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1
PSICOANALISIS, INVESTIGACION Y SUBJETIVIDAD

2
Índice

,QWURGXFFLyQ««««««««««««««««««««««««««««««««.5

1. El psicoanálisis como un método de investigación de la


VXEMHWLYLGDG«««««««««««««««««««««««««««««««..7

2. 6XEMHWLYLGDG\YtQFXORVRFLDO«««««««««««««««««««««««5

3. /yJLFDSVLFRDQDOtWLFDOyJLFDWUtDGLFDOyJLFDFUHDWLYD«««««««««««..30

4. Saber y subjetividad: Una propuesta de investigación desde los

espacios educativos««««««««««««««««««««««««««««6

5. InvHVWLJDFLyQVDOXG\YLROHQFLDXQDVXQWRVXEMHWLYR«««««««««««51

6. /DFRQVWLWXFLyQVXEMHWLYDGHODYLROHQFLDVRFLDO««««««««««««««61

7. )DQWDVPDPHPRULD\VXEMHWLYLGDG««««««««««««««««««««..67

8. (FRQRPtD\VXEMHWLYLGDG«««««««««««««««««««««««««74

9. InconscieQWHVXEMHWLYLGDG\SUHYHQFLyQ««««««««««««««««««9

10. ,QFRQVFLHQWHVXMHWRHKLVWRULD««««««««««««««««««««««6

11. 3VLFRDQiOLVLVVXEMHWLYLGDG\FRPSOHMLGDG«««««««««««««««««2

12. Sobre el autor.«««««««««««««««««««««««««««««100

3
4
INTRODUCCION

Las páginas aquí desarrolladas hace parte de una serie de artículos, ensayos y escritos
productos de una constante reflexión sobre la práctica psicoanalítica durante varios años,
algunos de los artículos presentados en este libro han sido publicados en revistas
electrónica o páginas web.

Esa constante reflexión sólo ha tenido un objetivo: pensar como sustentar una práctica no
sólo teórica sino investigativa, incluso, pensar como se puede intervenir desde el
psicoanálisis, contextualizarlo, es decir, recrearlo.

El psicoanálisis no puede ser sólo algo que dijo Freud o Lacan, o algunos otros, si eso
fuera así, el psicoanálisis se convertiría en letra muerta. El psicoanálisis como cualquier
otra disciplina tiene que ser la práctica que hace cada sujeto desde un saber hacer, y esa
es la apuesta que se ha intentado realizar en estos escritos.

Las prácticas puristas del psicoanálisis lo que han conllevado es a convertir al


SVLFRDQiOLVLV HQ XQ GRJPD TXH VyOR OH VLUYH D ³LQLFLDGRV´ \ ³PDHVWURV´ GH XQD VHFWD
situación que va en contravía de la investigación, pero sobre todo de la singularidad de un
sujeto y su inconsciente.

Toda investigación que use las herramientas psicoanalíticas tendría que tener en cuenta
como primera medida: la capacidad de descubrir, la capacidad de asombrarse, y por qué
no, la capacidad de ir redefiniendo los descubrimientos de los maestros, sin temor a
equivocarnos ± que en este libro pueden ser muchas las equivocaciones ± pero ese es el
precio de pesquisar, de investigar, de indagar, poder ubicarnos en la posición de sujetos,
es decir, de estar en falta, de no ser completos, es más, se investiga precisamente porque
algo nos falta, pero la investigación no es para completarnos, sino para disfrutar el extraño
encanto de no poder nunca saberlo todo.

5
6
1. EL PSICOANÁLISIS COMO UN METODO DE INVESTIGACIÓN DE LA
SUBJETIVIDAD

El término investigación, procedente de la ciencia, ha permanecido por diversos motivos


alejado de las preocupaciones de muchos psicoanalistas. Lo cual no indica que el
psicoanálisis como tal no se interese ni por la investigación, ni por la ciencia, no hay que
olvidar que Freud definía al psicoanálisis como un: "Método para la investigación de
procesos anímicos capaces inaccesibles de otro modo. De un método terapéutico de
perturbaciones neuróticas basado en tal investigación. De una serie de conocimientos
psicológicos así adquiridos, que van constituyendo una nueva disciplina científica" (Freud,
1981a:2661). Siendo lo común en estas tres definiciones la investigación y el método para
constituir una disciplina científica.

Freud siempre tuvo pretensiones científicas para el psicoanálisis, una ciencia, que por su
MXYHQWXGWRGDYtDQRVHKDEtDSRVLFLRQDGRFRPRWDO³(OSVLFRDQiOLVLVHVXQDFLHQFLDPX\
MRYHQLQFRPSOHWD´ )UHXGE:2738). Esta cientificidad del psicoanálisis a pesar que no
fue negada por Lacan si fue por él cuestionada, sobre todo cuando se le exigía al
SVLFRDQiOLVLVTXHSDUDVHU³FLHQWtILFR´WHQtDTXHVHU³REMHWLYR´

³+H KDEODGR GH HVD HVSHFLH GH REMHFLyQ TXH SRdría ocurrírseles a espíritus
formadas en una cierta disciplina, con el pretexto de que el psicoanálisis se
presenta como ciencia, para introducir la exigencia de que sólo hablemos de cosas
objetivables, a saber, aquellas cuya conformidad con la experiencia se pueda
determinar. Por el sólo hecho de de hablar de sujeto, la experiencia se convertiría
HQDOJRVXEMHWLYR\QRFLHQWtILFR´ /DFDQ 

Siendo así el psicoanálisis de cierta manera permaneció alejado de la ciencia y de su


modelo de investigación, o para ser más exactos de la investigación científica positivista
(cuantitativa) imperante durante décadas, la cual dejaba de lado todo, o lo que es peor,
desvalorizaba todo aquello que sonara a subjetivo. Cuestión que la misma ciencia ha ido
revaluando en los últimos años con la entrada en vigencia de modelos y métodos de
investigación más flexibles como los cualitativos, dándole un lugar primordial a lo
subjetivo, siendo en este tipo de investigaciones la subjetividad materia de estudio para la
ciencia: "La ciencia no es sólo racionalidad, es subjetividad" (González, 2000: 17).

7
Esta manera de ver la ciencia y la investigación está más acorde con el psicoanálisis, por
basarse también ella en lo subjetivo: "Lo subjetivo es para nosotros lo que distingue el
campo de la ciencia en que se basa el psicoanálisis, del conjunto del campo de la
física"(Lacan, 2002: 266).

La subjetividad aparece, según el investigador cubano González Rey, para superar las
viejas discusiones interminables y estériles de lo social - individual, lo interno ± externo,
etc: "La subjetividad, como hemos afirmado en otras obras, presupone superar un
conjunto de dicotomías que han caracterizado las producciones teóricas en las ciencias
humanas, como son las dicotomías entre lo social ± individual, lo interno- externo, lo
afectivo - cognitivo, lo intrapsíquico - interactivo"(González, 2000: 19)

Oposiciones que también para Freud eran inútiles, y que él trató siempre de superar, por
ejemplo, cuando quita la línea divisoria de lo social y lo individual:

³/D RSRVLFLyQ HQWUH SVLFRORJtD LQGLYLGXDO \ SVLFRORJtD VRFLDO R FROHFWLYD TXH D SULPHUD
vista puede parecernos muy profunda, pierde gran parte de su significación en cuanto la
sometemos a más detenido examen... En la vida anímica individual aparece integrado
siempre, efectivamente, el otro, como modelo, objeto, auxiliar o adversario, y de este
modo, la psicología individual es al mismo tiempo y desde un principio psicología social,
HQXQVHQWLGRDPSOLRSHURSOHQDPHQWHMXVWLILFDGR´ )reud, 1981 c: 2563).

Lacan siguiendo el camino de Freud trata de mostrar que lo externo y lo interno no son
dos lugares completamente diferentes, incluso para él, uno de los grandes inconvenientes
para el sujeto es que necesita establecer una relación con otro primordial para poder
constituirse, al cual se aliena, y que en últimas es él mismo, pero del cual se tiene que
diferenciar para poder ser. Lo que permite esta paradoja es precisamente la no diferencia
entre el sujeto y el Otro en un primer momento.

Al ser el sujeto del psicoanálisis, un sujeto dividido por aquello que dice y que sabe, saber
que es inconsciente, coloca al sujeto como un ser en falta: "El inconsciente es algo que
habla en el sujeto, más allá del sujeto, e incluso cuando el sujeto no lo sabe, y que dice
más de lo que supone"(Lacan, 2002: 64). Lacan representa esta división Subjetiva con la
botella de Klein, un toro o una banda de Moebius, todas superficies topológicas que se
caracterizan por sus cortes que muestran no tener ni derecho ni revés: "Este
8
atravesamiento de la banda sin derecho ni revés nos permite dar una figuración suficiente
del sujeto como dividido. Este atravesamiento da, precisamente, la división del sujeto
mismo en el centro, en el corazón del sujeto"(Lacan, 1965).

$O SHUWHQHFHU OD VXEMHWLYLGDG D OD FLHQFLD SDVD HVWD D ³UHFXSHUDU HO OXJDU FHQWUDO GHO
científico como sujeto y, con ello, el lugar central de lo teórico en la producción científica,
que es uno de los principios de lo que hemos definido como epistemologíD FXDOLWDWLYD´
(González, 2000: 19).

La epistemología cualitativa es una manera de buscar formas diferentes de producción de


FRQRFLPLHQWR ³TXH SHUPLWDQ OD FUHDFLyQ WHyULFD DFHUFD GH OD UHDOLGDG SOXULGHWHUPLQDGD
diferenciada, irregular, interactiva e histyULFD TXH UHSUHVHQWD OD VXEMHWLYLGDG KXPDQD´
(González, 2000: 19).

Es así que la epistemología cualitativa que este autor propone (Fernando González Rey)
y la subjetividad van de la mano, lo cual permite el acercamiento del psicoanálisis a este
modo de concebir la investigación, y más cuando ya no se considera a lo investigado
como algo objetivable (conceptos de persona, personalidad, individuo, etc., han tenido el
carácter de objetos de estudios durante mucho tiempo).

El psicoanálisis se encarga del sujeto, sujeto que no debe confundirse con el individuo
(que fue una de las maneras que utilizó la psicología y cierto psicoanálisis para objevizar
su estudio y poder ser científico): "Con Freud irrumpe una nueva perspectiva que
revoluciona el estudio de la subjetividad y muestra, precisamente, que el sujeto no se
FRQIXQGHFRQHOLQGLYLGXR´ /DFDQ 

El psicoanálisis al decir que el sujeto no puede equipararse al individuo, trata de decir que
el individuo ni otra entidad pueden agotar al sujeto, es un sistema abierto y en proceso
como dice González Rey: "Considero la subjetividad como el sistema de significaciones y
sentidos subjetivos en que se organiza la vida psíquica del sujeto y la sociedad, por lo
tanto, la subjetividad no es una organización intrapsíquica que se agota en el individuo,
sino, un sistema abierto y en proceso que se caracteriza también la constitución de los
SURFHVRVVRFLDOHV´ *RQ]iOH] 

9
Entonces una investigación científica que tenga en cuenta la subjetividad no va en
contravía del psicoanálisis, ya que el sujeto "sobre el que operamos en psicoanálisis no
SXHGHVHUVLQRHOVXMHWRGHODFLHQFLD´ /DFDQ 

Fundamentos del método

"Hemos oído expresar más de una vez la opinión de que una ciencia debe hallarse
edificada sobre conceptos fundamentales, claros, precisamente definidos. En realidad,
ninguna ciencia, ni aún la más exacta, comienza por tales definiciones. El verdadero
principio de la actividad científica consiste más bien en la descripción de fenómenos, que
OXHJRVRQDJUXSDGRVRUGHQDGRV\UHODFLRQDGRVHQWUHVt´ )UHXGG 

En esta frase Freud expone su concepción de la ciencia, detallando su método de


descripción, agrupación, ordenamiento y relación de fenómenos, siendo lo central la
producción teórica de su práctica clínica, es decir, su manera de investigar y darle a esa
investigación un carácter serio o científico:

"El psicoanálisis es una notable combinación, pues comprende no sólo un método


de investigación de las neurosis sino también un método de tratamiento basado en
la etiología así descubierta. Puedo comenzar diciendo que el psicoanálisis no es
hijo de la especulación sino el resultado de la experiencia; y por esa razón, como
todo nuevo producto de la ciencia, está inconcluso. A cualquiera le es dado
convencerse por sí mismo, mediante sus propias indagaciones, de la corrección de
ODV WHVLV HQ pO LQFRUSRUDGDV \ FRQWULEXLU DO XOWHULRU GHVDUUROOR GH ORV HVWXGLRV´
(Freud, 1980: 211).

La investigación freudiana está ligada a la experiencia y es inconclusa, lo que la convierte


en un proceso inacabado y constante, es decir que no es rígida, ni tampoco se opone a
los nuevos conocimientos que la experiencia aporte. Estas características son las mismas
que González Rey le atribuye a la investigación cualitativa:

"Una de las características epistemológicas que atribuimos a la investigación


cualitativa es su naturaleza teórica; lo cual no implica un divorcio con lo empírico,
sino lo subraya como vía de producción de conocimiento en la cual el lugar de la
10
teoría es momento central. Este lugar no se define por su uso como marco
supraindividual rígido, que se opone a nuevas ideas y conceptos empíricos, sino se
entiende como teoría articulada y conducida activamente, por el investigador quien
reprHVHQWDXQPRPHQWRYLYRDWUDYpVGHODSURGXFFLyQLQWHOHFWXDO´ *RQ]iOH]
30).

La construcción teórica es esencial para darle sentido a esos fenómenos inaccesibles de


forma directa al investigador (la inaccesibilidad inconsciente por parte de la conciencia),
aportando así a la producción de conocimiento: "La epistemología implícita que Freud
QRV OHJy HV XQD DSUR[LPDFLyQ FXDOLWDWLYD D OD SURGXFFLyQ  GH FRQRFLPLHQWR´ *RQ]iOH]
2000: 10).

Conocimiento que no sólo es producido por el sujeto investigador sino por el sujeto
investigado: "La epistemología Freudiana nos reporta una forma de producción cualitativa
de conocimiento en la que se destacan su carácter interpretativo, singular y en
permanente desarrollo, así como el papel del sujeto como productoU GH FRQRFLPLHQWR´
(González, 2000: 10).

'HHVWHPRGRHO(OLQWHUSUHWDQWHHVHODQDOL]DQWH´DTXHODOTXHHODQDOLVWDGDODSDODEUD
para que elabore un decir, un decir que diga sobre su subjetividad. Así opera el
psicoanálisis, sin herramientas estandarizadas, legitimándose por el momento de su
producción: "Las ideas desarrolladas en la psicoterapia, el diagnóstico u otras formas de
práctica profesional se legitiman por su significación en el momento de la producción de
conocimiento, para lo cual no neceVLWDQIXQGDPHQWDFLyQHVWDQGDUL]DGD´ *RQ]iOH]
68).

Hay así una articulación permanente entre las observaciones recogidas en la experiencia
y los conceptos e hipótesis que permiten dar cuenta de ellas, no siendo la investigación
para Freud un proceso lineal, sino un proceso donde la confrontación, construcción y
reconstrucción son permanentes:

³(O SURJUHVR GH OD ODERU FLHQWtILFD VH FXPSOH  VHPHMDQWHPHQWH D FRPR HO DQiOLVLV
Emprendemos la labor abrigando determinadas esperanzas, pero tenemos pronto que
abandonarlas. La observación nos revela tan pronto aquí como allá algo nuevo, sin que
de momento nos sea posible reunir tales fragmentos en un todo. Arriesgamos entonces
11
hipótesis y edificamos construcciones auxiliares, que luego, de no confirmarse, retiramos;
hacemos gasto de amplia paciencia; acogemos abiertamente todas las posibilidades, y
renunciamos a convicciones anteriores para no desatender bajo su coerción nuevos
factores inesperados, y al final de todos nuestros esfuerzos hallan su recompensa; los
descubrimientos dispersos se adaptan unos a otros; logramos la visión de toda una parte
del suceder anímico, y hemos llevado a buen puerto nuestra labor y estamos libres para
HPSUHQGHURWUD´ )UHXGH .

El investigador y los sujetos investigados son los constructores del proceso investigativo
(los instrumentos en las investigaciones cuantitativas eran los que construían la
información), por este motivo los instrumentos pierden su importancia, y pasa a ser lo
primordial la relación entre el investigador y lo investigado:

³(O LQYHVWLJDGRU \ VXV UHODFLRQHV FRQ HO VXMHWR LQYHVWLJDGR VRQ ORV SULQFLSDOHV
protagonistas de la investigación, y los instrumentos dejan de tener el lugar
protagónico. El investigador, por su parte, adquiere un papel esencial, en tanto no
representa una entidad objetiva, homogeneizada por el tipo de respuestas que
debe dar sino que es reconocido por su singularidad como responsable por la
calidad de su expresión, que estará relacionada con la cualidad de su vínculo con
eOLQYHVWLJDGRU´ González, 2000: 63).

El psicoanálisis ha tomado esta relación del investigador con el investigado como algo
provechoso, incluso para la labor terapéutica misma, relación que se ha dado en llamar
trasferencia, siendo esta unos de sus pilarHV ³QR GHEH FUHHUVH TXH HO DQiOLVLV FUHD OD
trasferencia y que esta sólo aparece en él. Por el contrario, el análisis se limita a revelar la
trasferencia y a aislarla. Trátese de un fenómeno generalmente humano que decide el
éxito de toda influencia médica, y domina, en general, las relaciones de una persona con
ODVTXHOHURGHDQ´ )UHXGI 

Al psicoanálisis se le ha criticado su método, donde no aparecen instrumentos


cuantificables ni objetivables, sólo el hacer hablar al paciente es el objetivo de dicho
PpWRGR OD SDODEUD GHO SDFLHQWH HV OR SULPRUGLDO ³1R XVD LQVWUXPHQWR QL VLTXLHUD SDUD
reconocer ni recetar medicamento alguno... El analista recibe al paciente a una hora
determinada, le deja hablar, le escucha, le habla a su vez y le deja esFXFKDUOH´ )UHXG
1981 g: 2913).
12
Este método siempre ha sido visto como demasiado subjetivo para ser tenido en cuenta
por la investigación científica, pero en palabras de González Rey es un método que utiliza
la investigación cualitativa, siendo lo subjetivo su interés principal:

³/D LQYHVWLJDFLyQ FXDOLWDWLYD QR FRPSUHQGH D XQD GHILQLFLyQ LQVWUXPHQWDO HV


epistemológica y teórica, y está apoyada en procesos diferentes de construcción de
conocimiento, orientados al estudio de un objeto distinto del de la investigación
cuantitativa tradicional de la psicología. La investigación cualitativa se orienta al
conocimiento de un objeto complejo: la subjetividad... La historia y el contexto que
FDUDFWHUL]DQDOGHVDUUROORGHOVXMHWRPDUFDQVXVLQJXODULGDG´ *RQ]iOH], 2000: 33)

Singularidad que no descuida el psicoanálisis:

³(OSURJUHVRGH)UHXGVXGHVFXEULPLHQWRHVWiHQVXPDQHUDGHHVWXGLDUXQFDVR
en su singularidad. ¿Qué quiere decir estudiarlo en su singularidad? Quiere decir
que esencialmente, para él, el interés, la esencia, el fundamento, la dimensión
propia del análisis, es la reintegración por parte del sujeto de su historia hasta sus
últimos límites sensibles, es decir hasta una dimensión que supera ampliamente los
límites individuales. Lo que hemos hecho juntos, durante estos últimos años, es
IXQGDU GHGXFLU GHPRVWUDU HVWR HQ PLO SXQWRV WH[WXDOHV GH )UHXG´ /DFDQ 
26).

Es por eso que el estudio de caso es desde Freud la vía que utiliza el psicoanálisis para
construirse y resignificarse como una GLVFLSOLQD³(VTXHWDPELpQHOSVLFRDQiOLVLVHVXQD
práctica subordinada por vocación a lo más particular del sujeto, y cuando Freud pone en
ello el acento hasta el punto de decir que la ciencia analítica debe volver a ponerse en tela
de juicio en el análLVLVGHFDGDFDVR´ /DFDQ 

El estudio de casos

La historia de la medicina y de todas las disciplinas afines se ha construido a través del


estudio de casos. Pero este método al ser también influenciado por el positivismo y las
13
investigaciones cuantitativas sólo tenía en cuenta el estudio de casos cuando estos
tomaban como muestra una cantidad considerable, es decir, que el estudio de casos era
YiOLGRVLHPSUH\FXDQGRVXPXHVWUDIXHUDQXPHURVDR³UHSUHVHQWDWLYD´ODFXDOVHSXGLHUD
cuantificar. El otro aspecto del estudio de casos para resaltar era su carácter excepcional
o del estudio de casos raros, o aquello que no entraba en la generalización de la teoría o
la ciencia.

Un estudio de casos sólo era válido si se podía constatar de forma inmediata (empirismo),
es decir, si el decir de un paciente era constatable, ¿cómo?: mediante la verificación
empírica, por ejemplo la palabra de un paciente en un estudio de caso no era válida por
su condición subjetiva, y sólo era tenida en cuenta para fundamentar algún signo
comprobado, o un signo verificable objetivamente. Ante esta manera de operar Freud
tenía un problema: ¿cómo se podía constatar el inconsciente, cuando este es de lo
particular?

Era tan fuerte esta manera de hacer investigación científica, que Freud ante lo mostrado
SRUXQFDVRGXGDEDGHVXJHQHUDOL]DFLyQ )UHXGWDPELpQHUDSURGXFWRGHVXpSRFD ³/D
única objeción admisible era la de si debía generalizar un hecho comprobado tan sólo en
un único caso; pero las circunstancias descubiertas me parecían de naturaleza tan
fundamental, que, una vez demostradas en un caso de histeria, tenían, a mi juicio, que
DSDUHFHULQWHJUDGDVHQWRGRHQIHUPRGHHVWHRUGHQ´ )UHXGI 

Pero Freud no retrocede ante el hecho particular que le presenta un caso, y en contravía
de la ciencia de su época se da cuenta que la singularidad es importante, un caso podía
tener un gran valor para la teoría (que pretende ser general), por la evidencia de su
misma singularidad:

³&RPR )UHXG VLHPSUH OR VXEUD\y FDda caso deber ser estudiado en su
particularidad como si ignorásemos la teoría. El valor ejemplar de este caso
particular reside en su simplicidad, del mismo modo que en geometría puede
decirse que un caso particular puede tener una deslumbrante superioridad de
evidencia en relación a la demostración, cuya verdad, debido a su carácter
discursivo, permanecerá velada bajo las tinieblas de una larga serie de
GHGXFFLRQHV´ /DFDQ 

14
La singularidad desde el psicoanálisis es legitimada a través del estudio de caso,
aportando a la teoría y a su vez, a la misma práctica:

³/DV LGHDV TXH HVWpQ HQ GHVDUUROOR GXUDQWH HO FXUVR GH XQD LQYHVWLJDFLyQ VHUiQ
constitutivas del sentido subjetivo de las reflexiones y acciones que el sujeto
emprenda en cualquier ámbito de su práctica profesional. Este es, quizás, uno de
los aspectos de mayor interés epistemológico en la evolución implícita del
psicoanálisis, en la cual las ideas generadas por Freud en la psicoterapia
retroalimentan inmediatamente su teoría y ésta, a su vez, creaba influencias sobre
ODSUiFWLFDWHUDSpXWLFD´ *RQ]iOH] 

Para el psicoanálisis lo singular, lo particular del estudio de casos tiene un valor


generalizable, porque permite ir hasta la estructura del sujeto, eso particular que puede
ser universalizable:

³'HKHFKRVDEHPRVGHVGHDKRUDTXHHVDQLYHOGHORSDUWLFXODUTXHVXUJHVLHPSUH
ORTXHSDUDQRVRWURVHVIXQFLyQXQLYHUVDO«ORTXHRFXUUHRFXUUHHVHQFLDOPHQWHD
nivel de la estructura; y la estructura, hay que recordarlo, y justamente creo que
hoy, antes de avanzar un paso, es necesario que se los recuerde, es lo que hemos
LQWURGXFLGR SDUWLFXODUPHQWH FRPR HVSHFLILFDFLyQ GHO UHJLVWUR GH OR VLPEyOLFR´
(Lacan, 1961).

(OVXMHWRVHHVWUXFWXUDHQORVLPEyOLFR³ORVLPEyOLFRHVORTXHQRV brinda todo el sistema


GHOPXQGR´ /DFDQ 6XMHWRTXHVHHVWUXFWXUDSRUPHGLRGHVXKLVWRULD\DOD
FXDO HO DQDOLVWD YD D SRGHU DFFHGHU SRU HO GHFLU GHO PLVPR VXMHWR ³6yOR HQ HO GHFLU HV
localizable algo de la estructura del sujeto. Ahora bien, para establecer un diagnóstico
GHEHPRVFRQWDUFRQODHVWUXFWXUD´ 'RU, 2000: 23).

El diagnóstico psicoanalítico es un diagnóstico estructural, lo cual lo diferencia de la


medicina de corte positivista donde impera el signo verificable y objetivo.

La estructura es propia del sujeto, de su historia y por tanto de su particularidad, y el


psicoanálisis puede mostrar lo estructural de un sujeto por intermedio de su decir (lo cual
constituye el método psicoanalítico). Esta particularidad puede ser generalizable ya que lo

15
estructural permite que haya un campo donde se puede afirmar (generalizar) la
subjetividad (lo particular).

