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Saga Page

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Constance Sharper
Agradecimientos Page
Moderadora de traducción |

Staff
krispipe Pili katiliz94
EvaMedina Vafitv emi_93
Izzi Mais020291 Isane33
marthatithy1 Pili
laurasoto Xiime~

Moderadora de Corrección

Staff

Sabina_Salvatore hanna jimenez Isane33


Violet~ EvaMedina Mais020291
tamis11 Karlix BUTY_MADDOX
judyher EvaMedina MewHiine

Recopilación y revisión final

MewHiine
Sarii Sisbelmari Marthatithy1

Diseño
MewHiine
Índice Page
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Agradecimientos Capítulo 10 Capítulo 21

Sinopsis Capítulo 11 Capítulo 22

Capítulo 1 Capítulo 12 Capítulo 23

Capítulo 2 Capítulo 13 Capítulo 24

Capítulo 3 Capítulo 14 Capítulo 25

Capítulo 4 Capítulo 15 Capítulo 26

Capítulo 5 Capítulo 16 Capítulo 27

Capítulo 6 Capítulo 17 Capítulo 28

Capítulo 7 Capítulo 18 Próximamente

Capítulo 8 Capítulo 19 Info. RyR

Capítulo 9 Capítulo 20 Créditos


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Sinopsis
A
very sabía que tenia un don para atraer
problemas, pero ella misma se sorprende
cuando un harpie1 de más de metro ochenta
aparece en su puerta. ¿Hacer frente a la existencia
de una raza mitológica? Muy bien. ¿Encontrarse a si
misma sin darse cuena en medio de un feroz conflicto
harpie? Mas bien no. ¿Depender de un chico harpie
arrogante que se mete bajo su piel? Ahora, eso es
algo de lo que Avery no está muy segura de poder
manejar.

1 Monstruo de la motologia griega mitad humano mitad ave.


Capítulo 1 Page
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Traducido por Krispipe


Corregido por Sabina_Salvatore

E
lla huyó, adentrándose en el oscuro bosque con sólo la tenue luz
de la luna como su guía. Irrumpió a través de la primera capa de de
árboles y su carrera murió. El aire de octubre se había helado sobre
las enormes raíces traicioneras que cubrían el suelo del bosque y cada paso más
allá, el camino se oscureció. El terreno a partir de ahí era demasiado peligroso
para seguir corriendo y Avery a regañadientes desaceleró a un agonizante paso
de tortuga. Extendió las manos para trazar su entorno antes de dar otro paso
cuidadoso. Sus dedos encontraron corteza áspera y levantó sus botas sobre otra
raíz.

Maniobrando con cuidado, lanzó una mirada apresurada hacia atrás. Más
allá del bosque mismo, podía ver la pista de los fluorescentes artificiales
iluminados en la colina. El ligero olor a rico humo de madera roja de las
jadeantes chimeneas la alcanzó. Su casa, en lo alto de la colina, ahora parecía tan
lejana, en comparación con el amargo aire frío o seco en el bosque en que estaba
parada ahora. Ella nunca tuvo la oportunidad de ser absorbida en la nostálgica
imagen. El chasquido seco de una rama cercana rompiéndose la puso nerviosa
de nuevo. Se suponía que debía tener más tiempo que este. Se suponía que
debía tener un buen comienzo.

Con el corazón apretado, continuó avanzado, profundizando más en el


bosque hasta que las copas se llevaron la luz de la luna y había sido tragada por
la completa oscuridad. Sólo su firme control sobre una rama cercana le dio un
sentido de la colocación. El vértigo fue en realidad bienvenido. Si ni siquiera
podía encontrarse a ella misma, nadie más podría hacerlo.

De repente, una explosión de ruido estalló en el bosque. Las ramas se


quebraron y los árboles gritaron cuando algo se estrelló contra ellos. Las copas
se separaron y sólo por un segundo permitieron entrar un toque de azul luz de
luna. El movimiento llamó su atención y vio un destello blanco cayendo a un
cuarto de milla de distancia de su posición. Avery no lo dudó. Corrió hacia él,
saltando por encima de la maraña de raíces y esquivando ramas antes de que la
luz de la luna se desvaneciera.

La imagen esperando en el claro recién formado la hizo deslizarse y


detenerse bruscamente. Acostado flácido sobre las fangosas trampas de malas
hierbas y astillas había un hombre. Cabello marrón cubrían los vidriosos ojos Page
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verdes y arañazos marcaban su piel de porcelana lisa. Enormes alas blancas,
esparcidas a ambos lados de él, descansaban torcidas bajo una fresca capa de la
nieve cayendo.

¡Mason! Avery se zambulló de rodillas junto a él, con cuidado de no hacer


contacto mientras se veía tan frágil . ¿Estás bien?

Toda su camisa estaba manchada de sangre. Con ojos penetrantes sobre él,
buscó el origen de sus lesiones más graves. La falta de luz lo hizo difícil, pero
con cuidado, trazando su mano sobre su ala flácida, encontró la fuente del
líquido caliente cerca de la base del ala. Se había cortado gravemente y la herida
no había ni remotamente sanado. Sangre carmesí continuó empapando
constantemente sus plumas blancas. Se tragó la bilis antes de que cualquier
amenaza aumentara en la parte posterior de su garganta.

¿Qué debo hacer? Preguntó desesperadamente.

Mason volvió a la vida e inesperadamente se sacudió hacia adelante.


Amarrando un brazo, la arrastró hasta su duro pecho. Largos dedos apretando
sobre su boca, la obligó a mantenerse en silencio. Mason no tuvo la necesidad
de decir nada. El distintivo batir de alas sonaban por encima. Cerró la boca,
apretó la mejilla contra su pecho, y se quedó callada. El aleteo continuó,
formando círculos en el cielo sobre el claro con alguna persistencia.

Ansiosa, quiso moverse justo entonces hacia allá pero sabiendo que no
podía levantar a Mason, fue forzada a una sumisión en silencio mientras
esperaba que el peligro pasara. Su mente giró, sólo aterrizando sobre la misma
pregunta repetitiva: ¿cómo fue exactamente que terminó aquí?

Lo recordaba ahora.

Ella había apretado sus manos fuertemente mientras los neumáticos del
coche avanzaban pesadamente sobre otra maraña de rocas y ramas. El camino
pavimentado había terminado mucho antes de que la entrada de la escuela
hubiera empezado y los bajos del taxi claramente no estaban para tomar los
golpes del terreno. Avery le hizo señas al conductor para que parara allí.
Ya podía ver lo suficiente de los chapiteles góticos de ladrillo
pertenecientes a la Academia Mayweather para saber que había llegado.

Se deslizó fuera del taxi sólo escuchando el brusco murmullo molesto del
conductor antes de que la puerta de cerrara. A pesar de que le dio buena
propina, no podía precisamente culparlo. Si bien el internado estaba situado en Page
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las fronteras de la ciudad de Seward, el viaje aquí los condujo por una carretera
desolada después que parecía que toda la civilización hacía tiempo que había
terminado. Escondido entre las montañas y oculta por árboles centenarios,
nadie encontraría la Academia por accidente. El taxista había jurado que
estaban perdidos hasta que llegaron a la única señal a un kilómetro.

El taxi entonces despegó en una explosión de polvo. Con los ojos ardiendo,
Avery excavó hacia adelante a través de las pesadas puertas de hierro forjado y
las escaleras que conducían a un lado de la colina. Apenas había llegado a la
mitad de la escalera cuando oyó un aullido que la hizo paralizarse.

¡Avieee! Avery se giró para detectar la fuente en la parte superior de


las escaleras.

Su única amiga en la escuela, una chica con el pelo castaño cobrizo lo


suficientemente pequeña como para desaparecer en su sudadera con capucha,
corrió escaleras abajo a la velocidad de la luz.

Antes incluso de que despejara el último paso entre ella y Avery, abrió los
brazos y dio un salto hacia adelante. La combinación de peso extra y
movimiento lateral casi tira a Avery a sus pies. La chica entonces la cerró en un
fuerte abrazo.

Hola Leela Avery apretó ligeramente a la chica y luego felizmente se


separó después de un minuto.

Bienvenida de nuevo a Alaska. ¡Estaba convencida de que te gustaría


tanto California y no volverías!

Ciertamente lo estoy considerando.

Sabes que te gusta este lugar más que eso Leela tenía que provocar,
sabiendo muy bien que aguardaban el último año como un paso más cerca de la
libertad.

Porque todo el mundo simplemente amaaaa la escuela secundaria Dijo


Avery. Medio sonriendo, miró hacia el hombre vacilante por las escaleras.
Había caminado con Leela sólo hace un minuto, pero ahora esperaba con
cautela en la distancia. Llevaba un abrigo desde el cuello hasta las rodillas que
lograba bloquear los detalles de su persona. El tiempo no era lo suficientemente
frío como para justificarlo. La extraña escena la molestaba, Avery se encontró
mirando.

¿Quién es tu amigo? Preguntó Avery, mientras que miraba hacia Page


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Leela.

¿Amigo?

Ese chico contigo Indicó Avery pero mirando hacia atrás, el hombre
había desaparecido , Uh…no importa Enmendó Avery, y se sacudió el mal
sentimiento tan rápido como pudo.

Está bien, deja de distraerme y cuéntame cómo fue tu verano. Todavía


estoy celosa de que salieras de Alaska Leela cambió de tema.

Sí, quedarme en casa de mi hermano fue bastante impresionante No


quería sonar como si estuviera presumiendo pero tenía que salir de esta
manera. Todo lo que la ocupada y urbanizada California era, comparada con su
pequeña sección en los bosques de Alaska que no era así. Luego puso al día a
Leela, añadiendo algunas cosas sobre el surf, el calor, y el tráfico mientras se
abrían camino por las escaleras y a través del corazón del campus. Finalmente,
llegaron a su destino, un patio circular de ladrillo en el medio de la escuela, y
las distracciones llegaron rápidamente. Hoy, el patio era el hogar de una gran
variedad de puestos de madera, ordenados por apellidos, para repartir los
horarios de clase y las asignaciones de habitaciones. Estudiantes de primer año
en pánico corrían de un lado al otro mientras que los séniors de su clase
flotaban alrededor socializando, haciendo que el patio estuviera dolorosamente
lleno. Casi pierde a Leela entre los cuerpos altos de los estudiantes, pero ambas
sabían ya a dónde se dirigían. Se dirigían al puesto para los nombres ―Z‖ en la
parte posterior.

Hola Avery. Leela La Sra. Morrison, el miembro del personal en la


mesa, les dio la bienvenida personalmente . ¿Cómo estuvo su verano?

Avery dio el mismo resumen que le había dado a Leela.

Avery se aloja conmigo este año Leela dijo mientras Morrison


comenzaba a barajar a través de sus tarjetas azules para la asignación de último
año de Avery.

Oh. Veo que ya has recogido tu tarjeta Morrison había terminado la pila
y se echó hacia atrás.
Avery negó con la cabeza. Leela tenía una tarjeta de asignación en la que
figuraba Avery como su compañera de cuarto designada, así que ella ya sabía
su habitación, pero Avery se suponía que tenía que recibir una tarjeta también.
Morrison hojeó toda la pila de tarjetas azules por segunda vez. Con las cejas
apretadas, miró por encima de los papeles a su portapapeles. Page
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No estoy segura de por qué, pero no te tengo aquí. Estás registrada como
estudiante… Ella hojeó algunos papeles más antes de darse por vencida . ¿Y
estás segura de que nadie más lo cogió por ti?

Avery asintió. Sin contar a Leela, sus amigos en esta escuela eran
inexistentes. No es que no fuera popular…sólo que estaba en la mayoría de la
gente marginada.

Frunciendo el ceño, Morrison finalmente dijo:

Supongo que podría haberse mezclado por cortesía del caos del primer
día. Diría que debes ir a comprobar las otras mesas.

Avery ni siquiera tomó una mirada hacia atrás.

¿Puedo recogerlo mañana? Ya sé donde me voy a quedar . Avery hizo


un gesto hacia Leela como prueba.

Por supuesto. Iré esta noche y te lo entregaré personalmente en tu


dormitorio. Lo siento por la confusión.

Sin decir una palabra, Avery se deslizó libre de la multitud y siguió a Leela
subiendo la colina más cercana. Los sénior estaban colocados en el más viejo y
casualmente mejor dormitorio. El Salón Crepuscule había sido construido al lado
del río. Inmerso en los bosques a cada lado, era el más lejano del centro del
campus. Casi como una entidad propia, el edificio de ladrillo con puertas
cerradas y sus propias cocinas. Afuera había un largo balcón que era el hogar
de fiestas locas. Además, este salón era el único en el campus que podía ser
mixto.

Bajaron el último conjunto de escaleras que conducían a la puerta principal.


Los estudiantes congregados fuera en las concretas mesas de picnic. Más
incómoda por segundo, Avery comenzó a retorcerse las manos. Leela la miró y
la chica notó algo.

¿Qué te pasó en la mano? Preguntó Leela bruscamente, recordando a


Avery algo que casi había olvidado.
Avery flexionó su mano derecha que había sido vendada de los dedos a la
muñeca. La envoltura estaba ya suelta, Avery la deshizo para mostrar su palma
en la luz.

Fui a buscar conchas marinas a la playa y cogí vidrio o algo así Mostró
a Leela los moratones morados y negros. No había un corte visible y la Page
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enfermera de la clínica había superado las preocupaciones de Avery.

Probablemente cogiste un cangrejo o algo así Dijo Leela,


desestimándolo también.

Su atención pronto derivó hacia la congregación de estudiantes cercanos.


Avery escaneó a la multitud por alguien familiar. Había ido a la escuela con
todos estos estudiantes por años, pero no era exactamente amiga de ninguno de
ellos. Entonces, de la masa de caras coloreadas, una persona familiar salió a la
superficie. Avery se quejó cuando lo reconoció. Nathaniel salió, alisando atrás
su pelo negro de estilo greaser y con una sonrisa de medio lado. Nathanial,
residente holgazán, actuaba como el niño bonito del campus. Vestido a la
perfección con grandes etiquetas de precio, él hacía alarde del dinero de sus
padres más que otra cosa.

¿No es mi chica favorita? Nathanial maniobró por Avery justo hasta el


lado de Leela.

A la par, la amiga de Avery se iluminó de color rosa y se removió en sus


pies.

Sé agradable— Leela amonestó sin ninguna fuerza real detrás de sus


palabras.

Cariño, siempre soy agradable Con una sonrisa boba creciendo, él


presionó las palmas abiertas contra su pecho en señal de inocencia.

Sintiendo la situación difícil crecer rápido, Avery retrocedió hasta el mismo


borde de la acera. Nathanial absorbió el espacio adicional en segundos y se
colocó él mismo entre las chicas. Sus ojos nunca dejaron a Leela a pesar de que
hablaba más que suficientemente alto para que ambas lo escucharan. Avery no
sabía que le molestaba más, el interés de Nathanial en su amiga o su punto de
hacer un espectáculo de ello. Ella se retorció en el lugar, su mente rodando
sobre posibles ideas para sacar a Leela de la situación. A lo único que podía
llegar supondría arrastrar, patear y gritar.

¿Así que entusiasmadas con la fiesta de esta noche? Preguntó


Nathanial de pronto.
Leela abrió la boca para responder, pero Avery se adelantó.

¿Fiesta? ¿Qué fiesta?

Lo siento, sólo invitados selectos Nathanial finalmente reconoció la


existencia de Avery sólo para darle una fría mirada a través de sus largas Page
pestañas de niño bonito. |

Avery lo ignoró y se volvió para enfrentar a Leela.

No es nada grande Se defendió Leela inmediatamente.

No se lo tragará sólo porque no fue invitada Dijo Nathaniel desde


detrás de ellas.

Avery ni siquiera lo honró con una respuesta. Se concentró en Leela incluso


aunque Leela parecía más centrada en el piso.

No es la fiesta. Es el hecho de que incluso irías con él Susurró Avery


ásperamente.

Leela se encogió de hombros.

No te preocupes sobre eso, está bien.

Con la cara ardiendo, Avery apretó los puños antes de poder reaccionar de
forma exagerada. Volviendo de nuevo al hombre detrás de ella, le dio una
mirada dura.

Te veré esta noche Leela Dijo él.

Avery rodó unas palabras alrededor de su boca, pero terminó tragándolas.


Asintió con la cabeza educadamente cuando sus tensos músculos se lo
permitieron. Sin una palabra más, Nate giró sobre sus talones y se dirigió a la
pandilla de estudiantes congregados. Cambiando la pesada bolsa de lona sobre
sus tensos hombros, Avery volvió su atención de nuevo al dormitorio.

Olvídate de eso Dijo a Leela a regañadientes sabiendo muy bien que era
una batalla que acaba de comenzar.

Su amiga se reunió a su lado y juntas caminaron a través de la última


puerta al Salón Crepuscule y comenzaba el año que cambiaría sus vidas.
Capítulo 2 Page
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Traducido por Krispipe


Corregido por Sabina_Salvatore

Se acabó la fiesta o olvidaste algo? Avery abrió la

—¿ puerta de su dormitorio medio despotricando y se congeló


abruptamente.

Balanceándose sobre sus zapatillas de color rosa, miró


a su inesperado invitado. Donde ella había estado
esperando a Leela, estaba parado un hombre alto. Por lo menos seis o siete pies,
apenas había encajado por el marco de la puerta. Ella no reconoció la cara
debajo de la mata de pelo castaño, pero reconoció la pesada parka y los
hombros anchos. Era el hombre de lo alto de las escaleras. Desde más cerca, ella
podía ver detalles distintivos. Su piel era suave pero su mandíbula era fuerte
haciéndolo lucir joven y viejo al mismo tiempo. No podía asegurar su edad. Sus
ojos verde jade la observaron.

Uh. Hola En algún lugar en la sorpresa, casi había olvidado sus


modales.

¿Esto es tuyo? Él deslizó una tarjeta del bolsillo de su chaqueta y se la


entregó. A Avery le llevó un momento identificar la ficha azul con su nombre
impreso en negrita.

Mi asignación Esto hizo click en su cabeza. Cerrando su boca abierta,


asintió con gratitud y la puso sobre su mesilla de noche . Gracias. Olvidé que
a Morrison se le había caído.

Era tan tarde que no esperaba a nadie, excepto a Leela. De hecho, de


repente de lamentó de haber abierto la puerta en pantalones de pijama,
camiseta grande y zapatillas de conejo. Sutilmente perdiendo las zapatillas, las
echó a la esquina.

¿Así que tú eres Avery Zane? Te he visto antes. Mi nombre es Mason, soy
nuevo aquí Esto sonaba forzado como una línea ensayada por una persona
tímida y característica de una conversación dolorosa, él sonrió pero rehusó abrir
la boca hasta el final. Para que Avery se sintiera ofendida. Hasta ahora, parecía
más como un espíritu afín.

Sí, hoy en la escalera. ¿Así que tú eres como el personal aquí?

Uh, algo así Hizo una pausa por un espeso momento de silencio. Antes Page
de que ella pudiera pensar en algo más, él preguntó , ¿Así que tu compañera |
de cuarto ha salido?

Oh, sí. Ella fue a…—Avery se detuvo. Leela estaba en la fiesta, pero ese
no era precisamente un detalle que le diría a un miembro del personal. Peor
aún, él era nuevo y era probable que las vendiera en un santiamén . Ella acaba
de salir. Estará de vuelta antes del toque de queda.

Ambos miraron el reloj de pared en el mismo momento. Leela tenía


exactamente catorce minutos para fichar a través de los dormitorios.

Pues gracias por traer mi asignación. Si ves a Morrison, agradécele de mi


parte —. Avery se reclinó, cambiando rígidamente los movimientos de su
cuerpo para poner fin a la conversación. Mientras que en cualquier otro
momento, no le importaría tener una agradable charla con un chico guapo, esta
noche su amiga era lo primero. No iba a dejar que pillaran a Leela y culparla
por esto el resto del año.

Fingiendo un bostezo, murmuró Un placer conocerte. Que tengas buena


noche.

Espera Él tendió una mano para impedir que la puerta se cerrara . ¿Te
importaría dar un paseo conmigo? Preguntó en el siguiente segundo.

¿Qué? ¿Cómo una cita? Esto se deslizó antes de que pudiera detenerlo.
Con el rostro enrojecido, Avery se maldijo mentalmente por ser tan falta de
tacto . No creo que podamos salir con el personal Dijo de inmediato en el
mejor tono de broma que pudo. Si él lo compró o no, no lo sabía. Su rostro no
había cambiado mucho de la misma plácida mirada.

Como un paseo. No nos van a atrapar. No vas a tener problemas por


estar fuera después del toque de queda Dijo.

Con su rostro todavía ardiendo, ella asintió. Un paseo con un miembro del
personal, lindo o no, no hace daño.

Está bien, sólo, uh, dame un minuto Ella pegó un solo dedo en el aire
hasta que él retrocedió para despejar la entrada. Tan pronto como se cerró,
corrió por su teléfono. Rasgando hojas, cogió el aparato azul de su escondite.
Leela estaba en el marcado rápido y el teléfono empezó a sonar antes de
que Avery incluso lo llevara a la oreja. Con su mano libre, buscó en su bolso de
lona.

Con previo aviso, se habría puesto algo atractivo, pero con treinta segundos
o menos, tuvo que conformarse con sus agradables jeans oscuros y un top Page
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negro.

Chica estúpida, contesta al teléfono Siseó un segundo antes de que el


buzón de voz de Leela se encendiera. Algo tan genial nunca le había sucedido a
Avery, y Leela escogía este momento para no contestar. Renunciando, lo tiró
sobre la cama. Quitándose su pijama, se cambió y tiró su pelo recogido en un
moño desordenado. Casi todos los días, se habría mirado al espejo durante una
hora tratando de cubrir las pecas en sus mejillas. Hoy, las aceptó a
regañadientes y se centró en cuadrar su flequillo.

Él se había colocado contra la pared opuesta cuando ella salió. Desde aquí,
se veía incluso larguirucho con sus piernas extendidas y cruzadas.

Ella hizo una comprobación rápida del pasillo antes de anunciar su


presencia. Esta tarde en la noche, los pasillos estaban vacíos y sólo el personal
serpenteaba eventualmente a través de los pasillos. Morrison siempre llevaba
tacones gruesos que hacían clack en el piso alfombrado de manera que
cualquier estudiante tendría que ser estúpido para no oírla llegar. Pensando
distraídamente, Avery comenzó a preguntarse si Mason sería igual. Hasta el
momento, no estaba regañando a los estudiantes, sólo invitándolos a pasear.

Hey Saludó al verla.

¿Dónde tienes en mente ir?vLe preguntó ella al empezar a caminar.

Sólo alrededor Él caminó hacia la izquierda . Así que, he oído que


fuiste a California el mes pasado.

Sí, tú y todos los demás Ella rodó sus ojos dramáticamente . No


puedo ser la única persona en salir de Alaska antes.

El primer día oficial ni siquiera había empezado todavía y ya estaba harta


de hablar de ello.

No, he estado en California también. De hecho, estuve allí este mismo


verano.

¿En serio? Eso es genial…Espera Ella se detuvo, distraída, antes de


llegar al final del pasillo. Frente a ellos estaba la puerta de emergencia.
Las calientes letras rojas adornadas en ella les recordaban a todos que no se
podía utilizar, salvo en caso de emergencia.

No podemos salir así Le dijo ella.

Aunque la puerta no estaba conectada a una alarma, nadie salía de esta Page
manera. Fuera había empinadas escaleras macizas que bajaban directamente al |
bosque. Desde ahí, el campus estaba a unos veinte minutos a pie después de
tener que rodear la colina a través del bosque primero. Esta salida nunca tenía
luces tampoco. Por la noche, el camino era negro y traicionero.

¿Quieres que nos atrapen?

Prefiero que nos atrapen que morir Su voz se quebró y dio la vuelta.
Una sensación desagradable se deslizó por su espalda y vio el pasillo vacío.

Avery no tenía miedo a la oscuridad, pero tampoco había manera de que


tomara un viaje espeluznante por la noche tampoco.

Me aseguraré de que nada te pase. Vamos Dijo él, pero su voz sonaba
de todo menos tranquilizadora. De hecho, mordió las palabras con dureza. Sus
músculos juntándose fuertemente, su postura cambió por completo. La
transición ocurrió en un santiamén. Avery nunca tuvo la oportunidad de
reaccionar adecuadamente.

De repente arremetió y la tomó del hombro. Girándola, le dio la vuelta


hacia la salida y con un fuerte empuje, la arrojó hacia adelante. Ella tropezó en
la puerta y esta se abrió por su peso.

Tuve que seguirte todo el camino hasta este maldito lugar, maldita
ladrona. ¡Entiendes cuánto tiempo me costó esto! Rugió él.

¡Basta! Gritó ella cuando la empujó de nuevo.

En el exterior, su talón se resbaló en el primer escalón y la envió al suelo.


Sin barandilla para apoyarse, Avery cayó sobre sus codos. Luchó para ponerse
de pie, el pánico haciéndola torpe. Sus pensamientos se redujeron a dos simples
frases: Mala situación y debes salir.

¿Dónde está? Exigió él . Destrozaré todo tu dormitorio si tengo que


hacerlo. ¿Dónde está?

En algún lugar de su furia, dejó de prestar atención. Ella consiguió


equilibrarse, se levantó y salió corriendo escaleras abajo. La gravedad y el
impulso la ayudaron.
En el momento en que él la empezó a perseguir, había llegado al último
escalón y corrió hacia el bosque. Las gruesas raíces amenazaban con golpearla
otra vez, pero la adrenalina la mantuvo sobre sus pies. Sus pasos finalmente
retumbaron por el mismo camino, pero él no la siguió al interior del bosque.

No puedes correr. Escúchame. Page


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La absoluta firmeza de sus palabras la volvió lenta. Se deslizó detrás de un
árbol y se golpeó la espalda contra la áspera corteza. La luz de la luna no
brillaba a través del espeso dosel y la visibilidad donde ella estaba descendió a
cero. No estaba segura de si aún debería tomar sus posibilidades con la salvaje
Alaska encima de él, ella le dio un minuto. El sentido común le decía que él la
haría hablar para localizar su posición, Avery se quedó callada. Él esperó un
momento antes de hablar otra vez mientras indicaba que probablemente había
pensado lo mismo.

Esto es de cuando estabas en California. Te lo dije antes. Yo estaba en la


misma playa, la misma noche. El cuatro de julio.

Primero, Avery escupió un confuso ―¿qué?‖ antes de pensarlo. Había


estado en California todo el verano, no sólo el cuatro de julio, pero no podía
negar que esa noche había sido muy extraña. Esa fue la noche en que estaba en
la playa recolectando conchas marinas. Una concha específica había captado su
mirada cuando quedó varado en las espumosas olas durante la marea alta.
Conducida por un inusual impulso, la había cogido. Una vez que la cáscara de
aspecto extraño había tocado la palma de su mano, le había picado. Lo había
soltado rápidamente sólo para encontrar que había lesionado su mano derecha
y dejado un extraño moretón. Era el mismo extraño moretón que aún tenía.

Aparte de la única instancia, nada más de la noche se destacó. No conoció a


nadie, no vio nada, y definitivamente no participó en algo extraño.

¿Y qué? Preguntó, al menos dándole toda su atención de nuevo.

Esa noche mi jefe dejó caer un colgante. Era un brillante colgante negro
de la costa. Este colgante tiene una manera particular de ser encontrado de
nuevo. Lo busqué donde quedó varado por el oleaje y luego los rastreé hasta
Seward, Alaska. Lo rastreé de vuelta a ti.

Su mente procesando poco a poco, le tomó un minuto antes de estirar la


mano a su cara. El vendaje se había desenvuelto parcialmente revelando su
palma.
Antes que Avery ni siquiera considerara la posibilidad, la acurrucó de
nuevo en su pecho.

La necesito de vuelta, y no voy a ser la única persona buscándolo. Lo


tomaré de ti por las buenas, pero estas otras personas te harán daño para eso
Mason se había mantenido hablando. Page
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Ella no creía en sus propios oídos. Sonaba como una línea de películas
después de que tropezara con un broche de la familia del jefe de la mafia, y
ahora se convertía en una marca. La gravedad de la declaración no se le escapó
tampoco. Dejó escapar un profundo suspiro.

Yo no lo tengo. Incluso si lo cogí no lo tengo. Dejé todo en la playa No


estaría por encima de rogarle que lo creyera.

Él no respondió. Sólo el tranquilo susurro del bosque llenaba el silencio. El


viento levantaba el agua y soplaba entre los árboles. El frío crecía, Avery se
abrazó a sí misma. Escuchó el crujir de las hojas o el chasquido de las ramitas.
Mientras que había elegido un desfavorecido punto de vista desde el cual sólo
podía mirar fijamente delante de ella, podía escuchar si él se acercaba.

Entonces sal del bosque y demuéstralo. No voy a hacerte daño Dijo


después de un momento de tensión.

De ninguna manera Dijo ella rápidamente. Podía haber sido ingenua,


pero no estaba loca.

Si me das lo que quiero, entonces me iré. Créeme. Si quisiera hacer algo,


podría haberlo hecho antes.

La parte racional de su cerebro le decía que no le creyera, pero también


sabía que sería una pesadilla quedarse en el bosque. Si tenía la menor intención
de arrastrarse de nuevo hacia la escuela, lo estaría haciendo en la oscuridad. La
opción de cooperar, al menos temporalmente, le gritaba.

Te ayudaría si pudiera, pero no puedo.

Entonces muéstrame, y te dejaré ir. ¿O estás planeando pudrirte hasta la


muerte ahí dentro?

Ella luchó para sacar sus agitados nervios juntos.

Está bien Anunció finalmente . Por lo menos habla conmigo para que
pueda encontrar la salida de este bosque.
Cepillando los dedos por encima del árbol, dio un paso con cuidado para
evitar las sobresalientes raíces. En sus últimas patadas de verano, había optado
por usar un par de sandalias de tiras. Sabiendo que sólo necesitaba un paso en
falso y un firme golpe en una roca le daría un serio dolor, se trasladó
lentamente. Page
|
Tienes mi palabra, no voy a hacerte daño. Sólo tengo…problemas de
temperamento Admitió la última parte como una ocurrencia tardía.

Avery podía haber reído histéricamente. ¿Problemas de temperamento? ¿Es


así como llaman ahora a la rabia psicótica?

De hecho, mi única intención aquí es conseguir lo que te has llevado y


dejarte en paz Él continuó hablando y ella se centró en seguir su voz.

La luna salió otra vez, e iluminó el claro delante de ella. Mason estaba en el
centro y detrás de él estaban los escalones de vuelta a su dormitorio y de vuelta
a casa. Feliz de ver esto, corrió hacia adelante, pero sólo logró atrapar una raíz y
tambalearse. Con las manos agitándose en la oscuridad, se desequilibró.
Golpeando el suelo, besó la tierra. Avery no podía levantarse lo suficientemente
rápido. Sólo ella, en presencia de un delirante hombre psicótico, sería aún así de
torpe.

Una sombra cayó al suelo. Al mirar hacia arriba, lo vio elevándose sobre
ella. Con movimientos deliberadamente lentos y suaves, le ofreció una mano.

Uh, hola Ella lo saludó humildemente. Ya demasiado cerca de él para


escapar de nuevo, no luchó.

Arrastrándose de rodillas, ella casi le dio su mano derecha –su dominante


mano—antes de que la comprensión la llevara a quitarla. A la velocidad de un
rayo, él cogió su muñeca derecha a mitad de movimiento antes de que ella
pudiera ofrecerle correctamente su mano izquierda. Envolviendo sus largos
dedos alrededor de su muñeca derecha, él la tiró en un efectivo movimiento
rápido. El discordante rápido movimiento, disparó la vieja adrenalina en ella y
se alejó de él. Él sostuvo su muñeca con un agarre de acero.

Espera. ¿Qué te ha pasado? Exigió saber.

El vendaje ya se había soltado y el negro moretón asomaba por debajo. La


luz de la luna lo hacía brillar. Ella dio un obstinado tirón a su muñeca.

Déjame ir. Déjame ir o no te mostraré Susurró, todavía tratando de


separarse de él.
Frunciendo el ceño, él la soltó, pero le hizo señas para que mantuviera su
mano levantada. Después de darle una mirada suspicaz, ella deshizo el vendaje
en unas pocas rotaciones rápidas. Para su sorpresa, la marca había empeorado
durante el día. En lugar del negro carbonizado que cubría el lado de su palma,
el negro se había vuelto púrpura y llegaba desde el talón hasta el dedo pulgar. Page
Ella se enfermó mirándolo. Mason no se asustó de él. Tentativamente |
alcanzándolo, pasó el pulgar sobre la marca. Sacudida por la sensación, ella tiró
de su mano de nuevo en su pecho.

¿Cómo sucedió esto? ¿Cómo conseguiste esto? Preguntó él una vez


más antes de que ella pudiera decir una palabra.

No lo sé Se encogió de hombros . Sólo estaba recogiendo conchas en


la playa y un cangrejo me mordió.

Él la miró incrédulo, y entonces le preguntó algo extraño.

¿Cómo era la concha?

Era… Ella se quedó en silencio, escuchando sus pensamientos antes de


expresarlos. Entonces lo admitió Era brillante y negra.

Él debía esperar esto, alentándola inmediatamente.

¿Y dónde está ahora?

Ella le lanzó una mirada impotente.

Se rompió cuando lo cogí, se convirtió en polvo. No crees…no crees que


era el colgante lo que cogí, ¿verdad?

El rostro de Mason palideció considerablemente y su boca se abrió, sin


decir nada. Cuando por fin habló, sus palabras salieron tranquilas y cortas.

Esto no es bueno.
Capítulo 3 Page
|

Traducido por EvaMedina


Corregido por Violet~

—M
ira, lo siento si lo he recogido, y lo siento si lo he roto.
Pero créeme, ya no lo tengo dijo Avery.

Ella bien podría haber estado hablando consigo


misma. Mason no estaba escuchando. Poco después de su críptica declaración,
él había caído en un silencioso tren de pensamientos que habían dejado sus
verdes ojos mirando a la nada y sus manos empapándose. La preocupación se
filtraba por su cuerpo burlón, pero ya nada de su agitación iba dirigido a Avery.

Incluso cuando la situación se había calmado considerablemente, Avery no


confiaba en ello. Ella hizo una caminata de vuelta hacia las escaleras de piedra y
creó un amarradero entre ellos. El claro exterior de la salida de emergencia del
edificio estaba lejos de ser tierra salvaje, pero ella estaba empezando a sentir el
efecto de estar fuera demasiado tiempo. Sin una chaqueta, estaba haciendo
demasiado frío y sin verdaderos zapatos reales para atravesar el áspero terreno,
ella habría golpeado sus sangrantes pies.

Sé que no tienes el colgante real dijo Mason de repente, ganándose su


entera atención otra vez.

¿Me crees? Lo volvió a mirar, sorprendida.

Creo que tú realmente no tienes el colgante de cristal. Pero tú no


entiendes marchó un par de pasos adelante, y más cerca ahora, él bajó su voz
como si alguien en el bosque pudiese escucharlos . Ese colgante era un
amuleto, y ese amuleto era muy especial. Estaba lleno de magia.

Ella lo miró sin expresión, esperando por la frase clave. Cuando eso nunca
vino, ella sacudió su cabeza y retrocedió.

¿Estás loco? Preguntó cuidadosamente. Ella echó un vistazo a su


salida, una rápida carrera por la empinada escalera, y aunque era peligroso, ella
definitivamente no iba a ir por el bosque otra vez. Él no hizo ningún
movimiento rápido así que Avery tampoco lo hizo.
En su lugar, él lentamente pasó sus manos por su limpio pelo castaño y
dejó salir un frustrado gruñido.

¿Tiene sentido, no? El amuleto se rompió por la caída y cuando tú lo


recogiste, entonces la magia interior de éste saltó directo dentro de ti. ¿Cómo
crees que te rastreé todo el camino hasta este lugar dejado de la mano de Dios, Page
|
60 millas al norte de ningún sitio? La magia en tu cuerpo me dejó un rastro.

Dejó procesar las palabras por un minuto entero. Su expresión no osciló ni


una vez mientras esperaba por su respuesta. Siguiéndole la corriente, razonó en
voz alta.

Todavía perdiste mi parte mágica. Quiero decir… magia. ¿De verdad


crees eso? Ella habló delicadamente también, esperando a que él se pusiera
loco otra vez en cualquier momento.

En lugar de eso, Mason sólo dijo: No seas condescendiente conmigo. Tú


eres la estúpida humana.

El veneno de sus palabras no la golpeó. En vez de eso, repitió lo que él


había expresado.

¿Humana? Repitió ella . ¿Soy una humana?

Mason le dio una larga mirada y entonces, en una ráfaga de movimiento


repentino, él se sacó su abrigo demasiado grande. La tela cayó al suelo,
formando un charco a sus pies, y entonces ella fue capaz de ver algo blanco
sacudirse detrás de él. Al segundo siguiente, ese algo blanco se extendió a
ambos lados de su cuerpo. Ella había sabido que su abrigo era inusualmente
pesado por la anterior caída, pero ahora entendió que eso había estado
escondiendo algo. Grandes alas de ángel, hechas de cientos de pequeñas
plumas, lo rodeaban ahora.

Uh. ¿Pájaro? Señaló tontamente, incapaz de formar un sólo


pensamiento coherente más.

Harpie él le dio una mirada que podría haberla matado . No necesitas


entender. Tienes que venir conmigo.

Todavía en shock, ella se olvidó de su plan de escapatoria, y caminó hacia


él. Avery entonces lo rodeó, necesitando ver el entero fenómeno en detalle. Él se
giró para enfrentarla un par de veces hasta que él la dejó estar detrás suyo,
gimiendo desde el fondo de su garganta.
Esto es... irreal el susurro salió antes de que ella se diera cuenta de ello.
La luz de la luna arrojó un cordial resplandor azul sobre ellos y la dejó ver con
claridad.

Tentativamente extendió sus manos, ligeramente rozó con la punta de sus


dedos las plumas. Más rígidas de lo que parecían, eran todavía suaves. Ella Page
|
pudo sentir la dureza del hueso sobre el arco de su ala. Él vestía una camiseta,
así que ella no pudo ver cómo estaban ellas atadas directamente a su piel, pero
Avery no necesitaba nada más para convencerse. Sus alas estaban calientes,
sacudiéndose, y eran muy, muy reales.

Doblando sus manos de vuelta hacia su pecho, suspiró.

Esto es...

¿Irreal? Ofreció.

Bamboleando su cabeza, ella estuvo de acuerdo. Irreal.

Entonces sus alas desataron una rápida ráfaga y las frías mechas que
golpearon su cara la sacaron de su aturdimiento.

Eres un Harpie. Como un legítimo Harpie puso una mano sobre su


frente mientras todavía tenía problemas para hacerse a la idea con el concepto.

Él asintió otra vez.

Pensé que los Harpies eran pájaros reales ella pensó en las fotos de sus
libros de mitología. La mayoría eran criaturas blancas con pico, gran abdomen
emplumado y garras. El hombre que estaba delante de ella era sólo eso, un
hombre.

Lo estudió de pies a cabeza una última vez. Ella había sabido que él era
alto, pero ese hecho combinado con sus desgarbadas y largas extremidades, de
repente tomó un nuevo significado. La estatura de su cuerpo entero, y lo que es
más importante sus amplios hombros, debería haberse acostumbrado a
mantener el equilibrio del peso de sus alas. Su esbelto cuerpo probablemente lo
mantenía ligero para el vuelo. Sus uñas eran un poco más afiladas de lo que
deberían ser también, no sólo para un hombre, sino para todo humano.

Apenas. Los Harpies se convirtieron naturalmente más humanoides en


las centurias recientes para mezclarse con los condenados humanos dijo
bruscamente esto último, inclinando su barbilla hacia arriba con una explosión
de superioridad.
Y tienen mal humor ella recordó, ignorando completamente su actitud
ahora. Con algún esfuerzo, ella recordó sus antiguas lecciones del colegio sobre
la mitología griega . Los Harpies tienen un notorio mal humor. Incluso
nosotros derivamos el término "machacando" de ellos... uh, de ti.2

Ella solía dibujar a su madre como mitad humana, mitad Harpie gruñendo Page
|
acerca de sus deberes. Por supuesto, incluso esa versión de un Harpie no se
acercaba ni un poco al que estaba delante de ella ahora.

¿Me crees ahora? Preguntó él lentamente, como si ella recién se hubiese


enterado de las noticias.

Mirando sus ojos, ella se detuvo.

¿Eras serio acerca de la magia? Dejando salir una bocanada de aire, ella
sacudió su cabeza . De ninguna manera. Esto no es real. Esto sencillamente no
sucede.

Bien, entonces yo tuve un grosero despertar por tu parte. Tú, en tu


curiosidad humana, recogiste un amuleto Harpie y te convertiste en el hogar de
la magia Harpie. Ahora, créeme o no, pero esa es la verdad.

Ella abrió su boca para hablar pero no pudo pensar en ninguna palabra. Su
mente finalmente captó toda la situación. Incapaz de controlar el movimiento
facial de sus expresiones, se volvió y miró hacia el bosque. Su mano derecha
dolía ante la revelación. La mancha negra que ella había tenido en el pasado
Julio todavía arruinaba su palma como si se hubiese quemado ayer. Eso
combinado con la increíble evidencia que estaba a unos pasos de ella la dejó
estremeciéndose.

Oh, Dios mío, ¿esto es peligroso? Ella pronunció el pensamiento


cuando éste le llegó . Esta cosa, ¿va a herirme?

Puso su mano en frente de ella, la sostuvo lejos del resto de su cuerpo.

La magia no te herirá. Pero hay gente ahí fuera que lo quiere. Gente
peligrosa y ellos te matarán para conseguirla.

Después de moverse más cerca, él alcanzó y tocó su mano. La repentina


calidez la hizo encogerse. Él rodeó sus dedos alrededor de los de ella hasta que

2 Juego de palabras intraducible. Originalmente: "We ven derived the term harping
from them.. uh you". Siendo harping “machacar”; cansar de estar siempre con la
misma perorata; dar la vara...
cerró su palma y escondió la marca negra. Eso apenas se sintió reconfortante. Su
áspera piel quemaba y él apretó su mano demasiado.

Ven conmigo y estarás bien dijo él.

Súbitamente, sus alas se abrieron. Él usó el agarre sobre ella para girarla Page
alrededor lo suficientemente rápido para marearla. Desde allí, ella vio sus alas |
claramente. Poco más de diez pies, ellas casi tocaban la línea de los árboles y las
escaleras.

¿Qué estás haciendo? Jadeó.

Sus alas empezaron a aletear. La tierra se levantó y el viento bajó la


temperatura. Sus largos brazos daban la vuelta a su cintura y él la levantó hacia
su amplio pecho. Sus alas llegaron a la suficiente velocidad para empezar a
levantarlos del suelo.

Hagamos esto tan indoloro como sea posible dijo él . Lucha y te


dejaré caer.

Ella hizo justo eso. Reforzando sus codos contra su pecho, empujó hacia
atrás para romper su agarre.

¡No haré esto contigo! ¡Detenlo! Gritó.

Ignorándola completamente, mantuvo su agarre fuerte. El suelo


desapareció debajo de sus pies. Sólo una pulgada arriba, la nube de polvo casi
hizo el resto del mundo desaparecer.

¡Detente, estúpido palomo! Gritó ella.

De repente, los brazos se relajaron, la dejó caer. Desequilibrada, Avery se


calló y aterrizó en el suelo dolorosamente fuerte. Aunque no se quejó. La
adrenalina todavía golpeaba en sus venas, usó la oportunidad para correr a las
escaleras. Sus grandes alas hicieron imposible que él volase sin un claro, así que
ella corrió hacia el último escalón, donde no había espacio. El polvo cayó lejos
revelando su cara. Los labios recogidos hacia atrás, la miró con aspereza.

¿Palomo? Siseó él.

Él orgullo era un punto delicado, Avery se dio cuenta rápidamente. Incluso


cuando la ira que irradiaba de él creció hasta ser sofocante, ella mantuvo su
barbilla alta de forma resistente.

No sé cómo funciona la mecánica Harpie, pero no voy a ir por el aire


sobre eso. ¡No eres un avión! Sus últimas palabras fueron tan agudas que
pincharon sus propios oídos. Todavía temblando, ella sujetó el pomo de la
puerta.

¿No me escuchaste antes? Personas vendrán por ti si te quedas aquí.

Pensamientos se arremolinaban en un millón de direcciones distintas, Page


dudó. Quizá allí habría malas personas detrás de ella, pero él bien podría ser |
uno de ellos. Cualquier pájaro que quisiera llevársela de aquí, tendría que
hacerlo mientras ella pateaba y gritaba.

Correré el riesgo.

Rápidamente abrió la puerta y saltó dentro, medio esperando que él la


siguiese. La puerta se cerró y nunca la persiguió. Avery estaba aliviada hasta
que se dio cuenta de que alguien estaba delante de ella en la entrada.

Morrison —dijo Avery, reconociendo inmediatamente el nuevo


problema. Ella fue pillada fuera después del toque de queda. La empleada vio a
Avery e inmediatamente sacudió su cabeza.

Sabes que tengo que ponerte en el aviso ahora Morrison sonaba casi
tan vaga como Avery se sentía. Morrison siempre llevaba puestas las zapatillas,
así todos podrían oírla venir y nadie podría ser pillado. Por supuesto, un
estudiante no podría oír las zapatillas si ellos estaban fuera siendo reprendidos
por una criatura mitológica. Ella parecía esperar la excusa de Avery tanto como
Avery esperaba su propia excusa. Pero en ese momento, Avery no podía pensar
en una sola mentira.

Está bien. Eso está bien decidió Avery en lugar de eso.

Morrison tomó la omisión de culpa sin amonestarla más. Con la inicial


confrontación terminada, Avery envió una rápida mirada detrás de ella hacia la
puerta. Ésta permaneció cerrada y silenciosa. Mason no sería tan tonto como
para cargar contra una habitación abarrotaba aparentemente.

Por cierto empezó Morrison cuando ella estuvo a su lado y guió a


Avery de vuelta a su habitación . No pude encontrar tu tarea en ningún sitio.
Se debe haber caído y voy a tener que imprimir otro.

Avery caminó hasta su puerta y golpeó dos veces para despertar a Leela.

Está bien, lo tengo. Uh, alguien lo encontró en el suelo y me lo devolvió.


Con el suelo ella se refería probablemente justo del escritorio de Morrison.
Mason probablemente lo había robado.
Las cejas de Morrison todavía contraídas a su explicación. Luciendo
considerablemente mayor de lo que ella debía ser, le dio a Avery unas últimas
palabras.

De acuerdo. Sólo sé cuidadosa. Este toque de queda no está porque la


facultad es aburrida. La naturaleza de Alaska al anochecer no es lugar para un Page
|
estudiante. El peligro es muy real. Por favor, ten eso en mente.

La puerta se abrió y antes de que Morrison diga otra palabra, Avery cargó
hacia delante y casi derriba a Leela en su camino. La pesada madera se cerró
detrás de ella encerrándolas dentro del dormitorio. Avery no hizo nada hasta
que ella pudo oír los últimos repiqueteos de los tacones de Morrison al final del
vestíbulo. Entonces ella desplazó su atención hacia la habitación.

Leela estaba delante de ella, completamente vestida en prendas de moda.


Zapatillas, leggins y el vestido vaquero donado que ella no había visto hace
mucho. Avery se preparó a sí misma para explicar todo lo que recién había
pasado, pero ella nunca tuvo la oportunidad. Alguien más en la habitación
habló.

Mira lo que trajo el gato El familiar sonido de la voz de Nathan hizo a


Avery encogerse.

Él se estiró en la cama de Leela, con los tobillos cruzados, mostrando a


todos el final de sus caras botas de cuero. Cabello negro tirado hacia atrás y
chaqueta de cuero adornando sus hombros, cualquier otro en el mundo podría
haber parecido como una imitación barata de un ícono de las películas. Aunque
no en Nathan. Nathan se lo quitó en su propia forma individual. De no haberlo
odiado tanto, Avery lo habría admirado.

¿Qué está haciendo él aquí? Preguntó Avery.

Cálmate Leela estaba entre los dos . Sólo nos estábamos escondiendo
hasta que Morrison se fuera.

Antes que nada, Avery notó que Leela sólo se dirigía hacia ella y ni una vez
reprendió a Nathan. Segundo, ella vio el resto de la habitación. Las sábanas de
la cama de Leela estaban perfectas, almidonadas e intactas. La televisión estaba
en un lío de cables desenganchados y la única luz encendida era la
dolorosamente brillante luz del techo fluorescente. Leela, por primera vez,
desabrochó sus zapatos y los pateó hacia una esquina. Avery supuso que ellos
no habían estado allí mucho y que definitivamente no el suficiente tiempo para
meterse en problemas. Aún así, el pensamiento casi la hace estremecerse.
La escuché pillarte. Tienes suerte de que te haya dejado entrar,
trayéndola aquí de ese modo. ¿Tienes idea de en cuántos problemas me podría
haber metido?

¿Una semana castigada? Avery intentó bromear pero el gruñido de


Leela fue más oscuro. Page
|
La pequeña Avery sólo quiere compañía porque ella está demasiado
sorda para evitar problemas Nathan atrajo cada pizca de atención hacia él
mismo.

Antes de que Avery pudiera responder, él se levantó y se puso entre ella y


Leela con una grácil rapidez. Estando directamente en frente de ella ahora, él
invadió su espacio personal y más. Así de cerca, ella podía oler su loción de
después de afeitar mentolado y el picante calor de su colonia. Sólo unas
pulgadas más alto que ella, se inclinó hacia delante hasta que sus frentes se
tocaron.

No te preocupes chica, vendré a visitarte si tú quieres él le susurró sólo


a Avery.

Deberías irte ella le respondió. Él hizo una mueca de dolor sólo por un
efecto teatral y entonces se escabulló fuera de la puerta. Una vez que se cerró
firmemente detrás de él, Leela se volvió hacia Avery.

Eso fue grosero. ¡Él sólo estaba aquí para verme! ¿Qué tienes en contra de
Nathan? Leela, incluso cuando no fue incluida en el inicial intercambio, había
estado claramente avergonzada.

Yo... Nada. Quiero decir, sé que él usa a las chicas. No quiero que te
juntes con él. Avery se frotó los brazos, ya sintiéndose lo suficientemente
inquieta.

¡Ni siquiera lo conoces!

Lo conozco lo suficiente repentinamente ocupándose a sí misma,


Avery se hacia su cama.

Entonces, ¿qué es lo que no me estás diciendo? ¿Ustedes solían ser novios


o algo?

N—no Avery se encontró a sí misma tartamudeando peor en frente de


una pequeña chica que con el Harpie loco . No. Yo sólo conozco a Nate por el
colegio Avery finalmente afirmó, más firme ésta vez. Con las sábanas de su
cama arregladas, ella se colocó bajo ellas, con los vaqueros sucios y todo.
Doblando la antiestética marca negra en su mano sobre su pecho, ella miró a la
pared.

Como era de esperar, Leela no lo dejó ir.

Me estás mintiendo. Él dice que ustedes se habían conocido antes. Tú Page


dices que sólo lo conoces por el colegio ella se colocó justo al lado de la cama |
de Avery . Sabes que me gusta.

Te lo dije. Odio a Nate porque es un tarado conmigo, punto. No hay nada


más La familiar estrechez de la culpa pesaba sobre el pecho de Avery, pero
ella se atascó en su historia.

Aunque no podía ver la reacción de Leela, podía imaginarla. Con las


mejillas rojas, Leela se alejó y se lanzó a su cama tan fuerte que los resortes
chirriaron en protesta.

Apagando la luz, ella puso la habitación en la oscuridad absoluta. Leela


dijo una última cosa.

Siempre me mientes, y tú te preguntas porqué nunca te creo cuando


dices algo.

En ese momento Avery no podía decir nada. No especialmente acerca de


locos humanos—pájaro. No especialmente acerca de Mason.
Capítulo 4 Page
|

Traducido por EvaMedina


Corregido por Violet~

E
l invierno se acercó, robando las pocas horas de luz solar que había
en Seward3. Incluso con la luz fluorescente del cartel del colegio, la
oscuridad atenuada nunca era bienvenida. El inevitable frío, negro
hielo y las congelaciones vendrían con el invierno. Aunque Avery
había vivido en Alaska la mayor parte de su vida, el invierno este año parecía
menos apetecible que nunca.

La profesora de química repentinamente explotó y siseó, atrayendo la


atención de la clase entera a los tubos experimentales humeantes.

¿Estamos claros? Preguntó la profesora . Todos nosotros mostraremos


este experimento el siguiente lunes y no quiero ningún problema.

La clase dio un coro de murmullos inseguros. En la parte de delante,


personas como Leela asintieron con seguridad. Avery vio su cola de caballo
rebotar en su acuerdo con la lección del profesor. Como era de esperar, Leela no
le había dicho nada, excepto sus obligatorios hola y adiós. Aún en ese
momento, ella había pasado la mayoría de su tiempo fuera del dormitorio
donde Avery no podía seguirla por estar aún con la libertad condicional. Leela
puede no haber querido una disculpa, pero quería una explicación y eso era
más de lo que Avery estaba dispuesta a dar.

Consulten sus notas para tener las pautas de cómo hacer el pre—
experimento. No quiero excusas continuó la profesora, elevando la voz lo
justo para que los vagos del fondo pudieran escuchar todas sus palabras.

Antes de que Avery pudiera convertirse en uno de esos vagos, ella se


volvió hacia sus notas para parecer ocupada. Las páginas fueron ensuciadas con

3 Seward: Península en la costa occidental de Alaska.


torcida escritura a mano, flechas y líneas, pero la atención de Avery todavía
estaba en los dibujos de los márgenes. Ella había garabateado plumas y los
tradicionales pájaros Harpies de sus libros de mitología griega. Sus ojos se
fijaron en la representación. Peor que el problema con Nathan, es que Avery
todavía no tenía ni idea de lo que pensar de su encuentro con Mason. Page
|
Había pasado casi una semana y con cada día, la intensidad que ella había
sentido esa noche se convirtió en surrealista y podía haberse convencido a sí
misma de que no había pasado. Sólo la latente marca negra en su palma evitaba
que pensara que estaba loca.

Avery volvió a mirar al frente de la clase, determinada a distraerse con


química, cuando pilló a algunas personas mirándola. Las chicas del frente de la
clase se volvieron rápidamente y actuaron despreocupadamente. Su intento de
normalidad era horrible. Ellas explotaron en un coro de lloriqueos y miraron a
sus cuadernos demasiado concentradas. Avery supo que habían estado
hablando de ella. La Academia Mayweather no era un colegio grande y las
noticias se dispersaban entre la masa de estudiantes rápidamente. Eso
combinado con el aburrimiento y lo poco para hacer, los estudiantes ya habían
oído los rumores sobre el castigo de Avery y los rumores corrieron.

Avery supo del tipo que eran. Ellos decían: "Sé que ella no estaba en la
fiesta. Creo que la vi fumando fuera". Una chica incluso dejó caer el "Escuché
que ella espera a que todos se vayan para rebuscar en sus habitaciones". Los
rumores se volvieron cada ver más estúpidos cada año. Si ella tuviera que
quedarse en el colegio un año más, la llamarían la asesina del hacha el siguiente
mes.

