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UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR

FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS


CATEDRA DE MEDICINA TROPICAL

TEMA:
AMEBIASIS CUTÁNEA

INTEGRANTES:
ACUÑA CAROL
CHAMORRO ANDREA
LARCOS CELENE
MORILLO DIANA
SALAZAR GABRIELA

2017-2018
ICD-10: A06.7

DESCRIPCIÓN

Parasitosis causada

por entamoeba histolytica y

se produce cuando el

parasito se propaga por

contigüidad a la región

perianal y genital, se

caracteriza por ulceras

destructivas dolorosas de rápida evolución, de forma irregular, con bordes serpiginosos y fondo

con tejido de granulación y tejido necrótico. Hay dos tipos principales según la forma de

inoculación: primaria y secundaria. La que producen mutilación de la zona afectada, el género

entamoeba tiene muchas especies las cuales residen en el lumen intestinal E. histolytica, E.

dispar, E. moshkovskii, E. polecki, E. coli y E. hartmanni de estas, la E.histolytica es la única

especie asociada con secuelas en el ser humano responsable de la disentería amebiana y

enfermedades invasivas como absceso amebiano

hepático, infecciones del tracto respiratorio,

amebiasis cerebral, genitourinaria y cutánea

(Rios, Perez, De Rios, & Rios, 2012).

El ciclo de vida de E. histolytica comienza

cuando los quistes infecciosos son ingeridos en

alimentos o agua contaminados con heces. Luego

de la ingestión y pasaje a través del estómago, se

produce la apertura del quiste en el intestino

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delgado con la liberación de ocho trofozoítos, y posterior migración de los mismos hacia el

intestino grueso. Los trofozoítos colonizan la pared del colon se multiplican por fisión binaria,

algunos de ellos se enquistan a medida que avanzan a través del intestino grueso. Estos quistes

son luego expulsados en las heces, permaneciendo viables en ambientes húmedos por semanas

a meses hasta ingresar a un nuevo hospedero (Rios, Perez, De Rios, & Rios, 2012)

DISTRIBUCIÓN

Afecta a alrededor de 50 millones de personas, causando entre 40 000 y 100 000

muertes cada año a nivel mundial. Tercera causa de muerte por enfermedades parasitarias Tiene

una distribución global pero su prevalencia es mayor en los países con pobres condiciones

sanitarias y socioeconómicas (México, la India, Indonesia, las regiones subsaharianas y

tropicales de África y partes de América Central y de América del Sur) alcanzando una

prevalencia de hasta el 10%. El intervalo de la prevalencia es de 1% a 40% en América

Central y del Sur, Asia y África y de 0,2% a 10,8% en países industrializados.

En México, Brasil, Nicaragua y Ecuador, se han observado porcentajes de infección con E.

histolytica de 0% a 13,8% y de E. dispar de 7,5% a 2,8%. Otras fuentes indican que

en Latinoamérica, la mayor endemia se da en México, país cuyas cifras de infección llegan a

un 75%. Estudios epidemiológicos en diferentes regiones del mundo han señalado con mayores

porcentajes de morbilidad y mortalidad en México, India y países de África (Rios, Perez, De

Rios, & Rios, 2012)

RESERVORIO

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El reservorio de esta enfermedad es el ser humano, por lo general en forma de

portadores sanos o individuos con enfermedad crónica que expulsan quistes del parásito en sus

heces. Los pacientes con disentería amebiana eliminan trofozoitos por ello su implicación en

la transmisión es menor, pues la forma infestante es la quística, no la trofozoica. (AMSE, s.f.)

TRANSMISIÓN

Es causada por la invasión de la piel por los trofozoítos de Entamoeba histolytica,

Existen dos tipos de amebiasis cutánea según la ruta que siguieron los trofozoítos para llegar a

la piel: la primaria y la secundaria. La amebiasis secundaria es la forma más común y se

produce por la extensión, por contigüidad de los trofozoítos desde el intestino a la piel perianal,

o a la piel que se encuentra alrededor de fístulas, orificios de colostomía, orificios de drenaje

de abscesos hepáticos o de una incisión de laparotomía, en la cual se manipuló un intestino

infectado. Por este mismo mecanismo puede ocurrir afección del pene en HSH. La amebiasis

primaria es una forma extremadamente rara de afección cutánea, en la cual la piel es afectada

directamente sin que haya un foco intestinal o hepático. Probablemente, el parásito es inoculado

en la piel a través del rascado con dedos contaminados debido a pobres condiciones sanitarias.

