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En este seminario Jacques-Alain Miller invita a distan- case de un Lacan demasiado proximo, para investi- ‘garsu deseo. Apuesta a un trabajo més allé de Ia iden tificacin Miller nos muestra tun Lacan que cuestiona el deseo de Freud y la responsabilidad de este deseo en el de- venir del psicoanatiss. Su liicida transferencia negativa con Freud y el apoyo. {que encontré en puntos exteriores, le permitieron a Lacan subvert Ia autoridad de Ia instituci6n anal ‘ca, dando tan paso es estrecha relaci6n con su deseo. Frente al sentimental valor negativo de la transferen- cia positva, Miller desarrolla el valor positivo de la transferencia negativa: la lectara, en algun momento, tiene que suspencler la suposicion de saber. Miller plantea una hipotesis sobre el estilo mock here de Lacan, para mostrar que no fue engatiado por sus efectos. Lacan supo distanciarse del fantasina del _gran hombre: la parodia de un heroismo irvisorio se encuentra en los Escrito, tanto como la explictacion de esa parodia Atuel - Angfora seminario El deseo de Lacan JACQUES-ALAIN MILLER PREFACIO Germén Leopoldo Garcia Atuel - Anéfora Jacques-Alain Miller seminario EL DESEO DE LACAN PREFACIO Germén L. Garcia ATUEL - ANAFORA. SERIE IMPAR. Dirigida por Gonadn . Gare EL DESEO DE LACAN Seminario de Jacques Alain Miler ese rcuad pr autor Pronancadlo en jlo de 1991, en el TMI ExcENTRO DAL. Cato FaximuNO DE Beas, 1 Edicin en portagués Es0014 Busse be PS\GANALISE DO CAMPO FRELDIANO Suc Baa CContsso ne Postscacoes ERP-BA ‘Teamesipein del texto Mave Anil 1907 © Atel ISBN 957:9008-88 San Jose 663 PB 3" Capital Federal /TetFax 881-7107 Impreso en la Argentina / Printed in Argentina Queda hecho el depsito que marca la bey 1.728 Indice PREFACIO. Gormén L. Garcia Seminario EL Drsno De Lacan Jacques Alain Miller PRIMERA PARTE. ‘SEGUNDA PARTE... ‘Tercera Paste. 19 9 PREFACIO Si ex cierto que la perxpién elipsa la struc tie Miler ctando a Lo- ‘an infliblemente wn esquema cond Cir al sujto a ober, en una imagen into, el andisis que la sostiene. 0, Masotta, 1969 Cahier pour PAnalyseN® 1, Paris 1966, publica un articu- lo de Jacquesslain Miller que Oscar Masote propuso a rnuestia perplejidad: "La sunura”. Ese mimo aio se publica Festsy el nombre de Miller aparece en el "Indice razonado de los conceptos principales” y en ka “abla comentada de las representaciones griticas, a la que pertemece la refe- rencia de Masotta que encabera este prefacio. Larego encontramos “Action de la structure” ~titulo que ‘en aquel momento era un oximoron, Hubo otros articulos ylnaparicién, en 1973, de Le sominairy, lure XI avalado por tun posfacio de Jacques Lacan donde leemos: “Una trans cripeién, palabra ésta que descubro gracias a la modestia de JAM, JacquerAlain, de apellda Miler...". Siguieron ‘otros seminars, la revista Ornicar? Hable de lo que lege- ‘ba a nosotros, entusiasmados por la intriga de Masoua, Después vinieron los encuentros regulares, pero ya des de aquellos primeros artculos uno podia darse cuenta de {que no se trataba del sujeto que olsida en fa imagen intu tia el andisis que la sostiene: el gusto por la precision ar- gumentativa la explicitacion de los supuestos y Ia infatigae Dle capacidad expositiva, caracterigan sus intervenciones La creacién de la Asockaeiin Mundial de Psicoanaliss (AMP), el primero de febrero de 1992 en Parts, es una de isin que responde a la extensién del Campo freudiano, red surgida de la voluntad de Jacques Lacan poco antes del instante erucial de su desaparicion. En 1981 se crea la Eco ede la Cause freudienne, en 1985 la Bscuela det Campo freudia- ‘no de Caracas, en 1990 Ia Bxewla Europea de Paco yen 1992 la Escuela de la Orientacin Lacaiana, en Buenos Aires En 1995, en un movimiento de retroaccin, la AMP fun dda la Escola Brasilia de Psicandlis, con una organizacion, ‘multipolar exigida por las caracteristias del pls, estructu ri que la diferencia del resto de las escuelas existentes has- tael momento, Cada tina de estas instituciones se refieren, en més de ‘un sentido, al Acta de fndaci6n redactada por Jacques Lae can en 1964 y quieren ser consecuentes con la Propsicion, de octubre de 1967, El autor de este seminario, JacquesAlsin Miller, es el mentor de esta complejarealizacion institucional que est dando una dimensién nueva a la ‘reconquista del campo {reudiano propuesta por Jacques Lacan. El seminario, realizado en Brasil en julio de 1991, dene aque leerse sobre ef tel6n de fondo de esta vastaarticulacién, de enunciados desatados, justamente, por el deseo de Jac- ques Lacan. Se dirs que, en verdad, se trata del deseo del analista, Pero Miller progunta: “2No podemos decir que hhay algo del deseo de Lacan en esta estructura del deseo ddl analista?. Yal proseguis as consecuencias de esta pre- kgunta desembocan en el pase. “Teniendo en cuenta lo anterior el seminario podra plan- tear una diferencia entre el deseo de Freud y el deseo de Tacan, una diferencia que se traduce en la clinica, tanto co- mo en fos modos de organizacién propuestos por cada uno de ellos. Por eso Miller firma: “Hay una continuidad entre la cri 10 tica que Lacan hace a Preud en la cura analitica ya evtiea aque puede hacer de la insirucin. La eritica clinica, lac tica de la direceibn de la cura en Freud yla critica de la di reecidn de la institucin estén en continaidad. No se pu de criticar el poder institucional internacional sin colocar fen cuestion, en el mismo sentido, la direcci6n clinica y, més alla, el deseo de Freud. Esta cs la propuesta de Lacan, {que pensaba que el vinculo de Freud con el discurso del ‘amo, con el Nombre del Padre, era necesario para el des: ‘subrimiento del inconsciente y de la invencidn del psicon lis" [Ea conjetura de que Melanie Klein, con su generalize cin de Ia psicosis, es algo que retorna en la instiaucién le gada por Freud a los analisas, tiene probabilidad de ser ‘Como también es probable que Jacques Lacan, mds alls del entedo entre identfieacibn ybisexualidad que acompa- fia a Freud hasta el final, haya renovado de manera defini tiva el esaruo dela feminidad en psicoandlis El programa de Jacques Lacan, abierto alos cuatro ven tot por sit seminario perpewo, parecia naufragar con su muerte. En ese momento Miller propuso el lema no hay ale ‘nea sn ica, que rectficb Ia direccién de propios y extrx fos dio un nuevo impulso alas investigaciones. Sin la pre- sencta de Jacques Lacan, se produce la paradoja de descu- bir textos que éste habga olvidado, de plantear problemas {que se daban por resuellos, de verificar la potencia transfe- rencial de su desco: “Parece que ~dice Miller-, de cierto ‘modo, es una hipétesis, el deseo de Lacan enlogueci6 a cierto niimero de personas" 2Qué es lo decisivo? Que el legado de Jacques Lacan se transforme en un programa con fuerza vinculatoria; que la u sugestin de Ia moda no haga obvi ci6n; que el estilo de aquella ensefianza sea ejemplar para quién la prosigue {Lp decisivo toca a cada uno de manera diferente, pero ninguna diferencia se puede plantear sin refacién a To que: se propone como deciivo. Al comienzo de este seminario, cuando se habla del enigma y de la histeria, resuena algo del vibrante elogio que el joven JacquesAlain Miller pronunciara en Roma, el 2 de noviembre de 1974 (Vease Ornizar, 1, Pais, 1975) Aquel clogio, a diferencia de las diversas etopeyas que cexaltan y/o deploran las pasiones de Lacan, se realiza aur vés de los cuatro discurso, Se subraya Ia autenticidad, mais aque el enigma, y las palabras de Nietzsche sobre mast Schopenhauer amplifian el acento de verdad, ‘Ahora se trata del sentido latino del elogio, ya que se conmemora a Jacques Lacan, a diez aiios de su muerte. El seminario tiene la virtid de condensar, mediante al- ggunas formulae precisas, hallazgos que se produjeron en lun curso regular —la orentacién lacaniana—que en ese me siento habia cumplido mis de una década. Asi, yemos apa- recer una reflexién sobre el estilo mock heriede Lacan, ta to como el problema del padre en los términos del "co- rmentario del seminario inexistente", donde subyace una secuencia que Miller deteet6 en Lacan: la que va de “el” nombre, pasando por "os" nombres, al conceptoy, por fl ‘imo, al matema, Esta condensaci6n adquiere su valor particular, cuando se tiene en cuenta que las intervenciones de Miller circulan en nuestra lengua en publicaciones errétieas, que muchos de sus rticulos no fueron publicados en sus recopilaciones ‘en libros y que su curso -que Henaria una eantidad de vo- limenes sorprendente~ no ha sido atin editado. Por otra parte, esta condensacion puede evocar la {reudiana y el restgio dela flor japonest, para acvertir que metece que 12 se preste alencién de to que Ia sobredetermina en el peso caleulado de sus afirmaciones. Gada una de las clases del seminavio acentia una entre da diferente en el tema propuesto: la primera habla del de- seo de Lacan a parti de sy relacién con Freud yla propuer ta de una exploracion a Urnvers La segunda se demora en. la "Obertura” de Exontr para articular el tema del estilo con los registros; la tercera, por diimo, muestra al objeto a ‘como nombre de una tansformaci6n del sf mismo en nes ta 6poca, un sf mina en cuya configuracién el psicoandl- sises ez y parte ‘Como lo subraya Miller, Jos enunciados de Lacan nunca permiten olvidar si enunciacion. Por eso, a diferencia de Freud, la audiencia no constituye un interlocutor impar- cial, sino que forma parte de Ia demostracién que se le di- rige. El autor de Evertos era alguien que hablaba, que di fia su palabra a quienes lo tenian por ryfrente. Yeso confi- gra la singufatidad de una enunciaci6n atenta al incons- Cente que anuida la dimensi6n del sentido a la del goce. El seminario de Milles, entre linea, sta al psicoandlisis ‘como el fin de una sabiduria que podria exhortar al cono- ‘imiento de sa la evitacién de los excesos y la distincién “entre el que se sirve de una cosa y Ta cosa de la que se sir sa distinein que seré la de cuerpo y alma supone la posibilidad de an dominio. Pero