Sunteți pe pagina 1din 24

INSTITUTO TECNOLOGICO PRIVADO

“JHALEBET”
CARRERA DE FARMACIA

CURSO:
INVESTIGACION E INNOVACION TECNOLOGICA

DOCENTE:
PEDRO GARCIA CABEZAS

TEMA:
POTENCIAL EFECTO TERATOGÉNICO DE LOS
FARMACOS EN EL EMBARAZO Y LACTANCIA

INTEGRANTES:
RUPARY GALA LIZBETH
HOSTIA REYES ERIKA
CORTES HERNANDEZ LUCILA
ALMAZA JALLO NANCY

ICA-PERU
ABRIL 2018
DEDICATORIA

Para triunfar en la vida, no es importante llegar primero. Para triunfar simplemente hay

que llegar, levantándose cada vez que se cae. Con todo lo que somos y hemos logrado

ser, y por lo que aún nos falta, le dedicamos este trabajo principalmente a Dios por

brindarnos la oportunidad y la dicha de la vida, al brindarnos los medios necesarios

para continuar nuestra formación académica, y siendo un apoyo incondicional para

lograrlo.

A nuestros padres por ser el pilar fundamental en todo lo que somos, por su apoyo

incondicional en nuestra educación, tanto académica, como de la vida, que nos vieron

nacer y con sus enseñanzas y sus buenas costumbres han creado en nosotros sabiduría,

haciendo que hoy tengamos la oportunidad de adquirir el conocimiento necesario para

ser mejores.

Como parte de nuestra formación, para nuestro docente, por guiarnos con sus sabios

conocimientos.
AGRADECIMIENTO

A Dios que nos permite estar con vida.

A Nuestros Padres, hermanos y demás familiares que nos apoyan en cada paso que

damos.

A nuestro docente, quien se ha preocupado por nuestro desarrollo a través de su

enseñanza y así fortalecer el conocimiento en cada uno de nosotros.

A todas aquellas personas que nos brindaron su apoyo incondicional y nos motivaron

a continuar con nuestro trabajo de investigación.


JUSTIFICACION

Las malformaciones o anomalías congénitas suelen desarrollarse en etapa embrionaria,

por lo que la teratología exige importantes conocimientos de embriología. Los

medicamentos pueden afectar al feto en cualquier periodo del embarazo, aunque la

etapa de mayor riesgo es el primer trimestre ya que durante la fase embrionaria (días

20-55) tiene lugar la formación de la mayoría de los órganos (organogénesis).

Dentro de cada continente de nuestro planeta, cada año la FDA intenta junto a un

estricto sistema de evaluación de fármacos, informar de aquellos los cuales son

causantes de teratogenicidad, considerando que la exposición a medicamentos durante

el embarazo es elevada entre un 44,2 % y según diversos estudios un 99,5% de las

mujeres toman algún medicamento durante la gestación, se debe llevar un gran control

para que no sucedan hechos como con el medicamento talidomida, la cual fue causante

de más de 10000 malformaciones teratogénicas por el uso del mismo.

Es necesaria esta investigación ya que nos permitirá definir y conocer los potenciales

efectos teratogénicos de los medicamentos que se ingieren durante el embarazo. Es

factible realizarlo ya que contamos con suficiente material bibliográfico actualizado,

acorde con los avances tecnológicos que exigen la globalización y el nivel superior,

para sustentar el carácter científico de la investigación.


Los beneficiarios directos de estos conocimientos serán las pacientes en estado

gravídico, y los beneficiarios indirectos serán todos los estudiantes de la Facultad de

Ciencias de la Salud que asistan a la casa abierta, quienes quedarán sensibilizados con

la problemática existente y de esta manera reducir la ingestión indiscriminada de

medicamentos durante esta etapa, que permitirá disminuir la prevalencia de anomalías

en el desarrollo fetal. Ya que un desarrollo anómalo puede manifestarse mediante la

muerte, malformaciones, retraso del crecimiento y enfermedades funcionales.


RESUMEN

La prevalencia de malformaciones debidas a fármacos es baja pero también evitable.

