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El perfil periodístico

Gerardo Albarrán de Alba

E l perfil periodístico es un género que exige lo mejor que un periodista puede dar: la mas alta capacidad investigativa para adentrarse en lo más profundo de un personaje, sus luces y sus sombras, pero lo mismo tiene puntos de fuga hacia insospechados propósitos literarios para los que no todos están llamados. Nacido a finales del siglo XIX, su primera forma es el sketch, una suerte de retrato de personalidad –más limitado y superficial– que se centra más en el personaje que en sus dichos. En los periódicos latinoamericanos se le conoció –y aún se le practica– como semblanza. El perfil vendrá a consolidarse en las páginas de The New Yorker, que bautiza al género con una sección: Profile. En el perfil no se trata de hacer juicios, sino de documentar con el máximo rigor periodístico; es presentar el dato mediante imágenes y percepciones que transparenten la complejidad de un personaje. Es iluminar pasajes y características claves para ir así de lo particular a lo general. El perfil, según lo han definido, “no es una biografía corta, no es un sketch de personalidad, no es un ejercicio de adaptación de la anécdota, no es una crónica escandalosa, no es una evaluación del carácter. No es nada de eso y es todo a

la vez”, explicó en 1938 el escritor Clifton Fadiman en el prefacio del libro Profiles from the New Yorker (Alfred A. Knopf, Nueva York, 1938). El perfil, a fin de cuentas, es un diálogo con nosotros mismos a partir de lo que el otro nos representa, porque al comprender al otro nos descubrimos a nosotros mismos. Pero no es un mero ejercicio narrativo. El perfil contiene la profundidad del reportaje, la agudeza de la entrevista, el ritmo de la crónica, la subjetividad del artículo, y la actualidad de la nota informativa. Es periodismo, y por lo tanto reclama pertinencia. El perfil exige la fascinación por un personaje, independientemente de su estatus público o privado, pero entendida ésta no como embelesamiento sino como la obsesión por comprender, por humanizar una historia. Por eso el perfil es uno de los más complejos e importantes géneros periodísticos que pone a prueba al máximo nuestras capacidades reporteriles y nuestro talento narrativo. Su cercanía con la literatura no es una mera aspiración, sino una exigencia estilística. El perfil periodístico de un personaje debe dejar al lector la sensación de familiaridad con un personaje del mismo modo que lo hacemos con el personaje principal de una novela. Sugiero a quienes se acercan a este género periodístico la lectura de Schopenhauer, Nietzsche, Freud, de Tomas

Mann, y se detengan particularmente en la interpretación que

nos ofrece de Friedrich Nietzche, escrito desde la admiración y

desde la compasión. A fin de cuentas, quienes intentan

escribir un perfil han de explorar su propia montaña mágica.

* * * * * (Texto leído el 11 de octubre de 2014 en la mesa "Perfiles”, en la Conferencia Latinoamericana de Periodismo de Investigación, #Colpin2014, antes de presentar el reportaje ganador del Premio IPYS de periodismo de investigación, de Hugo Alconada y Mariela Arias, del diario La Nación, de Argentina)