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EL MODELO BUROCRÁTICO

Características del modelo burocrático


La educación, y en particular los sistemas de organización educativa, no han permanecido aislados de los cambios
en los enfoques administrativos. Es precisamente dentro de estos últimos donde el modelo que a continuación se
expondrá ha tenido mayor aplicación y difusión. Aunque surgió como un enfoque sociológico, más tarde fue
adoptado por la industria, la empresa, la administración pública e incluso las instituciones educativas.
El modelo burocrático surge en los años cuarenta ante la necesidad de imponer orden, formalizar procedimientos y
mejorar los resultados de las cada vez más crecientes organizaciones. Con este criterio se buscó un sistema "ideal"
o "puro" al que Max Weber había bautizado desde fines del siglo XIX como burocracia [véase Chiavento 1990].
Cabe señalar que este término no se usaba con el sentido popular acmal y en ocasiones despectivo de papeleo e
ineficiencia.
El modelo burocrático tiene características de estructura y diseño que, según su autor, debería utilizar roda
organización compleja. Para Weber, la burocracia era la forma más eficiente de organización, y podía utilizarse
más efectivamente en los organismos complejos que surgieron para satisfacer las necesidades de la sociedad
moderna. Dadas las condiciones de la época (siglo XIX), el modelo resultó sensato: de ahí su éxito.
La burocracia es una forma de organización humana que se basa en la racionalidad, esto es, en la adecuación de los
medios a los objetivos que se pretenden, con el fin de garantizar la máxima eficiencia posible en la búsqueda de
dichos objetivos, Según esta teoría sociológica, a un individuo puede pagársele para que actúe y se comporte de
manera preestablecida, la cual se le debe explicar exacta y minuciosamente para que sus emociones no interfieran
en el desempeño ele la función preestablecida. Así, la sociología de la burocracia propuso un modelo de
organización y los administradores no tardaron en aplicarlo a sur empresas.
Según Max Weber, la burocracia tiene las siguientes peculiaridades [véase Chiaventato 19901:
1. Carácter legal de las normas y los reglamentos.
2. Carácter formal de las comunicaciones.
3. Carácter racional y división del trabajo.
4. Impersonalidad en las relaciones.
5. Jerarquía de autoridad,
6. Rutinas y procedimientos estandarizados.
7. Competencia técnica y meritocracia.
8. Especialización de la administración separada de la propiedad.
9. Profesionalización de los participantes.
10. Completa previsibilidad del funcionamiento.
Analicemos cada una de estas características.
CARÁCTER LEGAL DE LAS NORMAS Y LOS REGLAMENTOS
Las normas y los reglamentos definen perfecta y anticipadamente cómo deberá funcional- la organización. Se
establece por escrito una serie de normas y reglamentos que buscan abarcar rolas las áreas ele la organi-zación,
prever todas las situaciones y encuadrarlas dentro de un esquema predefinido, capaz de regular codo lo que pudiese
ocurrir dentro de la organización. Estas reglamentaciones son racionales porque presentan coherencia con los
objetivos que se pretende alcanzar. También son legales porque otorgan a las personas autoridad y poder para
castigar o sancionar a los subordinados conforme a la disciplina establecida. Las normas y los reglamentos también
son escritos para asegurar una interpretación única y sistematiza. De esta manera, se economizan esfuerzos y se
"estandariza" el comportamiento dentro de la organización.
CARÁCTER FORMAL DE LAS COMUNICACIONES
Las formas de comunicación son preferentemente escritas. Reglas, decisiones y acciones administrativas deben
estar escritas. De ahí el carácter formal de la burocracia. Se echa mano de rutinas y Formatos para facilitar las
comunicaciones y para volver rutinario su comporta-miento.
CARÁCTER RACIONAL Y DIVISIÓN DEL TRABAJO
Una de las características más sobresalientes es la sistemática división del trabajo, que se adecua a los objetivos
fijados y hacia el alcance de la máxima eficiencia de la organización. Es decir, existe una división ordenada de las
funciones, tareas y responsabilidades de cada uno de los puestos, estableciéndose claramente atribuciones,
autoridad y niveles de competencia de cada participante. Cada trabajador debe saber cuál es su carea, cuál es su
capacidad de mando sobre los otros y, sobre todo, cuáles son los límites de su tarea, derechos y poder, para no
sobrepasarlos ni interferir en la competencia ajena, ni perjudicar la estructura existente. Así, las responsabilidades
administrativas son al-tamente diferenciadas y especializadas y las actividades se distribuyen de acuerdo con los
objetivos.
IMPERSONALIDAD EN LAS RELACIONES
Las actividades se distribuyen considerando cargos y funciones, inde-pendientemente de las personas involucradas.
De ahí el carácter impersonal de la burocracia. Las personas no son consideradas corno tales, sino corno ocupantes
de un cargo que tienen bajo su responsabilidad, con una serie de careas específicas. El poder de cada quien es
impersonal; es decir, no se deriva de la persona por sí misma, sino del cargo que ocupa. También la obediencia
prestada por el subordinado al superior es impersonal. Se obedece al superior no en consideración a su persona,
sino al cargo que ocupa. Con esto se pretende asegurar la continuidad: las personas vienen• van, los cargos y las
funciones permanecen.