El punto de referencia de generalización son los rasgos estructurales, que son especies
de carteles de señalización impuestos por la dinámica del deseo y su relación con el Otro
(con mayúsculas porque es el otro primordial):

³(VWRV GLDJQyVWLFR HVWUXFWXUDOHV VH PDQLILHVWDQ SXHV HQ HO GHVSOLHJXH GHO GHFLU
FXDO EUHFKDV VLJQLILFDWLYDV GHO GHVHR H[SUHVDGDV HQ HO KDEOD« &RPR WDOHV VL
pueden suministrar informaciones sobre el funcionamiento de la estructura, es sólo
porque representan los carteles de señalización impuestos por la dinámica del
deseo. De hecho, la especificidad de la estructura de un sujeto se caracteriza ante
todo por por un perfil predeterminado de la economía de su deseo, regida esta por
una trayectoria estereotipada. A semejantes trayectorias estabilizadas las llamaré,
UDVJRVHVWUXFWXUDOHV´ 'RU 

La subjetividad surge de la relación del sujeto con el Otro: ³3HURODIRUPDGHHVWDUHODFLyQ


del sujeto con el Otro, ya la conocemos, y ello tras haber insistido en la necesariedad con
TXH QXHVWUD UHIOH[LyQ QRV SURSRQH HO WpUPLQR GH VXEMHWLYLGDG´ /DFDQ   
Relación donde también va a surgir el modo como este sujeto gestiona su deseo que
administra los significantes. Hay que recordar que hay una parte determinada de los
significantes, y hay otra parte que no obedece a ningún principio electivo estable:

³3DUDOHODPHQWHDODLQGHWHUPLQDFLyQUHODWLYDGHODHOHcción de los significantes que


intervienen en esta formación del inconsciente, existe una determinación
insoslayable: se trata de una determinación en la que la administración del material
significante se efectúa en la ignorancia del sujeto. Esta administración es
característica del funcionamiento de la estructura, o sea, de cierto modo de gestión
GHOGHVHR´ 'RU 

Esta manera de ver lo estructural del sujeto en el psicoanálisis no se fundamenta en


ningún principio o lógica casualista como la inducción o la deducción, lógicas que han
imperado en la ciencia positivista, para algunos autores el psicoanálisis es un proceso
heurístico, donde los nuevos descubrimientos van ampliando el núcleo teórico,
descubrimientos que no se dan por el azar sino a WUDYpV  GH XQ PpWRGR ³YHPRV TXH OD
16
heurística freudiana apunta a construir un programa de investigación de los procesos
psíquicos utilizando un método científico que prohíbe la mera especulación filosófica o
PHWDItVLFD´ %ROtYDU 

El valor heurístico del psicoanálisis ha sido señalado por muchos psicoanalistas como
Juan David Nasio (Los más famosos casos de psicosis. Paidós. Argentina 2001); Joel Dor
(Estructuras clínicas y psicoanálisis. Amorrortu editores. Buenos Aires, 2000); Paul
Laurent Assoun (Introducción a la epistemología Freudiana. Siglo veintiuno. México,
1982); en Colombia por Gerardo Bolívar Ochoa (Historia interna de la teoría freudiana.
Editorial Universidad de Antioquia. Medellín 2000), entre otros. Esto permite visualizar la
lógica del método psicoanalítico, que va más allá del concepto de inducción y deducción,
incluso comparándolo con modelos que intentan superar lo deductivo y lo inductivo, como
el modelo abductivo de Pierce, vía que han tomado los argentinos Gabriel Pulice, Oscar
Zelis y Federico Manson a través de varios artículos con respecto al tema.

González Rey en un intento de superar este obstáculo lógico y metodológico le llama a


esta lógica: configuracional, la cual tiene el mismo carácter lógico de la inducción y la
deducción, con la diferencia que el investigador es el centro del proceso productivo:

³OD OyJLFD FRQILJXUDFLRQDO VH GLIHUHQFLD GH OD LQGXFFLyQ \ GH OD GHGXFFLyQ HQ TXH
está apoyada por los procesos constructivos del investigador, los cuales no están
determinados por lógicas externas al curso de su pensamiento, sino por las
necesidades que aquel experimenta durante su producción intelectual..la lógica
configuracional se caracteriza por la producción teórica del investigador frente a un
conjunto de inIOXHQFLDVTXHQRH[SUHVDQXQRUGHQH[SOtFLWR´ *RQ]iOH] 

El psicoanálisis es un ejemplo como una disciplina puede desarrollar sus ideas y su


práctica a través del análisis de un caso (de su particularidad y singularidad), idea que
Freud a pesar de las oposiciones conceptuales de la investigación y de la ciencia de su
época defendió, defensa que hoy en día no sería tan ardua, ya que para la investigación
cualitativa según González Rey, la cantidad no es un factor importante, sino la cualidad y
el momento del proceso investigativo:

³(OFRQRFLPLHQWRFLHQWtILFRGHVGHHVWHSXQWRGHYLVWDFXDOLWDWLYRQRVHOHJLWLPDSRU
la cantidad de sujetos estudiados, sino por la cualidad de su expresión. El número
17
de sujetos a estudiar responde a un criterio cualitativo, definido esencialmente por
las necesidades del proceso de conocimiento descubiertas en el curso de la
LQYHVWLJDFLyQ´ *RQ]iOH] 

El sujeto ni su subjetividad se pueden relacionar con la cantidad, ya que no es posible


cuantificar singularidades, sino tomarlas una por una, por su condición particular, es por
HVR TXH HO DQiOLVLV HV GH OR SDUWLFXODU ³FXDQGR HQ OXJDU GH DVRFLDU DO LQGLYLGXR FRQ OD
condición unitaria de cantidad lo vemos definido en la condición cualitativa de
singularidad, en la que aparece como expresión diferenciada y única de una cualidad en
SURFHVR GH HVWXGLR HO HVWXGLR GH FDVRV DGTXLHUH XQD FRQQRWDFLyQ GLIHUHQWH´ *RQ]iOH]
2000: 103).

La expresión cualitativa de singularidad es para la técnica psicoanalítica lo que Lacan


comenta como la reintegración por parte del sujeto de su propia historia, o la restitución
de la historia del sujeto, donde la historia no debe confundirse con el pasado:

³(VWD GLPHQVLyQ UHYHOD FyPR DFHQWXy )UHXG HQ FDGD FDVR ORV SXQWRV HVHQFLDOHV
que la técnica debe conquistar; puntos que llamaré situaciones de la historia... ¿Les
mostré que no era tan simple. La historia no es el pasado. La historia es el pasado
historizado en el presente, historizado en el presente porque ha sido vivido en el
pasado. El camino de la restitución de la historia del sujeto adquiere la forma de
una búsqueda de restitución del pasado. Esta restitución debe considerarse como
HOEODQFRKDFLDHOTXHDSXQWDQODVYtDVGHODWpFQLFD´ /DFDQ 

Para González Rey esa historia es la característica de la singularidad, de la constitución


subjetividad y es a lo que debe apuntar el estudio de caso como herramienta de acceso a
HOOD ³'DPRV JUDQ LPSRUWDQFLD DO HVWXGLR GH FDVRV FRPR SURFHGLPLHQWR JHQHUDO GH OD
investigación cualitativa, los cuales representan una herramienta privilegiada para el
acceso a una fuente diferenciada que, de forma única, nos presenta simultáneamente la
FRQVWLWXFLyQVXEMHWLYDGHODKLVWRULDSURSLD´ *RQ]iOH] 

A través del estudio de caso el psicoterapeuta (psicoanálisis y otros tipos de terapias)


puede realizar investigación sin necesidad de "vestirse de blanco" - Muchos todavía creen
que andar en bata o detrás de un microscopio le da el estatus de científicos o

18
investigadores -, porque la información que se construye en una psicoterapia es valiosa
para un proceso investigativo:

³/DLQIRUPDFLyQTXHFRQFHSWXDOL]DPRVHQODSVLFRWHUDSLDQRHVDMHQDDODVLGHDV\
construcciones que trabajamos en el momento de nuestras investigaciones...El
hecho de que utilicemos categorías que nos permiten organizar conceptualmente
procesos de lo estudiado que están más allá de nuestra posibilidad inmediata de
constatación, define un núcleo de generación teórica con necesidades propias
relativamente independientes del nivel empírico; lo cual facilita que muchas ideas
que surgen durante la actividad profesional del investigador sean relevantes en el
FXUVR GHO SURFHVR WHyULFR KHFKR TXH HQ Vt PLVPR GHWHUPLQD VX OHJLWLPLGDG´
(González, 2000: 68).

Este método de investigación posee su propia manera de legitimar el conocimiento que


construye, legitimación que muestra que un proceso de confrontación constante y que es
producto de una labor seria y disciplinar.

El método y su legitimización del conocimiento

A Freud siempre le preocupó la legitimación del trabajo analítico, sobretodo la labor del
analista, que para él era más una labor parecida a la del arqueólogo, consistiendo esta en
reconstruir de los restos encontrados (del psiquismo) la historia del sujeto: ³/R PLVPR
hace el psicoanalista cuando deduce sus conclusiones de los fragmentos de recuerdos,
de las asociaciones y de la conducta de la conducta del sujeto. Los dos tienen un derecho
innegable a reconstruir, con métodos de suplementación y combinación, los restos que
VREUHYLYHQ 7DPELpQ ORV GRV HVWiQ VXMHWRV D FRPXQHV GLILFXOWDG \ IXHQWHV GH HUURU´
(Freud, 1981 g: 3366).

Freud trata de llevar el tema de las construcciones en las sesiones psicoanalíticas hasta
sus últimas consecuencias, dándoles siempre un valor importante, sin preocuparse de su
procedencia (Las investigaciones cualitativas según González Rey le dan mucho más
importancia al proceso de construcción de la información que a la información misma), es
por eso que para él hasta la locura tiene su propio método o lógica:

19
³6X HVHQFLD HV TXH QR VyOR KD\ PpWRGR HQ OD ORFXUD FRPR HO SRHWD \D SHUFLELy
sino también un fragmento de verdad histórica... Debería abandonarse el vano
esfuerzo de convencer al paciente del error de sus delirios y de su contradicción
con la realidad, y, por el contrario, el reconocimiento de su núcleo de verdad
proporcionaría una base común sobre a cual podría desarrollarse el trabajo
WHUDSpXWLFR´ )UHXGJ 

Para Freud no había una sola realidad valedera (que para la ciencia tradicional casi
siempre coincide ser la del científico o la del investigador), para él, hasta la locura podría
servir para construir teoría y dar herramientas para la práctica, y todo esto gracias a la
escucha desprejuiciada de la locura, GiQGROHXQOXJDUOHJLWLPiQGROD³(OFRQRFLPLHQWRQR
se legitima por su correspondencia isomórfica y lineal con una realidad externa a él, si así
fuera, no podría expresar construcciones, y se reduciría a conceptos descriptivos posibles
de ser definidos de IRUPDGLUHFWDHQODUHDOLGDGLQPHGLDWD´ *RQ]iOH] 

Freud no le temía a lo que descubría, ni siquiera para recontextualizar sus conceptos,


siempre y cuando las bases de su teoría no se modificaran podía admitir ideas y
conceptos nuevos, bases que para él se reducían a la transferencia, la resistencia y el
inconsciente:

³3XHGH SRU WDQWR GHFLUVH TXH OD WHRUtD SVLFRDQDOtWLFD HV XQD WHQWDWLYD GH KDFHU
comprensibles dos hechos- la transferencia y la resistencia -, que surgen de un
modo singular e inesperado al intentar referir los síntomas patológicos de un
neurótico a sus fuentes en la vida del mismo. Toda investigación que reconozca
estos dos hechos y los tome como punto de partida de su labor podrá ser
denominada psicoanálisis, aun cuando lleguH D UHVXOWDGRV GLVWLQWRV GH ORV PtRV´
(Freud, 1981 h: 1900).

Esta manera de operar de Freud le trajo algunos detractores como Jung y Adler,
acusando a Freud y su teoría, de dogmática, pero como muestra Freud en el anterior
párrafo, él no estaba en contra de ideas nuevas, ni siquiera de métodos que fueran
distintos a los de él, siempre y cuando estos tuvieran en cuenta los dos pilares
fundamentales del psicoanálisis, y esto es lo que González Rey llama continuidad y
congruencia de una teoría, que sirve para legitimar el conocimiento que se realiza en ella:

20
³+HPRV GHILQLGR TXH OD OHJLWLPLGDG GHO FRQRFLPLHQWR VH GD FXDQGR XQD WHRUtD
puede avanzar en la construcción teórica de lo que estudia, conservando su
continuidad y congruencia. Entendemos por continuidad la capacidad de la teoría
para integrar dentro de sus términos actuales nuevas zonas de sentido sobre lo
estudiado, y como congruencia, la posibilidad de enfrentar momentos de ruptura.
Conservando su integridad como teoría, es decir, su capacidad para asimilar
FRQVWUXFFLRQHVQXHYDVVLQSHUGHUVXLQWHJULGDG´ *RQ]iOH] 

El psicoanálisis es capaz de producir nuevos conceptos que confronten a los ya


adquiridos, y esa es el objetivo de la investigación y su valor heurístico. En este tipo de
investigación la teoría y las significaciones que realice el investigador de esta son sus
ejes:
³$O UHFRQRFHU ODV GLPHQVLRQHV GH  FRQJUXHQFLD \ FRQWLQXLGDG GHO FRQRFLPLHQWR
como formas de legitimidad, reconocemos que la fuente del conocimiento está en
la producción teórica por tanto, una idea o construcción tendrá valor heurístico no
por el sistema de datos en que se apoya, sino por su significación para los
SURFHVRV FRQVWUXFWLYRV FRPSURPHWLGRV FRQ HO PRPHQWR DFWXDO GH OD SURGXFFLyQ´
(González, 2000: 51).

La teoría reemplazaría el lugar preponderante que tuvieran en las investigaciones


cuantitativas y positivistas los instrumentos, o lo empírico, ayudando a construir
conceptualizaciones de las diferentes problemáticas a que nos vemos abocados por la
realidad:

³(O OXJDU TXH KHPRV RWRUJDGR D OD WHRUtD HQ OD LQYHVWLJDFLyQ FXDOLWDWLYD H[LJH HO
desarrollo de formas de legitimidad del conocimiento que no tengan dependencia
directa ni de los instrumentos ni del momento empírico, pues la complejidad de los
sistemas teóricos lo impide. Hoy, cuando la ciencia se encuentra ante problemas
frente a los cuales las construcciones teóricas son una condición, más que una
consecuencia, la legitimidad del conocimiento tiene que integrar aspectos
cualitativos de la construcciones teóricas, que tiene significado en relación con la
UHDOLGDGHVWXGLDGD´ *RQ]iOH] 

EL ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN
21
El análisis del conocimiento tiene que coincidir con la propuesta metodológica de no
objetivizar al sujeto, es por eso que la información no puede ser manejada como un dato
cuantificable.

Ya se vio que el estudio de casos es una fuente para la producción teórica de la


subjetividad, respetando la singularidad de cada caso, y las informaciones que se
analicen en estos estudios de casos tienen que manejarse de una manera diferente a
como se manejaban los datos. González Rey en contraste con el dato objetivo, ha dado
en llamar a estas representaciones, indicador:

³(O LQGLFDGRU VH OHJLWLPD HQ OD FXDOLGDG LQWHJUDO GH OR HVWXGLDGR«/Rs indicadores
permiten construcciones que posibilitan trascender los límites de la evidencia y del
indicador producido en la construcción teórica, y este proceso es una condición
SDUD OD DSDULFLyQ GHO SUy[LPR LQGLFDGRU«ORV LQGLFDGRUHV UHSUHVHQWDQ VyOR XQ
mRPHQWRFRQVWLWXWLYR´ *RQ]iOH] 

Los indicadores muestran la singularidad de lo estudiado y aportan a la teoría nuevas


ideas después de un proceso realizado por el mismo investigador, es el investigador y no
ORV LQVWUXPHQWRV QL OD ³REMHWLYLGDG´ ORV TXH YDQ D FRQVWUXLU \ DQDOL]DU OD LQIRUPDFLyQ ³(O
DQDOLVWDHVSRUDVtGHFLUORXQLQWHUSUHWDQWH´

Al ser también el investigador un sujeto, puede ser este método acusado de subjetivo,
pero esta concepción en vez de ser una prueba de invalidez es lo que permite la
legitimidad de la investigación, dándole importancia a la relación que establezca el
investigador con lo investigado, y de esa relación es que se va a construir la información,
sus indicadores a través del estudio de caso, para aportarle a la teoría nuevos conceptos
posibles de ser generalizables.

Bibliografía

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24
2. SUBJETIVIDAD Y VÍNCULO SOCIAL

³Mejor pues que renuncie quien no pueda unir a su horizonte a la subjetividad de su


época´
Jacques Lacan

Los cambios de la cultura actual han creado un nuevo contexto, en donde los individuos
han tenido que enfrentarse a nuevas maneras de vincularse en lo social, con los otros.
Esto ha traído a nivel subjetivo (singular), transformaciones, sobretodo en la manera como
estos sujetos establecen lazos sociales, creando nuevos agrupamientos sociales en
donde la exclusión y la marginalidad son la constante y el individualismo extremo impera.
Un ejemplo de esto es la Web Wide World, creada bajo el supuesto de tratar de
relacionarnos en una aldea global, sin barreras geográficas o físicas, permitiendo
acercarnos a cualquier persona en este mundo (que tuviera acceso a esta red), hasta el
punto de poder tener una relación sentimental, afectiva o sexual con ella sin siquiera
tocarse. Aquí vemos que lo corporal va desapareciendo poco a poco, para hacer aparecer
algo que es tan común hoy en día nombrar: lo virtual.

La subjetividad está transitando por transformaciones influenciadas por cambios sociales,


es por eso que hoy asistimos a nuevos padeceres, producidos por la misma cultura en
donde el sujeto como dijo Freud, sólo se podrá manifestar a través de síntomas (1) Estos
nuevos síntomas nos obligan a crear nuevas maneras de intervención, así como Freud
creó una nueva manera de intervenir a aquellos que tocaban la puerta de su consultorio,
pidiendo una solución que la medicina de la época no podía dar, eran las histéricas de la
época, que el saber médico (científico) excluía, intervención que consistía en resumidas
cuentas en hacer hablar a esos que no eran escuchados en otros lugares, es decir, darles
la palabra a esos sujetos.

En los últimos años existe un desafío para todos aquellos que intervienen de alguna
manera en lo social. Cómo interpretar las caras de esta nueva subjetividad, como los
cambios sociales, los distintos momentos históricos que nos toca vivir a lo largo de
nuestra vida tienen un efecto de producción de nuevas subjetividades, de nuevos estilos
vinculares que emergen en nuestras organizaciones, nuestra cultura, nuestra cotidianidad.

25
La subjetividad debe ser planteada como una estructura en permanente cambio. Es por
ello que se necesita mirar esta como un sistema abierto, singular en cada sujeto y
dispuesto a ser modificado respecto a las diferentes relaciones que establece el sujeto en
sus diferentes campos, de ahí su naturaleza social, por eso la oposición de individual y
social en la subjetividad no tiene cabida, no hay que olvidar las palabras de Freud cuando
nos dice:

³/DRSRVLFLyQHQWUHSVLFRORJtDLQGLYidual y psicología social o de las masas, que a


primera vista quizá nos parezca muy sustancial, pierde buena parte de su nitidez si
VHODFRQVLGHUDPiVDIRQGR«(QODYLGDDQtPLFDGHOLQGLYLGXRHORWURFXHQWDFRQ
total regularidad, como modelo, como objeto, como auxiliar y como enemigo, y por
eso desde el comienzo mismo la psicología individual es simultáneamente
psicología social en este sentido más lato, pero enteramente legítimo´ (Freud,
1981).

En el horizonte de toda experiencia humana, el otro social, cultural, siempre está


presente, en donde la subjetividad se constituye en una dimensión interaccional simbólica.
Esta producción social cultural precede al nacimiento del sujeto.

La subjetividad es al mismo tiempo singular y emergente de las tramas vinculares que lo


trascienden, por tanto como dice Enrique Pichón Rivière el sujeto es un ser de
necesidades que sólo se satisfacen socialmente en relaciones que lo determinan. Así que
el objeto de toda psicología social (independientemente de su enfoque) debe orientarse a
esas tramas vinculares que establece un sujeto con respecto a sus entornos.

La noción de vínculo a pesar que fue trabajada por algunos autores, fue Pichón Rivière
quien la retoma como una noción central de su psicología social, inspirada en el
psicoanálisis freudo-kleiniano, trata de dar cuenta de las modernas formas del malestar en
la cultura. Sobre este último aspecto no hay que olvidar que Freud comenta que el
malestar en la cultura es causado por la participación de los requerimientos sociales, y
que estos tienen una participación directa en la causación de la neurosis. Freud sostiene
que el aumento de las afecciones nerviosas es un producto de las exigencias culturales.
Es un hecho, pues, que desde esta perspectiva, la cual tiene en cuenta lo vincular, se
remarca el carácter fundante de ese Otro social en la constitución del psiquismo.

26
La emergencia de estas nuevas formaciones y los nuevos síntomas sociales, plantea
nuevos retos a la ciencia y obliga a los trabajadores de los saberes humanos a volver la
mirada sobre el grupo. Las intervenciones sociales deben orientarse en legitimar,
fortalecer los vínculos, los mecanismos y las formas organizativas democráticas entre la
población sin distinciones de edades, sexo, razas, religiones, culturas etc. Este objetivo de
legitimar las formas organizativas democráticas no solo como formas representativas o
simbólicas sino en la acción. Que las poblaciones vulneradas pueda reconocerse,
pensarse y organizarse en función de sus derechos, sus necesidades y los recursos
sociales propios.

El problema se complica cuando esos vínculos no se pueden formar, ya que esos lugares
donde la palabra podía ser escuchada, en donde el sujeto podía surgir, han ido
GHVDSDUHFLHQGR JUDFLDV D ³SROtWLFDV´ HFRQyPLFDV TXH KDQ impuesto modos de relación
mediados ya no por lo simbólico (la palabra), que de alguna manera podía agrupar,
convocar a los sujetos, formas de lazo social que podía sostener subjetividades, sino por
las leyes del mercado. En donde los sujetos sólo son vistos como maneras de expandir
mercados, como individuos que consumen (los centros comerciales son un ejemplo de
esto, en los cuales hay reuniones de gente, de masa, pero estos no pueden constituir
lazos sociales fuertes).

El dispositivo grupal como una manera de vincular a los sujetos y establecer lazos
sociales es la estructura privilegiada en la intervención psicosocial. Ya que su estructura
permite el involucramiento subjetivo. Pichón Rivière construye una particular psicología
social con su concepción de grupos centrados en la tarea, la técnica de grupos
operativos:

³(QVtQWHVLVODPHWRGRORJtDGHO*UXSR2SHUDWLYRFUHDXQDHVWUXFWXUDTXHWLHQGHD
la emergencia de los conflictos existentes y a movilizar los recursos para su
elaboración. Colabora a recomponer el tejido social existente que pueda estar
quebrado por condiciones del contexto. Tiende a crear condiciones democráticas
en su organización y su toma de decisiones, de mayor tolerancia a los conflictos y
sobre todo a promover una elaboración simbólica de los mismos. Es un dispositivo
formidable para la elaboración de las situaciones de cambio. El mantener un
esquema referencial flexible frente a los cambios del contexto hace a una
27
subjetividad moderna y a promover una mayor tolerancia a la incertiduPEUH´
(Adamson, 2000).

La metodología y técnica de Grupo Operativo promueve el desarrollo de la capacidad


simbólica subjetiva, estimula interrelación de los sujetos, de sus organizaciones y
comunidades, apoya la diversidad cultural y las potencialidades del contexto por parte de
los propios sujetos. Ayuda a formalizar la capacidad simbólica en al intervención simbólica
frente a conflictos, intermediando frente a las diferentes respuestas violentas y
conflictivas.

Hay que entender que en este caso el grupo puede crear ese lugar en donde las
individualidades pueden conformar un entretejido social de interrelaciones, es por eso que
.DrV OOHJD D GHILQLU DO JUXSR GH OD VLJXLHQWH PDQHUD ³(O JUXSR HV HO UHVXOWDGR GH XQD
tópica subjetiva proyectada sobre él por las personas que lo componen, configurándose a
partir de los aparatos psíquicos individuales un sistema de relaciones y operaciones
WUDQVLFLRQDOHVDOTXHGHQRPLQRDSDUDWRSVtTXLFRJUXSDO´

La transicionalidad es un tema que Winnicott toma como eje de su teoría, para este, la
transicionalidad es un espacio intermedio entre la dependencia y la independencia, es
GHFLUVRQDTXHOORVIHQyPHQRVTXHSHUPLWHQWUDQVLWDUDOQLxRGHVGHODIXVLyQ³DEVROXWD´FRQ
un objeto (que puede ser la madre), la cual en un primer momento satisface sus
necesidades, a la relación con sus sustitutos (objetos transicionales), preparando el
FDPLQR SDUD VX LQJUHVR HQ HOPXQGR VLPEyOLFR ³/D WUDQVLFLRQDOLGDG QR HV XQ IHQyPHQR
evolutivo o propio de una etapa, sino un modo de funcionamiento psíquico que luego es
trasladado a otras experiencias. Permite el acceso a la cultura, ya que se pasa de un
~QLFRREMHWRDXQDPXOWLSOLFLGDGGHREMHWRVDEVWUDFWRV\YDULDEOHV´ $EDGL .

Lo grupal puede establecer lugares en donde los vínculos puedan fortalecerse y ofrezcan
herramientas para vivir en comunidad, creando lugares en donde el sujeto pueda tener
cabida, para que estos consoliden lazos sociales que puedan servir de refugio a esos
ideales imperativos contemporáneos (comprar, verse bello, joven, sano, exitosos), es
decir, poder construir posibles salidas a esos laberintos que poco a poco van
sumergiendo a la subjetividad en un culto al yo, a la individualidad, la cual va sometiendo
al sujeto en una soledad tan devastadora, que la única salida posible es la muerte. Lo

28
DQWHULRUQRVFRQYRFDDRIUHFHUVDOLGDVSRUHOFDPLQRIUHXGLDQRHOFXDOQRVGHFtD³WRGROR
TXHSURPXHYDHOGHVDUUROORGHODFXOWXUDWUDEDMDWDPELpQFRQWUDODJXHUUD´*XHUUDTXHHQ
este caso es la muerte del sujeto, y por lo cual nosotros tenemos que trabajar para
intentar que esto no se llegue a producir.

