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Beligerantes e insurgentes

como sujetos de derecho internacional

Dr. Jaime Bejarano Moreno*

Introducción acuerdos vinculatorios entre las par-


tes contendientes.
Los diálogos de paz que reali- Del análisis objetivo del conflic-
zan el presidente de Colombia Juan to, se acepta que existe una guerra
Manuel Santos y las Fuerzas Arma- civil en Colombia que ha dejado,
das Revolucionarias de Colombia- según cifras oficiales, unos 260.000
Ejército del Pueblo (FARC-EP), muertos, 45 mil desaparecidos y más
desde hace tres años en La Habana, de 6.6 millones de desplazados. El
y el acuerdo para iniciar negocia- estado ecuatoriano ha reconocido a
ciones con el Ejército de Libera- más de 55.000 refugiados, el 98%
ción Nacional (ELN), cuyo proce- son de origen colombiano, que han
so se desarrollará principalmente huido del conflicto armado. En este
en Ecuador, con la participación de sentido, no hay reparos en aceptar
Noruega, Venezuela, Chile, Brasil el conflicto como guerra civil y sus
y Cuba como países garantes, ha repercusiones internacionales. Por
reavivado el debate del reconoci- lo tanto, debemos acudir a aquellos
miento de la insurgencia como be- instrumentos de derecho internacio-
ligerante. nal que desarrollan el contenido y su
Aunque los dos procesos son aplicación en esta clase de conflictos.
diferentes, el objetivo es el mismo: El propósito de este trabajo ra-
negociar la paz. Esto ha implicado dica precisamente en determinar la
que el gobierno de Colombia y los actualidad de la doctrina de la beli-
países que se han ofrecido como me- gerancia y la teoría del reconocimien-
diadores o garantes les reconozcan a to, observar la aplicación del derecho
las FARC y al ELN cierto estatus po- internacional humanitario en el con-
lítico, lo que les permitiría adquirir flicto armado interno colombiano
subjetividad jurídica internacional, y reflexionar en el sentido de que si
para llegado el caso, poder celebrar esas condiciones que plantea el dere-

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cho internacional, y particularmente a) un sujeto que tiene deberes y por


el derecho de la guerra, están dadas consiguiente incurre en responsabili-
para que se pueda reconocer el es- dad por cualquier conducta distinta
tatus de beligerante a la guerrilla a la prescrita por el sistema; b) un
colombiana, es decir, convertirlas en sujeto que tenga capacidad para re-
sujeto de derecho internacional. clamar el beneficio de sus derechos;
c) un sujeto que posea la capacidad
Sujetos de derecho internacional para establecer relaciones contrac-
tuales o de cualquier otra índole le-
Un capítulo básico y esencial gal con otras personas jurídicas re-
del derecho internacional público conocidas por el sistema de derecho
siempre ha sido el de los sujetos de en cuestión.
derecho internacional y, en el dere- Como ha ocurrido en la prácti-
cho clásico, al hablar de los sujetos ca internacional, se admite que, una
de derecho internacional, se solía vez que se concede la personalidad
considerar que estos eran exclusiva- internacional, se establezcan relacio-
mente los Estados, admitiendo solo nes mutuas con otros sujetos. Esto
por excepción ciertos casos especia- constituye la base para ir creando
les como la Santa Sede o el Comité acuerdos internacionales hasta po-
Internacional de la Cruz Roja. En la ner en funcionamiento las normas
actualidad se dice que es más exacto del derecho diplomático y otras de
hablar de la «personalidad» o «sub- carácter consuetudinario.
jetividad» jurídica internacional y al Frente al problema de determi-
referirse a este tema un sector muy nar cuáles son los sujetos de derecho
influyente de la doctrina utiliza la fi- internacional, las concepciones han
gura de la «atribución»1. ido desarrollándose a partir de va-
El otorgamiento de la subjetivi- rias corrientes doctrinales para llegar
dad internacional lleva consigo una al estado actual. El derecho interna-
serie de consecuencias. En general, cional contemporáneo se preocupa,
todo ente que esté en posesión del además del Estado, de otros sujetos
status de sujeto de derecho interna- tan importantes como las organiza-
cional se convierte en destinatario de ciones internacionales, el individuo,
sus normas, es decir, en beneficiario los pueblos que luchan contra los
de las mismas y queda sujeto a las regímenes de opresión, entre otras,
obligaciones que estas le impongan. que adquieren derechos y obligacio-
Max Sorensen2 indica que ser nes de carácter internacional.
sujeto de derecho o persona jurídi- Contradiciendo a las concep-
ca implica tres elementos esenciales: ciones tradicionales que planteaban

