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Índice

Contenido

Índice

1

Introducción

2

TUMORES CEREBRALES

3

Grado del tumor:

3

Localizado frente a invasor:

3

Primario frente a secundario

3

DIAGNOSTICO

4

Diagnóstico diferencial

4

COMPLICACIONES DE LOS TUMORES CEREBRALES

4

Metástasis cerebrales

4

Meningitis neoplásica

4

Complicaciones cerebrovasculares

5

Tratamiento de los tumores cerebrales

5

Articulo

6

Conclusiones

7

Bibliografía

8

Introducción

Un tumor cerebral es un crecimiento de células anormales en el tejido del cerebro. Los tumores pueden ser benignos (sin células de cáncer) o malignos (con células cancerígenas que crecen muy rápido). Algunos son primarios, o sea, que comienzan en el cerebro. Otros son metastásicos, o sea, que comenzaron en alguna otra parte del cuerpo y llegan al cerebro.

Los doctores diagnostican estos tumores por medio de un examen neurológico y otras pruebas como imágenes por resonancia magnética, tomografía computarizada o una biopsia. El tratamiento incluye la espera cautelosa (vigilancia sin administrar ningún tratamiento hasta que los síntomas se presenten o cambien), cirugía, radiación, quimioterapia y terapia dirigida (tratamiento en el que se usan medicamentos u otras sustancias para identificar y atacar células cancerosas específicas sin dañar las células normales). La mayoría de las personas, recibe una combinación de estos.

TUMORES CEREBRALES

TUMORES CEREBRALES Un tumor es cualquier masa generada por el crecimiento anómalo o descontrolado de células.

Un tumor es cualquier masa generada por el crecimiento anómalo o descontrolado de células. Los tumores cerebrales se clasifican atendiendo a diversos factores, como el lugar donde se encuentran, el tipo de células que involucran y la velocidad de su crecimiento.

Entre los términos que los médicos suelen utilizar para describir los tumores cerebrales, se incluyen son los siguientes:

Grado del tumor: generalmente los tumores de menor grado son de crecimiento lento, mientras que los de mayor grado son de crecimiento rápido y, por lo tanto, más agresivos. Cuanto mayor es el grado de un tumor, en mayor medida puede invadir los tejidos circundantes o extenders e a otras partes del cuerpo y más probabilidades tiene de recurrir tras el tratamiento. Este tipo de tumores se asocia a peor pronóstico.

Localizado frente a invasor: un tumor localizado está limitado a un área específica y, por lo general, es más fácil de extirpar, siempre y cuando esté en un lugar del cerebro que sea accesible. Un tumor invasor es el que se ha extendido a las áreas circundantes y resulta más difícil o imposible de extirpar por completo.

Primario frente a secundario: los tumores cerebrales primarios son los que se inician en el cerebro. Los tumores cerebrales secundarios están formados por células procedentes de otras partes del cuerpo que se han extendido (han hecho metástasis) al cerebro. En la población infantil, la mayoría de los tumores cerebrales son primarios.

Los tumores en el cerebro pueden mostrar varios síntomas. Estos son algunos de los más comunes:

Dolores de cabeza, generalmente por la mañana

Náusea y vómitos

Cambios en la capacidad para hablar, escuchar o ver

Problemas de equilibrio o al caminar

Problemas con el pensamiento o la memoria

Debilidad o sentir muchas ganas de dormir

Cambios en el estado de ánimo o conducta

Convulsiones

DIAGNOSTICO

El diagnóstico de un tumor intracraneal se establece por el cuadro clínico y mediante exploraciones complementarias que confirman la presencia del tumor, su localización, e incluso, a veces, ofrecen información específica sobre sus características. La prueba más útil es la resonancia magnética (RM), que define, al igual que la tomografía axial computarizada (TAC), el propio tumor y lo diferencia del edema circulante. Otras pruebas son la angiografía (examen diagnóstico por imagen que analiza los vasos sanguíneos), los potenciales evocados (prueba que consiste en registrar y procesar las respuestas del cerebro a diversos estímulos sensitivos), y los estudios de LCR.

El diagnóstico definitivo se establece con una biopsia (toma de una muestra de tejido para su estudio) del tumor, que se debe realizar (salvo indicación médica en contra), incluso aunque el tumor no sea susceptible de cirugía.

Diagnóstico diferencial

Los tumores intracraneales deben diferenciarse de otros procesos capaces de producir síntomas focales neurológicos. Por lo tanto, deben excluirse otros trastornos intracraneales expansivos no tumorales, como las hemorragias, los quistes, las malformaciones vasculares, etc.

COMPLICACIONES DE LOS TUMORES CEREBRALES

Metástasis cerebrales Consiste en la extensión de un cáncer dentro del cerebro. Es la complicación más frecuente. Los tumores que más a menudo producen metástasis cerebral son el cáncer de pulmón, el de mama y el melanoma de piel. A los pacientes con cáncer de pulmón y melanoma se les suele realizar una resonancia magnética antes de iniciar el tratamiento, con el fin de descartar la presencia de metástasis cerebrales.

Meningitis neoplásica Consiste en la afectación de las meninges (cubiertas del cerebro) por un cáncer sistémico. Las causas más frecuentes son los linfomas y las leucemias, además del cáncer de pulmón y de mama.

La clínica consiste en la aparición de síntomas diversos, como hipertensión intracraneal o parálisis de los nervios craneales, sobre todo los óculomotores (se encargan del movimiento de los ojos), el facial y el auditivo.

El diagnóstico se realiza mediante un examen de LCR, donde se descubren células malignas.

El pronóstico de la meningitis neoplásica depende del tipo de tumor que origine la afección, y del momento de aparición en relación al cáncer. En general es malo. El tratamiento puede consistir en quimioterapia y/o radioterapia.

