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UNIVERSIDAD DE LIMA FACULTAD DE PSICOLOGÍA ACTITUDES SEXUALES EN ADOLESCENTES UNIVERSITARIOS

TESIS

Para obtener el título de Licenciado en Psicología Presenta el bachiller

VÍCTOR ANDRÉS GARCÍA-BELAÚNDE VELARDE

Lima Mayo del 2005

Agradecimientos:

  • - Al Decano de la Facultad de Psicología Edwin Salas, por el apoyo brindado en construcción y la

revisión del proyecto.

  • - Al profesor Ramón León, por sus consejos en la elaboración del marco teórico y su apoyo en la toma del

la prueba piloto del cuestionario AS.

  • - Al profesor Miguel Escurra, por su paciencia y apoyo en la parte metodológica del proyecto y por

ayudarme a despejar gran parte de mis dudas sobre estadística.

  • - Al profesor Cipriano Olivera, por su ayuda en la construcción del cuestionario AS y la revisión de los

ítems.

  • - Al Jefe del Departamento de Psicología, Enrique Vera y a los psicólogos José Antonio Cuny, Amelia

Casas, Jorge Mesta y Elena Sáenz por sus comentarios y sugerencias en la selección de los ítems más consistentes.

  • - Al Jefe de Formación Básica, José Bartolomé Martínez, y la Jefa del Área de Desarrollo Humano, Carmen Blázquez de la Universidad san ignacio de Loyola, por sus consejos y apoyo constante.

  • - A Jacqueline Martínez, Presidenta del Círculo de Astronomía de la Universidad de Lima, y a todos los que me ayudaron en la administración del cuestionario.

  • - A mis padres por guardar mis horas de estudio y confiar siempre en el proyecto.

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"Cualquier relación corporal es buena para nuestro sistema sexual y que, como especia inventiva que somos, es natural que adoptemos las posiciones que mejor nos parezcan, y, cuantas más, mejor, porque esto aumentará la complejidad del acto sexual y la de su novedad, y evitará el aburrimiento sexual entre los miembros de la pareja largo tiempo unida." (Morris, 1967).

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Introducción:

En el presente estudio se elaboró un cuestionario para medir las Actitudes sexuales (As) en estudiantes de una universidad de Lima Metropolitana. Definimos As como la flexibilidad para pensar, sentir y actuar libremente a pesar de las restricciones culturales. Los sujetos con dichas actitudes suele mantener un postura liberal frente a la sexualidad, creen en la igualdad de género y practican distintas formas de sexo (vaginal, anal, oral, masturbación). En el capítulo i discutimos la naturaleza del problema de investigación en general y se señalan los problemas específicos. A su vez, se delimitan los objetivos del estudio, su importancia y limitaciones. En el capítulo ii se inicia describiendo diversos estudios relacionados con la sexualidad en adolescentes. Luego, analizamos los distintos comportamientos sexuales en especies subhumanas con la finalidad de discriminar los modos de practicar el sexo en simios, dándonos cuenta que las diferencias no son tantas y que en muchos casos sólo nos distinguimos por el grado de complejidad en torno al coito. Posteriormente, se abordan temas de identidad sexual, género, roles sexuales y de orientación sexual en humanos. A su vez, se discute sobre las influencias culturales, socioeconómicas y religiosas en la sexualidad humana. Finalmente, se muestra un sistema de hipótesis agrupado en hipótesis central e hipótesis específicas. En el capítulo iii se expone la metodología de investigación que responde a un estudio descriptivo cuantitativo. Para ello, se elaboró el cuestionario AS y se validó

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mediante criterio de jueces, además de discriminar algunos ítems mediante una prueba piloto. Dicho capítulo explica el diseño utilizado, analiza la población y la composición de la muestra, describe las variables del estudio, el instrumento, las técnicas de recolección, procesamiento y análisis de datos. El capítulo iV descompone los resultados del análisis psicométrico, factorial, descriptivo y comparativo. Este último relaciona la variable de investigación AS con las seis variables de comparación (composición familiar, creencias religiosas, orientación sexual, carrera elegida, edad y sexo). Se encontró que la AS es más frecuente en hombres y aumenta conforme los universitarios dejan la adolescencia. Se confirmó la influencia de las creencias religiosas en la AS, restringiendo su frecuencia y variedad. En términos generales, los bisexuales manifiestan actitudes sexuales más variadas y liberales que los heterosexuales y homosexuales. Finalmente, los resultados muestran que las mujeres se reprimen mucho más que los hombres y los hombres están más predispuestos a expresar abiertamente su sexualidad.

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Índice: Capítulo I

Planteamiento del estudio

  • 1. Formulación del problema 9

  • 2. Identificación del problema general 11

  • 3. Identificación de problemas específicos 11

  • 4. Delimitación de objetivos 12

    • 4.1 Obj etivo general 12

    • 4.2 Objetivos específicos 12

      • 5. Importancia del estudio 13

      • 6. Limitaciones del estudio 13

Capítulo ii Marco Teórico: Actitudes y comportamientos sexuales

  • 1. Antecedentes de la investigación 14

  • 2. Bases teóricas 17

    • 2.1 Comportamiento sexual en especies subhumanas 17

    • 2.2 Perspectivas psicológicas de la sexualidad 21

      • 2.2.1 Identidad sexual y género 21

      • 2.2.2 Roles sexuales 22

      • 2.2.3 Orientación 24

        • 2.3 Relatividad cultural y socioeconómica de la sexualidad 25

        • 2.4 Desarrollo sexual en adolescentes 28

        • 2.5 Influencia judeocristiana 29

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3.

Definición de términos básicos 32

  • 3.1 Actitudes sexuales (AS) 32

  • 3.2 Composición familiar (Fm) 33

  • 3.3 Creencias religiosas (CR) 33

  • 3.4 Orientación sexual (OS) 34

  • 3.5 Carrera elegida (Ca) 34

  • 3.6 Distrito de residencia (Ds) 35

  • 3.7 Sexo (Sx) 35

  • 3.8 Edad (Ed) 35

    • 4. Sistema de hipótesis 36

      • 4.1 Supuestos básicos 36

      • 4.2 Hipótesis central 36

      • 4.3 Hipótesis específicas 37

Capítulo III

Metodología de investigación 39

1.

Método 39

2.

Diseño 40

3.

Población y muestra 41

4.

Composición de la muestra 43

5.

Variables del estudio 53

6.

Técnicas e instrumentos de recolección de datos 58

7.

Procedimiento y recolección de datos 59

8.

Técnicas de procesamiento y análisis de datos 61

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Capítulo iV

  • 1. Resultados 62

    • 1.1 Análisis Psicométrico 62

    • 1.2 Análisis Factorial 67

    • 1.3 Análisis Descriptivo 72

    • 1.4 Análisis Comparativo 73

  • 2. Análisis y discusión 106

Conclusiones 116

Recomendaciones 117 Referencias 118 Anexos

  • 1. Actitudes Sexuales (AS) 123

  • 2. Cuestionario AS 127

  • 3. Valores para el Cuestionario AS en Excel 131

  • 4. Matriz de Consistencia 133

  • 5. Cuadro de Consistencia de Calificaciones de Jueces 139

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Capítulo i

Planteamiento del estudio 1. Formulación del problema Todas las sociedades tienen sus propias normas, a veces bastante rígidas, que moldean las actitudes sexuales de sus miembros. El sexo, uno de los placeres corporales más intensos, ha tenido una connotación ambivalente en distintas culturas y en distintas épocas. ¿Por dónde comenzar? Podríamos mirar hacia atrás, como hacen los antropólogos, y describir el comportamiento de las sociedades primitivas para luego especular sobre las actitudes del hombre moderno. Sin embargo, esto plantea otro problema: ¿Existen las sociedades primitivas? ¿No comparten todos los hombres la misma herencia genética? ¿Bajo que criterio nos ubicamos en una escala superior? Por ello, creemos conveniente iniciar nuestra investigación describiendo algunas conductas sexuales en sociedades menos evolucionadas y hasta cierto punto más simples, como sucede en las especies subhumanas. No hace falta ser etólogo para encontrar las similitudes entre la conducta animal y humana. Quien haya visto alguna vez algún documental sobre el cortejo animal y

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luego haya ido a una discoteca, llegará a la conclusión que las diferencias no son tantas y en muchos casos sólo cambian las formas. En las sociedades animales, los machos suelen competir entre ellos (ya sea en peleas, concursos de belleza o ritos sistemáticos) con la finalidad de fertilizar a las hembras. En muchas especies, las hembras no eligen al macho con mejores atributos físicos, sino al que mejor pueda cuidar a sus crías o al que haya construido el mejor nido. Los machos deben atenerse a las normas de la comunidad además de las demandas de las hembras. Las hembras tienen como finalidad elegir al macho mejor dotado y en ocasiones responsable de la mutua crianza. Esta herencia genética y cultural que impulsa a los machos a fertilizar a cuantas hembras les sea posible para así garantizar la supervivencia de sus genes, tanto como las preferencias y exigencias de las hembras, aún subsisten en los seres humanos modernos. Las personas que se atraen sexualmente deben atravesar una serie de pasos delimitados por la sociedad, además de controlar sus impulsos sexuales, antes del coito. Las diferencias culturales y sus religiones intervienen significativamente en establecer los valores familiares. Las actitudes que lo padres imprimen en sus hijos pueden estar relacionadas al incremento de alguna preferencia, creencia o predisposición sexual. Todo adolescente, antes de dejarse llevar por sus impulsos más básicos, debe enfrentar y en muchos casos conciliar sus creencias religiosas, valores, prejuicios y expectativas sociales antes de relacionarse sexualmente.

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El estudio tiene como finalidad describir algunas actitudes sexuales en adolescentes universitarios y relacionarlas con siete variables especificas: las creencias religiosas (CR), la situación familiar (Fm), la carrera elegida (Ca), la orientación sexual (OS), el distrito de residencia (Ds), el sexo (Sx) y la edad (Ed). Se pretende precisar cuales de las variables de comparación (Fm, CR, OS, Ca, Sx, Ed, Ds), cada una con valores predeterminados, están relacionadas con las AS. Las AS están conformadas por tres áreas (Ver Ax. 1) : Cognitiva (Lo que piensa), Afectiva (Lo que siente) y Conductual (lo que hace), y tres indicadores (con los padres, con la pareja, consigo mismo) que abarca varios aspectos del individuo. Se descartó el indicador con los pares por presentar dificultades en la construcción de sus reactivos y por el consejo de dos jueces. Se procurará encontrar algún perfil relacionado con la variable de investigación (AS) producto de una combinación de las variables de comparación mencionadas que delimitaremos más adelante.

2. Identificación del problema general

¿Existe algún perfil relacionado significativamente con las AS?

3. Identificación de problemas específicos

1) Fm: ¿Existe alguna relación entre las AS de adolescentes cuyos padres estén casados, divorciados o viudos?

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2) CR: ¿Existe alguna relación entre las AS y las creencias religiosas? ¿Están las creencias católicas en relación inversa a las AS? 3) OS: ¿Existe alguna relación entre la orientación sexual, sea esta heterosexual, bisexual u homosexual, y las AS? 4) Ca: ¿Existe alguna relación significativa entre las carreras elegidas y las AS? 5) Ds: ¿Existen relaciones entre personas de distintos distritos de residencia y las AS? 6) Sx: ¿Hay diferencias significativas en las AS entre hombres y mujeres? 7) Ed: ¿Están relacionadas las AS con la edad?

4. Delimitación de objetivos

  • 4.1 Objetivo General

Describir las AS en adolescentes y determinar si las siete variables de comparación (Fm, CR, OS, Ca, Sx, Ed, Ds) están relacionadas o no con la variable de investigación AS.

  • 4.2 Objetivos Específicos

    • - Describir los resultados de la varieble AS.

    • - Relacionar las siete variables de comparación (Fm, CR, OS, Ca, Ds, Sx, Ed) con las AS.

    • - Analizar sus interrelaciones área/indicador según la Matriz de Evaluación de AS (Ax. 1).

