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Cartas Astrales

de Julieta Fierro y Antonio Sánchez


G u i l l e rmo Vega Zaragoza

Desde hace algunos años, la Editorial Al- evitar que, precisamente por esa falta de
faguara publica una serie de libros episto- información, aquellos que no tienen la vo-
lares donde un profesional reconocido de cación requerida estudien una carrera que
diversas disciplinas (psicología, ingeniería, no les satisface.
arquitectura, publicidad, periodismo, etcé- Ot ro objetivo tiene que ver con el aspec-
tera) escribe cartas dirigidas a alguien más to humano, pues a través de un lenguaje ágil
joven, a fin de transmitirle sus experien- y fresco, los autores nos muestran a unos
cias, aconsejarlo y orientarlo en cuanto a personajes de carne y hueso, jóvenes comu-
los avatares de la profesión que le compe- nes y corrientes, que también se divierten y
te, un poco a la manera de las Cartas a un se aburren, se enamoran y se pelean, se en-
joven poeta de Rainer María Rilke. tusiasman y se preocupan, pero que tienen
La editorial invitó a Julieta Fierro, la un desarrollado espíritu de curiosidad y una
más destacada divulgadora de la ciencia en insaciable sed de conocimiento que los hace
Julieta Fierro
nuestro país, para que escribiera el suyo especiales, derrumbando el equivocado es-
con cartas a una joven astrónoma. Sin em- tereotipo del “nerd” o del “cerebrito”, como
bargo, esta incansable y talentosa mujer no se le decía antes, dedicado a las ciencias.
se sintió tan cómoda con la idea, así que de- pura causalidad en Internet y poco a poco Este libro adquiere una importancia
cidió enfrentar el reto de manera diferente Sofía aprende lo que significa verdadera- fundamental en la situación que vive ac-
y original, pero sin perder de vista el objeti- mente el estudio de las ciencias, el tipo de tualmente la educación y la investigación
vo principal: la orientación vocacional de conocimientos y habilidades que requieren, científica en nuestro país, cuando los recur-
los jóvenes que están por estudiar una ca- las exigencias, los sinsabores y las grandes sos públicos que se dedican a estos rubros
rrera universitaria. satisfacciones que enfrentan quienes dedi- resultan insuficientes para satisfacer la gran
Con la complicidad del matemático can su vida a la investigación científica. demanda de servicios educativos y para pro-
Adolfo Sánchez Valenzuela, prefirió escri- Como un verd a d e romentor, “X” expli- mover el desarrollo de la ciencia y la tec-
bir una novela epistolar, a la manera de Las ca, orienta y cuestiona a Sofía, quien pau- nología. Todos los oficios y las profesiones
relaciones peligrosas de Pi e r re Choderlos de l atinamente tomará conciencia del paso son importantes y útiles cuando se ejercen
Laclos; sólo que en lugar de enterarnos que habrá de dar si decide estudiar astrono- con pasión, compromiso y responsabilidad.
de las intimidades de la nobleza de Francia mía, pues las estrellas son su pasión desde Por ello, es necesario promover entre la ju-
en el siglo XVIII, nos enteramos de las “inti- niña. Con gran amenidad, re s o l veremos ventud el estudio de todo tipo de carreras
mid a d e s” de los números primos, de las “re- junto con ella los “enigmas” científicos que de las más diversas disciplinas, no sólo de
laciones” entre las matemáticas, la física y la le plantea su escurridizo corresponsal; vivi- las que están de moda o que resultan más
astronomía, a través de un intercambio de remos el mundo cotidiano de Sofía que se atractivas económicamente.
mensajes, efectivamente, “del tercer tipo”: “entromete” en su romance cibernético, y En una sociedad como la mexicana, con
a través de Internet, del chat y del correo seremos testigos del luminoso encuentro tantas carencias y necesidades, es tan impres-
electrónico, que son la forma de comuni- de una joven con su verdadera vocación y, cindible el abogado como el matemático, el
cación de los jóvenes del siglo XXI. quizá, también con el amor. astrónomo como el contador, el ingenie-
Así, somos testigos de la relación de Los autores se plantearon cumplir va- ro como el artista. Ojalá muchos jóvenes
Sofía, una joven preparatoriana de diecisie- rios objetivos. El primero fue informar a los escuchen y sientan el llamado de la voca-
te años que está por decidir la carrera que jóvenes que tienen inclinación por la astro- ción científica luego de leer estas dive rtidas y
quiere estudiar —tal vez astronomía—, con nomía, la física o las matemáticas, acerca de apasionantes Ca rtas As t rales y se den la opor-
el misterioso “X”, un brillante alumno de lo que pueden esperar si ingresan en algu- tunidad de hacer realidad sus sueños y llegar
la Facultad de Ciencias. Se encuentran por na de esas licenciaturas, sobre todo para a las estrellas, junto con la joven Sofía.

96 | REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE MÉXICO