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UNIDAD III

Musculo cardiaco: este se halla solo en el corazón y consiste en una red de uniones de fibras musculares que no se contraen
voluntariamente y no están bajo el control del SNC.

Clasificación de los Músculos Esqueléticos por su acción en grupo:

Agonistas: Los músculos agonistas, son aquéllos cuya acción produce directamente un determinado movimiento. Ejemplo el
bíceps braquial durante la flexión del brazo.

Antagonistas: Son una clasificación utilizada para describir un conjunto de músculos que actúan en oposición a la fuerza y
movimiento que genera otro musculo. Ejemplo Los Tríceps

Sinergista: Con aquellos que facilitan y cooperan para hacer eficiente la acción de los músculos agonistas sin realizar la
función de estos. Ejemplo los músculos que estabilizan la escápula.

Clasificación de los Músculos Esqueléticos según su movilidad:

Flexores: Son los que doblan una articulación. Ejemplo:

Extensores: Como su nombre lo dice, son los que extienden una articulación. Ejemplo:

Aductores: Acercan una parte móvil una parte móvil a la línea media del cuerpo.

Abductores: Alejan una parte móvil de la línea media del cuerpo.

Rotadores: facilitan los movimientos de rotación de las articulaciones:

Fijadores o estabilizadores: que mantienen un segmento en una posición, pudiendo usar una tensión muscular hacia una
dirección o varias direcciones a la vez. Contracción muscular: Los iones calcio en contacto con los miofilamentos inician la
interacción de las proteínas que los forman, miosina y actina. En reposo estas proteínas tienen afinidad natural una or la otra,
pero no se pueden poner en contacto porque otras dos proteínas, la troponina y la tropomiosina, se encuentran entrelazadas
alrededor de ellas y lo evitan; sin embargo, cuando llega el Ca2+ la forma del complejo troponina-tropomiosina cambia y esto
permite que la miosina y la actina se pongan en contacto

Aprovisionamiento de energía: Las células no almacenan grandes cantidades de ATP porque una vez que se inicia la
contracción muscular lo pueden generar muy rápidamente. Hay tres fuentes primarias del ATP que, en orden de utilización,
son: el fosfato de creatinina, la glicólisis anaeróbica y la fosforilación oxidativa.
Unión músculo-tendón: La unión músculo-tendón (MTJ) es una interface entre el músculo y el tendón, morfológicamente
especializada para trasmitir al tendón las fuerzas contráctiles generadas por las miofibrillas activas.

En condiciones normales, el automatismo (propiedad fundamental del corazón) es patrimonio del tejido especializado excito
conductor, propiedad de la cual carece el miocardio contráctil. Sin embargo, ambos tipos de tejido tienen como característica
común l a propiedad de generar corrientes eléctricas de muy bajo voltaje como consecuencia de los desplazamientos iónicos
debidos fundamentalmente al Potasio (K+) y al Sodio (Na +), al Cloro ( Cl -) y al Calcio ( Ca ++) fundamentalmente , y que
continuamente se están produciendo. Estas corrientes iónicas producen un flujo continuo bidireccional a través de la
membrana celular, generando potenciales eléctricos.

Propiedades fundamentales del corazón:


Automatismo: Es la propiedad que tiene el corazón de generar su propio impulso , de acuerdo a los que acabamos de decir
sobre las corrientes iónicas y los potenciales de acción. El ritmo cardíaco normal depende del automatismo del nódulo
sinusal (o sinoauricular).
Conductibilidad: Es la propiedad del tejido especializado de conducción y del miocardio contráctil que permite que un
estímulo eléctrico originado en el nódulo sinusal o en cualquier otro sitio, difunda con rapidez al resto del corazón.
Excitabilidad: Es la propiedad de responder a un estímulo originando un potencial de acción propagado.

Contractilidad: Es la capacidad intrínseca del músculo cardíaco de desarrollar fuerza y acortarse.


MÚSCULO LISO o VISCERAL: Se sitúa en el aparato excretor y reproductor, en los vasos sanguíneos, en la piel y en los
órganos internos (en las paredes de las vísceras huecas). Forman los músculos involuntarios del esófago, estómago e
intestinos. Se localiza formando parte de las paredes de las vísceras como el estómago, los intestinos, la vejiga y el útero. Se
lo encuentra en todos los órganos huecos menos el corazón. Son involuntarios y sus células son alargadas. Se caracteriza por
sus fibras que poseen solamente 1 núcleo y sus Miofibrillas son lisas. Produce movimientos involuntarios que no son
controlados por el Sistema Nervioso Central.

FUNCIÓN: Opera de manera independiente a la voluntad del individuo.

Este tipo de músculo forma la porción contráctil de la pared de diversos órganos tales como tubo digestivo y vasos
sanguíneos, que requieren de una contracción lenta y sostenida. Las células se organizan en grupos, formando haces,
rodeados de tejido conjuntivo fibroso que contiene vasos sanguíneos.

Músculos lisos: Dado que los músculos lisos están presentes en las paredes de los órganos huecos, ayudan en la contracción
que permite el movimiento de sustancias dentro o desde un órgano a otro. La contracción y la dilatación por lo tanto facilitan
el movimiento del fluido. Dentro del tracto digestivo el movimiento peristáltico es debido a estos músculos.

Clasificación: Existen dos tipos de tejido muscular liso: el tejido muscular liso multiunitario y el unitario.
 Tejido muscular liso multiunitario
Las fibras pueden contraerse de manera independiente las unas de las otras.
 Tejido muscular liso unitario
Las fibras no pueden contraerse independientemente las unas de las otras.
 MUSCULO LISO UNITARIO: se llama músculo liso por presentar sus miofilamentos de actina y miosina con una
ordenación distinta a la del esquelético, es decir sin estriaciones.

UNIDAD IV:
El corazón

Es un músculo hueco que funciona como una bomba aspirante e impelente que impulsa la sangre a través de las arterias para
distribuirla por todo el cuerpo. El corazón humano tiene el tamaño de un puño, pesa entre 250 y 300 gramos en mujeres y
entre 300 y 350 gramos en hombres, lo que equivale al 0,40 % del peso corporal. Está situado en el centro de la cavidad
torácica flanqueado a ambos lados por los pulmones.

Latidos del corazón

Los latidos cardíacos son pulsaciones rítmicas que se originan a intervalos regulares. Su frecuencia aumenta o disminuye en
función de la energía que necesitan las células del cuerpo para funcionar.

Origen y propagación de la excitación cardiaca: El inicio del latido se produce por una señal eléctrica que se origina en el
nodo sinusal, una estructura que funciona como un marcapasos natural. Está situado en la parte superior de la aurícula
derecha donde esta se une con la vena cava superior y proporciona el compás regular y la contracción correcta de las fibras
musculares del corazón, trasmitiendo la señal eléctrica a través del circuito eléctrico del corazón.