para el psicoanaliss “Ia Nerdad del ser no es el dominio del yo". Ysien Freud, con. ‘su eonlicto entre el yoy la pulsion, subsste algo de la trac dlicion del dominio de sf, en Lacan el ser, el si mismo, se Es por eso que Lacan puede crtcar el Edipo de Freud, esmontarto como un suefio masculine donde predomina el discurso del amo, introducr la division y el objeto a que fel lado femenino se convierten en clave del surgimiento mismo de la invencién social del analista, 13 1a enunciacion, cualquiera sean los enunciados, tiene una virtud temporal que se llama deseo. El placer es ahora, fen presente. Jacques Lacan, en un célebre equivaco, nom braese tiempo como perseverancia. Miller dir que el deseo -en esto sigue a Freud- es un deseo de dormir, pero que Lacan define el deseo del ana- lista como un deseo de despertar. I deseo de Lacan era su singularidad, mientras que el deseo del analista que propuso se divige al despertar le eae a uno. ¥ cuando Miller se pregunta por qué Lacan hace sesiones tan breves, su respuesta es que tata de inspirar en elanalizante “el duro deseo de despertar” que no tiene na da de natural. Sin embargo, el mismo Miller advierte que es imposible oponer el dormir al despertar como dos vas. deseo de Lowa es un seminatio que ofrece al auditorio los resultados de un trabajo que trata de explicar un lege do que transformé al psicoanslisis, un Tegado que cireula como un mensaje cifrado, un Tegado tan irreversible como {nsoslayable. Esa exploracidn prosigue y orienta la leetura de Lacan, cen una confrontacién con Ia lectura de Freud, que para muchos parecia algo ya realizado, Asi, en un seminario de Barcelona publicado en la revie ta Fediana (N° 19, 1997) Miller muestra las formas en que Lacan trata el sentido y el goce mediante una sere de ope- raciones: separar sentido y goce, articular sentido y goce, educir del sentido el goce, producir det sentido el goce, anudar sentido y goce. Yesto mediante una elegante com paracidn entre lo expuesto por Freud en sus contferencias sobre los sintomas y diferentes momentos de la ensefianza de Jacques Lacan, Puede, ademas, explicar lo que alguna vex Lacan dijo u ‘que podria ser su sintoma: “Lacan ha anunciado al mundo In instancia de un real sin sentido. Consiste en una separa: ign radical entre lo realy el sentido. Es una idea tan extra fia, procice tal Bfremaurg, que él mismo dice: “quizis esa idea de lo real es mi sintoma’. En cierto modo, no se puc> dde decir nada verdadero de él. La palabra ‘real’ ya es una. paradoja: es difiil decir ‘Io real’ porque esta fase ya tiene tan sentido, Quiz el sintoma de Lacan sea muy interesan- te porque implica que cuando se die algo de eso, se mien- te necesariamente™ El dest de Lacan, en vn momento en que el pase esti et tre nosotros, renovari el interés por el tema fundamental del deseo del analista, mostrando a la vez que la precision, incluso Ia critica, es producto de la transferencia de trabar jo, en lo que esta tiene de parodia, por s proseguir al la- do, Garmin Leopoldo Garcia Buenos Aires, 1997 seminario EL DESEO DE LACAN JacquesAlain Miller Primera parte inode n mi cur en Pate exe Ht tees Sopp toute jigs Lis del Ty 8 tie ead en os names de nda aren Hy coms tn maple gti, de cmc del sues y mm guna spoptala de Lacan, an maul No ce fin agua Por ats as he pest do qu sera neem propo nora coleas pears Lacan ena clon eo hee thor dom motte: dente ua penpect dina dela er Ht ono gic que de aos aps mc te Lacan el Alcon ue Lacan pc os ton dito ca pexino, ey prime y qu cra pnino ay uel ta pon de anes the pda prs motores er Ot, un Oe decor Mio, Creo qu ao conene my ben al dee de Lr Gan Enoncen ue, poesoe dace que tea ao de fine Ta demosracén prop ether ade po enc leer Hl elfecnienta denier sige od Como gore ya ven Lara Con ba, Son uring con eu, ca dl omens jal anim wes tore fob pos we a ‘que él quis decir Es cai una industria mundial —los c0- loquios sobre ef enigma de Lacan— de la cual somos parte todos nosotros y otros también, Vamos a decie que esto res ponde a la histeria de Lacan, Para ilustrar esto puedo recordar a una paciente, una mujer joven que me pidié analisis hace poco tempo por ‘que no podia soporiar la violencia de sus eelos. Bra celosa ‘de un hombre més viejo, con el cual vivia, Su problema es ‘que quedé fascinada por el momento en que aquel hon bre la habia mirado por primera ver. Para esta mujer, e en- ‘canto estaba ali, cuando ella era una desconocida para él. Exe “ser desconocida” desaparecia cada dia que ella pass. ‘ba con este hombre, Su celo oeurria por pensar que Ia pr6 xima desconocida podria atrier si mirada, est desconoei- ‘da tendria la propiedad que ella no podria tener. Tendia ‘1 agalma del desconocimiento, wn agalma que se pierde poco tiempo después de surgido, Vena a andlisis porque ‘estaba cansnda de tratar de mantenerse como tna descono- ‘ida para el hombre con el cual vsia. Era un esfuerzo de ‘ada dia intentar renovar su estatuto de desconocida, es de- Cir, intentar sorprenderlo siempre. Era un cansancio para la paciente y es probable que fese un cansancio también pata aquel hombre Es de esta manera que ella encarnaba lo que no se pe de saber. Fsto permite decir que es un poco wna difama- ‘ign de las histéricas, decir que no son cordial. Es una di famacion decir que se enojan, cuando se trata para ellas de mantenerse en el punto de lo que se excapa de la bisque ‘da del saber, Esa pobre mujer tenia el mérito de tratar de ser la desconocida del mismo hombre en lugar de cambiar ‘de hombre para ser la desconocida de! proximo. Ela inten taba continuamente ser la. Otra mujer para el mismo hon bre. “Existe all algo de Lacan, Pienso que sus textos, sus Esoi- tos, su estilo com sus factas, le permiten ser siempre un des conocido pata ef mismo lector. Por lo menos es asf con mi go, contintia siendo un desconacido, 'No sé si estoy diciendo que Lacan es mi mujer, como es bien conocido, su hija que es mi mujer. Sin embargo, pac ra todos ustedes, lectores apasionados por Lacan, de cierto modo, Lacan es Ia mujer de cada uno de ustedes, con mi excepeién. Hablar del deseo de Lacan es para mi una manera de alejarlo un poco, Pienso que padecemos de la creencia de {que lo que Lacan pensaba lo pensamos también, Lei un po- co el vohumen del Encuentro y también otros volimenes.. toda el mundo esti de acuerdo con Lacan, es extraordinay riot Pensar que lo que Lacan pensaba todos lo pensamos también, etl vez un efecto de identificacién. Usar todos Jos signticantes de Lacan tal ver sea el resultado, en el se creto intima de cada uno, de una certaidentifcacion con 41 Adin ms, tal ver sea un obsticulo, un obsticulo a trabar |jar Proponer como tema, inroducir en nuestro uso la ex Dresién el deseo de Lacon, es para mf tatar dle producir un cierto efecto de desidentificacién, Jacques Lacan, para decitlo con acento francés, no era cualquier persona, Esto se puede entender como que era alguien excepcional o puede también entenderse en el sen- tide de que él tenia, como todo el mundo, un deseo pro- pio, que no era necesariamente el deseo de otros. De cier tomode hacemos como st “para todos los que son analistas, son todos lacanianos". Podemos escrbirlo utiizando la ‘evantiticacion logiea de Lacan Vs Ax Lx Lacan, precisamente en su iltimo seminaio, se ha con 23 {esado como no laconiane. Hey por lo menos unoque no es la- ceaniano, se ha dicho freudiano.! Ve Ae oie [No es sin una cierta prudencia, no sin precasciones di- versas que he introducid la expresin el deswo de Lacan, ya {que intzodueirlo provoca un efecto de malestar, un efecto de sacrilegio. Podemos repetir con Lacan que es imposible analizr el padre real y que, a propésito del padre imagi rio es mejor cubrirlo con el velo de la divinidad de Maia! Es cierto que hablar del deseo de Lacan produce tn cierto efecto de depreciacién. Es por ese aspecto que La can invent la expresién el deso de Freud. Introdujo en el psicoandlisis Ia consideracion del deseo de Freud como tuna critica a éste, Encontramos wna referencia a esta cues ti6m en el seminario Las cuatryconceptos fundamentals del pt ‘oandliss'. Pueden ler all una pregunta no tan cava sobre ‘el deseo de Freud y Ia responsabilidad de este deseo en la historia del pricoandlis Es en el preciso momento de su excomunién —avando los ilkimos vinculos con la Asociacién Psicoanalitica Inter nacional ereada por Freel se rompen— que Lacan, descar tado del movimiento, introduce la euestién del dey de Freud. Lacan hubiera podide considerar esa excomunisn suya, de la eual somos herederos, un accidente. Justamente esa 6s su herencia, hacer de nosotros también disidentes| del movimiento internacional “Joeques Lacan, “ntersencén de Lacan en Caracas” (15/7/1960), ive (1981, yp 30 Hay taduccsin este ial ure del natiraens ea mito hin En Peri, Mav ya shniica “tn” Cait con cleo de Mae sige que x oe tomar comm dn. LO. Spalding Didi dat lira ‘ii Sto Pal: Editor Calan 1073 m En vez de tomar su excomunién como wn accidente, un incidente desu vida, Lacan la convierte en ia consecnencia ‘de una logica interna al psicoanilisis, casi necesaria debido a lamanera en que Freud hahia concebide el psicoanalisis, ‘5 orgonizacién y sa transmis, En Los custo concepts jundamontaes del psiconndsis Lae ‘can no retrocede ante considerar que su excomunién re- sulta del desco de Freud. No considera que sea un error, {que sca un malentendido, Asume por el contratio esta ex: ‘comunién y pone en enestién el deseo que esti presente en el psicoanslisis desde Fresd y, en cierta manera, por cls de Freud, De esta manera Lacan ha elevado su excomunién a la ‘modalidad de lo necesari. Yse puede decir que nosotros continuamos comentando indefinidamente esta historia, Es después de este momento que Lacan explicit la por sicién del analistaen la misma cura analitica, como una por sicién de desecho. Es decir que después de lo ocurrido en ‘3 vida con 1 movimiento internacional, Lacan dio como propio del analista el extatuto de desecho. Comienza a ela Dorar este estatuto en la teoria, podemos decir en el Semi