1 QUINTANA ARANGUREN, Juan José. Instituciones básicas del derecho internacional público. pág. 16
2 SORENSEN, Max. Manual de Derecho Internacional público, pág. 261.
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que únicamente las relaciones inter- armas, como los insurrectos, belige-
estatales eran la esencia del derecho rantes o los movimientos de libera-
internacional, ahora se reconocen ción nacional.
nuevos sujetos por parte de esa co- La experiencia de los conflictos
munidad de Estados, ya sea para civiles había recomendado recono-
adecuarse a los espacios geopolíticos cer ciertas subjetividades transitorias
y estratégicos, para acomodar los como los beligerantes e insurrectos.
intereses económicos de la comuni- Aún más, el proceso de descoloniza-
dad internacional o para anticipar ción que sucedió a la II Guerra Mun-
soluciones de cooperación, ayuda dial trajo nuevos actores, como son
internacional o salida negociada de los movimientos de liberación nacio-
un conflicto armado. nal o colonial que reclamaban antici-
Desde hace varias décadas se parse con un estatus para ir consoli-
ha intentado hacer una clasificación dando sus Estados, a los que aspira-
práctica que intenta, al margen de ban, destacando que en estos movi-
la orientación doctrinal, identificar mientos participaron los pueblos so-
en cada momento histórico los suje- metidos como genuinos titulares del
tos de derecho internacional. En la derecho a determinar libremente su
época inmediatamente posterior a la destino. Aquí se destacan los belige-
Segunda Guerra Mundial se ensayó rantes e insurrectos como los sujetos
una clasificación que incluía cinco de derecho internacional que coinci-
grupos3: a) los Estados; b) colecti- den en señalar los tratadistas.
vidades no estatales; c) organismos En referencia a los movimientos
internacionales; d) los individuos o de liberación nacional íntimamen-
personas naturales. te vinculados a los pueblos sujetos a
Posteriormente, gracias a la ex- dominación colonial, racista o extran-
traordinaria evolución del derecho jera, que luchan por su libre determi-
internacional, hubo necesidad de nación, han ganado el estatus interna-
ajustar la clasificación a las necesi- cional no solo en el seno de organiza-
dades del momento y se planteó una ciones internacionales regionales sino
nueva que tenía los siguientes com- también en las Naciones Unidas4.
ponentes: a) los estados naciones; b)
los organismos internacionales; c) La teoría del reconocimiento
las personas naturales; d) los sujetos
vinculados a la actividad religiosa; e) Reconocimiento es un vocablo
los sujetos vinculados a la actividad que significa la acción y efecto de re-
asistencial como la Cruz Roja Inter- conocer. A su vez, reconocer viene de
nacional; f) los grupos alzados en la expresión latina recognoscére, que

3 PALLARES BOSSA, Jorge. Derecho Internacional Público, pág. 196.


4 CARRILLO SALCEDO, Juan Antonio. Curso de Derecho Internacional Público, pág. 34.

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alude a examinar con cuidado a una política o de un gobierno nuevo, crea-


persona o cosa para enterarse de su dos por medios de hecho, y tiene por
identidad, naturaleza y circunstan- objeto dar entrada en el orden jurídico
cias; en las relaciones internaciona- a esta formación o gobierno».
les, se refiere a la aceptación de un El concepto que plantea Rous-
nuevo estado de cosas5. seau es muy acertado si se le da una
Según el autor argentino Po- interpretación amplia a la frase «for-
destá Costa, el reconocimiento es mación política», de tal manera que
un acto unilateral mediante el cual no solo involucra a un nuevo Estado
un Estado admite que en cuanto a o un gobierno, sino también a una
él concierne, aquel posee personería nación, a un grupo de rebeldes en in-
internacional. Para Alejandro Rodrí- surgencia o al estado de beligerancia.
guez Carrión6, el reconocimiento es Al fin diremos que el recono-
una declaración de voluntad de un cimiento, citando una definición de
sujeto de derecho internacional por Carlos Arellano8,
el que este reconoce como válido un
determinado estado de cosas o una es la institución jurídica de
determinada pretensión. derecho internacional público
En efecto, en el ámbito interna- por medio de la cual uno o varios
cional se requiere la manifestación de Estados, después de examinar el
la voluntad de los Estados para que nacimiento de un nuevo Estado,
se pronuncien en un sentido determi- o el establecimiento de un nuevo
nado sobre ciertos estados nuevos de gobierno, o la situación de gru-
cosas, como pueden ser: el nacimien- pos rebeldes, o la de un gobier-
to de un presunto nuevo Estado, la no en el exilio, aceptan el nuevo
formación de un nuevo gobierno de estado de cosas, expresa o táci-
un Estado, la presencia de un gobier- tamente, para todos los efectos
no en el exilio, la existencia de una internacionales correspondientes.
nación, la situación de insurgencia o
de la beligerancia de grupos armados Frente al reconocimiento se pre-
insurgentes. El pronunciamiento que sentan dos cuestiones íntimamente
se haga será en el sentido de otorgar o relacionadas: ¿el reconocimiento tie-
de rehusar tal reconocimiento. ne carácter político, y por tanto debe
Charles Rousseau7 define al reco- considerarse como un acto discrecio-
nocimiento dándole el carácter de ins- nal?, o ¿tiene el reconocimiento carác-
titución y dice que «el reconocimiento ter jurídico y una vez que una entidad
supone la presencia de una formación reúna los requisitos y elementos esta

5 DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA, Real Academia Española, pág. 1301.


6 RODRÍGUEZ CARRIÓN, Alejandro. Lecciones de Derecho Internacional Público, pág.104.
7 ROUSSEAU, Charles. Derecho Internacional Público profundizado, pág. 292.
8 ARELLANO, Carlos. Primer Curso de Derecho Internacional Público,. pág. 389.
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debe ser objeto de reconocimiento ligerantes como una declaración de