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29
3. LÓGICA PSICOANALÍTICA, LÓGICA TRIÁDICA, LÓGICA CREATIVA

³(O VLJQR KDFH DGYHQLU HO FRQRFLPLHQWR GH DOJR \ HVWi HQ FRQGLFLRQHV GH VXSRQHU R GH
estar unido a un signo de este tipo en una proposición".
Guillermo de Ockham

³8QVLJQRRUHSUHVHQWDPHQHVXQDFRVDTXHUHSUHVHQWDDRWUD´.
Charles Pierce

³(OVLJQLILFDQWHHVDTXHOORTXHUHSUHVHQWDDXQVXMHWRSDUDRWURVLJQLILFDQWH´
Jacques Lacan

Entre un escolástico (Ockham), un filósofo norteamericano de comienzos de siglo XX y un


psicoanalista francés puede existir algo en común, que un signo, representamen o
significante no puede estar sólo, existe en relación a algo.

Guillermo de Ockham, franciscano inglés, máximo representante del nominalismo radical,


defiende la noción de signo vacío el cual sólo es significado en relación a otro signo,
donde sólo si se cambia las modalidades de un nombre con otros nombres, es posible
tener la noción de ese nombre.

Se puede considerar a Ockam como uno de los precursores de la semiótica moderna, que
tiene en Umberto Eco su máximo representante en la actualidad, Eco formula el mismo
pensamiento de Ockam de un modo ligeramente diferente: todo signo es el interpretante
de otros signos y todo signo interpretante es interpretado a su vez. Esto es lo que se
denomina "semiosis ilimitada".

Charles Sanders Peirce filósofo y lógico norteamericano fundamentó una disciplina


llamada semiótica. La semiótica para este autor es una doctrina que habla de la relación
pensamiento- mundo fundamentada en los signos, dado que el acceso a la realidad
(pensamiento ± mundo) consiste en un proceso de inferencia a través de signos.

El signo, llamado representamen, se le atribuye un objeto a partir de otro signo llamado


interpretante. El segundo signo es el resultado de la interpretación del primero, lo
30
interpretante es la traducción mental de un objeto, del signo primero, y el interpretante de
un signo es otro signo. Cada interpretante es signo de su objeto, y, a su vez, requiere otro
signo para su interpretación. Así se abre una cadena de signos interpretantes, entre el
primer signo existe una posibilidad de ser interpretado por el proceso interpretante del
mismo signo, donde va a surgir el segundo signo que a su vez realizará la misma función
interpretante (tercero). Por todo esto la función interpretante es lo que Pierce llama
tercero. Lo tercero es lo que media entre un segundo y su primero. La relación entre el
primero y el segundo sólo puede existir con el tercero. Cada uno sólo puede ser en
UHODFLyQ DO RWUR HV XQD OyJLFD GH UHODFLRQHV (VWR HYRFD OR TXH 0RULQ OODPD HO ³WHUFHUR
LQFOXLGR´OOHJDQGRDDILUPDUTXH³ODGLDOyJLFDVHHVWDEOHFHGRQGHKD\FRPSOHMLGDGSXHV
pVWD HV SUHFLVDPHQWH HO WHUFLR LQFOXVR´ 0orin, 1996). En Pierce se comienza a
vislumbrar los primeros fundamentos de eso que se va a llamar la teoría de la complejidad
y Morin lo retoma.

La semiología WLHQHFRPRREMHWLYR³el estudio de la vida de los signos en el seno de la vida


VRFLDO´según Ferdinand de Saussure, lingüista del cual el psicoanalista Jacques Lacan va
a fundamentar su teoría psicoanalítica. Esta semiología y lingüística va a desarrollar unas
disciplinas de lo social que van a tener como ejes el lenguaje, un lenguaje más allá de lo
comunicativo ya que tiene en cuenta no sólo un emisor y un receptor, en este proceso
entran otras cuestiones que la teoría de la comunicación (en general) desconoce, como el
tercero. En la actualidad son muchas las disciplinas que parten de esta terceridad, por
ejemplo la cibernética social la tiene como uno de sus pilares.

Retornando a Lacan, éste establece como pilar de su teoría tres registros: lo Real, lo
simbólico y lo imaginario, al final de su enseñanza estos tres niveles los coloca en una
figura topológica llamada el nudo borromeo.

Esta figura lo que trata de mostrar es que los tres redondeles se anudan de tal modo que
al romperse uno de ellos, deja libre a los otros dos, cualquiera sea el redondel que se
corte. Cada uno de los registros es el encargado de poner límites y estabilizar a los otros
31
dos, para Lacan el anudamiento borromeo de estos tres hace advenir la estructura de un
VXMHWR HV SRU HVR TXH ³HO VXMHWR WHQJD TXH FRQWDU KDVWD WUHV SDUD GHFLU XQD SDODEUD´
(Lacan, 1979).

La idea de tres, o la lógica triádica surge de la idea que la lógica binaria remite a una
lógica dual en la cual los dos opuestos (siguiendo a Hegel) se enfrentaban en una lucha a
muerte.

El acto comunicativo no sólo es la relación entre un emisor (primero) y un destinatario


(segundo); ésta relación se realiza a través de la mediación de un tercero (el Otro para el
psicoanálisis lacaniano).

Pierce entiende el signo de modo muy general como algo que está por alguna otra cosa o
que representa a otra cosa y es comprendido o interpretado por alguien. El modelo de
análisis semiótico propuesto por Peirce es triádico. Representamen, objeto e
interpretante. Para que algo funcione como signo o representamen tiene necesariamente
que hacer referencia a un objeto y determinar un interpretante.

Sin la posibilidad de lo tercero no puede existir ni pensamiento ni conciencia, la terceridad


estaría ligada al lenguaje y a su potencial elaborativo para la construcción investigativa y
sobre todo para una teoría como el psicoanálisis. Para algunos psicoanalistas el
inconsciente tiene relación no sólo con la lingüística (el inconsciente estructurado como un
lenguaje, máxima que Lacan retoma y reelabora de la lingüística de Saussure) sino con la
semiótica, más específicamente con la semiótica de Pierce que elabora una lógica triádica
del signo (dos elementos pueden sustituirse para un sujeto dado) el signo es analizado
FRPR ³DTXHOOR TXH UHSUHVHQWD DOJR SDUD DOJXLHQ EDMR FXDOTXLHU UHODFLyQ \ D FXDOTXLHU
WtWXOR´

Para Lacan la lógica triádicD HVWi SUHVHQWH HQ WRGD VX REUD OOHJDQGR FRPHQWDU TXH ³OD
H[SHULHQFLD DQDOtWLFD GHEH IRUPXODUVH HQ XQD UHODFLyQ GH WUHV \ QR GH GRV«GHEHPRV
UHSUHVHQWDUQRVHOIXQGDPHQWRGHODUHODFLyQDQDOtWLFDFRPRWULiGLFR´ /DFDQ .

Tanto para la semiótica pierciana como para el psicoanálisis hay que contar justo hasta
tres para poder engendrar el mecanismo del sentido. Por eso en la lógica inconsciente es
la historia de la madre, el hijo y un tercer elemento: el falo. Sólo esta puede ser contada
32
desde la introducción de ese tercero, allí la relación dual constituyente entre la madre y un
hijo no puede contarse sino por ese tercero incluido, necesario para que un inconsciente
pueda hacer surgir a sujeto.

No son pocos los psicoanalistas que han fundamentado una lógica triádica, otra visión
desde el psicoanálisis de esta lógica puede verse en la psicoanalista Piera Aulagnier, la
lógica de lo triádico en el psiquismo, esta autora habla de tres procesos en el psiquismo:
el originario, el primario y el secundario. Lo originario tiene una modalidad representativa,
el pictograma, que consiste en el autoengendramiento, todo lo representado se va a
vivenciar como creado por la propia psique.

Lo primario se da a partir de la aceptación de la existencia del otro, por lo tanto, otro


espacio psíquico separado del propio; aceptación que contradice el postulado de
autoengendramiento de lo originario, y lo secundario, se basa en la representación de tipo
ideica, teniendo al discurso como su sostén el cual podrá significar a lo primario y lo
RULJLQDULRHVWDVWUHVWySLFDVHVORTXHFRQVWLWX\HHOSVLTXLVPRSDUD$XODJQLHU³ODSVLTXH
DSUHQGHUiHVWDVWUHVOHQJXDV\ODVXWLOL]DUiDORODUJRGHVXYLGD´ +RUQVWHLQ .

Otro pensador del psiquismo tríadico es Cornelius Castoriadis que al igual que Aulagnier
nos habla de algo originario en el psiquismo que él llama la mónada psíquica, el cual va
a influir en éste, la mónada psíquica hace referencia al autoerotismo freudiano, esta
mónada se rompe por acción de la socialización humana (la socialización de la psique)
Cuando esto ocurre puede venir lo que este autor va a llamar la fase triádica, constituida
por tres elementos: infans, madre y pecho, es decir, que el individuo tiene que pasar de la
mónada psíquica a la fase triádica que le van a SHUPLWLU D HVH LQGLYLGXR VHU VRFLDO ³HO
LQGLYLGXRVRFLDO´

André Green es otro psicoanalista que desde el psicoanálisis plantea la terceridad en


relación a Pierce desde el interpretante:

³La cuestión del sujeto está enmarcada en los mecanismos de la "terceridad", es


decir, toda estructura subjetiva es tercera (me remito a los trabajos de Pierce).
Efectivamente, esta "tercerídad" significa poner en juego no sólo a un sujeto y a un
objeto sino también a un tercer elemento que es el interpretante. El interpretante,
33
que mantiene con este objeto la misma relación que el sujeto con cualquier otro
interpretante. Esto es fundamental porque es toda la teoría de la generatividad y de
la producción del sentido. Entónces para mí, el elemento de tercéridad" hace que el
VXMHWRKXPDQRVHDWRPDGRGHVGHHOSXQWRGHYLVWDGHODHVWUXFWXUD´ (Green, 1991).

La producción de sentido desde el interpretante implica creación, ilusión (Winnicott),


donde los objetos pueden ser y no ser, sostenido por un vínculo en un espacio
transicional a través de objetos transicionales. La terceridad puede permitir todo este
movimiento de elaboración, contrario a la repetición.

³/DWHUFHULGDG « 3HQVDPRVTXHFRQVWLWX\HHOVXVWHQWRPHWDSVLFROyJLFRGHORTXH
psicoanalíticamente se entiende como creatividad y creación. Ambos sustantivos
provienen del verbo crear -que como se comprenderá- genera una alternativa
diferente a la clásica opción recordar o repetir. Creemos que la investigación clínica
y conceptual de diversos psicoanalistas se ha orientado en ese sentido y que los
DYDQFHV GHO SVLFRDQiOLVLV GHSHQGHQ GH HOOR «  FLHUWR ODVWUH FRQFHSWXDO GH XQ
determinismo lineal e ingenuo se acantona en una especie de suerte ya echada
entre la primera y segunda serie complementaria. Así entonces se pierde de vista
lo que llamamos el potencial heurístico creador del aparato psíquico o si se quiere
la posibilidad de producción de nueva subjetividad a partir de los acontecimientos
GHODYLGD´ (Zonis, Zukerfeld, 2002).

El acto de creación de la terceridad o de lo triádico permite la transformación, la terceridad


como transicionalidad es el puente que permite salir de las díadas: hijo ± madre, interno
± externo, psiquismo ± realidad, un universo bipolar que se transforma en tres y abre la
posibilidad para un cuatro, cinco, lo cual posibilita mayores combinaciones, por tanto
mayor riqueza creativa, de ahí que el psiquismo psicoanalítico es complejo, y a mayor
complejidad mayor capacidad de crear y transformar, por eso la historización de lo pasado
QRHVODUHSHWLFLyQGHORDFRQWHFLGRVLQRODSRVLELOLGDGGHSRGHUWUDQVIRUPDU³HVRSDVDGR´
ya que no es una lógica lineal causa ± efecto, donde no hay nada que hacer (impotencia)
o que ya todo está dicho, sino una lógica triádica que no niegue la imposibilidad, pero que
esta no impida la posibilidad de un nuevo decir.

Bibliografía

34
Green, A. (1991). Reportaje a Andre Green. Zona Erógena. Nº 7. 1991.
www.educ.ar/educar/servlet/Downloads/S_BD_ZONAEROGENA/ZE0701.PDF

Hornstein, L. (2004). La subjetividad y lo histórico social. Hoy y ayer. Piera Aulagnier.


Proyecto terapéutico. De Piera Aulagnier al psicoanálisis actual. Buenos Aires: Paidós.

Lacan, J. (1995). Seminario Libro 1. Los escritos técnicos de Freud. Buenos Aires. Paidos.

______ (1979). Seminario 26. La topología y el tiempo. Clase del 8 de mayo de 1979.

Morin, E. (1996.) El pensamiento complejo contra el pensamiento único. Entrevista en


parís con Edgar Morin. http://www.segciencias.com.ar/pensamiento.htm

Zonis, R; Zukerfeld R (2002). Procesos terciarios. Disponible en:


http://www.spdecaracas.com.ve/download/cdt_308.doc consultado el 25 de noviembre
de 2011.

35
4. SABER Y SUBJETIVIDAD: Una propuesta de investigación desde los espacios
educativos

³Como psicoanalista debo interesarme más por los procesos afectivos que por los
intelectuales. El sacudimiento que me causó el encuentro con mi antiguo profesor
de la escuela secundaria me advierte que debo hacer una primera confesión: No sé
qué nos reclamaba con más intensidad ni qué era más sustantivo para nosotros:
ocuparnos de las ciencias que nos exponían o de la personalidad de nuestros
maestros´

´/RFLHUWRHVTXHHQPXFKRVHOFDPLQRKDFLDODVFLHQFLDVSDVDEDH[FOXVLYDPHQWH
SRUODVSHUVRQDVGHVXVPDHVWURV«HUDJUDQGHHOQ~PHURGHORVTXHVHDWDVFDEDQ
en este camino, y algunos lo extraviaron para siempre. Provocaron nuestras más
intensas revueltas y nos compelieron a la más total sumisión. En el fondo los
amábamos mucho cuando nos proporcionaban algún fundamento para ello. De
antemano nos inclinábamos por igual al amor y al odio, a la crítica y a la
YHQHUDFLyQ´

Sigmund Freud (1981 c). La psicología del colegial

En la actualidad es común observar la exclusión de la subjetividad en la educación, desde


los jardines infantiles hasta la universidad (incluyendo a postgrados) se está más
SHQGLHQWHHQFXPSOLUODVPHWDV\REMHWLYRVGHDOJXQDHYDOXDFLyQGH³JHVWLyQGHFDOLGDG´
que obedecen más a evaluar conocimientos objetivables, que de analizar la relación
docente ± estudiante, y el saber que ahí se transmite, esta manera de posicionarse frente
DODHGXFDFLyQ\ORSHGDJyJLFRWLHQHPiVUHODFLyQFRQODV³SROtWLFDV´TXHVHSRVLFLRQDQHQ
esos lugares prefijados administrativamente y dictadas por los diferentes entes
gubernamentales que se encargan de dirigirlos.

Si bien la educación en las últimas décadas ha mejorado en la cobertura, sistematización


y control del conocimiento en el proceso enseñanza ± aprendizaje, esto se ha conseguido
en desmedro del saber. Y como todo lo que se excluye busca su manera de hacerse

36
incluir, comienza a aparecer síntomas de ese modelo: los trastornos de aprendizaje, el
déficit de atención, la deserción escolar, violencia escolar, entre otros.

Lo que se pretende es introducir la subjetividad en el proceso docente ± estudiante es


rescatar esa singularidad constructiva que tiene el saber. Esta palabra desde su misma
raíz etimológica hace referencia a sabor, y el sabor no puede ser ubicado en ningún lado
sino construido por el objeto (conocimiento) y el sujeto, en la relación entre ambos.

El saber se construye en el sujeto (llámese docente, estudiante, rector, padre, madre) en


la historia de cada sujeto y como se esta se construye así va a afectar el proceso de
aprendizaje o enseñanza de ese sujeto.

Por todo lo anterior investigar sobre la subjetividad y el saber implica a todos los que
intervienen en el proceso educativo, implica intersubjetividades que abarcan la escuela y
lo que se conoce hoy en día como comunidad educativa. Por tanto los proyectos
investigativos que intentan surgir desde esta línea van a analizar y construir
FRQFHSWXDOPHQWH HVWUDWHJLDV TXH SURSHQGDQ SRU XQ VXMHWR ³TXH VDEH´ \ TXH FRQ HVH
saber pueda crear mejores lugares y lazos a nivel social.

Saber

El Saber desde su etimología latina remite a sabor, sabiduría y buen juicio³En definitiva,
es posible señalar dos fuentes del pensamiento europeo sobre el saber: una relacionada
con ver, con forma, con imagen, que lleva al discernimiento (definición primera de la
ciencia), y otra relacionada con la experiencia y la sabiduríD´ (Beillerot, 1998: 22).

Para Foucault un saber es aquello de lo que se puede hablar en una práctica discursiva,
el saber no se puede desvincular de una práctica, el saber es una práctica:

³$ HVH FRQMXQWR GH HOHPHQWRV IRUPDGRV GH PDQHUD UHJXODU SRU XQD práctica
discursiva y que son indispensables para la constitución de una ciencia, aunque no
estén destinados necesariamente a constituirla, se lo puede llamar saber. Un
saber es aquello de lo que se puede hablar en una práctica discursiva que de este
37
modo UHVXOWDGHWHUPLQDGD « XQVDEHUHVWDPELpQHOHVSDFLRHQHOTXHHOVXMHWR
SXHGHSRVLFLRQDUVHSDUDKDEODUGHORVREMHWRVGHORVTXHVHRFXSDHQVXGLVFXUVR´
(Foucault, 1985).

Saber y práctica se correlacionan, están íntimamente ligados, es por eso, que el saber se
construye en la historia de cada sujeto, en sus impulsos por investigar (pulsión
epistemofílica) por saber más de sí, sobre su sexualidad, y sus orígenes, sobre su lugar
GHQWUR GH OD IDPLOLD \ OD GLQiPLFD IDPLOLDU ³/RV VDEHUHV VRQ SURGXFLGRV en un contexto
histórico y social; hacen referencia a culturas, expresan, muestran modos de socialización
\GHDSURSLDFLyQ´ Beillerot, 2000: 27).

El saber se adquiere por la propia experiencia de cada sujeto, y esto permite diferenciarla
del conocimiento, el conocimiento de alguna manera permite organizar el saber pero no
es el saber. Esta confusión entre saber y conocimiento no es casual, en el último siglo se
le ha dado una importancia inusitada al conocimiento hasta el punto de sobreponerlo al
saber o lo que es peor, relacionándolo a un conjunto de conocimientos que se posee o se
adquiere, ahí se confunde el saber con la información (aquello que incluso se puede
comprar, vender o almacenar).

³(O FRQRFLPLHQWR HV REMHWLYDEOH WUDQVPLVLEOH GH SHUVRQD HQ forma indirecta o


impersonal, se puede adquirir a través de libros o máquinas; es factible de ser
sistematizado en teorías, se enuncia a través de conceptos (el conocer tiende a
objetivar) En cambio, el saber es transmisible sólo directamente, de persona a
persona, experiencialmente; no puede aprehenderse a través de un libro, ni de
máquinas, no es sistematizable (no existen tratado de saber), sólo puede ser
HQXQFLDGR D WUDYpV GH PHWiIRUDV SDUDGLJPDV VLWXDFLRQHV KLVWRULDV FOtQLFDV´
Fernández, 2000: 79).

El saber es una construcción del sujeto en su interacción con el mundo, por eso es
experiencial, surge del lugar en que se ubique ese sujeto con los otros, de ahí que para
que este se construya son importante las figuras parentales, la función que ellos ejerzan,
después la familia (abuelos, tíos) y después, los docentes, la escuela y la sociedad, estas
relaciones no deben confundirse con acumulación, el saber no es acumulable, es
38
contractivo, es interrelacional y las teorías psicológicas del siglo XIX y XX lo afirmaron: es
un proceso en que el psiquismo entra a jugar un papel importante en las relaciones del
sujeto con los saberes (la cultura). Aunque estas teorías cayeron en el mismo error, poner
el énfasis en la adquisición de esos saberes (como saber más), el problema es ubicarlo
en la inteligencia o en algún déficit en el individuo más que en el sujeto y su historia.

Paralelamente a esas teorías psicológicas y pedagógicas que todavía en la actualidad se


encuentra en boga, surgió el psicoanálisis, colocando el énfasis de ese saber en el sujeto
y su deseo, en el deseo de saber:

³$ODSDUTXHODYLGDVH[XDOGHOQLxRDOFDQ]DVXSULPHUIORUHFLPLHQWRHQWUHORVWUHV\
los cinco años, se inicia en él también aquella actividad que se adscribe a la pulsión
de saber o de investigar. La pulsión de saber no puede computarse entre los
componentes pulsionales elementales ni subordinarse de manera exclusiva a la
sexualidad. Su acción corresponde, por una parte, a una manera sublimada del
apoderamiento, y, por la otUDWUDEDMD FRQ OD HQHUJtD GH ODSXOVLyQ GH YHU´ Freud,
1981a).

Para Freud ese deseo de saber se construye en la historia infantil, que si bien está
relacionada con la sexualidad va más allá de ella, e introduce un elemento que va a ser
importante para el psicoanálisis, la sublimación, que es aquello que el sujeto va a
producir (de su sexualidad) para aportar a la sociedad, es lo pulsional que tiene como
destino la cultura, es como si la pulsión epistemofílica se pueda dirigir hacia una creación
culturalmente aprovechable por ejemplo una obra de arte o la formación científica de un
sujeto.

En la sublimación el deseo juega un papel importante, el deseo de saber media entre el


sujeto y el mundo. Hay que tener en cuenta que para el psicoanálisis promulgado por el
psicoanalista francés Jacques Lacan, el deseo es la esencia del sujeto.

(O VDEHU YHQGUtD D RFXSDU HO OXJDU GHO REMHWR GHO GHVHR ³VH RSHUDUtD XQD SHUPXWD XQD
VXVWLWXFLyQGHVDEHUVREUHHOREMHWRSRUHOREMHWRGHGHVHR´ Beillerot, 2000: 62).

Este objeto de deseo no es un objeto concreto, incluso, es un objeto de por sí perdido al

39
cual por medo del deseo se quiere volver a recuperar, en este momento entra el Otro.
Para Lacan la satisfacción del deseo del hombre exige que sea reconocido, y en este
reconocimiento el otro juega un papel fundamental, ese otro soporta el deseo del sujeto,
soporta ese lugar donde supuestamente él cree encontrar ese objeto perdido.

Así todo deseo de saber es deseo de un saber sobre el deseo, sobre el Otro (con
mayúscula porque ese otro comienza a ser fundante y primordial)

El objeto del deseo es la causa del deseo, y este objeto causa del deseo es el objeto de la
pulsión es decir, el objeto en torno al cual gira la pulsión. Por eso el deseo de saber gira
alrededor de la pulsión epistemológica, esa pulsión por investigar y saber (transformando
a esa pulsión es algo socialmente aceptable: sublimación)

El objeto es un punto de fijación imaginaria que da, bajo el registro que esté, satisfacción
a una pulsión, pero parcial, ya que toda pulsión es pulsión parcial, ninguna puede llegar a
satisfacerse totalmente, de ahí es donde surge el deseo, de esa imposibilidad pulsional
de poder satisfacerse completamente. El deseo de saber surge de esa imposibilidad de la
pulsión de satisfacerse totalmente.

El saber no es solamente un proceso abstracto, este por medio del deseo lleva al sujeto a
la acción, búsqueda de ese objeto perdido, objeto del deseo que supuestamente va
satisfacer la pulsión, pero la imposibilidad de encontrarlo, aumenta su deseo de seguir
EXVFiQGROR ³(O VXMHWR SRU WDQWR DFW~D VLHPSUH SRU LQWHUPHGLR GH VDEHUHV OD DFWLYLGDG
motriz no basta. Es necesario volver inteligibles lo modos de hacer, hallar las reglas que
rigen las cavidades, y finalmente justificar estDV~OWLPDV´ Beillerot, 2000: 62).

El proceso de saber que va desde la pulsión epistemofílica pasando por el deseo de saber
y las ganas de aprender o de enseñar es un proceso que implica un trabajo que a veces
se convierte doloroso por la elaboración psíquica que hay que realizar, ya que es una
labor subjetiva, de un sujeto que se implica en su saber para poder conocer, aprender o
enseñar, ese trabajo es inevitable (ahí lo doloroso que puede llegar a ser), nadie puede
sustituirlo, es un trabajo singular del sujeto con su historia y como su deseo y saber se

40
conjugan en él.

Subjetividad

La cuestión de la subjetividad ha marcado la historia de la filosofía desde sus orígenes.


Subyace en una afirmación de este tipo la idea de un sujeto esencial o trascendental, que
EXVFDXQDIXQGDPHQWDFLyQGHVtPLVPRRGHO³FXLGDGRGHVt´

³6yFUDWHV HV TXLHQ LQDXJXUD HQ OD VXEMHWLYLGDG KXPDQD HO HVWLOR GHO TXH EURWy OD
noción de un saber vinculado a determinadas exigencias de coherencia, saber
previo a todo progreso ulterior de la ciencia en cuanto experimental; tendremos que
definir el significado de esa suerte de autonomía que adquirió la ciencia con el
registro experimental. Pues bien, en el momento preciso en que se inaugura ese
nuevo ser-en-el-mundo que aquí designo como XQDVXEMHWLYLGDG´ (Lacan, 1997).