Avery las miró fijamente cuando una de las chicas chismosas arriesgaba
una mirada rápida hacia atrás en su dirección. La chica empalideció y se giró en
su asiento, enterrando su nariz en un libro. Dejando salir un profundo suspiro,
Avery se echó hacia atrás en su silla de plástico. La profesora le dio a la clase
una mirada astuta antes de dejarlos salir. Ella cerró la cubierta de su libro y se
puso de pie para estirarse cuando alguien vino por detrás de ella.

—Oye, Avery.

Ella reaccionó a su nombre para encontrarse con Leela cerniéndose sobre su


escritorio.

Hola. Uh, ¿qué pasa? Avery contestó.

¿Cuánto tiempo más va a durar tu libertad condicional? Preguntó


Leela finalmente.
Avery miró a su reloj, aunque ella ya tenía la fecha memorizada.

Dos días más. Luego, estaré libre dijo ella.

Leela asintió y, por un momento, un incómodo silencio avanzó. Leela torció


su cabello y rebotó de un pie a otro mientras que Avery no sabía qué decir. La Page
profesora pasó junto a ambas y se aclaró la garganta para recordarles que se |
fueran pronto.

Bueno, podemos caminar y hablar propuso Leela. La entera


conversación post—pelea se desarrolló dolorosamente.

Tomando la opción, Avery tomó el primer paso hacia la puerta y Leela la


siguió. Fuera, la ligera nieve caía. Disminuyó la marcha, dejando que los
últimos persistentes alumnos las pasaran y desaparecieran por la acera. A Leela
no pareció importarle pararse.

La vida es aburrida sin ti mencionó Leela entonces . Quiero creerte,


sabes. Que tú y Nathan no son nada. Yo sólo estoy preocupada, sabes. Esta cosa
entre Nate y yo es demasiado buena para ser real.

Avery apretó los dientes y tuvo que esforzarse para ser civilizada. Ella
odiaba a Nate, pero Leela era su amiga y no quería empezar otra pelea si podía
evitarlo.

¿Ustedes están saliendo ahora? Avery se aventuró a preguntar.

Leela irradiaba felicidad.

¡Sip, es absolutamente oficial! Me lo preguntó en la fiesta.

Avery no podía compartir el entusiasmo, pero se tragó su incomodidad con


rapidez. Ella necesitaba que rompieran antes de que Leela saliera herida, pero
necesitaba esperar hasta que su amiga pudiera, al menos, escuchar todo el
discurso anti—Nate así de pronto haría que Leela le diera el cierre
completamente.

Eso es genial. ¿Cómo de intensa es la relación? Avery se odió a sí


misma por preguntar, pero los detalles podrían ser importantes si tenía que
formar un plan.

Leela levantó una mano hacia su corazón y se desvaneció.

Caray, Avery. No estoy así de cerca con él todavía. Recién empezamos a


salir. Apenas lo he besado.
Bien Avery estaba aliviada, pero añadió rápidamente . Pasar a eso
demasiado rápido es siempre un problema.

Háblame de eso. Estoy preparada para matarte por mantener secretos.


¿Cómo es que todos en el colegio lo saben, pero tú no me lo has dicho?
Page
Avery se detuvo, preguntándose si ella se perdió algo. |

¿A qué te refieres? Ella estaba casi demasiado asustada por preguntar.

Leela puso una mano en su cadera y levantó el dedo índice.

El rumor callejero es que tú tienes un nuevo chico dijo ella meneando


el dedo.

Este comentario hizo que Avery se detuviera en seco.

Espera. ¿Qué?

—Cassie del tercer piso dijo que te vio con ese chico moreno y alto que ni
siquiera va a este colegio. Ella les ha estado diciendo a todos que te pillaron
cuando te escabullías para verlo.

La mandíbula de Avery cayó, ella volvió su cabeza para esconder su


reacción. El reloj del centro del patio sonó con el recordatorio diario de que su
toque de queda se aproximaba, pero Avery lo ignoró para hacer más preguntas.

Espera, ¿eso es todo lo que dijo? Preguntó ella. Sabía que Cassie se
estaba refiriendo a Mason totalmente. No había muchos chicos morenos y altos
en Mayweather, mucho menos uno que no fuese al colegio. Además, Cassie
incluso sabía que esa fue la noche en la que ella fue pillada después del toque
de queda. Avery entró en pánico.

¿Qué más vio Cassie? Quizá la chica había mirado por la ventana en el
momento equivocado y había visto las alas de Mason en toda su gloria. Mason
no se había estado escondiendo precisamente y Avery había estado gritando
para llamar la atención. Avery se pellizcó el tabique de la nariz e intentó no
perder el control de sí misma. Las alas no eran exactamente un detalle que se
podría dejar a un lado. Si Cassie vio algo sobrenatural esa noche, eso debería
haber estado en la cadena de cotilleos también, ¿verdad? La lógica no era
prueba suficiente. Quizá Cassie vio algo, pero pensó que era demasiado
increíble. Ella podría haber estado en el mismo estado dubitativo en el que
estaba Avery ahora.

Leela se acercó en el momento libre.


¿Qué más podría haber dicho? La necesidad de Leela por cotillear
aparentemente fue eclipsada por completo por lo incómodo de su pelea.

Nada. No fue nada Agotada, Avery sacudió su cabeza . Tú sabes que


las historias de Cassie son mitad mentira añadió como una idea tardía.
Page
Entonces, ¿fuiste pillada escabulléndote para hacer qué exactamente? |

Avery se había olvidado de rellenar los tecnicismos. Pensó en sus opciones.


Por un lado, ella podía sonar completamente loca con la historia del Harpie que
ni Avery estaba segura de creer. Por otro lado, ella podría mentir. Avery luchó
con las opciones. Leela la conocía demasiado bien para reconocer una mentira,
pero ella no podía dejar caer la loca idea acerca de los Harpies tampoco.

Me estaba escabullendo para ver a un chico, técnicamente.

La sonrisa de Leela se agrandó y rebotó de un pie a otro, esperando por la


noticia. Avery hizo una cara de dolor.

Pero definitivamente no fue una cita. Él sólo me trajo mi tarea de la


oficina y me puse al día charlando. No queríamos que nos pillaran, así que
salimos fuera y entonces... entonces me colé dentro y Morrison me pilló dijo
Avery.

Ohh. ¿Era lindo? No soy una gran fan de chicos altos, pero él suena
lindo.

No. Resultó ser que era un poco idiota. Idiota en su mayoría. De


cualquier manera, estoy segura que no lo volveré a ver confesó Avery,
pensando en ello.

¡Aw! Es una pena. Las citas dobles podrían haber sido alucinantes.

Tan alucinantes, Avery podría haberse colgado a sí misma.

Sí, verdadera lástima. Tendré que pasar por ello.

Ellas habían estado fuera hace un tiempo ahora y empezaba a ponerse


oscuro y a hacer frío. La mayoría de los otros estudiantes se habían ido del
patio, apresurándose dentro del edificio, y dejaron el lugar tranquilo. Avery
finalmente se dio cuenta de la hora que era.

Son casi las siete dijo ella.

La sonrisa de Leela no disminuyó, pero lanzó una mirada a reloj del centro
del patio.
Sí, te meterás en problemas si te pillan. Mejor te vas a casa. Voy a ir a la
biblioteca ahora, pero ¿quizá podemos asaltar la cocina esta noche y hablar de
chicos?

Por primera vez, bastante feliz, Avery asintió . Absolutamente. Te veo a


las diez dijo ella. Page
|
Leela se fue por el camino de la derecha, opuesto a los dormitorios del
Crepuscule. Avery esperó hasta que la figura de su amiga desapareció en la
oscuridad antes de volverse por el camino a casa.

Mierda exclamó ella para sí misma y se detuvo a mitad del paso.


Mirando a sus brazos vacíos, ella se volvió hacia el vestíbulo. En el apuro, ella
había olvidado sus libros. Rápidamente, Avery se dio la vuelta y trotó hacia el
edificio de clases.

Para cuando ella había retornado del camino de piedra del vestíbulo de
Callaway, las luces se habían apagado y el edificio se había oscurecido. El
silencio inusual fue suficiente para hacer a Avery titubear en la puerta. Nadie
tenía permitido estar aquí después de hora, pero si ella estaba sola, no podrían
pillarla. Ella estiró del frío picaporte de hierro hasta que la puerta se abrió.
Dentro, los corredores estaban cubiertos de oscuridad. El hueco de las ventanas
dejaba pasar poca de la luz de luna.

Avery conocía bien el edificio y la memoria la guiaba sin esfuerzo por el


corredor. Ella fue por la izquierda en la intersección y se dirigió a la última
habitación de la derecha. Sus zapatos chasquearon en las baldosas y el sonido
de todos los pasos que ella daba llenaron por completo el corredor.

Llegando a su destino, empujó la pesada puerta de su clase para abrirla.


Dentro, esa oscuridad era peor y las sombras se fruncieron con fuerza en las
esquinas. Avery se movió lentamente hacia delante, con cuidado de no
enganchar su pie en algún obstáculo inadvertido mientras hacía su camino
hasta el lugar donde sus libros esperaban.

Justo cuando ella los alcanzó, un escalofrío recorrió su espina dorsal. Antes
de que ella pueda moverse, la puerta se cerró de un portazo. Su corazón se paró
ante el brusco sonido, a Avery se le cayeron sus cosas y miró alrededor de la
habitación. Estaba demasiado oscuro para ver algo.

¿Hola? su voz se rompió. No pudo evitarlo. Su sentimiento de


incomodidad se triplicó en un minuto y ella no lo ignoró.
Nathan, juro que si eres tú, te mataré personalmente susurró sin fuerza
en sus palabras.

Tomando una profunda respiración, ella se arrastró hacia la puerta. Ahí es


cuando todo pasó en un segundo. Algo la golpeó, fuerte. Perdiendo su punto de
apoyo, Avery cayó hacia atrás y rebotó en el suelo. Las luces se encendieron y Page
|
alguien más estaba en la habitación. Ella nunca pudo alejarse porque ásperas
manos la alcanzaron y guiaron a Avery para ponerla de pie. Incluso antes de
que ella pudiera decir algo por el shock, lo que encontraron sus ojos la hizo
congelarse.

En frente de ella había tres personas. Sus altos cuerpos dejaban sus cabezas
contra el techo y sus desplegadas alas llenaban el sitio entre ellos. Harpies (de
eso Avery no tenía duda), pero estos Harpies era distintos. Sus alas eran grises
y harapientas con plumas rasgadas colgando como si estuviesen a punto de
caerse. Sobre sus pechos usaban unas cubiertas de bronce grabadas con
espirales góticas. Los dos harpies que estaban en las esquinas del grupo eran
hombres. Ambos tenían brazos hinchados, barbillas afiladas y cabello de retales.
En el medio estaba una chica y aunque ella no parecía tan grande como sus
compañeros, los hombres le daban un amplio lugar incluso en la sala
abarrotada.

¿Qué quieren? Avery había tartamudeado aunque temía el hecho de


que ya lo sabía. Mason había dicho que era sólo cuestión de tiempo que las
personas fueran tras ella.

La mujer la miró cuidadosamente. Casi un minuto entero pasó hasta que,


finalmente, ella habló con una voz gatuna.

Sé que lo tienes aquí. Mason no estaría aquí si no lo tuvieras.

Queriendo hacerse la tonta, Avery fue a lo básico.

¿Quién es ese? Y ¿qué son ustedes? Añadió la segunda pregunta como


en una idea tardía.

Cuando ella vio a Mason por primera vez, ella estaba mucho más
preocupada con las alas y el peligro que los nombres y las identidades. En ese
tren de pensamiento, ella intentó canalizar tanta emoción real como pudo, como
shock y confusión. Esos Harpies se veían tan locamente raros que ella no tuvo
que actuar.

No me importa contestar tus tontas preguntas la mujer regañó con


amarga superioridad.
Ella se estiró y agarró a Avery del hombro. Sabiendo de alguna manera, el
Harpie levantó la mano herida de Avery y le buscó directamente la herida
negra. El Harpie incluso sonrió como si ella hubiese estado esperándolo.

¡Déjalo ya! Propuso el Harpie macho de la izquierda . No


necesitamos a la chica. Page
|
No, pero si nos equivocamos, la magia es destruida. Nos llevamos a la
humana La Harpie hembra anunció después de un segundo de pensar.

¿Y luego? Él provocó. Ellos claramente no gastaban el tiempo tomando


decisiones.

¿Y luego? Luego la matamos.


Capítulo 5 Page
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Traducido por Izzi


Corregido por tamis11

S
in esperar más tiempo, los Harpies machos cogieron a Avery y la
elevaron de sus pies. Golpearon los escritorios sacándolos del
camino, enviando las mesas contra la pared destrozándolas con un
estruendoso estallido. Arrastrándola parcialmente, se abrieron
camino a la salida. Atravesando la primera puerta y saliendo al vestíbulo. Los
ojos de Avery buscaron desesperadamente. El vestíbulo estaba oscuro y vacío
como ella inicialmente lo había dejado. Dejó salir un suspiro de incredulidad.
Tenía que haber un conserje en alguna parte. ¿Por qué nadie podía oír el
estrépito?

Los Harpies siguieron hacia la puerta del final. Rápidamente, Avery


comprendió que una vez fuera, los Harpies podrían elevarla en el aire y
cualquier oportunidad de escapar se habría desvanecido. Inmediatamente
comenzó a gritar.

¡Socorro! Chilló . ¡Ayúdenme!

La gente debería haber oído sus gritos en cada dormitorio del campus, pero
si lo había hecho, ella nunca tendría la oportunidad de contarlo.

¡Cállate! Gruñó el macho que la agarraba y le dio una vigorosa


sacudida.

Hicieron trizas la puerta de salida del vestíbulo y la arrastraron escaleras


abajo. La temperatura cayó y había comenzado a caer aguanieve. Los pies de
Avery resbalaron en los escalones frontales helados. El Harpie intentó tirar de
ella hacia arriba para mantenerla en su lugar, pero Avery no puso los pies
rectos bajo ella. Entonces afortunadamente, el Harpie no encontró razón para
arrastrarla. Perdiendo su agarre, la dejó apoyarse en las rodillas.

Avery buscó ayuda, pero fuera estaba tan solitario como dentro del
vestíbulo. La esperanza amenazó con dejarla hasta que sus ojos aterrizaron en la
parte delantera de la oficina en mitad del campus. Las luces permanecían
encendidas. Siempre tenía que haber alguien ahí. Llena de desesperación,
Avery se decidió. Con la sorpresa de su lado, Avery se levantó y en cuanto sus
botas tocaron el hielo, corrió.

El Harpie más grande era más torpe que el resto e hizo un salvaje y vano
agarre. Avery lo esquivó brincando en el último paso. La persiguieron, pero el
sonido de los pasos tronando tras ella solo hizo a Avery correr más rápido. Page
|
¡Compañía! Un chillido sonó detrás. Avery no tuvo oportunidad de
comprender antes del impacto del golpe que la hizo retroceder.

¡Vamos! La voz familiar hizo que Avery levantase la cabeza.

¡Mason! Reconoció al Harpie con un arrebato de alivio. Sin un segundo


más de saludos, la recogió en sus largos brazos, pateó el suelo y les envió por el
aire.

Con los pies súbitamente colgando, ella sintió pánico. Sus brazos la
sujetaban bajo los hombros, pero el agarre no era el más fuerte. Él voló hacia lo
alto y atajó bruscamente a la izquierda. El mundo giró borroso con su vuelo
agresivo. Ella vio los árboles coronados de blanco un momento y las estrellas en
el cielo nocturno al siguiente. El movimiento la mantenía apenas consciente de
la localización exacta de sus perseguidores pero podía oír los tonos altos de los
chillidos mientras la perseguían.

Una sombra se proyectó en la periferia de Avery. En un instante, esa sombra


se convirtió en un Harpie, y ese Harpie saltó hacia ellos en un movimiento
circundante. Mason dio un bandazo hacia atrás, con las piernas pateando para
contrarrestar el ataque. El abrazo de Mason se aflojó mientras luchaba y es
cuando el Harpie atacante arremetió. Las garras del Harpie fallaron a Avery,
aparentemente dirigidas al interior de las alas de Mason. El Harpie atacante
consiguió su objetivo con un repugnante crujido.

Sacudido hacia atrás, Mason se tambaleó en el aire y accidentalmente la dejó


caer. Avery gritó antes de darse cuenta completamente de que estaba cayendo.
Su mundo giró en una masa de colorido blanco y negro. Después vio el herboso
suelo bajo ella aproximándose a toda velocidad.

Su respiración se cortó y su corazón se contrajo, esperó el impacto. Justo


antes de que golpease el suelo, una mano rasgó la espalda de su camisa. Cayó
en picado lentamente, aterrizó rodando con un golpe. Mason cayó a su lado
agachado.

El bosque. Ellos no pueden seguirte allí rugió Mason . ¡Ve!

Avery no pensó. Obligando a sus pies, solo huyó.


**********

Page
Volviendo al presente, Avery se estremeció mientras recordaba cómo había
|
llegado exactamente a este momento. La Banda de Ladrones les había
perseguido al bosque y ella se había escondido con Mason herido a su lado.
Mason y Avery habían permanecido callados, esperando que los Harpies sobre
sus cabezas pasasen, y usando los preciosos momentos para recobrar sus
fuerzas. Finalmente hubo silencio, y permaneció silencioso durante un tiempo.

Avery lanzó una mirada de reojo a Mason. Él parecía peor que nunca. El
carmesí empapaba sus alas y su piel, y le volvía pálido. Aunque
sorprendentemente, él parecía plenamente consciente y dándose cuenta
rápidamente.

Saben que estamos aquí pero se están reagrupando para volver con un
plan Susurró él cansadamente.

¿Qué hacemos? Su voz comenzaba a declinar en ella. Esforzándose a


tragar saliva, se echó hacia delante y se repitió a sí misma . ¿Qué deberíamos
hacer?

El espeso bosque había atrasado a los otros Harpies, ya que no eran capaces
de aterrizar con los árboles acumulados tan cerca, pero se darían prisa a pie en
breve. Avery sabía que tenían muy poco tiempo para escapar.

Tenemos que correr. No puedo luchar con ellos en el cielo con un humano
ensangrentado en mi espalda.

Ella asintió, no estaba dispuesta a lanzarse otra vez al suelo. Cuando él se


incorporó, sus ojos parpadearon hacia su ala. El tajo rojo había comenzado a
cerrarse, pero aún fresco, se arriesgaban a que la carrera lo volviese a abrir.

¿Aún podemos hacerlo? Preguntó ella.

Sí, pero Avery dijo él enfáticamente , tienes que quedarte conmigo


esta vez. No puedes huir de nuevo.

Lo sé ella puso una cara, más ofendida de lo que debería considerando


que se escapó de Mason una vez antes. Las circunstancias habían cambiado
drásticamente y se repitió a sí misma.--. Permaneceremos juntos.
Oyendo lo que quería, Mason asintió. Avery de repente se quedó quieta,
oyendo un sonido justo a unos pocos pasos. Escuchó de nuevo. El bosque
siempre hacía algún ruido. El viento haría susurrar las hojas y la nieve pesaría
en las ramas hasta caer al suelo. Las pequeñas criaturas del bosque correrían
por la madera y arañarían la corteza. Aguantando la respiración, escuchó Page
buscando algo fuera de lo ordinario. Entonces lo oyó –el inequívoco crujir de |
hojas y ramitas que significaba que algo grande pisaba el suelo del bosque. Y
venía en su dirección. Intentando no gemir ante la horrible comprensión, se
volvió hacia él.

Están aquí. Tenemos que irnos.

Sin una palabra, sujetó su codo con las garras tensas y apuntó al norte. Ella
no se movió. Con la respiración aún contenida, solo se centró en los crujidos y
ruidos aumentando cerca.

Si nos movemos, nos oirán le recordó a él.

Asintiendo rápidamente, finalmente inclinó sus labios rozando su oreja.

Debemos correr. Y cuando empecemos, no podemos parar.

Después alzó tres dedos en el aire que eran apenas visibles en la débil luz.
Cogiendo el mensaje mudo, Avery preparó sus músculos para que todo valiese
la pena. Los delatores indicios de pasos aumentaban cerca y Avery ahora
podría decir que había un número de gente. La mezcla de sonidos alrededor del
bosque distrajo su atención. Estaban rodeando el área. Estaban encerrando a
Mason y Avery dentro.

Los dedos de Mason bajaron, uno por vez, en un agonizante y lento ritmo.
Cuando el último bajó, la energía contenida en sus músculos explotó. Corrieron
a toda velocidad hacia delante, corriendo a través de los bosques rápidamente.
Un árbol se interpuso entre ellos y se separaron. Justo cuando Mason se perdió
de vista, un inadvertido agarre arremetió y atrapó la camisa de Avery. Antes de
que se diera cuenta de ello, la tela se desgarró de su espalda y la envió girando
al suelo. Con los ojos dando vueltas a través de la oleada de vértigo, divisó otro
Harpie. Uno de los machos masculinos mirando lascivamente hacia ella.

¡No me toques! Gritó ella, aunque él la había agarrado de todas formas.


Las garras del Harpie salieron de repente y atraparon su hombro, alzándola de
sus pies. Su agarre era fuerte y él podría haberle partido el cuello, pero solo la
mantenía colgando. Avery en shock y destrozada. El miedo se disparó por su
cuerpo. Su agarre se intensificó. Con los ojos cerrados, un miedo candente bañó
sus venas. Él iba a matarla, pensó Avery. Era eso. Se preparó para algo que
nunca llegó.

Medio minuto más tarde, aún la agarraba del mismo modo. Los ojos de
Avery se abrieron y algo se le ocurrió lentamente. Los Harpies ya no estaban
intentando matarla, Avery se dio cuenta. Viendo una oportunidad en ello, alzó Page
|
su bota e impactó con la caja torácica del Harpie. Cuando funcionó, Avery fue
rápida en golpearle con otro pie, y esta vez se dirigió a su rótula. La suela de su
bota y el centro de su hueso colisionaron con una fuerza devastadora. El Harpie
tropezó hacia atrás, más furioso que nunca, pero no le daría una segunda
oportunidad. Finalmente Mason reapareció y golpeó al harpie desde atrás. El
macho torpe agresor cayó y Mason pasó sobre su cuerpo retorcido.

¡Vamos! Mason la sacudió para sacarla de su estupor, tirando de ella


para ponerla de pie y empujándola hacia delante antes de que pudiera
reaccionar . ¡Muévete! Ordenó él.

Pasos furiosos golpeaban tras ellos, y Avery no necesitaba oírlo dos veces.
Se deslizaron más allá de la línea de árboles cuando uno de los Harpies
perseguidores gritó.

¡Mason no te atrevas a alejarte de mí! Chilló una hembra.

Mason se paró tan abruptamente que Avery se estrelló contra su espalda. Él


giró, agarrando sus hombros y empujándola tras él. Juntos se encararon al
bosque del que acababan de salir.

¿Por qué nos paramos? —chirrió ella.

Los otros Harpies les alcanzaron rápidamente y aparecieron a través de la


línea de árboles. La chica emergió primero, pelo negro azabache enmarcando su
rostro pálido y fea mirada. Sus dedos apretaban fuertemente un cuchillo
plateado y lo sostuvo delante de su plaquín de bronce. Las siguientes en llegar
fueron las dos arpías. La que Mason había atacado tenía moretones púrpura y
azul coloreando su cara y hombros. Le lanzó una mirada particularmente
desagradable. Mason no tenía miedo.

Eva Mason asintió secamente hacia la mujer, diciendo su nombre. De


hecho, ni siquiera parecía sorprendido de verla.

Espera, ¿se conocen? preguntó Avery de repente.

Sin confirmarlo ni denegarlo, se mantuvo en silencio. Eva mantuvo sus ojos


verdes inmóviles únicamente sobre Mason con una mirada sesgada.
Tiene que ser una broma dijo ella fríamente . Tus alas están casi
desgarradas en jirones, estáis superados en número, y aún estáis luchando
contra nosotros. Es una idiotez, no es valiente.

Mason se envaró pero se mantuvo en su lugar. Sutilmente ofreció a Avery


su mano libre y ella la apretó voluntariamente. Sus alas se sacudieron y Avery Page
|
lanzó una mirada a las plumas. La chica había dicho la verdad. Las alas de
Mason probablemente no podrían abrirse de todas formas, mucho menos volar.

Déjanos en paz, Eva dijo él en su lugar.

¿Dejaros en paz? Ella tiró su cabeza hacia atrás y repiqueteó en un


gorgeo agud . ¿Dejaros en paz? Tú empezaste esto, Mason. Ahora dame a la
chica y todos volveremos a nuestro feliz caminito. Sigue así y tú también
morirás.

Sus ojos pasaron lentamente entre ella y los otros.

No puedo hacer eso. No lo haré dijo Mason.

Un pequeño indicio de diversión pasó por su cara, las mejillas de Eva


enrojecieron.

Ya sabes, en realidad no quería matarte, Mason.

Entonces no lo hagas, y déjanos tranquilos parecía raro pero Mason en


realidad estaba razonando con ella. Avery mantuvo la mirada entre ellos,
desesperada de que lo que fuera esa amistad parecía haber trabajo a su favor.

Mira, mi jefe está esperando ese amuleto y si no le llevo la chica, entonces


seré castigada con la muerte. Así que, ¿de qué lado crees que me voy a poner?
Tú puedes encontrar otra forma de redimirte con la sociedad, Mason. Dame a la
chica.

Mason no respondió al principio durante un momento horroroso, parecía


como si de hecho lo estuviera considerando. Pero finalmente sacudió la cabeza.

No hay trato dijo.

No puedes luchar conmigo gruñó ella.

Mason negó con la cabeza. Su mano libre desapareció bajo su camisa y


volvió, ahuecando un objeto invisible.

Lo siento, Eva, pero no tengo que hacerlo dijo.


Mason arrojó lo que sujetaba hacia el suelo y se hizo añicos como cristal con
el impacto. Un destello cegador de verde fluorescente explotó en el aire. Los
otros Harpies dejaron salir un punzante chirrido que hizo eco en los árboles.
Ella sintió a Mason girarla y guiarla en otra carrera. Comenzaron a correr, pero
Avery solo dio diez pasos antes de que el suelo no resistiese bajo sus pies. No Page
comprendió porqué su tobillo derecho golpeó el agua. La alarma se disparó a |
través de su cuerpo cuando se dio cuenta de que estaban corriendo directos al
río. Se soltó de Mason pero él también caería. El impulso del movimiento
impidió cualquier cambio para recuperar el equilibrio en el barro. Él chapoteó
en el barro tras ella.

Su cuerpo entero se deslizó dentro y golpeó el agua helada como una pared
de ladrillos. Avery intentó nadar, pero el frío conmocionó sus nervios. Su
cuerpo no podía llevar a cabo los movimientos necesarios. Cada reacción
llegaba un minuto tarde. Cada movimiento no actuaba correctamente. La
corriente continuaba golpeándola. Con los pies incapaces de tocar el suelo,
estaba completamente a merced del río. Su mundo se volvió azul. El agua
corriendo por su cara. Al mismo tiempo, el río les empujaba corriente abajo. La
familiar línea de árboles desapareció rápidamente tras ellos.

Entonces Avery chocó con una roca saliente en la orilla del río. Con el golpe
torcido, sus extremidades se sacudieron y la fuerte corriente la empujó hacia
abajo. Con la cabeza bajo el agua, sus pulmones ardían. La negrura se arrastró
por el borde de su visión.

Por un breve momento, un nuevo tipo de desesperación cayó sobre Avery.


El agua la golpeaba fuerte y lejos. Ya no podía ver la superficie. Antes de que su
mundo se deslizase completamente en la oscuridad, su cuerpo chocó con algo
en el río. Ese algo tiró de ella hacia arriba. Con el rostro contactando con el aire,
Avery tomó un torpe respiro. El agua la mantenía moviéndose, pero ella apenas
estaba consciente. Ella solo sintió algo caliente y que la arañaba le cogió su
mano y la sostuvo fuertemente.

El río les hizo bajar. Débiles y helados, estaban a merced de la corriente


hasta que la ruta del agua se frenó por una obstrucción de piedras tres metros
corriente abajo.

Apenas coherente, Avery aún divisó la oportunidad y nadó hacia la orilla.


Con las rocas golpeándola en las rodillas y los tobillos, utilizó el suelo para
impulsarse hacia arriba. La nieve cubría la hierba haciéndola imposiblemente
resbaladiza. Clavando los dedos en las raíces se agarró y se alzó. La corriente
aún les empujaba y soltó su agarre. Una última oleada de adrenalina la inundó.
Arañando el suelo, se arrastró hacia arriba una pulgada por la orilla. Mason
rodó lejos de ella, golpeando el suelo con un golpe sordo y húmedo. Libre de su
peso, ella empujó y liberó sus pies del agua congelada. Gateando una pulgada
más sobre sus extremidades tambaleantes, se desplomó fuertemente.

Cada nervio de su cuerpo estaba insensible. Los músculos fallaban, dejó de


moverse. El resto de su subconsciente le gritó que se moviese. Yacía en la hierba Page
|
nevada, empapada, y calada hasta los huesos. Estar empapada hasta el hueso
era un pase para la hipotermia y la muerte. La parte racional de su mente fue
ignorada, favoreciendo al deseo primario de descansar. Sus párpados se
volvieron y los cerró. Se sentía soñolienta. Mientras su mundo amenazaba con
desaparecer en un feliz pero letal sueño, algo extraño pasó.
Capítulo 6 Page
|

Traducido por Izzi

D
Corregido por tamis11
e alguna manera, ella sintió un hormigueo de sentimientos
volviendo a sus dedos. Seguramente estaba alucinando. Avery
sacudió sus miembros. Todos reaccionaron. Con la sangre
bombeando por su cuerpo iluminado con energía. Ya no dudaba.
Incorporándose, estudió el mundo a su alrededor y localizó a Mason cerca.
Mason sentado sobre su trasero, con las piernas estiradas delante de él. La
suciedad y el lodo embarraban su rostro y ensuciaban su pelo. Sus alas tenían
más plumas hechas jirones que antes. Aún así, el parecía sorprendentemente
bien considerándolo todo.

Se apartó de él y se volvió a concentrar en sí misma. Abstraída en su


confusión, agitó las extremidades. Sus nervios reaccionaron. Extrañamente, no
se sentía fría. El calor surgía en su pecho y su piel se sentía caliente. Avery no
pudo impedir el inevitable frenesí de emociones que siguió.

Esto no es posible. Deberíamos haber muerto dijo, con el pánico


aumentando. ¿Cuándo había muerto? Estaba muerta. Tenía que estarlo. La
gente no se siente así después de nadar en un río congelado.

¿Estás bien? Mason había llegado al mismo punto, y se había


arrodillado delante de ella.

Con el rostro taciturno, él presionó su palma caliente contra su frente.

Debería estar… ella jadeó desesperadamente. Debería estar congelada


hasta la muerte, pero no quería decirlo en alto.

La magia del amuleto te ha mantenido viva dijo él.

¿Magia? Chilló ella, y le lanzó una mirada estupefacta . ¿Estás loco?

Pensaba que habíamos pasado la etapa de la incredulidad.

Se tomó otro momento para entender la situación. Sus ojos fueron hasta su
palma derecha y lo que vio casi hizo que su corazón se parase. La marca negra
mágica se había estirado por el antebrazo abajo y estirado hacia sus codos.
Avery restregó el negro como si pudiera quitarlo. La marca permaneció.

Alégrate. No deberías haber tenido la fuerza para sacarnos. De cualquier


manera, te dije que estarías bien dijo Mason.
¡Casi morimos! ¿Cómo está eso bien? Abrazándose a sí misma, le lanzó
una mirada sombría . Van a venir tras nosotros otra vez, ¿verdad? ¿Cómo se
supone que vamos a huir de ellos dos veces?

Avery sabía que estaba al borde de un ataque de pánico. Su respiración se


volvió más rápida y sus manos temblaron. Ahora los ojos le ardían, apartó la Page
mirada antes de que él pudiera verla. No se habían arrastrado cerca de ninguna |
civilización. Un claro había sido cavado por el río pero los sólidos árboles de la
zona aún proporcionaban follaje sobre las cabezas. El río probablemente
desembocaba en la bahía de Alaska. Habían descendido por el río antes, pero
entonces podían estar en cualquier parte. Su estómago se encogió con el
pensamiento.

Esa gente no son criminales comunes y corrientes y a pesar de ello lo


hicimos bien Mason sonó exasperado . Y es tu culpa de todas formas. Te
dije que vendrían su comentario cayó particularmente duro, probablemente
porque era cierto.

¡Ahora no estás ayudando! Le gritó ella, con los ojos tan brillantes que
parecían borrosos.

Mason se inclinó lejos de ella, poniendo una cara que ella no podía
distinguir. Al minuto siguiente, oyó su tono cambiar.

Vale, lo siento. Sé que no es tu lucha Mason estaba intentando sonar


cortés. No era bueno en ello, pero ella intentó calmarse de nuevo. Se limpió las
mejillas, parpadeando para limpiar la humedad de sus ojos. Podía ser a causa
de la magia en su cuerpo que Avery se sentía bien físicamente. Sus músculos
solo dolían un poco. Además, no estaba herida y no había muerto. Sabía que no
debería estar molesta.

Supongo que hiciste lo más inteligente, de todos modos. No me conoces.


Podría haber sido uno de ellos intentando engañarte. Ocultarse y mantenerse
cerca de la gente es probablemente lo más correcto de hacer.

Él siguió reconfortándola y sonó torpe y dolorosamente forzado. Ella


decidió que los Harpies no eran buenos al ser amables lo que solo añadiría más
crédito a esa desagradable y violenta reputación que tenían. Aunque Mason
hizo el intento, y ella lo apreció. Le miró esta vez y le dedicó una débil sonrisa.

Gracias le daría su mérito incluso aunque técnicamente se basaba en


ella . Y gracias por salvarme añadió. Agitó una mano en el aire . De hecho,
nunca nos hemos presentado apropiadamente. Hola, soy Avery, habitante
humana.

Él esbozó una sonrisa en la última parte y echó un vistazo a la mano


temblorosa de ella. Probablemente no era una costumbre Harpie, supuso Avery.
Ella apartó la mano antes de que el frío viento llegase apropiadamente.
Mason. Harpie él repitió su saludo y estiró sus plumas en lo que Avery
supuso que sería la versión Harpie de un apretón de manos. Le recordó sus
viejos periquitos.

Y, ¿podrías ponerme al corriente exactamente sobre quién nos está


persiguiendo? ¿Les conoces bien? Por mucho que quisiera charlar sobre algo Page
despreocupado, ella sabía que la situación clamaba una conversación más seria. |

Mason sonrió apagadamente cuando oyó la pregunta.

Conocí a la chica una vez… Su nombre era Eva y la conocí antes de que se
convirtiera en una fugitiva. El conjunto de esos Harpies se llama la Banda de los
Ladrones. Y originalmente tenían que intentar robar el amuleto de nuestro
príncipe, Jericho cada palabra calmada que dijo hizo a su rostro ruborizarse.

Sintiendo la tensión alrededor del tema, ella cambió el tema un poco.

Dijiste que estabas intentando recuperar el amuleto para tu jefe. ¿Eso


significa que tu jefe es el príncipe? Preguntó ella juntando la información.

Sí, pero no era solo el príncipe. Era mi padre aclaró Mason y continuó.

Tienes que entender que la Banda de Ladrones es legendaria en mi


mundo. Están considerados como los más mortales y peligros fugitivos. ¿Y esos
de allí? Solo eran los más jóvenes. No habríamos escapado de sus superiores.
Mi padre creó y poseyó el amuleto. Se llamaba el amuleto Willow y contenía
magia poderosa. Una noche él viajaba con el amuleto cuando la Banda le tendió
una embosca en la costa de California. Parece que el amuleto se perdió en algún
lugar de la lucha. Peiné la costa y no encontré nada. Nada excepto a ti.

Eso abría otro tema.

Vale, guíame con esta cosa mágica le rogó, sabiendo que


probablemente disminuirían sus opiniones sobre el cerebro humano, pero ella
aún tenía problemas envolviendo su cabeza con esto . Dijiste que recogí el
amuleto y que estaba roto. Después la magia entró en mí.

Él asintió confirmando para que ella continuase.

Y esa magia está permaneciendo ahí. Manteniéndome caliente sonaba


muy raro. ¿De hecho estaba ella interviniendo en la magia? ¿Y exactamente
cómo se asentaba en el cuerpo de alguien?

Considérate como un recipiente. Como un amuleto. La magia residirá


dentro de tu cuerpo como una marca de energía. La energía le dará a tu cuerpo
fuerza solo por estar cerca Cerró su mano sobre un puño cerrado como
ejemplo. Avery no iba a fingir que lo entendía completamente.

Vale, ahora dime que puedes arreglarlo dijo ella a continuación.


Sí. Debería ser completamente posible alejar la energía mágica de tu
cuerpo y recapturarla en un nuevo amuleto.

De acuerdo no sonaba completamente descabellado. Tendió su mano


hacia la marca negra y enseñándola claramente.--. Para volverse loco.
Page
Ella esperaba unos cánticos o destellos o luces fluorescentes. Aunque al
|
contrario de lo que había esperado, Mason solo le dedicó una mirada
desamparada.

Personalmente no estoy seguro de cómo dijo . Pero no debería ser


imposible de descubrir añadió rápidamente, aparentemente más
avergonzado de mostrar una escasez de conocimiento.

Ella frunció el ceño, incapaz de esconder su decepción.

Bueno, tu padre lo creó, ¿no? Entonces él sería el único que sabe cómo
sacarlo de mí. Solo tenemos que encontrarle antes de la Banda de Ladrones nos
encuentre a nosotros.

Mason no contestó al principio, optando a su vez por estar de pie y caminar


cerca de los bosques. Desapareció detrás de los árboles y volvió con madera
seca. Avery se dio por aludida y le siguió. Hacía frío cerca del río y estaba
desprotegido de la nieve que caída. En los árboles estaba un poco más caliente y
más fuera de la vista. Él consiguió hace fuego rápidamente y Avery se sentó
cerca felizmente.

De acuerdo, ¿ahora dónde vamos? Obviamente ellos nos encontrarán


aquí si nos entretenemos señaló ella.

Tenemos unos momentos antes de que debamos movernos. Sécate la ropa


y duerme un poco.

Avery echó una mirada al cielo. Aunque la oscuridad en Alaska nunca


significaba un tono negro, ni siquiera podía ver las estrellas. Y también
significaba que nadie que volase sobre sus cabezas podría verles. Quizá unas
pocas horas no harían daño. De todos modos, no progresarían bien cansados.

Está bien accedió finalmente.

El descanso no fue particularmente no deseado. Se enroscó en la hierba y


finalmente se permitió relajarse. Avery nunca se había dado cuenta de una
docena de cosas hasta que identificó las orillas claras de su sueño. Le recordaba
la baja California con el aire salado y el agua azul brillante. Abrazándose a sí
misma, miró hacia la orilla donde había estado. La playa se hallaba
mortalmente silenciosa con solo remanentes fantasmales de vida. Tumbonas
vacías se apilaban en ángulo de cenizas carbonizadas en el lugar de la hoguera.
Paseando alrededor, lo recordó. Era el campamento donde había estado el
cuatro de julio.
Destellos blancos iluminaron el cielo y llamaron su atención hacia arriba.
Venían de la lejanía playa abajo. Del montón de rocas de la orilla. Ella anduvo a
zancadas hacia allí sin pensar. Cada paso en su sueño convertía una milla en un
momento, había escalado hasta arriba del montón de rocas. Los destellos en el
cielo se acercaron y se convirtieron en figuras distinguibles. Ambas figuras
tenían largos y desgarbados miembros y grandes alas. Chocaron sonando como Page
petardos. Avery se tapó las orejas. |

La batalla se volvió encolerizada cerca de la orilla y Avery finalmente


reconoció a los Harpies. Uno llevaba armadura de bronce con una insignia
gótica en espiral e identificó al que lo llevaba como Rafael. El hizo su
característica y fea sonrisa, incluso mientras chocaba en la batalla. Ella miró a
otro Harpie y reconoció su cara.

Jericho le identificó en voz alta.

Jericho, el príncipe Harpie. No se parecía mucho a su hijo Mason. Él tenía el


pelo negro en vez de castaño y era más bajo y delgado. Arrugas considerables
marcaban su cara mostrando su edad y sus reflejos lentos mostraban el peaje
que los años habían hecho en su cuerpo. En lo único que se parecía a Mason era
en los ojos verde pálidos y en la forma en que se aferraba con orgullo
indestructible.

Los ojos de Jericho pasaron por la playa y sobre ella, pero mirando a ciegas
como si ella no estuviese allí. Rafael continuó embistiéndole pero Jericho se
alejó moviéndose con gracia. Un mármol brillando captó su mirada a
continuación. El mármol brillante era el amuleto que colgaba del cuello de
Jericho casi burlonamente, brillando con un débil azul y manteniéndose
siempre una pulgada fuera del alcance de Rafael.

De repente ella divisó una oleada de otras figuras aladas uniéndose a la


pelea. Cada movimiento era tan rápido que dificultaba distinguir sus rostros.
Los Harpies irreconocibles volaron hacia Jericho y cuatro de ellos le rodearon
en una formación sistemática.

El sonido de desplazamiento de la arena captó la atención de Avery y miró


lejos de la batalla. Tras ella estaba de pie Mason, pero Mason tampoco la veía a
ella. Las alas guardadas detrás como una gabardina demasiado grande, él
caminó al final de la playa como ella había hecho. Sus ojos miraron las nubes y
Avery siguió su mirada. Jericho se tambaleaba atrás en el aire. Con las alas
haciendo espirales no podía volar sino caer en picado. En segundos, Rafael
agarró a Jericho. Rafael cogió el amuleto, arrancándolo limpiamente de su
cadena dorada. El amuleto cayó suelto y haciendo espirales hacia las olas.

Avery instantáneamente perdió interés en la lucha. Un ansia desconocida la


guiaba, se lanzó hacia las olas donde había caído el amuleto. Con el agua hasta
los tobillos, escarbó, los dedos clavándose en la arena, mientras sujetaba el
cristal roto en sus manos.
Avery despertó con un movimiento. Una fuerte brisa azotó su cara y ella
parpadeó limpiando el polvo de sus ojos. Mason estaba de pie en el claro
aireando sus alas abiertas. En algún momento desde que ella se quedó dormida,
él se había quitado la camisa manchada de sangre y permanecía con el pecho
desnudo. Al menos la escasez de ropa le hacía justicia. Incluso más delgado en
comparación con los humanos, su pecho era plano y definido con músculos. Se Page
había limpiado el barro de la cara y del pelo con agua del río. En conjunto, |
Mason parecía un modelo masculino sin esteroides. Avery tuvo que regañarse a
sí misma rápidamente antes de que su cuerpo reaccionara del modo
inapropiado. Se removió un sentimiento en ella con el que no estaba
exactamente de acuerdo.

Vamos él le hizo señas, viendo que había despertado.

¿Dónde vamos? Usando el suelo para impulsarse, Avery se puso en pie


insegura.

El dormir había ayudado pero no había sido milagroso. Se masajeó su mano


especial, impeliéndola a darle más fuerza. Mason volvió finalmente rodeando el
fuego y uniéndose a ella en la línea de árboles cercana.

Debemos irnos antes de que nos encuentren aquí. Además, el mal tiempo
nos hará movernos. Tenemos que alcanzar la costa del sur antes de que acabe el
día.

Le hizo señas para que se acercase con una mano abierta. Ella la cogió y le
dejó guiarla hasta el claro. Las uñas de Mason parecían más afiladas ahora y
parecían más como garras. Quizá las había afilado antes de ir a por ella a la
escuela. Quizá la mayoría de lo que ella veía era una ilusión. Empujando las
posibilidades al fondo de su mente, miró al cielo. Como prometió, las nubes se
habían formado en el horizonte pero la oscuridad tapaba su extensión.

La costa del sur es un largo camino por delante puntó ella


abiertamente.

Sus alas chasquearon abriéndose con una sugerencia muda.

¡Oh no! ¿Cómo sabes que puedes volar así? Ella se alejó sin soltar la
mano.

Lo haremos pero necesito que confíes en mí.

Ella quería protestar pero una mirada cansada a su alrededor la detuvo.


Probablemente estaban a millas de la ciudad más cercana. Una forma rápida de
viajar sería preferible. Le miró de nuevo. Él parecía confiado en su habilidad de
vuelo, pero quizá los Harpies siempre tenían confianza en sí mismos.
Rindiéndose, asintió.

Tiró de ella hacia su pecho desnudo y dobló sus brazos para que llegase a
rodear su cuello. Regañándose mentalmente a sí misma por sonrojarse, Avery
miró hacia el suelo. La postura parecía incómoda. Avery apenas alcanzaba los
cinco pies de altura y Mason tenía una altura importante sobre ella. Él no lo
encontraría importante una vez que estuvieran en el aire.

¿Entonces dónde encontramos a tu padre? Murmuró ella contra su


pecho mientras sus alas comenzaban a coger velocidad. Page
|
No vamos a buscarle. Vamos a la corte Harpie.

Ella forzó su cabeza hacia atrás en un ángulo raro para mirarle a la cara.

Pensaba que era tu padre el que podía ayudarnos.

Su cara se volvió taciturna y parecía como si Mason se debatiera seriamente


en decirle algo. El suelo desapareció bajo ellos cuando él comenzó a planear.
Avery se retorció pero los brazos de Mason alrededor de su cintura la
mantuvieron sujeta. Moviendo una mano, él presionó la cara de ella contra su
pecho. Antes de que ella pudiera protestar, un murmullo se conmovió
profundamente en su pecho.

Debes entender. La Banda de Ladrones no solo atacó a mi padre Jericho.


Le asesinaron.
Capítulo 7 Page
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Traducido por marthatithy1


Corregido por tamis11
Corregido por tamis11

A
cien metros de la atmósfera se volvió absolutamente ensordecedor
y, sin embargo Avery se encontró gritando por encima del
zumbido del viento en sus oídos.

¿Cuánto falta? Cuestionó Ella cada vez más impaciente.

Los músculos temblorosos, ella luchaba por acercarse más a Mason que
parecía su calentador personal. Ella nunca había puesto mucho pensamiento
sobre por qué los Harpies eran veinte grados más calientes que los seres
humanos, pero esto se presentó como la mejor explicación. A unos cientos de
metros en el aire, hacía frío. Y su cuerpo humano no era feliz.

Mason se tomó un tiempo para responder mientras miraba hacia abajo en el


único lugar que Avery se negaba a mirar. Está lejos en el aire, no podía
imaginar lo que la tierra parecía. Podía ver las montañas en su visión periférica,
y en esta altura, eran de cama blanca y cubierto de nieve reluciente. Cualquier
vida verde restante se sentó así muy por debajo de ellos, no podía ser muy
visible. Incluso el más alto del dosel de los árboles gigantes probablemente se
parecía a las malas hierbas. Avery no miraba hacia abajo para confirmar su
sospecha.

Hasta aquí es donde podemos llegar Mason anunció finalmente.

¿Sabes dónde estamos? Se quejó ella otra vez, sabiendo que era un
poco infantil, pero estaba harta de la posición.

No, pero sé dónde vamos. Consideramos que es una brújula interna de


los de esta clase.

El estado de Alaska era enorme, y la mayor parte era las tierras rurales, sin
utilizar las tierras de hielo o masas boscosas. Incluso si tuviera la ventaja de más
altura, ellos no eran un avión y no lo harían muy bien. Pensamientos
descarriados, Avery movió la cabeza para echar un vistazo a la herida en el ala
izquierda de Mason. La herida en la base de su ala había comenzado a
mostrarse de nuevo. . Las plumas que la había cubierto una vez comenzaron a
revelar parte de la herida en carne viva. Sujeto su brazo izquierdo con fuerza
alrededor del cuello de él, ella movió su mano derecha con los dedos en la
herida. Su ala chasqueó duro en señal de protesta. Page
|
Lo siento Murmuró ella y retrocedió . Pero cada vez es peor.

Mason tarareaba, su pecho vibrando.

Lo Dice la chica que no sabe nada acerca de la anatomía Harpie.

Hey, yo dije que no sabía si podías volar. Una herida abierta es una
herida abierta Ella dijo sin inmutarse.

No importa lo mucho que hizo para callarla sobre el tema, El ala de Mason
claramente le hacía daño. Voló en un ángulo torcido y su ala se negó a abrir
completamente. Ellos dieron la vuelta en el aire, controlado, pero cada vez más
incómodo.

No te mataría descansar un rato Esta vez ella no gritó, pero él escuchó


su tono.

Avery interrumpió Mason , cállate.

Ella abrió la boca para protestar, y nunca tuvo la oportunidad. Sus alas
cambiaron abruptamente y perdió altura, el nauseabundo desplazamiento de
altura dejó su estómago en nudos.

¿Harpies? Ella chilló. El agarre de Mason se tensó y él los bajó un poco


más con un solo tirón de sus alas.

Peor, enfrente una tormenta. ¡Espera!

Una ráfaga paralizante les golpeó justo en ese momento. La ala herida de
Mason se torció primero y los envió en espiral hacia atrás en un ángulo
incómodo. El patrón de vuelo completo en ruinas, comenzaron a caer en picada.
El mundo en espiral y Avery repente vi lo que estaban enfrentando. Habían
volado a la derecha dentro de una tormenta de nieve. El miedo pateando,
Avery gritó. Las alas de Mason se batían en un último intento para ponerlos de
manera vertical, pero el viento las hacia templar.

¡Mason!

Ella se soltó y cayó hacia abajo. El mundo vertiginosamente en una falta de


definición de un sólido blanco. Sus extremidades se agitaban como ella, se dejó
caer por el aire. La caída no fue larga y los hombros hicieron impacto con el
suelo en primer lugar antes de que su cabeza rompiera de nuevo en la nieve
compactada. Aunque la caída había sido acortada por Mason, su cuerpo todavía
en shock por el impacto. Aunque la tormenta se mantenía con furia por encima
de ella. Los vientos huracanados mordían su piel y había nieve compactada en Page
la parte superior de su cuerpo. Se obligó a rodar sobre sus rodillas, el cuerpo de |
Avery le dolía, pero obedeció.

Ella escudriñó el horizonte blanco en espiral como el viento y el hielo


secando sus ojos.

Mason La garganta se le había ido ronca de tanto gritar anteriormente


y su voz apenas hizo un sonido por encima de la tormenta atronadora.

Ella no pudo detectar nada más que la nieve y las montañas coronadas de
blanco. Ella entrecerró los ojos desesperadamente pero no mota nada de color
café, canela o negro que atrapara sus ojos. Arrastrándose sus pies, ella se
empujó hacia adelante. Enterrada hasta las rodillas, no podía caminar derecha.
Cada músculo de su cuerpo protestó cuando ella tiró de sus tobillos y se obligó
a dar un paso más.

Su pie resbaló y ella se rindió antes de deslizarse por el terreno resbaladizo


cayendo de trasero. Era peculiarmente duro, ella se detuvo. Sin visibilidad,
Avery pasó las manos por lo donde había aterrizado. Vagamente lo reconoció
como la ladera de una montaña. Apoyando las manos contra la pared, Avery se
sostuvo mientras ella caminaba hacia los lados. Los baches de la montaña se
movieron y ella se dirigió a la derecha en una cueva. El viento había cesado, y el
aire se calmó. Avery parpadeó, el corazón latiendo en su pecho, mientras
miraba a su alrededor. La cueva se adentraba profundamente en la montaña y
aunque almizclado y oscuro, dio la bienvenida a la vista.

La marca de la magia en sus manos rítmicamente pulsaba con los latidos de


su propio corazón. La magia no sólo la calentó, sino que mantuvo su cuerpo
siempre un paso adelante de colapso total.

¡Mason!

Ella gritó de nuevo cuando un atisbo de movimiento llamó su atención. Ella


cerró los dedos alrededor de la roca, dudando. Era irónico mientras ella nunca
iba a encontrar un paño húmedo, una horrible cueva era lo más atrayente que
jugó ante ella, Ella no podía encontrar lo cómico en el momento.

Avery freno sus retorcidos pensamientos para revisarlos uno por uno. No
había visto exactamente a Mason, pero el ruido metálico que oyó fácilmente
podría haber sido un cuerpo cayendo. Avery tomó aire para tranquilizarse a sí
misma. El movimiento que había visto se originó a partir de tan sólo unos
metros de distancia, pero el tiempo hizo una milla virtual. También, salir de la
cueva ahora puede significar que no encontraría el camino de vuelta en la
confusión absoluta. Page
|
Confróntalo Se dijo con audacia mucho más razonable de lo que ella
sentía. Alcanzando su bufanda de algodón, Ella descubrió la tela azul marcada
hasta que se agrupo en sus manos.

Hansel y Gretel dejaron un rastro de migas de pan. Ella repitió la vieja


rima ociosamente.

La nieve la cubría dentro de unos minutos, pero hasta el momento se


presentó como la mejor idea que tenía. Preparándose a sí misma para un apuro,
estiró el algodón a su totalidad de tres pies y volvió a entrar en el clima
tormentoso. Las ráfagas amenazaban con llevársela pero ella dejó caer la parte
delantera pero ella la empaco en la nieve con el tacón de su bota. Se destacaba
severamente contra la nieve. Hecho con eso, ella volvió su atención hacia afuera
y comenzó a caminar.

Mason gritó ella. Justo cuando ella dio un paso más, pisó algo duro y
lleno de baches. Mirando más adelante, vio la figura acostada en la nieve por
primera vez. La cara de Mason y el pelo castaño desordenado se destacó por
encima de la nieve.

Vamos, despierta, levántate Avery se lanzó de rodillas mientras sus


manos se apresuraron a sacudir la nieve rápidamente acumulada. Se cayó tan
rápido como ella lo despejaba todo.

¡Levántate! Exigió de nuevo. Tomo otra estrategia. Ella lo tomo.


Agarrando su mano, ella se levantó, puso su peso en ella y tiró de él. Dejó
escapar un sonido ahogado desde lo más profundo de su garganta.

No es nada, vamos Ella lo arrastró hacia arriba y hacia la cueva.

El azul de la bufanda abrió el camino, a pesar de que había sido volada por
la ingobernable tormenta. Una última oleada de adrenalina de las carreras a
través de sus venas, Avery lo tiró a la cueva. El viento se desaceleró en el
interior. La nieve todavía apilada en la parte frontal de la cueva, pero no lo
suficientemente alto como para interferir con el movimiento. Ella lo condujo,
tropezando con Mason una vez más, el colapso cuando ella alcanzo el final.
Poca luz alcanza el interior de la cueva, y menos aún durante la tormenta.
Sin embargo, las paredes estrechas estaban cerca lo suficiente para que ella
pudiera trazar todo el lugar solo por el tacto. Mason había caído por debajo de
ella, utilizando sólo energía suficiente para rodar sobre su espalda y doblar sus
alas destrozadas por debajo de él. Con manos que se mueven rápidamente, Page
Avery sacudió la nieve por última vez de los dos. Cuando se derritiera, estarían |
mojados de nuevo. Esta vez, probablemente se congelarían hasta morir. Mason
se movió cuando ella lo tocó.

¿Estás bien? Él murmuró en voz baja.

Mucho más que tú. Soy malditamente inmortal esta semana Ella soltó
una risa ronca, aunque probablemente no era gracioso.

Tú no eres inmortal Dijo, pareciendo más alerta ahora . Ven aquí.

