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Los allanamientos a domicilios en Colombia

La propiedad privada en Colombia tiene protección constitucional y


precisamente por esa situación se ha establecido el principio de inviolabilidad a
la propiedad. Quiere decir lo anterior que ninguna persona puede penetrar al
domicilio de otra, sin previa autorización judicial salvo en ciertos casos que
establece el ordenamiento jurídico.

Es tal la protección que establece el Sistema jurídico colombiano a la propiedad


que en materia de derecho penal se presume que quien dé muerte a un
persona que este perturbando su propiedad o ingrese a su domicilio, la ley
presume que lo hace en legítima defensa. Es por esta razón que el concepto
allanamiento, inviolabilidad de la propiedad privada, adquieren una
importancia esencial en la actualidad.

Precisamente el objeto de este escrito sea establecer con meridiana claridad


cuando la autoridad está legitimada para ingresar al domicilio. Esto es muy
importante que tenga conocimiento la comunidad carmelitana porque en el
evento en que esta irrupción sea ilegal, conlleva según la legislación penal a la
configuración del delito de violación a domicilio ajeno. En consecuencia, debe
estar establecido de manera clara cuando está legitimada la autoridad para
ingresar al domicilio.

En primer lugar, habrá de manifestarse que por regla general para que la
autoridad –policía, sijin, dijin, ejército- pueda ingresar a un domicilio es que la
misma cuenta con una orden judicial, la cual ha sido autorizada por un Juez
con funciones de control de garantías. En ese orden de ideas, es claro que en
principio solo una autoridad jurisdiccional puede ordenar un allanamiento o
ingresar a una propiedad.

Debe advertirse además que estas diligencias que se ocasionen en razón del
procedimiento de allanamiento tienen un control posterior por parte de un Juez
en el que se verifica si efectivamente el mismo goza de legalidad o por el
contrario se afectaron derechos y garantías fundamentales.

En segundo lugar, se debe manifestar que en el sistema jurídico colombiano


existen excepcionalmente allanamientos administrativos. Es decir, que existen
reglas excepcionales en las que no solamente una autoridad jurisdiccional sino
también autoridades administrativas pueden ordenar un allanamiento
administrativo. Por cita un ejemplo los defensores y comisarios de familia
cuando hayan menores que se encuentren en riesgo, facultad que es otorgada
por el artículo 106 de la Ley 1098 de 2006, “por la cual se expide el código de
la infancia y adolescencia.”
Sentencia C-256/08

En el presente caso, la expresión “cuando las circunstancias lo aconsejen


practicará allanamiento al sitio donde el niño, niña o adolescente se
encuentre”, contenida en el artículo 106 de la Ley 1098 de 2006, no tiene un
contenido deóntico claro que pueda ser comprendido sin necesidad de acudir a
otros elementos presentes en el mismo artículo 106 o en otras normas de la
Ley 1098 de 2006, siendo necesario examinar cómo definió el legislador tales
“circunstancias” y para ello, deben ser valoradas las expresiones “indicios”,
“situación de peligro” contenidas en el mismo artículo 106 de la Ley 1098 de
2006, y la frase “la urgencia del caso lo demande”, contenida en el numeral 6
artículo 86 de la Ley 1098 de 2006, que regulan la facultad de rescate
asignada a los defensores y comisarios de familia, por lo que la Corte procede
a integrar la unidad normativa del artículo 106 de la Ley 1098 de 2006 y, por
tanto, a examinar si la figura del allanamiento y rescate, tal como fue diseñada
por el legislador en los artículos 86, numeral 6 y 106 de la Ley 1098 de 2006
es constitucional.

DERECHO A LA INVIOLABILIDAD DE DOMICILIO-Protección


constitucional/DERECHO A LA INVIOLABILIDAD DE DOMICILIO-Carácter
relativo/DERECHO A LA INVIOLABILIDAD DE DOMICILIO-Excepciones de
origen constitucional y de origen legal

