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Impacto en la salud mental de adolescentes

universitarios que han adquirido ITS


Álvarez, R. Azcárate, F. Cabrera, M. Carrillo, C & Paillaqueo, K.

Resumen: El siguiente artículo tiene de vida de los estudiantes, así como


como objetivo identificar el impacto también las áreas y componentes del
que generan las ITS en la salud desempeño afectadas, de manera
mental de la población adolescente que es importante conocer que las
universitaria y como puede llegar patologías de salud mental pueden
alterar el desempeño ​ocupacional en llegar a riesgo de suicidio o alterar
diversos contextos, puesto que la significativamente su ocupación.
prevalencia de ITS en dicha
Abstract:
población va en aumento. Para ello
The following article presents a
se evidenciaron algunas
bibliographic review, which aims to
enfermedades producidas por una
identify the impact of Sexually
ITS tales como VIH, VPH, entre
Transmitted Infections (stis) on the
otras, de igual modo se demuestra la
mental health of the university
estrecha relación con patologías de
adolescent population and how it can
salud mental tales como: ansiedad,
affect the youths' occupational diverse
depresión, consumo de alcohol y
contexts, since the prevalence of stis
drogas. Al igual se señala el impacto
in said population is increasing. To
regional, nacional y mundial de las
this end, some diseases caused by
enfermedades mencionadas, y se
an STI such as Human
establece un análisis en relación al
Immunodeficiency Virus (HIV),
impacto en la variación de la calidad
Human Papillomavirus (HPV), among regarding the impact on the variation
others, were also demonstrated, as of the quality of life of the students, as
well as the close relationship with well as the affected areas and
mental health pathologies such as: performance components, so it is
anxiety, depression, alcohol and drug important to know that mental health
use. As well as the regional, national pathologies can lead to suicide risk,
and global impact of the mentioned such as significantly altering their
diseases, an analysis is made occupation.

Palabras claves: Adolescentes – Sexualidad – Salud mental – Enfermedad –


Calidad de vida – Estudiantes universitarios

Introducción:

El siguiente artículo tiene el objetivo de Identificar el impacto que generan las


Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) ​en la salud mental de la población
adolescente universitaria y como puede llegar alterar el desempeño ocupacional
en diversos contextos. Por otra parte se darán a conocer las enfermedades de
transmisión sexual más comunes en Chile y en adolescentes universitarios, para
luego establecer una relación contextual con los estudiantes de la universidad
católica de Temuco, y como ellos pueden llegar a recibir apoyo por parte de su
casa de estudios.

Durante el transcurso de los años, las afecciones que se producen en el ser


humano lo ha llevado a ser tratado por separado, trabajando con la mente y
cuerpo de forma aislada, olvidando que es un ser holístico o biopsicosocial que se
encuentra dentro de un contexto social, y que al afectarse algunas dimensiones de
las cuales está compuesto, estas pueden impactar directamente sobre diversas
áreas tales como: actividades de la vida diaria básicas (AVDB), actividades de la
vida diaria instrumentales (AVDI), descanso y sueño, educación, participación
social ocio y tiempo libre, provocando así una alteración para involucrarse en
variadas actividades significativas.

Las Infecciones De Transmisión Sexual (ITS), ​contemplan una amplia lista de


patologías, las cuales se transmiten por contacto sexual, intercambio de fluidos,
transmisión sanguínea y/o materiales corto punzantes reutilizados (agujas, bisturí,
etc.). Estas enfermedades generan un alto impacto en la salud pública, debido a
sus complicaciones y secuelas que pueden provocar, siendo la prevención y la
atención una condición prioritaria dentro de los objetivos sanitarios, debido a la
contingencia nacional (Santander, Salvo, Pacheco, Mendoza, Garcés &
Maldonado, 2009).Por otro lado el término de ​ETS​, ha sido sustituido por la
Organización Mundial de la Salud (OMS,1998), por el concepto de Infecciones De
Transmisión Sexual (ITS), sustentándose en que el término “enfermedad” es
inapropiado para llamar a aquellas infecciones asintomáticas y que en muchas
ocasiones pasan inadvertidas por las personas, generando en ocasiones
consecuencias irreversibles (Santander, et al., 2009).

Mediante la información proporcionada con anterioridad, las ITS generan un


impacto en la salud pública que se encuentra vigente en todo el mundo afectando
principalmente mujeres embarazadas y adolescentes (Salvo, 2011). Siendo los
adolescentes el grupo de mayor riesgo al padecer una ITS puesto a que “la
adolescencia involucra principalmente la transición del desarrollo que abarca
cambios físicos, cognitivos, emocionales y sociales, y que asume diversas formas
en diferentes entornos sociales, culturales y económicos” (Larson y Wilson, 2004).

