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La conducción del calor

Exploración de la capacidad de conducción del calor de distintos materiales


utilizando un termómetro.

• ¿Por qué elegimos este tema?


Uno de los modos de interacción que tienen dos
cuerpos es la transferencia de calor. El calor es una
propiedad de los cuerpos, pero a diferencia de otras
de sus propiedades ésta puede aumentar, disminuir
e intercambiarse de un cuerpo a otro. A
continuación, le proponemos que explore junto con
sus alumnos algunas formas de propagación del
calor, para ir construyendo con ellos la noción del
calor como forma de energía.

El calor se propaga por conducción, por


convección o por radiación.

El calor puede pasar de un objeto a otro de tres


formas. En la primera, que llamaremos conducción,
el calor se propaga a través de un material que
"diremos" que lo conduce. Distintos materiales
conducen el calor a diferentes velocidades
Ilustración: Gustavo Damiani
Una segunda forma consiste en el movimiento de un
material ya caliente que lleva consigo el calor, y a este proceso se llama
convección. Este mecanismo es común en materiales que pueden moverse
fácilmente, como los gases y los líquidos; algunos ejemplos de convección son la
calefacción a través de aire o agua caliente, las corrientes oceánicas y la lava de los
volcanes.

Temperatura y calor son conceptos distintos.

Por último, la tercera forma en la que un objeto puede acumular más calor está
vinculada con la absorción de radiación. Cuando los objetos absorben luz (radiación
electromagnética), por ejemplo los objetos oscuros, expuestos al sol, transforman
la energía de esa radiación en calor.

• Secuencia didáctica

Mediante la siguiente actividad exploraremos uno de los mecanismos de


transmisión del calor: la conducción. Para introducir a sus alumnos en este tema,
puede comenzar por preguntarles cómo harían para mantenerse frescos durante un
día caluroso. Algunas de las respuestas estarán orientadas a alejarse de los rayos
del sol, estrategia que se vincula con la radiación. Otras estarán orientadas a
aislarse del aire caliente (aquí esta funcionando el fenómeno de convección). Y otra
posible respuesta será ponerse en contacto con algún material que les permita
disipar el calor, por ejemplo, sumergirse en agua fría. Luego de discutir estas
posibilidades, será apropiado que usted introduzca el problema de cómo la gente
conserva fríos el agua o los alimentos, cuando éstos ya han sido retirados de la
heladera. Y, entonces, muy posiblemente, sus alumnos mencionarán materiales
como el telgopor o dispositivos como el termo.

Una vez que hayan establecido que algunos materiales mantienen por un tiempo
prolongado la baja temperatura de algunas cosas (o de los alimentos), propóngales
a sus alumnos que averigüen cuáles serán los mejores materiales para ese
propósito. Con este objetivo pueden, mediante un termómetro, indagar la
propiedad de los distintos materiales para conducir el calor. El termómetro mide la
temperatura, es decir que indica una medida del estado térmico de un sistema.
Cuando un mismo sistema pasa de un estado térmico a otro intercambia calor. De
este modo, cuanto mayor sea la diferencia de temperatura entre los estados de un
sistema, mayor será la cantidad de calor intercambiada. Como conclusión de esta
experiencia, los alumnos accederán al concepto de que: todo material que presente
una mayor variación de temperatura será un mejor conductor del calor.

• El objetivo de esta exploración es descubrir qué material conserva más frío


un termómetro, luego de 30 segundos. Para ello, necesitará algunos
termómetros que midan la temperatura desde el grado cero hasta la
temperatura ambiente. Antes de iniciar las tareas, sería apropiado que
presente el termómetro a sus alumnos indicándoles sus distintas partes, las
precauciones que deben tener en su uso y cómo se mide la temperatura.
También, será conveniente que ayude a sus alumnos a organizarse,
incentivándolos para que se repartan las funciones de registrar el tiempo y
la temperatura del termómetro.

• Para enfriar el termómetro puede sumergirlo en una jarra que contenga


agua con hielo. Y pídales a sus alumnos que esperen hasta que la
temperatura se mantenga constante (alrededor de cero grado).

• Una vez que el termómetro esté frío, sugiérales a sus alumnos que lo retiren
del agua y que lo mantengan en el aire, mientras controlan el tiempo.
Cuando hayan transcurrido 30 segundos, solicíteles que registren otra vez la
temperatura.

• Cuando terminen con esta primera parte de la experiencia, podrán devolver


el termómetro al vaso con hielo. Entonces, propóngales que repitan la
experiencia, pero esta vez introduciendo el termómetro en diferentes
materiales que estén a temperatura ambiente, como agua, arena, telgopor o
papel de aluminio. En cada caso, deberán cuidar que el material rodee
totalmente el bulbo del termómetro.

