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Ny AAU al ,Quién le tiene miedo a Deut atte Latov? mer yu ‘i ( Daisrio bi “Donotrio tienen teléfono, porque cada vez que le pido al cole, capaz que no vuelve. Ojala que no el naimero se hace el distraido y no me sea asf. contesta. Creo que no se anima a decirme que Un beso. No estoy enojada. Te quiero. me no tienen. A mi también me intriga por qué esta Guillermina faltando. En realidad, hay muchas cosas de Demetrio que me intrigan. acne Guille: Yo también te quiero y qué suerte que no estas enojada. Un beso. Juanba PD: Quedate tranquila que va a volver. Sian nesgues eaveale Aunque si vuelve, los que no vamos a podriamos ir a visitarlo. Debe estar tranquilos somos nosotros. estar enfermo. fi iPor qué _ab decis or % Porque vi cosas faras. Guille: Después del cole se nos harfa a de noche para volver. Acordate de que tenemos que subir la montafia. Si falta i toda la semana, podriamos ir el sabado. J. Qué viste? G después te cuento. [ Ahora no puedo, Juanba ~ 101 Cart fiesta sorpresa que hace tiempo los compaiieros tene- arta mas ganas de hacerle. Por supuesto, no le dijo nada de del miércoles 4 de septiembre nuestras ganas de conocer la casa y comprobar cudntas te 9 de Lucila Montes a Guillermina Reyes, de las cosas que se dicen son verdad. La cuestin es que & iereaieda dattealegto ahi la abucla la frend un poco. Porque le dijo que mu- ; Satreyada a latsalieateet coleg) chas gracias pero que les tendria que decir a los padres a” de Demetrio, y a Demetrio mismo, a ver si estaban de . acuerdo. Mi mama le rogé que por favor a Demetrio a i ho, que cra una fiesta sorpresa y que el diltimo que se >e tendria que enterar seria Demetrio, recién cuando los enue invitados, o sca, nosotros (aunque estaria mejor decir “Jos colados”, porque hasta ahora no nos invitaron), de por qué esti faltando Demetrio, Aunque no las con apareciéramos gritando y cantando: “Viva Deme- segui gracias al teléfono (él no tiene, es obvio: a nadic le triol”, 0 algo asi. La abuela dijo que logico, que a De- da cl ndimero) sino por otros medios. Ademas, te quiero metrio no leiba a contar nada, que se quedara tranquila. Entonces mi mamé le contesté que iba a hablar con la mama de Demetrio y se despidio. No sé cmo va a ha- cer para hablar, ya que no tenemos el mimero (que probablemente no exista), tendré que aparecerse un dia en la casa, Si lo hace, yo voy con ella. Querés ve- nir? Aunque, ahora que pienso, si vamos un dia mi mami, vos y yo, Demetrio va a sospechar que estamos armando algo. Pero la cosa no termina aca. Ahora te voy a contar lo rato. Resulta que cuando mi mami se dio vuelta como para irse a la panaderia, la abuela y cl calesitero reto- maron la discusi6n, Parece que el calesitero le grité: “Te escribo esta carta porque tengo noticias frescas contar tna cosa extrafia, Pero eso para el final. Resuilta que hoy a la tarde mi mama cruz6 la pl para ir a la panaderia. En la plaza se viene a encont con la abuela de Demetrio, Ella la conocia de anti porque dice que mi abuela,o sca, la mama de mi mami, se atendia con su suegro, el doctor Rotan. Mi mama acercé a saludarla y a preguntarle por Demetrio, qui por qué estaba faltando al colegio. La abuela estaba ha- blando con el calesitero, bueno, segiin mi mama, discu tiendo, pero interrumpié la discusion para saludar mi mama y contarle que Demetrio estaba con gripe, pero que en cuanto se curara iba a volver a la clase. En~ tonces mi mama aprovecho para comentarle lo de la ie 103 “iLadrona!” a la abucla. “\Ladrona, no se roban las sortijas!” Entonces mi mamé volvi6 para ver qué pasa- ba. La abuela estaba lorando. En eso, abrié la mano, Tenia la sortija de la calesita."Demetrio esta enfermo”, decia entre sollozos, “y no sé qué hacer para que se ponga bien”. Y le devolvié Ia sortija al calesitero, Mi mami le pregunté si necesitaba ayuda, si Demetrio es- taba grave. La abuela le contest que no, que muchas gracias, pero que Demetrio no estaba grave, que era solo una gripe, y que ya ibaa volver al colegio. Lo que si lo notaba un poco triste, y por ¢s0 se le habia ocurrido. Llevarle la sortija, porque a Demetrio le habia gustado mucho la calesita el dia que habia ido, Pero que ya taba bien, que no sabia por qué se le habia ocurrido la idea de robar la sortija, quizas por verlo sonreir a metrio. {Note parece muy raro? A mi, lo que me parece ra ro es lo siguiente: 1) Que la abuela robe. 2) Que la abuela robe una sortija. 3) Que a Demetrio le guste tanto la calesita. Ya n es un chico. Bueno, por lo menos no tan chico. 4) Que el calesitero le grite: “jLadrona!”, Es una s fora vieja y, ademas, lo hizo para ver sonreir a su ni to. El Pascual ese cs un malhumorado, A mi hermano siempre lo echaba de la calesita por correr adentr cuando andaba. 5) Que la abuela Lore. 104 6) Que la abuela lore porque Demetrio esta enfer- mo y que después diga que no es grave. {No sera grave lo que ticne Demetrio? 7) Que la abuela no se anime a decir que si, que po- demos hacer la fiesta sorpresa y listo, {Nos no ves cosas raras en todo esto? Mi mama es como yo, también ve cosas raras. Escribime las que veas vos, Esta carta te la escribi anoche, y estuve todo el dia con ganas de dartela, pero te la voy a dar recién a la sa- lida para que la puedas leer tranquila en tu casa, y no. en el colegio con todos los monos alrededor. Yo quiero que seas la primera que te enteres. Un beso a mi mejor amiga. G ts 105 Diario de Juan Bautista Gutiérrez Martes 3 de septiembr en la oscuridad de la noc El fin de semana no escribi nada en mi diario po mi viejo estuvo en casa. Vino del campo, Por suerte tomé todo el fin de semana para estar con nosotr Fuimos a comer a “Don Pedro” y yo me pedi unas bi chetes. Demetrio me habia dicho que eran excelent y tenia raz6n, estaban buenisimas. La pasamos barbar Lastima que mi abuelo, que habia venido con no: tros,se empeza sentir mal, y entonces lo tuvimos evar a la guardia del hospital. Parece que le subié poco la presién. El médico dijo que se podia ir, pe que no pasara la noche solo, Asi que lo Llevamos a sa. Yo me fui a dormir al cuarto de Jime para dejarle mioa Abo. No pude dormir en toda la noche porque Jime ro) ca, Aunque sea chiquita, ronca un monton, Siemp: esta con la nariz lena de mocos, por eso ronca, porg de noche no tiene por donde sacar el aire, y lesale h: ciendo ruidos. 