La señal eléctrica activa primero las cavidades superiores del corazón (aurículas) y después los ventrículos por el nodo
auriculoventricular (nodo AV), ubicado entre las aurículas y los ventrículos. Este nódulo retiene las descargas eléctricas y
retarda su transmisión hasta que las aurículas se contraen por completo y los ventrículos se llenan de sangre durante la
diástole.

La señal eléctrica llega al haz de His, una especie de cable de fibras musculares situado en medio del corazón, que recorre el
tabique interauricular. El haz de His se divide en ramas de conducción a derecha e izquierda de cada ventrículo.

Las fibras de Purkinje, situadas debajo del endocardio, distribuyen el impulso a las células del endocardio. Después la señal
continúa por el epicardio para llegar a los ventrículos haciendo que se contraigan. Seguidamente, los ventrículos se relajan y
comienza de nuevo el proceso con un nuevo latido que se produce en el nódulo sinusal.
Ciclo cardíaco

Una vez iniciado el latido tiene lugar el ciclo cardíaco. Se trata de una sucesión de cambios de volumen y presión que se
producen durante la actividad cardíaca. Hay dos fases en cada latido: sístole y diástole

 Llenado ventricular(LLEVE): en esta fase debido a que el corazón empieza a relajarse la sangre entra por la vena
cava superior e inferior y por el seno coronario por el lado derecho, y por el lado izquierdo por las venas pulmonares;
toda esa sangre regresa a la aurícula, y eso provoca la distención de las aurículas, las válvulas auriculoventriculares se
abren para que por efecto de gravedad, de manera pasiva, es decir, sin gastar energía la sangre pase de las aurículas
hasta los ventrículos hasta que los ventrículos tengan un 70% del llenado.
 Sístole auricular (SA): en esta fase encontramos el corazón con un llenado de sangre del 70% y las aurículas llenas
de sangre, aquí las paredes de las aurículas se van a contraer, y al hacerlo toda la sangre que contenía la aurícula pasa
al ventrículo para llenar el espacio que falta que es el 30%. Las válvulas auriculoventriculares quedan abiertas y las
sigmoideas cerradas.

Sístole ventricular: consta de dos fases (CI – PE)

 Contracción isovolumétrica (CI): es una fase donde el corazón se va a contraer sin ganar ni perder volumen, aquí
las aurículas están contraídas y los ventrículos están llenos (100%). Es aquí donde inicia la contracción
isovolumétrica, los ventrículos se empiezan a contraer pequeñamente y las válvulas auriculoventriculares se cierran y
es cuando se produce el primer ruido cardiaco.
 Periodo de eyección (PE): aquí tenemos el 100% del llenado, pero como la presión de los ventrículos es mayor que
las arterias, se abren las válvulas sigmoideas, y la sangre empieza a salir( contrayéndose) por las arterias pulmonares
y aortica a cumplir su función: la pulmonar a las vías respiratoria, la hematosis que es el intercambio de gases y la
aortica hacia todas las células para darnos nutrición comúnmente. Esta fase acaba cuando toda la sangre sale del
corazón. En esta fase se expulsa 70ml/lt. V.A.V: cerradas.
 Relajación isovolumétrica (RI): las aurículas están contraídas y las V.AV están cerradas y las sigmoideas están
abiertas y los ventrículos están contraídos, aquí el musculo se va a relajar sin ganar ni perder sangre, para evitar el
reflujo, la presión que ejerce dentro de las paredes de las arterias los ventrículos ahora hace que las válvulas
sigmoideas se cierren y se produce el segundo ruido cardiaco.

Electrocardiograma: es una prueba que registra la actividad eléctrica del corazón. Se trata de una representación gráfica de
la contracción cardíaca para la que se emplean pequeños discos metálicos (electrodos) que captan, amplifican y registran
sobre un papel milimetrado las señales del latido del corazón.

Este examen cardíaco ofrece dos tipos de información: el impulso del corazón, el tiempo de transmisión de este impulso y sus
posibles irregularidades, así como la forma que permite deducir si hay alteraciones en el músculo cardíaco y sus cavidades.

Las células del corazón están en constante actividad provocando un flujo constante de iones (sustancias con una pequeña
carga de sodio, potasio, cloro y calcio) entre el interior y exterior de las células. Las diferencias de carga producidas por este
flujo se convierten en pequeñas corrientes eléctricas que crean en las células del corazón, que es lo que provoca la
contracción y relajación del ciclo cardíaco.

Esta prueba diagnóstica además es útil para:

 Estudiar la regularidad de los latidos


 Conocer el efecto que ciertos medicamentos tienen sobre la velocidad de transmisión del impulso o sobre la
contracción
 Saber el tamaño de las cámaras o la variación en el grosor de las paredes, detectar posible daño al corazón (angina de
pecho, infarto)
 Comprobar los funcionamientos de los dispositivos reguladores de la actividad cardíaca, tanto anatómicos como
artificiales (marcapasos, desfibriladores automáticos implantables).
 Muestra la frecuencia cardíaca.
 Permite diagnosticar lesiones del miocardio.
 Distinguir un pequeño infarto.
 Detectar arritmias como la fibrilación auricular.
 Otras alteraciones de la actividad eléctrica del corazón causadas por enfermedades genéticas como el síndrome de QT
Largo.
 Valorar causas de insuficiencia cardíaca.
 Onda P: cuando la onda eléctrica activa las aurículas en el electrocardiograma se aprecia un pequeño pico.
 Intervalo PR: el impulso viaja a través del nódulo AV. El siguiente paso consiste en medir el intervalo PR. Esto
representa el tiempo necesario para la despolarización auricular y el retraso en el nodo AV. Se mide desde el inicio de
la onda P hasta el comienzo del complejo QRS y dura 0.12-0.20 segundos. El intervalo PR se alarga si el impulso se
detiene por demasiado tiempo en el nodo AV (bloqueo AV o bloqueo cardíaco). Un intervalo PR acortado se ve
cuando el impulso se origina en el tejido del nodo AV o si existe una anormalidad congénita (como el síndrome de
Wolff-Parkinson-White), donde hay una vía accesoria que no pasa por el nodo AV.
 Picos QRS: registran cuando los impulsos bajan hacia los ventrículos y los activan. El complejo QRS se mide desde
la deflexión que parte de la línea base (ya sea una desviación positiva o negativa) después del intervalo PR, hasta
cuando regresa a la línea base justo antes de la onda T. Como se mencionó anteriormente, un valor mayor de 0,12
segundos es anormal y generalmente indica un trastorno de la conducción dentro de los ventrículos.
 Intervalo QT: continúa la contracción del músculo ventricular. El intervalo QT representa el tiempo total desde el
comienzo de la despolarización ventricular a la repolarización. Se mide desde el comienzo del complejo QRS hasta el
final de la onda T. Su duración varía en función de la frecuencia cardíaca: se vuelve más corto a medida que aumenta
la frecuencia cardíaca.
 Onda T: indica la onda de recuperación, cuando la corriente eléctrica se expande hacia atrás sobre los ventrículos
contrayendo el músculo ventricular y enviando el impulso eléctrico de nuevo al inicio.

