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Literario

Número 8 - Año 1
Marzo 2010

Textos
Cooperación voluntaria. Costo de recuperación $5.00

* Sol Barrera
* Marlene Galicia
* Viviana Anahí Nava Dzul
* Misael Rosete
* Elizabeth Llanos
* Salvador Flores

Ilustraciones
* Míriam Becerril
Precio:

* Omar Castillo
SUMARIO
Lectura vs. medios audiovisuales 2
Editorial

Poemas 3
Sol Barrera

A esta hora 5
Marlene Galicia

Alice 6
Viviana Anahí Nava Dzul

Prosa poética 7
Misael Rosete

Poemas 10
Elizabeth Llanos

La responsabilidad del amor 13


Salvador Flores

Bandeja de entrada 16
Nuestros lectores

DIRECTORIO
Editor
Arturo Texcahua

Consejo editorial
Arturo Texcahua
Elizabeth Llanos
Marlene Galicia

Diseño y formación
Emil Texcahua

Ilustraciones
Míriam Becerril
Omar Castillo

colectivotrajin@gmail.com
www.trajineros.blogspot.com
Marzo 2010, Trajín literario, es una publicación mensual editada por
el Colectivo Trajín.
Todos los textos aquí publicados son propiedad de sus autores y están protegi-
dos por la Ley Federal de Derechos de Autor. Queda prohibida cualquier re-
producción total o parcial sin previo aviso de los autores y/o sin mención de la
fuente.

2010 Marzo

1
Editorial Opinión
Lectura vs. medios audiovisuales

M
ucho se habla de la falta de lectores. La
lectura parece haber sido desplazada por
medios como la televisión, la radio, el ci-
ne, el internet, los reproductores multime-
dia portátiles y el celular. Este predominio en el gusto de
la mayoría de los pobladores del mundo es relativo. Las
empresas editoriales con las más voluminosas ganancias
se sostienen, fundamentalmente, de la producción de re-
vistas, así como de la distribución de historietas –el libro
vaquero y la manga japonesa sí venden–, las cuales tie-
nen ediciones que alcanzan millones de números cada
vez que salen. Es decir, sí hay lectores, pero no muchos
para la literatura. En este terreno, la novela sigue siendo
la que más vende; en el extremo opuesto, la poesía se
edita con tirajes muy reducidos: 500 ejemplares es el pro-
medio. El cuento, por su extensión y rápida lectura, pare-
ce el género ideal para los tiempos postmodernos, pero
los editores no piensan lo mismo, dicen que nadie los lee.
A pesar de publicar un libro, para un escritor ser leído es
un objetivo que no siempre se alcanza. El pragmatismo
dominante y la abrumadora cantidad de información que
se obtiene por todos lados desplazan a la literatura a un
plano secundario.
Hoy sólo algunos libros en el mundo, los betse-
llers, logran ventas de algunos millones de ejemplares
apelando a temas fantásticos –tan de moda en un presente
de terror–, de evidente morbo político o histórico, de
amarillismo espectacular, de esoterismo o de una mezcla
entre superación personal y revelaciones esotéricas. Los
de corte literario que alcanzan esos niveles son pocos, y
van de la mano de premios y reconocimientos internacio-
nales, como el Nobel de Literatura.
Y no obstante, el arte se resiste. La fuerza de la
expresión, la necesidad de comunicar ideas y de compar-
tir sentimientos y emociones, el derecho a ser distinto, de
denunciar y de objetar lo establecido; la exigencia del
testimonio, la búsqueda y los encuentros, el juego verbal,
las infinitas posibilidades lingüísticas, están presentes.
Sigamos en el intento de hacer literatura, ya puede leerse
en los Ipod Tablet.

Marzo 2010

2
Sol Barrera Poema
Revancha

Lloro mis gotas de azahares


mientras golpean como yunque demoníaco,
como luces endiabladas tus palabras.
Son mazos candentes que funden lo metálico de mi ser.
¿Y eres tú, precisamente tú, quien teme perderse?