nario de Lo angustiat precisamente cuando es negociado ‘como un objeto entre sus colegas El habla de eso en la pri -mera leccin de Los cuatro concepts. Lacan se hace € mis. ‘mo el testigo de un cierto fracaso para el psicoanalis La palabra fracago vuelve muchas veces enando Lacan Inabla de! psicoanzlisis. Cuando va a Roma en 1967 a dar * Jacques Lacan, Bt Siar, Libo XI: Lot Cat ons anda: ‘Buenos Aire Eto Pai, 198. En Ia pgina 20 pedemos leer, Por ‘i hisera nos da laps diay, de cet pecado orignal lps “sti Fae tuber mG itl dro del pon Pre "ees Lacan, Le Senn, Lite X Ags, 1962/8 (ne) Jaques Lacan, Sian, Lib MF Gap" excomunion’ i. 8 25 tuna conferencia recordando su escrito Func y campo dela ‘palabray el lenguays lo hace bajo el tical de Bt pcoanatiss ‘Rasén de un fraca. Pone tio su estuerz0 de quince aitos dentro del paréntesis de la palabra fracaso, Coloca el psi coanalisis mismo dentro del paréntess del fracaso cuando anticipa en este texto que el psicoanslisis desaparecera por ‘culpa del malestar en Ia cultura. El malestar en la euleura ser mas potente que el psicoandss Hay toda una version pesimista de Lacan a pesar del éxi- to en Ia transmisin y difusin del psicoandlissy que se re ere al deseo. Quiero recordarles que cuando Lacan refor- mua Los euntvoconesptas él mismo dice que lo hace en lugar de un seminario que no va a dar, el seminario de Los nom- bres del pare. Lo que continvia en la sustitueion de los con- ceptos, de Freud a Los nombres dal padre, es el trazado que ‘mutestra I contintaei6n de la interrogacién. No cesa dein terrogar, discretamente, el deseo de Freud. Creo que en el setninario de Los nombres del pagreque Lacan nunca dio bu- biera sido mucho més explicita la puesta en cuestiOn del deseo de Freud, del deseo del padre det psicoanalisis. Esasi que Lacan presenta en Los custo conestos el deseo de Freud, como un cierto pecado original del andlisis, Para fentender esta puesta en cuestion del desco de Freud hay {que poner en oposicin, lo que Lacan elabora como un tér- ino inverso, contzario, que es el deseo del analista. Habls- "Jacques Lacan, ‘De Rome 68 Rome 67: La pcan, Ralson d'un (hee, Sa ovis Edn da Sel, 1958, pp. 4250, acquis Lacan, Leni, Ls noms dp Lacan bo 6 una alae 2/11/1068 cya etenogras foe pba cn siti, Exc otc, Benes Aire Coleen Manan Serle Mayor, Dien el Ininari spent, Lito to qu tenfa que decir sobre oe Nombees {el Padre en ee, no intents ors con qe euratonamiento del rig, eden, averiguar mediante que pregio pu encontrar e tesco te Frevd em leap de ln experiencia que design como el omelet pert de entrada’ 3, p20 26 ‘mos mucho del deseo del analista como una funcién en la estructura de la cura analtica pero en su origen, el deseo dl analista es ln objecion hecha por Lacan al deseo de Freud. Fl deseo del analisa tal como Lacan lo presenta en Los cuatro concepns, permite captar en qué sentido el deseo de Freud es culpable. Es para nototros I ocasion de repensar el deseo del ana- lista y de resituarlo, Primero debemos pensar un poco rnuesiro uso del término deseo. Lo pensamos como un tér- ‘mino esencialmente reprimido. El deseo no dene sentido, ‘ano ser sinuindolo debajo de la barra de la censura. Cuan- {do wilzamos la palabra deseo es para designar algo que no cs dicho sino cifrado, y esto indica la necesidad de situarlo {en ef campo del lengua. Ustedes conocen la solucién de Lacan para ubicar el de- seoen el campo del lenguaj. Lacan To pone al nivel det sig- nifcado. Hace del deseo un nombre del significado, cuan- ‘do el significante es demandadbo. En ese sentido el deseo es tuna categoria que se impone cuando el significante es to- mado como tn medio de comunicacién. Esta perspectva segin la cual el significante es un me- dio, no es la tinica que podemos tener. Hay una otra pers pectiva, puntuada, que Lacan poco a poco vaa desarrollr Si nos planteamos la exestion: "2Qué significa el signifi cante?", creo que la respuesta seria: *E] significante es lo aque suscita Ia pregunta: Qué significa eso?", Cada ver que ‘nos preguntamos "2Qué significa eso?", ese eves un sign! ficante, Podemos eseribitlo as S69) sta pregunta silo se responde con otro significant. Cuando hay una palabra que no conocen, se puede pre- iguntar.. 0, s no se entiende una frase se pregunta: “Qué 7 ica evo?" y la respuesta es: “Oo significante”. Pode- mos entender asi en qué sentido Lacan dice que la mate- ‘ati es una infraccin ala ley del sgnificante, Al pregun {ar por el simbolo matematico: "¢Qué significa eso, la res puesta no es distnta a repetir el sgnificante de la pregun: ta, No tiene sentido preguntar por el sentido del simbolo -matematico, yes en ese sentido que Lacan puede decir que la matemtiea consti ilraccién a la ley del sign ceante, Podfamos escribir el signilicante matemético asi sy Eleieuito que retoma a si mismo sirve para representar {que el significance se representa a si mismo. A uavés de es- ta construccién muy elemental, podemos entender Int af nidades de la matemética con el dscurso del amo que una vez Lacan desirrolls. Este S con su cicuito se parece al sig- hificante amo, Como sien la matematica hubiese solamen- te sgnificantes amos, de los cuales no hay que preguntarse lo que signitican, Entonces, qué es lo que exo significa? Voy a dar varias respuesta, Primero: Guando estamos dentro dela ley del significan- te “Io segunda no es lo mismo que lo primero— parece signifcar ya que lo que uno quiere decir nunca es dicho la primera ver, precisa ser dicho una segunda vez. Es como si ‘no pudiese ser dicho la primera ver, como si esta primera, ver Siempre se dijera lateralmente. Para decir verdadera- mente lo que eso significa es necesario decitlo otra vez y de Sos 3s ‘Vamos a decitlo de manera invert, Tal ver Lacan te 28 ta la idea de poder inseribir su relacién con Freud en es te exquema, (2) 98 Freud lo dio por primera ver pero, para entender real mente lo que eso signiicaba habia que decirlo ova ver, de folra manera, Lacan presenta un retorno a Freud e indica al prliblico una relectura de sus textos. La segunda ver, cuane ddo Lacan publica sus Beoiae, dice que su ambicion ha sido cen realidad "la reprise por Yonces du projet feudien", Cuan do Lacan cinco afios después hace si seminario El ses del ‘pricoandiss aude a esta formula. No es simplemente retor- nnar a Freud para quedarse a sa lado; la formula traduce ‘una operacién de Lacan sobre Freud. ‘Segundo: No hay razén para no continuar este proceso de preguntarnos lo que eso significa y ese renacimiento continuo del proceto es el estatuto metonimico del deseo. Usteces saben que a partir de La Intancia de la lta en ein ‘content ola rain desde Freud? Lacan da al deseo wn estat to metonimico que quiere decir que esto se repite, sin de- saparecer entre los significantes, como un vector infinit. Tercero: 2Qué quiere decir el hecho de que yo me dit Jj.al Otro? Por el solo hecho de dirigirme al Otro estoy pi dignidole. El pedi rinimo es el pedo de ser escuchado. Por el solo hecho de dirjirme al Ou carezco de algo y es cL Otro que To tene, es el Oto que realmente es. Por ha- "Jacques Lacan, ‘De mesos antecedent" ay, Tomo 2. Msc "Seto XX 198, p G2 La mean que retuna en I Sonnarin bi» AVE El i det ona enon lr El ai, 1902 "Jpeque Lacan, “La nsncla de letra en el nconerante ead © rani dade Freud, Berto, Tomo I, Cap 1 Mento. Siglo XXL, Tose bar al Otro hay de mi lado falta de ser, falta de tener y el ‘Otro es todo poder. Por esa raza Lacan ha podido plan- tear la equivalencta entre el sujeto que quiere decir y el six Jjeto de In neces Guarta version que se puede deducie de este mecanis- mo. Por el solo hecho de dirigirme al Otro estoy obligedo usar su Tenguaje, de tal modo que lo que voy decir nan- ‘cas lo que quiero decir. Por exe simple hecho no es eso. Esto es lo que Lacan traduee muy bien cuando dice que el significado es siempre el significado del Otro, que no es fo, Lo leemos asi “ce n'est pas", no es eso, Se deduce de To dicho la proposici6n lacaniana que toda comunicacion_ ‘es malentendido y que “eso” no se puede decir Lacan ha waducido eso a partir de la transformacién de Ia nevesidad en demanda y de que hay wn resto que es el deseo. Dehen conocer esta dialéctica de la necesidad, la de- manda y el deseo. De tal manera que Lacan, a pesar de #1 supuesto culto de la palabra, formula que el deseo es in ‘compatible con Ia palabra, que el deseo no puede ser di ccho. A partir de esto fundamenta por qué Freud ha encon- twado ef andlisis infinito, Lacan tate de offecer una solu ‘ign distinta 0, de otro mode, varias soluciones, y todas © por lo menos tna parte de ellas fndadas sobre el signifi ‘Trat6 de solucionar el principio det anslisisinfinito a partir de un significante de orden matemitico, A través de Jos aos y de manera distinta, oftecienda una salida del analisis por la via del matema, Una salidaa parti de un ele- mento a propésito del cual la pregunta: “qué significa ‘07" no tiene hugar, no se puede enunciar. Lacan lam a este significantefalo simbélico (®) en la poca del seminario La transferoncia, después lo llamé sig- Jacques Lacan, L Sénina, Line VI, Le Trane Cap, XV Pat: 30 nificante del Otro tachado S(A). Hay varias versiones, sin embargo siempre hay una sida por lavia del matema, bus. cando un elemento que de manera auténtica hata desapa- recer la palabra, Introduce el objeto 2 como el punto donde el syjeto se separa de la cadena significante, os deci, este significante del objeto « trae otra version de este funcionamiento, Lav ‘can ha llamado a esta separacién: pase (erminal de wn an isis Es preciso decir que cada ver que alguien interrumpe tun andlisis, se separa de su analista, aunque no sea el final ‘del analisis, la perfeccién de un andlisis. Cada ver que hay tuna interrupci6n, cada ver que eventualmente se retoma ‘un andlisis, se puede ver una ciatrz [No es suficiente decir: hay un final de anliss anténtico yy hay imterrupciones antes del final. Seguro, evando un si {eto vealza auténticamente la experiencia analitica queda ‘con la cicatriz de Ta separacién, El sujeto mismo percibe a veces a dificultad de ser nuevamente analizante, percibe la Ccariz de la separacién de la cadena signifeante de st ans Lacan espera del final del anilisis para decirlo en cor tocirenito- un cambio de la pregunta. Como pasar de Ia pregunta ",Qué significa exo?" a la pregunta “2Qué soy yo?", La primera pregunta introduce solamente a decir sms, en cuanto que la segunda "Qué soy yo?” introduce "Qu or yo eno gue dios "Aue es 7 yo “eu significa eso ? sen ese lugar que podemos percibir que sila comuni: cacidn es siempre fracasada, hay algo que siempre es exito- so. Hay un éxito constante que es lo que Freud llama la Be {fiodigung, el goce de la pulsén y que To plantea como algo que siempre es exitoxo. 