• A continuación, las diferentes temperaturas registradas pueden organizarse


en una tabla que consigne el material empleado y la temperatura observada.

• Finalmente, analizando los resultados registrados podrá discutir con sus


alumnos qué materiales son los más adecuados para mantener frescos los
alimentos pues conducen mal el calor (el telgopor, el aire) y cuáles son
adecuados para calentarlos porque son buenos conductores (el metal, el
agua). Como cierre de la tarea, puede extender estas conclusiones para
reflexionar sobre cuáles serán los materiales más adecuados para mantener
fresca una casa durante el verano.

• Sugerencias para seguir trabajando

Una experiencia similar puede realizarse introduciendo el termómetro en agua a 50


ºC, y observando a qué temperatura se enfría luego de treinta segundos,
manteniéndolo rodeado por distintos materiales. Esta experiencia les permitirá
concluir que ciertos materiales transmiten fácilmente el calor, mientras que otros
son buenos aislantes y sirven tanto para mantener el frío como el calor.

Si desea trabajar las otras dos formas de conducción del calor, puede mostrar a los
chicos algún ejemplo de la dilatación de los gases por efecto del calor y los
movimientos de aire que esto origina (convección). Por otro lado, el ejemplo de
cómo se aprovecha la luz solar para calentar agua le permitirá trabajar el
mecanismo de calentamiento por radiación.

CONTENIDOS ABORDADOS Ciencias Naturales - EGB2 - N° 2

Conducción del calor

Contenidos conceptuales
• Dilatación.

• Termómetro.

• Calor y temperatura.

• Flujo de calor.

• Cambios de estado.

Contenidos procedimentales
• Observación y registro del flujo de calor.

• Observación, registro e interpretación de experiencias sobre conducción de


calor.

Ciencias Naturales - EGB 2 - N°


SUGERENCIAS DIDÁCTICAS
2

El trabajo con las ideas previas de los alumnos permite detectar la profundidad con
que deben ser tratados los aspectos asociados al tema. En particular, la exploración
de las diferentes formas de propagación del calor permite comenzar a asociar el
calor con la noción de energía.

1. Transmisión por conducción


2. Transmisión por convección
3. Transmisión por radiación
4. Problemas y asociaciones para revisar conocimientos
5. La propagación del calor y los objetos de uso doméstico

1. Transmisión por conducción

Como actividad adicional sobre la transmisión por conducción, se puede proponer


una experiencia cuyos resultados complementarán y orientarán la secuencia
presentada en la Propuesta.

Materiales necesarios

• Varillas de igual longitud, pero distintos materiales: hierro, aluminio, cobre,


bronce, plomo, otros metales y aleaciones, vidrio, madera, plástico.

• Una vela.

• Una fuente de calor para fundir vela.

• Un recipiente de boca ancha que soporte agua caliente.

Procedimiento

• Colocar en uno de los extremos de cada varilla una gota de cera de vela
fundida.

• Introducir cada una de las varillas en el recipiente, dejando fuera del mismo
el extremo cubierto con cera, como se ve en la figura 1.

• Verter agua caliente en el recipiente.

Figura 1.
Resultados y conclusiones

Al recibir el calor, algunas varillas lo conducirán hacia los respectivos extremos que
se hallan fuera del recipiente, a diferente velocidad, de acuerdo con su material; en
algunas varillas, la cera de vela endurecida volverá a fundirse.

Se demostrará entonces que:

• distintos materiales conducen el calor a diferentes velocidades;

• ciertos materiales son aislantes (la cera no se derrite).

2. Transmisión por convección

La convección puede observarse a través de varios experimentos clásicos, tales


como los que aparecen en el Manual para la enseñanza de las ciencias de
Unesco (Buenos Aires, Sudamericana, 1997) u otros textos de actividades
experimentales.

Uno experimento simple consiste en introducir algún tipo de partículas no solubles


en un recipiente transparente con agua, calentar el agua y observar el movimiento
que adquieren las partículas al ser arrastradas por las corrientes convectivas.

La acción de estas corrientes en el aire se puede ilustrar arrojando partículas de


ceniza sobre el fuego de una hornalla o mechero: las cenizas serán arrastradas por
el aire caliente ascendente.

Armados de cierta paciencia, también puede realizarse una observación del vuelo
de algunas aves que ascienden sin aletear, arrastradas por las corrientes
convectivas.

Así como las aves emplean la convección para subir sin gastar energía, diversos
tipos de aeronaves, como los planeadores y los parapentes, usan el mismo recurso
para mantenerse en el aire sin emplear un motor.

3. Transmisión por radiación

La radiación puede ser explorada a través de la siguiente actividad.

Materiales necesarios

• Dos latas (como las de leche en polvo).