JERARQUÍA DE LA AUTORIDAD
En la burocracia se organizan los cargos por jerarquía. Cada cargo inferior debe estar bajo el control y la
supervisión de uno superior. Ningún puesto debe quedar sin alguien que lo controle, y de ahí la necesidad de una
estructura jerárquica que especifique los escalones o niveles de autoridad. La jerarquía impone orden y
subordinación. Todos los cargos se encuentran dispuestos en niveles jerárquicos que se agrupan por categorías o
clases, y que a su vez encierran privilegios y obligaciones, definidos por reglas específicas. De esta Forma, el
subordinado queda protegido de la acción arbitraria de su superior, dado que las acciones de ambos se procesan
dentro de un conjunto de reglas previamente establecidas.
RUTINAS Y PROCEDIMIENTOS ESTANDARIZADOS
El ocupante de un cargo no puede hacer lo que quiera, pues se establecen por escrito reglas y procedimientos que
determinan su conducta.
El desempeño en el cargo y la disciplina se aseguran mediante un conjunto de reglas y normas que intentan ajustar
al trabajador a las exigencias del cargo y de la organización. Todas las actividades de cada cargo son
desempeñadas según estándares claramente definidos, los cuales Facilitan la evaluación del desempeño de cada
trabajador.
COMPETENCIA TÉCNICA Y MERITOCRACIA
La admisión y promoción de las personas está basada en el mérito y con la competencia técnica y no en preferencias
personales. Se establecen criterios de desempeño racionales; es decir, se toman en cuenca logros, Formación,
experiencia y capacidad de un trabajador y son comparados en relación con el cargo o la función para los cuales
están siendo considerados. De allí la necesidad de exámenes, concursos, pruebas y títulos para la admisión y
promoción de los participantes.
ESPECIALIZACIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN SEPARADA DE LA PROPIEDAD
Los administradores no son los propietarios o dueños de la organización; son los profesionales especializados en su
administración. El Funcionario no puede vender, comprar o heredar su posición o su cargo, y éste a su vez no
puede ser apropiado e integrado a su patrimonio privado. Existe un principio de completa separación entre la
propiedad que pertenece a la organización y la propiedad personal del funcionario.
PROFESIONALIZACIÓN DE LOS PARTICIPANTES
Cada funcionario de la burocracia es especialista en las actividades de SLI cargo. Su nivel de especialización varía
conforme al nivel en el que está situado. Mientras que los que ocupan posiciones superiores son generalistas, los
que ocupan posiciones más bajas se vuelven poco a poco especialistas. Los trabajadores perciben un salario
correspondiente al nivel de responsabilidades de su cargo. Cuanto más elevado el cargo, mayor remuneración y
poder. El ocupante de un cargo puede ser promovido o despedido por su superior jerárquico. Todo trabajador que
demuestre méritos puede seguir una carrera dentro de la organización, siendo ésta una manera de recompensarlo.
El trabajador debe defender e identificarse con su cargo y su organización.
COMPLETA PREVISIBILIDAD DEL FUNCIONAMIENTO
La burocracia pretende que la conducta de sus miembros sea previsible. Para ello establece normas, reglamentos,
orden jerárquico, define responsabilidades, etc., que aseguren la conducción rutinaria en la ejecución de tareas y la
estandarización del desempeño de los participantes con el propósito de lograr la máxima eficiencia de la
organización.
Análisis del modelo burocrático
No es gratuita la vigencia del modelo burocrático dentro de la educación, si se considera que el desarrollo social es
diferenciado y desigual y que en ocasiones las instituciones se inclinan más por lo tradicional que por el cambio.
Uno mismo muchas veces opta por "hacer las cosas como las venía haciendo", antes que experimentar nuevas
formas, por más beneficios que ello nos reporte.
De cualquier manera, dado lo anterior, vale la pena hacer un balance [véase Chiaventato 1990) del modelo
burocrático y observar qué es lo que permanece no sólo en su espacio de trabajo, sino en los otros espacios en que
usted interactúa:
VENTAJAS
• Racionalidad. El propósito básico del modelo consiste en lograr los objetivos de la organización con la mayor
eficiencia posible.
• Precisión. Define con claridad los deberes y las responsabilidades de un cargo, su posición jerárquica, su nivel de
autoridad y las normas y reglamentos según los cuales debe ejercer su Función.
• Rapidez en las decisiones. Cada quien sabe lo que debe hacer y reconoce a quien da las órdenes o envía
comunicaciones escritas para realizar los trámites preestablecidos.
• Garantía de uniformidad. Establece una reglamentación específica y escrita.
• Uniformidad de rutinas y procedimientos. Favorece la estandarización y reduce la posibilidad de errores, ya que
los procedimientos están definidos por escrito.
•Constancia. Los mismos tipos de decisiones deben tomarse en circunstancias similares.
•Confiabilidad. La organización es dirigida conforme a las reglas establecidas y conocidas.
•Especialización de los individuos, Se manifiesta al dividir las tareas entre las personas, lo que facilita su
entrenamiento y especialización.
•Reducción de conflictos cana las personas. Cada quien sabe lo que debe hacer y los límites de sus
responsabilidades y de las de los demás.