2Por qué usamos entonces los dos términos, deseo y pulsién? Tratamos de distinguir entre 31 den tion de querer on ips de wind un querer dec janenien coma nea mi it lcce dea sempre ona nts Sana nob denn ex ave +t al, Ine ls pn eta ae magi Se cnoce al nnn, pee que svn ck ta ea dsb ene sic sia, A tee ean contre incon ene de $2 SMa dese: Consors despues sda distincidn entre ¢l significante y el ws Jeon de man homing un mos ose soe Steneslamene mi antenna comuninin, Gurl agiteante Gene efecto de gee _ cna vated de scour age an te epearr e SRemerdecnsennanamors spanner ‘ae gece como el eldend fe del goce Gque Lica ha llamado el tefidoasde Gousense) y que Prem so) #S(A) Emtonces el desco del anal sera el de tp qremoesimis recap y sere a ret tte ger dec es Es pre ue tal xs eer nan ca de er csonal, hablar sn pedi. De certo modo es Io que Tama ‘ 1 interpretacién: hablar sin pedir; es dificil interpretar fa jaciente. Interpretar es. Sin pedir sin per laced del p ar pec pero pedir una respuesta pregunts “dé que rest? ‘ Jesco del anata, os ‘Si ocure se éta a pregunta del desc de pone es Ta pregunta mina de signieame: "TW noses 32 lo que ti quieres decir’. En la experiencia analtica, lo que “ti quieres decir” y lo que “ti no sabes decir” estan vincu. lados. Desde Freud, cl deseo y el no saherestin vinewlados, No hay deseo sino en relaciin con el no saber, es lo que Freud llamé represion. La represin es el deseo de no sa ber yel deseo es siempre deseo de no saber hablar del deseo de Freud y del deseo de Lacan tiene un do depreciativo, Ese es el sentido que debemos dar al eapi tuo final de La Inerpetacn dels suena” sobre las pesati las Freud nos da su lenguaje. Lo que Hams Preconsciets pa eee concentrado alrededor de un deseo tinico el deseo de dormir, Hay toda una diversidad, supuestamente en los de- 50s inconscientes, pero todos esos deseos son soportades porel deseo de dormir. De tal manera que Freud mismo di ‘ce que todos los sueiios merecen el apelativo de sues de ‘eamodidad, y ese desco impide a los siefios ir mas alld de cierto punto. En el lengua de Lacan, cuando el sueio se aproxima a lo real deseado el sujeto despierta, para continua docmi- do, supuestamente despertando, Creo que es precisa t- ‘mar esto con la setiedad que merece, que el deseo funda: mental es el deseo de dormir y que el desco del analisa se fa la excepeién, El deseo del analista, que Hamamos deseo de saber, no tiene nada que ver con ninguna eradicion, y constituye la ‘excepeion a la ley del deseo coma deseo de dormie. Seria el deseo de despertar, no solamente despertarse sino des pertaral Otro. Es un deseo de despertarse del deseo como Aeseo det Otro. Esta esa paradoja ala cual nos aproximamos, que el de- seo hace dormir en Freud y en Lacan, Es0 es lo que llama: "Sigmund Freud, Olas Campitas, Tomo 1, “La interpreta de ox sco’ Cp. VIL Madrid Bibonea Nie, WAS, 9 28, 33 ‘mos fantasmay es preciso observar que en la teorfa analit- anos aproximamos al fantasma a través del suefio diurno. Ente ha sido el modelo del fantasma que ilustra el hecho del deseo de dormir. La travesia del fantasma nada mas es ique un modo de decir el deseo, de despertar del deseo. ‘Lacan dijo que no es bueno retroceder frente a su deseo pero, aque significa no retroceder frente a su deseo, cua do el desco es fundamentalmente el deseo del Otro? “En realidad, como sujetos del deseo ya hemos retrocedi do en el deseo del Otro. Ya como sujeto del deseo el sujeto hha dado su gozo al Otro, ya ha cedido sobre su pulsion. Bs Ia frase de Freud sobre el Tre que Lacan traduce al hablar de “ceder en cuanto a.m deseo". Fl deseo ya es una cesion ‘en comparacién con la pulsién. De tal manera que el deseo del analista como deseo de saber, seria un deseo de acuer- do con la voluntad de goce. Lacan dio testimonio de esto tevanilo pensé al deseo como deseo de despertar, como in fraccion ala ley del deseo, Tacan pensaba que In otra cara de esta frase es que Freud continud durmiendo, Podemos leer en el seminario El revts dl psicoanélisis, editado hace poco en francés, donde Lacan se propone la tarea de analizar el Complejo {de Edipo como un suefio de Freud, como si el Eclipo test- Imoniase en Freud el deseo de no saber. Lacan tratd toda la teratura analitica como monstruos suscitados por el ste- fio de la razén, Para Lacan el sentido de su obra contenia tun cierto recharo de saber que permanecfa bajo Ia forma, del andlisis. Es en eso que habia, segin él una légica en su fexcorminién, que ella cra el equivalente para la Internacio- inal de interrumpit la pesslilla para continuar durmiendo, "Jacques tacan, "se le dio, el Compl de Hap al seo de Fre Como cigar ac, rege set ierpet", EI Sownar, {ive NVI Cap. 18a err igporanca de ahve, Buono Ares EA Pai, 1992p. 18, a sto muestra que el érmino deseo del analista no e¢ algo como un operador estructural en Ia cura hay algo ms que lo que podfamos suponer. Mas alla de esto, cuando hablamos del deseo del anal. @ como referencia, no esti resuelta la cuestn de saber s el analista existe, en que sentido hay “el” analista, Hay ana- lista cuando es posible colocarse en el lugar del Otro; cua do Lacan teorizaba la posicién del analista como A. no har bia dificultad en pensar el analista, Podia igualarse, hacer se equivaler al discurso universal y es, al final de su esrito Funcién y campo dela palabra del gua, donde Lacan di- sefa el reirato del analista como amo del discurso univer- sal,0 por lo menos, capaz de subjetsizar el discurso univer: sl Sippensamos al analstaa partir del objeto a, producto de ss andlisi, no es tan seguro que el analisiaexista. El objeto ‘anoes del orden de lo universal, en el sentido que hay ana lists yno més el analista. De tal manera que se justifia pa a cada analista preguntarse en qué sentido es defiiente ‘con respecto al deseo del analista, ‘Cuando Lacan habla del deseo de Freud, es precisamen- te para mostrar en Freud un deficit, una falta, un lapsus con respecto alo que deberia ser el deseo de saber: Tene- ‘mos como ejemplo el easo Dora donde podemos localizar la incidencia de Freud, referida por mismo. En este caso se puede ver abiertamente el fantasma de Frend de como la mujer se relaciona con el hombre, st fantasma de pro- porcién sexual, de relaein sexual. Cuando Dora se ditige ‘ala Otra mujer, vemos el deseo de Freud que se muestra en Ia exigencia de hacerle reconocer a Dora el objeto de st deseo en la persona del Sr K. Esto jusitics el diagndstico que tanya de any eng coun, Hug Tomo, Cap. IV. Merc: Ee, Sigho XML, 1884 cn ; Se 35 de Lacan de que hay algo en Freud que no fue analizado, ‘como si Freud quisiese localiza en el lugar del sjeto st fe- licidad; en el lugar det deseo de saber, un deseo dle poder Para decitlo en cortocrcuito, segiin Lacan, el deseo de Freud esté vincwlado al poder porque esti vineulado al Nombre del Pare, Es en este panto que Lacan sia el se fio de Freud. & este propésito, podemios relacionar Los axa ‘tr concplos fundamentals y El rvs del prcomnaliss, Ba BI re ‘ué.. Lacan quiere mostrar que hay algo en Freud que per- rmanece vinculado al revés del psicosnilisis, que algo en Freud permanece vinculado al discurso del amo mientras aque el discurso del amo es Ia estructura del inconsciente Como si Freud, descubriendo el inconsciente, tuviese que pagar por este descubrimiento, con su vinculacion al dis curso del amo; como si el psicoanlisis freudiano quedase contaminado por el descubrimiento del inconsciente, c0- ‘mo si Freud hubiera syperpuesto la estraetura del incons- ciente a la estructura del pricoanilisi, De tal manera que el retorno a Freud que Lacan realiza, no es solamente la formalizacin de los conceptos freudia nos sino también una interrogacién del deseo de Frei, un ensayo de correccién del deseo de Freud orientado a foct- lizar el deseo del analista. Puede verse también en el ejemplo del Hombre de los Lobor, en que el paciente termina alimentado por los ana- listas por el servicio que da ala ciencia al aceptar ser anali= ‘ado, Este pede ser tn seo del analizante, que los ana- lisas le den dinero. De alguna manera, tetimonia una cier- ta perversién del deseo de saber, porque ocurri6 en nom- bye de laciencia y eso toma la forma del poder. El analizan- te se transforma en cl objeto del psicoanslisis, como un es lavo de eval los analistas amos compran la verdad. Hay una continuidad entre la crtica que Lacan hace a Freud en Ia cura anaitia y la eritca que puede haber de la 36 insteuciOn, La erica clinica, la erica de la direcci de Ta cura en Freud y la erica de In direccién de la institucion ‘estin en contigtidad. No se puede eriticarel poder institu ional internacional sin colocar en cuestin, en el mismo sentido, la direccin clinica, y, mas alla, el deseo de Freud, Esta es la propuesta de Lacan, que pensaba que el vinculo de Freud con el discurso del amo, con el Nombre del pa Are, era necesario para el descubrimiento del inconsciente ya invencién del psicoansliss, Esta estructura del deseo del analista, que debemos al deseo de Lacan, es una estructura objetiva. No hay nada ‘opaco para ustedes en el deseo del analista?:Hubieran in- ventado ustedes Ia estructura del deseo del analisa? zNo podemos decir que hay algo del deseo de Lacan en esta es- tructura del deseo del analist? Podemos preguntarnos sobre qué en Lacan no es reduc- Uible al deseo del analista.