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RES PÚBLICA

LOS FUNDAMENTOS NORMATIVOS DE LA POLITICA


José Luis Villacañas Berlanga

Argelia Victoria Salazar Montes de Oca

Resumen
RES PÚBLICA
LOS FUNDAMENTOS NORMATIVOS DE LA POLÍTICA

José Luis Villacañas Berlanga

I
INTRODUCCIÓN

El texto aborda en un primer momento la distinción entre las condiciones morales y las
condiciones políticas de la felicidad, este último se busca como un fin en sí mismo, como el
bien supremo humano en la tierra, por lo que su relación con la moral, la política y la
felicidad no es clara. Así mismo otras nociones como la libertad, la igualdad y la autonomía
son parte de las nociones políticas que fundan el derecho racional moderno.
El texto tendrá una perspectiva Kantiana de la filosofía en la que se aborda el análisis de
las instancias universales.
La felicidad es universal pero aspira a la diferencia, la moral y el derecho son universales
pero aspiran a la igualdad. Entre las condiciones universales y el fin universal de la felicidad
hay un cuerpo que las media, este es el derecho, una estrategia para regularla, así mismo
nos vemos obligados a luchar políticamente por nuestra felicidad y entre el derecho
racional y la consideración pragmática de la felicidad se encuentra la política, necesaria
para la capacidad de juzgar. El mandato de ser feliz, será administrado por la prudencia,
esta es una máxima, un imperativo llamado prescripción. Quien tiene carácter y prudencia,
quien se rige por máximas y prescripciones lucha con su felicidad con juicio. La prudencia
pragmática se deja condicionar por los fines el derecho racional cuando exigen que nuestra
felicidad sea justa y por la moral cuando reclama que también sea digna. La prudencia ha
de encontrar su camino a través del derecho.
La historia es condición para las prescripciones de la política, por lo que se abordan los
principios filosóficos y la interpretación de la historia debe llevarse a cabo desde la presión
histórica desde nuestro presente y no desde otro contexto para hallar los genuinos
problemas filosóficos. Reconociendo el individualismo de la acción social. El ego marca
fines, la estructura cooperativa es el alter, por lo que acepta entrar en la acción social con
ego a cambio de que también sus fines se promuevan. La dignidad moral del hombre como
imperativo categórico. El ego debe responsabilizarse de su propia dignidad moral, el
imperativo de dignidad y el alter otro polo de acción social, el imperativo de cooperar en su
felicidad.
El Estado es una sociedad particular que emerge de la libertad de los individuos en su
lucha por la igualdad de dignidad y por la posesión de algo propio. El derecho racional es
condición de todo derecho positivo. El Estado es el lugar de la soberanía de una ley que es
preciso obedecer en toda relación concreta que tiene capacidad coactiva bajo los límites de
su alcance.
El autor en este texto defenderá:
La necesidad de reconocer la estructura moral del derecho, la necesidad de abrirse a la
historia y en cada presente recoger su interpretación más expansiva y cercana a la
dimensión universal que le es implícita.
La estructura de este ensayo:
Cap. I. Análisis de las premisas filosóficas últimas del republicanismo, filosofía critica,
modernidad luterana, como característica, existe una desconfianza de la acción y confianza
en la gracia que precede de la trascendencia.
Cap.II. Relaciones entre historia, ilustración y derecho, ordenación racional del derecho.
Idea racional del Estado principal enemigo de la Razón de Estado
Cap. III. Analiza la idea de derecho, su forma de legislación, relación con la ética y la moral,
momento constituyente/momento judicial/ derecho. Pretende ordenar el pensamiento
republicano si fue el origen del derecho en la vida social misma.
Cap.IV. Se analizara la teoría de la soberanía democrática apartándose de otras, aspira a
separar la noción de soberanía (actos de expresión de la voluntad popular) y
representación.
Cap. V. Analiza el ejercicio de los poderes. Definir el sentido de la acción política, las
virtudes que la conforman, la relación con la felicidad que debe integrar.
II
LAS PREMISAS ÚLTIMAS DEL REPUBLICANISMO
Hombre, historia y derecho