Complicaciones cerebrovasculares

La incidencia, el tipo y el mecanismo de lesión vascu lar cerebral varían en función del tumor. En general, se presentan hematomas e infartos cerebrales. La causa principal de los hematomas es el sangrado de la metástasis tumoral, mientras que los infartos están producidos por una coagulación o un trombo.

Tratamiento de los tumores cerebrales

El tratamiento del cáncer cerebral depende del tipo, el grado, la extensión y la localización del tumor. Las posibilidades terapéuticas consisten en cirugía para extirpar el tumor, quimioterapia y radioterapia. Es frecuente utilizar varias de estas técnicas, combinándolas, para obtener un mayor beneficio contra el cáncer. Las pautas del tratamiento deben ser supervisadas por un médico experto.

En los gliomas de alto grado el tratamiento que ha conseguido mejores resultad os y una mayor tasa de supervivencia de los pacientes, ha sido la combinación de cirugía (cuando es posible), radioterapia y quimioterapia. Se recomienda en estos casos aplicar radioterapia tras la operación, con técnicas que permitan delimitar lo más posible la zona a irradiar para evitar dañar los tejidos cerebrales sanos.

Algunos fármacos que han demostrado eficacia en el tratamiento postoperatorio de estos tumores son la temozolomida, los taxanos y el irinotecan.

Se debe realizar un seguimiento periódico de los pacientes, realizando una resonancia cerebral, cada seis meses cuando se trata de gliomas de bajo grado, y cada tres meses en los de alto grado. En los casos en los que la resonancia ofrezca dudas, se puede realizar otra prueba denominada tomografía de emisión de positrones (PET), que consiste en evaluar el comportamiento más o menos agresivo del tumor, de acuerdo a la incorporación de glucosa u otras moléculas marcadas.

Articulo

o La Espectroscopia por Resonancia Magnética de Protón (ERM 1H) es una técnica no invasiva de diagnóstico que, utilizando el mismo material que los estudios convencionales de imagen por RM, estudia el contenido bioquímico de los tejidos. De esta manera permite valorar el estado metabólico de los tejidos.

En esta tesis se aborda el tema de la aplicación clínica de la espectroscopia por resonancia magnética de protón (ERM 1H) en el diagnóstico de los tumores cerebrales.

Contiene tres artículos publicados en "European Radiology, Radiology" y "Neuroradiology" en los años 2002 y 2003. En ellos se propone un método para clasificar los tumores cerebrales en base a sus características en ERM 1H. Para ello se utilizan los percentiles de 10 y 90% de determinadas resonancias, dependiendo de los casos, como puntos de corte en diversos algoritmos. Los algoritmos se adaptan en cada trabajo dependiendo de la pregunta a responder.

En el primer trabajo (Majós et al, "European Radiology " 2003) se trabaja la clasificación de los tumores más frecuentes en cuatro grupos (1-meningioma, 2- astrocitoma de bajo grado, 3-astrocitoma anaplásico, y 4- glioblastoma+metástasis). Los resultados, validados en un grupo de test, son de 82% clasificaciones correctas.

En el segundo trabajo (Majós et al, "Radiology " 2002) se estudia un grupo tumoral menos prevalente: los Tumores Neuroectodérmicos Primitivos (TNEP) en adultos. Se estudian sus características espectroscópicas y los resultados que se obtienen al aplicar estas características en el diagnóstico diferencial con los tumores cerebrales más frecuentes en el adulto (meningioma, astrocitoma de bajo grado, astrocitoma anaplásico, glioblastoma y metástasis). Los resultados obtenidos, validados también en un grupo test, son de 78% clasificaciones correctas, 13% clasificaciones incorrectas y 9% casos inclasificables. En este artículo se concluye que la ERM 1H proporciona información útil para la diferenciación clínica entre TNEP y los tumores cerebrales más fr ecuentes en el adulto.

En el tercer artículo (Majós et al, "Neuroradiology " 2003) se estudian los meningiomas de aspecto radiológico atípico. Los autores estudian en profundidad las características espectroscópicas de los meningiomas y los aspectos que pueden ser de mayor utilidad para diferenciarlos de los tumores cerebrales más frecuentes. Estos aspectos se aplican en un algoritmo similar al elaborado en los otros dos trabajos. En un segundo tiempo se identifican los meningiomas que por su aspecto radiológico pueden ser considerados atípicos. Estos meningiomas constituyen un 14% del total de meningiomas (5/37). Se les aplica el algoritmo elaborado con el global de meningiomas para realizar los diagnósticos diferenciales surgidos a partir de la valoración de las imágenes, obteniendo una clasificación correcta en 4 de 5 casos (80%) y 10 de 12 procedimientos de diagnóstico diferencial (83%). La conclusión de este trabajo es

que la ERM 1H puede ser aplicada con éxito en tumores en que el diagnóstico de meningioma no está suficientemente claro con los estudios de imagen.

En global estos trabajos aportan una valoración de la utilidad clínica de la espectroscopia, concluyendo que su aplicación puede ser útil en determinados casos. Se sugiere la ERM 1H como una técnica adicional a ser utilizada para mejorar el diagnóstico prequirúrgico de los tumores cerebrales, máxime teniendo en cuenta que se trata de un método no invasivo y que puede realizarse en el mismo procedimiento que el estudio por RM convencional.

Conclusiones

Como conclusión podemos mencionar que los tumores cerebrales son los más peligrosos que existen ya que atacan el órgano más importante del ser humano y en muchas ocasiones pueden causar la muerte muy rápidamente, muchos tumores cerebrales pueden ser operados aunque al momento de realizar la cirugía la vida del paciente está en riesgo.