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ORIGEN

Conocida como cultivo en Sud-América desde antes de las épocas Pre-


Colombinas.
Considerada originaria del Nuevo Mundo; no obstante que existen variedades y
formas silvestres desde Colorado en EE.UU por el norte, hasta Chile en el sur.
Vavilov plantea 2 Centros de origen y por tanto la existencia de 2 tipos entre las
papas cultivadas en el mundo:
Las provenientes del primer Centro de Origen en Sud-América constituida por
plantas de latitudes tropicales, de días cortos y zonas altas.
Las provenientes del segundo Centro de Origen (Centro de Chile), serían plantas
de fotoperiodo largo y de zonas bajas.
El taxónomo Ingles HAWKES, plantea como Centro de Origen la región situada
entre el Cuzco y el Lago Titicaca.
Los primeros vestigios de papa poseen más de 8,000 años de antigüedad y fueron
encontrados durante unas excavaciones realizadas en las cercanías del pueblo de
Chilca, al sur de Lima, en el año de 1976.

TAXONOMÍA,
Pertenece a la subsección Potatoe del género Solanum se distingue de las
restantes subsecciones del género debido a que las especies que agrupa
presentan tubérculos verdaderos formados en el extremo de rizomas
Solanum tuberosum se divide en dos subespecies: tuberosum y andigena. La
subespecie tuberosum es la ampliamente cultivada en todo el mundo (América del
Norte, Asia, Europa y África). La subespecie andigena también se cultiva pero de
modo restringido a ciertas regiones de América Central y América del Sur.
Las diferencias morfológicas entre las dos subespecies de S. tuberosum son muy
pequeñas. La principal diferencia entre las dos subespecies es que andigena
depende de un fotoperíodo corto para tuberizar, mientras que tuberosum puede
tuberizar en días largos y cortos.
Otras especies o grupo de cultivares de papas cultivadas
Además de Solanum tuberosum, se han domesticado, seleccionado y cultivado
durante cientos de años algunas otras especies tuberosas de Solanum, las que
también reciben el nombre de "papa" Solanum phureja, Solanum stenotomum,
Solanum ajanhuiri y Solanum goniocalyx, etc.
MORFOLOGÍA,
La papa es una planta dicotiledónea, herbácea, anual, pero puede ser
considerada como perenne potencial debido a su capacidad de reproducirse
vegetativamente por medio de tubérculos
Esta planta está compuesta por una parte que crece sobre el suelo, en la que
destacan tallos, hojas, flores y frutos. La otra que crece subterráneamente
corresponde a papa-madre (tubérculo-semilla), estolones, tubérculos y raíces
S. tuberosum es una planta herbácea, tuberosa, perenne a través de sus
tubérculos, caducifolia (ya que pierde sus hojas y tallos aéreos en la estación fría),
de tallo erecto o semi-decumbente, que puede medir hasta 1 m de altura.
HOJAS
Las hojas son compuestas, con 7 a 9 foliolos (imparipinnadas), de forma
lanceolada y se disponen en forma espiralada en los tallos.
Presentan pelos o tricomas en su superficie, en grado variable
dependiendo del cultivar considerado.
TALLOS
Presentan tres tipos de tallos, uno aéreo, circular o
angular en sección transversal, sobre el cual se disponen
las hojas compuestas y dos tipos de tallos subterráneos:
los rizomas y los tubérculos.
Estos tallos, que se originan a partir de yemas presentes
en el tubérculo utilizado como semilla, son herbáceos,
suculentos y pueden alcanzar de 0,6 a 1,0 m de longitud;
además, son de color verde, aunque excepcionalmente
pueden presentar un color rojo purpúreo. Pueden ser
erectos o decumbentes, siendo lo normal que vayan