En la modernidad existe una crisis, hay un rechazo en los procesos de la iglesia, la culpa
como, sistema de socialización, propuestos por la iglesia de Roma y como mediación
cristiana, relativiza la ruptura de la reforma respecto al mundo medieval.
Así como una crisis entre el modelo de la ratio durante los siglos XVII y XVIII, sostenido
por compromisos moderadores de la racionalidad luterana, pasando a la reforma y uso de
procedimientos luteranos de socialización del mundo.
La revolución luterana cifra así la diferencia entre el cielo y el infierno, en la diferencia entre
certeza y duda; de ser estados objetivos el cielo, el purgatorio y el infierno pasaron a ser
estados subjetivos de la existencia humana. La certeza es una forma de saber que revela
la propia sustancialidad soberana de la conciencia y la duda es la desesperación que se
reafirma, hecha permanente e indefinida en el tiempo.
La vinculación de estos dos problemas: la conciencia de la desacralización y traducción
existencial de los estados escatológicos. La culpa no obtiene cura de la administración
sacramental así, el hombre tiene que pasar por la desesperación para encontrar el cielo de
la certeza. La culpa conduce a la desesperación pero esta es una experiencia iluminadora
permite avanzar al hombre en el conocimiento de lo real; la resacralización del mundo y el
acceso a una realidad permite la reconciliación no puede proceder del hombre ni en sus
obras.
La certeza no se merece es relegada, de ahí la irrelevancia de las obras, sólo la gracia
salva, sin la interiorización de la salvación como experiencia real no se entiende la tesis de
Lutero.
El cristiano reclama libertad para su conciencia, pero no la necesita para sus acciones.
Lutero propuso que nadie podía saber jamás si era uno de los elegidos, dado que su
estatuto religioso no se reconocía por la eficacia de las obras. La búsqueda de una
racionalización de la certeza de la fe, que pueda garantizar al hombre su estatuto de
elegido, clave de toda educación del calvinismo.
Su posición será una: los elegidos tienen que actuar en el mundo sensible, tiene que
resacralizar desde su acción de elegidos ese mismo mundo e intervenir en el mundo para
demostrar que Dios los ha elevado.
El calvinismo se definía como una ética y ascética de intervención intramundana, desde la
certeza de ser portadores del carisma recibidos por la fe; fue un reclamo a la libertad para
la acción externa y no sólo para la conciencia.

2. Naturaleza, fe y salvación
Lutero construyó un sistema de categorías poderoso, detrás se encuentra la metafísica de
Agustín de Hipona, la clave residió en la identificación de la naturaleza, estado de
corrupción y estado de desesperación.
El reino de la naturaleza, es un supuesto de la experiencia cristiana, se define por la
posibilidad de cambiar el mundo, regenerarlo.
El sentimiento confiado de la certeza incluye inevitablemente el momento de no saber el
origen de esa certeza o el reconocimiento de que ese sentimiento es obra sagrada, divina.
Lutero habla de paz y libertad, luego de la transfiguración del alma que reside en la certeza
que tiene su bondad y veracidad. La fe es certeza se extiende sobre la realidad humana.
El problema de la reunificación humana debe plantearse en el seno de la dialéctica entre
naturaleza y orden sagrado, así el hombre quedaría reunificado en el seno del orden
natural donde se abriera camino a la irrupción de la gracia de la certeza. Hay un punto
donde se deja sentir los efectos de esta transfiguración del alma por la fe y es la
construcción de una comunidad eclesial, que está por encima de toda comunidad natural;
un cristiano no vive en sí mismo, vive en cristo y en su prójimo: en Cristo por la fe, en el
prójimo por el amor.
La posición luterana ante las obras debía ser matizada, no sólo es el hombre y su mundo
en relación directa e intrapersonal del hombre con la fe. También existe el reconocimiento
de la necesidad de la vida de la especia, ejercido en comunidad.
El cristiano no tiene que preocuparse de sí, se ocupa de los demás que a su vez se ocupan
de él.

3. La comunidad política y la iglesia

La comunidad natural es un medio para realizar la iglesia invisible y medio necesario de la