Los sonidos del corazón

Los médicos pueden evaluar si las válvulas del corazón funcionan de forma correcta escuchando los sonidos que producen
cuando se cierran. Cuando el corazón late se pueden distinguir dos sonidos utilizando un estetoscopio. Se describe como un
sonido lup-dup:

-Uno más largo y alto, y corresponde al momento en el que se cierran las válvulas mitral y tricúspide.

-Uno más breve y seco, se produce cuando se cierran las válvulas pulmonar y aórtica. Un sonido anormal puede significar
que hay una fuga en alguna válvula.

Arritmias

Las arritmias cardíacas son cambios en el ritmo normal del corazón o de la frecuencia cardíaca. Se trata de una alteración que
afecta al sistema eléctrico del corazón y que puede producirse en cualquier parte del músculo cardíaco. Esta alteración hará
que el latido del corazón sea demasiado rápido, demasiado lento o irregular. Durante una arritmia es posible que el corazón
no bombee suficiente sangre al resto del cuerpo.

Cada tipo de arritmia tiene su propia causa: pueden producirse por un componente genético, por una enfermedad cardíaca (un
problema en las arterias coronarias, insuficiencia cardíaca o mal funcionamiento de las válvulas) o por determinados
medicamentos. También el consumo excesivo de alcohol, tabaco, el estrés o el ejercicio intenso pueden hacer que se altere el
ritmo normal del corazón, derivando en una arritmia.

Los síntomas suelen ser intermitentes, pero los más frecuentes son:

-Palpitaciones, una sensación de latido extraño -Aturdimiento -Cansancio

-Sensación de falta de aire, ahogo o mareo - Dolor de pecho

Clasificación según su frecuencia cardiaca:

Bradicardia: cuando el latido es muy lento (por debajo de los 60 latidos por minuto)

Taquicardia: cuando la frecuencia cardíaca es muy rápida (por encima de los 100 latidos por minuto).

Irregulares: cuando el latido es intermitente

 Extrasístoles: Son latidos prematuros del corazón. Estas palpitaciones pueden ser:

Auriculares: son latidos cardíacos adicionales en personas sanas. También conocidos como latidos ectópicos. Las
extrasístoles auriculares son muy comunes. Se inician de forma espontánea y no suelen ser peligrosas. Se pueden originar por
el consumo de alcohol, por fármacos, por exceso de ejercicio físico por estrés.
Ventriculares (EV): es un latido adicional que altera el ritmo normal del corazón. Está causado por la activación eléctrica de
los ventrículos antes del latido normal.

 Arritmias supraventriculares: Estas taquicardias que pueden comenzar en las aurículas o en el nódulo
auriculoventricular.

Fibrilación auricular: es la arritmia más frecuente de tipo grave. El impulso eléctrico del corazón se inicia en otra parte de la
aurícula o en las venas pulmonares, en vez de en el nódulo sinusal. Lo que provoca que las paredes de las aurículas vibren (o
fibrilen) de forma rápida. Esta acción hace que las aurículas se contraigan de forma de sincronizada e irregular, pero sin
bombear sangre a los ventrículos. Las personas que sufren esta arritmia tienen una frecuencia cardíaca más rápida (puede
llegar a 300 latidos por minuto).

Flutter o aleteo auricular: tiene síntomas similares a la fibrilación auricular, pero es menos frecuente.

Taquicardia supraventricular paroxística: se inicia y termina en las aurículas de forma repentina y produce un latido muy
rápido (de 160 a 200 latidos por minuto). Puede durar varios minutos o varias horas. Produce palpitaciones, molestas y
debilidad. Suelen ser más desagradables que peligrosas. Son muy frecuentes en niños.

 Arritmias ventriculares: Se inician en los ventrículos. Pueden ser peligrosas y requieren atención médica inmediata.

Taquicardia ventricular: es un latido muy rápido y uniforme (120 latidos por minuto)

Fibrilación ventricular: se produce cuando los impulsos eléctricos desorganizados hacen que el ventrículo vibre de forma
muy rápida e ineficaz. Debido a que el corazón no bombea correctamente puede provocar un paro cardíaco y producir la
muerte repentina.

Gasto cardíaco

Se denomina gasto cardíaco o débito cardíaco al volumen de sangre expulsado por un ventrículo en un minuto. El gasto
cardiaco constituye la resultante final de todos los mecanismos que normalmente se ponen en juego para determinar la
función ventricular (frecuencia cardiaca, contractilidad, sinergia de contracción, precarga y poscarga).

Regulación del gasto cardíaco

Hay dos factores principales de los cuales depende el gasto cardíaco: volumen de expulsión y frecuencia cardíaca. A su
vez, el volumen de expulsión es el volumen de sangre expulsado por el ventrículo (igual derecha o izquierda) en un ciclo
cardíaco; entendiéndose que en un corazón sano este corresponde a un ciclo eléctrico y un ciclo mecánico, sincronizados.
Mientras que la frecuencia cardíaca es el número de ciclos cardíacos en un minuto. El gasto cardíaco es directamente
proporcional a ambos el volumen de expulsión y la frecuencia cardíaca, pero no es una simple suma algebraica, un cambio en
cualquiera de estos factores siempre requiere análisis para predecir si realmente está aumentando el gasto cardíaco.

El volumen de expulsión a su vez depende de tres factores: Precarga, poscarga e inotropismo.

La actividad mecánica del corazón depende de la fuerza de contracción (que según la ley de Frank-Starling es proporcional al
volumen diastólico final) y de la contractilidad. La poscarga es la fuerza que se opone a la salida de sangre del ventrículo
durante la sístole; o bien puede ser definida como el grado de estrés en la pared del ventrículo a lo largo de la sístole
ventricular.

