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Ensayo sobre la sentencia Marbury Vs Madison

El estudio del constitucionalismo es de suma importancia hoy en las escuelas jurídicas,


debido a las reformas efectuadas en la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, donde los tratados internacionales, quedan a la misma altura que la ley suprema
de una nación, conocida mejor como Constitución, pero dejando a un lado los tratados
internacionales, debemos tomar con mayor importancia al conjunto de normas que da
estructura a la nación y de igual manera concede los derechos fundamentales de cada
ciudadano ¿Cómo surge la idea de la supremacía constitucional? ¿Qué dio origen a tal
jerarquización de leyes?, sin lugar a dudas tenemos que remontan a las fuentes históricas
del derecho, para ello nos colocamos en 1803, un 24 de febrero, donde John Marshall un
destacado juez presidente de la Suprema Corte de los Estados Unidos a través de una serie
de argumentos plasmados en la sentencia mejor conocida como Marbury vs. Madison
establece la supremacía constitucional y el control de constitucionalidad de leyes, en este
ligero ensayo tiene por intención conocer un poco sobre la situación de dio lugar al litigio y
consecuente sentencia que trascendió hasta el día de hoy, siendo objeto de incontable
estudios y cuestionamientos, y poder así determinar si tal sentencia debería declararse como
la base fundamental de la jerarquización constitucional.

El litigio surge un 27 de febrero de 1801, a escasos días del cambio de gobierno, el


presidente Jay Adams, nombra a 42 jueces de paz para el distrito de Alexandria y
Columbia, en donde John Marshall anteriormente nombrado, desempeñaba doble función
como Secretario de estado y Presidente de la Suprema Corte, siendo él, encargado de
validar tales nombramientos, no logró enviarlos a tiempo, se efectúa el cambio de posesión
del poder ejecutivo y se nombra al nuevo secretario: James Madison, el cual niega los
nombramientos de los jueces impuestos por el presidente Jay Adams. El objeto del litigio
surge por tales causas, siendo William Marbury, uno de los individuos afectados por la
abstención de Madison de emitir su debido nombramiento, Marbury exige que el tribunal
emita un mandato hacía James Madison en donde se le obligue de efectuar el
nombramiento que por derecho le corresponde. Tom Marshall es el juez que se encarga de
dictar dicha sentencia, la cual tiene por objeto aclarar dos cuestiones: La primer cuestión es
sí William Marbury tiene derecho a tal nombramiento, la segunda es sí el tribunal cuenta
con tal poder de efectuar dicho mandato hacía James Madison. Referente a la primer
cuestión, a base de argumentos fundamentados en doctrinas establecidas, John Marshall
considera a William Marbury, con derechos adquiridos para ser acreedor del puesto de Juez
de Paz, de igual manera reconoce que debe existir una reparación del daño, no es lo que
hace trascendental esta sentencia, al contrario si analizamos a fondo podremos ver que fue
una evidencia de la falta de justicia en el estado americano, lo que vuelve tan importante
ésta sentencia es el método de argumentación que emplea Marshall para declarar su
incompetencia a la hora de emitir el mandato reclamado por Marbury, ya que existiendo
una ley que hace competente al tribunal para emitir un mandato hacia un funcionario
público, constitucionalmente se encuentra prohibido por la leyes constitucionales, ya que es
no es un mandato por jurisdicción apelada, sino originaría. Resumido e interpretado John
Marshall deja claro que una ley emitida por el poder legislativo en funciones de unos pocos
pueda opacar a la Constitución la cual es una representación de la voluntad del pueblo,
efectuada por su debido poder constituyente, declarando inconstitucional la emisión de tal
mandato por parte de la autoridad jurisdiccional, pero a su vez también estableciendo que el
poder jurisdiccional debe ser el encargado de velar por estas inconstitucionalidades.

La sentencia Marbury vs. Madison no es una sentencia digna de admirar por su sentido tan
apegado a la ley, sino por la fundamentación e inducción de la Supremacía Constitucinal y
sobre el control difuso de tales leyes, probablemente la intención del Juez Marshall no era
establecer un fundamento sobre el constitucionalismo, sino más bien evitar un futuro
conflicto entre el poder ejecutivo y el poder judicial, delimitando el alcance de tales
poderes y separándolos mediante tal sentencia, si bien cierto, esto solo es una teoría, no
deshecha el resultado trascendental de la sentencia Marbury, la cual impregno la idea en
futuras generaciones, de la inminente superioridad de las leyes constitucionales sobre las
que se desprenden de ellas o del poder legislativo, además de la velación de los actos
constitucionales debe ser objeto de vigilancia del poder judicial, atribuyendo a éste tal
competencia. Debemos afirmar que ésta efectivamente es una fuente histórica del derecho
constitucional, el cual dio lugar a incontables legislaciones referentes en los nuevos
sistemas normativos contemporáneos
Bibliografía
Carbonell, M. A. (2016). Marbury vs Madison. México: Centro de Estudios Carbonell.

Realizado por: Alfredo Aldahir Valis Hernandez