Dentro de la literatura existe variada controversia respecto al inicio y termino de la


adolescencia, por lo que en este artículo se referirá a la adolescencia como un
periodo entre los 11 a 20 años de edad, donde uno de los cambios más
importantes para este periodo es el inicio de la pubertad, donde alcanza la
madurez sexual y/o fertilidad. (Papalia, Olds, & Feldman, 2009)
Dentro de estas conductas riesgosas se encuentra el inicio de la actividad sexual.
En los jóvenes Chilenos, un 48% de los adolescentes entre 15 a 19 años declara
haber iniciado su vida sexual, donde la edad promedio de inicio es de 16,4 años
en hombres y de 17,1 años en las mujeres según el Ministerio de Salud (Minsal,
2013).

“A su vez el inicio precoz de las relaciones sexuales se asocia a un mayor


número de parejas sexuales durante el ciclo de vida, vinculadas a las
prácticas sexuales riesgosas debido al poco uso de preservativos o
métodos de barrera, aumentando el riesgo de adquirir una ITS” (Montero,
González & Molina, 2008).

Es por ello que los adolescentes tienden a adoptar distintas posturas frente a las
ITS, principalmente desconocimiento como desinterés, ignorando las
consecuencias que pueden tener el contraer dichas infecciones y cómo logra
impactar en sus vidas. De modo que según la OMS (1988), define como un
“estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia
de afecciones o enfermedades" este también hace mención sobre el bienestar
haciendo referencia a “un individuo que realiza sus capacidades, supera el estrés
normal de la vida, trabaja de forma productiva y fructífera, y aporta algo a su
comunidad”.

En cuanto al adquirir un ITS esta pude conllevar a diferentes estados


emocionales, destacando “la tristeza, miedo, desesperanza, sensación de
abandono, ansiedad, sensación de indiferencia, entre otras, la cuales pueden
llevar a producir diversos trastornos tales como: trastornos depresivo, trastornos
de ansiedad, trastornos bipolares, síntomas de esquizofrenia con delirios y
alucinaciones” (Turner et al., 2003). Sin embargo estos trastornos son
mayormente mencionados en la etapa adulta pero, no son ajenos a ser adquiridos
por los adolescentes, lo que puede llevar a contraer alta prevalencia de suicidio.
En el estudio sobre riesgo tentativo de suicidio en adolescentes con
diagnóstico reciente de VIH-SIDA en el Hospital Esperanza en Luanda,
Angola, donde se destacan los principales estados emocionales con
respecto al VIH en 34 adolescentes con diagnóstico positivo, destacándose
el miedo con un 71, 87%, la tristeza con un 56,25% y la ansiedad y
abandono con una igualdad del 50%, además a medida que los estados
emocionales aumentan, el riesgo de suicidio en los adolescentes
diagnosticados es mucho mayor (Sábado & Cárdenas, 2016).

De igual forma el VIH es una de las ITS más comunes, la cual afecta de manera
significativa en la vida cotidiana de las personas diagnosticadas, impactando
directamente en su estado de ánimo, rendimiento, calidad de vida e involucración
en sus respectivos contextos. Además al adquirir estos trastornos se presentan
sentimientos de angustia, enfado y miedo (Turner et al., 2003), lo que puede
generar un cambio en el ámbito académico, reduciendo el rendimiento de los
estudiantes, disminuyendo las relaciones interpersonales, lo que va a repercutir
directamente en su contexto familia, debido a la variedad de factores relacionados
que influyen en la adquisición de algunas patologías de ITS.

Resultados

Infecciones de transmisión sexual en el mundo

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2016):

Las ITS son causadas por más de 30 bacterias, virus y parásitos diferentes,
y se propagan predominantemente por contacto sexual. Entre los más de
30 agentes patógenos que se sabe se transmiten por contacto sexual, ocho
se han vinculado a la máxima incidencia de enfermedades. De esas ocho
infecciones, cuatro son actualmente curables, a saber, sífilis, gonorrea,
clamidiasis y tricomoniasis. Las otras cuatro, hepatitis B, herpes, VIH y
VPH, son infecciones virales incurables que, no obstante, se pueden mitigar
o atenuar con tratamiento. Muchas ITS, especialmente clamidiasis,
gonorrea, hepatitis B, VIH, VPH, HSV2 y sífilis, se pueden transmitir
también de la madre al niño durante el embarazo y el parto.

Entonces, las ITS pueden ser comprendidas como microorganismos, que puede
ser adquiridos mediante el contacto sexual, también de índole congénita o
transfusión sanguínea, como bien se sabe algunos de estos pueden ser curables
y otros irreversibles. Es por ello que según la OMS (2016) Hace alusión a que
“Cada día, más de 1 millón de personas contraen una ITS; y más de 290 millones
de mujeres están infectadas por VPH”. Al igual, que se espera que anualmente
existan unos 357 millones de personas contagiadas por clamidiasis, gonorrea,
sífilis o tricomoniasis. ​Esto concuerda con lo mencionado en el artículo de
(Santander, et al., 2009,) con respecto a la frecuencia con la que se transmite el
VPH, puesto que más de 630 millones se encuentran infectados por VPH. En
donde También se sostiene lo siguiente:

En USA se espera que al menos el 50% de las mujeres y hombres


sexualmente activos contraerán la infección genital del VPH en algún
momento de sus vidas y que al menos el 80% de mujeres habrá contraído
una infección genital del VPH al llegar a los 50 años de edad (Santander, et
al., 2009).