Esto hace necesario la información precisa y actualizada sobre el potencial teratogénico

de los fármacos ya que la prescripción de fármacos durante el embarazo es elevada. Se

han desarrollado múltiples clasificaciones de fármacos en función de su riesgo

teratogénico entre las cuales la más usada es la de la Food and Drug Administration en

la que los fármacos se dividen en cinco grupos (A, B, C, D, X). Existen clasificaciones

similares desarrolladas en otros países (Australia, Suecia o Alemania). Otras

clasificaciones de fármacos aluden a la probabilidad o frecuencia de teratogenia. La

ausencia de una clasificación única, la inespecificidad de las definiciones y la falta de

estudios, no nos permiten muchas veces poder valorar adecuadamente el posible riesgo

para el feto.
INTRODUCCION

El embarazo es una etapa importante en la vida de la mujer, en la que se producen una

serie de cambios fisiológicos, algunos de ellos importantes, y en la que cualquier

acontecimiento patológico intercurrente, como por ejemplo una infección o la

exposición a un producto tóxico o medicamentoso, puede repercutir de forma negativa,

tanto en la gestante como en el feto.

Tras el nacimiento, la leche materna supone el aporte nutricional adecuado para el

correcto desarrollo del recién nacido, así como un importante factor de protección

celular y humoral, representando la alimentación idónea en los primeros 6 meses de

vida. Igual que ocurre durante la gestación, todo acontecimiento intercurrente, como

la toma de un fármaco, que acontezca en este período a la madre puede tener

consecuencias negativas para la madre y el recién nacido.

Además, si tenemos en cuenta el concepto de uso racional de un medicamento, su

adecuada utilización requiere de un correcto conocimiento tanto de las características

del fármaco, como de sus indicaciones; pero también requiere del conocimiento de las

características de las personas a las que se le prescribe y, en este sentido, existen

períodos de la vida, como son los períodos extremos de la vida (recién nacidos y vejez)

y las etapas de gestación y de lactancia, que por sus características diferenciales

(existen modificaciones farmacocinéticas importantes) requieren de unas

consideraciones especiales.

En este contexto parece evidente la necesidad de conocer las características especiales

que rodean la utilización de los fármacos en los períodos de gestación y lactancia.


MARCO TEORICO

2.1.TERATOLOGIA DE FARMACOS Y MEDICAMENTOS

2.1.1. CONCEPTO

La palabra ―teratogenica se refiere a aquellos factores y agentes no genéticos, que si

llegan al embrión y feto a través de la madre, producen alteraciones del desarrollo y

defectos congénitos, sean físicos, psíquicos, sensoriales, entre otros. Por ello, a estos

factores que alteran el desarrollo embrionario se les denomina teratógenos.

Es, pues, la ciencia que estudia las malformaciones congénitas o mutaciones, ya sean

inviables (abortos) o viables. Las malformaciones o anomalías congénitas suelen

desarrollarse en etapa embrionaria, por lo que la teratología exige importantes

conocimientos de embriología. Se excluyen para algunos casos las malformaciones

posteriores al nacimiento o realizadas por fuente externa antes de que ocurra y causadas

por traumatismos.

Existen diferentes agentes teratogénicos. Dentro de la clase más grande de éstos están

las drogas y los químicos. Sin embargo los virus, las radiaciones, la hipertermia y las

alteraciones metabólicas en la madre también pueden actuar como agentes

teratogénicos.

2.1.2. GENERALIDADES

Los efectos teratogénicos de los medicamentos dan como resultado defectos

estructurales en el feto. La quinina y el licor, otras dos sustancias derivadas de las

plantas, también pueden causar disrupciones del desarrollo. La quinina ingerida por
Una madre embarazada puede causar sordera y el alcohol puede provocar retardo físico

y mental en el feto; no se ha comprobado que la nicotina o la cafeína causen anomalías

congénitas, pero las mujeres fumadoras (20 o más cigarrillos) tienen probabilidades de

tener niños que son más pequeños que los nacidos por la mujeres que no fuman. Fumar

en mayor cantidad de 4 cigarrillos diarios también influye negativamente en la

cantidad, calidad y movilidad (viabilidad) de los espermatozoides del semen.

La capacidad del medicamento para causar daño y, en un sentido estricto,

malformaciones en el feto durante cualquiera de sus etapas de desarrollo, se denomina

como teratogenicidad. La naturaleza del efecto teratogénico de los medicamentos está

determinada por la dosis administrada, la cantidad de este que atraviesa la placenta y

por la etapa de desarrollo del feto. Esta muestra mayor susceptibilidad durante el tercer

mes de gestación, aun cuando los medicamentos pueden tener efecto antes o después.

