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Urbanización, medio ambiente y sociedad

Jean-Claude Bolay2 (Suiza)


Varinia Taboada3 (Bolivia/Francia)

Resumen y las regiones todavía fuertemente rurales de


manera acelerada, da lugar a sociedades más
El mundo se urbaniza de forma ininterrumpi- vulnerables y al mismo tiempo más integradas
da en los países industrializados y de manera a las redes de globalización. Algunas cifras nos
acelerada en las regiones del mundo todavía muestran la amplitud y la variedad de este pro-
fuertemente rurales, transformando sociedades ceso: desde el año 1900 al 2000, la población
siempre más vulnerables y paralelamente más urbana del planeta pasó de 262 millones a más
integradas a las redes de la globalización. En los de 3 millardos de individuos. Las ciudades mi-
países del Sur, una verdadera revolución demo- llonarias en habitantes son actualmente 370, de
gráfica está en marcha. Todo esto en con­textos las cuales 250 se ubican en el Tercer Mundo,
sociopolíticos que no ofrecen ninguna garantía frente a 11 a principios de siglo. En cuanto a
en términos de planificación urbana y regional, las megalópolis, de más de 10 millones de ha-
y de recursos financieros. En tal con­texto, las bitantes, había 2 en 1950, fueron 16 en 2000 y
decisiones que se deben tomar de­penderán en llegarán a 27 en 2025, de las cuales 21 estarán
gran medida de la capacidad de los actores de en el Tercer Mundo. Entre el 2000 y el 2025,
superar la defensa de intereses sectoriales en la población urbana de los países desarrollados
beneficio de una gobernanza que favorezca la pasará de 922 millones a 1,1 millardos, mien-
defensa de un bien común. tras que la del Tercer Mundo se duplicará (de
2.200 a 4.400 millones).
La urbanización debe ser comprendida, en
Introducción su complejidad, como una tendencia que mar-
ca una “modernidad” conflictiva y cambiante,
El proceso de globalización que experimentan los emblemática de transformaciones que carac-
países industrializados de manera ininterrumpida­ terizan:

1 Texto original en francés, traducido por Olga Arquiola (Argentina).


2 Sociólogo. Doctor en ciencias políticas. Profesor en Suiza, en el Colegio de México y en la uc Berkeley como inves-
tigador visitante. Investigador en la Escuela Politécnica Federal de Lausanne y director de la cooperación interna-
cional. Profesor de desarrollo urbano en América Latina (Argentina, Bolivia, Cuba, Ecuador, México, entre otros),
en África del Oeste (Burkina Faso, Camerún) y en Asia (Vietnam, India). Su trabajo en la temática urbana vincula
ciencias sociales, urbanismo, arquitectura, ingeniería, medio ambiente y management institucional.
jean-claude.bolay@epfl.ch
3 Maestra de conferencia ensaplv, París. Arquitecta-urbanista, maestra en estudios latinoamericanos.
32 desborde y emergencias urbanas contemporáneas: retos y respuestas

– la globalización del proceso; ricanas intenta demostrar los antagonis-


– su organización social, producto de rela- mos que pueden existir entre la voluntad
ciones de fuerza; de innovación a favor del medioambien-
– un medio de vida en la interface entre el te y la variabilidad del impacto de tales
medio construido y los recursos naturales. decisiones en los planos económico y
social;
La ciudad clásica, densa, compacta e inscri- – una segunda investigación realizada en la
ta dentro de límites territoriales no representa Ciudad Ho Chi Minh, metrópoli econó-
más que una parte de la realidad urbana, ahora mica de Vietnam, subraya la necesidad de
más difusa sobre el plano espacial, geográfica- entrar en un recorrido interdisciplinario
mente menos definible por el incremento de para cubrir la complejidad de las cuestio-
la velocidad y de las facilidades de transporte, nes a resolver en materia de desarrollo
sociológicamente identificable en los modos de urbano.
vida, representaciones y prácticas sociales, eco-
nómicas y culturales. En relación a trabajos realizados en con-
Dos continentes están fuertemente urba- textos propios de los países del Sur, y en la
nizados: Europa y las Américas (70-80% de la perspectiva de trasladar la experiencia al plano
población residente) mientras que Asia y África mundial para una mejor comprensión del fe-
todavía tienen dos tercios de población rural; nómeno, es posible extraer las siguientes con-
en estos dos últimos continentes está en mar- clusiones:
cha una verdadera revolución demográfica, – La dinámica urbana es una mezcla de
con una población urbana que representará el historias locales y de tendencias globali-
53,4 y el 54,5% en 2030 (con una tasa anual de zadas a nivel mundial.
crecimiento del orden del 3% en África y del – Los cambios afectan en primer lugar a
2,2% en Asia). Todo esto dentro de contextos las sociedades más vulnerables a escala
sociopolíticos que no ofrecen ninguna garantía planetaria, en interacción directa con las
en términos de planificación urbana y de los re- lógicas políticas y económicas de la glo-
cursos financieros. balización, y con los intercambios que
En este contexto, las decisiones que se de- enlazan el conjunto de sociedades.
ben tomar dependerán considerablemente de – Las innovaciones mayores que engen-
la capacidad de los actores sociales e institu- dran nuestras sociedades se focalizan
cionales para superar la defensa de intereses primero y ante todo en el medio urbano
sectoriales en beneficio de una gobernanza que pero son fermentos de la transformación
favorezca la defensa de un bien común, en sus espacial y socioeconómica del conjunto
dimensiones tanto económicas, sociales como del territorio, sin distinción clara entre el
medioambientales, vinculando a los habitantes, medio rural y las zonas urbanizadas.
que son a la vez ciudadanos y usuarios, los po-
deres públicos, primero a escala local pero tam-
bién en los niveles superiores de las estructuras Una contribución conceptual y aplicada
de poder y –lo que podríamos denominar– los a lo urbano
mediadores urbanos: profesionales de lo urba-
no, ong y otros actores. El análisis de lo urbano y sus interacciones,
Los resultados de dos investigaciones nos tanto en el plano de la sociedad como frente
ayudarán aquí a poner en evidencia este juego a cuestiones medioambientales, nos conduce a
de “decisores urbanos”, a veces institucionali- abordar este campo de investigación a través de
zados, a veces sin organización formal: las siguientes dimensiones clave:
– un primer estudio desarrollado en para- – el fenómeno urbano como realidad mun-
lelo en tres aglomeraciones latinoame- dial multidimensional y multiforme;
urbanización, medio ambiente y sociedad 33

– la identificación de los actores urbanos Lo urbano: un problema


co­mo agentes de transformación de las multidimensional
sociedades contemporáneas;
– el desarrollo sostenible como realidad “Entre 1900 y el 2000, la población urbana del
mundial multidimensional y multiforme; planeta pasó de 262 millones a más de 3.000
– el desarrollo sostenible como instrumen- millones de individuos. Las ciudades millona-
to conceptual, que permite un abordaje a rias en habitantes son actualmente 370, de las
la vez medioambiental, social y económi- cuales 250 se hallan en el Tercer Mundo, fren-
co de las realidades urbanas, y que puede te a las 11 que había a principios de siglo. En
desembocar en instrumentos que ayudan cuanto a megalópolis de más de 10 millones de
a la toma de decisiones. habitantes, había 2 en 1950, fueron 16 en 2000
y llegarán a 27 en 2025, de las cuales 21 estarán
Este rápido repaso de la problemática urba- en el Tercer Mundo. […] Entre 2000 y el 2025,
na introduce los dos estudios de caso a través de la población urbana de los países desarrollados
los cuales se busca demostrar: pasará de 922 millones a 1.100 millones, mien-
– las interfaces siempre presentes entre las tras que la del Tercer Mundo se doblará (de
diferentes dimensiones de lo urbano, en 2.200 a 4.400 millones)”.
una investigación comparativa realizada Estas afirmaciones, puestas en evidencia por
en tres regiones urbanas de América La- Thierry Paquot en 1999, se confirman diez
tina sobre el “costado económico y social años después. En su informe sobre los asen-
de las innovaciones medioambientales en tamientos urbanos, onu-Hábitat considera
el medio urbano”; que esta tendencia va a proseguir en el curso
– la necesidad de un enfoque interdiscipli- de las décadas siguientes, primero en los países
nario para interpretar mejor la compleji- en desarrollo, hasta alcanzar el 70% de la po-
dad de las realidades urbanas y responder blación mundial en 2050 (onu-Hábitat). Estas
mejor a ellas, tanto en el plano científico referencias son la base de nuestra reflexión so-
como en el profesional. bre este fenómeno global de urbanización, que
toca el conjunto de las regiones del mundo y
Esta doble contribución, más conceptual que concierne de cerca o de lejos a la totalidad
en un primer momento, más aplicada luego, de la población mundial (ergo un problema de
permitirá concluir subrayando la oportuni- la sociedad), con un impacto directo o indirec-
dad de una visión global del fenómeno urba- to sobre los medios de vida (ergo un problema
no, partiendo de situaciones “extremas” que medioambiental), y cuya expansión acelerada,
emanan de sociedades con fuertes limitacio- tal como ella ha sido presagiada para las futu-
nes, como pueden serlo los países en desarro- ras décadas, presenta serios interrogantes de
llo, enfrentados a un proceso de urbanización compatibilidad entre las dimensiones ecológi-
acelerada, para examinar cuáles son las leccio- cas, económicas, sociales y urbanísticas para el
nes que se pueden extraer de estos modos del futuro de las sociedades contemporáneas. En
quehacer social para afrontar situaciones de una palabra, interrogantes sobre el desarrollo
crisis urbanas estructurales y coyunturales, y sostenible y, más específicamente, sobre el de-
cómo, por su organización social, éstas vienen sarrollo urbano sostenible.
al encuentro de las exigencias del desarrollo Lo urbano, en su complejidad contemporá-
sostenible. En ciertas condiciones, estas “in- nea, no puede ser percibido sino como un fenó-
novaciones sociales y organizativas” podrían meno multidimensional cuya realidad material,
reactualizar las líneas de conducta, incluso las constructiva y técnica refleja la creatividad de los
políticas públicas urbanas en los países indus- seres humanos, pero igualmente sus conflictos,
trializados, como en el caso de Suiza y de Eu- sus contradicciones y los recursos de los cuales
ropa occidental. disponen para materializar sus proyectos.
34 desborde y emergencias urbanas contemporáneas: retos y respuestas