de los demás Estados? En otros tér- la existencia de ciertos hechos o un
minos, ¿contempla el derecho inter- aviso de haberse enterado de ellos.
nacional la obligación de reconocer a Es decir, para esta teoría la existen-
una entidad que reúna sus elementos? cia de las partes beligerantes es un
Rousseau9 ratifica el carácter hecho del cual se derivan los dere-
mixto del reconocimiento y dice que chos y deberes de los beligerantes y
es jurídico, en la medida en que apare- los neutrales. Esta es la teoría que
ce como un medio para elevar un he- se ha impuesto porque se reconoce
cho a la categoría de derecho; y es po- al interior del país unos hechos que
lítico, en cuanto expresa la voluntad señalan la existencia de una guerra
de los Estados de tratar de una manera civil y que generan derechos que se
determinada a una nueva agrupación proyectan al ámbito internacional.
y de entrar en relaciones con ella. Al referirse al reconocimiento
Los alcances de la institución de la beligerancia, Adolfo Taylhar-
del reconocimiento han originado dat12 dice que este es por excelencia
una bifurcación de las opiniones un acto político que produce efectos
doctrinales en dos teorías: la decla- declarativos y constitutivos. Es de-
rativa y la constitutiva. clarativo porque implica la consta-
Con respecto al reconocimien- tación de la existencia de una situa-
to de las autoridades beligerantes, ción: el estado de guerra civil. Ade-
Monroy Cabra10 y Pallares Bossa11 más, porque representa una evidente
resumen con claridad las dos teo- manifestación de respaldo moral a
rías. Sin embargo, el segundo autor los beligerantes que puede contri-
se refiere a la teoría de la concesión buir, eventualmente, a fortalecer po-
y la teoría declarativa. Según la pri- líticamente la posición de las organi-
mera, asimilándola a la constitutiva, zaciones insurgentes y a debilitar la
el reconocimiento es una simple con- del gobierno legal contra el cual se
cesión u otorgamiento de derechos y han insurgido. El reconocimiento de
privilegios de una condición legal. Es beligerancia es constitutivo porque
decir, un grupo rebelde carece de de- produce consecuencias jurídicas al
rechos hasta cuando se los concede. crear obligaciones y derechos tanto
Esta teoría, dice, no ha tenido ma- para el Estado que lo otorga como
yor aplicación práctica. En cambio, para el ente reconocido.
según la teoría declarativa, se con- Para Alejandro Valencia13, el
sidera al reconocimiento de los be- reconocimiento de beligerantes es

9 ROUSSEAU, Charles. Ob. cit., pág. 293.


10 MONROY, Marco. Derecho Internacional Público, pág. 227.
11 PALLARES BOSSA, Jorge. Ob. cit., pág. 247.
12 Ver: http.www.adolfotaylhardat.net/impacto del reconocimiento de la beligerancia.htm.
13 VALENCIA, Alejandro. Derecho Humanitario para Colombia, pág. 116.

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constitutivo cuando su ejercicio es que existe el reconocimiento14. El


un requisito para que la situación reconocimiento tácito o implícito de
surja y genera efectos que le son beligerancia, que engloba la mayoría
propios, y es declarativo cuando la de los casos, se deduce de medidas
situación ha surgido independiente- o de una actitud del gobierno ante
mente de su ejercicio, limitándose a una situación conflictiva interna. En
aceptar un hecho jurídico ya consu- este caso, es necesario que los actos
mado. no deje lugar a dudas acerca de las
En la práctica internacional, la intenciones expresadas.
teoría del reconocimiento tiene mu- c.- Desde el punto de vista del
chas modalidades y así mismo diver- tiempo en el que se produce el reco-
sas aplicaciones: nocimiento, este puede ser oportu-
no, demorado o prematuro, según
a.- De acuerdo al número de se hayan dado los elementos para
países que hagan el reconocimiento, consolidar el nuevo Estado, el nue-
este puede ser individual o colectivo. vo gobierno o la beligerancia. Es
Así ocurrió con el reconocimiento fundamental que el reconocimiento
de beligerancia al Frente Sandinista se haga en un momento preciso: un
de Liberación Nacional (FSLN) por reconocimiento prematuro puede
parte de los países del Pacto Andi- revestir los caracteres de una inter-
no (Venezuela, Colombia, Ecuador, vención.
Perú y Bolivia) el 16 de julio de d.- Desde el punto de vista de
1979, o el reconocimiento de «fuer- la exigencia de contraprestación,
za beligerante» al Frente Farabundo el reconocimiento puede ser libre o
Martí para la Liberación Nacional condicionado.
(FMLN), por parte de México y e.- Desde el punto de vista de
Francia en 1991. que haya o no solicitud del recono-
b.- Desde el punto de vista de cimiento, este puede ser oficioso o
la forma de hacer el reconocimiento, solicitado.
este puede ser expreso o tácito. El f.- Desde el punto de vista del
primero es aquel que se hace por me- carácter provisional o definitivo que
dio de una notificación formal, una puede tener el reconocimiento, pue-
declaración o un tratado, en tanto de ser de facto o de jure.
que el segundo es aquel que resulta g.- Desde el punto de vista del
de la ejecución de determinados ac- objeto o materia del reconocimiento,
tos que indican la intención o volun- este puede ser: de Estado, de gobier-
tad de reconocer. La conducta que nos, de nación, de insurgencia y de
despliega el Estado permite deducir beligerancia.