El efecto teratogénico puede ser el resultado de la acción del medicamento en los tejidos

maternos cuando afecta el metabolismo placentario o el transporte de nutrientes. La

acción teratogénica suele ser directa cuando el medicamento entra en contacto con los

tejidos embrionarios. En un sentido estricto, el término teratogenicidad es menos

abarcador que toxicidad fetal, ya que aquél se refiere fundamentalmente a las

malformaciones fetales. En cambio, la toxicidad fetal se emplea para designar cualquier

efecto que ocurre al feto, incluso el aborto.


2.1.3. DEFINICIÓN DE LA FDA DE LAS CATEGORÍAS DE MEDICAMENTOS

UTILIZABLES DURANTE EL EMBARAZO Categoría – Definición

A. Estudios controlados en mujeres no han demostrado riesgo para el feto en el primer

trimestre y la posibilidad de daño fetal parece remota.

B. Estudios en animales no indican riesgo para el feto, y no hay estudios controlados

en humanos. Los estudios en animales muestran efectos adversos sobre el feto, pero

estudios bien controlados no han demostrado riesgo para el feto.

C. Algunos estudios han mostrado que el fármaco ejerce efectos teratogénicos o letales

para embriones animales pero no hay estudios controlados en mujeres, o no se dispone

de estudios ni en animales ni en mujeres.

D. Existe evidencia positiva de riesgo fetal humano, pero los beneficios en ciertas

situaciones pueden hacer aceptable el uso del fármaco.

X. Algunos estudios en animales o en humanos han demostrado anomalías fetales o

hay evidencia de riesgo fetal basado en experiencia humana, y el riesgo con la

administración del fármaco excede claramente cualquier posible beneficio.

2.1.4. SEGÚN IMPORTANCIA O FRECUENCIA

Algunos autores proponen clasificaciones adicionales según la importancia o

frecuencia del efecto teratogénico:


Según importancia:

—Teratógeno probado.

—Teratógeno probable.

—Teratógeno posible.

—Teratógeno improbable.

—No teratógeno.

Según frecuencia:

—Teratógeno frecuente.

—Teratógeno ocasional.

—Teratógeno infrecuente.

—No teratógeno.

Estas clasificaciones tienen interés desde el punto de vista práctico, ya que, por

ejemplo, furosemida y diazepam pertenecen ambos a la categoría D de la FDA, pero el

diazepam se considera teratógeno humano improbable y raramente produce efectos

teratogénicos y la furosemida, sin embargo, se clasifica como teratógeno humano

posible o probable y sus efectos se muestran con mayor frecuencia que para el

diazepam

2.1.5 MECANISMOS DE ACCION TERATOGÉNICA

Para evaluar el riesgo de la exposición a un agente teratogénico en particular, se deben

considerar ciertos principios básicos acerca del mecanismo de acción de los teratógenos.

Es bien claro que existen diversos factores que influyen en el posible efecto de un agente.

De manera que no es lo mismo estar expuesto en los primeros días o en el primer


Trimestre del embarazo que al final, ni es lo mismo recibir una dosis alta que una dosis

baja, ni es igual recibir sólo un agente que dos o más, como tampoco es igual el efecto en

todas las personas.

2.2. EMBARAZO Y LACTANCIA

2.2.1. FASES SUSCEPTIBLES DURANTE EL DESARROLLO

Los estadios del desarrollo no son todos igualmente susceptibles de sufrir daño por un

agente externo. El periodo más sensible ocurre durante la organogénesis en el primer

trimestre del embarazo, cuando hay una alta diferenciación y migración celular. La

exposición del embrión durante este periodo crítico probablemente lleve a una

malformación. Existen pues, varios puntos importantes a considerar.

a) Las primeras dos semanas de embarazo corresponden al período de preimplantación y

pre-diferenciación del desarrollo embrionario. La exposición a los agentes teratogénicos durante

este período no produce anomalías congénitas y eso tiene dos explicaciones posibles:

Es muy probable que una exposición altamente considerable resulte en un severo y

absoluto daño del embrión, haciendo que no se implante y que se pierda sin que la madre

llegue a saber siquiera que hubo fecundación. Es decir, que la pérdida pase inadvertida.