En la modernidad es donde el sujeto se comienza a fraguar, Descartes al comenzar a


FXHVWLRQDU OD LGHD GH XQ LQGLYLGXR GLIHUHQFLDEOH GH 'LRV ³SLHQVR OXHJR H[LVWR´ YD D GDU
origen a una modernidad en la que el yo va a ser la nueva entidad que va a sostener el
ser.

Este yo va ser descrito como una unidad corpóreo ± espiritual capaz de realizar
experiencias y por consiguiente pensar hacer existir al mundo y a él. Ese yo a través de la
modernidad fue adecuándose al concepto de sujeto, tan así que hoy en día para muchos
yo y sujeto son equivalentes, entendiéndose como subjetividad lo conciencia o
autoconciencia de sí mismo.

En siglo XX esta subjetividad comenzó a ser cuestionada por la tradición de la Filosofía


del lenguaje (Wittgenstein), el existencialismo alemán cuyo principal exponente fue
Heidegger y por su vertiente francesa (Sartre) que colocó las bases de estructuralismo
francés y el llamado postestructuralismo que sigue intentando la desconstrucción del
sujeto de la modernidad.

Por otro lado, paralelamente a la filosofía y la psicología académica dominada por los
SRVWXODGRV³FLHQWtILFRVGHOVLJOR;,;\VLJOR;;VHYDFRQVWUX\HQGRXQDPDQHUDGLIHUHQWHV
de ver al sujeto y su subjetividad. El psicoanálisis a partir del desarrollo de las ideas de
)UHXG IXH GHVFXEULHQGR XQ QXHYR FDPSR OODPDGR ³LQFRQVFLHQWH´ HVH FDPSR DEUH

41
perspectivas que hasta el momento no se habían tenido en cuenta, incluso deja abierto un
camino para el advenimiento de la subjetividad, más allá de individuo consciente, dueño y
señor de su mente. Algo desconocido por su consciencia orienta al individuo en su
pensar, sus afectos, sus actos. La consciencia sufre una derrota definitiva en su
pretensión de considerarse sinónimo de sujeto. Este lejos está de ser la unidad
proclamada tradicionalmente por la filosofía, no está ahí donde piensa, sino que es en
buena medida "pensado" por su inconsciente, y a partir de su inserción en una sociedad y
cultura.

Freud quebró la concepción de un sujeto unitario y racional, al comentar que el yo (que


hasta ese momento era el que dominada al ser humano y que era equiparado con lo
racional, la voluntad y las funciones más elevadas o superiores del ser humano) ya no
era el que dominaba sino el dominado por el ello y el superyó, instancias que iban más
allá de lo conciencia y que se relacionaban más con lo inconsciente.

Este descubrimiento de un individuo ya no tan consciente va a ser retomado por el


Jacques Lacan, y a pesar que Freud no habla directamente del sujeto en su obra, él lo
ubica como un elemento central en su enseñanza. El término sujeto aparece
tempranamente en su obra. Este autor diferencia el yo imaginario (ego) del yo simbólico
(je) este último va a constituir lo que se va a conocer como el sujeto del inconsciente.

Así el psicoanálisis se va a encargar del sujeto, sujeto que no debe confundirse con el
individuo, que fue una de las maneras que la psicología y cierto psicoanálisis quiso
REMHWLYDU DO VXMHWR SDWD SUHWHQGHU VHU FLHQWtILFR ROYLGDQGR TXH ³/R VXEjetivo es para
nosotros lo que distingue el campo de la ciencia en que se basa el psicoanálisis, del
FRQMXQWRGHOFDPSRGHODItVLFD´ /DFDQ .

La subjetividad supera a la organización individual en tanto que suma de las experiencias


individuales, la subjetividad abarca a lo cultural, social, ya que el sujeto comienza a ser
estructurado por el Otro. La relación que mantiene ese sujeto con el Otro que antecede al
sujeto a ser determinante para estructurar su subjetividad.

El Otro constituye la subjetividad ya que el niño antes de nacer y después de su


QDFLPLHQWRVHYDLGHQWLILFDQGRDODVLPiJHQHVGHO2WUR PDGUHSDGUHIDPLOLDFXOWXUD ³(O
Otro es el lugar donde se sitúa en la cadena del significante que rige todo lo que, del
42
sujeto, podrá hacerse presente, es el campo del viviente donde el sujeto tendrá que
aparecer. Y he dicho que, por el lado de ese ser viviente, llamado a la subjetividad, se
PDQLILHVWDHVHQFLDOPHQWHODSXOVLyQ´ Lacan, 1995).

El sujeto aparece por la palabra, por el significante, y es el Otro el lugar de la palabra y el


significante. Lacan define al sujeto como aquello que es representando por un significante
ante otro significante, esta manera de definir al sujeto no permite que este sea significado
sino por lo que es representado, y la única manera de acceder a él es por intermedio de
su palabra, los significantes que lo representan, su discurso, por tanto hay que
escucharlo, darle un lugar a su palabra.

Lo anterior permite comenzar a fundamentar una línea de investigación que tenga en


cuenta la subjetividad que según el psicólogo e investigador cubano Fernando González
Rey, permite superar las viejas discusiones interminables y estériles de lo social -
individual, lo interno ± externo, etc.:

"La subjetividad, como hemos afirmado en otras obras, presupone superar un


conjunto de dicotomías que han caracterizado las producciones teóricas en las
ciencias humanas, como son las dicotomías entre lo social ± individual, lo interno-
externo, lo afectivo - cognitivo, lo intrapsíquico - interactivo" (González, 2000: 19).

Oposiciones que para el psicoanálisis desde Freud son inútiles, y que él mismo trató
siempre de superar, tratando de franquear la línea divisoria de lo social y lo individual:

"La oposición entre psicología individual y psicología social o colectiva, que a


primera vista puede parecernos muy profunda, pierde gran parte de su significación
en cuanto la sometemos a más detenido examen... En la vida anímica individual
aparece integrado siempre, efectivamente, el otro, como modelo, objeto, auxiliar o
adversario, y de este modo, la psicología individual es al mismo tiempo y desde un
principio psicología social, en un sentido amplio, pero plenamente justificado"
(Freud, 1981 b: 2563).

Siendo así la subjetividad abre un camino de investigación en la educación que tiene en


cuenta tanto los fenómenos individuales como los sociales que se conjugan en el sujeto,
investigaciones que irán encaminadas en este trabajo hacia dos direcciones que son los
43
más cuestionan el quehacer en la educación en la actualidad: los problemas de
aprendizaje que serán abordados desde la psicopedagogía clínica y la violencia en la
escuela.

Psicopedagogía clínica

¿Dónde está la sabiduría que perdimos con el conocimiento?

¿Dónde está el conocimiento que perdimos con la información?

T.S Eliot.

La Psicopedagogía nace en el ámbito del sistema educativo cuando se comienza a


interrogar el porqué algunos alumnos no aprenden en la escuela y se quiere recuperar a
estos alumnos, es decir surge a partir de la necesidad de atender niños con problemas de
aprendizaje escolar. Es así que se fundamenta una disciplina que fuese capaz de resolver
los problemas surgidos en el aula con el aprendizaje escolar.

En la actualidad la psicopedagogía es una disciplina dedicada al diagnóstico, tratamiento


y prevención de las dificultades de aprendizaje escolar y de aprendizaje en sentido más
amplio.

Las líneas tradicionales, enfocan el diagnóstico y tratamiento, poniendo énfasis en la


recuperación de aquellos temas que están vinculados directamente con el aprendizaje
escolar, En esta línea estaría la llamada reeducación o recuperación del problema de
aprendizaje. La influencia del positivismo -empirismo- se observa en esta orientación
psicopedagógica tendiente a la recuperación de habilidades, funciones, o conductas,
susceptibles de ser trabajadas con un plan de actividades preestablecido, a efectos de
conseguir un resultado esperable y observable.

Otras líneas en la psicopedagogía fueron surgiendo como alternativa a la línea tradicional,


estas intentan vincular los problemas antes mencionados con la conducta en su totalidad,
incluyendo, la historia de vida del sujeto, su familia, su escuela, su entorno, su estructura
psíquica. En esta tendencia de la psicopedagogía se tienen en cuenta al sujeto que
aprende en relación con el objeto, la acción estructurante del sujeto sobre los objetos, a

44
un sujeto que construye conocimientos cuando construye la realidad, entre otras
concepciones.

Estas concepciones relacionan la formación de las funciones psíquicas superiores


(memoria, representación, etc.) con el valor del lenguaje, del medio y de la cultura, del
sujeto y del objeto en el proceso de conocer y aprender.

En esta alternativa psicopedagógica se introduce un nuevo rumbo en la intervención: la


clínica psicopedagógica. En la intervención que se realiza en ella ya no se habla de
reeducación, se habla de dilucidar el síntoma, descubrir los componentes emocionales en
la vida del niño y su familia que generan la dificultad de aprendizaje. Se indaga sobre las
singularidades de cada sujeto

Según Alicia Fernández el adjetivo clínica colocado a la psicopedagogía fue introducido


en la década de los setenta por la psicopedagoga argentina Blanca Tarnopolslky,
Estableciendo sus bases teóricas los fundamentos del psicoanálisis que reconoce la
existencia de fenómenos inconscientes y la transferencia.

Hablar de transferencia en la educación es reconocer que en las relaciones docentes ±


estudiantes existen elementos de orden afectivo que podrían explicar sentimientos de
odio, amor, rechazo, venganza que se manifiestan el campo pedagógico, para el
psicoanalista Jean Claude Filloux el análisis de la transferencia en el campo pedagógico
podría dar pautas para conocerse como surge el deseo de saber y las ganas de aprender
que ayudarían a comprender mejor los problemas de la relación pedagógica.

La transferencia es un proceso que Freud descubrió en su labor analítica, esta se


presentaba cuando los pacientes comenzaban a revivir afectos inconscientes que al no
poder volverse conscientes se revivían en la persona del psicoanalista (en el mismo
Freud), los afectos revividos inconscientes (odio, amor entre otros) no se fundaban en
ningún vínculo real, eran desplazamientos de afectos vividos anteriormente y que
retornaban en la relación analítica de la rememoración y reelaboración.

La clínica psicoanalítica reconoce a la transferencia como uno de sus pilares, y lo utiliza


para el desarrollo de un análisis, la idea es utilizar la transferencia en el campo

45
pedagógico. El docente tiene que tomar esos afectos transferenciales como lo que son,
desplazamientos de afectos anteriormente vividos como decía Freud, ni hacerse amar en
exceso ni odiar de la misma forma, con respecto a la transferencia hay que intervenir para
así aparecer el deseo de saber y las ganas de aprender, la idea es que el estudiante
tenga frente así un docente inspirador sin llegar a ser la inspiración, un docente que
pueda facilitar un espacio de creatividad e ingenio y no ser la creación o el genio, que
escuche y que no sólo se haga escuchar, esto con el fin de convertir los espacios
educativos en espacios transicionales (Winnicott) en donde se ayude al sujeto a encontrar
un lugar propio para vincularse en lo social.

El juego, la creatividad se colocarían en el mismo lugar de la sublimación tratando de


fundamentar un deseo de saber en el sujeto y unas ganas de aprender, pero cuando la
sublimación no puede operar el sujeto se inhibe intelectualmente, esta inhibición es
inconsciente y se manifiesta cuando el sujeto no sabe el por qué le va mal en sus estudios
o por qué no logra entender o el porqué de su incomprensión en clase, así se pierde el
gusto por el saber y el aprender, lo peor de esto es que esta inhibición puede toma otros
caminos más destructivos (contrario a lo creativo o constructivo de la sublimación) no
sublimatorios, los cuales pueden conducir a actos por fuera de la ley, toxicomanías,
trastornos alimenticios, suicidios, entre otras problemáticas.

El sentido de la clínica psicopedagógica es hacer referencia a un enfoque psicoanalítico


(sin hacer psicoanálisis) propuesto por Sigmund Freud y del cual elaboró y fundamentó
una teoría: el psicoanálisis

³(O HMHPSOR PiV SHUIHFWR GH XQ HQIRTXH FOtQLFR HV HO HQIRTXH SVLFRDQDOtWLFR
Porque, por ejemplo, ¿qué hizo Freud? Como se dice, partió de la clínica. Es decir,
que partió de las relaciones que se establecían entre él y los pacientes. Y, a partir
de lo que aprendió él mismo de lo que ocurría en las relaciones, elaboró modelos
interpretativos o explicativos para teorizar. Es decir que en Freud hubo una alianza
SDUWLFXODUGHODFOtQLFD\GHODWHRUtD´ )LOORX[ .

Esta postura clínica ha significado un cambio en la psicopedagogía, se comenzó a


cuestionar la reeducación psicopedagógica que se encontraba al servicio de la exigencia
GH XQD DGDSWDFLyQ PHFDQLFLVWD TXH VyOR OH VLUYH D XQ VLVWHPD ³SURGXFWLYR´ \ QR D XQ
46
sujeto.

Los cuestionamientos de hacer clínica por fuera del consultorio son poco fundamentados,
ya que los sujetos existen en diferentes lugares (por fuera del consultivo clásico), y por
eso la clínica que había nacido en los hospitales (al lado de un enfermo, por eso su
nombre), poco a poco se va introduciendo en otros ámbitos, y la escuela es uno de esos
lugares donde poco a poco se comienza posicionar.

³(ODGMHWLYRFOtQLFDKDFHUHIHUHQFLDHQWRQFHVDXQDSRVWXUDDXQDpWLFDDXQPRGR
de leer las situaciones y de intervenir (veni ± entre) sin interferir (ferir ± entre). El
posicionamiento clínico forma parte del psicopegagogo y sus herramientas
conceptuales, independientemente de que esté trabajando en una escuela, en una
IDFXOWDGHQHOFRQVXOWRULRHQODWHOHYLVLyQRHQXQKRVSLWDO´ )HUQiQGH] .

La clínica permite la escucha singular, la escucha de un sujeto para después elaborar un


teorización que conlleve a la generalidad sin pretensiones de ley general. En esta
propuesta Alicia Fernández sostiene propiciar modalidades de aprendizaje que potencien
las singularidades de cada persona, en donde el docente medie entre la modalidad
enseñante (escuela) y aprendiente (estudiante). A su vez aprendiente y enseñante de sus
pares. El aprendiente se convierte en sujeto autor (enseñante - aprendiente). De esta
forma se autoriza a sí mismo, convirtiéndose en un ser creativo y modificador de su
ambiente y multiplicador de saberes previos aprendidos.

Violencia y Escuela

³La escuela no puede asumir el carácter implacable de la vida ni querer ser otra cosa que
un juego o una escenificación de la vida´

Sigmund Freud (1981d). Contribuciones para un debate sobre el suicidio

Lo primero que hay que hay que preguntarse a la hora de abordar los problemas de
³YLROHQFLD´HVVLHVWDHVXQSUREOHPD(VWHWpUPLQRVHKDWRUQDGRYDFtR\DOFXDOWRGRVVH
refugian, incluso, últimamentHVHXWLOL]DSDUD³GHVDUPDU´DORWURSHURFRQHOILQGHVHJXLU
47
explotándolo de diversas maneras o controlarlo, tener niños no violentos ara algunos es
tener niños sumisos. Entonces se hace importante cuando se aborda la violencia en la
educación cuestionarse como esta se relaciona en los ambientes educativos, desde
donde se visualiza y cómo esta afecta el saber y la subjetividad en cada sujeto de la
comunidad educativa.

0XFKDVYHFHVOD³YLROHQFLD´QRHVYLYLGDSRUVXVDFWRUHVFRPRWDOHVWDHVYLVWDODmayoría
GH RSRUWXQLGDGHV GHVGH HO OXJDU GH ³REVHUYDGRU´ TXH FDVL VLHPSUH FRLQFLGH FRQ HO GH
docente o aquellos encargados de regular el control en esos ambientes (rector,
coordinadores, administrativos y padres de familia), esta violencia en observada desde el
ideal del alumno o estudiante, aquel que durante décadas debía comportarse bien:
respetuoso, atento y sobretodo ordenado. Pero hay que recordar que ese ideal no fue
desdibujándose sólo, y lo peor es que muchos todavía creen es esa añoranza
comparatLYD GH ³WRGR WLHPSR SDVDGR IXH PHMRU´ HQ GRQGH  ORV HVWXGLDQWHV GH KR\ VRQ
peores a los de ayer y así los de mañana peor a lo de hoy. El anterior análisis sería
demasiado parcializado porque la escuela o el colegio no son islas de aprendizaje, estas
instituciones hacen parte de un entramado de simbolizaciones dadas por una cultura, y si
esta en los últimos años ha cambiado (por varias razones), es de suponer que la
educación y la escuela también.

La escuela como otras instituciones han ido perdiendo su función de contención social, la
familia y el estado también son ejemplos de eso. Esas instituciones se han ido poco a
poco en declive, perdiendo su especificidad de sostén y transformando el saber que se
desarrollaba en ellas.

³1XHVWUDKLSyWHVLVHVTXHOD violencia se presenta como un modo de relación que


aparece en condiciones de impotencia instituyente de la escuela y la familia, es
decir en una época en que parecen haber perdido potencia enunciativa los
discursos de autoridad y el saber de padres y maestros, que tuvieron la capacidad
GH LQWHUSHODU IRUPDU \ HGXFDU HQ WLHPSRV PRGHUQRV´ 'XVFKDW]N\ \ &RUHD 
23).

La escuela poco a poco se fue disolviendo en un mar de conocimientos que a veces poco
o nada tiene que ver con las lógicas imperantes, incluso en su afán de adaptarse al
conocimiento cada vez se fue olvidando de un sujeto en relación con su cultura, por

48
FRQVLGHUDUHVWDFRPRSRFR³REMHWLYD´GHOFRQRFLPLHQWRHVWDWHQGHQFLDVHPDUFySRUTXHOD
educación tendió a mirar el conocimiento como algo objetivo, al que se aprende por medio
de la repetición a la que se enlaza el pensamiento y no como una interrelación entre el
docente, el estudiante y la cultura, así la escuela se fue convirtiendo en el lugar del
desconocimiento, el docente no reconoce al sujeto estudiante, el rector no reconoce al
sujeto docente, el supervisor no reconoce al sujeto rector, el coordinador no reconoce al
sujeto supervisor y así sucesivamente.

La educación a través de su historia tuvo una función de reconocimiento, de lo cultural,


del otro, y a través de este reconocimiento cumplía una función pacificadora, esta
mediatizada por el docente que al estar interesado por esta dimensión cultural podía
causar el interés de los niños por la cultura (vía transferencial)

El docente al hacerse cargo de la transmisión de unos contenidos culturales trataba de


suscitar el interés del estudiante, para eso era importante que ese estudiante reconociera
frente a él un adulto (docente) que se interesara por ellos, les respetara y les diera la
palabra, los escuchara, en pocas palabras un docente que reconociera en los estudiantes
a sujetos, todo esto estimulaba en esos sujetos el deseo de aprender cultural, pero en la
actualidad ¿esto puede suceder, más en una educación preocupada por estándares de
calidad que por otra cosa?

/D ³YLROHQFLD´ HQ OD HVFXHOD HV XQ VtQWRPD TXH DOJR IDOOD HQ OD HGXFDFLyQ HYLGHQFLD OD
ausencia de esa función del docente y la educación de encauzar a los niños y jóvenes
estudiantes. Para el psicoanálisis el síntoma es un relato, un mensaje de eso que no
marcha, es una expresión para ser leída. El síntoma es lo más singular por tanto lo propio
que tiene un sujeto y la idea es que se indague sobre esta singularidad, ¿qué es esa
violencia para ese sujeto? ¿Qué le representa? para después contestarse lo que
representa a los docentes, a la escuela y la educación. Esas representaciones no son
para convertirnos en meros espectadores o eruditos de los hechos violentos, sino para
hacerse cargo de ella, buscar alternativas de solución a estas problemáticas, incluso para
que todos los implicados se tomen el tiempo necesario para enseñar y aprender, en pocas
palabras, para saber.

Bibliografía

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Lacan, J. (1995). Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Buenos Aires:
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50
5. INVESTIGACIÓN, SALUD Y VIOLENCIA: UN ASUNTO SUBJETIVO

La investigación se considera como una de las tres estructuras que sostienen a la


universidad con la extensión y la docencia.

La mera transmisión de conocimiento ha impedido la creación de nuevos conceptos y la


conformación de investigaciones que agrupen y aporten al proceso de formación de
docentes y estudiantes en la producción de conocimiento.

La investigación en la universidad en los últimos años ha retomado un papel de


importancia, esta relevancia se debe a que la labor investigativa se ha ido alejando de ese
LGHDOTXHODFRQVLGHUDEDFRPRODERUGH³RWURV´GHDTXHOORV³JHQLRV´R³LOXPLQDGRV´

LRV³GRFWRUHV´FRQEDWDV\PLFURVFRSLRVQRVRQVLQyQLPRVGHLQYHVWLJDFLyQPiVELHQVRQ
idealizaciones de la labor investigativa. Una investigación puede formarse en cualquier
OXJDU³/DFLHQFLDQLFRPLHQ]DQLWHUPLQDHQORVODERUDWRULRVRFHQWURVGHLQYHVWigación. Su
SURGXFFLyQOHJLWLPL]DFLyQ\XVRVHHQPDUFDQGHQWURGHXQDLQIUDHVWUXFWXUDVRFLDODPSOLD´
(Colciencias, 2002). En un país como el nuestro (Colombia), sería más conveniente que la
investigación surja de las diversas problemáticas de nuestra cotidianidad (violencias,
pobreza, salud mental, adolescencia, adicción, etc.)

Hay que reinventarse los conocimientos constantemente, sobretodo en un mundo donde


cada día la información se acumula a pasos agigantados (internet es un ejemplo como el
conocimiento se agrupa en la actualidad).

Comenzar por cuestionar esa cotidianeidad sería el principio de una investigación,


buscando un conocimiento sobre ella, tratando de darle alguna explicación o
construyendo un decir sobre ella y reinventarla, sería su desarrollo y su aporte.

En algunas instituciones es común observar la desvinculación de los grupos de


investigación de la docencia, o del proceso de la enseñanza-aprendizaje, convirtiéndose
los centros de investigación en esas instituciones, en agrupaciRQHVGH³VDELRV´FDUHQWHV
de propuestas o construcciones de nuevos conocimientos que puedan reinventar nuestra
realidad.
51
La poca disposición administrativa y de infraestructura, o la poca inversión o financiación
para la investigación (muchas instituciones creen que solucionan el problema
centralizando su inversión con poca cantidad en centros o institutos de investigación).
Estas situaciones traen como resultado una pobre formación y desarrollo investigativo;
siendo lo más preocupante, la esquizia de la docencia y la investigación, y un docente que
no se forme como investigador tampoco podrá formar como investigador a sus
HVWXGLDQWHV³QRVHSXHGHHQVHxDUODLQYHVWLJDFLyQFXDQGRQRVHKDWHQLGRODH[SHULHQFLD
FRJQLWLYDGHODPLVPD´ &ROFLHQFLDV 

La experiencia como vivencia o como posicionamiento es importante para la formación de


un investigador. Saberse de memoria manuales y libros de investigación aunque ayudan a
tener claro ciertos conceptos para la investigación, no es investigar. Plantearse un
problema y tratar de argumentarlo daría pie a una investigación y por consiguiente al
desarrollo de una cultura académica. Y eso se puede dar desde todos los ambientes
educativos, desde un salón de clases hasta en la cafetería.

La idea no es que los centros o institutos de investigación no existan, al contrario, estos


ayudarían a formalizar y desarrollar la investigación en una universidad, mediante
políticas articuladas con la docencia y la extensión (proyección social), siendo estos los
tres pilares estructurales de toda universidad.

El cuestionamiento de estos centros va dirigido hacía la concepción de la labor


LQYHVWLJDWLYDQRVLHQGRHVWDVyORXQD³EXHQDLQWHQFLyQ´TXHVHYDDGHVDUUROODUGHQWURGH
una universidad por sólo el planteamiento de políticas investigativas (que son necesarias
pero no son suficientes). Esta labor tiene que ver con el deseo de investigar de cada
quién, esto implica que el sujeto investigador con su pregunta o con el planteamiento de
un problema, tome posición respecto a un saber o conocimiento y que a su vez después
de cierto recorrido lo exponga ante los otros.

Y el deseo no es algo impositivo, ni para un docente ni para un estudiante, por eso las
políticas de papel no ayudarían mucho a desarrollar la investigación dentro de una
universidad. Estas políticas tendrían que adentrarse en todos los espacios educativos,
ofreciéndose desde la institución una variedad de alternativas para que docentes y
estudiantes puedan formarse como investigadores.
52
Este sería el primer paso para cultura investigativa, la investigación formativa que podría
dar pie dentro GHXQSURFHVRGHWHUPLQDGRDLQYHVWLJDFLRQHVGH³DOWRQLYHO´SHURODXQDQR
se pude dar sin la otra si entendemos o creemos en un proceso. Hacer lo contrario sería
como pensar que un adulto nunca necesitó ser niño.

Investigación y salud

La investigación en salud se ha venido promoviendo en los últimos años a través del


Programa Nacional de Ciencia y Tecnología de la Salud, que es a su vez uno de los once
programas del Sistema Nacional de Ciencia Y Tecnología que dirige Colciencias.