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  • - Identificar algún perfil, conformado por las variables de comparación, que esté relacionado con la variable de investigación (AS).

    • 5. Importancia del estudio

Ahora más que nunca, luego del colapso de los modelos victorianos y a merced de la liberación sexual

que impacta de alguna u otra manera a todos los países en un mundo globalizado, es de suma importancia contribuir a develar las variables que se presentan al mismo tiempo que ciertas actitudes sexuales. Un claro entendimiento de las variables que están relacionadas a ciertas actitudes sexuales de alto riesgo, puede ayudar a prevenir no solamente problemas psicológicos, sino médicos y en última instancia, sociales.

  • 6. Limitaciones del estudio

Por más de que el cuestionario sea anónimo y haya sido administrado manteniendo el orden en las aulas, siempre habrá cierto error de medición por la resistencia al lidiar con temas sexuales. El grado de generalización estará restringido a los estudiantes de una universidad de Lima y la confianza en los resultados dependerá del valor discriminativo del cuestionario y la representatividad de la muestra.

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Capítulo II

Marco Teórico: Actitudes y Comportamientos Sexuales 1. Antecedentes de la

Investigación

La presente investigación tiene como objetivo relacionar las actitudes sexuales (AS) con variables tales como: creencia o no en Dios, orientación heterosexual, homosexual o bisexual, edad y sexo en universitarios de Lima. Hemos encontrado algunas antecedentes al respecto. En cuanto a los patrones del comportamiento sexual, se piensa que los hombres tienen más vida sexual y a edades más tempranas que las mujeres (Pick de Weiss, Andrade Palos y Towsend, 1990). Existe un porcentaje significativo tanto de hombres como de mujeres que informaron haber mantenido relaciones sexuales con más de una pareja además de algún tipo de conducta homosexual o bisexual (Andrade, Camacho y Díaz, 1994). En cuanto a las actitudes sexuales, los hombres se muestran satisfechos y curiosos sexualmente, sin aparentes represiones y a favor de la experimentación. Por otro lado, las mujeres suelen tener más dificultades para excitarse, rechazan la

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pornografía y prefieren la virginidad, pueden experimentar vergüenza al hablar de sexo o culpa luego del acto sexual (Ampuero, 1999). En cuanto a la iniciación sexual, en un estudio en México (1983) se encontró que tres de cada cuatro hombres y una de cada tres mujeres afirmaron haber tenido relaciones sexuales por la primera vez a los 16.9 años en hombres y 17.8 años en mujeres. En Trujillo (Perú) se encontraron una brecha aún mayor: la iniciación sexual en los hombres era de 15.5 años y 19.9 años en las mujeres (Soto Cáceres, 1990). Esta primera relación sexual varía según el sexo. Se ha encontrado que los hombres universitarios se inician usualmente con una prostituta (60%) y en segundo lugar con enamoradas (20%) seguido por la doméstica y finalmente con las amigas; en cambio la mujer en su mayoría se inicia con su enamorado (Soto Cáceres,

1990).

Parece que existe una diferencia marcada entre los estudiantes universitarios de Lima que mantienen relaciones sexuales (46%) y los que tiene deseos sexuales (80%) (Fernández, 1998), lo que expresa un nivel bastante alto (34%) de represión sexual. En Trujillo, se encontraron diferencias muy marcadas en los hombres (93%) y las mujeres (12%) que habían tenido relaciones sexuales. (Soto Cáceres, 1990). Con respecto a los estereotipos culturales peruanos, se espera que las mujeres lleguen vírgenes al matrimonio. Si no es así, tanto los hombres como las mujeres pueden pensar que esa es una "mujerzuela" incapaz de hacer feliz a su marido. Por otro lado, se espera que los hombres tengan experiencias tempranas, si no puede ponerse en tela de juicio la virilidad. En resumen, los hombres son alentados a tener una mayor actividad sexual y a hablar de esta, y las mujeres a reprimirla y a mostrarse pasivas ante

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el inicio de una relación (Ampuero, 1999). Sin embargo, en estudiantes de universidades en Lima, se encontró que las relaciones prematrimoniales se consideran favorables para el éxito del matrimonio (71% en hombres y 41% en mujeres) (Soto Cáceres, 1990). En relación con las actitudes frente a la homosexualidad, tanto los hombres como las mujeres universitarias están conformes con la aceptación del homosexual en forma condicional prioritariamente,

esto es "con la condición que no incite a otras personas y se comporte decentemente" en un 45.3% y un 50% respectivamente. En cambio, la aceptación libre "puede vivir como desee sin traba alguna" tan sólo recibió una aceptación de 17.1% en total. También se encontró que un 33.6% lo considera aberrante y un 44.7% rechazan la homosexualidad (Soto Cáceres, 1990). Otros estudios hablan de cierto descenso en las conductas homosexuales masculinas en universitarios peruanos: 22% en 1972 (Soto Cáceres, 1990), 11% en 1984 (Debate, 1984) y 14% en 1987. También, se observó un descenso consistente de las conductas homosexuales femeninas: 4.6% en 1972 (Soto Cáceres, 1990), 0.5% en 1984 (Debate, 1984) y 0% en

1987.

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2. Bases teóricas 2.1 Comportamiento sexual en especies subhumanas

La biología y la etología en la actualidad consideran que muchas especies están sujetas a variaciones en el comportamiento sexual consecuencia del aprendizaje. Sin embargo, es difícil establecer el grado en que

depende dicha conducta específica de factores genéticos propios de la especie o como producto del aprendizaje. Se considera que conforme se escala a niveles superiores de evolución, el comportamiento sexual estará más subordinado a aprendizajes producto de interacciones sociales que a determinantes hereditarios (Giraldo, 1983). La actividad sexual es mucho más intensa en nuestra especie que en los demás primates, incluidos nuestros parientes más cercanos (Morris, 1967). Las especies inferiores en la escala filogenética dependen más de mecanismos desencadenantes innatos, tienen menor plasticidad en su entorno y más programas o pautas fijas del comportamiento sexual. Por el contrario, los animales superiores son menos especializados y menos dependientes de mecanismos innatos y están guiados más bien por la curiosidad y la capacidad de aprender (Bitteman, 1973). El grado de habilidad para aprender de un animal depende, en primer lugar, del grado de desarrollo de sus órganos sensoriales y, en segundo lugar, el grado de desarrollo y cortización de su sistema nervioso (Thorpe, 1969). Contra más compleja sea la conducta de un animal, más largo será el período de cuidados parentales para que sus crías puedan desenvolverse y desarrollarse con normalidad. En cambio, en especiales donde la

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conducta es netamente instintiva, la capacidad de modificar los patrones de comportamiento son mínimas por estar sujetas al código genético. La fase inicial del comportamiento sexual es el cortejo, que depende a su vez del deseo sexual. Los fenómenos hormonales periódicos (celo) determinan el deseo sexual de la mayoría de los animales sexuados. El inicio del cortejo se da con el reconocimiento de que el otro animal es de la propia especie:

sea por la apariencia física, el comportamiento distinto o los olores. En la mayoría de los mamíferos las hembras tan sólo se muestran dispuestas al coito en las épocas de celo luego de un proceso de selección propio de cada especie con el objetivo de elegir al macho mejor dotado o al más fuerte, que garantice genes sanos y protección a la prole. Por otro lado, el macho se ve envuelto en una serie de rituales con el objetivo de ganarse a la hembra y llegar al coito. Estos pueden incluir gemidos, danzas, luchas y hasta regalos como comida o la construcción una buena madriguera. Si bien el macho actúa conforme a un disparador de feromonas (olor de la hembra en celo en la mayoría de los casos) es la hembra la que se encuentra a merced de los cambios hormonales. La conducta del macho es más flexible y dependerá en gran medida de su capacidad de realizar los rituales propios de su especie que han sido transmitidos y mejorados de generación en generación (Morris, 1967). La segunda fase del comportamiento sexual es el coito que consiste en la penetración del pene en la vagina o en el recto de otro de su especie, sea del mismo sexo o del sexo opuesto. Se ha observado que los mamíferos que no conviven con otros de su misma especie son menos proclives a realizarlo cuando se encuentra con animales del sexo opuesto. En los primates el coito es un acto que requiere del aprendizaje por

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modelamiento y no es poco común que se den experiencias homosexuales en la adolescencia previas a la maduración sexual y la reproducción, siendo más frecuente en los primates machos. Por otro lado, la hembra parece no necesitar de entrenamiento y puede realizar un coito exitoso con fines reproductivos sin experiencia previa (Giraldo,

1983).

Además del coito existen una serie de juegos sexuales preparatorios previos a la cópula que cumplen la función de estimular a ambos animales, tanto para que la hembra ovule y como para que el macho eyacule. Estos juegos sexuales, como la estimulación de los genitales manual u oralmente, son comunes en algunos primates y se incrementa en los más cercanos al hombre. Contra más evolucionados sean, los galanteos y las cópulas se vuelven más variadas y prolongadas, y las conductas propiamente reproductivas van disminuyendo de porcentaje en el total del acercamiento sexual. Las circunstancias en que se realiza el coito carece de privacidad, esta parece no existir entre los animales. El ser estimulados a la acción por otro que observan es bastante común. El hombre parece ser el único que prefiere el retiro, la privacidad y una hora que no corresponde a su período activo. La mujer, al igual que en las especies subhumanas, supera al macho en su capacidad sexual por el hecho de ser multiorgásmica y de no necesitar de períodos retractarios. El comportamiento homosexual es relativamente frecuente en los primates subhumanos, se encuentra coito anal, manipulación de genitales y masturbación mutua. Muchas de estas relaciones duran por años (Hamilton, 1914) o se dan en parejas bisexuales con preferencias homosexuales (Erwin y Maple, 1976). También se ha

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observado que la penetración anal por parte de los machos dominantes es para infundir su poder, y a la inversa, el ofrecimiento homosexual de un macho dominado hacia el dominante se puede utilizar como medio para apaciguar su ira. Así, el comportamiento homosexual se da convenientemente con la heterosexualidad y frecuentemente antes o después de ésta. En las hembras también se observan comportamientos homosexuales, pero son menos frecuentes que entre los machos. Biológicamente hablando no hay nada fuera de lo común en los actos homosexuales pues numerosas especies lo practican. La mayoría de las especies sexuadas difieren biológicamente al macho de la hembra, sin embargo estas diferencias muchas veces son tan sutiles que se encuentran aspectos de comportamiento invertidos. Podemos concluir que el hombre es el animal más sexuado de todos y con mayor capacidad de aprender (Galton, 1989). La hembra humana es receptiva en cualquier época sin las limitaciones del período de ovulación con una capacidad orgásmica única, ausente en otras hembras; además sus mamas están siempre protuberantes. Así mismo el varón tiene el pene proporcionalmente más grande de todos los primates, un elemento importante para mantener la unión de la pareja además de permitirles involuciones más largas y gozosas. Tenemos los órganos más sensibles y estimulantes de los primates: la piel desnuda, zonas erógenas en todo el cuerpo y una mayor excitabilidad facial que nos permite juegos sexuales muy variados. Parece ser que somos los primates más sexuados y más preparados para una sexualidad abundante (Morris, 1967).

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2.2 Perspectivas psicológicas de la sexualidad

2.2.1 Identidad sexual y Género

Las relaciones de género y la adopción de cierta identidad sexual marcan patrones de comportamiento tanto para el hombre como para la mujer. Si bien cada disciplina identifica sus diferencias, hemos elegido las definiciones más claras y funcionales para nuestro tema de investigación. El sexo se refiere a las características físicas, determinadas biológicamente, que diferencian al macho de la hembra. El género, en cambio, está constituido por la totalidad de las características psicológicas y sociales asignadas a los hombres y las mujeres y que varían según la época y la cultura de origen. Así, el género puede entenderse como una red de símbolos culturales, conceptos normativos, patrones institucionales y elementos de identidad que diferencian a los sexos mediante un proceso de construcción social (OPS, 1998). Los sistemas sexo-género son un conjunto de prácticas, símbolos, representaciones sociales que los individuos elaboran a partir de la diferencia sexual anatomo-fisiológica que dan sentido a la satisfacción de los impulsos sexuales, a la reproducción de la especie humana y en general a la relación entre las personas (De Barbieri, 1993). La identidad sexual o genética tiene una base física. La identidad como hombre o como mujer tiene un componente físico tanto como un componente cultural.

