Sunteți pe pagina 1din 7

ASPECTO RELIGIOSO.

Constituye un factor social muy importante que desde los tiempos primitivos viene desempeñado una función social
integradora por medio de la conciencia espiritual.
En el periodo clásico , los Mayas tuvieron una religión cimentada en una jerarquía de varios Dioses.- Como practicaban
varias formas de agricultura intensiva a nivel general se encontraban los dioses que encarnaban la fuerza de la
naturaleza.
Entre las deidades del pueblo sobresalen: el sol, la luna, la lluvia, el viento, el cielo, el maíz, la muerte.
Los centros ceremoniales, además de servir de residencia real y sede administrativa, se destinaban para el ejercicio de
los actos rituales, utilizándose las grandes plazas, patios y lugares adyacentes a los adoratorios y altares.-Tales ritos se
llevaban a cabo en determinadas fechas y solían ir precedidas de enclaustramientos, ayunos y abstinencias sexuales
Las autoridades Eclesiásticas, están representadas por un cura párroco, asistido por un sacerdote auxiliar, quienes
ejercen su misión en forma permanente y dependen de la Diócesis de Comayagua.-
Los Sacerdotes que han venido a este municipio han sido de la orden: Franciscana y Somasca, lo mismo las Monjas.
En su misión apostólica los Sacerdotes son auxiliados por un grupo de Monjas; por los celebradores de la Palabra y por
los grupos que integran la pastoral
En esta casa vivió don Ramón Padilla, siendo donada a las Hermanas Escolares de San Francisco.-Cabe mencionar que, la
casa Cural, fue donada por el Señor , Ramón Padilla; lo mismo hizo con la casa de las Monjas,(Hermanas escolares de San
Francisco) la que queda al lado sur del parque; con este edificio hicieron arreglos con la Corporación Municipal de años
anteriores, donde las Monjas consiguieron en forma privada o personal el terreno.
Se inicio su construcción en el año de 1921, siendo alcalde municipal, don Miguel Redondo.- punto N 12.-Habiendo
organizado la municipalidad una corporación denominada JUNTA CONSTRUCTORA DEL TEMPLO. No existe un consenso
académico sobre qué precisamente constituye una religión.123 Puede definirse como un sistema cultural de
comportamientos y prácticas, cosmovisiones, ética y organización social, que relaciona la humanidad a una categoría
existencial.nota 1 Muchas religiones tienen narrativas, símbolos e historias sagradas que pretenden explicar el sentido
de la vida o explicar el origen de la vida o el universo. A partir de sus creencias sobre el cosmos y la naturaleza humana,
las personas pueden derivar una moral, ética o leyes religiosas o un estilo de vida preferido4. Según algunas
estimaciones, existen alrededor de 4200 religiones vivas en el mundo e innumerables extintas.56

