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tiempo, aprovechó la ocasión para plantear Elogia la anterior política de Felipe V y critica
con detalle todo un programa de política al Consejo de Castilla, defendiendo el
urbana de la capital. Es muy significativo el «gobierno de uno» frente al «gobierno de
hecho de que, como recoge Pere Molas en muchos». Este último pensamiento —tan cer-
su introducción, un autor como Mesonero cano al «despotismo ilustrado»—, junto al
Romanos se interesara por el texto años completo programa de reformas urbanísticas
más tarde. Ello se debe, en gran parte, a que que propone, hacen de él un abanderado del
Uztáriz, en la defensa de este programa progreso y de la Ilustración. Es, en palabras
reformador, pasa a exponer y enjuiciar del propio Pere Molas, un «proto-ilustrado».
numerosos hábitos de la sociedad madri- Sus ideas sobre el «ornato» de los edificios, la
leña y española, en todos sus estratos. Así, seguridad pública, la limpieza de las calles,
nos aporta detalles del ambiente insalubre la mejora de las comunicaciones, así como
de las calles de la Corte, de la vestimenta de sus recomendaciones para el arbolado y
sus gentes más humildes y de cómo muchos acondicionamiento para el paseo de ciertos
nobles se esmeran en imitarla, de los hábi- lugares de la ciudad, vienen a refrendar ese
tos de los carniceros, cocheros, alguaciles, carácter renovador y progresista.
etc. Ésta es, sin duda, una de las caracterís- El experimento institucional del go-
ticas más interesantes de la obra; y no es bierno político y militar de Madrid apenas
extraño, por tanto, que un reconocido pin- duró un año. Sufrió la oposición de las insti-
tor de costumbres del siglo XIX posase su tuciones preexistentes, que veían mermadas
mirada sobre ella. sus atribuciones, y el cargo fue suprimido en
Desde el comienzo del texto, el autor se noviembre de 1747. Sin embargo, este refor-
sitúa claramente a favor de la reforma —o mismo que no prosperó, esta minoritaria
reformas, en general—, emprendiendo una corriente de pensamiento, se dejaba sentir
ácida crítica hacia aquellos inmovilistas que gracias a personajes como el marqués de
rechazan sistemáticamente la novedad, sin Uztáriz, y se reivindicaba por medio de su
atreverse a experimentar sus posibles bon- palabra. Tantos años después, la hemos
dades. No tiene ningún desperdicio esta recuperado en este interesante texto.
sátira inicial del marqués de Uztáriz, susci-
tada por una curiosa controversia ante lo Antonio Rodríguez Jiménez
novedoso que él cree observar en la socie-
dad española. Observémoslo en sus propias
palabras: «La novedad entre los españoles FORNER, Juan Pablo
es un enigma poco menos que investigable Exequias de la lengua castellana. Sátira
en su esencia, pues unas cosas por nuevas menipea. Edición crítica, introducción y
horrorizan, y otras se quieren por nuevas. notas de José Jurado. Madrid: CSIC, 2000; CII
Fuera no solamente tolerable, sino justa, + 433 pp.
esta variedad, si la autorizase el acierto de
la elección, pero es lástima del país, que sea Dieciocho años depués de la última edi-
idólatra de las novedades en interminables ción de las Exequias de la lengua castellana
modas de comida y de vestidos […] y no sea —una edición popular aparecida en Torde-
amante de una novedad que le encamina a sillas, Organización Gráfica, en 1972—, ha
una vida más civil». visto la luz esta edición crítica, acompa-
Nuestro autor se inscribe dentro de un ñada de estudio preliminar y aparato de
reformismo moderado, contrario al cambio notas, a cargo de José Jurado. Sin duda, es
brusco y al simple derribo de lo anterior. muy interesante contar con una nueva y

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cuidada edición de tan importante sátira, tratar el pasado histórico del país. Así, espe-
considerada como un auténtico «testamento cialmente sarcástico se muestra Forner con
literario» de su autor. algunos de los cultivadores de la llamada
Las Exequias son un amplio conjunto de «leyenda negra» de España, como el francés
reflexiones críticas, estéticas y didácticas, Raynal o el historiador escocés Robertson.
dispuestas a lo largo de una entretenida No es éste el único espacio donde nuestro
narración y relativas a la situación intelec- autor muestra su preocupación por dicho
tual de España, en sus diversos campos. tema, pues hay que recordar su Oración
Descata su particular estructura: una combi- apologética, compuesta en 1784 para el
nación, ingeniosamente ligada, de prosa y concurso de elocuencia convocado por la
verso, similar a la de las Saturae Menipeae Real Academia, con el fin de rebatir el
de Marco Varrón. En esta obra, como en famoso artículo «Espagne» de Masson de
casi toda la labor literaria de Forner, existe Morvilliers.
una marcada preocupación por la res his- Por lo que respecta a esta edición en
pánica. La fuerte personalidad de su autor le particular, nos encontramos con un amplio
hace reaccionar enérgicamente cuando se aparato de notas, en el que se aporta una
maltrata la lengua catellana o sus estructu- gran cantidad de información. En la intro-
ras literarias. Además, no hay que olvidar ducción, se aportan nuevos datos y matiza-
que el joven Forner albergaba razones para ciones al estado de algunas cuestiones. Así,
mostrarse especialmente sensible a la fatui-
José Jurado aprovecha para disertar sobre la
dad, al falso saber y a la injustica; ya que los
cuestión de las fuentes de la obra, mati-
años transcurridos entre 1779 y 1788 —la
zando ampliamente la extendida opinión de
redacción de las Exequias comienza hacia
Françoise Lopez al respecto. Jurado, tras
1783— constituyen una etapa un tanto difí-
analizar las diferencias y semejanzas entre
cil para el escritor, pues se hallaba todavía
las Exequias y Le temple de Goût, de Vol-
empleado de forma temporal, seguramente
taire, concluye que esta última no puede ser
no muy bien pagado y con cierta incerti-
dumbre acerca de su futuro económico. No la fuente principal de la que se sirvió el
es de extrañar, entonces, su resentimiento autor extremeño, como sostiene Lopez. Sin
hacia aquellos que, sin poseer quizá la bri- embargo, sí es posible para el editor que
llantez que se les atribuía, gozaban del constituyese una fuente la breve obrita Al
favor y el reconocimiento público. feliz y fecundo parto de la Serenísima
Muchos son los temas y los personajes Señora Princesa de Asturias, firmada en
que desfilan por la obra, recibiendo sobre sí 1783 por un tan Miguel García Asencio, y
el sarcasmo y la ironía de Forner. La acerba que Jurado atribuye a Edro de Estala y no al
ridiculización de tipos sociales, al más puro propio Forner, como había hecho el profe-
estilo quevediano, alterna con el ataque sor López.
directo a personajes concretos y con el Un elemento interesante de este estudio
rebatimiento de teorías y opiniones, tanto preliminar de la obra lo constituye la repro-
actuales como del pasado. El proyecto prin- ducción total de una carta del cardenal
cipal del texto es la defensa de la lengua y Francisco de Lorenzana a Manuel Godoy,
de los valores históricos de España. De este fechada en 1795, y en la que este alto cargo
modo, especial objetivo de sus iras serán, eclesiástico emite un dictamen desfavorable
por un lado, aquellos escritores que detur- a la publicación de las Exequias. El análisis
pan o descuidan el estilo; y, por otro, quie- que en ella se hace de la obra —y de la
nes se emplean con dureza o falsedad al sátira, en general—, así como las razones

