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FAMILIA EDUCADORA EN LA FE.

NAVIDAD: HOY NOS HA NACIDO UN SALVADOR


Objetivo: Conocer y valorar todos los aspectos que envuelven el nacimiento de Jesús y cómo
interpela mi vida.
Bienvenida: Estamos ya en la novena de Navidad, es tiempo de pedir posada y de darla a Jesús que
se encarna en nuestra Vida y en nuestra Historia. Es tiempo de recibir la salvación que Jesús nos
ofrece. Dice Don Pedro Casaldáliga, Obispo del Brasil, que “la Navidad es la Vida de Dios que
siempre es NUEVA, la Paz de Dios que es lucha, compromiso y esperanza, el Amor de Dios que es
también el amor a los hermanos y hermanas.” Aprovechemos nuestra sesión para vivir intensamente
la Navidad: el Misterio de Dios hecho hombre para salvarnos.
Oración: Digamos juntos el Ave María, nuestro lema y cantemos.
Canto: Ven y sálvanos.
Ahora invitamos a dos personas que quieran compartir su experiencia del compromiso que se
hicieron la última vez que realizamos la sesión.
Experiencia de vida:
Quien está ciego no puede conocer la diferencia entre la luz y la oscuridad. Quien está sordo no
conoce la diferencia entre un sonido y otro. Quien nunca ha estado en peligro, oprimido o
encadenado no sabe lo que significa ser salvado, liberado y puesto en libertad.
+ Relaten alguna experiencia en la que se vieron en una intensa dificultad o problema y fueron
“salvados” o “liberados” por alguien. (Pueden contar su experiencia de manera breve, a lo más tres
personas).
Mensaje:
Muchos de nosotros hemos vivido experiencias fuertes en las que gracias a Dios, hubo alguien que
vino en nuestro auxilio ante una dificultad y nos salvó, ayudó o liberó… Sin embargo, hay muchas
personas que viven en la oscuridad del pecado, en el vicio, la droga y ni cuenta se han dado de la
opresión y esclavitud en la que viven y aparentemente no están buscando ni esperando ser salvados.
Cuando se anunció la venida del Hijo de Dios a María (Lc 1,31) y también a José en el evangelio de
Mateo, (Mt 1,21), se les pide que le pongan por nombre: JESÚS, que significa: SALVADOR (Yahveh
Salva) y el Ángel añade: “porque Él salvará a su pueblo de su pecado”
Cuando se le da un nombre a alguien en la Escritura, en él se da a conocer su vocación. Al Hijo de
Dios encarnado se le pone el nombre de Jesús, y también lo conocemos con otros nombres como lo
anunció Isaías 7,14 y lo repite Mateo 1,23: Emmanuel (Dios con nosotros), Cristo o Mesías que
significa el Ungido.
Jesús, Salvador, que se encarnó y habita entre nosotros, es Dios mismo con nosotros, es el ungido
por Dios y enviado a SALVARNOS. Vamos a profundizar en el sentido de la salvación para nosotros
hoy.

Palabra de Dios:
Leeremos con esmero y pausadamente el pasaje del Evangelio sobre el nacimiento de Jesús.
Lucas 2, 1-20.
1 Por aquellos días salió un decreto del emperador Augusto, por el que se debía proceder a un censo
en todo el imperio. 2 Este fue el primer censo, siendo Quirino gobernador de Siria. 3 Todos, pues,
empezaron a moverse para ser registrados cada uno en su ciudad natal. 4 José también, que estaba
en Galilea, en la ciudad de Nazaret, subió a Judea, a la ciudad de David, llamada Belén, porque era
descendiente de David; 5 allí se inscribió con María, su esposa, que estaba embarazada.
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6 Mientras estaban en Belén, llegó para María el momento del parto 7 y dio a luz a su hijo primogénito.
Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, pues no había lugar para ellos en la sala principal
de la casa. 8 En la región había pastores que vivían en el campo y que por la noche se turnaban para
cuidar sus rebaños. 9 Se les apareció un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de claridad. Y
quedaron muy asustados.
10 Pero el ángel les dijo: "No tengan miedo, pues yo vengo a comunicarles una buena noticia, que será
motivo de mucha alegría para todo el pueblo: 11 hoy, en la ciudad de David, ha nacido para ustedes
un Salvador, que es el Mesías y el Señor. 12 Miren cómo lo reconocerán: hallarán a un niño recién
nacido, envuelto en pañales y acostado en un pesebre."
13 De pronto una multitud de seres celestiales aparecieron junto al ángel, y alababan a Dios con estas
palabras: 14 "Gloria a Dios en lo más alto del cielo y en la tierra paz a los hombres: ésta es la
hora de su gracia."
15 Después de que los ángeles se volvieron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: "Vayamos,
pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos ha dado a conocer." 16 Fueron
apresuradamente y hallaron a María y a José con el recién nacido acostado en el pesebre. 17 Entonces
contaron lo que los ángeles les habían dicho del niño. 18 Todos los que escucharon a los pastores
quedaron maravillados de lo que decían.
19 María, por su parte, guardaba todos estos acontecimientos y los volvía a meditar en su interior.
20 Después los pastores regresaron alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído,
tal como los ángeles se lo habían anunciado.

