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1.

1 RESTAURACIÓN HIDROGRÁFICA DE CUENCAS HIDROLÓGICAS

1.1.1 INTRODUCCIÓN
La Convención internacional de lucha contra la desertificación en los países afectados por
sequias graves o desertificación, en conferencia las Naciones Unidas ha definido la lucha
contra la desertificación, a todas aquellas actividades que conforman parte del
aprovechamiento integrado de tierras de zonas áridas y semiáridas para el desarrollo
sustentable, objetivo principal es la prevención o la prevención de la degradación de
tierras, la rehabilitación de las tierras degradadas y la recuperación de tierras
desertificadas.

El presento documento tiene como propósito describir los principales mecanismos de


degradación ambiental de las cuencas de las zonas áridas y semiáridas. Así mismo se
propone un conjunto de medidas básicas de política que son necesarias para la
formulación de proyectos de restauración hidrológica de cuencas.

1.1.2 DEGRADACIÓN AMBIENTAL DE CUENCAS HIDROGRÁFICAS:


DEGRADACIÓN AMBIENTAL

La degradación ambiental es todo proceso a través del cual el entorno natural se ve


comprometido de alguna forma, se reduce la diversidad biológica o la salud general del
medio se ve afectada. Los procesos de degradación ambiental pueden ser naturales en su
origen o pueden ser causados por la actividad humana, que también puede acelerar
procesos naturales de degradación.
Muchas organizaciones internacionales reconocen la degradación ambiental como uno de
los principales ataques que está sufriendo el planeta, pues, por ahora, sólo tenemos un
planeta en el que vivir y algunos daños irreparables podrían significar el final de la
existencia humana.
La degradación ambiental es todo proceso a través del cual el entorno natural se ve
comprometido de alguna forma, se reduce la diversidad biológica o la salud general del
medio se ve afectada. Los procesos de degradación ambiental pueden ser naturales en su
origen o pueden ser causados por la actividad humana, que también puede acelerar
procesos naturales de degradación.
Muchas organizaciones internacionales reconocen la degradación ambiental como uno de
los principales ataques que está sufriendo el planeta, pues, por ahora, sólo tenemos un
planeta en el que vivir y algunos daños irreparables podrían significar el final de la
existencia humana.

Principales causas de degradación ambiental


Hay diferentes formas en las que el medio se puede ver degradado. Un ejemplo clásico es
la explotación de recursos hasta su agotamiento. El agua, la tierra, los minerales o el
petróleo son todos recursos susceptibles de agotamiento por un uso excesivo. Las
presiones de la actividad de plantas y animales que viven en un determinado hábitat
pueden contribuir al agotamiento de los recursos de esa zona, pero los hábitats naturales
suelen mantener un equilibrio entre los recursos existentes y la vida que puede soportar.
La contaminación es otra de las causas más importantes de degradación ambiental.
Cuándo el entorno alcanza altos niveles de contaminación, la concentración de sustancias
tóxicas afecta a la salud de todos sus habitantes, incluyendo al ser humano. La
contaminación puede provenir de diversas fuentes: emisión de gases por los vehículos y
fábricas, vertido de sustancias químicas en procesos industriales, pesticidas y abonos
agrícolas, etc. En algunos casos la contaminación puede ser revertida mediante costosas y
complicadas medidas medioambientales. En otros casos la naturaleza tiene que hacer
frente a la contaminación por sí sola, y esto puede llevar décadas, incluso siglos.
Un simple daño individual es un problema muy común cuyo impacto es a menudo
infravalorado. La tala de árboles, la erosión o el desarrollo insostenible son todas
formas de degradación ambiental. Si el daño es extenso y severo, el medio puede no ser
capaz de asumir el daño y alcanzar de nuevo el equilibrio por sí solo. Por ejemplo, las
explotaciones agrícolas intensivas pueden despojar al suelo de la capa de tierra fértil o
dejarlos con alta concentración de sustancias que impidan el crecimiento de vegetación
natural; sin vegetación el suelo es mucho más susceptible de sufrir erosión rápidamente.
La degradación ambiental se ha convertido en un problema no sólo natural y social sino
también legal, sobre todo sobre quien es responsable de la limpieza de los contaminantes
vertidos y de tomar medidas para revertir los efectos provocados. Por ejemplo, si una
empresa adquiere otra que vertía sustancias tóxicas al medio cuándo no había legislación
que lo prohibiera, la nueva empresa puede argumentar que no está obligada a realizar las
tareas de remediación ambiental, aunque pueda estarlo desde un punto de vista ético.

Las cuencas hidrográficas comprenden un espacio físico delimitado al que le es


característico un sistema natural; en este sistema el agua se encuentra en constante
movimiento al que se le denomina ciclo hidrológico. La degradación ambiental a nivel de
cuencas hidrográficas, puede considerarse como la acción del agua en su expresión
hidrocinética al modificar el paisaje, puesto que la aparición de fenómenos erosivos,
provoca una degradación intensa de la tierra y produce una modificación sustancial del
régimen hidrológico.

La dinámica de la degradación ambiental se describe a continuación:

1. La escorrentía
La escorrentía no es más que el agua de lluvia que circula libremente sobre la superficie
de los terrenos. La humedad de la tierra depende del régimen de precipitaciones (Pluvial o
nival), la que se redistribuye al ambiente natural por las siguientes vías: intercepción,
evaporación, transpiración, infiltración, almacenamiento superficial o subterráneo y
escorrentía superficial, a este proceso se le conoce como ciclo hidrológico, en el
concepto (Horton), la escorrentía se inicia cuando la intensidad de la precipitación excede
a la capacidad de infiltración del terreno. Por ello da origen al desplazamiento al
desplazamiento del agua hasta los causes cuya velocidad de movimiento dependerá de la
rugosidad de la superficie del terreno y las pendientes de las laderas.
Tipos de escorrentía (Mintegui 1990).
 Escorrentía superficial producida por exceso de precipitación sobre la capacidad de
infiltración.
 Escorrentía superficial producida por la intercepción de la capa freática con la
superficie del suelo.
 Escorrentía de tormenta subsuperficial.
 Escorrentía por saturación de zonas intermedias del perfil del suelo.
La escorrentía en una cuenca puede estar influenciada por una de ellas o por la
combinación de ellos. Es necesario enfatizar que en las zonas áridas o semiáridas es
relevante el mecanismo propuesto por Horton, suelos relativamente poco permeables, o
precipitaciones de altas intensidades.