Dentro del régimen general de protección al derecho de inviolabilidad del


domicilio, se han reconocido como compatibles con la Carta Política las
siguientes excepciones: i) Excepciones constitucionales expresas: a) Para
capturar al delincuente que al ser sorprendido en flagrancia se refugia en
domicilio propio; b) Para capturar al delincuente que al ser sorprendido en
flagrancia huye y se refugia en domicilio ajeno, para lo cual se debe haber
requerido previamente al morador; c) El allanamiento ordenado y practicado
por los fiscales, de conformidad con lo que establece el artículo 250, numeral
3; ii) Excepciones de origen legal - allanamientos administrativos, practicados
por la autoridad señalada en la ley y respetando los requisitos previstos en la
misma: a) Para inspeccionar lugares abiertos al público; b) Para cumplir
funciones de prevención y vigilancia en actividades sometidas a la inspección,
vigilancia e intervención del Estado, por razones de interés general, cuando la
ley haya habilitado a ciertas autoridades administrativas a ordenar esos
registros y éstos se efectúen en protección de valores superiores, como la vida
o la dignidad humana; c) Para capturar a quien se le haya impuesto (…)pena
privativa de la libertad; d) Para aprehender a enfermo mental o peligroso o a
enfermo contagioso en desarrollo del principio de solidaridad social y de la
protección a la vida e integridad personal de los asociados; e) Para obtener
pruebas sobre la existencia de casas de juego o establecimientos que
funcionen contra la ley o reglamento; f) Para indagar sobre maniobras
fraudulentas en las instalaciones de servicios públicos de acueducto, energía
eléctrica, teléfonos; g) Para practicar inspección ocular ordenada en juicio de
policía; h) Para examinar instalaciones de energía eléctrica y de gas,
chimeneas, hornos, estufas, calderas, motores y máquinas en general y
almacenamiento de sustancias inflamables o explosivas con el fin de prevenir
accidentes o calamidad; i) Por razones del servicio - previa autorización del
dueño o cuidador del predio rústico cercado; j) Para rescatar menores que se
encuentren en situaciones de peligro extremo para su vida e integridad
personal, siguiendo el procedimiento previsto en el Código del Menor; k) En
establecimientos comerciales e industriales de empresas para impedir que las
pruebas de infracciones tributarias fueran alteradas, ocultadas o destruidas
como desarrollo legal contenido en el Estatuto Tributario; l) En situaciones de
imperiosa necesidad reguladas en el Código Nacional de Policía.

ALLANAMIENTO Y REGISTRO ADMINISTRATIVO-


Características/ALLANAMIENTO Y REGISTRO ADMINISTRATIVO-Requisitos

Los requisitos para que estos allanamientos administrativos sean


constitucionales son de diverso orden, pero usualmente versan sobre (i) la
existencia de un peligro inminente y grave; (ii) que amenaza la vida, la
integridad, la seguridad o la salubridad de las personas; y (iii) la existencia de
elementos en la regulación demandada que circunscriben el margen decisorio
de la autoridad administrativa y permiten un control posterior efectivo ante
una autoridad judicial en caso de presentarse excesos o arbitrariedades . Estos
requisitos no han sido exigidos cuando se trata de ingresar a (i) lugares
abiertos al público, o (ii) cuando el morador del domicilio autoriza el ingreso de
las autoridades administrativas.

Decreto 1355 de 1970

ARTÍCULO 82.- Los jefes de policía podrán dictar mandamiento escrito para el
registro y allanamiento de domicilios o de sitios abiertos al público, en los
siguientes casos:

a) Para capturar a persona a quien se le haya impuesto por funcionario


competente pena privativa de la libertad;

b) Para aprehender a enfermo mental peligroso o enfermo contagioso;

c) Para inspeccionar algún lugar por motivo de salubridad pública;

d) Para obtener pruebas sobre la existencia de casas de juego o


establecimiento que funcione contra la ley o reglamento;

e) Cuando sea necesario indagar sobre maniobras fraudulentas en las


instalaciones de acueducto, energía eléctrica, teléfonos y otros servicios
públicos;

f) Para practicar inspección ocular ordenada en juicio de policía;

g) Para examinar instalaciones de energía eléctrica y de gas, chimeneas,


hornos, estufas, calderas, motores y máquinas en general y almacenamiento
de sustancias inflamables o explosivas con el fin de prevenir accidente o
calamidad.
ARTICULO 83.- La policía podrá penetrar en los domicilios, sin mandamiento
escrito, cuando fuere de imperiosa necesidad:

1o) Para socorrer a alguien que de alguna manera pida auxilio;

2o) Para extinguir incendio o evitar su propagación, o remediar inundación, o


conjurar cualquier otra situación similar de peligro;

3o) Para dar caza a animal rabioso o feroz;

4o) Para proteger los bienes de personas ausentes, cuando se descubra que un
extraño ha penetrado violentamente o por cualquier otro medio al domicilio de
estas personas;

5o) Cuando desde el interior de una casa o edificio se proceda por la vía de
hecho contra persona o propiedad que se halle fuera de éstos.

ARTICULO 84.- Si por razón del servicio fuere necesario penetrar en predio
rústico cercado, la policía podrá hacerlo, pero procurará contar con la
autorización del dueño o administrador o cuidandero del terreno.

ARTICULO 85.- El que insista en permanecer en domicilio ajeno contra la


voluntad de su morador, aunque hubiere entrado con el consentimiento de
éste, será expelido por la policía a petición del mismo morador.