A su vez, en Colombia se vio un aumento en casos de sífilis en la población,


según el Ministerio de Salud y Protección Social (RIPS, 2011), donde

En el año 2009 hubo alrededor de 7.354 casos de sífilis, 2.172 casos


pertenecieron a sífilis precoz y 885 casos correspondían a sífilis tardía, el
cual tuvo un leve descenso a 836 casos el año 2010, para ascender
nuevamente a 992 casos de sífilis tardía el año 2011.
Así mismo, En el artículo Díez y Díaz (2011) “se menciona que el año 2008 se
observó que la Chlamydia trachomatis (ITS mayormente presente en mujeres que
en hombre) fue notificada con recurrencia en Europa. Al igual que hubo un
acrecentamiento con respecto a la sífilis”.

Infecciones de transmisión sexual en Chile

En ​chile ​las ITS están mayormente presentes en el género femenino (figura.1),


donde las edades de mayor prevalencia de contagio son entre los 20 y 44 años de
edad (figura. 2).

(Figura, 1) Fuente: Elaboración propia a partir de información otorgada por el Departamento de Estadísticas
del MINSAL, 2007.

(Figura, 2) Fuente: Elaboración propia a partir de información otorgada por el Departamento de Estadísticas
del MINSAL, 2007.
Una causa del por qué las ITS se encuentran presente más en mujeres que en
hombres, es debido a que se lograron detectar (especialmente sífilis) durante la
etapa de gestación.

En el artículo del Ministerio de Desarrollo Social (MINDES, 2008) manifiesta que


en “La ​tasa de Sífilis por grupos de edad, 2009-2010 se observa claramente
(figura 3) que el principal grupo etario es el de 25-29 años, seguido del grupo de
20-24 años y en tercer lugar el 35-39 años”

Lo cual está directamente relacionado con que, en esos intervalos de edades las
personas se encuentran sexualmente más activas. Si bien, el grupo adolescente,
de 15 a 19 años no se encuentra dentro del grupo más afectado por sífilis, se debe
tener en consideración que en ese grupo es donde se practican relaciones
sexuales precoces.

(Figura, 3) Fuente: Boletín ENO - DEIS Minsal.

Con respecto a la Gonorrea, se dice que esta ha ido disminuyendo sus tasas de
incidencia, pues el año 2000 se encontraba con una tasa de 16,2 %; el 2005 con
una tasa de 9.8% para ya en el 2010 presentar un descenso en la tasa del 7,6%
(figura.4)

(Figura ,4) Fuente: Boletín ENO - DEIS Minsal.

Respecto al VIH, mencionado por el Instituto de Salud Pública (ISPCH, 2013)


durante los periodos 2009 – 2012,

Los grupos que presentaron las mayores tasas fueron los correspondientes
a adultos de 20 a 29 años, 30 a 39 años, y 40 a 49 años. En el grupo de 20
a 29 años de edad se alcanzó la mayor tasa el año 2012, superando los 50
casos por 100.000 habitantes.​ (Figura 5).

Sin embargo resulta difícil que las estadísticas sean certeras debido al curso del
virus, ya que presenta un periodo latente que puede durar de 7 a 10 años
(Chacón-Quesada et al., 2009), además “el 26% de los jóvenes indica haberse
realizado el examen que detecta la presencia del VIH/SIDA, a pesar de que el
54% reconoce los métodos de contagio”. (Aubry et, al 2012)
(Figura, 4) fuente:​ Laboratorio Referencia VIH, Instituto de Salud Pública, 2013.

En relación al VPH, se considerada una de las infecciones más frecuentes, debido


al inicio precoz en las actividades sexuales, además es el principal factor de riesgo
para desarrollar cáncer cérvico uterino (Melo et al., 2016), que según las cifras del
MINSAL (2014) “causa más de 600 muertes por año en mujeres de edad”.

Región de la Araucanía

Respecto a la situación de las ITS en la región de la Araucanía, estas no se


encuentran lejanas al contexto nacional, por lo que se exponen principalmente las
conductas que mantienen los adolescentes ante las ITS.

Según las encuestas por MINDES (2012) el 66,2% de los jóvenes de la región de
la Araucanía, entre los 15 a 29 años de edad ya han iniciado su vida sexual,
teniendo un promedio de parejas sexuales de 1,5 personas en los últimos 12
meses, al igual cerca del 90% de la población juvenil ha aumentado sus métodos
de autocuidado, por lo menos en la última relación sexual que han concebido,
donde los métodos más comunes son el uso de condón y pastillas anticonceptivas
(INJUV, 2012). Por último se hace mención

“A la falta de información respecto a los métodos de contagio de las ITS,


sobre todo en el caso de VIH/SIDA donde sólo un 47,3% conoce las vías
de contagio, además 1 de cada 4 jóvenes se ha hecho un test de VIH,
predominando la consulta en mujeres” (INJUV, 2012).