Respondamos las siguientes preguntas:


+ ¿Cuándo leemos que Hoy nos ha nacido un Salvador, qué significado tiene personalmente para ti?
+ ¿Para quién es el anuncio principalmente?
Reflexión y Explicación:
Para muchos católicos y para nosotros que estamos en FEF la celebración de la Navidad, o sea del
nacimiento de Jesús muchas veces no pasa de ser un tiempo muy bonito, de poner arbolitos y
nacimientos, de posadas y pastorelas, de encontrarnos con la familia, cenar, darnos regalos y quizás de
arrullar al Niño en el pesebre.
Pero, qué lástima que navidades van y navidades vienen y nuestras pobres relaciones con nosotros
mismos, con los demás, con la creación y con Dios no mejoran. ¡Qué tristeza que sigamos pecando y
que no nos dejemos salvar por Jesucristo!

Queremos hacer conciencia de que la Palabra Viva de Dios se anuncia hoy como se anunció ayer y
siempre. No es algo que se dijo sino que se está diciendo eternamente y por los siglos de los siglos.
LOS ÁNGELES ANUNCIAN CON ALEGRÍA: HOY en la ciudad de David, ha nacido para ustedes un
Salvador, que es el Mesías y el Señor. Hoy, aquí y ahora, si yo se lo permito, Jesús nace en mi vida,
alma, mente y corazón y nace precisamente para SALVARME Y LIBERARME DE MI PECADO.
Para Lucas el evangelista y para el mismo Jesús la salvación se da continuamente, no pertenece al
ayer o al pasado. Hay otros tres pasajes importantes en el Evangelio que nos lo muestran con mucha
claridad.
1. Cuando Jesús presenta su programa de trabajo en la sinagoga de Nazaret: Lc 4,18-21 lee el texto de
Isaías que explica cómo el Espíritu del Señor está sobre Él y lo ha ungido para llevar la buena nueva
a los pobres, para anunciar la libertad a los cautivos y a los ciegos que pronto van a ver, para
despedir libres a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor. Jesús se apropia el texto
y dice: HOY SE CUMPLE ESTA PROFECÍA QUE ACABAN DE ESCUCHAR.
2. Cuando Jesús está en casa de Zaqueo y éste se convierte dando la mitad de sus bienes a los pobres
y cuatro veces más a los que ha defraudado, Jesús exclama; “HOY HA LLEGADO LA SALVACIÓN A
ESTA CASA, PUES EN VERDAD ÉSTE TAMBIÉN ES HIJO DE ABRAHAM. EL HIJO DEL HOMBRE
VINO A BUSCAR Y A SALVAR LO QUE ESTABA PERDIDO. (Lc 19,9)
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3. Por si fuera poco, ya en la cruz en medio de su agonía Jesús, SALVA. Le dice a Dimas, el ladrón
que le pide la salvación: HOY ESTARÁS CONMIGO EN EL PARAÍSO.