DESVENTAJAS
• Formalismo .y documentación excesivos. Hacer y formalizar las comu-nicaciones por escrito puede generar
exceso de papeleo y documentación.
•Relaciones despersonalizadas. Impone un carácter impersonal en la asignación de tareas y Funciones, pues es más
importante el cargo que la persona que lo ocupa. Considera a las personas como entes autómatas que deben
desempeñarse conforme a lineamientos preestablecidos. Se les trata más por SU cargo (o un número) que con base
en sus características y necesidades personales.
•Decisiones por nivel de autoridad. Las decisiones se tornan con base en el nivel jerárquico que ocupan las
personas, independientemente de sus conocimientos o preparación para atender los asuntos.
•Rigidez en rutinas y procedimientos. Al establecerse procedimientos uniformes los trabajadores pueden no
responder a problemas que no estén considerados dentro de las normas establecidas, limitando la flexibilidad
requerida ante situaciones no previstas, que en el ámbito educativo, por sus características, pueden ser muchas. Las
normas llegan a imponerse por encima de los objetivos.
•Uso inadecuado de la autoridad. Los funcionarios asumen excesivamente su autoridad sobre los subordinados y
abusan de su poder de decisión.
•Mayor importancia a los procedimientos por a los beneficiarios del servicio. Es más importante cumplir con los
requerimientos establecidos que atender las necesidades de los beneficiarios del servicio, los cuales quedan
relegados a un segundo plano, pues resulta más importante quedar bien o cumplir con un superior jerárquico.
•No considera la variabilidad humana. Pretende mecanizar las conductas de los miembros de la organización, sin
tomar en cuenta las diferencias individuales y los grupos informales que surgen en el medio institucional.
•Evaluación y control conforme al apego a procedimientos. El desem-peño de un trabajador se califica por su nivel
de apego a lo establecido, más que por el resultado de sus esfuerzos.
• No considera condiciones particulares ni variabilidad del contexto. Al imponer objetivos, normas y
procedimientos uniformes, deja ele lado las necesidades y condiciones particulares de contextos diferenciados.
Implicaciones del modelo burocrático en las formas de organización de la escuela.
Como en los ámbitos industriales y empresariales el modelo burocrático ganaba seguidores y alabanzas por el
aumento en la calidad y cantidad de la producción, en la educación también se adoptó ese patrón de organización
administrativa, incluso para la programación del currículo y de la enseñanza (pedagogía por objetivos), sin
considerar las características y condiciones particulares de las escuelas. Este pensa-miento administrativo, de corre
tradicional, ha construido una visión mecanicista y Formalista de la organización escolar, en la que se parre de la
premisa de que todo debe Funcionar bien, gracias a la planificación y estandarización de normas, procedimientos y
programas.
La educación, y en particular la escuela, percibida desde estos en-Foques, generan una idea de organización real y
observable, que existe independientemente de los individuos que la constituyen y que funciona propositiva y
racionalmente de acuerdo con sus nietas. Así, las escuela es concebida como una realidad objetiva, lineal, neutral y
uniforme, que funciona racionalmente y que para alcanzar mayores niveles de eficacia, basta con aumentar el
control sobre ella y mejorar sus procedimientos y Formas de organización. Las dimensiones menos objetivas
comportamiento de las personas, valores, intereses— se ignoran y se da más importancia al diseño organizacional,
que establece de antemano cuál va a ser y debiera ser su modo de Funcionar: estructuras jerárquicas,
procedimientos, programas, Funciones de los miembros, procesos por realizar, calendarización de actividades,
resultados que se deben alcanzar, etcétera.
Por tanto, la escuela, entendida de esta manera, es una entidad dentro de una estructura mayor, con características,
formas de organización y funciones bien definidas. En términos de Jiménez Mier:
Los grupos y los individuos que conviven en la institución escolar encuentran perfectamente reglamentada su
actuación dentro del proceso escolar (calendarización en tiempo y contenido de cada ciclo escolar, horarios para
cada asignatura, temas y actividades pire deben cubrir, deberes y derechos de los profesores y alumnos,
puntualidad, tareas, permisos, premios, castigos, calificaciones, etc.). Asimismo, el comportamiento de los
integrantes de la escuela está perfectamente regulado, tamo por normas externas a cada institución en particular --
como podrían ser en el caso de México el artículo 3° constitucional, la Ley Federal de Educación, reglamentos y
circulares de la Secretaría de Educación Pública (SEP), corno por reglamentos propios de cada escuela (1987, p.
67).
En lo interno, la escuela establece diversos niveles de operación donde se agrupan sistemática y jerárquicamente
los distintos grados escolares. La promoción de alumnos se basa en el alcance de un perfil predeterminado y en el
acatamiento de las normas preestablecidas. Se considera que la planificación de la enseñanza es válida porque
permite una aplicación homogénea del currículo, y al mismo tiempo conduce hacia la eficacia.
Este pensamiento sociológico invade también las formas de enseñanza, donde el alumno tiene el papel receptivo y
el docente, el activo. Desde esta concepción, la enseñanza adquiere un lugar prioritario Frente al proceso de
aprendizaje. Ante ello, los esfuerzos por mejorar los niveles de aprovechamiento por parte de los alumnos
demandan el establecimiento de programas y técnicas didácticas planificadas. "Si el alumno no aprende, es porque
el maestro no enseña conforme se ha planeado."