Otra posible explicación es que, como se carece de una unidad fetoplacentaria, las

concentraciones tóxicas del teratógeno en el feto llegan a ser realmente bajas. De todo esto

queda claro que en estas dos primeras semanas del embarazo sucede el fenómeno
Del ―Todo o Nada‖; es decir, que se afecta tanto que se pierde el embrión o

simplemente no le pasa nada y el embarazo sigue su curso normal.

b) Los estudios en animales y en humanos han mostrado que la mayoría de los agentes

teratogénicos tienen un tiempo de acción muy específico y restringido según cada especie.

Para muchos teratógenos ese tiempo de acción es bastante estrecho.

c) Finalmente es bueno considerar que algunos sistemas orgánicos, como el Sistema

Nervioso Central o el ojo, mantienen su crecimiento y diferenciación durante casi toda la

gestación e incluso, después del nacimiento; por consiguiente, los efectos del teratógeno

pueden ocurrir en cualquier momento durante el embarazo o durante la lactancia.

2.2.2 LOS MECANISMOS POR LOS QUE LOS FÁRMACOS PRODUCEN

EFECTOS TERATÓGENOS

Pueden ser:

a) Mutaciones. Las mutaciones causadas por los fármacos en las células somáticas

del feto originan malformaciones en el individuo, pero no en su descendencia.

b) Alteraciones cromosómicas. Los defectos en la separación de los cromosomas y las

interferencias en las mitosis dan origen a defectos en la dotación cromosómica.

c) Efectos directos. Los fármacos o sus metabolitos pueden causar efectos directos

sobre el feto que produzcan la malformación. Pueden producir cambios en las hormonas que

regulan la diferenciación sexual; pueden cambiar la composición o las


Características de las membranas que alteren su permeabilidad, dando lugar a

alteraciones.

d) osmóticas que producen edemas, alteraciones morfológicas e isquemia en los

tejidos fetales.

e) Efectos indirectos. Los fármacos pueden actuar indirectamente sobre el feto,

disminuyendo el aporte materno de nutrientes esenciales para el crecimiento y desarrollo del

feto, o disminuyendo su paso a través de la Placenta.

Además Los fármacos administrados durante el embarazo pueden afectar al embrión

o al feto:

 Mediante un efecto letal, tóxico o teratogénico.



 Por constricción de los vasos placentarios, afectando por ello el intercambio

de gases y nutrientes entre el feto y la madre.



 Mediante producción de hipertonía uterina severa causante de lesión anóxica.

Indirectamente al producir alteración del medio interno de la madre.

2.2.3. COMPOSICIÓN GENÉTICA FETAL

Se cree que muchas anomalías multifactoriales se producen por la interacción del

ambiente y ciertos genes alterados. Un ejemplo bien conocido es la mutación del gen

para metileno tetrahidrofolato reductasa MTHFR 677C-T. Esta mutación se relaciona

con defectos del tubo neural y otras malformaciones, pero solo cuando la madre tiene

un consumo insuficiente de ácido fólico.


Otro ejemplo es que los fetos expuestos a la hidantoina tienen mayor probabilidad de

desarrollar anomalías si son homocigóticos para una mutación génica que causa niveles

muy bajos de epóxido hidrolasa. La hidantoina, carbamazepina y fenobarbital se

metabolizan en los microsomas hasta óxidos o epóxidos de areno. En condiciones

normales, estos intermediarios de la oxidación se eliminan por acción de la epóxido

hidrolasa, pero como la actividad de esta enzima en el feto es débil, los intermediarios

de la oxidación de acumulan en el tejido fetal. Estos radicales oxido libres tienen

efectos carcinogénicos, mutagénicos, y otras acciones toxicas relacionadas con la dosis

y que aumentan con la administración de múltiples fármacos.

También existe una relación publicada entre el tabaquismo y el paladar hendido aislado,

pero solo en individuos con un polimorfismo infrecuente en el gen para factor de

crecimiento de transformación-1 (TGF-1). El riesgo de hendiduras en individuos con

este alelo se incrementa dos a siete veces.