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Entendemos por identidad el sentimiento experimentado por el sujeto que su existencia tiene cierta continuidad y permanencia que percibe él mismo como los demás. Así, la identidad de género es la elaboración simbólica que cada cultura construye a partir de la categorización de las personas en diferentes sexos. Cada cultura elabora su propia identidad de género a partir de las diferencias biológicas

percibidas entre los sexos (Fuller, 1993). La identidad de género se construye a partir de un proceso donde cada individuo debe aprender lo que es ser hombre o mujer, asumir los roles que le son propios e interpretarse según dichos parámetros (Ampuero, 1999).

2.2.2 Roles sexuales

Ser hombre o ser mujer es el resultado de un proceso que empieza en el nacimiento y se da a lo largo de toda la vida en distintos espacios: la casa, la escuela, el barrio, etc. Uno no sólo "es hombre" o "es mujer", sino que se aprende a serlo desde niños, empezando por los juegos diferenciados (Ampuero, 1999). Los roles sexuales se definen como papeles determinados socioculturalmente, para los hombres y las mujeres, los cuales regirán su comportamiento a lo largo de la vida. Muchas veces los roles asignados se vuelven estereotipos, es decir, expectativas rígidas y generalizadas de comportamiento, capacidades y habilidades, maneras de pensar y evaluar. Las personas interiorizan esos estereotipos de roles masculino y femenino y desarrollan una identidad sexual biológica y genética, un sentido de quienes son y cuánto valen sobre la base de su sexo y en su contexto social (Ragúz, 1995).

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El rol tradicional femenino se asocia con un rol de cuidado maternal, básicamente ligado al rol reproductivo. Por femineidad, la sociedad entiende que la mujer debe ser tierna, amar a los niños, ser sensible a las necesidades de otros, comprensiva, etc. La masculinidad se ha asociado tradicionalmente con el rol productivo, de proveedor económico y rol instrumental, de mediador entre familia y sociedad. La fuerza física del hombre que por siglos ha garantizado su rol dominante, justificado en la imposibilidad de la mujer de regular su fertilidad, sustenta la diferenciación de los roles. El rol masculino gira en torno al dominio y al control; control de sí mismo (seguridad, autonomía, asertividad, autoestima alta, etc.) y control de otros (agresividad, liderazgo, fuerza, etc.) (Ampuero, 1999). Los patrones de masculinidad y femineidad son un doloroso resultado de ese complejo sistema de construcción sociocultural. Los agentes socioculturales asignan a hombres y mujeres características polares, se remarca la oposición y se niegan y ocultan las semejanzas, generando ansiedad y cuestionamientos (Ramos, 1997). Los roles sexuales y los estereotipos asignados a mujeres y hombres ha experimentado cambios notorios en las últimas décadas. Esas modificaciones se presentan aún de manera heterogénea y no exenta de contradicciones (Tong, 1996). En los hogares, por ejemplo, continúa un patrón de crianza diferenciada; sin embargo, cuestiones como el tipo de lenguaje y la ropa han tendido a igualarse (Ampuero, 1999). Con la masificación de la información, la liberación e inserción femenina en el ámbito laboral, el control de la natalidad y el cambio paulatino de mentalidad, se espera un progresivo acercamiento de los sexos y cierta tendencia a la androgínea.

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2.2.3 Orientación

La orientación sexual (OS) se refiere a la atracción erótica que tienen las personas hacia otra persona de cualquier sexo; en independencia del sexo al cual pertenezca o la identidad sexual adoptada. Por lo tanto, la orientación sexual puede ser heterosexual, homosexual o bisexual (Galton, 1989). Los estudios más conocidos y polémicos fueron los de Alfred Kinsey en los años 40 y 50. El hallazgo principal fue el referente a la homosexualidad. Kinsey calcula que el 37% de la población masculina tuvo alguna experiencia abiertamente homosexual hasta alcanzar el orgasmo entre la adolescencia y la vejez. A su vez, se habla de un 10% de experiencias exclusivamente homosexuales durante 3 años y 4% de experiencias exclusivamente homosexuales a lo largo de toda la vida. (Levay, 1993). A pesar de la poca importancia en la literatura científica, la bisexualidad es, al menos potencialmente, una característica humana. Kinsey, al elaborar la escala de cero (exclusivamente heterosexual) a seis (exclusivamente homosexual), lo dejó claramente establecido. Hay unas minorías exclusivamente homosexuales o heterosexuales y unas mayorías bisexuales en diferentes grados o mezclados. Así, partiendo de la potencialidad bisexual gonadal, cerebral y psicológica, el ser humano adquiere cualquiera de las tres posibles orientaciones sexuales. Existen dos grandes posturas con respecto al origen de las orientaciones sexuales: aquellos que piensan que la cultura, las influencias macrosociales, la familia, a

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través del entrenamiento del propio sexo de asignación y crianza, se encarga de dirigir al individuo hacia una orientación heterosexual, bisexual u homosexual (Galton, 1989); y otros que conciben algún tipo de determinismo genético y endocrino (Lacadena,

1996).

2.3 Relatividad cultural y socioeconómica de la sexualidad

Todo individuo al nacer empieza a ser moldeado por la cultura a través de la familia. La cultura puede ser definida como un conjunto integral constituido por utensilios y bienes de los consumidores, por el cuerpo de normas que rige los diversos grupos sociales, por las ideas, creencias y costumbres (Malinowski, 1981). Sin embargo, a nosotros nos interesa una definición más restringida: La cultura es el conjunto de valores, actitudes y normas de conducta vigentes en una sociedad, transmitidas a través de la educación familiar y social. Al individuo se le infunden creencias no sólo religiosas sino políticas y sociales acerca de lo que es adecuando en el comportamiento y lo que es decente, moral, propio del hombre y de la mujer, de los padres, del jefe, del hijo, etc. El proceso por el cual el individuo adquiere esas pautas aprobadas por el grupo cultural (entre ellas las actitudes sexuales esperadas) se llama socialización. Uno de los papeles trascendentales de la sexualidad son los conceptos de masculinidad y feminidad que condiciona el modo de actuar, pensar y sentir de un individuo. Amamos y pensamos como hombre o como mujer según nuestro patrón cultural. La mayoría de las culturas diferencian, de una u otra manera, los papeles del hombre y de la mujer y el comportamiento social en general. En la cultura

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sudamericana, inserta de alguna manera en la cultura occidental, se concibe al hombre como relativamente agresivo, rudo, emprendedor y "libre", mientras que a la mujer se le asigna un papel de sumisión, suavidad y pasividad (Gutiérrez de Pineda, 1968). Esta tendencia se ve reducida significativamente en las ciudades modernas y en niveles socioeconómicos medios y altos. Es más, existen sociedades en que los papeles parecen invertidos (Reichel-Dormatoff, 1978). En muchas culturas se consideran esenciales las relaciones sexuales con otro sexo. Sin embargo, hay culturas que aprueban el bisexualismo o las relaciones coitales con ambos sexos. Varios pueblos primitivos la consideran necesaria o aceptable como conducta simultánea o procedente de la heterosexual para todos los miembros del sexo masculino (Galton, 1989). La atracción de los sexos y los métodos para ganarse un compañero sexual son un elemento decisivo en el comportamiento sexual. Las características que hacen a una mujer u hombre atractivos para los miembros del otro sexo dependen de la cultura y por ende no son universales. Por ejemplo, mientras que en la sociedad occidental contemporánea la mujer delgada y con ciertas proporciones es más atractiva, en otras culturas, como la India moderna, se prefiere a la mujer regordeta con una buena cantidad de grasa (Galton, 1989). La cultura occidental no se compone de una sociedad homogénea; está formada de varias razas, clases sociales, subculturas, países o regiones que presentan variaciones en el comportamiento sexual. Numerosos estudios han mostrado las diferencias existentes entre las clases sociales. Según algunas investigaciones (Rainwater, 1966), a

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medida que se desciende en el nivel socioeconómico, el interés y el gozo en la relación sexual de los esposos disminuye. Los hombres de educación más baja tienen poco interés en estimular a sus mujeres. Según Kinsey (1948), en las mujeres de menor educación la excitación sexual es menor y sus orgasmos son menos frecuentes. Los hombres y mujeres de las clases bajas solían tener más relaciones premaritales que las clases media y alta de la población blanca de los EEUU de esa época. Por último, hay que tomar con pinzas lo postulado como anormal, aberrante y patológico por las religiones, culturas y hasta por la psiquiatría o psicología dogmáticas. Cuando se habla de la conducta sexual humana hay que considerar los factores sociales y culturales que la favorecen o desfavorecen. Una cosa es el sexo en una sociedad fundamentalista del mundo islámico, y otra muy distinta es el sexo en la Polinesia o en una sociedad prosexual y erotofílica como la de los murianos de la India. (Denegri, 2004) Al examinar las costumbres de los pueblos, observamos que dentro de sus valores está el de clasificar como anormal las conductas que se salen de su patrón cultural, sin que para ello haya siquiera criterios universales o únicos. La sexualidad es aprendida y está relativamente libre del control glandular u orgánico, a pesar de su ejercicio preponderante en la estructura biológica. No se han identificado leyes que determinen, según la naturaleza biológica, las pautas del comportamiento sexual. Es la cultura la responsable de muchas de las variedades que se conforman la sexualidad humana.

27

2.4 Desarrollo sexual en adolescentes

La palabra adolescente proviene del verbo latino adolescere que significa "crecer" o "madurar" y no "adolecer" como muchos psicólogos piensan (Millán, 2002). Es un período de transición en el cual el individuo pasa física y psicológicamente de la condición de un niño hacia la de convertirse en un adulto. La adolescencia se inicia cuando el individuo alcanza la madurez sexual y se extiende hasta la independencia legal de la autoridad de los adultos. Según Hurlock (1994) esta etapa va desde los 13 a los 18 años. Algunos sociólogos sostienen que las características tan divulgadas sobre la adolescencia (irresponsabilidad, rebeldía contra los padres y el orden existente, búsqueda de identidad, inseguridad psicológica y confusión moral) son conceptos característicos del mundo desarrollado. También son pautas de comportamiento que sólo el bienestar económico y la rápida movilización social han hecho posible (The Alan Guttmacher Institute, 1990). Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), un adolescente es una persona que tiene entre 10 y 19 años, pero no hay concordancia total entre los autores e instituciones sobre la edad de inicio de la adolescencia, ya que ésta no presenta en sí una edad biológica, sino que es un constructo social e histórico (Ampuero, 1999). Sin embargo, para fines de este estudio, podríamos definir al adolescente como: la persona sexualmente madura pero con cierta dependecia psicológica, social y económica. Por ello, en el ámbito universitario limeño, la adolescencia (que comienza con la menarquia

28

en la mujeres y la primera polución en los hombres) se suele prolongar por sobre los límites legales (18 años). Los adolescentes de ambos sexos suelen enfrentar cambios en todas las facetas de la conducta. Pueden verse profundamente afectados, tanto por sus cambios físicos como por el desarrollo de intereses. Su conducta social cambia significativamente producto del estado de su vida afectiva (Blos, 1971). Es una etapa de búsqueda de identidad, de rebeldía ante las autoridades, de lucha por la independencia familiar y de los compañeros (Ampuero, 1999). La adolescencia es un período de contradicciones, confuso, ambivalente, doloroso, caracterizado por fricciones con el medio familiar y el ambiente en general (Aberastury, 1973). La sociedad le ofrece al adolescente la oportunidad de experimentar distintas actividades e identidades sin ser censurado; por ello se dan aquí una serie de progresiones y regresiones que son necesarias para llegar a consolidar su identidad y afirmar su opción sexual (Erikson, 1993).