Muchas religiones pueden haber organizado comportamientos, clero, una definición de lo que constituye la adhesión o
pertenencia, lugares santos y escrituras. La práctica de una religión puede incluir rituales, sermones, conmemoración o
veneración (a una deidad, dioses o diosas), sacrificios, festivales, festines, trance, iniciaciones, oficios funerarios, oficios
matrimoniales, meditación, oración, música, arte, danza, servicio comunitario u otros aspectos de la cultura humana. Las
religiones pueden contener una mitología.7
La palabra religión se utiliza en algunas ocasiones como sinónimo de fe, sistema de creencias o a veces un conjunto de
deberes;8 sin embargo, en las palabras de Émile Durkheim, la religión difiere de la creencia privada en que se trata de
«algo eminentemente social».9 Una encuesta mundial de 2012 reporta el 59 % de la población mundial como
«religioso» y el 36 % como no religiosos (incluido el 13 % de ateos), con una disminución de 9 puntos porcentuales
respecto a la creencia religiosa del 2005.10 En promedio, las mujeres son «más religiosas» que los hombres.11 Algunas
personas siguen múltiples religiones o varios principios religiosos al mismo tiempo, independientemente de si la
tradición de los principios religiosos que siguen permite el sincretismo o no.121314
ASPECTO POLÍTICO:
Hoy en día la situación de nuestro país alcanza incalculables magnitudes, al punto que ni el mas sensible de nuestros
sentidos escapa a está realidad , debido a que muchos de los ciudadanos mezclan aspectos fuera de sí con nuestra
intachable política, la misma que durante mucho tiempo vive bajo el mando de aquellos que dicen llamarse padres de la
patria , pero que ni siquiera toman conciencia de su verdadera realidad , Realidad que no es otra que la vida misma de
cada uno de nosotros .
Pero finalmente no todo es malo , ya que es un gran paso el ser un país REPUBLICANO y dicho sea de paso
DEMOCRÁTICO con todas las letras pero en un pobre significado , pero a pesar de todo democrático y como tal tenemos
el derecho de elegir y ser elegidos , pero tomando realmente conciencia , dejando de lado intereses propios, siendo mas
realistas y optimistas es decir mejorando como personas y siendo día a día mas peruanos que nunca.
ASPECTOS SOCIAL:
Este punto no está tan lejos de política; pero tampoco es puesto en práctica , a menudo. En realidad nuestro país es
muy rico en cultura , pero es la sociedad la que le da vida y la misma que aún no entiende por completo su verdadera
identidad , y el significado tan furtivo que es ser PERUANO.
Este aspecto abarca muchísimo y si de describirlo se trata nos tomaríamos toda una vida para hacerlo , pero no hace
falta encandilarnos con bellas palabras que endulcen nustros oídos vale mucho mas enbellecer nuestros ojos con
hechos palpables. Los mismos que por mucho tiempo se han convertido en verdaderas UTOPIAS o que algunos ya
realizados no se han podido perpetuar .
La sociedad abarca mucho quizá todo, sociedad somos todos y cada unos de nosotros y nos falata aún mucho por
caminar
ASPECTO ECONÓMICO:
En este aspecto nuestro país no se encuentra en las mejores ubicaciones pero eso no significa que estemos en la miseria
, seria mucho mejor llamarnos '' PAÍS EN V'IAS DE DESARROLLO '' que sub desarrollados, pero esto influye mucho en la
conciencia nacional y nuestra moral de actuar .
Por naturaleza el peruano es emprendedor y animista , pero muchas veces por su nacionalidad se les cierra muchas
oportuinidades en los llamaos paises DESARROLLADOS , que definitivamente alcanzan un status más elevado que el
nuestro .
Pero las cosas xcambian en todos los sentidos y mucho mas en aspectos y este que día a día solo deasea mejor y
sobresalir , lo está logrando garacias al esfuerzo común de aquellos Peruanos que creen en los demas pero sobre todo
en ellos mismos
ASPECTO EDUCATIVO:
Si de crítica se trata, el mejor y el mas interesante es este aspecto el mismo por el cual muchos intelectuales gratamente
instruidos podrían opinar, no es necesario para darnos cuenta de algo, que salta ala vista de todos y tampoco hace falta
tener dinero para intentar querer cambiar las cosas, todo está en cada uno de nosotros y se manifiesta en nuestras
ganas de seguir .
No somos ciegos, sordos o mudos para no querer actuar ni mucho menos desperdiciemos el arduo labor de aquellos que
verdaderamente merecen ser llamados los padres de la patria , porque ser profesor es esmeración, sacrificio , vocación y
por eso y por nosotros despertemos del insomnio y actuemos porque con el simple hecho de desear ser mejores hoy lo
cambiaremos el mañana
PROBLEMAS DEL SISTEMA EDUCATIVO.
Investigador del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la Universidad Iberoamericana
(UIA). Especialista en temas de planeación educativa; educación, economía y sistema productivo. Premio Nacional de
Ciencias y Artes 2012.
Principales problemas que afectan al desarrollo del sistema educativo
Para no extenderme demasiado, sólo me voy a referir a tres problemas que afectan a la educación básica, ya que la
importancia de la misma (por su alcance demográfico y por sus múltiples repercusiones en los demás niveles del sistema
escolar) está fuera de duda. Esos problemas son:
a) El hecho de que el aprovechamiento escolar que en general obtienen los estudiantes inscritos en la educación
primaria y secundaria es insuficiente para que el sistema educativo desempeñe adecuadamente las funciones que le
corresponden en la sociedad contemporánea (v.gr. formación valoral, comportamiento ciudadano, productividad,
movilidad social intergeneracional, etc.).