La verdad me abraza,
deshojo mis suspiros y con el último aliento
te miro, y mato de golpe lo que no puede ser.
¡Al fin te aferras a mí!

Ahora sangra, estúpido corazón,


recuerda que fue la realidad, tu dolor,
lo que lo llevó al infinito.

Míriam Becerril
2010 Marzo

3
Poemas Sol Barrera

Soledad

He pensado en ti
en mis locuras de hoy,
en mis manjares de ayer,
en la algarabía de mis creaciones,
en la aventura de los naufragios,
en la suave angustia de lo abstracto,
en la pesada hora del extinto.

He pensado en ti, amiga mía,


fiel a mis momentos verdaderos,
a mis cosas que son sólo velos.

He pensado en ti !oh, amiga fría!


que a pesar de estar presente
jamás me juzgas y nunca,
nunca te arrepientes.

He pensado en ti,
en ese nombre tuyo
que al mismo tiempo es mío,
en esa soledad tuya

en la que me he convertido.

Imposible

Comenzaba el día,
un día que nunca soñé.
Te descubrí enamorado,
apasionado, seguro en la utopía.
¡Ay de mí y de los soles!
Cuando me tomaste por sorpresa
y llevaste hasta el origen de los tiempos nuestros cuerpos
entablando con el cosmos una fiesta...
fue un instante maravillosamente largo,
el instante en que uno cree,
el instante en que todo, incluso tú, puede ser.

Marzo 2010

4
Marlene Galicia Poema
A esta hora

A esta hora, ya me habías hecho el amor,


tu cuerpo irradiaba mi calor
y mis muslos seguían húmedos de tu esencia.

A esta hora, me sentía más desnuda que entre tus piernas,


desnuda de los harapos del amor convencional
y de la mala costumbre de relamer
las llagas de siempre con saliva ajena.

A esta hora, sé que no somos uno,


que dejamos de ser dos,
porque, a esta hora,
sé que no sólo es un misterio lo que no se entiende,
sino también lo que se entiende perfectamente.

2010 Marzo

5
Viviana Anahí Nava Dzul Poema
Alice

Mi niña hermosa siempre brilla como una estrella con sus


pequeños ojos cafés, aunque a veces no la soporto: es tan,
tan, tan, berrinchuda. Resalta por ser pequeña y bonita.
Me alumbra en mis noches oscuras, aunque creo que a
veces yo debería ser la que alumbrara esos días.

Admiro lo caprichosa que es y como al mismo tiempo me


comparte todo ese amor, me ayuda, es amable conmigo;
cuando le digo que algo está mal inmediatamente me sal-
va de ese río de amargura. Pequeña, delgadilla, introverti-
da, mía, es una pastillita que me ayuda a ser feliz.

Míriam Becerril

Marzo 2010

6
Misael Rosete Prosa poética
Odio amarte más de lo que amo
odiarte

O
dio amarte por tus estúpidas conversaciones
invisibles, por tu determinismo sin sangre,
por tirar tus escudos, por secar mi tinta, por
decir que sí, por decir que no, por hacer el
amor, por tu dismnesia, por hacerte mi droga, por drogar-
te, por tu estoicismo barato, por matar a Odeth, por tu
boca silenciosa, por tu soledad, por preferir el camino
gris, por bañarme en la tumba antes de tiempo, por el sol
que me quitaste, por el calor de tu cuerpo, por despertar
juntos, por flaquear la mirada, por si se te ocurre recor-
darme, por no querer ser parte de mi vida, por decidir
quedarte, por no poder esperarme, por el arrepentimiento
que tendré, por la soledad que me darás, por la prisa cie-
ga del amor y por todo. Adiós, mi vida no es para ti, hoy
noté que ya no eras tú aquel cielo azul al que me arrodillé
hace más de medio año. Has decidido enterrarme. Ya no
te amo, ya no lo haré, aunque los dos sabemos la verdad,
los dos decidimos mentir. Adiós, nunca serás más nada.