reconciliación, pero queda atravesada por una dimensión sagrada: las obras del amor. La
comunidad natural es también un fin y una realidad cristiana que refleja el der del Dios Uno.
El luteranismo forjó una idea de comunidad centrada en la idea de reunificación de la
individualidad en el espíritu, anclada en la interioridad del individuo cristiano, a solas con su
conciencia, relativizando lo procedente de la naturaleza y de las comunidades positivas.
4. El misterio de Israel y el narcicismo moderno: siervos y herramientas de Dios
Dentro del mundo de las certezas, se dan los misterios, el Misterio de la Encarnación, la
encarnación de Dios en la naturaleza humana, la irrupción de lo sagrado en la naturaleza,
su restauración, su salvación y elevación a la realidad en contacto con lo divino.
Lutero considera que ese misterio ya se produce en la propia existencia de Israel, el
misterio de la encarnación, es el misterio del pueblo o del hombre carismáticamente
elegido, el único que bebe fuentes del favor divino.
La dualidad de los nombres, Israel es también Jacob, el nombre originario es Jacob.
Israel es un nombre dado directamente por Dios, otorgado desde una función. Esta es
fundar un pueblo de hijos espirituales, pero, ¿Qué función es la que determina el hombre?
Jacob es un ciervo, siervo elegido para luchar por Dios, cuando cumple la función de
realizar la voluntad de Dios lo levanta de entre su pueblo y se le llama Israel: Señor de
Dios. Se ha convertido en un hombre con poder divino, un señor capaz de hacer todo, de
poder todo. Israel es un misterio raro y profundo.

B) El giro Kantiano
1. Entre Aristóteles, Lutero y Hobbes
Kant rompió con la antropología aristotélica, anunciándose una autoconciencia de la
modernidad más reflexiva. El mundo político asegurado por la naturaleza, considera a la
técnica política un complemento de las disposiciones naturales del hombre. Ante la
estructura radical cooperativa de la polis de Aristóteles se abre la dimensión competitiva
anunciando los tiempos burgueses. Frente a la consideración del Estado como mera
coacción proyecta sobre el la dimensión humana de la libertad.
Para Kant la realidad familiar del hombre no implica su dimensión política, pues no sirve
para comprender el poder político. Anuncia una antropología, en que las experiencias de la
familia no son fáciles y extrapolables a las realidades políticas, aquello que se vive en la
familia es letal, para la forma de vida política. Experiencias de confianza pueden generar
ilusiones comunitarias fatales para la comprensión de la política. Ante estos dos extremos
la política como filia y como violencia Kant ha mediado una tesis moderna, el hombre es la
única especie que crea su propio carácter por el encuentro de dos dimensiones
inseparables: Concordia discord y discordia concord. Así Kant ve al hombre como
complexio oppositorum, hay una contradicción interna y surge la necesidad de la política y
su debilidad, porque por naturaleza es un animal impolítico.
Kant no elige ni a Aristóteles ni a Hobbes, se plantea esta posibilidad “si es por naturaleza
un animal sociable o solitario y temeroso de la vecindad, esto último es lo más probable”.
Por naturaleza son muchos y sociables y también son desconfiados respecto del vecino,
pero la razón puede administrar la desconfianza y transformarla.
Naturaleza y razón no quedan devaluadas, el hombre es una serie de contradicciones, las
dos polaridades se neutralizan recíprocamente, el hombre Kantiano ejerce el libre arbitrio.
La racionalidad es la tendencia natural a la concordia, el hombre busca auto hacerse,
aspira a hacerse racionalmente y lo puede hacer administrando las inclinaciones hacia la
discordia que aprecia en sí. La habilidad (técnica), la pragmática y la moral con sus
imperativos son las tres formas de administración racional de esta naturaleza discordante,
razón/acuerdo y razón/armonía, se introducen casi como la sustancia de la filosofía. Estas
tres victorias testimonian que hay disposiciones que se hacen evidentes por el trabajo de la
cultura y que implica la perdida de las alegrías. La técnica, la pragmática y la moral
sustituyen al instinto y permite iniciar el camino de la confianza. Y se genera confianza a
través de la eficacia de la productividad técnica. La pragmática es la disposición a poner en
consonancia los fines y las voluntades de los hombres. Si un gesto o una acción hace
felices a dos, entonces se ha superado la técnica y se abre el camino de la civilización.
La disposición pragmática indica y propone un progreso en la capacidad de gobernarse,
propia de querer libre y colectivamente. La política es la acción que apalea a promover la
felicidad común y generar civilizada confianza.
El hombre aprende por educación a desconfiar del propio poder y a confiar en un poder
externo, esta confianza no se genera mediante la potencia de la técnica sino que aspita a la
cooperación consciente y mediada por la compatibilidad de voluntad. Disposición
pragmática, asume dimensiones sociales y confianza en el otro. La risa es la expresión
corporal de la dimensión sociable del hombre.
2) Pesimismo individual y optimismo histórico: la ironía kantiana
Es en la madurez del hombre donde adquiere el pleno desarrollo de la moralidad y
sabiduría, sin embargo es al final de la vida del hombre que se ha buscado, puede ser
sabio. Disfrutar de la sabiduría en el instante en que se dispone a abandonar la existencia.
“Cuando el hombre alcanza la sabiduría para el vivir virtuoso, justo entonces su apego a la
vida es mínimo. Por eso el hombre se puede entregar sencillamente a la muerte”.
El hombre tiene que ser educado por el hombre. Si la mediación de este fracaso del
individuo y el triunfo, cuestionable de la espera, no permite otra mediación que el humor y
la sonrisa, fracaso como individuos, se entreguen por la ciudad.
Escaso apego por la vida y la carencia de la compensación superior (sacrificio). La risa
brota de la íntima conciencia de la sociabilidad, la risa no solo es un índice de sociabilidad,
sino el reconocimiento de la universalidad de la estructura de la vida, se disuelve en todos
igualmente en el sacrificio. Entrega final sin compensación alguna, perfección desnuda de
esta misma razón. Sociabilidad risueña gratuitamente confiada no impide que se reduce es
sacrificio por la ciudad.