2.5 Influencia judeocristiana

El Judaísmo, o mejor dicho la cultura bíblica cuna del cristianismo, tuvo algún impacto en las creencias y

los valores de la cultura occidental. No fue importante el judaísmo en sí, sino las distintas interpretaciones bíblicas las que llegaron a moldear gran parte de las actitudes y comportamientos de occidente. El concubinato es aceptado por Dios y la mujer aparece en situación de inferioridad y con la obligación absoluta de fidelidad. De lo contrario la línea paternal no podría preservarse, acarreando problemas

29

en la organización hebrea y repercusiones en el ámbito familiar y económico. Difícilmente se puede comprobar que la Biblia prohíba algún acto sexual específico; tales interpretaciones vendrían luego según las necesidades de los dirigentes religiosos de cada pueblo. Algunos pensadores cristianos, como Escoto y San Gregorio, llegaron a concebir al hombre provisto de una bisexualidad hermafrodita inicial, y consideraron la separación de los sexos como un castigo del pecado (Mc Neill, 1978). Aunque San Pablo consideró la renuncia al matrimonio como un estado superior, San Agustín calificó todo placer o atracción sexual como pecado. San Jerónimo (Mc Neill, 1978) llega a decir: "Quien ama ardientemente a una mujer es un adúltero." Más tarde, San Alfonso María d'Ligorio, en Teología Moral, plantea como pecado grave el deleite que produce el cogerse de la mano con una mujer y que el sexo era bueno tan sólo para la concepción. El placer sexual era, para Santo Tomás de Aquino, un pecado, pues va contra la naturaleza, o sea, no conduce a la procreación que era el fin último del matrimonio. Inclusive se llegó a pensar que la mujer era como una tentadora perversa, la verdadera perdición del hombre, como decía San Clemente (Lewinsohn, 1958): "Toda mujer debe avergonzarse de sólo pensar que es mujer." Se consideraba que el placer era malo porque debilitaba la capacidad de juicio (Kosnik, 1977). En lo que respecta a la cantidad de coitos permitidos entre esposos, la mayoría de los pensadores cristianos creen que se debe tener las relaciones sexuales mínimas que garanticen la reproducción. Por ejemplo, Lutero creyó que hasta dos veces estaba bien. En cambio, Clemente de Alejandría (150-215 DC), teólogo cristiano, dijo que cuando el marido hace la siembra, esto es, cuando embaraza a su mujer, no deberá volver a

30

cohabitar con ella hasta que se coseche lo sembrado, es decir, luego del cosechamiento o hasta después del parto. De esta manera, Clemente de Alejandría condenaba al marido a una abstinencia sexual que duraba casi un año. (Denegri, 2004) Los grandes cambios socioeconómicos y los progresos científicos del siglo XX han transformado las concepciones, las actitudes y el comportamiento sexual de nuestra cultura. Sin embargo, la herencia religiosa antisexual, antiplacer y hasta antihumanística, y los rasgos machistas, puritanos y de doble

moral, persistieron hasta la entrada de la segunda mitad del siglo XX en todas los países del mundo occidental y entre ellos el mundo hispanoamericano.

"La religión trata de suprimir la sexualidad, la escuela intenta negarla, los padres la ignoran o pretenden inhibirla, los compañeros la ritualizan, la ley la prohibe en muchas de sus formas y las autoridades, en muchos casos, pretenden limitarla. Al mismo tiempo, la televisión, la literatura popular, el cine, las revistas, la música y los publicistas o comerciantes, bombardean al público con estímulos e imágenes sobrevaloradas del sexo. Frente a este dilema es el adolescente el que debe manejar sus necesidades sexuales y formular sus valores y su identidad sexual" (Galton, 1989).

31

3. Definición de términos básicos

3.1 Actitudes sexuales (AS):

a) Definición conceptual: Comprende los pensamientos, sentimientos y conductas sexuales del individuo dentro de ciertos parámetros sociales y familias. Incluye las actitudes del sujeto con respecto a las disposiciones de los padres y la pareja en temas referentes a los roles, identidad y conductas sexuales. Por último, comprende las actitudes y conductas extraordinarias (que tiene el encuestado) de practicar las

relaciones sexuales. (Ver capítulo 3.5 Variables de Estudio). b) Definición operacional: Las actitudes sexuales fueron divididas en tres áreas y tres indicadores, elaborando por lo menos tres ítems por cada una de las 9 intersecciones. (Ver Ax. 1) Las tres áreas:

cognitiva, afectiva y conductual; miden lo que el encuestado piensa, siente y hace con respecto a la sexualidad. Los tres indicadores miden las actitudes sexuales con los padres, la pareja y consigo mismo. Por ejemplo, si observamos la intercepción del área Cognitiva con el indicador Padres, notaremos que los tres ítems pretenden medir lo que los padres piensan con respecto a la sexualidad. (Para más detalles ver Ax. 1)

32

3.2

Composición familiar (Fm) (Ver Ax. 2)

Determina con quien vive el encuestado (si vive solo, vive sólo con el padre, vive sólo con la madre, vive con ambos padres o si vive con otros parientes) y el estado civil de los padres (si los están padres casados, divorciados o separados, padre o madre viudo /a o si ambos han fallecido). (Ver Ax. 2, parte A, preguntas

1 y 2)

  • 3.3 Creencias religiosas (CR)

Está compuesta de tres subvariables. La primera está determinada la religión de pila o la religión en la que fue bautizado el sujeto. La segunda mide la postura religiosa que tiene tres valores posibles:

• Creyente: Creencia en algún ser supremo, creador de cuanto existe, pudiendo adoptar la forma de deidad, dios o dioses, enmarcado o no en alguna religión o doctrina. • Agnóstico: Postura en la cual no se puede afirmar ni la existencia ni la no-existencia de alguna deidad, dios o dioses. • Ateo: Creencia en la no-existencia de alguna forma de deidad, dios o dioses. La tercera está dada por la frecuencia con la que asiste al templo. Tiene los siguientes valores: Siempre, Frecuentemente, A veces, Poco o Nunca. (Ver Ax.2)

33

3.4

Orientación sexual (OS)

Se define como la atracción sexual estable hacia personas del mismo sexo genético o de sexo genético opuesto. Se mide mediante dos reactivos (ítems 35 "Me atraen sexualmente los hombres'" y 37 "Me atraen sexualmente las mujeres") de la parte B del cuestionario AS. Según las respuestas, se clasificaron de la

siguiente manera:

• Heterosexual: Atracción sexual sólo con personas del sexo opuesto. • Homosexual: Atracción sexual sólo con personas del mismo sexo. • Bisexual: Atracción sexual con personas de ambos sexos.

• Indeciso: No ha definido su OS. Marco Indeciso en ambos reactivos. • Desinterés: Afirma no tener interés sexuales, ni hacia los hombres ni hacia las mujeres. Marca En Desacuerdo o Totalmente en Desacuerdo en ambos reactivos.

  • 3.5 Carrera elegida (Ca)

Mide, en primer lugar, la especialidad elegida (Ver Ax. 2) en sus ocho valores: Sistemas, Psicología, Industrial, Economía, Derecho, Contabilidad, Comunicaciones, Administración. En segundo lugar,

determina la escuela a la que pertenece, sea esta de Estudios Generales (ciclos primero y segundo), Humanidades, Ingeniería o Negocios (ciclos tercero en adelante).

34

3.6

Distrito de residencia (Ds)

Determinado por los códigos postales para cada distrito de residencia. (Ver Ax.

3, G).

  • 3.7 Sexo (Sx)

Fijado por el sexo al cual pertenezcan, teniendo dos valores: Masculino y Femenino.

  • 3.8 Edad (Ed)

Establecida según la edad cronológica de cada alumno, aproximadamente entre los 16 y 30 años.

35

4. Sistema de hipótesis

  • 4.1 Supuestos básicos

El presente estudio asume que las AS en universitarios tienen alguna relación significativa, sea inversa o directa, con las demás variables: Fm, CR, OS, Ca, Ds, Sx y Ed. Si bien no se pretende hallar relaciones causales o siquiera correlaciones entre ellas, creemos que se pueden encontrar relaciones importantes entre la variable de investigación (AS) y las variables de comparación (Fm, CR, etc) que nos ayuden a describir el fenómeno en cuestión. Partimos del supuesto que las AS no se dan de manera aislada, sino que existen múltiples factores que las acompañan y que se presentan en personas con un perfil determinado.

  • 4.2 Hipótesis central

Las AS en adolescentes están relacionadas directamente con los siguientes valores:

• Vienen de familias cuyos padres están divorciados o separados. (Fm)

• No creen o desconocen la existencia de algún dios. (CR) • Se consideran homosexuales o bisexuales. (OS) • Pertenecen a la Escuela de Humanidades. (Ca) • Son de sexo masculino. (Sx) • Tienen más edad. (Ed)

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4.3 Hipótesis específicas

Las hipótesis específicas buscan diferenciar entre grupos, cada una relaciona la variable de investigación (AS) con una variable de comparación, cubriendo todas las relaciones posibles:

H1: Los sujetos con creencias religiosas (CR) ateas son los que muestran las AS más liberales, seguidos

por los agnósticos. Finalmente, los creyentes son lo que manifiestan las AS más conservadoras. AS liberales / CR : Ateo > Agnóstico > Creyente H2: Los sujetos de orientación bisexual manifiestan las AS más liberales, seguidos por los de orientación homosexual. Por último, los heterosexuales muestran las AS más conservadoras. AS liberales / OS : Bi > Homo > Hetero

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H3: Los jóvenes con AS más liberales provienen de familias cuyos padres están divorciados o separados, seguidos por los sujetos de familias de padre o madre viuda y luego vienen los sujetos con ambos padres fallecidos. Finalmente, los adolescentes cuyos padres están casados tienen las AS más conservadoras. AS liberales / Fm: Pad. Div. > Pad. Viudo/a > Pad. Fall. > Pad. Casd. H4: Los sujetos de sexo masculino tienen AS más liberales que los sujetos de sexo femenino (Sx). AS liberales / Sx: Masculino > Femenino H5: Los sujetos de mayor edad tienen AS más liberales que los sujetos de menor edad (Ed):

AS liberales / Ed: 25 > 24 > 23

. .

.

38

Capítulo III Metodología de investigación

1. Método

El método utilizado en la siguiente investigación es el descriptivo. Según Hernández, en un estudio de dicha naturaleza se selecciona una serie de cuestiones y se mide o recolecta información sobre cada una de ellas, para así describir lo que se investiga. Los estudios descriptivos miden, evalúan o recolectan datos sobre diversos aspectos, dimensiones o componentes del fenómeno a investigar. (Hernández, 2003) En el presente estudio, se delimitaron una serie de variables, cada una con sus indicadores, con el objetivo de medir las AS en adolescentes para luego relacionarlas con seis variables de comparación [Creencias Religiosas (CR), Orientación Sexual (OS), Familia (Fm), Sexo (Sx), Edad (Ed), Carrera (Ca) y Distrito (Ds)]. Consideramos que el método descriptivo es el más adecuado para la naturaleza del estudio cuya meta es informativa, en el que intervienen muchas variables y se buscan confrontarlas sin establecer relaciones causales entre ellas.

39

2. Diseño

El diseño adoptado es el transeccional descriptivo (Hernández, 2003) que tiene como objetivo indagar la incidencia de las AS y explicar sus relaciones con las demás variables dentro de un enfoque cuantitativo. Proporciona información sobre las diversas AS en jóvenes de Lima. El procedimiento consiste en medir

dichas actitudes mediante el cuestionario AS para tener una panorama amplio del estado de la población objetivo en el contexto universitario y en un momento determinado, a saber, cuando se aplicó el cuestionario. Se realiza una descripción comparativa entre variables, sin pretender establecer correlaciones ni relaciones causales. En este tipo de diseño no se manipulan variables porque cada una se trata de manera independiente y sin vinculaciones con las demás. Cada variable, mediante sus indicadores, está encaminada a medir cierta actitud y es susceptible a ser comparada con las otras.