106 Entonces, como estuve toda la noche despierto, o casi toda, me puse a pensar en Demetrio, Pensé y pensé. (Mc habré confundido? ,Sera que no vi su reflejo pe- ro que en realidad si estaba alli? En ese momento yo cstaba totalmente seguro de que él no estabaalli,en cl.es- pejo, y tengo que confesar que me dio panico. Nunca ha- bia visto una cosa igual. Ahora me digo que a lo mejor ‘ao fue tan asi como lo vi yo. Pero me lo digo porque no lo puedo creer, aunque en el fondo Jo creo. Mejor di- cho, no es que no lo crea, sino que lo vi. La cucstién es quea pesar de que lo vi,no lo creo. No puedo creer que Demetrio sea tan extrafio, que no s¢ refleje en un espe- jo. Vampiro o extraterrestre. ZY ahora por qué estara faltando? {Se habra vuelto a su planeta ose habra que- dado dormido en el fondo de su tumba? Me encantaria poder hablar de esto con el viejo. Preguntarle, por ejemplo, si ve posible la existencia de los vampiros,en la actualidad o en algiin otro momento de la historia. Es raro, porque por un lado lo quiero mucho a De- metrio, siento que est pasando rapidamente a ser mi mejor amigo, pero por el otro me da miedo, Mucho mas miedo que cuando lo conoci. A veces me da la sen- sacién de que ¢s un intruso. Cuando entré a clase por primera vez, me produjo cierto temor, que incluso lo anoté en mi diario. Supongo que seria por ese aire de misterio de su mirada y por la blancura de su cara. Pe- ro ahora tengo miedo por Jime, por Guille, por Lu. 107 Porque me estoy haciendo muy amigo de él y en re dad no sé quién es, Al final, no sé si no le voy at. que dar la raz6n a José. Mejor a mi viejo no le digo nada, Porque me pui pasar dos cosas. O que piense que estoy loco por Veo cosas que no existen 0, mejor dicho, porque no cosas que si existen, o que piense que el loco es Dems trio, y entonces intente alejarme de él. De todas maneras me intriga por qué esti faltan Espero que Guille no tenga raz6n cuando me dijo est mafiana en el cole que quizs no venga més, Yo qui que vuelva, a pesar de todo. Aunque algan dia me cuenta de que es un vampiro. 108 (Dior dey Dinwtra Ley Domingo 1° de septiembre Estoy decidido. No voy a volver al colegio. Nunca mas. No quicro que se den cuenta de que no me reflejo. De que puedo sentir cierta atraccién por la sangre. De que empiecen a tenerme miedo y comiencen a apartar- se. Incluso, de que me terminen echando del colegio porque soy un vampiro. Prefiero que piensen que me volyi loco © que me enferméo cualquier cosa. A lo mejor creen que mis pa- dies prefiricron no mandarme mas y seguir con el sis- tema de antes, el de la maestra particular. Que piensen lo que quicran. Que Ana les invente una excusa, Pero yo no vuelvo més. Ayer me pasé todo el dia encerrado en mi cuarto y no comi. Hoy si comi pero no sali. Rouch estuvo toda la noche aullando debajo del balcon, Mis padres me golpeaban Ia puerta, me decian que Rouch me estaba esperando, que por qué no salia, que si queria comer torta de la abuela, bizcochitos, fioquis. 109 Yo no les contestaba nada. Mi abuela, en cambio, que es mis sabia que ellos, n vino a lagrimear detras de mi puerta. Ella tiene bi claro que yo no le voy a abrir a nadie. Mi abuela, la mentirosa, Junto con mis parientes, Que se repudran en la tierra y en el Sanrecol. Lunes 2 de septiembs Hoy fue un dia tortuoso, Mi tia Eulalia lleg6 de viaje y vino a visitarnos. Para qué. Otra vez. detras de la puerta: —Dimitri, Dimitrito, Dimitriola... Le encanta deformar mi nombre. Que te quiero ver, Si no salis, dejame entrar. De trio, te traje un regalo, tengo un monton de fotos mostrarte, Tuve que dejarla entrar porque ya no aguantal mis su voz chillona detras de la puerta. Después de saludarme con un abrazo que no m soltaba, la tia Eulalia empezé a desparramar fotos mi cama, —Acé estamos con mi amiga Chichi en la plaza d la Concorde, en Paris, Aca, camino a Luxemburgo. esta, mira qué plato, mi amiga Chichi probani 110 sombreros en un negocio de Venecia. ¥ esta, esta tiene su historia: estoy en la puerta de la zapateria de Mol- destévora. — Nos también? —la interrumpi de golpe. La tia Eulalia puso unos segundos la vista sobre la bota de lata que salia en Ia foto. Luego levant6 los ojos y me dijo: Ese — {¥ también tomas Sanrecol? —Tomé como tus padres, hasta los veinte afios. ait? —Y bueno, cuando tenia tu edad, alguna vez me pas6 que me dieron ganas de chupar sangre a alguien. Ja, me acuerdo ahora de Renato. —Quién era Renato? —Era un chico que me gustaba, Venia con su papa hasta la casa para tracr la verdura, Mientras su papa se quedaba con mi madre en Ia cocina, charlando de las noticias y de la yerdura fresca, Renato y yo nos bamos a jugar al bosque. Hasta que una majana, pobre, qué susto se pegé. Y a mi cémo me retaron. Porque después de eso no vinieron ma: En ese momento mi tia Eulalia empez6 a descosti- Harse de risa, tirada en mi cama entre las foros. —Primero... jua jua jua —volvié a interrumpirse. Luego, fue calmandose para poder continuar—. Re- sulta que en el bosque, mientras corriamos, una rama le r0z6 el cuello y le hizo brotar dos gotitas de sangre. Wi Renato grit6, y yo, sin pensarlo, me abalancé sobre su cuello y le chupé las gotitas. Me dijo que era una esti pida, me empez6 a insultar, y que queria volver con papa. Entonces yo le dije: “Quedate tranquilo, yo evo con tu papa” Salimos del bosque por el lado da al cementerio. “jY esto?”, pregunto. Yo empecé Hamar al bisabuelo Lart. “Bisabueclo, bisabueelo”, canturreé. El bisabuclo contest con un “Hooolaa’ profundo, bien salido de la tierra, Para qué. Renato, j jua jua... Renato pegé un grito y salié corriendo. Yo co: tri detris de él, Nosé c6mo hizo pero Ileg6 a la casas perderse. Llorando y lamando a su papa. Yo muerta de risa, No podia creer que ese papanatas tuvi ra trece aos y medio. “Yo soy mas valiente, no pu estar enamorada de alguien tan cobarde”, me decia mi misma. Yo todavia no habia cumplido los trece. padre de Renato salio corriendo de la cocina y lo abra: 26 mientras exclamaba; “Qué paso, qué pas6?”