De la ciudad a lo urbano o el pasaje de una los nuevos comportamientos individuales (centros


imagen a un proceso: resumido en algunas pa- comerciales en la periferia, viviendas suburbanas)
labras esta podría ser la transformación históri- como las facilidades tecnológicas (transportes de
ca que genera el proceso de urbanización bajo alta velocidad, vías rápidas, internet).
su forma actual. Anne Querien (2001) afirma Parafraseando a Françoise Choay, uno puede
que “la ciudad es primero un producto históri- aventurarse a enunciar “la muerte de la ciudad y
co de la cual cada generación se apropia de una el reino de lo urbano” (1999). Es difícil abstraer-
parte diferente, y cuya materialidad responde a se del gran debate que sacude al medio. Lo que
la aspiración que puede allí manifestarse”. En es cierto, como lo dice T. Paquot (2000) es que
este sentido, se trata de una construcción so- estamos frente a una situación compleja y mó-
cial, producto de la relación de fuerzas entre vil que induce los saberes heterogéneos, a veces
actores, pero también una imagen simbólica conflictivos. Esta realidad cambiante será ana-
de referencia para aquellos que allí viven como lizada de manera diversa según seamos arqui-
para los migrantes que desean establecerse en tectos o urbanistas, sociólogos o economistas,
ella. Aun si la realidad espacial y demográfica ingenieros o políticos, pues sobre ella la acción
nos conduce sobre territorios multiformes, di- difiere, de allí que se exprese desde Nueva York o
fusos, disparatados, difíciles de circunscribir en Lagos, desde la rica metrópoli de Zúrich o desde
sus evoluciones siempre más rápidas, tanto para un centro regional urbano en Ecuador (Bolay et
los usuarios como para los decisores y, a menu- al., 2004). Como lo enuncia Paquot (2006), cin-
do incluso para los profesionales de lo urbano. co desafíos son hoy los que esta “tierra urbana”
Este “establecimiento humano”, para reto- tiene para volverse mundial –como tantos otros
mar la terminología onusiana (unchs, 2001), campos de acción y de reflexión–: el control del
evoca primero la ciudad compacta heredada de la suelo y de su ordenamiento; las movilidades; los
Edad Media, semejante al seno de un tejido den- desafíos ecológicos ligados al cambio climático;
so y protector, una comunidad humana identifi- la democracia frente al individualismo; la urba-
cable y estructurada. Esta “urbanidad” hecha de nidad y el vivir juntos.
una concentración de individuos, de actividades A través de mutaciones sociales, técnicas
y de servicios permanece plena y entera, y me- y territoriales lo urbano se revela emblemáti-
rece ser reivindicada. Es una cultura que irradia co de la “modernidad” de nuestras sociedades
más allá de las fronteras físicas y administrativas contemporáneas, y esto ocurre de múltiples
de las ciudades madre, y es con este espíritu que maneras. Primero a través de la globalización
se inicia la revalorización de las aglomeraciones del fenómeno, extendido al conjunto del pla-
urbanas occidentales, por la rehabilitación de los neta, aunque los niveles y los ritmos de urbani-
espacios públicos, la apropiación de estos espa- zación difieran según las regiones del mundo;
cios para los ciudadanos (vías peatonales, carriles luego porque en su materialidad urbanística,
para bicicletas, moderación de la circulación), la constructiva y técnica (lo urbano comprendido
valorización, e incluso la misma comercializa- como una red de redes, transportes, energías,
ción del patrimonio histórico y edificado (mu- vías de circulación, comunicaciones electróni-
seos, iluminaciones, eventos culturales y depor- cas; y definido igualmente como un patrimo-
tivos están alrededor de formas tranquilizadoras nio edificado reflejo de una historia humana y
y comercializadas para reencontrar una ciudad de su futuro) lo urbano es también y ante todo
mítica y hacerla revivir como entidad histórica y una construcción social, es decir, una organi-
referencia contemporánea). zación de seres humanos y de sus actividades
Esta tendencia interpela al conjunto de los es- como producto de relaciones de fuerza entre
pecialistas de lo urbano, cualquiera sea su disci- individuos, entre grupos sociales enfocados a
plina de pertenencia y su enfoque. Paralela a esta concretizar –a través de la representación que
puesta en escena de la ciudad se opera una des- ellos se hacen de su situación y de su medio am-
agregación del tejido edificado que favorece tanto biente– aspiraciones y proyectos de vida (en sus
urbanización, medio ambiente y sociedad 35

dimensiones sociales y culturales, económicas de sus diferentes caracteres e interacciones; los


y políticas). resultados de las investigaciones –traducidos en
Por último, porque lo urbano es un medio recomendaciones, lineamientos, políticas y pro-
de vida (por no decir un ecosistema artificial), gramas de actividades– deben ser conducidos a
de confrontación a menudo caótica, a veces co- buen término desde una perspectiva de gober-
herente, pero siempre dinámica, de un medio nanza ciudadana (en cuanto a la toma de deci-
ambiente natural (constituido de recursos in- siones) e intersectorial (en lo que concierne a lo
dispensables para toda vida individual y social, operacional).
agua, sol, aire, energías) y de un medio ambien-
te edificado (edificios e infraestructuras), trans-
formado en interdependencia continua por las Fragmentación urbana: tendencia global
acciones conducidas por los individuos que allí con distinciones regionales y locales
viven, tanto como por un cierto número de de-
cisiones y de intervenciones exógenas. Muy brevemente, hay que recordar que lo urba-
El análisis del fenómeno urbano no puede no, a la vez como territorio habitado y también
estar disociado de una reflexión más amplia como fundamento sociocultural, representa el
sobre el devenir de nuestras sociedades, cuya medio de vida de más del 50% de la humanidad
globalización de los intercambios se ha torna- (un-desa, 2009), distribución que no es ho-
do en el motor primordial. Esta preeminencia mogénea en el plano internacional. Dos conti-
de la mercantilización de las relaciones sociales nentes están fuertemente urbanizados, Europa
a escala planetaria es una novedad eminente- y las Américas (rozando el 80%) mientras que
mente urbana, las más grandes aglomeraciones Asia y África tienen apenas más del tercio de
mundiales sirven de plataforma para la difu- sus poblaciones viviendo en medios urbanos.
sión de saberes, tecnologías, bienes y servicios. Estas distinciones regionales son enormes y
Pero esta tendencia, como lo recuerda F. As- marcan fuertemente el reparto demográfico
cher (2000), no es unívoca. “Ella encuentra, en el curso de los próximos años –los desafíos
en las especificidades locales, elementos útiles en términos de urbanizaciones–, la relación de
a su propia dinámica”. Y la idea de la ciudad fuerzas económicas y políticas entre las pobla-
clásica, densa, compacta y demarcada en sus lí- ciones urbanas y rurales, lo mismo que entre
mites planificados, en su diferencia de lo rural, países históricamente urbanizados y países en
no representa más que una parte de la realidad vías de urbanización.
urbana, ahora más difusa sobre el plano espa- En efecto, como se puede comprender con la
cial, geográficamente menos definible por el lectura de los dos gráficos siguientes, la urbaniza-
incremento de la velocidad y las facilidades del ción se caracteriza por una fractura entre el Nor-
transporte, sociológicamente ante todo identi- te y el Sur, que traduce una doble tendencia:
ficable a los modos de vida, representaciones y – un crecimiento urbano muy débil en
prácticas (Bolay et al., 2000). el plano demográfico en los países in-
Estos elementos ponen en evidencia las du- dustrializados, pero con un impacto no
plas aparentemente dicotómicas que deberíamos despreciable en el uso y tratamiento del
examinar como signos de la evolución del fenó- espacio;
meno que se desea evaluar, analizar y transfor- – una verdadera revolución demográfica
mar: ciudad-urbano, homogeneidad-compleji­ en la gran mayoría de los países asiáticos
dad, disciplina-interdisciplinariedad. En síntesis, y africanos (la población urbana, que re-
lo urbano nos obliga a tomar algunos reparos: el presenta 36,4% en Asia y 37,9% en Áfri-
fenómeno no puede ser aprehendido más que en ca en 2000 pasará a 53,4 y 54,5% respec-
la perspectiva histórica que permite comprender, tivamente en 2030, con una tasa anual de
en el largo plazo, sus transformaciones; su com- crecimiento del orden del 3% en África y
plejidad implica un análisis interdisciplinario­ del 2,2% en Asia).
36 desborde y emergencias urbanas contemporáneas: retos y respuestas

100%

80%
60%
40%
20%
0%

Población urbanizada en 2006 (UNFPA, State of the population, UN, 2007).

Urban and rural population by region Urban population by region


bn %
North America Oceania
2005: 2030: Latin America and World
Urban Rural Urban Rural the Caribbean Asia
Europe Africa
0 1 2 3 4 5
100
Asia
80
Africa
60
Europe

Latin America 40
& the Caribbean

North America 20

Oceania 0
1950 60 70 80 90 2000 10 20 30
Source: UN World Urbanisation Prospects 2005 revision
urbanización, medio ambiente y sociedad 37