La investigación en salud apunta a la multidisciplinariedad, ya que la salud desde su


misma conceptualización tiene en cuenta los diversos factores que intervienen en ella:

³/DLQYHVWLJDFLyQHQVDOXGHVODJHQHUDFLyQGHFRQRFLPLHQWRVREUHODFRPSOHMDLQWHUDFFLyQ
de los factores biológicos, ambientales, comportamentales y de servicios de salud
(enfoque bio-psico-social) que determinan el fenómeno de la salud en función de la
heterogeneidad de los perfiles de salud-HQIHUPHGDG GH OD SREODFLyQ FRORPELDQD´
(Colciencias, 2004).

En Colombia teniendo en cuenta la historia y los parámetros mundiales de investigación


en salud, se han identificado tres líneas investigación: La investigación básica con énfasis
en la inmunopatología, la biología molecular y la virología; la investigación clínica,
dedicada a los estudios de las enfermedades crónicas, especialmente la cardiovascular y
las enfermedades congénitas del metabolismo; Aunque estas dos en las últimas décadas
han dedicado sus esfuerzos investigativos en las enfermedades infecciosas y tropicales; y
la investigación epidemiológica , que se orienta a estudio de la distribución de las
enfermedades en los grupos humanos y el comportamiento social frente a esas
enfermedades.

En los últimos años se ha venido consolidando una cuarta línea que es la investigación
interdisciplinaria, que surge de la medicina social y su relación con la sociología, la
KLVWRULD\RWUDVFLHQFLDVKXPDQDV\VRFLDOHV³(VWDRULHQWDFLyQSURPXHYHODLQYHVWLJDFLyQ
53
interdisciplinaria a partir de la utilización de las ciencias sociales en el análisis de los
problemas de la salud- HQIHUPHGDGFRPRXQSURFHVRVRFLDO´ &ROFLHQFLDV .

Una característica de esta investigación interdisciplinaria en salud es la confluencia de


varios programas del Sistema Nacional de Ciencia Y Tecnología (ciencias sociales y
humanas, Ciencias del medio ambiente, ciencias, educación, etc) y a pesar que en las
GRV ~OWLPDV ³VH KD REVHUYDGR XQ FUHFLHQWH LQWHUpV SRU OD XWLOL]DFLyQ GH ODV FLHQFLDV
VRFLDOHVHQHOHVWXGLRGHORVSUREOHPDVGHVDOXG´ &ROFLHQFLDV WRGDYtDHVWHWLSRGe
LQYHVWLJDFLyQHVSUHFDULRHQ&RORPELDSRU³/DFDSDFLGDGGHLQWHUDFFLyQGHODVFLHQFLDV
de las ciencias de la salud con las otras disciplinas que convergen en el estudio del
fenómeno salud- enfermedad, ha sido muy limitada, debido precisamente a dificultades de
WLSR FRQFHSWXDO DO FRQVLGHUDU OD VDOXG FRPR XQ SUREOHPD HVWULFWDPHQWH ELROyJLFR´
(Colciencias, 2004)

Pensar la salud como algo que pertenece a lo biológico trae como consecuencia el:

³$LVODPLHQWR GH HVWDV GLVFLSOLQDV GHO HQWRUQR TXH LPSOLFDQ QXHvos problemas y
estrategias para formar profesionales y desarrollar otra áreas de investigación
LJXDOPHQWH LPSRUWDQWHV«TXHGDQGR HQ XQ VHJXQGR SODQR OD JHQHUDFLyQ GH
conocimiento que implique el estudio de relaciones entre salud y sociedad, salud y
cultura, HVWDGR\VDOXG´ &ROFLHQFLDV 

Se puede entender que esta concepción biologicista siga permaneciendo en algunos


LQYHVWLJDGRUHVGHODVDOXGSRUODFRPRGLGDGTXHWUDHFRQVLJR³ODFRQVLGHUDFLyQGHODVDOXG
y de la enfermedad como estados fácilmente deOLPLWDEOHVPRPHQWiQHRV\FRQWUDSXHVWRV´
(Quevedo, 1993:151). Claro que dicha concepción no ayuda a comprender el proceso de
salud ± enfermedad desde todas sus dimensiones y desconoce muchas áreas y
disciplinas que en los últimos años han realizado aportes al tema:

³/D LQDGHFXDFLyQ GH HVWD SHUVSHFWLYD GH OD VDOXG \ GH OD HQIHUPHGDG HQ UHODFLyQ
con los desarrollos de las ciencias actuales, tanto biológicas (genética,
inmunología, fisiología, bioquímica molecular, etc.) como humanas y sociales
(psicología, psicoanálisis, psicología genética, economía política, demografía,
epidemiología ,etnología, antropología, sociología, lingüística, psicología social,
etc.) nos conduce a la necesidad de buscar nuevas conceptualizaciones que
54
permitan una mayor comprensión GHODGLQiPLFDGHHVWHSURFHVR´ 4XHYHGR
151).

A todo esto se hace necesario en todos los ambientes investigativos (centro, institutos,
universidades, grupos, colectivos, etc.  ³/D LGHQWLILFDFLyQ HYDOXDFLyQ \ DSUREDFLyQ GH
propuestas generadas desde otras área del conocimiento, cuyos resultados tengan
LPSOLFDFLRQHVHQVDOXG´ 4XHYHGR .

(VWR LPSOLFD TXH OD LQYHVWLJDFLyQ HQ VDOXG WLHQH TXH DPSOLDU HO FRQFHSWR GH VDOXG ³PiV
DOOiGHORELRPpGLFR\FOtQLFR´ 4XHYHGR 5HTXLULHQGRGH³GLVFLSOLQDVVRFLDOHV\
del comportamiento individual y colectivo (como: economía, sociología, antropología,
FLHQFLDSROtWLFDSVLFRORJtDHQWUHRWUDV ´ 4XHYHGR SRULQWHUPHGLRGHHVWUDWHJLDV
TXH&ROFLHQFLDVSURPXHYHFRPRVRQ³GHEDWHVWHyULFRVGHQXHYRVSDUDGLJPDVHQVDOXG´
4XHYHGR KDVWD³SURSXHVWDVGHFDPELRVFXUULFXODUHV´.

Los debates y las demás estrategias que se implementen tiene que ser interactivas, es
decir, tienen que realizarse en un proceso transdisciplinario, en donde nadie posea y sea
GXHxRGHXQDYHUGDGQLGHXQVDEHU³HOLWLVWD´

³,JXDOPHQWH HV QHFHVDULR DUWLFXODU HVIXHU]RV SDUD ORJUDU HO GHVSOD]DPLHQWR GH
investigadores de las ciencias sociales y humanas, económicas y administrativas,
hacia la salud, con la finalidad de construir desde la perspectiva de estas
disciplinas una capacidad de interacción permanente, para entender la salud y la
HQIHUPHGDGPiVLQWHJUDOPHQWH´ 4XHYHGR .

El conocimiento de los diversos factores (determinantes sociales, culturales, económicos,


políticos y comportamientos individuales y colectivos que inciden en la génesis salud ±
enfermedad) son importantes para lograr el derecho a una vida sana y en el mejoramiento
de las condiciones de bienestar individual y social con equidad y sostenibilidad.

La misión y visión del Programa de Ciencia y Tecnología en Salud apuntan al


mejoramiento de las condiciones de salud de la población colombiana, fortaleciéndose
grupos y centros de investigación que interactúen con el sector salud para la generación
de conocimientos transdicisplinarios en el área que nuestras problemáticas, siendo una

55
de estas problemáticas la violencia, el cual tiene que ser investigado como prioridad y
como una responsabilidad social:

³(OLPSDFWRVRFLDOGHORVFRQIOictos sociales (ejemplo: violencia, narcotráfico) en la


situación de salud de la población colombiana y en la prestación de los servicios de
salud que ella requiere debe ser investigado como una responsabilidad social de
los científicos médico-sociales. La violencia además de muchas otras formas de
considerarla, es quizás el fenómeno epidemiológico más importante de la última
década en Colombia y como tal debe recibir especial atención de los investigadores
HQPHGLFLQDVRFLDO´ *DUFtD .

La investigación interdisciplinaria en salud: violencia

La violencia es un tema obligado de investigación en casi todos los Programas Nacionales


de Ciencia y Tecnología de Colciencias. El Programa de Ciencias y Tecnología en Salud,
el cual tiene en cuenta como una de sus líneas de acción: la salud pública, inserta la
temática de violencia y salud. Esta temática se tendría que trabajar conjuntamente con
RWURV SURJUDPDV FRPR HO GH &LHQFLDV 6RFLDOHV < +XPDQDV TXH KDFH ³eQIDVLV HQ OD
investigación que, partiendo de problemas nacionales se propongan objetivos teóricos de
ODUJR DOFDQFH´ &ROFLHQFLDV    < OD YLROHQFLD KR\ HQ GtD HV XQ WHPD HQ QXHVWUR
contexto y tiene que ser tratado como un tema prioritario en la investigación.

La investigación de la violencia en los últimos años ha sido materia de múltiples trabajos,


pero todavía muchas investigaciones responden a conceptos y metodologías positivas
traídas de otras disciplinas como las ciencias naturales, cuestión que no es perjudicial
siempre y cuando no se excluyan otros modelos más propios y pertinentes para elaborar y
desarrollar conocimientos con respecto a la temática de la violencia, modelos de las
ciencias sociales y de la ciencias de la salud que tengan en cuenta la interdisciplinariedad.

Darles cabida a disciplinas que construyan conceptualizaciones y conocimientos que


ayuden a las diferentes problemáticas nacionales e internacionales es una tarea que se
tiene que dar dentro de grupos, centros, colectivos de investigación y universidades. La
violencia es uno de esos temas que no se pueden investigar parcializadamente, es
necesario que diferentes disciplinas sociales, de salud, de ciencias naturales y demás,
aporten sus conocimientos para una mejor apropiación temática.
56
Conocimientos que se tienen que ser productos de una crítica, de un trabajo reflexivo,
sobre todo con un tema que nos concierne a todos, como es la violencia, además esa
crítica y esa reflexión es un compromiso y una responsabilidad de la cual se tiene que
posicionar todo investigador, y más cuando es un investigador de las ciencias de la salud
o de las ciencias sociales:

³/DV FLHQFLDV VRFLDOHV WLHQHQ TXH VHU YDORUDGDV SRU VX LPSHUWLQHQFLD SRU VX
FDSDFLGDG GH HULJLUVH HQ FRQFLHQFLD FUtWLFD GH VX VRFLHGDG \ VX WLHPSR« GH
nuestra capacidad de crear este tipo de conocimiento, de participar en la reflexión
universal sobre tales asuntos a partir de problemas y temas ligados con la realidad
QDFLRQDO GHSHQGH TXH SRGDPRV LQWHJUDUQRV FUHDWLYDPHQWH HQ FDOLGDG GH VXMHWR´
(Colciencias, 1993: 2).

Una manera de integrarnos en calidad de sujetos y producir conocimientos es mediante el


estudio del psicoanálisis.

Violencia, psicoanálisis y subjetividad

El psicoanálisis desde sus inicios fundamentó una práctica investigativa más allá de las
concepciones de su época, esta aunque producto de una labor médica como la de Freud,
no tuvo inconvenientes de ir más allá del individuo biológico, criticando de una manera
seria los postulados imperantes del momento, y nutriéndose de otras disciplinas como la
antropología, la historia, la filosofía, las artes, el psicoanálisis se fue constituyendo como
una alternativa de investigación de la psicología individual y la psicología colectiva.

El psicoanálisis permite desde su práctica clínica de lo singular permite revisar la historia


de cada sujeto, la historia de sus malestares y como intervienen en estos la cultura y la
sociedad:

³6H QHFHVLWD SXHV XQD KLVWRULD ELRJUiILFD TXH VXSHUH ORV OtPLWHV GH OD
individualidad y permita reconstruir cada proceso social y singular y concreto de
sujetación para comprender cómo en la historia personal se materializan los
procesos sociales, es decir, de qué manera el proceso social de salud ±
enfermedad se materializa en un individuo concreto dentro de las posibilidades que
57
potencia el perfil de salud ± HQIHUPHGDG GH OD FRPXQLGDG D TXH SHUWHQHFH´
(Quevedo, 1993: 165).

La violencia es uno de nuestros malestares subjetivos y culturales, y si no se plantean


investigaciones que tengan en cuentan estas dimensiones muy difícilmente podremos
FRQVWUXLUFRQRFLPLHQWRVTXHQRVDFHUTXHQDUHVROYHUORVGHXQDPDQHUDDGHFXDGD³VyOR
así, a partir de una investigación que permita una comprensión integral de los problemas,
se podrá abordar integralmente la generación, la promoción y la recuperación de la salud,
WDQWRHQHOSODQRLQGLYLGXDOFRPRHQHOFROHFWLYR´ 4XHYHGR .

Hay que Replantear dentro de todos los ámbitos, una investigación, una práctica y una
enseñanza en salud (y de sus diversas problemáticas como la violencia) desde una
DFWLWXG DELHUWD FRQ ODV GHPiV  GLVFLSOLQDV ³\ HVSHFLDOPHQWH FRQ ODV FLHQFLDV VRFLDOHV«
exigirá no la investigación y la enseñanza por disciplinas, sino la definición de problemas
sobre los cuales se centre una acción coordinada de todas las disciplinas... que potencien
ODVROXFLyQGHGLFKRVSUREOHPDV´ 4XHYHGR .

Problemas a los que somos llamados a responsabilizarnos, desde la construcción de un


decir, de un conocimiento, o del desarrollo de una investigación.

³7RGDLQYHVWLJDFLyQTXHVHUHDOLce con el psicoanálisis tiene el compromiso ético de


privilegiar la pregunta por el sujeto en la práctica social de la cual participa. Esta
particularidad determina una especial atención en el pequeño detalle, no con el
ánimo de universalizarlo, sino para profundizar en su composición y desde ahí, de
ser posible, inferir elementos de estructura que permitan explicar algo propio del
IHQyPHQRHQFXHVWLyQ´ *DOOR .

6L ELHQ DO SVLFRDQiOLVLV OH LQWHUHVD PiV IRUPDOL]DU VREUH ORV ³UHVRUWHV VXEMHWLYRV TXH
inducen a un ser humano a ser violento, que mostrar cómo intervienen las coyunturas
KLVWyULFDV\VRFLDOHVHQODSURSLFLDFLyQGHODYLROHQFLDVRFLDOSROtWLFD\IDPLOLDU´ &pVSHGHV
Gallo, 2001: 255), lo cual no indica que desconoce estos elementos, los cuales existen y
tiene su importancia, sino que dejaría que otras disciplinas las trabajen más
adecuadamente (sociología, historia, trabajo social, etc.) llegando ellas a sus propias
conclusiones, las cuales servirían para un diálogo con las del psicoanálisis.

58
Preguntarse por la subjetividad en las diferentes manifestaciones de violencia, sería una
SUHJXQWDSRU³HOOXJDUGHVGHHOFXDOORVDFWRUHVGHODYLROHQFLDLQWHUYLHQHQFRPRDJHQWHV
RFRPRYtFWLPDVGHpVWD´ &pVSHGHV*DOOR .

Pregunta que daría pie a diferentes investigaciones desde el psicoanálisis que se


DSUR[LPHQ D OD YLROHQFLD GHVGH OD VXEMHWLYLGDG  ³8Q VDEHU TXH FXHQWH FRQ OD YHUGDG GHO
sujeto, con la causalidad psíquica y con una articulación de la historia y la estructura tal
como la HQWLHQGHHOSVLFRDQiOLVLV´ &pVSHGHV*DOOR

La investigación de la violencia desde el psicoanálisis se vería en la necesidad de precisar


la particularidad libidinal de un sujeto, lo mismo que sus características de elección de
goce en los hechos violentos, reconocer la dinámica y los elementos subjetivos inmersos
en las manifestaciones violentas. Para clarificar como ese sujeto es responsable de ese
acto violento o su posición subjetiva en ese acto. Esto sumado al análisis de la
subjetividad en nuestro tiempo y como las nuevas formas de vínculo social influyen en eso
actos violentos, tratando de explicar ciertas tendencias violentas en el sujeto en nuestra
época.

La investigación desde el psicoanálisis de la violencia implica tomar posición ante ella,


SRUTXH³3DUDHOSVLFRDQiOLVLVWRPDUSRVLFLyQDQWHODYLROHQFLDHVRFXSDUVHGHGHVFLIUDUHO
goce que la habita, que dice de la aporía de lo social, de su inevitable malestar y que deja
SHUSOHMRDQWHVXHVSHFWiFXOR´ &pVSHGHV*DOOR .

Y si de nuestra posición de sujeto todos somos responsables, como nos decía Lacan, por
lo tanto de nuestras violencias, también hay que recordar lo que este psicoanalista nos
GLFH³0HMRUSXHVTXHUHQXQFLHTXLHQQRSXHGDXQLUDVXKRUL]RQWHODVXEMHWLYLGDG de su
pSRFD´HVGHFLUTXHGHODYLROHQFLDGHQXHVWUDpSRFDVRPRVUHVSRQVDEOHVFRPRVXMHWRV
y de su investigación, nosotros desde un trabajo psicoanalítico, tenemos que hacernos
cargo de ella, elaborando un decir sobre ella, o si no, mejor que renunciemos.

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60
6. LA CONSTITUCION SUBJETIVA DE LA VIOLENCIA SOCIAL

La teoría psicoanalítica se encarga de las relaciones del psiquismo de un sujeto y como


HVWHKDFHOD]RVRFLDO(VGHFLUHOSVLFRDQiOLVLVQRWUDWDGHH[SOLFDUHOIHQyPHQR³YLROHQFLD
en una especie de violentología que haría del psicoanalista o de la investigación desde el
SVLFRDQiOLVLV XQ FDPSR ³H[SHUWR´ SDUD ³/D YLROHQFLD´ DO SVLFRDQiOLVLV OH FRUUHVSRQGH XQ
campo situado entre ese fenómeno social llamado violencia y la inscripción que hace un
sujeto en ese campo.

Lo primero que hay que aclarar desde el psicoanálisis es que la violencia no es algo que
se pueda eliPLQDU PX\ D SHVDU GH ORV ³SDFLILVWDV´ \ QR SRU VHU HVWD LQQDWD R JHQpWLFD
sino por ser constitutiva en un primer momento del psiquismo subjetivo, así como lo
planteaba Piera Aulagnier, psicoanalista que comentaba que existían dos tipos de
violencia: violencia primaria y secundaria. Por violencia primaria HQWHQGtD ³D OD DFFLyQ
mediante la cual se le impone a la psique de otro una elección, un pensamiento o una
acción motivados en el deseo del que lo impone, pero que se apoyan en un objeto que
corresponde SDUDHORWURDODFDWHJRUtDGHORQHFHVDULR´ $XODJQLHU 

La violencia primaria se trata de una acción necesaria para la constitución del yo,
permitiendo el acceso del sujeto al orden de lo simbólico. La violencia secundaria hace
referencia a "un exceso por lo general perjudicial y nunca necesario para el
funcionamiento del Yo".

'HVGH RWUD SHUVSHFWLYD HO SVLFRDQDOLVWD FRORPELDQR 3LR (GXDUGR 6DQPLJXHO DILUPD ³TXH
QRKDEUtDYLROHQFLDVLQFXOWXUD\YLFHYHUVD´\TXHSODQWHDFRPRXQDGHVXVSXQWRVSUHYLos
para considerar un estudio de la violencia, consideración que nos lleva a que toda
violencia es un hecho del lenguaje, del orden del lenguaje, de la palabra, lo cual la hace
humana, subjetiva y social. (Sanmiguel, 1993).

Hay que aclarar que el psicoanálisis todavía no tiene una teoría constituida de la violencia,
a pesar que en los últimos años se han realizado muchas investigaciones sobre el tema,
sobre todo en Colombia.

Un primer paso para entender la violencia desde el psicoanálisis es plantear que tiene que
ver esta con la agresividad, Si bien el psicoanálisis no confunde la violencia con la
61
agresividad ni la agresión, pero sin estas no podríamos entender la misma, así sea para
comenzar a dar un paso más que va de la agresión ± agresividad a la violencia, para
después buscar su relación o vínculo con lo social.

El psicoanálisis desde Lacan ha planteado conceptualizaciones sobre la agresividad. En


VXWH[WROODPDGRSUHFLVDPHQWH³/DDJUHVLYLGDGHQHOSVLFRDQiOLVLV´ODQ]D YDULDVWHVLVHQ
su primera teVLV FRPHQWD TXH ³/D DJUHVLYLGDG VH PDQLILHVWD HQ XQD H[SHULHQFLD TXH VH
VXEMHWLYD SRU VX FRQVWLWXFLyQ PLVPD «  VHPHMDQWH QRFLyQ GH DJUHVLYLGDG FRPR XQD GH
las coordenadas intencionales del yo humano nace con servir su papel en la neurosis y
en el malestaUHQODFLYLOL]DFLyQ´ /DFDQ 

El sujeto para constituirse como tal tiene necesita de la agresividad, Para Freud, la
pulsión agresiva es SDUWH FRQVWLWXWLYD GH OD YLGD SVtTXLFD ³OD KRVWLOLGDG GH XQR FRQWUD
todos y de todos contra uno. Esta pulsión de agresión es el retoño y el principal
subrogado de la pulsión de muerte que hemos descubierto junto al Eros, y que comparte
FRQHVWHHOJRELHUQRGHOXQLYHUVR´ )UHXG 

Las pulsiones agresivas aparecen relacionadas en las llamadas pulsiones de muerte,


donde se muestran las dimensiones de la destructividad humana hacia otros y hacia sí
mismo, a través de la compulsión de repetición. La agresividad tendría que ver con el
psiquismo humano y su actividad pulsional. La violencia es distinta a la agresión:

³3DUDHOSVLFRDQiOLVLVGHRULHQWDFLyQODFDQLDQDXQVHUKXPDQRQRHVYLROHQWRSRU
que tenga un carácter agresivo, sino porque comporta una presión sexual y
DJUHVLYD D OD TXH VH OH SXHGHQGDUUHVSXHVWDV FLYLOL]DGDV R QR FLYLOL]DGDV «  /D
presión agresiva es humana y posee un sentido que no está en condiciones de
comprender sino el mismo sujeto que la padece. Aunque obtener un beneficio
político, económico o ejecutar una venganza, pueden servir de motivación agresiva
en determinada circunstancia, su concreción depende de las formas de
transgresión propias del grupo en el que se manifiesta la ejecución. Tomada en
esta perspectiva, la agresividad será un elemento subjetivo dispuesto a
PDQLIHVWDUVHDSDUWLUGHFXDOTXLHUFLUFXQVWDQFLDIDYRUDEOH´ *DOOR 2006).

1XPHURVRV WUDEDMRV KDQ FRQFOXLGR TXH QR H[LVWH XQD YLROHQFLD ³QDWXUDO´ R ³ELROyJLFD´
estas no son más que otro mito más del Dios ± Gen, aquel que todo lo explica, todo lo
62
causa, todo lo concluye -no por nada es la excusa perfecta de nuevos totalitarismos
excluyentes que colocan en el mismo lado violencia, pobreza, inmigrantes ± .

La violencia no es genética, no es natural, no es biológica, es social, es una construcción


social, se construye con los significantes sociales de cada cultura.

³$XQTXe en ciertas ocasiones el comportamiento de un animal puede salirse de


aquellos patrones que hemos previsto, y sorprendernos, no hay allí un sentido a
descifrar, ni la explicación se saldrá del orden genético. El comportamiento
agresivo del animal no hay que descifrarlo, porque es algo preestablecido desde
unos límites biológicamente definidos. El comportamiento violento de los humanos
tiene un sentido, la mayoría de las veces oculto y ese sentido no lo revela la
biología cerebral, ni los genes y tampoco se agota en los acontecimientos
FR\XQWXUDOHVDVRFLDGRVDOGHVHQFDGHQDPLHQWRGHODYLROHQFLD´ (Gallo, 2006).

Lo subjetivo y lo social no pueden separarse, y aquello que los enlaza son los
significantes, concepto cercano al de representaciones sociales o imaginarios sociales
que han usado la psicología social o la sociología.

³/DKRVWLOLGDGHORGLRFLYLOL]DGRHOPDOWUDWRSVLFROyJLFRHOGHVSUHFLRSRUHOYHFLQR
el rechazo de lo diferente, la segregación son fenómenos agresivos desde el punto
de vista de la intención. Pero el acto violento en sí, aquel que surge sin control ni
mediación simbólica, o que es la manifestación de un estallido inesperado que nos
toma por sorpresa, ya no pertenece a la intención sino a una presión tendenciosa.
Este es el caso de ciertos crímenes, en su mayoría domésticos, en los que no se
verifica un cálculo de interés que beneficie al criminal ni motivos de odio, celos,
YHQJDQ]DRLUDTXHORMXVWLILTXHQ´ *DOOR 

Existe algo en lo social y la cultura que no puede representarse, es como si siempre


quedara algo por fuera de las simbolizaciones, y esto que no puede ser representado es
el goce, concepto que gracias a Jacques Lacan se puede introducir en el corpus de la
teoría psicoanalítica para explicar aquello que se repite, a pesar de todas las restricciones
RSUHYHQFLRQHVTXHDFDGDPRPHQWRVHDQXQFLDQSRUHMHPSORHQODVFDPSDxDVGH³QR
IXPHV´³QRFRQVXPDVGURJDV´SHURHOFRQVXPRDXPHQWDORPLVPRVHSRGUtDGHFLUFRQHO
PDQGDPLHQWR³QRPDWDUDV´3HURHQODVUHODFLRQHVRYtnculos que establecen los sujetos
63
en lo social se siguen presentando no sólo todo tipo de consumos que le hacen daño al
mismo sujeto sino también al otro, donde el otro sólo queda como un bien más que hay
que consumir, explotar, abusar y finalmente matar.

A pesar de todas las normas y leyes que tratan de controlar ese exceso al parecer ese
mismo exceso usa la norma para fortalecerse, no por nada cada vez hay más norma para
controlar eso incontrolable, es decir, eso que siempre excede. Colombia es un país de
muchas leyes que en muchas ocasiones sólo sirven para inventar nuevas formas de
violarlas, es decir nuevas formas de goce.