. “j quiero ir de aca!”, gritaba Renato. En eso, la vi a mamé, Se habia asomado a la puerta de la cocina permanecia detrés del mosquitero, Me miraba con ra bia. La mirada de mama me corté la risa y entonces, entré a la casa por la puerta de adelante y me fui a mi cuarto, Desde ese dia y por un afio me aumentaron la: dosis de Sanrecol, aunque en realidad nunca supieron muy bien qué era lo que habia pasado entre Renato y. yo. La cuestion es que me calmé. —W nunca mas sentiste descos de...? 112 —No. Bueno, a veces me dan ganas de morder a al- guien, pero siempre las puedo dominar. Por lo menos, hasta el momento, jua, jua. —{¥ tu amiga Chichi? —Noo, mi amiga Chichi para nada, Ella no ¢s.. — {abe de vos? —Claro que sabe, somos amigas desde hace varios afios. Como ya sabés, la conoci en un curso de francés. AX qué dice? —Al principio, cuando le conté, pens6 que estaba loca, que a mime gustaba inventar historias para asus- tara la gente, Entonces.. —jEntonces qué? —Entonces me someti delante de ella a la prueba que no falla, me miré en un espejo. =? —Y... que alli no estaba. Mi reflejo no aparecia. Mi amiga Chichi peg6 un grito todavia mas aterrador que el que habia pegado Renato aquella mariana en el bos- que. Después de eso salié corriendo. Estabamos en el instituto de francés. En vez. de ir a clase, corrié hasta su casa, Yo la segui. Cuando abrié la puerta yo me me- ti antes de que pudiera cerrarla, Ahi le hice cerrar la boca, porque seguia gritando, y le expliqué todo. Des- pués de eso y durante un tiempo, me siguié mirando desconfiada, y no queria quedarse a solas conmigo. Pe- 10 luego se fue dando cuenta de que yo era la misma Eulalia de siempre, una buena persona, y hasta me 113, acompaié al médico, que también le explicé. Y nada, La verdad es que la conversaci6n con mi tia me vi- nuestra amistad sigue desde entonces. no muy bien. Saco lo que puse al principio, eso de que —Tia.. habfa sido un dia tortuoso. Fue un dia que me hizo — Si,querido? pensar: Uno, que no era el dinico en el mundo que no —2A vos te parece que yo puedo mantener se reflejaba cn los espejos. Dos, que tendria que tomar amistad? una serie de decisiones sobre mi mismo, o sea, como —jPero por supuesto! {No te digo lo que me pa pretendia ser el resto de mi vida, Si me inclinaba a tra- con Chichi? tar de ser un hombre comin, mi cabeza se llemaba de —;Aunque se entere de que soy un vampiro? dudas de como lograrlo, En cambio, si... seguia mis rai- —No exageres. Aunque tengas ciertos rasgos van ces, mi instinto, mis descos.., no sabria realmente lo pirescos, que es distinto. Ademis, vos ni siquicra eso, s que podria llegar a ser si me metia en esa direcci6n. no tuviste que tomar Sanrecol. De todas maneras, la conversacién con mi tia me = pero tina vex ene decehee habia venido mas que bien. —sDe qué, querido? Pero eso de volver al colegio, estaria por verse, —De probar la sangre de una chica. — qlUna sola vez? (Pero si cs normal! Mira, querid te puede pasar otra vez en cualquier momento. Lo m Miércoles 4 de septiembre jor seria que les contaras a tus padres para que te Il ven al médico a hacer un control. A lo mejor necesit Hoy sali del cuarto. Mis padres y mi abuela no lo po- uun poco de Sanrecol y listo. Pero ojo con dejar de ir dian creet. Me hablaban emocionados,como si hubiera colesigy gee ofste? Justo nando babies conseguida vuelto de Alaska. Pero yo no tenia ganas de hablar. Eso que tus padres te mandaran. Animo! Ah,y ;qué es eso, sino me salteé ninguna comida, que esta sobre tu mesita de luz? jEl diario que te rega~ A la noche, después de la cena, me levanté y me di- le! Veo que lo usas; entonces te voy a dar el regalo que rigia la puerta del fondo. te traje. —Adénde vas? —me pregunté mi padre. Eulalia sacé un paquete chico y finito: una biro- —A\ cementerio. me jespectacular! para escribir en mi diario (la estoy Ninguno de los tres se atrevié a decirme nada. usando), Mugy tarde Acabo de volver de dar la vuelta mas linda mundo con Rouch, No sési todos pueden estar con lobos. Si no es asi, se pierden mucho. Rouch fue a buscarme al cementerio, Me encontré sentado en la lépida del tatarabuelo Lart. Ya estaban enterados de todo, Mi tatara estaba Feliz, Pensaba que por fin habia nacido quien se vengara d mundo por el Sanrecol. —jAleluya, te contaron la verdad! —repetia—. Ya era hora, Bien, ahora que sabés que sos un vampiro, jmanos a [a obra! ;Abajo el Sanrecol! Senti la tentacién de empezar a hacerle caso. Bas taba con volcar todo aquel Sanrecol, no regar mas las: tumbas, para darles la oportunidad a los parientes de hacer de las suyas. Y a mi, me bastaria con comenzar a seguir mis instintos. Y si no me aparecian de nuevo Jas ganas de chupar sangre ajena, seria cuestion de provocarlas, Y como si me hubiera adivinado el pensamiento, mi tatarabucla dijo: —La verdad es que seria divertido. iSiii!! —gritaron varios. Be pide portailenedye= crea (mi tat bicabncll Herminia—. Ya sabemos lo que piensan los padres y la abuela Angela. — Qué importa! {Qué importa! —aullé el resto, 116 — Por qué no me lo dijeron? {Por qué ninguno de ustedes me lo dijo? —los interrumpi. Los debi haber impresionado, porque, por unos segundos, ni el tatara- buelo se animé a contestar. —Es que.. —Ts padres nos habfan prohibido... —Nunca venias solo... —La abuela decia... —jE1 Sanrecol nos ha hecho demasiado obedientes, eso es! —rugié el tatarabuelo Lart—. Pero ahora ha egado el momento. Ahora que sabés la verdad, que conocés tu poder, estarés listo para enfrentarte al mundo, Con nuestra ayuda, por supuesto, jPor las bar- bas de Tatuto!! —Es que no quiero enfrentarme al mundo: quiero ser parte del mundo —dije con firmeza. Todos se quedaron en silencio. En eso, aparecié Rouch. Y me fui a galopar montado en su lomo blanco. Mientras trataba de descubrir quién era realmente De- metrio Latoy. Mas tarde Ya estaba dormido cuando me despertaron unos golpes en la puerta. —si? —Soy yo —un susurro con la voz de mi abuela. 