40

3. Población y muestra

La población consta de todos los alumnos matriculados en una universidad de Lima. Para el ciclo 2003-II,

cuando fue aplicado el cuestionario AS, se reportó un total de 9080 alumnos matriculados; 2251 estaban en Estudios Generales y 6829 en ocho especialidades de la siguiente manera: 973 en Comunicación, 1218 en Derecho, 204 en Psicología, 1538 en Ingeniería Industrial, 760 en Ingeniería de Sistemas, 1477 en Administración, 245 en Contabilidad y Finanzas y finalmente 414 en Economía (ver Tablas 1A, 1B y Gráfico 1). Tabla 1A: Población de estudiantes Tabla 1B: Población de matriculados en una universidad estudiantes matriculados el 2003-II de Lima el 2003-II. por Facultades.

 

No. Estudiantes

Porcentajes

Estudios Gral.

2251

24.79

Comunicación

973

10.72

Derecho

1218

13.41

Psicología

204

2.25

Ing. Industrial

1538

16.94

Ing. de Sistemas

760

8.37

Administración

1477

16.27

Contabilidad

245

2.70

Economía

414

4.56

Total

9080

100

 

Proyección Muestra

500

5.5

Tamaño Muestra

731

8

No. Estudiantes

Porcentajes

Comunicación

973

14.25

Derecho

1218

17.84

Psicología

204

2.99

Ing. Industrial

1538

22.52

Ing. de Sistemas

760

11.13

Administración

1477

21.63

Contabilidad

245

3.59

Economía

414

6.06

 

6829

100.00

42

Gráfico 1: Población de estudiantes matriculados el 2003-II.

Gráfico 1: Población de estudiantes matriculados el 2003-II. Luego de algunos estudios en la misma universidad

Luego de algunos estudios en la misma universidad (Fernández, 1998) se ha determinado que el tamaño estimado de la muestra es de 500 estudiantes, es decir, 5.5% de la población. Para ello se utilizó la fórmula para poblaciones finitas para un universo menor a 100,000 (Sierra Bravo, 1995):

4 . p . q . N n = E 2 (N - 1) + 4 . p . q En las que p . q son las variables, E, es el error, n, el tamaño de la muestra y N el tamaño de la población.

43

El método de selección de la muestra fue el aleatorio (Marcelino Cuesta y Feo. J. Herrero, 2000) que consiste en elegir a los sujetos al azar. De esta manera, se seleccionaron las aulas y se aplicaron los cuestionario hasta alcanzar un N de 731 que equivale al 8% de la población.

4. Composición de la Muestra Tabla 2: Distribución de la muestra según el sexo

Sexo Frecuencia Porcentaje Porcentaje Válido Masculino 378 51.7 52.3 Femenino 345 47.2 47.7 No responde 8 1.1 - Totales 731 100.0 100.0

Como observamos en la Tabla 2, los sexos que componen la muestra están bastante balanceados, 52.3 % son hombres y 47.7 % son mujeres. Así, los hombres superan a las mujeres tan sólo por 33 sujetos, es decir, en un 4.6%.

44

Tabla 3: Distribución de la muestra de acuerdo a la edad

Edad Frecuencia

Porcentaje Porcentaje Válido

16

7

1.0

1.0

17

91

12.4

12.6

18

149

20.4

20.6

19

105

14.4

14.5

20

88

12.0

12.1

21

83

11.4

11.4

22

57

7.8

7.9

23

48

6.6

6.6

24

46

6.3

6.3

25

23

3.1

3.2

26

9

1.2

1.2

27

6

0.8

0.8

28

7

1.0

1.0

29

2

0.3

0.3

30

1

0.1

0.1

31

1

0.1

0.1

35

1

0.1

0.1

39

1

0.1

0.1

No resp.

6

0.8

Total

731

100.0

100.0

La muestra estuvo conformada por universitarios entre los 16 y los 39 años de edad. La Tabla 3 muestra que el grueso de la población se encuentra entre los 17 y los 25 años en un 95.2%. En el rango señalado, los sujetos de 18 años son los más numerosos, alcanzando un 20.6%.

45

Tabla 4: Distribución de la muestra según el ciclo que estudia

Ciclo Frecuencia

Porcentaje Porcentaje Válido

1

44

6.0

6.1

2

199

27.2

27.8

3

69

9.4

9.6

4

120

16.4

16.8

5

66

9.0

9.2

6

63

8.6

8.8

7

53

7.3

7.4

8

39

5.3

5.4

9

29

4.0

4.1

10

27

3.7

3.8

12

4

0.5

0.6

Postgrado

3

0.4

0.4

No resp.

15

2.1

Total

731

100.0

100.0

Según la Tabla 4, el 53% de los sujetos se encuentran en los ciclos 2, 3 y 4. Los ciclos 2 y 4 son los más numeroso con 27.2% y 16.4% respectivamente.

46

Tabla 5: Distribución de la muestra y la población por especialidades

Frecuencia de la Porcentaje de la

Porcentaje Válido de

Porcentaje de la muestra muestra la muestra población

Administración

90

12.3

12.5

21.6

Comunicación

140

19.2

19.4

14.3

Contabilidad

9

1.2

1.2

3.6

Derecho

100

13.7

13.9

17.8

Economía

26

3.6

3.6

6.1

Ing. Industrial

178

24.4

24.7

22.5

Psicología

63

8.6

8.7

3

Ing. de Sistemas

115

15.7

16.0

11.1

No responde

10

1.4

-

-

Total 731 100.0 100.0 100.0 Nota: En la Tabla 5 no se distinguen entre los alumnos en Estudios Generales y lo que están en Facultad. En el cuestionario AS, los encuestados tenían que señalar la Especialidad elegida, estén o no en Facultad. Ver Ax 2: Cuestionario AS.

La Tabla 5 nos indica que la mayoría de los encuestados pertenecen a la especialidad de Ingeniería Industrial (24.7%). En segundo, tercero y cuarto lugar tenemos las especialidades de Comunicación (19.4%), Ingeniería de Sistemas (16%) y Derecho (13.9%) respectivamente. Si comparamos la columna Porcentaje Válido de la muestra con la de Porcentajes de la Población, hayamos cierta similitud entre las distribuciones que está relacionada a la eficiencia de la selección al azar de la muestra.

Especialidad

47

Tabla 6: Distribución de la muestra por Escuelas

Escuelas

Frecuencia

Porcentaje

Porcentaje Válido

Estudio Generales

223

30.5

31.3

Humanidades

214

29.3

30.0

Ingeniería

189

25.9

26.5

Negocios

87

11.9

12.2

No responde

18

2.5

Total

731

100.0

100.0

Según la Tabla 6, el mayor porcentaje de la muestra están conformada por alumnos que están en Estudios Generales (31.3%), seguido por alumnos pertenecientes a la Escuela de Humanidades (30%) y la Escuela de Ingeniería (26.5%). La Escuela de Negocios tiene el porcentaje más pequeño, tan sólo un 12.2%.

48

Tabla 7: Distribución de la muestra por distrito de residencia

Distrito Frecuencia

Porcentaje Porcentaje Válido

 

Cercado

11

1.5

1.5

Ate

17

2.3

2.4

Barranco

9

1.2

1.3

Chorrillos

16

2.2

2.2

Jesús María

13

1.8

1.8

La Molina

100

13.7

13.9

La Victoria

10

1.4

1.4

Lince

8

1.1

1.1

Magdalena

8

1.1

1.1

Miraflores

59

8.1

8.2

Pueblo Libre

19

2.6

2.6

Rimac

9

1.2

1.3

San Isidro

49

6.7

6.8

San Luis

8

1.1

1.1

San Miguel

29

4.0

4.0

Santiago de Surco

184

25.2

25.6

Los Olivos

14

1.9

1.9

San Borja

97

13.3

13.5

Santa Anita

14

1.9

1.9

Callao

7

1.0

1.0

Otros

38

5.1

5.4

No Responde

12

1.6

Total

731

100.0

100.0

Nota: 'Otros' incluye los distritos que no llegan al 1% del total de la muestra.

Observamos en la Tabla 7 que la mayoría de los alumnos encuestados viven en Santiago de Surco (25.6%), seguidos por lo que residen en la Molina (13.9%) y en San

49

Borja (13.3%). Los tres distritos mencionados conforman más de la mitad (53%) de la muestra. En la tesis "Construcción, Confiabilidady Validez de la Escala de Respuesta al Estrés MNC (Burga, 2001), en el capítulo 4.3.4 Composición de la Muestra,, se observan los mismo distritos ocupando la misma jerarquía.

Tabla 8: Distribución de la muestra según con quien viven

Vive (con):

Frecuencia

Porcentaje

Porcentaje Válido

Solo

27

3.7

3.7

El padre

26

3.6

3.6

La madre

107

14.6

14.8

Ambos padres

478

65.4

66.0

Otros parientes

48

6.6

6.6

Otros

38

5.2

5.2

No responde

7

1.0

Total

731

100.0

100.0

Apreciamos en la Tabla 8 que la mayoría de los alumnos encuestados viven con ambos padres (66%). En segundo lugar viven con la madre (14.8%) y en tercer lugar con otros parientes (6.6%), antes que vivir sólo con el padre (3.6%) o solos (3.7%).

50

Tabla 9: Distribución de la muestra según el estado civil de los padres

Familia de: Frecuencia Porcentaje Porcentaje Válido Padres casados 542 74.1 74.9 Padres divorciados 140 19.2 19.3 Padre o madre viudo(a) 37 5.1 5.1 Ambos fallecidos 2 0.3 0.3 Otros 3 0.4 0.4 No responde 7 1.0 - Total 731 100.0 100.0

La Tabla 9 muestra el estado actual de los padres del encuestado. La mayoría viene de una familia cuyos padres están casados (74.9%), en segundo lugar de padres divorciados (19.3%) y en tercer lugar con padre o madre fallecido(a) (5.1%).

51

Tabla 10: Distribución de la muestra según la religión de pila

Religión Frecuencia

Porcentaje Porcentaje Válido

 

Católica

606

82.9

97.7

Judía

4

0.5

0.6

Evangélica

6

0.8

1.0

Budista

1

0.1

0.2

Mormona

2

0.3

0.3

Musulmana

1

0.1

0.2

No Responde

111

15.2

Total

731

100.0

100.0

Como es esperable en la Tabla 10, una abrumadora mayoría se consideran católicos (97.7%).

Tabla 11: Distribución de la muestra según la postura religiosa

Postura Religiosa Frecuencia Porcentaje Porcentaje Válido Creyente 592 81.0 82.1 Agnóstico 98 13.4 13.6 Ateo 14 1.9 1.9 Otra 17 2.3 2.4 No Responde 10 1.4 - Total 731 100.0 100.0

52

Al margen de la pertenencia a alguna religión determinada generalmente por los padres (Tabla 10), la Tabla 11 muestra la postura religiosa con respecto a la creencia actual en algún dios. Así, la mayoría manifiestan ser creyente (82.1%), en segundo lugar agnóstico (13.6%) y finalmente ateo (1.9%).

Tabla 12: Distribución de la muestra según la Asistencia al Templo

Asistencia al templo (iglesia, sinagoga, etc.)

Frecuencia

Porcentaje

Porcentaje Válido

Siempre

142

19.4

19.6

Frecuentemente

245

33.5

33.9

A veces

193

26.4

26.7

Poco

78

10.7

10.8

Nunca

65

8.9

9.0

No Responde

8

1.1

Total

731

100.0

100.0

Según la Tabla 12, la mayoría manifiesta ir frecuentemente al templo (33.9%). En segundo lugar, otros estudiantes dicen ir a veces (26.7%) y, en tercer lugar, consideran que van siempre (19.6%).

