacerdote, ante sus
lágrimas- Ni yo, Harry -contestará Jack”

El dolor le descubrirá el verdadero amor:

“Pareces diferente - le dice ella- ahora me miras como es debido”

El amor le descubre la verdadera vida:

“Ya no espero que ocurra nada nuevo. Estoy aquí y es suficiente”

“Sabes que ya hemos llegado, ¿no?” “¿Adonde?” “Allí”. (diálogo entre los
dos , en el coche, cuando van en busca del paisaje del cuadro.

El amor les descubre el sentido del dolor y del compromiso proyectado en el tiempo:

“La felicidad de ahora es parte del dolor de mañana” “El dolor de ahora es parte de la
felicidad de entonces”