• Dos termómetros.

• Dos tapones de corcho.

• Pintura blanca y pintura negra.

• Pinceles y herramientas.
Procedimiento

• Agujerear cada corcho de modo que pueda pasar un termómetro por el


orificio (ver figura 2).

• Agujerear cada lata en una cualquiera de sus bases. El diámetro de los


orificios debe corresponderse con el tamaño del corcho con el termómetro.

• Pintar las superficies exteriores de las latas, una de blanco y otra de negro.

• Una vez secas, tapar ambas latas mediante el corcho con el termómetro y
colocarlas al sol, tratando de que queden en condiciones semejantes.

• Registrar la temperatura inicial de cada termómetro. Luego de media hora,


se vuelve a registrar la temperatura de cada termómetro.

Figura 2.

Resultados

Lo esperable es que la variación de temperatura del aire encerrado en la lata negra


sea mayor que el de la blanca.

A partir de los resultados obtenidos puede proponerse el diseño de un dispositivo


que aproveche la absorción de radiación para calentar agua. Un ejemplo de esto se
muestra en la Ducha para campamentos del sitio Experimentar.

4. Problemas y asociaciones para revisar conocimientos

a. Cuando algunas aves duermen, "inflan" su plumaje de modo que quede


aire retenido entre su cuerpo y el medio externo. ¿Para qué lo harán?

Para resolver este problema debe tenerse en cuenta el comportamiento del aire
frente a la conducción del calor, una cuestión presentada en la Propuesta.
b. El oso polar es, como se sabe, de color blanco. ¿Representa esto una
ventaja para él en términos del mejor aprovechamiento del calor corporal?

Si en el experimento de las latas se ha comprendido la influencia del color en la


absorción de la radiación, la respuesta debe ser: "No, ser blanco no es ventajoso".
En efecto, desde esta perspectiva al oso polar le convendría ser negro. Pero
seguramente algún alumno alertará sobre la desventaja energética que representa
un color oscuro en medio de un paisaje predominantemente blanco. Se podría
plantear, además, una investigación que provea mayores precisiones acerca del
color de pelo de este animal.

c. Una persona desea saber si el hielo es o no es un buen conductor del


calor. Se le ocurre que en estos dos hechos debe estar la respuesta: I) los
esquimales usan hielo para construir sus iglúes; II) cuando hay hielo
adherido a las paredes de la heladera, ésta no enfría. ¿Cuál es la respuesta
correcta?

Los alumnos tendrán que diseñar alguna actividad para decidirlo.

d. Los lagos de zonas frías se congelan sólo en su parte superficial. ¿Qué


beneficios representa esto para los seres vivos que habitan las
profundidades del lago?

Para responder, los alumnos deben considerar la discusión anterior en relación con
la capacidad del hielo para conducir el calor.

e. ¿Qué se puede hacer para estar fresco durante un día caluroso?

Los alumnos pueden plantear otras respuestas aparte de las mencionadas en la


Propuesta, por ejemplo: "Me mojaría la piel para refrescarme." Un comentario
como éste admite un análisis de lo que ocurre al mojarse.

Un fenómeno bastante conocido es que al contacto con la piel, el


alcohol se evapora rápidamente. La evaporación requiere del
suministro de energía (calor); parte de esa energía proviene
precisamente de la piel. Al "quitarnos" calor, la sensación es de
frescura.

Puede ser interesante realizar una experiencia que muestre la


relación entre la frescura sentida y la velocidad de evaporación
del agua y del alcohol. Con líquidos más volátiles, como por
ejemplo el éter, el efecto será bien evidente. Puede observarse,
además, que si se sopla la zona mojada, la evaporación es más
intensa y, por lo tanto, la sensación de frío aumenta.

Estos planteos conducen naturalmente a pensar en una de las


funciones de la transpiración. El fenómeno también puede
relacionarse con otras situaciones de la vida cotidiana.
f. Entre los amantes del cámping, se sabe que el momento en que se siente
más frío no tiene lugar durante el rocío nocturno, sino después del mismo,
durante la madrugada, cuando aparece el sol. ¿Por qué será?

Figura 3.

5. La propagación del calor y los objetos de uso doméstico

Hace unos ciento cincuenta años, un impresor australiano advirtió que, al limpiar
con éter los tipos de su imprenta, éstos se enfriaban. De este descubrimiento a la
concreción de una heladera a éter pasó poco tiempo. Más tarde se encontraron
líquidos más apropiados para cumplir esa función, pero el principio no varió.

Se puede profundizar la discusión con el estudio de otros objetos de uso doméstico,


con el termo, las camperas infladas con aire o las ventanas de doble vidrio que se
utilizan en lugares con climas fríos.

Figura 4. Figura 5.