inclinándose progresivamente hacia el suelo en la
medida que avanza la madurez de la planta.
Los tallos subterraneos rizomatosos están formados por brotes laterales más o
menos largos que nacen de la base del tallo aéreo. Nacen alternadamente desde
subnudos ubicados en los tallos aéreos y presentan un crecimiento horizontal bajo
la superficie del suelo. Cada rizoma, a través de un engrosamiento en su extremo
distal, genera un tubérculo.
El tercer tipo de tallo de la papa es subterráneo y se halla engrosado como una
adaptación para funcionar como órgano de almacenamiento de nutrientes, el
tubérculo. Los rizomas presentan una zona meristemática sub-apical, de donde se
originan los tubérculos mediante un engrosamiento radial, producto del
alargamiento de las células parenquimáticas y la pérdida de la polaridad de las
mismas. Durante la formación del tubérculo, el crecimiento longitudinal del estolón
se detiene y las células parenquimáticas de la corteza, de la médula y de regiones
perimedulares sufren divisiones y alargamiento.
Los tubérculos, en definitiva, están constituidos externamente por la peridermis,
las lenticelas, los nudos, las yemas y, eventualmente, por un fragmento o una
cicatriz proveniente de la unión con el rizoma del cual se originaron; internamente
se distingue la corteza, el parénquima vascular de reserva, el anillo vascular y el
tejido medular. Los tubérculos pueden presentar una forma alargada, redondeada
u oblonga; su color, en tanto, puede ser blanco, amarillo, violeta o rojizo.
RAIZ
El sistema radical es fibroso, ramificado y extendido más
bien superficialmente, pudiendo penetrar hasta 0,8 m. de
profundidad. Las plantas originadas a partir de tubérculos,
por provenir de yemas y no de semillas, carecen de
radícula; sus raíces, que son de carácter adventicio, se
originan a partir de yemas subterráneas. Estas raíces se
ubican en la porción de los tallos comprendida entre el
tubérculo semilla y la superficie del suelo; por esta razón, el
tubérculo debe ser plantado a una profundidad tal que
permita una adecuada formación de raíces y de rizomas.
FLORES
La inflorescencia nace en el extremo terminal del tallo y el número de flores en
cada una puede ir desde 1 hasta 30, siendo lo más usual entre 7 a 15. El número
de inflorescencias por planta y el número de flores por inflorescencia están
altamente influenciados por el cultivar.
Las flores tienen de 3 a 4 cm de diámetro, con 5 pétalos unidos por sus bordes
que le dan a la corola la forma de una estrella. Las 5 anteras se hallan unidas
formado un tubo alrededor del pistilo y presentan una longitud de 5 a 7 mm. El
estigma generalmente es excerto más allá del anillo de anteras. La corola puede
ser de color blanco o una mezcla más o menos
compleja de azul, borravino y púrpura
dependiendo del tipo y cantidad de
antocianinas presentes.
El fruto de la planta de papa es una baya, de
forma semejante a un tomate pero mucho más
pequeña, la cual puede presentar una forma
redonda, alargada, ovalada o cónica. Su
diámetro generalmente fluctúa entre 1 y 3 cm, y
su color puede variar de verde a amarillento, o
de castaño rojizo a violeta. Las bayas presentan dos lóculos y pueden contener
aproximadamente entre 200 y 400 semillas. Las bayas se presentan agrupadas en
racimos terminales, los cuales se van inclinando progresivamente en la medida
que avanza el desarrollo de los frutos.
Las semillas son muy pequeñas, aplanadas, de forma arriñonada, y pueden ser
blancas, amarillas o castaño amarillentas.
FLOR, FRUTO Y SEMILLA DE LA PAPA