Ella no podía verlo por lo que se inclinó con cuidado. Luego la mano de él
se acercó por detrás de ella y la atrajo hacia sí. Avery saltó al principio, cuando
él tiró con fuerza contra su pecho desnudo pero ella los puso juntos
rápidamente. Se había unido su calor a su cuerpo—algo que era especialmente
útil cuando una de las personas tiene corrientes de calor todo el tiempo—.
Inmediatamente sintió la diferencia, Avery se apoyó en él para calentarse. Ella
maniobró la cara en el hueco de su cuello y dejó escapar un suspiro. Ella no
podía mentir, aplastada tan cerca de Mason —incluso en la vida o escenarios de
la muerte— parecía un poco demasiado personal. No estaba segura de qué
hacer con él, sin embargo, ella no lo mencionó.

¿Pasara este tipo de tormenta? El pregunto

Debe desaparecer en unas pocas horas Eso fue si no causó una


avalancha y nos enterró vivos en la cueva. Avery no añadió esa parte.

Eso fue genial ya sabes Comentó.

¿Qué?

Ponernos aquí dentro. Un crédito para tu carrera.

La cara de Avery quemado, por suerte se escondió en la oscuridad, y se


encogió de hombros.

No ha sido gran cosa dijo ella.

Mason en realidad se comportaba en la forma que a ella le gustaba más.


Avery tuvo que admitir, ellos no habían conseguido nada con el pie derecho, así
que en este momento Mason le gustara era un logro absoluto. Ellos todavía
estarían peleando en el bosque si no fuera por la supervivencia mutua. Al
menos este era un paso en la dirección correcta.

Mason se estiró y pudo sentir el contorno de su cuerpo mientras se


apretaba contra ella. Page
|
Debemos descansar Mencionó.

No, no podemos Moviéndose rápidamente, ella le dio un codazo en el


pecho antes de que él hiciera algo para dormir . Quédate despierto. Sólo
confía en mí. No quiero caer dormida en caso de riesgo para congelarme a
muerte.

Él hizo un sonido ronco de descontento.

Confía en mí. Sólo tienes que hablarme Giró su mente a pensar en un


sujeto.

Bueno, yo nunca he conocido a un Harpie antes, ¿verdad? Entonces,


¿existen otras criaturas mitológicas que no sean Harpies?

Si ellos son mitológicos, entonces no existieran No importa qué tan


agotado estaba, Mason se apresuró a señalar la falla en su lógica . Pero no.
Sólo nosotros realmente. Y eso es aburrido de todos modos.

Dejó escapar un suspiro agravado.

Bien entonces, elige un tema. Sólo quédate despierto Dijo ella.

Está bien Mason se desplazó un poco, alejándose de Avery. Si se


trataba de una situación tradicional, habría que hacer algo para verle la cara. La
oscuridad de la cueva no permitió que eso sucediera, así que le tocó la cara en
su lugar. Sus dedos trazaron sobre su mejilla, sus labios, y hacia abajo de la
barbilla. El movimiento no era en sí sensual, pero Avery no podía dejar de
reaccionar ante eso. Su corazón se saltó unos cuantos latidos, ella se movió
incómodamente. Los sentimientos se agitaba en su pecho, ella sabía que
definitivamente eso los había dejado sin aliento. Sobre todo cuando quedaron
atrapados en una cueva, que los encerraba juntos y absolutamente solos.

¿Eres soltera, Avery? Le preguntó Mason.

Avery se quedó inmóvil, segura de que debe de haber oído mal.

¿Q—qué? Se maldijo para la tartamudez, pero esto no era exactamente


su versión de ligar.
Eso es lo que los humanos llaman, ¿no? Soltera ¿cómo en no ver a un
chico?

Ella lo escuchó con claridad esta vez, pero no tenía una respuesta
inmediata. Su mente daba vueltas. Había sacado su persistente mano de la nuca
de su cabello, pero no se había movido. Desesperadamente deseando poder ver Page
|
su cara, ella no salto a conclusiones, así que se tragó el nudo en la garganta.

¿Por qué? Ella trató de juzgar si él está siendo o no serio.

Porque estoy tratando de averiguar que es Nathan para ti.

El nombre de Nathan absorbió todo de ella, el estado de ánimo de Avery se


agrió.

Nathan no es mi novio Corrigió rápidamente.

Él se echó a reír.

No estés tan a la defensiva. Sólo estoy tratando de averiguar. Te he


observado, ya sabes, cuando me presenté en la escuela. Sobre todo para
asegurarme de que eras la persona adecuada. Para saber que eran humanos y
no sabían nada de los Harpies.

Ella renunció a pensar que quería decir algo más y cambió su enfoque.

¿Por qué pensaste que yo era sobrenatural?

Tomaste el amuleto de Willow por absoluta casualidad. Habiendo un


centenar de rocas en la playa, tomaste el amuleto. Yo no descartaría la
posibilidad de que no lo recogiste por accidente.

Avery de repente pensó en el sueño que había tenido. En su sueño, ella no


escogió el amuleto por accidente sino que había estado buscándolo. Se preguntó
en ese momento si los Harpies creían en el destino también. Si la magia es real,
¿qué otra cosa podría ser? Pero la verdad del asunto es que ella no cogió el
amuleto a sabiendas. Fue una suerte absoluta.

De todas formas, tenía que ver a todos tus amigos. La chica tenía sentido.
Pero Nathaniel era extraño. Pensé que estabas saliendo con él.

Bueno, no lo estoy.

Uh huh... Sonaba como si no le creyera.

Dejando escapar un suspiro de exasperación, Avery se encogió de hombros.


Mira, Nathan es uno de esos chicos guapos con el que las niñas tontas
caen todo el tiempo. Y si, una vez yo fui una chica tonta. Ahora estoy tratando
de poner eso detrás de mí, excepto que nadie realmente me lo permite.

¿Él fue malo contigo?


Page
Mason siguió empujando por razones que Avery no podía entender. Y |
mientras derramar sus secretos a un Harpie no parecía un gran problema, su
intensa curiosidad era extraña. Se recostó en él, pero lo hizo principalmente
para ocultar su rostro en su pecho.

Él no hizo ningún comentario sobre ello, pero envolvió sus brazos a su


alrededor. Ella nunca le respondió, pero él dijo algo sobre eso de todos modos.

Sabes Avery, si sobrevivimos a esto, voy a romperle a ese chico Nathan la


cara por ti.
Capítulo 8 Page
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Traducido por marthatithy1


Corregido por Judyher

A
very se despertó sobresaltada y se tomó un momento para
recordar dónde estaba. Todavía estaba oscuro y frío, y ella fue
abruptamente consciente de las ásperas paredes de la cueva que se
clavaban en su espalda. Se había quedado enredada con Mason toda la noche,
pero ahora despierta, se deslizó fuera de él.

Afuera, la tormenta se había calmado y la temperatura había calentado.


Avery escuchó el silencio llamativo por un momento, preguntándose
ociosamente si iba a encontrar la cueva nevada con tres pies de hielo. Mason
finalmente crispó a la vida y Avery volvió su atención de nuevo a él.

Está bien, tienes razón. Nos quedamos dormidos y no nos morimos


Ella admitió antes de que pudiera oírle soltar el 'te lo dije'. Ella empujó sus
frías manos en los bolsillos y se distrajo al instante cuando algo firme se reunió
con sus dedos. Reconociéndolo inmediatamente, Avery sacó el pequeño
rectángulo de metal de su bolsillo.

Mi teléfono Ella le dio la vuelta en la mano.

Se había encharcado y aplastado bajo su peso varias veces. La pantalla se


había agrietado, y algunos tornillos flojos del teléfono acababan de hacer clic
abajo a la derecha. El metal se quedó frío, pero no mojado. Dándole la vuelta,
tomó un respiro y lo encendió. No obtuvo ninguna señal, pero el teléfono
iluminó la cueva.

Ella se volvió hacia Mason, antes de que declarara su trabajo como un


milagro. La luz del teléfono revelo la cara de Mason. Incluso encapsulado en el
color azul, sus mejillas se encendieron de un rosado y sus labios eran de un
impactante color blanco. Sus mejillas de repente parecían huecas y los ángulos
de su rostro parecían duros.

¡Mason! ¿Estás bien? Ella Alargó la mano hacia la frente de él y los


dedos apenas le rozaban la piel antes de que sintiera el calor sofocante . Tienes
fiebre Ella se dio cuenta oficialmente. Volviendo su atención a su ala,
examinó la herida. Se había ampliado y formado costras . Esto no es bueno.
Mason, tenemos que pedir ayuda.

Desde luego, no saldrían volando de aquí. De hecho, ella comenzó a


preocuparse si Mason aún viviría lo suficiente para salir de este lugar. A pesar Page
|
de que tenía mal aspecto, todavía se mantuvo alerta y él la miró con ojos
vidriosos.

No estoy seguro de si deberíamos salir todavía.

Ella negó con la cabeza, de pronto frustrada y con pánico. Mason necesitaba
antisépticos y asas de vendas por lo menos, los antibióticos y suturas a lo sumo.
¡No vas a conseguir mejorarte aquí! No podemos esperar más Ella siseó .
¿Y si simplemente no te despiertas? Entonces estaríamos en serios
problemas Mason dejó escapar un largo suspiro y le hizo señas para que se le
acercara.

Tengo algo Dijo él.

Sus dedos se metieron en el bolsillo y sacó otro amuleto.

Este es un dispositivo de rastreo. Si se rompe luego alguien que conozco


hará un seguimiento de la magia y vienen a ayudarnos.

Le explico cuando ella lo arrebataba de sus manos.

Entonces, ¿por qué estamos aún esperando? Debemos cortar el material


de magia ahora, conseguir un poco de ayuda y salir Ella dijo al tiempo que le
hacia una breve exanimación.

El amuleto, hecho de vidrio, sería fácil de romper. Podía salir de la cueva,


elegir cualquier roca para abrirla y enviar la llamada de ayuda. Este hecho,
combinado con la situación de deterioro de Mason, dejó a sus renuentes
pensamientos esperar.

Tienes que entender. Al segundo que pidas ayuda, la banda escuchara


también. No puedo dejarte ir por ahí sola El gruño.

Dejó que sus palabras se hundieran en ella. Él tenía razón, si la banda se


presentara ella sería historia. Pero si no lo intentan, Mason podía morir y ella
todavía estaría sola.

¿Tienes una idea mejor? Preguntó.

Él dio la mitad de una respuesta entusiasta.


Dame un día y si no mejora, entonces pediremos ayuda. Yo no soy
humano Avery. Yo no tengo esos genes débiles.

Ella sacudió la cabeza, atrapada entre sus emociones. Mason al menos se las
había arreglado para ser condescendiente. Dejó su actitud fuera a pesar de las
circunstancias recientes y volvió su atención a la herida. Usando la luz de su Page
|
teléfono, examinó la herida de nuevo mientras reprimía las arcadas. No olía
horrible para una infección —probablemente una señal de que no se había
extendido mucho— pero Avery apenas podía soportar mirarlo. La herida fue
formando costras y las plumas alrededor eran de color marrón con sangre.
Estaba convencida de que había algo de inflamación. Avery no podía dar un
consejo médico real, pero ella sabía que debía ser limpiado y envuelto.

Está bien. Al menos déjame hacer algo.

Después de cambiar el ajuste de luz de fondo en su teléfono para que la luz


se mantuviera el mayor tiempo posible, miró alrededor de la cueva pero nada
parecía útil. Avery sabía que en serio tendría que improvisar los suministros.
Deslizándola se quitó la chaqueta y su capucha, tiró del dobladillo de su camisa
hasta que el algodón blanco puro se fue sobre su cabeza. Avery trató de hacerlo
rápidamente, esperando que ella pudiera manejarlo incluso antes de notarlo.

¿Qué estás haciendo? El preguntó mientras que ella tenía la camisa


por la cabeza.

Sintiendo sus ojos en ella, luchaba por no farfullar.

Es el mejor material que tengo. Lo voy a usar para envolver la herida


Explicó mientras que sus mejillas ardían. Avery se había reducido a un sostén
de encaje negro que a ella no le gustaba que él viera, sobre todo cuando se
quedaron tan juntos. Secándosele la garganta, tragó saliva y puso la camisa de
algodón en una pila. Ella se apresuró a coger su capucha y se la puso. Mason no
dejo de mirarla.

Sabes, no eres mal parecida para un ser humano Dijo.

Está bien, deja eso Ella escupió . Mira a la pared o algo así Le
temblaban las manos lo suficiente para que ella luchara por ponerse la sudadera
con capucha correctamente. Avery perdió el balón con la cremallera.

Es un cumplido. Toma el cumplido.

No proviniendo de ti Consiguió subir la cremallera de la capucha


hasta su cuello, pero ella seguía negándose a mirarlo.
¿Por qué no de mí? Un Harpie dándole a un humano un cumplido es
una ventaja. No sé por qué estás tan nerviosa al respecto. ¿Nunca has estado
realmente con un chico antes?

¡No estoy nerviosa! Creo que hay temas más importantes que yo Se
concentró en la camisa ahora, rompiendo el algodón en dos franjas separadas. Page
|
El primero ella lo coloco en el suelo y luego le dejó caer un montón de nieve
blanca y limpia en el interior de la tela. Envolviéndolo hacia arriba, ella lo
deslizó por debajo de su chaqueta sufriendo a través de la frialdad. Ella
necesitaba agua.

Bueno, eso es obviamente el caso. ¿Por qué no lo has estado? Avery


negó con la cabeza firmemente.

La fiebre te hace delirar, claramente, porque tendrías que estar loco para
pensar que hablaría contigo sobre esto.

Ella se arrastró hacia él y extendió su ala. El ala tembló con vida propia,
pero dejo de resistirse y se extendió hasta que pudo ver la herida. Su teléfono se
quedó encendido pero con el tiempo iba a morir por lo que tenía que trabajar
con rapidez.

Estamos atrapados juntos. Me imaginé que me dirías sobre tu vida para


pasar un poco de tiempo Él arqueó una sonrisa. Él realmente lo estaba
disfrutando. Ella no lo podía creer.

Esa no es mi vida. Mi vida no gira alrededor de los chicos. Soy una


estudiante de secundaria que estaba tan cerca de graduarse y se alejo.

Ella sacó la tela de debajo de su chaqueta. La nieve se había derretido y la


tela estaba suficientemente húmeda para que se pudiera utilizar. Retorciendo la
tela, ella roció la herida del ala de Mason con agua.

¿Hacia dónde te estabas mudando? Él preguntó.

No lo sé. Probablemente California Avery dijo, pero sinceramente, no


le había dado una idea con mucho objeto.

Ah, ¿quieres estar más cerca de mí? Canturreó él y tiró de la cara de


Avery.

Cállate, Mason Ella gruñó . Yo ni siquiera sabía que vivías en


California, y definitivamente no me mudaría allí por ti Ella no sabía que la
patria Harpie estaba en California, pero tendría sentido ya que ella había
recogido el amuleto fuera de la costa del Pacífico.
¿Por qué estás tan volátil? Como un petardo. Casi podrías poner a los
Harpies en vergüenza, por el odio que estoy sintiendo. Pero para ser un
humano, no sé por qué me odias tanto.

Ella rodó los ojos escuchando la alegría en su voz. Esto definitivamente no


era el Mason al que estaba acostumbrada, pero el estar atrapado en una cueva Page
|
probablemente hace eso a la gente. Además, está claro que disfrutamos de
conseguir estar debajo de su piel. Ella se negó a dejarlo ir . No te muevas Se
concentró en su tarea y utilizó el paño húmedo para limpiar la herida. Lo hizo
con cuidado, con miedo de lastimarlo y sabiendo que sería fácil hacerlo. El
trapo se fue del blanco al negro con bastante rapidez a medida que fregaba.

Enserio ¿tu torturas a todos tus amigos de esta manera? Él pregunto


bruscamente mientras fallaba en ocultar su expresión de dolor.

No, sólo te tengo en un lugar especial en mi corazón y eso es para


torturarte Ella dejó de fregar después de que había hecho suficiente trabajo.
Con gran parte de la sangre limpiada, se veía mejor, pero también más crudo.
Cogió la segunda pieza de tela y la preparo como un vendaje. Sería un trabajo
terrible en muchos aspectos, pero sería suficiente para proteger su ala contra los
elementos.

Sé que no me odias, Avery. Creo que has tenido bastante tiempo para
acostumbrarte a mí.

Tomaría más tiempo acostumbrarse a su maltrato, Avery pensó. Pero era


cierto. Si a ella le hubieran dicho hace una semana que ella estaría acurrucada
en una cueva con Mason y cuidándolo hasta que sanara, no lo habría creído.
Pero allí estaban.

Sí, bueno, yo estoy creciendo en ti también Señaló ella mientras que


ella envolvió cuidadosamente el vendaje alrededor de la base del ala. Sus
manos temblaban de la tensión, pero ella hizo todo lo posible para mantenerlas
quietas y hacerlo con cuidado.

¿Crecer en mí? Suena como una mala hierba. Pero eres algo. Y para que
conste, yo no entiendo por qué un hombre no iría a por ti. Yo podría haber…
Mason fue cortado inmediatamente.

Nerviosa y sorprendida por su cambio de tema, ella accidentalmente apretó


el vendaje demasiado apretado y él gritó.

Lo siento Ella se quedó sin aliento al verlo arquear la espalda y


convulsionar . Lo siento, lo siento, lo siento.
Ella aflojó el vendaje y lo dejó descansar antes de siquiera tocarlo de nuevo.
Mason se calmó y quedó inerte. Avery se obligó a respirar.
¿Estás bien? Ella preguntó finalmente, con miedo de saber.

Mason se quejó y no dio una respuesta clara. Ella vacilante terminó


envolviendo el vendaje correctamente. La herida se cubrió y la protegió de los Page
|
elementos por una película decente de algodón. Terminado ahora, ella curvó
sus manos en su regazo.

Háblame de tu vida, Avery Dijo Mason, cambiando el tema, y


siguiendo a negarse a abordar que él estaba sufriendo.

Yo realmente no soy tan interesante. Voy a la escuela. Yo vivo en la


escuela. La escuela se encuentra en un lugar donde casi nunca pasa nada. Yo no
tengo coche, así que no voy mucho fuera de la escuela. No tengo muchos
amigos Dijo Avery, luchando por responder.

Recordar la escuela sólo sirvió para hacerla sentir nostálgica. Había sabido
que ella estaría alejada por un tiempo pero ahora Avery no estaba del todo
segura de que nunca tendría la oportunidad de volver. Parecía irreal. Cómo
Avery había pasado de paria social a la persona más buscada en la costa oeste,
no estaba muy segura.

¿Alguna vez te metes en problemas? Él preguntó.

No. Eso está reservado para mi hermano Chase. Él es el creador de


problemas. En realidad, yo estaba allí en California visitándolo el cuarto de julio
cuando todo esto sucedió. Vive justo en la playa por ese paseo marítimo.

Mason hizo una mueca, probablemente reconociendo la zona.

Así que, ¿por qué no me dices nada acerca de tu mundo? Preguntó


ella.

No me importa hablar de mi familia Dijo él fríamente.


Sintiendo ella el cambio inmediato en su tono, cambió de tema.

¿Qué pasa con los Harpies en general? ¿Ustedes tienen que esconderse de
los humanos? ¿Qué sucede si hablas de ellos?

Estás pensando que estamos alejados por las diferencias de los seres
humanos. No tenemos un código o ley para nada, pero si me mostraba con mis
alas a todas las personas que conocí, yo tendría problemas. Es más fácil de esta
manera Cerró los ojos con firmeza y dejó escapar un medio silbido y suspiro.
Avery le tocó la frente de nuevo y descubrió que la fiebre no se había ido.
De hecho, parecía que se estaba poniéndose peor.

Ve a dormir Ella le dijo . No es necesario mantenerme entretenida.


Me aseguraré de que todo está bien mientras tanto.
Page
Lo hizo y Avery se quedó con sus pensamientos. |
Capítulo 9 Page
|

Traducido por Laura Soto


Corregido por Judyher

A
very se encontraba afuera apretando el amuleto mensajero carmesí
en su puño hasta que los bordes en ángulo cortaron su mano. La
condición de Mason no había mejorado y ahora ella se aferró a su
única esperanza de sobrevivir.

Restos agonizantes de la luz del sol brillaba a lo lejos, ensombrecida por el


recuerdo más cercano y amenazante de la noche. Cuando la tormenta había
estallado a través, tuvo algún indicio de alteración del tiempo con ella. El
siguiente fragmento de sol y calor había golpeado la nieve hacia abajo en una
hoja plana de color blanco. En el nuevo día, Avery finalmente pudo ver a su
alrededor. Habían aterrizado en un valle poco profundo comido desde la cima
de la montaña. Se quedó casi igual entre los dos picos gemelos antes de cavar
sus talones en la nieve.

Al mirar hacia abajo, rodó la piedra transparente rubí rojo a través de sus
dedos. Originalmente intrigada, Avery la había estudiado en la caminata hacia
abajo. Mason había tirado algo como esto a la banda de ladrones cuando se
había escapado en el bosque. Incluso el amuleto original, que había agarrado en
la playa se parecía a este amuleto. No hacía falta ser un genio para conectar las
piezas. Las arpías contenían magia dentro de estas piedras de cristal. Y éste,
Avery recordó a sí misma sin hacer nada, enviaría una señal de socorro.
Imaginando a Mason herido y esperando, ella se preparaba. Apenas había
estado consciente cuando ella se había ido. Los pensamientos negativos
instando a ella, Avery dio un codazo a los copos de nieve de la roca que
sobresalía. Una vez que la piedra había sido limpiada, levantó el cristal rojo en
su mano. Conteniendo la respiración, Avery apuntó y tiro el amuleto.

El cristal estaba roto en la roca y antes de que los fragmentos aún


estuvieran completamente divididos, una luz violeta brillante estalló hacia
arriba. Una explosión de presión golpeó a Avery, limpio hacia atrás hasta que
aterrizó y se deslizó sobre el hielo en su parte trasera. El haz de luz violeta se
acercó y apartó las nubes, la expansión hacia el exterior a través del cielo.
La mandíbula de Avery se abrió. Todos y cualquiera que tenga ojos puede
ver eso. Mason estaba loco. Fanáticos de Ovnis estarían en este lugar en un
santiamén. Avery puede que también lo haya considerado su plan copia de
seguridad. El amuleto crujió y desapareció, los fragmentos ennegrecidos
cayeron en el fango. La luz atenuada de su base antes de disiparse en el aire. Page
Salió de ondas en las nubes. |

Avery se quedó mirando el cielo, sin saber qué esperar. Las más altas y
monstruosas montañas comieron la mayor parte del horizonte. La distancia se
había desvanecido ya en completa oscuridad. Esperó a que un familiar destello
de movimiento revoloteara por el cielo. Esperó a que las arpías llegaran.
La dejaron esperando. Avery recogió sus rodillas temblorosas en sus brazos a
regañadientes. La temperatura caía de nuevo, Avery envió un pensamiento
ausente hacia la excavación de la bufanda que le faltaba. Incluso la tela azul
vivaz se había perdido enterrada durante la noche por lo que incluso si la
encontraba, estaría mojada. Cuando el último sol se desvanecía, ella vio algo en
la distancia.

A diferencia del batir de alas de aves, el eventual parpadeo llegó como un


cometa en espiral. Apenas vio un destello de color gris cuando sonó un cañón a
media milla de distancia. Segundos después del aterrizaje, Avery vio la mujer
Harpie que se acerca directamente en paralelo a ella.

Alas extendidas, el Harpie cerró la distancia entre ellas en un momento.


Avery no conocía a la chica así que al menos no era Eva. Esta Harpie tenía alas
de color beige, pelo rubio y piel absolutamente pastel. Cara redonda, casi
parecía joven pero las arrugas alrededor de sus ojos hablaban de otra manera.
Corto para una Harpie, ella seguía de pie pulgadas por encima de Avery y
utilizó su altura para dar una mirada furiosa hacia abajo.

¿Quién eres? Y ¿de dónde ha sacado esto? Espetó la mujer Harpie


automáticamente. Ella se acercó a los restos destrozados del amuleto mensajero
de Mason. Sin ni siquiera verlos, a sabiendas dio una patada en el fango hasta
que salieron a la superficie.

Um. Avery, y Mason me lo dio. ¿Y quién eres tú?

Mi nombre es Adalyn, la novia de Mason.

Avery, inmovilizada, no habló hasta que los músculos de su mandíbula se


aflojaron finalmente se apretaron de nuevo.

¿Novia? Repitió Avery sólo para asegurarse de que había oído bien.
¿Dónde está? Tengo que verlo Instó Adalyn, haciendo a Avery a salir
de su estupor.

Él está aquí. Está herido Avery comenzó a dar marcha atrás a la cueva,
pero Adalyn no la siguió.
Page
¿Cómo? Preguntó la mujer Harpie. |

¿Qué? Avery se detuvo, confusa.

¿Cómo fue que se lesionó? Adalyn había retrocedido por lo menos una
docena de metros. Sus alas se cerraron y abrió los ojos. Con la frente apretada,
examinó a Avery con una tensión insoportable. Eso hizo clic en la cabeza de
Avery. Probablemente Adalyn sospechaba ella, lo cual era justificado.
Entendiéndolo, Avery se volvió hacia ella y explico con un amplio espacio entre
ellas.

La banda de ladrones nos atacó.

¿En serio? Adalyn ladeó la cabeza hacia un lado, tenia labios de color
rosa . ¿Por qué fue que la banda los ataco? ¿Por qué estaba Masón contigo?
Presentando las preguntas serias en voz baja, mortal, Adalyn avanzó unos
pasos. Por vez primera, un brillo de plata brillante se hizo visible a su lado. Los
ojos de Avery se clavaron en él antes de que pudiera detenerse. El destello brilló
fuera una daga que había escondido Adalyn estratégicamente en el cinturón. Su
reciente aparición significaba que lo había desabrochado de la hebilla con un
ligero movimiento de su brazo. Con su estómago convirtiéndose en nudos,
Avery se obligó a mirar hacia atrás en los ojos azules de Adalyn entrecerrados.
Sosteniendo sus manos abiertas hacia arriba, Avery explicó.

— Estaba buscando el amuleto de Jericó y yo lo encontré.

Asombro paso por la cara enrojecida de Adalyn de un claro color carmesí.

¿Tú lo tiene? Cuestionó Ella inmediatamente.

Avery se encogió de hombros, sin saber exactamente qué hacer.


Sosteniendo su mano lesionada, la mostró a Adalyn. Dentro de una semana, la
marca mágica se habría transformado en unas pocas manchas negras en su
palma. Ahora estaba retorcida por su brazo como venas exteriores, llegando
hasta pasado el codo y justo debajo de su omóplato. Se parecía a la congelación
excepto que sus patrones nervudos casi formaban un diseño y Avery era el
lienzo.
Yo lo tengo Ella razonó en voz alta, sin dejar que su pequeña voz
chillona alcance la histeria.

A pesar de que había conseguido la marca en una fecha tan lejana como el
Cuatro de Julio, sólo ahora se expandía y se hinchaba con tal ferocidad. En la
cueva, Mason había estado cansado cuando mencionó el razonamiento. Page
|
Cuanto más utilice su energía para sobrevivir Había justificado . Más se
convierte en parte de ti Con ese pensamiento enfermo, Avery se había
apresurado para convocar a la Harpie que estaba delante de ella.

La expresión de Adalyn no cambió inicialmente. Su rostro joven y viejos


ojos cambiaron por fin, ella caminó hacia adelante a un ritmo deliberadamente
lento. Finalmente ella estaba directamente delante de Avery y cautelosamente
tocó la mano extendida de Avery. La marca latía debajo de la piel de Avery,
caliente y picando. Adalyn sacó sus dedos lejos sin prisas. Los ojos azules de
nuevo capturaron los de Avery, la cara Adalyn mostró todo en su mente
haciendo clic junto.

Si no tienen el amuleto, la banda sigue detrás de ti.

Avery asintió con la cabeza y con ese pensamiento, echó una rápida mirada
cansada en el cielo. Adalyn arrancó la daga de su cinturón, y giró su postura en
cuclillas.

¡Si llamaste aquí! ¡Te van a seguir aquí! ¿Dónde está Mason? Gritó ella.
Avery se volvió y corrió hacia la cueva. Se deslizó hasta detenerse justo donde
está la entrada al túnel y se asomó desde la base de la roca. Adalyn la golpeó al
pasar y se zambulló en la entrada del canal con sus alas chasqueando detrás de
su espalda. Conociendo el interior apretado, Avery no la persiguió. Demorada
en la entrada, oyó que Adalyn caía de rodillas.

Mason, ¿estás bien? Despierta, háblame Su voz se alteró notablemente.


Su grito se había convertido en susurros suaves y en un minuto, la voz ronca de
Mason susurró a cambio.

Con las mejillas enrojecidas, Avery dio marcha atrás hacia el centro del
valle poco profundo. Los tonos de voz se habían convertido rápidamente en
algo que Avery no estaba muy de acuerdo con la audición de nuevo. Ella miró
hacia abajo, hacia la nieve reluciente y se centró en la solución de su mente que
giraba. Pensó cosas. Mason no había dicho nada sobre el mundo Harpie. No
debería de haberse encontrado tan sorprendida de que él tuviera una novia. O
una. Casi—mujer Después de todo, Avery recordó a sí misma, Mason no tenía
intención de quedarse allí cuando consiguiera el amuleto él se iría. Iba de vuelta
a su propia vida y Avery volvería a la suya como si nada hubiera pasado.

Sus pensamientos se detuvieron de repente cuando una sombra cayó sobre


el suelo. Avery no tuvo la oportunidad de dar la vuelta. Una pesada grieta en la
cabeza y ella vio las estrellas. Otro golpe y Avery no vio nada. Page
|
Su mundo se volvió eventual a ella en manchas borrosas. Poco a poco, las
piezas de su visión se restauro hasta que se encontró mirando a un piso con
mucha luz. El cráneo machacado y los oídos se sentían como si estuvieran
rellenos de arena. Su cabeza peso diez toneladas, rodo los hombros y se esforzó
por mirar hacia arriba.

Dormir despierta la belleza Por un breve segundo, le pareció oír a


Nate. Confundida, ella inclinó la cabeza y parpadeó desesperadamente hasta
que la habitación quedó clara. Pero en lugar de las paredes blancas, madera
desgastada con el tiempo le devolvió la mirada a ella. En vez de alfombra de
felpa, el polvo y la suciedad cubrían los suelos de hormigón. Y en vez de
cerveza negra de Nate de mal humor contra la pared, había un Harpie
imponente.

Alas gris enroscadas detrás de su espalda, mientras él la miraba con una


sonrisa burlona.

¿Rafael? Graznó con el reconocimiento. La ilusión de estar en casa


desapareció y fue reemplazada por la amarga realidad de un cuarto frío vacío.

Hola chica Rafael le saludó con una inclinación de cabeza.

¿Dónde estoy? Preguntó ella con voz ronca. Ella examinó sus
alrededores con una rápida mirada.

Sólo una luz iluminó la habitación y sombras recogidas en las esquinas. El


aire olía a rancio y espeso. Una vieja cabaña en Alaska hacia abajo. Ahora que
era clásico.

En algún lugar a salvo Dijo.

Psh, ciertamente me siento segura Ella dijo en contra de su mejor


juicio, pero su frustración exigió que tenía que expresarse correctamente.

Sin embargo, la habían golpeado y se movió porque con ella aquí no habían
sido amables. A pesar que la adrenalina le impedía sentir dolor, todavía se
sentía el aguijón punzante de una cuerda atrapándola en una silla dura.
Inclinándose hacia delante, se puso sus ataduras. Habían apretado lo suficiente
como para cortar su presión arterial. Las cuerdas ni siquiera se movieron.
Rafael observó sus movimientos suaves con la dura mirada de un depredador.
Ella se dio por vencida y se encogió de hombros hacia él inocentemente. Nunca
se había movido de su posición en la pared pero ella no quería darle la razón a Page
cualquiera. Avery nunca había dominado los juegos de la supervivencia, pero |
algo le dijo que siguiera hablando.

Supongo que todavía estamos en Alaska Comentó abiertamente.

Su silencio fue su respuesta.

¿En algún lugar en el bosque, tal vez? Ella intentó de nuevo.

Da igual no sabes bien dónde se encuentra. Tus amigos no vienen por ti


y no los llamaras.

La comprensión la hundió y con ella, pánico con una terrible picazón. La


banda había seguido la señal mensajera no sólo a ella sino también a Mason.
Cuando ella se fue, Mason no podía ponerse en pie. No podía enfrentarse con
ellos dos veces.

¿Mis amigos? ¿Qué pasó con Mason?

Él le sonrió.

Esa broma de exiliado Harpie esta, probablemente, pudriéndose en


algún lugar de las montañas todavía.

El corazón le dio un vuelco. Contracciones, empujó contra sus cuerdas y


rodo sus manos que fueron atadas. Ni siquiera podía moverse.

¿Qué quieres decir? Preguntó Avery.

¿La parte del exilo o la parte podrida? Él contoneándose hacia delante


cerró la distancia entre ellos. Ella no tuvo que especificar antes de que tuviera la
oportunidad de hablar.

Tu novio precioso fue exiliado hace meses atrás de la comunidad


Harpie. ¿Por qué crees que tomó esta misión suicida para encontrar el amuleto?
¿Para encontrarte?

Los pensamientos de Avery se aceleraron.


Mason llego después que el amuleto porque mataron a su padre.
Mataste a Jericó. Es probable que sólo lo quiera de vuelta Sus palabras
sonaron huecas a medio camino.

La sonrisa de Rafael se acurrucó aún más.


Page
¿Eso es todo lo que Mason te dijo? |

Un crujido de la puerta lo interrumpió. La puerta se abrió de golpe y otro


Harpie encorvado paso por la puerta. Ninguna luz iluminaban el mundo fuera
de la cabina por lo que cuando la puerta se cerró, Avery estaba tan perdida
como nunca antes. El nuevo Harpie era Eva y la mera presencia de Eva había
enviado a Rafael al lado opuesto de la cabina.

No le digas más, Rafael. Ella ya sabe demasiado.

Él se apretó contra la pared y le dio un asentimiento entusiasta.

Yo no le dije nada, Eva. E incluso si lo hiciera, ya no importara cuando la


matemos.

Los labios de Eva se apretaron y ella se acercó hasta estar delante de Avery.
Avery se retorció cuando la atmósfera se espeso con tensión asfixiante, pero no
podía alejarse.

Puede que no sea tan fácil ya, Rafael. Tú debes saber eso Eva tarareaba
en voz baja. Moviéndose de nuevo, caminó alrededor de la silla de Avery hasta
que llego al punto que Avery no podía verla.

No sé qué hacer contigo Dijo lentamente, esta vez dirigida a Avery.

¿Qué quieres decir? La voz de Avery se había torcido por el pánico,


pero ella se mantuvo con fuerza todavía. La sangre latía en sus venas sólo
haciendo en las muñecas y las manos un hormigueo de entumecimiento.

¿Qué pasa, Eva? Dijo también con un hilo Rafel.

De alguna manera esta basura humana ha logrado absorber la magia no


sólo en su cuerpo sino que lo hace crecer allí. Nunca en mi vida he visto a los
seres humanos utilizados como vasijas, y tampoco estoy del todo seguro de
revertirlo.

¿Y qué significa eso? Mantuvo Rafael provocando en sus


pensamientos exactamente los mismos que Avery había compartido.
Eso significa que tenemos que encontrar una manera de liberar la magia
de ella, encontrar una manera de utilizar la magia en su interior, o cortar por lo
sano y acabar con ella La sedosa voz de Eva hizo que todos en la sala se
estremecieran hasta la medula.

Rafael luego vio algo que Avery no veía venir. Page


|
Esto es por lo que nos dijiste que no matáramos a tu hermano. Mason
podría saber cómo liberar la magia.

Espera, ¿Mason es tu hermano? La voz de Avery se disparó con un


choque abrupto. Luchando nuevamente por moverse, trató de echar un vistazo
a la cara de Eva.

Eva volvió a moverse en dirección a la puerta de la cabina. Al pasar por el


control, ella miró directamente a Rafael con los ojos verdes afilados que de
repente parecían un recuerdo de Mason.

Sí, y si Mason sabía lo suficiente para seguirte la pista a Alaska entonces


él nos encontrará de nuevo. Pero esta vez, vamos a estar listos para él Eva
abrió la puerta. Ella miró a Avery un momento y dijo : Ah, y Rafael, llévala a
nuestra empresa. Vamos a tener que lidiar con un par de cosas antes de que mi
hermano llegue.
Capítulo 10 Page
|

Traducido por Laura Soto


corregido por Hanna Jimenez

E
l mundo se recuperó desde el punto de vista desigual de Avery y si
tan solo pudiera ver lo que la rodeaba, sólo parecía una mancha
desagradable en el cielo azul y la grava gris. Escupiendo las plumas
que se metieron de golpe en su boca, Avery se movió e intentó ver más allá del
ala mástil de Rafael. La había sacado de la silla, la tiró por encima del hombro y
la llevó como una muñeca de trapo de la cabina. Y en un Harpie, el viaje no fue
muy agradable.

Deja de moverte chica . Rafael le advirtió y le apretó el brazo alrededor


de su cintura hasta que ella chilló.

Avery había debatido quejarse cuando escuchó algo sobre el crujido de la


grava bajo sus pies y luego se quedó en silencio para escuchar. El primer ruido
silbante sonaba demasiado vago para identificar hasta que oyó el goteo
característico de un arroyo. Avery arrancó su cuerpo para mirar en la dirección
correcta al igual que Rafael pisó el suelo pavimentado. No estaban en el medio
del bosque, Avery se dio cuenta rápidamente.

Cerca de allí, había un conjunto de edificios de madera de dos pisos. En el


centro de la pequeña ciudad, algunos de los edificios habían sido derribados y
quedó solamente como pilas de madera dentado y trozos de metal. Excepto por
la destrucción el lugar no se parecía a los restos de una explosión o un incendio
y carbonización. Cerca de ella, los edificios permanecieron intactos, brillando, y
los nuevos abrigados con pinturas recientes, pulidas y barnizados. Avery miró
la imagen impar. Se le ocurrió entonces. No había luces en el interior, ni hubo,
ni coches cercanos.

Sus pensamientos se posaron en una respuesta bastante rápida, y ella volvió


su cuerpo a la ubicación correcta para su confirmación. El arroyo corría cerca y
por encima de ella.
Era un camino de cemento hasta la ladera de la montaña. Visible desde la
cima, era un conjunto de vías de tren traicioneros y pudriéndose en suspensión
que rodeó la ladera. A partir de aquí se podía ver un carro de plata oxidada con
caja fijada al inicio de la pista. Ella lo reconoció ahora.

Estamos en el paso de Hatcher. Page


|
El paso Hatcher era una antigua mina de oro que se volvió un lugar
turístico cerca de Palmer Alaska. Ella solía venir aquí cuando era niña. Los
recuerdos vívidos volvieron a ella. Se había salpicado a través de la corriente de
agua fría, lavando pequeñas motas de oro y arruinando sus botas de piel
demasiado caras. A pesar de que parecía muy distanciada en el pasado, los
recuerdos volvieron con una claridad sorprendente que sus ojos le ardían.
Avery comenzó a preguntarse si alguna vez iba a llegar a hacer sus recuerdos
más estúpidos como esos, de nuevo. Mason había sido su última esperanza
para sobrevivir y se fue con él en su lecho de muerte hace unas horas. Los
pensamientos de Avery se ensombrecieron. Ella no sabía cómo salir de ésta.

Hasta aquí, Rafael . La voz de Eva les llevó de nuevo fuera de la ruta y
la suciedad. Rafael finalmente se detuvo en seco y rodo a Avery de su hombro
antes de que ella hubiera tenido la oportunidad de prepararse a sí misma.
Estrellarse contra el suelo envió una fuerte sacudida de dolor a lo largo del
esqueleto de Avery, pero ella lo ignoró. Ella no estaba más atada, no estaba
atrapada, y estaba lista para escapar. Rodando sobre sus pies, se puso de pie
sólo para congelarse debido a lo que veía.

Alrededor de los restos de madera vieja había más Harpie de lo que había
visto antes. Cada uno de ellos llevaba una placa de bronce con una familiar
insignia de remolino, igual al de ella. La mera visión la hizo volver al duro
pecho de Rafael y él lo utilizo para rebotarla de vuelta hacia el centro del
círculo.

Mason hablo una vez de los miembros de la banda que había encontrado en
su infancia. En el momento parecía tonto, pero ahora sonaba como
absolutamente cierto. Nuevas Harpie que no había visto antes por lo menos
diez años. Incluso Eva se escabulló detrás de ellos y desapareció en el fondo.

El nuevo centro de atención giraba en torno a un hombre que descansaba en


el techo de madera de un edificio en ruinas. Los ojos negros del Harpie se
arrastraron sobre ella unas cuantas veces más antes de que él extendiera sus
enormes alas y saltó al suelo con un barrido golpe.
Como todas las otras Harpie, el hombre se puso de cabeza y hombros, por
encima de ella y nunca terminaban sus extremidades. Sus garras captaron la luz
y su mástil de alas hacia fuera. Sin embargo a diferencia de otras Harpie, él no
llevaba placas de bronce en los pectorales o cualquier otra insignia familiar. Sus
ropas hechas jirones de tela, habían mostrado largas cicatrices sobre su cuello y Page
pecho. Con el pelo gris y ojos caídos, la edad y la experiencia se mostraron en |
su rostro.

¿Esta sería la chica que estoy anunciando? , preguntó a la multitud, pero


nadie le respondió. Avery estaba dispuesta a apostar que tenían miedo también.

El Harpie luego se acercó a Avery. Ella retrocedió, pero él no la dejó


escapar. Alargó la mano y le tocó la mejilla con el dorso de las manos. El
movimiento no había sido duro, pero si rápido, y Avery saltó. Por reflejo dio
patadas, levantó sus manos para golpear de nuevo, pero él no se dejó intimidar.

Mi nombre es Mikhail. Ahora no pelees conmigo. Dijo con calma.

La volvió a tocar y luego arrastro sus dedos desde la mejilla hasta la


mandíbula y la agarró de la barbilla para obligarla echar la cabeza hacia arriba.
Con los ojos agrandados, ella lo miró. Tenía los ojos fríos y vacíos, mirándolos
sintió algún extraño sentimiento apoderarse de su cuerpo. Su corazón comenzó
a latir con fuerza y agitó su estómago. Su piel comenzó a hormiguear y su
cabeza empezó a flotar. Avery quería luchar contra el sentimiento natural que
inundaba su cuerpo, pero sus ojos se mantuvieron enfocándolo. Su mente
racional comenzó a abandonarla. De repente, notó lo hermoso que era. Tenía la
piel de porcelana y perfecta, y sus ojos eran grandes y hermosos.

No pelees conmigo . Repitió Él y ella se relajó, obedeciéndole. Confía


en mí. Es más fácil de esta manera.

Avery asintió. Por supuesto, pensó, era más fácil de esta manera. Él le
dirigió una sonrisa torcida y su mano se desvió de su barbilla. Aterrizo en su
hombro, dejó que sus manos vagaran por el costado de su brazo y sus dedos
dejaron una sensación caliente en su paso. Su mano tomó la de ella por fin y lo
sacó entre ellos.

Rompió la mirada para mirar hacia abajo en la mano, donde la marca


mágica había tatuado la piel. Con cuidado, pasó el pulgar sobre la marca con
una clara concentración. Avery no lucho contra él. Ella confiaba en él en ese
momento con absoluta sinceridad.
Esto significa que tu cuerpo no es sólo la celebración de la magia. Esto
significa que tu cuerpo se ha unido a la magia. Esto significa que puedes ser
capaz de usarla.

Su boca se abrió y por primera vez, en realidad dejó de verlo a él y miró a su


brazo. Page
|
¿Lo sientes? Dime que lo puedes sentir. Entonces él dijo.

Ella flexionó los dedos y se concentró, con ganas de sentir la magia para él.
No pasó nada al principio, y luego Mikhail, la guío.

¿Sientes el nudo en el estómago? Empújalo hacia afuera. A través de tus


dedos.

Ella obedeció, concentrándose en el calor de su pecho. Mentalmente


dispuesta, empujó el sentimiento a través de sus venas. El calor de repente se
sentía como una corriente eléctrica que se estremeció a través de su sangre y lo
empujó hacia abajo, a los brazos, hasta llegar a los dedos. Entonces ella vio algo
que realmente le quitó el aliento. Había sentido la electricidad que corría por
sus venas pero vio que era un asunto completamente diferente. Una pequeña
corriente eléctrica visible salió entre sus dedos como si fueran conductores. La
corriente era azul y no le dolió, pero Avery no quería verlo nunca más. Trató de
inmediato de evitar la sensación del lugar, devolviendo el calor a su pecho.
Mikhail aprovechó este momento para intervenir. Agarrando su barbilla otra
vez, forzó a sus ojos para encontrarse con los suyos.

Sigue adelante, quiero ver lo mucho que puede llegar a manifestarse .


Exigió.

Avery negó con la cabeza. Ella no quería, pero se sentía obligada cuando los
ojos negros de Mikhail se encontraban en ella. Con los músculos doloridos,
obedeció hasta que la magia realmente la daño. La electricidad se hizo más
fuerte, más grande, pero nunca llegó más allá de la muñeca.

¿Te duele? , Preguntó Mikhail, pero sonaba más como curiosidad que
preocupación.

¡Lo hace! ¡Me duele!

De repente la soltó y Avery cayó hacia atrás, golpeando el suelo duro. La


corriente eléctrica se desvaneció, pero su brazo estaba todavía herido. Una parte
de ella escuchaba cada Harpie en las inmediaciones los ah y oh, en el
espectáculo. Pero por el momento, se encontraba desesperada y presa del
pánico cuando el dolor se hizo peor. Sus ojos se humedecieron y contuvo el
brazo infectado lejos de la mejor mitad de su cuerpo.

Ojos chasqueando hacia arriba, rápidamente escaneó la multitud al igual


que su mundo comenzó a desdibujarse y salir en masas de color deslumbrante.
Su cuerpo reaccionó antes que ella. Arrastrándose, llegó al aguanieve sucia que Page
|
se había estancado al lado de la vía y metió la mano en ella. El aguanieve en
realidad chisporroteó e hizo estallar el vapor resoplando frente a la zona de
impacto. El incendio comenzó a desvanecerse, lenta y dolorosamente. Avery
dejó escapar un suspiro silbante cuando el último dolor escapó dejándola en un
entumecimiento de bienvenida. Ella se volvió hacia él, pero Mikhail de repente
se veía diferente. Ella juró que hace un momento se veía hermoso, y había sido
amable. Ahora sólo parecía feo y cruel. La confusión se hundió en sus ojos
rápidamente, pero dejó caer el collar que llevaba. Era un amuleto de cristal con
un color naranja brillante. Fue entonces cuando se hundió. Él había usado
magia en ella. Él lo había hecho para que lo escuchara. Sintiéndose enferma,
siguió de nuevo, pero él no parecía querer agarrarla de nuevo.

Eva, ven aquí. Ordenó Mikhail.

Eva se presentó.

Eva, ¿pones a nuestra banda entera en peligro por esto? Su voz se


disparó rápidamente.

Palideciendo considerablemente hasta que su piel contrastaba duramente


con su pelo negro rígido, Eva tartamudeó para defenderse.

El amuleto

Él la interrumpió.

Este no es el amuleto. Se trata de un ser humano con poderes mágicos


débiles en el mejor de los casos. Dijo, agitando la mano vagamente a Avery.

Señor, la magia todavía sigue ahí. Podemos hacer que se manifieste.


Eva intentó de nuevo, esta vez desesperada por mantener sus palabras claras.
Sus hombros se desplomaron, las alas plegadas, y de pronto parecía más
pequeña que nunca.

El jefe Harpie paseaba.

He entrado en una fuente inservible. ¿No lo entiendes, Eva? ¿No


entienden que la muerte de Prince Jericó, una vez más va a traer la ira de la
monarquía entera en nuestras cabezas? No es tan fácil mirar hacia otro lado ya.
Nos tomamos el riesgo porque prometiste resultados. Y esto no son los
resultados.

A través de la arrogancia y sofisticación en sus palabras, su voz se sumergió


bajo con una clara tensión de goteo. Incluso Avery había oído desde donde
estaba. La Harpie de repuesto se enfrascaron mirando al suelo, y Eva estaba Page
|
todavía parada y sin moverse.

Dame tiempo. Dame tiempo y puedo hacer que funcione de nuevo. Ella
susurró finalmente, lamiéndose los labios secos y retorciéndose las manos
húmedas.

Su amenaza era clara, pero de todos modos le dio una sonrisa


tranquilizadora.

Castigar no serviría de nada ahora. Sus soldados estarán detrás de


nosotros pronto y no hará que desaparezcan. Ahora haz algo con tu nueva
mascota Eva, me canse de mirarla.

Después de ser despedida con esa breve declaración, Eva se apresuró a la


acción. Las otras Harpie comenzaron a apartarse y dispersarse. Eva cayó de
rodillas sólo para tirar a Avery de nuevo en sus pies. Avery apenas podía estar
de pie y se tambaleó cuando Eva le llevo.

Eva se arrastró de nuevo, deteniéndose sólo cuando habían llegado a la casa


de madera de campo de dos pisos. El paso estaba cerrado por el invierno y de
noche.

Era temporada baja y el edificio fue cerrado. Aunque Avery escapara, ella
no sería capaz de encontrar un teléfono o ayuda en su interior.

Esta es su culpa. ¡Esto es todo culpa de Mason! Voy a hacerlo pedazos


cuando lo vea. Eva rugía, dejando caer a Avery hacia atrás en el concreto. Eva
se dio la vuelta y miró hacia las lejanas montañas nevadas. No se necesitaba ser
un genio para imaginar que era el camino al valle poco profundo en el que
Avery y Mason se habían estrellado.

No le hagas daño a tu hermano también , Avery se incorporó para


sentarse. Le dolía el cuerpo hasta los huesos y sin embargo, la idea de Mason, la
llevó a volver a la realidad. Sacrifican a su propio padre por un amuleto y
ahora mataría a Mason porque quería salvar el legado de su padre. Avery no
le apareció exactamente como ella lo sabía. El sueño de hace unos días aún
persistía en su mente, y que había sido tan real, Avery habría atestiguado al
estar allí. Ella estuvo allí. Ya casi. Avery estaba a un lado de la costa de
California la noche que fue asesinado un Harpie bueno.

Eva de repente se dio la vuelta para mirarla. Algo explotó hacia arriba
desde un movimiento racheado. Cuando la nube se había reducido, la cara de
Eva se había torcido en algo feo. Su estatura entera se había puesto algo tensa... Page
|
en algo peligroso.

¿Cómo se atreve a culparme de todo esto? Gruñó Eva y avanzó a la


torre por encima de Avery. Puños apretados hasta que sus propias garras
sacaron sangre, Eva se sacudió con una rabia hirviente de nuevo. Mason tenía
más parte en esto que en cualquiera. Mason es la única razón que podría
suceder. Mason es la razón de que mi padre este muerto.

En el suelo, Avery instintivamente se echó hacia atrás para poner una


pulgada más de distancia entre ellas. Sin importarle, ella negó con la cabeza
fuera de la costumbre.

¿Qué? ¿De qué estás hablando? Avery entonces le solicito. Eva se alejó,
dejando clara la distancia entre ellas como si su mano con espasmos corría el
riesgo de azotar hacia fuera en cualquier momento. Se dirigió al extremo del
claro y se dirigió a Avery con ojos cerrados.

Mason llamo a Jericho esa noche sabiendo que sería una emboscada, y
puso a su propio padre arriba. La banda le ofreció un trato... que le ayudaría a
conseguir el amuleto de Jericho por nuestra ayuda a cambio. ¿Ya conoces a esa
amiguita suya? Bueno, ella estaba comprometida para casarse con otra persona
y Mason quería que el chico se hubiera ido. Mason quería que lo matara.
Explicó lentamente. Pero cuando la prometida de Adalyn apareció muerta,
la policía siguió el rastro de sangre directamente a Mason. Lo exiliaron, y la
única razón de que Mason no está preso, es porque no puedo probarlo.
Entonces Mason se puso nervioso y decidió ocultar el amuleto de nosotros. Su
locura me va a meter en problemas. Así que Mason se lo merece todo. Se
mordió la última parte, a través de los dientes apretados.

Sus palabras quedaron suspendidas en el frío aire estático durante casi un


minuto completo.

Yo no le creo. Mason no... Mason amaba a su padre. Avery finalmente


escupió las palabras, pero sonaba surrealista.

Las cejas de Eva se alzaron, como si Avery se hubiera atrevido a pensar en


eso.
Con un mareo, Avery abruptamente olvidó su entorno de inmediato. En
cambio, su mente le trajo recuerdos de la semana pasada. Ella recordó la
historia de Mason, sus palabras con su voz ronca. Recordó el dolor grabado con
líneas en su rostro y la oscuridad en sus ojos verde jade. Avery negó con la
cabeza otra vez, al verse de repente insegura. Page
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Entonces no te ha dicho una cosa real todavía. Dijo Eva y siguió con:
Te voy a contar esto niña. Tú puedes luchar porque sabes nuestros motivos.
Al menos los conoces. Mason te encuentra y ha mentido. No lo creo ni por un
segundo. Si tuviera que morir también, él te dejaría. De hecho, estoy segura de
que hubiera asesinado a sí mismo. Ahora él debe dejar de esconderse detrás de
la fachada de caballero blanco porque es patético de ver.

Avery abrió la boca para replicar, pero nunca tuvo la oportunidad. Eva
levantó una mano silenciándola en el aire y siseó. Cállate.

La luz de la luna parpadeaba en el concreto, perturbándolo. Los ojos de Eva


se dispararon hacia arriba y sus alas se abrieron de golpe. El sonido de la
alarma interna, Avery volvió a su pies y siguió la mirada de Eva hacia arriba
hacia las nubes como despedida. Avery miró hacia arriba como una explosión
en el aire que ha sido divulgada. La cabeza dando vueltas, miró de nuevo hacia
el corazón de la ciudad. Las sombras se lanzaron en el aire... demasiado rápido
para ser vistos, pero sólo lo suficientemente lento como para distorsionar el
horizonte azul oscuro.

¿Mason? , se preguntó en voz alta Avery.

No , gruñó Eva. La policía.


Capítulo 11 Page
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Traducido por Pili


Corregido por Hanna Jimenez

L
as estrellas en el cielo desaparecieron cuando una multitud de
harpies se reunieron en el cielo sobre su cabeza. El thunderous de
enorme alas ocupaba la cima de la montaña, pero una concentración
de los mismos rodeo el centro de la montaña.

Avery, ya podía oír los gritos y los chillidos de la batalla cuando la policía
harpie se enfrento con la Banda de Ladrones. Ella juraría que oyó el silbido
desgarrado de los harpoons4 a través del aire y la inevitable música del impacto.

Insegura de cómo reaccionar, ella se volvió hacia Eva, solo para encontrar
que Eva la había dejado de pie sola en la calle.

Viendo la salida, Avery rápidamente se hizo una idea de lo que la rodeaba.

Ella no podía ver un solo Harpie cerca, sólo el estacionamiento abandonado


y el camino torcido debajo de la montaña. Corrió por el estacionamiento tomo el
coche y se fue.

Las señales verdes de información guiaron su camino desde ese punto.


Aunque las señales decían algo como gracias por su visita traducido como
salida a largo plazo. Ella siguió las señales hasta que se terminaron y
comenzó la carretera. Esta vez la nueva dirección, la marcaban reflectores
amarillos de la carretera iluminados por la luz de la luna.

Tomar la carretera la puso más al descubierto, pero si tomaba el atajo a


través de los árboles a esa altura no podría haberlo conseguido.