b) La distribución inequitativa de las oportunidades de acceso, permanencia y aprendizaje, que es, sin duda, el factor
que influye en forma más directa en la deficiente eficacia del sistema escolar.
c) La utilización ineficiente y opaca de los recursos financieros, así como la intervención del Sindicato Nacional de
Trabajadores de la Educación (SNTE) en decisiones que deberían estar reservadas a las autoridades educativas (tales
como las reformas educativas, la asignación de plazas y la evaluación magisterial).
a) Incapacidad de la educación para desempeñar adecuadamente las funciones que le corresponden en una sociedad
contemporánea. La expansión que ha experimentado la matrícula del sistema escolar desde la segunda mitad del siglo
pasado, no ha sido planeada racionalmente, ya que ha sido el resultado de distintas inercias cuyos efectos no han sido
contrarrestados por las autoridades educativas del país. En consecuencia, se ha generado un sistema altamente ineficaz
e ineficiente que, por lo mismo, ha sido incapaz de cumplir las distintas funciones que corresponden a la educación en
una sociedad moderna.
b) Distribución inequitativa de las oportunidades de acceder al sistema, de permanecer en el mismo y de obtener los
niveles de aprendizaje previstos en los respectivos currículos. Decíamos más arriba que la inequitativa distribución de
oportunidades es el factor que influye en forma más directa en la deficiente eficacia del sistema. A pesar de esto, uno de
los rasgos más visibles de nuestro sistema escolar se encuentra en la injusta y lacerante distribución de las
oportunidades educativas (en las distintas acepciones y dimensiones de ese concepto). Es lamentable que este problema
sea de la magnitud que ha alcanzado, no sólo por las razones éticas que serían suficientes para reprobarlo, sino también
porque la equidad es el primer requisito que debe ser satisfecho, si se desea elevar la eficacia del sistema escolar. En
otras palabras, no es posible mejorar en forma generalizada la calidad de la educación que se imparte en el sistema,
mientras las oportunidades educativas se sigan distribuyendo tan inequitativamente como se ha observado hasta la
fecha.
c) Utilización ineficiente y opaca de los recursos humanos y financieros, e intervención del SNTE en la distribución de las
plazas destinadas a los docentes, directores y supervisores. Varias investigaciones han demostrado que la distribución de
los recursos financieros que se dedican a la expansión del sistema escolar y al mejoramiento de la calidad de la
educación impartida entre las escuelas y las entidades federativas ha sido bastante errática, ya que no se ha basado en
la aplicación de ningún criterio, como podría ser la eficiencia de los gastos, la eficacia de los mismos, la contribución a la
equidad, etc.).
Por otra parte, es sabido que la SEP no controla en forma autónoma la distribución de todas las plazas destinadas a los
trabajadores de la educación, ya que en ese proceso intervienen el SNTE y los gobernadores de las entidades
federativas. Además, no se dispone de evidencias que comprueben el uso transparente de los recursos destinados al
financiamiento de las plazas mencionadas.
Reformas y programas que se han implementado para mejorar la eficiencia y eficacia de la educación
a) Reformas con efectos relativamente favorables
Debo reconocer que ninguna reforma —ni programa— que yo conozca, ha generado efectos totalmente favorables en el
sistema educativo. En algunos casos, ello se ha debido a deficiencias en el diseño de las propias intervenciones; y, en
otros, a varios errores cometidos al implementarlos. Sin embargo, ciertas intervenciones educativas de ese tipo han
generado algunos efectos parcialmente benéficos.
Programa "Oportunidades"
Un ejemplo prototípico de las intervenciones que han sido defectuosamente diseñadas se encuentra en el programa
"Oportunidades" (anteriormente conocido con el nombre de "Progresa"). Entre otras cosas, ese programa se propone
crear las condiciones contextuales necesarias para que los estudiantes procedentes de familias de escasos recursos
ingresen al sistema escolar y permanezcan en él hasta que terminen su educación básica. Con este propósito,
"Oportunidades" distribuye becas en numerario y ofrece otros apoyos a sus beneficiarios.
Diversas evaluaciones de la efectividad de dicho programa que se han venido realizando han comprobado
fehacientemente que, como consecuencia de su funcionamiento, ha sido posible mejorar los índices de escolaridad de
sus destinatarios.
Sin embargo, las escuelas a las que asisten esos alumnos, en lugar de aplicar métodos de enseñanza adecuados a las
necesidades de los mismos, les ofrecen el mismo trato que reciben los demás estudiantes inscritos en el mismo plantel
(en otras palabras, la educación que reciben los beneficiarios de "Oportunidades" no es pedagógica ni culturalmente
relevante para sus destinatarios); en consecuencia, los índices de rendimiento escolar que logran esos alumnos son
inferiores a los de sus condiscípulos. Esto significa que, en el mejor de los casos, el programa mencionado sólo alcanza
medianamente los objetivos educativos que, mediante un diseño más adecuado, podrían ser logrados.
Por otro lado, también se ha comprobado que en casos excepcionales —en los cuales los beneficiarios de
"Oportunidades" reciben una educación de alta calidad, aun tratándose de niñas pertenecientes a familias de origen
indígena— esa educación logra elevar las expectativas educativas y ocupacionales de los alumnos que la reciben. Sin
embargo, las condiciones socioeconómicas que prevalecen en las localidades en las que se encuentran esos estudiantes
—y el hecho de que "Oportunidades" no sea acompañado de otras acciones que serían necesarias para que sus
beneficiarios pudieran desempeñar adecuadamente alguna ocupación remunerada al terminar su educación media
superior— hacen que dicho programa sólo contribuya a que sus beneficiarios emigren hacia otras localidades del país o
del extranjero, o se vean obligados a mantenerse al margen de la población económicamente activa.