14 Una forma de declaración expresa fue la declaración inglesa de neutralidad ante la guerra de secesión de los
Estados Unidos en el año 1861.
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Los beligerantes recho internacional y por ello puede


mantener relaciones con los gobier-
Etimológicamente, beligerante nos y entidades que lo reconocieron,
viene del latín belligerans, que a su y puede ser tratado en igualdad de
vez viene de bellum, guerra, y gene- condiciones con el gobierno legítimo,
re, sustentar. Según la Enciclopedia según su reconocimiento.
Jurídica Omeba,15 la calidad o con- Ese reconocimiento lo puede
dición de beligerante, «es el derecho hacer el gobierno del Estado escena-
de hacer la guerra con iguales ga- rio de la confrontación, aunque no
rantías internacionales que aquellas suele ser usual, por sus posibles re-
contra quienes se combate». percusiones (cambio del gobierno y
La beligerancia, según el colom- hasta desmembración territorial del
biano Gaviria Liévano16, es Estado) o ya por terceros Estados,
que ven en esa posibilidad un pro-
una de esas manifestaciones ceso para alcanzar acuerdos de paz.
violentas que ocurren en el inte- El tema de la beligerancia tuvo
rior del Estado cuando cuentan gran importancia en las guerras de
con una organización militar y independencia de las colonias hispa-
política permanente y el control noamericanas, las nuevas repúblicas
de una parte importante de su te- inicialmente no fueron reconocidas
rritorio, y que en ciertas condicio- como Estados sino como beligerantes.
nes puede incluso obtener el reco- También hubo reconocimientos de
nocimiento de parte del Estado beligerancia durante la Guerra Civil
en que se produce la rebelión o Norteamericana, y más recientemente
por parte de Estados extranjeros. en las guerras civiles centroamericanas.
En la primera parte del siglo
La existencia de la beligerancia XX se adoptaron diversos instru-
envuelve la circunstancia de que se mentos internacionales que regula-
aplique a la contienda civil los de- ron de manera expresa la institu-
rechos y obligaciones derivados del ción de la beligerancia y la neutrali-
derecho de la guerra y de la neutra- dad, aplicables de manera exclusiva
lidad. El estatus que se le concede a los conflictos armados entre paí-
desaparece con la terminación de la ses, es decir, a los conflictos de ca-
guerra civil, cuando la insurrección es rácter internacional. Sin embargo,
derrotada o si llega a controlar todo el derecho internacional admite que
el territorio, transformándose en go- las normas del derecho de la guerra
bierno de facto general17. La parte be- pueden ser extendidas a los conflic-
ligerante empieza a ser sujeto de de- tos no internacionales mediante la
15 ENCLOPEDIA JURÍDICA OMEBA, Tomo II, pág. 107.
16 GAVIRIA LIEVANO. Ob. cit., pág. 63.
17 MONROY, Marco. Ob. cit., pág. 226.

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aplicación de la doctrina del reco- Los insurgentes


nocimiento de la beligerancia. Es así
que la Convención de La Habana Además del reconocimiento de
de 1928, sobre deberes y derechos los beligerantes, la doctrina y prác-
de los Estados en caso de luchas tica internacional admite el de insu-
civiles, establece expresamente que rrectos. Estos son grupos armados
mientras no esté reconocida la beli- que no alcanzan a reunir los requisi-
gerancia de rebeldes se aplicará las tos sobre un estado de beligerancia,
reglas de la neutralidad. siendo esta situación objeto de no
Por una parte, la doctrina interna- pocas discusiones.
cional considera que el reconocimiento Cuando un grupo se levanta en
de la beligerancia solamente procede armas contra el gobierno de su pro-
cuando existe una situación de verda- pio Estado, se produce la situación
dera guerra civil. Por otra parte, los de insurgencia que en materia del de-
tratadistas de derecho internacional recho interno del Estado en cuestión,
coinciden en afirmar que un estado de según Barboza18, el grupo insurgente
guerra civil existe cuando se dan, por carece de personalidad internacio-
lo menos, las siguientes condiciones: nal. Sin embargo, en derecho inter-
nacional los insurgentes pueden ser
1) Una situación real de guerra, es reconocidos como sujetos de dere-
decir que no se trate de una sim- cho internacional.
ple revuelta sino de una guerra en Algunos autores clásicos inicial-
sentido propio, caracterizada por mente consideraban que el recono-
un estado general de hostilidades; cimiento de los insurrectos solo era
2) Que los insurgentes ejerzan el aplicable a una guerra o rebelión
control de hecho de una por- marítima con las proporciones de
ción del territorio del Estado una verdadera guerra civil, empren-
contra cuyo gobierno legítimo dida por jefes responsables y con ob-
se han alzado en armas; jetivos políticos. Esta teoría fue des-
3) Que los insurgentes cuenten baratada por los hechos, ya que una
con alguna forma de gobierno y insurrección puede darse no solo en
dispongan de una organización el mar sino, principalmente, dentro
militar propia; del territorio del mismo Estado.
4) Que los insurgentes ejerzan den- La insurrección y otras formas
tro de ese territorio un cierto de lucha (como la guerra de guerri-
grado de control administrativo. llas) que llevan a cabo los insurrectos
5) Que los insurgentes estén en pueden ser sofocadas con la simple
condiciones de cumplir con las aplicación de las normas penales del
normas del derecho de la guerra. Estado donde se produce. Esta situa-
18 BARBOZA, Julio. Derecho Internacional Público, pág. 161.
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ción, que es materia del derecho in- Brasil (1893-1894); d) durante la in-
terno del Estado en cuestión, implica surrección cubana de 1895 a 1897.
el reconocimiento internacional, que El presidente Cleveland, mediante la
los actos oficiales se considerarán declaración de 12 de junio de 1895,
actos de gobierno y no de pillaje o y su sucesor Mc Kinley, constataron
de piratería, pero la amplitud de sus expresamente la existencia de un es-
derechos depende totalmente del ar- tado de insurrección en Cuba desde
bitrio del Estado que los reconoce. el principio del levantamiento contra
En opinión de Rousseau, el re- España.
conocimiento de insurgente es una Inspirado por razones humani-
práctica puramente americana19 na- tarias, la cantidad de movimientos
cida en los Estados Unidos a fines del insurreccionales ahogados durante
siglo XIX, aplicada en algunas insu- el siglo XIX hizo dotar a los rebeldes
rrecciones y guerras civiles en Lati- de un estatuto superior al de simples
noamérica, y que por el contrario piratas, al considerarse que nacen
nunca se ha aplicado en Europa. Sin con un fin político.
embargo, contradiciendo este señala- Algunos autores sostienen que
miento, Gran Bretaña y otros países la insurgencia y la beligerancia son
europeos decidieron reconocer como una misma cosa, siendo la beligeran-
«insurgentes o gobierno nacionalista cia, para ellos, una fase o aspecto
de facto» la porción de España bajo de la insurgencia. Así, la insurgen-
control de los rebeldes que luchaban cia equivaldría al inicio de un mo-
contra el general Francisco Franco vimiento revolucionario y la belige-
en la guerra civil española20. rancia al hecho de que tal movimien-
Tratándose de una práctica to ha progresado.
fundamentalmente norteamericana, No obstante, el reconocimiento
por causa de la constante presencia de insurgencia está en otra catego-
de revoluciones en el continente, el ría distinta a la de los beligerantes,
reconocimiento de insurgencia co- ya que los insurrectos no tienen el
noció algunos desarrollos. Estados control o la posesión de una parte
Unidos la aplicó en los siguientes ca- del territorio y no son considerados
sos: a) cuando estalló la insurrección como gobierno, como sucede con los
chilena de 1881; b) durante la guerra beligerantes, sino que únicamente
civil venezolana de 1892; c) cuando evita que los rebeldes sean tratados
se produjo el movimiento revolucio- como delincuentes, sino como pri-
nario del almirante De Mello en el sioneros de guerra, pero no existe la

