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ECONOMIA PRE INCA .

ANTECDENTES

Estuve revisando hace poco uno de los tomos de la estupenda colección de


historia económica que inició el Banco Central de Reserva del Perú en 2008
y que hasta el momento abarca desde el período prehispánico hasta la
economía colonial. Por la información que presentan y por la forma como
están organizados, además de la profusión de datos relevantes, me parece
que estos volúmenes deberían ser de revisión obligatoria en las facultades
de Economía. Muchas personas suelen minimizar la historia económica de
una nación, cuando por lo general, son las motivaciones económicas las que
dan forma a la historia.

Comparto algunos datos interesantes y algunas generalizaciones sobre la


economía antes del ascenso del Imperio Incaico. Por lo general, es el período
incaico lo más estudiado en términos económicos (recordemos el ayllu y la
estructura familiar) y conocemos poco sobre cómo se organizaban en
términos económicos las culturas pre-incas. En el Período Formativo, que va
desde 1700 a 200 a.C., el principal sector de producción fue, evidentemente,
el agrícola. En este período los habitantes de lo que se podría llamar Antiguo
Perú iniciaron la expansión del cultivo de maíz en todo el territorio peruano,
además de domesticar a la llama (y cultivar por primera vez la yuca y del
maní). La organización económica va de la mano con el inicio de la
civilización: en esta época las aldeas empiezan a desarrollarse y empieza la
construcción de centros ceremoniales. Lo que aún sorprende a los
historiadores es cómo una comunidad “amorfa” fue capaz de emprender
grandes obras sin entender cuáles eran los beneficios y quiénes se
beneficiaban. Conforme se desarrollaron los primeros centros ceremoniales,
los encargados del culto religioso adquirieron poder político y económico y
tomaron en sus manos el intercambio de bienes (en esta época se inicia el
comercio de spondylus con el actual Ecuador) y las utilidades del peregrinaje.
Así, las ceremonias religiosas servían también de ambiente para fiestas y
para comerciar. El caso emblemático de este período es el de Chavín de
Huántar. Conforme el Período Formativo se fue desarrollando, las sociedades
de la costa peruana empezaron a sofisticarse y mostrar una estratificación
marcada, dando paso al surgimiento de las élites. ¿Por qué un segmento de
la población se hizo más rico que otro? Probablemente contaban con
excedentes agrícolas y además estaban ligados al culto y a las ceremonias
religiosas. El arte surge con las élites, quienes podían darse el lujo de realizar
construcciones masivas con “arte visualmente impactante”.

Los siguientes períodos, el Intermedio Temprano, el Horizonte Medio y el


Horizonte Tardío van desde 200 a.C. hasta el 1476 d.C. Desde esta época se
tienen registros de como el Fenómeno El Niño afectaba la producción y el
consumo. En la Sierra, el cultivo de maíz siguió siendo predominante, cuyos
granos servían para la elaboración de chicha; en tanto que en la Costa el
algodón se convirtió en el cultivo principal, y su uso principal fue la
elaboración de tejidos. La agricultura se fue tecnificando y pasó de ser
extensiva a ser intensiva: se construyeron los primeros canales de irrigación
y acueductos. Es en este contexto donde surge la primera industria: la textil.
En particular, en la región andina, la producción textil (elaborada a partir de
lana de camélidos domesticados) se convirtió en una política de las
instituciones estatales. El desarrollo de la metalurgia estuvo vinculado al arte
y al ritual, y no a la agricultura o a la guerra, como sucedió por ejemplo en
Mesopotamia y Egipto. Por su parte, la elaboración de cerámica tenía un fin
principalmente utilitario. El comercio estaba basado principalmente en el
trueque, aunque hay evidencia de que en la Costa se usaba algún tipo de
moneda. Las migraciones asociadas a la agricultura y a la ganadería
originaron las primeras colonizaciones, que expandieron a su vez el poder
político de las comunidades. El desarrollo urbano y la organización de
sistemas económicos complejos se alcanzaron con Wari y Tiahuanaco. De
esta época se tiene evidencia de los primeros registros contables (similares
a los quipus de los Incas) y de la creación de centros artesanales. Por su
parte, la necesidad económica empujó a Wari a la guerra: su expansión
obedece al deseo de apoderarse de regiones fértiles para incrementar la
producción de maíz. Tiahuanaco alcanzó grandes niveles de tecnificación
agrícola y adaptó el clima difícil de la puna a sus necesidades productivas, y
para manejar estos recursos, construyó grandes centros administrativos
(una especie de ministerios antiguos). Hacia el final de este período, destaca
además el desarrollo en la tecnología de navegación impulsado en la Costa
por los Chimú y la compleja tecnología hidráulica, que permitía regar varios
valles.

Todo el desarrollo anterior fue absorbido el Tahuantinsuyo. Conforme el


Imperio de los Incas prosperó y se expandió, utilizó la tecnología ya existente
y las incorporó dentro de su esquema de organización económica. Es
interesante comprobar que más de tres milenios después del desarrollo de
las primeras estructuras sociales, aún se mantienen muchas prácticas
económicas y productivas del Antiguo Perú.