Cubismo desdénico

Perla, en estos momentos (deberías de ver con qué pro-


fundidad lees) estás leyendo un libro, sinceramente no sé
de qué tema es y no quiero voltear porque me vas a decir:
―déjame leer‖, frase que si se desdobla diría: ―léeme:
déjame‖, lo cual resulta muy inconsciente de tu parte…

Hipótesis de un engaño metafísico

Si es que estás, si es que no dejaste tu cuerpo sólo para


burlarte de mí mientras tu intelecto se besuqueaba con el
maestro.

2010 Marzo

7
Prosa poética Misael Rosete

Las ideas

El presente texto quiere hacer sentir que las ideas son


como globos que andan por ahí flotando en todas partes,
y posteriormente a ello, decir que cuando alguien se ena-
mora de una idea, termina por amarrarla a sí mismo con
un hilo.
En mayor o menor medida, el lugar del cuerpo al
que se amarra la idea refleja mucho de la persona que
realiza la acción, pues algunos se han amarrado tanto una
idea en los pies o en el rostro, que ésta termina por estor-
barles para caminar o incluso para escuchar; de algún
modo este hecho los ha limitado a nunca llegar lejos y
no poder escuchar ni conversar con los demás.
Existe también una clase de personas que optan
por no hacer ninguna clase de amarre e insisten en sólo
sujetar a las ideas con la mano. Esta clase de personas en
algunos medios son conocidos como ―idealistas‖, y en
ellos bien se puede apreciar una clara distinción a creer
que a las ideas se les debe amarrar sólo si uno se ha ena-
morado de ellas. En cierto modo los llamados idealistas
creen que el mayor riesgo de amarrar una idea es la posi-
bilidad de que se reviente; esta variedad de sujetos, que
bajo otras circunstancias se pueden considerar muy pare-
cidos a los llamados exploradores de laberintos, confir-
man con ello que las ideas siempre se deben dejar volca-
das a la posteridad para que alguien más pueda encontrar-
las.
Por otra parte, desde hace varios siglos, alguien
ha hallado la manera de atrapar ideas en lo que se conoce
como hojas, libros, documentos y demás. Ahí surge una
dialéctica, en tanto que las ideas atrapadas por esos me-
dios resultan tan mansas y bien domesticadas que actual-
mente bastaría ir a cualquier libro para encontrarlas. Sin
embargo, la cuestión en duda es el problema que adquiere
el hecho en sí mismo: pues en nuestros días se han meti-
do tantas ideas en tantísimos libros, que sólo pocos cues-
tionan la calidad de ese tipo de amarres. Altísimos estu-
diosos del tema aseguran, con base en ello, que el con-
cepto de dicho término es, en todo caso, un gran espejis-
mo. Así, el verdadero sentido de la palabra amarrar se
aleja de las galimatías y es plenitud, cuando se compren-
de que la idea se debe amarrar al alma y no al cuerpo del
mismo modo como un globo se amarra al cielo, pues en
este caso dicho amarre siempre es fuerte y no importará
cuánto tiempo la idea esté sujeta a alguien porque al final
el amarre entre el cielo y el globo jamás se perderá.
Marzo 2010

8
Prosa poética Misael Rosete

Si la imagen creada en el párrafo anterior fue


bien construida, me parece apropiado decir que en este
momento hay un terrible lazo que empezó justo en el mo-
mento en que usted inició a leerme; en otras palabras: hay
un globo encerrado en estas hojas a la hora que usted me
amarra con sus ojos, empero eso es más fuerte que sus
reticentes pestañeos, o sus sonrisas o…

Comprende

Hermosa noche de lluvia vals, escalo la noche entre tu


piel y el recuerdo miel. Me atrapas desde adentro mujer.
Más si con eso no entiendes, mejor comprende: me has
dejado enamorado.