2.2.4. PERIODO DE MAYOR SUSCEPTIBILIDAD

El período durante el que un fármaco tiene mayor riesgo de producir alteraciones

congénitas es durante las primeras ocho semanas de embarazo (período de

organogénesis), pero la posibilidad de producir efectos adversos persiste a lo largo de

toda la gestación.

Para que se produzca una malformación congénita, el fármaco no solo debe

administrarse en una dosis suficiente, sino que debe actuar también sobre un embrión

genéticamente susceptible y en un momento muy preciso de su desarrollo.


La etapa de preimplantación (primera semana postfertilización) es el período de

máxima embriotoxicidad. Los fármacos pueden producir la muerte del embrión pero

no dan lugar a malformaciones o al menos no se dispone de pruebas de que puedan

producirlas. En esta etapa se dice que rige la "ley de todo o nada". Después del primer

trimestre del embarazo, los fármacos no suelen producir alteraciones morfológicas muy

importantes pero pueden afectar el crecimiento y desarrollo funcional del feto.

Además, en el momento del nacimiento, la capacidad del recién nacido para

metabolizar y excretar muchos fármacos está muy poco desarrollada y los agentes

administrados poco antes o durante el parto, pueden persistir en el neonato y producir

efectos adversos después del nacimiento.

Existe también la posibilidad de que la exposición a fármacos en la vida intrauterina

tenga efectos carcinogenéticos en etapas posteriores de la vida

Normas generales para la prescripción de fármacos en la embarazada:

Indicar sólo lo absolutamente necesario.

 Restringir la prescripción aún más en el primer trimestre.



 Informar sobre los peligros de la automedicación.

 Evitar fármacos de reciente aparición.

 Utilizar la menor dosis eficaz durante el menor tiempo posible.

 Evitar la politerapia y/o la polifarmacia.
 Revalorar los posibles tratamientos cuando se conozca un nuevo embarazo.

 Considerar a toda mujer en edad de procrear una gestante potencial.

2.2.5 LACTANCIA

La mayor parte de los medicamentos que se administran a la madre o sus metabolitos

llegan al niño a través de la leche, en mayor o menor proporción, y pueden producir

alteraciones en el lactante. Sin embargo, su mera presencia en la leche no contraindica

su administración. Para la mayoría de los fármacos, las cantidades excretadas son muy

pequeñas y generalmente no resultan lesivas para el lactante. A pesar de ello, en algunos

fármacos sobre todo los que tienen un estrecho margen terapéutico, aunque su

concentración en la leche pueda parecer pequeña, la cantidad total del fármaco ingerido

por el lactante puede alcanzar niveles con actividad farmacológica.

Existen circunstancias en las que es deseable evitar o suspender temporalmente la

lactancia materna:

 Cuando el fármaco es tan potente que cantidades incluso pequeñas en la leche

pueden tener profundos efectos en el hijo (por ej.: citostáticos, altas dosis de corticoides,

productos radioactivos, etc.).



 Si la madre tiene una alteración de la función renal o una hepatopatía grave, un

fármaco que se elimina por estas vías se podría acumular o utilizar la leche como vía

alternativa de excreción.
Por otra parte, como la producción láctea es máxima durante el periodo de lactancia, si

ésta coincide con el pico de concentración plasmática del fármaco, la cantidad que pasa

a la leche es mayor que si la concentración plasmática en ese momento es baja. Por este

motivo, el medicamento debe administrarse a la madre inmediatamente después de

terminada la alimentación del infante.

Normas generales para la prescripción de fármacos en la mujer que amamanta

 Indicar sólo lo absolutamente necesario.



 Restringir aún más la prescripción en las primeras semanas de lactancia.

 Informar sobre los peligros de la automedicación.

 Elegir drogas que no pasen o lo hagan escasamente a la leche materna.

 Administración tópica o inhalatoria de preferencia.

 Dar el pecho cuando se supone que la concentración de la droga es más baja.

 Administrar el medicamento precisamente antes que el niño comience su período

de sueño más largo.



 Sustituir alguna lactada por suplemento en los períodos de mayor concentración

de la droga.

 Sustitución transitoria de la lactancia en casos de tratamientos cortos.

 Siempre vigilar al lactante para despistar posibles efectos adversos.