Por otro lado, a la administración escolar se le confiere un papel de "gestoría", entendida ésta como los trámites
que un directivo debe realizar ante los niveles superiores, para informar sobre los grados de acatamiento y
cumplimiento con lo planificado. El directivo, dentro de este esquema conceptual, es considerado un individuo
privilegiado de la estructura jerárquica y sus Funciones principales son la vigilancia y el control para que el orden
establecido se conserve y así asegurar el cumplimiento de objetivos planificados.
Hacia el cambio de modelo
Como ya se comentó al inicio de este capítulo, el modelo burocrático surge con el propósito do mejorar los
niveles de organización y eficiencia en las instituciones, por lo cual ha aporcado enormes beneficios; sin
embargo, es pertinente considerar que el ambiente y las condiciones de cales beneficios han evolucionado, y que
en la actualidad las organizaciones industriales, empresariales, de administración pública y educativas han
cambiado.
Los retos que enfrenta hoy la educación surgen de la necesidad de retomar sus objetivos centrales y cumplir
cabalmente con sus cometidos. En este sentido, como comenta Pozner:
Las expectativas y demandas de la sociedad sobre la escolaridad son cada vez más alcas; pero, al mismo tiempo,
los procesos escolares han entrado en un callejón sin salida. Esto es, la escuela no da las respuestas adecuadas, y
desde la sociedad se llama la atención etiquetando a cara situación corno de fracaso [1995, p. 59).
Este tipo de cambios y críticas ha llevado a los sistemas educativos internacionales, nacionales y estatales a
plantearse nuevas Formas de concebir y organizar las escuelas y el trabajo que sus integrantes realizan en ellas.
Es precisamente este nuevo modelo el que se aborda en el siguiente capítulo.
EL MODELO EMERGENTE
Educar es un reto continuo e incesante, porque los problemas actuales no son nuevos. Por lo mismo, también es
continua la necesidad de atender constantemente a, los actores y los procesos educativos.
Hoy se considera que la solución a dichos problemas debe darse desde los microespacios del sistema (las escuelas),
pues la calidad educativa será tal en la medida en que aquéllos se resuelvan oportuna, pertinente y eficazmente.
Ello quiere decir que se deben atender y resolver los problemas desde los espacios donde se originan. De ahí que
sea importante la participación de la escuela y de los individuos que interactúan en ella, en la mejora de esa calidad
educativa.
El modelo emergente se ha ido elaborando acorde con las políticas educativas internacionales, que lo han
promovido como un modelo alternativo que permite logros cualitativos en la educación. Teniendo esto como
marco de referencia, habría que encender a la gestión escolar como la conducción y dirección del sistema educativo
hacia el logro de procesos educativos de calidad, donde la administración escolar y los cuerpos docentes se abocan
a privilegiar las tareas académicas que implica la realización del proceso, enseñanza-aprendizaje como fin principal
de la educación. Dos son los ejes según los cuales opera este esquema: 1) la organización escolar y 2) la
caracterización de los sujetos que coordinan y coman decisiones en .los procesos educativos: los directivos.
Este nuevo esquema comparte con el modelo burocrático tres principios: calidad, competencia y excelencia,
aunque con marcados matices. Por ello, la terminología que se emplea, en ocasiones, en la gestión escolar guarda
cierta semejanza con la usada en In administrativo, aunque sin perder su sentido pedagógico.
En una revisión sobre los distintos planteamientos que existen en torno al modelo de gestión escolar, se
encontraron corno premisas principales las siguientes:
• Participación democrática. La participación de los sujetos educativos (maestros, alumnos, padres de familia,
directores, supervisores, autoridades educativas, comunidad en general) define lo que es y debe ser la educación
que brinda el sistema educativo. Existen Figuras estructuralmente insertas en la organización educativa —
colectivos escolares, consejos de escuela, organismos de participación social, asociaciones de padres de familia,
etc.—, por lo que la atención se centra en las formas en que se da esa participación. Autonomía. Las escuelas
pueden decidir y conducir su desarrollo como institución educativa, optando por los caminos más acordes con sus
propios contextos hacia el logro de los propósitos y objetivos de la educación. La descentralización por la que
atraviesa la educación nacional es parre del ejercicio de autonomía tanto en las entidades federativas como en las
provincias. Este proceso culmina en la Forma en que la escuela organiza y decide qué es lo que puede hacer para
enfrentar sus problemas educativos, y desde ahí concretar los grandes objetivos de la educación.
• Liderazgo. Es Fundamental una coordinación y conducción académica que facilite la intervención y participación
en la toma de decisiones de quienes están involucrados directamente en la tarea educativa, Tanto la escuela como
los espacios de trabajo que agrupan a varias escuelas representan los ámbitos significativos para que el liderazgo
académico se traduzca en un mejoramiento de la calidad educativa.
• Organización escolar. Los cambios en la Forma de conducir los procesos educativos implican necesariamente
una reorganización en las actividades, en la distribución de roles o papeles, en las Formas de participación, en el
ejercicio de la autoridad, en la conducción del proceso enseñanza-aprendizaje, en las relaciones interpersonales,
etc. En suma, una nueva forma de concebir la cultura académica que se genera en los espacios educativos.