Las plantas nacidas de semilla y de tubérculo, no son idénticas. De la


semilla, nace una plántula con una raíz principal y dos o aún tres cotiledones
(fig.3.1.b). La planta originada de un tubérculo, es un clon, no tiene raíz
principal ni cotiledones ya que nace de una yema. Las raíces de un clon, son
por tanto, adventicias y éstas nacen en grupos de 3 a 4 de los nudos de los
estolones.
Tubérculos y Estolones.
Morfológicamente el tubérculo es un tallo subterráneo, acortado engrosado
y provisto de yemas u ojos en las axilas de sus hojas escamosas. En cada
ojo, existen normalmente 3 yemas, aunque en ocasiones pueden ser más.
Una yema es, en consecuencia, una rama lateral del tallo subterráneo con
entrenudos no desarrollados y todo el tubérculo un sistema morfológico
ramificado y no una simple rama.
Los ojos se concentran con mayor frecuencia hacia el
extremo distal (corona o roseta), siendo a la vez más
profundos en esta región.
Las yemas de esta región normalmente se desarrollan
primero. Cuando la yema apical es removida o muerta,
otras yemas son estimuladas a desarrollar. Cada ojo
es capaz de producir un infinito número de brotes,
dependiendo del tamaño del tubérculo y de la reserva
de hidratos de carbono
FENOLOGÍA:
La relación entre el clima y los fenómenos biológicos que se presentan durante el

ciclo del cultivo de la papa, está definida por cinco fases fenológicas:

Fase I
Periodo comprendido entre la siembra y la emergencia de las plántulas (10 días
aproximadamente). Durante esta fase la plántula sobrevive de las reservas
contenidas en el tubérculo-madre y la hormona vegetal presente es una giberelina
(región subapical).
Fase II
Periodo comprendido entre la emergencia y el
desarrollo de estructuras diferenciadas denominadas
estolones (20 días aproximadamente). Los estolones
crecen a partir de yemas axilares (crecimiento
horizontal). El número de estolones es proporcional
al número de yemas axilares presentes en el tallo.
Las yemas bajo el suelo (oscuridad) sufren la acción
de otro balance hormonal, o sea, en la presencia de
un tallo con dominancia apical (auxinas) y
citoquininas presentes en las raíces, se diferencian
en estolones y se desarrollan lateralmente. Esto
genera una preocupación extra al productor en el
momento del aporque. Cuando este se realiza en
forma adecuada, el resultado es un número mayor de
tubérculos; por el contrario, un aporque inadecuado
ocasiona un mayor número de ramas "ladronas".
Fase III
Tuberización: La formación de los tubérculos de la papa es acompañada por
alteraciones morfológicas y bioquímicas en la planta.

La producción de tubérculos está fuertemente relacionada con un grado de


estímulos involucrados durante la fase de inducción (30 a 40 días
aproximadamente), o sea:
Resíduo de fotoasimilados: La planta debe estar en su máximo desarrollo
vegetativo (mayor índice de área foliar).
Estolonización: Formación del mayor número de estolones posibles por planta. La
detención del crecimiento de los estolones está relacionada con una completa
formación de la copa (dosel) de la planta y la presencia del ácido abcísico (ABA),
sintetizado en las hojas y traslocado a los estolones.
Alteración del plano de división celular: Este cambio es consecuencia de la acción
de una serie de inhibidores denominados jasmonatos (ácido jasmónico y metil
jasmonato). Las citoquininas son importantes para la estolonización y desarrollo
de los tubérculos, pues están involucradas en la promoción de la división celular.
La mayoría de los tubérculos con tamaños ideales para la cosecha se forman en
un periodo de dos semanas.
Fase IV
Crecimiento de los tubérculos: El crecimiento de los tubérculos
presenta un carácter exponencial, o sea, la proporción de
asimilados exportados por las hojas se duplica, siendo la
mayor parte dirigida a los tubérculos. En este estado, la planta
se encuentra en su máximo desarrollo vegetativo (60 días). El
aumento de la materia seca se debe a la traslocalización de
los carbohidratos de la hoja para los órganos de reservas.

Fase V

Maduración de los tubérculos: La maduración de los tubérculos se presenta


cuando la cáscara o piel se encuentra en su grado máximo, en términos de brillo.
Parte del ABA formado en la parte aérea se trasloca para los tubérculos,
tornándolos en reposo. Cuando los tubérculos se maduran ocurre la senescencia y
abscisión de la parte aérea (presencia de etileno y ABA) indicando el inicio de la
cosecha. El tubérculo maduro presenta mayor capacidad de almacenamiento y
una piel (peridermo) más gruesa.