La regulación del gasto cardíaco por el sistema nervioso autónomo se da por la acción fisiológicamente opuesta de dos
―sistemas‖ anatómicamente separado: el simpático y el parasimpático. El sistema simpático, por medio de la adrenalina y
noradrenalina activa receptores beta 1 en el corazón. Al activarse estos receptores acoplados a proteína Gs se activa adenilato
ciclasa, aumentando la concentración intracelular de AMP cíclico. Este a su vez modula diferentes respuestas en diferentes
partes del corazón. Al activar estos receptores a nivel del nodo senoauricular, se facilita el influjo de sodio, haciendo que haya
mayor corriente de marcapasos del corazón dependiente de la hiperpolarización, aumentando la pendiente de fase cuatro y por
lo tanto aumentando el automatismo. Lo mismo ocurre en las fibras de Purkinje y en el nodo auriculoventricular (que forman
parte del sistema de conducción eléctrica del corazón. Estos cambios aumentan la frecuencia cardíaca (cronotropismo) y la
velocidad de conducción (dromotropismo). Además, el AMPc prolonga la apertura de canales L de calcio, haciendo que
aumente la contractilidad (inotropismo), por lo tanto aumentando actividad mecánica y aumentando volumen de expulsión.
Al aumentar el volumen de expulsión y la frecuencia cardíaca, se aumenta el gasto cardíaco. Es importante notar, sin
embargo, que si la frecuencia es demasiado elevada, disminuyendo la duración de la diástole, o si el retorno venoso es
insuficiente puede que no aumente el gasto cardíaco al final, recalcando el hecho que la suma de factores fisiológicos no es
una suma algebraica. Por otro lado, el sistema parasimpático, con acetilcolina en receptores M2 causa un efecto cronotrópico
y dromotrópico negativo, sin embargo, el efecto inotrópico es mínimo.

Vasodilatación muscular

El factor más importante que eleva el gasto cardíaco durante el ejercicio es la dilatación de los vasos sanguíneos que se
encuentran en los músculos que se ejercitan. La vasodilatación depende del incremento considerable del metabolismo
muscular durante el ejercicio. Esto da lugar a una elevación del uso del oxígeno y otros nutrientes por los músculos y a la
formación de sustancias vasodilatadoras endógenas que actúan sinérgicamente para causar dilatación vascular local intensa y
aumento considerable del flujo sanguíneo local. Esta dilatación vascular local alcanza su máximo en los aproximadamente 10
segundos posteriores al inicio del ejercicio intenso; pero una vez alcanzada, la gran disminución de la resistencia vascular
permite que fluyan a través del músculo grandes cantidades de sangre y de ahí pasa a las venas para ser retornada al corazón,
aumentando notablemente el retorno venoso y el gasto cardíaco.

Estimulación simpática

La estimulación simpática afecta tanto al corazón como a la circulación. Hace que el corazón impulse la sangre con mayor
fuerza, eleva la presión general media de llenado por contracción de los vasos periféricos, y también la resistencia al retorno
venoso.

Hemodinámica

La hemodinámica es aquella parte de la biofísica que se encarga del estudio anatómico y funcional del corazón mediante la
introducción de catéteres finos a través de las arterias y venas de la ingle o del brazo. Esta técnica conocida como cateterismo
cardíaco permite conocer con exactitud el estado de las arterias del corazón, las presiones dentro de cada cámara cardiaca, el
funcionamiento del músculo cardiaco (ventrículos), la presencia de anomalías congénitas y el funcionamiento de las válvulas
cardiacas.

Tipos de Fluidos

Flujo laminar

En condiciones fisiológicas el tipo de flujo mayoritario es el denominado flujo en capas o laminar. El fluido se desplaza en
láminas coaxiales o cilíndricas en las que todas las partículas se mueven sin excepción paralelamente al eje vascular. En el
caso del sistema vascular los elementos celulares que se encuentran en sangre son desplazados tanto más fuertemente hacia el
centro cuanto mayor sea su tamaño.

Flujo turbulento

En determinadas condiciones el flujo puede presentar remolinos, se dice que es turbulento. En esta forma de flujo el perfil de
velocidades se aplana y la relación lineal entre el gradiente de presión y el flujo se pierde porque debido a los remolinos se
pierde presión.

TENSIÓN ARTERIAL Y FLUJO SANGUÍNEO

La tensión arterial o presión sanguínea es esencial para que la sangre pueda circular por los vasos sanguíneos y cumpla su
función de llevar a todos los tejidos del organismo el oxígeno y los nutrientes que necesitan para mantener correctamente su
actividad. Se puede definir como la fuerza que la sangre ejerce sobre las paredes de las arterias.

Circulación arterial

Las arterias conducen la sangre desde el corazón hacia otros órganos. Las grandes arterias elásticas abandonan el corazón y se
dividen en arterias musculares de mediano calibre que se distribuyen a lo largo de las diferentes regiones del organismo.
Debido a su contenido en fibras elásticas, las arterias normalmente poseen alta distensibilidad, lo cual significa que sus
paredes se estiran con facilidad o que se expanden sin romperse en respuesta a leves incrementos en la presión.

Arterias elásticas: Las arterias de mayor diámetro, superior a 1 cm. Función: ayudar a la propulsión de la sangre hacia
delante mientras los ventrículos se están relajando. La aorta y el tronco braquiocefálico, la carótida común, la subclavia, la
vertebral, la pulmonar y las arterias iliacas comunes son arterias elásticas. A medida que avanza la edad, la presión arterial
aumenta debido a una reducción de la elasticidad de la pared arterial.
Arterias musculares: Arterias de mediano calibre, con diámetros entre 0.1 y 10 mm. Son capaces de una mayor
vasoconstricción y vasodilatación para ajustar la tasa del flujo sanguíneo. La mayor cantidad de músculo liso torna a las
paredes de las arterias musculares relativamente más gruesas. También se denominan arterias de distribución, porque
distribuyen la sangre a las diferentes partes del organismo. Los ejemplos incluyen la arteria braquial en el brazo y la arteria
radial en el antebrazo.

Circulación Arteriolar: Las arterias de mediano calibre se dividen luego en pequeñas arterias, que se dividen a su vez en
arterias aún más pequeñas llamadas arteriolas. Muy pequeña, con diámetros de entre 10 y 100 mcm, que conduce la sangre a
los capilares. Las arteriolas juegan un papel clave en la regulación del flujo sanguíneo desde las arterias hacia los capilares
regulando la resistencia, la oposición al flujo sanguíneo.

La contracción del músculo liso arteriolar produce vasoconstricción, que incrementa la resistencia vascular y disminuye el
flujo sanguíneo aportado por esa arteriola a los capilares. En contraste, la relajación del músculo liso arteriolar causa
vasodilatación, que disminuye la resistencia vascular e incrementa el flujo sanguíneo hacia los capilares.

Circulación capilar: Cuando las arteriolas entran en un tejido, se ramifican en numerosos vasos diminutos llamados
capilares. La delgada pared de los capilares permite el intercambio de sustancias entre la sangre y los tejidos corporales. Son
vasos microscópicos que conectan las arteriolas con las vénulas, con diámetros de entre 4 y 10 mcm.

El flujo de sangre de las arteriolas a las vénulas a través de los capilares se denomina microcirculación. Los tejidos corporales
con alto requisito metabólico, como los músculos, el hígado, los riñones y el sistema nervioso, usan más O2 y nutrientes y por
lo tanto tienen redes capilares extensas. Los tejidos con menores requisitos metabólicos, como los tendones y ligamentos,
contienen menos capilares.