2. La acción erosiva de la escorrentía

La escorrentía juega un papel fundamental en la modelación del paisaje, puesto que la


erosión del agua manifiesta, el impacto al golpear el suelo y las rocas, la corrosión que
erosiona las rocas a través de la arena arrastrada por el agua, la energía cinética que
transporta materiales en el agua, la corrosión que altera la roca por la acción química del
agua y la turbulencia que arrastra, desintegra la roca, trasporta materiales fragmentados.
Los tipos de erosión del agua, son básicamente dos: La erosión superficial y la profunda.

a) La erosión superficial

Este tipo de erosión, explica el desplazamiento de las partículas del suelo y las fuerzas
que oponen resistencia a este desplazamiento, que están constituidos por la fricción,
inercia y cohesión de los materiales. Habrá erosión cuando las fuerzas del agua es
superior a la de resistencia que oponen las partículas del suelo al desplazamiento.

b) Erosión profunda

Este fenómeno erosivo se debe a la acción de la gravedad que es capaz de provocar


rupturas en el perfil del terreno y dar origen a movimientos en masa de los materiales que
conforman el terreno. Cuando el material es desplazado pendiente abajo, o puede
clasificarse como deslizamientos, y la otra clasificación seria hundimiento, cuando el
movimiento en masa no tiene lugar en la superficie libre, sino que se trata de un
asentamiento hacia abajo del material, con escaso movimiento del material en sentido
horizontal.

TIPOS DE MOVIMIENTOS EN MASA


Movimiento
lento Reptación, Solifluxión
Movimiento Corrientes de barro, corrientes de terrosas,
rápido derrumbes
Desmoronamientos,
deslizamiento de detritus,
caída de detritus, deslizamiento de rocas,
Deslizamientos alud de rocas
Hundimientos

El trasporte de sedimentos por corrientes de agua puede determinarse por tres enfoques;
cualitativo, bidimensional probabilístico.

I. Enfoque cualitativo

Según Du Boys, para lo cual distintos autores produjeron diversas fórmulas para
determinar la tasa de transporte por una corriente de agua.

II. Enfoque bidimensional

Específica una fase liquida o material en suspensión y na fase solida o carga de fondo;
donde puede ser determinadas por parámetros independientes: como lo son la densidad
del líquido, densidad del sedimento, peso específico del agua, peso específico del
material, diámetro representativo del material del lecho, la profundidad de la corriente o
radio hidráulico, y la velocidad media de corriente, de tal forma de construir curvas para
determinar la tasa de transporte, a partir del tamaño y la distribución de los materiales.

III. Enfoque probabilístico

(Shields) En este enfoque solo se utiliza los principios de la probabilidad, supone que las
probabilidades de transporte en masa, es un fenómeno aleatorio en la naturaleza. El
enfoque bidimensional como el probabilístico sugieren sugiere la medición de la carga de
fondo a partir de mediciones directas de la concentración de sedimentos y relacionar
medias curvas de regresión del caudal solido en función del caudal del líquido.
Desde el punto de vista de la geotecnia se considera que puede producirse un
deslizamiento en la parte superior del terreno queda expuesta la roca madre mientras que
en la parte inferior se deposita la colada de materiales (Sedimentación), siendo la
velocidad y forma de la ruptura muy variable.

Sedimentación: Los materiales trasportados por el agua se deposita al perder la energía


de las corrientes de agua: desde el punto de visa geomorfológico diversas formas; conos
de deyección, abanicos, aluviales, planicies aluviales, planicies de piedemonte y
depósitos de Bas de Pente.

Otro fenómeno importante en las zonas áridas y semiáridas es el depósito de materiales


en los embalses, por lo que se hace necesario referirse sumariamente a este tipo de
sedimentación.

3. Partes constitutivas de una cuenca de acuerdo con sus funciones


hidrológicas

Los procesos de erosión y el trabajo energético de agua se realizan en zonas bien


delimitadas que explican una zonificación hidrológica de la cuenca.

A. Cuenca de recepción: Es la parte alta de una cuenca donde se reúne la casi


totalidad de las precipitaciones.
B. Garganta: Es el caudal por donde transita el caudal sólido y líquido del torrente.
C. Zona de depósito: Es el lugar de depósito o sedimentación, según sea si el
régimen hidrológico es de carácter torrencial o fluvial.

También una cuenca puede presentar una cuarta parte constitutiva, tales como ríos
torrenciales, llamado canal de desagüe, zonas en que las aguas han quedado libres de
acarreos.

4. Los efectos de la degradación ambiental de cuencas hidrográficas

Las características climáticas, geográficas y fisiográficas de diversas regiones de América


Latina y el Caribe, particularmente las zonas montañosas, son propias de fenómenos
tales como, lluvias torrenciales, sequias y granizadas.
1.1.3 POLÍTICA Y PLANIFICACIÓN DE LA RESTAURACIÓN HIDROLÓGICA DE
CUENCAS HIDROGRÁFICAS
La restauración hidrológica de cuencas hidrográficas supone la política que sustente los
planes de manejo.

1. Educación e Investigación: La investigación es la que genera el conocimiento


básico que permite una correcta decisión acerca del uso actual de los recursos.
2. Asistencia técnica y financiera: Uso de programas que ayuden al propietario de
tierras, agricultores y habitantes rurales, en la identificación y solución de los
diversos recursos naturales.
3. Regulaciones: Como complemento las acciones de investigación, educación,
asistencia técnica y financiera, concibe el conjunto de normas que los agricultores y
los campesinos, promuevan el correcto uso de los recursos naturales.
4. Los objetivos de la restauración hidrológica de cuencas: La restauración de
tierras degradadas y la recuperación de las tierras desertificadas, interpretado en
la integración del agua, suelo y vegetación de la cuenca. El trabajo armónico de
trabajos biológicos y pequeñas obras hidráulicas para lograr la retención del suelo
mediante el control de la erosión, por último la planificación dinámica de la cuenca
hidrográfica con la perspectiva que el logro de estos objetivos incidirán
significativamente en el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de la
cuenca.
1.1.4 MÉTODOS Y TÉCNICAS DE RESTAURACIÓN HIDROLÓGICA DE CUENCAS
HIDROGRÁFICAS
El conjunto y la aplicación racional de prácticas sistemas constituyen básicamente el plan
de manejo de restauración de cuencas hidrográficas. Los métodos y tecnologías se
describen a continuación:

I. Los métodos de restauración hidrológica de cuencas hidrográficas

En general estos métodos tratan de disminuir la intensidad y magnitud de los fenómenos


erosivos y regula la escorrentía superficial. Para ello, se emplean diversos métodos según
sea el objetivo señalado.