Por ser toda violencia exceso hay que explicar la violencia desde el exceso, y el exceso
desde el psicoanálisis se nombra goce, lo paradójico del goce es que no hay vínculo
social sin él, pero este goce hace obstáculo a todo vínculo social, de ahí que la violencia
como exceso sea algo cultural.

Claro que hay que decir que a pesar que el exceso siempre ha estado presente en la
historia, la misma cultura siempre se las arregló para colocar diques a ese exceso,
limitándolo de alguna manera, pero en las últimas décadas hemos ido presenciado que la
misma cultura alimenta el exceso, un exceso que se traduce en el sistema capitalista
desde el éxito pasando por la acumulación de capitales hasta la hipervigilancia disfrazada
de protección.

Control, poder y violencia se presentan en la actualidad de manera ilimitadas, y la


contención cultural en vez de operar limitando esos excesos al parecer los promueve,
colocando como ideales esos mismo excesos, y cuando toda contención falla, la
dominación y la destrucción del otro aparece en sus formas más descarnadas.

El ideal actual es un individuo cada vez más narcisista, autosuficiente, autosuperado,


automático, sin posibilidades de encontrarse con el otro y hacer lazo social, lazo simbólico
que permitiría sostener una cultura.

³&XDQGR HOLGHDOGHMD GH HVWDUGHOODGR GH ODV LGHQWLILFDFLRQHV VLPEyOLFDV SDUD KDFHUVH
categórico, advierte visos mortíferos. En tanto el ideal se convierte en imperativo,
adquiere un carácter superyoico, como ideal que mata, voluntad caprichosa que incita a la
GHVWUXFFLyQ\DODPXHUWH´ &DVWUR 
64
Hay que sostener la apuesta por un sujeto capaz de hacerse cargo de esa violencia
constitutiva de lo social (primaria en términos de Aulagnier), y así pueda hacerle frente a
esa otra violencia que hoy en día se presenta con toda su fuerza ilimitada, promovida por
un sistema cada vez más omnipresente, que sólo quiere controlar para dar rienda suelta
al exceso de capital.

El goce no se puede controlar sólo, así como el capital tampoco, hay en el capitalismo
una intensión de aniquilamiento del sujeto para individualizarlo como objeto, ante ese
panorama, toca saber- hacer desde una ética, subvertir desde una violencia simbólica
aquello que quiere borrar al sujeto y su subjetividad desde una violencia perversa,
¿cómo?.

La vía por lo menos no es la posición reaccionaria de la no ± violencia, que no es más que


la legitimización que necesitaba un sistema para seguir su curso destructivo de lo social ±
no por nada el sistema pide todo tipo de libertades que se dirijan al objeto (mercancía)
pero no a los sujetos, por ejemplo los tratados de libre comercio permiten la libre
circulación de las mercancías pero no de sujetos ± la no violencia es la traducción de no
interferir en el libre curso del mercado que nos violenta a todos, la no ± violencia es la
constitución de la pasividad del sujeto, olvidando que el sujeto también se constituye
violentamente, desde lo simbólico. La inscripción de ese sujeto en ese mundo simbólico
es lo que permite reconocer a otro sujeto en ese mismo mundo, ahí otra diferencia con la
violencia perversa del sistema actual, donde nadie reconoce a nadie como sujeto, sino
como un objeto más, por eso lo máximo a lo que se puede aspirar es a ser cliente,
usuario, en el mejor de los casos, porque en el peor: una mercancía.

Negar la violencia constitutiva de lo social es despojarla de sus elementos simbólicos que


a su vez violentan a un sujeto que se introduzca en ella, para reconocerse en ella y ser
reconocido en ella, por eso hay que reconocer en lo social esa violencia constitutiva para
hacerle frente a aquella violencia que no permite esa constitución, es decir aquello que no
permite que nos constituyamos como sujetos y a su vez que se constituya lo social,
porque un sujeto podría no elegir entrar en un intercambio comercial (de objetos), y eso
sería más que peligroso para un sistema que se fundamenta en ese intercambio, y más
que peligroso sería subversivo, es decir, lo derrumbaría, y el actual sistema capitalista no

65
quiere eso, sino hombres en paz que puedan dedicarse a consumir en paz para que así
puedan descansar en paz, es decir, muertos como sujetos.

Bibliografía

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66
7. FANTASIA, MEMORIA Y SUBJETIVIDAD
³El alma nunca piensa sin fantasmas´
Aristóteles

El término latino imaginatio del que procede el castellano imaginación es la traducción del
término griego phantasia, ya Aristóteles en su trabajo acerca del alma ³GH $QLPD´
comenta sobre esta phantasia TXHGHVSXpVIXHWUDGXFLGDSRU³LPDJLQDFLyQ´

La phantasia como una actividad por medio de la cual se producen imágenes. Las
imágenes producidas por la fantasía surgen o tienen su origen en representaciones, vale
decir figuraciones, más adelante se mostrará como esas figuraciones o fantasmas ayudan
al proceso de recordar o de rememorar.

Para Aristóteles pensar es imposible sin una reproducción mental en base a la


imaginación o la fantasía.

El descrédito de la fantasía comienza con los neoplatónicos que siglos después retoma
San Agustín, para este filosofo la fantasía conduce a la falsedad.

Uno de esos autores que retoma el concepto de imaginario en Aristóteles es Cornelius


Castoriadis, filósofo y psicoanalista griego, rescata lo imaginario del olvido del
pensamiento moderno, pero lo que se ha desconocido no es cualquier cosa sino la
dimensión histórico-social de la imaginación, lo que Castoriadis llama sociedad
instituyente o significaciones sociales imaginarias.

Castoriadis en un intento de rescatar ese imaginario se vale del psicoanálisis y del


descubrimiento del inconsciente de Freud donde encuentra esa capacidad de creación
por medio de la actividad inconsciente de representar, el inconsciente es la capacidad de
SURGXFLU UHSUHVHQWDFLyQ ³(O WpUPLQR UHSUHVHQWDFLyQ FRPR OR HPSHOD &DVWRULDGLV QR
denota un nexo orgánico entre imágenes y cosas, ideas y mundo de objetos. Más bien, la
naturaleza de la representación, para Castoriadis, tienen firmes raíces en la realidad del
cuerpo; es el momento de creación ex nihilo que nace entre el empuje de la pulsión y el
existir singular del iQGLYLGXR´ (OOLRWW 

67
Para Castoriadis el sujeto tiene la capacidad de crear lo social que a su vez lo crea, es
decir recreando esa misma creación por medio de sus representaciones o su capacidad
LPDJLQDULD³/RVVXMHWRVKXPDQRVQXQFDVRQHOSURGXFto pasivo de las formas simbólicas
de la sociedad, sino que reciben esas significaciones de una manera activa y las
UHFRQVWUX\HQFUHDGRUDPHQWHDODOX]GHODDFWLYLGDGGHUHSUHVHQWDFLyQ´ (OOLRWW .

Otro autor que retoma lo imaginario como fundamental para analizar lo que constitúyelo
social es Serge Moscovici, aunque como el término de imaginario e imaginario social
también el término de representaciones sociales trae complicaciones a la hora de
definirlas:

³/D UHSUHVHQWDFLyQ VRFLDO HV XQD PRGDOLGDG particular del conocimiento, cuya
función es la elaboración de los comportamientos y la comunicación entre los
individuos. La representación es un corpus organizado de conocimientos y una de
las actividades psíquicas gracias a las cuales los hombres hacen inteligible la
realidad física y social, se integran en un grupo o en una relación cotidiana de
LQWHUFDPELRVOLEHUDQORVSRGHUHVGHVXLPDJLQDFLyQ´0RVFRYLFL  .

El concepto de Moscovici de representaciones sociales es tan amplio que nadie lo puede


definir de una manera adecuada.

³3DUDDOJXQRVLQYHVWLJDGRUHV HQSDUWLFXODUKLVWRULDGRUHV\VRFLyORJRV ODV56GH


Moscovici no parecieran distinguirse de otras construcciones, tales como
³UHSUHVHQWDFLRQHV FROHFWLYDV´ \ ³UHSUHVHQWDFLRQHV LQGLYLGXDOHV´ Durkheim, 1924),
³VLVWHPD GH UHSUHVHQWDFLRQHV´ 0DU[   ³XQLYHUVRV VLPEyOLFRV´ %HUJHU \
Luckman, 1972,97) , pues al fin y al cabo todas corresponden al imaginario social,
o bien por lo que pareciera ser más importante aún, a la falta de una investigación
PiV ULJXURVD HQ WRUQR D OD JHQHDORJtD GH ODV UHSUHVHQWDFLRQHV VRFLDOHV´ 3DUJDV
2001).

El interés de Moscovici por las representaciones sociales se debía a que la psicología


social hasta ese momento se limitaba a describir categorías individuales sin explicar la
constitución social de los comportamientos.

68
Para Moscovici toda representación social está compuesta de figuras y expresiones
socializadas, hay que recordar la relación de figuras e imaginario para el pensamiento
griego, por eso más adelante este autor dice que esas representaciones sociales son una
organización de imágenes y de lenguaje porque recorta y simboliza actos y situaciones
que son o se convierten en comunes.

La cuestión de la imagen y del lenguaje sin ser semejante a la de Moscovici el


SVLFRDQDOLVWDIUDQFpV ODV UHWRPDHQ VX ³UHWRUQR D )UHXG´HQ VXSULPDFtD GHOVLJQLILFDQWH
³8QVLJQLILFDQWHUHSUHVHQWDDOVXMHWRSDUDRWURVLJQLILFDQWH´

Un significante no representa nada. La lógica del significante que introduce Jacques


Lacan al psicoanálisis, recurriendo a la lingüística es una estructura mínima de dos, pero
cada significante no significa nada, no representa a un significado, no a un concepto, sino
a un sujeto; no para alguien, no para una persona sino para un entramado social, es una
lógica tejida de relaciones, de funciones.

La capacidad de representación del psiquismo humano es el aspecto más importante del


descubrimiento psicoanalítico, que no sólo caracteriza la experiencia singular de un sujeto
sino también social, es por eso que el psicoanálisis es una herramienta fundamental para
el análisis social, colocando sobre la mesa elementos como la identificación y la
representación psíquicas.

Si Lacan puede hablar de un sujeto a partir del significante y su representación ante otro
significante, es decir de un sujeto como efecto de significancia, también se podría hablar
de lo social como efecto de significancia de la red significante.

Lacan es esa frase vuelve a lanzar lo que desde Freud le ha interesado al psicoanálisis:
³ODUHSUHVHQWDFLyQ´DIXQFLyQUHSUHVHQWDWLYDXQVLJQLILFDQWHUHSUHVHQWDDOVXMHWRSDUDRWUR
significante. Sin ese concepto de representación, la división del sujeto sería impensable,
pues es por un representante que el sujeto permanece ligado al sistema. Lacan introduce
el significante al psicoanálisis, donde el significante se desenvuelve en eso que Freud
OODPDED OD UHDOLGDG SVtTXLFD ³HV SUHFLVR DFODUDU TXH OD UHDOLGDG SVtTXLFD HV XQD IRUPD
particular de existencia que no debe confundirse con la realidad mateULDO´ )UHXGD 

69
Un significante que está de cierta manera hecho de imágenes y palabras y que es aquello
que representa a un sujeto ante otro significante y que tiene unas implicancias
importantes:
³7DPELpQ HOODV SRVHHQ XQD VXHUWH GH UHDOLGDG TXHGD en pie el hecho de que el
enfermo se ha ocupado de esas fantasías, y difícilmente ese hecho tenga menor
importancia para su neurosis que si hubiera vivenciado en la realidad el contenido
de sus fantasías. Ellas poseen realidad psíquica, por oposición a una realidad
material, y poco a poco aprendemos a comprender que en el mundo de las
QHXURVLVODUHDOLGDGSVtTXLFDHVODGHFLVLYD´)UHXG E 

El significante al ser un elemento que siempre está a la espera de hacer cadena con otros
significantes y así producir la emergencia de un sujeto, eso la hace social. El significante
trata lo Real pero no sólo desde lo simbólico sino desde lo imaginario también.

Hay que aclarar que lo Real para el psicoanálisis lacaniano no es la realidad. Lo Real
desde Lacan tiene varias connotaciones, al principio de su enseñanza Lo Real es aquello
que escapa a la significación, lo que está fuera del orden simbólico, es decir, del orden
significante.

Los significantes sociales serían las maneras particulares de hablar de uno sujetos, las
maneras como estos hacen reconocer sus posiciones subjetivas en un contexto
determinado.

El recorrido de los griegos hasta el psicoanálisis nos muestra la importancia de la fantasía


para la constitución humana y social. Incluso en la actualidad este término debería
recobrar importancia debido a la relación de la fantasía con la memoria (de la que tanto se
habla en diferentes contextos académicos). Aristóteles de alguna forma ubicaba la
memoria allí mismo donde ubicaba la fantasía, la imaginación (fantasía) permitía para él
establecer un puente entre lo sensible potencialmente capaz de ser percibido y lo sensible
en cuanto puede ser rememorado y producido por el individuo, la imaginación produce y
crea los fantasmas que perduran en la memoria.

³(O WUDEDMR GH UHFRUGDU XOWHULRU VH DSR\DUi HQWRQFHV HQ OD UHFXSHUDFLyQ LPDJLQDULD « 
Evocación argumentada, pues, que representa una modalidad de la memoria para la que
H[LVWHXQQRPEUHDQDPQHVLVUHPHPRUDFLyQ´ 0DOIH 

70
Pero la imaginación, la fantasía hoy en día ya no son necesarias para la memoria, una
memoria (objetiva) ± como si eso pudiera existir ± el recuerdo fiel de los testimonios o
juzgados, eso no indica que no se pueda reconstruir por medio de la memoria la historia,
pero esta es el producto de un proceso de reconstrucción social por medio de esas
fantasías, fantasmas, imaginarios o significantes, labor que sólo se puede lograr mediante
el análisis de todas esas categorías, labor que muchas disciplinas sociales han olvidado,
buscando por fXHUDGHHVDVFDWHJRUtDVHVRTXHORVOOHYHDOD³YHUGDG´

Para el psicoanálisis la fantasía no es que esté al otro lado de la realidad, al contrario, es


su soporte, es aquello que le da consistencia, de ahí que el filosofo esloveno Slavoj Zizek
comente que la fantasía no sólo sostiene esa realidad sino la ideología que la
fundamenta. La función de la ideología no es ofrecernos un punto de fuga de la realidad,
sino ofrecernos la realidad social misma, y cuando desaparece la fantasía y su ideología
también conmociona la misma realidad.

³Podemos ver claramente cómo la fantasía está del lado de la realidad, cómo
VRSRUWD HO µVHQWLGR GH UHDOLGDG¶ GHO VXMHWR FXDQGR HO PDUFR IDQWDVPiWLFR VH
deVLQWHJUDHOVXMHWRVXIUHXQDµSpUGLGDGHUHDOLGDG¶\FRPLHQ]DDSHUFLELUODUHDOLGDG
FRPRXQXQLYHUVRµLUUHDO¶SHVDGLOOHVFRVLQXQDEDVHRQWROyJLFDILUPHHVWHXQLYHUVR
SHVDGLOOHVFRQRHVµXQDPHUDIDQWDVtD¶VLQRSRUHOFRQWUDULRHVORTXHTXHGDGHOD
realidad cuando ésta pierde su apoyo en la fantasía´ (Zizek 1999).

Tanto el sujeto como la realidad está conformados por la fantasía, por sus fantasmas, o
como diría Zizek, por la ideología que configura a la realidad simbólicamente y al mismo
sujeto insertándolo en una red de relaciones y papeles a desempeñar.

La fantasía permite lidiar con ese Real que al final es un saber hacer allí con ese Real, o
con ese encuentro traumático que deja todo encuentro con lo Real, la realidad - fantasía
permite hacer algo con eso Real, si esa realidad ese Real sería insoportable, descarnado,
eso sería una de las razones para que el sujeto cree no sólo las fantasías sino lo social.

Lo social de cierta manera se construye desde la fantasía, fantasmas, representaciones o


significantes, que se crean para hacerle frente o ese Real y su encuentro traumático:
"Toda cultura es en cierto modo una formación-reacción, un intento de limitar, de
71
canalizar, de cultivar ese desequilibrio, este núcleo traumático, este antagonismo radical,
por medio del cual el hombre corta su cordón umbilical con la naturaleza, con la
homeostasis animal." (Zizek 1998).

Lo imaginario ±fantasía es imprescindible para lo simbólico que a su vez sostiene una


cultura y lo social que la abarca. Analizar las relaciones entre la fantasía ±imaginario y lo
social ±ideológico desde el psicoanálisis serviría para analizar las dinámicas
LQFRQVFLHQWHV TXH VRVWLHQHQ HVDV UHODFLRQHV ³/las relaciones entre realidad psíquica e
intereses sociales son complejas, contradictorias; una dinámica inconsciente labora en
HOODVSDUDSURFHVDU\WUDQVIRUPDUUHODFLRQHVLGHROyJLFDVGHOFDPSRVRFLDO « (VSUHFLVR
repensar la intersección de este orden inconsciente de representación con los procesos
VRFLDOHVPRGHUQRV´ (OOLRWW 

De ahí que desde el psicoanálisis se puedan brindar herramientas que fundamentan


análisis sociales ± ojalá críticos ± que con los diálogos y aperturas hacia otras disciplinas
constituyan aquello que podría seguir llamándose teoría social crítica para una praxis
igual de social y crítica.

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73
8. ECONOMIA Y SUBJETIVIDAD

³No hay una probabilidad a priori. El hombre es un extraño enigma ( ...) mientras que el
individuo aislado es un rompecabezas insoluble, colectivamente se convierte en una
certidumbre matemática. Por ejemplo, no es posible predecir lo que un hombre hará, pero
puede decirse con precisión qué se dispone a hacer una muestra promedio. Los
individuos varían, pero los porcentajes permanecen constantes...¨
Sherlock Holmes. El signo de los cuatro.

El premio Nóbel de ciencias económicas (2002) no debe ser un hecho aislado y carente
de importancia para cualquier persona (independientemente de su profesión o trabajo y
menos para la academia o los académicos) ya que la economía, queramos o no, nos
implica a todos al estar relacionada con la utilización de bienes, tiempo, trabajo, o
cualquier cosa. Pero la escasa publicidad que recibió este premio hace unos años en
nuestra región no permitió reconocer que esta adjudicación fue otorgada a dos
investigadores de la psicología, uno llamado Vernon Smith, profesor de la Universidad
George Mason y a Daniel Kahneman, profesor de la Universidad de Princenton.

La contribución de Smith ha sido principalmente construir y promover el desarrollo de una


economía experimental para probar hipótesis y teorías económicas (y así quitarle el
carácter divino que tienen algunas teorías que andan por ahí). El premio de Kahneman le
fue concedido por haber integrado elementos de la investigación en psicología a la ciencia
económica, principalmente el que tiene que ver con la toma de decisiones bajo
incertidumbre.

Lo que hay que resaltar de este premio es que se viene gestando una tendencia por parte
de la academia sueca en darle una mayor importancia a los trabajos que relacionen la
economía con las instituciones, las normas sociales, la ética, la libertad, etc. Y lo podemos
corroborar en los premios anteriormente otorgados a Nash, Sen y Stiglitz. Donde se
cuestiona desde la toma de decisiones (Nash), la racionalidad la desigualdad y la pobreza
(Sen) o la información (Stiglitz). Elementos que para muchos no tendrían nada que ver
con la economía (encargada de números y estadísticas según la creencia general), pero
que sí lo son para la academia, incluso para llegar a galardonar con el premio Nóbel en
1998 a Amartya Sen, una especie de economista filósofo que ha tratado que la economía
74
no se desligue de una ética, criticando las posturas "racionales" de la economía clásica,
influenciadas por el auge del positivismo a finales del siglo XIX y comienzos del XX, la
Escuela de Viena y el racionalismo crítico de Karl Popper entre otros.

Sen, llega a decir que esta racionalidad de la economía es tonta (tontos racionales es uno
de sus artículos famosos) por desconocer la ética, o como él mismo dice:" el ser libre de
ética en la economía", con la idea de que el ser al estar libre de ética es "libre de
conflictos", algo que para este pensador es oscuro "por razones que resultan algo
oscuras, el ser "libre de valores" o "libre de ética" se ha identificado frecuentemente con el
estar libre de conflicto interpersonal" (Sen, 1996).

Estas ideas no son otra cosa que juicios de valores que se convierten en razonamientos
objetivos cuando todos están de acuerdo: "La suposición implícita parece ser que si todos
están de acuerdo sobre un juicio de valor, entonces no es un juicio de valor en absoluto,
sino algo perfectamente objetivo." (Sen, 1996).

Estos postulados de Sen son una crítica a la economía positiva (por positivista y que tuvo
como uno de sus principales exponentes a Milton Friedman en la década del 50), en
donde se desarrolló la necesidad de una teoría económica que trabajara con supuestos
despersonalizados para que se pudiera representar un modelo de universo lo más amplio
posible. Partiendo de la idea de un hombre capaz de elegir libremente (hombre de la
ilustración: libertad, igualdad y fraternidad) elección que iba a estar regida por el principio
del máximo placer (bien), que estaría dirigida a su deseo de alcanzar la felicidad por
medio de la adquisición de bienes y su consumo. Este era un ideal del "bien" y fue el
~QLFR FULWHULR TXH SUHYDOHFLy GHO³ELHQ´GXUDQWH Gécadas, tanto que la calidad de vida se
mide en relación a su bienestar económico aludido al ingreso per cápita, es decir el
ingreso que percibe una persona para satisfacer sus necesidades básicas y de consumo,
desechando otros criterios por no corresponderle a la ciencia económica, incursionar en
otros criterios de "bienestar ", por no ser estos objetivos.

Según lo anterior si el ingreso per cápita de un país o una región crecía, la calidad de vida
de los habitantes de esa región mejoraban o poseían un mayor "bienestar". En la
actualidad los economistas colombianos siguiendo estos principios no se explican como
XQSDtVFRPR&RORPELDDSHVDUGHORV~OWLPRVDxRVGH³FUHFLPLHQWR´HFRQyPLFRODFDOLGDG
de vida no mejora para sus habitantes, creo que habría que leer un poco las explicaciones
75
del chileno premio Nobel alternativo de economía en 1983 Manfed Max Neex en donde
FULWLFDHVHLQGLFDGRUGHFUHFLPLHQWRFRQIXQGLGRSRUPXFKRVFRQHOGHGHVDUUROORVRFLDO³HQ
toda sociedad hay un período en el cual el crecimiento económico conlleva a un
mejoramiento de la calidad de vida, pero solo hasta cierto punto, el punto umbral.
&UX]DQGR pVWH VL KD\ PiV FUHFLHQGR VH FRPLHQ]D D GHWHULRUDU OD FDOLGDG GH YLGD´ 0D[
Neef, 2005). En Colombia seguimos insistiendo en el crecimiento económico como único
indicador para medir la calidad de vida, a pesar que la realidad social nos dice otra cosa:
desempleo, pobreza, corrupción, violencia, etc. Es por eso que Max Neef llega a decir que
esa manera de ver la economía la ha transformado en una disciplina incompetente.

Siguiendo con Sen, este comienza a preguntarse por el significado de "bienestar" en


singular, para cada quién o para cada quién en un determinado momento de la historia,
Donde el bienestar se logre a través de diversas combinaciones de "funcionamientos" que
junto con algunos logros primarios tales como "estar bien alimentado, tener un techo
decoroso, tener salud", debe incluir otros elementos de naturaleza psicológica, tales como
" poder elegir sus propias opciones, poder presentarse en público sin vergüenza, tomar
parte en la vida comunitaria, etc." Y estos funcionamientos, para Sen, tienen un valor que
van más allá de las preferencias reveladas por el consumo o los indicadores de ingreso o
producto.

Las personas deben contar con un conjunto de capacidades que representan la


oportunidad que tiene cada quien para lograr el bienestar. "Y, por tanto, ese conjunto de
capacidades representan la verdadera dimensión de la libertad de una persona. Se es
más libre cuando se cuenta con más herramientas para lograr una vida plena, feliz".

El valor de los recursos (bienes) depende de las oportunidades que permiten tener la
misma cantidad de recursos (que sería algo justo) pero que no asegura que las personas
con esos mismos recursos puedan lograr el mismo bienestar; porque "los individuos
difieren en su capacidad de convertir recursos en funcionamientos".

En un país como Colombia que se encuentra entre los más inequitativos de Latinoamérica
(tercero después de Haití y Brasil) sus habitantes inicialmente no pueden tener las
mismas oportunidades de tener la misma cantidad de recursos y muchos menos de
convertir esos recursos en funcionamientos, y un ejemplo de eso es la educación, donde

76
no todos los jóvenes terminan el bachillerato y pocos acceden a la universidad, y de esos,
muy pocos llegan a terminar sus estudios.

Independientemente que estemos de acuerdo o no con los planteamientos de Sen, lo


importante de estos es que permiten analizar la economía más allá de números o cifras
con el supuesto de ser "objetivos", olvidando que esos números y cifras eran producto de
construcciones sociales realizadas por sujetos en un determinado momento.

La economía no funciona por leyes naturales como creyeron muchos y siguen creyendo
(algunos de los ministros de economía de Colombia lo siguen creyendo), es por eso que
algunos premios Nobel en ciencias económicas en los últimos años han sido entregados a
investigadores que provienen de las ciencias sociales o que han logrado relacionar la
economía a la psicología, la filosofía, la sociología. En el caso del premio Nobel (2002)
Daniel Kahneman que ha enriquecido (para usar términos económicos) la teoría
económica con conocimientos psicológicos sobre motivaciones individuales descubriendo
que las decisiones en tiempos de incertidumbre pueden tomar "atajos heurísticos", que
sistemáticamente varían de los principios fundamentales de la teoría de probabilidades.
Rompiendo con la visión tradicional de que la economía es una ciencia meramente
racional y que las decisiones de las personas en materia económica eran guiadas por la
razón.