Estos grandes movimientos de población van actor social se define a la vez por los valores
a inscribirse, de una parte y otra, sobre el territo- que orientarán su acción, por las luchas que sus
rio: dando forma a la expresión física y material acciones engendrarán y por las relaciones de
del presente y del futuro de las aglomeraciones dominación (nacidas de relaciones de fuerzas).
urbanas del mundo contemporáneo –modifican- La acción social, para retomar otro término di-
do también las representaciones que los usuarios fundido por Touraine, es entonces el resultado
tienen y los comportamientos que adoptan–; de acciones conducidas por los agentes de cam-
agrandando la brecha entre “ciudades ricas”, re- bio que, con conciencia, buscan transformar la
produciendo una imagen construida y simbólica realidad social, pero también económica y ma-
de una historicidad afirmada (que se piensa en el terial. Esto nos permite poner el acento sobre
tratamiento urbanístico de los espacios públicos las conductas colectivas de los individuos, sobre
centrales dedicados al ocio y al comercio) y “ur- la defensa de intereses identificando los grupos,
banizaciones pobres” (Lieberherr­y Bolay, 2007), y sobre los conflictos como motor de los cam-
estas últimas como la extensión periférica de las bios. Tema central en “un mundo contemporá-
metrópolis occidentales o representadas por las neo” tironeado entre “una globalización y una
aglomeraciones “informales” de los países del fragmentación simultánea” (Castells, 1996).
Tercer Mundo (Davis, 2006; Neuwirth, 2005; Ya que es fácil apostar sobre el hecho de que
Agier, 1999); a través de la emergencia de mesti- los cambios que modelan nuestras sociedades
zajes, tanto en el plano social (un incremento de contemporáneas –por la emergencia y difusión
las migraciones Sur-Norte es altamente previsi- de nuevas tecnologías, por la globalización de
ble) como cultural. los intercambios (ante todo económicos, aun-
Estas previsiones son cruciales y ya no per- que no exclusivamente) y por las normas po-
miten a los especialistas de lo urbano hacer la líticas que guían esta tendencia (liberalismo o
economía de tales pasajes entre lo urbano y el neoliberalismo para retomar la jerga usual)–
mundo, la realidad que se observa en lo cotidia- van a transformar nuestro medio de vida, el
no en nuestro vecindario inmediato y las trans- medio ambiente urbano de más de la mitad
formaciones urbanas que se consideran exóge- de los habitantes del planeta; van a modificar
nas no son a menudo más que premonitorias de por lo mismo las percepciones, estrategias y
conflictos nacidos de la globalización, que son, prácticas de los actores urbanos; y, detrás de
siguiendo a Stiglitz (2007), tanto ideológicos y esto, la identificación propiamente hablando
políticos, como económicos y tecnológicos. de los actores urbanos: ¿quiénes son estos in-
dividuos que, a título personal, pero también y
sobre todo reunidos en corporaciones, grupos
Cuestiones sociales y políticas: actores, o asociaciones identificables, son los agentes
prácticas y decisiones del cambio urbano, hoy y ahora? Y, en segundo
lugar, ¿cómo se construyen nuevos modos de
Para un sociólogo que trabaja el campo urbano, regulación de la acción urbana que se apoyen
una de las cuestiones clave reposa ante todo en sobre cierta pluralidad de actores y propongan
el análisis del comportamiento de los actores crear mediaciones favorables a los compromi-
en el lugar, de sus aspiraciones y aprehensiones sos entre intereses divergentes?
en función de la realidad que les rodea; repre- Inspirándonos en investigaciones llevadas a
sentaciones que, en su momento, van a deter- cabo en numerosas regiones del mundo durante
minar estrategias y acciones individuales o en los últimos veinte años, esencialmente en Amé-
tanto grupos constituidos, mediante luchas por rica Latina y Vietnam, nos hemos aventurado a
defender sus intereses. Encontramos esta idea discernir estos partenaires de la acción urbana,
especialmente en Alain Touraine quien hace entronizados de manera un poco esquemática
más de veinte años (en “el retorno al actor” en el seno del “triángulo de los decisores urba-
de 1984) sostuvo que el posicionamiento del nos” (Bolay y Du, 1999).
38 desborde y emergencias urbanas contemporáneas: retos y respuestas

El triángulo de los actores urbanos Socios privilegiados de los profesionales de lo


urbano, como los habitantes, son los poderes
públicos, en primer lugar los poderes locales
Habitantes (institucionalizados en el marco de los límites
territoriales y legales), pero también los pode-
res regionales y nacionales, que juegan un rol
determinante en el establecimiento de normas,
en la definición de condiciones marco de polí-
ticas urbanas y de su aplicación y seguimiento.
Las autoridades públicas –a las cuales es nece-
sario agregar a las administraciones que ejecu-
Autoridades Mediadores (ONG, tan las decisiones– están hoy en día, como todo
urbanas sector privado, grupos actor urbano, sometidas a las tendencias de la
de cabildeo, etc.) globalización (aumento del poder de los actores
económicos, desregulación del marco jurídico,
Esta no puede representar más que una pri- descentralización de procesos políticos versus
mera etapa en la comprensión de las dinámicas concentración internacional de grandes orien-
que fabrica el sistema urbano. Ella merece ser taciones económicas y de la sociedad) y han ido
afinada a fin de superar una visión por demás perdiendo progresivamente el norte de su po-
funcionalista, demostrando, por ejemplo, la der en beneficio de nuevas formas embriona-
diversidad de actores en el seno de estas gran- rias de cogestión. Sin olvidar que el gobierno
des categorías, sus frecuentes divergencias de local, escala de poder prioritariamente abocada
puntos de vista y de estrategias, las confronta- a la gestión urbana, es cada vez menos la escala
ciones o las concertaciones que surgen de en- apta para la resolución efectiva de problemas
frentamientos puntuales o de posibles alianzas. (Blanc, 2001).
Esto se revela particularmente necesario en el La cuestión de los profesionales de lo urba-
momento en que se desea ubicar dispositivos no no puede ser eludida. ¿Son ellos actores de
de “gobernanza urbana” buscando asociar una primer plano, por la autoridad que le confieren
pluralidad de actores,4 y permitiéndonos com- sus competencias y su dimensión operacional o
prender las lógicas puestas en marcha por los deben ser considerados como agentes que in-
actores implicados en estos juegos. tervienen en nombre de verdaderos decisores,
Si debemos evocar la figura de los habitantes políticos y sociales? Reemplazar a estos indivi-
es porque éstos traducen, por sus posicionamien- duos, sus conocimientos y sus actividades, en
tos, la complejidad de la dinámica urbana y son el seno de una categoría más amplia que de-
a la vez ciudadanos (decisores, directamente o a nominaremos “mediadores”, nos permite ins-
menudo indirectamente), usuarios (por lo tanto cribirlos, junto con otros actores, como sujetos
potencialmente beneficiarios de la acción públi- centrales de toda dinámica urbana.
ca), agentes de cambio (por el sesgo de formas Ya sean arquitectos, urbanistas o ingenieros,
organizadas, grupos de cabildeo, asociaciones, pero también planificadores, sociólogos, eco-
partidos políticos, etc.) pero también, en ciertas nomistas, geógrafos o urbanistas o paisajistas,
circunstancias, “hacedores de ciudades”, cons- los profesionales ocupan una posición ambigua,
tructores, urbanistas, técnicos “de pies desnudos” son fuertes en sus competencias a favor de una
(Percq, 1994; Pedrazzini, Bolay, Bassand, 1996; transformación efectiva del territorio urbaniza-
Westendorff, 2004). do, pero pueden ceder a falsas ilusiones sobre

4 La gobernanza urbana, para retomar las declaraciones de D. Joye y J.-P. Leresche (1997), debe ser comprendida
como “una coordinación de acciones y de actores, ya sean privados o públicos, frente a la ineficacia del Estado para
gestionar las políticas públicas y la fragmentación social de intereses”.
urbanización, medio ambiente y sociedad 39

la magnitud de su influencia. A veces incitados económico­más equitativo. Esta inquietud no es


a considerarse como “los amos de la ciudad” nueva, desde los años 70 una corriente entera
(para retomar la expresión de Tribillon, 2002), de la economía había vuelto a discutir las líneas
se ven enfrentados, según las situaciones, a una directrices del productivismo desenfrenado, ya
doble dificultad: sea de obediencia capitalista o socialista, para
– una imposibilidad técnica y sobre todo subrayar los estragos ecológicos al igual que
política de tratar de manera coherente la injusticia social que perduraba. El eco-desa-
todo el territorio (situación típica de so- rrollo, para retomar los términos de uno de sus
ciedades democráticas de tipo europeo teóricos, Ignacy Sachs (1997; 2007), es el con-
donde numerosas formas de expresión cepto fundador de estas preocupaciones.
obstaculizan las desideratas de los profe- Tres elementos clave determinarán la soste-
sionales); nibilidad de un desarrollo posible. Interdepen-
– una incapacidad técnica y financiera de dientes uno de otro, están allí para afirmar que
hacer frente a las constricciones espa- el desarrollo sostenible no es simplemente “un
ciales, físicas y sociales de territorios en nuevo vocabulario para hablar del medio am-
vía de urbanización (situación típica de biente”, ni tampoco se trata de una “economía
la gran mayoría de las aglomeraciones de mercado más preocupada de la calidad de sus
urbanas del Tercer Mundo, en las cuales productos”. Hay que considerarla como una vi-
la voluntad política y ciudadana, si esta sión heurística de la complejidad social, un enfo-
última existe, es inmediatamente contra- que a través del cual nos preguntamos de mane-
rrestada por la incapacidad presupuesta- ra sistémica sobre las interacciones conflictivas
ria de los actores públicos y privados para o armoniosas en el seno de nuestras sociedades
aportar soluciones inmediatas y sosteni- contemporáneas en sus tres dimensiones clave:
bles [un-Hábitat, 2005]). la equidad social, la preservación medioambien-
tal y la responsabilidad económica.
Ellas son, a la vez, el camino que se debe
El desarrollo sostenible y lo urbano: seguir y la garantía de un progreso verdadero
entre ideología, análisis conceptual e en el largo plazo:
instrumento de decisión – Equidad social, ya que los mecanismos
de redistribución de riquezas existentes
Una primera definición de “desarrollo sosteni- entre los individuos y entre países son un
ble” se impone para situar mejor el concepto factor de justicia pero también de pro-
frente a las numerosas críticas que han susten- ductividad y de inventiva, y esto en todos
tado dos décadas de vivas discusiones. los campos.
Para la Comisión sobre el Medio Ambien- – Preservación medioambiental, porque
te y el Desarrollo, encomendada a fines de los los recursos naturales son, en su gran
años 80 por las Naciones Unidas para preparar mayoría, agotables y degradables y nece-
la Cumbre de la Tierra en 1992 (1987), el de- sitan de un uso racional y óptimo.
sarrollo sostenible representa un compromiso – Responsabilidad económica, dado que
frente al presente y en consideración a las futu- las solas leyes del beneficio no asegu-
ras generaciones: “…para asegurar que satisfaga ran la consideración de los costos di-
las necesidades del presente sin comprometer la rectos e indirectos de la producción, lo
capacidad de las futuras generaciones para que que repercute sobre los consumidores y
satisfagan las propias…”, lo que implica que se agrava las desigualdades entre los “bene-
pongan límites, no de manera absoluta, pero te- ficiarios” del sistema y quienes pagan el
niendo en cuenta el estado de las tecnologías, costo real (directamente por una presión
de los recursos naturales y de una organiza- sobre los precios agrícolas en el Sur, por
ción social apta para promover un crecimiento ejemplo; indirectamente bajo la forma de
40 desborde y emergencias urbanas contemporáneas: retos y respuestas