Los capilares se conocen como vasos de intercambio porque su función es el intercambio de nutrientes y desechos entre la
sangre y las células tisulares a través del líquido intersticial.

Tipos de capilares:

Capilares continuos: en los cuales las membranas plasmáticas de las células endoteliales forman un tubo continuo que sólo
es interrumpido por hendiduras intercelulares, que son brechas entre células endoteliales vecinas. Los capilares continuos se
encuentran en el músculo liso y esquelético, tejido conectivo y en los pulmones.

Capilares fenestrados: las membranas plasmáticas de las células endoteliales en estos capilares poseen pequeños poros con
diámetros entre 70 y 100 nm. Se encuentran en los riñones, en las vellosidades del intestino delgado, en el plexo coroideo de
los ventrículos del cerebro y en algunas glándulas endocrinas.

Capilares sinusoides: son más amplios y tortuosos que otros capilares. Sus células endoteliales pueden tener fenestraciones
inusualmente grandes. Además de tener una membrana basal incompleta o ausente, los sinusoides tienen hendiduras
intercelulares muy grandes. Se encuentran en el hígado, la médula ósea roja, el bazo y algunas glándulas endocrinas.

En algunas partes del cuerpo, la sangre pasa desde una red capilar a otra, a través de una vena llamada vena porta. Este tipo
de circulación sanguínea se denomina sistema porta. Hay sistemas porta asociados con la glándula hipófisis y el hígado.

Circulación venosa: El sistema venoso es responsable de conducir la sangre desde los tejidos al corazón gracias al gradiente
de presión que existe entre los capilares y la aurícula.

En las venas, la presión y la velocidad de la sangre son menores que en el sistema arterial, las paredes son más delgadas y
distensibles, por lo que poseen una gran capacidad para almacenar de forma dinámica una parte importante del volumen de
sangre.

Es por ello que otra función del sistema venoso es la regulación del volumen circulante de sangre.

La presión que existe en el interior de un vaso es la suma de dos componentes:

La presión hidrostática, determinada por la "altura de la columna sanguínea" respecto a la aurícula derecha, y

La presión dinámica, que depende del flujo.

La aurícula derecha constituye el punto hidrostático indiferente con respecto a la gravedad, donde la presión hidrostática no
varía, sea cual sea la posición del cuerpo.
La presión y el volumen de la sangre venosa varían según el territorio corporal y la postura del individuo.

La presión venosa central (PVC) es la que existe en la aurícula derecha y en las grandes venas del tórax. Su valor es entre 0 y
5 mmHg y depende del equilibrio entre el GC y el retorno venoso. Si el corazón bombea menos sangre de la que le llega por
las venas, la PVC aumenta, mientras que si aumenta el GC, la PVC disminuye. La presión venosa periférica (PVP) es la que
hay en las venas extratorácicas y extracraneales; su nivel varía dependiendo del territorio venoso y de la situación postural.

Mecanismo de control humoral y nervioso del flujo sanguíneo

La regulación del sistema vascular se realiza básicamente sobre el músculo liso vascular y, más concretamente, sobre el
músculo liso de las arteriolas, ya que éstas constituyen el punto máximo de resistencia. La relajación del músculo liso
aumenta el radio arteriolar (vasodilatación) y su contracción lo disminuye (vasoconstricción). Este músculo está bajo control
del sistema nervioso autónomo y de determinadas hormonas.

Control humoral del flujo

Dentro de este apartado se engloba aquellas sustancias que, o bien formadas en glándulas específicas y transportadas por
sangre, o bien formadas en tejidos específicos, producen efectos circulatorios. Se las puede clasificar en dos tipos,
dependiendo de cuál sea el efecto causado sobre los vasos sanguíneos:

Sustancias vasoconstrictoras

a) Noradrenalina y adrenalina. La noradrenalina es un potente vasoconstrictor. La adrenalina también es vasoconstrictora


en menor grado, pudiendo en algunos casos provocar vasodilatación, como en los vasos coronarios.

b) Angiotensina II. Es una de las sustancias vasoconstrictoras más potentes. Actúa fundamentalmente en las pequeñas
arteriolas, y en condiciones normales su efecto es sobre todo el organismo, aumentando la resistencia periférica total y la
presión arterial.

c) Vasopresina o ADH. Es la hormona vasoconstrictora más potente. Sólo se secreta en muy pequeñas cantidades y su papel
es elevar la presión sanguínea de una forma muy eficaz.

d) Endotelinas. Péptidos con una potente acción vascular. Actúan de forma autocrina y paracrina. Sus células diana
preferentes son las fibras musculares lisas subendoteliales.

Sustancias vasodilatadoras

a) Óxido nítrido (NO). Causan vasodilatación por relajación del músculo liso.

b) Factor hiperpolarizante endotelial (FHDE). Molécula derivada del ácido araquidónico, que es sintetizada por la célula
endotelial.

c) Bradicinina o sistema calicreína-cinina. Forma parte de una familia de polipéptidos, denominados cininas, obtenidos de
las 2-globulinas del plasma. La acción de la bradicinina y de la calidina es una fuerte dilatación arteriolar y un aumento de la
permeabilidad capilar

d) Histamina. Es producida y liberada prácticamente en todos los tejidos que sufren una lesión; en su mayor parte la
circulante procede de los mastocitos y los basófilos circulantes.

e) Prostaglandinas. Algunas prostaglandinas provocan vasoconstricción (PGF) y otras, vasodilatación (PGA1, PGA2, PGE).
Se cree que su función es muy local.

f) Péptido auricular natriurético (PAN). Es un potente vasodilatador, secretado por varios tejidos, entre ellos la aurícula.

Control nervioso: En el sistema vascular todas las acciones están mediadas por el sistema nervioso autónomo simpático. Los
nervios simpáticos tienen muchas fibras vasoconstrictoras y pocas vasodilatadores.

La inervación de pequeñas arterias y arteriolas permite incrementar su resistencia y modificar el flujo sanguíneo; en los
grandes vasos, en concreto las venas, permite modificar su capacidad, alterando el volumen del sistema circulatorio periférico
y proyectando más sangre hacia el corazón.
Tipos de regulación: Regulación local

Cada tejido es capaz de regular su propio flujo sanguíneo según sus necesidades específicas. En términos generales, cuanto
mayor sea la tasa metabólica de un tejido mayores serán sus requerimientos de flujo. Existen, sin embargo, algunos órganos
(riñón o cerebro) que necesitan flujos elevados y constantes para realizar sus funciones, de ahí que en ellos se observen
cambios relativamente pequeños de flujo.

El flujo sanguíneo está regulado localmente de una manera muy estricta, impidiendo en cada momento que haya excesos o
defectos de irrigación, y manteniendo el trabajo mínimo para todo el sistema.