Métodos de tratamientos de escorrentía tratadas: Es necesario entender dos tipos de


escorrentía: las erosivas y desertificadora del suelos; los métodos de control de las
escorrentías superficiales se basa en los siguientes criterios.

Reducción de la cantidad de agua sea natural, por aumento de la evapotranspiración, o


por vía artificial utilizando desagüe desde la cuenca de recepción.

Retención temporal del agua en la superficie, en el cauce sub-superficial, o en la zona del


subsuelo.

Retardación de la escorrentía, sea por la reducción de pendiente y del cauce por


aumento de rugosidad.

Desagüe del agua sin alteraciones de cause por aumento de la capacidad de transporte,
por la via de ampliar el perfil transversal de la garganta, o bien, utilizando canales.

Desviación local del agua de la zona o tramos amenazados.

Métodos de reducción del material de arrastre.

 El material producto de la acción de las escorrentías desertificadora, se presentan


en una cuenca en diferentes formas, las que se presentan en un gran
geodinamismo. A continuación se describen diferentes técnicas que pretenden
reducir el material de arrastre.
 Eliminación de las fuentes productoras de caudal solido; esto es, tratamientos de
las zonas de erosión laminar, regueros o surcos, cárcavas y diversas formas de
remoción en masa.
 Retención temporal o permanente del material en suspensión de arrastre a nivel de
causes.
 Retardando el transporte de material sólido, por la vía de reducir la pendiente o del
volumen de agua.
 Desviación local o en tramos del material sólido susceptible de ser arrastrado.
II. Planteamiento del sistema de restauración hidrológica de cuencas.

Es la implementación de un conjunto de medidas, prácticas y técnicas que se planifiquen


e implementan en toda el área de la cuenca, con el propósito de restaurar tierras
degradadas.

Prácticas de restauración hidrológica en las cuencas de recepción.

Los tratamientos en esta zona son básicamente: estabilización de laderas, control de


cárcavas, y movimiento en masa.

a) Tratamientos de ladera

Las técnicas de estabilización de laderas tienen como finalidad cubrir y proteger y cubrir la
superficie de laderas amenazadas o dañadas, mediante la utilización de ejemplares de
especies vegetales, semillas, material vegetal vivo o muerto, estas técnicas se encuentran
en las guías de la FAO de conservación y manuales de conservación de suelos
publicados en diversas instituciones y universidades.

b) Tratamientos de cárcavas y movimiento en masa.

Estos métodos se aplican cuando existe amenaza y evidencias que se desarrollen en el


terreno fuerzas mecánicas peligrosas de tracción o compresión, se emplean materiales
muertos y vivos en conjunto con sistemas biotécnicas de drenajes.

c) Tratamientos de los caudales sólidos en los cauces.

Son obras dirigidas al control total o parcial de los efectos que la dinámica de los caudales
que circulan por los causes produce en el contorno en forma de erosión, trasporte,
depósito y sedimentación de los materiales que lo conforman; por tal razón toda la
sistemática está dirigida a controlar estos procesos en el hecho y márgenes de los
cauces, evitando que se incorporen caudales solidos a las corrientes.

d) Emplazamiento de las obras transversales.

La dinámica torrencial de las aguas se explica por la tensión tractiva originada en el


caudal de crecida por superar la capacidad de resistencia del contorno del cauce, dando
origen a un trasporte generalizado del material en forma de acarreos y desestabilización
de laderas, por lo tanto la solución más viable son la estructuras de control vertical que
sierra todo el perfil del cauce.
Las obras transversales que tienen como objetivo el control de los cauces solidos se
suelen clasificar en diques de consolidación y de retenida, según sea la función para
específica para que se les diseñe.

Los diques de consolidación evita los fenómenos directos de erosión y en los causes y
laderas.

Los diques de retenida se destinan exclusivamente para retener el material sólido y en


algunos casos a disminuir el nivel de los caudales de crecida.

Efectos beneficiosos de la otras obras de corrección de causes.

Diseño y cálculo de diques. El proyecto de diques debe considerar los siguientes


supuestos.

 Comprobación de fenómeno que se pretende controlar.


 Correcta ubicación de los diques.
 Elección funcional de los tipos de diques que se debe elegir para conseguir los
objetivos correctos.
 Normativo de cálculo apropiado y cauteloso para el dimensionamiento estático de
la obra.
 Análisis técnico económico de los materiales de construcción, disponibilidad y
transporte.

Con estos criterios se han seleccionado los tipos de diques, por su método de cálculo, el
tipo de materiales empleados y su finalidad: consolidación (C) o retenida(R).

Al respecto Camacho (1,994) y López Cadena de llano (1,988) presentan mitologías


bastante detalladas para el dimensionamiento y cálculo de este tipo de obras.

Obras longitudinales.
Estas obras se ubican principalmente en los conos de deyección los tramos fluviales de
sedimentación deyección y tramos fluviales de sedimentación y divagación, cuyo objetivo
es la defensa, recuperación, y ordenamiento territorial de las áreas adyacentes a los
cauces.
Pueden clasificarse en obras de defensa contra erosiones laterales y de defensa contra
inundaciones.
Los principales efectos y objetivos de control longitudinal en causes son:

 En los cruzamientos sobre conos de deyección o playas de depósito y


sedimentación.
 En la consolidación de márgenes y riberas o modificación de ejes hidráulicos.
 En obras de derivación de caudales de un cauce natural a otro.
Estas obras longitudinales se construyen con materiales resistentes: mampostería
hidráulica, mampostería gavionada y hormigón.

Los modelos estructurales longitudinales para la corrección de causes son:


 Encauzamiento escalonado sobre lechos naturales, son sub-tramos erosionables.
 Encauzamiento naturalizado con lechos no erosionables.
 Tratamientos de estabilización y proyección de márgenes y rectificación del eje
hidráulico.