contaminación, enfermedad, desempleo, suerte.6 La cuestión es eminentemente política,


exclusión social y otros). colectiva y urgente de abordar, sin distinción
de origen ni de disciplina, en la medida que los
Este equilibrio, precario y aleatorio, debe participantes estén listos a comprometerse en
ser perseguido, y para hacerlo es indispensable profundos cambios de la sociedad, a replantear
que la dimensión espacial se torne un compo- sus modos de vida y sus privilegios. Y es, sin
nente ineludible que logre distribuir de manera ninguna duda, esta falta de buena voluntad,
armoniosa sobre el territorio a los individuos, esta ausencia de compromisos fuertes por parte
sus urbanizaciones (alojamientos e infraestruc- de cantidad de actores políticos y económicos,
turas) y sus actividades. La división del mundo lo que ha generado tantas críticas frente al con-
entre “ricos y pobres” se traduce en una frag- cepto, y todavía más a la vista de su aplicación
mentación del territorio habitado, segregación (Rist, 1996).
contra la cual el desarrollo sostenible debe re- Estas perspectivas de desarrollo sostenible
presentar un verdadero instrumento de análisis –mientras se quieren aplicar a un contexto es-
(Theys, 2002; Godard, 1996). pecífico, como pueden ser las aglomeraciones
Y es claramente por esto que este análisis urbanas contemporáneas– todavía permanecen
debe guiar las políticas públicas e implantarse muy alejadas de la dinámica de la globalización,
de manera coherente (sobre todo a través de las de su preeminencia económica y de sus efectos
“Agenda 21”5 locales). No alcanza con admitir sociales (Bolay, 2006).
estos principios, es necesario además conven-
cer, incluso obligar, si es necesario, a individuos
e instituciones a otorgar a este nuevo enfoque Dos ejemplos de gestión urbana sobre
multi-dimensional un carácter ineluctable en la cuestiones socio-medioambientales
planificación y la organización urbanas. Es allí
entonces donde nacen los problemas, las decla- Dos investigaciones, entre otras desarrolladas
raciones de intenciones son raramente seguidas en la epfl7 con asociados científicos extranje-
de una puesta en marcha seria y determinada. ros, nos permiten examinar más concretamente
Pero el riesgo es también grande cuando el cómo estas diferentes dimensiones, medioam-
“desarrollo sostenible” se considera como “un bientales y sociales, interrogan el proceso de
lujo para países ricos” en detrimento de los urbanización.
países más pobres, acentuando la segregación La primera de estas investigaciones, reali-
entre los beneficiarios de un desarrollo sofisti- zada conjuntamente en tres países de América
cado y oneroso, minoritarios porque son occi- Latina (Argentina, Bolivia, Cuba), pone en evi-
dentales y poco numerosos, y las grandes masas dencia el hecho de que las cuestiones medio-
de indigentes; profundizando igualmente la ambientales en el medio urbano tienen un
brecha existente entre espacios urbanizados a impacto económico y social de primera impor-
estos efectos y los territorios abandonados a su tancia y que su resolución tiende a generar más

5 Agenda 21 es el programa de las Naciones Unidas relacionado con el desarrollo sostenible. Es un plan de acción para
ser tomado global, nacional y localmente por organizaciones de las Naciones Unidas, gobiernos y grupos en cada área
en la cual los humanos impactan el medio ambiente; 21 se refiere al siglo xxi. Ver: http://www.un.org/esa/sustdev/
agenda21text.htm
6 Las prioridades en materia de desarrollo urbano muestran bien cómo esta división espacial se realiza de manera
selectiva, ya sea al interior de las aglomeraciones urbanas, como en su vínculo con las regiones rurales; y muy parti-
cularmente en los países del Tercer Mundo (Bolay et al., 2003).
7 Las investigaciones citadas han sido realizadas desde los años 90 en el marco del Instituto de Investigación sobre
el Medio Construido (irec) del departamento de arquitectura, antes de continuar a partir del Laboratorio de So-
ciología Urbana (LaSur) del Instituto de Desarrollo Territorial (inter) de la Facultad enac, y proseguidas desde
entonces en el seno de la cátedra unesco “Tecnologías para el desarrollo” (Unidad Cooperation@epfl) de la Escuela
Politécnica Federal de Lausanne, Suiza.
urbanización, medio ambiente y sociedad 41

o menos segregación social y espacial, según las emergencia de organizaciones no guberna-


políticas públicas implementadas. mentales innovadoras sobre el plano social.
La segunda investigación, ejecutada en la Cuba, país enclavado y abandonado hace diez
Ciudad Ho Chi Minh (Saigón), en Vietnam, años por su tutor soviético pero siempre so-
servirá de ejemplo para demostrar que el es- metido al bloqueo de los Estados Unidos, se
tudio de la complejidad urbana, característica encuentra a medio camino entre una política
primera de este proceso, implica, tanto en su de planificación centralizada y una apertura a
enfoque como en sus recomendaciones, una la iniciativa privada. Nuevos actores aparecen y
metodología científica centrada en la interdis- participan en la organización de la sociedad ur-
ciplinariedad. bana (organizaciones sin fines de lucro, empre-
sas privadas8). Es particularmente el caso del
El costo económico y social del dominio del hábitat y especialmente de la vi-
mejoramiento medioambiental vienda social, reivindicada por el Estado como
en América Latina un derecho fundamental del ciudadano y reali-
zado masivamente por empresas públicas, que
Con el objetivo de observar localmente las no alcanzan a satisfacer el conjunto de necesi-
transformaciones sociales inducidas por los dades de la población de la isla. Ayudada por
cambios en las condiciones medioambienta- la crisis económica, la vivienda autoconstruida
les de existencia de las poblaciones urbanas se torna, como en el resto de América Latina,
de América Latina, se realizaron tres estudios en la forma usual en que las capas más desfa-
comparativos en tres contextos urbanos especí- vorecidas intentan resolver este problema. Para
ficos, trabajando en cada caso en sociedad con hacer frente a esto se constituyó Hábitat-Cuba,
una institución universitaria o un organismo de sociedad sin fines de lucro, iniciadora de nu-
investigación. Estos contextos son Cuba, Boli- merosos programas de vivienda en las que las
via y Argentina (Bolay et al., 2003). propuestas de renovación son abordadas con la
Estas tres regiones urbanizadas no repre- participación directa de los habitantes.9
sentan de manera exhaustiva el conjunto de Bolivia, luego de una vuelta a la democra-
problemas que se encuentran en el crecimiento cia parlamentaria en 1982, consagró lo esencial
un poco convulsivo de las ciudades latinoame- de su vida política y reglamentaria a “innovar
ricanas. Ellas son, sin embargo, sintomáticas de sobre el plano legal e institucional”, a favor
las incertidumbres más actuales en materia de de la descentralización administrativa y polí-
planificación del medio construido y de las du- tica y de una gobernanza urbana que vincula
das que plantean los especialistas de la gestión autoridades municipales y actores privados y
urbana en América Latina, por una parte frente sociales. Aunque este largo trabajo de reforma
a la imprevisibilidad del crecimiento urbano y estructural de los poderes ejecutivos y legisla-
por otra a la consideración de un aumento sin tivos no está exento de populismo, desemboca,
precedente de las desigualdades sociales y eco- sin embargo, en un reforzamiento innegable
nómicas. de las colectividades urbanas, más libres fren-
En Cuba, trabajamos en un contexto “forza- te al Estado central, con mayores márgenes de
do a la innovación social”. En numerosos países maniobra para negociar la gestión y el mante-
la restructuración económica y la reorganiza- nimiento de servicios colectivos tales como la
ción político-administrativa han permitido­ la gestión de residuos sólidos en la periferia pobre­

8 Hablar de empresas privadas en Cuba hoy se refiere a dos tipos distintos de empresas: por un lado, se trata de
microem­presas familiares y, por otro, de empresas mixtas que vinculan capital privado extranjero y contribución
gubernamental cubana.
9 La sociedad Hábitat-Cuba fue cerrada en julio de 2001 por el gobierno, aduciendo que se recuperaría esta experiencia
innovadora desde el seno de las estructuras administrativas públicas.
42 desborde y emergencias urbanas contemporáneas: retos y respuestas

de La Paz, principal aglomeración urbana del muchos países en desarrollo. Actualmente la