• Planeación y evaluación escolar, Se refiere 3 los procesos mediante loscuales se concretan las opciones de
cambio y mejoramiento de la vida escolar. Tomar conciencia de los problemas educativos que se enfrentan y
buscarles solución es una de las maneras de iniciar dichas procesos. Llevarlos a cabo implica necesariamente una
participación comprometida y responsable, ser realistas en los análisis de los problemas, conocer ampliamente las
posibilidades de cambio y, sobre todo, estar al tanto de las reacciones posibles a la aplicación de las acciones de
cambio,
De hecho, el Proyecto Principal de Educación en América Latina y el Caribe establece
la necesidad de iniciar 1111J nueva etapa de desarrollo educativo a través de un nuevo estilo de gestión que
responda —en un contexto de carencia de recursos— al triple desafío ele: I) mejorar la eficacia del sistema,
volviéndolo más relevante desde el punto de vista cultural y ambiental, y más pertinente desde el punto de vista de
utilidad para los individuos y la sociedad; 2) mejorar la equidad en la distribución del servicio educativo, es decir,
ofrecer una educación de ala calidad a los sectores de población prioritarios: urbano-marginales, rurales, población
en condiciones de pobreza, población indígena, mujeres, desertores y excluidos del sistema escolar, y 3) mejorar la
cadencia del sistema, desarrollando la capacidad de optimizar el uso de los recursos a efectos ele SU buena marcha
interna, lo cual implica mejorar considerablemente la calidad de la educación (UNESCO) 1991, pp. 34-35].
En América Latina ya se trabaja arduamente en la implantación del nuevo modelo, como queda establecido en el
documento Modelo de gestión GESEDUCA,1 [UNESCO 1994, pp. 111–IV], donde se dice:
La mayoría de los gobiernos ha introducido el objetivo de mejorar la calidad y la equidad de la oferta educativa
de sus países. Sin embargo, a pesar de la rica tradición latinoamericana, se reconoce que no tienen las
capacidades de gestión que los conduzcan hacia esas meras, dado que no existe una sistema-tización de
instrumentos y técnicas que puedan ser aplicados en los distintos niveles del sistema El modelo de gestión
GESEDUCA (GESTIÓN EDUCATIVA) ea un intento de ofrecer dichos instrumentos y técnicas. En su
preparación se ha revisado y experimentado una gran gama de instrumentos y técnicas de los enfoques
prospectivos, estratégicos y de calidad total, seleccionándose los más apropiados a los sistemas educativos en
contextos de descentralización. Este "modelo para armar" ha sido experimentado tanto co el nivel de los
ministerios nacionales y provinciales, como en las municipalidades y escuelas en Argentina, Chile y Venezuela.
Hoy en México, por ejemplo, el Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 [SEP 1995, p. 43) especifica lo
siguiente.
La unidad básica del sistema educativo es la escuela: el espacio donde profesores, directores y 7111.11-111-10S
comparten la responsabilidad cotidiana de la enseñanza y cl aprendizaje. En cada plantel los padres de familia y
otros miembros de la comunidad se unen en el objetivo común de participar en la formación de los alumnos. Para
elevar la calidad de la educación pública es necesario que las escuelas tengan un marco de gestión que permita un
ade-cuado equilibrio de márgenes de autonomía, participación de la comunidad, apoyo institucional y regulación
normativa. Por ello, es indispensable articular las estructuras y los procesos mediante los cuales se realizan las
funciones de gestión dentro y fuera de las escuelas.
Como se observa, las políticas educativas actuales incluyen las principales premisas del modelo emergente. No se
trata de seguirlo al pie de la letra, sino de hacer una apropiación crítica; por lo mismo, en la práctica educativa
cotidiana se le debe concebir corno otra manera de conducir la administración escolar, distinta a la manera
tradicional, donde se subraya lo pedagógico y lo académico bajo otra forma de Organización escolar.
Desde sus inicios, la gestión escolar tuvo interpretaciones diferentes, vinculadas fundamentalmente al sentido
burocrático, además de que el término "escolar" no queda claro, por lo que en ocasiones se le añade el de
"pedagógica" para resaltar su carácter académico y así diferenciarla de un carácter puramente "administrativo".
Por eso hoy se afirma que tanto el concepto como la práctica de ges-tión escolar se están construyendo a
partir del principio de que la gestión escolar es una práctica educativa total, que tiene que ver con el sistema
educativo en su conjunto. En este contexto, resulta conveniente leer lo que algunos autores han señalado en torno a
la gestión escolar.
Pozner escribe:
La gestión escolar es una de las instancias de roma de decisiones acerca de las políticas educativas de un país.
La gestión escolar realiza las políticas educacionales en cada unidad educativa adecuándolas a su contexto y a las
particularidades y necesidades de Sil comunidad educativa[...]. Podemos definirla también como el conjunto de
acciones, relacionadas entre sí, que emprende el equipo directivo ele escuela para promover y posibilitar la
consecución de la intencionalidad pedagógica en-con-para la comunidad educativa.
El objetivo primordial de la gestión escolar es cerrrar-focalizar-nuclear la unidad educativa alrededor de los
aprendizajes de los niños y jóvenes 1...1. Su desafío, por lo tanto, es dinamizar los procesos y la participación de
los actores que intervienen en la acción educativa. Para ello, la gestión escolar:
• Interviene sobre la globalidad de la institución.