19 Con el término Recognition of insurgency, según Charles Rousseau, se alude a una doctrina americana, ad-
mitida desde 1885 por la jurisprudencia en el fallo del Tribunal del Distrito de Nueva York sobre el asunto de Ambrose Light
(barco insurrecto colombiano capturado en alta mar por un buque de guerra de los Estados Unidos). Esta no fue formulada
hasta 1886 por Wharton, y sistematizada, hacia 1907 por el profesor Grafton Wilson, de la Universidad de Harvard.
20 GAVIRIA LIEVANO. Ob. cit., pág. 67.

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obligación de la neutralidad para los como gobierno, bien de facto, bien


reconocientes21. de jure. Si fracasa el movimiento,
Sus efectos son, entre otros: por los compromisos adquiridos por tal
razones de humanidad, los rebeldes facción frente a Estados terceros se
reconocidos como insurrectos no disuelven, sin obligación del gobier-
deben ser tratados por el gobierno no que logró reprimir la insurgencia.
legal como piratas o traidores, sino Igualmente se pueden convenir
como combatientes y prisioneros de con ellos ciertas medidas que impliquen
guerra según los casos, y no se debe en algún sentido una actitud de neutra-
permitir que sean tratados en otras lidad, como sucedió durante la guerra
condiciones como delincuentes polí- civil de España con la creación del Co-
ticos en caso de asilo; los actos de mité de no intervención y el acuerdo de
los insurrectos no pueden originar Nyon relacionado con la protección
la responsabilidad internacional del naval a los barcos de los terceros Esta-
gobierno legal y son fuente de obli- dos, lo que en cierta medida constituyó
gaciones de los rebeldes para con un reconocimiento de la beligerancia
los terceros Estados. A la vez que de las fuerzas revolucionarias22.
capacitarles legalmente para hacer Según el criterio de los interna-
la guerra civil, pero con la exigencia cionalistas, las características de la
del cumplimiento de las normas del insurgencia son las siguientes:
derecho internacional humanitario
en la contienda. 1.- Los insurgentes no tienen los
Faculta el reconocimiento de in- caracteres necesarios para ser
surgencia a los otros Estados a reali- estimados como beligerantes.
zar tratos con la facción insurgente, 2.- Los insurgentes no son simples
y a esta con aquellos. Concede la po- violadores del derecho interno o
sibilidad de designar agentes sin ca- del derecho internacional, sino
rácter diplomático u observadores. que se trata de sublevados que
Puede entrar en contacto con terce- podrían llegar a tener la cate-
ros Estados y aun con el gobierno goría de beligerantes, o de un
constituido. Pueden los insurgentes nuevo Estado o de un nuevo go-
dentro de límites reducidos concluir bierno, si triunfaren.
convenciones con terceros Estados, y 3.- Los revolucionarios no contro-
estos establecer normas internas re- lan aún una parte importante
lacionadas con el gobierno de facto del territorio, pero su organi-
de los insurgentes, con repercusiones zación les permite ofrecer una
en el derecho internacional. Si triun- resistencia efectiva a las fuerzas
fa la facción rebelde, se le tendrá del gobierno central.