Desnudo

Letra por letra, como si fuera ropa, hay que desnudarnos.

Regresión

Yo evitaba volver a ver el cuerpo en el que alguna vez


encontré algo que ya no recordaba.

2010 Marzo

9
Elizabeth Llanos Poema
Oscuro

Tranquila muero de soledad,


pasiva de la rutina.
Los alcatraces mancillados marchitan mis senos.
La desilusión posó mi vientre,
una vez más está seco.
No pudo ser,
tampoco ahora,
tal vez mañana amanezca
vestida de luz
y dos corazones se agiten como uno.
Sólo espero el despertar,
el ensueño y la fantasía.

Míriam Becerril

Marzo 2010

10
Poemas Elizabeth Llanos

El capullo nada incierto


en el mar cálido
de tu serenidad…

Aleluya por las infértiles tierras…


Hosanna a los niños desmembrados…
Vida que escupes vida sin savia,
que haces florecer raíces
y animales disecados…
¡Sáciate en mí!

Sigue ahogando tus desventuras


en mi cuerpo seco y frágil…
Desahoga tus pesares cada noche
en el aposento de mi soledad…

2010 Marzo

11
Poemas Elizabeth Llanos

Victimaria

¿Del por qué estoy triste?


Quizá por el peligro de besar tus labios
y no poder despegarme
sin morir desangrada.

Saboreo mis ganas de destripar


tus falacias inmundas
que apelan a mi estupidez
por tan solo conservarte un momento.

Entre cuartetos te enhebro,


te deshago y exprimo…

Hay tanta oscuridad


que eclipsaría al mismo sol
de mi alma.

Humillada y acéfala
contemplo mi paraíso ardiente,
mi jaula fresca
y mi tumba pálida.
Todo eso y menos
eres tú.
No me importa que lluevas
suplicando hipócritamente te perdone.
No me importa que cantes
con las voces gastadas de los organillos.
No me importa que enfurezcas
con las consignas de una marcha.

A veces,
sólo a veces,
me dejas de importar.

Siendo así,
renuncio a importarme
porque soy tu víctima voluntaria,
tu masoquista anhelada
y tu amante más ruin.

Marzo 2010

12
Salvador Flores Testimonio
La responsabilidad del amor

E
n las últimas noches del mes de septiembre, a
la luz de la luna, cuando la caña que ha dejado
el maíz se refresca con el roció, César corta
rastrojo.
―Así es mas fácil cortarlo porque no se desmoro-
na‖.
Con esto demuestra que sabe la forma de trabajar
en una chinampa.
Jamás hubiera aprendido esto si una serie de cir-
cunstancias que le sucedieron no hubieran cambiado radi-
calmente su vida.Tenía entre ocho o nueve años, ya no lo
recuerda. Su mamá fue operada de un tumor y su papá,
policía auxiliar de la ciudad de México, fue atropellado
por un tranvía. En el Bosque de Nativitas, quemaron a su
tío cuando andaba tomando. Mientras la confusión se
apoderaba de todos, César enfermó y sin nadie que lo
atendiera quedó sordo después de una fuerte hemorragia
en los oídos.
―Ya no hubo opción de estudiar, no por el dinero
si no por la audición‖.
Su mamá le enseñó a trabajar en las chinampas.
Antes del amanecer, salían a cortar pastura para alimentar
a la única vaca que tenían. La familia casi había perdido
todo su patrimonio y tuvieron que empezar desde abajo.
Sembraban ―a medias‖, mitad para el dueño del terreno y
mitad para ellos. Fueron años duros, pero cada día se veía
recompensado el trabajo. El ganado aumentaba y la siem-
bra se hizo después en terrenos de empeño, de esta mane-
ra la cosecha fue sólo para ellos. César, aún siendo un
niño de doce años, mostraba su capacidad de liderazgo.
Él se hacía cargo de todo, la siembra, los animales, los
peones y, sobre todo, de su familia.
―Nunca me pregunté ¿qué voy a hacer? Yo ya
sabía lo que tenía que hacer‖.
Todas las mañanas recorría los canales en su ca-
noa, que se deslizaba suavemente por el agua cristalina.
Antes de que el sol comenzara a salir, él llegaba a su des-
tino con la carga de pastura y un bote lleno de ranas y
pescados.
―Comíamos más rana que pollo, era muy rica, ¿o
sería que el hambre era buena?‖
En su niñez conoció el manantial de San Jeróni-
mo, donde se pescaba el pez blanco (trucha). En el de
San Juan Manantiales había carpas rojas, blancas, azules
y rojas. En el del Bosque de Nativitas había un raro ma-

