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CIRUGÍA DE BYPASS CORONARIO.

Cirugía de Bypass coronario o Cirugía de revascularización miocárdica


La cirugía de revascularización miocárdica está indicada en el tratamiento de pacientes con
enfermedad coronaria, especialmente en aquellos con enfermedad de tronco coronario
izquierdo; enfermedad de tres vasos; y enfermedad de uno o dos vasos con compromiso
proximal de la arteria descendente anterior
La cirugía de revascularización coronaria o cirugía de bypass es considerada un
procedimiento terapéutico de gran eficacia y de amplia aplicación para el tratamiento de la
enfermedad coronaria severa.
TECNICA QUIRURUGICA:
1. Se requiere anestesia general con lo cual el paciente estará dormido (inconsciente) y
no sentirá dolor durante la operación.
2. El cardiocirujano hará un corte (incisión) quirúrgico de unos 20 a 25 cm en la mitad
del tórax. Se separará el esternón para crear una abertura. Esto le permite al cirujano
ver el corazón. Los pacientes que se operan del corazón comúnmente la llaman
operación a corazón abierto .
3. Es una técnica de cirugía cardíaca por la cual, mediante el uso de conductos (arterias
o venas) de otras partes del cuerpo, se “puentea” o “saltea” la obstrucción coronaria
existente para normalizar la oxigenación y nutrición del corazón. De ahí el nombre
de “puente coronario”.

4. A diferencia de otros tipos de intervenciones cardíacas, no se abren las cavidades del


corazón durante el procedimiento, sino que se trabaja en las arterias coronarias que
recorren el corazón por la superficie.
5. Se extrae una vena o arteria de otra parte del cuerpo, las más utilizadas son la vena
safena (piernas), la arteria mamaria interna (pecho) o la arteria radial (antebrazo) y
se utilizan para confeccionar el by pass.

Debido a su mayor duración, las preferidas son las arterias mamaria internas o torácicas
internas, que sin una función vital, excepto por la de llevar sangre al esternón, rara vez son
afectadas por la aterosclerosis que sí enferma al resto de las arterias del cuerpo.

El bypass es muy útil, por ejemplo, cuando existe enfermedad de múltiples arterias
coronarias, debido a que es posible realizar más de un puente en la misma operación.

Esta cirugía implica una estadía aproximada de 5 días: un día previo a la cirugía y tres o
cuatro posteriores a la misma.
La cirugía de revascularización miocárdica, puede ser realizada con el apoyo de la bomba
de circulación extracorpórea o sin la misma.
BOMBA DE CIRCULACIÓN EXTRACORPÓREA.

Es una máquina de derivación cardiopulmonar que asume las funciones del corazón y los
pulmones al bombear y oxigenar la sangre durante la operación de corazón.

Es completamente necesaria para abordar las cavidades cardíacas (cirugía valvular o


combinada) cuando los cirujanos deben operar un corazón inmóvil y sin sangre. También
se utiliza en la cirugía coronaria aunque su uso en la misma, como se explica más adelante,
puede evitarse.

Durante la operación con circulación extracorpórea, se conecta el corazón mediante cánulas,


se detiene el mismo y la sangre circula por la máquina de circulación extracorpórea que
permite que continúe oxigenándose mientras el corazón permanece parado. Luego de
finalizada la cirugía, el corazón comienza a latir y entonces es desconectado de la bomba.

Los perfusionistas son los técnicos encargados del funcionamiento correcto de la bomba
durante la intervención.

VENTAJAS

1) Mantiene el flujo pulsátil, fisiológico, protegiendo la función cerebral, renal y


pulmonar, y minimizando las complicaciones de estos órganos.
2) Menor activación del fenómeno inflamatorio, habitual en el postoperatorio.
3) Menor tasa de transfusiones asociadas con el procedimiento.
4) Deambulación precoz y menor estadía en unidades de cuidados críticos y
hospitalarias. (Más de 80 % de los pacientes puede ser despertado en el quirófano,
apenas terminada la intervención).
5) Rápida reinserción socio-laboral.
COLOCACION DE STENT.
Los stents son dispositivos con forma de muelle que ayudan a corregir el estrechamiento
de las arterias, tanto de las arterias coronarias del corazón como de arterias o venas de
otras regiones del cuerpo (aorta, arterias de las piernas, venas del tórax…). El objetivo de
la colocación del stent es abrir el interior de un vaso sanguíneo que se ha estrechado y, por
tanto, deja pasar menos sangre, con las consecuencias que de ello se pueden derivar en
función de la región del cuerpo a la que afecte.

¿EN QUÉ CONSISTE UN STENT DE LAS ARTERIAS CORONARIAS?