21 ENDARA, Jorge. Derecho Internacional público, pág. 158.


22 VIEIRA, Manuel. Enciclopedia jurídica Omeba. Guerras civiles ante el derecho internacional. Tomo XIII, pág. 454.
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4.- Los insurrectos controlan solo 1.- Se produce un levantamiento


algunas plazas y pueden tener, armado dentro del territorio de
eventualmente, algunos buques un país determinado y los insu-
de guerra. rrectos logran resultados favo-
5.- No se trata de un simple motín, rables que les permiten dominar
el levantamiento ha adquirido una parte del territorio.
las características de una guerra 2.- El citado dominio territorial se
civil, pero aún sin los elementos prolonga por un tiempo consi-
propios de la beligerancia. derable.
3.- No es requisito indispensable
La subjetividad internacional de que los rebeldes pretendan con-
los insurrectos es una situación transi- quistar el Estado en su totalidad,
toria que, si consiguen apoyo territorial, ni que se propongan separar del
pueden transformarse en beligerancia, Estado una parte territorial.
caso contrario los insurrectos pronto se 4.- Se organiza un gobierno rebel-
diluyen buscando asilo político. de, que es un gobierno local,
que ejerce poderes efectivos en
Reconocimiento de beligerancia la porción territorial bajo su
dominio, con exclusión de otros
Ya se ha visto que tanto la be- poderes.
ligerancia como la insurgencia son 5.- Se mantiene una confrontación
situaciones que se producen como bélica prolongada entre el go-
consecuencia de una guerra civil. Es- bierno rebelde y el gobierno
tas manifestaciones violentas pueden central.
ir desde un simple motín o insurrec- 6.- No se trata de un simple mo-
ción, hasta la instauración de verda- vimiento sedicioso sino de una
deras organizaciones de tipo militar auténtica guerra civil en la que
que logran dominar todo o parte del los sublevados tienen gobierno
territorio nacional, como en el caso propio y una organización mili-
de la guerra de guerrillas. tar propia.
Para que se aluda a beligerancia 7.- La insurrección debe conducir-
es preciso que tal situación bélica re- se como una auténtica guerra,
úna ciertos requisitos que son ante- lo que significa que es más que
cedentes para un posterior reconoci- una asonada o pequeña revuel-
miento de beligerancia que produce ta, y tener las características de
ciertos efectos jurídicos dentro de la una auténtica guerra, es decir,
comunidad de países. con medios de destrucción equi-
Los autores se han encargado librados por ambas partes.
de precisar tales requisitos para la 8.- Las hostilidades se conducen de
beligerancia, estos son: conformidad con las reglas de la
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Beligerantes e insurgentes como sujetos de derecho internacional

guerra y a través de grupos or- verdadera guerra civil, y que los lími-
ganizados que actúan bajo una tes de la simple rebelión o alzamiento
autoridad responsable. han sido superados. Pero entonces,
¿cuándo se configura esta situación?
El internacionalista César Díaz El Instituto de Derecho Inter-
Cisneros sostiene que las luchas civi- nacional examinó detenidamente la
les pueden ofrecer, en su desarrollo, cuestión de la guerra civil clásica y el
tres etapas fundamentales: 1) cuando reconocimiento de la beligerancia y
la lucha civil no alcanza a conformar elaboró, en 1900, un reglamento sobre
un poder político, con la dirección de la guerra civil, también conocido como
fuerzas combatientes y asentados en Reglamento de Neuchatel, en cuyo
alguna región del territorio, como es el artículo octavo se enuncian tres condi-
caso del motín, la asonada, la huelga ciones que permiten determinar si hay
revolucionaria y otros sucesos seme- realmente guerra civil y, por lo tanto,
jantes; 2) cuando logra constituir un la posibilidad de que un tercer Estado
poder, un organismo gubernamental, reconozca la beligerancia de los insu-
un comando militar con un poder po- rrectos. Este artículo reza como sigue:
lítico sobre una región territorial: «si
este poder ejerce actos de soberanía, Las terceras Potencias no
desconoce al gobierno antes constitui- pueden reconocer a la parte
do y lucha contra este para substituir- sublevada la condición de beli-
lo, observando en la lucha las leyes de gerante:
la guerra, se origina una entidad de- 1) si no ha conquistado una
nominada «comunidad beligerante»; existencia territorial pro-
3) en el caso de que esta «comunidad pia por la posesión de una
beligerante» entre en relación con ter- parte determinada del te-
ceros Estados o bien sus actividades rritorio nacional;
militares o solo comerciales trascien- 2) si no reúne las característi-
dan fuera del país y se relacionen con cas de un Gobierno regular
las actividades y la jurisdicción de Es- que ejerce efectivamente,
tados extranjeros, estos se encuentren sobre dicha parte del terri-
de alguna manera obligados a adoptar torio, los derechos eviden-
alguna actitud ante estos hechos, sea tes de la soberanía; y,
para aplicarles las leyes de la neutra- 3) si la lucha no la libran, en
lidad, sea para desconocer y negar esa su nombre, tropas organi-
actitud revolucionaria23. zadas sometidas a la disci-
Por lo tanto, el reconocimiento plina militar y que se ajus-
de la beligerancia significa la exterio- tan a las leyes y costumbres
rización de la idea de que existe una de la guerra.