Relación de las ITS con la salud mental

Para comenzar a relacionar la salud mental con las ITS, primero es necesario
definir el concepto de salud mental como “un estado de bienestar donde el
individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar tensiones
normales de la vida, trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer
una contribución a su comunidad” (OMS, 2013).

El PROGRAMA NACIONAL DE SALUD INTEGRAL Y JÓVENES destaca: La


sintomatología depresiva presenta una prevalencia de 14% en población de 15 a
24 años, según los resultados de la Encuesta Nacional de Salud 2009-2010,
siendo más alta en mujeres” ​(Ministerio de Salud, 2013).

Por otro lado los trastornos mentales generan un gran impacto en el desarrollo emocional
e intelectual de los adolescentes, ya que alteran la imagen corporal y la autoestima,
además afectan en la estabilidad y economía familiar; y se ha demostrado asociación a
distintas conductas de riesgos, entre ellas, la conducta sexual (Fontiveros & Vera, 2015).
Por lo que contraer una ITS se relaciona directamente a generar un impacto en la salud
mental imponiendo una considerable carga psicológica, asociadas a la depresión y
ansiedad a medida que se asumen las consecuencias del diagnóstico, así como también
se va afrontando el diario vivir con una enfermedad crónica en distintos ámbitos de
importancia para el individuo (Consejo ejecutivo, 124, 2009). Además, ​según el
Ministerio de Salud de Brasil (2012):

“se aíslan debido a las dificultades de iniciar nuevas relaciones afectivas,


sociales y sexuales, y de compartir el diagnóstico positivo, por miedo a ser
rechazadas. Quienes se animan a retomar sus proyectos de vida, suelen
sufrir conflictos y situaciones embarazosas, de vulnerabilidad y falta de
respeto a sus derechos como ciudadanos. Todas esas situaciones pueden
conducir a sentimientos de baja autoestima, falta de pertenencia a un grupo
y pérdida de la identidad social y psicológica, desencadenantes de estados
de sufrimiento psíquico y trastorno mental”

Causando que al entrelazarse ambos ejes de patologías (de salud mental y ITS)
cause que la persona no quiera llevar a cabo aspectos que permitan aumentar esa
baja auto estima y aprender a sobre llevar una patología de ITS, para lo cual
influye en gran medida el contexto cultural al cual pertenece y el refuerzo positivó
proveniente de sus núcleos familiares.

Contexto Familiar

El comenzar a vivir con una ETS además de impactar fuertemente en el propio


individuo, favoreciendo la adquisición de un estado de ánimo deprimente en
conjunto con la ansiedad, se puede percibir la falta de confianza y recurrentes
pensamientos de fracaso (Turner et al., 2003), impactando también en la familia.
Desde un comienzo la familia tiene mucha relevancia en cuanto a los riesgos
sexuales que corren los adolescentes, en cómo comienzan su vida sexual y en
cómo la llevan a cabo, considerando que uno de los principales factores de riesgo
para adquirir una ITS es el comenzar la actividad sexual de manera temprana,
relacionándose también con el tener parejas múltiples. (Abma et al, 1997). Dentro
de los factores que implican que un adolescente se vuelva sexualmente activo a
temprana edad se incluyen el posible descuido parental y patrones familiares de
experiencia sexual temprana, además de la ausencia de un padre a una edad
temprana, a esto también se agregan un desempeño escolar deficiente junto con
una falta de metas académicas (Papalia, Olds, & Feldmans, 2009). La familia
generalmente se señala como un ente importante de apoyo e información. Y se
estima que aquellos adolescentes que mantienen una relación cercana y cálida
con sus madres, tienen probabilidad de demorar su actividad sexual (Jaccard y
Dittus, 2000). Posteriormente al momento de que un adolescente adquiere una
ETS independientemente de los factores causales de la situación, requiere de un
apoyo persistente y constante, ya que el diagnostico puede dar lugar a temores
acerca del futuro, aparecen diversos miedos en cuanto al deterioro de la salud, de
capacidades físicas que pueden reducir la dependencia. En el caso de algunos
adolescentes, se ven obligados a cambiar el estilo de vida que llevan, deben
abandonar carreras universitarias, y actividades de goce, todo esto genera un
autoaislamiento (Turner et al., 2003). Lo anterior se relaciona y genera
consecuencias directas en la salud mental de los adolescentes, que pueden
presentar síntomas como depresión, ansiedad e ideación suicida, en algunos
individuos puede presentarse como se ha mencionado anteriormente trastornos
bipolares, o síntomas esquizofrénicos. Un estudio sobre los Factores de riesgo en
la salud mental de adolescentes de sectores urbanos de Santiago de ​chile
realizado en el año 2006, que buscaba describir los factores de riesgo en la salud
mental de adolescentes del país, señala que: uno de los principales factores
protectores generales o de amplio espectro, que previenen el desarrollo de
problemas de salud mental en adolescentes, es la familia contenedora, con una
buena comunicación interpersonal y una buena cohesión (Villalta, 2006). En
cuanto a esto la familia puede enmarcarse como uno de los principales entes de
apoyo, y factor protector para aquellos adolescentes que adquieren una
enfermedad de transmisión sexual, y junto con ello desarrollan diversos síntomas
que pueden tener consecuencias en su salud mental.

