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iudad de México.

El 6 y 7 de Junio de 2014, el pastor guatemalteco Carlos Enrique


Luna Arango, más conocido como “Cash Luna”, llegó a prometer salud a
Villahermosa, Tabasco, México. Esa noche aseguró que los sordos oirían, los
tumores desaparecerían, los ojos volverían a ver, sillas de ruedas se vaciarían y
que cientos de milagros menores ocurrirían en la noche de “borrachera espiritual”.
Medios locales informaron que el evento sería gratis, pero se cobró “ofrenda” de
500 pesos mexicanos, para hacer un total de 15 millones de pesos (más de un
millón de dólares).
No obstante, grupos protestantes afines se desligaron de la actividad sin dar
explicaciones.
El 7 de junio, Nancy Hernández Álvarez (15), que padecía de trombosis cerebral
infantil, fue llevada por sus padres desde Comitán, Chiapas, hasta Villahermosa,
confiados en que sería sanada.
Los padres de la menor se emocionaron con el anuncio de la campaña mediática
“Ven pide a Jesús tu milagro”. La ahora occisa subió al escenario para que el
pastor Cash dijera: “Sanada de su Trombosis Cerebral Infantil” y la multitud
aplaudió por el supuesto milagro.
Testigos afirmaron al diario Presente de Villahermosa que al finalizar el servicio
eclesiástico, la familia se dispuso a salir y fue ahí cuando a la adolescente “le
sobrevino un infarto del cual no se pudo recuperar, siendo a la salida del evento
donde cayó fulminada”.
Paramédicos del Sistema Estatal de Urgencias de Tabasco (SEUT), acudieron a prestarle los primeros
auxilios a la menor, y ante la ausencia de signos vitales (respiración, presión arterial y pulso), la declararon
muerta.
La Procuraduría estatal afirmó que Hernández Álvarez falleció “por causas inherentes a su enfermedad” y al
no encontrar causas criminales del deceso, determinó que el cuerpo de la occisa no fuera intervenido para
realizar la necropsia y ser entregado a sus familiares para darle sepultura.
Ante el anuncio del fallecimiento de la menor, los organizadores de la campaña calmaron a los presentes
diciéndoles que “ya se encontraba bajo atención médica”. Los asistentes del pastor guatemalteco declararon
que Nancy “había logrado su milagro, ya que Dios se la llevó y ahora descansaba en paz”.
“El engaño de sus “milagros” es un ejemplo notable del uso de la hipnosis sobre las masas. Los que llegan,
buscan ser “embriagados” y él los “embriaga” con una parafernalia de astrología, la bola de cristal, brujería, la
cábala, signos astrales y experiencias fuera del cuerpo, bajo el manto del “Espíritu Santo”. Todos los que
atienden sus “shows”, reciben una experiencia endorfínica, agradable y eufórica, parecida a los efectos
placenteros de las drogas opiáceas. A nadie dentro de su “ecosistema espiritual”, les interesa saber la verdad.
Los hechos son estos, sea dentro o afuera de su “ecosistema”, “Cash” no puede sanar a nadie, nunca ha
podido y nunca podrá” y si lo pudiera hacer, lo haría en cualquier lugar. Supuestamente, “libera” a alcohólicos
y drogadictos, etc., durante “ceremonias especiales” y las familias desesperadas le pagan sumas fuertes por
estos “servicios”. Como es una estafa muchos mueren, pero él se cubre afirmando que sus víctimas no
tuvieron suficiente “fe” y como resultado, el “Espíritu Santo no pudo hacer su trabajo”, dijo en un artículo de
investigación que escribió sobre el caso John L. Russell y que fue publicado en el sitio web la Ventana.net.
“Cash” Luna es un vendedor ilustre de “Pociones Serpentinas, Hipnotista y Faquir”, a quien ni su apodo le da
vergüenza. Es astuto y avaricioso y un psicólogo amateur religioso, que sabe manipular los sentimientos de
los ingenuos que le prestan oído. Con sus supuestos poderes, no se preocupa en atender a los enfermos en
los hospitales públicos, ni a los enfermos sin recursos en las áreas rurales de Guatemala. Es asombrosa, la
manera en que el “Espíritu Santo” solo acomoda su horario de “milagros”, cuando están prendidas las
cámaras de televisión. y el momento en que se apagan, ya no le permite “sanar” a los que quedan esperando,
cuestiona Russell.

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