3) Pesimismo y anti narcisismo


Kant no nos da una posición positiva pero tampoco pesimista del hombre. El hombre vive
en la violencia de una manera endémica. La finalidad de esta guerra no es la configuración
secreta de una unidad superior, su finalidad es la afirmación de la dispersión étnica, la
función socio-política de mantener a las comunidades en la multiplicidad, ahondando sin
cesar en la separación de ellos.
Cambió en los últimos siglos una forma de habitar basada en la desconfianza, con el
inmediato vecino, hasta producir aglomeraciones humanas de los grandes Estados como
estructuras elementales de confianza. El proceso de la guerra es paradójico: la estructura
de la guerra mantiene separados a los grupos humanos, produce mecanismos de
dispersión, así ha fracasado pues ya cumplió su función de dispersión, el efecto de la
guerra es volverlos a juntar.
Kant analiza la doble determinación de la guerra, propone una función social y una función
personal, acreditar al guerrero como tipo humano y carismático, se centra en esta figura,
resultado positivo de la guerra, tarea infinita cuyo fin es la muerte, esta visión de las cosas
implica que emerja la vía del Estado. Introduce el hecho fundamental de la familia como
unidad confianza/desconfianza.
Los grupos humanos cuando se enfrentan a la guerra, generan solidaridades en el mismo
bando, con el paso del tiempo generan estructuras de confianza, del tipo de solidaridad
familiar.
La naturaleza humana no es por principio, completamente a fin con el proyecto
cosmopolita, reconocemos el telos de la razón guiada, por la ley de la libertad. Y asumir, si
el proyecto narcisista de la continuidad y de la diversidad de los hombres amamos como
bienes las diferencias entre los hombres, entonces, el hombre por naturaleza muestra
tendencias muy hostiles a este ideal: el hombre es malo por naturaleza.
4) Contra Lutero: el valor de la acción
Kant no podía tachar la naturaleza humana como corrupta para encontrar la gracias de la
salvación de la trascendencia. Se cuida de decir que el hombre sea por naturaleza malo en
sentido moral, como Lutero lo afirma, porque el hombre no es un ser moral por naturaleza.
Kant se diferencia de Lutero por el diferente posicionamiento frente a la matriz estoica en el
mundo moderno. Kant se vierte sobre la naturaleza para que genere seleccionados en su
afinidad, las dimensiones de salvación. La naturaleza se auto-trasciende y se salva en el
hombre por la libertad, por naturaleza el hombre posee disposiciones contrarias al proyecto
normativo de lo moral. Pero por naturaleza posee una disposición a la razón y en este
despliegue inmanente de la razón llega a las ideas nuevas acerca de la ley, el deber y el
derecho, estas disposiciones se conectan en poderes morales.
Pero por naturaleza posee una disposición a la razón y en este despliegue inmanente de la
razón llega a las ideas nuevas acerca de la ley, el deber y el derecho, estas disposiciones
se conectan en poderes morales.
El proceso de civilización se inicia con la familia y en esta está fundado el patrimonio
instintivo de la especie. “La familia condiciona las dimensiones autistas y narcisistas del
carácter sensible del ser humano y permite su trascendencia y su elaboración.”
El estado de naturaleza del hombre es una familia y por eso está garantizado el despliegue
de la cultura. En la familia se configuran todas las tensiones entre soledad y compañía,
amor y odio, confianza y miedo. El mecanismo de la cultura parte de la familia.
C) Historia y derecho
1) Mal y señorío
El hombre es susceptible de educación: necesita autoridad, el derecho es una estructura
coactiva e igualmente genera una autoridad y poder externo; la estructura evolutiva del
poder y del señorío es consecuencia de la necesidad educativa del hombre. La
organización política y social del hombre avanza desde una relación externa con el derecho
y el poder a una relación interna con él, su culminación es el ideal cosmopolita y
republicano.
El progreso viene mediado por la prudencia del Estado, no se limita a ser coactivo, esta