Contexto Comunitario
La comunidad también tiene un rol importante dentro de una ITS ya que esta
impacta directamente en el contexto sociocomunitario del individuo, así como
también impacta en la comunidad a la cual pertenece, esto también trae
consecuencias en la salud mental de quien padece ITS, debido a que de forma
constante debe enfrentarse a los prejuicios y a la discriminación por parte de las
personas que pertenecen a la comunidad, temiendo ser acosados y sintiendo
nerviosismo por su propia seguridad (Turner et al., 2003). Lo que conlleva a que la
persona posea una disfunción ocupacional, al igual provoca un estigma social.
Goffman definía en Flores (2014) “​el estigma como aquel atributo que desacredita
socialmente a quien lo soporta, sometiéndole a reacciones adversas, de hostilidad
y de rechazo que favorecen la soledad y el aislamiento social” (…) etiquetándolos
de esta manera como drogadictos, promiscuos, interfiriendo en su realización
como personas, junto con ello muchas de estas patologías al ser diagnosticadas
se van agravando cada vez más, por lo que pude llegar tener un impacto a nivel
emocional causando un “proceso de duelo, debido a la pérdida de salud que esto
genera, surgen miedos, dudas, soledad, culpabilidad y aparece el sentimiento de
miedo al rechazo por la sociedad” (Flores,2014).

Muchos de los adolescentes universitarios, se encuentran estudiando fuera de sus


ciudades de orígenes, y alejados de sus familiares, lo que conlleva a que ellos se
vean expuestos a variados cambios en relación a su comportamientos, en
aprender nuevos hábitos y costumbres, al igual se ven enfrentados a diversos
cambios emocionales, que el contexto en el cual se encuentran los obligan
adaptarse a un nuevo ritmo de vida, esto puede llegar hacer positivo como
también negativos, para su salud mental, emocional y física.

En su mayoría los estudiantes universitarios de “pregrado emerger una particular


intensidad de problemas de salud mental como los trastornos del estado de
ánimo, los trastornos ansiosos” (Antúnez y Vinet, 2013), trastornos alimenticios,
trastornos del sueño y comienza mayoritariamente el consumo de alcohol y
drogas.

“Además, entre la adolescencia y la adultez joven hay una mayor demanda


de ajustes personales y sociales que aumentan el riesgo a desarrollar
trastornos emocionales por estrés Particularmente en los universitarios, el
riesgo de presentar cuadros psicopatológicos se relaciona con altos grados
de exigencia, competitividad y expectativas que acrecientan el estrés, factor
importante en la vida de estos jóvenes y que tiene un impacto negativo
sobre su salud” (Antúnez y Vinet, 2013).

Esto quiere decir que muchos de ellos al alejarse de sus hogares no cuentan con
la estabilidad emocional necesaria para afrontar alguna patología de salud
mental, ni mucho menos los riegos que se pueden provocar, si ellos comienzan a
tener una vida sexual más activa, en la cual no posee la información adecuada
para evitar ITS. Para este tipo de problemas

Áreas y componentes afectados

Las ITS son causantes directos de algunas patologías de salud mental. Dentro de
éstas ​muchas patologías concomitantes pueden alterar de manera significativa en
distintos dominios de la terapia ocupacional (Ávila, Martínez, Matilla, Máximo,
Méndez & Talavera, 2008).

Dentro de estos dominios se encuentran las áreas de ocupación y componentes


del desempeño ocupacional. Las áreas de ocupación integra a: Actividades de la
vida diaria básicas (AVDB), actividades de la vida diaria instrumentales (AVDI),
descanso y sueño, educación, trabajo, juego, ocio y tiempo libre, y participación
social. Por otro lado los componentes del desempeño ocupacional abarca las:
destrezas sensorioperceptivas, motoras, psicológico emocionales, cognitivas, y,
sociales y de comunicación (Ávila et al., 2008).
Las ITS generan cambios importantes a nivel de áreas y componentes, estos
varían según la ITS contraída y al sujeto que afecte.

Respecto a los cambios generados a nivel del componente motor, se presenta


dolor físico, fatiga, cambios de aspecto como resultado de la pérdida de peso
afectando en su imagen corporal (Turner et al., 2003), por otro lado también
pueden experimentar problemas con el tono postural, equilibrio, control motor,
además afecta la modulación sensorial (Blesedell Crepeau, Cohn, & Boyt Schell,
2005) involucrando también el componente sensorio perceptivo. Estos cambios
que se generan, por su parte impactan el componente psicológico emocional, en
primera instancia ante la confirmación del diagnóstico, afectando en la
emocionalidad del usuario, seguido de sentimientos de angustia, enfado y miedo
(Turner et al., 2003), desencadenando trastornos del estado de ánimo.