2010 Marzo

13
La responsabilidad del amor Salvador Flores

nantial de agua morena, donde las carpas cafés nadaban


libremente mientras las jóvenes tallaban enérgicamente la
ropa en los lavaderos que estaban a un lado del ojo de
agua.
El tranvía, con un ruido estruendoso, anunciaba
que estaba a punto de llegar al bosque; allí descendían
todos aquellos que querían pasar un día de campo en
Xochimilco. Doña Gonzala (su futura suegra) y sus hijas
aprovechaban para venderles refrescos.
El ambiente estaba cargado de festividad. En los
restaurantes había lugar para todos y la música que de
ellos provenía invitaba a bailar. El Manantiales, que esta-
ba a un costado del ojo de agua, protagonizaba una gue-
rra sin tregua con el restaurante vecino, adornado con
flores de amapola que le daban el nombre. En Las Flores,
la gente del Barrio de Xaltocan entraba para bailar y to-
marse alguna cerveza. Al otro extremo del embarcadero,
El Miramar acogía a todos los que querían ver pasar las
canoas mientras comían.
A punto de llegar la tarde, Ángela, la hija mayor
de Doña Gonzala, se preparaba para guardar los refrescos
que habían sobrado para atender las vacas de sus padres.
―A mi padre lo mataron, por defender a su amigo
le dieron a él‖.
Esta situación obligó a César a vender los anima-
les para enviar a la cárcel al asesino de su padre, y a salir
a buscar trabajo en la ciudad. Entró a trabajar en los talle-
res de la Secretaría de Seguridad Publica gracias a su her-
mano Enrique. Su problema auditivo no fue problema
para desenvolverse en su trabajo. Su responsabilidad y
entrega en sus labores fueron motivo para ascenderlo a
cabo y ponerlo al frente de doce hombres. Actuó impul-
sado por un compromiso con su mamá y sus hermanos.
Él fue siempre el pilar principal de la familia.
A su esposa no la conoció hasta que tuvo vein-
titrés años. Quizá antes se cruzó con ella sin saberlo. Tal
vez un día por la mañana, cuando él avanzaba en su ca-
noa por el canal de Santa Cruz buscando la mejor pastu-
ra, y la neblina era muy densa y el frío calaba los huesos,
Ángela y sus hermanas lavaban la ropa, después de haber
salido a cortar pastura para sus animales. Pero el destino
no quiso que fuera de ese modo.
―La conocí en el camión cuando tenía veintitrés
años, de pura vista. Pero en realidad la conozco hasta
después de que me atrevo a hablarle‖.
Su risa aún delata la timidez con la que segura-
mente le habló por primera vez. Sus ojos muestran la
nostalgia que le causa recordar aquellos años, cuando él
montaba su caballo y se iba al manantial para esperar a
Ángela, quien, con el pretexto de ir por agua, salía de su
casa con un cántaro rumbo a donde la esperaba César.
Marzo 2010

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La responsabilidad del amor Salvador Flores