Vemos cómo las decisiones económicas no pueden estar desvinculadas de lo cultural, lo


psicológico, lo político, etc.; es decir, de lo subjetivo, la economía está atravesada por la
subjetividad por la simple razón que está hecha por sujetos, de sujetos incapaces de ser
objetivado completamente, por lo tanto no encasillable en ninguna ley natural, llámese
económica, física, química o genética.

Encasillarlo haría más fácil las cosas, daría explicación a muchos hechos y lo que es
mejor, nos dejaría tranquilos al no indagar más sobre nuestra posición en un sistema
donde cada día nos convertimos más en objetos que en sujetos.

Menos mal que el sujeto está ahí para decir ¡No! a esa generalización, donde su
singularidad le coloca un punto de excepción a la masificación de una economía con
pretensiones universalizadoras, o mejor dicho "globalizada"(que no es lo mismo)

77
imperante en los últimos años y de la cual nosotros estamos convocados a decir algo
desde los diferentes saberes y uno de esos es el psicoanálisis.

Bibliografía

Max Neef, M (2005). Entrevista a Un periódico, No 78. Domingo 24 de julio de 2005.


Publicación de la Universidad Nacional de Colombia.

Sen, A. (1996). Elección Colectiva y bienestar social. Alianza. Madrid. Página 78

78
9. INCONSCIENTE, SUBJETIVIDAD Y PREVENCIÓN

³(OLQFRQVFLHQWHGLFH)UHXGHVLQWHPSRUDOHVWDQRFLyQGHLQWHPSRUDOLGDGVHFXHQWDHQWUH
las que suscitaron menos cometarios: es indudable que, a primera vista, Freud quiere
destacar la indestructibilidad del deseo, su invulnerabilidad ante la prueba del tiempo, su
constancia pese a la experiencia ulterior. El inconsciente no extrae nada de las lecciones
de la vida, perdura dentrRGHODRUJDQL]DFLyQGHOGHVHR´.
André Green. La diacronía en Psicoanálisis.

El periódico El Tiempo en su edición del 14 de marzo de 2007 publica un artículo llamado


³7UDEDMRFRQUHGHVVRFLDOHVHVHOQXHYRHQIRTXHDODKRUDGHODSUHYHQFLyQHQGURJDV y
DOFRKRO´ (Q HVWH VH FRPHQWD TXH GHVSXpV GH YDULRV HVWXGLRV GHPRVWUDURQ ³TXH QL ORV
regaños ni las charlas esporádicas para jóvenes sirven para evitar el consumo. Los planes
GHEHQVHUDODPHGLGDGHODVFRPXQLGDGHV´

En este mismo artículo se citan las opiniones de varios expertos sobre el tema de
SUHYHQFLyQ FRPR ORV GHO SVLTXLDWUD FRORPELDQR -RVp 3RVDGD 9LOOD GRQGH FRQILUPD ³OD
importancia que en la prevención de conductas de riesgo tienen factores protectores,
como las buenas relaciones de los jóvenes FRQORVSDGUHVORVDPLJRV\ORVSURIHVRUHV´
(El Tiempo, 2007).

Las de Augusto Pérez, director de la Corporación Nuevos Rumbos, que asegura como
FODYH SDUD OD SUHYHQFLyQ ³OD FUHDFLyQ GH DOLDQ]DV HQWUH HVWDPHQWRV GH ODV FRPXQLGDGHV
en las que viven los jóYHQHV´

O las de Eric Brown, del Grupo para la Investigación del Desarrollo Social (Universidad de
Washington), quien dice:

³$QWHV GH LQWHUYHQLU HV LQGLVSHQVDEOH HVWDEOHFHU XQ SHUILO GH OD FRPXQLGDG FRQ OD
que se va a trabajar, mediante encuestas o estudios de caracterización, Con ellos
es posible saber, además, cuáles son sus problemas, cuáles quieren resolver
primero y cuáles son los líderes que van a ayudar a orientar ese proceso" para
WHUPLQDUGLFLHQGRTXH³OD
FDQWDOHWD
VREUHORVSHOLJURVGHODDGicción y las aburridas

79
y esporádicas charlas de prevención en los colegios son cada vez menos efectivas
\DFHSWDGDVSRUODMXYHQWXG´ (O7LHPSR .

Lo anterior es una evidencia que algo no está funcionando en la prevención, algo anda
mal, sobretodo en aquello relacionado con el consumo de sustancias psicoactivas, estos
LQIRUPHV HV XQ OODPDGR GH DWHQFLyQ D OD PDQHUD GH ³SUHYHQLU´ HQ QXHVWURV FRQWH[WRV
donde a cada problema que aparece de consumo de SPA, violencia, maltrato o lo que
sea, se elabora un modelo de intervención sustentado en charlas, charlas y charlas que
en el mejor de lo casos se limitan a informar, y en los peores casos (que son más
comunes de lo que se cree) a prohibir, regañar, controlar. No por nada estos
SURIHVLRQDOHV ³H[SHUWRV´ OODPDQ OD DWHQFLyQ VREUH OD ³FDQWDOHWD´ SDODEUD TXH VHJ~Q HO
diccionario de la Real Academia de la Lengua Española significa: Ruido y confusión de
voces e instrumentos con que se burlaban de alguien, voz o frase que se dice con
frecuencia y regañina reiterada.

/ODPDODDWHQFLyQTXHHVD³FDQWDOHWD´UHODFLRQDGDFRQORVSURJUDPDVGHSUHYHQFLyQDOXGD
DUXLGRFRQIXVLyQ\UHSHWLFLyQFXDQGRORTXHVHEXVFDHQHVRVSURJUDPDVHV³RULHQWDU´
reducir esas confusiones para evitar que aparezca la enfermedad o el problema, y así es
como se define la prevención desde la ley 100 de salud en Colombia, en esta ley se
GHILQH OD SUHYHQFLyQ FRPR ³HO FRQMXQWR GH DFFLRQHV TXH WLHQHQ SRU ILQ OD LGHQWLILFDFLyQ
control o reducción de los factores de riesgo, del ambiente y del comportamiento, para
evitar que la enfermedad aparezca o se prolongue, ocasione daños mayores o genere
VHFXHODVHYLWDEOHV´ 0LQLVWHULRGH3URWHFFLyQVRFLDO).

Volviendo al artículo citado del periódico el Tiempo, al final de este se hace referencia a
un informe de la Organización Mundial de la Salud que analizó 1.265 estudios sobre
prevención publicados entre 1985 y el 2001. Las principales conclusiones de esos
estudios fueron:

³/RVSURJUDPDVTXHVRORVHHQIRFDQHQDFWLWXGHV\FRQRFLPLHQWRVWLHQHQXQHIHFto
nulo en prevención del consumo. Para que un programa sea eficaz debe
administrarse en un momento adecuado del desarrollo y debe ser relevante a la
vida del joven (desde la adolescencia temprana).Los programas educativos
complementarios sobre habilidades de salud y de vida dan mejores resultados que

80
los que se centran en habilidades generales (comunicación, toma de decisiones,
etcétera). Importar y aplicar estrategias estándar de prevención no es efectivo. Sí lo
es la elaboración o adaptación de programas que tengan en cuenta las
peculiaridades de cada comunidad. Los programas en los que los jóvenes pueden
interactuar con otros jóvenes son los que ofrecen mejores resultados,
especialmente cuando se trabaja en pequeños grupos y en un número de sesiones
no iQIHULRUDGLH]´ (O7LHPSR 

En estas conclusiones existen varios puntos que se podrían relacionar con el


psicoanálisis. La primera es la crítica al enfocarse en actitudes y conocimientos, al
respecto se podrían introducir el inconsciente como ese saber que no se sabe, aquello
que va más allá del conocimiento e influye sobre lo actitudinal. Otro punto sería el de la
relevancia en la vida del joven y las habilidades de salud, tanto vida y salud van de la
PDQR FRQ HVH RWUR SXQWR TXH FRQFLHUQH D ³DTXHOOR TXH OH LQWHUHVD D XQ MRYHQ´ DFi VH
SXHGHLQWURGXFLU³VREUHVXGHVHR´HOGHVHRLQFRQVFLHQWHSDUDHOSVLFRDQiOLVLVHVDTXHOOR
que ejerce una función central de toda la experiencia humana, aunque el deseo es
universal, no es igual o el mismo para todos, es la posición subjetiva que ha de asumir
cada sujeto con respecto a Otro y a los otros. Cada persona va a desplegar su propio
deseo, según haya sido su vida, es decir, que debe apuntar a la singularidad de cada
quién, a las subjetividades, y esto último tiene que ver con aquello que dicen con respecto
D OD QR HIHFWLYLGDG GH ³LPSRUWDU \ DSOLFDU HVWiQGDUHV´ \ HO ³WHQHU HQ FXHQWD ODV
SHFXOLDULGDGHVHQFDGDFRPXQLGDG´

Lo más peculiar en cada comunidad es aquello que precisamente los reúne como tal, ya
Freud desde Psicología de las masas y análisis del yo nos habla de eso inconsciente que
nos convoca a reunirnos con el otro bajo el ideal el yo, y eso inconsciente no puede ser lo
mismo para todos a pesar de lo que haya dicho Jung obre los arquetipos y el inconsciente
colectivo, el inconsciente jungniano no tiene mucho que ver con la historia de un sujeto a
través de los otros, el inconsciente colectivo estandariza un inconsciente para todos.

Para terminar con las conclusiones de este artículo se habla realizar grupos de jóvenes en
SHTXHxRV JUXSRV \ HQ ³XQ Q~PHUR GH VHVLRQHV QR LQIHULRU D GLH]´ DOOt HO SVLFRDQiOLVLV
tendría mucho que hacer, y más cuando en los últimos años la mayoría de corrientes
psicoanalíticas vienen realizando trabajos grupales desde el psicoanálisis: Bion, Foulkes,
Pichon ± Riviere, Anzieu, kaes, entre otros, han fundamentando una práctica
81
psicoanalítica con elementos de psicodrama, la sociología, la dinámica de grupos,
enriquecidas con las teorías de Klein, Winnicott, Lacan. En las cuales el inconsciente es
un asunto grupal.

Hay que decir que la prevención ha sido una preocupación casi tan antigua como la
humanidad misma, no es un invento moderno, aunque también toca decir que la manera
como se ha realizado prevención en las últimas décadas si tiene las particularidades de
VXpSRFDXQ³SURJUDPDSDUDWRGRV´³PD\RUFREHUWXUD´GRQGHODVDOXGHVLJXDOSDUDWRGRV
olvidando precisamente que la salud es un asunto subjetivo, para cada quién y que tiene
relación con eso singular de cada sujeto, es por eso que hay que escucharlo desde esa
dimensión subjetiva.

³'DUOH OD SDODEUD DO VXMHWR H[FOXLGR HQ OD OyJLFD GLVFXUVLYD GH ORV SURJUDPDV GH
promoción y prevención, es invitarlo a hablar de su relación particular con los
factores de riesgo y con los denominados hábitos de vida saludables. Lo anterior
abriría una posibilidad a la subjetivación de la prevención, la cual entendemos
como la vía apropiada para que un paciente se haga cargo de su enfermedad, es
decir de las formas de tratarla y de prevenLU VXV GHVDJUDGDEOHV FRQVHFXHQFLDV´
(Giraldo; Hoyos; Duvaltier, 2003).

No darle la palabra a ese sujeto es no darle cabida al sujeto y a su inconsciente, no darle


VX OXJDU LPSLGHQ HQ PXFKRV FDVRV TXH ORV SURJUDPD GH SUHYHQFLyQ VLHPSUH OHV ³VREUH
DOJR´ SRr ejemplo en lo programas de prevención de embarazos sobra precisamente el
embarazo, Colombia es la muestra como esos programas de prevención de embarazos
adolescentes basados en lo informativo no funcionan. El residuo, eso que no se esperaba
o que no se sabe qué hacer con ello -ya que se resiste a ser estandarizado ± es lo que
desde el psicoanálisis se llama goce, aquello que para Freud estaba más allá del principio
del placer, goce que está relacionado con la pulsión de muerte o la repetición (vemos
encontrar la cantaleta con el goce en este punto).

(QXQDpSRFDGRQGHORVOtPLWHVFDGDYH]VRQPHQRVFODURV³WRGRHVH[WUHPR´ORVMyYHQHV
se ven influenciados y en ocasiones casi que obligados a ir más allá de esos límites (hay
que tener en cuenta que nos encontramos en una cultura que nos ordena gozar bajo los
LPSHUDWLYRV GH XQ VXSHU\y  3URKLELUOHV QR IXPDU QR EHEHU ³HO WDEDFR \ HO DOFRKRO VRQ
SHUMXGLFLDOHV SDUD DO VDOXG´ HV FDVL FRPR PDQGDUORV D TXH OR KDJDQ VLQ LPSRUWDU ODV
82
consecuencias de atravesar ese límite, lo importante en este punto es saber que imponer
o sancionar de esa manera, o prohibir, no tiene ninguna o casi ninguna implicancia en el
inconsciente de cada persona, este no aprende de la experiencia ni de las lecciones de la
vida, tendría alguna implicancia si por lo menos se le pudiera escuchar.

³3HURSDUDHOORHVQHFHVDULRTXHVHDHQODHVFXFKDGHFDGDXQRGHORVSDFLHQWHV
donde cada quien se las vea con ese factor de riesgo que lo lleva más allá de un
placer y que lo pone de cara a la muerte. Los denominados factores de riesgo
entrañan casi siempre un cierto gusto, un cierto placer, que la enfermedad inscrita
en el discurso de la prevención lo convierte en ilícito o al menos en riesgoso. No
obstante, desde tiempos de San Pablo sabemos bien que la ley de prohibición
incita al pecado haciendo por tanto más gozosa la relación con ese objeto
SDUWLFXODUOOiPHVHFLJDUULOOROLFRUGXOFHVKDULQDVJUDVRVDVYLDQGDVHWF´ (Giraldo;
Hoyos; Duvaltier, 2003).

La escucha que se pueda realizar a ese sujeto y a su inconsciente por lo menos abriría un
lugar para un saber que nada tiene que ver con información o conocimiento, el saber
inconsciente del que habla el psicoanálisis es un saber que implica a un sujeto, un saber
que se construye con el Otro y con los otros, es decir, un saber que ubica al sujeto en un
OXJDU GHO FXDO VH WLHQH TXH KDFHU UHVSRQVDEOH ³(O VDEHU TXH SXHGD REWHQHU FDGD
paciente sobre su particular forma de satisfacción, saber que por lo general se encuentra
velado para el paciente mismo, es lo que en última instancia le permitirá distanciarse de
ese factor de riesgo, acoger determinado hábito de vida saludable o incluso desligarse de
XQDKHUHQFLDHQIHUPL]D´ *LUDOGR+R\RV'XYDOWLHU 

Un saber vía escucha - singularidad puede cRQGXFLU D XQ ³VDEHU KDFHU´ FRQ HVH JRFH
TXHDYHFHVVHSUHVHQWDPXGRVLQSDODEUDVPHGLDQWHDFWRVUHSHWLWLYRV³VLQOtPLWHV´HVR
sería el reverso una lógica de la prevención que no discrimina la singularidad de cada
sujeto que paradójicamente va en contravía de su lógica de costo ±beneficio, ya que eso
prevenido retorna como enfermedad, síntoma o padecimiento que conlleva a sucesivas y
costosas internaciones y a realizar otra vez charlas, charlas y charlas.

El psicoanálisis si bien no creen en un prevención total (la no aparición de una


enfermedad) si cree en un tipo de intervención que puede ser preventiva tratando que el
goce no siga su proceso de compulsión a la repetición, y esto no se logra solamente con
83
OD³IDPRVRKDFHUFRQFLHQWHORLQFRQVFLHQWH´ lo cual dijo Freud en su momento pero que
después él mismo transformó, más bien es acercar a un sujeto a su propia verdad
histórica, subjetiva, para que después pueda hacer algo con ella, así como dice Lacan en
VXV ~OWLPRV VHPLQDULRV ³VDEHU KDFHU FRQ Vaber desembrollarlo, manipularlo. Lo que el
hombre sabe hacer con su imagen, corresponde por algún lado a esto, y permite imaginar
ODPDQHUDHQODFXDOVHGHVHQYXHOYHFRQHOVtQWRPD´ (Lacan, 1977).

3DUD WHUPLQDU XQD IUDVH GH )UHXG HQ VX DUWtFXOR ³3VLFRDQiOLVLV VLOYHVWUH´ TXH SXHGH
permitir analizar la relación del psicoanálisis con la prevención, y ofrezca luces para
elaborar un proyecto de prevención que tenga en cuenta a lo inconsciente.

³8QD FRQFHSFLyQ KDFH PXFKR VXSHUDGD \ TXH VH JXtD SRU XQD DSDULencia
superficial, sostiene que el enfermo padece como resultado de algún tipo de
ignorancia, y entonces no podría menos que sanar si esta le fuera cancelada
mediante una comunicación (sobre la trama causal entre su enfermedad y su vida,
sobre sus vivencias infantiles-, etc.). Pero el factor patógeno no es este no-saber
en sí mismo, sino el fundamento del no-saber en unas resistencias interiores que
primero lo generaron y ahora lo mantienen. La tarea de la terapia consiste en
combatir esas resistencias. La comunicación de lo que el enfermo no sabe porque
lo ha reprimido es sólo uno de los preliminares necesarios de la terapia. Si el saber
sobre lo inconsciente tuviera para los enfermos una importancia tan grande como
creen quienes desconocen el psicoanálisis, aquellos sanarían con sólo asistir a
unas conferencias o leer unos libros. Pero lo cierto es que tales medidas tienen,
sobre los síntomas del padecimiento neurótico, influencia parecida a la que
tendrían unas tarjetas con enumeración de las minutas distribuidas entre personas
famélicas en época de hambruna. Y esta comparación es aplicable aún más allá de
sus términos inmediatos, pues la comunicación de lo inconsciente a los enfermos
tiene por regla general la consecuencia de agudizar el conflicto en su interior y
DXPHQWDUVXVSHQXULDV´.

Bibliografía

El Tiempo. (2007). Trabajo con redes sociales es el nuevo enfoque a la hora de la


prevención en drogas y alcohol. Artículo publicado el 14 de marzo de 2007. Disponible en:

84
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-2415315 Consultado el 1 de diciembre
de 2011.

Giraldo, W; Hoyos, J y Duvaltier, I. (2003). Límites de los programas de promoción y


SUHYHQFLyQ8QDSHUVSHFWLYDSVLFRDQDOtWLFD´ Revista IATREIA / VOL 16/No.2 / JUNIO.

Lacan, J. Seminario 24. Lo no sabido que sabe de la una-equivocación se ampara en la


morra. Fichas de la Escuela Freudiana de Buenos Aires. EFBA.

Ministerio de Salud de la República de Colombia. Resolución 03997 del 30 de octubre de


1996.

85
10. INCONSCIENTE, SUJETO E HISTORIA

Para el psicoanálisis la historia no es una crónica que reproduce el pasado con una
supuesta fidelidad que deja de lado la interpretación (subjetiva) de los hechos. El trabajo
analítico establece relaciones entre el pasado que se evoca (rememoración) y su
repetición, que en últimas, como nos dice Lacan, no es otra cosa que la transferencia. La
idea en este trabajo es sustentar que el inconsciente como la transferencia se estructuran
con una historia, la cual cada quién puede hacer singular para constituirse como sujeto,
asunto que sólo se puede dar desde una estructuración historizante inconsciente, en
relación al Otro.

Para hablar de la historia en el psicoanálisis, habría que comenzar a hablar que la ha


historia no sólo no se debe confundir con una crónica, una historia lineal, tampoco se
GHEHUtD FRQIXQGLU FRQ HO SDVDGR ³/D KLVWRULD QR HV HO SDVDGR /D KLVWRULD HV HO SDVDGR
historizado en el presente, historizado en el presentHSRUTXHKDVLGRYLYLGRHQHOSDVDGR´
(Lacan, 1995). Ya que la historia a la que se dirige el psicoanálisis tampoco no es
memoria sino rememoración:

³1RKD\TXHFRQIXQGLUODKLVWRULDHQTXHVHLQVFULEHHOVXMHWRLQFRQVFLHQWHFRQVX
memoria, palabra, cuyo confuso empleo no seré el primero en señalar. Por el
contrario, habida cuenta del punto al que hemos llegado, importa distinguir muy
FODUDPHQWH HQWUH PHPRULD \ UHPHPRUDFLyQ GHO RUGHQ HVWD ~OWLPD GH OD KLVWRULD´
(Lacan, 1995).

La rememorización, es la historización fundamental, es decir, aquella que puede


estructurar a un sujeto. Esta historia no es algo ya dado, que nos espera y la cual sólo hay
que encontrar, esta sería la diferencia del psicoanálisis con la arqueología, si bien Freud
en ocasiones, usa la metáfora del arqueólogo para ejemplificar la del psicoanalista, la
historia y el inconsciente no se desentierran (porque no se encuentran oculta) se
reconstruyen como el mismo Freud lo comenta.

Pero relacionar el inconsciente con la historia en las últimas décadas no tiene una muy
buena propaganda entre los psicoanalistas y mucho menos si se trata de sostener que
esta historia no es acabada sino que se está construyendo o estructurando, esto último
86
podría ser una contradicción a ese famoso aforismo dH /DFDQ ³HO LQFRQVFLHQWH HVWi
HVWUXFWXUDGR FRPR XQ OHQJXDMH´ /DFDQ   $TXt OD SDODEUD ³HVWUXFWXUDGR´ SRGUtD
remitir a algo acabado, y se sabe las consecuencias de tomar la estructura por ese
camino, tres estructuras, tres maneras de transitar el Edipo y la castración (ni una más ni
una menos), aunque el mismo Lacan propone en sus últimos seminarios que esa
estructura no era tan inmutable, el sinthome como cuarto nudo, puede transformar la
estructura (cadena) borromea, incluso aquello que no se estructuró en un momento
determinado (la forclusión) o la falla en la estructura, este cuarto nudo viene a suplir esa
falla; sin entrar a profundizar en esto, desde esta posición se puede comenzar a
cuestionar que no todo está dicho a nivel estructural.

Lacan utiliza la noción de estructura no como una totalidad sino como un conjunto, la
realiza haciendo referencia de algo que es coherente a alguna otra cosa, ese algo es el
significante. Al usar la noción de conjunto y no de totalidad, Lacan nos remite al
suplemento, siendo la totalidad algo cerrado y el suplemento algo abierto. Todo esto se
puede relacionar (no analógicamente, porque no son iguales) con la noción de
organizaciones semiabiertas - organizativamente cerrada y energéticamente abierta- del
paradigma de la complejidad (Atlan, Maturana, Varela, Morin).

Lacan, siguiendo el legado de Freud, considera la labor analítica como aquella que
reconoce a un psiquismo inconsciente complejo, una causalidad psíquica inconsciente,
que tiene que ver con la historia GH XQ VXMHWR ³/R TXH HQVHxDPRV DOVXMHWRD UHFRQRFHU
como su inconsciente es su historia; es decir que le ayudamos a perfeccionar la
historización actual de los hechos que determinaron ya en su existencia cierto número de
YXHOFRVKLVWyULFRV´ /DFDQ3).

La causalidad psíquica no debe debe entenderse como una predestinación o


GHWHUPLQDFLyQ HO SVLFRDQDOLVWD 0LFKHO 6DXYDO HQ VX FRPHQWDULR DO WH[WR GH /DFDQ ³OD
FDXVDOLGDGSVtTXLFD´GLFHTXHHVWDFDXVDOLGDGHVORTXHSXHGHFRQIXQGLUDORUJDQLVPRFRQ
el sujeto, y estos no pueden ser similares porque siempre hay algo en el psiquismo que
HVFDSDDOGHWHUPLQLVPR\HVRTXHHVFDSDHVOD³DWULEXFLyQGHVHQWLGR´ORFXDOLPSOLFDXQD
subjetividad.

³(OVHQWLGR HV XQR GHORV QRPEUHV GH OD OLEHUWDG HQ FXDQWR D TXH el sentido no
HVWDUtD GHWHUPLQDGR HO VHQWLGR QR VHUtD HO HIHFWR GH XQD FDXVD «  (Q OR TXH

87
sería el campo de las relaciones "previsibles" entre la causa y el efecto, el sentido
LQWURGXFH XQD UXSWXUD XQD GLVFRQWLQXLGDG «  (VWD FDXVDOLGDG SVtTXLFD QR SXede
expresarse como relaciones de función a variable, pues es esencialmente una
"decisión" del sujeto. Lo que aparece en el lugar de la causa es la relación del
sujeto y su "libertad". En otras palabras, y extremando las cosas, podríamos decir
que la causa es el sujeto "libre" (Sauval, 1994).

Para seguir aclarando lo anterior volvamos Lacan, para este, la estructura es un hecho de
lenguaje, pero también dice que el lenguaje está completamente cargado de historia
(Lacan, 1983) comentando que a partir del momento en que se entra en el análisis del
lenguaje, también convendría interesarse en la historia del lenguaje, es decir, en la
historia como se estructura ese lenguaje que a su vez, es como se estructura el
inconsciente. Esto es lo que Lacan va a fundamentar como diacronía, que no es más que
RWURPRGRGHQRPEUDUDOD³KLVWRULD´

³'LJDPRVVRODPHQWHTXHHQFRQWUDPRVHQODVDUWLFXODFLRQHVGH)UHXGODLQGLFDFLyQ
sin ambigüedades, de que en esta sincronía no se trata sólo de una red formada de
asociaciones al azar y por continuidad. Los significantes sólo pudieron constituirse
en la simultaneidad en razón de una estructura muy definida de la diacronía
constituyente. La diacronía está orientada por la estructura, Freud señala muy bien
que, para nosotros, en lo que toca a la última capa del inconsciente, donde
funciona el diafragma, donde se establecen las prerelaciones entre el proceso
primario y lo que de él será utilizado a nivel del preconsciente, no puede haber
ningún milagro. Debe estar relacionado, dice él, cRQODFDXVDOLGDG´ (Lacan, 2001).

