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EXPLICACIÓN DE LAS ETAPAS DEL PROCESO DE TRATAMIENTO DE AGUAS

RESIDUALES

Las aguas residuales son conducidas por la red de alcantarillado hasta la estación
depuradora de aguas residuales. En este momento comienza el pretratamiento, que
consta de varias etapas: Desbaste. Elimina los sólidos más gruesos, como troncos,
piedras, plásticos, papeles, etc., comúnmente mediante la retención de los sólidos en
rejas. Desarenado. Tiene lugar en un compartimento especial, donde las arenas se
depositan en el fondo por la acción de la gravedad. Desengrase. Este procedimiento,
opuesto al anterior, concentra en la superficie del agua las partículas en suspensión de
baja densidad, especialmente aceites y grasas. Un procedimiento habitual consiste en
introducir en el agua burbujas de aire, que se fijan en las partículas, haciéndolas flotar.

EI objetivo del tratamiento primario es la reducción del contenido de sólidos en


suspensión del agua residual.

Los sistemas de tratamiento primario son procesos de tipo físico y/o químicos, que
tienen como objetivo eliminar el contenido de sólidos presentes en las aguas residuales.

Los procesos de tipo físico son aplicados a vertidos líquidos con contaminantes
inorgánicos o con materia orgánica no biodegradable y/o insoluble (en suspensión);
mientras que los procesos químicos son usados para la eliminación de sustancias
solubles, empleando para esto agentes químicos como floculantes y/o coagulantes que
mejoran la separación de partículas.

Los parámetros de diseño se refieren a un tiempo de retención y a una velocidad


del líquido en el dispositivo lo más constante posible, debiéndose impedir las variaciones
del caudal. La decantación primaria puede diseñarse con base al máximo rendimiento,
que consistente en obtener un rendimiento suficiente para el correcto funcionamiento de
la segunda etapa. Ambos son totalmente válidos, pero, una vez establecida la alternativa,
son condiciones fijas las de las aguas que pasan al tratamiento secundario.

Las alternativas posibles en el tratamiento secundario son en principio dos, dentro


de los procesos convencionales. La diferencia fundamental es la elección de un
tratamiento químico o biológico. Los resultados de ambos son bastante similares en
cuanto a los efectos, pero su mecanismo funcional es distinto. En el tratamiento químico,
precisamos la introducción de cantidades importantes de reactivos, necesitamos unos
sistemas de dosificación muy correctos, necesitamos unos equipos de personal
preparados, que periódicamente, o casi de forma continua, tienen que estar modificando
las dosificaciones para un correcto rendimiento. En el proceso biológico, la formación de
flóculos, con peso suficiente para poder separase de la masa de agua, se logra gracias a
la acción de enzimática y metabólica de los microorganismos, que están en el agua
residual. El equipo encargado del sistema no tiene que preocuparse del propio
mecanismo funcional, el sistema biológico tiene inercia suficiente para aceptar las
modificaciones de carga y problemas que puedan surgir.

El tratamiento biológico se realiza con la ayuda de microorganismos


fundamentalmente bacterias que en condiciones aerobias actúan sobre la materia
orgánica presente en las aguas residuales. Una parte de la materia orgánica se oxida por
la flora bacteriana, que obtiene de esta forma la energía necesaria para el mantenimiento
celular. De forma simultánea, otra fracción de materia orgánica se convierte en nuevo
tejido celular nuevo, empleándose para ello la energía liberada en la fase de oxidación.

Las nuevas bacterias que van apareciendo en los reactores, como consecuencia
de las reacciones de síntesis, tienden a unirse, formando agregados de mayor densidad
que el líquido circundante, y en cuya superficie se va adsorbiendo la materia en forma
coloidal. Para la separación de estos agregados, conocidos como lodos o fangos, el
contendido de los reactores biológicos licor de mezcla, se conduce a una etapa posterior
de sedimentación decantación o clarificación secundaria, donde se consigue la
separación de los lodos de los efluentes depurados por la acción de la gravedad.

Unos de los últimos procesos que es el tratamientos terciarios conocidos también


como tratamientos avanzados, más rigurosos, complementarios, etc. permiten obtener
efluentes finales de mejor calidad para que puedan ser vertidos en zonas donde los
requisitos son más exigentes o puedan ser reutilizados. La eliminación de materia
particulada y disuelto que están presente en los efluentes depurados, puede lograrse
mediante la aplicación de tratamientos fisicoquímicos coagulación floculación y la
posterior etapa de separación (decantación, filtración) que pasan por filtros de arena silica
que logra limpiar el agua de las impurezas que traen ellas, luego pasa a la desinfección de
los efluentes depurados, si bien el cloro ha sido, y continua siendo, el desinfectante típico
en el campo de las aguas residuales, al incrementarse el número de requisitos para lograr
bajas o indetectables cantidades de cloro residual en los efluentes tratados, se hace
precisa la implantación de procesos posteriores de declaración, o bien, la sustitución de
los sistemas de cloración por sistemas de desinfección alternativos. Así el agua puede ser
reutilizada en diferentes área o proceso.

Marco Amaya

Sección: 4310.

Diseño Ambiental