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Uniagustiniana

Problemas sociales contemporáneos.


Jonnathan Gutiérrez Socha
23 de abril de 2018.

El consumismo: El mal que aqueja a la sociedad actual.


Introducción:
Es una realidad latente en el siglo XXI, que el hombre desde su necesidad de hacer
parte de una sociedad en la cual sí no tengo un objeto de valor, no hago parte de la misma,
lo cual nos hace reflexionar de cómo la sociedad actual, de manera impositiva e indirecta
está conduciendo al hombre a un afán por el tener lo que conlleva a que poco a poco se
presente una degradación del hombre, es decir y citando a Horkheimer:

El pensar en sí tiende a ser reemplazado por ideas estereotipadas. Estas, por un lado, son
tratadas como instrumentos puramente utilitarios que se toman o se dejan en su oportunidad
y, por otro, se las trata como objetos de devoción fanática1

Es decir, el hombre, bien sea por los medios masivos de información, o por la misma
cultura la cual le impone esas ideas estereotipadas, retomando el concepto que hace
Horkheimer en la cita anterior, está buscando aparentar y mostrar algo que en realidad no es.

Es por eso que en el siguiente texto, lo que se pretende es, en primer lugar, ver cómo
este mal llamado consumismo de alguna manera ha deteriorado a la sociedad al punto de
convertirse en una enfermedad para el hombre actual, para así afirmar que esta lo que está
generando es una muerte lenta del hombre en un sentido meramente social.

1. La sociedad influenciada por el capitalismo: una fiebre por el poseer visto desde los
ojos del cine.

La sociedad a medida que va creciendo va generando una serie de necesidades que en sí


tratan, de algún modo, responder a lo que se requiere; pero ¿Qué pasa cuando se quiere adquirir
objetos para aparentar, o simplemente demostrar un estatus social?, esto es lo que de forma
silenciosa el capitalismo, ha producido en la sociedad. Es por eso que se tomará como ejemplo

1
Es un fragmento de un texto de Horkheimer, del cual no se tiene referencia.
gráfico, un filme del año 2009 titulada “Amor por contrato” en donde se puede evidenciar cómo
el poseer no sólo es sinónimo de inclusión social, sino que puede ser contraproducente y hasta
mortal.

Los Jones, llegan a un vecindario, como una típica familia normal tratando de aparentar lo
que en realidad son, unos vendedores los cuales tienen una relación meramente profesional. A
medida de que son aceptados en la comunidad en donde viven, empiezan a fomentar desde ese
recurso subliminal la compra de objetos que a simple vista son “útiles” para las diferentes
actividades de las personas (Palos de golf, podadoras con televisión, ropa deportiva de marca);
esta necesidad aumenta sin medida a tal punto que empiezan a comprar joyería costosa para su
esposa, como es el caso del vecino de los Jones, quien es la víctima más latente de esto, ya que a
raíz de su obsesión compulsiva e involuntaria de comprar más cosas para poder así parecerse a su
vecino, se da cuenta que las deudas lo tienen al borde del colapso, tanto así que decide arrojarse
desde su piscina con su podadora.

Tristemente, sin dejar atrás lo que este filme nos muestra, podríamos tener como coherente
la afirmación que hace Baudrillard en su texto La sociedad de consumo: sus mitos, sus estructuras
al decir que “las necesidades no producen el consumo, el consumo es el que produce las
necesidades” (p. 32); ante esto, se puede inferir que el hombre no está excento a complacer sus
necesidades, sino la fiebre por el poseer lo fortalece y en algún punto lo convierte en un Homo
economicus2.

2. Análisis de capitalismo y del consumo: El vírus de la sociedad actual.

A partir de lo visto en el punto anterior, es implícito decir que el capitalismo, se puede ver
cómo una patología social en la medida de que; primero es un “virus” que se alimenta de la codicia
y de la necesidad que el hombre tiene de tener más para hacer parte de una sociedad, la cual le
exige al individuo que tenga, por ejemplo el mejor celular, la mejor ropa, el mejor auto, la mejor
casa, etc., lo cual hace que acabe de manera degenerativa con su propia vida alejándolo de su
propia realidad y haciéndolo títere de sus bienes, segundo esa necesidad compulsiva y obsesiva de
tener más lo hace un individuo que piensa solo en su propio bien y olvida que hace parte de una
sociedad.

2
Término empleado por el autor del texto mencionado anteriormente para empoderar el concepto de
el hombre que está en pro de satisfacer su fiebre por consumir. (Véase p. 67 y siguientes)
A partir de lo anterior, podemos decir que la sociedad capitalista, es una problemática social
la cual, desde la búsqueda de una necesidad involuntaria de adquirir bienes que le permitan adquirir
un estatus social, lo que hace es deteriorar la condición integral del hombre haciéndolo perder su
voluntad y su dominio de lo que hace, volviéndolo un títere consumista y es triste ver cómo
degradación social que origina este “virus” no solo acaba con la vida de una persona, sino que lo
cambia a tal punto que ve a sus seres más cercanos como unos enemigos que están “envidiados”
por su nuevo escalafón social.

3. Consideración final.

La sociedad actual, está respondiendo no a la busqueda de una necesidad de sobrevivir sino


de vivir en comodidad, olvidando lo que en verdad es relevante, el ser parte de una sociedad que
ha de ser construida de tal manera de que se vea en el otro no a un enemigo por ser pobre o por ser
rico, sino que se puede hacer más desde lo que se tiene, y esto nos hace decir que el consumo
compulsivo lo que ha hecho no es más que estragos a la sociedad; aunque es imposible romper con
esto, se puede es ser conciente de la realidad que nos rodea y tratar de no ser parte del problema
y contagiarse de este mal, sino tratar de buscar una cura a la misma. Para lo cual y a modo de
conclusión se cita a Horkheimer, quien afirma algo que posiblemente es una de las herramientas
con las cuales se puede erradicar tal problema, a saber:

El dominio sobre la naturaleza incluye el dominio sobre los hombres. Todo sujeto debe
tomar parte en el sojuzgamiento de la naturaleza externa –tanto la humana como la no
humana- y, a fin de realizar esto, debe subyugar a la naturaleza dentro de sí. El dominio
se «internaliza» por amor al dominio mismo.

Lo cual quiere decir, está en el hombre mismo aprender a tener dominio propio de su actuar
y de su hacer, y está en la capacidad de poder controlarse y de dominar lo que el capitalismo
le invita a realizar; un posser olvidando el ser.

Referencias
Baudrillard, J. (1970). La sociedad de consumo: Sus mitos, sus estructuras. España: Siglo XXI.