La regulación local puede ser:

A corto plazo: cambios rápidos que se instauran en un plazo de tiempo corto, de segundos a minutos.

A largo plazo: cambios más lentos que van apareciendo a lo largo de días, semanas o meses.

Regulación local a corto plazo: efecto del metabolismo tisular

El aumento del metabolismo en un tejido incrementa el flujo sanguíneo. La variable principal, que se mide localmente, es la
disponibilidad de oxígeno. Cuando esta disponibilidad disminuye hasta un 25%, el riego sanguíneo aumenta hasta tres veces.
El incremento del metabolismo o la caída del oxígeno hace que las células secreten sustancias vasodilatadoras, dentro de las
cuales se encuentran: CO2, adenosina y compuestos de fosfato de adenosina, iones potasio, ácido láctico, iones hidrógeno e
histamina.

La sustancia vasodilatadora más potente es la adenosina. Se ha comprobado que un aumento de actividad cardíaca, produce
una mayor degradación de ATP, y una mayor formación de adenosina. Parte de esta adenosina escapa de las células y ejerce
su acción en los vasos.

Regulación central: En la regulación integral del sistema cardiovascular se realiza el reparto equilibrado de flujo a cada uno
de los órganos.

UNIDAD V:

 Propiedades de los gases


Para su homeostasis el organismo precisa obtener energía de forma continua, y aunque esta puede obtenerse sin el concurso
del oxígeno (O2) (metabolismo anaeróbico), en circunstancias normales se obtiene mediante vías metabólicas que generan
compuestos fosforilados. Estas vías precisan aporte continuo de O2 y generan dióxido de carbono (CO2) como desecho
metabólico (fosforilación oxidativa, metabolismo aeróbico). Los sistemas sanguíneos y cardio-circulatorio realizan el
transporte de estos gases, pero es el sistema respiratorio el responsable último de su intercambio continuo con la atmósfera.

El aire atmosférico está compuesto por una mezcla de gases: 78,08% nitrógeno (N2), 20,94% oxígeno (O2), 0,035% dióxido
de carbono (CO2) y 0,93% de gases inertes, como argón y neón. La presión barométrica total (PB) es de 760 mm Hg a nivel
del mar y según la Ley de Daltonestá determinada por la suma de las presiones parciales de los gases que la componen.

El intercambio de los gases respiratorios debe producirse de forma ininterrumpida y bidireccional entre la atmósfera, el
pulmón, la sangre y los tejidos. El intercambio pulmonar de gases engloba varios procesos que están íntimamente
relacionados: la ventilación, la difusión, la perfusión y las relaciones ventilación-perfusión.

• Mecánicas de la respiración

El aire que contiene el oxígeno entra al cuerpo a través de la nariz y la boca. De ahí, atraviesa la faringe o garganta en su
camino hacia la tráquea. La tráquea se divide en dos vías aéreas principales llamadas bronquios, los cuales llegan a los
pulmones; uno al pulmón derecho y otro al pulmón izquierdo. Los bronquios se subdividen o se ramifican en varias ocasiones
formando bronquios más pequeños, quienes a su vez se vuelven a ramificar en varias ocasiones formando bronquiolos. Estos
bronquios y bronquiolos se denominan el árbol bronquial debido a que las subdivisiones o ramificaciones que sufren se
parecen a las ramificaciones de un árbol, sólo que en una posición inversa. Después de alrededor de 23 divisiones, los
bronquiolos terminan en los conductos alveolares. Al final de cada conducto alveolar, se encuentran cúmulos de alvéolos
(sacos alveolares). El oxígeno transportado a través del sistema respiratorio es finalmente transportado al torrente sanguíneo a
nivel de los alvéolos.
La tráquea, los bronquios principales y aproximadamente la primera docena de divisiones de los bronquios más pequeños
tienen ya sea anillos o placas de cartílago en sus paredes que les evitan colapsarse o que bloqueen el flujo de aire. El resto de
los bronquiolos y los alvéolos no tienen cartílagos y son muy elásticos. Esto permite que respondan a cambios en la presión
conforme los pulmones se expanden y se contraen. Los vasos sanguíneos del sistema de la arteria pulmonar acompañan a los
bronquios y a los bronquiolos. Estos vasos sanguíneos también se ramifican en unidades cada vez más pequeñas hasta
terminar en capilares, los cuales se encuentran en contacto directo con los alvéolos. El intercambio gaseoso sucede a través de
esta membrana alveolar-capilar cuando el oxígeno se desplaza hacia adentro y el dióxido se desplaza hacia fuera del torrente
sanguíneo.La capacidad de difusión mide la facilidad con la cual el intercambio gaseoso se lleva a cabo entre los alvéolos y
los capilares.

Este movimiento de aire hacia adentro y hacia fuera es lo que denominamos ventilación. La contracción de los músculos
inspiratorios (el principal músculo inspiratorio es el diafragma) hace que se expanda la cavidad torácica, generando una
presión negativa. El flujo de aire resultante que se dirige hacia los pulmones se denomina inspiración. Durante una
inspiración máxima, el diafragma se contrae forzando al contenido dentro del abdomen a desplazarse hacia abajo y hacia
fuera.

• Intercambio gaseoso en el pulmón

El intercambio de gases es la provisión de oxigeno de los pulmones al torrente sanguíneo y la eliminación de dióxido de
carbono del torrente sanguíneo a los pulmones. Esto tiene lugar en los pulmones entre los alvéolos y una red de pequeños
vasos sanguíneos llamados capilares, los cuales están localizados en las paredes de los alvéolos.

El oxígeno inhalado penetra en los pulmones y alcanza los alvéolos. Las capas de células que revisten los alvéolos y los
capilares circundantes se disponen ocupando el espesor de una sola célula y están en contacto estrecho unas con otras. Esta
barrera entre el aire y la sangre tiene un grosor aproximado de una micra (3/10 000 cm). El oxígeno atraviesa rápidamente
esta barrera aire–sangre y llega hasta la sangre que circula por los capilares. Igualmente, el dióxido de carbono pasa de la
sangre al interior de los alvéolos, desde donde es exhalado al exterior.

La sangre oxigenada circula desde los pulmones por las venas pulmonares y, al llegar al lado izquierdo del corazón, es
bombeada hacia el resto del organismo. La sangre con déficit de oxígeno y cargada de dióxido de carbono vuelve al lado
derecho del corazón a través de dos grandes venas: la vena cava inferior y la vena cava superior. A continuación, la sangre es
impulsada a través de la arteria pulmonar hacia los pulmones, donde recoge el oxígeno y libera el dióxido de carbono.

Para mantener el intercambio entre oxígeno y dióxido de carbono, entran y salen de los pulmones entre 5 y 8 L de aire por
minuto, y cada minuto se transfiere alrededor del 30% de cada litro de oxígeno desde los alvéolos hasta la sangre, aun cuando
la persona esté en reposo.