53

5. Variables del estudio

Distinguimos dos tipos de variables: la Variable de Investigación (V.inv) y las Variables de Comparación (V.comp). No podemos hablar estrictamente de Variables Independientes (VI) ni de Variables Dependientes (VD) por ser un estudio descriptivo en el cual no hay control ni se manipulas variables. No se puede pretender llegar a relaciones causales entre las variables; simplemente que la aparición de alguna variable va "acompañada" de otras, no que la causa. La variable de investigación (AS) mide la libertad del individuo para pensar, sentir y finalmente actuar sexualmente, influido por las demandas sociales y familiares. Incluye las actitudes con respecto a las disposiciones de los padres y la pareja en temas referentes a los roles y conductas sexuales. Es decir, un individuo con AS liberales muestra una alta aceptación frente a diferentas creencias y conductas sexuales, además de experimentar los distintos modos de practicar el sexo, sean vaginales, anales, orales o manuales (Algunos reactivos del Ax. 1 están marcados con Va, An, Or y Mt para diferenciar las distintas maneras de practicar el sexo: vaginal, anal, oral y masturbación respectivamente).

54

Dividimos las AS en tres Áreas: (Ver Ax. 1)

  • a) Cognitiva: Lo que el encuestado piensa sobre la sexualidad.

  • b) Afectiva: Lo que siente con respecto a la sexualidad.

  • c) Conducta: Manipulación erótica de los genitales, sea esta mediante la masturbación o la penetración

vaginal, anal u oral entre dos o más personas de cualquier sexo. Y tres Indicadores:

  • a) Padres: Actitudes de los padres con respecto a la sexualidad.

  • b) Consigo mismo: Actitudes personales sobre la sexualidad.

  • c) Pareja: Actitudes con la pareja sobre la sexualidad.

La escala de medición en la Parte B es tipo Lickert, es decir, los encuestados eligieron entre 5 valores que

van desde Totalmente de Acuerdo (TA) a Totalmente en Desacuerdo (TD). (Ver Ax. 2: Cuestionario AS y capitulo 3.3)

55

Las V.comp son las siguientes:

(a) Composición Familia (Fm): Determina (i) con quien vive el encuestado y (ii) el estado civil de los padres. Esta tiene los siguientes indicadores:

(i) • Vive solo • Vive sólo con el padre • Vive sólo con la madre • Vive con ambos padres • Vive con otros parientes • Vive con amigos o pareja • Otros (En el Cuestionario AS el encuestado debía marcar una alternativa. Si su respuesta no estaba contemplada en ninguna de las alternativas anteriores podía marcar Otros.)

(ii) • Padres casados • Padres divorciados • Padre o Madre Viudo/a • Ambos fallecidos • Otros

56

(b)

Creencias religiosas (CR)

• Creyente

• Agnóstico

• Ateo

• Otra

(c)

Orientación sexual (OS)

• Heterosexual

• Homosexual

• Bisexual

• Indeciso

• Desinterés

(d)

Carrera elegida (Ca)

(i)

Escuela

• Estudios Generales (no es una Escuela propiamente dicha pero se clasificó para facilitar la

 

comparación)

• Humanidades

• Ingenierías

• Negocios

(ii) Especialidad

• Administración

• Comunicaciones

57

 

Contabilidad

Derecho

Economía

Industrial

Psicología

Sistemas

(e)

Distrito de residencia (Ds): Determinado por el código postal. (Ver Ax. 3)

(f)

Sexo (Sx)

• Masculino

• Femenino

(e)

Edad (Ed)

La cuantificación está en relación directa con la cantidad de respuestas en el cuestionario AS. Las preguntas son directas y sencillas, y los sujetos respondieron marcando la alternativa que refleje su actitud. Por ejemplo, un reactivo de la Parte A (Ver Ax. 2) dice: "¿Cuál es su postura religiosa? a)

Creyente, b) Agnóstico, c) Ateo." Todas las respuestas se anotaron y vertieron en Excel antes de procesar los datos en SPSS. • 16 • 17 18, etc

58

6. Técnicas e instrumentos de recolección de datos Luego del criterio de diez jueces (Ver Ax. 5: Calificaciones de Jueces) y el análisis de la prueba piloto, se construyó la versión final del Cuestionario AS que contiene 6 Datos Generales y 44 preguntas de opción múltiple (4 en la Parte A y 40 en la Parte B) (Ver Ax. 2: Cuestionario AS). Los Datos Generales, la Parte A y los reactivos 35 y 37 de la Parte B, conforman las variables de comparación y tienen como objetivo recopilar informar poco personal (salvo los reactivos mencionados: 35 y 37) antes de comenzar con las preguntas más intrusivas. Las variables de comparación son las siguientes: Fm, CR, OS, Sx, Ed, Ca y Ds. Consideramos que el mejor instrumento, acorde a los objetivos del estudio, es un cuestionario que se limite a las variables mencionadas. La naturaleza anónima y la aplicación colectiva pueden hacer que el individuo conteste con mayor soltura y sinceridad que en entrevistas, encuestas personalizadas o situaciones de laboratorio. (El cuestionario se aplicó como si fuera un examen, intentando guardar el orden en el aula. Al finalizar, cada alumno depositaba la encuesta doblada en un buzón en el que se confundía con las demás.) Creemos que el anonimato y el "esconderse en la masa" hizo que los sujetos reflejen sus verdaderas actitudes. Sin embargo, sabemos que a pesar de las precauciones tomadas, puede haber un porcentaje significativo de sujetos que falseen sus respuestas y contaminen los resultados del estudio.

59

7. Procedimiento y recolección de datos

Primero se evaluaron las preguntas del Cuestionario AS por 10 jueces entendidos en el tema sexual. En seguida se aplicó una Prueba Piloto de 58 reactivos a 44 estudiantes de psicología de una universidad de Lima. Luego del análisis psicométrico y el criterio de jueces, el número de reactivos se redujo a 44, 4 en

la Parte A y 40 en la Parte B. De esta manera, basándose en el análisis psicométrico, se validó el Cuestionario AS y se seleccionaron los reactivos que tenía un valor discriminativo. Según la Prueba Piloto, el reactivo 37 "Me atraen sexualmente las mujeres" no tenía valor discriminativo. Sin embargo, fue seleccionado para la última versión del cuestionario por ser indispensable para medir la variable de comparación OS. Una vez revisado el Cuestionario AS, se coordinó con cada Escuela de la universidad, explicándoles la naturaleza de la investigación y solicitando su autorización para recolectar la información pertinente. Se mandaron a fotocopiar 800 ejemplares del Cuestionario AS, cada uno con una carátula con las instrucciones y los Datos de Filiación, una segunda hoja (Parte A) con preguntas. Además, compramos 30 lapiceros, 10 bolsas de basura negras para almacenar las encuestas y se fabricaron 3 buzones de cartón. Luego de obtener los permisos pertinentes, se aplicaron los cuestionarios en diversas aulas de la universidad. Cada uno de los tres encuestadores llevaba una pila de encuestas, lapiceros extra y un buzón que se iba vaciando en las bolsas negras.

60

El procedimiento consistía en interceptar a los profesores que se dirigía a las aulas y explicarles brevemente la importancia del estudio. Libremente, la mayoría de los profesores dejaron que apliquemos los cuestionarios a sus alumnos antes del inicio de clases. Al ingresar al aula, el encargado de aplicar el cuestionario le decía a los alumnos: Estamos tomando un breve cuestionario sobre sexualidad. La participación es libre y completamente anónima. Les pedimos que respondan con sinceridad y lo depositen en el buzón cuando terminen. No les debe tomar más de 10 minutos. Muchas Gracias. De esta manera, se recolectaron 731 cuestionarios en los últimos dos días de clases del ciclo 2003-II. El conteo se realizó manualmente, vaciando las respuestas debidamente codificadas en Excel antes de verter los datos en SPSS para el análisis psicométrico. (Ver codificación en Ax. 3: Valores para el Cuestionario AS).

Por último, si bien el nivel de control es mínimo en diseños descriptivos, se utilizaron tan sólo sujetos universitarios (Ver capítulo 5.3), los cuestionarios anónimos eran los mismos para todos y aplicados en circunstancias muy similares (tipo examen) antes del dictado de clases. A su vez, la consigna y la recolección mediante la utilización del buzón era la misma. Suponemos que de existir alguna variable extraña, está tenderá a afectar a todos los sujetos por igual, aumentado o disminuyendo los puntajes pero sin alterar significativamente las diferencias entre ellos y por ende las relaciones que se efectuaron posteriormente.

61

8. Técnicas de procesamiento y análisis de datos El procesamiento y análisis de datos del Cuestionario AS ha sido sometido a los mismos rigores estadísticos de las pruebas psicológicas. El cuestionario fue aplicado a 731 estudiantes y los datos obtenidos fueron sometidos a diversos estadísticos en SPSS. Primero, se obtuvieron once tablas que describen la composición de la muestra para cada rubro (Ver capítulo 5.4). Segundo, se realizó el Análisis Psicométrico de la Parte B del Cuestionario AS. Mediante el programa SPSS se calculó la Media y Desviación Estándar para cada uno de los 40 reactivos. Tercero, se correlacionó cada ítem con el resto del cuestionario sin que dicho ítem sea considerado como parte del test. Cuarto, se obtuvo el Alfa al eliminar el ítem mediante el coeficiente de consistencia interna Alfa de Cronbach (Muñiz, 1996). Quinto, se repitió el mismo Análisis Psicométrico con los 22 reactivos más consistentes del Cuestionario AS. Sexto, se realizó un Análisis Factorial Exploratorio de los ítems seleccionados mediante la determinación de la matriz de correlaciones, la medida Kaiser-Meyer-Olkin de adecuación del muestreo y el Test Bartlett de esfericidad. Séptimo, se prosiguió con el Análisis Factorial hallando tres factores y analizando cada uno por separado. Octavo, se hizo un Análisis de la Normalidad de los Puntajes para saber si los puntajes del Cuestionario AS tenían una distribución normal. Noveno, se analizaron las diferencias significativas por cada factor para cada una de las variables de comparación:

Sexo, Edad, Ciclo, Especialidad, Escuela, Con quien vive, Composición Familiar, Postura Religiosa, Asistencia al Templo y Orientación Sexual. (Ver capítulo 6.)

62

Capítulo IV

Resultados

1. Análisis Psicométrico Tabla 13: Análisis Psicométrico de la Parte B del Cuestionario AS.

Items Media Dev Std Correlación ítem- Alfa al eliminar el _test corregida_ítem_

  • 1 0.14

3.23

1.21

  • 2 0.52*

3.48

1.27

  • 3 0.17

2.97

1.11

  • 4 0.25

3.45

1.26

  • 5 0.52*

2.98

1.28

  • 6 0.01

3.17

1.23

  • 7 0.20

3.30

1.31

  • 8 0.10

2.22

1.12

  • 9 0.39*

3.57

1.06

  • 10 0.08

4.00

1.06

  • 11 0.50*

4.09

0.97

  • 12 0.62*

3.51

1.64

  • 13 0.03

2.06

1.00

  • 14 0.16

2.53

1.09

  • 15 0.16

2.66

0.96

  • 16 0.02

2.21

1.07

  • 17 0.31*

3.37

1.18

  • 18 0.18*

4.34

0.84

  • 19 0.58*

2.87

1.47

  • 20 0.06

3.03

1.16

  • 21 0.02

2.02

1.08

  • 22 0.17

3.20

1.21

  • 23 0.06

1.81

0.90

  • 24 0.53*

3.90

1.06

  • 25 0.45*

3.75

1.13

  • 26 0.52*

2.77

1.43

  • 27 0.29*

2.92

1.30

  • 28 0.18*

1.91

0.99

  • 29 0.58*

3.14

1.64

  • 30 0.38*

2.43

1.23

  • 31 0.14

1.67

0.74

  • 32 0.03

2.75

1.15

  • 33 0.40*

3.18

1.22

  • 34 0.16

2.51

1.33

  • 35 0.40*

3.23

1.73

  • 36 0.49*

2.07

1.37

  • 37 0.59*

3.08

1.85

  • 38 0.25*

3.28

1.27

  • 39 0.60*

3.13

1.23

  • 40 0.29*

3.02

1.37

Coeficiente de Confiabilidad * P < .05 N de Casos = 731

Alfa = 0.83*

63

0.83

0.82

0.83

0.83

0.82

0.84

0.83

0.83

0.83

0.83

0.82

0.82

0.83

0.83

0.83

0.83

0.83

0.83

0.82

0.83

0.83

0.83

0.83

0.82

0.82

0.82

0.83

0.83

0.82

0.83

0.83

0.83

0.82

0.83

0.82

0.82

0.82

0.83

0.82

0.83

Cada columna de la Tabla 13 tiene un nivel distinto de interpretación y por ello será analizado por separado. La media de cada ítem está entre los valores 5 y 1, donde 5 corresponde a Totalmente de Acuerdo y 1 a Totalmente en Desacuerdo. (Ver Ax 3: Valores para el Cuestionario AS.) En el ítem 16 "Los padres aceptan que sus hijas mujeres tengan relaciones sexuales" y en el ítem 8 "Considero que para los padres el sexo es malo" la mayoría de personas (media 2.20 y 2.22 respectivamente) afirmaron estar en desacuerdo. Dicho resultados guardan cierta relación con el ítem 10 "A los padres les molesta que sus hijas mujeres tengan relaciones sexuales" pues la mayoría consideró que era una afirmación correcta (media 4.00). Sin embargo, para el ítem 13 se observó todo lo contrario; en promedio los encuestados manifestaron estar en desacuerdo con la afirmación "A los padres les moleste que sus hijos hombres tengan relaciones sexuales." Al parecer, la mayoría de los estudiantes encuestados están de acuerdo conque se "debe experimentar más de una manera de tener relaciones sexuales con la pareja" (ítem 11, media 4.08). Se observa un promedio en desacuerdos para los ítems 21 "Los hombres se masturban más que las mujeres", 23 "Es importante que la pareja converse sobre sus sentimientos después del acto sexual", 28 "Es importante que la pareja converse sobre sus sentimientos antes del acto sexual", 30 "La mejor manera de experimentar lo que se siente a la pareja es tener relaciones sexuales", 31 "Los padres promueven que sus hijas mujeres tengan relaciones sexuales" y el 36 "He practicado el sexo anal".