La adrenalina mantuvo despierta a Avery, al mismo tiempo lo inevitable


sucedió. Un Harpie bajo desde del cielo, cogiéndola con éxito. Instintivamente
ella giró su cuerpo en dirección contraria. El movimiento no fue muy bueno,
golpeó el pico del Harpie pero al hacerlo perdió el equilibrio en el suelo helado.

4Harpoons: Es un instrumento parecido a una lanza utilizado en la pesca. Para capturar mamíferos
grandes
El Harpie la empujó y se fue de bruces contra el pavimento. El Harpie
aterrizó encima de ella y la atrapó esta vez. Ella no podía ver más que la
carretera y los árboles desde su nuevo punto de vista, pero podía oír un
desconocido susurro masculino en su oreja.

En nombre de la policía, estás bajo arresto. Si luchas contra mí. Te Page


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mataré . Oyó un ruido antes de que la sujetaran unas esposas metálicas frías
alrededor de sus muñecas y la apretaran hasta lastimarla. Sus manos siguieron
moviéndose sacando otro juego de esposas, tirando del cuello de su jersey le dio
la vuelta para revelar la camisa azul de debajo. El Harpie mecía las esposas,
cuando de repente se dio cuenta de algo, estremeciéndose como si hubiera
pisado una trampa para ratones.

Eres humana . Dijo en voz alta con un tono de incredulidad aun


goteando en su voz.

En su defensa, ella llevaba una chaqueta lo suficientemente pesada para


ocultar las alas. Avery no se asemejaba a un Harpie de ninguna manera.

En ese momento, espero por el próximo. Encendiendo una linterna, que


sobresalía de sus arrugados dedos.

Los dedos de Avery apenas tenían uñas, mucho menos garras. También era
baja para ser humana y definitivamente par ser un Harpie.

—Definitivamente humana. ¿Me puede soltar ahora?— imploró.

Ella sabía que no funcionaría. No era necesario ser un genio para saber que
una humana huyendo de una Banda de Ladrones tendría algo que explicar.

Él la mantuvo sujeta mientras le exigía una explicación.

¿Por qué estás aquí? ¿Quién eres?

Mire, no soy nadie realmente. Sólo tropecé con todo esto por accidente y
solamente quiero irme a casa.

¡No me mientas! ejerció presión sobre su espalda y los ojos de Avery se


llenaron de lágrimas.

Intentó un enfoque diferente.

Soy amiga de Mason, el hijo del Príncipe Jericho. La Banda de Ladrones


me secuestró pero me puso en libertad. Por favor, déjeme ir. No tengo nada que
ver con ellos.
Ella no sabía el apellido de Mason, pero considerando que todos sabían
quién era el Príncipe Jericho, ella no necesitaba explicar más detalles.

El oficial de policía no cesó en la presión, pero se quedó tranquilo.

Avery podía oír el furor de la batalla en la cima de la colina. Page


|
Los sangrientos graznidos, y los sonidos cortantes de los choques sólo
habían crecido más y más fuertes.

Avery no necesitó alzar la vista hacia el cielo para saber que más policías
llegaban, que su oportunidad para defender su causa se estaba agotando.

Mason fue desterrado por su participación en una conspiración. La


afiliación con él, sólo le hace más culpable.

Avery dejo escapar un grito frustrado. Ese enfoque. Había pensado que
dejar caer el nombre de Mason podría haberle dado un indulto al menos.

Sé que tienes magia. Sé que no eres inocente. Entrégame el amuleto a mí.


Lo voy a tomar.

Avery gruñó cuando tiró de ella hasta sus pies. El Harpie estaba listo para
irse con ella pero Avery no podía dejarlo.

Con la mente acelerada, se esforzó para recordar lo que Mikhail le acababa


de enseñar acerca de la manifestación de la magia. Ella se esforzó para sentir el
empuje de calor dentro de su pecho y por empujarlo desesperadamente hacia
fuera.

Funcionó al igual que antes, consiguiéndolo más fácil esta vez, y pronto
Avery sintió la carga eléctrica de la magia en las yemas de los dedos. Lo uso,
agarrando al oficial de policía con las manos. La electricidad estallo
chisporroteando, sorprendiéndolo.

Ella sólo escuchó su rugido de indignación y lo sintió caer al suelo. Libre de


su sujeción, Avery dio marcha atrás. Sus muñecas se movieron e
inesperadamente las esposas cedieron. Ella se llevo las manos a la cara apenas
entendió lo que vio. Las esposas de plata tenían que haber sido hechas con al
menos una pulgada de grosor de algo más fuerte que el acero. Ahora, el metal
estaba fundido en pegajosos círculos semi—líquidos. La magia había hecho un
número para ellos.

El oficial de policía logró volver a levantarse y exigió de nuevo la atención


de Avery.
¿Qué eres? Preguntó mortalmente tranquilo.

Tartamudeo para responder.

No soy su enemiga, pero lo siento, me tengo que ir . Ella lo intentó pero


su ceño le indicó que él no la dejaría ir fácilmente. Page
|
La propia Avery se había preparado para la batalla, pero otro Harpie
descendió detrás de ella. Avery apenas vio a Eva antes de que el Harpie la
agarrase y la elevase a media altura, levantando los pies de Avery del suelo. El
mundo se movía en espiral. A diferencia de su hermano, Eva no tenía el mismo
equilibrio o fuerza para sostener el peso de Avery. El vuelo en picado
resultante, las dejo cayendo hacia abajo de la ladera de la colina a una velocidad
de vértigo. Avery gritó, reparando en los brazos que la sujetaban.

El policía tomó vuelo también, siguiéndolas en un desenfoque borroso. Las


alas de Eva se batieron, a penas lo suficiente para deslizarse. El policía las
agarró.

Eva maniobró con demasiada fuerza para evitar al hombre y el movimiento


resultante, había dejado que Avery se resbalara libremente.

Avery se desplomó a través de las ramas de un árbol extendido y cayó al


suelo rodando.

Aunque no había caído lejos, el aterrizaje casi la mata. En ese mismo


segundo, volvió su cabeza justo a tiempo para ver la luz cegadora inequívoca
de unos faros apuntándola. Sus miembros no se desplazaron a tiempo.

La camioneta viró bruscamente chirriando los neumáticos reventados en


una nube de caucho quemado.

Las rodillas de Avery flaquearon y se golpeó contra el pavimento como el


patinazo de la camioneta parada de manera agonizante.

Un minuto pasó antes de que Avery finalmente quitara sus dedos blancos
pegados al asfalto y recordara como respirar. Se recostó, sentándose en la nieve
húmeda y tirando de sus rodillas hacia sí.

El chisporroteo de la camioneta azul que había dado a Avery quedando


cerca de matarla. La puerta de la camioneta se abrió y su motor se apagó con un
gemido gutural.

El conductor se acercó fastidiado, sus ojos a duras penas adaptados a la


oscuridad, probablemente buscando un animal salvaje. Cuando vio a Avery, su
rostro cambió considerablemente. Quedando con la boca abierta, el conductor
corrió a su lado.

¿Qué ocurrió? Oh Dios mío, ¿necesitas ayuda?

Ahora más cerca podía ver al hombre en detalle. Su desaliñada barba rojiza Page
hacía que la mayor parte de su rostro desapareciera, pero sus suaves ojos |
verdes todavía eran visibles. Vestido con botas de trabajo pesado, él podría
haber sido un guardabosque pero Avery no podía estar segura de eso.

En lo que se respecta a Avery, su humanidad era suficiente para ella en ese


momento y aceptó la mano que le ofrecía.

Él camino con ella hasta su coche, haciendo mucho para soportar el peso de
Avery, y abrió la puerta para que se sentara. Avery se lo agradeció. Las luces
del coche se encendieron y los ojos del hombre se abrieron y la mandíbula se le
aflojó cuando pudo echarle un vistazo. Avery no tenía un espejo pero no era
necesario ser un genio para saber que estaba cubierta del todo, de nieve y
sangre. Casi muerta de hambre, congelada y asustada, probablemente ella
parecía un poco nerviosa para empezar a hablar.

Uh, uh, casi . Nada de lo que estaba diciendo tenía sentido cuando su
cerebro se negaba a funcionar correctamente.

¿Estabas…fuiste atacada? ¿Qué te atacó? Buen Dios, chica, tú no sabes


¡que hay alces y osos aquí fuera! Dijo.

Um, no lo sabía. Estaba oscuro. Sólo escuche algo y corrí.

¿Qué estabas haciendo aquí? ¡El paso está cerrado en la noche!


claramente pensó que ella estaba loca pero Avery se encogió de hombros.

Yo sólo, quería ver, pero, luego me perdí. Me pareció que algo me estaba
persiguiendo así que corrí… Ella utilizaba cada trozo de energía que había
dejado para hacer que su historia sonara más auténtica.

Él se la creyó.

Tienes suerte de que te encontrara. ¿Hay alguien más contigo?

No, no. Sólo yo.

Echó un vistazo al cielo cuando lo dijo. Mason podría proteger a los seres
humanos pero sabía que Eva no lo haría. Una vez conseguido que el policía
Harpie la persiguiera, ella sabía que Eva estaría de vuelta.
Te acompañare hasta la ciudad . El hombre decidió sin vacilar y cerró la
puerta del coche una vez que las piernas de Avery estuvieron dentro.

La combinación de temperaturas desiguales empañó la ventana. Frotando la


ventanilla lateral con su manga, miro detenidamente la noche. Los árboles
azotando juntos y las ramas agitadas eran molestos. El cielo directamente Page
|
encima de ella estaba despejado, oscuro y sin estrellas.

Echó una ojeada rápida. Eva probablemente había seguido volando pero
inevitablemente daría la vuelta. Era solo cuestión de tiempo. La camioneta
rebotó debido a un bache. Estremeciéndose, Avery se giró para echar un vistazo
detrás de ella. La visión de una familiar barba rojiza saludándola y ella dejo
escapar un suspiro.

De prisa frotó para limpiar el cristal trasero del vaho. El hombre había
brincado sobre su propia camioneta. Demasiado cerca de ella para ver detalle.
Escuchó el ruido metálico del clic hasta que el hombre terminó y apareció en la
puerta de la camioneta. Pero esta vez Avery comprendió que llevaba una
escopeta. El la sostuvo durante la inspección antes de arrojarla a la cabina con
ellos.

No te voy a hacer daño, pero si hay un animal por ahí fuera, no queremos
toparnos con él dos veces . Él subió en la camioneta haciendo crujir la
suspensión.

Dentro, encendió el contacto con sólo un clic y puso la camioneta en


marcha. Comenzó con un traqueteo y siguió a una velocidad crucero.

Dándose cuenta que había clavado sus propias uñas en el salpicadero de


plástico gris. Se movió para cruzar sus brazos. Avery de mala gana esperó,
insegura, pero preparada para cualquier destello blanco o gris. Ella estaba
preparada para el horrible e insufrible ruido de una camioneta siendo
arrastrada para parar o el chirrido de los neumáticos. Ella estaba preparada
para el ataque de los Harpies. Después de diez minutos completos cuando nada
de eso se produjo, la insoportable angustia finalmente comenzó a disiparse
poco a poco.

Finalmente retiró sus ojos al interior de la cabina, se dio cuenta de la


etiqueta de identificación de plástico que había sido colocada alrededor del
espejo retrovisor. Mostraba una vieja foto del rostro del hombre con una barba
similar pero de color rojo mucho más oscuro. El dorso azul tenía las familiares
estrellas de la bandera de Alaska. El gran texto negro sobre la tarjeta de plástico
lo identificó como el guardabosque. Éste espero hasta que ellos habían recorrido
una milla sobre la carretera antes de mirarla de reojo.

No es ilegal estar aquí fuera, pero desde luego es estúpido. Dijo por
encima del constante zumbido del motor.
Page
Confía en mí. Lo sé. |

¿Oye te hiciste daño el brazo, pequeña?

Avery noto que ella misma había estado apretando su brazo. Antes de
responderle él añadió. Deberías mirar debajo de tu asiento.

Lo hizo y encontró una caja verde con el equipo del cazador. Levantando la
caja en su regazo, la abrió. El olor a alcohol flotó por el aire. Con el borde a
rebosar, la caja contenía algodón, suministros médicos, vendas y gasas en la
parte superior. El hombre le fue haciendo señas y ella fue rebuscando entre los
envoltorios de plástico los suministros hasta que encontró lo que quería
enrollado en el fondo.

Gracias. Te debo una . Ella rasgó la bolsa y desenvolvió la venda.

No hay problema, es mi trabajo.

Avery se concentró en envolver el vendaje apretando alrededor de su brazo


derecho hasta que la mitad de la marca negra estuvo cubierta. Debajo de la piel
sintió como el asomo de un hormigueo de magia. Sabía que podría manifestarse
ahora, por lo menos no estaba indefensa. El hecho de que estuviese de acuerdo
con esa idea, era una gran preocupación para otro día. Avery solo deseaba salir
de ahí con vida.
Capítulo 12 Page
|

Traducido por Pili


Corregido por EvaMedina

E
l centro de Anchorage, que carecía de lúgubres bosques o
espeluznantes carreteras oscuras, había llegado como una vista
bienvenida. El guardabosque la había acompañado en su trayecto
hacia la ciudad, así que Avery no sólo había hecho el viaje hasta
ahí, sino que también aceptó su oferta de dejarla en el aeropuerto. Había
agarrado un billete y estaba lista para irse. Los harpies tendrían que perseguirla
a través del lower 485 si querían agarrarla ahora.

Suspirando, tomó un respiro y trató de ordenar sus emociones. Ella había


hecho todo el camino de salida de Hatcher Pass hasta Anchorage casi sin
incidentes. El viaje duró unas horas y, aunque el coche resoplaba
tranquilamente a lo largo de la autopista interestatal, el mal presentimiento
nunca dejó de rondarla.

El recuerdo del viaje, nítido en su mente, mantuvo esa mala sensación


incluso ahora. Sólo en una hora el comportamiento del guardabosque del
parque había cambiado drásticamente. Pasando de un hombre viejo y alegre a
uno muy rígido y callado. El coche todavía retumbaba con una velocidad
constante, pero él sostuvo el volante con fuerza hasta que sus nudillos se
volvieron blancos. Sus pupilas se habían dilatado hasta ocupar la mayor parte
de sus pequeños y brillantes ojos y se mantenían firmes en la vacía carretera con
una concentración absoluta.

— Simplemente ha sido una noche extraña. — había dicho él cuando ella le


había preguntado. Con su tono intentó sonar indiferente, pero ella podía oír su
preocupación. — Gracias a Dios logré encontrarte. Sólo había tenido un mal
presentimiento.

Avery no sabía cómo responder, por lo que simplemente se quedó callada.


Eso impulsó al hombre a decir más y habló lo suficientemente suave como para

5 Lower 48 se dice a los otros Estados de Alaska, no incluyendo a Hawai, también se conoce
como “el exterior” o “infierno”.
que las palabras apenas pasasen su propia desaliñada barba. Una de sus manos
distraídamente acunó la base de madera de su escopeta.

— Siempre he sabido cuando las cosas no están bien aquí fuera.


Considéralo instinto natural si quieres, pero los animales siempre saben si algo
no está bien. Y esta noche, los pájaros… los pájaros han estado dando la lata. Page
|
Dejándolo ir y concentrándose en el presente, Avery giraba el metálico
cable enrollado en su mano y apretaba la cabeza de plástico del teléfono entre
su hombro y barbilla. Aún sonaba alto y fuerte al otro lado, esperando a que el
receptor aceptara la llamada a cobro revertido. Había estado intentando
contactar con su hermano Chase por un rato – especialmente teniendo en
cuenta que ella consiguió un billete de avión para ir a verlo, pero conociendo
sus hábitos perezosos, se consideraría afortunada si él contestase. Finalmente, el
incesante tono de llamada se detuvo y una voz áspera contestó el teléfono.

— Hola. — debían haber sido cinco horas demasiado temprano para que él
contestara en la mañana. Aunque, Avery estaba feliz de oírlo.

— Hola Chase.

Aún cuando ella misma se había identificado en la llamada a cobro


revertido, su voz mostraba sorpresa.

— ¿Avery? ¿Por qué me llamas a cobro revertido? ¿Estás bien?

— Mi teléfono es historia. — dijo ella con sinceridad. Quizás fueron las


constantes caídas, pero el celular azul ahora se asemejaba a la chatarra.

— ¡Avery! — gritó él, esta vez enojado. El crujido en la otra línea le hizo
saber que ahora él estaba levantado y moviéndose, probablemente a unos pasos
de zambullirse en su viejo Ford y venir en una misión de rescate. La mejor
cualidad de Chase era también la peor. Chase era completamente
sobreprotector.

— Estoy bien. — ella cambió de tema. – Mira, he estado pensando en lo que


dijiste y decidí alejarme de la ciudad por un rato y echar un vistazo a lo que
California tiene que ofrecer.

El silencio desde la otra línea no fue inesperado. De hecho, le recordó al del


guardabosque y al de su madre cuando ella desplegaba una excusa apenas
viable. No lo intentaría tampoco. Incluso disfrutando de la calefacción del
edificio, con patatas fritas y una hamburguesa asentándose en el estómago, ella
no tenía ganas de eso. La voz de Chase finalmente llegó en un tono constante y
profundo.
— ¿Es Nathanial, no? Voy a matar a ese chico esta vez. Voy a…

Ella lo interrumpió antes de la perorata.

— Mira, sólo recógeme en el aeropuerto. Ningún alboroto de asesinato es


necesario. Sólo… necesito algo de tiempo fuera de la escuela, ¿vale? Page
|
— Bien, ¿cuándo? — preguntó él a regañadientes.

— Bueno, mi avión sale en veinte minutos así que... ¿en cinco horas quizá?

Silencio de nuevo.

— Chase, ya hablé con mamá, ya compré el billete, y ya estoy en la puerta.

Había hablado con su madre antes sólo para averiguar que la Academia
Mayweather había estado llamando a su madre incesantemente desde que ella
había desaparecido. Probablemente lo hicieron para decidir si necesitaban a un
agente que buscase a alumnos que hacen novillos o a un equipo de búsqueda de
cadáveres. Después de disculparse profusamente, ella simplemente le dijo a su
madre que había ido de viaje hasta Anchorage y que paso los últimos días de
un lado a otro en la ciudad. Avery había tejido una historia convincente sobre
cómo había demasiado drama en la escuela y su madre no tuvo ningún
problema con que se tomase un fin de semana de descanso en California. Su
madre se lo tragó fácilmente – lo hizo, después de todo, ella había criado a
Chase, quien era especialista en causar problemas. En comparación con todo lo
que hizo Chase, que Avery dejara la escuela unos pocos días sería de risa.

Era fácil dirigirse a su madre, pero tratar con Chase sería distinto. El mero
hecho de que Avery necesitase un supuesto descanso de la escuela, para Chase
significaba que era necesario matar a alguien en su nombre.

Los altavoces situados en lo alto resonaron y la atención de Avery se posó


en la puerta de entrada de su izquierda. Fuera estaba el diminuto avión
plateado esperando en el asfalto. Durante un tiempo, hubo una cola de gente
nerviosa, pero finalmente comenzaron a embarcar. Apretó el auricular del
pesado teléfono de plástico.

— Tengo que irme. Sólo recógeme, por favor.

— Avery. — él la detuvo antes de que ella colocase el teléfono en su


soporte. – Ten cuidado. — suspiró él.

Ella asintió con la cabeza aunque él no la pudiera ver y luego colgó. Resultó
que se había apresurado a subir al avión sin ninguna razón. Las únicas otras
diez personas ya habían encontrado sus asientos y la auxiliar de vuelo aún no
había terminado la charla sobre seguridad. Avery cayó en su asiento
súbitamente agotada, y le dio un breve vistazo a las otras personas. Ella no
reconoció a nadie y nadie tenía las características de un harpie.

Avery odiaba los aviones la mayoría de las veces. La cabina era sofocante y Page
|
el pequeño ventilador soplaba aire ventilado, que olía demasiado a gasolina. Sin
embargo, hoy no le molestaba. Ésta era la forma de volar. Un bonito ambiente
cerrado, medianamente desagradable, con nadie tratando de matarla y sin
posibilidad de que alguien la dejase caer.

El avión despegó y su sueño había comenzado antes de que ella se diera


cuenta de que se había dormido. En lugar de estar en el asiento del avión, ella
estaba de pie sobre la hierba suave y respiraba el aire fresco.

La nitidez de los detalles de un cálido jardín lleno de irresistibles flores


podría haberla engañado, pero Avery comprendió que no era real. A su
izquierda una alta fuente de mármol chorreaba en un círculo de azulejos
pulidos. Las luces multicolores con detalles en púrpura y azul se concentraban
en el centro de la fuente, dándole a toda la zona un brillo vigoroso. Las luces
iluminaron los rosales rojos y blancos que florecían alrededor del camino. Ella
admiró su belleza por unos momentos hasta que una voz le exigió su atención.

— Alteza.

Un harpie de pelo gris apareció en el borde del jardín y se posó haciendo


una reverencia. El harpie parecía más viejo que ninguno que hubiera visto
antes. La piel de su rostro caía sobre ojos color avellana y él caminaba doblado.

— ¿Cómo estás? — preguntó ella, las palabras resbalaron por su boca como
si ya estuvieran escritas.

Ella caminó hacia la fuente y se posó en el borde. Desde allí vio su reflejo en
el agua. Unos ojos verdes agudos la contemplaban. Incluso a través de la
distorsión, reconoció su propio reflejo como el famoso rostro de Jericho. Parecía
que ella era Jericho.

– Vengo en nombre del Consejo, Jericho. Nos preocupa el amuleto de


Willow. — dijo el harpie de pelo gris, estando cerca, pero rehusando estar en las
mismas baldosas que ella.

— Aw, tan rápido a los negocios. ¿Cómo has estado, Samuel? — dijo ella
cortésmente, y con su pequeño cabeceo, el harpie Samuel se acercó unos pasos.
Ahora sólo a un pie de estar en frente a la fuente, Samuel parecía más relajado.
— Siempre bien estos días, mi Señor. Sabe, mi hija pronto se casa. — la voz
de Samuel se elevó con orgullo y su pecho se infló con júbilo.

Ella asintió apropiadamente.

— Muy bien. La nueva pareja tiene mi bendición. — dijo ella en la voz de Page
Jericho. |

La sonrisa de Samuel cayó.

— Sólo deseo que su hijo pudiera sentir lo mismo.

Ella se encogió de hombros elegantemente, pareciendo más despreocupado


de lo que estaba.

— Mason es un muchacho fuerte. Lo superará. — acto seguido, ella excavó


abruptamente en su bolsillo y rescató un libro que apenas llenaba su enorme
mano.

— Hablando de ello, me gustaría darle la noticia a él yo mismo. Por lo


tanto, deberíamos darnos prisa. — entonces le ofreció el libro a Samuel como
una muda ofrenda de paz y dijo. — Esto es todo lo que puedo decirte.

Samuel lo observó con ojos cansados antes de arrebatárselo en un


movimiento y hojearlo en el siguiente. Las páginas de dentro estaban usadas y
desgastadas por demasiada presión y demasiada tinta de la fuente. Desde
donde estaba ella, eso parecía jibberish6 más que cualquier otra cosa. Pero
cuando Samuel cerró el libro, ella recordó claramente la insignia. Un relieve en
plata en forma de media luna decoraba la tapa.

— ¿Qué es esto, Jericho? — preguntó Samuel.

— Investigaciones. Observaciones. Teorías. Todo lo que sé sobre la creación


del amuleto y sus habilidades. — tenía que haber una cantidad considerable de
información considerando el tamaño del libro.

— Bien, de momento, ayúdame a entender. — el otro harpie puso dos


dedos en su cuero cabelludo asemejándose a un padre a punto de sermonear a
un chico. — ¿Este amuleto es diferente de los otros?

Ella asintió.

6 Jibberish o galimatías es un juego o lenguaje secreto, similar al Pig latín (consiste en situar la
primera consonante de la palabra al final de la misma junto con –ay, por ejemplo de pig sería igpay) que
se reproduce en Estados Unidos, Canadá e Irlanda del Norte. El nombre de galimatías se le da por el
sonido absurdo de las palabras dichas/habladas según las reglas de este juego.
— ¿Y por esa razón no estas seguro de lo que este amuleto es capaz o
incluso qué tan fuerte puede ser? – preguntó Samuel.

Él expresó sus preguntas al igual que un inspector de policía, obligándola a


contestar y confirmar una cosa a la vez. Antes de que pudiera terminar su
interrogatorio, ella lo interrumpió. Page
|
— Al contrario, es más poderoso que cualquier magia que haya capturado
antes.

— Jericho, sé que sólo somos primos, pero siempre he sido como un


hermano para ti. Siempre he creído en tus sueños. Pero crear el arma más
poderosa del mundo no es un sueño, sino una pesadilla. Si esto llega a las
manos equivocadas…

— No lo hará. Nadie sabe sobre el amuleto. — Avery replicó brevemente, a


la defensiva.

El otro harpie continuó pese a su interrupción.

— Eva sabe y eso es motivo suficiente para preocuparse.

La mera mención del nombre de Eva hizo que su ánimo se oscureciera más
allá de cualquier comparación. Una nueva clase de rabia hervía a fuego lento en
la boca de su estómago haciendo que sus puños le dolieran por la tensión.
Clavó sus garras en sus manos hasta que se provocó sangre y expandió sus
ansiosas alas hasta que ellas, ahora en su completa anchura, parecían enormes.

— ¿No crees que sé sobre Eva? — sus palabras fueron breves, dulces, y
sobretodo, fríamente amenazantes. La advertencia hizo al aire ponerse pesado y
la belleza del jardín se desvaneció en un telón de fondo negro. Esperó a que el
harpie le diera razón suficiente para dejar de reprimir la furia creciente.

— Lo siento, Mi Alteza. — tartamudeó él e hizo otra reverencia.

Ella se movió nerviosamente, emociones insatisfechas, y terminó por


caminar para poner más distancia entre ellos. Algunas de las vistas del jardín
volvieron a ella de nuevo y se encontró contemplando las flores dormidas.
Cruelmente arrancó sus pétalos para deleitarse con los pequeños chasquidos
mientras que la flor se marchitaba y se estropeaba.

— Puedo darle al Consejo mi palabra, pero no hay ninguna garantía de que


no quieran destruir el amuleto. Ellos tendrán miedo de su poder.
El tono de Samuel llegaba en forma de perdón y su cabeza se había
inclinado hacia delante otra vez. Ella lo ignoró.

— Si solamente fuera tan fácil destruirlo, Samuel. Este amuleto es diferente


de otros de su clase porque es orgánico. Tiene vida propia. Es parte de mí.
Page
— Espera, Jericho. No lo dices en serio. — perdiendo su compostura, |
Samuel se precipitó para estar a su lado en sólo segundos. El viento se agitó y la
flor que había estado torturando se alejó.

— No completamente. Sólo ligué la magia con mi sangre, Samuel. Eso es


suficiente para que yo crea que incluso si se destruye el amuleto, una parte de
mí se irá con él. — explicó ella.

— Jericho. — dijo Samuel lentamente. — ¿Qué has hecho?

Avery se despertó del sueño por el aterrizaje del avión y los chirridos de las
ruedas arrastrándose a lo largo de la pista de aterrizaje. La normal sensación de
inestabilidad la empujó hacia delante y el paisaje móvil en las ventanas se
desaceleró. Avery agarró el almidonado tejido de su reposabrazos hasta que el
último sueño inducido por el vértigo se disipó. Ella se sentó junto a la ventana,
contemplando la parte trasera de un asiento del avión.

Frío otra vez, Avery se frotó su brazo vendado furiosamente. Su mente


seguía dando vueltas, pero, por primera vez, con un nuevo sentido de claridad.
La magia en su brazo palpitó, casi a sabiendas, cuando lo examinó. Una parte
de ella lo entiendía ahora.

Con la magia había venido una parte de Jericho. Ahora, que Avery supiera,
eso sólo hacía las cosas más complicadas.
Capítulo 13 Page
|

Traducido por vafitv


Corregido por Karlix

Avery, por aquí!

—¡ Apenas habían hecho ruido hasta la casa de playa de


desgatado concreto en el auto de Chase cuando se
enteró de la fiesta de bienvenida. De pie parada en la
pintura astillada esperaba Michelle, una chica que
podría haber sido la versión más degradada de Leela.
Era pequeña con un exceso de energía y aunque ella ni siquiera conocía bien a
Avery,la saludo con emoción.

—¿Qué pasa? oí que estas tomando unas mini vacaciones. —Chillo ella
cuando Avery salió del auto.

—Algo como eso. —Avery camino por las escaleras y le dio a la chica un
abrazo.

—Bien me gusta la espontaneidad y siempre serás bienvenida aquí.

Avery le dio las gracias, por lo general amaba estar allí. Chase y Michelle
habían logrado pescar una casa a una cuadra y media dela playa. Mientras un
apartamento de un dormitorio era apenas considerada una vida de estreno, la
posición lo compensaba todo. Desde esta casa podía dar un paseo corto a la
playa y un paseo marítimo donde cada marca que existía tenía un frente a la
tienda. El motivo de esta visita, sin embrago, ponía freno a la diversión.

—¿Cómo has estado? —pregunto Avery después.

—Estoy muy bien. Tu hermano ha estado preocupado sin embargo.


Avery se encogió de hombros.

—Chase siempre está preocupado—dijo Avery justo cuando su hermano por


fin caminaba por las escaleras al lado de ellas.
Page
|
Tenía que darle crédito.Él no le dio la lluvia habitual de 20 de preguntas.
Demasiado barato para aparcar, la había recogido en el camino de entrada en el
aeropuerto. El paseo había estado lleno de más vistas de lugares de interés que
de conversación intensa. Mientras que Avery no le había dado mucho
pensamiento a ello en el esquema de las cosas, esto la golpeó notablemente
ahora.

Chase lanzo las llaves del auto en un recipiente verde por la puerta de la
calle con inquietante exactitud y se paseó dentro con su andar medio agachado.
Ahora en el interior, fue al sofá marrón y se dejó caer delante de la televisión.
Nada aparecía en la pantalla plana negra, pero él la miraba como si hubiera
algo.

Michelle se unió a él, posándose en el resto del brazo inclinado.

—¡Chase! ¡Ofrece algo de comer a tu hermana! ¡Mal anfitrión! –Ella le dio


un golpe con su diminuta mano.

—Me arrastra y me saca temprano de mi cama. Que se consiga la comida.

—¡Chase! —le reprendió Michelle.

—Estoy Bien—Avery dijo. La chica pequeña, insatisfecha con la respuesta


de Avery, lo intento de nuevo.

—¿Estas segura?

—Bueno… en realidad una ducha estaría bien.

—Oh, por supuesto. —Michelle la llevó por el pasillo. No importa cuantas


semanas Avery había permanecido aquí antes, ella conseguiría la misma
introducción y charla sobre cómo, cuándo y dónde.
Avery apenas subió al azulejo de arena cuando Michelle la detuvo
nuevamente.

—Aquí. —Ella le tendió un paquete azul y blanco a Avery. Page


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—¿Qué es esto?
—Solo sé que no has traído nada de ropa o cualquier cosa, así que pensé que
te gustaría pedir prestado algo por un tiempo. —Michelle ofreció.

Avery acepto a toda prisa y cerró la puerta del baño con un ruido firme
metálico. Dentro, se volcó en el agua tan caliente como lo permitiría. El cuarto
de baño diminuto se empañaba en muy poco tiempo pero Chase solo tendría
que hacer frente a la condensación más tarde. Avery tenía suficientes días de
sudor, sangre y lágrimas por lavar. Con esto, probablemente se llevaría fuera
algunas capas de piel.

La ducha también le dio un tiempo muy necesario para pensar. Los restos
del sueño volvieron cuando pensó en ello. Estaba en un jardín, se vio a si misma
viendo el reflejo distorsionado de Jericho que miraba hacia ella en el agua de la
fuente. El sueño parecía tan real esta vez. La mención del nombre de Eva le
envió una rabia oscura que ni siquiera podía manejar incluso en sus años
góticos de la escuela media. Algo sobre todo esto la llevo de vuelta a las propia
palabras de Jericho.

—Eso es suficiente para creer que incluso si el amuleto se destruye va a


tomar una parte de mí con él.

Ahora sentía como si Jericho estaba con ella. O en ella. En la forma del
amuleto mágico. Sin duda, no sería la cosa más extraña que jamás había
escuchado. Ahora, para lanzar la idea a Mason que su difunto padre vivía en
una magia que está en ella… no pudo ver como saldría bien.

El pensamiento debería haberla asustado más, pero sorprendentemente no


fue así. Jericho había sido probablemente el único Harpie bueno que ella
remotamente había conocido hasta ahora. Avery se mantuvo pensando y salió
con cuidado de la ducha. El agua caliente hizo maravillas para sus dolores pero
no pudo disipar el dolor por completo. Fue cojeando hacia el mostrador, llego al
lavabo y se miró.

Avery grito.
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—Oye, ¿estás bien? cariño, abre la puerta. —La voz de Michelle estaba en el
otro lado de la puerta en cuestión de segundos.

La perilla se sacudió pero la puerta no se movió.

—Yo— yo estoy bien. Novengas. Solo casi me tropiezo. —Avery tartamudeó


una excusa mal pensada.

Estaba demasiado preocupada mirando el espejo para pensar en una mejor.


En el espejo, su rostropálido le devolvía la mirada. Su atención señalando la
marca mágica que una vez se había arrastrado desde su palma extendiéndose
hasta sus hombros. Ella había esperado eso. Pero durante un día y una noche
había cambiado de nuevo. Las líneas finas se habían engrosado y se
multiplicaban pareciéndose a una tela de araña. Ahora llegaban por encima de
sus hombros y hacia abajo más allá de sus costillas. Parecía más como un
tatuaje de cuerpo entero que una marca de quemadura sencilla. Sintiéndose
enferma, se inclinó sobre el lavabo con un esfuerzo por secar su garganta hasta
que el dolor creció. Si había cambiado y crecido tan rápidamente, ¿cómo se
vería en una semana? ¿En un año? ¿Nunca pararía?
—¿Avery? —La voz apagada de Michelle escuchándose en el otro lado de
nuevo. Al parecer, no se había ido todavía.

—Estoy bien. Estoy cambiándome. —Avery no puso más esfuerzo en su


excusa.

—No estoy apresurándote. Pero hay un chico que quiere verte. Dice que es
importante. Te siguió desde Alaska o algo así.

Avery alzó la cabeza y dio marcha atrás en la pared.

—¿Qué?
No espero a que Michelle lo repitiera. Avery agarró la ropa a toda prisa.
Mientras Michelle pudo haber sido solo una talla menos, la parte superior de la
camiseta llegaba hasta su estómago y la correa espagueti reveló cada pulgada
adicional del patrón de la quemadura del amuleto.
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—Es un chico bastante alto y Chase le está totalmente dando el tercer
grado7. Tal vez deberías ser rápida.

—Michelle, por favor, dime que tienes ropa más recatada que esto. —Avery
ya había deslizado los shorts cortos de mezclilla blanco, pero había dejado la
camiseta sobre el mostrador cercano al lado de su vendaje usado. No tenía
tiempo para envolver su brazo.

—Lo siento nena, exactamente no tengo mucho más.

Dejando escapar un suspiro, Avery calmó sus nervios para poder pensar.
Luego recordó su chaqueta de invierno en el pasillo, optó por ello, pero al
hacerlo, inevitablemente tendría que pasar a Michelle antes de que lo consiga.
La chica no podía guardar un secreto para salvar su vida.

Avery no podía evitarlo por más tiempo. Colocando la pequeña camiseta


azul sobre su cabeza, se preparó y se metió en el pasillo. La otra chica se había
distraído momentáneamente por la conmoción en la sala, solo giró cuando
Avery tenía la chaqueta estirada en sus manos. Como era de esperarse ella
amplió sus ojos marrones.

—Silencio—dijo Avery, balanceando la chaqueta sobre sus hombros.

—Ni siquiera tienes 18¡Avery! —exclamó Michelle, solo por suerte, en voz
abaja.

Obviamente, ella pensó que era un tatuaje. El nuevo aspecto pesado sin
duda ayudo. Pasando su brazo en la última manga, Avery maniobró pasando a
la chica a la sala de estar con un dedo presionando sus labios.

7
La expresión “Tercer grado” hace referencia a someter a alguien a un interrogatorio exhaustivo
o una fuerte presión.
Ella se dirigió hacia el interior, donde se encontró con Mason y Chase de pie
en lados opuestos de la sala mirándose. La sobreprotección de Chase estaba a
toda marcha y un Harpie no perdía un concurso de mirar fijamente. Pero
cuando entró en la habitación, la atención de Mason se rompió y se volvió hacia
ella al instante. Page
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—¿Qué paso? ¿Estás bien? —pregunto él.

La genuina preocupación en sus ojos verdes la tomo con la guardia baja, y le


hizo olvidar la manera de formular una buena respuesta. Ella no latuvo cuando
Chase intervino.

—¿Quién es él? ¿Él es un problema? Porque te juro que voy a echarlo. —


Chase no estaba bromeando.

—No te preocupes—maniobró delante de su hermano—.Yo me encargo de


él.

Chase parecía un segundo lejos de protestar, pero Avery tomó solo medio
segundo para salir por la puerta. Mason estaba sobre sus talones
automáticamente. Ella apenas camino hasta el final de la cuadra, justo donde la
arena de la playa comenzó a acumularse y no escuchó a ningún residente.
Luego se volvió hacia Mason.

A pesar de estar en su lecho de muerte, la última vez que ella lo vio, se veía
muy bien hoy. Él se puso de pie en toda su estatura, con hombros anchos y la
postura perfecta. Su piel había tomado color, las mejillas en tonos rosa y los ojos
amplios y atentos. Avery estaba casi feliz de verlo tan saludable pero desde la
charlacon Eva todo de repente parecía falso. Una mezcla persistente de
sentimientos mantuvo a Avery insegura, no sabía que pensar. De cualquier
manera, ella lo golpeó con un puñetazo.

—¿Cómo me has rastreado de nuevo aquí? ¡Acabo de llegar! —No ocultó la


irritación en su voz. Apenas se había escapado el tiempo suficiente para llegar a
un lugar y ellos estaban sobre ella otra vez. Sintiéndose desplazada de nuevo,
Avery no podía pensar en donde huir después.
—¡No! no es así. Es decir, no te rastreé. —El habló con una voz tan suave que
su furia se calmó un poco. No sonó cómo su típico tono arrogante, dando una
conferencia. La emoción que plagaba su voz no estaba clara, pero ciertamente
el parecía algo herido, algo asustado. Cualesquiera que fueran los instintos
maternales internos de Avery, la hicieron echarlos más rápido delo que Page
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inicialmente había preferido.

Mason siguió.

—He estado aquí. Esperando… esperando que aparecieras.

—La pandilla me atrapó, ¿cómo sabes que alguna vez aparecería? —Salió
más grosero de lo que había previsto, bien, pero ella no lo cambiaría.

—Este era el único lugar en el que sabía que podría tener una oportunidad
de encontrar incluso un rastro de ti. No esperaba que aparecieras a aun paso de
la puerta, sin embargo.

La honestidad que asomaba en su voz sonaba legítima pero ella no entendía


lo que él hablaba.

—¿Qué quieres decir con encontrar un rastro de mí?—Pincho ella.

Mason hizo señas hacia sí con un pequeño movimiento rápido de su mano


y solo entonces Avery se dio cuenta que instintivamente había puesto al
menosun metro y medio entre ellos. Sureflejo la hizo detenerse. Estar tan cerca
de él era incómodo. Optó por mantener su distancia y Mason no intentó
acercarse de nuevo.

—Así como trataste de contactar con tu familia. O la pandilla trataría de


contactar con tu familia…. —dijo el intencionalmente lento.

—Espera, ¿Qué quieres decir? —preguntó ella. Presa del pánico que estaba
creciendo rápidamente.

Él hizo una mueca, claramente indispuesto.


—Te reuniste con la pandilla ¿no? Lo siento, pero no será la primera vez que
usarán a los amigos o familiares para obligar a la obediencia.

El estrés revolvió su estómago, ella le dio la espalda para mirar al suelo.


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—¿Estás bien? —él se acercó a ella provisionalmente, pero por suerte nunca
trato de tocarla, en pocos segundos, su estómago se asentó de nuevo. Levantó
la vista y miró con cansancio la arena reluciente y las olas cambiantes a lo lejos.
El olor fuerte de agua salada no ayudó a su situación, pero respiró de buena
gana. Finalmente permitió que su cuerpo se recupere, se giró y puso su espalda
contra la pared más cercana. Avery se frotó la sien fuertemente.

—¿Así que ellos están en peligro ahora? ¿Chase, Leela mi madre? están
todos en peligro. —Lo ultimó no fue una pregunta. Eva podría usarlas contra
ella. De hecho, si Eva atrapaba a Leela o Chase,Avery nunca intentaría
escaparse. Ellos sabrían esto también. Todo alrededor era un toque lógico pero
los Harpies jugaban sucio.

—Espera. ¿Qué te paso en la mano? —preguntó Mason de repente.

El matiz de negro en las palmas asomó fuera de la manga de su chaqueta. Él


vio la diferencia. Ella tiró de la manga de su chaqueta para cubrirlo de nuevo.
Sus brazos cortos eran un lujo cuando encajaban las manos en una chaqueta de
gran tamaño.

—Está bien, ya lo tengo. —Su mente le dio vueltas a los planes que tenía
para asaltar algunas bibliotecas. Tendría que vagar a través de cientos de
páginas de textos potencialmente inútiles, pero la ciencia y el mito le darían
una buena dirección. Después de todo, ellos estaban en lo correcto con algunas
cosas acerca de las Harpies. Un destello de la vieja personalidad de Mason
regresó cuando la rastreó.

—Ya hemos hablado de esto, necesitas de mi ayuda. —Sus ojos rasgados y su


tono se dejaron caer como si estuviera hablando con un niño.

Un momento entero realmente logró enfurecerla una vez más con la cólera
maniaca que le recuerda sospechosamente a Jericho.
—¿Sí, en serio? Ni siquiera estoy segura de que estés tratando de ayudarme.
Me entere de que me has estado mintiendo todo el tiempo. ¿Tratando de salvar
el amuleto de tu padre? No lo creo. Hiciste un trato con la pandilla.
Surostro blanco. Page
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—¿Qué? —Él se atragantó.

—Sitú…Si tú aún quieres que te dirija una palabra, me dirás todo ahora.

El levantó sus manos, dispuesto a negarlo otra vez.

—¡Mason!—le gritó, llegando al final de su límite. —He oído todo. Todo la


perorata entera y lo sé. No evites más el tema porque esta es la única
oportunidad que tienes para darme tu versión. De otra manera no tengo
ninguna razón para creerte.

La voz de Avery se quebró. Sabía que no debería confiar en él, pero ella
quiso confiar en él y le daría una oportunidad.

—Tenemos que hablar. A solas —dijo finalmente, incapaz de permanecer


sentada, comenzó a caminar hacia la playa dejando a Mason seguirla
lentamente.
Capítulo 14 Page
|

Traducido por EvaMedina


Corregido por tamis11

—T
ú sabes lo que es el helado, ¿verdad? —Avery por fin
tuvo la necesidad de preguntar después de que Mason
continuase mirando hacia abajo a la cuchara de helado
de doble chocolate de menta en su mano.

Ella lo había estado mirando desde que llegaron a la tienda Edy's justo fuera
de la playa. Ella los había conducido lejos de la casa de Chase, sabiendo que su
hermano tenía la costumbre de escuchar a escondidas, y paró en un puesto que
parecía como un buen lugar para hablar. Había gente por toda la playa, pero
realmente nadie se detenía a escuchar, prestaban más atención a los aspirantes a
cantantes que cantaban canciones a voz en cuello o a las nobles chicas modelo
pavonearse en sus reveladores bikinis rojos.

Hacía mucho calor y la humedad era densa fuera, y ahí había una pequeña
sombra por la decoración del patio donde ellos se sentaron. Ella podría haber
incluso pagado por su helado también, sólo para tener un poco de alivio por el
tiempo meteorológico, pero él se había negado rotundamente.

—Sí —se burló él, pero su mirada nunca cambió—. ¿Es este un momento
adecuado para un helado?

El matador del humor la hizo refunfuñar, Avery miró hacia la línea de


playa.

—Bueno, somos dos bichos raros vistiendo abrigos de Alaska en un día


caluroso. Sí, comer un poco de helado podría ayudarnos a integrarnos un poco.
—No somos los únicos con abrigos —dijo Mason.
Aparentemente, a él no le gustaba que lo llamen bicho raro incluso si su
elección de un abrigo que llega a los tobillos era ridícula. Él había elegido una
chaqueta con una rara insignia con rayas que no estaban bien puestas juntas
precisamente. La torpeza de esto le daba, en realidad, un encanto extraño y le
quedaba bien como un harpie. Aunque eso no ayudaba a integrarse, y Avery Page
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sabía que atraerían miradas extrañas.

—Bien, no comas uno —dijo ella con un calor infantil y empezó a comer
antes de que el helado se derrita completamente en su mano. Ella podría haber
estado evitando la inminente y seria conversación, pero Mason no la dejaría
olvidarlo.

Él se inclinó sobre la mesa, casi doblando el metal inconsistente, y susurró.


—Todavía estamos en peligro, Avery. Ellos podrían haberte seguido hasta
aquí.

Ella suspiró, ya incómoda en el resplandeciente sol y esto sólo la estaba


frustrando más.

—Creo que no entiendes esto, Mason. No te diré una sola palabra hasta que
me digas la verdad, toda la verdad.

—Lo entiendo.

—¡He hablado con tu hermana! —habló ella por encima de él. Algunas
personas que pasaban se voltearon al incremento del volumen y Avery se calló
a regañadientes y se inclinó hacia atrás en su asiento. Sólo cuando la tensión se
fue lo suficiente, un pálido Mason habló.

—¿Qué ha dicho ella? —preguntó él en una voz vacilante. Su


comportamiento cambió otra vez, alejándose del Mason impulsivo que ella
conocía, a algo un poco más vulnerable.

Sus ojos incluso se habían vidriado y sus hombros se cayeron hacia su


pecho. Sus alas se crisparon bajo su abrigo y él seguía moviendo su rodilla hasta
que la actividad nerviosa hizo que la mesa temblase. Avery meditó su respuesta
por un momento.
—Ella me habló sobre la noche en la que Jericho murió. Que eso no fue un
accidente.

—Fue un accidente —interrumpió él.


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Ceñuda, Avery puso el cono de helado en la mesa. Poniendo sus brazos a su
alrededor, ella lo escudriñó más fuerte.

—Lo fue. —él apoyó su propio comentario cuando ella se negó a responder.
Él explicó más. —Okay, ¿qué te parece esto? Yo te diré mi versión y luego tú
comparas.

Cuando ella asintió, él se metió de lleno en la historia.

—Me enamoré de Adalyn. Pero ella fue comprometida desde pequeña y


mientras que ella lo estuviese, nosotros no podríamos casarnos. Y entonces Eva
se presentó... ella me dijo que si yo llamaba a nuestro padre hacia el
descampado, ella robaría ese estúpido amuleto. Luego ella rompería el
compromiso de Adalyn con sus contactos.

Avery levantó un dedo para pararlo y dijo algo acerca de la siguiente parte.
—¿Tú contrataste a la Banda para matarlo?

—No. Te equivocas otra vez. ¡No puedes escuchar a Eva! ¡Eva miente! —
gruñó él.

La alegación sonaba tan familiar, el déjàvu amenazaba con hacer sentir


náuseas a Avery. Eva dijo que Mason mentía. Mason dijo que Eva mentía. Se
sentía como si estuviese tratando con niños, pero sin la habilidad parental para
llegar al verdadero asunto.

—Romper el compromiso de alguien no significa matarlos. Es fácil en el


mundo de los harpies. Ellos lo arreglan todo con el destierro. Todo lo que tenía
que hacer ella era dar alguna razón a las autoridades para que crean que el
prometido de Adalyn era menos que... honorable. Como si él estuviese asociado
con la Banda de los Ladrones. Sólo ese rumor podría haberlo hecho y eso
bastaría. El hecho es que él haya aparecido muerto casi una semana después, no
tuvo nada que ver conmigo —protestó Mason categóricamente.

—¿Y sobre Jericho?


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Mason se inclinó hacia atrás en su silla y puso su mirada en el patio de
hormigón agrietado.

—No llamé a Jericho para que lo asesinaran, Avery. Yo nunca lo hubiese


pensado, sin importar qué tan loca mi hermana pudiese haber resultado ser, ella
pudo haberlo dejado pasar. Ellos sólo tenían que agarrar el amuleto
supuestamente. Él peleó contra ellos y ellos lo mataron. Pasó tan rápido. Yo no
pensé que él nunca estuvo en ningún peligro mortal. Él simplemente debió
haberse rendido.

La voz de Mason sonaba particularmente pura y sus ojos estaban vidriados


con el pensamiento. Ella casi no quería interrumpir lo que sea que estaba
pasando por su mente, pero todavía necesitaba entender las cosas.

—Y ahí es cuando tú decidiste recuperarlo. ¿Fue para salvar el legado de tu


padre después de todo, o simplemente querías salvar tu relación con Adalyn?
Él la miró con cansancio.

—¿Importa eso ahora?

—Sí. Porque si fue por Adalyn, entonces yo no estoy completamente segura


de que todavía pueda confiar en ti. Yo soy el amuleto. ¿Me darás a la Corte
Harpie si eso significa que puedes recuperar a Adalyn y tener tu destierro
eliminado?

Sus ojos se levantaron y la miraron, claramente ofendido.

—¡Dije que te protegería!

—Sí, pero también te saliste del camino al contarme una completa historia
idealizada acerca de lo que pasó con Jericho. Te estás guardando cosas todo el
tiempo.
Mason se puso de pie tan repentinamente que su asiento cayó hacia atrás e
hizo que Avery se estremezca. Presionando sus palmas planas sobre la mesa, él
se inclinó hacia delante.
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—No me juzgues por guardarme cosas, Avery. Te he visto mentirle a la cara
a Leela todos los días sobre Nate. Tú eres igual.

Avery no supo cómo reaccionar a eso, así que no lo hizo. Dejando salir un
suspiro profundo, ella apartó la mirada de él.

—Bien. —Admitió por fin ella, Mason levanto su silla y se sentó de vuelta
en su asiento—. Pero tienes que hacer un trato conmigo.

Él ladeó su cabeza a su propuesta y ella se encontró con sus ojos otra vez.

—Tenemos que parar con este asunto de los secretos. Esta cosa del amuleto
me está sacando mucho más de lo que habíamos esperado, así que necesitamos
confiar en el otro.

Mason asintió firmemente. Antes de que Avery pudiese decir algo más, el
asiento entre ellos se movió abruptamente. Una chica se sentó para unirse a la
conversación y a Avery le tomó un minuto reconocerla. Adalyn había dejado
sin atar su rubio cabello rizado y se embelleció con un maquillaje más
abundante. Las alas se escondían bajo un apretado abrigo negro, ella parecía
pequeña y delgada. Le frunció el ceño a Avery con labios rojos y parpadeó a
través de su abundante rímel. Mason no hizo mucho, sólo levantar la mirada,
indicando que él había sabido que la rubia había estado cerca todo el tiempo.

—Espero no estar interrumpiendo algo —dijo rígida Adalyn y sus ojos


oscilaban de Avery a Mason.

—Sólo estamos resolviendo algunas cosas —dijo él.

—Bien, no quiero que llueva sobre su paseo, pero no creo que necesites
resolver nada más con esta chica. Encontraremos otra manera de quitar tu
destierro.
—¿A qué te refieres? —espetó Avery, rápidamente molesta por el
comentario. Adalyn ni siquiera la miró a ella, pero siguió hablando con Mason.

—Adivina lo que me he enterado. Aparentemente, esta chica de aquí, atacó


a un oficial. Él sumó dos más dos. Ella tiene magia en su cuerpo y ella te conoce. Page
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Ahora la policía sabe que el amuleto de Willow del Príncipe Jericho funciona en
el cuerpo de una chica humana. ¿Sabes lo que eso significa? —Ella no esperó a
que ellos respondieran—. Eso significa que ellos pensarán que el problema se te
fue de las manos y lo pondrán en las suyas. ¿Sabes lo que podrían hacer con
una chica humana que ataca a la policía? ¿Especialmente considerando que ella
podría estar trabajando con la Banda de los Ladrones? Lo que sea que ellos
decidan, no será bueno.

—¿Qué? —Mason y Avery habían jadeado al unísono, pero ella saltó fuera
de su asiento primero.

—¡No ataqué a nadie! —gritó ella. Herida e indefensa, ella estaba teniendo
problemas para procesar las noticias.

—¡Avery, espera! ¿Qué pasó? —Mason habló por encima de su histeria.

—Fue en el... —ella aminoró, sabiendo que tenía que empezar desde el
principio—. Tu hermana me levantó y me llevó a ese lugar llamado Hatcher
Pass. Su jefe, o alguien de más arriba, no estoy segura, querían ver si él podía
usar la magia. Es difícil de explicar, pero él casi me muestra cómo manifestarlo.
En realidad pude usarlo.

Ella pensó que era asombroso, pero el ceño de Mason indicaba que él no. La
dejó seguir hablando.

—En fin, en ese momento un grupo de policías aparecieron para atrapar a la


Banda. Yo usé la oportunidad para correr y entonces uno de los policías me
agarró. Yo no quería herirlo, yo sólo quería irme. Así que, yo como que... bueno,
supongo que lo ataqué con la magia. Pero sólo para que me dejara ir. No sabía
que él estaba herido.

Mason se tomó un momento para contestar, claramente pensando en ello.


—Sé que no intentaste herirlo, Avery —dijo él al principio, haciéndola sentir
mejor al menos—. Pero cuanto más uses la magia, en más peligro te pones a ti
misma. La última cosa que necesitamos que la gente piense, es que puedes ser
un arma.
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—Sí, pero la Banda pensó que era inútil cuando vieron lo que yo podía
hacer. Esto sólo se ha estado volviendo más extraño últimamente. Y la marca
está cada vez peor. —para probar lo que decía, Avery se sacó su chaqueta. En la
brillante luz del día, el contraste contra su pálida piel blanca sobresalía más de
lo habitual—. Ya no es sólo mi brazo. Es la parte derecha entera de mi torso.
Sigue creciendo y volviéndose más oscura.

—Eso es malo. Necesitamos encontrar una solución rápido. Si está creciendo


así de rápido, puede que no seamos capaces de pararlo y hacerlo salir —siseó
Mason.

Avery ya sabía eso, pero escucharlo mandó escalofríos por su espina dorsal.
—Mason, nos tenemos que ir pronto. No podemos ocuparnos de esto ahora
mismo, ¿recuerdas? Sabemos dónde está ella, así que podemos volver más tarde
cuando en realidad tengas respuestas —dijo Adalyn, aparentemente eligiendo
ese momento para recordarle alguna aparente cita sin revelar. Mason hizo una
mueca, pero estuvo de acuerdo silenciosamente.

—¡Espera! —gritó Avery, instantáneamente preocupada de que ellos


puedan irse muy de repente. —Uh, ¿qué hago si ellos me encuentran antes de
eso?

—En el peor de los casos, supongo que puedes pelear contra ellos sin usar la
magia. —ofreció finalmente Mason.

Adalyn bufó, lanzándose hacia delante en su asiento para sentarse en el


borde. Ella obviamente estaba esperando un espectáculo, y basada en su
sonrisa, uno humorístico. Avery dio marcha atrás y se cernió, insegura.