país. Respecto a este tema, Bolivia sigue siendo innovación depende allí de la rentabilidad fi-
ejemplar. Sin lugar a dudas, es uno de los países nanciera de cada operación urbana, aunque
que ha vivido, desde los años 90, las revueltas esta evolución afecte servicios indispensables
más profundas sobre el plano legal y jurídico para la vida física de los individuos y una urba-
(Thévoz, 1999), ofreciendo así un dispositi- nización coherente de la vida urbana (conduc-
vo extremadamente refinado e innovador de ción de agua potable, evacuación de las aguas
instrumentos políticos y sociales. Buscando a sucias, tratamiento de residuos sólidos, trans-
la vez una mayor autonomía de las municipa- portes públicos).
lidades en la gestión de su territorio y mayor Este proceso de liberalización de los servi-
control ciudadano sobre las instituciones res- cios urbanos y de internacionalización de su
ponsables de representar a la población (Ley control se ha extendido en su momento a toda
de Participación Popular), este dispositivo hace la Región Metropolitana de Buenos Aires, con
del control del medio ambiente un elemento los imperativos a la vez técnicos y medioam-
clave de la gestión pública. bientales (mejoramiento de la calidad y de la
Las cosas evidentemente no se dan de forma cantidad de agua puesta a disposición) y econó-
automática y las prácticas parecen todavía atra- micos (rentabilización de nuevas inversiones).
sadas sobre las disposiciones legales: adminis- Los servicios de abastecimiento de agua pota-
traciones locales extremadamente fluctuantes, ble y de evacuación de aguas residuales, pro-
recursos financieros reducidos, coordinaciones movidos como compromiso político desde los
casi inexistentes entre actores privados y públi- años 50 y ampliamente extendidos en la zona
cos y tráfico de influencias. Esto se traduce en metropolitana, reflejan hoy en día, el hecho de
un aumento de costos de servicios privatizados su privatización, un principio de segregación
puestos a disposición de la población, subsidios territorial que estigmatiza las comunas perifé-
públicos mal controlados y la insatisfacción ricas y los barrios pobres en particular.
de una mayoría de los usuarios respecto de las El conocimiento de contextos nuevos con-
prestaciones ofrecidas. Así, nos enteramos que lleva a evocar los objetivos perseguidos. Des-
las zonas de hábitat precario no regularizadas de una perspectiva comparativa se analizan las
de la periferia de La Paz no disponían, hace to- prácticas sociales “medioambientales” en terre-
davía algunos años, de servicios organizados de nos muy operativos y dentro de ciudades parti-
recojo de basura doméstica, incluso cuando ya culares. La comprensión de los desafíos socio-
se habían adoptado disposiciones municipales políticos del medio ambiente y del desarrollo
para efectuar tales trabajos. Los reglamentos pasa por el estudio de los hábitos de actores
no son efectivamente aplicados más que en los distintos pero poseedores de una idéntica fina-
barrios urbanizados y aptos para recibir un sis- lidad: el mejoramiento de las condiciones ge-
tema clásico de tratamiento de residuos, mien- nerales de existencia gracias a un mejoramiento
tras que son ignorados en las zonas populares real del medio urbano (Pattaroni et al., 2009).
donde la topografía de las calles no permite a La complejidad de las motivaciones se
los camiones abrirse paso. acompaña de una infinidad de efectos sociales
En Argentina, la privatización del agua en el y económicos cuya consideración es a menu-
Gran Buenos Aires es altamente representativa do minimalista al momento de la elaboración
de un “contexto innovador en el marco de una de estrategias de acción de parte de los deci-
economía de mercado”, tendencia que marca sores. A primera vista, esta inquietud de me-
la política pública seguida por este país duran- joramiento medioambiental va forzosamen-
te más de una década. La desvinculación del te de la mano con una mayor sostenibilidad
Estado y la privatización de servicios urbanos del desarrollo. Es en efecto difícil pensar que
tradicionalmente encargados a las autoridades contar con aire limpio, agua potable y hábitat
públicas son tendencias fuertes hoy en día en salubre, por ejemplo, vayan en contra de una
urbanización, medio ambiente y sociedad 43

perspectiva­ de sanidad pública, de una ciudad condiciones de vida de los grupos sociales que
más “vivible” para todos. allí residen.
Siendo así, tal ecuación no puede limitarse Los tres estudios de caso latinoamericanos
al mejoramiento del medio ambiente y a una confirman la realidad de este lazo. En el plano
sociedad urbana más armoniosa; otros pará- social, la pertinencia de tres experiencias inno-
metros intervienen para complicar la evalua- vadoras analizadas es por otra parte evidente.
ción. De hecho, la mejora del medio ambiente Se trata en efecto de ofrecer viviendas decentes
descansa cuanto menos sobre tres factores: i) a las poblaciones pobres de las ciudades cuba-
la puesta en marcha de tecnologías aptas para nas; de extender los servicios de agua a los ba-
frenar el deterioro de las condiciones de vida y rrios populares de la periferia de Buenos Aires,
la contaminación del medio ambiente; ii) inver- allí donde estas infraestructuras se revelan am-
siones públicas y privadas acordes para permitir pliamente deficientes; de poner a disposición
la realización de este objetivo y la extensión de de familias bolivianas de barrios irregulares de
los efectos al conjunto de la colectividad; iii) el La Paz un servicio de recojo de residuos do-
dominio social e institucional de este enredo de mésticos todavía inexistente. El interés colec-
“factores naturales y materiales” en la perspec- tivo de las “innovaciones” analizadas es indis-
tiva de implantar lo que podría ser una “buena cutible. Para abordar las verdaderas cuestiones
gestión” del medio ambiente urbano. medioambientales y evaluar de manera realista
Teniendo en cuenta tales especificidades del las consecuencias sociales de los cambios indu-
medio urbano nuestra hipótesis es que un me- cidos para cada uno de los elementos del proce-
joramiento consecuente del medio ambiente so, es necesario interrogarse por las lógicas de
implica una verdadera creatividad tecnológica, es su puesta en marcha.
decir, un dominio social innovador de las tec- En cada uno de los casos puestos a prueba,
nologías. Esto significa que en una perspectiva tres actores indisociables están presentes sobre
de desarrollo sostenible, la innovación es “real” la escena urbana: el gobierno urbano, respon-
no solamente mientras está realizada técnica- sable de las normas y de su aplicación; el ciuda-
mente, sino también cuando ella es aceptada so- dano, ya sea productor de su medio ambiente
cialmente e integrada en un contexto cultural y y/o consumidor de servicios puestos a su dispo-
económico dado. sición; el mediador, ya sea que se trate de una
No es sino a este precio que las tecnologías empresa privada, de una microempresa comu-
puestas en marcha y su aplicación al campo nitaria o de una sociedad sin fines de lucro. Las
medioambiental tendrá un efecto positivo para posiciones tomadas por cada uno de estos acto-
el conjunto de la sociedad. Es necesario, para res en la gestión urbana harán que la dinámica
ello, que los mecanismos de distribución terri- sea más o menos apta para “socializar” una tec-
torial y de repartición social de los “beneficios” nología favorable al medio ambiente.
tecnológicos y medioambientales alcancen a la En Bolivia, la municipalidad, aunque dotada
gran mayoría de los ciudadanos. A la inversa, por la nueva Constitución de todos los poderes
será difícil admitir que una innovación tecnoló- otorgados por las políticas de descentralización,
gica contribuye a un desarrollo urbano sostenible no consigue ser el motor del cambio. Concre-
–o incluso más sectorialmente, al mejoramiento tamente, ella traduce en su gestión de residuos
del medio ambiente– si su aplicación comporta sólidos un tratamiento social de desigualdad,
o refuerza la fragmentación espacial o la segre- ofreciendo a través de empresas interpuestas
gación social. Ninguna “razón medioambiental” prestaciones de menor calidad en los barrios y
superior puede ser esgrimida si las innovaciones alrededores de las poblaciones enfrentadas a los
que ella induce deben desprender más pobreza y problemas más agudos.
más marginalidad para la gran mayoría. En la zona metropolitana de Buenos Aires,
La mejora del medio ambiente en el ámbito la consideración de lo social en la nueva ges-
urbano está directamente vinculada a la de las tión del agua es igualmente reveladora de los
44 desborde y emergencias urbanas contemporáneas: retos y respuestas

conflictos de interés entre actores urbanos. Re- Esta concepción participativa de la planifi-
conocidos en sus derechos ciudadanos de con- cación y el aprendizaje mutuo entre técnicos y
sumidores de servicios de la colectividad (por la residentes alarga forzosamente la duración de
extensión de redes técnicas en sus barrios), las los procesos de realización y el tiempo entra
poblaciones pobres de las comunidades perifé- entonces en la cuenta. Pero este alargamiento
ricas deben rápidamente perder sus ilusiones de los plazos de realización debe, a su térmi-
porque esta extensión es selectiva y no cubre no, repercutir en una gestión más beneficiosa,
ciertos barrios o viviendas. Auto-productores tanto para los poderes públicos como para los
de un servicio de base informal (pozos cava- usuarios:
dos en el mismo suelo), los pobres continúan – por la edificación de obras más acordes a
siendo consumidores virtuales y su precariedad la demanda social;
continúa o incluso se agrava. Muchas de las – debido a un control directo sobre la cali-
familias que han podido acceder a esta nueva dad de la puesta en marcha,
prestación, se encuentran en la imposibilidad – buscando una capacidad de manteni-
de asumir la carga financiera, enfrentan retardo miento de las viviendas;
en los pagos, cierre de contadores, y otros tan- – y, sobre todo, mirando hacia una mayor
tos problemas que los devuelven a su verdadera cohesión social de los grupos que aban-
posición frente a las leyes del mercado, la de los dona un enfoque demasiado individua-
excluidos. lista de las cuestiones urbanas, por una
Es sobre esta base que se organiza la discu- visión más compartida de su futuro.
sión del proceso de privatización del agua que,
ciertamente, mejora la calidad intrínseca de las La preocupación por el impacto social de
prestaciones (mejor calidad del agua y circula- estas innovaciones está claramente afirmada en
ción reforzadas) pero la reserva a aquellos que Cuba, sigue siendo un elemento determinante
pueden pagar el precio. Enfrentados al naci- de la acción colectiva, aunque actúa en el cora-
miento de tales movimientos de protesta cuya zón del sistema. Por el contrario, esta preocu-
consideración no se inscribe en el cuaderno de pación aparece, en el caso argentino y bolivia-
cargas de las empresas, las municipalidades es- no, como una dimensión marginal.
tán en la obligación de compensar los excesos Cuando se comparan estas tres situaciones,
de la liberalización del sector y jugar al media- muy distintas al fin de cuentas, lo social se re-
dor frente a las reivindicaciones de la pobla- vela indisociable de lo político y la articulación
ción, aunque desposeídas de poder deben jugar entre los actores del desarrollo urbano traduce
allí un rol en primer plano. el modo según el cual el cuadro político facili-
Esta conciencia ciudadana está en la base de ta o traba una acción para el mejoramiento del
la acción llevada a cabo en Cuba durante mu- medio ambiente, a favor o no de un desarrollo
chos años por la ONG Hábitat-Cuba. La di- sostenible de la ciudad. Ciertamente, ninguna
mensión social está en el centro del dispositivo. situación, sea cubana, boliviana o argentina,
Los grupos de habitantes implicados en estas puede servir de modelo, las intenciones perse-
experiencias conocían las reglas de juego y su guidas estuvieron cada vez sometidas a las res-
participación fue efectiva e indispensable en tricciones de un sistema dado.
más de una cuestión. Ellos fueron obreros en la Los costos económicos, si permanecen di-
construcción de su casa, como en el ejemplo de fícilmente apreciables a menudo para los acto-
las microbrigadas que acompañan las grandes res mismos, no son sin embargo menos reales.
realizaciones constructivas en el país, economi- Estos gastos representan cargas de las cuales se
zando igualmente en los gastos de ejecución. Su debería idealmente asegurar una distribución
participación es también y ante todo tenida en equitativa entre los beneficiarios de los servi-
cuenta por la implantación de una nueva forma cios puestos a disposición, pero en la realidad
de gestión colectiva de su patrimonio. se revelan como fuente de beneficios y por
urbanización, medio ambiente y sociedad 45