¥, de eada anaista podemos pre- sguntarnos qué le costé conformar #1 deseo al deseo del analista, Es a esto que lamamos el examen del pase, preguntar ceil es la incidencia del deseo de Lacan, No es decir algo ‘nuevo, es decir lo que siempre decimes, agregando la cues \i6n sobre si, lo que Lacan habl6, es del analisa o del pro- pio Lacan, Introducir la sospecha de que tal enunciado sea més de Lacan que del analsta. Si quisiéramos decie que que es del analisa como tal, ber fundamentario, saber demostrarlo. As, cs inevitable que tanto el deseo de Lacan como el deseo de Freud sean cuestionados, no ¢s hecho por nosotros, lo sera por otros. Cuil seria el grado de divergencia del deseo de Lacan «con respecto al deseo del analista?, Tal vez podamos leerlo cn la propia epopeya de Lacan que aparece en su obra. Hay Juna epopeya de Lacan contada por él mismo, un capital dela obra de Lacan sobre Lacan héroe. A partir de cierto 37 momento Lacan no dej6 de preguntarse "zQué soy yo en el pricoansliss™”, Freud escribi6 Ia Historia del movimiento pe fenatitio, 3 wn texto aparte, En Lacan esa historia esti ‘constantemente presente, Hay una constante presencia de la historia, una argumentacion constante sobre Ia historia ¥.debemos decir, los enunciados de Lacan nunca permiten | olvidar la enunciacién, Por un lado, Lacan presenta su ensefianza como un es fuerzo en divecci6n a la ciencia; por otro, no se puede de- cir que esta ensefianza no se sustente, no cabalgue en el de- seo de quien enseiia, Por el contrario, hay constantemente todas las marcas en Lacan que tornan presente el deseo de quien ensefia, mucho mis que en Freud. 'No sé si seria un sscrilegio hablar del mito de Lacan, he ccho por Lacan. Vamos a ver como Lacan cuenta su propia historia en los Exot, en wn texto que se llama De nuestros ‘antecedentes, de como ented en el psicoanaliss. Puede de- cirse que cuenta algo de su pase, algo de lo que lo cond- joa colocarse como analisia. Lo hace contanclo emo pas6 de la psiquiatsia al pscoanslisi. Lo hace a través de nom- bres propios. Como pas6 de Clérambault a Freud, como, pasé de tn maesiro a otro. ‘Sileemos Lacan con la pregunta sobre su deseo, zc6mo ‘escuchar la manera en que presenta su entrada?. Voy a tra- dlucir lo que dice este texto, "De nuestros antecedents" “AI pasar por las eras del picoanliss, especialmente la entra- do, inmediatamente reconoceromas on su prin, pejucios de sa- ber mucho mas interesante queen la piguiair, porue som re icin que deb ser reduidos ons escucha fundamental”. ‘Un joven psiquiatra entra en el psicoanilisis describién- dose como “Yo puedo ver lo que no se puede ver en el ps "Jacques Lacan, ‘De nso antecedent" ita, Tame 1, apt ‘faa igo XX, 1988, p29 a coanilisis". Se describe entrando, no como alguien que de be aprender con la humildad de quien atraviesa las puer- tas, aspirando ser inteligente, sino que al contratio, entra ya como un reformador del psicoanliss Se describe en 1966 como ya habiendo entrado como un reformador del psicoanalisis,y com la sospecha de que los analistas no estaban a la altura del psicoanslisi. Es pre ciso decir que en ese texto homenaje a Clérambault, consi dderindolo como su tinico maestro en psiquiatrfa, aunque cen si esis de 1982 —no leeré la nota— lo fas, lo destru- ye completamente. Podemos pensar en Jaspers que, al com ttario, es celebrado en la tesis en la cual est presente co- mo orientador yreducido en los Bsetosa un pseudo macs tro, an maestro de somblant. Es como s Ia relacién de La- ‘ean con sus maestros fuese bastante dificil. .Y con Freud? Seguramente et mis compleja. No podemos ignorar la ex- wwaordinaria distancia que Lacan mantuvo con Freud, la distancia personal. Exta cuesisn también fie planteada por mi en Paris. Lacan era un joven psiquiatra apasionado por el psicoanaliss, que habiaha alemin perfectamente, {que lea, pero que no pudo ir de Paris a Viena para encon- ttarse con Freud, quien mantenia la puerta abierta. Patece «que cuando Frend pasa por Pars antes de ira Londres, t- ddos van a verlo, avo Lacan, Debo decir que esto siempre me sorprendié; tanto, que una ver le pregunté porqué no habia ido a ver a Freud. Lacan me respondié: "Bien, Freud estaba en Ia casa de la Princesa Bonaparte, era necesario st Iudarla,y yo no queria.” Debo decir que esta respuesta no me convencié com- pletamente. No me convencié que no valiese la pena ver 4 Freud. En todo eso, parece haber un mistero, a tal pun- {o que he hecho, en Parts, una bip6tesis: que Lacan haya visitado a Freud en secreto.¥, qu tal vez, haya habido malentendido, un mal encuentro, de cualguier modo ten- 39 {go la sospecha de que hubo algo que alguna vez conoce No obstante, si esta hip6tesis es gratita, ex cierto que es mis dvertifo celebrar los diez aftos de su muerte de esta manera, que haciendo una celebracion mat formal, but ‘cando algo que hasta ahora no haya sido desarrollado en el twabajo de leer a Lacan. Es un aspecto poco pens y pin: so que puede ayudar a entender a Lacan de otra manera, Es por eso que Lacan siempre traté de ver lo que Freud no habia visto, Cuando habia de retomar el proyecto freudia- no al revés dice que ya u primer articulo, Mas allé de prin- ‘pio de malidad’, anunciaba la ambicién de retomar Fred al revés. De qué modo explica eso? En Freud, el sentido el principio de vealiad se esablece para la satistaceién del ‘Principio del place 1o real no se puede establecer si no se {isface el principio del placer, o como se dice, el placer ie. rhe un mis alld que Lacan llamaba goce Qué es el mas allé del principio de la realidad? A pesar de toda la segunda parte del texto, podemos decir que La ‘can buscaba lo real mas all de principio de realidad, Bue ‘caba una definicign del acto analtico que iba mis alla det proceso secundario, para ir hacia lo real. ¥, de cierto mo- do, da a entender que Freud no otorgabs al acto analtieo| ‘un mas alls de la realidad, que a pesar de haber entrevisto cl mis allé del principio del places, el acto analitico en Freud no iba més alli del proceso secundatio, Esal final de su camino que Freud Ia encontrado la pulsin de muerte. Retomar el proyecto freudiano al revés puede significar to: ‘mar como punto de partida lo que fue punto de legada de Freud, quiere decir, pensar el psicoanaliss a partir de la pulsién de muerte, " Jacques Lacan, “Mis ll del ‘principio de weal (Marienbag 1936) Fats Tomo I Cp. Bp 6 40 Que hagamos ono esta hipétess ¢s como # entre Frewd yLacan cirenlara una carta robada, como si Lacan conside- rase al mismo piscoanslisis como una carta robada que 0 Ilegaba a destino y que él vino para conducit el proyecto freudiano a su verdadero destino. Esto tal vez pueda expli- car por qué el seminario sobre La Carta Robada! inicia los Borits, Como un ewento que cuenta la relacion de Freud y Tac Asi si Freud merece ef homenaje de Lacan por el desc- framiento filico de la sexualidad femenina, es cierto que Lacan trata de conducir el psicoanslisis mas alla del falo, hhacia el objeto a, que es también la Have al més alls del principio del placer. Tata también de i ms allé del com= plejo de Eaipo, de tal manera que el revés de Freud es un mis alli de Freud. No podemos desconocer que Lacan des de su entrada en el psicoanslisis eligié puntos exteriores para leera Freud. Leer es algo constante en su obra, hacer Uabajar sobre los escritos de Freud términos exteriores a esa obra. Buscar el punto de Arquimedes, michos puntos, exteriores ala obra de Freud. Por ejemplo, la primera refe- rencia es el Estado del Espejo”. E Estadio del Espejo no es algo nacido en el psicoandlisis; es algo que viene de la pst ‘colo, importado por Lacan dentro del psicoandlisis, pa ra justficar una eoncepcién del Yo que es una parcial ién de Ia concepcién frendiana, Segunda referencia: euando Lacan presenta Los Compe {os fomiliars!*va en busea y ayuda a la sociologia. Elabora ‘un concepto generalzado del complejo, mucho mas exten- "Jacques Lacan, “La carta reba’ Bue, Tomo 1 Cap. 1 Sg XX, fcques Lean, “Het del expo como formador de a funeon det oP hen, Tomo Cap dp "Jacques Lacan, Lt cops em on formation day Pa sf Bd Nsarin, 198, p a 20, a partir del cual la concepeién freudiana parece muy parcial ‘Tercera referencia: cuando Lacan entea an poco ms en cl psicoaniliss va en busca de la definicién del deseo, no en Freud, sino en Hegel y en Kojeve. Es en Kojeve que en ‘uentra la definicién del deseo como deseo del Owo. ‘Cuarta referencia: después ese! momento de Saussure y JJakobson, Vi a buscar la referencia lingistica completa ‘mente desconocida para Freud, ‘Quinta referencia: esa partir de Lévi-Strauss que Lacan construye In trfaca de lo real, lo simbélico y lo imaginario, A partir de esto, puede amarrar al inconsciente freudiano, Define el inconsciente como un érgano de la funcién sim- ‘alia impone sus lees estructurales a varios elementos {que son las pulsiones, impulsiones y representaciones. Bien, es un recorrido breve, no obstante muestra el de- seo de Lacan de no dejarsecaptar por Freud, De buscar ca daver un respaldo exterior que le permita eordensar el dis- curso freudiano. Hay en eso una tal repeticin de puntos exteriores que realmente sitian y permiten reconocer la permanencia de exe deseo, el deseo de no dejarse captar por Fred, Hay cada ver més fidelidad a Freud, pero también desci- framiento de rend. Busca un otto significado a la letra de Freud, de tal manera que Lacan prodjo un cierto devserde las significaciones de Freud. Obtuvo, de cierta manera, Ia Aestitucin de los signficantes y de las significaciones de Freud y las sustituye obteniendo la misma letra. Un logro prolongado, a partir de nada mis que las articulaciones de Lacan de la letra, de tal manera que al mismo tiempo Lae can puede decir: —Freud es mas precioso, la obra de Freud 3 a Ginica obra adecuada al inconsciente. Una obra que Adebemos descifrar al pie de la letra. Hay un culto a Freud por parte de Lacan, pero es una obra adecuada al ineons- 2 ciente porque es del mismo orden que el inconsciente, De