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COMPETITIVIDAD INDIVIDUAL

La Competitividad puede definirse de forma distinta de acuerdo al contexto en el


cual se utilice. Sin embargo, los diferentes contextos pueden agruparse en tres
grupos o niveles de acuerdo a sus esferas de influencia: Global, Organizacional
(Empresarial) e Individual (Personal o Grupal).

La competitividad puede ser:


 Una capacidad, una habilidad.
 Implica a las personas y a toda una empresa.
 Implica satisfacción del cliente y usuarios.
 Una cualidad vital de ella depende la supervivencia.
 Una cualidad para competir con otros, quienes también están buscando
mejorar su competitividad.

La competitividad de una persona, depende de su equilibrio intelectual-lingüístico,


emocional y corporal.
El auto control, la auto confianza, la capacidad de adaptación la iniciativa la
identificación de oportunidad, la visión estratégica la innovación la orientación al
resultado, el pensamiento analítico e enfoque sistemático, y de servicio, la calidad
la negociación entre otros son las estrategias transparentes para ser competitivo.

Una persona exitosa es competitiva sin necesidad de pasar por encima de otros
(compañeros, la competencia, los precios de otros competidores) solo logrando
propósitos y siendo persistente lo logra.
Y para logar éxito es necesario tener iniciativa, originalidad, responsabilidad,
entusiasmo capacidad, aprendizaje esfuerzo, superación y hacerlo bien mediante la
superación la preparación y haciendo bien las cosas es decir gestionando con
calidad.
Una vez conseguimos la competitividad individual hay que pasar a la
COMPETITIVIDAD EMPRESARIAL, entrando en juego, no sólo las personas, sino
también los procesos de producción y los administrativos.
Para alcanzar esta competitividad pueden utilizarse diversas estrategias. Cada
empresa define la que más le conviene de acuerdo al escenario económico, social
y cultural en el que se desarrolla.
Entonces, para crear estrategias es necesario establecer objetivos de desarrollo.
Además es importante seguir algún modelo que pueda establecer orden en todos
los procesos, tanto productivos como administrativos de la empresa. La diferencia
entre estos dos tipos de procesos es que los productivos dependen de una máquina
física tangible (que consiste en los equipos necesarios para producir bienes,
servicios o software) y de un equipo de personas que tengan el conocimiento técnico
para hacerla trabajar, los procesos administrativos dependen solamente de un
equipo de personas con el conocimiento técnico, las habilidades y las competencias
necesarias para dirigirlos.

Ahora bien, todo aquel que ha superado el nivel de competitividad individual, es


alguien que está dispuesto a enfrentar cambios, pero estos cambios necesitan
objetivos claros, no se puede cambiar si no se sabe que es lo que se espera de ese
cambio.
Para alcanzar los niveles de competitividad es necesario trabajar desde la base,
somos los individuos los que debemos adquirir los compromisos y los retos para
cambiar y mejorar siguiendo estos pasos:

1- Planificar, identificar la situación buscada, la situación actual y marcar un plan de


acción para lograrla.

2- Control, establecer orden en la empresa y disponer de indicadores que nos


permitan tomar decisiones adecuadas

3- Ventas y Marketing, optimizar la comercialización de productos y servicios


estableciendo estrategias innovadoras.

4- Sistemas y Procedimientos, hacer depender la empresa de sistemas y


procedimientos y no de personas, es decir, sistematizar la rutina y humanizar la
excepción.

5- Desarrollar capacidades personales, alcanzar el liderazgo, enseñando y


ayudando a los colaboradores para que alcancen primero la competitividad
individual paso previo a la competitividad empresarial,