progresión debe impulsar conscientemente la libertad política, esto es la explicación de que
la familia no solo sea un grupo social sino que genere como reconoce el clasismo una
forma de autoridad y de señorío caracterizado directamente por el dominio/gobierno si no
cabe pensar ni entender la dimensión educativa de la estructura familiar.
El estado de naturaleza del hombre es una forma de dominación legítima y de señorío, esta
primera forma de legitimidad, el germen de otros, estas formas de obligación pasan por el
propio reconocimiento y cumplimiento de los deberes autoimpuestos.
El cumplimiento de la idea de derecho, no implica el final del señorío ni del poder, sino sólo
que el momento y la aspiración narcisista de ser su propio señor no entre en contradicción
con las consideraciones jurídicas de todos los demás como señores. El poder sobre los
demás mediante el derecho resulta internamente condicionado por el autogobierno, en el
que los demás son interiorizados como instancia limitadora de mi acción.
La consecuencia de esta superación es el derecho, la clave de este es que se reconozca
que el Estado no es propiedad de un solo hombre.
2) El mal radical y la historia
La tesis del mal radical explica la posibilidad de la acción humana desde la estructura de la
complexio oppositorum. Estructura de opuestos, la libertad de la voluntad humana se
concreta en la teoría del libre arbitrio con esto se distancia más de Lutero. Para Kant el
arbitrio del hombre el libre justo porque la naturaleza del hombre es una estructura dual,
cuajada de elementos opuestos y justo por eso la mediación del arbitrio es libre.
El problema de la libertad de acción se puede plantear solo cuando emerge la motivación,
esta implica verse forzado o constreñido a asumir un motivo como determinante en la
acción y esto puede verse como compulsión pasional. No hay inclinaciones malas, para
que lo sean deben ser elegidas frente a las disposiciones e inclinaciones que en la vida
consciente, emergen como apoyos del derecho y del deber moral.
El telos del libre arbitrio depende así, de la disposición que alberga el hombre respecto a
una decisión sobre esta dualidad final, esta puede ser buena o mala. Sera perversa si
apunta al momento narcisista del amor en si y buen si apunta al momento limitadamente
del sacrificio de la construcción del derecho como estructura universal de reconocimiento
no sólo de si, sino de todos. La batalla contra el narcisismo implica un componente
ascético, no es una destrucción de la dimensión sensible, sino una voluntad selectiva del
arbitrio que potencia aquellas inclinaciones sociales ordenables según el derecho y
capaces de permitir la risa y la alegría. La contradicción de ser hombre no se cura por la
gracia de la trascendencia sino por el tiempo de la historia, con su optimismo respecto a la
especie y su pesimismo respecto a la persona.
3) La historia como sistema y la idea de derecho
La voluntad anti narcisista de Kant implica el concepto mismo de persona y la idea de
sacrificio sin compensaciones especiales en favor de la especie.
Afirmo la necesidad de que el hombre no fuera su propio señor, no habla de que el hombre
debe ser siervo de Dios. Sino que el hombre necesita un señor externo, pero solo el
hombre puede generar ese mismo señor desde lo interno y abre otro problema, el del
tiempo y de la historia, que lo hagan los hombres que ellos están anclados al mal radical.
La aspiración de configurar un señor de los hombres producido por los hombres se
concreta en la teleología histórica de construir la idea de derecho. La historia deja de ser la
acumulación del tiempo para convertirse en la realización del derecho, a la plena
realización de lo que puede aspirar a ser común.
La idea conduce todas las acciones humanas es la idea de derecho, comprender la historia
como un sistema, la noción de organismo se caracteriza por estar abierto al futuro. La idea
del derecho es el telos de la historia, desde la perspectiva del actor, Es una idea de las
acciones del hombre y no de su contemplación.