64

Según la columna de desviaciones estándar, los 40 ítems dan como promedio 1.2. Como es de esperar, las desviaciones más notorias son en los ítems 35 "Me atraen sexualmente los hombres" y 37 "Me atraen sexualmente las mujeres", con desviaciones estándar de 1.73 y 1.85. La columna de correlaciones ítem-test corregidas muestra la correlación entre el ítem y el resto de la Parte B sin que dicho ítem sea considerado como parte del cuestionario AS. Sin está corrección, la correlación se inflaría falsamente porque dicho ítem hubiera estado duplicado en el cálculo correlacional. Muchos de los reactivos no tiene una correlación ítem corregida mayor al mínimo aceptable de 0.20. Por ello, con el fin de aumentar la confiabilidad, se volvieron a calcular las correlaciones utilizado tan sólo los ítems marcados con un asterisco (Tabla 13). Los resultados de los 22 ítems seleccionados se muestran en la Tabla 14. Para obtener la columna del Alfa al eliminar el ítem se trabajó mediante el coeficiente de consistencia interna Alfa de Cronbach (Muñiz, 1996) y se utilizó el programa SPSS para procesar los datos. Para todos los ítems, a pesar de ser un cuestionario multivariable, el coeficiente de confiabilidad o de consistencia es aceptable porque todos los ítems superan el 0.80, siendo el Alfa promedio 0.83. Con la finalidad de mantener la consistencia del instrumento se optó por repetir el Análisis Psicométrico eliminando los reactivos inconsistentes como se observa en la Tabla 14.

65

Tabla 14: Análisis Psicométrico de los reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS.

Ítems

  • 1 2

  • 2 5

  • 3 9

  • 4 11

  • 5 12

  • 6 17

  • 7 18

  • 8 19

Media

Dev Std

Correlación ítem-test

Alfa al eliminar el

 

corregida

ítem

3.48

1.27

0.52

0.87

2.98

1.28

0.55

0.87

3.57

1.06

0.36

0.88

4.09

0.97

0.54

0.87

3.51

1.64

0.65

0.87

3.37

1.18

0.43

0.88

4.34

0.84

0.20

0.88

2.87

1.47

0.60

0.87

1La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 2La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 3La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 4La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 5La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 6La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 7La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 8La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias

  • 9 24

10 25

11

26

12 27

13 28

14 29

15 30

16 33

17 35

3.90

1.06

0.60

0.87

3.75

1.13

0.51

0.87

2.77

1.43

0.57

0.87

2.92

1.30

0.37

0.88

1.91

0.99

0.20

0.88

3.14

1.64

0.64

0.87

2.43

1.23

0.31

0.88

3.18

1.22

0.44

0.88

3.23

1.73

0.44

0.88

y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 9La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 10La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 11La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 12La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 13La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 14La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 15La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 16La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el

  • 18 0.52

36

2.07

1.37

  • 19 0.61

37

3.08

1.85

  • 20 0.30

38

3.28

1.27

  • 21 0.63

39

3.13

1.23

  • 22 0.28

40

3.02

1.37

  • 23 Coeficiente de Confiabilidad

Alfa = 0.88

P < .05

68

N =

731

N de ítems = 22

0.87

0.87

0.88

0.87

0.88

ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 17La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 18La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 19La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 20La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 21La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 22La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena 23La Tabla 14 muestra la media, desviación estándar, correlación ítem-test corregida y Alfa al eliminar el ítem de los 22 reactivos más consistentes de la Parte B del Cuestionario AS. Como es esperar, las medias y desviaciones estándar, por analizar cada ítem por separado, no experimentan variaciones. Sin embargo, las correlaciones ítem corregida aumentaron para todos los reactivos alcanzando niveles significativos que fluctúan entre 0.20 y 0.65. Esto nos indica que el cuestionario ha ganado una buena

consistencia interna. Además, el coeficiente Alfa de Cronbach se ha incrementado, de 0.83 a 0.88, alcanzado buenos niveles de confiabilidad. Cabe recalcar que el ítem 12 "He tenido relaciones sexuales", con una correlación ítem-test corregida de 0.65, es la más alta del cuestionario. Esto quiere decir que si extrajéramos dicho reactivo y lo correlacionamos con el resto, es el que está más relacionado con los demás. Por consiguiente, si una persona manifiesta haber tenido relaciones sexuales, sería probable que haya puntuado alto en las demás actitudes sexuales.

69

2. Análisis Factorial Tabla 15: Análisis Factorial exploratorio de los ítems seleccionados del Cuestionario AS.

 

Ítems

Factor 1

Factor 2

Factor 3

29

19

0.76008 0.75202

12

0.74902

2

0.61552

39

0.58925

24

0.55685

11

0.54289

9

0.50396

30

0.42232

18

0.40651

17

5

0.76531 0.69785

25

0.66449

27

0.61558

33

0.46761

36

0.42134

38

0.40325

37

35

0.87660 0.87049

40

0.60235

26

0.52253

28

0.49860

Eigenvalue

6.61950

1.90341

1.62396

% Varianza

30.10%

8.7%

7.4%

Determinante de la matriz de correlaciones = 0.0001544 Medida Kaiser-Meyer-Olkin de adecuación del muestreo = 0.87431 Test Bartlett de esfericidad = 6334.7956, significación = 0.00001 N = 731

70

Antes de realizar el Análisis Factorial se efectuaron tres análisis psicométricos preliminares con los 22 ítems seleccionados (ver Tablas 14 y 15): Primero, la determinante de la matriz de correlaciones (Pearson) que debe ser distinta de cero. Segundo, la media de adecuación del muestreo de Kaiser-Mayer- Olkin que obtuvo un valor de 0.87, lo que indica que los ítems pueden presentar valores relevantes. Tercero, el test de esfericidad Bartlett que permite verificar si la matriz de correlaciones es diferente de la matriz de identidad. Luego de los tres análisis preliminares se concluye que es conveniente realizar el Análisis Factorial. El Análisis Factorial exploratorio encontró tres factores: El Factor 1 con un eigenvalue de 6.6 y una varianza de 30.10%, el Factor 2 con eigenvalue de 1.9 y varianza de 8.7%, y finalmente el Factor 3 con eigenvalue de 1.6 y varianza de 7.4%. Se observa que el peso relativo por cada factor (eigenvalue) es seis veces mayor en el Factor 1 en comparación con los Factores 2 y 3; es por ello que el Factor 1 es el que explica mejor los resultados. A su vez, la Tabla 15 muestra los pesos factoriales, para cada ítem, con valores entre 0.40 y 0.88. El Factor 1 cuenta con 10 ítems organizados desde el más consistente (ítem 29 con 0.76) al menos consistente (ítem 18 con 0.41). Dicho factor contiene ítems sobre diversas actitudes hacia las relaciones sexuales como "Es importante tener relaciones sexuales con la pareja antes del matrimonio" (ítem 2).

71

El Factor 2 está organizado de la misma manera y cuenta con 7 ítems sobre distintas maneras de practicar el sexo como "El sexo anal es una variante válida en la vida sexual de la pareja." (ítem 5). El Factor 3 mantiene la misma organización, del más consistente a menos consistente, y sus 5 ítems están relacionados con la expresión libre de la sexualidad. Por ejemplo, gracias a la combinación de los reactivos "Me atraen sexualmente las mujeres" (ítem 37) y "Me atraen sexualmente los hombres" (ítem 35) obtenemos las tres orientaciones sexuales básicas: heterosexual, homosexual y bisexual.

Tabla 16: Análisis de Confiabilidad del Factor 1 del Cuestionario AS

Ítems Media Dev Std Correlación ítem- total corregida

  • 2 3.48

1.27

0.56

  • 9 3.57

1.06

0.40

  • 11 4.09

0.97

0.54

  • 12 3.51

1.64

0.72

  • 18 4.34

0.84

0.24

  • 19 2.87

1.47

0.69

  • 24 3.90

1.06

0.61

  • 29 3.14

1.64

0.72

  • 30 2.43

1.23

0.32

  • 39 3.13

1.23

0.62

Coeficiente de Confiabilidad Alfa = 0.85* N = 731 N de Ítems = 10

72

Como observamos en la Tabla 16, el Factor 1 "Actitudes hacia las relaciones sexuales" tiene una confiabilidad significativa con una Alfa de 0.85*. El ítem 12 ("He tenido relaciones sexuales") y el ítem

  • 29 ("He practicado el sexo oral") tienen las desviaciones estándar más altas (1.64), es decir, ambos

reactivos tiene buenos niveles de discriminación para dicho factor. A su vez, dichos reactivos tiene la

correlación ítem-total corregida más alta (0.72), siendo los más consistentes.

Tabla 17: Análisis de Confiabilidad del Factor 2 del Cuestionario AS

Ítems Media Dev Std Correlación ítem- total corregida

5

2.98 1.28 0.62

  • 17 3.37 1.18 0.52

  • 25 3.75 1.13 0.54

  • 27 2.92 1.30 0.43

  • 33 3.18 1.22 0.38

  • 35 3.23 1.73 0.26

  • 36 3.28 1.27 0.30

2.07 1.37 0.46 38

Coeficiente de Confiabilidad

Alfa = 0.73 N = 731 N de Ítems = 8

Según la Tabla 17, el Factor 2 "Formas de practicar el sexo" alcanza un nivel aceptable de confiabilidad (Alfa = 0.73). El ítem 5 "El sexo anal es una variante válida de la vida sexual de la pareja" es el más consistente (Correlación ítem-total corregida

73

de 0.62), seguido por el ítem 25 "Es válido practicar el sexo anal si la pareja lo acepta" (0.54) y el ítem

  • 17 "Zas relaciones vaginales son las únicas que se deben aceptar con la pareja" (0.52).

Tabla 18: Análisis de Confiabilidad del Factor 3 del Cuestionario AS

Ítems Media Dev Std Correlación ítem-total corregida

  • 26 2.77 1.43 0.50

  • 28 1.91 0.99 0.20

  • 35 3.23 1.73 0.71

  • 37 3.08 1.85 0.80

  • 40 3.02 1.37 0.41

Coeficiente de Confiabilidad

Alfa = 0.75 N = 731 N de Ítems = 5

En la Tabla 17, el Factor 3 "Expresión libre de la sexualidad" alcanza un nivel aceptable de confiabilidad de 0.75. El ítem 37 ("Me atraen sexualmente las mujeres") es el más consistente (0.80), seguido por el ítem 35 ("Me atraen sexualmente los hombres") con una correlación ítem-total corregida de 0.71. La combinación de dichos ítems nos indicará posteriormente las tres orientaciones básicas: hetero, homo y bisexualidad.