Los tres procesos esenciales para la transferencia del oxígeno desde el aire del exterior a la sangre que fluye por los
pulmones son: ventilación, difusión y perfusión.

La ventilación es el proceso por el cual el aire entra y sale de los pulmones.

La difusión es el movimiento espontáneo de gases entre los alvéolos y la sangre de los capilares pulmonares sin intervención
de energía alguna o esfuerzo del organismo.

La perfusión es el proceso por el cual el sistema cardiovascular bombea la sangre a los pulmones.

• Circulación pulmonar

La circulación pulmonar, también llamada circulación menor, es el segundo recorrido de la circulación sanguínea. Ya en los
pulmones la sangre va desde los capilares a los alvéolos donde se libera el C02 y vuelve a cargarse de oxígeno. Es lo que
conocemos como respiración, un proceso básico para la vida de los tejidos. Una vez ha sido oxigenada en los pulmones, la
sangre viaja desde los capilares pulmonares, en vasos cada vez mayores, hasta las venas pulmonares, que desembocan en la
aurícula izquierda del corazón. Y desde allí, a través de la válvula mitral llega al ventrículo izquierdo. Al contraerse se abre la
válvula aórtica y se inicia la circulación sistémica o mayor que irrigará todo el organismo con la sangre rica en oxígeno.

Describir el transporte de gases entre los pulmones y los tejidos


Los Gradientes de presión parcial para O2 y CO2 son la clave de los movimientos de los gases.Casi el 99% del oxígeno que
se disuelve en la sangre se combina con la hemoglobina. Y aproximadamente 94.5% del CO2 que se disuelve entra en una
serie de reacciones químicas reversibles. La presencia de la hemoglobina aumenta la capacidad de transporte de O2 de la
sangre en 70 veces.
• Transportadores de oxígeno

El oxígeno (O2), elemento indispensable en la fosforilización oxidativa para la obtención de energía (metabolismo aerobio),
es transportado por la sangre de dos formas, el 98-99% lo hace combinado con la hemoglobina (Hb), y sólo el 1-2% circula
disuelto en plasma. Por el contrario, el dióxido de carbono (CO2), principal gas de deshecho tras la fosforilización oxidativa
en los diferentes órganos y tejidos, circula en la sangre principalmente formando parte del bicarbonato (80%), mientras que
un 10% va ligado a la Hb, estando el restante 5-10% disuelto en plasma.

• Transportadores de dióxido de carbono

El CO2 transportado en la sangre de tres maneras: disuelto en el plasma, en forma de bicarbonato y combinado con proteínas
como compuestos carbamínicos.

La primera reacción es muy lenta en el plasma, pero muy rápida dentro del glóbulo rojo porque este contiene anhidrasa
carbónica. La segunda reacción que es la disociación iónica del acido carbónico, se produce con rapidez sin enzimas. Cuando
la concentración de estos iones asciende dentro del glóbulo rojo el HCO3- difunde hacia el exterior pero el H+ no puede
hacerlo con facilidad porque la membrana eritrocitica es relativamente impermeable a los cationes. Por lo tanto para que se
mantenga la electro neutralidad, se difunden iones de cloro (Cl-) hacia el interior del glóbulo rojo desde el plasma en el
llamado desplazamiento de cloruro.

• Amortiguadores de la sangre.

Un amortiguador es una mezcla de sustancias en solución acuosa (por lo general una combinación de un ácido débil y su base
conjugada) que puede resistir cambios de la concentración de ion hidrógeno cuando se añaden ácidos o bases fuertes; es decir,
los cambios de la concentración de ion hidrógeno que ocurren cuando se agrega un ácido o base fuerte a un sistema
amortiguador son de mucho menor magnitud que los que ocurrirían si se añadiera la misma cantidad de ácido o base a agua
pura u otra solución no amortiguadora.

Mantener el pH en los fluidos intra y extracelulares es fundamental puesto que ello influye en la actividad biológica de las
proteínas, enzimas, hormonas, la distribución de iones a través de membranas, etc. La manera en que podemos regular el pH
dentro de los límites compatibles con la vida son: 1) los tampones fisiológicos y 2) la eliminación de ácidos y bases por
compensación respiratoria y renal.

Los tampones fisiológicos son la primera línea de defensa frente a los cambios de pH de los líquidos corporales, entre los que
destacan: el tampón fosfato, el tampón bicarbonato y el tampón hemoglobina.

Los órganos principales que regulan el pH del sistema amortiguador acido carbónico-bicarbonato son los pulmones y los
riñones.

La regulación del pH del plasma sanguíneo se relaciona directamente con el transporte eficaz de O2 hacia los tejidos
corporales. La hemoglobina (Hb) se une de forma reversible con el H y O2.

El oxígeno entra en la sangre a través de los pulmones de donde pasa al interior de los glóbulos rojos y se une a la
hemoglobina.

El sistema respiratorio puede compensar eficientemente y en cuestión de minutos cambios de pH. Modificando la frecuencia
respiratoria se puede variar la [CO2] disuelta en la sangre y corregir así las desviaciones de pH. Sin embargo, su capacidad
para compensar estas alteraciones es limitada.

REFULACION DE LA RESPIRACIÓN

PERFUSIÓN PULMONAR: Consiste en el flujo de sangre venosa a través de la circulación pulmonar hasta los capilares y
el retorno de sangre oxigenada al corazón izquierdo.

El pulmón recibe flujo sanguíneo por medio de las circulaciones bronquial y pulmonar. El flujo sanguíneo bronquial
constituye una porción muy pequeña del gasto del ventrículo izquierdo, y riega parte del árbol traqueobronquial con sangre
arterial sistémica. El flujo sanguíneo pulmonar constituye todo el gasto del ventrículo derecho, y lleva al pulmón la sangre
venosa mixta que drena de todos los tejidos del cuerpo.
Ventilación pulmonar

La ventilación pulmonar es el proceso mecánico por el cual el gas es transportado desde el aire hasta los alvéolos pulmonares
y viceversa. El objetivo de esta función es transportar el oxígeno hasta el espacio alveolar para que se produzca el
intercambio gaseoso, es decir que ingrese el oxígeno al organismo y se elimine el dióxido de carbono. En fisiología, se llama
ventilación pulmonar al conjunto de procesos que hacen fluir el aire entre la atmósfera y los alvéolos pulmonares a través de
los actos alternantes de la inspiración y la espiración.

CAPACIDAD PULMONAR:

Si bien la capacidad pulmonar total nos va a indicar el volumen máximo de aire que el individuo va a poder contener en sus
vías respiratorias, la capacidad vital nos va a informar de la máxima cantidad de aire que la persona puede llegar a movilizar
en una respiración completa. Dicho de otro modo, la capacidad vital representa la máxima cantidad de aire que una persona
puede eliminar de sus pulmones por medio de una espiración forzada tras haberlos llenado previamente al máximo con una
inspiración también forzada.