117 Mi abuela abrié la puerta y se vino a mi cama. Me abraz6. Yo estaba contento de que me abrazara, No se me habia acercado desde que yo habia hablado con mis padres, y aunque estaba enojado con ella, me gus- taba que me abrazara. —Vine para contarte lo que me pasé esta tarde en la ciudad. No me aguanté hasta mafiana. Te lo iba a decir en la hora de la cena pero estabas muy serio. —(Fuiste a la ciudad? ;¥ no me Ilevaste? —Estaba muy preocupada de verte tan mal, y Fai en busca de algo para traerte y que te pudiera poner contento. Y ahi se me ocurrié: la sortija de la calesita. Intenté robarla para vos. —{Intentaste robar la sortija? jAbuela! —Si, Pero el calesitero se dio cuenta. ¥ me dijo de todo. —Pero abuela, cémo se te ocurrié ese disparate. —Si, ya sé, es un disparate, pero estaba tan desespe- rada por verte bien, que segui un impulso, Igual no la robé ;Ya sé! ;Podemos ir el domingo a la plaza! — Si! —aunque después me di cuenta de que me podia encontrar con cualquiera de mis compaiteros y me peditfan explicaciones de por qué habia faltado y de cuando pensaba volver al colegio, y no iba a saber qué contestarles, asi que agregué a mi respuesta: “No”, —(Cémo no? Bueno, tenés tiempo para pensarlo. Si te preocupa que me yea el calesitero, quedate tran- quilo porque a mi no me importa. Desde chica que lo 118 conozco y siempre nos peleabamos, quién te dice que no estuvo enamorado de mi, Creo que se me ocurri6 robarle la sortija para molestarlo, Bueno, pero todavia no te conté la raz6n de por qué entré a tu cuartoa estas horas dela noche. Resulta que en la plaza me encontré con la mama de una de tus compafieras, mientras dis- cutia con Pascual, qué papelén, bueno, no me acuerdo el nombre de tu compafiera, {Ludmila? La mama es pelirroja. —Lucila. —Ah, si, Lucila, La cuestion es que me pregunté si os chicos podian ven...ah, no. — Qué, abuela? —Es que prometi no decir nada. — {De qué? —De lo que me dijo la mama de Lucila. —Ah, no, ahora me lo decis. —Bueno, pero prometeme que no les contaras a tus, compaferos. Era una promesa facil, porque yo sabia que a mis compaieros no los iba a volver a ver. Asi que después de mi “si la abuela prosiguié: —Quieren venir a visitarte todos los chicos, todos tus compaficros. Quieren hacer una fiesta en tu honor. —jEn mi honor? <¥ quieren venir acd? {A la casa de la montafia? —Si,en tu honor, en tu casa, que le decis “la casa de la montafia”, Parecés uno de la ciudad, 119 —jAca,a una casa sin espejos? A una casa donde hay un cementerio con muertos que hablan? —Bueno, no es necesario que los llevemos hasta el cementerio. Y para la fiesta podemos comprar un par de espejos. —Ah, claro, asi, si cualquiera de la familia pasa por delante, todos se dan cuenta de que esta es una casa de vampiros. —Tenés razon. Mejor, en vez de espejos compramos globos y guirnaldas. — ,Quieten venir a una casa donde hay lobos? —Ellos no saben que los lobos andan por acd. Y se les puede explicar a los lobos que ese dia no se acer- quen. De todas maneras,no aparecen hasta que se hace de noche, (Qué te parece? — {Qué le contestaste? —Que lo tenia que consultar con tus padres. —{¥ qué te dijeron mis padres? —No les dije nada. Lo vengo a consultar con vos. ({lenés ganas? —No es que no tenga ganas, abuela, pero no sé. — {Por qué no sabés? Demetrio, no les tengas miedo. No te avergiiences de e6mo sos. Pensa que el ser de una familia de vampiros también te hace ver al- gunas cosas que otros no ven. Te hace comprender me- jor cicrtas situaciones que los simples mortales no comprenden tan bien. Ay, parezco tu tatarabuelo. Pero es.asi. Acordate de lo que te digo. Y ahora, a dormir. No 120 me contestes nada, Ya hablaremos también de la fa- mosa fiesta. De las ganas que tienen tus compaficros de verte. Hasta manana. Me quedé pensando en mis compafieros. Pensé y pensé. Sobre todo, en las ganas que tienen de verme. Lunes 9 de septiembre Hoy me di cuenta de que ¢s verdad lo que me dijo mi abuela: “Ya vasa ver que para algo sirve ser vampiro". Hoy fui al colegio. A la mafiana me habia levantado temprano y con un poco mis de animo para enfrentar el mundo. Qué cosa, me estoy pareciendo a mi padre, ya hablo de enfrentar el mundo. Llegué cuando ya habian entrado a clase. (La ver- dad es que estuve como media hora para ponerme ca- da media en el pie, decidiendo si iba a iro no) Abri la puerta, Era evidente que ese dia era distinto. Estaban todos de pie, de espaldas a la puerta, en vez de estar sentados. “Se dieron cuenta, todos creen que soy un vampiro", pensé. Igual, no me echéatras, Juanba estaba en el cen- tro de la ronda. Entonces, segui pensando, era Juanba el que me estaba delatando. Claro, él mas que ninguno se podria haber dado cuenta de alguna cosa. De que no me reflejé en su espejo, de la manera en que miré la sangre de Guille. Qué se yo, tantas cosas, A lo mejor le 121 Ilamé la atencion como Molécula se me acercd ense- guida, como si yo también fuera un animal. Y ahora sacaba sus conclusiones delante de todos. “No hay du- da dequces un vampiro, por esto y lo otro y lo de mas alla”. Eso estaria diciendo Juanba a todos. José estaria contento, por fin sus sospechas se confirmarian. “De entrada dije que era raro”, contestaria a las teorias de Juanba, “jQué horror!”, exclamaria Guille, “yo que siempre trataba de conversar con él”.“Y mi mama que le dijo a la abuela que queriamos armarle una fiesta sorpresa, ahora no se la armo ni loca”, agregaria Lucila. Pero no. Nada de eso. ‘Todos estaban en silencio. Juanba con los ojos clavados en el piso y los demas alrededor. Hasta Ana lo miraba sin decir nada. Di un paso hacia adelante. —Ah, Demetrio, qué suerte que viniste —dijo Ana, sacando los ojos de Juanba. —Hola, Demetrio —pronuncié José, pero muy bajito. Se escucharon otros “hola” en el mismo tono. Nadie levantaba la voz. Qué estaba pasando? Juanba, nada, no sacaba los ojos del piso. Me di cuenta de que no era yo el motivo de esa reu- ni6n extrafia. —,Qué pasa? —pregunté. Un chico que se lama Rodrigo enseguida me contest6: —Murié su abuelo. 