III. Información relevante para la definición de los proyectos de restauración


hidrológica.

a) Delimitación de la cuenca: Define de acurdo con criterios topográficos,


geomorfológicos, e hidrológicos, el espacio físico y el sistema de drenaje
característico de la cuenca hidrográfica.

b) Clima: Determinar la influencia de los tipos de climas en los diversos fenómenos


naturales como la red de drenajes, eventos extremos, procesos erosivos,
potencialidad de cultivo agrícola, o forestales, o influencias en el manejo de la
vegetación, etc.

c) Geología y geomorfología: Participa en la identificación de las áreas potenciales


de erosión e inestabilidad del terreno y clarifica el comportamiento geológico y los
aspectos generales de la geomorfología de la cuenca. (Instituto Internacional para
la Investigación Espacial y de la Tierra en Holanda tienen al respecto una
metodología avanzada para la obtención de estos antecedentes).

d) Evaluación de tierras: Significa información no solo respecto al suelo en sus


aspectos físicos y limitantes de uso, sino que, la evaluación en su sentido de la
tierra que involucra la aptitud deseada de los suelos tal como lo postula la (FAO
1976).

e) Uso y tenencia de la tierra: Esta información trata de relacionar los propietarios u


organizaciones de estos con los usos mayores de la tierra, de tal forma que se
puedan determinar la influencia y condiciones de estos factores con los recursos
hídricos.

f) Hidrología: Los antecedentes y datos sobre el comportamiento hidrológico de la


cuenca, es quizás, la información más relevante en el estudio de proyectos de
cuencas, puesto que constituye el antecedente relevante para el diseño y
operación de la oferta hídrica. Son valiosos los antecedentes para la categorización
del régimen hidrológico los caudales medios de estiajes, crecidas y la frecuencia y
duración de los niveles hidrológicos extremos.
g) Evaluación de daños por crecida: Existen diversos métodos de evaluación y
construcción de índices de riesgos que correlacionan el nivel de crecidas con
respecto a daños. Básicamente existen dos criterios metodológicos:
 Aquellos que determinan el caudal de crecida:
 Aquellas que determinan el área de inundación asociado al caudal de
crecidas:

Puesto que en virtud de los sistemas de información geográfica es posible una gran
variedad de aplicaciones metodológicas.

h) Sedimentación de embales: Existen diversos métodos de los cuales se destacan


los siguientes:
Peso específico de los sedimentos: (Lane y Kolzer 1947, Propusieron una
ecuación general, basada en el tiempo de consolidación y el tamaño de los
sedimentos).
Eficiencia de trape. Se basa en el supuesto de que del total de sedimentos que
ingresan a un embalse, una parte de ellos queda retenido y el resto sobrepasa la
presa, de manera que la proporción retenida se conoce como eficiencia de atrape.
Distribución espacial de los sedimentos. Para prever la distribución de
sedimentos en embalses se destaca el método área incremento.

Los antecedentes que serán necesarios para la formulación de proyectos de restauración


hidrológica de cuencas, cada proyecto responde a características muy específicas a las
necesidades de información, definición, formulación, y evaluación.

1.2 SISTEMAS Y PRÁCTICAS DE CONSERVACIÓN DE SUELOS Y AGUA.

1.2.1 INTRODUCCIÓN
El uso y manejo inadecuado de los recursos suelo y agua puede conducir a una fuerte
degradación de dichos recursos. La degradación del suelo se define como el proceso de
degenerativo que reduce la capacidad de los suelos para desempeñar sus funciones,
esto puede deberse a causas naturales o antropogenicas. En la degradación del suelo se
da una alteración desfavorable en las propiedades físicas, químicas y biológicas, que
conducen a efectos negativos en la producción vegetal y en la calidad ambiental.

Los procesos de degradación del suelo generalmente inician con:

 Erosión
 Descensos de los niveles de materia orgánica
 Disminución de actividad biológica
 Descensos de la estructura del suelo
El desarrollo y los procesos de degradación determinan las propiedades de un suelo,
mientras que la productividad es determinada por la eficiencia en su uso y manejo, en la
producción agrícola existen insumos controlables y no controlables. Los insumos
controlables están el agua de riego, fertilizantes, pesticidas, el trabajo y maquinaria, etc.
Los insumos no controlables están el agua de lluvia y energía solar. Es por ello que los
efectos de la degradación de los recursos naturales y la productividad dependen mucho
de usuario de las tierras.

La degradación de la tierra afecta directamente la suplencia de alimento, disminuyendo


los rendimientos de los cultivos e incrementando los riesgos de producción.

Es necesario obviamente tomar acciones inmediatas a nivel nacional e internacional, no


solo para desarrollar y aplicar sistemas sustentables de manejo de suelo y agua para
evitar más degradación, sino para recuperar la productividad de tierras ya degradada.

1.2.2 DISPONIBILIDAD Y LIMITACIONES DE RECURSO SUELO Y AGUA EN


AMÉRICA LATINA
Los países de américa latina disponen de mayores reservas de tierra para la expansión
de producción agrícola en relación a la población que el promedio a nivel mundial.

Los países de américa latina forman el 8% de la población mundial, y disponen con más
20% de las tierras cultivables.

El uso de la tierra en américa latina


América Latina y el Caribe tienen las reservas de tierra cultivable más grandes del mundo.
Cerca del 47% del suelo se encuentra aún cubierto por bosques, pero esta cifra se está
reduciendo rápidamente producto de la expansión del territorio agrícola. Durante los
últimos 50 años (1961 - 2011), la superficie agrícola en la región aumentó notablemente,
pasando de 561 a 741 millones de hectáreas, con la mayor expansión en América del Sur:
de 441 a 607 millones de hectáreas.

Sin embargo, la expansión de la producción ha ido, generalmente, de la mano del uso


intensivo de insumos, degradación de suelos y aguas, reducción de la biodiversidad y
deforestación, bajo una lógica orientada al mercado que no solamente pone en riesgo la
calidad y disponibilidad de los recursos naturales, sino también los modos de vida de las
personas, en particular de los más vulnerables.

El uso del agua


El manejo del suelo puede afectar significativamente a la cantidad y calidad de agua
disponible en una cuenca. El balance hidrológico se ve alterado producto de la
deforestación, los cambios del uso del suelo y la cobertura vegetal, la sobre explotación
de los acuíferos y el drenaje de cuerpos de aguas naturales. En las tres últimas décadas
la extracción de agua se ha duplicado en ALC con un ritmo muy superior al promedio
mundial. En esta región, el sector agrícola y, especialmente, la agricultura de riego, utiliza
la mayoría del agua, con un 70% de las extracciones. Le sigue la extracción para el uso
doméstico con un 20% y la industria con un 10%. Vale destacar en esta sección que el
suelo es un excelente reservorio de humedad, lo que reafirma la conveniencia de manejar
integralmente suelo y agua.