La ateroesclerosis (acúmulo de lípidos o grasas y células inflamatorias en las paredes de las
arterias junto con producción de colágeno en las mimas) produce estrechamientos que
impiden que la sangre fluya dentro de las arterias coronarias, lo que puede causar angina
de pecho o infarto de miocardio. No se suelen presentar síntomas hasta que la estenosis
(estrechamiento) de la arteria coronaria se hace tan grave que causa un desequilibrio entre
las necesidades del músculo cardiaco y el aporte de oxígeno a dicho músculo (es decir, llega
menos oxígeno del necesario para que el músculo pueda ejercer su función de forma
correcta).

Existen dos formas de tratamiento que persiguen este objetivo:

MEDIANTE CIRUGÍA: conectando a las arterias coronarias otras arterias o venas que
permiten el paso de sangre a través de ellas y evitan que la sangre fluya por la zona
estrechada. Es lo que se denomina bypass o injertos coronarios.

MEDIANTE ANGIOPLASTIA CORONARIA E IMPLANTE DE STENT: se realiza una


coronariografía en la cual se introduce un catéter hasta la arteria estrechada. En la zona del
estrechamiento se introduce un 'balón' deshinchado que posteriormente se hincha y dilata
la arteria (la abre de nuevo).

Para evitar que se cierre de nuevo, se coloca un stent (muelle), que se adapta a las paredes
de la arteria y las mantiene abiertas. También se puede realizar solo una angioplastia
(dilatación de la arteria con balón) sin colocación de stent, pero actualmente se realiza en un
mínimo porcentaje de casos dado el alto porcentaje de pacientes en los que vuelve a cerrarse
la arteria al poco tiempo.

Los stents son dispositivos metálicos de diferentes diseños que se introducen en las arterias
coronarias y actúan apuntalando su pared. De esta forma se evita la oclusión o cierre brusco
de la arteria posterior.
¿CÓMO SE IMPLANTA UN STENT?
El paciente es llevado al laboratorio de Hemodinámica y se realiza un cateterismo cardiaco
y una coronariografía. Una vez el catéter se encuentra en las arterias coronarias, se inyecta
contraste y se ve en qué lugares están los estrechamientos de las arterias. Entonces se pasa
a realizar la angioplastia de la arteria coronaria: se introduce un balón en la arteria femoral
a través de un pinchazo en la ingle y se lleva hasta el corazón (guiándose por rayos X). Al
inflar el balón dentro de la arteria coronaria, la zona estrechada se dilata y la sangre fluye
normalmente. Tras realizar el inflado del balón, se coloca el stent coronario para que la
arteria se quede abierta de forma permanente. En la mayoría de los casos, el paciente recibe
el alta entre las 24 y las 48 horas posteriores al procedimiento.

TIPOS DE STENT
STENT CONVENCIONAL, normalmente de acero o cromo-cobalto.

STENT RECUBIERTO DE FÁRMACOS O LIBERADORES DE FÁRMACO (STENT


FARMACOACTIVO). Proporciona el mismo soporte estructural que los stents
convencionales, pero además está concebido para que lentamente libere la dosis exacta de
fármaco y, de esta forma, contribuya a prevenir la reestenosis (la reproducción del
estrechamiento de la arteria). El fármaco actúa limitando el exceso de crecimiento de tejido
dentro de la arteria.Tras el implante de este tipo de stents será necesario llevar dos fármacos
antiagregantes (para hacer la sangre más fluida), que son ácido acetilsalicílico (aspirina) y
clopidogrel, durante al menos 1 año.

STENTS FARMACOACTIVOS BIOABSORBIBLES. Iguales a los anteriores, aunque con el


tiempo son capaces de reabsorber parte de su estructura o desaparecer completamente
(incluido el metal). Su ventaja se basa en la probabilidad de que al "disolverse" permitirían
una restauración completa de todas las funciones de la pared de la arteria, evitarían
problemas mecánicos tardíos y facilitarían la visualización y la valoración no invasiva
durante el seguimiento de los segmentos coronarios tratados.

La elección de un tipo u otro de stent depende de las características del paciente (como el
riesgo de sangrado), tipo de lesiones de las coronarias, etc. El médico encargado del
implante del stent (cardiólogo hemodinamista) tendrá en cuenta las características del
paciente y será quien decida qué tipo de stent poner al paciente.

¿EN QUÉ CASOS ESTÁ INDICADO?


En pacientes con infarto agudo de miocardio.
Cuando se implanta en centros con mucha experiencia, permite un tratamiento seguro y
eficaz de los pacientes con enfermedad coronaria compleja o con afectación de varias
arterias. De esta forma se puede evitar la cirugía a corazón abierto.

RIESGOS DEL TRATAMIENTO CON STENT


Algunos estudios han alertado acerca de la posibilidad de que estos stents liberadores de
fármacos se trombosen (se forme un trombo que los cierre y no permita paso de sangre) con
mayor frecuencia que los convencionales, por lo que en estos casos es importante que el
paciente siga correctamente el tratamiento que le prescriba el cardiólogo después del alta
(aspirina y clopidogrel). Obstrucción del interior del stent, es decir, reincidencia de la
estenosis con el stent puesto.