(Rios, Perez, De Rios, & Rios, 2012)

PERÍODO DE INCUBACIÓN

Varía de unos días a varias semanas; por lo común dura de dos a cuatro semanas.

(Programa integración de tecnologias a la docencia, 2016)

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PERÍODO DE TRANSMISIBILIDAD

Comprende el lapso en que se expulsan quistes de E. histolytica, que puede durar años

(Programa integración de tecnologias a la docencia, 2016)

SUSCEPTIBILIDAD

La susceptibilidad a la infección es general. Se ha demostrado susceptibilidad a la

reinfección. (Programa integración de tecnologias a la docencia, 2016)

MEDIDAS DE CONTROL

A. Medidas Preventivas

La prevención de la infección requiere el mejoramiento de las condiciones de vida,

incluyendo viviendas adecuadas, suministro de agua potable, tratamiento de los portadores

asintomáticos identificados con E. histolytica, por ejemplo, aquellas personas que comparten

la vivienda con un enfermo de amebiasis o una cocinera infectada. Los manipuladores de

alimentos deben ser examinados, controlados regularmente y tratados en caso de estar

infectados. El agua de calidad dudosa se potabiliza al hervirla durante 1 minuto (por lo menos

10 minutos a grandes altitudes), lavado de manos con agua y jabón antes y después de ir al

baño, desinfección de agua, ingerir frutas y vegetales sin cáscara y lavados previo consumo,

higiene personal, evitar la ingestión de alimentos en la vía pública, Educación sanitaria a la

población. Educar a los grupos de alto riesgo para que eviten prácticas sexuales que pudieran

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permitir la transmisión fecal-oral. En hombres homosexuales, se debe evitar el contacto sexual

oro-anal. (Ximenes, Moran, Ramos, & Ramiro, 2007)

B. Control de Pacientes, de los contactos y del ambiente inmediato

1) Notificación a la autoridad local de salud: por lo general no está justificada la

notificación oficial

2) Aislamiento: en enfermos hospitalizados, precauciones de tipo entérico en el manejo

de las heces y de la ropa personal y de cama contaminadas. Excluir a las personas

infectadas con E. histolytica de manipular alimentos y del cuidado directo de personas

hospitalizadas e internadas en establecimientos asistenciales. Una vez concluida la

quimioterapia antiamibiana, podrá autorizarse la reincorporación a sus labores en tareas

delicadas

3) Desinfección concurrente: eliminación apropiada de las heces 4. (Instituto de

enfermedades Infecciosas y parasitología Antonio vida, 2002)

4) Cuarentena: No corresponde

5) Inmunización: No corresponde, aunque se está investigando una vacuna que combina

el ADN del trofozoíto con la lectina Gal/GalNAc, y también con otra en la que se utiliza

el LPPG

6) Investigación de contactos: los miembros del grupo familiar y otros presuntos contactos

deben someterse a examen microscópico de las heces

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7) Tratamiento específico:

Debido al pequeño pero sustancial riesgo de progresión a enfermedad invasiva, y al

potencial que existe para trasmitir la infección a otros, la OMS y la OPS recomiendan tratar a

todos los pacientes en los que se haya demostrado la presencia de E. histolytica, sin importar

los síntomas. No se recomienda el tratamiento de pacientes asintomáticos que estén eliminando

quistes que sean compatibles con E. histolytica exclusivamente por los hallazgos morfológicos.

Esto se debe a que la mayoría de estos pacientes tienen realmente infección por E. dispar. En

el caso del amebiasis cutánea, la presencia de trofozoítos en la úlcera es indicación suficiente

para el inicio del tratamiento. Sin embargo, debido a la baja incidencia de esta patología, no se

han hecho grandes estudios controlados para establecer guías específicas sobre su tratamiento.

Los amebicidas luminales actúan sobre las formas del parásito que se encuentran dentro del

lumen intestinal. Entre ellos destacan la paromomicina, el furoato de diloxanida y la

quinfamida. Los amebicidas tisulares actúan principalmente sobre los parásitos que están

invadiendo los tejidos, pero sus concentraciones en el lumen del colon suelen ser muy bajas.