ILUSTRACIÓN JURIDICA CONTRA RAZÓN DE ESTADO


A) Derecho racional e historia
La dimensión teórica de la filosofía practica comparte un particular destino histórico
dominado por tensiones entre el aparato normativo entre la facticidad de la época en la que
se desarrolló y su vinculación con la Revolución Francesa, división perdida de la
complejidad y rigor, exponiéndola a críticas, la simplificación, la convirtió en una doctrina
normativa, unilateral y dogmática, para desplegar un historicismo jurídico radical,
abandonando los componentes normativos de la filosofía critica, creando tensiones en las
dimensiones fácticas. El abandono de su complejidad teórica pudo la filosofía crítica,
modelo a una reducción súper normativa que reaccionó su voluntad absoluta de la norma
con pretensiones de derecho absoluto.
La discutible vinculación entre Ilustración y revolución en la que se crea otra filosofía con
una clave central, fue la dimensión fáctica-histórica de la vida practica potencia normativa,
histórica del deber ser y del ser se dividieron.
La historia como sistema teleológico ante la historia como realidad natural a fines del
S.XVIII en contraposición entre el normativismo, pretensiones universalistas revolucionarias
y la filosofía existencialista, autoafirmación existente, histórico como norma suprema,
concreta una instancia inmanente a la historia apoyada por los hombres, sustituido por el
terror por una norma exterior entre contenidos y sujetos históricos.
El exceso revolucionario genero el exceso de la afirmación de la realidad histórica en su
pura facticidad entre la omnipotencia de la idea y de la omnipotencia de la realidad, la
crítica no se entrega a ninguno y desapareció, tiene dos modelos rivales, se encuentran en
diferentes portadores históricos, amigo/enemigo.
El ser asume la función de norma y se alza contra el deber ser, en un enfrentamiento de
valores.
Dentro del derecho natural Max Weber desarrolla axiomas sobre el potencial normativo de
la ilustración, configurando un derecho real. El derecho natural es una forma de legitimidad
específica de los órdenes formados revolucionariamente, Weber reconoce los ideales de la
revolución socialista como herederos del derecho racional burgués, como una
racionalización material del mismo.
¿Qué es la razón de Estado?
El derecho natural sufrió las modelaciones de la noción de naturaleza como: orden legal
universal propio del giro Copérnico de Kant, naturaleza creadora de individuos, categoría
central de la metafísica de la vida, que sirvió de a la metafísica, aplica las categorías de
razón práctica y teórica a la sociedad. El derecho natural racionalista y el derecho natural
existencialista se encuentran las contradicciones más importantes de la conciencia
moderna.

2) Lugar peculiar de Kant


División entre normatividad abstracta y normatividad concreta, entre deber ser y el ser
existente forjando antes de la irrupción política revolucionaria. Tras su aplicación a la teoría
del derecho y a las legitimaciones de la política se convirtió en un fenómeno de masas.
Disputa entre la Ilustración y el Sturmund Drang (Tormenta e Ímpetu, movimiento literario,
manifestaciones en la música y las artes visuales en Alemania, en la segunda mitad del
S.XVIII, ejemplo del primer combate entre la cultura francesa y Lessing.
La filosofía racionalista exigía una política revolucionaria para imponer la soberanía
absoluta de la potencia racional. Herder levanto su alternativa con otra filosofía de la
historia basada en la dispersión de los centros de gravedad, la proliferación de pautas de
progreso, atenencia a la tradición religiosa construida por cada pueblo, se repitió en la
filosofía práctica, aplicó a la interior dualidad de la nación del derecho natural.
Tras el hecho revolucionario la potencia normativa universalista del a ilustración se eleva a
exigencia política que emergerá la escuela histórica del derecho. La omnipotencia de la
norma se alza a la omnipotencia del real, subyace a la alternativa entre el monoteísmo
político universalista de la revolución y la mitología política nacionalista, estalla la
contraposición de civilización y cultura.
Glorificar la potencia carismática de la razón o de la tradición, la capacidad de intervención
de la razón o de la historia de la vida política-social, esta potencia se alinea con la opción
revolucionaria (Fichte), restauracionista (Schelling).
La razón critica de Kant aplico y forjo una teoría de la praxis, potencial normativo frente al
ser, su fin fue limitar sus pretensiones normativas de intervención frente a ese mismo ser.
En la misma filosofía teórica, ámbito de la praxis, actividad racional, trata siempre de
ajustar la energía espontanea de la razón a la receptividad de la existencia histórica
sensible, estas complejidades la llevaron a mediaciones del ser y deber ser.
La revolución para Kant es un caso límite de la actuación popular, es comprensible la
carencia de estas mediaciones del ser y deber ser que ejerce la política. No es un caso
político teórico sino el final de la teoría política, solo se da ahí donde falta la política como
mediación entre ser y deber. Puede monopolizar la vida política, construir las condiciones
de posibilidad de su ejercicio, no era para Kant sin el destino que se divide en ella.
Insistir en mediaciones entre normatividad abstracta de la filosofía y la facticidad histórica
escapan a la lógica de la revolución y la reacción de Kant como pensamiento del progreso
jurídico no abandona el derecho natural racionalista y tampoco lo lanza contra el derecho
natural de lo existente hacia la ilustración jurídica, en ella la razón regula la existencia
histórica y en esa regulación se define la esfera política