23 DÍAZ CISNEROS, César. Derecho Internacional Público, pág. 472.


AFESE 63 161
Jaime Bejarano Moreno

Todos los trabajos del Institu- tar y que observen los preceptos
to tienen valor doctrinal. Además, del código relativo a la guerra.
según el propio artículo, los terce-
ros Estados no están obligados a Los conflictos armados en el DIH
reconocer la beligerancia en el caso
hipotético de que se cumplieran las Para entender el ámbito de apli-
condiciones antes enumeradas. Estos cación del Derecho Internacional Hu-
últimos conservan la entera libertad manitario (DIH), conviene distinguir
de pronunciarse al respecto e incluso claramente entre dos clases de conflic-
de retractarse posteriormente si lo tos armados: los conflictos armados
consideraran oportuno. con carácter internacional y los con-
Por otra parte, en nuestro conti- flictos armados no internacionales:
nente, la Convención Panamericana
de Río de Janeiro para la codificación 1.- El conflicto armado interna-
del Derecho Internacional Público, cional es definido en el Art. 2 común
recomendó a la VIII Conferencia de los Cuatro Convenios de Ginebra
Panamericana de Lima de 1938 que del 12 de agosto de 1949 y el Artículo
se adoptaran las mismas propuestas 1 del Protocolo Adicional a los Con-
en el proyecto de Código de Epitacio venios de Ginebra, y básicamente son
Pessoa, sobre los principios relativos aquellos a los que enfrenta las fuerzas
al reconocimiento de la beligerancia armadas de dos o más Estados. Den-
en las guerras civiles internas. Según tro de esta categoría se encuentran
esos principios, para que los Esta- también las guerras de liberación
dos extranjeros puedan reconocer al nacional en la que los pueblos lu-
partido revolucionario la calidad de chan contra la dominación colonial,
beligerante, es necesario: la ocupación extranjera, contra un
régimen racista, esto es, cuando los
a) Que ese partido tenga conquis- pueblos quieren ejercer su derecho a
tada una existencia territorial la libre determinación (I y IV Conve-
nacional mediante la posesión nio de Ginebra, I Protocolo Adicio-
de una parte definitiva del terri- nal a los Convenios de Ginebra, Art.
torio nacional. 1). Las principales normas aplicables
b) Que haya reunido los elementos son los Tratados del Derecho de La
de un gobierno normal y ejerza Haya, los Cuatro Convenios de Gi-
de hecho en el territorio ocupa- nebra de 1949, las Convenciones de
do los derechos manifiestos de 1954 (Protección de bienes cultura-
soberanía. les) y 1980 (armas «inhumanas») y el
c) Que la lucha se mantenga en su Protocolo Adicional I de 1977.
nombre por las tropas organiza- Sus disposiciones se aplican a
das, sujetas a la disciplina mili- cualquier conflicto armado interna-
162
Beligerantes e insurgentes como sujetos de derecho internacional

cional, aunque el estado de guerra Protocolo, que desarrolla y comple-


no haya sido reconocido, y a los ta el Art. 3 Común a los Convenios
supuestos de ocupación, aunque no de Ginebra, se aplica a los conflictos
hayan encontrado resistencia militar. que no estén cubiertos por el Art. 1
2.- El Conflicto armado no inter- del Protocolo I y
nacional responde a lo que en derecho
internacional clásico se denomina gue- «que se desarrollen en
rra civil. Se trata de una lucha que tiene el territorio de una Alta Parte
lugar al interior de las fronteras de un Contratante entre sus fuerzas
Estado, entre las fuerzas armadas re- armadas y fuerzas armadas di-
gulares de ese Estado y fuerzas arma- sidentes o grupos armados or-
das disidentes o rebeldes. La doctrina ganizados que, bajo la dirección
internacional lo asimila a guerra civil. de un mando responsable, ejer-
za sobre una parte del territorio
Las principales normas aplica- un control tal que les permita
bles a estos conflictos son el Artículo realizar operaciones militares
3 Común de los Cuatro Convenios sostenidas y concertadas y apli-
de Ginebra de 1949 y el Protocolo car el presente protocolo».
Adicional II de 1977. Es importante
destacar que la primera de estas dis- Las situaciones de tensiones in-
posiciones que ha sido denominada ternas o de disturbios interiores, ta-
una «mini convención» o un «trata- les como motines, actos esporádicos
do en miniatura», tiene un ámbito de y aislados de violencia y otros actos
aplicación material más amplio que análogos, no alcanzan a calificarse
el protocolo II. Como señala el Art. 3 como conflictos armados, según el
Común, se aplica en todo «conflicto Art. 1-2 del Protocolo II.
armado que no sea de carácter inter- Según la doctrina del Comité
nacional y que surja en el territorio de Internacional de la Cruz Roja, en si-
una de las altas partes contratantes», tuaciones de este tipo no se aplica el
lo cual abarca conflictos entre grupos Derecho Internacional Humanitario
o facciones que han escapado a con- sino el Derecho Internacional de los
trol de las autoridades. Derechos Humanos, pues en esencia
El Protocolo II, en cambio, solo se trata de situaciones de normali-
se aplica a un conflicto que se pre- dad, en las cuales rigen plenamente
sente entre fuerzas armadas regu- dichas normas24.
lares y grupos insurreccionales, de La colombiana Hernández Ho-
conformidad con la definición que yos25 además se refiere a los Conflictos
figura en el Art. 1-1, según el cual el Armados Internos Internacionaliza-