Los principales representantes de este grupo son los 5-nitroimidazoles, siendo el metronidazol

el más frecuentemente utilizado. Como el metronidazol tiene pobre actividad amebicida

luminal, el tratamiento de los pacientes con enfermedad invasiva con este medicamento debe

ser seguido por un curso de tratamiento con un amebicida luminal, para eliminar

completamente la infección del lumen intestinal y evitar la recaída.

Generalmente, el esquema utilizado es metronidazol 750-800 mg (30 mg/Kg/día sin

exceder los 2 g/día) tres veces al día por seis a 10 días, seguido de paromomicina 500 mg (30

mg/Kg/día) tres veces al día por siete días.

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La dehidroemetina es una opción adecuada para la afección intestinal grave o refractaria a

otras medidas, seguida por diyodohidroxiquinoleína, paromomicina o furoato de diloxanida.

hay preocupación por la posible toxicidad de la dehidroemetina

No se recomienda el empleo de metronidazol durante el primer trimestre del embarazo,

aunque no hay pruebas de que sea teratógeno en los seres humanos. la dehidroemetina está

contraindicada durante la gestación.

A pesar de esto, es importante destacar que el esquema debe ser ajustado a cada caso

particular y que, en ocasiones, la afección es tan severa que requiere tratamiento endovenoso.

Se ha reportado una rápida resolución de las úlceras cutáneas luego del tratamiento amebicida.

Otro medicamento que ha demostrado tener muy buena acción tanto tisular como luminal, es

la nitazoxanida. Se han reportado tasas de curación superiores al 90%, por lo que este parece

ser un tratamiento muy promisorio. No se debe olvidar que la sobreinfección bacteriana es

frecuente, por lo que ésta debe ser tratada con el régimen antibiótico apropiado. (Rios, Perez,

De Rios, & Rios, 2012)

MEDIDAS EN CASOS DE EPIDEMIA DE AMEBIASIS CUTANEA

Inmunizar a la mayoría proporción posible del grupo de población afectado en

particular lactantes y prescolar. En una epidemia que afecte adultos, vacunar a los grupos

afectados con mayor riesgo. Repetir inmunización un mes después, para aplicar por lo menos

dos dosis a los receptores. Identificar a los contactos cercanos y determinar los grupos de

población expuestos a un riesgo especial. En las zonas con recursos de salud apropiados, iniciar

rápidamente investigación sobre el terreno de los casos notificados para verificar el diagnostico

y determinar el biotipo y la toxigenicidad de donde proviene la epidemia de la amebiasis

cutánea (Rios, Perez, De Rios, & Rios, 2012)

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REPERCUSIÓN EN CASO DE DESASTRES.

 Ante brote confirmar diagnostico

 Educar para prevenir

 Como medidas internacionales: ninguna

 Tener una mayor prevención en niños y adultos jóvenes alertarlos de igual manera en

regiones tropicales y subtropicales, en climas cálidos y templados, de igual manera en

zonas marginadas con un deficiente saneamiento. (Rios, Perez, De Rios, & Rios, 2012)

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BIBLIOGRAFÍA

AMSE. (s.f.). Obtenido de Amebiasis. Epidemiología y situación mundial:


https://www.amse.es/informacion-epidemiologica/133-amebiasis-epidemiologia-y-
situacion-mundial
Instituto de enfermedades Infecciosas y parasitología Antonio vida. (2002). Obtenido de
Manual de manejo de enfermedades parasitarias prioritarias en Honduras:
http://www.bvs.hn/Honduras/IAV/Manual%20IAV%202009.pdf
Programa integración de tecnologias a la docencia. (30 de Abril de 2016). Aprende en linea
plataforma academica para pregrado y posgrado. Obtenido de Amebiasis:
http://aprendeenlinea.udea.edu.co/lms/moodle/mod/page/view.php?id=101079
Rios, J., Perez, P., De Rios, E., & Rios, M. (2012). Amebiasis cutanea: Conceptos actuales.
75(2), 114-22.
Ximenes, C., Moran, P., Ramos, F., & Ramiro, M. (2007). Amebiasis intestinal: estado actual
del conocmiento. Med. Int. Mex, 23(5), 398-407.