Es por ello que los estudiantes universitarios constituyen una población de alto
riego, sobre todo aquellos que ingresan por primera vez a la educación superior,
provocando en su mayoría estrés, ansiedad, depresión (Cea Kremer, 2006), esta
última si no es tratada oportunamente conduce a cuadros recurrentes o de
evolución crónica, incapacidades graves, interfiere en el rendimiento académico,
en las relaciones sociales, en la capacidad para afrontar problemas y
responsabilidades, aumenta la predisposición al abuso de sustancias como
alcohol y/o drogas, a los embarazos prematuros, al abandono de hogar y así como
también, aumenta la tendencia al suicidio (​Cea Kremer, 2006)

Respecto al componente cognitivo los niños o adolescentes tienden al olvido o


problemas más pronunciados de memoria y orientación, desorganización en el
desempeño de las tareas y menor persistencia en las tareas. Estos problemas
pueden ser resultado de cuestiones psicosociales, estrés o situaciones de la vida
caótica o indicar daño en el sistema nervioso central (Blesedell et al., 2005)

En relación a las áreas de ocupación se debe hacer un estudio minucioso respecto


al usuario involucrado (Fernández, 2004). Algunas de estas áreas se verán
afectadas según el progreso de la ITS, así como también en relación a los
componentes afectados ya mencionados, es decir que las AVDB, AVDI, ​descanso
y sueño, educación, trabajo, juego, ocio y tiempo libre, y participación social se
van a ver afectadas en relación a los componentes motor, sensorio perceptivo y
psicológico emocional. Estas afectan la forma en que los usuarios ejecutan sus
actividades, presentando dificultad o incapacidad al realizarlas en las AVDB y
AVDI. Respecto al descanso y sueño, pueden resultar afectados debido a las
sudoraciones nocturnas y problemas en el patrón de sueño asociadas por fallas
cognitivas (Turner et al., 2003), esto sumado al insomnio generado por la carga
emocional que genera una ITS (Sainz, 2013).

El desempeño en el área de educación se ven afectadas principalmente por el


deterioro del componente cognitivo, afectando directamente en el rendimiento
escolar.

Por último los procedimientos médicos prolongados y hospitalizaciones


contribuyen al aislamiento respecto a los pares del individuo afectado y su
desarrollo en comunidad, esto sumado a los estigmas y discriminación
adjudicados a las ITS (Blesedell et al., 2005), esto genera aislamiento e involucra
que los usuarios dejen de realizar actividades que les proporcionaban satisfacción,
estas a su vez generan un impacto en las áreas de trabajo, juego, ocio y tiempo
libre y participación social.

Calidad de vida

En cuanto a la calidad de vida, según la OMS (World Health Organization - WHO,


1994).

“Es la percepción que un individuo tiene de su lugar en la existencia, en el


contexto de la cultura y del sistema de valores en los que vive y en relación
con sus objetivos, sus expectativas, sus normas, sus inquietudes. Influye la
salud física del sujeto, su estado psicológico, su nivel de independencia,
sus relaciones sociales, así como su relación con su entorno”

Desde esta definición se puede determinar cómo los adolescentes


universitarios que contraen una ITS sufren un fuerte impacto en su calidad
de vida, relacionándose también con la salud mental, debido a la forma en
que influye a nivel psicológico. En relación a lo señalado anteriormente
cabe mencionar la existencia de ​un estudio ​realizado en un hospital de
Luanda, en el cual se buscaba describir los factores que predisponen el
riesgo de tentativa de suicidio en adolescentes con VIH-SIDA, se determinó
que la mayoría de los adolescentes se identifican con riesgo de llevar a
cabo el suicidio. En el mismo estudio se demuestra que los principales
estados emocionales que experimentan los adolescentes luego de conocer
su diagnóstico son el miedo, la ansiedad, la tristeza, lo cual también se
relaciona con la tentativa de suicidio ​(Sábado & Cárdenas, 2016). Junto con
experimentar diferentes estados emocionales, también se genera un grado
de inquietud y cambios en las expectativas para la vida en los adolescentes
luego de adquirir una ITS, dentro de ello se pueden considerar cambios en
el ámbito educacional, abandonando los estudios, o en lo laboral
generándose también una disminución en los ingresos, producto de los
cambios en la salud (Turner et al, 2003).

Debido a la relación con la calidad de vida de los adolescentes, es importante


considerar que las relaciones sociales y la relación con el entorno también se ven
alteradas. Algunas características y prejuicios con las que se relaciona esta
enfermedad, como el ser homosexual, o por otro lado el provenir de estratos
económicos bajos, generan un rechazo y estigmatización social hacia estos
adolescentes, lo cual conlleva al aislamiento, por el miedo a la discriminación,
afectando también su calidad de vida. (Sánchez-Fernández & Tomateo-Torvisco,
2014).
Intervención interdisciplinaria

La interdisciplinariedad hace referencia al modelo de trabajo, al método con que


se desarrolla y a la forma en que se aplican los conocimientos y las técnicas. “Es
una puesta en común, una forma de conocimiento, de entender y abordar un
fenómeno o problemática determinada” (García, p. 281, 2004)​.​En la cual los
profesionales de salud, deben considerar la motivación y el interés que la persona
puede poseer para poder desarrollar de una manera más efectiva la intervención,
al igual que debe complementarse con una metodología más atingente para el
usuario, de manera que este posea un abordaje biopsicosocial. Es por esa
percepción que cada vez “Disminuye el trabajo que se hace desde una
perspectiva interdisciplinar. Los equipos siguen siendo multidisciplinares, pero el
método, el modelo de trabajo interdisciplinar es más una denominación sin
contenido, un deseo o una ilusión que una realidad” (García, p 281, 2004).