—¿A qué te refieres con pelear contra ellos sin magia? —preguntó ella,
parcialmente temiendo su respuesta.
Mason se agazapó en una postura de lucha para demostrar algo, pero todo
lo que hizo fue llamar la atención. Avery intentó ignorarlo, esperando que un
chico de 6 pies8 y algo, que viste una trinchera, no mereciera que nadie llame a
la policía. A Mason no le importó.
Page
|
—Mira, hay dos cosas que tienes que recordar. La debilidad más grande de
los harpies son sus alas. Las alas son fácilmente accesibles y fácilmente
lesionables. Si les quitas las alas, no pueden volar y eso te da mayor igualdad de
condiciones.

—Ella no tiene garras, Mason —apuntó Adalyn y Mason desestimó su


comentario.

—No es tan difícil. Puedes hacerlo con un arpón, un cuchillo, un bastón...


sólo sé creativa.

Avery estaba horrorizada de oírlo. Ella se imaginó el ala herida de Mason,


un estridente rojo sangriento, que apenas se había curado en el tiempo de unos
días. Ella no podía agarrar un cuchillo y hacer eso a alguien. Avery era humana,
no tenía la brutalidad de los harpies, y las imágenes violentas sencillamente no
le sentaban bien a ella. Si Mason se dio cuenta de que su rostro se estaba
volviendo verde, no hizo ningún comentario.

—Así que, aparte de eso, tienes que recordar que los harpies no pesan
mucho. La densidad de nuestros huesos es menor que la de los humanos para
ayudarnos a compensar el vuelo. Entonces, cuando llegue el momento, la fuerza
bruta es una buena forma de llevarlo. Simplemente golpéalos.

—De ninguna manera, no soy buena en eso tampoco. —ella apretó sus
puños y los levantó para probar su punto. Con densidad ósea o no, Avery más
bien podría romperse sus puños que usarlos correctamente.

—No tienes que darles un puñetazo —dijo él.

Ella bajó sus puños, confusa.

8 182,88 cm
—Espera, ¿me estás diciendo que... use mi cuerpo como un ariete? —ella
trató de entender.

—Sí. Pero, en realidad, no llegará a tanto. Yo te protegeré, ¿recuerdas? —


dijo él. Page
|

Mason le dio una sonrisa y el corazón de Avery revoloteó. Alarmada, Avery


aplastó el sentimiento inmediatamente. Él no había estado intentando ligar con
ella, sólo enseñándole cómo pelear, y su corazón estaba exagerando. Al menos
Avery trató de convencerse a sí misma de eso. Sintiéndose culpable, Avery se
rehusó a mirar a la prometida de Mason por miedo a que supiera lo que
pensaba.

—Toma esto —Mason se acercó y presionó algo cálido y duro como la roca
en su mano. Apenas vislumbrándolo, Avery lo reconoció como un amuleto se
zafiro azul.

—¿Un buscador de blancos? —preguntó ella.

Mason se encogió de hombros.

—No, probablemente esté más cerca de lo que tú llamas teléfono. Estaremos


en contacto.

Incapaz de retenerlo un poco más, Avery los vio alejarse.


Capítulo 15 Page
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Traducido por Mais020291


Corregido por Karlix

E
l aroma sofocante de mosto9 y moho, explotó en el aire mientras ella
pasaba las frágiles páginas doradas. El texto pesado se mantuvo
legible aunque la encuadernación del libro cayó a un lado en sus
manos. Cuidadosamente, cerró el libro y miró de nuevo sobre la
cubierta deslucida sin rostro.

―¿Esto es todo lo que tienes? ―Miró a través de la larga mesa de referencia


hacia dónde el librero Emo incursionaba en la computadora. Audífonos
envueltos sobre sus orejas, Avery se sorprendió cuando él pudo escucharla.

Él alzó la mirada y la vio a través de sus anteojos gruesos, y se encogió de


hombros.

―Lo siento, pero los harpies no son un tópico caliente fuera de la mitología
Griega y ya te he enseñado esos.

Su atención desviándose a lo lejos instantáneamente, Avery cortó sus


pérdidas y se rindió. Miró hacia el reloj digital por encima de su cabeza. Un
cuarto para la una, significaba que Chase saldría pronto de clase. Su hermano la
dejó que lo acompañara hasta su colegio y ella se dio cuenta que había hurgado
un poco alrededor de la universidad. Los estantes llenos hasta el borde,
formaban cada capa de los edificios de cuatro pisos. E incluso con un ayudante
quejumbroso, la biblioteca no producía nada virtualmente, leyenda o realidad
por igual, sobre harpies.

Acunando el libro que el bibliotecario le había dado, maniobró para pasar la


multitud de estudiantes charlando, y hacia su lugar. Cogió una carpeta cerca de
la parte de atrás, enterrada detrás de las pilas, así tenía la mesa con tres paredes
de madera a cada lado. Al principio, ella había pensado que hacer búsqueda de

9Mosto:Zumo exprimido de uva sin fermentar.


harpies sería fácil, pero hasta ahora, Avery no había tenido mucha suerte. La
mención original de harpies vino de las alusiones Griegas hacia el tema. Y todos
esos libros lo mencionaban como nada más que pequeñas criaturas con plumas
de aves.
Page
Las únicas dos menciones viables del primer libro eran sobre |
temperamentos viciosos y garras afiladas. Tal vez ella tenía más suerte
navegando en la web por extraños encuentros y parloteo paranormal. Ángeles
podría haber sido otra línea de tema que ella podría haber seguido. Abriendo el
nuevo libro, escaneó el pequeño texto por cualquier pista de algo familiar. Una
simple palabra capturó sus ojos.

―Magia‖

Emocionada, procedió nerviosamente con la tapa de la pluma y preparó su


bloc de notas amarillo.

―Magia tiene tiempo afiliada a criaturas como harpies…la ciencia dio


camino a pensamientos modernos que teorizaban que una concentración
potencial de energía podía ser usada para manifestar diferentes fenómenos…en
términos simples, una concentración de energía podría crear magia‖. Con el
corazón golpeando, no podía escribir lo suficientemente rápido y su mano
temblorosa hizo de su mala calidad de escritura más como mala calidad
cursiva.

Esto era. Estaban hablando sobre amuletos. Incluso con el revoltijo técnico,
el texto dio una pista al mundo real. Tal vez el autor ya sabía sobre unas
cuantas harpies.

―Investigaciones consideran la habilidad para concentrar energía y


contenerla entre un objeto. Esta es una clase diferente de ciencia – no física o
química. En lugar de crear energía, la energía ya habrá existido, pero expuesta y
atrapada dentro de un dispositivo contenedor. El mejor ejemplo es una batería
de litio. La batería sostiene la energía pero no energía comparable a las descritas
por la mitología. La ciencia detrás de la mitología sostiene que esta energía,
derivada de la naturaleza y olas magnéticas, tiene la habilidad de manifestar
diferentes habilidades a su soporte. Por su naturaleza bizarra y típicamente no
probada, este tema del pensamiento usualmente es referido como magia y los
dispositivos de contenciónson referidos como encantos mágicos o amuletos‖
Ella empezó a parafrasear en el papel. Contenedor de energía en amuletos,
contenedor de energía viva, criaturas. Dibujando flechas y estrellas, copió la
conexión y la importancia. El papel amarillo empezó a llenarse y garabateó
menos para que abarque más texto.
Page
―La mitología es descrita en múltiples áreas del mundo y existe en tradición |
oral que se extiende hasta más atrás de Mesopotamia. Estos encantos se
suponen que simpatizan atributos como poder, agilidad, fuerza, e
inteligencia…el encanto más codiciado de todos es la seducción. La seducción
ruega por compulsión y es el más influyente de todos‖

Ella miró la página. Una imagen instantánea alcanzó su mente. De regreso a


lo alto de Hatcher Pass, figuró a Mikhail. Aunque elharpie cargaba consigo
mismo con una estatura de confianza y facilidad, algo no estaba bien. Podía
sentir los ojos negros arrastrarse sobre ella y la extraña sensación de proximidad
que envolvía su cuerpo con calidez. Toda su mente amenazaba con ponerse en
blanco cuando él la tocaba. Mikhail tenía un encanto brillantemente naranja,
ensartado alrededor de su cuello. Ella no le había pensado mucho en el
momento, pero ahora estaba segura de ello. Él estaba jugando con una ventaja
que la mayoría no tenía.

Tensa, Avery casi arrancó las páginas mientras las pasaba. A través de la
confusión, escogió oraciones.

―Estos encantos de compulsión pueden ser con contacto directo, aunque


algunos pueden ser usados sin contacto‖ Lo delineó.

El libro se acerba al final mientras pasaba volando a través de las páginas.


Con los nervios creciendo, desesperadamente buscó por un detalle más.

―La energía es altamente volátil y casi imposible de contener…los


dispositivos de contención dañados permitirán que la energía se escape‖

Soltando un respiro tortuoso, Avery miró a la última página en blanco. Ni


una sola cosa sobre su lazo con los humanos. Ni una sola cosa sobre la magia
que prácticamente había vivido en su cuerpo. Cerrando sus ojos, empujó el
libro a un lado. La energía del amuleto en su brazo se mantuvo expandiéndose
y su tiempo se estaba acabando para imaginar una solución. La histeria
amenazó con seguirla e intentando su mejor respiración relajadora, lo empujó
de regreso.
Reabriendo sus ojos, miró a la cubierta andrajosa y a las páginas
envejecidas. En su sueño, Jericho tenía un libro similar. Uno que detallaba todo
lo que Jericho sabía sobre el amuleto de Willow.
Page
Un zumbido hizo que se saliera de su intensa meditación. Perturbada, le |
tomó unos pocos segundos sacar la fuente de su bolsillo. Después que su
hermoso celular se lanzó en la toalla, había prestado uno de los cacharros de
Chase. Pesado como el diablo, sólo tenía un timbre de sirena y una dañada
configuración de vibración. Ella miró a la pantalla y reconoció el número.

Leela. Reconoció.

Luchando, presionó el botón de respuesta antes que el timbre estridente


generara que cada mirada en la biblioteca se dirija hacia ella.

―Hola ―susurró en voz altaal teléfono.

No tomó mucho. Las personas empezaron a darle miradas sombrías de


todos modos, incluso aquellos que probablemente sólo navegaban en la web. La
otra línea respondió con ruido claro. Vio el teléfono de nuevo. La biblioteca de
cuatro pisos probablemente había cortado su señal pero también, Seward era
conocido por tener problemas de señales.

Se apresuró para coger sus libros antes que la señal se perdiera y tuviese
que remarcar. Rellenando los papeles en un paquete al azar en sus brazos, se
dirigió hacia la salida y al cielo azul abierto. El chico Emo en la mesa de
información cayó en una tos pesada antes que pasara a través de los sensores de
detección. Inquieta con impaciencia, luchó por liberar el libro del paquete de
papeles donde estaba atrapado.

La estática en la otra línea continuó.

―¡Treinta segundos, treinta segundos, por favor!―rogó en la línea.

Trotando de regreso, le lanzó el libro a él con casi suficiente tiempo para ver
si él lo había atrapado. Girando, colocó un dedo en su oreja y escuchó
duramente. Acababa de salir cuando la señal se aclaró lo suficiente para
escuchar la voz femenina al otro lado.
―¿Avery?

―Ey, escucha, puedo explicar todo.―Avery se movió fuera de la acera,


dirigiéndose hacia una parcela de césped amarillo, y finalmente se detuvo.
Page
―¿Dónde estás?―La voz al otro lado apenas salió. |

―Donde Chase.

―¿Chase?―repitió.

Maldiciendo la transmisión de mala calidad, Avery repitió más fuerte.


―Estoy donde mi hermano. En California.

La línea murió.

―¿Aló? ¿Aló? ―Avery se repitió a sí misma, hasta que su teléfono se


encendió con ―Llamada Terminada‖.

Algo malo se revolvió en su estómago. Tomó un respiro para mantenerse


firme. Marcando los gruesos dígitos, llamó de nuevo a Leela. El teléfono se
prendió azul y las imágenes cúbicas mostraron ausente la señal del estupendo
teléfono. Cogió inmediatamente.

―Debes de haberme extrañado. Por favor deja un mensaje.―La clara


grabación de su mensaje de voz realizada en el teléfono.

Cortando la llamada, Avery miró a la pantalla en blanco. No había


imaginado a Leela llamándola –los dígitos se mantenían en la memoria del
teléfono. Esperando, se detuvo antes de marcar los dígitos de nuevo. El mensaje
de voz se repitió. Con el sentimiento asqueroso creciendo hacia nausea, Avery
pasó sobre la hierba pisoteada y escaneó sus alrededores. El pensamiento
inevitable cruzó su mente cuando el teléfono fue directamente al mensaje de
voz por tercera vez. O Leela había apagado su teléfono o algo no estaba bien
.
―Por favor, por favor dime que es la primera opción.―Dijo en voz alta
mientras se forzaba a no entrar en pánico. Si había cualquier cosa de lo que
Alaska era conocida, era su terrible recepción de señal de celular. Avery se
tambaleó hacia la banca, se sentó y se forzó a sí misma a esperar. Leela la
llamaría de nuevo en un minuto. Estaba convencida de ello.
―¿Ese era el chico?

Avery no se había dado cuenta que Chase estaba de pie por encima de ella
hasta que habló. No podía estar fuera de clase tan temprano, pero llegar hasta la Page
mitad era un cumplido para Chase. Él siempre había sido un espíritu libre |
desde que había ido a la universidad, había abrazado completamente la escena
hippie y eso no ayudaba a su motivación. Balanceando el largo cabello rubio y
la holgada ropa andrajosa hacia el campus, el profesor probablemente estaba
sorprendido que él se hubiese presentado.

―¿Qué? ―Avery había estado tan preocupada que no estaba segura de a qué
se estaba refiriendo.

―El chico en el teléfono. ¿Es el mismo que irrumpió ayer?

―Oh. Quieres decir Mason. No, no era él.

Chase hizo una mueca.

―Bien. No estoy seguro que debas estar cerca de él. Se ve un poco mayor
para ti. Ustedes no están saliendo, ¿verdad?

El cambio en la conversación se volvió rápidamente incómodo y Avery tuvo


problemas actuando despreocupada.
―No, no es así con él. ―Protestó, pero honestamente, Avery no estaba
exactamente segura de cómo era.

Tal vez era porque Mason no era humano, pero sus acciones le daban
bastantes señales mezcladas. En lo alto de la montaña, cuando estaban
atrapados por la ventisca, ella había pensando que se habían acercado, pero
luego encontró que él tenía una prometida. Le dolió a Avery pensar sobre ello,
pero debió ser la última cosa en su mente.

―Bueno, ¿qué hay sobre el chico Nate? ¿Aún está presente?

Avery se detuvo. ¿Chase estaba intentando traer cada drama lleno de


chicos, en su vida? Necesitando salir rápidamente de la conversación, Avery
empezó a caminar por las colinas de hierba hacia el estacionamiento. El viejo
Ford de Chase estaba en la parte de atrás, así que aceleró el paso.
―No. Ese es otro chico con el que no estaba realmente saliendo. ―Justo el
chico lindo del que se había enamorado como cualquier otra chica. Luego
Avery consideró algo que no lo había considerado antes. Mason podría resultar
como Nate. El pensamiento la hizo sentirse enferma. Page
|
―¿En serio?

―Sí. Además ―agregó Avery―. Creo que Nate está saliendo ahora con Leela.

De pronto Avery tuvo una idea. Sacando su teléfono, buscó el número de


Nate. Él podía haber sido una de sus personas menos favoritas en el mundo
pero sería capaz de conseguir a Leela. Marcó, presionó el teléfono a su oreja y
escuchó. El teléfono cogió con una clara voz reconocible al otro lado.

―Oh, eres tú. ―Nathan ni siquiera fingió educación, pero ella aún podría
haber saltado con felicidad.

―Estás en el colegio, ¿verdad?

Él resopló en la otra línea.

―Las personas inteligentes típicamente se quedan en el colegio. ¿Dónde has


terminado? Todo el personal puso este lugar de pies a cabeza, buscando por tu
cuerpo. Tuve la primicia en el bosque.

Eso dolió. Fortaleciéndose, Avery habló sobre él.

―Mira, yo también te odio. Pero necesito hablar con Leela.

―¡Entonces llámala! ¡No soy el chico mensajero!―Continuó haciéndolo


difícil.

―Intenté eso pero no responde. Su teléfono está fuera de servicio. Sólo


necesito saber si está en el colegio…si alguien…¿alguien se apareció
preguntando por ella? ¿O preguntándole por mí?

―Bueno, déjame ver, sí hubo algunas personas―dijo lentamente pero justo


cuando Avery dejó de respirar, él continuó. ―Eso está bien. Sólo dije que las
personas se aparecieron en el colegio buscándote. Por supuesto que personas
vienen aquí a preguntar sobre esta chica tonta, pensaban que estabas muerta

El nudo agonizante en su estómago, bajó un poco.


Page
―De acuerdo. Nunca te he pedido nada, pero te estoy pidiendo esto. Por |
favor, chequéala por mí. Haz que me llame o algo, pero de cualquier manera,
asegúrate que esté bien.

―¿Qué hay para mí?

Podría haberle gritado. Restringiendo el familiar arrastre de ira instantánea,


hirvió.

―Nate, la ficha de negociación para más tarde. Encuéntrala ahora.

Él gruñó en la otra línea y obedientemente colgó. Ella escuchó su teléfono


incluso cuando se mantuvo en silencio. Finalmente, bajó su mano y colocó el
voluminoso aparato de regreso al bolsillo de la chaqueta. El amuleto de Mason
cortó sus dedos cuando su mano rozó. Ella tenía que llamar a Mason. Tenía que
hacer algo y pronto. Las viejas palabras de Mason se repitieron en su mente.
Habían usado a sus amigos y a su familia contra ella. Nadie estaba a salvo. Aún
peor, la Banda probablemente sabía dónde estaba ella ahora. Avery maldijo.
¿Por qué siempre se ofrecía en bandeja de plata?

Alcanzaron el auto y Avery abrió tintineando el pomo oxidado con una


mano. Chase había estado esperándola a que terminara de hablar y
ansiosamente la interrogó sobre ello cuando entraron.

―¿Quién era? ―preguntó Chase.

―Nate…y no Nate en su mala manera. Solo está chequeando a Leela por mí.
Y esa es una larga historia.

Así que los chicos en su vida eran confusos. No era un crimen, sólo
realmente irritante.

―¿Él es la razón por la que dejaste el colegio y viniste aquí?


Avery había esperado eventualmente esa pregunta, pero aún no había
planeado una buena respuesta. Le había dicho a su madre que el estrés le estaba
llegando y necesitaba una semana fuera, pero probablemente esa excusa no
funcionaría para Chase. Avery mordió su labio mientras luchaba por encontrar
una respuesta más creíble, pero por suerte no tuvo que hacerlo. El teléfono de Page
Avery sonó fuerte y se apresuró a colocar el frío plástico contra su oreja. |

―¿Qué?―preguntó rápidamente.

Nate no respondió inmediatamente y los pocos segundos hicieron que


Avery se quede callada.

―Esta ya no es una broma Avery, ¿dónde está ella?

―¿Qué quieres decir?


―Fui a su habitación y no respondía. Así que fui donde el personal para que
me abra la puerta, todo el lugar había sido destruido. Todas sus cosas, incluso
su teléfono está ahí, pero Leela no.

El color drenándose de su cara, Avery soltó el teléfono. Golpeó el suelo y


rodó debajo de su asiento.

―Uh—oh―susurró con agitación latente. Ahora estaba en serios problemas.


Capítulo 16 Page
|

Traducción Mais020291
Corrección EvaMedina

T
ocó el amuleto azul zafiro mientras lo examinaba. Con la luz directa
de la lámpara detrás, ella podía ver una neblina azul que se
arremolinaba dentro. Mason no le había dicho cómo usar este, así
que se basó en su conocimiento literario. Si con sólo tocarlo no activaba nada,
ella tenía que abrirlo y liberar la concentración de energía. Recostándose en el
sillón, volvió a revisar que la habitación estuviera vacía. Incluso a las nueve de
la noche, la casa estaba en completo silencio.

Volvió a poner su atención en el dispositivo telefónico de Mason, lo sostuvo


con firmeza y lo rompió contra el filo empañado de la mesa de madera de café.
El cristal crujió y un vapor caliente se filtró hacia fuera. Avery retrocedió,
insegura de qué esperar, cuando el vapor siguió saliendo. Empezó a formar una
clara nube azul que avanzaba lentamente sobre el suelo y techo. Avery contuvo
su respiración cuando la niebla abarcó la habitación entera. Con sus ojos
llorosos, ella esperó ansiosamente a que se detuviese mientras esperaba que
Chase o Michelle no se despertaran. Probablemente pensarían que había fuego
en la sala de estar.

— ¿Avery?

Escuchando su nombre, Avery miró a su alrededor. La niebla dejó de


esparcirse, pero empañó la habitación en una capa viscosa transparente. Ella no
vio nada fuera de lugar más que la ligera sustancia.

— ¿Mason?

Ella medio esperaba que él apareciera, pero sólo su voz respondió.

— No he encontrado nada nuevo todavía. — dijo él.

— Mason, mis amigos están en peligro. — le dijo. — Por favor, necesito


ayuda ahora. Tengo miedo de que le hayan hecho algo a Leela. Su habitación
estaba destrozada y ella está desaparecida. Creo que ellos…creo que ellos
pueden habérsela llevado.
— ¿Estás segura? No saques conclusiones precipitadas.

— ¿Quién más pudo habérsela llevado?

La invadió la frustración cuando él no respondió inmediatamente. Ella


corrió para alejarse de Chase y contactar con Mason. La espera subsiguiente se Page
volvió agonizante. Frotando sus ojos, soltó un gimoteo. Finalmente él |
respondió.

— No la van a matar. O hacerle daño. Aún no. Si ella fue tomada por
harpies, entonces se la llevaron para usarla contra ti. Pero todavía no te tienen
para obligarte a obedecer haciéndole daño a ella. Así que hasta entonces, no
debemos preocuparnos. — la voz tranquilizadora de Mason apenas funcionó,
pero asimiló la idea.

Sollozando, ella se sostuvo a sí misma.

— De acuerdo, ¿entonces qué hago, dejo que me encuentren?

Su mente giraba con los temas delicados. Ellos la atraparían y, o liberaban


el amuleto o la asesinaban intentándolo. Y aunque Mikhail la había dejado ir
pensando que era inservible, ellos nunca habían querido dejarla escapar por
completo. Incluso si Avery fuera a cooperar con ellos, ¿qué seguridad tenía ella
de que dejaran escapar a Leela con vida? Más temas delicados. La Banda no
había sido conocida por su moralidad hasta ahora.

— No. Avery, escúchame. Si te atrapan, entonces el juego se termina. Si


están buscando, Leela estará a salvo. Ahora, nos has comprado un poco de
tiempo al trasladarte. Ellos no sabrán que estás con tu hermano o dónde vive tu
hermano.

— De acuerdo. — giró su cabello. — Bueno, hablando de ese asunto… en


realidad ellos pueden saber dónde estoy.

Mason maldijo de forma sombría. La niebla azul empezó a disiparse y con


ello, la voz de Mason se hizo más suave. Ella avanzó hacia el amuleto agrietado
donde la concentración de niebla se mantuvo. Su voz se volvió clara de nuevo.

— ¿No estás más cerca de encontrar cómo quitar el amuleto? — preguntó


ella antes de tener que soltar una explicación embarazosa sobre cómo la Banda
obtuvo su paradero. Nadie en la Protección de Testigos hubiese sido lo
suficientemente tonto como para darle su paradero. Pero por el momento, ella
había estado ansiosa para pensar en ello.
Por suerte Mason no le pidió una explicación. En lugar de eso, simplemente
le recordó: — Avery, nadie nunca ha visto nada como esto antes.

Su sueño regresó a ella cuando Mason se hizo eco de exactamente la misma


preocupación de Samuel hacia Jericho sobre la naturaleza misteriosa del
amuleto. Page
|
— Sabes, probablemente tu padre tenía algún tipo de diario donde
guardaba toda su investigación. — dejó caer ella.

— No contengas tu respiración por ello, Avery. Incluso si algo como eso


existió, sería imposible de encontrar.

— Bueno, ¿qué sucede si te digo que existió con seguridad? Y que él se lo


dio a un harpie llamado Samuel.

Enterrando sus uñas en el sillón, esperó para el asalto de preguntas y la


adecuada ira emocional del harpie. Nada vino inmediatamente. Mason primero
fue a la solución más racional.

— ¿Eva te dijo eso?

— No fue exactamente Eva, pero créeme, sé que la información es legítima.

— Continúa. — su voz ya había cambiado a un nivel más intenso de


concentración.

Ella se lo soltó.

— Sé que hay un libro y sé que es el padre de Adalyn, Samuel, quien lo


tiene. El libro tiene todo lo que Jericho sabía sobre el amuleto, y podemos
recuperarlo. Creo que ahora es nuestra única oportunidad.

Él asimiló rápidamente la primera parte.

— ¿Y tú cómo sabes esto?

Ella se lo dijo en un solo respiro, en un batiburrillo. Le contó sobre los


sueños realistas, las localizaciones exactas, los nombres y las personas. Le contó
sobre la teoría de Jericho, de que su sangre dejaría una especie de impresión en
el amuleto. Finalmente, ella lo completó con su vaga teoría. Lo que sea que
quedara de Jericho estaba en el amuleto.

Mientras tanto, los últimos y más vívidos sueños se repitían en su mente: el


extraño pero liberador peso de alas en su espalda, el caliente jardín, el suave
césped y la fuente de agua fría. Ella no estaba observando mientras sucedía
desde la tercera persona esta última vez. De hecho, lo estaba viendo desde los
ojos de Jericho. El silencio en la otra línea duró un tiempo. La niebla siguió
escabulléndose hasta que apenas rondaba el cristal agrietado. Volviendo a
tomarlo en sus manos, sostuvo el cristal contra su oreja para escuchar con
fuerza. Mason aún no había respondido, y el silencio la estaba preocupando. ¿Y Page
si Mason pensaba que ella estaba haciendo una broma a expensas de su padre |
muerto? Incluso sacar a colación el delicado tema, los llevaba a ambos hacia un
territorio peligroso.

Finalmente, su voz silenciosa apareció.

— Sólo es un sueño, Avery. — insistió, sonando como si estuviera


intentando convencerlos a ambos.

— No lo es. ¿De qué otra manera sabría que Samuel es el padre de Adalyn?
¿El jardín? No me corregiste porque sabes que estas cosas son reales.

Él soltó un profundo respiro que sonaba como la estática en la otra línea.

— ¿Cómo se supone que deba creer eso, Avery? Que mi padre…mi


padre…

Tropezó con sus propias palabras y luego se detuvo. Avery no necesitaba


escuchar el final y se mantuvo callada para darle la oportunidad de reunir sus
pensamientos. Luego Mason cambió de tema rápidamente.

— ¿Dices que Samuel lo tiene? ¿Hace cuánto tiempo sucedió esto?

Antes que pueda responder, una tercera voz se unió a la conversación


desde su posición.

— ¿Mi padre Samuel? ¿Qué pasa con él? — reconoció la voz de Adalyn
viniendo sobre la línea.

La voz de la chica harpie era tan fuerte como la de Mason, y la imagen


inoportuna de ellos dos abrazados estrechamente apareció de repente en la
cabeza de Avery.

— No creo que fuese hace mucho tiempo, así que probablemente su padre
fue el último en tener el diario de Jericho. Si podemos recuperarlo,
encontraremos una forma de arreglar esto. — explicó Avery bruscamente.

Adalyn no preguntó por los detalles.


— Él no me lo daría incluso si se lo pidiese. — Adalyn comentó
suavemente. Avery sólo podía imaginar a la rubia rodando sus ojos y haciendo
puchero con sus labios rojos calientes.

— Podemos robarlo, usarlo, y luego devolverlo. — apuntó Avery.


Page
— Mi padre tiene un montón de libros. No puedo encontrarlo a menos que |
sepa lo que estoy buscando. — Adalyn tiró la idea al agua.

La última niebla se desvaneció y justo cuando Avery pensaba que la


conexión podría haber muerto, Mason habló.

— Avery, tengo una idea. — dijo. — Te llevamos a la corte, Adalyn te cuela,


y consigues el libro. Además, te mantenemos segura de la Banda por un poco
más de tiempo. Ellos no buscarán ahí.

— ¿Y qué hay sobre la policía en la corte buscándome?

Avert sabía la frase ―el mejor lugar para esconderse es a plena vista‖, pero
eso probablemente no contaba en la seriedad de la situación.

— Confía en mí. Necesitaremos encontrarnos…¿recuerdas ese muelle por


tu casa? — él acababa de escupir las señas del lugar justo cuando lo último de la
niebla desapareció, y el dispositivo telefónico murió, dejando a Avery sentada
en silencio.

La mañana siguiente la encontraría empacada, fuera de la casa de su


hermano y lista para irse. Ella había llegado antes que ellos y había estado
esperando un tiempo. Avery se abrazó a sí misma. El muelle no era su
definición de frío, especialmente no con su pesada chaqueta de invierno. En
lugar de eso, el área estaba empezando a ponerle los vellos de punta. El sol aún
no había salido y los pequeños trozos de amarillo en el horizonte no iluminaban
lo suficiente la oscura área. Aunque ninguna lámpara se mantenía más de
medianoche, Avery se acurrucó debajo de un poste de luz y observó las nubes
oscuras con cansancio.

Mason le había dicho que se encontrarían aquí, probablemente así podían


volar sin alzar sospecha, pero ella empezó a odiarlo. No podían haber escogido
un lugar que recordara más a una película de horror. El agua hizo que la
madera desvencijada bajo ella empiece a pudrirse, y el extraño silencio la tenía
al borde. De vez en cuando el viento rugía y la madera crujía.

Justo en el momento en el que ella no podía soportarlo más, sombras se


dejaron caer por el muelle. Alegremente, reconociendo a los harpies, ella
caminó para encontrarlos. Como esperaba, ellos no cubrieron sus alas.
— ¿No le dijiste a tu hermano adónde estabas yendo, verdad? — preguntó
Mason.

— No. Él cree que voy a regresar al colegio. — ella tuvo que que actuar
como si realmente fuera allí. Avery había hecho que su hermano la lleve hacia el
aeropuerto. Una vez que él se fue, ella salió y llamó a un taxi para que la llevase Page
|
a la ciudad. No era una solución permanente, pero le compraba un poco de
tiempo.

— Ella no puede vestir eso, a menos que quieras que destaque como una
señal de neón. — Adalyn le dijo a Mason e hizo gestos al traje de Abery con una
cara menos que agradable.

Avery vestía jeans, zapatillas y una pesada chaqueta azul que mantenía su
tatuaje mágico escondido. Mason hizo una mueca que indicaba que estaba de
acuerdo.

— Espera, no voy a entrar por la puerta de entrada, ¿verdad? ¡No puedo!


Sabrán que soy humana. — no quería recordarles o recordarse a sí misma, pero
ambos harpies le sacaban al menos un pie a ella10. Sin mencionar la completa
falta de alas.

— Hay humanos en la corte harpie. — dijo Mason.

Impresionada, ella alzó sus cejas.

— ¿En serio?

— No muchos… ya sabes, algunos son sirvientes y otros son usados para


criar… — dijo él silenciosamente.

— Oh, genial, o soy una esclava o parte de un botín.

— En serio, Avery. — él sacudió su cabeza, pasando a usar su voz


autoritaria que parecía que él reservaba sólo para ella. — Dije que podemos
hacer esto, pero no será fácil. Por favor, tómalo con seriedad. Si no actúas como
se espera que actúes, definitivamente no serás parte de esto.

— Bien. — dijo ella sólo para tranquilizarlo. — No tengo nada que sea
formal para los harpies, ya sabes. — agregó como una idea tardía.

— Trajimos algo. Pero tendrás que ser cuidadosa. La marca en tu brazo aún
está emitiendo una aura intensa.

10 Un pie es igual a 30,48 cm.


Avery se detuvo en mitad del movimiento, dejando que su chaqueta
cuelgue de un brazo.

— Espera, ¿cómo vamos a esconder eso? — preguntó.

— Con un falso amuleto. Ellos no pensarán que viene de tu cuerpo. — de Page


pronto él sostuvo en alto una plana pieza negra de cristal que capturó la luz |
naranja del amanecer.

Nunca dejes que se diga que los harpies no piensan en todo, Avery
reflexionó. Lo tomó de él. Tocar su cálida piel causó que sus mejillas tuviersen
un matiz rojo. Redireccionando su rostro a los tablones grises de abajo, trabajó
en quitarse la chaqueta súper grande. Adalyn ya había tirado la pila ropa blanca
y canela a sus pies. El material que se podía ver era muy suave. Hecho de micro
polar, aparentemente hace mucho por mantener un cuerpo caliente intacto.
Mason se volteó, poniendo su atención en el océano y dándole a Avery un
momento para ponerse su nueva ropa.

Exactamente como había esperado, la ropa era para alguien más alto que
ella. Colgaba de sus manos y pisaba el dobladillo inferior. Tenía que empujar
las mangas hacia sus hombros unas cuantas veces. Al menos los pantalones
tenían un cinturón con el que podía ajustarse la ropa. Avery se echó un vistazo
en una pieza oxidada de maquinaria.

— Parece que formara parte de un culto. — jadeó.

Ya pálida, esto quitaba suficientemente el resto de su color. La ropa no


tenía más diseño que una funda de almohada. Demasiado grande, se envolvía
alrededor de su figura y hacia que se parezca a un globo desinflado. La única
pieza de color era el amuleto vacío que colgaba alrededor de su cuello, pero eso
no hizo nada para arreglar la insipidez del traje.

— Llámalo un paso por encima de lo que normalmente te ves. — Adalyn


rió sin pretender ser amistosa sobre ello. Si Mason escuchó el disgusto en su
voz, lo ignoró.

— Puedes actuar como la nueva ayudante de Adalyn. No hables a menos


que te hablen y no te apartes de su lado. Ella puede entrar al estudio de su
padre sin problema. Luego tienes que encontrarlo y dejarlo antes que alguien te
mire dos veces.

— ¿No vas a venir? — preguntó Avery mientras caía en la cuenta.

— Desterrado de la corte, ¿recuerdas?


Avery miró hacia la harpie rubia. Ella se puso de pie para balancearse en la
barandilla del muelle. El rostro de Adalyn se había retorcido en algo amargo,
oscuro e infeliz. Más allá, estaba el vasto abismo del océano azul de donde
habían venido. Avery se quedó mirando mientras lo asimilaba.

— Genial. Page
|
Capítulo 17 Page
|

Traducido por Pili


Corregido porJudyher

R
esulta que el cuartel general de los harpies se encontraba en una
isla de la costa de California. Aunque no era lo suficientemente
grande para la cartografía del mapa, aún así tenía un enorme
radio. Se parecía a uno de esas isla que la gente rica compra
como un lugar para las vacaciones con verdes jardines, piscinas azules y
resplandecientes cascadas. También era muy moderno. La infraestructura
realmente no tiene cabida para coches pero estaba llena de senderos/caminos.
Lo que Avery encontró más llamativo fue la falta absoluta de interferencia
humana en la isla. ¿Existe un grupo de otras especies con su propia isla y ni una
sola palabra sobre ello se filtró a los medios? Las autoridades tampoco han
hablado sobre algo de esto o de tener profunda magia harpie depositada en la
zona. Adalyn comenzó a descender el primer elegante de un harpie que Avery
había hecho nunca y estaba agradecida por cada pulgada lisa del camino. El
paisaje se hizo más claro a medida que se acercaban lo suficiente para que
Adalyn dejara de bombear sus alas y planeasen. Los edificios que había visto
desde lo alto revelaron su verdadero e imponente tamaño y su monumental
diseño sencillo. Mientras que ellos incluyeron grandes alcobas y enormes arcos,
el diseño se efectuó desde Inglaterra a mitad de siglo, con ladrillos grises claros.
Los harpies lo decoraron bien aunque. Los edificios se asientan muy distantes
entre sí con grandes caminos que los conectan y donde crecieron flores
multicolores, matorrales en los bordes, y con pequeños estanques como si ello
perteneciera a alguna película de Disney.

Le llevó un rato a Avery darse cuenta que no tenían árboles con ramas
largas. De hecho todo sobre el lugar exigía un amplio espacio para los harpies y
su gran longitud de alas. Adalyn planeó sobre el borde más lejano de la isla
donde la civilización ni siquiera había empezado. Los pies de Avery no habían
tocado la arena cuando Adalyn la dejó caer y el posterior aterrizaje la dejó
escupiendo suciedad.

Permíteme aclararte algo. Dijo Adalyn aterrizando elegantemente


cerca.
Avery alzó la vista limpiándose de mala gana. El área de la playa alrededor
de ellas estaba vacía así que Avery se concentró en Adalyn esperando a que ella
continuase.

Estoy haciendo esto por Mason y no por ti.


Page
Avery ya lo sabía, pero en lugar de contestarle groseramente, fue |
políticamente correcta.

Gracias. Sé que no necesitas hacer esto. Dijo Avery forzosamente.

No estaba exactamente segura de cómo de ilegal era eso para las normas de
un harpie pero a todas partes donde Avery fuera la seguía el peligro. La dura
expresión de Adalyn no parecía suavizarse. Mejor dicho, ella puso las manos
sobre sus caderas y la contempló de arriba abajo con un brillo de superioridad.

Sólo haré esto bajo una condición. Después de todo esto, tienes que
prometerme que no hablaras con Mason de nuevo.

Las cejas de Avery se arrugaron. No había pensado mucho sobre el


después. Sólo en el ahora. Pero parándose a considerarlo, ella se había
encariñado en verdad un poco con Mason y la idea de nunca volver a hablar
con él la dejó con una mezcla de inquietantes emociones.

Avery envolvió sus brazos entorno así, una vez más a la defensiva. No es
posible. Ella no había hecho todo esto para que Mason siguiera adelante y
abandonase su vida. ¿Qué clase de amiga hace eso?

Mason es mi amigo. Y no voy a dejar de hablarle. Dijo.

Adelyn enseñó los dientes como un perro rabioso. Sus alas se crisparon y se
abrieron lo suficiente como para que su aspecto pareciese enorme. Elevándose
sobre Avery, ella intimidaba.

Si deseas mi ayuda, humana. No contactaras a Mason de nuevo.—La voz


de Adalyn era fuerte y peligrosa, pero Avery se quedó completamente inmóvil.

Espera. Dijo, dándose cuenta. ¿Por qué necesitas que no le hable?


¿Por qué no puedes conseguir que él no hable conmigo?

El rostro de Adalyn se tiñó de rosa, y se giró en dirección opuesta. Antes de


que Adalyn respondiera, una figura apareció sobre la arena de la playa. La vista
de otro harpie hizo a Avery helarse. El joven harpie llevaba ropa formal de
color azul asemejándose a los uniformes de la policía. Avery esperó por el
hombre para brincar, dado el momento, o gritar. Él solo hecho medio vistazo
interesado hacia ella antes de que sus ojos fueran directamente hacia Adalyn.

¿Cómo fue tu viaje? Le preguntó de una forma casual, no realmente


esperando una respuesta.
Page
Adalyn le dio algunas respuestas indiferentes, girándose, y saludando a |
Avery de pie en la arena que cubría la base de la roca. Sin ninguna otra palabra
más para el harpie masculino que las rondaba, ellas emprendieron la marcha en
silencio hasta que alcanzaron el camino. Si Adalyn había tenido la intención de
terminar la conversación sobre Mason, no tuvo oportunidad. Las aceras las
estaban conduciendo directamente a un mercado en la calle. Las tiendas se
asentaban a un lado de la carretera, tenían de todo desde fruta fresca hasta joyas
de plata. Todo el lugar olía como el pesado incienso de canela y nuez moscada.
Los harpies estaban entretenidos, charlando en voz alta y negociando los
precios como profesionales de una subasta. Avery probablemente debería haber
actuado de manera más despreocupada pero el caos de todo había hecho que su
cabeza estuviese dando vueltas.

La amplia acera estaba atestada de gente tanto que Avery se encontró


caminando por los lados, sucio y recibiendo plumazos en la cara de un harpie
descuidado. Sólo su pequeña estatura la ayudó a escabullirse a través del
espacio limitado hasta que salió casi una manzana más adelante. Mason le
había dicho la verdad acerca de su viaje aquí. Nadie en la isla estaba
sorprendido de ver a un humano. Adelyn se separó de la multitud y el rubio
alto la miró cuando ella salió contoneándose hacia a abajo de la acera libre.
Dejando el parloteo de la multitud del mercado detrás de ellos. Ellas
terminaron en un camino tranquilo con un poco más que el aire agitando para
perturbar el sonido.

Hasta ahora todo bien. Dijo Avery para incrementar su vacilante


confianza.

Ah, esto era la parte fácil. La mayoría de la gente no sabe y no le importa.


Pero ahora estas caminando hasta la Gran Estación Central, amor. Y si te
atrapan, te mataran. Adalyn dejo caer el comentario premonitorio justo antes
de que hubiesen alcanzado su destino.

En frente de ellos se levantaba un edificio aislado. Tres pisos de altura, era


el primero en demostrar una grandeza significativa. Las paredes tenían hiedra
verde trepando por los lados que solo se separaban exactamente donde una
insignia brillantemente tallada adornaba el mármol.
Para ser una primera planta, todavía tenía una docena de pasos suaves y
una serie de pesadas puertas de madera. Los harpies de la guardia con traje
azul estaban de pie a ambos lados y miraban a Avery de arriba abajo antes
incluso de que ella se acercase. Los nervios creciendo por segundo, Avery
estaba vacilante al lado de su compañera harpie. Ella había pensado que Page
podrían colarse, no pedir permiso para pasar. Adelyn agarró su hombro, lo cual |
con la diferencia de altura era fácil de hacer. Clavando sus garras directamente
en la piel de Avery, ellos las empujaron hacia delante. Cogiendo la indirecta de
mantener su boca cerrada, Avery comenzó la lenta y peligrosa subida por las
escaleras.

Adelyn Uno de los guardias dio un paso adelante para interceptar su


paso.

Hombros anchos, un amplio abdomen y gruesas y robustas extremidades


hacían verlo mas como un luchador que como un pájaro/ave. Llevaba un
amuleto alrededor de su cuello que brilló enrojecido. Mirando fijamente hacia
ellas, sus oscuros ojos negros apuntando específicamente hacia Avery.

¿Qué es esto? Interrogó.

Avery luchó contra el impulso de encogerse debajo de su pesado


resplandor. Adalyn se encogió de hombros de manera casual como nunca lo
hizo.

Es una sierva y un regalo de mi padre para consolar mi dolorido


corazón. Ella soltó para que sonara intencionalmente como un cliché, una
maniobra que pareció que el guardia encontró perfectamente normal.

Ella no puede llevar magia, Adalyn, lo sabes. En un


sorprendentemente rápido movimiento el impulsó sus dedos hacia fuera
atrapando el cristal falso del collar de Avery. Y lo soltó de la cadena. Helándose
Avery sólo miró como él pasó el cristal justo por debajo de su barbilla. Su
amuleto todavía brillaba enrojecido. Insegura de lo que era. Avery se contuvo.
¿Y si todo salía mal? ¿Cuál era la señal para girar y mover sus traseros lejos?

Después de su discusión en la playa, Avery no estaba completamente


segura que Adalyn no les permitiese que la capturaran.

Esto esta saliendo del detector mágico, como una alarma. Puedo evitarlo.
Dijo y luego dio un toque al amuleto que se encontraba descansando sobre su
propio pecho. Avery se dio cuenta el amuleto que él llevaba detectaba magia y
concretamente la radiación mágica de ella. Él había asumido que era el cristal
ya que el matiz rojo del detector no se había disipado.
¿Era realmente necesario? Adalyn se quejó, pero basándose en su tono,
ella probablemente lo esperaba.

—Estas de broma. — Sacudió su cabeza y luego dijo. –Lo tendrás de


regreso a la salida, Adelyn.
Page
Se desplazó a un lado, con el amuleto falso todavía acunado en su mano, e |
hizo señas para que las dejaran pasar.

La frialdad avanzó lentamente a través de las venas de Avery. Ella


comprendió que el detector no pararía su matiz rojo una vez que ella se fuera,
aún si el amuleto de cristal falso permanecía allí. En el instante que ella dejase la
zona, él sabría al momento que el amuleto falso no había sido el que hacia
activar el detector mágico. Ella echó un vistazo a la cara de Avery sólo para ver
que el harpie femenino había calculado eso también. A pesar de todo Adalyn
asintió con la cabeza y agarró dolorosamente a Avery impulsándolas a la última
etapa.

El segundo guardia tiró de la puerta de madera y cuyas bisagras chirriaban


abriéndola y las invitó a entrar.

La singularidad del interior fue certificado por Avery, pero necesito un


minuto completo para averiguar el por qué. Luego lo comprendió, en lugar de
plantas individuales para los tres pisos, el vestíbulo interior conectaba los tres
pisos altos sin escaleras a la vista. Peor aún, el vestíbulo se ramificaba en
pasillos abiertos en los niveles superiores, pero no había ningún camino para
llegar a ellos. Los pasillos eran como agujeros en la pared. Todo estaba diseñado
para tener alas aquí. Atrapada entre una mezcla de estupor y asombro, Avery
apenas se dio cuenta de que Adelyn la había conducido por el primer pasillo.
Aquello parecía normal. Paredes blancas normales con pinturas normales
pegadas torcidas. Una Alfombra Roja ceremonial bajo sus pies mostraba el
camino más allá de las puertas de madera normales. Finalmente doblaron la
esquina lo que las alejó del pasillo principal. En el instante en que ellas no
estuvieron a la vista, Adalyn le dio un potente empujón a Avery y echaron a
correr. La alfombra amortiguo los golpes fuertes de sus zapatos cuando se
desvanecieron por el pasillo, frenéticas por desaparecer antes de que la guardia
fuera tras ellas. Adelyn se deslizó a la izquierda y finalmente se detuvo
abruptamente en el último juego de puertas dobles.

Adelante. Bufó cuando de un tirón abrió la puerta con una llave


maestra de bronce. –Encuéntralo, date prisa.
Avery se deslizó por delante de ella, adentro, y se detuvo sobre sus pisadas.
Adelyn le mandó darse prisa y lo estaba haciendo así, había subestimado
drásticamente el tiempo que tardaría Avery en revisar el estudio de Samuel.

La enorme sala tenía al menos ocho altísimas estanterías apoyadas contra


cada pared disponible. Peor aún, los libros también habían sido dispuestos en Page
|
pilas por todas partes.

Ella miró atrás hacia Adelyn, lista para reclutar ayuda. Pero justo cuando
Avery se volvía para mirar la puerta se cerró. La voz fuerte de Avery apenas
paso a través de la madera pesada.

Padre, ¿qué estas haciendo de vuelta tan pronto?

Con el corazón acelerado, Avery se dio la vuelta para mirar alrededor de la


sala. Ella ni siquiera había tenido un momento real para buscar. El pánico la
sacudía ahora. Los ojos de Avery buscaban desesperadamente cualquier buen
lugar por el que empezar. Lo encontró. El escritorio de Samuel estaba situado
en medio de las estanterías, acercándose hasta el. Avery registró el espacio
asquerosamente ordenado. La breve búsqueda acabó en un callejón sin salida.

La puerta chirrió y Avery se heló. La puerta se desplazó, pero no se abrió.


Adelyn se había colocado delante de nuevo. Sólo gracias a su elevada estatura
Samuel no consiguió una visión clara del interior de la sala.

Adalyn, no tengo tiempo para esto. El jefe del Consejo y yo tenemos,


asuntos pendientes de los cuales nos debemos ocupar.

Oyó el murmullo de una tercera persona sin duda el jefe del Consejo antes
mencionado. Avery sabía que ella debía alejarse de la puerta.

Nunca tienes tiempo para esto. Si Adalyn estaba fingiendo lo hacia


bien. Su voz punzante con la arrogancia de una adolescente resentida y vapuleó
el tacón de la bota sobre la alfombra del suelo. La puerta se cerró,
probablemente lo haría ella.

Por favor. No ahora. Dijo Samuel suficientemente fuerte. Avery podía


oírlo a través de la madera.

Estoy tan cansada de escuchar esa excusa. ¿Es esto lo que tengo que hacer
para conseguir que hables conmigo? Dijo Adalyn.

Agradecida por el tiempo extra adquirido, por los intensificados


argumentos, Avery rodeó los límites de la habitación de nuevo. No había
ninguna puerta o ventana a través de la cual poder escapar. No había ni
siquiera una cortina para poder ocultarse detrás, y Avery necesitaba salir de allí
ya.

Voy a pedirte que te apartes Adalyn. Si no lo haces ellos tendrán que


moverte por mi. Por favor no tenemos que llegar eso. La voz cansada de
Samuel le estaba dando un ultimátum. Page
|
Algo llamo la atención de Avery en la esquina. Había otra estantería en
madera de roble barnizada. En el tercer estante, un libro yacía torcido en el
montón apretado.

Movida por la esperanza, ella corrió hacia allí y lo agarró del estante
elevado. Avery no tenía necesidad de abrirlo, para saberlo a ciencia cierta. La
insignia memorable de una media luna de plata confirmaba que se trataba del
diario de Jericho.

El grito de indignación de Adalyn pasó a través de la puerta. Avery sabía


que ellos debieron apartar a Adalyn hacia un lado. Al siguiente segundo, el
pomo se movió.

El ruido hizo mirar a Avery hacia la puerta y fue cuando se le ocurrió un


Plan B.

Había una rejilla de ventilación plateada abierta en la parte inferior de la


pared. Se lanzó a ella. Avery empujó el afilado metal con sus dedos. Ello no se
movió un centímetro.

¡Vamos, no puedes tener tan mala suerte! Se gritaba a si misma.

El griterío de fuera se metió en la sala y resonó durante un microsegundo.


El pomo había girado, pero quienquiera que lo sujetaba había dudado. Adalyn
debía haber luchado. Conocedora de que los segundos eran un lujo, Avery se
obligó a si misma a respirar y a pensar. Mason le había dicho que no podía usar
la magia, pero si Avery tenía una buena excusa era esta.

Dejo caer el libro y puso ambas palmas en el punto muerto sobre los dos
tornillos que mantenían la rejilla en su lugar. Luego trató de hacer aparecer
estimulando la sensación en las yemas de sus dedos la magia palpable, caliente
que había logrado antes.

Necesito un instante para que la energía en su sangre se manifestase en


forma de vibración. Con la vibración llegó una especie de quemazón en sus
venas. El metal obedientemente cedió con la energía al igual que el picor
amenazaba con ser insoportable.
Avery tiró de sus manos lejos. Había fundido el metal de la rejilla
circundante hasta que los tornillos se pusieron oblicuos. Rompiendo sus uñas,
sacó los tornillos y abrió la rejilla.

El interior era lo bastante grande como para que Avery pasara. Teniendo
problemas dentro Avery tiró del metal para cerrarlo justo cuando la puerta de Page
|
madera de la sala se abrió.
Capítulo 18 Page
|

Traducido por Xiime~


Corregido por Isane33

A
very nunca había sido de las claustrofóbicas. Nunca había peleado
por el asiento de la ventana con sus compañeros de clases o se
había preocupado particularmente por dormitorios desordenados
y abarrotados. Ahora podía, por primera vez en su vida, describir
honestamente la sensación de estar en una caja. Da la casualidad de ser causado
por gatear a través de un conducto de aire donde el frío metal presionaba en
todos lados. No tenía suficiente espacio para darse la vuelta sino que debía
serpentear alrededor de las angostas esquinas.

Deslizándose sobre su estómago tan silenciosamente como podía, Avery


siguió avanzando. Hasta ahora, los conductos habían sido oscuros y ruidosos
por el aire que soplaba. A lo lejos siempre había un indicio de luz prometedora,
pero se sentía como si no estuviera haciendo ningún progreso en alcanzarla. Y
pensar que de alguna manera las películas hacían esto lucir genial.

Intentando redirigir su creciente pánico, se concentró en lo que ya sabía. El


diario de Jericho, actualmente guardado entre su barbilla y su pecho, contenía
cada detalle existente sobre la creación del amuleto. Entre Mason y ella,
probablemente descubrirían bastante rápido como sacar la magia de Willow de
ella. La magia, con sus mejores esfuerzos, estaría luego en otro amigable
amuleto de vidrio el cual Mason podría llevarse a casa para que su exilio fuera
anulado. Él se casaría, ella se iría a casa y el resto sería historia.

El diablo esta en los detalles. Tendría que volver a encontrarse con Adalyn
para salir de la isla y eso asumiendo que los guardias no estuvieran ya detrás de
ellos. Doblándose alrededor de otra esquina, Avery oyó algo que la congeló en
su lugar. En el lado del conducto de adelante había otra rejilla de metal, pero
esta era demasiado pequeña para que pudiera gatear a través de ella. El sonido
que había oído se convirtió en voces saliendo de esa minúscula rejilla. Avery
contuvo su respiración para mantenerse quieta y se retorció otra pulgada. Salía
luz de la rejilla y combinado con la gruesa red de metal, la habitación era
invisible.
—Te arrepentirás de esto. ¡Vendrán por mí! —gritó una chica. Le tomó un
momento pero Avery reconoció la voz.

—Eva —susurró para sí.

La hermana de Mason estaba en la habitación, gritando y agitándose, por el Page


sonido de metal repiqueteando. Deben de haberla atrapado en el asalto al |
Hatcher Pass y haberla tomado prisionera aquí. Conociendo la suerte de Avery,
se había arrastrado justo a la estación de policía.

—Jaja. —Un macho que no reconoció se burló de Eva—. Lo último que


escuché fue que estabas fuera de la Banda. Probablemente te echaron a nosotros
por eso.

Intrigada, Avery puso su oído contra la rejilla y escuchó.

—La Banda no funciona así. ¡No somos traidores, bastardos asesinos


desterrados! —Eva junto tantos adjetivos malvados en una oración que casi
pierde el aire al final.

Si el harpie macho estaba impresionado, no lo hizo saber verbalmente.

—Ahora Eva, difícilmente soy el enemigo aquí. Lo que le has hecho al


príncipe, incluso si era tu padre, es un delito. Pero si me ayudas, te ayudaré.

—¿No puedes hacerme ninguna promesa, de todos modos, verdad? Lo he


oído antes —le escupió—. Y odio la rutina del policía bueno. ¿Por qué querrías
ayudarme?

—Por información. —El harpie macho no lo suavizó.

—No voy a delatar a mis compañeros.

—Esto no es sobre tus compañeros. No es sobre la Banda. Así que no te


precipites. Esto es sólo información —interrumpió el tipo, claramente gruñendo
frustrado con las quejas de Eva.

—¿Y por qué debería darte esta información? —Eva no detuvo su ruleta
verbal. Su voz era ligera y despreocupada pero Avery sabía que estaba
probando sus límites y aprendiendo sus opciones. La chica podía haber estado
demente pero aún no había atacado a Avery como una estúpida.

—Déjame recordarte, el caso contra ti es malo. Si nos das cualquier


información, me aseguraré de que el fiscal sea consciente de tu cooperación y
quizás obtengas una sentencia más leve.
—¿Qué tan malo? —cuestionó Eva.