2.3. FARMACOVIGILANCIA

2.3.1. EMBARAZADA CON FIEBRE USO DE ANTIPIRÉTICOS

Durante el embarazo se ha implicado a la fiebre como causa de malformaciones

fetales y abortos espontáneos tanto en animales como en el hombre, sobre todo en el


primer trimestre de la gestación. Se ha planteado que un episodio aislado de fiebre

superior a 37,8º en ese período duplica el riesgo de defectos en el desarrollo del tubo

neural. Como antipirético se prefiere el paracetamol a la aspirina. La dosis tóxica de

acetaminofeno (paracetamol) es de 10 a 15 g.; se deberá ser muy cuidadoso en evitar

la toxicidad.

La aspirina es un agente antinflamatorio no esteroideo de uso oral con propiedades

analgésicas y antipiréticas. La FDA recomienda que las mujeres embarazadas no

utilicen aspirina durante los últimos tres meses del embarazo. Incluso en niveles

terapéuticos la aspirina se ha asociado con una mayor incidencia de embarazos

prolongados, hemorragias posparto y trabajo de parto prolongado. La aspirina

disminuye la adherencia y la agregación plaquetaria y aumenta la probabilidad de

hemorragias intraventriculares fetales, y de cierre prematuro del conducto arterioso. A

pesar de todos estos efectos adversos no ha sido posible demostrar que este fármaco

sea teratógeno en sentido estricto.

2.3.2. EMBARAZADA CON DOLOR USO DE ANALGÉSICOS Y

ANTINFLAMATORIOS

Los analgésicos antiinflamatorios no esteroideos que inhiben la síntesis de las

prostaglandinas también pueden prolongar la gestación y el trabajo de parto, e

incrementar la hemorragia posparto. También se han descrito, en niños prematuros,

dificultades respiratorias, en los expuestos a indometacina o naproxeno.


2.3.3. EMBARAZADA CON MIGRAÑA

Los alcaloides del cornezuelo del centeno (ergotamina), pueden provocar aborto

probablemente por su potencial de producir contracciones uterinas tetánicas. En la

mujer que amamanta están contraindicados o se debe suspender la lactancia.

Alternativas pueden ser: AINE, beta bloqueantes y antiserotonínicos.

En los pacientes portadores de migraña que se tratan con sumatriptan (un

antiserotonínico categoría C) existe el riesgo de malformaciones pero los estudios

realizados no tienen un índice estadístico significativo entre otras cosas porque las

pacientes tratadas con dicha medicación en general tienen una edad superior al

promedio de embarazadas para la misma población. Por lo tanto se debe advertir a las

pacientes del riesgo y sólo usarla en el caso que acetaminofeno, narcótico y antiemético

no sean efectivos.

2.3.4 EMBARAZADA CON INFECCIÓN BACTERIANA USO DE

ANTIBIÓTICOS

Es frecuente que tanto la embarazada como la madre que amamanta reciba antibióticos;

como medida profiláctica por una ruptura prematura de membranas, endometritis,

infección urinaria o por complicaciones infecciosas de la cesárea. Pero también a veces

reciben por bacteriemias, shock séptico, abscesos pélvicos, tromboflebitis por sepsis

pelviana o cualquier otro proceso infeccioso intercurrente.


La mayoría de los agentes antimicrobianos pueden ser detectados en la leche materna

pero los efectos adversos sobre el neonato son infrecuentes.

Penicilina (Categoría B)

Es un antibiótico ß-lactanticos de amplio espectro. Combinada con gentamicina es útil

para el tratamiento de infecciones de origen ginecológico. Es la droga para el

tratamiento de la sífilis en el embarazo pues es la única capaz de prevenir los efectos

sobre el feto de la sífilis congénita. Para algunos autores incluso si la madre es alérgica

a la penicilina se la debe desensibilizar rápidamente para poder tratarla con penicilina

y así prevenir la injuria del feto.

Ampicilina y Amoxicilina (Categoría B)

Son antibióticos ß-lactámicos semisintéticos y tienen un espectro de acción similar a la

penicilina pero ampliado. Amoxicilina-Clavulánico (Categoría B) El clavulanato

amplia aún más el espectro de acción y permite tratar por ejemplo infecciones urinarias

por gérmenes productores de ß-lactamasa. Algo similar ocurre con la asociación

ampicilina-sulbactam.

