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Para el seminario habia pensado en trabajar un análisis conceptual sobre el eje comunidad y

sentido de comunidad. Esperaba trabajar sobre los desarrollos que van mas alla de la polaridad
entre individuo y comunidad, con el objetivo de superar esa dicotomía e integrar distintos
conceptos que permitan hablar de este fenómeno en otros términos. Esperaba que esta
reformulación del concepto de comunidad entregue la posibilidad de reinterpretar lo que se
entiende como sentido de comunidad. Hasta el momento conozco algunas criticas a esta tensión,
y esperaba encontrar y presentar algunas propuestas para su reformulación o avance conceptual.

Si es que es un proyecto que ustedes como equipo docente ven muy utópico, les pido que me lo
hagan saber.

Hacer una revisión de algunas teorías políticas post-fundacionalistas y tratar de desprender


algunas ideas que sirvan funcionalmente al entendimiento de la comunidad por parte de los
psicólogos comunitarios. La clave que había pensado para explorar esta distancia entre una
metafísica antiesencialista del concepto de comunidad y la ejecución de una práctica sobre esta
desde las ciencias sociales: seria el reconocer la tensión inherente de sus objetivos, permitiendo el
ejercicio de ampliar la comprensión de la “coexistencia humana” entre un sistema metafísico que
pretende aprehender la configuración de esta en cuanto contingencia (post-fundacionalistas) y
otro que pretende sistematizarla para poder intervenir en ella (ciencias sociales).

Pensar en la apertura, exposición e incorporación del otro como una expansión en los limites de la
coexistencia humana. Superando las restricciones de la concepción idealizada de un sujeto y
comunidad integral. Esta expansión amplia en consecuencia las nociones de comunidad, sujeto y
sentido de comunidad. El sentido de comunidad se transforma en cuanto sentido de seguridad y
pertenencia hacia un sentido de llamamiento por la comprensión del otro, y por una ampliación
indefinida y constante de sus limites de seguridad. Esto último, favorecido por los nuevos planos
en donde se realizan los encuentros con el otro (redes sociales, comunidades virtuales, espacios
públicos, etc.)

Como el trabajo aplicado de la psicología comunitaria resulta una forma de involucramiento con la
realidad contingente, que a partir de sus propios límites (necesidad de transformar una realidad
social) genera modos particulares de entenderla y generar sistemas conceptuales. A diferencia de
lo que se hace en un plano reflexivo o filosófico en donde los limites son justo los contrarios, es su
falta de involucramiento con la realidad contingente la que le permite generar sistemas metafísicos
que conceptualizan (la noción de comunidad, por ejemplo) sobre conceptos de lo inasible, lo
invisible o lo que falta. A pesar de sus diferencias estas dos formas de aproximarse a una realidad,
comunitaria o individual, son partes de un mismo proceso de accio-reflexion en donde el trabajo
comunitario situado es en función de su transformación, y la reflexión filosófica de sus conceptos es
en función de modelar las actitudes ético-políticas hacia el mismo trabajo. Además de que el trabajo
comunitario sirve como insumo empírico para la formulación teórica, así como la reflexión filosófica
amplia nuestra capacidades para sentir, entender y aproximarse a las realidades situadas donde se
trabaja
Incorporar a la idea de “coexistencia humana” algunas nociones de la antropología como la
cosmoplitica, las relaciones inter-especies y el involucramiento activo-reflexivo con el mundo que
habitamos. Pensar en un avance hacia una coexistencia de formas de vida diversas en un lugar
compartido en donde la interrelacion es su característica constitutiva.

Una reflexión desde la filosofía política sobre la noción de comunidad en este caso nos sirve para
actualizar su conceptualización en términos dinámicos que reconozcan las múltiples formas y
cualidades que estas toman en la actualidad. La noción misma de comunidad, el sujeto y el sentido
de comunidad se ven interpelados por esta reflexión y se hace necesario redefinirlos y ampliar sus
alcances. Jan Luc Nancy nos lleva a descubrir la cualidad trascendente e inmanente (Ser-con y
democracia, p.17) que implica el ser-con, y que se presenta en el poder democrático y la comunidad.
El sujeto se ve despojado de su totalidad cuando asumimos su apertura como la cualidad necesaria
para que exista esta exposición al otro. El sentido de comunidad por su parte, entendido como la
dimensión subjetiva de carácter afectivo que se nos presenta a través de la sensación de pertenecer
también se necesita ampliar a otros motivos, es decir a pertenecer a comunidades que incluyen una
diversidad más amplia de participantes como son: animales no humanos, organismos vivos de otros
reinos, hibridaciones y por qué no de sistemas tecnológicos y la inteligencia que implican.