Degradación y contaminación del suelo y el agua

La degradación del suelo (física, química y biológica), se evidencia en una reducción de la


cobertura vegetal, la disminución de la fertilidad, la contaminación del suelo y del agua y,
debido a ello, el empobrecimiento de las cosechas. El 14% de la degradación mundial
ocurre en ALC, siendo más grave en Mesoamérica, donde afecta al 26% de la tierra,
mientras que en América del Sur se ve afectado el 14% de la tierra. Las principales
causas de la degradación incluyen la erosión hídrica, la aplicación intensa de agro
químicos y la deforestación, con cuatro países de ALC que tienen más del 40% de su
territorio nacional degradado y con 14 países con un porcentaje de entre 20% y 40% del
territorial nacional degradado.

1.2.3 CARACTERÍSTICAS DE SUELO Y CLIMA EN ZONAS ÁRIDAS Y SEMIÁRIDAS


Las zonas áridas y semiáridas cubren más de 1/3 de la superficie terrestre, donde se
Halla establecido alrededor del 30% de la población mundial.

En américa latina las extensiones de tierra alcanzan más de 500 millones de hectáreas,
con predominancia en países como Argentina, Chile y México, seguidos de Bolivia,
Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Venezuela.

Las zonas Áridas y semiáridas se caracterizan por una evapotranspiración potencial,


superior al promedio de la precipitación anual. La relación lluvia/evapotranspiración varía
mucho durante el años, siendo la aridez estacional la característica de los climas
tropicales semiáridos. Entre los factores climáticos (lluvia, temperatura y radiación solar)
que afectan el desarrollo de las plantas.

Los suelos de zonas áridas y semiáridas presentan características específicas que


condicionan su uso. En los suelos áridos y semiáridos el factor más limitante para la
producción de alimentos es la disponibilidad de agua. En zonas con suficiente lluvia para
producir alimentos, es necesario un manejo se suelo y cultivo que permita retener el agua
proveniente de la lluvia, muchas veces erráticamente distribuidas, y utilizadas al máximo.
1.2.4 PROBLEMAS DE CONSERVACIÓN Y MANEJO SE SUELOS Y AGUA EN
ZONAS ÁRIDAS Y SEMIÁRIDAS
Aunque los suelos de zonas áridas y semiáridas son muy variados, presentan en forma
muy generalizada problemas de compactación y sellado superficial, por bajo contenido de
materia orgánica, cobertura vegetal deficiente o temporal, tipo de arcilla, presencia de Na
y otros. La tendencia de sellado tiene una gran importancia práctica por sus efectos sobre
la escorrentía y erosión hídrica.

La combinación de los efectos de lluvias variables y erráticas, y altas tasas de ETP, con la
poca profundidad, sellado superficial, y baja retención de humedad de los suelos,
conducen a una errática disponibilidad de agua del suelo para los cultivos, con déficit
periódicos en etapas fenológicas críticas. Esto conduce a rendimientos de los cultivos
bajos y muy variables.

Las poblaciones humanas y animales crean presiones que son la principal causa indirecta
que determina la erosión en esas zonas, al provocar usos y manejos inadecuados
(sobrepastoreo, excesivo laboreo, quema o consumo de residuos, etc.) de la tierra. La
insuficiente cobertura del suelo, y la degradación de la materia orgánica y estructura del
suelo superficial, derivados de esas presiones, y la concentración de las lluvias en
tormentas intensas, especialmente al inicio de la estación húmeda, son los principales
factores responsables de que aún en pendientes suaves se produzca alta escorrentía y
erosión hídrica.

Aparte de acelerar el deterioro la fertilidad química del suelo, la erosión reduce la


profundidad efectiva del suelo, requerida para almacenar agua de lluvia, y para permitir el
desarrollo de raíces, lo que añadido a la pérdida de agua de lluvia por escorrentía
contribuirá indirectamente a reducir la longitud del período en el que la humedad del suelo
permite el desarrollo entre el rendimiento de los cultivos y la longitud del período de
crecimiento.

En conclusión, los problemas de suplencia de agua, y de degradación de suelos por


erosión, y por ello los requerimientos de conservación y uso cuidadoso de los recursos
agua y tierra, suelen ser más críticos en zonas áridas y semiáridas.

Factores Influyentes y Objetivos

En suelos arenosos, comunes en zonas áridas, la alta evaporación y baja calidad de


almacenamiento no limitan la aprovechabilidad del agua de lluvia por las plantas. El
problema se puede enfocar mejorando las condiciones de retención con incorporación de
materiales orgánicos o finos y compactación; o reduciendo las pérdidas de humedad por
evaporación y percolación profunda.
En zonas áridas y semiáridas, el control de la erosión no solo debe de perseguir evitar las
pérdidas de suelo, sino aprovechar al máximo el agua de lluvia disponible, el cual es
generalmente las más escasas o limitantes de la actividad agropecuaria en dichas zonas.
Además, la retención del agua in situ es la forma más eficiente para reducir el arrastre de
sedimentos aguas abajo, controlar las inundaciones en partes bajas, y evitar los
problemas derivados de estos.

Las prácticas para reducir pérdidas por evaporación y minimizar la escorrentía del agua
de lluvia resultan en más agua de lluvia disponible para producción de cultivos, y con ello
pueden lograrse mayores rendimientos y mayores cantidades de residuos de cultivos, los
cuales pueden ser utilizados para reducir la erosión y conservar el agua.

1.2.5 SISTEMAS Y PRÁCTICAS DE MANEJO Y CONSERVACIÓN DE SUELOS Y


AGUA EN ZONAS ÁRIDAS Y SEMIÁRIDAS
Las técnicas desarrolladas para esos fines pueden agruparse en dos grandes categorías.

Sistema y prácticas biológicas, basadas en el uso de la biomasa viva o muerta mantenida


en la superficie del suelo como una berrera estabilizadora o protectora, a través del
manejo de cultivos, animales, otras plantas y de sus residuos. Son generalmente medidas
preventivas del problema de escorrentía y erosión, a través de sus efectos en la mejora
de la estructura del suelo, en el incremento de la infiltración, y en el incremento de la
resistencia de suelo a la separación y arrastre por el agua de escorrentía superficial o por
el viento.

Prácticas y estructuras físicas o mecánicas que implican el manejo del suelo a través de
movimientos de tierra y modificaciones del microrelieve superficial, con fines de protección
y corrección.

En los ambientes áridos las prácticas mecánicas para control de erosión y manejo del
agua en terrenos en pendiente tienen otras limitaciones para su aplicación generalizada,
derivadas de factores como tenencia y propiedad de las tierras, tamaño de las fincas,
diferencias en sistemas de cultivos, etc. esto refuerza la prioridad que debe dársele a las
técnicas culturales agronómicas, reduciendo las prácticas mecánicas al mínimo
indispensable. Por otro lado, las prácticas biológicas o agronómicas de conservación
tienen más apoyo y posibilidades de ser llevadas a cabo por los mismos agricultores que
trabajos mecánicos y estructuras de conservación.

En conclusión, las prácticas mecánicas para el control de erosión y conservación de agua


en zonas áridas y semiáridas, pueden ser consideradas como medidas complementarias
de las prácticas biológicas en la conservación en tierras arables, y pueden aplicarse solo
cuando las condiciones físicas (pendientes, propiedades físicas del suelo, cantidad,
distribución e intensidad de lluvias, etc.) son tales que un buen manejo agronómico resulta
insuficiente para prevenir la erosión y conservar el agua. Pero aún en esas condiciones,
mantener una buena fertilidad química y física del suelo, con un buen manejo agronómico,
debe ser el primer paso.

Un ejemplo extremo es el control de cárcavas, donde además de las técnicas físicas o


mecánicas a nivel de la cárcava (si es que aún son necesarias), como son diques o
barreras, y vertederos para disminuir la velocidad del agua y favorecer la sedimentación,
son más importantes y efectivas las prácticas conservacionistas, muchas de ellas de tipo
biológico, a nivel de laderas adyacentes, para evitar o controlar escorrentía superficial y
permitir la infiltración. Entre ellas podrían mencionar el repoblamiento de pastos y
bosques, manejo de pasturas. Diferenciar surcos en contorno, además de algunas
prácticas mecánicas como diferenciar zanjas de infiltración, terrazas de absorción, zanjas
de desviación y otros.

Prácticas Biológicas

Las prácticas biológicas o medidas vegetativas más utilizadas son las siguientes:

Agricultura conservacionista, la cual implica sistema de manejo de cultivos, con


selección de aquellos y de sus secuencias que directa, o indirectamente a través de
producción de biomasa o residuos, y de mejora o mantenimiento de las propiedades del
suelo, contribuyan a la conservación de suelos y agua.

Barreras vegetativas, que incluyen el crecimiento de gramíneas o leguminosas


herbáceas, o de plantas leñosas perennes (árboles o arbustos) en contorno, o en hileras
paralelas, para interrumpir el flujo superficial del agua, o el movimiento del aire para fijas o
estabilizar estructuras mecánicas de conservación y con ello controlar la erosión hídrica y
eólica.

La selección de las técnicas biológicas o medidas vegetativas más adecuadas dependerá


del clima, suelos, pendientes, sistemas agrícolas, de factores culturales,
socioeconómicos, y de tenencia de la tierra. En regiones áridas y semiáridas, el principal
objetivo debe ser la conservación y uso más eficiente del agua, a través de:

Reducción de pérdidas de agua

Conservando el agua “in situ” en tierras con pastos o cultivos secano: controlando la
escorrentía (labranza conservacionista, prácticas y estructuras físicas para detener y
almacenar el agua de lluvia por un tiempo para permitir su infiltración; controlando la
evaporación (cobertura superficial) de residuos, corte de la continuidad capilar en suelo
superficial con labranza adecuada, etc.); y controlando las malas hierbas, ya sea con
métodos mecánicos o con herbicidas.
Conservación de agua

Para fechas y lugares diferentes a las que ocurren con las lluvias, con:

Uso de barbechos

Para almacenar agua para un cultivo posterior. Esto requiere de un buen control de las
malas hierbas y de manejo de la superficie del suelo con uso de residuos de labranza
mínima.

Cosecha de agua

Término utilizado para las técnicas de captación de agua de lluvia en terrenos naturales
modificados, para concentrarla en reservorios, o para su uso inmediato en áreas más
pequeñas de terrenos cultivados.

Sistemas para la retención y uso agrícola de agua de inundación

El agua de inundación estacional de cuencas naturales o ríos permanentes es desviada a


campos agrícolas, y retenida por represas de tierra alrededor del campo de cultivo.

Sistemas con un área de colección de agua dentro del mismo campo de cultivo, la
escorrentía de una parte del campo o parcela se concentra en un lado o esquina donde
infiltra y suple el agua para el cultivo. La relación entre el área colectora y la cultivada es
de 2/1 o 3/1.

A continuación, se presentan más detalles sobre las prácticas y técnicas biológicas más
utilizadas o propuestas para la conservación de suelos y aguas en zonas áridas y
semiáridas, como son la labranza mínima y cobertura de residuos, cultivos de cobertura,
sistemas agroforestales y riego suplementario.

Cobertura de residuos y labranza mínima.

Su efecto sobre la conservación de agua resulta por reducción del sellado superficial y
mantención de las tasas de infiltración adecuadas, y por reducción de la velocidad de
escorrentía, dando tiempo para la infiltración.

El uso de residuos para conservación de suelos y agua implica su manejo “in situ”, lo cual
se pierde si se remueven para uso como forraje, combustible, etc. buscando beneficios
más inmediatos, o cubrir necesidades perentorias. En otras ocasiones son incorporados al
suelo con la labranza, o destruidos por quema.

La manera más práctica de crear y mantener un “mulch” superficial de residuos es reducir


la labranza. Cero labranzas (o siembra directa), el extremo más drástico, ha sido muy
promocionado por todo el mundo. Con ella no hay otra alteración del suelo que la que
ocurre al sembrar. Esto implica que las malas hierbas deben controlarse con herbicidas.

Cultivo de Cobertura

Como un sustituto de la cobertura de residuos, o para producir dichos residuos en lugar


del cultivo cosechable, se pueden utilizar cultivos de cobertura, en especial leguminosas,
solo o en combinación con el cultivo cosechable, y utilizarlo además como abono verde.
En zonas áridas o semiáridas presentan algunas desventajas, al competir con los cultivos
asociados o subsiguientes por agua y nutrientes.

Sistemas Agroforestales

Sistemas agroforestales corresponden a tratamientos biológicos de conservación, con


cultivos mixtos o intercalados, que incluyen cultivos alimenticios (y a veces animales, en
sistemas silvopastorales) creciendo en asociación con plantas perennes. Estas plantas
perennes (árboles o arbustos) pueden crecer para beneficios económicos directos
(frutales o alimento para ganado), o para protección indirecta del suelo contra erosión
hídrica o eólica, para mejorar la fertilidad del suelo, y crear estabilidad ecológica.

El sistema de cultivos en callejones entre árboles o arbustos

Es el sistema agroforestal más exitoso, pero más aplicable a climas húmedos y


subhúmedos, y a pequeños agricultores.

Riego Suplementario

El riego es teóricamente el mejor medio de lucha contra el déficit de agua en el suelo,


utilizando aguas superficiales de río y embalses, o agua subterránea. Ofrece grandes
posibilidades, pero también grandes peligros de degradación de tierras por salinización.
Las prácticas de manejo del agua de riego deben permitir un exceso sobre las pérdidas
por evapotranspiración para lavar las sales y no permitir su acumulación en niveles y tipos
indeseables.

Prácticas Físicas

Zanjas o canales de derivación

Que sirven para interceptar y disponer del exceso de agua de escorrentía en tormentas
fuertes, evitando que el exceso de agua de partes más altas entre en el campo de cultivo.

Terrazas Acanaladas

También llamadas plantas en contorno de base ancha). Su objetivo es interceptar y


regular la escorrentía por espacio superficial que se genera en la zona entre ellas,
evitando que arrastre el suelo separado por impacto de gotas e impidiendo además que
se alcancen volúmenes y velocidades de escorrentía que provoquen separación y arrastre
de suelo en el área recorrida por la escorrentía. Se llaman “terrazas de absorción” cuando
se hacen a nivel, en contorno, para retener toda el agua de escorrentía y facilitar su
infiltración. Las “terrazas en pendiente” tienen un ligero gradiente, para que el exceso de
escorrentía pueda ser eliminado de la tierra arable a velocidades no erosivas y a sitios
donde no cause daños.

Terrazas de Banco

Que convierten un terreno en pendiente en una serie de escalones con superficie casi
horizontal o ligeramente inclinada hacia dentro, verticales. Su objetivo es cambiar la
topografía del terreno y evitar la escorrentía.

Barrera en Contorno

Las cuales se construyen con diferentes tipos de materiales (piedras, residuos vegetales
leñosos, suelo, etc.), y cuyo objetivo principal es controlar la erosión, o como etapa inicial
para la formación gradual de terrazas de banco.

Surcos Empastados

Que son pequeños drenajes superficiales cuya principal función es disfrutar lo más parejo
posible la escorrentía superficial, impidiendo su concentración en depresiones, canales o
cárcavas e incrementando su infiltración.

Surcos con Tapones

Los cuales son surcos con tapas sucesivas que los dividen en una serie de depresiones
rectangulares. Son efectivos mientras la cantidad de agua que puede almacenarse en las
depresiones superficiales más el agua que infiltra durante la tormenta sea mayor que la
peor tormenta que pueda presentarse.

Labranza en Contorno y Franjas Empastadas

Las operaciones de labranza en contorno pueden ser suficientes para controlar los
riesgos de erosión, bajando la velocidad de la escorrentía superficial en pendientes
suaves.

Criterios Para El Uso, Selección Y Diseño De Prácticas Y Estructuras Mecánicas

Hay que tomar en cuenta:


Su justificación en relación a los posibles efectos económicos y sociales sobre la
productividad y protección de tierras agrícolas, sobre la conservación de aguas para otros
fines, y sobre la protección de inundaciones y sedimentaciones en las partes bajas de la
cuenca.

Que en algunos casos y especialmente en zonas áridas y semiáridas, las estructuras


mecánicas pueden ser necesarias solo como una etapa inicial que permite la
conservación de suelos y aguas requeridos para el establecimiento de medidas biológicas
o vegetativas, que sustituyan, complementen o estabilicen los trabajos mecánicos.

Que los trabajos y estructuras mecánicas a realizarse o construirse deben ser lo más
sencillo y barato posible, y adaptarse a la disponibilidad de recursos humanos, técnicos y
económicos en cada lugar.

Que la responsabilidad en la construcción y mantenimiento de las estructuras mecánicas


va desde los productos individuales, hasta los gobiernos locales, regionales o nacionales,
dependiendo de su nivel y contribución a resolver problemas con efectos locales
regionales o nacionales.

Eliminar o Minimizar La Escorrentía

Para ello, además de las prácticas biológicas para incrementar la infiltración, basadas en
el mantenimiento de una buena cobertura superficial de plantas o residuos, lo cual es más
difícil en regiones áridas y semiáridas por limitada producción de biomasa, puede
recurrirse a la manipulación mecánica del suelo superficial para incrementar el
almacenamiento y posterior infiltración del agua de lluvia.

Controlar La Escorrentía

Para controlar la escorrentía pueden utilizarse canales o zanjas de derivación y canales


de drenaje empastados en pendientes para llevar el agua de escorrentía fuera del terreno
a velocidades no erosivas.

Captación o Cosecha de Escorrentía

La alternativa de estimular y “cosechar” escorrentía, fue muy utilizada en el pasado, y está


siendo reivindicada en el presente, en áreas con lluvias escasas, erráticas y
concentradas. Su principal objetivo es concentrar el agua caída en un área extensa de
captación en un área de uso más reducida.

Prácticas Para El Control De la Erosión Eólica


Los fenómenos de erosión eólica están generalmente ligados a la sequía temporal o
permanente del clima y se componen de procesos de separación, transporte y
acumulación de partículas sueltas del suelo superficial.

Las medidas de control de erosión eólica pueden ser a través de:

Protección del suelo de la acción del viento

(Árboles en cortinas, cercas rompevientos, manejo adecuado de pastizales, plantaciones


de cobertura de arbustos, hierbas y árboles, cultivos en franjas en ángulo recto a la
dirección del viento, “mulch” de rastrojo de un cultivo anterior seguido de siembra directa
con cero labranzas del siguiente).

Para estabilizar dunas en movimientos se pueden utilizar:

Barreras de mulch de residuos de arbustos locales en franjas paralelas o en rombos.

Plantación o siembra de hierbas, arbustos o árboles.

1.2.6 PLANIFICACIÓN DE LOS SISTEMAS Y PRÁCTICAS DE MANEJO Y


CONSERVACIÓN A NIVEL DE CUENCAS
El manejo de cuencas tiene como objetivo fundamental de la protección, conservación y
desarrollo de los recursos agua y tierra en toda su extensión. Todo ello a través del
manejo de las tierras y manipulaciones de la vegetación y suelos, topografía y población
animal.