—Bueno, qué hay de que primero te cuente qué evidencia hemos


recolectado. Luego veremos que tan arrogante serás en cuanto a rechazar mí
oferta.
Page
Avery podía oír el sonido del papel siendo barajado y una silla siendo |
arrastrada a lo largo de un piso enlozado. Entornó los ojos a través de la rejilla
pero sólo podía captar sombras moviéndose. Una, probablemente Eva, estaba
sentada en el centro de la habitación. Otra sombra maniobraba frente a ella
antes de ir a ubicarse allí.

—Te hemos asociado estando con las manos en la masa, a la muerte del
príncipe Jericho. El motivo era robar el amuleto de Willow… una intención que
fue fallidamente completada.

—Caso abierto y cerrado huh. ¿En qué exactamente quieres que te ayude
entonces? ¿Qué información, si no es sobre la Banda, podrías posiblemente
querer? —preguntó Eva goteando sarcasmo.

—Necesitamos información sobre nuestro asesino sospechoso favorito. Tu


propio hermano, Mason.

—Ohh, divertido sospechoso —espetó Eva.

Los papeles crujieron y una silla chirrió.

—Hay dos incidentes de los cuales necesitamos explicación y no actúes


inocentemente. Primero, la muerte del príncipe Jericho. Tenemos una llamada
de Mason a Jericho a las diez y cuarenta y cinco de la noche pidiéndole ir a la
línea de la costa de California. A las once y treinta y tres, la Banda había
encontrado su posición y lo había matado. Ahora, no somos suficientemente
tontos para pensar que es una coincidencia. No es una coincidencia que Mason
haya llamado a Jericho con tal apuro que éste se haya ido sin protección
personal. Él habría hecho cualquier cosa por sus hijos y… —El harpie macho
redujo la velocidad cuando su voz se agitó.

Quien sea que fuera, claramente tenía alguna afiliación con Jericho. En
realidad, ese extraño pensamiento trajo una imagen de un harpie a la mente de
Avery. Bajo para un harpie, era corpulento como la mayoría de los guardias.
Era mayor, tenía una cara cuadrada con arrugas y grandes ojos marrones. La
imagen en su mente la deslumbró con tal certeza que supo que el recuerdo
debía venir de la parte de Jericho infundida en ella.
—No es coincidencia que la Banda entera supiera exactamente donde
estaría Jericho y el momento exacto. Le tendieron una trampa para que
caminara hacia la emboscada —dijo el macho.

—¿Qué quieres que diga? Hasta ahora sólo me estás hablando hombre, no
creo que esté funcionando. Page
|
Avery pudo oír un chasquido y vio las sombras cambiar. Parecía que el
guardia, la figura más grande, le había pegado a Eva amenazadoramente.

—Estabas ahí la noche en la que Jericho murió, necesito que confirmes o


niegues que Mason tomó parte en eso. Necesito que confirmes o niegues
nuestra suposición de que lo hizo como una compensación por bajar al
prometido de Adalyn —dijo.

Avery se congeló cuando lo escuchó. El harpie macho lo tenía casi hasta el


mínimo detalle. Ahora, que él hubiera coincidido o no de que fue un accidente
era otra cosa. Su corazón se hundió mientras escuchaba. Eva iba a delatar a
Mason y luego él no tendría oportunidad de alguna vez volver de su exilio.

—¿No piensan que pudimos simplemente haber torturado a Mason hasta


que llamara a Jericho? —dijo ella tan suavemente que la mandíbula de Avery
cayó.

El guardia tartamudeó, también y se levantó disparado de su silla.

—¿Estás diciendo que eso es lo que sucedió? —demandó saber


frenéticamente.

—Quizás.

Avery podía oír al guardia jadeando y balbuceando, aparentemente igual de


impactado que ella. Avery no conocía a Eva muy bien, pero simplemente no
parecía como algo que la chica haría.

—Bueno… ¿qué le pasó al prometido de Adalyn entonces? ¿Quién lo mató?

—Ni idea —replicó Eva.

La cabeza de Avery flotaba. Incrédula, entrecerró los ojos hacia fuera de la


rejilla y buscó por cualquier otro detalle.

—No creí que Mason pudiera haberlo hecho. No Mason —confesó el harpie
macho. Avery podía imaginarse al pálido y tembloroso guardia en su mente
pero no le podía poner un nombre. En cambio, escuchó el repentino alivio en su
voz.
—¡Jaja! No estoy diciendo que eso es lo que pasó. Sólo digo que es una
teoría. Nunca te confesaré una palabra, bastardo. Mis amigos están viniendo
por mí y luego te mataré en mi camino fuera de este antro —dijo Eva entonces.
En una ráfaga de movimiento, se arrancó los grilletes que la mantenían sujeta.
Las cadenas chirriaron en protesta y pateó liberando sus pies. Derribando la Page
silla del macho, la madera voló y chocó contra la pared con un estruendo |
ensordecedor.

—¡Te arrepentirás de esto! ¡Juro que te arrepentirás de esto! —gritó Eva con
voz maniática.

La sombra del harpie macho se movió repentinamente y desapareció de la


habitación. El grito de Eva lo siguió todo el camino hacia fuera. Sólo cuando se
fue Eva calmó sus bruscos movimientos y dejó que su grito se convirtiera en
silencio. Avery envió una última mirada a través de la rejilla antes de reajustar
el libro de Jericho y silenciosamente empujarse hacia delante. El frío aire
corriendo por los conductos prácticamente la había congelado. El amuleto
seguía protegiéndola del frío pero no impedía que las puntas de sus dedos se
pusieran azules. Estaba lista para moverse cuando la voz de Eva la detuvo.

—Sabes, es divertido cómo siempre encuentras cosas cuando no las estás


buscando. —La voz de Eva flotó en los conductos. Avery quedó inmóvil—.
Estoy sorprendida, sin embargo. La isla era el último lugar donde te
buscaríamos. Apuesto que fue idea de Mason.

Avery palideció, sabiendo que Eva estaba oficialmente hablándole. Aún así,
Avery se quedó callada mientras pensaba en su próximo movimiento.

—Sé exactamente cómo se siente la magia ahora. Puedo sentirla desde mil
millas de distancia tan naturalmente que diez pies no son nada. Y fue en el
momento oportuno de tu parte también. Justo conseguiste escuchar
exactamente lo que tienen en mente para nosotros. —El tono de Eva mostraba
que disfrutaba de esto. Avery sólo escuchó.

—Así que te ofrezco un trato. Mis colegas están viniendo a rescatarme. Y si


tú cooperas oficialmente entonces te dejaremos viva, si es posible —dijo Eva

Avery juntó coraje.

—De ninguna manera —susurró Avery, sólo lo suficientemente fuerte para


que Eva pudiera oír y lo suficientemente bajo para que su voz no atrajera
atención de afuera—. Te he oído decir eso antes.
La Banda no había escondido el hecho de que la querían muerta cuando
esto terminara. ¿Por qué empezar ahora?

—Entonces dime. ¿Cuáles son tus otras opciones? El gobierno harpie sabe
sobre ti ahora y si esa magia no puede ser removida entonces te convertirás en
un riesgo para ellos. Déjame decirte algo. No hay nada en las leyes harpie que Page
|
impida que un harpie mate humanos. Así que si piensas por un segundo que
estas a salvo con ellos, estas demente.

Avery tragó fuerte.

—No estoy preocupada por eso —dijo Avery

—Oh. ¿Así que mi hermano encontró una manera de remover la magia,


entonces?

Avery se maldijo a sí misma. Eva estaba consiguiendo respuestas. Dejó


escapar una respiración, lista para terminar la conversación y acabar de
escabullirse del conducto. Entonces Eva dijo algo que le impidió hacerlo.

—¿Así que no cooperarás con nosotros para ayudarte? Envidio eso. Corre el
riesgo. Tienes mucho valor. ¿Pero qué hay de tu pequeña novia? ¿Cooperarías
con nosotros para salvarla?

A Avery se le paró el corazón. La Banda tenía a Leela. Se movió con


dificultad y destrozó el metal hasta que el resonante ruido metálico resonó por
la línea de conductos.

—Tócala y muere —siseó Avery a través de la rejilla.

—Lo siento, chica. No estoy intentando poner el dedo en la llaga. Sólo lo


estoy haciendo fácil. Por otro lado, ahora no creo que puedas salir de esta isla
sin ayuda así que cuando te des cuenta de que me necesitas… Bueno, te
encontraré.

Avery abrió su boca para replicar, para amenazar, para pensar en algo
completamente desagradable, pero nunca tuvo la oportunidad. La puerta en la
habitación se abrió y la atención de Eva cambió a cualquier otro lugar. Sin un
momento de duda, Avery se empujó a través del conducto.

Dejando la rejilla detrás, dobló otra esquina y vio un final sin salida. Fue
rápidamente hasta la rejilla final y se preparó para escurrirse a través de las
hélices de nuevo, pero esta vez la rejilla cedió cuando ella apenas la tocó. Avery
gateó para atrapar el metal antes de que éste hiciera añicos contra el piso. Ahora
forzada a moverse rápido, sacó su cabeza por la abertura y miró alrededor
ansiosamente.

La habitación estaba vacía. Considerándolo seguro, se estrujó hacia fuera y


tocó el suelo de concreto con gratitud. Sus músculos se estiraron ilusionados en
el nuevo espacio pero la apreciación duró poco. Page
|
El camino del conducto llevaba a una despensa vacía. La habitación
solamente tenía una puerta y carecía de ventanas. Si la brújula interna de Avery
estaba bien, el conducto la había conducido a lo largo del perímetro del edificio
y la había dejado en la esquina trasera. Tendría que caminar de vuelta a través
de los pasillos o peor, el vestíbulo. Sin Adalyn, esa trampa no funcionaría bien
dos veces. Además, carecía completamente de la habilidad de llamar a Adalyn.
Meditando sobre sus opciones limitadas, Avery fue forzada a decidirse por una.
Se sacudió el polvo y fue hacia la puerta de espera.
Capítulo 19 Page
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Traducido por Katiliz94


Corregido por Isane33

A
very cerró los ojos y escuchó intensamente el latido de su propio
corazón. La puerta había conducido a un pequeño pasillo del cual
no pudo escudriñar los alrededores de la esquina, pero había
escuchado el sonido de abundante actividad en el exterior. Los pasos sonaban
fuerte en el suelo de la moqueta, las personas reían y las puertas se abrieron con
un chirrido y se cerraron. El fuerte aroma del café y de los dulces pasteles para
hornear flotaba en el aire. Tenía que haber al menos una docena de personas.
Quizá más.

Avery abrió los ojos y miró el horrendo papel floral de la pared a través del
pasillo. Solo a partir de la decoración de este lado del edificio, no pensaba que
había salido a algún lugar cercano al cuartel de policía. Más bien los arrogantes
colores verde, rosa y canela del esquema se veían más como una casa con un
atroz decorador.

Chase le había dicho una vez que si actuabas como si pertenecieses, las
personas no lo cuestionarían. Por supuesto, él lo había usado para irrumpir en
la escuela e infiltrarse en el dormitorio de las chicas. Pero, probablemente la
teoría suponía lo mismo. Avery decidió que era eso o intentar apartarlos del
camino con su apenas contenida magia. Tampoco sonaba muy atractivo, pero la
primera sonaba menos peligrosa.

Aspirando un profundo respiro en su pecho, Avery giró la esquina. Podía


ver que las personas se alineaban en las carreteras. Lo más predominante de
ellos eran los harpie que charlaban y reían hasta que sus voces hicieron un eco
apagado en los altos techos. Los rígidos uniformes blancos y las copas de café
en la mano, los harpie parecían clase obrera en el descanso. Las personas más
pequeñas en el pasillo debían haber sido humanas. Permanecían cerca y se
quedaron tranquilos. Avery soltó un suspiro, sin creer en su propia suerte.
Todos los otros humanos la asemejaban vistiendo lo correcto y eso hizo fácil
para Avery mezclarse.
Acelerando el paso, Avery comenzó a maniobrar entre las cambiantes
multitudes. Golpeó unas pocas plumas y codos pero si las harpie alguna vez le
dieron una segunda mirada, no lo sabía. La impactante ola de éxito la vio en
todo su camino hasta el final. Aquello fue cuando su suerte terminó. Avery
había resbalado al lado de una de las últimas harpie cuando algo la impulsó a Page
mirar arriba. El uniforme azul la golpeó primero. Sólo entonces el familiar |
rostro de la arpía la hizo sumirse. El mismo guardia que había hecho a Adalyn
y a Avery pasar un mal rato le devolvió la mirada con amplios ojos y cejas
arqueadas.

―Tú ―balbuceó.

Luchando para darse a la fuga, Avery giró y corrió. Escuchó a los harpie
detrás de ella.

―¡Seguridad!

Se deslizó fuera de la sala hasta los tres vestíbulos principales. Destellos de


blanco llegaron de todas partes. Los harpie descendieron desde el aire con un
pesado batir de alas. Pasos apresurándose en su dirección. Avery los vio en
visiones. Ella continuó moviéndose. Con ayuda de la carga inicial, golpeó hacia
atrás a los dos primeras harpie. Sus larguiruchos cuerpos se esparcían por el
suelo y estaban, al menos temporalmente, obstaculizados. Se precipitó por la
puerta abierta pero los harpie estaban ganándola en rapidez.

Las manos desgarraban su pelo y hombros. Los harpie volando luchaban


para conseguir agarrarla. Usando su ardiente brazo mágico, las golpeó con
fuerza. Entonces algo captó su atención. Una ventana abierta al final del
vestíbulo. Demasiado pequeña para un harpie, la parte irracional de ella le dijo
que fuera por allí. Sacando el diario de Jericho de la banda elástica de sus
pantalones, sosteniéndola fuerte.

Al igual que otra harpie pacifista se posaba sobre ella, saltó por la ventana.
Rozó el umbral superior e hizo añicos el cristal. Estrellándose contra el suelo del
exterior, absorbió la fuerza del paralizante impacto con sus hombros y rodó por
el suelo. El cristal llovió a cantaros. Así como la descarga que había arrasado
sobre ella, las harpie detrás suyo llegaron a un punto muerto. Sabiendo que
había ganado sólo unos preciosos segundos para escapar, Avery forzó a su
dolorido cuerpo a pararse. Había caído en un jardín, pero no capturó la vista
del escenario. Se apartó hacia abajo del sendero de piedras. El pavimento
tomaba a una afilada izquierda y como Avery podía ver la siguiente esquina,
derrapó hasta una parada.
―¡Mierda! ―maldijo.

El harpie bloqueando su camino no parecía tan sorprendido.


Aparentemente él la reconoció. El harpie Samuel ahora se veía diferente al que
él tuvo de su visión de Jericho. La edad había asolado más substancialmente su
rostro hasta que su arrugada piel caía sobre sus apagados ojos y sus finos labios Page
|
fruncidos. Su delgado cuerpo se encorvaba hasta que su presencia se
desprendía más pequeña que la de ella. Oliendo como una cocción de mosto y
cítricos, él aún mantenía algo de aura de sabiduría.

Insegura de si dar o no marcha atrás hacia la policía o arriesgarse a


presionar más allá de él, se quedó quieta.

―Te rogaría que no me robes —dijo él, sorprendiéndola—. Pero sólo en este
caso, quizá, lo toleraría.

―¿Qué quieres decir? ―Ella no trató de hacerse la tonta pero desde luego
salió de esa manera. Con el diario de Jericho todavía apretado entre sus blancos
puños, supo el qué y no el por qué.

―Vamos, camina conmigo niña. No estarás en peligro aquí. ―Samuel no


esperó a que ella terminase de hablar. Dando una vuelta, comenzó un lento
pisoteo hacia el jardín ante ellos.

Avery envió una mirada fatigada más atrás. Debería haber escuchado las
pesadas botas golpeando sobre el suelo y los gritos o ruidosas exigencias del
equipo de seguridad. Tan pronto como Samuel había aparecido, parecía que
alguien más había aprovechado la oportunidad para desaparecer.

Lentamente empezó a seguirle. Finalmente el jardín obtuvo su específica


atención. Las rosas no estaban en flor pero los matorrales de flores rojas y
blancas se alineaban en el pavimento de ladrillo. Durante la noche de su
recuerdo, el jardín era precioso. Pero hoy con la luz del sol en alto y un
saludable resplandor naranja, era absolutamente impresionante. Mirando de
vuelta las imágenes del sueño de Jericho y tal amenazante dolor de cabeza,
Avery apenas escuchó hablar a Samuel.

―Mis hijas estuvieron haciendo esto. No más escándalos necesitan ser


traídos a mi nombre.

―Lo tomé de Adalyn... ―comenzó Avery mientras le observaba. Samuel


había desacelerado y paró en la fuente. Plegando las alas, se sentó y extendió las
largas piernas, al igual que hizo Jericho. La familiar imagen trajo destellos a mi
cabeza y Avery apretó una fuerte palma en la sien de ella hasta que se
desvaneció.

―No necesito interrogar a mi hija porque sus motivos son fácilmente


predecibles. Todo el mundo lo sabe. El afamado amuleto de Jericho funciona en
la forma de una joven chica humana. Mientras Mason intenta conciliar su Page
|
destierro, Adalyn le ayuda. Juntos, ayudan a la joven humana a encontrar una
solución justa y para hacer eso, debían saber que estaban en contra. Debían
robar el diario de Jericho.

Reuniendo rápidamente pensamientos de que nada lograría pasarle a


Samuel, no lo negó.

―Si no pudiésemos lograr sacarlo de mí, entonces les devolveré el libro y la


magia. Después nunca escucharás sobre mí de nuevo. Honor de scout ―dijo
ella.

―He leído el diario de Jericho muchas veces por lo que perdóname si ya veo
como terminará esto. Pero como tal, no encuentro daño en continuar unos
pocos días para que Mason consiga su propia opinión. Tal vez como la misma
sangre de Jericho, él encontrará el motivo en lo que yo no.

―Eso podría ser genial ―murmuró. La migraña regresó como si algo sobre
estar en ese lugar apagase los mágicos recuerdos de Jericho.

Incapaz de pensar con claridad, sólo imaginó su sueño. Imaginó la


resplandeciente tonalidad multicolor del jardín, las masivas rosas floreciendo y
la misma fuente goteando a la luz de la luna.

Samuel siguió hablando.

―Pero el libro y tu no podéis iros. Hay otra isla cerca de esta costa en la que
Mason todavía puede poner el pie. Este será el único lugar que te permito
conocer y estudiarlo.

Ella intentó asentir pero el dolor en su cabeza se volvía imposible de


ignorar. Avery dejó salir un gruñido reprimido. El mundo se mantuvo girando
y tensó sus pantorrillas para mantenerse erguida. Las imágenes en su cabeza
siguieron jugando hasta que se convirtieron en todo lo que pudo ver. Y de
repente era Jericho otra vez, permaneciendo de pie en la fuente y mirando un
rostro más joven de Samuel. Ella extendió el mismo andrajoso libro rojo.

El cielo se había oscurecido en unos pocos segundos y se quedó debajo de


las estrellas.
―Este amuleto es diferente. ―Su susurro continuó, distorsionado en la
profunda voz de Jericho.

Con el cuerpo balanceándose, Avery medio conscientemente presionó las


manos contra sus orejas. El sueño parpadeo y el mundo cambio del día a la
noche y regreso de nuevo en segundos. El cielo incrementándose parecía una Page
|
estroboscópica luz.

Se tambaleó ante toda la vertiginosa ilusión. Abriendo los ojos, miró


fijamente a Samuel disfrutando de las luces verdes y azules de la fuente bajo el
cielo de la noche.

―Samuel, ¡tienes que prometérmelo! ―Algo la poseyó para decir—: Samuel,


debes vigilar a Mason por mí. Considéralo mi más importante deseo.

El sueño desapareció y se encontró a si misma de regreso en la realidad bajo


el auténtico cielo con el verdadero calor. Samuel todavía se sentaba en la fuente,
mirándola con nada más que una aburrida expresión. No parecía que escuchase
ninguna de las esquizofrénicas divagaciones de Avery. Más bien, Avery sólo
permanecía de pie con las manos presionadas en los lados de sus cabezas y
apretó la mandíbula cerrada. Tomó un momento para recuperar el control de
sus músculos. Enderezando los brazos a sus lados, parpadeó hasta el.

―Dijiste... ¿dijiste otra isla? ―jadeó.

Su voz salió fuera de lo normal y distintivamente femenina. Sin duda la


resonante voz de Jericho había salido aun mientras sus últimas palabras todavía
flotaban en su cabeza. Se forzó a prestar atención a la situación en cuestión.

―Sí. He terminado de tomar la iniciativa por mí mismo y contacté


transporte para ti. Se está esperando para que finalices nuestra conversación.

―¿Y Mason? ―preguntó ella.

―Estoy seguro de que ahora Adalyn está en el proceso de informarle. Lo


mostrará. De eso no tengo que dudar. Sin embargo sospecho que sus crímenes
son buenos, Mason siempre hizo la distinción de ser mejor que su hermana.
Podía sólo haberte dado la vuelta y más que probablemente había eliminado su
destierro. Y sin embargo, aún insiste en salvar una vida humana.

A Avery no le gustaba la forma en la que él despreciaba la palabra humana


pero no se mortificó por eso.
―Imagino lo que sucede cuando luchasteis por vuestra vida juntos. ―Avery
ofreció el comentario sólo por Samuel para darle una mirada calculadora que
no podía descifrar.

―No soy aficionado a sus ideas de niño. Dudo que vayan a funcionar.
Tampoco soy la fuente de afecto de mi hija. No quiero revocar mi oferta para Page
|
ayudarle... pero digamos que estoy comenzando a pensar que soy más necio al
segundo por hacer eso.

―Lo estás haciendo porque Jericho te lo pidió. Sé que era tu amigo. Sé que
no quieres ver fallar a Mason ―dijo tranquilamente, inmediatamente
lamentando lo que la poseía para decirlo. Presionando el libro contra su pecho,
retrocedió un paso.

―Vuélvete y ve con tu escolta ―dijo él secamente.

Por primera vez, Avery notó la presencia cerniéndose detrás de ella. Otra
harpie con un nítido traje azul le tendió la mano. Sintiéndose más torpe por el
segundo, cogió la mano del guardia y pronto vio la isla desapareciendo por
debajo.

Los pensamientos de Jericho y su único hijo consumieron su mente. No


pudo contar el tiempo pero pronto, las alas de las harpie pararon de golpear y
comenzaron a planear. Girando la mejilla, miró por debajo de ellas. Lo bastante
segura de que el esbozo de otra isla podía ser observado en el mar azul bajo
ellos. Esto era instantánea y distintivamente diferente. No sólo más pequeño, no
había cualquier señal de un paraíso tropical como al principio. En su lugar, el
terreno montañoso alteraba las playas de arena y convertía a la entrada de la
isla en una rocosa masa negra. Dentro de ello, solo un edificio destacó. El
ladrillo gris fue realmente construido en el terreno elevado, no había ventanas y
sólo una obvia puerta. Los intestinos de Avery le dijeron exactamente lo que
estaba buscando.

Construida en la isla estaba una prisión.

Más cerca, pudo ver la silueta de la plana azotea. En uno se asentaba un alto
escritorio de madera. En el medio se sentaban unos pocos solitarios asientos de
aceros. Detrás de eso había una gran cantidad de bancos. El amplio espacio
abierto en lo alto de la azotea obviamente había sido utilizado para una sala de
audiencias. Una parada de compras, pensó Avery con amargura.

La harpie aterrizó media milla al norte del presagio de construcción y a lo


alto de una alta y plana roca. Los pequeños bancos habían sido clavados en el
suelo allí fuera. El guardia aterrizó y la tiró hacia uno.
―¿Estás dejándome aquí? ―preguntó al guardia. Le enfrentó con una
mirada dura y aún así, el del elegante traje nunca le respondió. Pero entonces
otra voz lo hizo.

―Eso es porque técnicamente aún no somos prisioneros.


Page
Avery se volvió para encontrar a Mason aterrizando. La visión de su |
familiar pelo marrón, ojos verdes y una arrogante sonrisa hizo a su corazón
cantar.

―Sí, bueno no tienes idea de lo que me acaba de pasar. ―Le sonrió


abiertamente.

Mason felizmente le hizo señas para acercarse hasta que los dos estuvieron
uno al lado del otro y más lejos del alcance del oído del guardia.

―Conociéndote, no lo dudo.

Avery rebuscó para liberar el diario de Jericho de su cintura y lo mantuvo


fuera de él. Mason nunca lo tocaría. Con los ojos verdes entrecerrados, se
tambaleó hacia el lado y en su lugar se sentó en la mesa.

―Ábrelo ―dijo.

Instintivamente Avery quiso empujar el libro hacia él de nuevo pero se


mantuvo a si mismo detrás. Mason lo había evitado a propósito. Abriendo el
libro por la mitad, hojeó a través de las páginas. Originalmente Jericho había
dividido las secciones por días en lo alto de la página y ordenadas en párrafos
con extrañas letras cursivas. Sin embargo, a mitad de camino del libro los
párrafos se convirtieron en indefinidos montones de texto y la letra cursiva se
convertía en descuidada, apenas una impresión comprensible. Instintivamente
comenzó allí, Avery se instaló en un cómodo asiento y se esforzó por descifrar
el texto.

―¿Qué dice? ―le preguntó.

Ella hizo una mueca.

―Sólo es una confusión sobre el amuleto. Con términos que ni siquiera


entiendo ―admitió. El diario de Jericho no hizo intento de llenar tampoco a los
aficionados con magia.

Aplastó el libro en la mesa.

―¿Es todo lo que dice? ―preguntó Mason después.


―Durante un tiempo va sobre el amuleto, ―Avery se detuvo cuando atrapó
los ojos de él—. No dice nada más. Como sobre... ya sabes... de su vida —
explicó, finalmente entendiendo la resistencia de Mason. Las sombras en su cara
claramente revelaban que se sentía culpable por su padre. A Avery no le
encantaría tampoco la idea de leer el diario en ese caso. Aparentemente Page
satisfecho de que no hubiese nada más que información sobre el amuleto, |
Mason finalmente deslizó una mano por la mesa y tiró del libro en frente de él.
Sus ojos se movieron al relampagueante texto rápido.

―Bien. Esto es prometedor.

Avery se permitió sonreír.

―¿Puedes hacerlo en tres días?

Mason asintió.

―Estoy seguro. Esta es la oportunidad que necesitábamos. Estamos a salvo


del Gobierno y de la Banda.

La sonrisa de Avery se desvaneció.

―Por cierto, encontré casualmente a tu hermana.

Eso llamó la atención de Mason directamente detrás del libro de su cara.


Cambiando a una expresión drásticamente feliz, la urgió a continuar.

―Deben haberla cogido en Hatcher Pass. Ya sabes, cuando me secuestraron


por primera vez. ―Ella había olvidado llenarle sobre los detalles pero los omitió
por segunda vez—. De cualquier forma, dijo que sus compañeros de Banda
estaban viniendo a por ella. Y por eso la policía no podía detenerles.

Los ojos de Mason parpadearon ante el resto de la isla detrás de ellos. Con
los labios adelgazando, frunció el ceño. No había demasiados guardias a la
vista, pero Avery no había dudado de que la seguridad había permanecido
fuera de la vista.

―Rafael no tiene ese tipo de fuerza. Las paredes de la prisión están


protegidas con magia para prevenir las fugas de colaboración. Ni las harpie
jamás pueden pasar a los pabellones para ir dentro de la prisión sin ser
invitadas primero.

Él no explicó cómo los pabellones mantenían a las personas dentro, pero


Avery sabía que había separado a la seguridad por eso. Simplemente no quería
conocer los detalles.
―¿Qué hay sobre Mikhail? ¿Podría tener ese tipo de fuerza?

―¿Encontraste a Mikhail? ―disparó la voz de Mason.

Mason forzó a Avery a moverse otra vez, esperando abajo hacia la roca al
lado de la costa. Al igual que decidió llegar a su destino, dijo algo más. Page
|
―No importa. Por ahora tenemos la oportunidad de hacer que todo esto
desaparezca. Para de preocuparte por eso, Avery. Un paso a un tiempo. Incluso
si tenemos menos tiempo de lo que pensé.

Avery nunca se molestó en preguntarle porque su humor había cambiado


tan drásticamente ante la mención del nombre de Mikhail. La verdad es que no
quería saberlo.
Capítulo 20 Page
|

Traducido por Katiliz94


Corregido por tamis11

L
a sal del agua del océano había cobrado su peso en los ladrillos de las
murallas de la prisión. El exterior de la construcción había empezado a
pudrirse y desfigurarse con la erosión. Dentro, la humedad provocó por el
moho y un sofocante hedor. Sin ventanas, el aire fresco ni siquiera vino en una ida de
la prisión esencialmente de una oscura, fría y húmeda tumba.

Avery todavía encontró ridículo que en realidad hubiesen elegido estar dentro de
la prisión en lugar de fuera en los banquillos de picnic en la orilla. Tan malas como
eran las condiciones dentro, Mason se preocupaba bastante sobre Mikhail para elegir la
ruta más segura.

Usando la luz de la vela para dirigir el camino, Avery caminó cautelosamente para
no tocar nada viscoso. Solo había estado aquí unos pocos días y ya se sentí como si la
suciedad la cubriese en capas sin importar cuan cuidadosamente ella rodeaba el lugar.
Un guardia con su propia vela la acompañó hacia abajo a la cafetería sin representar la
autoridad real. Musculoso y grande, él aparentemente descartó a Avery alguna
amenaza real.

De hecho, los guardias no habían tomado muchas medidas con Mason o Avery
como prisioneros. Estaban bloqueados en la celda donde residían pero los guardias
vinieron para liberarles de lo que fuese que necesitasen. En este caso, Avery pidió
conseguir algo de comida pero además solo necesitaba alejarse de Mason. Habían
estado resquebrajándose la cabeza más que nunca.

—¡Avery, piensa! —La había sacudido el cuándo le demandó eso—. ¿Qué quiso
decir mi padre cuando dijo eso? Tienes esos recuerdo, ¿verdad?

Avery había pasado las horas entrecerrando los ojos ante las páginas del diario de
Jerico mientras tenía la esperanza de que pudiera hallar alguna explicación en su
cabeza. No lo hizo. Hizo memoria de los recuerdos que tuvo sobre el jardín y la línea
de la costa. Nadas los desencadeno. Con la cabeza empezando a doler, Avery había
retrocedido y en Mason aumentó la frustración.

—¡Dijiste que tenías los recuerdos! —le espetó él.

—Lo estoy intentando Mason. No es como si puedo controlarlos. —Había


protestado ella, molesta. De hecho, por más que lo intentó, las migajas de recuerdos
que regresaban a ella eran absolutamente inútiles. Recordó el matrimonio de el con
alguna hermosa pelirroja y el nacimiento de Eva. Recordó camino de un lado a otro por
los pasillos del hospital y cernirse sobre el jardín, pero recordó nada sobre el libro.
Avery definitivamente supuso que con intentar no tenía nada que hacer con ello.

Avery sabía que todos simplemente estaban furiosos con los otros por el intenso Page
estrés. El tiempo se estaba agotando y estaban sin respuestas. Al final le había dejado |
por detrás por un descanso para la comida y para aclarar su cabeza.

—¿Qué día es hoy otra vez? —Preguntó al guardia, incapaz de recordar cuanto
tiempo había pasado desde que habían sido enviados a la isla.

Los días estaban eran borrosos ante lo mejor entre dormir, probar la magia, y
recordar los pequeños pedazos de recuerdos de Jerico.

—Dos días. Tienes menos de 23 horas restantes. ¿Hiciste algún progreso con el
amuleto? —Preguntó el, sonando más curioso que interesado.

Riendo ella dijo, ―No soy la persona indicada para hablar. Solo estoy aquí por las
mierdas y las risitas tontas.

Apenas entendía el concepto de magia y mucho menos los revoltijos técnicos.


Mason lo hacía y eso lo rebajó para hacer la mayor parte de la investigación. Le
exasperaba que no pudiese ayudar y le molestaba que Mason tuviese que hacer todo
por su cuenta.

Avery y el guardia giraron la última esquina hacia el cuarto con un bufet libre.
Como no era exactamente una prisionera, los guardias le permitieron comer la comida
de la administración. No es que jamás podría llamarlo mucho de un favor. El bufet
contenía una variedad de fruta fresca y verdes verduras que recibieron un golpe de la
atmósfera entorno aquí. El rocío se acumulaba entorno a las marchitas verduras y la
fruta era blanda. La carne, al rojo caliente en colorante, parecía comida envenenada
esperando a que sucediese. El pan estaba lo bastante duro que podía ser usado para
azotar a alguien. Quizá todo el lote estaba de acuerdo al apetito de las Harpie pero ella
había pasado un momento difícil deslizándolas por su garganta.

—Al menos si Mason huye con el amuleto mágico lejos de mí, todo estará bien,
¿verdad? ¿Cómo se eliminó su destierro? —Preguntó mientras empujar el plátano para
probar su suavidad.

—Bueno, sí. Ahora podía pedir al consejo levantar el destierro en cualquier


momento.

—Eso es bueno —Confesó Avery.

—Eso no es fácil. Ya ves, Mason fue desterrado porque había un montón de


desagradables acusaciones sobre su asociación con los conocidos fugitivos. Pero
muchas evidencias habían salido a la luz y van a querer probarle por cargos de
asesinato al segundo en que entre en nuestra sociedad.

—¿Asesinato? —Avery levantó la mirada hacia él, distraída de escoger la comida.


El guardia continuó.
Page
—Vamos. Debes haber escuchado la situación. Mason supuestamente convoca a
|
Jerico y le roba el amuleto para dárselo a la Banda. Luego casualmente la prometida
amante de Mason consigue lo pésimo. Piensan que todo era un robo encargado. El
amuleto por el asesinato de la prometida de Adalyn.

—¿Eso es el por qué necesita el amuleto? ¿Así que puede probar que no se lo dio a
la Banda? —preguntó.

El asintió, aparentemente dispuesto a hablar con ella. Por el sonido de eso, la cosa
entera había estado en la mente del guardia durante un tiempo hasta ahora.
Estableciendo sus escasas raciones, Avery tomó un plato de papel y lo puso en una
torcida, mesa de madera.

—Sip. Lo cual succiona para ti a largo plazo. No podemos dejarte ir a menos que
estés libre de magia. Si te dejamos marchar con esa magia de Sauce dentro de ti,
entonces podías potencialmente terminar de regreso con la Banda y Mason sería
incapaz de probar su inocencia.

Avery entendió la necesidad de saber por certeza que la magia no era usada por la
Banda pero no disfrutó a que fuese referida como un peón.

—Bien, ¿no encontraron la evidencia en la escena del crimen que podía probar que
no estaba en cualquier otro lugar? ¿ADN? ¿Huellas de los dedos? ¿Impresiones de
alas? No sé... nada.

Mason dijo a Avery que señaló en blanco que no mató a la prometida de Adalyn
por lo que la prueba forense no debería ser un problema. El guardia se deslizo al
asiento frente a ella y se inclinó hacia delante.

—Pero es la parte divertida, ¿verdad? Sabemos que no era Mason porque las
huellas de los pies en el suelo eran demasiado pequeñas. Durante el forcejeo, el hombre
en realidad tenía manchas de pintalabios y esquirlas de esmalte de uñas por todo el.
Ahora me atrevo a decirte que no suena como una mujer para ti.

Rápidamente desinteresada en la comida, Avery absorbió el escenario.

—Creen que era Eva.

Él asintió por consiguiente.

—No hay muchas mujeres que habrían tenido una mano en un futuro inminente
del hombre. Eso es porque ellos lo creen, con la sincronización, todo era un
compromiso. Es realmente un caso absorbente. —Conjeturó él.
Los pensamientos escaparon de ella, Avery ausentemente tiró de la piel del plátano
y llevo la suave fruta a su boca. Eva no la golpeo como el tipo de diva pero ciertamente
encajaba con los hechos... incluso Avery lo tenía que admitir.

—Los humanos lo llaman los tunes de la visión cuando la policía consigue fijarlo
en una persona. ¿Qué ocurre si había más personas en la vida del chico al que solo Page
quería muerto? —Señaló. |

El Harpie rió.

—Eres una humana audaz. Entonces dime, ¿no crees que Mason tenía al chico
asesinado?

A Avery le tomó unos pocos momentos extras de contemplación.

—Estoy segura de que no tenía a nadie para matar a alguien —Dijo—. Eso solo un
mala coordinación. Realmente una mala coordinación.

El guardia la estudió con diversión en sus ojos. Al parecer había pensado tan bajo
de Avery que cualquier visión de inteligencia puesta de parte de ella era sorprendente.

—¿Es esa una respuesta imparcial? —Preguntó.

—Por supuesto —Contestó Avery. Se consideraba a si misma más imparcial que la


mayoría desde que era una extrañar mirando dentro. El guardia no lo vio de esa
manera.

—No creo que es eso. Estas aceptando a Mason porque estas obviamente con él.

Avery escupió su comida en su prisa por interrumpirle.

—Whoa —Protesto mientras espera a que su rostro no se enrojeciese demasiado—.


¿No acabamos de establecer el hecho de que está enamorado de Adalyn? —¿Razones
por las que había querido a su prometido muerto y todo eso?

El guardia no cedió en ese tema con rapidez.

—Con Adalyn o sin Adalyn. Te gusta él. —Puso un particular énfasis en el "te".

Avery se estabilizó.

—Desde luego es mi amigo. Quiero decir, tiene que gustarme un poco. Es el único
aquí trabajando por salvar mi vida. —Se detuvo antes de iniciar el "Por qué todos los
demás me quieren muerta" despotricar.

El guardia continuó dándole la sostenida mirada y Avery estaba comenzando a


sentir como si estuviese a prueba. No debería haber sido completamente sincera
porque no sabía cuál era la auténtica verdad. ¿Realmente le gustaba mucho Mason? ¿O
era solo un falso sentimiento basado en todo lo que habían afrontado juntos?
Había demasiadas complicaciones envueltas para generar una respuesta fácil.

—Además, soy humana y él es Harpie. —Añadió.

—¿No crees que jamás esas dos se mezclen?

—No lo sé, ¿lo hacen? —Ahora Avery quería saberlo. Había sabido que las Harpies Page
se habían cruzado con los humanos pero no sabía que definía la norma. |

—Pueden. No es mi gusto personal pero pueden. Mi hermano Charlie se ha casado


con una humana. También tiene como diez hijos.

Avery frunció el ceño a su comida. Con el estómago revuelto, alejó su plato. No


estaba pensando en niños. Ni siquiera estaba pensando en el matrimonio. Estaba
pensando en su podía ver a Mason desde un punto de vista romántico y si valdría el
esfuerzo.

Algo sobre el giro de sus pensamientos la hizo doler la cabeza. Dejando caer la
comida, Avery presionó la cabeza entre sus palmas abiertas. Los colores bailaban
detrás de sus pestañas. Era uno de los recuerdos de Jerico. Desesperada por retenerlo,
miró lejos del guardia y se concentró.

El recuerdo no vino con facilidad. Luchó por captarlo y pronto Avery se encontró
en una habitación más diferente que la prisión. Las mohosas paredes y los fangosos
suelos fueron reemplazados por un diseño floral en el papel pintado y suelos de
madera. Estaba sentada en una cómoda silla unos pocos pies lejos de una desternillante
chimenea. Ante ella estaba un escritorio, y sobre el escritorio estaba un negro amuleto
familiar de Sauce. Alguna parte instintiva de ella sabía que el amuleto era una cascara
de vidrio vació, libre de magia. Más cerca del amuleto estaba el diario de Jerico, abierto
y esperando. La mayor parte del libro aún no había sido llenado y una pluma
estilográfica descansaba al lado del libro esperando a llenar el vacío.

—La magia no se pega —dijo al abrir el aire. Recordó ahora intentar capturar la
magia en el amuleto de cristal. El azul remolino de magia había temporalmente
permanecido dentro del cristal pero en segundos escapó del cristal y desapareció en el
aire. Dejó salir un gruñido y rasgó los nudillos en lo alto del escritorio.

—No voy a mezclar dos energías que no podrán ser mezcladas. Esto debería
funcionar. Solo estoy fortaleciendo una energía que ya existe...

—Existe en organismos orgánicos—. Estaba distribuyendo la lógica en alto.


―Organismos orgánicos. Por supuesto, el amuleto es insuficiente. Debe haber un
camino paralelo natural. Debe haber una manera de usar un organismo orgánico
dentro del amuleto y hacer que todo cuelgue.

Se llevó la mano arriba frente a su cara y se pinchó el dedo con la uña del pulgar.
Con las afiladas uñas de Harpie, rompió la piel con facilidad y surgió una gota de
sangre. La epifanía la hizo irradiar. Cogió el amuleto y lo untó de rojo con la sangre.
—¡Hey, hey, chica!

La voz no había provenido de su recuerdo. Volviendo a conciencia, se encontró


sentada en la prisión otra vez. En algún momento durante su visión, el guardia había
levantado de su asiento y se agachó frente a ella para estar al nivel de su ojo.
Page
—Uh. ¿Qué ocurre? —Preguntó ella.
|
Esperó que su separación no hubiese sido sospechosa pero algo en la cara del
guardia le dijo que lo tenía. Él parecía estar en conflicto entre llamar a un doctor y
tamborilear sus sentidos.

—Dime que pasa.

El sonaba sospechoso, probablemente acostumbrado a lidiar con personas difíciles


en la prisión, y pensó que había visto una bandera roja.

—Solo estoy molesta... —pero tropezó con las palabras—. Sobre Mason. Si, solo
estaba pensando en eso.

Era una mentirosa atroz pero el guardia se lo tragó. Con la furia drenando de su
rostro, parecía más relajado.

—Las chicas estáis locas. Está claro que el chico te gusta. Podía haberte convertido
ayer y todo esto podría terminar. Esto es más prueba que las flores o poemas que jamás
podía traer.

—Ayudarme podía significar que solo es mi amigo. Nada más—. Señaló Avery
rápidamente antes de que su cabeza flotase en el espacio.

—¿Necesitas pisotearlo en tu frente, niña? Lo que ha hecho de lejos supera lo que


un chico haría por un amigo. Además, es mi trabajo leer a las personas y nunca he
estado equivocado sobre eso aún.

Avery no protestó de nuevo. En lugar de eso absorbió silenciosamente las palabras.


Poniéndose de pie, se respaldó lejos de la mesa.

—Bueno, gracias por bajarme aquí pero realmente creo que ahora necesito volver
con Mason.

Podía contarle a Mason sobre el recuerdo y encontrar una forma de ayudarle.


Tenía que hacerlo.
Capítulo 21 Page
|

Traducido por Emi_93


Corregido por Mais020291

S
osteniendo cuidadosamente la vela medio consumida en sus manos,
mantuvo la llama azul para guiarse mientras bajaba por el pasillo.
Impulsada por su nueva revelación, pisó cada charco del camino e
ignoró el barro que manchaba sus jeans azules. A pesar de su ansiedad, tuvo
que esperar al guardia para que la guiara a través de los intrincados corredores.
A mitad de camino, Avery pudo escuchar gritos que la llevaron directo a la
celda.

Esto es increíble. Date por vencido, Mason. El juego terminó gritó


Adalyn, su fuerte voz rebotando en el reducido espacio.

Más cerca ahora, Avery pudo ver a la rubia harpie parada justo fuera de la
celda. La puerta hacia la celda podía ser desbloqueada desde un panel ubicado
en la mitad del pasillo, pero Adalyn no la había abierto o entrado. Ella tenía sus
alas desplegadas, la espalda arqueada, y garras envueltas alrededor de los
barrotes de acero. Avery apenas pudo ver a la figura desplomada de Mason
dentro de la celda, pero lo escuchó.

¡Vamos, mi tiempo todavía no ha terminado! dijo él.

Adalyn dejó escapar un grito ensordecedor en respuesta y le volvió la


espalda. Marchándose por el pasillo, casi aplasta a Avery en su prisa por salir.
El guardia que acompañaba a Avery abrió la puerta de la celda, la empujó al
interior, y se apresuró en seguir a Adalyn. Dentro, Mason se sentó derecho
sobre el suelo cubierto de moho, con el diario rojo balanceándose en sus
rodillas. Con la barbilla baja, su cabello suficientemente cubría sus ojos y las
sombras oscurecían su rostro. La tensión flotaba, haciendo que el aire crepitara.
Avery eligió la pared opuesta para sentarse.

¿Los temperamentos de los harpies, eh? Finalmente ella tuvo que


hablar para romper el doloroso silencio. La cabeza de Mason se elevó de golpe,
y la miró con ojos vidriosos e inyectados en sangre.
Su rostro estaba pálido, su barbilla resaltaba más. Junto con su
desarreglado cabello, Mason lucía enfermo.

Sólo Adalyn ¥ él suspiró.

¿Por qué está tan enojada? Page


|
Él gruñó y acercó las rodillas a su pecho. El diario de Jericho golpeó el
concreto, ignorado.

Su voz siguió bajando de volúmen, forzando a Avery a acercarse. Sus


hombros temblaron, pero mantuvo la mano pegada a su costado, insegura de si
debía tocarlo y consolarlo.

¿Qué hizo ella exactamente? ¥preguntó Avery cuidadosamente.

Él respondió con un sorprendente tono de duda.

Cuando el plan original no resultó… Adalyn mató a su prometido para


que estuviéramos juntos.

No puede ser. Avery jadeó más fuerte de lo que pretendía, esta vez se
impulsó hacia adelante, tocando su brazo.

Tienes que decirles, Mason. Te van a enjuiciar por el crimen agregó en


voz baja.

Él se rió amargamente.

Claramente tú nunca has estado enamorada.

Fría, Avery retrocedió hasta la pared opuesta. Las punzadas de celos que
había sentido se transformaron en desprecio. ¿Por qué había creído que tenía
una oportunidad con Mason? Él estaba demasiado lejos, bajando por el río
Adalyn sin remos. Se forzó a controlar sus emociones. Se sentía como con
Natanial nuevamente. Se había enamorado del chico popular e irresistible, y él
se lo había tirado a la cara. Forzándose a no sobreactuar, dirigió su atención al
obstáculo en sus manos.

Recordé algo más del diario de Jericho. No estoy seguro de cómo


explicarlo, pero él estaba intentando introducir la magia dentro del amuleto de
vidrio, pero no prendía. Él decidió que solo prendería en un organismo
orgánico, y por eso utilizó su sangre.

La expresión de Mason se alteró rápidamente en interés y su cuerpo se


animó. Pareciendo alentado por la actualización, el alcanzó y levantó el diario
de Jericho. Claramente, Mason buscaba algo entre las últimas páginas. Avery
contuvo la respiración, obligándose a tener paciencia que no venía
naturalmente. Él manoseó una de las últimas páginas, pasó el dedo por la
gruesa tinta y leyó algunas líneas. Su corazón se aceleró en su pecho mientras
esperaba, pero cuando finalmente Mason cerró el libro, su expresión no era Page
agradable. |

¿Qué es lo que anda mal? Prorrumpió ella.

Lo leí antes… pero no reuní todas las piezas. Estoy seguro de lo que
significa ahora.

Se puso de pie, claramente temblando, y empezó a caminar. Avery también


se puso de pie.

¿A qué te refieres? ¿Qué encontraste? ¥con alarma creciente, ella le rogó


que continuase.

No. De todos modos, eso no importa debido a lo que estoy a punto de


hacer. Estamos en problemas, Avery.

Lo que dijo no tenía sentido, y Avery comenzó a entrar en pánico. Lo


detuvo y sujetó sus brazos, obligándolo a mirarla. Al ser más fuerte, Mason se
liberó de su agarre y rodeó su cintura con sus largos brazos, sosteniéndola
contra su pecho. Avery no se resistió, pero siguió forzándolo a responder.

¿A qué te refieres? Por favor, dime. rogó.

Verlo así de molesto, no era alentador. Con los labios en su cabello, él le


contestó.

¿No lo entiendes? Mi padre reunió la energía con su sangre. Éste amuleto


no es igual a otros en ese sentido. La magia está unida a una fuerza de la vida.
Cuando el amuleto se rompió, la magia se unió a la fuerza viva más cercana.
Tú. Y no se irá hacia otra cosa hasta que su residencia actual de fuerza de vida
desaparezca. El amuleto debe romperse para que la magia pueda moverse. Tú
tienes que morir para que la magia se movilice de nuevo.

Avery oyó lo que él estaba diciendo antes de poder entenderlo, su mente


tomándose un minuto para terminar de entender el concepto.

Yo tengo que morir para que funcione ¥susurró al comprenderlo.

Avery notó que Mason continuaba sosteniéndola porque se sentía culpable.


Ella debería estar asustada, pero las emociones no llegaron inmediatamente.
Apretada contra Mason, no sabía qué pensar. La aventura no podía terminar
así. Debía haber una forma de arreglar las cosas sin que ella tuviera que morir.

Así que… puedo llevarte ante las autoridades para que te consideren
potencialmente peligrosa y, eventualmente, te maten. Tendré que ver a la única
persona inocente en todo este asunto cargar con las culpas. Obtener mi Page
|
destierro eliminado a tiempo para ir a juicio por asesinar al prometido de
Adalyn. O… dijo Mason.

¿O qué? Tenía miedo de preguntar, pero lo hizo de todos modos.

Su triste sonrisa se estrechó en alguna locura.

Creo que tendremos que escapar y evitar a las autoridades por el resto de
nuestras vidas. ¥Su tono estaba salpicado de histeria y él la soltó. Libre de ella,
caminó por delante de los barrotes y los golpeó. Avery se pegó a la pared,
mirando al harpie.

Por supuesto, eso significa que tendremos que escapar de la prisión


mejor vigilada de la Tierra, pero eso debería ser fácil, ¿verdad? Sin contener
su voz, las palabras de Mason rebotaron contra las paredes.

Con su corazón latiendo con fuerza, Avery apenas pudo oír los pasos que
se acercaban, pero cuando lo hizo, se acercó al lado de Mason rápidamente.

¡Mason, cállate!

¿Por qué? ¿Por qué no pude llevarse a cabo, Avery?

A él no parecía importarle que todos en el piso pudieran escucharlo, pero a


Avery sí le importaba. Empujando al harpie contra la pared, presionó una mano
firme contra sus cálidos labios.

Cállate, Mason.

Los pasos se acercaban. Todas las celdas del piso estaban vacías, así que los
pasos inevitablemente estaban dirigidos hacia ellos. Mason no luchó contra ella,
pero de pronto actuó contenidamente para esperar también. La figura
finalmente se hizo visible, y Avery se congeló cuando vio quien era.

Leela reconoció, aturdida.

La inconfundible muchacha morena la miró en respuesta. Aunque aún


estaba vestida con el saco negro y las botas hasta la rodilla, como la primera vez
que Avery la había visto, Leela no parecía mal conservada. Su cabello castaño
estaba oculto bajo una gorra de esquí, y su piel lucía brillante y perfecta. Los
ojos de Leela los recorrieron antes de fijarse en Avery

¿Estás bien? Avery se separó de Mason en un parpadeo, sin saber por


dónde comenzar.
Page
Leela no contestó enseguida, su pequeña mano sujetando el seguro de la |
puerta de la celda hasta que ésta se abrió.

Ven conmigo dijo, cortante.

Avery se escurrió fuera de la celda. Quería darle un abrazo a la única


verdadera amiga que había tenido y soltarle todas las frustrantes emociones
que había estado conteniendo. Nunca tuvo la oportunidad. Mirando hacia el
pasillo, se contuvo.

¿Dónde está tu guardaespaldas? preguntó.

El pasillo estaba completamente vacío, a excepción de ellos. Debería haber


alguien más. Nadie recorría esos pasillos solo. La situación era extraña y Avery
no ignoró la molesta sensación en su estómago. Leela nunca se volteó, ni le dio
ninguna respuesta.

Ven conmigo repitió.

Esta vez, una oscura sensación en sus entrañas hizo dudar a Avery. Las
garras de Mason aparecieron de pronto y agarraron el hombro de Avery.
Tirando de su espalda, él siseó.

Vuelve a la celda.

¿Qué está sucediendo? ¿Cómo logró salirse de la Banda? preguntó


Avery mientras tropezaba hacia atrás.

Mason contestó en un tono mortalmente serio.

No lo hizo.

¿A qué te refieres? exigió Avery.

Avery, mírale los ojos siseó Mason en su oído.

Esta vez Avery prestó atención. Las pupilas de Leela estaban dilatadas al
doble de los normal, hasta el marrón de sus iris había desaparecido. La chica
estaba parada demasiado tiesa también. Ella no había respirado naturalmente,
ni parpadeado ni una sola vez.
¿Qué le han hecho? jadeó Avery.

Es magia poderosa. Ha sido obligada.

Una imagen de Mikhail y su amuleto naranja relampagueó por la mente de


Avery. Él tenía un amuleto para seducir, con el cual podía influir en las acciones Page
de las personas. Él había mirado a Avery a los ojos una vez y le había hecho |
confesar todos sus secretos. Con más de unos minutos de aquella magia
cualquier cosa era posible.

¿Qué hacemos? Le preguntó a Mason, desesperada.

Vengan conmigo Avery le contestó a ambos. Vengan conmigo, o


saltaré por la terraza.

¡Mason! le rogó Avery a él, que la sujetaba. Leela ya se había volteado


y caminaba por el pasillo.

Están planeando algo. Sonaba seguro de ello.

Avery también lo sabía, sabía que estaban usando a Leela contra ella, y
sabía que ella iba a caer en él. Peligroso o no, no podía dejar que Leela muriera
por su culpa.

Tengo que seguirla, incluso si tengo que ir sola ¥decidió Avery.

Mason rugió, frustrado.

¡Sólo no me dejes! ordenó él, sujetó su mano y caminó por el pasillo.

Leela siguió actuando extraño. Con sus movimientos bruscos, se dirigió


hacia el pasillo. Ellos la siguieron a cierta distancia. La sala estaba en penumbra,
y las celdas cercanas estaban en las sombras. Mason seguía mirando hacia las
celdas y detrás de ellos. La sola idea de que algo podía surgir de pronto de
entre las sombras, aterraba a Avery más de lo que estaba dispuesta a admitir.
Ella apretó más fuerte la mano de Mason.

Leela, por favor detente. Esos no son tus pensamientos, ni tus ideas. No
tienes que obedecerles le pidió Avery.

Ella ni siquiera había pensado en esa posibilidad cuando Mikhail había


controlado sus acciones en Hatcher Pass. Tal vez, si Leela comprendía que
alguien más estaba dentro de su cabeza, podría luchar contra eso. Leela siguió
caminando. Avery soltó a mano de Mason, lista para pararse enfrente de su
amiga y físicamente detenerla. Avery tenía ventaja en cuanto el peso y altura,
pero Mason la previno de no hacer eso.
Espera la urgió él.

Ellos voltearon en una esquina y, por primera vez, Avery pudo ver el
inconfundible brillo naranja de la luz del sol. Considerando que la prisión no
tenía ventanas, Avery quiso preguntar de dónde venía. Pero antes de tener que
hacerlo, se acercaron lo suficiente como para descubrirlo. La pared había sido Page
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volada, en una nube de polvo y escombros. El sol brillaba por la abertura. A esa
altura, catorce pisos y una costa se extendían por debajo de ellos.

¿Volaron una pared de la prisión? susurró Avery.

Es una trampa, Avery. Las paredes de la prisión tienen magia que nos
protegen de indeseados harpies que quieran entrar, pero si salimos de aquí,
¡entonces seremos vulnerables!

Leela giró en un solo movimiento rígido, y antes de que pudieran


reaccionar, echó a correr. Saltando justo por el hueco, Leela cayó.

¡Mason! gritó Avery.