Capacidad inspiratoria (CI): Es la cantidad de aire que una persona puede respirar comenzando en el nivel de una
espiración normal y distendiendo al máximo sus pulmones (3.500 ml aproximadamente). CI = VC + VRI

• Capacidad residual funcional (CRF): Es la cantidad de aire que queda en los pulmones tras una espiración normal
(2.300 ml aproximadamente). CRF = VRE + VR

• Capacidad vital (CV): Es la cantidad de aire que es posible expulsar de los pulmones después de haber inspirado
completamente. Son alrededor de 4,6 litros. Cd = VtI + Vv + eRE

• Capacidad pulmonar total (CPT): Es el volumen de aire que hay en el aparato respiratorio, después de una
inhalación máxima voluntaria. Corresponde a aproximadamente a 6 litros de aire. Es el máximo volumen al que pueden
expandirse los pulmones con el máximo esfuerzo posible (aproximadamente 5.800 ml). CPT = VC + VRI.

VOLUMEN PULMONAR: Son los valores habituales de los distintos parámetros que se pueden medir en el Sistema
Respiratorio y que van a ser útiles, sobre todo en las situaciones patológicas en las que va a haber una variación de estos
valores.

Volumen corriente – VT: Es la cantidad de aire que entra y sale de los pulmones en una respiración normal. Su valor
promedio es de 500 ml.

Volumen de reserva inspiratorio – VRI: Hace referencia a la cantidad de aire que entra en los pulmones en una inspiración
máxima, es decir, forzada además del volumen corriente. Su valor promedio es de 3000 ml.

Volumen de reserva espiratorio – VRE: Se refiere cantidad de aire que puede expulsarse del pulmón en una espiración
forzada además del volumen corriente. Su valor promedio es de unos 1200 ml.

Volumen residual – VR: Alude a la cantidad de aire que queda en el interior de las vías respiratorias y en el interior de los
pulmones que no puede expulsarse tras una espiración forzada. Este volumen garantiza el estado de llenado parcial que tienen
los pulmones. Su valor promedio es de 1200 ml.

Espacio Muerto: El espacio muerto es la porción de cada volumen tidal que no toma parte del intercambio gaseoso. Existen
dos formas diferentes de definir el espacio muerto-- anatómico y fisiológico.

El espacio muerto anatómico: Es el volumen total de las vías aéreas de conducción desde la nariz o boca hasta el nivel de
los bronquiolos terminales, y es de 150 ml promedio en los humanos. El espacio muerto anatómico se rellena con aire
inspirado al final de cada inspiración, pero este aire es espirado sin modificaciones. Así, si asumimos un volumen tidal
normal de 500 ml, cerca de un 30% de este aire es "desperdiciado" en el sentido de que no participa en el intercambio
gaseoso.

El espacio muerto fisiológico: incluye todos las partes no-respiratorias del árbol bronquial incluyendo el espacio muerto
anatómico, además de aquellos factores que por diferentes factores están bien ventilados pero mal perfundidos y por lo tanto
son menos eficientes en el intercambio de gases con la sangre. Dado que la presión de CO2 atmosférica es prácticamente
cero, todo el CO2 espirado en cada respiración puede asumirse que viene de los alveolos comunicantes y nada del espacio
muerto.
Espacio muerto: El espacio muerto fisiológico incluye todo volumen de aire que debería intervenir en el intercambio
gaseoso, pero por motivos fisiológicos, patológicos o variables no ocurre este proceso. Puede ser debido tanto a mala
perfusión sanguínea de los capilares que rodean el alveolo como a mala ventilación de éste, ya que, si no hay flujo de sangre
alrededor del alveolo para realizar el intercambio, no sucede. Ocurre cuando en la medición total del espacio muerto se
incluye el espacio muerto alveolar.

Hipoxia

Es un estado de deficiencia de oxígeno en sangre arterial, células y tejidos del organismo, con compromiso de la función de
los mismos.

Hipoxia hipóxica

Este tipo de hipoxia se debe a una alteración de las fases de ventilación alveolar y/o difusión alvéolocapilar de la respiración,
que produce una deficiente entrega de oxígeno atmosférico a la sangre de los capilares pulmonares, es decir, la concentración
de oxígeno en sangre disminuye.

Causas

• Exposición a altitud: dónde la concentración de oxígeno atmosférico disminuye

• Afecciones del pulmón: como la neumonía, enfisema, asma bronquial, detención respiratoria o una enfermedad
pulmonar obstructiva crónica que causa la ventilación inadecuada de los pulmones.

• Inhalación de otros gases: el óxido nitroso o gas hilarante puede disminuir la disponibilidad de oxígeno mientras que
el dióxido de carbono aumenta cada vez más.

• Apnea del sueño: puede interrumpir la circulación de aire en los pulmones.

• Apnea en el buceo: la hipoxia hipóxica es muy frecuente en los apneistas, ya que al aguantar la respiración de forma
constante y combinarlo con esfuerzo físico provoca una drástica reducción de la oxigenación del organismo, creando así una
alteración en el funcionamiento.

Hipocapnia: es una disminución del dióxido de carbono (CO2) disuelto en el plasma sanguíneo, en donde existe
particularmente bajo la forma de ácido carbónico. Usualmente surge como resultado de una respiración rápida o profunda,
conocida como hiperventilación. puede causar vasoconstricción cerebral, produciendo mareo momentáneo, alteraciones
visuales y ansiedad. Cuando sobreviene bruscamente, puede provocar la alcalosis gaseosa; en caso de ser crónica, el
mecanismo renal de regulación la compensa por un descenso de la tasa de los bicarbonatos del plasma y no produce alcalosis.

Hipercapnia: Hipercapnia es un término médico que designa la elevación anormal en la concentración de dióxido de carbono
(CO2) en la sangre arterial. Para que exista hipercapnia la presión parcial de CO2 en sangre arterial debe ser superior a 45
mm Hg. El dióxido de carbono es un gas que el organismo produce como consecuencia de la actividad metabólica de las
células, después pasa a la sangre, para ser expulsado al exterior a través de los alveolos pulmonares, gracias al proceso de
ventilación.

Causas

La hipercapnia se produce generalmente como consecuencia de una pérdida de la función pulmonar que provoca disminución
en la capacidad para expulsar CO2 a través del aire espirado. El aumento en la producción de CO2 por las células, no es
capaz por sí mismo de aumentar la concentración de CO2 en sangre, pues el pulmón sano es capaz de compensarla
aumentando la ventilación.

Respiración artificial: La respiración artificial es la ventilación asistida mediante diversas técnicas en una persona que ha
dejado o se le dificulta respirar. Consiste principalmente en mantener las vías respiratorias despejadas y estimular la
inhalación y la exhalación.