Alianza para la calidad de la educación


Entre las diversas acciones que realizó la SEP durante el sexenio del presidente Calderón, destaca la decisión de haber
suscrito, en una ceremonia pública, la llamada "Alianza para la Calidad de la Educación". Los actores que la suscribieron
fueron el titular del poder ejecutivo y la presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
La principal cualidad que desde mi punto de vista tuvo esa Alianza, se encuentra en haber logrado orientar, mediante un
diseño coherente, diversos programas hacia un conjunto de objetivos y metas que fueron definidos por la SEP con toda
precisión. Cabe mencionar que diversos programas encaminados a mejorar la calidad de la educación (tales como la
llamada "Enciclomedia", el "Programa de Escuelas de Calidad" y la "Carrera Magisterial"), estuvieron incluidos en la
propia Alianza.
Sin embargo, al analizar los efectos de los programas mencionados encontramos que no existió una clara relación entre
la eficacia o eficiencia de los mismos y la cantidad de grupos en los que cada uno fue implementado. También
encontramos una relación inversa entre la eficacia académica de cada programa y la capacidad que el mismo tuvo para
contribuir a mejorar la distribución social de los aprendizajes.
Como consecuencia de lo anterior, los mejoramientos en los aprendizajes promedio que se lograron durante el sexenio
(además de haber sido bastante tenues) no se acumularon en escuelas ubicadas en localidades a las que corresponden
los índices de marginalidad más bajos (como hubiera sido deseable), sino en aquéllas que se encuentran en la situación
contraria. Como sabemos, en estas últimas es más fácil mejorar los rendimientos escolares porque los estudiantes que
residen en las mismas están menos expuestos a los factores contextuales que, en otras localidades, se oponen al
mejoramiento del aprovechamiento escolar.
En conjunto, esos hallazgos significan que la distribución de los programas analizados no obedeció a ningún criterio
racionalmente definido, como pudieron haber sido la capacidad de los programas para contribuir a la equidad, la eficacia
académica o la eficiencia económica de los mismos.
b) Reformas con efectos desfavorables
También puedo mencionar algunas acciones que, desde mi punto de vista, tuvieron (o es casi seguro que hayan tenido)
efectos desfavorables en el sistema educativo. Así por ejemplo, el hecho de que la Alianza para la Calidad de la
Educación haya sido suscrita desde la cúpula del sindicato, sin el consentimiento de los titulares de las secciones
sindicales que integran la llamada "Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación" (CNTE), tuvo como
consecuencia, como sabemos, la suspensión de clases durante largos periodos en algunas escuelas ubicadas en los
estados de Michoacán, Oaxaca y Morelos.

En esta misma categoría yo incluiría también la reforma curricular en la educación básica que fue implementada durante
el presente sexenio. Es muy probable, en efecto, que por la forma precipitada en la cual dicha reforma se llevó a cabo,
no haya sido posible capacitar adecuadamente a todos los maestros que tuvieron que aplicarla. Además (y debo señalar
que esto fue sumamente grave), los procedimientos que siguió la SEP para elegir a los autores de los libros de texto,
acordes con los nuevos currículos, produjeron —al menos en algunos casos— efectos desastrosos, como lo demostraron
algunos investigadores del Departamento de Investigaciones Educativas (DIE) del Centro de Investigaciones y Estudios
Avanzados (CINVESTAV) del Instituto Politécnico Nacional, en un foro que se llevó a cabo a la mitad del presente
sexenio, en las instalaciones de dicho Departamento.
Cambios más urgentes
De todo lo anterior se desprende la necesidad de implementar cualquier reforma o programa cumpliendo los siguientes
requisitos:
1. Considerar en todo caso los efectos sistémicos de cada reforma o programa. No puedo omitir que en estos días me ha
llamado la atención que algunos personajes públicos han anunciado que se proponen promover la movilidad social de
los estudiantes de la educación superior, mediante una fuerte expansión del coeficiente de atención de la demanda, sin
mencionar que para lograr ese objetivo también es necesario asegurar la creación de las oportunidades ocupacionales
(no necesariamente los empleos) que serían indispensables para que los egresados de esas instituciones puedan
incorporarse a la fuerza de trabajo en condiciones aceptables.

