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JORGE ERNESTO FRANCO MARAVER

ID UD09649BPA16582

SEMINAR ADMINISTRATIVE DEVELOPMENT I

WHAT THE BLEEP DO YOU KNOW? (ESSAY)

ATLANTIC INTERNATIONAL UNIVERSITY


HONOLULU, HAWAI
AUTUMN 2009
¿Y TU QUE SABES?
(ENSAYO)

Introducción

A lo largo de 274 páginas y 25 capítulos, los autores William Arntz, Betsy


Chasse y Mark Vicente, a través de su libro What the bleep do we know?, o bien,
traducido al español ¿Y tu que sabes?, buscan lograr que los lectores reflexionen
acerca de su vida.

En una secuencia de capítulos, los cuales podrían bien no estar ligados de


la forma en que se encuentran o leerse de forma salteada, los autores nos
introducen a un ambiente de introspección, dentro del cual, cada uno de nosotros
se va realizando algunas preguntas y contestando muchas otras.

Asimismo, en la película de este mismo libro, nos muestran la importancia


que tiene la mente humana en el actuar diario, y cómo el pensamiento,
desarrollado a partir de experiencias, puede llegar a cambiar la realidad de los
individuos y su comportamiento en la sociedad.

Mediante un sin fin de preguntas, comenzando por la del propio título ¿Y tu


que sabes?, los autores tratan despertar esa chispa de inquietud para comenzar a
romper con las costumbres y paradigmas establecidos y pasar a un siguiente
nivel.

Así que, para tratar responder a la pregunta ¿Hasta dónde quieres


adentrarte en el madriguera del conejo?, a continuación presentaré un breve
análisis con la finalidad de tratar de contestar a esta y a muchas otras preguntas.

Análisis

Tanto en el libro como en la película, la primera referencia que uno tiene,


son una infinidad de preguntas, preguntándose ¿Quién soy?, ¿De donde vengo?,
¿Qué hago?, ¿Qué es lo que sé?, ¿Qué es lo que no sé?, etc., podríamos pasar
algunas cuantas páginas elaborando un sin fin de preguntas, pero al final, la
importancia de todas ellas se da cuando buscamos una respuesta.
A lo largo de la vida, estas preguntas se transforman en conocimiento, y tal
vez, en una especie de círculo vicioso, llegamos a observar que mientras más
sabemos, más preguntas tenemos, nuevas dudas se van abriendo, y así, el ciclo
del conocimiento no termina, sino que cada vez se vuelve mayor.

Este conocimiento nos permite observar la infinidad de paradigmas en los


que vivimos día a día, y al referirnos a paradigmas, simplemente nos estamos
refiriendo a un conjunto de creencias que tiene una o más personas con respecto
a cierto tema.

Es decir, un paradigma es un modelo o patrón sostenido en una disciplina


científica o epistemológica, asimismo, la idea de paradigma está asociada con el
científico Thomas Kuhn y su libro “La Estructura de las Revoluciones Científicas”,
en el cual define que un paradigma es: aquello que se debe observar y escrutar; el
tipo de interrogantes que es necesario formular para hallar respuestas en torno de
un objetivo; la estructuración de dichos interrogantes; y la interpretación de los
resultados científicos. Así, el paradigma constituye básicamente un modelo de
cómo deben realizarse investigaciones y experimentos científicos, con la
concepción en mente de que este modelo pueda replicarse1.

Asimismo, el conocimiento ayuda para ir rompiendo estos paradigmas, lo


que da paso a la creación de nuevos paradigma, los cuales no son mas que un
modelo para que surjan nuevas maneras diferentes de percibir el entorno en el
que nos encontramos, así, podemos inferir, que los paradigmas son la forma en
cómo percibimos el mundo y, gracias al conocimiento, podemos transformar esta
percepción, y romperlos para después, finalmente, formarnos nuevos paradigmas.

La destrucción de viejos paradigmas y la creación de nuevos paradigmas,


es muy común y casi imperceptible a simple vista, puesto que en una forma muy
sencilla, es cambiar situaciones cotidianas, la mayoría de las veces, sin darnos
cuenta.