cierto modo, es una obra con ciertos enlaces, ciega a lo que ella misma dice. Fs una obra interpreta. Estas son. las dos caras del retorno a Freud, las dos caras de la fideli- dlad, Debemos ser fieles a a letra de Freud para entender Freud mejor que él mismo. Quiere decir que de cierto mo~ do, él no sabe, Es un tema constante que sostiene el tra Jjo de Lacan: la nocién de que hay una represién de Freud aque es preciso situar en algtin Iugar, la represién de Freud csté presente en su obra. Yque él no dijo la que hizo como Ihubiera debido, Por ejemplo, es robando los signficantes de Freud, que Lacan produce el concepto de forclusién, Toma la palabra Virwerfng que encuentra bajo la puma de Freud, En otto contexto, Lacan rolicta esta letra y prolongs esta letra, compone realmente como Dupin, el detective de Poe, que na lo que nadie sabia ver para ullizalo, para ponerlo en cl ugar del mecanismo de la psicoss, distinto de la repre- sin neurética. Asi, en algiin punto Lacan se coloca como Forcluido del movimiento analitico. Greo que ya hablé bastante tempo en mi primer semi- nario, Tenemos quince minutos para aquellos que quieran hacer algiin comentario 0 preguntas. ANGELINA HLA Me gustan praguntaral Se Miler sel gun ‘imulada dal no encuentra entre Lacan y Freud podria ser proxi ‘mado a una cuestin presente en Freud, en la obra de Freud 9 via ol hecho de tomar etext de Sehreer, con guien munca too contacto, No crea que Lacan pensara que Freud fuese psicétio. reo que lo pensaba demasiado neurética y entonces dif- mo él dice. La interpretacién de Lacan eooiste en decir a Freud: "Usted lo dijo asi, no soy yo quien se lo haga decir” En el momento en que Freud dijo: “Ellos no saben que les traemos la peste", e§ como s esta frase viniese del Otro, yfuese dicha a los dos analizantes Freud y Jung, es realmen- te el circuito de la inversion de la enunciacién, Cuando Freud pronuncia esta frase es como si viniese del Otro con sitTuz y dijese: “Ustedes dos, Freud y Jung, ustedes no saben | {que nosotros les traemos Ia peste" ‘Asi, esta anéedota bien conocido me parece ejemplar de fa manera en que Lacan estéatento a cada palabra de Freud Al mismo tiempo, sin embargo, pienso que Freud no sabe lo ‘que dice. Es como To que Lacan dijo una vee: “Dios es in consciente", e¢ como si dirs: “Freud tambien es ineons- ‘iente”. Es por eso que, muchos aios después, pudo pensar, analizr, el complejo de Edipo como tun sueio de Freud. Es algo que dice en el seminario Bt res det pricoanaliss®. ‘Al mismo tiempo que piensa que Freud “se engai”, La: ‘ean admite siempre su precedencia. En algunos momen tos, como ustedes vieron en este seminario cuande habla, de Freud, admite esta precedencia y la seguridad de Freud, precisamente porque el inconsciente se dirige bien en Ia diseccin de su primer deseubrimiento, Asi, reo que este ejemplo permite situar un poco esta relacin de Lacan con Freud. Creo que tenemos una prae- ba de que Lacan era muy Kicido sobre su relacién con. Freud. Pero no puede presentar lo que estoy diciendo so- brellarelacién de Lacan con Freud como si fuese una inter- pretacién de Lacan, No, Lacan no era inconsciente del ea- * Jacques Lacan, Semin, Lite XV Cap. Vi 54 slcter peculiar de si relacin con Freud y tenemos una. prueba de eso. Después de una clase de mi curso en Pari, una persona, de Ia audiencia me recardé que una ver, en la época de la Escuela Freudiana de Paris, a Lacan le preguntaron pabli- camente eémo eta su relacién con Freud, El respondis: “Una relacion de transferencia negativa”. Esto me parece de una Iueider extraordinaria, No es una ambivalencia, en tuna relacin de transferencia, Para é, sin duda, Freud era lun sujetosupuesto saber, hasta el final, continu leyendo a Freud, presentindose como un comentador de Freud, di- ciéndose freudiano. Jamas se separ6 de la obra de Freud, de su letra, inventando nuevas ignificaciones y nuevas arti> crlaciones a partir de Ia letra de Freud. Siempre supo que Freud no hablaba “naisre",y que, cuando nos separamos de Freud, nos encontramos siempre ante I inminencia de decir burradas. Es mejor seguilo, tratar de entendelo, ‘Sin embargo, zqué et lo que agrega la palabra negation? Transferencia negativa no significa tener malos ventimien- os, Negativa significa "avir des yeux", estar atento, vigila no creer en el Otro solamente por si palabra, pero si po- nerlo a prucba. Podetos decir que la serie de puntos de apoyo exterio- res que Lacan busc6: Jaspers, Lckics, Hegel, Saussure, J kobson, LéviStrauss; toda esta serie forma parte de lo ne gativo de la tansferencia a Freud y de un cierto esfuerzo para doblegara Freud. Simos referimos por ejemplo al and Iisis del suefio de La Bella earaicera, este sueio que Lacan va buscar en la Intrpetaciin de lov surasy que comenta en sts Exetos en La Direc dela cura, dice que todo esta en él relato del sueso por parte de Freud, en el analsis que él hace del suefio. Sin embargo, todo el esfuerzo de Lacan es ‘Jacques Lacan, “La dreclén del curay le principio de poder’ ‘int Tomo Cap. Vp 0. 55 {6 en un texto de Lacan que se Hama Las cmp familia: rs, texto de 1038 que no se encuentra en los Eeotaey que sun texto prOximo al anliss de Lacan. Lacan estaba en analisis, justamente terminando, En este texto, en un momento, Lacan hace un clogio de la familia moderna, la familia paternalst, Ia familia ve ‘lear. Como ustedes saben hay otros tipos de familia en la historia, Es tun resultado de los tiempos modernos que laf milla sea reducida a los padres alos hijos, pero al mismo tiempo, todavia existen en algunas partes del munclo fami lias més extensas. La familia nuclear es un resultado de la caltura moderna. Lacan, en los Complosfamilons hace un logio a la familia paternalisa, ala familia reducida, di ‘ce que la ventaja de esa familia es que la figura de la auto- ridad, en cuanto representada por el padce, es una figura familiar préxima, no una figura que viene de aftera, En esa familia se puede tener una relacin familiar con la autor ‘dad, con el pare, de tal modo que la autoridad esti al ale ‘cance inmediato de la subversién exeatva. O sea, la ventaja de la proximidad con la autoridad es que se puede inme- iatamente subvertrla. Lacan no dice que e¢ mis eémodo ‘obedecer la ley, pero al contraio, como es una autoridad pprSxima es mucho més ficil de subvertr y as liberar la ‘reatividad del sujeto, En eso me parece que se puede leer algo del dewo de La- fara, que tiene que ver con la subversin creatva de la auto ridad, y que su propia familiaridad de lector de Freud fue precisamente lo que le permitis la subversin creativa de la obra de Freud, odemos vincular esto con lo que Lacan dice en los B= cents, Funcion y Campo dela Palabra del lengua, hay wn parigrafo muy notable en que Lacan hace el elogio de la Jacques Lacan, Bei, “Func yam." i 36 subjetividad creativa, que renueva la potencia de los simbo- los. EI habia del pequerio mimero de sujetos que efeetira- mente soportan Ia tarea de creacién, Yelaramente Lacan se ‘considera como tno de los que soportan la ereacin, y es preciso decir que consiguié eso con el psicoandis El carieter propio de la creacién de Lacan en el psicoa- nls ene algo de subversivo palabra que Lacan amaba- bajo el reto a Freud hay una subversién ereativa del texto dle Freud, Debo decir que Lacan da un valor positivo a la transferencia negativa en el Seminario XX cuando habla- ba de algunos que trataron de golpearle al tratar de dar vuelta su propia obra, Para leer bien a alguien, dice él, es necesario de-suponer el saber en ese alguien. Es una conte: rencia conocida que se articula muy bien con lo que Lacan dijo de su propia transferencia negativa con Froud, 0 sea, para leer bien al otro es necesario ponerio a prueba, es ne cesaria una cierta desuposicin de su saber ‘Si hubiese s6lo una transferencia positia seria tal como. tuna fascinacién, como admitir que se produce s6lo con la palabra. La transferencia positva est siempre siendo sox pechosa de sugestion y, al contrario, una clerta desupost ion de saber al otro puede ser necesaria para entenderlo ‘para obtener ese efecto de la subversin creativa, ‘Voy a proponerles ahora tomar otra texto de Lacan que comenté hace un mes en Parfs y me parece que tambien ‘confirma y permite ir mas alli en esta investigacién del de 00 de Lacan, Primero voy a levantar una hip6tesistobre el fantasma de Lacan, 0 por lo menos, el fantasma que él nos presenta cen los Bios, Lacan éijo que para hablar de Freud se refe- ria al héroe trgico; sin embargo, él mismo se presenta co- mo pionero, en los Bseris, come resistiendo en el prion naliss a una fuerza mucho mayor la fuerza de un imperio Jacques can, Sonar Libro XX, Beto Ale EAP, 87 ‘universal que es el movimiento analtico internacional. Fl, Lacan, apoyandose en laletra de Freud, lucha contra eli perio de la LP.A. Es una presentacin muy insistente por parte de Lacan a partir de 1964, Por ejemplo, ustedes pue~ fen ver en el timo niimero de la revista Palo”, el Acta de Fundacién de Lacan en la Escuela Freudiana de Paris del 20 de junio de 1964. Existe abi todo un vocabulario militar fenando habla, por ejemplo, de la reconquista del Campo Freudiano y cuando habla de la Escuela como una base de ‘operacién para la reconquista del mismo. ice referencia a e30 en una conferencia® que realicé este afio en la ciudad de Granada, en Fspaia. Laciudad de Granada es una ciudad de reconquista tiltima. La recon- Aquista alli me inspir6 y me encant6 hablar de la reconquis- ‘adel Campo Preudiano en la ciudad de Granada, ‘Bien, no voy a desarrollar este punto, apenas se los trai- .g0 a ustedes como alusign a la postnra heroiea que adopta Eacan con un gran saber, Pude recordarlo, veinte aos atvis,escuchando a Lacan, haba muchas resonancias que ‘me tocaban en su postura heroiea. Greo que lo notable es que Lacan no se engaiaba en ‘cuanto a este sapuesto fantasma heroico, Quiero recordar: Tes primeramente esta frase que cita Lacan a propésito del “Marquiés de Sade. Dijo Lacan: "Sade no esta engaiado por su fantasma, en la medida