Las fiestas de los pueblos y los barrios les daban


la oportunidad de salir a bailar. En enero y septiembre
había baile en Nativitas y en los barrios, en la fiesta de la
Asunción —que duraba tres días—, también estaban las
fiestas patrias; el carnaval antes de Semana Santa en el
barrio de San Cristóbal o el baile de las amapolas. Mu-
chas veces hicieron paseos románticos por los canales de
Xochimilco, alumbrados por la luna llena y siempre
acompañados por el tradicional chaperón o chaperona.
César fue bien recibido por la familia de Ángela,
pero ella no corrió con la misma suerte. La familia de él
no la quería, aunque nunca se lo dijeron sí se lo hacían
notar. Esto no fue un impedimento para ellos. Se casaron.
Comenzaron una nueva vida. Disfrutaron cada momento,
fuera en las fiestas familiares o en cualquier otra circuns-
tancia que pasara. Estuvieron siempre juntos, y así se
mantuvieron durante cuarenta y cinco años.
Por decisión familiar se hicieron cargo de Espe-
ranza, hermana menor de Ángela, quien acompañaba a su
esposa cuando César se quedaba en el trabajo, a doblar
turno. Fue un marido responsable con su familia y su tra-
bajo, nunca faltó a ninguno por andar tomando o estar
metido en otras cosas.
―Mi mamá nunca me permitió decir groserías –
pero yo de todos modos las decía–, bueno, ¿hasta dónde
llegaría yo que me reía de las palizas que me daba ella?‖.
Mal hablado y con gusto por las peleas. Esos fue-
ron los problemas que Ángela tuvo con él. Pero supo en-
frentarlos, supo cómo hacerlo sin utilizar otra cosa que el
amor que él sentía por ella y sus hijos. Un día sorprendió
a sus hijos insultándose con fuertes groserías.
―Ahí fue donde yo cambié, lo que tantas chingas
no pudieron mis hijos me lo quitaron‖.
Su esposa, su Gordita, como él le decía de cariño,
la persona con la que decidió pasar toda su vida, murió
en el año dos mil seis. En sus ojos se nota aún el amor
que siente por ella y que refleja en sus nietos y sus hijos.
Con gran fortaleza se le ve trascender aquella frase de
―hasta que la muerte los separe‖, pues él demuestra que,
aunque ya no estén juntos físicamente, sí lo están en el
recuerdo que guarda de ella.

*Texto que forma parte del libro Amores viejos. Relatos de Xochimil-
co, compilación de narraciones de personas de la tercera edad acerca
del amor, proyecto editorial del colectivo literario Trajín, patrocinado
por la Secretaría de Cultura del Gobierno del Distrito Federal.

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Nuestros lectores Opinión
Bandeja de entrada

Muchas gracias por compartir sus proyectos.


Adalberto Islas García

Felicidades por su trabajo ciudadano en favor de las


letras y la cultura.
Alejandro González

Lo poético es aquello que susurra bajo el crepúsculo de


la negación, de la no palabra que se dice sin decir. Lo
poético es la llama de lo otro sin piel, la radical ausencia
del deseo inaugural… La poesía es silencio, lenguaje
suspendido, suicidio de las formas.
Bolívar Echeneck Echenek Brustein

Está muy bién hecha su revista. ¡Felicidades! Ya hacía


falta hacer algo así en Xochi.
Inti González Delgado

El ejemplar de febrero alterna poesía y prosa, la poesía


es excelente.
Jaime Velasco Luján

Me interesó mucho el escrito “Autofobia” y me gustaría


conseguirlo, ¿cómo puedo hacerle para tenerlo?
Marissa Barajas
Trajín: “Autofobia”, de Marlene Galicia, se pu-
blicó en el número de noviembre de 2009. Estamos
en proceso de incorporar a nuestro blog, en archivo
pdf, todos los trajines pasados. Pronto podrán leerse
en línea. Ya pueden leerse los números de 2010.

Hola, muy buena idea y creatividad, saludos.


Raúl Báez Serralde

Suerte y felicidades por su labor en pro de la cultura que


tanta falta hace en Xochimilco.
Raúl Inski
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