De modo que al realizar una intervención de manera más integral se debe tomar
en cuenta tanto la salud mental como las ITS, para obtener mejores resultados.
En cuanto a lo mencionado es necesario dar a conocer el abordaje que se debe
realizar, tales como: aspectos socioculturales, nivel de atención en el ámbito de la
salud y el contexto familiar/cultural.

También cabe mencionar que las ITS, son de una complejidad mayor, de manera
que deben ser “reportadas de inmediato al ministerios de salud y que puedan
tener un control epidemiológico” (Lckowicz y Rocha, 2004). En cuanto a su
intervención según La Comisión Nacional del SIDA, (CONASIDA, 2007)
“requieren la implementación de un sistema de apoyo psicosocial que permita
atender, entre otros, las siguientes situaciones”: Impacto de la notificación de la
enfermedad, proceso de vivir con ella Discriminación y/o aislamiento social, el
autocuidado y Prevención secundaria, Adherencia a los tratamientos y controles
de salud
Estas son situaciones, que vulneran sistemáticamente la calidad de vida de
quienes viven con ITS, demandan intervenciones personalizadas, grupales y/o
sociales que posibiliten la contención emocional, el manejo de información
actualizada y la implementación de conductas de autocuidado. (CONASIDA, 2007)

Dentro del equipo de salud se encuentran principalmente médicos generales,


dando apoyo al usuario en su diagnóstico y tratamiento farmacológico. Además de
enfermeras, nutricionistas, psicólogos, psiquiatras, terapeutas ocupacionales,
Realizando intervenciones psicoeducativas dentro de la comunidad ya que “​Con
una adecuada prevención, los adolescentes podrían determinar el futuro de la
epidemia adoptando comportamientos sexuales responsables” (Achiong, M &
Achiong, J, p 336, 2011) Realizando visitas para prevenir nuevos casos y
proporcionar la inclusión de estudiantes con ETS dentro de este recinto. Apoyando
además a universitarios en esta situación dentro de su comunidad universitaria,
brindando tratamientos psicológicos y farmacológicos. De esta forma
disminuyendo complicaciones y contribuyendo así en el bienestar del adolescente
universitario en su contexto.

La universidad Católica de Temuco cuenta con un Departamento el cual lleva


como nombre Universidad saludable, en el cual trabajan profesionales de la salud
para apoyar a estudiantes en situación de enfermedad y para su diagnóstico
“Orientado a cambiar la cultura de la universidades respecto a la salud integral de
su comunidad, con el fin de crear ambientes saludables para el buen desempeño
laboral y académico de las personas” (UCT, 2014). Como se mencionó
anteriormente, cuenta con profesionales preparados para brindar las herramientas
adecuadas en caso de una pesquisa de alguna patología. Se realizan exámenes
de medicina preventiva especialmente para el VIH. En caso de dar este
diagnóstico el estudiante puede optar por asistir a un psicólogo, el cual ayudara a
afrontar esta noticia, y determinara si lo deriva a un psiquiatra si el problema es
mayor. Importante destacar que estos servicios tienen un bajo costo para los
estudiantes.
“El rol del terapeuta ocupacional en la intervención con universitarios es mejorar el
desempeño de las ocupaciones auto elegidas que contribuyen generar una
motivación significativa por la cual vivir” (Simó Algado et al., 2006), de modo que
sea capaz de incluir nuevamente el autocuidado como herramienta.

Por otra parte en cuanto a las actividades de la vida diaria, el ocio y tiempo libre se
debe ponderar más importancia de la participación de actividades, por otro lado es
necesario evaluar que (...) existe momentos particulares del día en el cual las
personas se sienten con más energías, es en esos momentos cuando hay que
generar mayor instancia de participación en actividades de interés (Simó Algado et
al., 2006).

Discusión

En relación con los resultados expuesto en el artículo se evidencia que las


cantidad de adolescentes universitarios contagiados con ITS va en aumento, a
excepción del ​SÍfilis ​que tuvo un leve descenso, el cual comenzó en el 2009 con
7.354 personas contagiadas y para el 2011 la cantidad descendió notoriamente
con 992, ​Del ​igual modo muchas de las patologías como VIH. VPH, Sífilis y
gonorrea tienen mayor dominancia en las mujeres en cuanto a los porcentajes
otorgados a nivel mundial, en comparación con los de la región de la Araucanía ,
donde se pesquisa mayoritariamente las enfermedad de VIH, en donde 1 de 4
personas se realiza el test para su detección precoz , siendo más predominantes
en mujeres. En cuanto a las relaciones con la salud mental, muchas de las
alteraciones que se producen en los adolescentes universitarios, se encuentran
relacionados con trastornos emocionales, como son la ansiedad, el estrés, la
depresión, y consumo de alcohol y drogas .Por otro lado, los trastornos de
ansiedad, presentan una tasa cercana al 15 %, siendo más frecuentes en mujeres
19.5% que hombres 8% excepto el trastorno obsesivo compulsivo y la fobia social.