Cefalosporinas (Categoría B)

Son antibióticos ß-lactámicos que tienen un espectro similar a los anteriores aunque

más amplio. Todas ellas serían drogas seguras durante el embarazo.


Macrólidos Azitromicina y Eritromicina (Categoría B)

Efectivos para estreptococo pneumonia, S. pyogenes, S. agalactiae, Chlamydia

trachomatis, H. Influenzae, Moraxella catarrhalis and Mycoplasma pneumoniae por lo

que se usan frecuentemente en infecciones respiratorias y en infecciones

genitourinarias. Tienen buena tolerancia y se pueden usar durante el embarazo y la

lactancia excepto del tipo estolato que se asocia con hepatotoxicidad fetal o hepatitis

colestática en la gestante. La claritromicina a dosis altas es teratógena en mamíferos.

Por esta particularidad es considerada clase C de la FDA.

Aminoglúcosidos

Gentamicina (Categoría C), Amikacina (Categoría C), Tobramycina, y otros

antibióticos nefro y ototóxicos deben evitarse en el embarazo porque cruzan la placenta

y pueden dañar el laberinto fetal; se excretan poco en la leche materna y se absorben

poco en el tubo digestivo pero debido a la inmadurez renal del neonato lleva a que se

acumule el fármaco en la circulación por lo que se aconseja no administrarlo por lo

menos en las primeras semanas de lactancia. Sin embargo, sus beneficios en el

tratamiento de procesos que pueden amenazar la vida en pacientes alérgicos a ß-

lactámicos o con infecciones por microrganismos resistentes a penicilina o

cefalosporinas; pueden superar los riesgos.

Tetraciclinas (Categoría D)

Atraviesan la barrera placentaria y se concentran y depositan en huesos y dientes

fetales, el mayor riesgo es entre la mitad y el final del embarazo. Los niños expuestos
intraútero tienen coloración amarillenta de dientes, menor resistencia a las caries,

hipoplasia del esmalte y retraso del crecimiento óseo.

También pueden tener efectos tóxicos en la embarazada con necrosis grasa aguda del

hígado, pancreatitis y tal vez daño renal (diabetes insípida nefrogénica). Ya que existen

otras alternativas terapéuticas más seguras, las tetraciclinas deben evitarse durante la

gestación.

Cloranfenicol

Este fármaco no lo puede metabolizar el neonato ("síndrome del niño gris"); sin

embargo no se han reportado efectos tóxicos en recién nacidos de madres tratadas con

cloranfenicol. De todas maneras teniendo en cuenta que atraviesa la placenta y que

también aparece en la leche materna no se aconseja su uso inmediatamente antes del

parto ni durante la lactancia.

Metronidazol (Categoría B)

Si bien es un fármaco clase B, muchos autores están de acuerdo en ser particularmente

cautelosos con este fármaco, sobre todo en el primer trimestre, ya que es mutágeno en

bacterias y carcinógeno en roedores.

2.3.5. EMBARAZADA TRATADA CON CORTICOIDES

Al igual que sucedía con los anticoagulantes, la coexistencia de enfermedades médicas

con el embarazo obliga al tratamiento en diferentes situaciones con estos fármacos. Por

ejemplo la prednisona, que no atraviesa fácilmente la barrera placentaria, es segura

para usar durante el embarazo, incluso en altas dosis. No


Obstante estudios en animales han sugerido que puede haber una mayor incidencia de

paladar hendido, envejecimiento placentario prematuro y retardo del crecimiento

severo en fetos expuestos a los corticoides. Las pacientes con enfermedades activas que

requieran este tratamiento deben recibirlo durante el resto del embarazo y hasta dos

meses posparto, porque el puerperio es una época extremadamente estresante para la

madre y el estrés puede exacerbar la enfermedad de fondo.

Con respecto a la lactancia la cantidad de prednisona secretada en la leche materna es

tan pequeña que se alienta el amamantamiento. Además como los corticoides pueden

administrarse en una dosis única y son eliminados de la circulación en las 8 horas

siguientes, si la madre planifica la toma inmediatamente luego de una mamada y el

niño requiere mamadas cada 4 horas, estaría expuesto sólo a una mamada, que puede

sustituirse por leche reservada previamente