122 No necesité preguntar el abuelo de quién. No ha- bia dudas de que eta el de Juanba, Me abri paso en el circulo y fui a abrazarlo, Juanba se agarr6 fuerte de mi y empez6 a llorar. Asi estuvimos un buen rato, los dos abrazados. Juanba Ilorando fuerte y los demas a nuestro alrededor sin decir una palabra, Y me di cuenta de que nadie se animaba a acercarse del todo. No po- dian romper la distancia que ponia la muerte. Y mientras abrazaba a Juanba, comprendi lo que me habia dicho mi abuela. Esa abuela que nunca ibaa terminar de morir, porque me iba a hablar cuando es- tuviera debajo de la tierra. Una no muerta. Conversaciones largas tendriamos con mi abuela después de muerta. “Para algo sirve ser vampiro, ya te vas a dar cuenta” Y me estoy dando cuenta de que los ‘vampiros,o los que tenemos algo de vampiro, no le te- nemos el mismo miedo a la muerte que le tienen los mortales, Incluso mi maestra se mantenfa un poco apartada. Para Juanba, desde ahora, la muerte no le va a ser tan desconocida, ya que su abuelo comienza a vivir en Ja muerte. Ya no le-vaa ser tan rara,aunque él no vaya a poder hablar con su abuelo como yo lo hago con mis parientes. Dojia Muerte, yo no te temo. No tengo miedo de que Juanba lore sobre mi hombro. Para algo soy vam- piro, Para ser hermano de la muerte. Aunque,en reali- dad, squién no es hermano de la muerte? 123 Diario de Juan Bautista Gutiérrez Miércoles 11 de septiembre EI domingo murié mi abuclo. Solamente voy a escribirlo para que quedeen el diario, pero sin muchos detalles, Volvié a sentirse mal el sébado a la noche. Mama lo tuvo que internar, pero le dio un infarto y se muri6 a la madrugada. Papa estaba en el campo, ast que mama nos tuvo que dejar solos a Jime y a mi. Cuando se fue me pidié que la cuidara pero igual esta- ba preocupada. Llamé como tres veces desde el hospi- tal para ver cémo estabamos, También lo llama pap, pero no estaba porque habia tenido que ir a otro cam. po, asi que se enteré el domingo a la mafiana, después de que mi abuelo se habia muerto, Lleg6 como a las diez, nos abraz6 y Llorando nos prometiGa Jime y ami que iba a cambiar de trabajo para no tener que dejarnos solos nunca mas. Fuimos al hospital a buscar a mama, que estaba haciendo los papeles,y a mi abuelo, que esta ba muerto, Mis papas se abrazaron y Iloraron juntos como diez. minutos. ¥ yo ahi pensé que ojala mi papa 124 cambiara de trabajo para que no se tuviera que ir todo el tiempo: Ojald. Dicen que de algo malo siempre'sale algo bueno, Esto seria lo bueno en este caso. Pero no cuento mas de mi abuclo muerto. Solo digo que vinieron amigos de mis padres y también de mi abuelo, los que estan todavia vivos,y. que a la tarde lo enterramos. A mi, antes me gustaba ir al cementerio, pero ahora que esté mi abuelo no me gusta ir més. No es que no quiera ir a visitarlo, pero yo lo tenia vivo a mi abuelo, y ahora lo tengo muerto, y si voy al cemen- terio pienso todo el tiempo que esta muerto y no quiero. El que tiene a un abuelo enterrado en el cementerio es Demetrio, me lo contd el lunes. Demetrio volvié al co- legio, y ¢s0 que todos tenian miedo de que los padres no lo mandaran ma: Por suerte volvié. Es un gran amigo. El lunes, en cuanto se enterd de que se habia muerto mi abuelo, me abrazé y me consol. Creo que Fue el tinico que se dio cuenta de cémo me sentia yo. Es mi mejor amigo. Jueves 12 de septiembre Todos dicen que estoy loco. Pero me siento de lo mas cuerdo. Que haya dicho que si a la invitacién de Demetrio no significa que me ande mal el coco. Son unos miedosos. O unos envidiosos. Me invité a mi solo para cl sibado,y a quedarme a dormir, Mama primero 125 me dijo quessi estaba seguro de ir, que si no preferia no salir por ahora, que mi papa para fin de mes a lo me- jor cambiaba de trabajo, que este fin de semana toda- via no iba a estar, pero que después no se iba a ir mas. Entonees le dije que si se iba a sentir sola me quedaba, pero que en realidad queria ir, Ella me contest6 queno me preocupara, que iba a estar con Jime, y que no ha- bia problemas, Asi que le dije que si a Demetrio, me voy a quedar el fin de semana en su casa, Cuando le conté a José, me contest que la muerte de mi abuelo me habia hecho mal. Claro que me hizo mal, pero no enel sentido que dice José. Tengo todos los tornillos en su lugar. demas, le dijea José, gno querian que uno de nosotros fuera a ver como era la casa y qué misterios encerraba? Y que si era verdad lo de los muertos y todo eso. Bueno, el que lo iba a averiguar era yo. Entonces me miré muy serio y me dijo: —Vos vas a ir porque creés que te vas a encontrar con tu abuelo muerto, Pero tu abuelo no esta en lo de Demetrio, esta en el cementerio. —Ya sé, :te creés que soy esttipido? Voy porque me invito y tengo ganas de ir. A mial principio me dio rabia lo que me habia di- cho José acerca de mi abuelo, pero después, pensando, tuve que reconocermea mi mismo que tal vez José no estuviera tan equivocado, Que quizas,en algan lugar demi mente, yo tuviera la esperanza de que en la casa de Demetrio me iba a encontrar con mi abuelo, que 126 lo iba a escuchar hablar, 0 que iba a venir a des- pedirse de mi. Noche, domingo 15 de septiembre No sé por dénde empezar. Me paso una cosa maravi- Hlosa en la casa de Demetrio. Pero no digo maravillosa por decir, sino maravillosa por increible, porque nun- ca me habia pasado una cosa igual, y porque creo que Jo que me pasé no ¢s normal, esta fuera de la realidad. Bueno, no “fuera”, porque me pasd, pero todavia no puedo creer que sea verdad. Primero que todo: Deme- trio si tiene una mascota. Bueno, mascota no sé si de- cirle. Es un animal amigo. Salvaje. Escucha bien, mi querido diario, lo que te voy a decir: un lobo blanco con los ojos rojos. Y yo estuve montado en él. Detras de Demetrio, sino, no me hubiera animado. Después de la cena, cuando estabamos jugando en el cuarto de De- metrio, se oy6 