2. Implementar la reforma o programa una vez que se haya probado experimentalmente la eficacia de esa alternativa y
se haya capacitado adecuadamente a los distintos actores que habrán de intervenir en la implementación de la misma.
A partir de este señalamiento, yo sugeriría tomar las 11 medidas siguientes:
1. Eliminar el control sindical de las plazas de dirección/supervisión (las cuales, por su naturaleza, no deben ser
sindicalizadas, sino de confianza).
2. Crear sindicatos estatales de trabajadores de la educación para asegurar que la asignación de los incrementos
salariales se adecúe a las condiciones socioeconómicas de cada entidad federativa.
3. Asignar invariablemente las plazas por concurso de oposición, y condicionar el ingreso a las escuelas a la aprobación
de los consejos escolares. No es justificable exigir a los directores de las escuelas que respondan por la calidad de la
educación que se imparte en los planteles que se encuentran bajo su responsabilidad, si la voz de esos funcionarios no
fue escuchada al integrar la planta académica de la escuela respectiva.
4. Reducir gradualmente la cantidad de plazas asignadas al sindicato ("comisionados") para poder contratar, con esos
mismos recursos, a los "maestros adjuntos" que son necesarios para combatir, desde las aulas, la gestación del rezago
educativo.
5. Completar gradualmente la descentralización, transfiriendo a los estados —y a las escuelas— algunas facultades de
naturaleza pedagógica y administrativa que la Ley General de Educación reserva a la federación. Esto exige, entre otras
cosas, diseñar e implementar un nuevo Programa de Escuelas de Calidad (PEC) para asegurar efectivamente la
participación de los consejos escolares (y/o de las asociaciones de padres) en la supervisión de los procesos pedagógicos
y en la administración de las escuelas.
La gradualidad con la que convendría implementar esta medida podría ser regulada utilizando un procedimiento similar
al que ha implementado la SEP, al autorizar la simplificación de los procedimientos administrativos de las instituciones
de educación superior de financiamiento privado. Como se recordará, cuando algunas instituciones de este tipo han
alcanzado los niveles de maduración que son necesarios para funcionar en forma autónoma (es decir, sin estar sujetas a
la continua supervisión de las autoridades educativas), la SEP las exime de diversos trámites burocráticos relacionados
con la acreditación de los estudios que en ellas se imparte.
Esta sugerencia se apoya en la evidencia de que no todas las entidades federativas disponen de los recursos necesarios
para diseñar planes de estudios y aprobar libros de texto que, siendo adaptados a las circunstancias locales, alcancen los
estándares nacionales establecidos por la SEP. En la medida que otros estados vayan adquiriendo la capacidad que
actualmente tienen, por ejemplo, el Distrito Federal, Nuevo León o Jalisco, la transferencia de estas facultades se podría
ir generalizando.
Lo mismo podría hacerse con respecto a la autonomía de las escuelas. Todos sabemos que los currículos "relevantes" (es
decir, los que se adaptan a los códigos culturales de los distintos educandos) no pueden ser diseñados desde una oficina
burocrática, ya que sólo pueden ser construidos por docentes altamente preparados.
La disponibilidad, en términos generales, de esos maestros, no ha sido comprobada en México. Sin embargo, en la
medida que esos docentes vayan estando disponibles en determinadas escuelas, será posible eximir a dichos
establecimientos de la obligación de implementar currículos que, por ser uniformes, sólo pueden contribuir a satisfacer
las necesidades educativas de algunos alumnos. Obviamente, la vigencia de una decisión de este calibre debería estar
permanentemente condicionada a que los alumnos inscritos en dichas escuelas alcancen los estándares educativos que
establezca la SEP.
Exigir a los estados una clara rendición de cuentas sobre el destino de los recursos federales orientados a la educación
básica (evitando, por tanto, la desviación de esos recursos hacia otros fines).