en que el rigor de su pensamien- to pasa alla logica de su vida". Su pensamiento lo llevé a si ‘war al analista en posicién de desecho. Su propia vida, de cierto modo, ha ilustrado y sido conforme este estatuto, Tal ver él misme haya asumido esta pesicidn de desecho. ¥pa- a demostrar que no fie engafiado por lo que presents en Jos Fscrtascomo su vida heroica, hay un lugar que se desco 8 flo 4/5, Ata de Fundago a HEP” SahadorBatora Fatt 199 > Jacqueslain Miler, "1 nto de Jaques Lacan, Cade Anaie she Penis, N°, BEP, 18, 38 noce, un lugar velado. En el texto que voy a seialar pienso que Lacan Io revela. Revela estar desengaiado de este fan ‘asma heroico en un lugar muy escondido por ser muy evi dente, Io revela en el inicio de sus Brent en un pequeiio texto ~sorprendentemente muy poco comentado porque son la dos primeras paginas después del ilo las dos par sginas que se laman Olertra de esta recopitacién, Real mente es el mismo fenémeno de la Carta Robada, es deci, tuna evidencia para todos los que la quieran ver, El aper- tra yal miso tiempo el cierr, pues son paginas que ci ran los Esentos.E1ikimo texto de los Eten fue produci- do en Octubre de 1966. Asi, son realmente las tltimas I reas escrtas por él. Yes muy curioso para un volumen bas- ‘ante grande, bastante importante. La edici6n francesa po- sce mis de novectentas piginas, es muy rare que posea tna Introduccion de dos pequefias paginas, que no parecen muy serias, que parecen un sts, no estando a a medida del volmen que introducen Pienso que en estas dos paginas poco leidas, Lacan dice algo muy importante sobre su posicién subjetva y, pode- mos decir, sobre su desco. Ycomo ustedes tal ver se acuer- den, toma como punto de partida una fase famosa, casi in proverbio, un lugar comin de la iteratura que es una fr se extralda del discurso de recepeién de Buffon” en la Ace ddemia Francesa. Buffon era el autor de la Historia Natural en el siglo XVII, considerado en aquella época como en Newton francés, el Newton de la Historia Natural. Dej6 una obra enorme sobre la historia de la naturaleza, de los ani males, etc), ademas fue un esilista y un eseritor de mas mo mérito. Esta frase en Francia es la definicién misma del stile ‘Jacques Lacan “Obertura de eta recoil it, Cap Li Gorges out de Clerc (Conde de Ballon) mci en Menten 1707 59 “Le style C'est "homme meme", “el estilo es el hombre mismo”, Esta es Is frase que Lacan coluca en la entrada de sus Bsoitasy de la cual va a ofrecer variaciones, Efeetiva- mente, el estilo de Lacan es algo notable, erea para muchas personas Ia difcultad de leerlo yea a otras persons a ex- plicar su estilo por ef mundo, como lo estoy haciendo en En esta frase es como si hubiera una tentativa de res. puesta ala pregunta “zqué soy yo?" yen qué medida yo sy 80, este Iibro y este estilo, Es una respuesta a la pregunta: “zque soy yor, al decir que cada hombre es su estilo y que lo que define al hombre es el estilo. Buffon es un anticipas dlor de Lacan al haber definido al hombre en el campo del lenguaje, por su estilo. Peto ustedes podrian anticipar que estas dos piginas se desenvielven con el cxestionamiento de la palabra hom bre. No es tan evidente el hombre en el campo del lengua ie Fue de este modo que presenté en Paris el orden de ex te texto, Creo que Lacan presenta sucesivamente una inter- pretaci6n imaginatia del estifo es ef hombre mismo, después luna interpretacin simbélica, y en tercer higar tna inter pretacin en la dimensién de lo real. Son las primeras I= rheas que Lacan eligé para la entrada de sus Brees En la primera lectura que Tlamé imaginaria, de la frase estilo ol hombre mismo, Lacan se refiere a una acaracién hecha en el siglo XVII sobre el encientro de un joven e=- vitor con Buffon, En el siglo XVIII era comin que ls j6- venes intelectuales vsitaran a Buffon en la ciudad de Mont bar donde vvia, en las afueras de Paris, la gran ciudad. Es un lugar admirable, que vsité dos veces; silegan a ir a Francia vale la pena ver Montbat. Hay un easillo protegi- do, se pueden ver los hugares en donde el escrito trabaj- ba todo el dia, a pesar de que se diga que a la noche iba a visitara una joven w otra. Se puede ver todo preparado pat ra una vida de trabajo organizada alrededor de él, el gran hombre del siglo. Hay una narracién un poco iréuica en la cual Lacan dice que Buffon, el autor de esta frase: eesti es hombre mismo, tenia de si mista wna representacién de igran hombre. Organizaba toda la vida de st familia y de los que estaban a su alrededor, al servicio de su fantasma de gran hombre. Que el silos ethane mismo tradice en la realidad su fantasma ce gran hombre. Podemos pensar también, cémo es notable Ia manera ten que Lacan lo dice. Voy a ler: "Ponque el hombre, Blandido en el adagio, 9 para entoncs eli sco por haber sido extrait dun dicurso en ta Academia, mie tra en ese ic ser un fantasma del gran hombre, quel ondena en breto para apoderarse all de toda mu casa” Et hombre del que se rata en esta frase, en la realidad, cs una fantasia del gran hombre que le ordena el guién pa 1 apodlerarse de su casa entera. Podemos encontrar otros cjemplos en Ia literatura francesa. Visié también la casa de Viewor Hugo en la Isla de Guernsey donde dicho escritor ex {avo exiliado durante veinteafios. Todo hecho a su alrede- dor, Trabajaba desde lasses de la maiiana hasta las os de la tarde escribiendo, Habia una probibicién absoluia de perturbarlo en su trabajo de eseritor. Sega la anéedota hax Dfa perdido uno de sus hijos,y el segunda muere en un ac- S, es la rela ion del significante amo con el signficante eselavo, Esta *!Séeratar “Mirando psa advan servimos del mejor expel eas coms humana on Fespetto vita del ana y ae 6 S ‘remoeyconocemos cor nosirs mano il. 3 relacin estaria presente de forma clara en la referencia platénica,,y definitia el sf mismo a partir de an signtiean- teamo qute es el alma. El alma es el tradicional significante amo definido por la cultura occidental. Es mis o menos dentro de esta perspectva que somos conducidas a pensat La tess de Lacan es que el discurso del analistaintrodu ‘ceuna subversion dels mismo. Es oro sf mismo que, a par- tir de un analiss alguien encuentra, Es su propio s misino | sque se encitentra, pero no en el significante amo, Al eon- tuario, al separarse del significante amo, al separarse de Jo ‘que en su vida enearnaron los significantes amos, es que se tiene I suerte de encontrar su ser en otro lugar completa: mente distinto; es un lugar que de cierta manera es an hi garde irisién, Comparado con el esplendor del signifcan- te, el esplenidor del si mismo griego -siempre representado fen el arte con Inces y exaltacton- el nga al cual el andlisis “ivige la mirada para mostrar el verdadero mismo, el ver= ddadero ser, parece un Iugar humilde, un ser de nada, para ‘constatar apenas que! “si eres eso y no mas que eso". Es necesario decir que Freud mantiene algo del viejo significante amo; su obra mantiene algo de exaltacién de ly parte amo del Otro. Si nos referimos a Andis trminable € {nterminabl! uno los times arteulos de Freud sobre elf nal de anliss, este punto queda eviente, El texto trac, en primer lugar, una reflexin sobre el tiempo de la cura ana- litica, Freud pregunta ses posible acortar el tiempo de un aanilsis, no es el tiempo de la sesin, es el tiempo de la ex- Periencia, Alude a la tentativa de Otto Rank de considerar que, si analizamos el trauma de nacimiento, esto puede permitir un cortacircuito en Ia duracién de un anil Freud se refiere al caso de] hombre de os ls ya la fjacion “Sigman read, Ans triable einternnabe i ™ anticipada de la duracién del final de andlisis por proble- mas de tiempo. Sin embargo, después de haber iniciaclo su ltahajo de este modo, Freud abandons esta cuestiin por otra: se pregunta si hay un final natural, interno, del anal sis, que corresponda a su propio movimiento. A través de todo el texto es como si hubiese dado una nota, que es la nota le maestria, de dominacién. En realidad, la problematica de este texto de Freud trae 'a antinomia de yo versus a pulsién, de c6mo son distribu das las fuerzas entre el yo y la pulsiGn, el conflicto, Puede decise que, para Freud, el hombre esti dividido entre elo y’la pulsion. La gran pregunta del texto es: zeémo obtener Ja domesticacin? En aleman brid, en inglés taming (la mis ma palabra que aparece en el tila de Shakespeare The e- ming of the shrew La fila domada). Todo el problema consiste en emo domesticar Ia pulsion, zes ew posible 0 no? puede la pulsin tener un amo, obeldecer, ser domina- da por el yo como instancia de maestra, de dominacion? Hay tada una vertiente en este texto de Freud, que colo cat la cuestiOn del final de analiss en términjos de una rela- én de fuerzas. Cémo obtener a través del andlisis un re- forzamiento del yo de manera que éste pueda dominar fa pulsién, una pulsiin que Freud caracteriza por su fuerza? Freud sigue la lucha defensiva del yo contra la pulsin, ye mo en esta lucha el yo esta destinado a modiicars, ate tare, sin poder mantenerse como puro significante amo, Al contrario, dete modifcarse sein esta hicha defensiva, Esta vertiente en Freud permite decir que para él, a si ‘waci6n analtica consiste en ir hasta el yo, para someter las partes no dominadas del alley tratar de integrarlas en la si tesis del ya Es preciso decir que en Freud, este hecho es del orden del discurso del amo. Hay en Freud algo que tiene aque ver con lo que Lacan sitns como discurso del amo, y {ue el principio del discurso sobre el hombre, desde el ori 5 gen de la cultura europea. Klectivamente, se puede Teer ‘otra cosa en el texto Andis lerminable ¢ interminable, por ‘que la manera por la cual Freud presenta la sintesis del yo pone en evidencia su fracaso constante en la medida en ‘que el yo nunca parece poder hacer desaparecer ydlominar ‘completamente la pulsién. Contrariamente, en et dominio del yo, siempre quela lo que Lacan lama resto, Es real: ‘mente la palabra lncaniana de resto, desecho, que se en- ‘entra en este texto de Freud Freud se