el aullido de un animal, parecia muy cerca. Demetrio me mir6 y se dio cuenta de que me habia dado miedo. Entonces dejo el tren, estibamos ar- mando unas vias para un tren, y se acercé a la puerta ventana y la abrié. Yo le grité: —jEstas loco? Cerra esa puerta, anda algiin ani- mal suelto. Demetrio se sonrié y me dijo: —Veni conmigo, acercate, no hace nada. — Sabés quées? Parece un animal salvaje, u —Un lobo. —jEs0, un lobo! —Es un lobo bueno, vive en el bosque desde que soy chico, es mi amigo, A pesar del miedo que tenia, fui a donde estaba De- metrio. Queria comprobar si era verdad lo que me ¢s- taba diciendo, Me tomé de su brazo y lo apreté fuerte. Salimos al balcén. All4 abajo, iluminado por la luna, habia un lobo blanco, Apreté mas el brazo de Demetrio. —No hace nada, se llama Rouch —contesté a mi apreton, —Rouch? —atiné a preguntar—, ;Es tu amigo? {No hace nada? —No, es bueno, no tengas miedo. Te quiere conocer, viene a buscarnos para dar una vuelta. Animate. —Ja, como si fuera tan facil, animarme a dar una vuelta con un lobo. —Mira —dijo Demetrio, y salté, Si, lo juro, salt6 por el balcén, eso que estibamos en un primer piso, y fue dar justo en el lomo del lobo. El lobo comenzé a saltar y a moverse, parecia contento. Y no le hacia ningin mal a Demettio. Evidentemente, pensé, Demetrio tiene algo especial con los animales. — Veni! —me grits Demetrio. —No puedo —si saltaba como Demetrio, lo me- nos que me iba a pasar era romperme una pierna—. Como hiciste para saltar asi? 128 —Es la prictica —me contesté—, Anda a la puerta principal, te busco alli. —A esta hora tus padres nos van a dejar salir? —Si, no te preocupes por mis padres, me dejan an- dar de noche por el bosque. Vamos, te espero. Y Demetrio salié galopando en su lobo en direc- ciéna la puerta. Sali del cuarto, Estaba muerto de mic- do, pero también de curiosidad, asi que me abalancé hacia las escaleras y bajé corriendo. Abri la puerta. Alli estaban, el lobo y Demetrio. Felices los dos. Di un pa- so atras. —Acercate, acaricialo. Entonces me animé y lo acaricié. No me hizo nada. Parecia contento de que lo tocara. —Qué raro —ledije a Demetrio—,se deja acariciar —Porque sabe que sos mi amigo —me contesté Demetrio—. No creas que se deja acariciar por cual- quiera. El también tiene miedo. En ese momento cometi un acto de inconsciencia: me monté en el lomo del lobo, detris de Demetrio. El lobo empez6a brincar y salimos disparados bajo la luz de la luna. Me parecié ver que del balcén de los padres, un par de manos nos saludaban. Rouch nos Hlevé al bosque. Alli estuvimos dando varias vueltas. De re- pente, sc escucharon los aullidos de otros lobos. Ahi me asusté en serio, Pero Demetrio me calmé y me dijo que no pasaba nada. Entonces le pedi que volviéramos, que era suficiente. Y él le dijo a Rouch que nos llevara 29 de vuelta, le hablaba como si el lobo entendiera per- fectamente el castellano, La cuestién es que Rouch empez6 a enfilar para la casa. En un momento, a lo le- jos, vi unas sombras, como de lépidas. Cuando le pre- gunté a Demetrio qué era eso, me contest6 que quizas otro dia me contaria, Pero yo queria saber més: — (Eso es el cementerio antiguo? {Fs verdad queen esta casa hay un cementerio? verdad —me contest. —{¥ quiénes hay enterrados alli? —Muertos. —Si, claro, pero ;qué muertos? —La casa es muy vieja, hay muertos viejos. —jAsesinados? Demetrio se rid: —No, nadie asesiné a nadie. No me dejan ir solo alli, si no, te Ilevaba. —No, no, gracias. Demetrio se volvié a reir, supongo que de mi miedo. Rouch nos dejé debajo del balcén. Demetrio me ensefié a trepar agarrandome de una enredadera,y Ile gamos arriba. Después de que nos despedimos de Rouch, nos quedamos conversando un rato. Le dije que no podia creer lo que me acababa de pasar. El se 1i6 y me contesté que estaba muy contento de que hubiera conocido a su lobo. Después nos pusimos a mirar las luces. Desde el balcon de Demetrio se ve toda la ciu- dad iluminada. cll AS B —Mi ciudad —murmuré Demetrio. —Y también la mia. —Y también la tuya. La de mi amigo. Entonces hice una pregunta que me surgié de golpe: — (Qué hacias todo el dia cuando no ibas al colegio? —Miraba la ciudad —me contesté. Mafiana sigo porque ahora tengo mucho suefio. Me faltan varias cosas por contar. Entre ellas, la abuela de Demetrio. Me cae bien, aunque es bastante extrafia. Pe- ro siendo la abuela de Demetrio, cra esperable. Noche, lunes 16 de septiembre Cuento la visita desde el primer dia: llegamos a la casa de Demetrio para la hora del almuerzo, sibado 14 de septiembre, 13 horas. Mama y Jime me acom- pafiaron, La casa ¢s enorme. Ellas se quedaron muy impresionadas con solo pararse frente a la puerta principal. Estoy hablando de la misma puerta que abri esa noche para encontrarme con Demetrio y con Rouch, ¢s una puerta de madera tallada, y debe medir como cuatro metros. En el centro de la hoja derecha hay una mano de bronce, el Ilamador. Toqué dos ve- ces. Después, Jime se entusiasm6 y tocé como cuatro veces mas, Nos imaginamos que ibaa venir a abrir un mayordomo misterioso, pero aparecié Demetrio, que nos hizo pasar a los tres, En cl living estaban los padres 132 y la abuela, que son muy simpaticos. Evidentemente, la palidez de Demetrio le viene de la madre, que es mis blanca que él todavia, y también la sonrisa, y los dientes puntudos. Mami charl6 un rato con ellos, y después se fue con Jime. Yo me senté a comer con la familia de Demetrio. La verdad es que me senti comodo cnseguida. Los pa- dres hacian chistes y se reian, se notaba que estaban contentos. Se ve que les gusta recibir invitados. Todo estaba riquisimo. A la abuela le gusta cocinar igual que a mi abuelo, y habia hecho unos canelones, y de postre, una torta helada. Conté anécdotas de cuando clla era chica, que cada vez que iba a la calesita se pe- leaba con el hijo del calesitero, que es Pascual, el actual calesitero (también, con el caracter que tiene, siempre malhumorado). Yo pensé que iba a tener algo de mie- do, pero no me dio nada. Fuera del aspecto pilido, pa- recen una familia