ende como objetos de conflicto, de luchas entre ción económica nacional­ actual), el aumento
poblaciones, poderes políticos e intermediarios de la población que se desprende (alrededor de
privados. 100.000 individuos se establecen cada año con
Las mejoras medioambientales no pueden toda ilegalidad en la zona metropolitana), y la
ser tampoco descuidadas. Ellas existen en cada calidad de vida de los ciudadanos.
caso, pero su amplitud, tanto en el plano espa- En efecto, de acuerdo a las estadísticas eco-
cial, técnico como social, depende grandemente nómicas que sostienen entre 7 y 10% de cre-
de las políticas públicas puestas en marcha para cimiento anual del pib en el curso de los años
acompañar la realización. Los mecanismos de 1990-2010, síntomas de deterioro de las con-
decisión, a veces descuidados por los especialis- diciones de existencia de las poblaciones más
tas de la innovación, son sin embargo esencia- desfavorecidas matizan los efectos positivos de
les para la supervivencia de todo proyecto. Son este auge económico: rápida degradación de los
estos mecanismos los que transforman la idea recursos medioambientales, en particular del
original en real, con su tren de consecuencias agua (hcmc está atravesada por canales y otros
económicas y sociales. El impacto de la innova- cursos de agua); precarización de viviendas au-
ción sobre la sociedad civil permanece así como toconstruidas sin la asistencia arquitectónica y
el principal desafío que debe recoger toda ex- técnica requerida para su durabilidad; informa-
periencia pretendidamente innovadora. Cada lización creciente de fuentes de ingreso (Wust,
vez que este impacto es subestimado, los ciu- Bolay, Du, 2002; Bolay, Du, 1999).
dadanos pobres encuentran problemas insolu- Los índices son claros, con un tercio de la
bles que no desprenden ninguna otra fatalidad producción nacional, la región metropolitana
que las elecciones hechas conscientemente por de la Ciudad Ho Chi Minh es el centro eco-
los decisores para alcanzar sus objetivos. Igual- nómico de Vietnam, el polo de atracción para
mente, el alcance social de estas transformacio- todos los individuos que están en la búsqueda
nes sigue siendo problemático, mientras que de un empleo, de un ingreso, de una situación
es a partir de ella que deberían estar pensadas mejor. Esta carrera por la “felicidad urbana”,
las situaciones futuras como los mecanismos de perfectamente comprensible, no se realiza sin
prorrateo en la medida de hacer del desarrollo embargo sin tensiones.
sostenible un desarrollo social para todos. El contraste es flagrante entre un país de al-
rededor de 85 millones de habitantes en 2009,
Hábitat precario y servicios urbanos en globalmente poco urbanizado, en el que solo
Ho Chi Minh City, Vietnam el 27% de la población vivía en el medio urba-
no (pero con una proyección estimada de 43%
Desde 1994, en colaboración con la Univer- en 2030), y la metrópoli creciente de la Ciudad
sidad Nacional de la Ciudad Ho Chi Minh Ho Chi Minh, con 7,15 millones de habitan-
(hcmc, por sus siglas en inglés), tres equipos tes en 2010, perteneciente a la treintena de las
de investigadores de la epfl (ciencias socia- aglomeraciones asiáticas más grandes. Y el re-
les y urbanismo, hidrología y eco toxicología) ciente boom económico no hace más que refor-
pusieron en marcha un dispositivo de inves- zar esta tendencia. Se estima que el número de
tigación-acción para mantener tres unidades inmigrantes de origen rural que se establecen
científicas homólogas en Vietnam de manera anualmente en los diferentes barrios de la ciu-
de establecer, en un contexto metropolitano dad es de alrededor de 25.000 familias. Como
de país emergente en pleno crecimiento eco- consecuencia de esta elección, la presión sobre
nómico, cuáles son los vínculos que se pueden la tierra aumenta y la densidad residencial se
estar levantando entre: la atracción migratoria eleva constantemente (Bassand et al., 2000).
de una gran capital económica como puede Esta evolución no opera sin consecuencias
serlo la Ciudad Ho Chi Minh (más de cinco sobre la calidad del hábitat y de los servicios
millones de habitantes y un 30% de la produc- para la colectividad. Los poderes públicos
46 desborde y emergencias urbanas contemporáneas: retos y respuestas

reaccionan,­ un poco golpe por golpe, desga- territorial­ y su construcción inmobiliaria. Se


rrados entre su sueño planificador, sucedáneo puede pensar que la supresión de barreras bu-
de Singapur o de Taiwán en mente, y los im- rocráticas ineficaces permitirá reanudar el diá-
ponderables de lo cotidiano: sin capacidades logo entre los residentes “ilegales” y las autori-
reales de controlar estos flujos de inmigrantes, dades en la definición de reglas coherentes de
sin medios para la instalación de equipamiento ocupación del territorio urbano.
destinado a responder a las necesidades fun- La gestión pública continúa, sin embargo,
damentales de la población. Y sin embargo se incapaz de hacer frente al desafío de la metro-
toman decisiones, y no todas van en el sentido polización. Y el equilibrio delicado que se debe
equivocado. Algunas merecen ser reconocidas mantener entre espacios públicos y zonas resi-
porque ofrecen más flexibilidad en la gestión denciales, entre convivencia urbana y desarro-
de esta inmensidad territorial10 y, quizás, al fi- llo comercial, parece ignorado en beneficio de
nal más eficacia. algunas operaciones sucesivas, muy a menudo
La primera particularidad es de orden ins- desconectadas unas de otras, alejadas de todo
titucional, los límites administrativos de la ciu- plan director consecuente. No es que toda pla-
dad recubren un vasto territorio, urbanizado nificación esté ausente, sino que ella sigue sien-
pero igualmente periférico y rural. Lo que de- do difícilmente aplicable, sometida al azar de
bería, en principio, permitir un mejor control las divisiones administrativas y a tomas de de-
de la planificación y el ordenamiento de las in- cisión muy centralizadas. Frente a esto, como
fraestructuras urbanas, ya sea a favor de polos en todas las capitales del Tercer Mundo, la vida
urbanos periféricos o en beneficio de barrios de se organiza en otra escala, la de la familia, la
más débil densidad demográfica. Todavía falta comunidad, el barrio, allí donde los padres y
que las autoridades de la Ciudad Ho Chi Minh los niños se activan, puntos minúsculos que se
piensen la metrópoli en sus dimensiones reales, reproducen incansablemente en los intersticios
actúen en consecuencia y velen por alejarse –lo de los mega-proyectos cuya lista impresiona al
que es hoy en día muy frecuente– de realizacio- observador y su implementación todavía más.
nes puntuales, muy sectorializadas y sin cohe- La comprobación es a la vez terrible e im-
rencia de conjunto. presionante. Una encuesta realizada en dos
La segunda particularidad, más política, se barrios populares refuerza la impresión que se
vincula a la flexibilización del control de los tiene intuitivamente de la observación hecha
habitantes. Si bien, oficialmente, el ciudadano por los callejones: saturación, falta de espa-
vietnamita tiene la obligación de obtener un cios públicos, construcciones rudimentarias y
derecho de residencia para poder establecerse degradación de los recursos naturales. Para el
en la Ciudad Ho Chi Minh, se sabe que esta visitante, poco frecuente en estos intersticios
reglamentación no se cumple desde hace años; urbanos, el contraste es inmenso entre, por un
40% de las familias no dispondrían de autori- lado, la amabilidad de las personas encontradas
zación de residencia y el 35% de las actividades y la convivencia que se libra en estos barrios
económicas serían informales (Du, 1996). En populares, la atención que las familias llevan a
todo el país, el suelo queda en zonas confun- sus viviendas, a los pequeños comercios impro-
didas con propiedad del Estado, y en adelan- visados delante de la casa, a sus niños corriendo
te su usufructo privativo puede ser objeto de por las callejas, y por otra parte, levantando la
una atribución mediante la compra. Este siste- nariz sobre el horizonte cercano, la urgencia de
ma mixto interesa tanto a las empresas como a trabajos enormes de rehabilitación urbana, que
las familias que desean legalizar su ocupación incluyen canales saturados de detritus, vías de

10 El área metropolitana, representada por 18 distritos urbanos y periféricos, se extiende sobre 2056 km2 pero 70% de
la población metropolitana está concentrada en 12 distritos centrales sobre una superficie de 140 km2.
urbanización, medio ambiente y sociedad 47

circulación donde se presiente la muy cercana rudimentarias­ (en general paredes cimentadas
congestión, sin olvidar los servicios urbanos, y techos de chapa) y riesgos de inundación, sin
deliciosas mezclas de oficialidad técnica y cha- olvidar la informalidad en el abastecimiento de
pucería.11 servicios indispensables.12
Dos tallas que se superponen y se entremez- Un hogar salubre es indispensable, pero pa-
clan, lo minúsculo de cada estrategia familiar sar de una vivienda al espacio público nos en-
llevada al extremo de pequeños negocios y seña que los problemas domésticos no son más
de casitas de madera sobre los canales, únicas que el reflejo de las dificultades en la produc-
oportunidades para vivir en la ciudad pero en ción y la distribución de equipamientos y bie-
la esperanza inmensa de un futuro mejor, para nes indispensables para la organización urbana.
la educación, la salud y el empleo, incluso para Si 300.000 familias son consideradas por las
mejorar las condiciones de vida metropolitana autoridades urbanas como viviendo en barracas
de todos aquellos que, con resignación, han (6% de la población), la precariedad, noción
aprendido también a “contar solo con sus pro- menos deprimente, afecta a una proporción
pias fuerzas”. mucho más amplia de la población. Si suma-
Comencemos por lo indispensable, el hogar mos la irregularidad de la residencia, la infor-
familiar. Aunque oficialmente la vivienda sea malidad del empleo, la pobreza y el deterioro
considerada como un bien social, misión del físico de la vivienda, encontramos que cerca de
Estado respecto de los ciudadanos, un desfase la mitad de la población está sufriendo de una
existe entre esta declaración de intención y la u otra de estas carencias, cuando éstas no apa-
dura realidad que afrontan las poblaciones de recen sumadas.
escasos ingresos. La carencia de hecho en la En términos de reordenamiento urbano, las
oferta inmobiliaria empuja a las familias más infraestructuras tal como existen hoy en día no
pobres a la ocupación de los espacios residuales responden ni cuantitativamente ni en su fun-
y a la autoconstrucción. Esto explica que más cionamiento a los desafíos planteados por la
de 25.000 viviendas hayan sido construidas so- urbanización creciente del mayor centro de
bre pilotes en los bordes y sobre los diferentes producción industrial en Vietnam. Una rápida
cursos de agua que atraviesan la Ciudad Ho evaluación de las cuestiones medioambientales
Chi Minh y que han sido progresivamente des- nos señala los contornos de lo que deberían ser
truidas en el curso de los últimos diez años. las prioridades de los poderes públicos.
Más allá de estos arreglos improvisados, la Las redes de conducción de agua no son su-
precariedad atraviesa sobre todo a los barrios ficientes para el abastecimiento de la población
populares. El Estado no posee de hecho más actual, ni tampoco para las necesidades de 600
que 30% de las viviendas, en el resto cada uno grandes industrias y 24.000 pequeñas empre-
actúa en la medida de sus magras posibilida- sas ubicadas en el perímetro de la metrópoli.
des, con resultados de una superficie de vivien- El 30% de los barrios no dispone de ningún
da muy reducida (en promedio 32m2 –según sistema de saneamiento separado, por ende, las
nuestra­ encuesta sobre unidades familiares– aguas domésticas e industriales se vierten di-
para 5,8 miembros), un estado incierto (alrede- rectamente en los canales. Además, como nin-
dor de 50% de ocupantes sin título reconoci- gún tratamiento de aguas está instalado a nivel
do de propiedad inmobiliaria), construcciones de la Ciudad Ho Chi Minh, las vías de agua