refiere, por ejemplo, ala historia de las reedi- ciones en ls cuales, veces, una edicin somete ala otra 0 ¢s sustiuida por ota. Freud dice que las vieja creencias| ‘que se supone vencidas, en la realidad, permanecen y se tornan restos de ercencias anteriores. Freud, quien gusta tanto de la arqueologia, que estaba tan fascinado por la ci dad de Roma, sabia de sobra que cuando ve ya a Roma, ya se iene conocimiento de que, debajo de ka Iglesia *** se encuentra en su base l viejo templo de la recta de Mitra. En el mismo ligar donde eran celebradas los cultos paga- nos Fite constrida una iglesia, Esto ocurse también en el [rasil, con el eistianismo, Hay, por ejemplo, restos de otras creencias que sobreviven a través de creencias de superf Ge, ereencias aparentes en las euales siempre permanecen resto de otras creencias Freud dice que en el Lenguaje de la Metapsicologia, en todo momento subsisten fragmentos de la organizacion I bidinal anterior al lado de la matriz, Esta ocurre en el de sarrollo normal de la personalidad, que siempre conserva restos de los Ilamaclos estados anteriores, Tal afirmacién demuestra que no habia en Freud la idea de un dominio total del yo como instancia amo, El mismo insstediciendo “Belts lan dina raniana 6 muetorormontimentox Po- lemente JN Miler refer a Capa de die encontrado Baates de San Clernente on Roma (30 D.C) % aque siempre sobrard un resto, Este resto rebelde es lo que Lacan denomin6 a Freud afirmé que la transformacién de una época de desarrollo en otra nuncaes completa, de modo que los res tos de fijaciones ibinales anteriores pueden ser manteni- dos hasta la configuracién defintiva de la libido En otra patte dice que las explicaciones dadas alos pa- cientes, sin que haya habido una subjetvacion por parte de los mists los Meva a actuar como los primitivos Tos ese les es fue impuesto el critianismo, pero que contindan en seereto celebrando alos viejs fdolos. Puede decisse entonces, que Lacan desplaz6 el mismo del yo para ese resto. La verdad del ser no e3 del dominio del yo, Estas puede ser la verdad del ser consciente, la ver dad del orden socal, Sin embargo en psicoandlisis el ser, el si mismo, esel reso, y esen el resto que se concentra cl yer dadero amo, Es en este resto y para este resto que en reali dad se vive. Esa este resto de irvsin que Lacan lamaba la ‘causa del deseo, donde el si mismo se busea La oposicion entre el dscurso del amo y el discurso de] analists, que Lacan presenté en el seminario El ees de ps ‘andl es algo que esta presente desde el inicio de su in- sestgacién, cuando él ya oponta el yo y el sujeto. Creo, sin embargo, que en ningiin lugar eso es mis evidente y mis importante que en la euestion de Edipo. Es como si Lacan se bubiese sentido en malestar con el Eipo desde que co- ‘menzé a reflexionar sobre el psicoanaliss. Tra siempre de reformalar el Edipo, concepto que no le parecia tener Ta misma consistencia que los otros, Propuso una estructe ra que hacia desaparecer todo el teatro freudiano del Edi po, vinculindolo com la particularidad del deseo de Freud. ‘EI seminario que nunca promuncié sobre los Nombres del Padres era, eo, el cuestionamiento de esta primacia ddada por Freud al Nombre del Padre. De cierto modo La- 7 can sustiuye a la precedencia del Nombre del Pade, la precendencia en el anslisis del objeto, como si el padre fue= se el vestido magnifico de este pequeio resto, donde el se- creto del idolo deberia ser buscado, Estin en. Lacan (o(os los elementos de wn atticulo que podriamos lamar Esipo conta el psicoanlisis, como sel Aescubrimiento de Freud hubiese de cierto modo fracase- do delante dle fa roca del Eaipo, Como x con el Faipo, el psicoandliss bubiera pasado awa forma religiosa yen vez Ae critcarla, hubiera finalmente confluide bacia ela Puede decirse que, en relaciéa con la funcidn paterna, ‘Lacan tiene una postura doble: primero desperts, exalt6 la uneiGn del padre -eso es bien conocido pero al mismo ticmpo se puede decir que, en la medida en que fue det nniendo ta fanci6n paterna, fue revitalizéedola a través de ‘una Togificacion, De cierta manera funde la funn pater- ha con la lingistica, usando el nombre de medforapaterna ‘muy comin en su obra, Lacan subraya que nunca hablé del Edipo de otra manera sino a través de In metifora paterna, {que slo reconocié al Kdipo a través de esta reformalacion bien conocida La légica ensei a Lacan a relativizar In funcién pater- na, concluyendo que no es solamente el pare quien juega <1 papel paterno. Hay ottos elementos que pueden jugasla De cierta manera el padre sirve apenas para iustrar una funcion logica mucho mas generalizada El pare es una fic Jura de teatro que apunta a nombrar esta funcidn, 1ré un poco mas ripido. Fn vez de seguir toda la histo- ria del Edipo en Lacan, voy a situarlos en los sitimos ten ppos de su obra, Ustedes podrin seguir la critica del Edipo hecha por Lacan, en el seminario La tangfrenea, cuando féste sea traducido al portagués. All fueron desarrolladas las coordenadas del Edipo modern, que no son las coor ddenadas del Edipo feeudiano, Hay algo que a Lacan nw le 78 convene ene Espo feuian: es carter tigi, bu ado en los griogs, En sus Bung Lacan dice que no e8 prsiblc conunuar por mucho mas tempo promovendo el Erp -una ungede- en sociodades moderoas que ere ron el sentido de la raged La sociedad moderna no po toe incl weno dele igo En Ta sociedad moderna las coma no estan come tr sec, Debo decir que en mies sociedad es mucho ida tide de ret y de desceno Es preciso det foe a primer producto de nests indus caplealita mo derma y pomderna son desechos, Exton en el pox dlernitmo supuesiamente— por qu hemor consist que todos los aagnibces objeto de consi que produimon terminan como deschon, asta lal punto que eo ya ssc tselmovinientaecolgico pars impedc que el planta eh tere ae tansformase en un vate devecho. Exo eto que Aire decir que ne tenemon mis el sentido de a agen, tenemos el sentido dela est del progreso. El problema {que podemos hacer con nuestros desechos Exo ex algo Ge todo chemin coment No of weds saben acre los problema tan divert do que los europeos tienen con nix desechos mucleaes, fie permaneceria radioacivoe por miles. de aos Mn no cao xt pn, en hap ao, por creer ms intlgentss, porque pentan tener {in solucin magna, sceptando tomar oe derechos de Ios otro, Yalors, equ hare indo pals, Prana, conto dev estes desechow? El seminaro de Lacan ya x encuentra fa anlacin de que el earicter gc revdimo no estan sect grote de Lacan es mucho mis de mut cmico que gio, J por es €l puede decir que lo comico es ma verdadero {ue lotic, Foe lo que most tambien, sobre el Cia det alin ciiendo que hay, eguramente,sftimlentoy 9 lragedia en un anslisis, EI pase slo tended sentido cuando In eragedia sea transformada en comedia, Sino es asi nadie ied a contar a otros sv historia, no antes de la transforma- cin de sn propio sufrimiento en una buena historia que se pueda contar a alguien, Asi, en el Seminario de La trasfeencia, Lacan vetoma el teatro de Paul Claudel" para mostrar cémo la probleméti= ca edipiana, en los tiempos modernos, ya se presenta de otra manera. En el teatro de Claudel, por ejemplo, el mack «es encontrado en la eseena del asesinato del padre. Vemos ‘como el hijo mata al padre, En la Epoca de Napoledn el ac to de matar al padre ya era representado de manera burles- «a, EI hijo tenfa un rev6lver yen un momento dado no pur fo soportar més la ionia y la audacia del padre, y saca en tonces el revslver. En la realidad, habia sustituido las balas| Adel revohver,yel padre muere, pero muere de miedo. Yes pués de ese aesinato, que esl mismo tempo cémico y tre ‘ico moque tgico el hijo vaa expulsara la mujer, que no fe su madre, ysfla amante del padre. Vemios entonces un Falipo burlesco. Lacan lo comenta ampliamente, diciendo aque ya es ana indicaciin hacer equivaler Ia mujer del padre ala madre. Muestra que este teatro de Claudel funciona co- ‘mo un andlisis, como una descomposicin de la estrwerura edipiana, En el Seminario 1 evs dal psicoandliss, aos despuds, es interesante entender c6mo Lacan destruye el Fdipo freu- ddiano -busca una estrctra en el liga del mito. El traba- jo de Celio Garcfa, “Do Mitema ao Matema"®, del Mito ala Matemitiea, del mito a In estructura, muestra que en reali: iu Claudel (1868-1956). Sa login contd por “Orage, “Le Pain dts “Le Pee hn" convention a Sena, Le Tan Lie ‘eV Cap. XIX. Pats Bains da Seal, 1 ‘S-Di ao matema®en O que nat, olive del IU Es- onto Brslers de Camp reamed. . dad Freud ilustt la figura del padre, no solamente através lel Edipo, sino a través de Titom y Tabi ya través de sus es saitos sobre Moss manoteiome. Si alguien se refiere ala figura del padre, en Freud, no debe limitarse slo al mito de Edipo, Encontramos el mito de Edipo, que Freud bused ‘en la mitologia griega,. tambien en Totem y Tabi, que es un mito inventado por él, supuestamente como resultado de ‘una investigacion cientifies, Es un mito Freud used a Moisés y al monotersma en la 10 del lado Atiego, sino del lado julio. Es necesario tomar estas tres ilustraciones de la figura del pad, que son muy estntas, Son en realidad tres versiones del padre: una referencia jue ‘fa, una referencia griega, una referencia de la antropolo- sia moderna, ¥ Lacan se pregunta qué tienen en comiin css tres versiones. Busca tina estructura comtin alas tres Critica al Edipo de diversos modes. Primera dice que se tra- ‘a de una extraordinaria exaltacién del padre, como si Freud quisiera salar al padre, Por eso inventa un asesinato del padre, en Totem y Tabi, contraponiéndose ala tradiciin Jjudaica que apelaba al sacrificio ejemplar det hijo, del hijo ‘de Abraham. Una vez, en sus Brot, Lacan dijo que el se 87 ioc implica wna rife dea stisfacin dela pulsion? O inaiorghodemos decir que ol deen de sabe, coma deseo del anti 4, es una murda forma de satisfac dela pulsién? Xina mucta forma de saisfaccion de la pulsién? Ciert. ¢Siel psicoanilisis no permite eso, qué es entonces? Esa es la ambicion realmente freudiana del psicoanslisis