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oración simple

El término oración proviene del latín oratio y tiene varios usos. Para la gramática, se trata
del constituyente sintáctico más pequeño posible que es capaz de expresar una
proposición lógica. Por lo tanto, es una palabra o un conjunto de palabras con autonomía
sintáctica.

Una oración es una combinación de palabras que expresan una idea o pensamiento
completo, es decir que cuenta con un significado; se caracteriza por tener autonomía
sintáctica, lo cual significa que no necesita de ninguna otra estructura para ser y no existe
por encima de ella otra unidad que la supere en rango. Cabe señalar que se puede distinguir
estilísticamente por comenzar en una letra mayúscula y concluir en un punto.

Para que una oración exista es necesario que cuente con dos partes fundamentales: el sujeto
(quien realizará la acción y recibe también el nombre de Sintagma Nominal -SN-) y el
predicado (acción que se realiza y elementos relacionados con las consecuencias de la
misma. Recibe el nombre de Sintagma Predicado -S. Pred.-). Para poder distinguir cada una
de estas partes dentro de una oración puede sernos de mucha ayuda realizar las siguientes
preguntas: «¿quién/es hacen la acción?» que nos dará el SN y «¿que/es hace el sujeto?» que
nos permitirá descubrir cuál es el S. Pred.

Existen diversas clasificaciones de las oraciones, de acuerdo a la estructura sintáctica, la


actitud del hablante y otras cuestiones. Las oraciones simples, por ejemplo, son aquellas
que cuentan con un único núcleo verbal (es decir, un solo predicado).

Las oraciones simples suponen la estructura más sencilla entre todas las oraciones, ya que
no pertenecen a ninguna unidad gramatical mayor. Esto quiere decir que, gracias a su
simpleza, son las oraciones más utilizadas en la infancia y en aquellos que se encuentran en
proceso de aprendizaje de un idioma.

Las oraciones simples pueden clasificarse de acuerdo a su significado (existen oraciones


simples enunciativas, imperativas, interrogativas, dubitativas y desiderativas) o según
el tipo de predicado (oración simple atributiva u oración simple predicativa).
En el caso de las oraciones simples predicativas, pueden dividirse en predicativas activas
(cuando el sujeto realiza la acción) y en predicativas pasivas (cuando el sujeto recibe la
acción).

Una nueva división puede realizarse a partir de las oraciones predicativas activas en
transitivas, intransitivas, recíprocas y reflexivas, mientras que las oraciones predicativas
pasivas pueden organizarse en propias e impropias. Como puede verse, las oraciones
siempre pueden ser clasificadas de acuerdo a numerosos grupos.

“Esteban compró un casa”, “Marta viajó a Quito”, “Pedro tiene un gato negro” y “Lucía
rompió la ventana” son algunos ejemplos de oraciones simples.

Diferencias entre oraciones simples y compuestas

Como ya lo hemos expresado, las oraciones simples cuentan con una estructura sólida e
indivisible, es decir que si se tomaran en cuenta por separado sus diferentes elementos, no
tendrían sentido.

Por su parte, las oraciones compuestas se encuentran


formadas por diferentes elementos que en sí mismos cuentan con un sentido lógico. Cada
una de esas partes recibe el nombre de proposición y cuentan con una independencia
sintáctica (en sí misma tienen un sentido), pero no una independencia semántica (aunque en
sí mismas tienen un sentido dependen de las otras para darle el sentido completo a la
oración).

Cabe mencionar que estas proposiciones se encuentran ligadas entre sí por ciertos nexos
coordinantes y diversos sujetos que lleven a cabo las acciones presentes en cada una de las
proposiciones

Por último es importante señalar que no es lo mismo oración compuesta que sujeto o
predicado compuesto. Éstos son: una oración donde la acción la realiza más de un sujeto o
una donde un sujeto realiza más de una acción. Ej:

Oración Compuesta: “Sergio dijo que Javier no bajaría al parque esta tarde”
Sujeto Compuesto: “Antonio y María cantan en el coro”.

Predicado Compuesto: “Lautaro lee y compone música de maravilla”.