• Recupera la intencionalidad pedagógica y educativa.
• Incorpora a los sujetos de la acción educativa como protagonistas del cambio educativo.
• Construye procesos de calidad para lograr los resultados buscados [1995, pp. 71-74).
La práctica de la gestión escolar ha sido caracterizada corno la acción permanente de racionalización y aplicación
oportuna y pertinente de recursos, tanto materiales corno humanos, para el logro de objetivos educativos definidos
en un contexto normativo, histórico y culturalmente determinado [,..1. Desde esta perspectiva, las (unciones de la
gestión escolar están enfocadas a la orientación que el gestor brinda a los procesos áulicos, a la regulación de las
relaciones intra e interescolares y a la conducción de las acciones extraescolares y con la comunidad (1995, p. 71.
Otra concepción de gestión escolar la encontramos en Ramírez, quien establece:
Los nuevos modelos de gestión se basan en la necesidad de considerar la importancia que tienen los procesos de
organización de la institución esco-lar para el logro de una mejor educación.
Los niveles de gestión pueden ser considerados así:
a) El primer nivel se refiere a las formas de gestionar el sistema educativo en general, las cuales se han
caracterizado por la atribución otorgada Estado para controlar los ámbitos administrativos y pedagógicos del
sistema educativo, atendiendo todos los niveles, modalidades y tipos ce escuela en todas las regiones del país [...I.
En la actualidad se perciben tendencias hacia la descentralización de los servicios educativos y a transferir la
responsabilidad de los mismos a cada entidad federativa.
b) El segundo nivel está relacionado con la gestión del plantel escolar. En este aspecto, la tendencia ha sido definir
políticas que determinen el funcionamiento de las escuelas a través de normas y condiciones dictadas de arriba
hacia abajo, incluyendo muchas veces en ellas intereses de diversos grupos de poder [...I. Esto ha significado, por
un lado, considerar a las escuelas como bloques homogéneos, sin respeto a las dinámicas particulares de su
Funcionamiento y, por otro, gestionarse bajo patrones paternalistas y burocráticos que no permiten otorgarles
capacidad de decisión sobre muchos aspectos que se relacionan con el mejor desarrollo de sus actividades Por ello
se requiere que las tendencias de cambio lleguen al ámbito escolar, comenzando por otorgarles la necesaria
autonomía que les permita traducir desde sus propias circunstancias esa normativa general determinante de
aspectos pedagógicos y administrativos [1994, pp. 4-51.
Finalmente, Ibarrola escribe sobre el tenia:
¿Hablar ahora de gestión es apegarse acriticamente a una nueva moda, impuesta por los organismos
internacionales? ;Preferimos, con la moder-nización, acogernos a una palabra poco usual en el vocabulario
pedagógico para referirnos —con intenciones garopardescas— a los mismos viejos problemas de la administración
de la educación? Bien entendida. la palabra alude efectivamente a un nuevo concepto: a ese factor impalpable e
intangible que tiene que ver con la manera corno se administran, en el sentido más notable y más completo de este
término, los muy distintos insumos que intervienen en los complejos procesos educativos. Vale 12 pena intentar un
concepto nuevo porque con él se busca identificar la enorme complejidad intrínseca de la educación para derivar de
ella la naturaleza de las formas administrativas suficientes, certeras, adecuadas y sobre todo válidas que per-Miran
lograr los resultados buscarlos. Intentar un nuevo concepto es proteger el nuevo carácter eminentemente formativo
y pedagógico de los procesos que intervienen en la educación; no ciscamos hablando de productos [-abriles.
Durante mucho tiempo, la educación pública y sus formas, simplificadas o burocratizadas conforme a estrictos
criterios eficientistas, reduje ron la potencialidad y la riqueza de la tarea educativa n los estrechos cauces de la
economía de los escasos recursos materiales disponibles y el control de los participantes La gestión de la educación
pública es una de las tareas más complejas que enfrentan los países en la actualidad. Mejor y mas eficiente
organización educativa para alcanzar los nuevos objetivos que nos impone una sociedad que vive cambios tan
profundos. Gestión implica, sin lugar a dudas, toma de decisiones, pero también la capacidad de llevar la
organización, la supervisión y el seguimiento que requieren múltiples sujetos para llevarlas a cabo, incluyendo la
posibilidad ele transformarlas. Una gestión bien entendida incluye también el análisis y la valoración de los
resultados logrados y de los factores que los determinaron El concepto de gestión aparece unido a la definición de
la escuela (el plantel escolar) como la unidad orgánica de desarrollo de la acción educativa pública. Las decisiones
educativas pasan así por tres grandes escalas espacio-temporales: la social en su conjunto, In institucional o del
sistema educativo y la del plantel en lo particular. También abarcan un sinnúmero de dimensiones; no son las
decisiones que roma el pequeño grupo cultural, étnico o religioso para organizar la escuela privada para sus hijos.