6. Seleccionar a los aspirantes a ingresar a la docencia, y normar la formación y actualización de los docentes, con el
propósito de que éstos adquieran las destrezas que son necesarias para evitar que en las aulas se incuben los rezagos
educativos que son atribuibles a una inadecuada interacción de los docentes con sus alumnos.
7. Asegurar una adecuada remuneración de los docentes y una asignación eficaz y equitativa de los incentivos
destinados a los mismos. En consecuencia, si se decidiera distribuir los incentivos con base en el rendimiento escolar de
los alumnos atendidos por los docentes respectivos, sería indispensable comparar el rendimiento de cada grupo escolar
con el de los demás que se encontrasen en situaciones socioeconómicas y geográficas semejantes. Si esto no se hiciera,
los incentivos no estarían siendo asignados en forma equitativa.
8. Distribuir programas entre las escuelas con base en una planeación racional y equitativa de los mismos. Ello exige
reconocer que, mientras no sea posible generalizar el uso de las tecnologías que permitan individualizar los
aprendizajes, será necesario destinar recursos financieros adicionales a las escuelas ubicadas en las localidades que se
caracterizan por sus altos niveles de marginalidad.
9. Asegurar la eficaz utilización de los resultados de las evaluaciones de los maestros, directores y alumnos (nivel
nacional, regional e intraescolar) a finalidades formativas.
10. Además de que los investigadores educativos sigan cumpliendo la función de analizar críticamente la situación del
sistema educativo nacional (lo que, entre otras cosas, implica poner en tela de juicio la actuación de las autoridades
educativas del país), es necesario fortalecer la existencia de una comunicación fluida entre ellos y las autoridades
educativas; sólo así será posible asegurar que el diseño de las investigaciones, así como el aprovechamiento de los
resultados de las mismas, contribuyan a mejorar la equidad, eficacia y eficiencia del sistema escolar.
11. Crear un instituto que se encargue de diseñar, experimentar y difundir gradualmente las innovaciones educativas
que son necesarias para elevar la calidad de la educación que se imparte en las distintas localidades del país.
PROBLEMA DE INFRAESTRUCTURA.
Las escuelas, además de ser el lugar donde niños y jóvenes aprenden, también son el sitio donde pasan más tiempo
después de su hogar. Por ello, una parte importante a considerar para el desarrollo de la educación es la infraestructura
con la que operan los centros educativos.
De acuerdo con el estudio de infraestructura escolar realizado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la
Educación (INEE), en México son pocas las escuelas que disponen de todos los espacios físicos de apoyo a la enseñanza:
salones de cómputo, bibliotecas escolares, salas de profesores y salones de actividades artísticas. Entre 95 y 99 por
ciento de las escuelas indígenas no cuentan con ninguno de los espacios antes mencionados, o tienen solamente
biblioteca escolar.
De acuerdo con el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), los espacios escolares son también lugares de
convivencia, donde se expresan y desarrollan las relaciones entre los distintos miembros de la comunidad escolar. Sin
embargo, el estudio del INEE encontró que sólo un 55 por ciento de las primarias nacionales cuentan con todos los
espacios administrativos y de uso común necesarios: dirección, tienda escolar o cooperativa, almacén, patio de recreo,
áreas verdes y baños.
En cuanto al mantenimiento y conservación de las instalaciones, sólo el 50 por ciento de las primarias a nivel nacional
cuentan con planteles en buen estado, con una infraestructura bien conservada, y un 15 por ciento de las escuelas
presentan problemas de inmuebles, fisuras, cuarteaduras y otros daños visibles.
En el estudio “Infraestructura Escolar y Aprendizajes en la Educación Básica Latinoamericana” del Banco Interamericano
de Desarrollo (BID), se señala la relación que existe entre la infraestructura educativa y el aprendizaje y rendimiento de
niños y jóvenes. Los alumnos que estudian en establecimientos educativos con mejores condiciones de infraestructura
se sienten más interesados por asistir a clase que aquellos que lo hacen en instalaciones que no disponen de servicios
básicos y atractivos adicionales.
Y es que, a pesar de que los índices de orden y limpieza de los planteles educativos muestren resultados favorables, con
un 82 por ciento en buenas condiciones, y que casi la totalidad de alumnos dispone de un mueble donde sentarse a
trabajar, aún existen más de 15 mil escuelas en las que no se cuenta con un escritorio para el profesor al interior de las
aulas.
Todo lo anterior ocasiona que sólo un 69 por ciento de los salones de clase podrían catalogarse como espacios
favorables para que se desarrolle el trabajo escolar, mientras que un 6 por ciento se encuentra en el extremo
totalmente opuesto del índice.
El INEE concluye el estudio resaltando la existencia de casos importantes donde la seguridad de las comunidades
escolares está en posible riesgo debido al deterioro de la infraestructura, y expresa la importancia de implementar
acciones prontas para salvaguardar la integridad de alumnos y personal educativo. Por su parte, el BID advierte que la
calidad de la infraestructura escolar podría ser una de las causas del nivel de aprendizaje de los estudiantes
latinoamericanos.
Para lograr un cambio, el INEE subraya la necesidad de crear políticas sociales que atiendan estas condiciones, y no
únicamente acciones educativas. Así como destinar una distribución de ingresos al mantenimiento y conservación de los
edificios escolares, además de una supervisión del uso que se le da a los distintos espacios de los que dispone cada
escuela para aprovecharlos de la mejor manera, dando prioridad al equipamiento y conservación de aulas escolares, así
como a los espacios físicos que apoyan el aprendizaje de los alumnos como son bibliotecas, salones de cómputo y
laboratorios de ciencias.
Diversas investigaciones coinciden en afirmar que un indicador de la calidad del sistema educativo, es la disponibilidad
de los recursos necesarios para el desarrollo adecuado del aprendizaje de los alumnos (Duarte et al., 2011). Entre estos
recursos se encuentra primordialmente una infraestructura física que albergue a la población escolar y que sirva de
adecuado soporte en los procesos de enseñanza aprendizaje. Es bajo esta perspectiva que la infraestructura se convierte
en un factor fundamental en el rendimiento y motivación de los estudiantes.

image: http://www.deguate.com/artman/uploads/51/c1_23.jpg

http://www.deguate.com/artman/uploads/51/c1_23.jpg

El informe de factores asociados al rendimiento escolar: Evaluación nacional de primero, tercero y sexto primaria 2008
(citado en Backhoff, Bouzas, Contreras, Hernández, y García, 2007), señala que el sistema educativo debe privilegiar que
los estudiantes desarrollen habilidades, conocimientos y actitudes que permitan mejorar el crecimiento económico; y
reducir las diferencias de oportunidades, así como lograr la movilidad social intergeneracional (Moreno y Santos, 2011,
p.8). Lo antes citado implica que los países deben trabajar por tener sistemas educativos modernos dirigidos a formar
personas con alta calidad educativa y que contribuyan con la formación del ser humano y el crecimiento económico.