Por eso, la salvación que Jesús trae no pertenece ni al ayer ni al mañana. No es para los judíos y los
griegos. La salvación es para ti, para mí, para todos HOY, AQUÍ Y AHORA. Durante todo el tiempo
de Adviento cantamos y oramos: El Pueblo gime de dolor, a Dios levanta su clamor. Oye, Padre, el grito
de tu Pueblo, oye, Cristo: VEN Y SÁLVANOS.
Confrontación: (Hacer pausa y tiempo de silencio para reflexionar)
Pensemos, compañeros, en nosotros mismos. No desaprovechemos este tiempo, esta hora de
gracia, este hoy de Dios en el que nos anuncia la gran alegría de que efectivamente hoy nace
para nosotros JESÚS, EL SALVADOR.
¿Reconozco mis pecados y la necesidad de ser liberado de mis esclavitudes? (Pausa) ¿Qué es
lo que me ahoga, oprime y esclaviza? (Pausa) ¿Creo en el poder de Jesús para salvarme hoy,
aquí y ahora? (Pausa)

Oración, Actividad, Memorización, Compromiso, Consigna:


Para dar estos pasos haremos una Dinámica, CELEBRACIÓN:
Material:
+ CD con música y/o cantos de Navidad con un estilo pausado.
+ Un NIÑO Dios y una sábana blanca grande para envolverlo.
+ Ropa para representar a María y a José.
+ Sábana vieja, manchada y de preferencia rota. Si no la hay entonces una sabana cualquiera.
+ Alfileres.
+ Pedazos de papel y plumones
+ Con anterioridad se pide a una pareja de voluntarios que representen a María y a José. María
envuelve al Niño en la gran sábana y se colocan en el centro de la sala con espacio suficiente para que
cada participante pueda llegar y arrodillarse ante Jesús, María y José.
+ Se explica a José que, al hermano que se arrodille con la sábana con todos los pecados pegados,
después de que haga su petición de salvación a Jesús, le quite y tire la sábana y envuelva al hermano
con la sábana de Jesús. María a su vez entregará el Niño al hermano que lo besará y acercará a su
corazón.
Desarrollo:
+ Iniciamos la ambientación con música instrumental o algún canto de Navidad o salvación que sea
pausado.
+ Ahora les repartiré estos papelitos y plumones y les pido a todos a que escriban en ellos un pecado
en especial del que quiere que Jesús lo salve. Por ejemplo: Borrachera, droga, malas palabras,
violencia física, enojo, envidia, celos, mentiras, lujuria, egoísmo, gula, etc. (Pausa para que lo hagan).
+ Los invito a pasar a pegar con un alfiler los pecados en la sábana. Uno a uno pasará a pegarlo.
(Pausa para que lo hagan. Al final quien dirige la dinámica lee todos los pecados juntos.)
+ Nos dice la lectura que María envolvió al Niño en pañales y lo acostó en el pesebre y ésta fue la señal
que dieron los ángeles a los pastores. Hoy, en este día, Jesús te quiere salvar y se vale de su Madre y
de su padre adoptivo, José, para liberarte del pecado y envolverte con su amor, su perdón y la
salvación.
+ Así como los pastores que eran de tan mala reputación recibieron la noticia de la salvación y fueron a
ver al Niño, así nosotros hoy oraremos y llegaremos hasta Jesús para que nos salve y libere de
nuestros pecados. Uno a uno iremos pasando. Llegaremos con humildad ante Jesús, envueltos en la
sábana de nuestros pecados.
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Nos ponemos de rodillas y con la mayor sencillez y humildad de que seamos capaces diremos:
¡Jesús, Hijo de David, sálvame!
Todos responderemos: Jesús, María y José, auméntale la Fe.
(En este momento José le quita y tira al suelo la sábana del pecado y toma la sábana del Niño y se la
pone a la persona en sus hombros. María le da a besar al Niño y todos decimos o cantamos.
Ven, Señor, Jesús, ven y sálvanos.

Al terminar la estrofa del canto, la persona que pasó se quita la sábana y tapa al Niño con ella.
+ La persona que sigue se envuelve con la sabana de los pecados que había quedado en el suelo. Así
pasará uno por uno hasta completar todo el grupo.

+ Ahora formemos una rueda alrededor de Jesús, María, José.

+ Pedimos a un varón y a una mujer que lo deseen que den gracias al Señor por la salvación que Jesús
nos trae y porque verdaderamente ha venido a salvarnos.

Memorización: Digamos tres veces y guardemos en el corazón: “Hoy ha nacido para nosotros un
Salvador que es el Mesías y Señor”.

Compromiso: Nos comprometemos a dialogar con alguna persona amiga, o de la familia para
invitarla a aprovechar el regalo de salvación que Jesús nos ofrece CADA DÍA.

Consigna: En esta Navidad nuestra consigna es vivir como proclama nuestro nombre de
comunidad y hacer realidad nuestro lema.