3) Ni utopía ni positivismo
Kant se mueve entre dos enemigos, su sistema carece de la mecánica dialéctica hegeliana.
La Ilustración jurídica no se resuelve desde la lógica sino desde la voluntad política, para
Kant sólo una historia de los actos de los hombres. La autocrítica de la razón es la única
estrategia que limita su potencial normativo que escapa a los dilemas entre acción y
revolución., conserva siempre el modelo de la función regulativa de la idea.
Una razón pura de ser personificada en política legitimaria aspectos de la acción del poder
a pocos a la a la normatividad racional, elimina la autoridad de la razón.
Distinción entre el soberano y el gobierno a fin de no cargarle a aquel los errores de este,
las acciones normativas entre los sujetos activos que lo impulsan a la realidad, de la
realidad de la razón conserva su autoridad frente a cualquier acción concreta.

4) La imposibilidad del progreso moral: progreso jurídico


La política revolucionaria fue viable, sus actores creyeron en el dominio inmediato de la
moral sobre la política, este dominio inmediato de la idea reconoce una representación
autorizada de la razón moral en los detentadores temporales de la acción política. Los
actores revolucionarios impulsaron una constitución racional, debía garantizar el progreso
moral de la humanidad para siempre.
Esta representación de la razón moral puede acreditarse mediante auto sublimación del
portador real del poder revolucionario no mediante un juicio racional.
Se superaban los límites y las cautelas impuestas por la propia razón a su potencial
normativo regulativo, se desconocía la lógica de la representación política.
La noción política de representación solo puede jugar dentro de un contexto en el que
nadie delega la capacidad de juicio asentado en la autonomía moral, esto se negó en el
contexto de la revolución. Kant no ha encontrado un sentido para la noción de progreso
moral. Si ha creído que determinadas instituciones sociales favorecen la existencia moral
de los hombres en el que promueven formas de vida más universales.
El progreso se abre en la mediación institucional entre el deber der y el derecho natural
racional y la existencia histórica de los hombres tal que: a) se escape a la representación
política inmediata e histórica de la moral que acabara con toda potencia critica, b) se
escape a la mera auto afirmación de la facticidad socio política bloqueara de raíz cualquier
discurso normativo. El progreso reside en promover una existencia histórico-social e
institucional cada vez más a fin con el deber moral.

B) Estado y sociedad
1) Ilustración y pensamiento del Estado
El Estado es una herramienta de la moral y frente al Estado elevado a una forma de
existencia histórico. Kant ha mediado con una tesis lo que hace del Estado una institución
racional que ha escapado a su sacralización romántica. El Estado de Kant se caracteriza
por ser una institución con una esfera, la del derecho. El derecho plantea el problema de la
justicia entre los hombres
Cuando se habla de instituciones y no de naturaleza hablamos de una realidad que solo
alcanza se derecho a existir invocando una normatividad. Las instituciones no pueden
regirse siempre por la ley de la inercia histórica sino por la renovación de la voluntad
humana que las sostiene, que creen en ellas y en su validez.
El progreso jurídico objetivo de una institución está relacionado con el éxito en esa
empresa que de atraer voluntades capaces de sostenerla y defenderla de renovar la
creencia de validez.

