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Enfermedades del sistema circulatorio

Las enfermedades del sistema circulatorio son un conjunto de trastornos que afectan al corazón y
a los vasos sanguíneos. Entre las enfermedades del sistema circulatorio más frecuentes se
encuentran la aterosclerosis, la hipertensión, y el infarto de miocardio.

Aterosclerosis

La arteriosclerosis constituye un grupo de enfermedades caracterizadas por el engrosamiento y


pérdida de elasticidad de las paredes de las arterias. Entre estas enfermedades se encuentra
la aterosclerosis, que consiste en el depósito de sustancias grasas, principalmente colesterol y
triglicéridos, en las paredes internas de las arterias de mediano y grueso calibre. Lo anterior
provoca el endurecimiento y la disminución del diámetro de estos vasos sanguíneos y, además,
ocasiona un aumento de la presión sanguínea. Esta acumulación de grasas forma una lesión
conocida como placa aterosclerótica o ateroma.

Arteria normal
Arteria con ateroma

Arteria bloqueada

El crecimiento de la placa aterosderótica obstruye parcial o totalmente el flujo sanguíneo a través


de la arteria, por lo que se suspende la circulación de sangre al tejido que esta irriga, cuadro
conocido como isquemia. Si el ateroma se forma en una arteria coronaria, el corazón no recibirá el
aporte de sangre necesario para funcionar adecuadamente, pudiendo provocar un infarto de
miocardio.

Hipertensión

La hipertensión es una enfermedad cardiovascular que se desarrolla por la elevación de la presión


arterial. Es la que se presenta y diagnostica con mayor frecuencia.

Causas del aumento de la presión arterial

La presión arterial alta es causada por el estrechamiento (o vasoconstricción) de las arterias; en


este caso, como el espacio por donde circula la sangre es menor, la presión sanguínea dentro de
las arterias aumenta. De la misma forma, la circulación de un mayor volumen de líquido a través
de las arterias también provoca un aumento en la presión sanguínea.

La hipertensión puede ser causa de graves problemas de salud, afectando el funcionamiento de


distintos órganos, entre ellos, el corazón, los riñones y el encéfalo. Como consecuencia de la
hipertensión, el corazón aumenta su tamaño debido al mayor esfuerzo que debe realizar para
bombear sangre a través de los vasos sanguíneos. Esto produce una mayor demanda de oxigeno
por parte del músculo cardiaco que si no es compensada, puede llegar a provocar un infarto de
miocardio. La hipertensión prolongada también puede provocar un accidente cerebrovascular, que
consiste en la rotura de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro causando una hemorragia
cerebral. Además, el aumento de la presión sanguínea en las arteriolas que ingresan al riñón
provoca el engrosamiento de sus paredes y con ello la disminución de su diámetro, lo cual tiene
como efecto una reducción del flujo sanguíneo hacia el riñón, y con ello la muerte de las células.

Infarto de miocardio

El infarto de miocardio, también conocido como ataque al corazón, consiste en la disminución del
flujo sanguíneo por el circuito coronario, lo cual provoca la muerte de las células del miocardio,
debido a la reducción del aporte de oxigeno.

El infarto al miocardio puede ocurrir debido a la obstrucción de la arteria coronaria, por la


presencia de una placa aterosclerótica o de un trombo (coágulo) que actúa como un tapón,
evitando la circulación de la sangre en el interior de la arteria. El tratamiento de un infarto, por lo
general, necesita de la inyección de fármacos tromboliticos, es decir, que disuelven coágulos y
anticoagulantes, como, por ejemplo, la heparina.
Tejido cardiaco afectado por infarto

Los efectos de un infarto de miocardio dependen del área afectada y del tamaño de la lesión, los
cuales pueden ir desde una disminución de la fuerza contráctil del músculo cardíaco hasta la
muerte inmediata de una persona si es que el infarto interrumpe el sistema de conducción
eléctrica del corazón.

Arritmias

Las arritmias. corresponden a alteraciones del ritmo cardiaco provocadas por fallas en el sistema
de control de Jos latidos del corazón. Estas fallas pueden ser tanto una producción anormal de los
impulsos eléctricos como una anomalía en la conducción del impulsos a través del corazón.
Cuando las arritmias son graves pueden provocar un paro cardiaco, que consiste en un cese de los
latidos del corazón.

Las causas de las arritmias son variadas, pueden ser producidas por fallas congénitas del corazón y
también por algunos medicamentos, la cafeína, la nicotina, la ansiedad y el alcohol.

Factores de riesgo de las enfermedades del sistema circulatorio

Las enfermedades del sistema circulatorio son la principal causa de muerte en la población de
muchos paises, incluyendo España, donde constituye un 21,7% del total de defunciones.

Existen varios factores de riesgo asociados al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, entre


los que se encuentran:

Tabaquismo

El monóxido de carbono que se produce al fumar causa lesiones en el endotelio de los vasos
sanguíneos las cuales predisponen para la aparición de ateromas. Además, este gas disminuye la
concentración de oxígeno transportado por la sangre y la concentración de las lipoproteínas HDL
que recolectan el exceso de colesterol. Por otro lado, la nicotina promueve el aumento de la
presión arterial y la formación de placas ateroscleróticas.
Sedentarismo

La ausencia de actividad física predispone el padecimiento de enfermedades cardiovasculares.


Diversos estudios han demostrado que, a largo plazo, existe una relación directamente
proporcional entre el sedentarismo y el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares.

Obesidad

El aumento de grasa corporal es uno de los factores de riesgo más severos. Se asocia a otros
factores de riesgo, como la hipertensión, el sedentarismo y la hipercolesterolemia.

Hipercolesterolemia

Corresponde a altos niveles de colesterol en la sangre, los cuales pueden deberse a un consumo
excesivo de grasas. La hipercolesterolemia favorece la formación de ateromas.

Diabetes mellitus

Las personas con esta enfermedad tienen el doble de riesgo de padecer alguna enfermedad
cardiovascular que una persona sana. Por lo general, se asocia al síndrome metabólico. que
incluye patologías tales como la obesidad, hipertensión y problemas de coagulación.