Ahora bien, el paso de un paradigma a otro, no siempre es tan sencillo,


puede ser tan grande y tan complejo como para desatar una guerra. A lo largo de
la historia, la iglesia ha sido una de las instituciones más difíciles de aceptar este
tipo de cambios, ya que para pasar de un paradigma a otro, se tenía que dar un
gran golpe a ideas que han ido perdurando durante siglos y con ello, uno de los
pilares de la iglesia (la fé), ha sido trastocado y desafiado al paso del tiempo.

1
http://www.definicionabc.com/general/paradigma.php, 23 de noviembre de 2009.
Cuando se habla de “cambio de paradigma”, entonces, se hace referencia a
la evolución de pensamiento que ocurre en las disciplinas y en las sociedades a
través de la historia y que promueve el surgimiento de un nuevo modelo imperante
de pensamiento2.

El poder de la mente tiene muchas vertientes, y así como puede crear y


destruir paradigmas, también puede establecer la capacidad de que físicamente
veamos únicamente aquello que sabemos que existe, o dicho de otra forma,
aquellos que es real. Sin embargo, esta hipótesis desata interrogantes como:
¿Quién define la realidad?, ¿Qué tan grande es el universo de aquello que no
sabemos que existe?

Para explicar esta situación, William Arntz, Betsy Chasse y Mark Vicente
mencionan que no vemos cosas simplemente porque nos negamos a verlas,
porque no las conocemos. Así, explican que aún y cuando pudiéramos tener
enfrente algo de dimensiones gigantescas, no podríamos llegar a verlo si
previamente no lo hubiéramos visto o supiéramos que existe.

Esto se puede observar desde la propia sinopsis3 de la película, la cual


explica que la vida de Amanda (protagonista de la película), empieza a
desmoronarse y cada vez se va dando cuenta del incierto mundo que se esconde
tras lo que se considera como nuestra realidad, por lo que, a través de encuentros
casuales y fenómenos inexplicables, Amanda descubre que mientras más se
adentre en su mundo, no sólo observándolo, cambiará su vida. Y concluye: “… es
una experiencia cinematográfica única que hace que te preguntes qué es lo que
sabes de ti mismo”.

Utilizando preguntas, tales como: ¿Qué es lo que somos?, ¿Cómo


percibimos la realidad?, ¿Se puede modificar la realidad a través de nuestra
mente?, ¿Quién es Dios?, ¿Quiénes somos nosotros?, etc., ¿Y tu qué sabes?
pretende dar respuesta a todas esas preguntas y, por ende, abrir nuevos caminos
a nuevas posibilidades, todo esto, a través de una herramienta: la física cuántica.

A lo largo de la película, Arntz, Chasse y Vicente, utilizan a Amanda para


mostrar el infinito mundo de posibilidades que nos rodean día con día, y
enseñarnos el funcionamiento de cómo nuestro cerebro trabaja, como se
almacenan datos y memorias, así como las infinitas opciones que existen para
poder explicar todo lo que sucede a nuestro alrededor.

2
http://www.definicionabc.com/general/paradigma.php, 23 de noviembre de 2009.
3
http://www.ytuquesabes.es, 23 de noviembre de 2009.
El mundo exterior no es precisamente lo que es, es un mundo creado por
nuestra mente a través de lo que nuestros ojos perciben o simplemente, lo que
nuestros ojos creen que es posible, esta circunstancia hace que nuestro mundo
sea sólo parte de nuestra propia realidad y los límites que esta realidad tiene,
serán los límites que cada uno de nosotros tengamos.

Así, hace aparición la física cuántica, una ciencia que permite un mundo
lleno de posibilidades, la materia en sí solo es nada, no tiene sustancia alguna que
la limite y que le impida estar en distintos lugares a la vez, estos “niveles” de la
realidad, por decirlo de algún modo, son niveles que cada uno de nosotros vamos
creando y con ello, creamos una sola verdad y realidad.

Dentro de este proceso de creación de las realidades o incluso cuando se


rompen estos paradigmas y se crean otros nuevos, la mente juega un papel muy
importante, pues son los recuerdos que tenemos almacenados dentro de ella los
que limitan nuestra visión o nuestro mundo, se relaciona el pasado con el
presente, y sólo nos permite ver lo que quiere ver.