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esgrimidas para tal censura, son, sin duda, cultura gaditanas, hecho fundamental si se
de un gran interés. considera que tales obras caricaturizan la rea-
En definitiva, siempre es motivo de rego- lidad más cercana. Así pues, González Tro-
cijo la aparición de nuevas ediciones de yano relaciona los sainetes con el ascenso
obras tan atractivas como esta Sátira meni- experimentado por la burguesía comercial
pea. Atendiendo a palabras de su autor, gaditana, muy amiga de las nuevas modas
«sátiro bueno, jamás lo será nadie sino el gracias al contacto con habitantes extranje-
que, por singular don de la Naturaleza, junte ros y al desarrollo mercantil de la capital
en sí la rarísima gracia del fino y natural andaluza. Sube así a escena el petimetre,
donaire, la gala de la explicación, la perspi- tipo cómico muy frecuente en estos sainetes,
cacia en percibir el semblante ridículo de al que se opone el majo como radicalización
las cosas y la variedad siempre festiva, siem- del casticismo. Estos personajes aparecen
pre agradable de los estilos». Cada lector juz- como proyección de sentimientos sociales,
gará si Juan Pablo Forner se ciñó o no a sus pero también de la actitud ambivalente de
propias consideraciones; lo que parece González del Castillo ante la modernidad:
seguro es que disfrutará adentrándose en su castizista o europeísta, resultado, como
particular universo. explica González Troyano, de la necesidad
de satisfacer a los distintos públicos que
Antonio Rodríguez Jiménez contemplaban sus piezas.
El análisis de Alberto Romero Ferrer
sobre «González del Castillo en la historia
GONZÁLEZ DEL CASTILLO, Juan Ignacio del teatro breve» es un estudio en el que,
Sainetes. Antología y edición de Alberto con especial atención a lo que ha sido el
González Troyano, Alberto Romero Ferrer, canon histórico de ese teatro, se defiende la
Marieta Cantos Casenave y Fernando Durán ampliación del mismo y, en concreto, la
López. Cádiz: Grupo de Estudios del siglo inclusión en él de González del Castillo,
XVIII de la Universidad de Cádiz, Ministerio autor al que cabe reconocer valores cómi-
de Educación Cultura y Deporte, Ayunta- cos, técnicos e ideológicos, dignos de ser
miento de Cádiz, 2000. reseñados. Asimismo el desinterés por el
autor ha determinado la escasez de edicio-
En su labor de recuperación de la obra nes, y los consiguientes problemas de edi-
de Juan Ignacio González del Castillo el ción explicados por Romero y solucionados
Grupo de Estudios del Siglo XVIII de la Uni- en parte gracias al trabajo de Josep María
versidad de Cádiz publica, recogidos en un Sala Valladura y Carmen Bravo Villasante.
solo tomo, quince de sus sainetes, seleccio- Por último, se repasan los temas y las técni-
nados por su calidad literaria y por la apor- cas del sainetista. En conjunto son una burla
tación del escritor gaditano al teatro breve feroz de la sociedad: sainetes de costum-
del siglo XVIII. Además el volumen se com- bres, sainetes de sátira social (el grupo más
pleta con tres estudios, escritos por exper- importante) enfrentamiento entre petime-
tos conocedores de su obra. tres y majos; enfrentamiento que va más allá
El primero de ellos, obra de Alberto de lo paródico para entrar en la técnica for-
González Troyano, se dedica a analizar «El mal del propio sainete conformando al prota-
entorno social gaditano de los sainetes». Se gonista y su antagonista, complementarios en
estudian, siguiendo las directrices de Bajtin todo momento al núcleo argumental, o saine-
y Jauss, las relaciones de los sainetes de tes que se refieren al propio mundo del tea-
González del Castillo con la sociedad y la tro, escenario elegido para la confrontación

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