11 El agua que serpentea en los tubos de plástico a lo largo de las calles de tierra, la electricidad que se conecta uno
mismo en la vivienda, el detritus que se lanza en el arroyo ¡en bolsas plásticas indestructibles!…
12 Entre el 15 y 35% de los habitantes tienen contadores de agua; los otros, para lo esencial, compran el agua de “segun-
da mano”, a vecinos o a vendedores ambulantes, pagando así de dos a diez veces el precio oficial. Entre 22 y 54% de
las viviendas, según el barrio, tienen cloacas que permiten el desagüe de las aguas servidas, los otros envían las aguas
utilizadas hacia canales o regueras abiertas. El problema es idéntico con la alimentación eléctrica, solo 50 a 60% de
los hogares están conectados a la red pública.
48 desborde y emergencias urbanas contemporáneas: retos y respuestas

son progresivamente atascadas de sedimentos uso social; a sus competencias “clásicas”,


más o menos tóxicos, perdiendo sus cualidades heredadas de una tradición multicultural
intrínsecas como su funcionalidad de vía de co- y pluricentenaria, se incorporan nuevos
municación para transformarse en vastas cloa- desafíos, que ponen la urbanización no
cas a cielo abierto. controlada “en lo alto” tal como se opera
Estas consideraciones sobre la degradación desde ahora en la mayoría de las enormes
del agua en la Ciudad Ho Chi Minh, sus causas aglomeraciones de los países del Sur (y
y sus consecuencias sobre la vida de las pobla- cada vez más seguido en el Norte, con la
ciones podrían ser retomadas en lo que con- reaparición de nuevos barrios pobres de
cierne a otros sectores que afectan al equilibrio gitanos en Francia, por ejemplo). Estas
medioambiental, ya se trate de transporte ur- dinámicas ascendentes, que responden a
bano, de contaminación del aire o de gestión contingencias económicas y reglamen-
de residuos sólidos. Todo indica una situación tarias, transforman el paisaje urbano y
de alerta, las señales están en “rojo” y cuestio- acentúan la fragmentación, que demanda
nan sobre el rol de lo urbano en el desarrollo de urbanistas y arquitectos respuestas en
sostenible.­ apoyo, consejo y líneas directivas a fin de
encontrar una coherencia de conjunto y
una racionalidad en la puesta en marcha;
Hacia un enfoque interdisciplinario e – las ciencias del medio ambiente, que por
inclusivo de los contextos urbanos sus conocimientos están a la altura de
medir el impacto del crecimiento urbano
Los resultados extraídos de las experiencias la- sobre los recursos naturales que aseguran
tinoamericana y vietnamita indican que debe la perennidad de la vida en sociedad; el
hacerse una evaluación rigurosa en diferentes agua, el aire, las energías y el suelo son
contextos, a partir de la cual las estrategias de elementos fundadores de la ciudad, ele-
cambio podrán ser propuestas a los actores ur- mentos que el hombre utiliza, consume,
banos (a las autoridades urbanas, en primer lu- contamina y luego tira con o sin preven-
gar) a fin de paliar rápidamente y de manera ción;
organizada los peligros más graves que afectan – las ciencias de la ingeniería son, a su vez,
las actividades sociales y económicas de muje- indispensables para la comprensión de
res y hombres que viven en la metrópoli. las redes técnicas y territoriales, en su
La complejidad del fenómeno urbano es definición, concepción y organización,
un entrelazamiento de redes de naturaleza di- como en su gestión técnica y financiera y
ferente, redes técnicas diversas pero también su mantenimiento. La concentración de
multitud de redes sociales más o menos visibles tales redes en las zonas más densamen-
según su amplitud, su extensión, su representa- te urbanizadas vuelve su control siempre
tividad territorial, su institucionalización. Este más delicado, más sofisticado y más one-
carácter mixto de hombres, técnicas, intencio- roso, y los riesgos de disfunción siempre
nes y realizaciones obliga al observador a seguir más elevados, particularmente porque
el recorrido de estos diferentes proyectos para frente a la ausencia de los proveedores
la puesta en común de las contribuciones cien- públicos o privados las poblaciones im-
tíficas de las disciplinas directamente interpela- plementan por sí mismas soluciones al-
das por este “melting pot”. ternativas muy a menudo informales;
Para la edificación de esta particular “cien- – las ciencias sociales que “devuelven sen-
cia urbana” parecen indispensables las especifi- tido” a los procesos de la sociedad por-
cidades de por lo menos cuatro disciplinas: que generan, organizan y toman a su
– el urbanismo, que se inclina sobre el cargo las transformaciones técnicas y
medio construido, su planificación y su medioambientales. Al trabajar a partir de
urbanización, medio ambiente y sociedad 49

la interpretación que los actores sociales que desemboque en una alianza efectiva con
aportan a su accionar, las ciencias socia- el conjunto de instituciones involucradas en la
les permiten desentrañar las lógicas en problemática. Se puede verdaderamente hablar
marcha, poniendo en evidencia las diver- de un aprendizaje de la negociación que apun-
gencias que pueden existir entre la acción ta tanto al sector público y las colectividades
pública tal como es decidida por las auto- territoriales como a los medios privados y las
ridades políticas, las acciones emprendi- organizaciones de la sociedad civil.
das por las potencias económicas locales, Los actores del juego urbano son numerosos
nacionales e internacionales a fin de va- y la representatividad de los diferentes sectores
lorizar el uso del espacio construido, y las implicados en un proceso de investigación no
iniciativas promovidas por los individuos puede aspirar a la exhaustividad. Por ello la ta-
y los grupos sociales más vulnerables, rea concierne prioritariamente a las administra-
a partir de sus raíces culturales, a veces ciones públicas locales, regionales y nacionales
étnicas, y su inserción social (Taboada, que –por la determinación del cuadro jurídico
2004), a fin de consolidar su integración y la promoción de acciones operativas–, trazan
urbana, y por tanto su ascenso social. Es las grandes líneas de intervención del Estado y
a partir de tales explicaciones sobre las fijan sus relaciones con los otros sectores de la
causas, el sentido y las consecuencias de sociedad.
las prácticas sociales que se torna consi- La descentralización de las responsabilida-
derable proponer formas innovadoras de des políticas y administrativas, si bien toma for-
gestión urbana, tanto a nivel del espacio mas diversas según el país, todavía demanda ser
medioambiental, del tejido construido, reforzada en beneficio de las colectividades te-
como de las infraestructuras técnicas. rritoriales locales, apoyándose sobre una mejor
coordinación con los niveles superiores de la
Esta mirada plural (y difícil en la interpre- jerarquía administrativa representados por las
tación de la puesta en común de lenguajes tan autoridades regionales y nacionales. Derrotero
distintos) alcanza todo su valor en el momento imperativo y urgente mientras que los medios
en que las interrogantes y las consideraciones requeridos, primero financieros y luego en per-
que resultan de ella no quedan confinadas al sonal competente y en tecnologías, no están a
solo mundo científico sino que sirven de “mo- la altura de los desafíos lanzados.
neda de cambio” a los grandes sectores que Frente a las administraciones, son los dife-
funcionan como correas de transmisión del rentes sectores de la sociedad civil los que de-
desarrollo urbano (Bolay y Pedrazzini, 1999). ben estar integrados en un proceso de concer-
La investigación está orientada así hacia la tación y de negociación. Basta con pensar en las
aplicación operativa de los resultados. Se trata diferentes empresas económicas que, de cerca
entonces de traducir los datos obtenidos y su o lejos, ejercen una actividad procedente de la
análisis en instrumentos de ayuda a la decisión, transformación urbana (desde luego las oficinas
en recomendaciones que sirvan de guías para la de estudio y las empresas de construcción y de
innovación y el cambio. trabajos públicos, pero igualmente toda empre-
Esto significa, y quizás esto sea lo más im- sa que decide implantarse en territorio urbano
portante, que al trabajo propiamente dicho del a fin de valorizar las comodidades ofrecidas y
investigador se le suma una función de servicio proceder así a las economías de escala) (Bolay
y de consejo, de seguimiento en la puesta en y Du, 1999).
marcha. Abrirse a este largo proceso implica a Como científicos no podemos ignorar el
su vez que la investigación sea considerada en estallido de la sociedad urbana y su recompo-
un espíritu de concertación interinstitucional, sición permanente por la combinación de acto-
que permita no solamente la integración de di- res sociales, instituciones y organizaciones so-
ferentes competencias científicas sino también ciales, y donde se trata de percibir los objetivos­
50 desborde y emergencias urbanas contemporáneas: retos y respuestas