La infraestructura del centro educativo abarca los espacios en los que se desarrollan actividades escolares propias para
la convivencia escolar por periodos de entre cuatro a cinco horas diarias. La contribución del ambiente físico al
desenvolvimiento de las actividades educativas, será determinada en la medida que este facilite la obtención de los
objetivos de la educación y permita un cierto grado de comodidad (Louis, 2014). Asimismo, la calidad del espacio
educativo en el que tiene lugar la educación es importante (Bracho y Muñiz 2007). Aun cuando no existe un consenso en
la definición de espacio, se dice que está asociado a las características de los lugares que habita un individuo. En este
caso, a las características del lugar que ocupa el estudiante.

El Sistema de Gestión de la Educación Media Superior (SIGEEMS) de México define la infraestructura escolar como la
calidad de espacio en la que tiene lugar la educación, esta definición se compone de subfactores, entre estos el
promedio de alumnos por aula al principio del ciclo escolar (Martínez, Soto, Salazar y Velasco, 2013, p.97). El
hacinamiento en un aula incide negativamente en el aprendizaje de los alumnos, se pierde el confort, lo que dificulta la
atención y concentración de los educandos.

También se describe la infraestructura escolar como el conjunto de bienes muebles (mobiliario y equipo) e inmuebles
(terreno, construcciones y áreas afines) de los cuales hacen uso las comunidades educativas para los propósitos básicos
de la enseñanza y el aprendizaje (Sáenz, 2012).

El rendimiento escolar es la suma de diferentes y complejos factores que actúan en la persona que aprende, y ha sido
definido como un valor atribuido al logro del estudiante en las tareas académicas. Se mide mediante las calificaciones
obtenidas, con una valoración cuantitativa, cuyos resultados muestran las materias aprobadas o reprobadas (Carrasco,
2009).

La motivación, en el ámbito educativo, es el conjunto de interpretaciones y valoraciones que un individuo construye


sobre sus resultados académicos, dando una reacción afectiva intrínseca y extrínseca que estimula el deseo de aprender
(Carrasco 2009).

La motivación personal o intrínseca, se asocia con actividades que son gratificantes en sí mismas, mientras que la
extrínseca es inducida por el medio, y por otras personas y en ella cuenta la valoración que se haga de factores externos,
siendo la infraestructura escolar uno de estos.

Según Duarte, et al. (2011) los factores que están más alta y significativamente asociados con el aprendizaje son: a)
presencia de espacios de apoyo a la docencia (bibliotecas, laboratorios de ciencias y salas de cómputo); b) conexión a
servicios públicos de electricidad y telefonía; y c) existencia de agua potable, desagüe y baños en número adecuado.

Estudio de infraestructura escolar

Se identificaron estudios relacionados al tema de interés y se clasifica en a) estudios nacionales.

a) Estudios nacionales

En Guatemala se cuenta con varias investigaciones sobre los factores asociados al rendimiento escolar, pero pocos son
los estudios que toman en cuenta el factor de infraestructura como una variable relacionada con el rendimiento
académico. El Ministerio de Educación (MINEDUC) a través de la Dirección General de Evaluación e Investigación
Educativa (DIGEDUCA), ha realizado investigaciones en el ámbito educativo y dentro de estas, estudios sobre factores
asociados al rendimiento escolar, sin embargo, no se ha estudiado a profundidad el impacto de la infraestructura.

Empresarios por la Educación (s.d.) publicó información sobre la Infraestructura Escolar en 2005 , dicha publicación
refiere que esta es un factor determinante para la motivación, el interés, la participación y la integración de los
miembros de la comunidad educativa, además señala que la igualdad de oportunidades mejora las condiciones de
aprendizajes en los niños y jóvenes.

Asimismo, señala que la disponibilidad de servicios sanitarios determina en buena medida la asistencia y permanecía de
los niños en el plantel educativo. También destaca la falta de coordinación entre el MINEDUC y el MICIVI, instituciones
responsables de los edificios escolares, lo cual no ha permitido el desarrollo de una política de infraestructura.
Puntualiza que la inversión en infraestructura tiene que derivarse de un plan estructurado, que establezca las bases para
la ejecución sistemática y priorizada de acciones.

En general los resultados muestran que las condiciones de los establecimientos reflejaron la urgente necesidad de una
estrategia integrada para el mejoramiento de la infraestructura escolar, debido a que no existe una entidad responsable
del mantenimiento y reparaciones mayores, lo que incide negativamente en el estado de las escuelas. Señala además,
que es necesario realizar esfuerzos dentro de un esquema de alianzas público-privadas por parte del Ministerio de
Educación, consejos de desarrollo, municipalidades, instituciones de desarrollo y de apoyo a la educación, comunidad
educativa, empresas y fundaciones para que contribuyan a mejorar las condiciones en los centros educativos.