Son las decisiones que afectan a la formación de los ciudadanos de un país (…) Estas decisiones tienen que ver con
aspectos fundamentales como la estructura general de In educación, los planteles y programas de estudio, la
certificación de los conocimientos, la Formación necesaria y los requisitos para el nombramiento de los procesos y
el financiamiento. Pero también con aspectos más particulares como la localización y el tamaño de los planteles, la
distribución del tiempo y del espacio para el trabajo escolar, la organización interna del trabajo pedagógico en cada
escuela, la selección de libros y materiales didácticos, la movilidad o la permanencia de los profesores en los
planteles, cl diseño de actividades adicionales, y varias más Las decisiones implican siempre tomadores de
decisiones. ¿Quiénes son los sujetos que deben de tomar las decisiones respecto de los grandes problemas
señalados? Quiéneslas de los problemas subalternos? ¿En qué escala la decisión de qué tipos de sujetos es mejor?
¿Cutí' es la mejor manera de tomar estas decisiones? ¿Cuál es la mejor manera de lograr que los participantes en
este amplio y complicado proceso se sientan aludidos, encuentren (y construyan) los carices institucionales
cerreros para desarrollar la acción educativa nacional y asuman el compromiso de lograr los objetivos propuestos o
de proponer otros equivalentes? (1997, pp. 56-58)
En un esfuerzo por tratar de caracterizar los elementos más significativos en los planteamientos de los autores
citados, en el cómo conciben la gestión escolar, destacan los siguientes puntos:
• Es holística, es decir, tiene que ver con todos los sujetos y con todos los procesos que intervienen en la
educación.
• Es socialmente incluyente, pues no se queda sólo en el ámbito de lo educativo, sino que tiene que ver con todo
aquello que ocurre en la sociedad, partiendo de que lo que sucede en la educación afecta a la sociedad en su
conjunto.
• Concibe a lo educativo corno una totalidad, afirmando que no se conforma por elementos segmentados, sino
como un proceso social integral, cuyas partes —lo administrativo, lo académico, lo político y lo social— se
retroalimentan mutuamente.
• Considera a la escuela como base, pero es ele su interés sanco lo que pasa en el salón de clases corno lo que
sucede en las estructuras superiores del sistema educativo.
De hecho, la gestión escolar tiene que ver con la reestructuración de los sistemas educativos, ya que implica una
cultura de transformación educativa cuyas características primordiales se agrupan de la manera siguiente [véase
Dalin 1993):
• El paradigma del cambio: en la medida en que el mundo está cambiando radicalmente, en el sistema educativo, y
en particular en la escuela, la adecuación y la adaptación parecen rebasadas. De allí que hoy los cambios
educativos demanden nuevas perspectivas y cambios paralelos en la cultura escolar.
•La escuela como unidad del cambio. La escuela es la base del cambio, porque es donde las demandas educativas
ele la sociedad se manifiestan originalmente y donde se concretan las expectativas del aprendizaje que supone la
reunión de un maestro y de un alumno. Cada escuela es única, y cada una decide cómo aprender a aprender.
• Las autoridades centrales son corresponsables en este proceso de cambio. La escuela es parre de un sistema y no
está sola; necesita del soporte de las autoridades centrales y de que dichas autoridades también cambien su
comportamiento, pues muchos de los problemas actuales y futuros sólo se podrán solucionar si existe cooperación
estrecha entre la escuela y las autoridades centrales.
• Las necesidades reales. El mejoramiento de la escuela y del sistema educativo sólo se logrará si se atienden,
primero y antes que nada, las necesidades de los estudiantes. La riqueza de este objetivo es resultado de un proceso
complejo en el que deben intervenir todos los actores de la educación, construyendo en particular una visión
compartida de corto y largo plazos en cada una ele las escuelas del sistema.
• El cambio es aprendizaje. Los cambios en cada estudiante deben ser • resultado de un profundo proceso de
aprendizaje, conducido por el maestro, pero con la participación activa del estudiante, Allí se requiere el talento de
codos los participantes, y es por eso que los cambios dependen de la habilidad persona] de cada quien, de quien
está comprometido de manera continua con el aprendizaje.
• Organización del aprendizaje. Aquí los objetivos son: responder creativamente a los cambios necesarios en el
ambiente escolar; desarrollar las capacidades escolares, generando modificaciones en el currículo y en los equipos
directivos, así como desarrollar nuevas formas de organización y administración escolares.
Es cierto, la escuela no cambia sola. Para que cambie, en términos de la gestión escolar, deben propiciarse cambios
en otros procesos sociales; por señalar algunos:
• Los hogares, para que se dé la cultura de comunicación, participación y cooperación con la escuela.
• Los medios colectivos de comunicación, al considerar que influyen dererminancemente en la formación de
jóvenes y niños, deben modificar SU programación y transformarla positivamente, tratando de desaparecer el
enfrentamiento entre televisión y cultura escolar.
• Los lugares de trabajo productivo, dado que ellos, al igual que la educación, están cambiando radicalmente. De
allí que deban ser centros continuos de aprendizaje y deban dar oportunidad a quienes allí laboran de continuar sus
estudios. Además, la vinculación de educación y trabajo debe ser estrecha y real, pues ambos se beneficiarán
cuando dicha vinculación se concrete.
• La religión, con un papel significativo en la formación de acritudes y conductas, puede afectar a la educación,
particularmente en términos de moral y de valores.