Mason se lanzó detrás de ella con las alas desplegadas. Avery se acercó
velozmente a la abertura y miró hacia abajo. Mason había atrapado a Leela,
pero algo más llamó su atención. Avery intentó echarse atrás, pero antes de que
pudiera hacerlo el harpie estaba sobre ella. Sus espolones la arrancaron del lado
del edificio. Ella se defendió al instante. Agarrándolo, cogió una extremidad
libre y forzó a la magia de su pecho a salir. El harpie atacante chilló, soltándola,
y Avery cayó.

Todo el mundo de Avery giró en espiral, sólo un limpio trozo de azul se


mantuvo. Ella golpeó el agua salada con un doloroso porrazo. Con los músculos
laxos, las olas la empujaron contra las rocas. Sólo la magia en su cuerpo la
mantuvo respirando. Incapacitada para ver con claridad, miró hacia arriba. El
cielo entero se encendió con caos. Los harpies chocaban. Los arpones aullaban.
Afilados trozos de azul volaban por el aire.

No pudo distinguir a Mason entre ellos. Las olas la arrastraron y volvieron


a empujarla. Agua salada entró por su nariz y quemó la parte de atrás de su
garganta. La magia zumbaba, pero Avery no podía sentir nada por debajo de su
abdomen.

Una sombra apareció de pronto sobre ella y luego una mano veloz la sacó
del agua. Avery miró hacia arriba, hacia el rostro sonriente de Eva.

Te dije que tendríamos una charla agradable rió Eva.


Avery no luchó. Demasiado débil, no pudo. Todo lo que pudo hacer fue
esperar a ver qué le tenía reservado Eva ahora.

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Capítulo 22 Page
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Traducido por Emi_93


Corregido por Mais020291

L
a magia corría por el aire en vibrantes parpadeos de azul, verde y
dorado. El cielo nocturno se iluminó como si hubiera tormenta.
Cada segundo, las nubes brillarían, dejando ver las violentas
sombras que luchaban arriba. Eva maniobró a través de la batalla que se libraba
con facilidad que solo da la práctica. Quince pisos por encima, ella tiró a Avery
en lo más alto del edificio. El resultante golpe incómodo contra los ladrillos dejó
a Avery desplomada en el piso húmedo. Eva se sentó a su lado y tiró de ella
hacia arriba por la parte de atrás de su cuello.

Deja de luchar contra mí gruñó Eva, advirtiéndola.

Avery todavía no había pensado en usar su magia. El viento sobre ella era
fiero, y la salada agua helada se había aferrado a su piel para dejarla
dolorosamente entumecida. Con los huesos adoloridos, se calmó
obedientemente. Sólo tenía que esperar, se dijo a sí misma. Sólo tenía que
esperar por Mason. Con ese pensamiento en la cabeza, Avery dirigió su
atención a la situación a la que se enfrentaba.

Eva la había tirado en medio de la improvisada sala de tribunales. Arriba,


en la elevada mesa de madera, estaba encaramado Mikhail. El se balanceaba
suavemente, con sus alas desplegadas, y bajó hacia ella.

¿Cómo estás querida? Todo lo relacionado con el tono suave que


utilizaba parecía extraño, como si el harpie no supiera que una batalla se
desplegaba a su alrededor.

Eva también mantuvo los ojos puestos en la habitación, como si ellos


estuvieran en una burbuja y todo lo demás estuviera a millas de distancia.
¿Qué quieres? Dijiste que no puedes utilizarme gritó Avery, casi
inútilmente. Sus dientes chocaron con tanta fuerza que no pudo pronunciar
bien.

Con las alas completamente abiertas, él aleteó hasta que su presencia


estuvo sobre ella. Avery intentó retroceder, pero Eva la mantuvo en su lugar Page
|
aferrando fuertemente su hombro.

Oh, chica tonta, nosotros no matamos al Príncipe para dejar que nuestro
premio escapara.

Avery farfulló una respuesta cuando Mikhail sacó un cuchillo reluciente. Él


lo blandió, pero nunca lo clavó. Tan focalizada en la situación en frente de ella,
Avery apenas notó que Mason aterrizaba cerca de Leela. Tuvo un aterrizaje
incómodo y antes de que sus pies tocaran el piso, Leela se liberó de su agarre.
La chica se liberó, apresurándose por llegar al lado de Mikhail. Leela aún estaba
hechizada, claramente, y su mente debía de andar lentamente. El amuleto
atractivo de Mikhail aún tenía a Leela haciendo reverencia a sus pies.

Mason se enderezó, sin hacer nada, pero esperando intensamente. No


quería meterse con el cuchillo de Mikhail todavía preparado para golpear.
Avery se contuvo, a pesar de sí misma. Estaban en un punto muerto.

Déjala ir dijo Mason lentamente. No es útil para ti.

Eva se burló.

¿Entonces por qué sigues aquí, Mason? Si ella no sirve para otro
propósito, ya la habrías negociado con el gobierno hace tiempo preguntó Eva
intencionadamente.

El corazón de Avery dio un vuelco. Aparentemente, la Banda no había


perdido mucho. Si él había decidido que no podían remover la magia del
amuleto de su cuerpo dejándola entrar o no él no gastaría tres días más.
Mason parecía saberlo también. Aparentando queriendo cambiar
cuidadosamente sus pensamientos, dijo algo más.

No la intercambiaría en el gobierno. Ellos la matarían, y ustedes lo saben.


No dejaré que muera otra persona inocente. No soy como ustedes. Su
temperamento había estallado en llamas y con él, le ladró a su hermana de
forma tan oscura que hasta Avery estuvo intimidada.

Tú eres igual a mí, ¿cuándo vas a admitirlo? le contestó Eva, su voz


transformándose en un tono horrible y amargo.
El odio en sus ojos verdes ardía a fuego lento, parecía a punto de atacar.
Avery miraba, su estómago apretado en un nudo por la tensión. Si Mason
continuaba así, sería inevitable que los hermanos protagonizaran un
espectáculo, pero al menos él estaba teniendo éxito distrayendo a Eva.

Yo nunca habría matado a nuestro padre. Tú cruzaste una línea. Page


|
Avery observó mientras Eva seguía picando el anzuelo de la distracción,
recto y seguro. Demasiado concentrada en la disputa, ella no estaba nada cerca
de descubrir el secreto sobre el amuleto. La atención de Avery se volvió hacia
las nubes. La policía había descendido sobre la isla con una fuerza completa. La
mayor parte de la Banda estaba peleando en el área, pero claramente, los
superaban en número. Avery se dio cuenta de que tenía una oportunidad. Si era
capaz de guardar el secreto un par de minutos más, la policía efectuaría una
redada y ella podría escapar.

No tienes derecho a juzgarme, Mason. Y no tienes derecho a proteger a


ese hombre. Jericho era un ladrón, un traidor y un mentiroso.

Cállate, Eva dijo Mikhail suavemente, pero desde el momento que él


habló, toda la atención recayó sobre él. Su cuchillo seguía alzado en el aire, pero
su límite de paciencia aparentemente se había vuelto más delgado. Has
olvidado la razón por la que hemos venido.

Avery se retorció hacia atrás sobre el pavimento fangoso, pero Eva


rápidamente reajustó su agarre hasta que Eva no se movió más. Mikhail posó
sus ojos sobre Avery y ella sintió como su piel se erizaba y su estómago se
contraía. Con los pulmones contraídos y la mente en blanco, lucho por hablar.
Mikhail estaba usando su amuleto de nuevo. Él podría obligarla a cumplir sus
demandas tan fácilmente como la primera vez.

Dime querida, ¿por qué sigues aquí? ¿Qué descubrió Mason sobre la
magia Sauce?

Su boca se abrió, pero ella se esforzó en busca de las palabras. Su cabeza


bombeaba. Mikhail se veía soñador otra vez. Sus ojos negros aparecieron
hermosos y suaves. Su cabello caía sobre su cara perfectamente, su piel se veía
brillante y suave. Su media sonrisa hizo que su corazón se desmayara.
Sintiéndose liviana, olvidó todas sus preocupaciones.

Tienes unas alas hermosas rió ella lúcidamente. ¿Puedo tocarlas?

Él hizo un mohín, y Avery entró en pánico, sabiendo que lo había ofendido.


No hasta que me digas. Dime qué descubrió Mason sobre la magia Sauce.

Oh. Avery frunció el ceño. Su mente no funcionaba correctamente y su


cabeza se sentía como si estuviera llena de algodón. Sabía que Mason había
descubierto algo, pero ese algo seguía escapándose. Ella se aferró a sus
recuerdos, esforzándose por recordar correctamente. Mikhail quería saber, y Page
|
ella quería decirle.

Vamos. Mikhail la alcanzó y le rozó la mejilla. el contacto hizo que


las rodillas de Avery se doblaran debajo de ella. La sangre se agolpaba en sus
orejas.

Avery, ¡detente!

De pronto, la voz de Mason atravesó su aturdimiento. Despertando de su


estupor, Avery se encontró de nuevo en lo alto del edificio, mojada y adolorida.
Sus ojos conectaron con los de Mikhail, pero esta vez ellos no se veían
atrayentes, solo horribles. La expresión de Mikhail cambió rápidamente. Yendo
de ser suave a enfurecida, él aumentó la presión que ejercía en la cuchilla.

Leela ordenó, y la amiga de Avery volvió a estar alerta. ¿Los has


oído? ¿Qué estaban diciendo?

¡Leela, no digas nada! Avery no pudo terminar. Mikhail la apretó tan


fuertemente que vio las estrellas.

Leela parpadeó, como si tuviera problemas para comprender, y es que ella


debía de estar pasando por lo mismo que Avery. Ella estaba segura de que
podía sacar a su amiga de esto.

Dijeron algo Leela admitió quedamente. Los escuché decir algo.

¡Por favor Leela! Estás siendo obligada, ¡cállate! gritó Avery.

Leela no contestó. Sus ojos marrones estaban fijos en Mikhail, parecía que el
resto de su mundo había sido completamente olvidado.

¡ Mason! gritó Avery, frenética por detener esto. Ella miró


apresuradamente a los lados, pero Mason y Eva habían desaparecido de la
vista. Estaba sola. Avery trató de ponerse de pie, pero Mikhail la sujetó
firmemente. Leela seguía hablando.

Mason estaba enojado. Él dijo que Avery debía morir Si ella moría,
entonces la magia se trasladaría al organismo vivo más cercano. Ella obtuvo la
magia de la misma forma cuando el amuleto se rompió.
Los ojos de Mikhail se abrieron de golpe, su rostro reflejaba alguna
emoción indistinguible.

Eva ordenó él, dirigiéndose al aire. Ven aquí.

Avery aulló hacia sus zapatos, mientras que el harpie femenino descendía Page
hacia lo más alto del edificio. Mason aún estaba desaparecido, y el pánico de |
Avery se incrementó. Eva cruzó el techo y sujetó a Avery nuevamente.
Inmovilizada, Avery no pudo escapar cuando Mikhail pasó la garra por su
mejilla.

¿Así que está magia puede ser absorbido por otra persona? Eso significa
que, una vez que mueras, aquel que esté más cerca de ti recibirá la magia. Y
ellos pueden utilizar esa magia como un arma invaluable conjeturó Mikhail.

No es tan fácil. protestó Avery.

Porque no sabes cómo usarlo. Pero si mueres, y yo absorbo la magia, yo


la usaré bien. Seré imparable. Entonces, eso nos lleva a que debes morir por mí.

¡Estás loco! jadeó ella, pero él sujetó su barbilla y la forzó a levantar la


cabeza. Llevando a sus ojos a encontrarse, él dejó de sonreír. Mikhail le habló a
Eva.

Eva, sé querida, y déjala ir.

Eva abrió la boca para protestar, pero Mikhail la hizo callar con una
sacudida de la cabeza.

No tengo miedo de esta chica.

Su mano se movió velozmente, moviéndose adelante y atrás para darle un


golpe a Avery. El golpe la sacudió, pero también hizo que peleara más duro.
Mikhail la sujetó nuevamente, pero esta vez él presionó la rodilla contra su
mandíbula. Los huesos de Avery se sacudieron y su visión se tiñó de negro.
Mikhail la apretó más, y todo el mundo de Avery comenzó a hundirse en las
tinieblas. La parte posterior de su cabeza golpeó el ladrillo y se encontró a sí
misma mirando las caóticas franjas azules del cielo.

Sus pensamientos no funcionaban bien. ¿Dónde estaba Mason? Su mente


seguía repitiendo la misma idea. Él debería estar allí para ayudarla. Sintiéndose
cada vez más delirante, dirigió la mirada hacia Mikhail. Su figura, borrosa en
los bordes, se veía doble.
Avanzando sobre ella, Mikhail le ordenó a Eva que lo cubriera. Sosteniendo
algo brillante y delgado en sus manos, él se inclinó ante ella. La mente de Avery
la urgía a moverse antes de que Mikhail pudiera usar el cuchillo, pero cada
centímetro de su cuerpo se estremecía de solo pensarlo. En su campo de visión
distorsionado, algo brillante y naranja llamó su atención. Siendo arrastrada por Page
esto, una última ola de adrenalina recorrió sus venas. Avery la usó. |
Incorporándose, tomó el amuleto naranja entre sus dedos y lo liberó. La cadena
se abrió antes de que Mikhail siquiera pudiera chillar de rabia. Sujetándolo con
fuerza, ella capturó sus ojos.

Detente dijo con voz ahogada, pero firmemente.

Él no volvió a avanzar.

Detente. Tira el cuchillo dijo nuevamente, sintiéndose poderosa. El


atractivo amuleto se sentía caliente en sus manos y ella lo apretó hasta que el
vidrio se clavó en su piel. Mikhail obedeció en el acto y el cuchillo repicó en el
suelo.

Cúbreme. Ella luchó por sostener su mirada y forzó a sus adoloridos


músculos a enderezarse. Fue difícil, pero lo logró. Mikhail la siguió lentamente,
con movimientos rígidos.

No te muevas hasta que te diga. Con la sangre congelada,


desesperadamente vio que funcionaba.

Ella estaba tan concentrada en el harpie que apenas pudo escuchar el


gruñido furioso de Eva detrás de ella. El harpie saltó y, antes de que Avery
pudiera girarse, ambas chocaron contra el piso. El atractivo amuleto naranja se
deslizó lejos de ellas.

De espaldas, Avery no pudo luchar. Ella trató de recurrir a la magia en su


sangre, pero Eva presionó su cara contra el piso. El peso de Eva desapareció de
pronto de su espalda. Con un veloz movimiento de alas, Mason la había
liberado. Avery se puso de pie. Los dos hermanos danzaban entre ellos con
veloces giros y lances. Avery retrocedió para eludir la contienda y se encontró
con Leela en la esquina. La pequeña muchacha, envuelta en sus propios brazos,
se sacudió. Avery se deslizó entre las múltiples peleas hacia su lado.

La policía había traído refuerzos para ahora. Recordando a los poderosos


aleteos en Hatcher Pass, ellos comenzaron el asalto para recuperar la isla. La
policía se abalanzó sobre el inmovilizado Mikhail. Solo cuando la masa de
cuerpos chocó contra el piso, Mikhail salió del trance y dejó escapar un chillido
ensordecedor.
Eva dirigió su atención a distraerlos y Mason aprovechó la oportunidad.
Regresando rápidamente con Avery, Mason le cubrió las espaldas con un brazo
alrededor de su cintura. El techo estaba lleno de harpies. Escurriéndose, Avery
sujetó la mano de Leela cuando Mason las forzó a levantarse del suelo.

Entonces ocurrió. Page


|
Uno de los miembros de la Banda intentó hacer que Mason se uniera a la
pelea y otro llegó volando a por ellos. Mason los esquivó retrocediendo y los
empujó a ambos contra un lado del edificio. Avery seguía sujetando la mano de
Leela, pero cuando el imbécil apareció, ella perdió el agarre. Entonces Avery
sólo sostuvo aire.

Mason voló hacia arriba al tiempo que el techo empezaba a llenarse de


policías. Leela continuaba en el borde del edificio, haciéndose cada vez más
pequeña a medida que se acrecentaba la distancia.

¡Mason! ¡Regresa! ¡Regresa! gritó Avery por sobre el furioso viento.


Mason no regresó, y sus alas continuaron propulsándolos hacia adelante. Solo
cuando llegaron a la primera línea de nubes, la forma de Leela desapareció
entre la masa de cuerpos.

¡Mason, regresa ahora! siguió gritando Avery.

La silueta de la isla se fue difuminando en una forma negra y azul. La


noche finalmente había llegado y la oscuridad cubrió el área. Avery luchó para
ver con claridad.

¡Tenemos que regresar! ¡No podemos dejarla ahí!

Sabiendo que no la escuchaba, esta vez ella se volteó para golpearlo. La


desesperación había formado un nudo en su pecho y lo pateó. Su agarre parecía
inquebrantable. Él siguió volando hasta que la isla desapareció a la distancia. Si
él dijo algo, se perdió entre los sollozos de Avery.
Capítulo 23 Page
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Traducido por Xiime~


Corregido por BUTY_MADDOX

S
u agitada trayectoria finalmente descendió con un desplazamiento
hacia abajo. La costa se aproximó rápidamente y apenas disminuyó la
velocidad lo suficiente para aterrizar. Avery se escabulló de él
después del aterrizaje y rodó sobre la tierra. Jadeando y escupiendo, rodó y se
impulsó hacia arriba. Mason había caído en una espiral de plumas cerca. Éste se
paró y alisó sus plumas antes de desenredar un abrigo que había sido insertado
detrás de su cuello. Se había claramente preparado para la vida humana y no
había olvidado su disfraz. Mason estaba entonces de pie para encontrarse con
ella mientras Averycargaba a través de la playa. Viéndola venir, la interceptó
antes de que pudiera abofetearlo.

—¿Qué hiciste? —Gritó ella e intentó pegarle otra vez. Con práctica, Mason
capturó sus muñecas y las sujeto juntas con sus largos dedos. Ella luchó y
golpeó. Arrojó una patada a su rótula pero Mason solo la levantó de sus pies.
Colgando, se dejó caer en el aire.

—¡Bájame! ¡No puedo creerte! —Estaba lista para acertarle otra vez si solo
pudiera conseguir un golpe.

—Avery, detente. Debemos escapar.

Frustrada por cómo salió su voz calmada, maldijo en voz alta.

—¡Déjame ir! —Gritó.

Esta vez pareció considerarlo. Mason finalmente la posó sobre sus pies,
pero Avery no se dio por vencida tranquilamente. Se movió de prisa hacia atrás
pero la arena le hizo perder el equilibrio. Aterrizando sobre su trasero en la
rígida tierra, se cruzó de brazos. Lágrimas calientes se deslizaban por su cara y
ella pestañó para aclarar su visión.

—La matarán ahora. —Dijo—. ¿Cómo puede no importarte? Es mi mejor


amiga.
Su corazón seguía martilleándole incómodamente en su pecho y cada
pulgada de su piel quemaba por el agua salada y el intenso viento. El
desagradable y pálido sentimiento de adrenalina desvaneciéndose fue ignorado
a favor de su mirada penetrante.

Mason valientemente cruzó la arena para sentarse frente a ella en un Page


|
embrollo de largas piernas y torpemente plegadas alas. Esta dobló sus brazos
firmemente antes de qué a él se le ocurriera la idea de tocarla o consolarla.
Puede no haber sido culpa de Mason pero al sentirse inútil, no había acabado
de culparlo por su parte en ello.

—Si la policía ha ganado la lucha, no tengo duda de que estará bien. —Él
dijo, pero debió haber mentido a través de sus dientes. Había una duda. Una
muy seria. La policía no había exactamente demostrado mucha restricción
cuando lidiaban con humanos. Considerándolos locos hasta ahora, Avery no los
pondría por encima de cometer otro asesinato. Él sacudió su cabeza como si
leyera sus pensamientos.

—Leela no tiene nada que ver con esto. Esos que están forzados a menudo
no suelen tener memoria. Y tener humanos desapareciendo a diestra y siniestra
no es beneficioso para nadie. No es Leela por la que te tienes que preocupar. Es
por ti. Tú eres la que tiene la cabeza del millón de dólares sobre tus hombros.

Sorbiendo, limpió tontamente humedad en sus mejillas. No respondió al


principio, echando un largo vistazo a la costa mientras recobrara la compostura.
La playa donde habían aterrizado debía estar en la costa de California, pero esta
sección no era adecuada para los turistas. La arena se sentía más como barro y
las olas arrasaban la costa rocosa. El viento hacía el área helada y el no haber
ningún camino dificultaba el acceso.

Tenían algo de tiempo libre pero no habían volado lejos. Incluso si habían
alcanzado la costa de California, Avery sabía que no era suficientemente lejos.
Debían seguir moviéndose pero no estaba segura de estar de acuerdo con la
idea de moverse más lejos de Leela. Durante sus reflexiones, Mason estiró un
brazo y frotó sus nudillos. Ella relajó su puño de mala gana y él tomó su mano y
la atrajo a la suya. El gentil contacto hizo poco para tranquilizarla. Avery sólo se
sentía culpable ahora.

—Le saqué el amuleto a Mikhail y luego lo tiré en alguna parte. ¿Romperá


eso el hechizo de Leela? Y si lo hace, ¿ella recordará todo entonces?

Avery naturalmente comenzó a pensar en los detalles. Mason tenía un


punto. Leela no tenía nada que ver con esta situación. Aún así, si ella volvía
rápidamente a la normalidad y comenzaba a descontrolarse sobre los harpies,
¿Sería considerada un problema? Mason había dicho una vez que los harpies
no escondían sus identidades. Así que si Leela sabía sobre su existencia, eso
sería una automática sentencia de muerte. ¿Verdad? Avery no estaba segura. El
gobierno harpie no parecía malvado pero sí parecían lidiar con los problemas Page
con dureza. |

Mason finalmente respondió la pregunta, apretando su mano.

—No te preocupes por ella. Estará bien. —Dijo y luego explicó por qué—.
El amuleto de encanto de Mikhail no tiene que estar en contacto para funcionar.
Puede dejar una impresión duradera. Así es como hizo que Leela caminara
dentro de la prisión. Pero algunas personas no son realmente vulnerables a la
magia. Pueden luchar contra ella o hacer que desaparezca más rápido. No creo
que Leela sea una de esas personas.

—Aunque yo lo soy, ¿no? —Avery se imaginó a Mikhail en la terraza.


Había usado el amuleto en ella también. Funcionó al principio y recordaba
haber estado tan decidida a complacerlo. Luego Mason dijo su nombre y se
liberó del poder del amuleto de encanto completamente.

—Me asustas a veces, Avery. —Dijo Mason, tomándola por sorpresa—. Sé


que la gente puede liberarse de ser obligado si no les están dando una orden
directamente. Pero a diferencia de Leela, Mikhail estaba justo frente a ti. Estaba
incluso tocándote –ordenándote con todas sus fuerzas. Nadie se libera de ese
tipo de magia. Nadie.

Desconcertada, Avery no sabía cómo tomar esa declaración.

—No soy especial. Él ya lo había logrado antes. Y no me habría liberado si


no… —Se detuvo antes de modificar su oración—. No me habría liberado sin
ayuda.

Esto no tenía sentido tampoco. Habían seguido a Leela justo afuera de la


prisión y le habían gritado que se recuperara cada paso del camino. La cara de
Mason revelaba que él pensaba lo mismo. Avery cambió a una nueva táctica.

—Es la magia Willow entonces. Es lo único que me hace diferente.

—Lo más probable. Pero si la magia es así de fuerte y así de peligrosa,


Mikhail no parará hasta conseguirla y eso no son buenas noticias para nosotros.

Un fuerte viento azotaba la playa y congelándose, Avery tomó su mano de


la de Mason y se envolvió los brazos alrededor de sí. Echó otra vacilante mirada
al cielo. Nubes cubrían la mayor parte del cielo de la vista, pero de otra manera
el cielo permanecería desolado y calmo. No había harpies a la vista.

—¿Crees que fue atrapado y arrestado? Había tantos policías. Avery habría
asumido que nadie podía escapar del amontonamiento de perros bajo el cual
Mikhail había estado pero ya la había sorprendido algunas veces antes. No le Page
|
extrañaría nada de él.

Mason no respondió por un momento prolongado y en cambio se quedó


mirando la vacía costa.

—Quizás. E incluso si no lo hicieron, estará temporalmente fuera de


comisión. Eso nos dará algo de tiempo. —Dijo finalmente.

La idea no la confortó. Mason debió haber pensado que ninguna prisión


podría mantener a Mikhail. Aunque, tiempo, Avery se repitió, les daba tiempo.

—¿Así que realmente estamos escapando lejos?

—Es nuestra única opción ahora.

—Bien entonces —ignoró la fatiga desarrollándose en sus músculos y se


sostuvo—. Vamos a ellos. Si esperamos entonces nos atraparán.

A pesar de su entusiasmo, Mason no se movió inmediatamente. Sus ojos


parpadearon sobre su silueta.

—No vamos a ninguna parte hasta que te limpiemos.

Por primera vez, Avery se dio cuenta de que había estado sangrando
constantemente. Había sido golpeado lo suficiente por Mikhail para ciertamente
garantizarlo pero la adrenalina lo había mantenido fuera de su mente. Tocando
su cabeza vacilantemente, encontró el sitio blando y la sangre pegajosa se
encontró con la punta de sus dedos.

—Está bien. —Coincidió con cansancio.

Mason se ocupó de romper las mangas de su camiseta y de extender la tela


blanca para hacer un vendaje provisorio. Se inclino sobre el agua del océano y
empapó algo de tela en el agua salada. Avery lo miró perezosamente. Con una
sensación de calma finalmente estableciéndose, dejó que su mente se relajara.
Mason había salvado su vida. Y no la había reprendido ni una vez por ser
infantil o estúpida teniendo en cuenta las cosas.
Volvió y mojó su herida con el trapo húmedo, con sus ojos verdes en
intensa concentración. El agua salada picaba e hizo una mueca hasta que él se
detuvo.

Optó por envolver el trapo alrededor de ella, atándolo una vez alrededor
de su frente. Se veía más como una señal de una banda que como una de Page
|
primeros auxilios. Su negro cabello barrido por el viento colgaba sobre el blanco
hasta que la notable apariencia del vendaje se disolvió en el fondo.

—¿Qué tan lejos debemos escapar? ¿Qué tan lejos hasta que no puedan
rastrear la magia? —No había olvidado como Mason la había rastreado todo el
camino a Alaska. La mayoría de la gente no podía ni siquiera encontrar la
Academia Mayweather con un mapa. Encontrarla accidentalmente era
simplemente sin precedentes. Él frunció el ceño, su cara oscureciéndose con
sombras.

—No estoy seguro. No era así de malo cuando absorbiste la magia por
primera vez. Después de que mi padre muriera, me llevó meses de búsqueda
encontrar el rastro de magia. E incluso entonces solo encontré una pista después
de hablar con humanos que estaban en la playa esa noche—. Mientras pensaba
en voz alta, dibujó figuras en la arena. La primera era una pequeña figura de
palitos11 usando un vestido triangular. —Eras, en todos los intentos,
prácticamente invisible… pero desde que comenzaste a usar su poder…

Dibujó líneas alrededor de la figura de palitos como un niño dibujaría un


sol radiante. La figura de palitos brillaba con las luces a su alrededor. E incluso
a través de la ordinaria ilustración, Avery entendió. Ella era la deforme figura
de palitos y el resplandor de la magia seguía atrayendo los harpies justo a ella.

En el momento, elladibujó distraídamente más figuras de palitos en la


arena alrededor. Salvo en sus figuras, dibujó en la arena alas y usó su uña para
detallar los rasgos. El dibujo ahora representaba harpies descendiendo sobre
ella de ambos lados.

—Simplemente me volverán a encontrar, ¿No? —Preguntó.

Él se negó a responder por un largo y agonizante minuto. Bajó los ojos


hacia los dibujos en la tierra y finalmente se encogió de hombros ligeramente.

—Más pronto que tarde estoy seguro. Nuestro tiempo se está acabando.

11
Esos dibujos que hacen los niños, con un circulo por cabeza y un palito por cuerpo y por cada
extremidad.
Sus palabras colgaron en el aire calmado y el constante ruido de las olas no
hizo nada para incitarlos a hablar. Sin tener palabras para responder, Avery se
quedó absorta en el dibujo y se quedó en silencio. Mason parecía conforme con
eso también.

Con la playa en calma, Avery entendió la amarga conclusión. El tiempo en Page


|
el que había robado el amuleto parecía tan lejano ahora. Tomó todo el tiempo
hasta el final de Octubre para que la magia incluso funcionara y para que
Mason apareciera. El recuerdo de la escuela trajo a Leela a su mente, y Avery
mordió su labio tembloroso. Incluso Leela parecía imposiblemente lejos ahora.
Y también Chase. Y también su escuela y su vida normal. Cada paso que hacía
para estar más cerca de su antigua vida solo la llevaba un paso más lejos de
ésta.

De mala gana se dejó preguntarse si alguna vez volvería a ver las paredes
de piedra cubiertas de hiedra del salón Crepuscule o si incluso se graduaría en
el fluido vestido negro como había planeado. Si seguían corriendo, no sería
capaz de volver allí. Pero bueno, como Mason dijo, no serían capaces de escapar
por mucho tiempo.

—¿Por qué sigues ayudándome? —Preguntó mientras se le ocurría—. Sabía


que antes lo hacías para salvar la magia y el amuleto. Ahora estas simplemente
poniéndote en peligro. Si no me tienes, los otros podrían nunca encontrarte.

Su cara no cambió de expresión y solamente se encogió de hombros. Su


flequillo marrón colgaba alborotado sobre sus ojos y sus finos labios se
curvaron en una media sonrisa.

—Honestamente, no tengo idea. Supongo que la pequeña chica humana es


lo único que me queda. Y probablemente estamos cayendo juntos.

Avery cerró su boca de golpe antes de que pudiera tartamudear.


Ruborizándose rápidamente, su corazón amenazó con saltar a través de su
garganta. Un millón de pensamientos corrieron por su mente pero no podía
situar ni uno.

—De cualquier manera, descansa un poco. Cuando salgamos, el viaje será


uno duro. —Dijo y Avery forzó una sonrisa.

Las olas de la marea alta finamente los alcanzaron. Avery no se movió


cuando el agua cálida salpicó entre, y por debajo de ellos. Finalmente el agua se
volvió, de vuelta al océano, y suavizó la arena con su estela.

La diminuta figura de palitos de Avery se había borrado y desaparecido.


Capítulo 24 Page
|

Traducido por Xiime~


Corregido por Judyher

V
olvió en sí lentamente con la feliz ignorancia del recién despertar.
Fría, se acurrucó en las mantas que olían a pan horneándose. El
aire acondicionado silbaba en sus oídos y el sol entraba por la
ventana iluminando toda la habitación. Dejando sus párpados bien cerrados, se
estiró y bostezó.

Una voz de hombre la tomó por sorpresa. Incorporándose rápidamente,


pestañeó mirando a su alrededor. Yaciendo en la húmeda arena, había tenido el
pesado saco de gabardina de Mason sobre sus hombros. El silbido que había
escuchado venía de la briza merodeando entre unas palmeras cercanas. La luz
venía del sol bajando por la sombra de un árbol en vez de la ventana de su
habitación. Casi había estado convencida de que estaba durmiendo en su cama.

Volviendo completamente, buscó a Mason. No habían abandonado la playa


donde habían aterrizado. Mason dijo algo sobre descansar por algunas horas.
Ahora sabía por qué. Mientras ella tomaba una siesta, él se agachaba sobre un
familiar vidrio azul nublado y roto. Sumando dos más dos, Avery se quedó en
silencio. Mason habló en la niebla, usando un amuleto de comunicación harpie
para conversar con alguien que no estaba en la playa con ellos.

— Estamos fuera de la costa norte de California justo ahora. No puedo


darte el nombre de una ciudad.

— Mason, no me hagas esto. — La clara voz de Adalyn llegó a ellos a través


del aparato telefónico harpie.

Su tono delataba que estaba terriblemente molesta. El aire se volvió espeso


con una palpable tensión. Avery no podía ver la cara de Mason pero sus
músculos se habían tensado considerablemente.

— ¿Estas realmente pensando en salir corriendo por el bien de la humana?


Puedes defenderte en un juicio pero no podrás si corres. — Adalyn gimoteó
otra vez.
Sintiéndose demasiado como un mirón, Avery buscó un nuevo lugar para
ir. Moriría feliz antes de verse involucrada en una pelea de amantes harpies.
Este lado de la playa estaba tranquilo, demasiado cerca de las rocas para que los
nadadores disfrutaran y demasiado pequeña para los que toman sol.
Probablemente podría caminar a través del matorral de árboles detrás de ellos y Page
tropezar con la civilización. Insegura, se quedó quieta antes ganarse atención |
indeseada.

— ¡Sabes que de todas maneras no puedo volver allí! — Mason gritó en la


niebla.

— No me importa. ¡El juicio por asesinato no significa que seas culpable! Es


un juicio. Pero si corres ahora, entonces no habrá esperanza. — La voz de
Adalyn siseó con gran agitación. — Solo te sientes culpable por lo de tu padre.
Lo capto. Pero ella no es él y esto no lo traerá de vuelta.

Él gruñó, grave y furioso.

— No es que… — dijo.

— Mason, por lo menos… por lo menos dime dónde estás. Estoy


preocupada, ¿sí?

Su atención finalmente cambió y notó a Avery por primera vez. Sus ojos
atrapando los de ella, le dio una larga y vacía mirada. Luego, después de un
momento, escribió de un tirón unas pocas coordenadas en la niebla
disipándose.

— Diez minutos. Dame diez minutos. — Dijo Adalyn antes de que la línea
muriera.

— Vamos, — Mason giró abruptamente hacia Avery mientras aplastaba el


vidrio roto en el barro.

— ¿A dónde vamos? — Empujó el saco de gabardina fuera de su regazo y


se paró rápidamente.

— Tierra adentro. Algún lugar con un grupo de gente. Es más difícil rastrar
a una sola persona, especialmente si tienen que ir a la ciudad a pie. Vamos.

Colgó el saco sobre sus hombros. Si Mason estaba realmente considerando


ir al corazón de una ciudad humana en el continente de América, necesitarían
aferrarse a su único disfraz. Mason abrió sus alas a todo su tamaño.

— ¿No vamos a esperar por Adalyn?


— En efecto. Aparentemente vamos a correr todos juntos. — Se rió aunque
la afirmación estaba lejos de ser graciosa. Sacudiendo sus alas, desempeñó el
familiar procedimiento de preparación para un vuelo largo.

Ella se detuvo a un lado con una avalancha de pensamientos mezclados.


Aunque no le agradaba la idea de tener a Adalyn en cualquier lugar a su Page
|
alrededor, prevendría que los otros harpies los persiguieran. El plan ya se
estaba armando en su cabeza. Irían a una ciudad donde los harpies no pudieran
volar sin reservas y serían más difíciles de atrapar en la multitud. Tenía la
mitad del fondo de la universidad a su nombre, pero no tenía los números de
cuenta. Ese era solo el principio de los problemas. Todavía era menor, y si no se
mostraba sería llenado un reporte de persona desaparecida. Los humanos
también la estarían buscando. Definitivamente no se podían quedar en
California. Consiguiendo un dolor de cabeza, empujó los detalles al fondo de su
mente. Una cosa a la vez.

— ¿Vamos a volar o a caminar? — Le preguntó a Mason. — Podríamos


conseguir un auto pero técnicamente no soy lo suficientemente mayor. Robar
uno sería demasiado peligroso.

El harpie parecía haber pensado en eso. Dio un paso atrás hacia ella y
sacudió las alas.

— Volaremos tierra adentro y luego tomaremos las calles. ¿Cuáles son las
grandes ciudades dentro de cuatrocientas millas?

Avery se esforzó para recordar. — Um, se que está Las Vegas.

Ladeó la cabeza, sin reconocer la ciudad. Ella se encogió de hombros


inocentemente. Se encontraría con una sorpresa.

— A un estado, hacia el sureste. — Se corrigió.

Él se acercó y tocó su frente sin preámbulos. Con sus dedos moldeando el


vendaje sobre su cabeza, sintió la tela blanca. Sus manos cayeron por sus rulos
hasta sus hombros.

— ¿Te sientes lo suficientemente bien para volar? — preguntó, claramente


preocupado.

— Genial. — Susurró ella.

Por primera vez, se dio cuenta de cuan completamente cerca se ponía él.
Podía oler la menta en su aliento y sentir el perceptible calor en su piel. Sus
manos quedaron sobre sus hombros y sus ojos estudiaron su cara. Un alarmante
sentimiento cariñoso se revolvió desde dentro del pecho de Avery y su pulso se
aceleró. Su garganta se secó pero ella se relamió los labios.

La parte racional de la mente de Avery lo desaprobó instantáneamente.


Debería haber retrocedido y haber puesto un sano espacio entre ellos. Mason
tenía una prometida, su mente le dijo. Pero luego comenzó a pensar. El guardia Page
|
en la prisión había dicho que había leído bien a Mason. Había dicho que le
gustaba a Mason y éste continuaba arriesgando su vida para ayudarla.

Sus dedos se enroscaron en la tela de su camiseta. Quería besarlo pero la


diferencia de estatura era notable. En cambio, volvió su mejilla y la apoyó
contra su pecho. Sus brazos fueron alrededor de su cuello como si fueran a
volar pero se entretuvieron en su pelo. Aunque no podía ver su cara, sabía que
él no tenía intención de alejarla. Sus brazos la rodearon por detrás y la
acercaron. Una de sus manos se deslizó a la parte baja de su espalda y la otra en
su cabello.

Se habían sostenido juntos una vez en la prisión cuando Mason se había


venido abajo. Pero esto era diferente. Esto era totalmente diferente. Cerca, su
combinado calor corporal se volvió caliente y sus aromas individuales se
mezclaron. La mente de Avery amenazó con ponerse en blanco en el momento.
Finalmente echó su cabeza hacia atrás y ladeó su mentón hacia arriba para
mirarlo. En puntas de pie, la diferencia de estatura no era tan intensa. Sus labios
estaban a pocas pulgadas de los de ella. Ésta dejó salir un profundo respiro,
lista para correr el riesgo.

La cabeza de Mason repentinamente se movió a un lado. Tan sobresaltada


por el momento, Avery no entendía. Solo después de un minuto notó que la luz
del sol titilaba con sombras, y miró hacia el horizonte. Luego oyó el aleteo de
alas antes de ver las manchas en el horizonte, pero sabía que ningún harpie
podía hacer ese rugiente sonido. Con las entrañas ya hundiéndose, no
necesitaba ver la masa descendiendo sobre el horizonte. Una horda de harpies
se lanzaba directamente a la línea de la costa sin un momento de duda.

Dando marcha atrás, ella lo agarró.

— ¡Mason, no podemos esperar! ¡Debemos irnos! — Gritó.

Él no se movió. Con sus alas decayendo, quedó rígido.

— ¡Vamos! — Le suplicó ella, dándole a su mano un fuerte tirón.

Sin moverse, Mason se quedó mirando al horizonte con una expresión


vacía.
— Ella lo hizo. — Él susurró.

Los harpies descendieron, cayendo en la playa como cometas. Avery no los


miró venir, en cambio se mantuvo mirando la cara de Mason.

Pálido, sus labios temblaron. Page


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— Nos entregó. Me traicionó. — Dijo él.

Los harpies de uniforme azul los circundaron. Aún apretando los largos
dedos de Mason, le rogó que saliera de su estupor.

— Me mintió. Puede que muramos por su culpa. — Repentinamente, sus


labios se movieron en una extraña, triste sonrisa. Desgarrándose ante su
agobiante expresión, ella quería acercarse y tocarlo. Los harpies la retaban a
hacerlo.

Un policía harpie eligió ese momento para someter a Avery por detrás. Con
habilidades practicadas, la giró con un simple toque. Luego desde atrás, le puso
esposas de metal pesado. No peleó más. Saltaron hacia Mason y éste cayó en
una masa de cuerpos gritando.

— ¡Paren! — Se quejó cuando la policía harpie le dio un tirón para


levantarla del piso, yendo por el aire. El lanzamiento a repentina altura le dejó
el corazón en el estómago.

Con movilidad limitada, colgó con reacia obediencia todo el camino de


vuelta a la isla de la prisión. Avery finalmente se encontró en una débilmente
iluminada y húmeda celda que le recordaba a esa donde Mason y ella se habían
quedado la primera vez. Esta vez fue diferente, en cambio, Avery era una
prisionera. Estaba en el piso del sótano y ubicada muy lejos de Mason. Cuando
demandó saber a dónde habían llevado a Mason, el guardia le dio un empujón
hacia atrás contra la pared de concreto. Avery no volvió a protestar.

Los guardias la habían dejado sola pero naturalmente asumió que no


habían abandonado el pasillo. Cautelosamente, gateó sobre sus rodillas sobre el
suelo húmedo y presionó su cabeza contras las oxidadas barras de hierro. Las
luces se mantenían tan bajas que solo podía ver vagas siluetas. Otros
prisioneros ubicados en celdas cercanas, refunfuñando y siseando cosas
desagradables, asustando más a Avery por un segundo. Los pequeños
dormitorios de la Academia Mayweather eran lujosos comparado a sus actuales
circunstancias. No podría vivir en una celda como ésta el resto de su vida…
especialmente cuando no había hecho nada malo.
¿Qué pensarían su madre o su hermano de ella desaparecida? Y Leela,
¿Qué pasaría con ella? Avery intentó controlar sus pensamientos. La amenaza
de histeria seguía aproximándose hacia ella pero se negó a llorar.

Sus dedos se curvaron alrededor de las barras y se detuvieron allí. La


magia seguía resonando en su pecho y podía sentirla dándole fuerzas. Avery Page
|
debía preguntarse si podía conseguir salir. Las barras cederían fácilmente pero
incluso si salía, debería conseguir pasar los guardias apostados en los
corredores. Luego corría el riesgo de ser capturada otra vez, si no asesinada a
primera vista. ¿Cómo explicaría Avery el atacar a los guardias dos veces?
Necesitaba salir de allí pero, forzándose a no reaccionar prematuramente, soltó
los barrotes y esperó.

En pocos minutos, fuertes pasos hacían eco por el corredor hasta que
detuvieron fuera de la celda. Avery miró hacia arriba para encontrarse con
Adalyn, parada a seis pies y algo, alzándose sobre Avery. Avery saltó a sus pies
y presionó contra los barrotes otra vez. Nunca hubiera pensado que estaría feliz
de ver a Adalyn, pero aquí estaba.

— Hey, ¿Qué pasa? — Avery se apresuró a preguntar pero Adalyn no se


apresuró a responder. La harpie la miró de arriba abajo antes de mirarla a la
cara.

— Están llamando a la corte para una sesión de emergencia. Necesitan


procesarlos a ustedes tres rápido.

— ¿Tres? — Avery rogó por detalles para determinar quien exactamente


estaría en el juicio.

— Tú, Eva y Mikhail.

Mason no estaba incluido. Alivio corrió por ella. Probablemente no era un


prisionero y probablemente no estaba en el mismo piso.

— Bien. — Admitió Avery.

— Sí, lo estoy ansiando también. Todos los problemas de Mason acabados


luego de un solo juicio. — Dijo Adalyn fríamente, su atención cambiando al
pasillo momentáneamente.

Avery siguió su mirada. Quizás Mikhail y Eva habían sido ubicados en el


mismo piso que Avery todo el tiempo. El pensamiento la hizo estremecerse y se
presionó de vuelta contra la pared. Sabía que ellos irían tras ella si pudieran.
Avery era la razón principal de que hubieran sido atrapados, sin mencionar que
había perdido el amuleto de encanto de Mikhail.
— Bien, entonces ¿Cuál es el plan? — Preguntó Avery con impaciencia. No
tenía intención de quedarse en la celda más tiempo.

— ¿Qué plan? Irás a juicio…

— No lo entiendo. — Adalyn estaba allí para ayudarla, ¿Verdad? Adalyn la Page


había ayudado antes. |

— No estoy aquí para salvarte. Te mereces lo que obtienes. Tú eres la que


atacó la oficina de la policía. Tú eres la que hizo tu peligrosa presencia tan
totalmente evidente al gobierno. Los humanos son estúpidos. — Adalyn soltó.

Avery se balanceó de vuelta sobre sus talones. Mareándose, la confusión la


atacó primero. Avery abrió su boca pero no pudo encontrar una respuesta
apropiada. Esperaba que Adalyn fuera grosera pero esto era diferente.

— ¡Si me acusan, pueden sentenciarme a muerte! ¡No puedo morir aquí! —


Su voz hizo eco en las cerradas paredes. Con sus ojos ardiendo, a Avery no le
importaba. — Mason no me dejaría morir.

— ¡Ni siquiera lo nombres! Te ha ayudado demasiado. — Espetó Adalyn,


sus alas abriéndose haciéndola parecer más grande.

Avery fue hasta la pared más lejana.

— ¿Es por eso que nos entregaste?

— Por supuesto. Mason se está poniendo en peligro para ayudarte. ¿Ni


siquiera has pensado en ello? La última cosa que necesita hacer es huir con
alguna chica humana. Por otra parte, te ayudé a obtener el libro de Jericho con
una condición: dejarías a mi fiancé solo. Y huir con él no es exactamente eso.

Avery cerró su boca por un momento mientras pensaba en una réplica


apropiada. No dejaría que Adalyn la hiciera sentir culpable por poner a Mason
en peligro. Toda la cosa era culpa de Adalyn, y Avery lo señaló
descaradamente.

— Tú eres la que lo puso en peligro en primer lugar. Con tu ex fiancé. —


Avery no especificó, pero la fea mirada en la cara de Adalyn confirmaba que
ambas sabían la verdad.

— Bueno, tú sabes, chiquilla. — Adalyn se acercó a la celda y rodeó los


barrotes con los dedos, clavando sus uñas en el rústico metal. — Yo gané. Serás
sentenciada a muerte y Mason nunca te volverá a ver. Lo sacaré de su juicio por
asesinato y luego estaremos juntos mientras tú eres sepultada seis pies bajo
tierra.

Avery palideció y, temblando, se rodeó con sus brazos. Los harpies eran
despreciables. Sin sentido de empatía o simpatía. Sabía eso pero siempre la
tomaba por sorpresa cuando un harpie dejaba caer un comentario Page
|
particularmente cruel.

— No te lo mereces. — Dijo Avery en voz baja.

Sabía que Adalyn habría arremetido contra ella a través de los barrotes si
hubiera podido. La mujer de mala gana se conformó con sostener los barrotes y
mostrarle a Avery una afilada hilera de dientes blancos.

— ¿Y crees que tú sí? No te habría odiado tanto si no hubiera sido por tu


maldito encaprichamiento por Mason.

— Yo no…

— ¡Ja! — Adalyn se rió fuerte. — Creí que estabas a punto de decir que no
estabas colada por Mason. ¿Qué tan estúpida crees que soy?

Avery no respondió inmediatamente. Quizás si tenía un poco de


encaprichamiento por Mason pero lo que la preocupaba es que todos los demás
parecían saberlo. ¿Por cuánto tiempo Adalyn lo había sospechado?

Adalyn extendió un dedo con manicura y dibujó una línea cruzando su


garganta.

— No voy a permitir que nadie se interponga entre Mason y yo ahora.


¿Entendido? — dijo. — Incluso si no te encuentran culpable, barreré el suelo
contigo, pequeña chica humana.

Adalyn giró y sus tacos repiquetearon por el corredor, dejando a Avery


sola en el frío. Ahora todo lo que podía hacer Avery era esperar por su juicio y
su sentencia de muerte.
Capítulo 25 Page
|

Traducido por (SOS) Violet~


Corregido por MewHiine

E
l guardia fue a buscarla a la mañana siguiente y Avery lo reconoció.
Era el mismo harpie que la entretuvo mientras ella estuvo en la
prisión con Mason, sólo dos días atrás.

—Hola —sacó un pesado anillo con llaves de esqueleto y las deslizó en la


cerradura.

Se levantó y quitó el polvo de su ropa limpia. El tribunal Humano le


permitió vestir un traje para que la opinión del jurado no se viera afectada.
Aquí, en la corte Harpie, ella iba sucia y no preparada. Todavía usando el culto
atuendo que Mason le dio una vez, sólo luciría mugrienta y esa no era la
impresión que quería dar.

—¿Puedes decirme que está pasando? —le preguntó al guardia. No eran


amigos, pero había sido antes servicial con ella una vez.
El guardia echó un vistazo detrás de él, antes de contestar. —Vas a un juicio por
el juez para determinar si es o no una amenaza para nuestra sociedad.
—No lo soy. —protestó débilmente—. ¿Piensas que creerán esto? No estoy
tratando de hacer daño a nadie.

—Te creo, pero no puedo prometer que ellos lo harán. Gira por favor.
Tengo que esposarte.

Avery no luchó. Obedientemente, se giró. El frio metal de las esposas se deslizó


sobre sus muñecas, haciendo click en su lugar. —Bueno, incluso si me
encuentran culpable, ¿Mason va a estar bien? Esto no le afectará en absoluto,
¿cierto?

Él había tomado un gran riesgo en huir con ella. La corte podría interpretar
sus acciones como él tratando de robar el amuleto. Cualquier buen abogado
podría contrarrestar esa idea con la verdad, pero no estaba segura de cuanta
esperanza poner en el sistema de justicia de aquí.
—Chica —dijo él—. Sólo preocúpate por ti misma ahora.
La agarró del brazo y la condujo por el pasillo. Con el pasillo iluminado mucho
más que la noche anterior, Avery finalmente pudo ver las celdas del alrededor.
Demacrados harpies la miraron de soslayo detrás de los barrotes oxidados y
Page
rasparon sus garras contra el cemento. Algunos prisioneros apoyaron sus sucias |
caras contra las barras y le dieron una sonrisa escalofriante. Avery no pudo
evitar perder un poco de la compostura que había logrado. Su cabeza giró,
buscando una salida. No había otros guardias de pie en sus puestos en el
sótano. El único guardia fue el que la sostuvo y la condujo hacía la puerta.
Avery sabía que no había nadie más aquí para detenerla.

El guardia abrió la puerta. Los brillantes rayos de luz del sol y el olor del
aire libre eran contradictorios. Sus ojos se adaptaron rápidamente y le permitió
ver lo que estaba frente a ella. Un balcón de diez pies se extendía desde el lado
del edificio, desde la base de roca de granito. A unos pocos metros, podía ver
las bancas de acero donde Mason y ella una vez se sentaron y leyeron un diario
de Jericho. Detrás estaba el océano vacío.

El guardia la dejó ir de nuevo y se giró para cerrar la puerta tras ellos. Eran
los únicos en el balcón, pero podía oír los sonidos muy débiles de conmoción en
la azotea.

—¿La corte está en el tejado? —preguntó ella.

—Si, lo está. —dijo él.

Ella flexionó las esposas en sus muñecas, con sólo un momento para
pensar. Podía salir de las esposas, golpear al guardia y correr. ¿Dónde podría ir
entonces? Ella no podía volar y aunque se fuera de la isla, ¿no podían ellos
simplemente seguir su rastro? Tal vez podría salir e ir a la policía humana.
Indecisa, Avery dejó escapar una respiración sibilante. El guardia terminó de
cerrar sus alas y abrió sus alas.

—¿Estás lista, chica? —le preguntó, extendiendo la mano para asegurar su


brazo. Torciendo su instinto, Avery le dejó. Luchar tenía que se la segunda
opción, decidió finalmente. Un juicio, parte de ella quería creer, seguía siendo
mejor que un pelotón de fusilamiento y ella tomaría sus posibilidades.
Despegaron hacia el cielo. Desde que lo había visto antes, el tejado se había
transformado en un excelente ejemplo de corte. Se había limpiado y barrido,
hasta los habituales sucios ladrillos del piso se veían pulidos. Habían cubierto la
mitad del piso con alfombra roja y adornado el conjunto con bancos de cortina
color purpura. La corte estaba llena, y cada pulgada de los bancos era un
hervidero de harpies.

Guardias vestidos de azul se alineaban en los bordes del edificio. Como en


una plataforma para helicópteros, el harpie que la sostenía aterrizó en el borde
Page
del tejado. Sus pies tocaron el suelo y él se mantuvo en posición vertical |
mientras aterrizaba el mismo. Una fuerte explosión de susurros estalló entre la
multitud con su aparición.

Se obligó a pasar por alto la sensación desagradable, el hormigueo se tener


todos los ojos clavados en ella, Avery aceptó la escena. Aunque Avery no
consiguió A en clase de derecho, no necesitó mucho para poner todo junto y
establecerlo. Directamente tras ella descansaba un conjunto de asientos de
estadio que iban en aumento y albergaban gente parloteando. Tenía que ser una
audiencia pública. A la izquierda de ellos, había otro más pequeño grupo de
asientos. Entre ellos había un rostro familiar. Los marrones ojos de Samuel de
devolvieron la mirada, mientras su rostro mostraba una expresión
indistinguible. Ese grupo era el jurado, decidió Avery.

Por último, sólo había un harpie a la izquierda. Se sentó en el banco más


alto en el centro del sistema de la corte. Más viejo que cualquier harpie que
había visto antes, rascó su calva cabeza con finas garras esqueléticas. Ese tenía
que ser el juez.

Así que se centró en su expresión, ella apenas se dio cuenta de la gente


detrás del banco del juez. Sólo cuando sus ojos se movieron en ese camino se
dio cuenta de quién estaba parado ahí. Revestidos con masivas cadenas y
esposas estaban ambos, Mikhail y Eva. Las blancas alas de Mikhail estaban
arruinadas, cubiertas de carmesí oscuro y llenas de gruesa suciedad. Aunque su
cuerpo parecía destrozado y los guardias lo mantuvieron firme, Mikhail se las
arregló para tener un aura peligrosa y una mirada mortal. Con miedo de mirar
por más tiempo, Avery se giró hacia el juez quien convocó una audiencia con
agudos golpes de su martillo.

—¡Orden en la Corte! —tronó él.


La última de las charlas se desvaneció, dejando sólo el aullido del viento en el
fondo. Si el protector harpie no hubiese sido su guía, no habría sabido dónde ir.
Les maniobró hacía atrás, cerca de la orilla y por suerte, a unos bueno metros de
donde estaba Mikhail de pie.

—Por este medio comenzamos los juicios de ofensa a la Capital.


—¿Cuál es tu nombre, muchacha? —Un uniformado harpie cercano
susurró en su oído.

Su boca se abrió antes de que lo pensara. Habían decidido matarla y ni


siquiera sabían su nombre. Al no encontrar razones para mentir en este punto,
Page
le dijo. El juez anunció brevemente los nombres de Mikhail y Eva. Papeles se |
mezclaron y la gente de auditorio silenciosamente narraba en sus dispositivos
electrónicos de grabación.

Con un nudo en el estómago, rápidamente miró a su alrededor. Mason aún


no había aparecido. La policía tenía que haberlo capturado también, pero
quizás no lo traerían aquí. Cada vez más angustiada, volvió su atención al
estrado del juez.

—Para el registro, los testamentos iniciales. —dijo con total naturalidad el


juez, y el harpie mas cercano a Avery le hizo un gesto hacia adelante. No
reconoció el procedimiento en absoluto pero no lo tenía desde que el juez
comenzó sin ella.

La llevaron al centro de la zona rugosa directamente debajo del asiento de


juez. El juez se enroscó en su banco y miró hacia abajo para conseguir una clara
mirada. Un feo ceño estropeaba su cara y luego de unos momentos se inclinó
atrás en su asiento.