La causalidad psíquica y la diacronía (historia) organizan o estructuran al inconsciente,


no como lugares fijos (Freud siempre se opuso a este proyecto aunque de vez en cuando
añoraba que se pudiera cumplir) sino como lugares que siempre remiten a otro (el
VLJQLILFDQWHODFDQLDQR ³6LVHOHFDSWDFXDQGRQDFHHQHOFDPSRGHO2WURORcaracterístico
del sujeto del inconsciente es que está, bajo el significante que desarrolla sus redes, sus
encadenamientos su historia, en un OXJDULQGHWHUPLQDGR´ /DFDQ 

Entender esta diacronía o historia no es pensar en una estructura inmutable ni en una


estructura en caos, sino pensar que es lo que permanece y lo que cambia. Existe una
estructura inconsciente, como nos viene a decir Lacan a lo largo de su enseñanza, pero

88
esta estructura no tiene que ser una camisa de fuerza inmóvil y determinada, si eso es
así, sería impensable un proyecto posible para un sujeto y creo que ni Freud ni Lacan,
pensaban en eso a pesar de las acusaciones que se le hacen de pesimistas y nihilistas,
porque una cosa es concebir el psicoanálisis como una profesión imposible (la
imposibilidad) y otra que no se pueda hacer nada con ella (la impotencia).

Lacan concibe un psicoanálisis que juega en lo simbólico, de advenimiento de historia y


de reconstrucción de significante. Este advenimiento implica una memoria simbólica, o de
UHPHPRUDFLyQ³(VWDHVWDPELpQODUD]yQGHTXHVyORHOSVLFRDQiOLVLVSHUPLWDGLIHUHQFLDU
en la memoria, la función de la rememoración. Arraigado en el significante, resuelve, por
HO DVFHQGLHQWH GH OD KLVWRULD HQ HO KRPEUH ODV DSRUtDV SODWyQLFDV GH OD UHPLQLVFHQFLD´
(Lacan, 1997).

La rememoración de la que habla Lacan no es un sólo recuerdo, se realiza remitiendo a


una historia, sin repetirla (aunque el analizante lo haga por medio de la transferencia),
más bien reelaborándola. La labor analítica lo que tiene que hacer para esta reelaboración
es interpretar y construir (Freud), cuestiones que le permitirían a un analizante apropiarse
de un fragmento de la historia de su pasado libidinal y reconstruir su sentido, es ahí donde
entra la función el analista, propiciando la transferencia. El psicoanálisis es un trabajo
erótico (si se puede decir eso de la transferencia) con un trabajo de pensamiento
(reelaboración).

Las construcciones en el psicoanálisis pretenden recuperar tramas, la singularidad de una


historia (sujeto). El recuerdo aparece en el interior de la repetición y recupera huellas
olvidadas, deformadas y transformadas. La transferencia propiciada por la relación
analítica (aunque para Freud no debe limitarse a ella, ya que aparece en cualquier
relación humana) a ser relacionada con la repetición permite que esos recuerdos
aparezcan en el análisis, y el analista tiene que propiciar la transformación ese de esos
recuerdos en una reelaboración, rememoración simbolizante o historizante para investir el
presente y proyectar un futuro, por eso también se puede concebir a la transferencia
como un proceso histórico, la transferencia permite la actualización del recuerdo
permitiendo una reelaboración de él, es decir, permite historizarlo.

De ahí que la tarea del psicoanalista no consista sólo en recuperar una historia sino en
posibilitar simbolizaciones estructurantes. (Hornstein, 2004). Para Freud el inconsciente

89
se organizaba bajo la forma de neurosis de transferencia y la transferencia se estructura
con la historia y la historia es la historia de las transferencias.

Otro punto que hay que tener en cuenta en la historia es que no hay que buscar sus
orígenes, porque a pesar que la historia se encuentra en lo originario del inconsciente
(Otro) no hay que buscar el origen de lo originario, ya que en la historia no existe un
comienzo original, como tampoco puede existir un final (que sería la meta de la pulsión de
muerte) En el análisis no se trata tanto de relatar lo que ocurrió en términos concretos,
fácticos, de lo que se trata de una historia simbólica (historización), una historia producida
KDFLDHOIXWXUR³KDEUiVLGR´VLHPSUHFRQSRVLEilidades de poder ser.

El problema de buscar un origen es que puede estar guiado por una búsqueda de una
verdad originaria, lo cual ubicaría a la verdad en un lugar, así sea en el origen, esperando
a que la descubramos. Pensar en el origen también conlleva a pensar en un inconsciente
de origen, a la manera de Jung (arquetipo) o las terapias seudopsicoanalíticas cognitivas,
donde cada quién se ubicaría sin más, sin historia (inconsciente ahistórico). Lo originario
HVORTXHIXQGDHVORTXHGDRULJHQD³OR originario no es lo que estuvo primero sino lo que
GDRULJHQD´ %OHLFKPDU

El que no pueda existir un origen y un final no implica que no se encuentren marcas que
constituyen a un sujeto, marcas que tiene que ver con la historia de ese sujeto, las cuales
este tiene que recorrer y tramitar adviniendo, dándole un sentido de reelaboración, para
eso se necesita de un sujeto abierto a su historia actual. Pensar en esto, es pensar en el
rescate de una singularidad histórica, un sujeto capaz de asumir su inconsciente y capaz
de establecer transferencia a través de su historia, pero lo más importante, un lugar que
propicie la escucha a ese sujeto histórico, sostenido por el psicoanálisis.

Bibliografía

Bleichmar, S. (2000). Clínica psicoanalítica y neogénesis. Buenos Aires: Amorrortu.

Hornstein, L. (2004). La subjetividad y lo histórico - social. Hoy y ayer, Piera Aulagnier.


Proyecto terapéutico. De Piera Aulagnier al psicoanálisis actual. Buenos Aires: Paidós.

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Lacan, J. (1995). Seminario, libro 1. Los escritos técnicos de Freud (1953-1954). Buenos
Aires: Paidós.

_______ (1983). Seminario, libro 2. El yo en la Teoría de Freud y en la Técnica


Psicoanalítica (1954 ± 1955). Paidós. Buenos Aires: 2001.

_______ (2001). Seminario, libro 11. Los Cuatro Conceptos Fundamentales del
Psicoanálisis (1964). Buenos Aires: Paidós.

______ (1997) La Instancia de la letra en el inconsciente o la razón desde Freud. Escritos


I. México: Siglo XXI.

Sauval, M (1994) Acerca de la causalidad psíquica. Disponible en.


http://www.sauval.com/articulos/causalidadpsiquica.htm

91
11. PSICOANALISIS, SUBJETIVIDAD Y COMPLEJIDAD

³/DVUHJODVGHFLsorias de la lógica no tienen validez alguna en lo inconsciente; se puede


decir que es el reino de la alógica. Aspiraciones de metas contrapuestas coexisten lado a
lado en lo inconsciente sin mover a necesidad alguna de compensarlas. O bien no se
influyen para nada entre sí, o, si ello ocurre, no se produce ninguna decisión, sino un
FRPSURPLVRTXHVHYXHOYHGLVSDUDWDGRSRULQFOXLUMXQWRVXQRVHOHPHQWRVLQFRQFLOLDEOHV´

Sigmund Freud. Esquema del psicoanálisis

El psicoanálisis desde Freud parece haber anticipado los presupuestos básicos de la


teoría de la complejidad admitiendo que el inconsciente obedece a otra lógica diferente a
la lógica aristotélica imperante por casi dos mil años y de la que Descartes fundamentó un
método que se llamaría científico, el cual imperaría durante los últimos trescientos años.

Los descubrimientos freudianos del inconsciente fueron permitiendo pensar al psiquismo


humano por fuera de una linealidad causa ± efecto, lógica que sigue fundamentándose
hoy en día en la psicología, TXHHQVXDIiQGHDOFDQ]DUXQD³FLHQWLILFLGDG´WUDWDGHWRUQDU
la psique en algo simple, posible de ser aislado y medido, empresa que al tender al
fracaso (el psiquismo siempre se va a resistir a tal empresa), tuvieron que virar hacía
aquello que si podía simplificar: comportamientos, conductas, procesos cognitivos, etc.

El psicoanálisis accede a un psiquismo alejado del equilibrio entendiendo una lógica de


fenómenos caóticos:

³(ODSDUDWRSVtTXLFRHVSRUGHUHFKRSURSLRXQVLVWHPDDELHUWR\QRSRUTXHDOJXQRs
psicoanalistas hayamos decidido someterlo a la teoría de la complejidad. Es abierto
porque el sujeto es un centro de organización, de recreación de todo aquello que
UHFLEH«3HQVDUHOSVLTXLVPRFRPRXQVLVWHPDDELHUWRSHUPLWHUHIOH[LRQDUDFHUFDGH
las tramas relacionales y sus efectos de producción subjetiva. La realidad psíquica
es la apropiación fantasmática de esas tramas donde se articula determinismo (en
cuanto a ciertos constituyentes estructurales) con azar (acontecimientos no
reductibles a la estrucWXUD ´ +RUQVWHLQ 

92
Al parecer el psiquismo que descubre el psicoanálisis es un sistema abierto que no puede
ponerse en equilibrio, ya que lo que se logra constituir se deshace en el mismo instante, y
todo aquello que quiera enquistarlo equilibradamente obedece a la pulsión de muerte,
contrario a la pulsión de vida que trata siempre de buscar nuevas investiduras o
ligazones, objetivo que trae desequilibrios. Sin querer equiparar al psicoanálisis con la
biología, (añoranza freudiana y tan de moda hoy en día) y sin pretensiones analógicas
que encubren una apelación auxiliadora a la supuesta ciencia (positivista) que poco o
nada puede decir sobre el psiquismo humano, entendiendo lo anterior en este trabajo se
van a utilizar las metáforas biológicas y de la teoría de la complejidad no como una
FDPLVDGHIXHU]D³FLHQWtILFD´VLQRFRPRORTXHVRQPHWiIRUDVLQVSLUDGRUDVGHWHRUtDHQ
construcción.

La concepción que realiza el psicoanálisis del psiquismo no es alejada de la que hace el


biólogo Henri Atlan sobUHODVRUJDQL]DFLRQHV³VtSXHVEDVWDUtDFRQVLGHUDUODRUJDQL]DFLyQ
como un proceso ininterrumpido de desorganización ± organización, y no como un
HVWDGR´ $WODQ   (VWH DXWRU FRPHQWD FRPR HO VLVWHPD SURGXFH RUGHQ
autoorganizativamente a través del ruido o las perturbaciones del mundo exterior. Otros
investigadores provenientes de diversos campos durante las últimas décadas han
desarrollado investigaciones sobre los fenómenos autoorganizativos, desarrollando
nuevas estructuras gracias a ser sistemas abiertos, con una características constante de
flujo de e interconectividad no lineal.

Aunque ser sistemas abiertos no significa que todo puede ingresar en ella, algunas cosas
sí, otras no, por eso muchas veces es utilizada para estas organizaciones la metáfora de
membranas semipermeables. Al ser el psiquismo un sistema autoorganizativo
semipermeable significa que los cambios que puedan acarrearse en ella son
consecuencia de una relación entre la organización y su interacción con el medio.

La permeabilidad del psiquismo significa que lo psíquico nace de la reflexión de un sujeto


en su encuentro con el otro, por eso que para definirlo se necesita una relación entre
sujetos que va a permitir producir representaciones, de ahí que el psicoanalista francés
André *UHHQDILUPHTXH³'HEHUiUHFRQRFHUVHTXHQLQJXQDRWUDWHRUtDGHOSVLTXLVPROOHJD
DODFRPSOHMLGDGGHVFULWDSRUHOSVLFRDQiOLVLVSRULQVXILFLHQWHTXHVHD´ *UHHQ .

Las anteriores características para los biólogos chilenos Francisco Varela y Humberto
Maturana se pueden conjugar en la palabra Autopoiesis, para ellos la red neuronal es un

93
sistema que interactúa por relaciones de circularidad, el cambio en una neurona afecta a
las demás sin que la red se desintegre por esos cambios o pierda su organización, ante
estos hallazgos concluyen que un organismo vivo se acopla a estos cambios que causa el
entorno, acoplándose a sí mismo también. El sistema nervioso para Varela y Maturana es
una red dinámica de interacciones neuronales, organizativamente cerrada y
energéticamente abierta, manteniendo un cierto equilibrio interno a pesar de su entorno.
Según esta perspectiva el psiquismo tiene una cualidad plástica para transformase y
PDQWHQHUVHFRKHVLRQDGRHVRHVORTXH*UHHQOODPD³DUWLFXODFLyQGHORLQWUDSVtTXLco y lo
LQWHUVXEMHWLYR´ *UHHQ 

Aunque hay que decir que si bien el psicoanálisis se adelantó a la teoría de la


complejidad, a pesar de los conceptos que existían en la época de Freud: la
termodinámica, la física y biología clásica; muchos psicoanalistas retrocedieron ante la
propuesta freudiana, tornando al psicoanálisis en una disciplina anquilosada,
metodológicamente simplista, como si simplificando el psiquismo este iba a ser más
DFFHVLEOH ³¢(V SRVLEOH SUHWHQGHU TXH IRUPXODV VLPSOHV SHUPLWDQ FRPprender el proceso
analítico? No, analizar es hipercomplejo: escuchar con atención flotante, representar,
fantasear, experimentar afectos, identificarse, recordar, autoanalizarse, contener, señalar,
LQWHUSUHWDU\FRQVWUXLU´ +RUQVWHLQ 

Dar cabida al azar, al acontecimiento, a lo inesperado, es una tarea que tiene que
sostener el método psicoanalítico (cómo se planteó en el primer capítulo), y basándome
en diversos autores comento como el método psicoanalítico puede ser trabajado desde
su valor heurístico, el paradigma indiciario o el método de Charles Pierce de lo abductivo.

El psiquismo no es totalmente determinado, tampoco es algo dominado por un desorden


DEVROXWRHVFRPRGLFHHOSHQVDGRUGHODFRPSOHMLGDG(GJDU0RULQ³XQVLVWHPDDXWR-eco-
organi]DWLYR´ (O IXQFLRQDPLHQWR SVtTXLFR SHUWHQHFH D XQ VLVWHPD FRPSOHMR QR OLQHDO (O
psiquismo puede ser un sistema cerrado y abierto a la vez, cerrado a la información
externa pero, al mismo tiempo, abierto para el intercambio de energía, en pocas palabras
es una organización no totalmente determinada ya que puede modificarse y adquirir
nuevas propiedades debido a los intercambios con el mundo exterior.

Lo anterior reconoce que los seres vivos no son sistemas asilados sino abiertos, es decir
que intercambian energía y materia con el medio. Los sistemas son ordenamientos

94
espacio-temporales producto de fenómenos de autoorganización alejados del equilibrio;
fluctuaciones gigantes estabilizadas por la disipación de energía al medio, que pueden
evolucionar hacia nuevas estructuras.

Esto da para pensar en un sujeto como un sistema abierto que se autoorganiza a través
de su historia no lineal y plagada de turbulencias, bifurcaciones, rupturas, regresiones,
creaciones con su entorno a que incluye no sólo a un otro sinR D ORV RWURV  ³3HQVDU HO
sujeto como un sistema abierto a lo intersubjetivo, no sólo en el pasado sino en la
actualidad, exige reflexionar sobre las tramas relacionales y sus efectos constitutivos de la
VXEMHWLYLGDG´ +RUQVWHLQ

El psiquismo y el sujeto no se le pueden medir, y el principio de Indeterminación es


prueba de eso, para recordar este principio intenta describir la imposibilidad de medir una
partícula ya que al mediarla se la perturba, y por lo tanto abandona la posición en que
estaba, entonces aparece la imposibilidad de medir al mismo tiempo la velocidad y la
posición de una partícula. El principio fundamental es que la realidad no está determinada
independientemente de la medición, ya que le observador hace parte de ella, lo mismo
sucede con la realidad psíquica, esta hace parte del observador y no se puede separar de
ella como quisieran algunos puristas.

Desafortunadamente la psicología no ha desarrollado muchos estudios e investigaciones


sobre autoorganizaciones, sobretodo sobre la autoorganización más importante: el
psiquismo humano, dejando a solas al psicoanálisis en la investigación sobre este campo
e interesándose más en comparar al cerebro con una máquina o computadora,
concluyendo que aquello que produce dicha máquina ± cerebro es una actividad mental
cuyo modelo es informatico, semejando la inteligencia humana a la inteligencia artificial.
Sin entrar a profundizar sobre este modelo, el biólogo Varela comenta que el psiquismo
humano y el de la computadora no son semejantes. La cuestión informática plantea que la
información es la base del pensamiento, siendo la información la que crea las ideas y para
este investigador es lo contrario, las ideas crean la información por medio de la
experiencia, además que las últimas investigaciones han señalado cuestiones como que
en el cerebro no existen reglas, la información no es almacenada localmente, su
conectividad es masiva y distributiva con respecto a la información, y otra características
que para muchos investigadores es la más importante, su capacidad autoorganizativa.

95
El psicoanálisis a pesar de sus múltiples corrientes en general sigue insistiendo sobre el
psiquismo, sobre su funcionamiento y aquello que lo caracteriza, siendo su principal
característica la representación que Freud logra relacionar con lo inconsciente, rompiendo
la relación exclusiva que la representación mantenía con la conciencia. La representación
desde el psicoanálisis proviene de percepciones, estas son repeticiones de algo que
alguna vez fue percibido, este es el motor del funcionamiento psíquico, siendo el fin del
examen de realidad del psiquismo darse cuenta que ese objeto sigue estando ahí, más
que verificar que lo percibido corresponde con el objeto, el examen de realidad se
fundamenta del placer causado por el objeto percibido anteriormente, así que la
representación lo que busca es a ese objeto placentero.

Esta manera de concebir el psiquismo y su representación (que en este caso es lo mismo)


trae una novedad para el campo de su investigación, el psiquismo no es ese proceso de
verificación de lo verdadero de lo falso sino un proceso representativo de un objeto de
satisfacción (inconsciente) que para ser consciente tiene que ser representado por
palabras (preconsciente).

³/R TXH SXGLPRV OODPDUOD UHSUHVHQtación-objeto (Objektvor-stellung) conciente se


nos descompone ahora en la representación-palabra (Wortvorstellung) y en la
representación-cosa (Sachvorstellung) que consiste en la investidura, si no de la
imagen mnémica directa de la cosa, al menos de huellas mnémicas más
distanciadas, derivadas de ella. De golpe creemos saber ahora dónde reside la
diferencia entre una representación conciente y una inconciente. Ellas no son,
como creíamos, diversas trascripciones del mismo contenido en Iugares psíquicos
diferentes, ni diversos estados funcionales de investidura en el mismo lugar, sino
que la representación conciente abarca la representación-cosa más la
correspondiente representación-palabra, y la inconciente es la representación-cosa
sola. El sistema Icc contiene las investiduras de cosa de los objetos, que son las
investiduras de objeto primeras y genuinas; el sistema Prcc nace cuando esa
representación-cosa es sobreinvestida por el enlace con las representaciones-
palabra que le corresponden. Tales sobreinvestiduras, podemos conjeturar, son las
que producen una organización psíquica más alta y posibilitan el relevo del proceso
primario por el proceso secundario que gobierna en el interior del Prcc. Ahora
podemos formular de manera precisa eso que la represión, en las neurosis de
trasferencia, rehusa a la representación rechazada: la traducción en palabras, que

96
debieran permanecer enlazadas con el objeto. La representación no aprehendida
en palabras, o el acto psíquico no sobreinvestido, se quedan entonces atrás, en el
interior del Icc, como algo reprimido. (Freud, 1980).

Lo anterior sirve para sustentar un psiquismo estratificado (inconsciente - preconsciente ±


consciente) donde en cada estrato encuentra su forma de representación de acuerdo a
sus afectos y deseos, esto ese señalado por el filósofo y psicoanalista Cornelius
Castoriadis como Magma, aquello que no puede ser clasificado en manuales estadísticos,
incluso todo análisis que se realice de él por muy completo que sea no lo podrá agotar
MDPiV ³(O VHU Qo es ni un sistema, ni un conjunto, ni una jerarquía bien ordenada de
conjuntos, sino un magma. Es posible extraer deèl determinados conjuntos, construir en él
RWURVSHURHVDVH[WUDFFLRQHVRHVWDVFRQVWUXFFLRQHVQRORDJRWDUiQQLORFXEULUiQMDPiV´
(Castoriadis, 1999)

Tener en cuenta esta concepción de magma que Castoriadis toma como eje de su
pensamiento sirve para ampliar nuestro horizonte del ser humano, de su subjetividad, de
su psiquismo, no limitándolas a estándares rígidos que supuestamente obedecen a una
OyJLFDHOPDJPDFRPRHOSVLTXLVPRKXPDQRHVRWUDOyJLFD³HVXQPRGRGHFRH[LVWHQFLD
con una organización que contiene en sí fragmentos de otras múltiples organizaciones
lógicas, un modo de coexistencia que no puede reducirse a una organización lógiFD´
(Franco, 2003) .

La reducción de la organización psíquica o representativa a una lógica preestablecida o


determinada llevaría a limitar lo psíquico a la razón, algo que han pretendido hacer los
³FLHQWtILFRV´ GHVGH HO QDFLPLHQWR GHO SVLFRDQiOLVLV \ DO no poder moldear en la razón al
psiquismo lo descalifican pregonando su inexistencia y a aquellas disciplinas que se
HQFDUJDQ GH VX HVWXGLR FRPR ³QR FLHQWtILFDV´ /R TXH HVWDV GLVFLSOLQDV ³FLHQWtILFDV´ QR
comprenden es que el objeto de estudio de psicoanálisis obedece a otra lógica que en las
últimas décadas ha dilucidado la teoría de la complejidad.

La psique es para Castoriadis emergencia de representaciones y la imaginación radical


inconsciente se constituye una primera representación que va a organizar el psiquismo,
en los términos anteriormente expuesto esta sería una manera de autoorganización
psíquica.

97
Hay que tener en cuenta que el conocimiento del psiquismo siempre va a ser incompleto,
impreciso e incierto, y no porque fallen la metodología para acceder a él, sino a su
carácter complejo, pero reconocer esta complejidad no es suficiente, es el primer paso
para un reto o para aquello que el psicoanalista francés André Green comenta como un
REMHWLYRGHVGHHOSVLFRDQiOLVLV³SURSRQHUXQDWHRUtDGHOSVLTuismo que no sólo acepte sus
FRQWUDGLFFLRQHVVLQRTXHWDPELpQODVH[SOLTXH´ *UHHQ .

Aceptar, entender y explicar la complejidad del psiquismo humano va a permitir


comprender al sujeto de esa complejidad, o al sujeto en toda su complejidad, un sujeto
que no se agota en escalas, mediciones, o en cualquier teoría (incluyendo al
SVLFRDQiOLVLV TXHORTXLHUDHQFDVLOODU³(OVXMHWRHVSRUGHUHFKRSURSLRXQVLVWHPDDELHUWR
La subjetividad intercambia información ± energía y cualidades con los otros significativos.
Esto es lo que Freud descubre en duelo y melancolía, que el sujeto está en un proceso de
DXWRRUJDQL]DFLyQSHUPDQHQWHXQVLVWHPDDELHUWR´ +RUQVWHLQ 

Es por todo esto que el psicoanálisis interesado por el psiquismo (no puede haber otro
interés primordial) tuvo que crear y estar recreando constantemente una práctica que
pudiera hacerle frente a este sistema complejo y al sujeto instituido e instituyente de este
sistema, en esta doble relación el psicoanálisis fundamenta su sentido, más allá que este
REHGH]FD D PRGHORV ³FLHQWtILFRV HILFDFHV SUiFWLFRV R GH PRGD´ QR HV TXH HO
psicoanálisis desconozca estos, sino que su interés es eso que a muchos no le puede
interesar: el psiquismo y su complejidad, y entre ellos, un sujeto no racional sino
inconsciente y por consiguiente complejo.

Bibliografía

Atlan, H. (1990). Entre el cristal y el humo. Madrid: Debate.

Castoriadis C. (1999). Psique y educación en figuras de lo pensable. Madrid: Cátedra.

Freud, S (1980) Lo inconsciente. Obras Completas. Buenos Aires: Amorrortu.

Franco, Y (2003) Magma. Cornelius Castoriadis: Psicoanálisis, filosofía, política. Buenos


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Green, A. (2005). La Causalidad Psíquica. Entre naturaleza y cultura. Buenos Aires:
Amorrortu.

________ (1993). El inconsciente y la ciencia. Amorrortu. Buenos Aires.

Hornstein, L (2003) Intersubjetividad y clínica. Buenos Aires: Paidós.

__________ (2004). Proyecto terapéutico. De Piera Aulagnier al psicoanálisis actual.


Buenos Aires: Paidós.

99
Psicólogo. Magíster en Psicoanálisis por la Universidad Argentina John F. Kennedy.
Candidato a Doctor en Ciencias Sociales y Humanas por la Pontificia Universidad
Javeriana, Bogotá. Se ha desempeñado como docente e investigador universitario.
Actualmente ejerce su práctica clínica privada en Bogotá, Colombia. Es coautor del libro:
³3VLFRDQiOLVLV\7HRUtD6RFLDO´GHOD(GLWRULDO8QLFRVWD

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