En el marco de lo hasta aquí descrito, se puede decir que los objetivos generales de los cambios por los cuales
pugna la gestión escolar se sustentan en:
• Cada estudiante aprendiendo. De hecho, la escuela debe ser un centro generador de aprendizajes significativos
—contenidos éstos en los planes y programas de estudio vigentes— que el estudiante haga suyos para que le
permitan actuar intensa y amigablemente con sus com pañeros alumnos y su compañero maestro. Nadie, n i iagú o
alumno de las escuelas debe quedar al margen de los procesos de enseñanza-aprendizaje que allí se concretan todos
los días.
• Reforma escolar total. Mediante la participación y el trabajo colegiado de los colectivos escolares, las escuelas
deberán tener una visión de futuro, para que planifiquen con base en ella sus actividades cotidianas mas
significativas. El proyecto escolar debe ser el eje articulador de los procesos planificadores de los sistemas
educativos de las enridades federativas o provincias, estableciéndose con base en él líneas de transmisión claras y
precisas.denrro de la escuela, y entre ésta y las diversas instancias organizativas del sistema (zona o distrito,
jefatura del departamento, dirección del nivel de educación básica), para que éste opere de una manera armónica y
eficaz.
• Reforma del sistema educativo. Contar con nuevas escuelas conducirá necesariamente a trabajar con nuevos
criterios la educación, buscando que ésta, en términos de gestión escolar, sea cada vez más eficiente y eficaz, lo
mismo en su trabajo académico diario, que en su trabajo administrativo y en su vinculación con la familia y la
comunidad.
Hablar, pues, del modelo emergente, conocido como el de gestión escolar, tiene implicaciones que están
determinadas por la voluntad de hacer los cambios necesarios, tanto sociales como educativos, en la búsqueda
continua por ofrecer una mejor educación, más equitativa y pertinente; en suma, una educación de calidad.
La gestión escolar en la cotidianidad del quehacer educativo
Realizar la gestión escolar requiere, como se ha visto, varias condiciones. Sin embargo, hay dos componentes
Fundamentales para ejercerla: la escuela y los sujetos que interactúan en ella.
La escuela —espacio micro del sistema educativo, donde se aplican las políticas educativas y se concreta el
proceso enseñanza-aprendizaje— se convierte en la potenciadora del cambio de condiciones y situaciones en las
que se realizan las tareas educativas. Es decir, la posible solución y el mejoramiento de los problemas educativos
que enfrenta el sistema educativo pueden ser abordados y Tratados desde la escuela, encendiendo que sus avances
y logros repercuten en el sistema en su totalidad.
A quienes compete directa y enfáticamente hacer tal gestión es a los directivos, puesto que está bajo su
responsabilidad concretar los pro-cesos educativos. En corno a ellos, los demás sujetos educativos (estu-diantes,
docentes, autoridades educativas centrales, padres de Familia y comunidad en general) se convierten en gestores de
los propósitos y objetivos que establezcan las escuelas.
Vale la pena preguntarse en esta conceptualización de la gestión escolar cómo surge esa interrelación entre sujetos
y escuela, a lo que se responde:
• Con la participación comprometida y corresponsable, ya que así a través de ella los sujetos educativos y la
comunidad asumen las tareas correspondientes a los objetivos que se proponga la escuela, considerando los
espacios en que se desempeñen cada uno de ellos.
• Con un liderazgo compartido los directivos (de centros escolares y de las zonas o distritos) deben estar
preparados para delegar y compartir papeles distintos dependiendo de las acciones que se establezcan en los
proyectos escolares. La asignación y la distribución de papeles, según las tareas por realizar, no deben verse como
Una pérdida de control y poder, sino como un liderazgo académico compartido.
• Con la comunicación organizacional la escuela y la zona o distrito se vuelven instancias idóneas para concretar
los objetivos de la gestión escolar. Para ello, las relaciones inrerpersonales son Fundamentales, en la medida en que
permiten establecer procesos de comunicación y diálogo necesarios para los acuerdos y la toma de decisiones.
Con un espacio colegiado que Facilite la construcción ale proyectos de desarrollo educativo de manera
participativa, corresponsable, organizada, sustentada en el diálogo y respeto entre quienes están involucrados en el
quehacer escolar.
• Con el proyecto escolar como medio viable para concretar ideas, as-piraciones, retos y objetivos que las escuelas
y la zona o distrito consideren los más pertinentes para enfrentar conjuntamente los problemas educativos. El
proyecto escolar significa la posibilidad de conciliar los propósitos de la política educativa con lo que la escuela y
la zona enfrentan cotidianamente en su quehacer.
La carea que tendría que asumir el directivo en este modelo es de gran importancia. No es sólo coordinar y liderar
el desarrollo propuesto por las escuelas, las zonas o los distritos en sus proyectos, sino generar de manera continua
propuestas de renovación. Es decir, no se trata solamente de administrar los procesos que determina el sistema
educativo en el que se trabaja, sino de la posibilidad de construir un proyecto escolar acorde con los objetivos que
marcan las políticas educativas contemporáneas y con los que establecen las distintas organizaciones escolares con
las que se interactúa. En el mismo sentido en que Fueron definidos los elementos de interrelación entre escuela y
sujetos educativos, dichos planteamientos serán abordados más adelante con mayor profundidad.