IV
LA NORMA
REPUBLICANISMO Y LEGITIMIDAD DE DERECHO

A) la legislación jurídica y la legislación ética: La común dependencia de la ley moral


Existen diversas opiniones en el estudio de las relaciones entre moral, ética y derecho en
Kant y no todas son confluyentes.
Gonzales Vicen, aborda desarrolla su tesis sobre la eticidad del derecho y acabara con una
condición de moralidad.
El derecho positivo no depende del fon que nosotros podemos querer, pues en un orden
cierto e inviolable de la convivencia y condición de moralidad. El derecho positivo
fundamenta la posibilidad de una fin para nosotros, es un imperativo absoluto, nuestro
propio ser racional y ético. El Derecho positivo queda inserto en el mundo de los fines,
imponiendo un imperativo de obediencia de naturaleza ética.
Mientras que la académica Alma Cortina, Subraya la diferencia entre derecho y moral.
Sobre la legislación jurídica el móvil es distinto a la idea del deber, la coacción externa, en
la legislación moral el móvil es la misma idea y la coacción moral es auto-coacción.
La moral exigirá una adhesión intima ante estos dos, su preocupación es no perder de vista
la dimensión de interioridad propia de la moral, un sentido de la mora que no pueda
reducirse en el mundo sensible a la obediencia del derecho. Está en contra de la disolución
de los deberes morales en normas jurídicas y por lo tanto la extensión del fenómeno moral.
Cortina crees que puede haber una moralidad, que se daría cuando alguien es
coaccionado a cumplir el deber jurídico desde su propia voluntad, confluyen dos modos de
coacción: el moral y el jurídico sobre una única legislación: la jurídica.
Estas son dos posiciones extremadamente opuestas. Una reconoce el derecho positivo
como condición de una vida libre, eleva las normas jurídicas positivas casi a imperativos
éticos. Y otra reconoce los móviles jurídicos no proceden de la noción de deber moral,
concluye que la legislación jurídica solo pueden exigir la legalidad de las acciones y esto
mediante la coacción externa.
En ambos casos perdemos la clave central del derecho: la posibilidad de mantener
instancias críticas que delimitan la obediencia y discuten el estatuto de legitimidad de la
legislación jurídica.
Las posiciones unilaterales de ambas tesis dependen de algo más complejo, debe evaluar
la relación interna entre legislación jurídica y coacción.
Desde una teoría de la modernidad, verifica el proceso de distinción analítica de las esferas
de acción de Weber, ética y derecho tienen una lógica propia. En este caso la esfera del
derecho, pero no es posible definirla, sin proponer un contrapunto con la moral y la ética y
precisas la referencia a las bases de la acción humana.
2) La noción de arbitrio
Sin la noción de arbitrio no puede definirse el derecho, con esto el autor quiere defender la
idea de derecho que no apela originariamente a la coacción externa. El derecho es una
regulación del arbitrio de un objeto de nuestro querer. Apoyado en el último extremo en ese
mismo querer.
El punto de partida de arbitrio es la noción de apetito, el deseo es un apetito caracterizado
por un placer practico, viene definido por un interese, forma en la que nos representamos el
objeto del placer practico, reconocido por el entendimiento como regla del deseo, es una
inclinación consistente que puede obtener el objeto de interés mediante la acción, es eso el
arbitrio.
Hay una doble conciencia: 1) se conoce el objeto de interés y la inclinación del sujeto hacia
ese objeto, inclinación que determina la acción. Y 2) se conoce que esa acción se
entregara teleológicamente, el objeto de interés.
El arbitrio es una forma objetiva de deseo y una forma activa de relacionarnos con el
mundo. Cuando se determina una acción sino por la razón que justifica esa acción tenemos
una voluntad. El deseo no desaparece como objeto de arbitrio. El fundamento interno de la
determinación del curso concreto de la acción al margen de su telos objetivo, es la
representación racional del proceder. Los objetos y los fines de la acción son arbitrarios,
pero la forma de actuar y de determinarnos puede ser racional esto es voluntaria.
El arbitrio es una palabra inacabada, habla de la relación entre una acción y un objeto de
su inclinación pero no dice nada acerca de cómo el sujeto se plantea la acción. El derecho
tiene que ver con el ámbito humano y con la forma racional de determinar la acción que lo
cumple, tiene que ver con la forma de querer el objeto del arbitrio. El móvil o motivo del
derecho seria el arbitrio voluntario el querer la doble dimensión: el deseo y la voluntad.
El derecho resulta ser así la realización no inmediata del deseo.
Bibliografía
Berlanga, J. L. (1999). Res Pública. Madrid-España: Akal.