y los desafíos, bosquejando las aperturas hacia en la cual los habitantes y los responsables de
una recomposición de las asociaciones urba- organizaciones comunitarias pueden sentirse
nas. Nos hace falta decidir con quién queremos asociados con plenos derechos.
“deconstruir” y “reconstruir” la ciudad con- En conclusión, es posible afirmar que la in-
temporánea, sus extensiones territoriales y sus vestigación urbana hoy en día debe llenar las
intrusiones sociales. condiciones propicias para su éxito tanto en
Con este espíritu, la investigación en su de- términos de diagnóstico como de proyección.
sarrollo no puede ser más que participativa e La investigación es interdisciplinaria si en
integradora de los representantes de los dife- ella se reúnen numerosos campos de las cien-
rentes sectores de la sociedad.13 Esta elección cias buscando conjugar en una reflexión común
metodológica no salva del ejercicio de alto ries- los aportes de ciencias del hombre a los logros
go o de un gusto masoquista por el fracaso pro- de las ciencias físicas y técnicas en la definición
gramado. Somos conscientes de que al dismi- y el enfoque de un nuevo “sujeto de estudio”: lo
nuir los participantes, se fragiliza la puesta en urbano. Y esto desde la concepción de un pro-
marcha y nuestra opción revela que la preocu- yecto, en su ejecución, pasando por el análisis,
pación es por la eficacia, sabiendo por experien- que bien podría ser hecho de la aplicabilidad de
cia que un alejamiento demasiado grande entre los resultados obtenidos. Ello tiende a la trans-
los operadores (cualquiera sea la identidad) y disciplinariedad, en el sentido que lo entienden
los generadores de la investigación tornará más Maingain et al. (2002), “por la transferencia de
hipotética la transformación de los resultados y conceptos, modelos y métodos provenientes de
de sus recomendaciones en guías para la acción una disciplina hacia otra”, como en el caso de
e instrumentos de gestión. las nociones de sistemas o de red.
Dos particularidades de las ciudades del Sur La investigación debe orientarse hacia la
no pueden ser desatendidas. Ellas dan en efec- aplicación operativa de los resultados. Se trata
to cuerpo a este método: en promedio, más del de traducir los datos obtenidos y su análisis en
50% de las actividades sociales y económicas herramientas de ayuda a la decisión, en reco-
en medio urbano se desarrollan en un espacio mendaciones que sirvan de guías para la inno-
“informal” (Roy y Alsayad, 2004). Se escapa vación y el cambio. Esto significa –y quizás sea
así a lo institucional, a lo reglamentario, a la lo más importante– que al rol propiamente di-
oficialidad. Pero esta alta densidad de energías cho de investigador se le agrega una función de
humanas, este despliegue de acciones, si parti- servicio y de consejo, de seguimiento durante
cipa plenamente en la producción urbana y en toda la puesta en marcha.
la plusvalía que se libera, queda largamente ig- Abrirse a este largo proceso implica a su vez
norada de los análisis socioeconómicos, ya sea que la investigación sea considerada dentro de
que se trate de su estructuración social o de sus un espíritu de concertación interinstitucional,
expresiones políticas. La voluntad de integrar que permita no solamente la integración de
los sectores populares y no limitar nuestra in- diferentes competencias científicas, sino que
teracción solamente a los representantes de los concluya en una asociación efectiva del conjun-
organismos públicos y organizaciones sociales to de las instituciones involucradas en la pro-
“patentadas” nos conduce a una metodología blemática. Se puede hablar de un aprendizaje

13 Este tipo de metodología es, hoy día, cada vez más utilizada tanto por profesionales como por académicos. Es el caso
de la colaboración entre la Facultad de Arquitectura de la Universidad Mayor de San Andrés de La Paz, Bolivia, y la
Escuela Nacional Superior de Arquitectura de Paris La Villette, a través de talleres participativos con autoridades pú-
blicas y pobladores de la ciudad de El Alto, a fin de encontrar soluciones sostenibles al hábitat precario de los pobres
de esta zona urbana periférica. Ver: http://www.minculturas.gob.bo/index.php?option=com_content&task=view&id
=754&Itemid=314; además de los concursos internacionales para académicos y jóvenes estudiantes sobre cuestiones
urbanísticas vitales para el desarrollo territorial y social de las ciudades del Sur y del Norte: Concours international
Art Urbain, Séminaire Robert Auzelle, Paris; http://www.arturbain.fr/
urbanización, medio ambiente y sociedad 51

de la negociación que apunta tanto al sector países industrializados;­ lo que es igualmente


público y las colectividades territoriales como verdadero a la inversa (las reglas económicas
a los medios privados y las organizaciones de la impuestas en el plano mundial por la omc o a
sociedad civil. través de los ajustes estructurales decididos por
Ninguna operación de desarrollo urbano, el fmi vuelven a poner en cuestión la estabili-
socioeconómico, tecnológico, constructivo o dad y la viabilidad de las economías periféricas,
medioambiental, que se realice en los países tal como puede provocar, a nivel sectorial, la
más pobres o en los países industrializados po- expansión del turismo de masas que modifica
drá contar con una consecuencia operativa si profundamente los territorios y su influencia
no implanta una estrategia de participación so- en muchos países en desarrollo).
cial y de reforzamiento de la sociedad civil y de Por otra parte, numerosos fenómenos que
las autoridades locales (Mitlin y Satterthwaite, aparecen tanto en el plano macro como de ma-
2004). La investigación urbana es un hito en nera más localizada en los países del Sur, son
esta perspectiva de transformación global de la signos precursores de transformaciones globa-
ciudad y sus habitantes. lizadas del mundo contemporáneo que afectan,
en primer lugar, a las sociedades más fragiliza-
das pero vienen enseguida a modificar compor-
De lo local a lo global. Similitudes y tamientos sociales, económicos y políticos en
diferencias en la cuestión urbana países más protegidos a causa de la solidez de
sus aparatos económicos, la prevalencia de mo-
Pasar de la Europa industrial al resto del mun- delos democráticos de gestión pública y la insti-
do, y particularmente hacia comarcas lejanas y tucionalización de las organizaciones sociales.14
relativamente menos conocidas haría creer que Esto es válido también respecto del deterioro
los especialistas de lo urbano somos propensos avanzado del hábitat, fenómeno que se repite en
al descubrimiento de un exotismo de pacotilla muchos guetos étnicos de ciudades europeas,15
más que a la búsqueda de verdaderos sujetos de frente a otros cambios mayores de la organiza-
investigación científica. ción del espacio urbano y su gestión. Basta con
Esta mirada un poco etnocéntrica que al- pensar en la privatización de los servicios colec-
gunos occidentales tienen de las realidades del tivos, experimentada a tamaño real en numero-
Tercer Mundo afortunadamente está cambian- sas urbes latinoamericanas o africanas bajo pre-
do, y esto por tres razones que emergen de siones de los planes de ajuste estructural de los
los procesos de globalización nacidos del siglo años 80; en el incremento de las formas sociales
xx capitalista. Por una parte, los destinos del y económicas de pauperización –violencias ur-
mundo, sean económicos y financieros, políti- banas, bandas juveniles, tráfico– y de respuestas
cos, incluso demográficos y sociales, se inter- sociales “ilegales”, pero también en una pers-
fieren de manera creciente. En este sentido, pectiva más optimista en formas innovadoras de
las transformaciones en curso en los países del gobernanza urbana –presupuestos participati-
Sur (y especialmente la triangulación entre vos en Brasil (Lieberherr, 2003), observatorios
urbanización –informalización de la econo- urbanos hábitat en tres continentes, gobier-
mía– migraciones rurales/urbanas e interna- nos metropolitanos en la Ciudad Ho Chi Minh
cionales) afectan directa e indirectamente a los o en Bangkok.

14 Si en materia de urbanización se piensa con razón en los EE.UU. para dar cuenta del origen y la naturaleza de los
enclaves territoriales apostados en las zonas periurbanas –malls, centros comerciales y recreativos, entre otros– está
bien saber que desde hace muchas décadas, la urbanización difusa caracteriza muchas zonas metropolitanas del Tercer
Mundo. Lecciones interesantes se pueden aprender de los “derroches” provocados por el urbanismo ex post (urbani-
zación realizada luego del establecimiento humano).
15 Piénsese en los barrios gitanos de las ciudades búlgaras o rumanas, totalmente marginalizados de las urbanizaciones
públicas y de las políticas de hábitat social implementadas por las autoridades públicas.
52 desborde y emergencias urbanas contemporáneas: retos y respuestas

La urbanización –y, en un enfoque más avan- globalization”,­ en: The European Journal of
zado, la metropolización y la metapolización Development Research, vol. 18, nº 2, junio, pp.
(Ascher, 2009)– representa, como ha sido dicho 284-298.
al principio, un proceso global que transforma –––––– (2004). “World globalization, sustai-
todas las sociedades contemporáneas del plane- nable development and scientific coopera-
ta, ya sean del Sur o del Norte, pobres o ricas, tion”, en: International Journal of Sustaina-
democráticas o autoritarias. Un número de in- ble Development, vol. 7, 2004, Reino Unido:
variantes se repiten y permiten la comparación: Wolverton Mill.
migraciones de origen rural, concentración de Bolay, Jean-Claude; Rabinovich, Adriana; An-
medios de producción económica, polarización dré de la Porte, Cherryl; Ruiz, Lucía; Unda,
cultural y política. En contrapartida, numerosas Mario; Vivero, Mario; Serrano, Tania; Nie-
diferencias están allí para poner en evidencia la ves, Gabriela (2004). “Interface urbano-ru-
variabilidad de los fenómenos mayúsculos en ral en Ecuador. Hacia un desarrollo territo-
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recursos financieros y técnicos. Catenazzi A.) (2003). Innovations in the ur-
Estos argumentos nos colocan frente a una ban environment and social disparities in Latin
apasionante realidad en movimiento, la urbaniza- America: The shift from technical to social issues
ción como proceso multiforme, lo urbano como as the true challenge of change (artículo some-
marco de vida y como cultura; todo esto más allá tido a revisión de pares), Oxford: Habitat
de las fronteras disciplinarias, más allá de límites International, Elsevier Science.
territoriales, poniendo en el espejo similitudes y Bolay, Jean-Claude; Pedrazzini, Yves; Rabino-
diferencias que configuran de manera mil veces vich, Adriana (2000). “Quel sens au ‘déve-
repetida y por lo tanto jamás parecida, esta ciudad loppement durable’ dans l’urbanisation du
devenida urbana que se sabe crisol del futuro. tiers-monde?”, en: Développements et coopé-
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