—Los cargos presentados son los siguientes. —sacó un pergamino de su


escritorio y desenrolló el amarillento papel—. ¿Tú de hecho estás en posesión
física de la magia del amuleto de Willow creado por el difunto Príncipe Jericho?
Responde la pregunta.

—Uh, si, técnicamente pero…


Empezó a hablar, pero el juez la cortó.

—De hecho no se puede separar la magia de Willow de su cuerpo, ¿no?

—No realmente, no. —ella dejó escapar un suspiro exasperado.

—Alguacil por favor, ¿podría mostrarle al jurado? —ordenó.

Un harpie junto al estrado del juez se acercó y dirigió a Avery a la


audiencia. Las garras del harpie cortaron el fino material a través de su
camiseta. Tela cayó al piso, mostrando el negro tatuaje palmeado de su brazo a
la luz brillante. La multitud jadeó por todos lados y ella se sintió desnuda.
Apresurándose a regresar y enfrentar al juez, envolvió un brazo a su alrededor.

—Esta magia ya a puesto en peligro al Mariscal Randy Williams. —El


comentario del juez no era una pregunta.
Page
|
—Espere —ella saltó.

El alguacil le dio un codazo bruscamente con un codo puntiagudo, una


orden silenciosa de que se callara. Su declaración ya había llamado la atención,
caminó hacia atrás y continuó con sus protestas verbales.

—No tengo la culpa. Esta magia se quedó atascada en mí y no puedo


sacarla. ¡La devolvería si pudiera! ¡No estoy usando la magia para hacer
cualquier cosa!

Su corazón martilleaba en su pecho, sus palabras eran borrosas juntas pero


tenían el suficiente sentido porque el juez entendió y frunció el ceño.

—Independientemente de la culpabilidad en adquisición o uso, todos los


hechos anteriores son ciertos. Así como que tu posees magia peligrosa y mortal.
Ese es el único detalle que importa. Y tal vez el alguacil hará bien en mantenerla
en silencio la próxima vez.

La última parte fue dirigida al harpie a su lado, y le alguacil palideció y


asintió con la cabeza frenéticamente. Manteniendo el agarre en su brazo, les dio
un tirón hacia atrás y al lado. El juez siguió hablando.

—Cumpliendo con los requisitos de poner a nuestra sociedad en peligro,


Avery Zane es culpable del delito capital.

Al oírlo, la mandíbula de Avery cayó. Por primera vez, se dio cuenta que
no había ningún testigo cerca del estrado del juez. ¿El jurado tenía una opción
en la corte harpie? ¿Por qué estaban allí?

Los harpies del jurado sólo murmuraban y asentían con la cabeza. Ninguno
destacó como el presidente del jurado. Ninguno se levantó a emitir su juicio.

—¡Usted debe estar loco! —dejó escapar con pánico—. No puede matarme
por eso, no puede…
El alguacil le dio un codazo en el estomago tan fuerte que ella se dobló. Los
harpies sólo miraban con cansancio como sus gritos sonaban por encima de
ellos.

—¡No puedes matarme! ¡No estoy usando la magia para dañar a nadie! ¡La
Page
gente sabrá que he desaparecido! |

Seguía protestando con una mezcla de tozudez y desesperación.


Lidiando con el alguacil, se abría paso una pulgada adelante antes de que él la
tirara dos pulgadas hacia atrás. Incapaz de silenciarla con violencia, puso una
enorme mano en su boca y la mantuvo. Ella luchó inicialmente, pero a sus
movimientos espasmódicos el apretaba con más fuerza y redujo el flujo de
oxigeno. Mareada ahora, se calló obedientemente y le juez al fin continuó.

—A continuación llamamos a Mikhail Yates. —pidió el juez.


Dos guardias hapies tomaron a Mikhail por los brazos y con fuerza lo llevaron
al centro de la corte. Incluso contra el gran peso e incómodos grilletes, Mikhail
logró pasearse con la cabeza en alto y sus alas medio abiertas. Sus ojos negros
espiando a Avery mientras se dirigía junto a ella.

—No te preocupes muñeca —ronroneó lo bastante alto para que ella lo


oyera—. Es de mi de quien tienes que preocuparte. No me tomo bien los
desaires.

Sintiendo como si agua helada hubiese sido tirada en su rostro, le observó


pasar con frialdad. Estaba encadenado, eso la tranquilizó. Los guardias se
habían alineado en cada espacio disponible de la atestada azotea y tenían los
detectores de amuletos mágicos. Sabrían si Mikhail tenía algún tipo de truco
bajo la manga. Estaba a salvo de él, se dijo, pero una fea duda se quedó en el
fondo de su mente.

Mikhail se paró en medio de la corte y sus ojos negros se arrastraron a los


bancos de la audiencia con una mirada escalofriante. Sólo después de un
momento giró la mirada hacia el juez.

—Para el registro inicial de los testamentos iniciales, Mikhail Yates es


llevado a la corte hoy por cargos de homicidio, terrorismo, robo en tercer grado,
asalto en tercer grado, incendio, asalto agravado, asalto con agravantes… —el
juez continuó recitando los cargos mucho después de que muchas personas
dejaran de escuchar.
La pequeña sonrisa de Mikhail se convirtió en una sonrisa al oír cada nuevo
cargo. La vista desconcertante finalmente hizo detenerse al juez.

—¿Crees que algo es gracioso, chico? Es su vida la que está en discusión. —


El juez, aunque no era un hombre grande, fue poniendo una mirada
Page
intimidatoria. Inclinándose en la madera, sus garras cavaron a través de las |
cortinas del escritorio purpura y luego en la madera.

—¿Mi vida? —Se hizo eco Mikhail en voz baja—. ¿Crees que es mi vida la
que tienes en tus manos?

Los guardias se lanzaron al centro de la corte para silenciarlo mediante una


técnica de emboscada, pero el juez los paró con un movimiento de su mano. Al
parecer se negaba a dar marcha atrás, el juez se levantó de su asiento y extendió
sus largas alas en toda su longitud.

—No voy a ser ridiculizado. —retumbó con descontento.

—Ni yo mi querido juez. ¿Cien años y crees que me puedes capturar ahora?
—Mikhail sacó lentamente las palabras, en una clara amenaza.

Intranquilo el juez levantó las manos abiertas para indicar los alrededores.
Los guardias, rígidos y alertas, ya estaban listos. El público se veía intrigado y
cansado. Sólo los miembros de jurado parecían preocupados en lo más mínimo.

—Ya te he capturado. —dijo el juez, su delgado pecho inflado con


confianza. Sin embargo, antes de que pudiera continuar, un grito desde el
público, se lo impidió.

—¿Alguien huele eso? ¡Huelo pólvora! —gritó un harpie femenina.


El olor se rizó en el aire y de repente llegó a todo el mundo. Avery lo olía
también, pero no era sólo pólvora, sino también humo amargo. En una ola de
pánico, todo el mundo se apresuró a encontrar la fuente. Los guardias tomaron
el vuelo y los harpies en le público se pusieron de pie. Mikhail habló sobre el
caos antes de que se hiciera más fuerte.

—No vine desprevenido. —dijo Mikhail—. Confié en mi, su majestad. ¡En


menos de cinco minutos, tú y todos los miembros de esta corte estarán muertos!
Capítulo 26 Page
|

Traducido (SOS) por Pili


Corregido por MewHiine

E
n un primer momento llegó tranquilamente. El humo ondeó en el
aire desde el edificio de la Fundación. Mikhail no se había movido
de su lugar y el juez iba todavía farfullando, claramente incapaz de
evocar las palabras por su miedo e indignación. El auditorio comenzó a agitarse
y la multitud irrumpió confusa y hablando atropelladamente.

El viento aulló sobre los obstáculos en la azotea del alto edificio y el agua
caía con mucha más rabia.

Contra todo esto, apenas escucharon el débil susurro de alas. El guardia


junto a Avery se dio cuenta, miro hacia el aire, y soltó un aullido llamando a la
guerra. Los demás guardias al instante se movilizaron para organizarse. Ellos,
se dividieron en distintas líneas juntas delante de los miembros del jurado, el
juez, y el público. El aleteo creció más fuerte y una figura se unió a ellos en el
aire por el borde del edificio. Obligada a entrecerrar sus ojos debido a la mala
posición de la luz solar. Avery se esforzó por reconocer la sombra. Cuando lo
hizo, obtuvo el registro ante una estela de miedo. Era el harpie del bosque
Seward y de Hatcher Pass, en su pecho una condecoración de bronce, Rafael.

Él sin duda había venido por su jefe. Luego llego un sonido fuerte.

Una fuerte explosión de repente surgió desde el edificio de debajo de ellos


y un temblor sacudió la arcilla y los ladrillos. Todos se miraban entre sí,
inseguros.

Avery sabía que el harpie imaginaba que ellos podrían despegar hacia el
cielo, pero luego surgieron las complicaciones. La atención de todo el mundo se
dirigió hacia abajo pero solo Avery la concentró hacia lo que estaba haciendo
Mikhail. El harpie dio un gran paso y abrió sus alas tanto como las fuerzas le
permitían. Luego se produjo una abrupta explosión –fue una explosión
ensordecedora que dejó sus oídos pitando y una nube de humo ondeando hacia
arriba. Todo el edificio se desplazó y el tejado soltó un quejido horrible. El lado
superior izquierdo del edificio había sido sacado fuera extrayendo la tribuna
del juez y los guardias de Mikhail. La explosión de hierros torcidos y rocas
bombardeó el aire. Los escombros cayeron y regaron a la multitud de harpies.

Desgarradores chillidos azotaron la zona cuando los escombros golpearon


a varios harpies sus alas se rasgaron y ellos cayeron. El edificio tembló y la
inclinación del tejado iba de mal en peor. Entonces hasta los harpies heridos Page
|
aprovecharon la ocasión con un ala dañada y un patrón de vuelo rudimentario
y peligroso. Despegaron hacia le cielo en rebaño, pero no pudieron escapar.
Rafael y otros miembros de la Banda estaban esperando a los harpies que huían
con las armas desenfundadas. Luego, en la masa, los miembros de la Banda
comenzaron a atacar.

Avery apartó la vista de la matanza. Ella todavía estaba de pie en el tejado,


expuesta y sola. Desesperadamente busco a Mikhail. Había escapado de sus
grilletes en algún momento durante el caos y saltado la pesada tribuna del juez

—¡Que nadie escape! –Ordenó. Los gritos de miedo y las hordas de pánico
se intensificaron.

Los guardias estaban demasiado ocupados para capturarlo. Las


autoridades no podían realizar un seguimiento de nadie en el caos. Avery
aprovechó la oportunidad, para buscar un escape.

No podía volar y no había exactamente escaleras que se quedan esperando


a un humano para salir. Echo una carrera por el borde del techo, lista para
buscar un orificio/apertura, cuando el edificio dio un estruendo. En algún
punto durante su carrera, perdió el equilibrio.

Normalmente podría haberse volteado, pero con los brazos esposados a la


espalda se balanceó. Concretamente el hormigón pulido y otro temblor del
edificio hicieron que ella resbalara.

Avery gritó, viéndose a cámara lenta. Cayó y se golpeó la espalda y las


piernas se deslizaron sobre un lado del edificio.

A diferencia de la mayor parte de azoteas con bordes elevados, toda la


cubierta era suave significativamente azul oscuro de las olas del terrible
océano. Misericordiosamente, la larga cadena de sus esposas quedo atrapada en
una rígida grieta del cemento. Su peso cayó sobre un lado y ella colgó de las
esposas por los brazos.

Horrorizada e indefensa Avery siguió gritando. Las cadenas no soportarían


su peso mucho más tiempo. La pieza rota del ladrillo que la sujetaba fue
deslizándose.
Avery cerró sus ojos, esperando la caída. Una mano la agarró apretándola
por su antebrazo. Antes de darse cuenta, fue elevada de un solo tirón y
encontró sus pies bajo la azotea de nuevo.

—¡Mason! –Jadeó, su corazón latiendo al ver al harpie que la había salvado.


Page
—¿Puedes, solo una vez, no morirte? –Planteó la pregunta arqueando dos |
cejas de manera cómica por un breve momento.

Todavía sujetaba su brazo y urgentemente la guió por encima del tejado. El


polvo inicial y la tormenta de humo habían disminuido lo suficiente para
aumentar la visibilidad en la zona.

Lo que había quedado claro era que la explosión había hecho pedazos los
cimientos y la mitad de los apoyos del edificio. Avery supo entonces que la
azotea inclinada era el menor de sus problemas. Todo el edificio cedería pronto.

Echo un vistazo rápido hacia el cielo. Los miembros de la Banda habían


creado una especie de corral, obstruyendo y precipitando el pánico en los
harpies civiles. La estampida resultante no permitía a nadie escapar. El aleteo
podría haber causado una tempestad.

Mason continuó el movimiento antes de que ella pudiera apreciarlo. Él la


paso por debajo de un harpie y sacó un juego de llaves maestras. Al reconocer
las llaves su corazón se detuvo. Miro abajo y no a la angustiosa escena.

La guardia harpie que realmente no había sido amistosa con ella había sido
abatida. Una barra de acero había bajado con la explosión y golpeado a los
muertos. Sus ojos se abrieron, mirando fijamente sin expresión hacia arriba.

Mason utilizó las llaves para abrir sus esposas. Luego puso una mano en su
hombro.

—Vamos –Insto inquieto.

Ella asintió con la cabeza, preparada para despegar y sepultar la


antiestética imagen lejos en su mente, pero entonecs oyó una voz.

—¡Ayúdame! –Oyó.

El chillido y el aleteo eran atronadores, pero el sonido inconfundible del


grito de alguien logró atravesarlo. Avery giró alrededor tratando de localizarlo.
¡Ayuda! –Era más débil esta vez pero ella la reconoció como la voz de
Samuel.

—Mason, ¿Dónde esta Samuel? –Preguntó –Mason, él nos esta pidiendo


ayuda.
Page
Los ojos de Mason buscaron el tejado detrás de ella, al estrado del jurado, |
donde una vez había estado. Estaba vacío ahora y Samuel no aparecía por
ninguna parte.

Un rostro ensombrecido, Mason lo reconoció, pero aún así dijo –no


importa. Nosotros tenemos que irnos ahora.

El edificio siguió retumbando y las vibraciones se pusieron peor por


segundos. Avery hizo caso omiso de ello, frenética por encontrar al otro harpie,
pero Mason le agarró por su codo impidiéndola girar.

—No es el tiempo para tus tontería humanas, Avery –Vociferó, pesado e


impaciente.

¡No son tonterías, Mason! –Dijo, todavía tratando de escuchar el llanto


debilitado de Samuel.

Sonaba como si Samuel hubiera caído en el nivel inferior, y en algún lugar


entre sus alas probablemente se había herido. Instinto maternal o no, el gran
dolor en su grito le hizo sentir la necesidad de ayudarlo.

Mason mantuvo sus ojos hacia las nubes. La Banda ya no mantenía la


ventaja y los civiles harpies aguantaban. Entre ellos estaba Adalyn, y la chica
rubia tenía su daga afilada de plata preparada para el ataque. Mason estaba tan
atento al cielo, que Avery se liberó de sus garras.

—Voy ayudarlo –manifestó.

Mason bajo su mirada las nubes hasta atrapar sus ojos.

—Si no regresas, no vendré a por ti luego —Bufo.

Temporalmente aturdida, ella pestañeó hacia él. Aprovechando la


oportunidad, él la agarró otra vez, en su afán de despegar desde la azotea.
Mason no estaba tan interesado en dejarla, claramente, pero ella entendía la
situación. Quería protegerla y ayudar a Adalyn, Avery sabía que no podía hacer
ambas cosas.

Al instante supo que se trataba de la elección. Cada cuento tenía uno. Pero
esto no era un cuento de hadas y si ella elegía mal, Avery no viviría lo suficiente
para el felices para siempre. Decidió y moviéndose rápidamente, se desprendió
de sus garras. Mason giró alrededor sorprendido, pero ella ya había partido.

Ella había identificado la voz de Samuel en la planta baja. Los gritos


debilitados de Samuel la guiaron y llego a un lugar donde la tierra se abrió.
Page
Abajo, el hormigón triturado y arruinado actuaba como una rampa |
improvisada en el nivel inferior.

Cuidado de no tropezar bajo por ello. La planta baja estaba caliente y


aunque no estaba claro lo que realmente estaba en llamas, el denso humo negro
olía a madera y plástico.

Avery bajo sus rodillas, aguantando con la manga en su nariz y se arrastró


hacia delante. Escuchó con fuerte la sangre palpitando en sus oídos. Veinte
pasos más angustiosos siguiendo su voz y lo encontró.

Atrapado bajo montones de arcilla y hormigón una figura tan cubierta de


hollín, que ni siquiera parecía una persona más. Avanzando, pudo finalmente
identificar el rostro que sobresalía del montón.

Los pulmones quemados y el cuerpo abrasado, rápidamente trepo a su


ayuda pero se encontró insegura de exactamente por donde comenzar. El rostro
de Samuel se había librado felizmente de ser aplastado por el hormigón pero su
cuerpo no había tenido tanta suerte. Su pecho fue aplastado y solo lograba
respiraciones lentas y poco profundas. El Pedazo de hormigón sobre su
abdomen era enorme y pesado, Avery supo que era por donde tenía que
empezar. Excavando la roca con sus dedos, empujó. Sus músculos girados hacia
el fuego y el hormigón se negaban a ayudar.

—Lo siento –respiró con dificultad, oyéndole llorar incómodamente.

Los temblores del edificio iban de mal en peor y Avery dejo escapar un
suspiro ahogado. Cambiando su enfoque, coloco sus palmas abiertas sobre la
roca y trató de agitar la magia en su pecho.

Siempre comenzaba como un susurro en su sangre, pero rápidamente se


convirtió en una droga en las venas. Aunque lo terminara con éxito, no estaba
segura de cómo manifestarlo del modo adecuado. Nunca manejó nada digno de
mover un abrumador pedazo de hormigón antes.

Ella cerró los ojos.

—Venga Jericho, ayúdame a hacer esto –Susurró —Sé que se puede utilizar
la magia. Muéstrame como.
La sensación eléctrica de la magia en su pecho empujando para salir. Las
manos firmes sobre la roca, ella quiso que funcionase. Entonces, con una
explosión de sentimiento, los escombros temblaron y súbitamente cedieron. El
hormigón fue realmente lanzado fuera de Samuel y patinó en el suelo al menos
diez pasos de distancia. Page
|
Samuel invoco a la vida y quito los escombros restantes de su propio
cuerpo Sus ojos abiertos atraparon los de ella después que pudo ponerse de pie.

—Volviste por mi –Respiro, el asombro goteó en su voz.

Ella sonrió, pero se sentía demasiado desorientada para disfrutar del


momento.

—Sí, no gran cosa –Le indico con la mano.

Avery centro su atención en encontrar una salida. La deformación


estructural del edificio causó enormes grietas en las paredes. Viendo en ellas
una apertura al mundo exterior, Avery se lo indico a Samuel. El antebrazo de
Samuel agarrado fuertemente, ella camino hacia ello con el pesado harpie
detrás de ella. El aire era tóxico a esta altura pero tenían que hacer el mejor
tiempo. Todo un edificio sacudido en su base no era un lugar confiable para
permanecer.

A pocos pasos de la salida, Samuel detuvo su camino. Al principio había


creído que había sido debido a sus lesiones pero el instinto rápidamente le dijo
que algo iba mal. Samuel no se había detenido por algo sino por alguien. El
cuerpo de alguien quedo eclipsado por la luz del sol agonizante pero ella no
necesito ver su cara para reconocerlo.

—Mikhail – Dijo con más audacia de la que sentía –Supongo que sabía que
estabas por aquí en algún lugar.

Samuel liberó a Avery y se apoltronó detrás de ella, claramente queriendo


quedarse fuera del conflicto después de sus graves heridas.

—¡Vamos! –dijo Avery en una respiración corta, sintiendo el peso de la


mirada de Mikhail exclusivamente en ella.

Samuel utilizó el momento para escabullirse por la apertura, inclusos con


las alas heridas. Entonces Avery se quedo sola. Un miedo helado entro por sus
venas, Avery olvido como respirar. Los ojos negros de Mikhail brillaban con un
enfermizo placer.
—Ahora, no te puedo permitir escaparte sin verte primero. Después de
todo, ahora que el gobierno esta fuera del mapa, tenemos una cuenta personal
que saldar –Él Hizo un amplio gesto con su mano para abarcar la colección
completa de caos. Cansada, comprobó sus rutas de escape. El avance a través de
los escombros sería demasiado lento y no podía volar. Avery estaba atrapada Page
con Mikhail. Su celebro lucho por acompasarse con su boca y soltó fuera lo |
único que pudo.

—Tú no deseas matarme.

—¿A no? –Levantó una ceja, inclinándose hacia ella lentamente.

—No. Esta magia no te ayudara. Todo el mundo sabrá donde se encuentra


todo el tiempo. Si lo tienes no podrás esconderte de nadie –Ella dio vueltas para
reflejar sus movimientos manteniendo la distancia entre ellos.

—¿Quién dijo que iba a ocultarme? Espera –él un toque en su frente —


¿Quién te dijo que yo quería matarte debido a la magia? No puedo
menospreciar a una pequeña muchacha humana.

Al segundo siguiente, libero una hoja larga y fina de su cinturón. Sin un


momento de vacilación el fue a por su pecho. Incluso a cámara lenta, Avery no
reaccionó a tiempo. La hoja entró en ella y luego cayó al suelo. Ella esperaba
dolor pero no lo recibió. Luego ella lo entendió. No había sido apuñalada pero
golpeada hacia atrás alguien había tirado de ella hacia atrás antes que la hoja
realizara su objetivo. Avery giró para ver la cara de su héroe.

—¡Regresaste por mí! –Gritó.

Mason le disparó una media sonrisa, pero mantuvo sus ojos alerta en
Mikhail. El líder de la Banda había recuperado el movimiento rápidamente y
volvió sobre sus talones. El arma de Mikhail tenía una ventaja natural y el la
usaba. Mikhail se lanzó por Mason esta vez, un movimiento de deslizamiento
táctico que agarró el hombro de Mason. La sangre salía a borbotones un grito
escapó de la garganta de Mason. Mikhail siguió, listo para lanzar otro ataque.

—¡Oye palomo, más aquí! –Gritó Avery.

Trabajó su insulto. Mikhail dio la vuelta y Avery se lanzo en movimiento.


Su ala estaba abierta y salto hacia ella. Entró en contacto con el segmento del
hueso del de Mikhail y dejo suelta la magia en su pecho. Si le dolía ella no tuvo
la oportunidad de saberlo. Mikhail giró rápidamente sobre ella. Se cerró de
golpe en un pilar y mantuvo ambas manos hacia fuera. Ella podía sentir cada
centímetro de la magia ahora, claro como una campana. El impulso de energía
corrió a través de sus dedos con control absoluto. Ató la magia en su pecho, la
quemazón tan familiar no pico más, y lo mantuvo.

Mikhail arremetió entonces contra ella. En ese segundo, dejo a la magia


salir, empujándola hacia a fuera de su pecho, sus manos, y en el aire libre. El
golpe, como un revés invisible noqueó a Mikhail sobre sus pies. Se estrelló Page
|
contra la pared con abrumador choque. La vibración resultante rasgó el edificio
entero y la base se batió. El daño creciente empeoro en segundos, las paredes
crujieron, y el edificio se desplazó y se inclinó. Escombros cayeron sobre sus
cabezas.

Mikhail soltó un ladrido ensordecedor de frustración. Al girar


rápidamente, se precipitó sobre ella. Avery lanzo sus manos hacia arriba pero él
sólo se deslizo hacia los lados, apenas evitándola. Mikhail entonces se zambulló
por la apertura en la pared para desaparecer en el cielo. Avery lo siguió hasta el
borde y miró detenidamente hacia el aire.

Ella espero hasta que desapareció, luego susurro –lo hicimos. Ella no podía
haberlo hecho mejor con Jericho mirando sobre su hombro. Triunfante, una
sonrisa la alcanzó en el momento de todo esto y se giró para encontrar el rostro
pálido de Mason mirando hacia atrás.

—Avery –Dijo con voz áspera y extendió la mano hacia ella.

Algo hizo que Avery echara un vistazo hacia abajo. Escapándosele la


respiración. Su cuchillo de plata había acuchillado casi de cadera a cadera
dejando una raya marrón fea de sangre a su paso. Sintiendo una oleada de
dolor en ese momento, dejando escapar un suspiro sus músculos cedieron,
cayendo hacia atrás. Mason la agarró antes de que cayera a través de la apertura
del suelo, y entonces ella quedo suspendida sólo por su mano. Su cuerpo se
negó a trabajar bien. Ella no podía hacer que sus extremidades adormecidas
tiraran de ella hacia atrás.

El dolor creció más intenso por segundos hasta que su abdomen entero fue
consumido por una sensación abrasadora. Manchas negras ocupaban su visión.
Entonces el hormigueo regresó a su sangre. Pero la magia familiar pronto
pareció tan desconocida. Empujada fuera de su cuerpo con la consistencia del
hielo picado.. Entre el millón de cosas atiborrando su cerebro una resonó en
voz alta.

—Si tú mueres, entonces la magia pasara a la siguiente criatura orgánica.

Las imágenes pasaron a través de su mente en el mismo momento. La


figura arrugada de Jericho cayendo dentro de un embravecido mar negro. La
roca brillante que había llamado su atención y la picadura que se disolvió en su
mano.

—Mason –Susurró –Mason déjame ir.

El edificio se estaba derrumbando. Moriría con ella. Y la magia. Aún si el Page


salía, la magia sería su sentencia de muerte. Ella dejo de sujetarse pero su agarre |
nunca aflojo. Agarrándola tan apretadamente que sus garras se clavaron en su
piel, él se negó a dejarla ir.

Ella supo cuando la magia le llegó, enredándose alrededor de su cuerpo


con un ardor que le hizo jadear. Ella sabía que la había dejado también, y una
fatiga repentina empapo su cuerpo. Apenas consciente, sólo lo vio flaquear.
Entonces tiró con tal fuerza que termino con su cara plana en su pecho. Tácito,
ella apenas entendió lo que había pasado. La magia hundiéndose dentro de
Mason le dio esa explosión de fuerza que le quedaba. Rápidamente él envolvió
sus brazos alrededor de su espalda.

La última cosa que recordaba antes de que su mundo se moviera en una


espiral negra era el ala en su rostro y el cepillado sutil de plumas suaves. La
última cosa que recordaba era que estaba siendo aerotransportada.
Capítulo 27 Page
|

Traducido por Isane33


Corregido por MewHiine

E
lla volvió en sí con un sobresalto, lanzándose hacia adelante e
inmediatamente lamentando el movimiento. Con una punzada en el
abdomen, se irguió con cautela la segunda vez.

Sus alrededores eran sorprendentemente tranquilos y silenciosos y el nudo


de ansiedad en su pecho se tomó un momento para aflojar. En vez de un lado
de la playa salada o el verde claro del bosque, se sentó en una austera
habitación blanca. La habitación estaba vacía y carecía de muebles en las
esquinas, fotos o pinturas en las paredes, o cualquier indicio real de vida. La
distancia del techo era anormalmente alta lo que la llevó a la conclusión de que
no estaba en cualquier lugar de una estructura humana. Tal vez estaba en una
celda harpie VIP o algún tipo de habitación de un hospital harpie.

Volvió su atención hacia su estómago, el recuerdo de la horrible herida


sangrienta infligida por Mikhail pesando en su mente. La lesión había sido
vendada fuertemente para que no pudiera ver las suturas o cicatrices. El dolor
era mínimo, por lo que cambió su pensamiento a la situación más urgente a la
mano.

La perilla de la puerta más cercana tintineó y giró y entonces una figura se


deslizó en silencio. Mason entró y sus ojos se agrandaron cuando la vio.

—Estás despierta ya. —Cruzó la habitación para terminar junto a su cama.

Su brazo también había sido vendado con la misma consistencia que el de


ella y su cara blanca se convirtió en un lienzo para moretones de color púrpura
oscuro. Contenía sus alas con torpeza, pero por lo demás lucía bien.

—¿Estás bien? —preguntó cuando se sentó en el borde inferior de la cama.

—Depende. Todavía estamos en el cuartel general harpie ¿no? —Salió más


odioso de lo que había previsto. La terrible situación se estaba asumiendo
rápido y Avery no tenía la energía suficiente para luchar contra las emociones
negativas. Por lo que podía prever, habían luchado por su vida y hecho todo lo
posible para arreglar la situación mágica sólo para regresar al paso uno. Esta
vez, sin embargo, la magia había saltado de ella a Mason y él era el que estaba
en problemas. Ya el miserable y malhumorado comentario de Mason sólo la
hacía sentirse peor.

—No podía llevarte muy lejos —dijo y pudo oír la crudeza de su voz. Page
|
—¿Qué hacemos ahora, Mason? —Ella bajó su voz, perdiendo su energía
rápidamente.

Sin la magia en su sangre, cada articulación dolorida y músculo


acalambrado estrecha se reavivaron. No había tratado de ponerse de pie
todavía, pero ya sabía cómo terminaría. Dedos de los pies congelados y pies
entumecidos, ella acabaría el rostro plano de prisa. Se sentó a los pies de su
cama.

—Bueno, ellos no parecen tener prisa para matarnos —dijo él.

La puerta se abrió y dos arpías más entraron en la habitación. El primero


fue el juez débil y flaco, con las huesudas manos fuertemente entrelazadas y las
alas cayéndose envueltas alrededor de sus hombros. El segundo era un rostro
más reconocible.

—Samuel. —Mason saludó al segundo harpie, pero la garganta reseca de


Avery se mantuvo callada. Ninguno de los dos parecía feliz. Con rostros
sombríos se dirigieron hacia la esquina donde el juez abrió su vestido negro con
capucha y sacó un pergamino amarillento. Por las arrugas y las rasgaduras, era
probablemente el mismo utilizado en la sentencia original.

El juez declaró:

—El alto jurado informa que muchas de las sentencias implicadas por la
Sra. Avery Zane han sido oficialmente cambiadas. —Su voz monótona logró
mantener su perceptible atención.

Excavando en el bolsillo, sacó un amuleto transparente y lo sostuvo en el


aire. El corazón de Avery podría haberse detenido al reconocer el tipo. El
amuleto era otro detector de magia, diseñado para brillar de un rojo ardiente
cuando la magia se acercaba demasiado a él.

Mason se tensó además de ella, esperando que el amuleto detector se


apagara. Para sorpresa de todos, el amuleto no se encendió en absoluto. Los
nublados ojos del juez examinaron el amuleto y luego metió el amuleto de
nuevo en el bolsillo.
—Como la magia ya no reside dentro del cuerpo, la información que
utilizamos durante la sentencia no era correcta y la sentencia será anulada. Por
la presente, retiro los cargos y la sentencia. —Dio una palmada fuerte como un
mazo y luego se volvió y se fue con la misma rapidez.

Incrédula, Avery captó la mirada de Mason con una expresión confundida. Page
|
Samuel se quedó, exigiendo su atención antes de que Avery pudiera entender
completamente lo que acababa de ocurrir.

—No todos somos malos y yo me acuerdo de lo que has hecho por mí. —
dijo Samuel enfáticamente a Avery—. He marcado en los libros oficiales que
estas muerta. Así que sería muy imprudente mostrar tu rostro en nuestra
sociedad de nuevo. No puedes obtener la misma misericordia que la segunda
vez.

Mason le dio un codazo a Avery a sacarla de su estupor.

—Por supuesto, estoy muerta. —Ella hizo el movimiento de tachar con las
manos por si acaso.

Samuel asintió con la cabeza y sus ojos revolotearon hacia Mason y se


quedaron, se oscurecieron con una emoción indiscernible. Avery podía adivinar
lo que estaba sintiendo. El único hijo de su amigo muerto se sentaba frente a él,
el hijo que su amigo le había pedido que proteger. Por esa razón, no tenía
ninguna duda de que la decisión del juez ha sufrido influencia.

Por último, Samuel le habló a Mason.

—Y a ti. Tu destino sigue estando en tus propias manos. El novio de


Adalyn era un ciudadano notable. La condena en tal caso de asesinato podría
llevar a la horca.

—Espera, todavía vas a juicio. Salvamos su… —Avery comenzó, pero


Mason la calló, cerrando su mano sobre su boca. Ella gruñó pero fue ignorada.

—Lo sé —dijo Mason, pareciendo menos angustiado de lo que debería


haber estado.

Samuel le disparó otra mirada abatida antes de salir de la habitación.


Mason esperó un minuto antes de que él le soltara la boca. Ella lo escupió,
molesta, pero no pudo reunir fuerzas para una pelea física. Levantó la voz para
hacer el mismo punto.

—¿Qué fue eso? Mason, ¿todavía vas a juicio por asesinato?


Él se encogió de hombros.

—Es complicado, Avery. Si hago la petición para quitar mi destierro


entonces una vez más caigo bajo sus leyes. Y si me voy a juicio y me declarado
culpable soy... bueno, has oído lo que ha dicho.
Page
Ella siseó de frustración tanto por su tono despreocupado y por la |
situación.

—¿Vas a delatar a Adalyn? —preguntó ella.

Ella exactamente no podría compararlo a 'amor eterno harpie' pero le


parecía estúpido. Adalyn no le había hecho ningún favor. Matar a su propio
novio, puso Mason a juicio. Entonces se lo entregó a las autoridades. A lo sumo,
Avery podía ver las acciones de Adalyn como buenas intenciones preparando el
camino al infierno. Pero, en el peor, Adalyn era una perra.

Mason hizo la misma mala cara retorcida como lo había hecho la primera
vez que lo había mencionado.

—No creo que lo entiendas. Nunca has... —empezó despacio, claramente


preparando una explicación de las palabras cuidadosamente calculadas, pero
Avery lo cortó primero.

—Nunca he estado enamorada. Lo tengo —dejó escapar, sintiéndose sucia


otra vez.

—Nunca has sido apuñalada en la espalda por alguien a quien amas


tampoco. —Se dejó caer hacia delante y dejó escapar un suspiro. El aspecto
abatido que había puesto calló cualquier otro comentario amargo que ella había
tenido en mente.

—Tengo tiempo de todos modos. Y necesito tiempo para pensar lejos de mi


especie —dijo Mason.

—Así que ¿cuánto logramos realmente? Todavía estás desterrado y


esperando que caiga el hacha. —lo dijo de manera cuidadosa pero
honestamente.

—No es del todo malo. Salvé el amuleto de mi padre y lo había regresado


legítimamente después de todo. Todavía me siento como si... como si tuviera la
última pieza de él conmigo. —Apretó y aflojó el puño dañado con la marca
mágica de referencia—. No morimos tampoco. Y voy a tenerte en casa con
seguridad. Así que sí, yo diría que hemos hecho un montón.
—Bueno, ¿qué vamos a hacer al respecto ya sabes, eso? —Susurró con
cautela—. Debes tenerlo. Ese detector de magia no estaba funcionando.

Mason llevaba mangas largas pero apostaría su vida que la marca ya se


mostraba en su brazo, al igual que lo hizo con ella. Comenzaría lento, en la
mano o la muñeca. Dentro de un mes, dependiendo de cuanto utilizaba la Page
|
magia, se enrollaría hacia afuera y hacia arriba en una espiral extraña.

—Es porque recién lo tengo. No va a dar un aura. Todavía no —murmuró


Mason—. Sabemos más sobre él. Creo que sé cómo evitar que se convierta en
un problema. Después de todo, te funcionó por meses. Y tal vez voy a encontrar
una manera de volver a ponerlo en un amuleto en donde le corresponde si me
dan más tiempo.

No es que hubiera muchas esperanzas en la última opción. Sin embargo, el


plan era suficiente por ahora.

—Entonces, ¿qué vas a hacer ahora, señor harpie desterrado? —Se inclinó
hacia adelante para tener un mejor ángulo, pero el movimiento la sorprendió
con un estallido de dolor. La herida en su abdomen encendiéndose con agonía,
ella se dobló. Cuando bajó, las sábanas de la cama se resbalaron y estuvo a
punto de caerse del colchón. Las manos de Mason la cogieron, probablemente
con facilidad practicada en este punto y la hizo retroceder hacia arriba.

Una fría vergüenza la inundó por la situación, Avery esperó un comentario


burlón de Mason. Mason no dijo nada y ella miró hacia arriba. Viéndose
sorprendentemente cerca del chico, su corazón dio un vuelco. Su rostro, a
centímetros, estaba tan cerca que podía sentir el calor irradiar de su piel. Mason
no se apartó inmediatamente tampoco. Sus manos, que habían agarrado su
cadera y hombro, aún descansaban firmemente en los mismos puntos.

La posición era demasiado estrecha y demasiado íntima. Sumergiéndose en


la situación, su atención parpadeó hasta sus labios de color rosa.

Las bocas se separaran a mitad de camino, él dejó escapar un aliento cálido


que le hizo cosquillas en las mejillas. Olía como a arándanos y especias. Avery
no pudo evitar preguntarse también a qué sabía. Con la idea en la cabeza, su
corazón palpitaba de repente, su mente en blanco.

Ella actuó ciegamente en el impulso. Inclinándose, tocó sus labios con los
suyos. Sorprendentemente más suaves de lo esperado, sus labios moldearon a
los suyos. El beso duró casi un minuto antes de que Mason se apartara
bruscamente, sacándola del momento.
—Avery. —Él dijo su nombre en voz baja ronca.

El hechizo se rompió, ella se apresuró a desenredarse de él por completo.


Con el rostro ardiendo, se deslizó hacia atrás y se abrazó a sí misma. Valió la
pena la erupción del dolor de su abdomen.
Page
—Avery —intentó él de nuevo, esta vez aclarando la voz para que sonara |
más normal.

—Lo siento. —Ella sentía tonto ahora. Mason estaba comprometido.


Absorta en el momento, se olvidó de reflexionar sobre ese pequeño detalle. Con
el humor yéndose a pique, frunció el ceño.

—No lo sientas. No es— Avery, sólo... —Tartamudeó por palabras y luego


se quedó en silencio por un momento para revisarlo. Su mano se extendió y se
envolvió alrededor de la suya en un gesto sin palabras.

Avery desesperadamente trató de recuperar la compostura. Él le había


devuelto el beso. De eso, no había tenido ninguna duda. El beso había durado
demasiado tiempo para ser accidental. Pero si él hubiera correspondido o no, la
situación seguía siendo complicada. Aceptando eso, Avery no reaccionó
exageradamente. Él le había devuelto el beso, Avery se recordaba y eso significaba
que a Mason le gustaba también.

Cara de Mason parpadeó con emoción pero Avery no podía señalar


exactamente cuáles. Después de una pausa de silencio, Mason volvió a hablar
sobre su conversación original y sin interrupciones.

—No sé lo que voy a hacer. Mikhail todavía anda por ahí en alguna parte
—dijo.

Avery con gratitud lo tomó como una oportunidad para eliminar


momentáneamente la incomodidad sofocante del aire y olvidar el beso.

—¿Y qué, él va a volver todos locos? —dijo más informal que lo que el tema
merecía. Mikhail, en el mejor de los casos, era psicótico. En el peor, era mortal.
El hecho de que casi la había matado debería haber sido suficiente prueba.
Además, con la magia de Willow o no, había ido tras ella por pura venganza.

—De eso no tengo ninguna duda. Si él viene por ti, estarás en problemas.
Ya no tienes la magia de Willow.

Sabía lo que Mason estaba insinuando. Ella estaría en peligro. No debería


volver al mundo humano sin protección. Sus pensamientos se desviaron de
nuevo a su escuela.
—Tengo que ir a casa Mason —objetó rápidamente. Había pasado casi un
mes con todo el incidente después de todo—. Y Leela. ¿Qué pasa con ella? Tiene
que venir a casa conmigo.

—Leela ya está allí en realidad —dijo con voz chillona—. Sin recuerdos,
como lo había imaginado. Los amuletos de Allure pueden hacer eso. La Page
|
llevaron a su casa esta mañana.

Avery dejó escapar el aliento aliviado sabiendo que Leela estaba a salvo.
No sabía cómo explicarle a Leela el tiempo perdido en la escuela todavía, pero
se preocuparía de eso más tarde.

—¿Qué hay de mí? ¿Cuándo debo ir a casa? —preguntó.

—Pronto —dijo y le apretó la mano, obligándola a mirarlo. Tan mortificada


como había estado antes, Avery estaba agradecida por eso ahora. Luego él trajo
a colación algo que no esperaba... —Pero no tienes que ir sola a casa, ¿verdad?
Capítulo 28 Page
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Traducido SOS por Emi_93


Corregido por Judyher

L
a Academia Mayweather lucía mejor la segunda vez que ella
regresó. La dura cadena de Weather se había roto en algo
hermoso. El aire, fresco y crujiente, se mantenía lo
suficientemente cálido para que no cayera más nieve, pero aún
estaba reunida en pilas en los tejados y había parches amarillos
de pasto. Pinceladas de sol se perfilaban entre la oscuridad y hacían al campus
más brillante.

Ella caminó por los suaves y salados caminos con más apreciación que
nunca antes. Sus días de duro trepar, aullar y esforzarse estarían fuera del mapa
por un tiempo. Su abdomen reducido aún le dolía de vez en cuando, pero el
júbilo la mantenía en movimiento.

Ella fue detrás de la señora Morrison, el miembro del personal, quien era la
asignada para ayudarla con el tiempo escolar que se había perdido.
La escuela reconoció su ausencia como debida a una emergencia médica ― la
historia oficial ― riñón reventado. Ella tenía una cicatriz para probarlo, a pesar
de que no le gustaba pensar en ello. Cuando Mikhail estuvo cerca de matarla, le
dejó una marca que se extendía casi de cadera a cadera. La cicatriz
probablemente no llegara a curarse del todo, dejando a Avery con el
permanente recuerdo de que Mikhail aún la quería muerta. Avery se negó a
caer en tan mórbidos recuerdos y se distrajo felizmente.
La señora Morrison iba muy rápido, incluso con esos toscos zapatos de tacón
alto, dejando a Avery esforzándose por alcanzarla.

― Mucho me temo que no vas a poder ponerte al día con algunas de tus
clases durante este semestre. El estado dictamina que tenemos una cierta
cantidad de tiempo que puedes pasar sentada en la silla para tus clases. Por otro
lado, puedes tener la tarea para tus electivas y terminar esos créditos. ―
impartió Morrison. ― Tal vez tengas que quedarte en el semestre de verano.
― Ella podría quedarse. Yo estaré aquí. ― Comentó Leela, desde el otro lado
de Avery. La única persona en el mundo más pequeña que Avery que se las
arregló para cegarla en el piso.

― Lo que quiero que hagas y lo que se supone que tengo que recomendar
son dos cosas distintas. ― Rió Morrison. ― Pero tú puedes decidir cuando Page
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vuelvas a visitar la carga de trabajo.

― Muy bien, lo haré. ― Asintió Avery hacia el miembro del personal. Ella ya
tenía su asignación y decidió que la escuela de verano probablemente sería
necesaria. Avery no estaba tan lejos, pero su semestre de primavera había sido
completamente arruinado. Ella tendría que recuperar las horas.

― ¿Conseguiste ya tu asignación? ― Le preguntó a Leela, preguntándose si


tendían que luchar a través de la misma clase juntas.

Leela se pausó y miró al vacío. Sus ojos marrones se vidriaron y sus labios
formaron palabras sin pronunciarlas. Antes de que Avery pudiera vocalizar
cualquier preocupación, Leela volvió a estar alerta.

― No, no me di cuenta de que ya fueron entregadas. ― Dijo ella, en blanco.

Avery abrió la boca pero Morrison habló antes.

― Los horarios están esperando en la oficina para ser recogidos. ― Dijo ella.

― Oh, sí. ― Dijo Leela lentamente. Su pensamiento claramente tenía


dificultades para profundizar. ― Sí, iré a buscarlo. ― Dijo finalmente.

Morrison la guió, y Avery no se sintió obligada de seguir a Leela. En su


lugar, se dirigió al patio, dispuesta a esperar junto a la fuente de agua. Algunos
estudiantes haraganeaban por allí, perdiendo el tiempo en la inusual belleza del
día. Los ojos de Avery los recorrió, hasta que captó otra cara conocida en la
multitud en el otro extremo del patio. Solo ver a Nathaniel hizo que su
estómago diera un vuelco. Avery no pudo escabullirse lo suficientemente
rápido. Nate hizo una seña hacia ella y en segundos estaba sobre ella.

― No puedo decir que estuviera esperando tu resurgimiento. ― Dijo


suavemente, esbozando una fea sonrisa.

Avery se distrajo con sus pensamientos antes de replicar. Nate siempre fue
el chico lindo, e incluso hoy se veía fantástico. Su chaqueta de cuero apoyada en
los hombros, con el cuello al descubierto y su cabello perfectamente despeinado
al viento.
Ella ya había aceptado el hecho de que el no dejaría de ser él mismo, o
particularmente molesto, pero algunas semanas atrás le había preocupado que
Mason era igual. Ellos compartían una serie de perturbadoras similitudes.

Ambos eran el orgulloso chico lindo que usaba su confianza y se veía


irresistible para cualquier chica. Page
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Ella había sido un de esas chicas que habían suspirado por Nate y había
sido pateada en los dientes por ello. Avery había temido que Mason fuera igual.

A la luz de los eventos recientes, parecía tonto que ella hubiera rebajado a
Mason al nivel de Nate.

― Tierra a Avery. ― Dijo Nate, molesto de que ella lo ignorara.

― Está bien. No puedo decir que estuviera esperando verte, para nada. ― Le
disparó en respuesta, finalmente.

― Hey chiquilla, tú aún me debes.

Confusa, ella preguntó. ― ¿Deberte por qué?

― Tú me llamaste y me hiciste ir a ver a Leela.

Recordando su frenética llamada desde California, ella negó con la cabeza.

― Ella es tu novia. Yo no te debo por decirte que vayas a ver cómo está.
Además, yo estaba en lo cierto.

Ella sabía que Nate no se daría por vencido tan fácil. Nunca lo hacía pero,
cuando había dado un solo paso hacia adelante, algo cayó del cielo. Un trozo de
madera roto aterrizó en la acera con un golpe capaz de detener un corazón.
Avery casi se sale de su propia piel y pone cinco pies de distancia entre ellos en
el proceso. Su primera reacción fue mirar hacia arriba. El cielo estaba oscuro,
pero ella juraría que vio una sombra parpadear contra la luz de las estrellas.

Nate también estaba aterrado. Con la compostura perdida, él farfulló y se


removió. Dándose cuenta claramente que su actitud infame estaba fallando, él
se apresuró a alejarse antes de que pudiera avergonzarse a sí mismo. Sola por el
momento, dirigió sus quejas hacia arriba.

― No puedes hacer eso. ― Dijo ella, posiblemente a un cielo vacío, pero era
más probable que fuera hacia una Harpie cercana. La línea de árboles a unos
metros era gruesa y, probablemente, un buen lugar para posarse. Ella esperó
una respuesta, pero ésta le llegó desde atrás.
― ¿Qué estás diciendo? ― Leela había venido desde atrás flameando una
carta azul en sus dedos.

― Hablando conmigo misma. ¿Es ese tu horario?

― Sí, tengo física y química juntas. Apenas puedo con una sola. ― Leela Page
pateó el polvo con disgusto. Avery se encogió de hombros, teniendo el mismo |
miserable horario, pero dispuesta a ver el lado positivo.

― Está bien. Hay un montón de chicos listos en esas clases.

― Pss. ¿A ti que te importa? Tú ya tienes un novio. ― Ella lo dijo en voz lo


suficientemente alta y Avery dio un respingo. Avery no estaba muy segura de
cuánto había captado Mason desde donde se cernía, pero no era algo para
gritarlo a los cuatro vientos. Ella sintió que su cara se volvía rosada.

― Lo decía por ti. Ya sabes, solo en caso de que las cosas entre Nate y tú no
funcionen. ― Y Avery estaba segura de que no lo harían. ― Además, no es como
tú crees. No tengo novio. ― Agregó ella.

― Vamos, Mason te visita cada fin de semana que puede y probablemente


también los fines de semana que no puede. Ustedes chicos salen todo el tiempo,
pero yo nunca lo he visto. ¿Por qué tanto misterio? ¡Ustedes están ocultando el
hecho de que están saliendo en serio!

― Me estás matando. ― Jadeó Avery, casi a punto de sofocarse.


Ella ni siquiera quería hablar del asunto de Mason. Desde ese beso, todo había
sido cargado con señales confusas y Mason no estaba ayudando.

Él le hablaba: normal. Él sostenía su mano o buscaba excusas para tocarla:


confuso. Ellos ni siquiera habían hablado sobre una posible relación desde lo
del hospital Harpie y, cuanto más fuera ignorado el tema, más difícil era sacarlo
a colación.

Avery no pudo decidir si la atención creciente provenía de un creciente


afecto o de una creciente soledad desde su aislada existencia. Y, aunque Mason
se abriera a hablar del no mencionado tema, técnicamente él aún tenía una
prometida y técnicamente Avery estaba cayendo demasiado para la Harpie
tomada. Leela pegando veces sobre el asunto tampoco ayudaba.

― Bueno, ¿Puedo conocerlo al menos? ― Preguntó Leela.

Avery trató de actuar como si nada pasara. ― No creo que fuera una buena
idea. ― Dijo ella lentamente.
Avery usó ese momento para mirar a Leela sin parecer sospechosa. Mason
le había asegurado que las memorias de la chica eran poco claras y que no
distinguiría un Harpie de un ave. Pero eso creaba la pregunta de qué recordaba
Leela. La historia oficial tuvo que ser algo así como una escapada de fin de
semana con amigos. A pesar de las normas de la escuela, esto no era del todo Page
ilegal desde que Leela tenía dieciocho. Y, a diferencia de Avery, ella no se había |
ido tanto tiempo. De hecho, lo único que preocupaba a Avery eran algunos
comportamientos, ella la había visto con ojos vidriosos, distante y olvidadiza.

Ella quería tiempo para estudiar a Leela, pero perdía continuamente la


oportunidad. Hasta que estuviera segura, ella no le presentaría a Mason, solo en
caso de que ella lo vea familiar y eso traiga algún recuerdo. No sabía cómo se lo
iba a tomar su amiga ― Especialmente después de lo que algunos Harpies
habían hecho con ella.

― ¿Tú…? ― Comenzó Avery, pero dudó, sabiendo que su curiosidad


podría echar abajo un peligroso muro.

― ¿Qué?

― ¿Lo recuerdas? ¿O a Mikhail? ¿A Eva tal vez? ― Preguntó Avery al fin.

Leela se detuvo, con un brusco movimiento preocupante, y el ceño


fruncido. Sus ojos se pusieron vidriosos y ella cayó al polvo. Avery súbitamente
se arrepintió de preguntar, pero era demasiado tarde. Leela tardó unos
instantes en volver en sí.

― ¿Mikhail? ¿El chico de primaria? ― Dijo ella cautelosamente. Avery dejó


escapar el aire que no sabía que estaba reteniendo.

― Sí, él.

― Muy vagamente. ― Dijo Leela y se lanzó a una charla sobre un chico


humano que Avery no conocía. El miedo de Avery se fue disipando, y ella se
forzó a relajarse.

Su horario escolar podía ser caótico y ella aún tenía un confuso amor súper-
humano sobre el que pensar, pero lo peor había pasado ya.

Ellas se dirigieron hacia las puertas de entrada al Salón Crepúsculo, cuando


Avery distinguió un flash de movimiento sobre los árboles. Reconociendo la
inconfundible figura de alas blancas en el bosque, ella pensó en cómo salirse de
la conversación. Cuando Leela calló un momento su parloteo, Avery aprovechó
para intervenir.
― ¿Quieres esperarme dentro? Creo que necesito hacer una llamada.

Leela asintió y, sin perder un momento, trotó hacia adentro. Avery esperó
hasta que el área estuvo libre antes de correr hacia el borde del bosque.

― Hey. ― Mason salió de entre los árboles. Page


|
Desde el incidente en la prisión, Mason se había lavado bien. Su pelo
castaño aún tenía un aire de desorden, pero estaba pleno y brillante a la luz. Su
cara se había suavizado, las líneas de stress habían desaparecido, dejando que
su piel brillara. Él había adornado otro desgarbado abrigo, de nuevo de forma
memorable, este era una mezcla de puntadas de colores. Sus labios se volvieron
hacia arriba cuando sus ojos aterrizaron en ella.

― ¡No puedes seguir tirándoles cosas a mis compañeros de clase! ― Lo retó


ella después de asegurarse que todo estaba despejado.

Mason sonrió tan sinuosamente que Avery tuvo problemas para evitar que
su corazón saliera volando. ― Tuvo suerte de que fallara. No me gusta ese
chico. De hecho, tampoco a ti.

― No me agrada, pero eso no te da derecho a herirlo seriamente.

― Los humanos son extraños. ― Dijo él, con tono de superioridad.

Ella puso los ojos en blanco y dejó escapar un exagerado suspiro. ― Bueno,
tú estás viviendo con una ahora, así que trata de acostumbrarte.

Ellos todavía no sabían si eso iba a funcionar. Mason no podía quedarse con
ella en su cuarto por las noches, pero no le importaba quedarse en los árboles.
Él ya se había estado encargando de encontrar algunos para quedarse. Ella
podía robar comida para él y pasar tiempo juntos cada vez que pudiera
escabullirse. Los detalles eran vagos, pero podría funcionar una vez que Avery
se graduara. Ahora, antes de la graduación, estaban en territorio gris. ¿Podría él
mudarse con ella? Mientras no le molestara tener compañero de cuarto, ¿cuánta
presión le agregaría eso a la relación? ― Cualquiera fuera el tipo de relación.
Avery rehuyó reflexionar acerca de ello en ese momento.

― ¿Viviendo con una? Estoy viviendo cerca de una. No estoy viviendo con
una hasta que ella me deje compartir su cuarto o su cama, hasta entonces…

― Mason, ¡cállate! ― La invadió una oleada de rosa.

Él inmediatamente rompió a reír, encontrando graciosa su humillación,


aparentemente. Luchando contra la vergüenza, Avery empezó a caminar. Esa
clase de chistes ya no eran graciosos, sino un bastante incómodos. Mason la
siguió.

Avery volteó en la siguiente esquina un poco demasiado rápido, sin ver la


puerta que se abría en el otro lado. Su mano automáticamente se preparó para
protegerla de la plancha de madera. De pronto, toda la puerta se detuvo y se Page
|
quebró por el centro. Ella sintió el inconfundible zumbido en sus dedos y miró
hacia sus manos, marcadas con el débil tatuaje de la magia.

La magia Willow se había movido. Ella lo supo. Lo sintió. Pero ella tampoco
había muerto del todo. La posibilidad de que algo de magia aún sobreviviera se
veía más plausible de lo que quería creer.

Echando un vistazo a su mano, ella solo pudo aceptar un extraño


pensamiento.

― No puede ser.

Ella miró de reojo a Mason y sus ojos conectaron. Aparentemente, sus


problemas no habían terminado aún.
Próximamente Page
|

P
or fin, Avery pensó que había
vuelto a una vida normal de
escuela secundaria—excepto por
las amenazas de muerte sobre su
cabeza y el Harpie en su patio
trasero.
Los problemas nunca se quedan
muy lejos, sin embargo, y Mikhail trazó
un plan que pone en peligro la vida tal
y como ella la conoce. Avery es
arrastrada de nuevo a una viciosa
guerra Harpie y finalmente se ve
obligada a enfrentarse a su relación con Mason esté lista o
no.
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