Los diferentes trastornos que afectan el comportamiento de las adolescentes


poseen características que son mencionadas por Micin & Bagladi, 2011 , al igual
que el Ministerio de Salud de Brasil, 2012, donde se menciona que la interacción
social, sentimientos de baja autoestima y aislamiento social son predominantes en
los trastornos mencionados por parte de los adolescentes universitarios, donde la
familia es una pilar fundamental para restablecer gran parte de su autoestima y las
actividades que se desvinculan por tener alguna patología de ITS, ya que este se
agrava mayoritariamente por poseer una relación estrecha con los trastornos de
salud mental, puesto que las emociones que comparten ambas alteraciones son
causadas por el contexto social al cual pertenecen. Esto será un determinante
muy importante, ya que la información proporcionada sobre la forma de contagio
de las ITS puede provocar tanto el aumento como la disminución de patologías
asociadas, de manera que la mayor parte de los adolescentes a causa de
ignorancia y falta de información, solo buscan prevenir el embarazo no deseado
antes de una ITS que los puede llevar a la muerte y/o a tratamientos de alto costo
como lo menciona Turner et al., 2003. esto provoca que muchos de los
adolescentes universitarios desertan de sus carreras o trabajos, llevándolos a una
alteración ocupacional y a su vez un desequilibrio ocupacional , puesto a que
muchos de ellos dejan de realizar actividades placenteras a causa de las síntomas
asociados a la patologías que poseen, llevándolos a que su calidad de vida se
altere significativamente, ya que perciben agotamiento, poco interés frente al
estudio, autocrítica e incluso, llevarlo a la pérdida de control sobre el ambiente”
(Lazarus y Folkman, 1984).

Por ultimo Cabe destacar que a pesar que las infecciones de transmisión sexual
estén definidas, estudiadas y analizadas como enfermedades afectan a una
persona, estén tan poco relacionadas con esta, ya que como se ha presentado
anteriormente, una infección de transmisión sexual, va a impactar directamente en
múltiples ámbitos de la personas, entre uno de ellos, la salud mental. Por lo que se
sugiere implementar mayores estudios sobre el impacto en la salud mental en
personas que tengan o hayan tenido una infección de transmisión sexual, sobre
todo enfocándose en el principal grupo de riesgo, los adolescentes, ya que estos
son más vulnerables a presentar distintas afecciones debido a la etapa del ciclo
vital en la que se encuentran, la cual es susceptible a los cambios que genere el
contexto en el cual están inmersos, influyendo así en el posterior transcurso del
ciclo vital.

Conclusiones:

De acuerdo a lo anteriormente expuesto a partir de revisiones bibliográficas se


concluye que a salud mental es un alteración causada antes, durante y posterior al
contagio de una ITS en adolescentes universitarios. El impacto que genera
contraer una ITS, causa un profundo miedo, debido a la incertidumbre de convivir
con el diagnostico, impactando en diversos ámbitos de interés para los
adolescentes, influenciados a su vez por el estigma social, rechazo y
discriminación que produce contraer una ITS, las cuales se producen
principalmente por desconocimiento de los medios de contagio, provocado
consecuencias, como dejar de lado la vida sexual, utilizar variados medios de
protección, cambios físicos, tratamientos médicos invasivos, aislamiento y el
rechazó social.

Las ITS alteran el funcionamiento en diversos ámbitos, debido a diversos factores


tales como tener muchas parejas sexuales, el abuso de ingesta de alcohol y
drogas, inyecciones con utensilios reutilizados, transfusión sanguínea, lo que
provocaran cambios físicos, sociales y biológicos, causando que muchos de ellos
posean patologías que se van incrementando a causa de la desinformación y por
la presión que ejerce el contexto en su desempeño ocupacional. Esto a su vez va
a impactar en la calidad de vida de los adolescentes y sus familias, la cual se ve
relacionada directamente con las áreas y componentes de desempeño. La calidad
de vida, por otro lado se mantienen en constante cambio, debido a la progresión
de la ITS, las cuales pueden ir deteriorándose paulatinamente así como también ir
mejorando constantemente debido a la oportuna intervención interdisciplinaria.

Por otro lado es importante tener en cuenta la deficiente psicoeducación tanto de


padres, instituciones, como profesionales de la salud, en torno a contagio de ITS,
ya que la mayor parte de los adolescentes tantos hombres como mujeres al tener
relaciones sexuales evita principalmente un embarazo adolescente, pero, no han
interiorizado el impacto que provoca el no utilizar protecciones adecuadas al
momento de realizar un acto sexual para así evitar una infección de transmisión
sexual, a pesar de que exista la difusión de información sobre estas afecciones,
además de una amplia gama de métodos de barrera inmersos tanto en los
mercados como en los dispositivos de salud.
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