normal. Algo mas divertida que las familias normales, porque todo el tiempo estan con- tandose cosas. Bueno ahora, cuando mi viejo no viaje mis, nosotros también vamos a ser mas normales. Cuando nos levantamos, fui al bafio. Es de marmol antiguo pero sin espejo. Eso me hizo acordar de que yo estaba alli para averiguar unas cuantas cosas, detalle que con la charla me habia olvidado, Después salimos a jugar al jardin, y se nos pas6 la tarde. Demetrio parecia muy contento de que yo estu- viera. Haciendo un recuento de la estadia, lo mas raro 133 fue lo del lobo Rouch. Demetrio me dijo que cra mejor que no contara lo del lobo en el colegio, no queria que Jos chicos lo miraran como si él fuera de otro planeta. Tener un lobo de mascota no ¢s muy normal, pero en Demetrio no desencaja. Se ve que es un lobo que esta acostumbrado a la gente. Mama me fue a buscar el domingo al mediodia con la noticia de que a partir de noviembre papi cambia de trabajo y no tiene que viajar mas. [Lo consiguié! No Jo puedo creer, lo voy a tener a papa todos los dias, co- mo Demetrio tiene al suyo. Al que no voy a tener es al abuelo. Se lo dije a De- metrio después de que dimos la vuelta con Rouch, cuando estabamos mirando las luces de la ciudad des- de el balcén. £1 me contesté que siempre voy a tener al abuelo en todas las cosas que yo me acuerde que hice con él, cuando iba a pescar, en las historias que me contaba. “Esas historias las tenés para siempre en tu memoria, no se te van a borrar mis”, me dijo. Entonces me mandé una indirecta, una prueba, una especie de “ojo que yo sospecho”. Le dije a Demetrio: “gIncluso las historias de vampiros?”. El mesacé la vista y la fij6 en las luces de la ciudad. Después de unos segundos de silencio, me contesté: —Si, incluso las de vampiros. ( Divi bi Denotes abraz6 Demetrio cuando se enteré de lo de tu abuelo. Fue el Gnico que se animé a abrazarte. cExtrafias mucho a tu abuelo? Mi abuela se murié hace tres afios (te acordas) y todavia la extraiio. Viste ese pulover que a veces traigo, el rojo? Me lo tejié ella, todavia me sigue entrando porque la lana se estira. Lu quiere organizar ya mismo un té para el domingo en lo de Demetrio. La verdad es que a mi me encantaria ir. Ahora que conocés a los padres, zno les preguntarias vos si podemos ir? Preguntales en el acto del 21, ya que seguro vienen al colegio. Guille 139 Juanba: Hace como una hora que te estoy mirando fijo y vos ni te dignds contestarme la carta que te mandé. ;Contestame ya! tu PD: Mira que si no me contés todo, pienso organizar el té en lo de Demetrio y no te invito. $ C Diwio bf Dinara ator Miércoles 18 de septiembre Mis compaficros andan cuchicheando algo y no sé de qué se trata. Cada vez que me acetco, se callan. In- cluso Ana parece estar metida, porque cuando Ilegué esta mafiana, ella estaba hablando con un grupo y también se callé, {Habra descubierto algo? No crco que Juanba haya dicho nada de Rouch ni de aquellas sombras raras que vio en el jardin,o sca, cl cementerio, porque se lo ve bastante metido para adentro, no muy comunicativo, digamos. Al bafio no volvi a ir, no quiero que se den cuenta de que no me reflejo. Asi que no sé cn qué andarin. Pero no me miran mas con esas caras de miedo con que me miraban antes. Al contrario, cuando aparezco se callan, pero me sonrien, Mejor asi. Si descubrieron algo de mi, debe ser algo bueno. El viernes hacemos un acto por el dia de la prima- vera y del alumno. Mis padres y mi abuela van a venit. Cuando le conté al tatarabuclo Lart que iba a actuar, dijo que se iba a levantar de la tumba para venir a verme, Mi padre, entonces, le eché doble racién de Sanrecol, no fuera cuestién de que verdaderamente lo hiciera, 141 Vamos a actuar un cuento y yo voy a hacer de rey. Descubri que actuar me encanta. Todos se rien cuando me hago el gracioso, y Ana dice que me compenetro muy bien en el personaje. Es que me da la impresin de que Tatuto se debe parecer bastante a este rey, asi que lo conozco bien. Quizas cuando sea grande sea actor, vamos a ver. Jueves 19 de septiembre Estoy nervioso y contento a la vez porque mafiana actuamos. A Lu le vino un ataque de histeria en el en- sayo de hoy: tanto pidié ser princesa, ahora que se la aguante. Resulta que se equivocé como cinco veces y a Ja quinta vez se puso a llorar como loca y a decir que maiiana no actuaba, y sc agarré de los pelos de la pelu- ca que tenia puesta. Entonces yo la reté,en la obra soy su padre, y se callé la boca, me hizo caso, por una vez en la vida. Le dije que siguiera actuando y que se dejara de chiquilinadas. Y asi pudimos llegar hasta el Final. Re- conozco que ¢s una buena actriz, aunque bastante maleriada. Juanba esti como loco porque su pap’ vino espe- cialmentea la ciudad para verlo actuar. Ya es un hecho que el mes que viene no viaja més. Por suerte,a Juanba Je esté cambiando la cara. Se lo ve mas contento. 142 Viernes 20 de septiembre Puede decirse que todo salié muy bien. Lu en un momento casi se larga a reir, pero entonces yo le dije: INo te rias!”, cosa que no estaba en el libreto, pero que quedé bien igual. El pablico aplaudié un mon- tén, y todos me venian a felicitar, me decian que cuando fuera grande tendria que ser actor. Mis pa- dres y mi abuela estaban contentos porque también los felicitaban a ellos por lo bien que yo habia actuado. Por fin conoci al papa de Juanba. Es muy cémico, porque parece Juanba en grande, Las mismas piernas cortas y medio chuecas, y las mismas pecas encima de la nariz. Aplaudi6 un mont6n, y al final fue a saludar a mis padres. Juanba estaba muy contento. ‘Antes de que nos fuéramos, vi que mi mama hablaba un rato largo con Lay con Guill, Yo pensé que las es- taba felicitando por la actuacién, pero‘en eso mi mama me miré con la misma cara sonriente con que me estén mirando todos mis compafieros desde hace unos dias. {Mi mamé tambien en el secreto? Cuando salimos del, colegio le iba a preguntar, pero después pensé: “cosa de mujeres, yo no me meto”,y no me import6 no estar en el secreto, Todavia estaba disfrutando de los