74

3. Análisis Descriptivo Tabla 19: Análisis de la Normalidad de los Puntajes del Cuestionario AS

Variables Media Dev Std KS-Z P a 2 colas

Factor 1

3.44

0.82

2.43

0.00

Factor 2

3.11

0.77

1.48

0.03

Factor 3

2.80

1.07

3.79

0.00

Total

3.18

0.70

1.59

0.01

Nota: Total = Promedio de todos los puntajes del Cuestionario AS.

Según la Tabla 19, los estadísticos KS-Z y Probabilidad a 2 colas indican que no hay una adecuada aproximación a la curva normal en ningún factor. Los P a 2 colas menos que 0.05 indican que hay una diferencia significativa y que por lo tanto la distribución no es normal. Los encuestados obtuvieron una puntuación media significativamente mayor en el Factor 1 "Actitudes hacia las relaciones sexuales" en comparación con el Factor 2 "Formas de practicar el sexo" y el Factor 3 "Expresión libre de la sexualidad". Esto nos podría indicar que los encuestados mantiene una actitud liberal ante las relaciones sexuales en la mayoría de los casos, pero restringiendo la variabilidad de sus conductas sexuales.

75

4. Análisis Comparativo Tabla 20: Comparación por Sexo del Cuestionario AS

Variables

24

Factor 1

25

Factor 2

26

Factor 3

27

Total

76

24P < .001 N = 723

Masculino N = 378

Femenino N =

Z

345

M

D. E.

M

D. E.

3.74

0.69

3.11

0.83

11 07

3.53

0.64

2.64

0.62

18.96

3.68

0.54

1.83

0.53

46.38

3.60

0.52

2.71

0.57

22.11

En el análisis de la comparación por sexo, los resultados presentados en la Tabla 20, indican que existe diferencias estadísticas significativas en el Factor 1 (Z = 11.07 p < .001), en el Factor 2 (Z = 18.96 p < . 001), Factor 3 ( Z = 46.38 p < .001) y en el Total (Z = 22.11 p < .001). En todos los casos se aprecia que los hombres presentan puntajes mayores que las mujeres. La mayor diferencia se observa en el Factor 3 "Expresión libre de la sexualidad", donde la media masculina supera en 1.85 a la media femenina.

25P < .001 N = 723

En el análisis de la comparación por sexo, los resultados presentados en la Tabla 20, indican que existe diferencias estadísticas significativas en el Factor 1 (Z = 11.07 p < .001), en el Factor 2 (Z = 18.96 p < . 001), Factor 3 ( Z = 46.38 p < .001) y en el Total (Z = 22.11 p < .001). En todos los casos se aprecia que los hombres presentan puntajes mayores que las mujeres. La mayor diferencia se observa en el Factor 3 "Expresión libre de la sexualidad", donde la media masculina supera en 1.85 a la media femenina.

26P < .001 N = 723

En el análisis de la comparación por sexo, los resultados presentados en la Tabla 20, indican que existe diferencias estadísticas significativas en el Factor 1 (Z = 11.07 p < .001), en el Factor 2 (Z = 18.96 p < . 001), Factor 3 ( Z = 46.38 p < .001) y en el Total (Z = 22.11 p < .001). En todos los casos se aprecia que los hombres presentan puntajes mayores que las mujeres. La mayor diferencia se observa en el Factor 3 "Expresión libre de la sexualidad", donde la media masculina supera en 1.85 a la media femenina.

27P < .001 N = 723

En el análisis de la comparación por sexo, los resultados presentados en la Tabla 20, indican que existe diferencias estadísticas significativas en el Factor 1 (Z = 11.07 p < .001), en el Factor 2 (Z = 18.96 p < . 001), Factor 3 ( Z = 46.38 p < .001) y en el Total (Z = 22.11 p < .001). En todos los casos se aprecia que los hombres presentan puntajes mayores que las mujeres. La mayor diferencia se observa en el Factor 3 "Expresión libre de la sexualidad", donde la media masculina supera en 1.85 a la media femenina.

Tabla 21a: Correlación por Edad del Cuestionario AS

Variables Edad Factor 1 0.34 28 Factor 2 0.24 29 Factor 3 0.16 30 Total 0.32 31

77

28P < .001 N = 725

El análisis de las correlaciones entre los factores y la edad, presentados en la Tabla 21a, indica que existen correlaciones estadísticas significativas con el Factor 1 (r = 0.34 p < .001), con el Factor 2 (r = 0.24 p < . 001), con el Factor 3 (r = 0.16 < .001) y el Total (r = 0.32 p < .001). En todos los casos se encuentran correlaciones positivas, un nivel bajo en el Factor 3 "Expresión libre de la sexualidad" y valores medios con el Factor 1 "Actitudes hacia las relaciones sexuales", el Factor 2 "Formas de practicar el sexo" y el Total.

29P < .001 N = 725

El análisis de las correlaciones entre los factores y la edad, presentados en la Tabla 21a, indica que existen correlaciones estadísticas significativas con el Factor 1 (r = 0.34 p < .001), con el Factor 2 (r = 0.24 p < . 001), con el Factor 3 (r = 0.16 < .001) y el Total (r = 0.32 p < .001). En todos los casos se encuentran correlaciones positivas, un nivel bajo en el Factor 3 "Expresión libre de la sexualidad" y valores medios con el Factor 1 "Actitudes hacia las relaciones sexuales", el Factor 2 "Formas de practicar el sexo" y el Total.

30P < .001 N = 725

El análisis de las correlaciones entre los factores y la edad, presentados en la Tabla 21a, indica que existen correlaciones estadísticas significativas con el Factor 1 (r = 0.34 p < .001), con el Factor 2 (r = 0.24 p < . 001), con el Factor 3 (r = 0.16 < .001) y el Total (r = 0.32 p < .001). En todos los casos se encuentran correlaciones positivas, un nivel bajo en el Factor 3 "Expresión libre de la sexualidad" y valores medios con el Factor 1 "Actitudes hacia las relaciones sexuales", el Factor 2 "Formas de practicar el sexo" y el Total.

31P < .001 N = 725

El análisis de las correlaciones entre los factores y la edad, presentados en la Tabla 21a, indica que existen correlaciones estadísticas significativas con el Factor 1 (r = 0.34 p < .001), con el Factor 2 (r = 0.24 p < . 001), con el Factor 3 (r = 0.16 < .001) y el Total (r = 0.32 p < .001). En todos los casos se encuentran correlaciones positivas, un nivel bajo en el Factor 3 "Expresión libre de la sexualidad" y valores medios con el Factor 1 "Actitudes hacia las relaciones sexuales", el Factor 2 "Formas de practicar el sexo" y el Total.

Tabla 21b: Factores por edad

Edad 16

17

18

19

Factor 1

20

21

22

23

24

25

26

27

28

29

30

Media Desv. típ. N = 7 Media Desv. típ. N = 91 Media Desv. típ. N = 149 Media Desv. típ. N = 105 Media Desv. típ. N = 88 Media Desv. típ. N = 83 Media Desv. típ. N = 57 Media Desv. típ. N = 48 Media Desv. típ. N = 46 Media Desv. típ. N = 23 Media Desv. típ. N = 9

Media Desv. típ. N = 6 Media Desv. típ. N = 7 Media Desv. típ. N = 2 Media Desv. típ. N = 1

2.8286

.64991

2.9538

.77521

3.1174

.77832

3.4076

.76870

3.6227

.78590

3.6470

.74871

3.6825

.71617

3.8667

.68923

3.7348

.82090

3.7261

.78983

4.1000

.22913

3.9000

.84380

3.4857

.93529

4.6500

.07071

4.7000

Factor 2 2.8367 .27883

2.8791

.64062

2.9521

.76240

3.0626

.71124

3.0763

.73451

3.1704

.75707

3.2581

.80651

3.3750

.87102

3.3168

.81478

3.4224

.82682

3.4921

.77298

3.6667

.87908

3.2449

.68866

4.3571

.10102

4.7143

Factor 3

Total

2.5714

.55891

2.6462

1.10959

2.6134

1.07469

2.8190

1.09317

2.6341

1.07947

2.8313

1.10806

3.0772

1.05204

3.0583

1.02144

3.0739

1.03654

2.9913

.86440

2.9111

.68638

3.3333

.50067

3.4000

.84853

3.6000

2.7857

.42048

2.8467

.65407

2.9341

.68383

3.1420

.64497

3.2185

.66768

3.3100

.66982

3.3708

.65481

3.5331

.69106

3.4496

.71513

3.4644

.74538

3.6616

.33411

3.6667

.68071

3.3182

.73621

4.3182

.25713

4.4545

N = 722

79

Según la Tabla 21b, los encuestados que tienen más edad muestran AS más liberales que los menores, desde una media de 2.79 a los 16 años hasta un máximo de 4.46 a los 30 años.

Tabla 22: Comparación por Ciclo del Cuestionario AS

 

1er

2do

3er

4to

5to

6to

7mo

8vo

9no

10mo

Ciclo

Ciclo

Ciclo

Ciclo

Ciclo

Ciclo

Ciclo

Ciclo

Ciclo

Ciclo

Varia-

N =

N = 199

N =

N =

N = 66

N = 63

N = 53

N = 39

N = 29

N = 27

F

bles

44

69

120

M

M

M

M

M

M

M

M

M

M

Factor 1

3.30

3.10 abc

3.40

3.47

3.66 a

3.86 b

3.81 c

3.51

3.58

3.63

8.50***

Factor 2

3.12

2.94

3.10

3.13

3.19

3.29

3.34

3.00

3.05

3.39

2.62**

Factor 3

3.03

2.60

3.08

2.79

2.73

2.97

2.89

2.42

2.97

3.22

2.92**

Total

3.13

2.92 ab

3.18

3.20

3.30

3.47 a

3.47 b

3.11

3.26

3.45

6.16***

* P < .05 ** P < .01 *** P < .001 N = 709 Diferencias significativas por pares de medias a través del test de Scheffe: a, b, c

En la Tabla 22, el análisis comparativo por Ciclo nos permite apreciar que existen diferencias estadísticas significativas en el Factor 1 (F = 8.50 , P < .001), en el Factor 2 (F = 2.62 , P < .01), en el Factor 3 ( F = 2.92 , P < .01) y en el Total ( F = 6.16 , P < .001). El análisis de las comparaciones por pares aposteriori efectuado a través del test de Scheffe permitió observar lo siguiente:

80

  • - En el Factor 1 "Actitudes hacia las relaciones sexuales" , los alumnos de 6to (M =3.86) y 7mo (M = 3.81) ciclo obtuvieron las puntuaciones más altas.

  • - En el Factor 2 "Formas de practicar el sexo" , los alumnos de 10mo (M = 3.39) y 7mo (M = 3.34) ciclo superaron a los demás.

  • - En el Factor 3 "Expresión libre de la sexualidad" , las puntuaciones más altas fueron alcanzadas por

alumnos del 10mo (M = 3.22) y 3er (M = 3.08) ciclo. En el Total, los alumnos de 6to (M = 3.47), 7mo (M = 3.47) y 10mo (M = 3.45) ciclo presentaron las puntuaciones más altas y los alumnos del 2do (M = 2.92) ciclo la puntuación más baja.

81

Tabla 23: Comparación por Especialidad

 

Admini

Comu-

Conta-

Dere-

Econo-

Indus-

Psico-

Siste-

Varia-

stración

nicación

bilidad

cho

mía

trial

logía

mas

bles

N = 90

N = 140

N = 9

N = 100

N = 26

N = 178

N = 63

N = 115

M

M

M

M

M

M

M

M

Factor 1

3.59

3.47

3.47

3.37

3.45

3.33

3.54

3.49

Factor 2

3.18

3.09

3.22