Reviste una importancia trascendental la definición de la situación militar y


precisamente este será el tema que se analizará en este documento. En primer
lugar, habrá que manifestar que la prestación del servicio militar es una
obligación constitucional y legal por parte de los ciudadanos colombianos –
hombres- mayores de 18 años.

Al respecto la Ley 48 de 1993 “Por la cual se reglamenta el servicio de


reclutamiento y movilización”, establece en su artículo primero la obligación de
prestar el servicio militar. A renglón seguido se dispone las excepciones que
existen para la definición de esta obligación tanto constitucional, como legal
entre ellas: Estudiante de bachillerato, personas que por su condición de salud
no sean aptos, estudiantes de centros religiosos, entre otros.

En segundo lugar, deberá advertirse que aunado a lo anterior se tiene que la


jurisprudencia de H. Corte Constitucional Colombiana ha señalado que: “la
definición de la situación militar y consecuencialmente el obtener la tarjeta de
reservista tiene una incidencia directa para el ejercicio de derechos de rango
constitucional como la educación (Art. 67 Superior), el acceder a cargos
públicos (Art. 40-7 ídem) y el trabajo (Art. 25 ídem)” Sentencia T-898/07

Siguiendo ese orden de ideas, se tiene que la libreta militar ostenta una
importancia trascendental, porque ésta se constituye en un documento con el
cual no se pueden desarrollar otros derechos, así lo expresó la Corte
Constitucional: “En el sistema jurídico colombiano la tarjeta militar constituye
un documento esencial para el desarrollo individual de la persona, pues sin él
no pueden llevarse a cabo algunos actos públicos o privados propios de la vida
en comunidad. Por esta razón la demora injustificada al entregar este
documento debe ser motivo de reproche y, en determinados casos, de
sanción.”

No obstante lo anterior, merece un análisis detallado la situación que se


presenta con la objeción de conciencia como principio constitucional que entra
en colisión con la obligación constitucional de prestar el servicio militar. Es
decir, lo que se presenta en esta situación es un choque de dos normas
constitucionales. Por un lado, se encuentra la obligación en principio de prestar
el servicio militar por parte de todo hombre mayor de 18 años. Por otro la
protección que tiene la Constitución sobre la persona, en especial la objeción
de conciencia, libertad de cultos o religión, libertad de conciencia.

En tercer lugar, y continuando con lo manifestado se debe indicar que la H.


Corte Constitucional ha establecido la protección de la libertad de conciencia,
por la objeción que han presentado algunos jóvenes por su credos, creencias o
convicciones personales. Objeción de conciencia que ha estado muy
relacionado con la libertad de cultos que tiene también expresa protección
constitucional como Derechos Constitucionales Fundamentales.

Al respecto ha indicado la Corte Constitucional en Sentencia T-718 de 2012:


“El pleno de la Corte reconoció la existencia del derecho a objetar, por razones
de conciencia, el deber de prestar servicio militar obligatorio. En efecto, la
sentencia C-728 de 2009 cambió la postura de la jurisprudencia constitucional
sobre la objeción de conciencia en el ámbito militar teniendo en cuenta, de una
parte, que su protección se encuentra avalada en la libertad de conciencia (Art.
18 de la C.P.) y la libertad de religión y de cultos (Art. 19 de la C.P.), y de
otra, que su ejercicio no requiere un desarrollo legislativo específico. el amparo
constitucional a través de la acción de tutela de las convicciones y creencias,
bien sean de carácter religioso, ético, moral o filosófico, que impidan prestar el
servicio militar obligatorio mediante la figura de la objeción de conciencia
deben cumplir con los siguientes requisitos: i) tienen que definir y condicionar
la conducta del objetor mediante manifestaciones externas y comprobables de
su comportamiento; igualmente, deben ser ii) profundas; iii) fijas; y iv)
sinceras.”

De conformidad con la anterior Sentencia de la H. Corte Constitucional para


que se configure la objeción de conciencia se deben cumplir unos
presupuestos. Ellos fueron debidamente desarrollados y son: Esta
manifestación debe ser comprobable, para ello se deberán allegar documentos,
o dictámenes sicológicos, o documento que acredita que la persona es un
practicante de una religión o culto. Estas manifestaciones deben ser profundas,
fijas y sinceras.

Finalmente, y a manera de conclusión se puede afirmar que es claro que en


nuestro ordenamiento jurídico colombiano existe la obligación constitucional y
legal de prestar el servicio militar obligatorio. No obstante lo anterior, esta
obligación también cuenta con límites como son la libertad de conciencia, la
libertad de credo y cultos que se materializan a través de la objeción de
conciencia.

Cordialmente,

Leonardo Aristizábal Zuluaga


Personero Municipal