aplausos y las felicitaciones. Me acababa de dar cuenta de que ac- tuar ¢s muy importante para mi. 143 Noche, domingo 22 de septiembre Ahora entiendo todo. Los cuchicheos. La verdad es que fue extraordinariamente hermoso. Como un cuento, Mas lindo que un cucnto, Porque fue realidad. Mejor todavia que haber actuado: me hicieron una fiesta sorpresa. Por fin sc hizo-una fiesta en casa. En mi honor. En honor de Demetrio Latov, el mismo que escribe, La persona importante. El chico mas querido de todo el colegio. O sea, yo. A las cuatro de la tarde mi abuela me llevo a dar una vuelta por el jardin. Que me queria mostrar unas plantas, me dijo. Y cuando volvimos, no lo podia creer. Al entrar, un mont6n de cabezas salicron de detras de los sillones, de las puertas, de las cortinas, gritando y cantando. Y vinieron corriendo a abrazarme. Ahi fue que entendi tanto cuchicheo. Nos miramos y nos ref- mos por un buen rato. Estaban todos. No falté ningu- no. Pusimos misica, algunos chicos habian traido compactos, porque si es por lo que hay en casa, todavia hay tocadiscos. Estuvimos bailando un rato y después fuimos a tomar el té, Habia unas cosas riquisimas. Las habian traido los chicos, cada uno algo. Torta de chocolate (mi preferida), alfajorcitos, sandwiches, papas fritas, de todo. Después seguimos bailando y charlando. Cuando se empez6 a hacer de noche, algunos pre- guntaban a qué hora salian los muertos, peroa mi no 144 me dio rabia porque todos nos reiamos. José se hacia el payaso y caminaba como un muerto resucitado, Mi abuela me guifié un ojo y me dijo: —Si este supiera... Yo me rei mas fuerte y hasta me dieron ganas de contarles a todos lo de los parientes en el cementerio, y llevarlos alli para conversar un poco. Pero hubiera si- do demasiado. Creo que con eso no se hubieran reido. Ledije a mi abucla: —A Rouch no se le ocurriré aparecer, no? —Espero que no —me contest6, y se volvi6 a reir. En ese momento aprendi a reirme de mis propios secretos. Otra de las cosas que me ensefié mi abuela. Para nuestro alivio, los padres empezaron a llegar para buscar a mis compaiieros antes de quea Rouch se le ocurriera acercarse a la casa. A medida que iban Lle- gando, mis padres los hacian pasar y los invitaban con algo para tomar y se quedaban charlando. Entonces descubri otra cosa: que mis padres estaban felices. Tan- to como yo, Y me dije que a ellos también les venia bien tener amigos. El padre de Juanba vino con la madre, y se quedaron charlando un rato largo. Y... jnos invitaron a todos, a mis padres, mi abuela y a mi, a cenar el viernes que viene en su casa! El padre dice que esta es la Gltima se- mana que viaja y que ya el viernes esta de vuelta y que vaa hacer un asado. jlhihoho! Estoy feliz, es la prime- ra vez que me invitan a cenar. 145 Ah... estoy realmente muy pero muy contento. Ademés, no conté que bailé dos temas con Guille. Baila re bien. Y otra cosa: es seguro que nos vamos para las vaca- ciones a Sierra Alta. Mi papa me dijo que me va a en- cantar, que es muy lindo y que me vaa llevar a pescar al arroyo, Hablaron con el doctor Runes y nos espera el 2 de enero, pero dijo que nos quedramos tranqui- los, que no seria nada grave. Diantre, Tatuto, seguro que es asi. 146 Cartas en clase del lunes 23 de septiembre, de José Ruiz a Lucila Montes y de Lucila Montes a José Ruiz Hola, Lu: La pasamos bien en lo de Demetrio, gno? A mi me gustaria que alguna vez me organizaran una fiesta asf. En mi casa también puede haber cosas raras para descubrir. Papa es médico y no guarda muertos pero lo van a ver muchos enfermos. Te mando un beso y pensa en la posibilidad. Vos sos genial organizando fiestas. José PD: Decile a tu mama que muchas gracias por haberme llevado de vuelta a casa. 147 [- Hola, José: Voy a hacer todo lo posible por organizarte la fiesta, la cosa es que los otros quieran. Pero seguro que van a querer. éFuiste al bafio de la casa? :No te diste cuenta de que no habia espejo? Cuando sali del bao, le dije a Demetrio si no tenia un espejo porque se me habia salido la hebilla del pelo y me queria peinar. Me contesté que el espejo del bafio se habfa roto y que el bafto de arriba estaba muy lejos y que fuera a bailar con él, que estaba linda asi y no necesitaba peinarme. Y a los dos minutos de estar bailando conmigo, se fue y se puso a bailar con Guille. No queda bien el bafio sin espejo. Mi mama pinta marcos y le voy a decir que les regale un espejo con marco pintado por ella. Yo también me diverti. La abuela no te parecié muy graciosa? Un beso. 2 lu iAsi que Demetrio anda diciendo piropos? Se ve que se le esta yendo la timidez. Pero ojito con que se le vaya demasiado, se las va a tener que ver conmigo. La abueela se refa como loca cuando yo me hacia el muerto. :Te diste cuenta? Chau. José 148 & ° * 4 * Cartas en clase del lunes 23 de septiembre, —> de Juan Bautista Gutiérrez a Demetrio Latov, de Guillermina Reyes a Demetrio Latov y de Demetrio Latov a Guillermina Reyes Hola, Demi. Todo el mundo la pas6 barbaro en tu casa. Asi que preparate porque van a querer hacer fiestas todo el tiempo. No te olvides del asado del viernes. Un abrazo de tu amigo Juanba. Demi: Me encant6 haber ido a tu casa el domingo. No sé por qué inventamos todas esas historias sobre tu casa. Yo me senti muy bien en la fiesta y no tuve nada de miedo. Al contrario. Tus papas y tu abuela son muy simpaticos. Espero que algin dia vengas a jugar a la mia. Bueno, en noviembre es mi cumpleafios y pienso hacer una fiesta, Desde ya que estas invitado. Ah, ademés te queria decir que actuds muy bien. EL afio que viene tenemos que preparar otra obra. {Viste que Juanba est contento? Qué suerte que su papa no tiene que viajar mas. Asi no lo tiene que extrafiar. 9% Guille Bueno, contestame, 149 Guille: Yo también la pasé re bien el domingo. ‘Muchas gracias por haberme organizado la fiesta sorpresa. Y también, muchas gracias por ser mi amiga, y a todos les tengo que agradecer, a Juanba, a todos, por ser mis amigos. Yo, antes de conocerlos, nunca habfa tenido amigos, Chau. Demetrio Latov 150