Como se mencionaba en párrafos anteriores, el cerebro es un órgano tan


importante y tan complejo, que no necesita precisamente de ver algo físicamente,
basta con tan sólo acordarse de ello para comenzar a desatar una tormenta de
pensamientos y recuerdos. Las mismas redes neuronales que se activan cuando
observamos algo, son las mismas que se activan cuando lo recordamos.

Esta tormenta que se desata, puede ir subiendo o cambiando de nivel


mientras estimulamos de cualquier forma a nuestro cerebro, ya sea con
pensamientos que se encuentren guardados, con nuevas imágenes que nos
encontremos observando o con nuevas emociones.

Cada emoción o actitud se encuentra relacionada con un tipo de hormona


que nuestro cerebro produce y que a su vez, nuestras células van absorbiendo.
Cuanto mayores sean nuestras emociones o actitudes, mayor será la producción
de estas hormonas y la forma en cómo bombardeamos a las células. Así, en la
película se explica cómo al final del día, se crean nuevas células con receptores
específicos y únicos para las sustancias que segregamos con mayor frecuencia,
creando con ello, una especia de adicción a cierto tipo de sentimientos o
emociones.
Por ejemplo, si una persona no deja de pensar que está deprimida, su
cerebro no deja de mandar señales a esa conexión neuronal, y así, con el paso
del tiempo, esa conexión se hace más fuerte y va requiriendo de más neuronas
para que el enlace siga funcionando, por lo tanto, esa persona no dejará su
depresión a menos que su cerebro perciba nuevas sensaciones, y que a su vez,
segreguen nuevas sustancias que generen otro tipo de conexiones neuronales.

Lo anterior, nos permite observar que aún y cuando muchas veces se cree
que existe una dependencia sobre factores externos para cambiar de ánimo o salir
de situaciones especiales, el verdadero control sobre nuestros pensamientos o
estados de ánimo, depende de la libertad que cada uno le demos a nuestras
emociones, sin depender si existen situaciones externas o ajenas, únicamente
basta con permitirle a nuestro cerebro pensar situaciones distintas, para comenzar
a crear otro tipo de conexiones neuronales que nos lleven de un estado de ánimo
a otro.

Desde mi perspectiva, esto tiene que ver un tanto con la ley de atracción,
en el sentido de que en la medida en que uno piense o desee alguna situación o
que suceda algo, en esa medida ocurrirá y la única forma de poder cambiar ese
contexto, es que nuestra mente comience a pensar en situaciones distintas y que
nosotros comencemos a desearlo y a creerlo.

Conclusión

Si bien, como comenté al inicio del presente ensayo, los capítulos del libro
pueden no leerse en el orden en el que se encuentran, también es válido comentar
que su lectura no es nada sencilla. Asimismo, al ver la película me encontré con
algo parecido a un documental y de la cual, hay que verla por lo menos un par de
veces para entender y comprender muchas de las situaciones que en ella
aparecen.

Concuerdo con que la mente se encuentra muy subestimada y por ende, no


se le da la importancia que merece, sin embargo, esta situación considero que se
da primordialmente porque la gente no le preocupa conocer o saber que hay más
allá de lo que sus paradigmas marcan.

Existe un miedo muy grande en la sociedad a lo desconocido y cada vez, la


retórica de “es que así se ha hecho desde que yo llegué”, es mayor. La
innovación, el descubrimiento y la creatividad, han quedado sepultadas para darle
paso a la mediocridad y a la tranquilidad de seguir como siempre ha sido.
Es importante que la sociedad despierte y reconozca la importancia que
juega la mente en nuestras actividades diarias. Considero que gran parte de las
situaciones que la gente pasa, son resultado de la forma de pensar y creer que
sucederán las cosas y, principalmente, de no querer abrir los ojos para ver lo que
realmente está sucediendo.

El miedo a lo desconocido debe derrocarse y dar paso al nuevo


conocimiento, a los nuevos paradigmas y a un mundo que siempre ha estado ahí
pero que no podíamos verlo. Es interesante la infinidad de escenarios que
presenta la física cuántica y la perspectiva desde que la abordan los autores, no
obstante, existen muchas críticas que dicen que es una secta con fines
específicos y con eso, se desvirtúa en sí el propio tema.

Al final del día, el interés en el tema hará que nuevas investigaciones


profundicen en el tema, con lo que se dará paso a la creación de un nuevo
paradigma y el rompimiento de otros tantos.