El informe del Señor Vernor Muñoz, Relator Especial de Naciones Unidas sobre el derecho a la educación (2009), analizó
las principales características del sistema educativo guatemalteco en términos de cobertura, infraestructura, gasto
estatal, políticas de gobierno y programas de apoyo a la educación. En dicho informe (párr. 22) el Relator señala que
varias organizaciones revelaron que en Guatemala no existen datos fiables sobre la cantidad de espacios educativos
existentes en el país; en esa oportunidad la oficina del Procurador de los Derechos Humanos cuantificó 25,800
establecimientos.

En su informe (párr. 23) el Relator indicó, que el estado del sistema educativo en el año 2006, reflejó que casi la mitad
(49%) de escuelas no contaba con agua potable, 36% carecía de energía eléctrica; 8% reportó techos en malas
condiciones; 5% presentó paredes en mal estado y 8% necesitaba cambio de piso, lo que refleja la carencia de servicios
básicos en los establecimientos. El Relator también señaló que solo 15% de establecimientos del sector oficial contaba
con las condiciones de calidad para el desarrollo de actividades educativas.

El informe señala que el Decreto Legislativo 12-91, Ley Nacional de Educación Nacional, establece la obligación del
Estado de construir edificios e instalaciones escolares para centros oficiales, así como la dotación del mobiliario y
enseres que cada una de ellas demande. También señala que son los Consejos de Desarrollo, las alcaldías municipales,
las organizaciones no gubernamentales (ONG) y fondos sociales, los que se han encargado de la construcción de
infraestructura educativa, debido a las deficiencias del ente rector (párr. 24).

El Relator de Naciones Unidas determinó, en su informe, que uno de los retos más grandes de la educación
guatemalteca, es la falta de servicios básicos en los centros educativos, lo que está vinculado a la precariedad de
recursos económicos (párr. 84).

Azurdia (2011) en un documento titulado Plan de desarrollo de infraestructura de las instituciones educativas,
puntualiza los aspectos que inciden en el manejo de la infraestructura escolar e indica que los centros educativos deben
contar con adecuados edificios escolares, lo que repercute de acuerdo a docentes, en la motivación e interés de los
estudiantes y maestros para asistir a la escuela. Considera a la infraestructura como un factor asociado al rendimiento
escolar.

La autora citada (Azurdia, 2011) considera a la infraestructura como un factor vulnerable ante desastres. Señaló que
tormentas tropicales, erupciones volcánicas y sismos se convierten en una amenaza para la infraestructura en el país.

En los centros educativos una adecuada infraestructura no es suficiente, es necesario su óptimo uso, pues dentro de
estos, los estudiantes y docentes pasan diariamente gran parte de tiempo, por lo que se requiere de un ambiente
adecuado. Anderson (citado en Azurdia, 2011, p.5) sostiene que las condiciones del centro educativo así como de los
salones de clases, impactan indirectamente en el aprendizaje de los estudiantes y que un salón en condiciones
adecuadas puede crear una ambiente agradable con impacto positivo en la motivación y desempeño del estudiante.
Azurdia (2011) también señala que contar con planes de desarrollo de la infraestructura, es uno de los principales
factores que incide en el adecuado uso de la misma, que permita la gestión y contribuya con la atención de necesidades
de la población y que con ello ayude al fortalecimiento de la calidad educativa.
Asimismo, indica que en Guatemala, el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (MICIVI) y gobiernos
municipales, contribuyen con la infraestructura escolar, pero, en ocasiones lo hacen sin la debida coordinación con el
MINEDUC, a pesar de ser este el ente rector de la educación y a quien le compete normar las inversiones en el área. Es
necesario entonces coordinar esfuerzos desde dicho ente rector, ello podría garantizar la atención de las escuelas con
mayor necesidad. En tal sentido, los esfuerzos descoordinados generan procesos o sistemas de supervisión y monitoreo
débiles, consintiendo con ello la construcción de edificios de mala calidad, abandono o atraso en la entrega de la obra,
según lo autorizado y planificado (Azurdia, 2011, p.8).
Azurdia (2011) en el citado Plan, destaca que de acuerdo con el artículo 33 inciso b) del Decreto 114-97 Ley del
Organismo Ejecutivo, le corresponde al Ministerio de Educación de Guatemala coordinar con el Ministerio de
Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, las propuestas para formular y poner en vigor las normas técnicas para la
infraestructura del sector. Asimismo, que el MICIVI a través de la Unidad de Construcción de Edificios del Estado (UCEE)
y de acuerdo al Reglamento de funcionamiento de la UCEE, Acuerdo Ministerial 166-2009, establece que la UCEE deberá
coordinar con el MINEDUC la construcción de edificios escolares para contribuir a una educación de calidad; esto incluye
el diseño, construcción, reparación y mantenimiento básico de edificaciones educativas. Así como normar los tipos de
construcción de edificios educativos (2011, p.11).
Azurdia afirma que de acuerdo a la Ley de Educación Nacional (Decreto 12- 91), el MINEDUC es la institución estatal
responsable de la coordinación y ejecución de políticas educativas y señala que la Ley establece como obligaciones del
Estado con respecto a la infraestructura escolar, las siguientes: