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Módulo 3

“Experiencias andragógicas”

Introducción

“El adulto cuenta con estrategias de aprendizajes que lo ayudan a resolver


situaciones problemáticas que se presentan en su vida cotidiana. Estas estrategias
conforman una red extensa de modelos de conducta propios de su medio
sociocultural. Aprende desde un proyecto vital individual inserto en proyectos
ideológicos sociales, es por eso que su aprendizaje está siempre condicionado a su
historia individual y social; aprende, porque quiere mejorar su competencia
comunicativa y porque quiere mejorar su calidad de vida.”

(Currículum para la Educación de Jóvenes y Adultos – Primaria)

A partir de lo citado y sumando el estudio consciente de las bibliografías de los Módulos 1


y 2, en este tercer Módulo de la Formación Docente se plantean testimonios, casos,
experiencias o representaciones de situaciones de la realidad con el propósito de
promover la reflexión, producción, intercambio y difusión de conocimientos. Esto nos
permite asumir un desafío, como analizar dichas experiencias para poder extraer
lecciones aprendidas y recomendaciones significativas que aportarán al desarrollo de
nuevas prácticas inclusivas, garantizando el acceso, la permanencia, la participación y el
egreso de todos los estudiantes.
Objetiv
os
 Reconocer y aplicar conceptos andragógicos, aprendidos previamente, a
través de análisis de testimonios y estudios de casos.

 Reforzar habilidades cognitivas como pensamiento crítico, análisis,


síntesis, evaluación y la generación de soluciones para la toma de
decisiones, a través de los estudios y análisis.

 Replantear y reflexionar las prácticas a partir de la lectura bibliográfica,


abordaje de casos y análisis de testimonios.
Clase 1: “Personas andragógicas”

“La educación es un acto de amor, por lo tanto un acto de valor”

-Paulo Friere -

Saberes

 Reconocer conceptos, definiciones y características andragógicas.


 Realice una lectura consciente y reflexiva sobre la bibliografía
propuesta:

La Carta

Aprendemos a cualquier edad

La edad adulta es una etapa dinámica de la vida. Es diferente para cada persona en
función de su situación profesional o de las circunstancias que la envuelven, de los
momentos críticos que ha pasado, de su cultura, las expectativas, los hábitos, la situación
socioeconómica, el género, la formación previa, etc., que acabarán definiendo una
relación específica de cada individuo con el mundo y consigo mismo, y un camino propio
hacia el aprendizaje.
Del mismo modo que en la niñez y en la adolescencia, en la edad adulta
también hay una manera propia de enfrentarse al aprendizaje y a la
adquisición de nuevos conocimientos.
Los cambios constantes en la vida de las personas y de las sociedades obligan a
adaptarse a las nuevas situaciones y, por lo tanto, a un aprendizaje permanente. Esto es
lo que ha hecho la humanidad desde los inicios de su historia: aprender durante toda la
vida.

Las personas adultas adquirimos y aumentamos habilidades y competencias,


aunque vayamos perdiendo algunas

En la edad adulta se produce un declive progresivo físico y fisiológico, pero también aumenta
de forma paralela la experiencia acumulada. Este proceso significa una reorganización de la
inteligencia, de la memoria y de las habilidades intelectuales. Se adquieren nuevas
competencias en detrimento de otras. Se incrementa el uso de lo que se denomina inteligencia
cristalizada —conjunto de capacidades que van “cristalizando” con la experiencia de la vida—
con el apoyo de la inteligencia práctica y la inteligencia cultural que, a su vez, también van
desarrollándose. Disminuye, en cambio, el uso de la inteligencia fluida —la que está más
relacionada con la fisiología madurativa del cerebro— , más activa en la niñez y la
adolescencia. Dicho de otro modo, mientras se incrementan
las capacidades relacionadas con los aprendizajes que nos ha ido aportando la vida
cotidiana, disminuyen aquellas que tienen más relación con los procesos biológicos de
maduración mental.
En la educación y formación adulta será metodológicamente fundamental partir de los
aprendizajes consolidados por la experiencia —y del lenguaje que se ha ido conformando
a través de ella— para establecer los puentes de acceso a los nuevos conocimientos.

Somos biología, cultura, relación y aprendizaje

Aquello que incide en el desarrollo cognitivo de las personas es muy diverso. Es


importante la evolución que se produce en las diferentes edades de las personas. Pero
son igualmente importantes los cambios socio-históricos colectivos (migraciones,
innovaciones tecnológicas revolucionarias, crisis profundas de la sociedad, guerras), y los
cambios propios personales (vida en pareja, divorcio, nacimiento de un hijo, emigración,
muerte de una persona querida), que a su vez condicionan el proceso evolutivo de la
persona. La diversidad siempre presente en la formación de personas adultas y los
diferentes ritmos de aprendizaje no se tienen que considerar como un inconveniente u
obstáculo insalvable, sino como una oportunidad para fomentar el aprendizaje
colaborativo.

Aprendemos como personas adultas, no como niños

Cualquier docente sabe perfectamente que, además de las singularidades personales, los
colectivos tienen características específicas que requerirán una respuesta formativa
adecuada.

Las personas adultas tienen unas habilidades propias para aprender, conversar con
argumentos, participar y relacionarse. Tienen por edad, a diferencia de los niños y
adolescentes, muchos más conocimientos compartidos, aunque en algunos casos no
hayan logrado determinados conocimientos académicos.

En la formación en competencias básicas, hay el riesgo que los educadores se confundan


y traten a la persona adulta como a “un niño grande” por el hecho de no haber adquirido
algunos conocimientos en determinadas etapas de la infancia o la adolescencia. Tal es el
caso del uso, por ejemplo, de materiales didácticos infantiles sin una consecuente
adaptación en función de las características adultas.

Aprendemos a partir de lo que ya sabemos

Las personas adultas tenemos la ventaja de poder iniciar un proceso de aprendizaje


partiendo de la experiencia personal, mientras que los niños y adolescentes están
empezando a nutrir esta experiencia a partir de un proceso vital incipiente. Por lo tanto, si
con los niños se insiste que el aprendizaje tiene que intentar partir de tareas reales,
próximas y significativas, este principio tiene todavía más sentido e importancia con las
personas jóvenes y adultas. Si es necesario hay que modificar los contenidos y
conocimientos descontextualizados. Hay que evitar, tanto como sea posible, los modelos
basados en los vicios y rutinas de las estructuras escolares sobre todo en los
aprendizajes de las competencias básicas, y aplicar estrategias de aprendizaje
específicas para jóvenes y personas adultas que estimulen el gusto por aprender y
desarrollen la autonomía en la búsqueda de información y su análisis crítico.
1- Lea y reflexione detenidamente las siguientes entrevistas donde se
refleja testimonios de los alumnos.
2- Realice un escrito, en no más de una carilla, donde exprese cómo
abordaría los casos.

Entrevista Nº1

“Tengo 15 años y dejé de ir a la escuela el año pasado… Me salí porque yo tengo un


problema: no puedo estar en una escuela común y corriente… tengo que estar en
escuelas especiales, porque tengo hiperactividad, no puedo estar en una escuela
normal… soy problemático, no puedo estar mucho en un lugar. Con algunos compañeros
me llevaba mal, y por la culpa de ellos empecé a tomar una droga que me recetó el
médico… estaba mas tranquilo en clase, entonces me molestaban y hubo muchos
problemas, por eso me sacaron de la escuela normal. Y como eran todos más grandes
que yo, para defenderme les pegaba con lo que tenía a mano… con una silla, entonces
ahí me echaban toda la culpa a mi, todo recaía en mi.
Teniendo problemas, igual soy inteligente… no me iba mal en la escuela. No me acuerdo
que notas tenía, pero me iba bien. Nunca había repetido, no estaba atrasado.
Vine aquí, porque en casa me aburría, estaba todo el día acostado y no hacía nada. Mi
mamá me inscribió ayer.
La escuela me gusta, la pasaba bien con mis amigos... Me llevaba bien con algunos
profesores. La directora siempre me decía que era inquieto”.
Testimonio Nº 2

“Tengo 16 años y cumplo los 17 en noviembre, repetí dos veces. Siempre he estado en la
misma escuela.
Este año no empecé el estudio. Me ha ido bien, pero el lenguaje me cuesta un poco.
La primera vez repetí por muchos problemas en la casa, demasiados problemas
familiares, más que nada era mi papá que toma, es alcohólico, se droga y yo con mi
mamá somos el centro de la familia. Nosotros mantenemos la familia. Fue más que nada
eso, los problemas de mi casa. La segunda vez no tenía ganas de ir al colegio; iba, pero
no me interesaban las clases. Iba a puro molestar, no hacía nada. Mandaron a buscar a
mi mamá todo el año, mi mamá no iba, porque yo no le decía, no me interesaba, no me
importaba.
Lo que pasa es que en la casa todos trabajamos vendiendo películas en la feria. Mi papá
le trabaja a mi mamá los fines de semana vendiendo las películas, él trabaja con los CD
los fines de semana y en la semana no hace nada. Tengo que llegar a mi casa, ayudarle a
mi mamá con las cosas, tengo dos hermanos, súper chicos. Uno todavía no entra al
colegio y el otro va en primero. Tengo que ayudar… De repente tengo que ir a dejar a mi
hermana, tengo que ayudar a hacer el aseo, nos ponemos a trabajar y termino como a las
ocho y de ahí en adelante me pongo a estudiar o a hacer tareas porque me empecé a
darme cuenta que necesitaba la escuela, no estaba bien sin ella. Me gusta Biologia o
Teatro”.

El formato es el siguiente:

- Fuente: Arial
- Tamaño: 11
- Interlineado: 1,5
- Márgenes 2,5 – Justificado.

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Bibliografía
 Formariz, A. (coord.) Carta a quien tiene que enseñar a personas adultas y
jóvenes. Con glosario y autores de referencia. Barcelona, Universitat de Barcelona
(Institut de Ciències de l’Educació), 2012. Páginas 5 a 7. Recuperado
de: http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/24804/6/EC2.pdf

Sugeridas: (Bibliografías de los Módulos 1 y 2)

 Ocampo López, Javier. (2008).Paulo Freire y la Pedagogía del Oprimido. Historia de


la Educación Latinoamericana, volumen (10), 57-72. Recuperado de:
http://revistas.uptc.edu.co/index.php/historia_educacion_latinamerican/article/view/
1486
 Freire, P. (2004). Pedagogía de la Autonomía. Recuperado
dewww.cpalsocial.org/documentos/286.pdf