El uso más eficiente de los recursos tierra y agua en sistemas agrícolas de secano, se
logra manejando la tierra y el agua como una entidad hidrológica, donde la cuenca es la
unidad física para la planificación. Con ello se pueden lograr al mismo tiempo mejoras en
rendimiento de cultivos, reducción de erosión y sedimentación, control de inundaciones en
tierras bajas, incremento en eficiencia de uso de agua de lluvia, mantención de la calidad
y cantidad del agua y mejoras socioeconómicas, todo conducente a la sustentabilidad de
la misma cuenca. La integración de los componentes físicos y biológicos de las tierras a
nivel de cuencas con las condiciones socioeconómicas, permiten llegar a varias opciones
o alternativas de sistemas de uso productivo y sustentable de las tierras para ofrecerles a
los agricultores.

El manejo de cuencas no es solo un programa forestal o agrícola, sino que tiene que ver
además, directa o indirectamente con todas las actividades humanas en ellas. Como son
la construcción de vías de comunicación, minería, cultivos, explotaciones madereras,
recreación por lo que se necesita una buena coordinación entre ellas. Gran parte de los
daños por erosión en tierras agrícolas de las partes altas de la cuenca, y de los daños de
las tierras bajas por inundaciones, sedimentación y contaminación, se debe a la
destrucción del balance ecológico de la cuenca por destrucción de la cubierta protectora
de árboles y hierbas, mal uso de la tierra no apta para cultivo, y métodos agro técnicos no
adecuados.

Los proyectos integrales de manejo de cuencas tienden a ser muy costosos, lentos y
complicados para implementar, con beneficios a veces difíciles de apreciar a corto plazo.
Como consecuencia de esto es difícil integrar a los agricultores individuales en dichos
proyectos.

1.2.7 SISTEMA ACTUAL EN CUANTO A CONSERVACIÓN DE SUELO Y AGUA EN


AMÉRICA LATINA
En las zonas áridas y semiáridas de América Latina, los principales problemas de
conservación de suelos y agua a nivel de cuencas son derivados de:

 Condiciones naturales de los recursos suelos y agua.


 Pendientes pronunciadas
 lluvias intensas u concentradas
 fuerte escorrentía de agua de lluvia
 suelos con limitaciones

 uso y manejo de los recursos suelo y agua


 destrucción de bosque´
 sistemas y prácticas inadecuadas de cultivo.
 Incendios
 Sobrepastoreo
 Minería incontrolada
 Deficiencia en construcción de vías de comunicación.
La planificación del manejo de cuencas en América Latina esta generalmente muy
limitada por escasez de personal, recursos y tiempo, lo que obliga a solo tratar de resolver
problemas aislados, que por razones generalmente diferentes de la conservación de
recursos, se consideren prioritarios en un momento dado.

Entre las limitaciones para la planificación a nivel de cuenca y para la implementación y


adaptación de sistema de manejo y conservación de suelos y agua destacan.

 Falta de suficientes datos fisiográficos sobre geología, pendientes, etc.


 Falta adecuada de caracterización de las relaciones lluvia/evapotranspiración.
 Inadecuada caracterización del suelo. (perfil)
 Falta de consideración de las capacidades socio-económicas a nivel local.
Hoy en día en muchos países de América Latina se están generando políticas y planes de
manejo de cuencas más o menos adecuados para conservación de recursos naturales,
pero la implementación continua siendo muy escasa por dificultades para:

 Cambiar los sistemas tradicionales de uso de tierra.


 Esperar el tiempo necesario para que las plantaciones de árboles den resultados
económicos.
 Estabilizar o reducir la población animal en pastoreo.
 Resolver problemas de tenencia de la tierra.
Para resolver todas estas dificultades se requiere de mucho tiempo y dinero, los cuales en
la mayoría de los casos no están disponibles en países de América Latina.

1.2.8 CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES.


El carácter multidisciplinario e interdisciplinario de conservación de suelos y aguas, y el
desarrollo de servicios adecuados para ello, es difícil para la mayoría de los países en
desarrollo de América Latina, pero necesario y urgente en muchos de ellos. Una
población creciente y unos recursos de suelos y agua decreciendo o deteriorándose
aceleradamente, en especial en las regiones áridas y semiáridas, indican la necesidad
urgente de prevenir más perdidas y de tratar de reparar el daño ya hecho.

Aunque el objetivo debe ser tratar cada cuenca en forma integral, a veces, cuando por
diversas limitaciones ello no sea posible, habrá que comenzar progresivamente, desde las
unidades individuales de producción agrícola, ganadera o forestal.

Para una conservación y manejo sustentable de suelos se requerirá un enfoque holístico


a través de:

 Promoción de sistemas agrícolas diversificados, para lograr sistemas sustentables


de producción de alimentos y de ingresos para los agricultores.
 Regulación del régimen hídrico de la cuenca para estabilizar, mejorar y garantizar
la suplencia de agua necesaria para los diferentes usos y para minimizar los
riesgos.
Las áreas generales de investigación que requieren más atención en zonas áridas y
semiáridas de américa latina, incluyen:

 Conservación de agua de lluvia y su uso eficiente a través del mal uso y manejo
apropiado de la tierra, con técnicas mecánicas y biológicas de bajo costo-
 Adopción de tecnologías mejoradas de manejo de cultivos, incluyendo uso de
fertilizantes inorgánicos y orgánicos, riego suplementario-
 Desarrollo de sistemas alternativos de uso de la tierra para estabilizar y maximizar
la productividad de alimentos, fibras considerando en forma conjunta los aspectos
agrícolas, ganaderos, forestales en la evaluación de la capacidad de las tierras.
A nivel especifico se requieren urgentemente investigaciones adaptativas y orientadas
para ver en cada situación.

 Valor relativo de los residuos de cultivos para alimentación animal o para


conservación de suelos y agua.
 Potencial de métodos de captación o cosecha de agua para estabilizar la
producción agrícola y ganadera en zonas áridas y semiáridas.
 Métodos alternativos para el control de malas hierbas.
 Aplicación de los conceptos teóricos de hidrología en la conservación del agua. El
desarrollo y aplicación de la teoría sobre hidrología en el suelo, es indispensable
para el desarrollo y aplicación de modelos para proveer la efectividad en
conservación de agua.
En general se requieren investigaciones interdisciplinarias bien planificadas, desarrollando
al mismo tiempo mejores bases de datos para una adecuada caracterización de clima,
suelos, y factores socio-económicos para cada zona.

Modelando todos esos componentes del sistema se podrán obtener las bases para el
diseño de sistema eficientes de manejo y conservación de suelos y agua.