24 QUINTANA, Juan José. Ob. cit., pág. 306.


25 HERNÁNDEZ HOYOS, Diana. Lecciones de Derecho Internacional humanitario, pág. 61.
AFESE 63 163
Jaime Bejarano Moreno

dos, cuando concurren las siguientes 1. Que la parte en rebelión contra


circunstancias: a) un Estado reconoce el gobierno legítimo posea una
a los alzados en armas como belige- fuerza militar organizada, una
rantes en una insurrección interna, b) autoridad responsable de sus
uno o varios Estados extranjeros in- actos, que actúe en un territorio
tervienen con sus propias fuerzas ar- determinado y tenga los medios
madas a favor de una de las partes, c) para respetar y hacer respetar el
dos Estados extranjeros intervienen convenio.
con sus fuerzas armadas, cada uno a 2. Que el gobierno legítimo esté
favor de una de las partes. obligado a recurrir al ejérci-
Para Dietrich Schindler, cita- to regular para combatir a los
do por Carbó26, la distinción entre insurrectos, que han de estar
conflictos armados internacionales organizados militarmente y dis-
y no internacionales es con frecuen- poner de una parte del territorio
cia ambigua y plantea cuatro tipos nacional.
de conflictos armados: 1) los conflic- 3. a) Que el gobierno legal haya
tos armados internacionales, 2) las reconocido a los insurrectos la
guerras de liberación nacional, 3) condición de beligerantes; b)
los conflictos armados no interna- que haya reivindicado para sí
cionales de acuerdo con el artículo 3 mismo la condición de belige-
de la Convención de Ginebra; 4) los rantes; c) que haya reconocido
conflictos armados no internaciona- a los insurrectos la condición de
les de acuerdo con el Protocolo II de beligerantes exclusivamente con
1977. Esta clasificación se considera miras a la aplicación del Conve-
más útil para el fin de la aplicación nio; d) que el conflicto se haya
de normas humanitarias mínimas. incluido en el orden del día del
Hasta la expedición de los cua- Consejo de Seguridad de las
tro Convenios de Ginebra de 1949, Naciones Unidas como consti-
los conflictos armados internos eran tutivo de una amenaza contra la
tratados bajo el dominio reservado paz o un acto de agresión.
de los Estados y se regían por el de- 4. a) Que los insurrectos tengan
recho interno, sobre todo por el ré- un régimen que presenten las
gimen de los estados de excepción. características de un Estado; b)
De las discusiones que se sostu- que las autoridades civiles de
vieron durante las negociaciones de los insurrectos ejerzan poder de
la Convención de Ginebra, se extra- facto sobre la población de una
jeron algunos criterios para determi- fracción determinada del terri-
nar cuándo se está en un conflicto torio nacional; c) que las fuer-
armado no internacional: zas armadas estén a las órdenes
26 POSADA CARBÓ, Eduardo. El lenguaje del conflicto en Colombia, pág. 7.
164
Beligerantes e insurgentes como sujetos de derecho internacional

de una autoridad organizada y la Conferencia Diplomática de 1949,


estén dispuestas a conformar las algunos gobiernos como Estados
leyes y costumbres de la guerra; Unidos, Australia y Canadá, estima-
d) que las autoridades civiles de ron que la aplicación de los conve-
los insurrectos reconozcan que nios en los casos de «guerras civiles»
están obligadas por las disposi- se encontraba supeditada al previo
ciones del Convenio. reconocimiento, por parte del Go-
bierno o de un tercer Estado, del esta-
El Artículo 3 Común guarda tuto de beligerantes a los insurrectos.
silencio sobre las características que A pesar de tales opiniones, y sobre la
debe cumplir una agrupación arma- base de un proyecto presentado por
da para hacerse acreedora a tal cali- la delegación francesa, que luego fue
ficación. En este sentido parece ati- avalado por los gobiernos del Reino
nado afirmar que puede considerar- Unido y de Birmania y por el CICR,
se como parte toda agrupación que finalmente se aprobó un texto según
sostenga un enfrentamiento armado, el cual el reconocimiento de la belige-
bien sea contra otra organización rancia no es una condición sine qua
que comporta similares característi- non para aplicar a las partes en con-
cas o contra las fuerzas armadas o de tienda el conjunto de obligaciones y
policía del Estado. Debe así mismo derechos estipulados en la citada dis-
disponer de cierta organización. La posición convencional29.
organización armada debe perseguir Esto no quiere decir, de ninguna
la consecución de unos objetivos po- manera, que la institución clásica del
líticos y militares más o menos defi- reconocimiento de la beligerancia
nidos27. haya desaparecido con la entrada en
Es usual pensar que la aplicación vigencia del artículo 3 Común a los
de esta disposición internacionaliza el Convenios de Ginebra, si bien este
conflicto o que le reconoce estatus de recurso a diferencia de lo ocurrido
beligerancia a la guerrilla28. Aquí, es a lo largo del siglo XIX, en especial
importante señalar que para que un en el continente americano, junto a
grupo armado sea considerado como la figura del reconocimiento de la in-
parte en los términos del Art. 3 Co- surgencia, no ha sido muy común en
mún no es necesario que previamente la actualidad.
haya sido reconocido como belige- A pesar de esto, con posteriori-
rante por parte del Gobierno Nacio- dad a la entrada en vigor de los Con-
nal o por terceros Estados. venios de Ginebra de 1949, conti-
Al respecto, durante los deba- nuaron figurando algunas alusiones,
tes que tuvieron lugar en el seno de sea en la doctrina o en instrumentos
27 RAMELLI, Alejandro. La Constitución Colombiana y el Derecho Internacional Humanitario, pág. 55.
28 VALENCIA VILLA, Alejandro. Derecho Humanitario para Colombia, pág. 51.
29 RAMELLI ARTEAGA, Alejandro. Ob. cit., pág. 58.
AFESE 63 165
Jaime Bejarano Moreno

internacionales, a la figura del reco- El expresidente colombiano


nocimiento de la beligerancia, prin- Alfonso López Michelsen, en un
cipalmente en el caso de la guerra ci- artículo titulado «Beligerancia res-
vil colombiana, en donde se persiste tringida», publicado en el diario El
el debate acerca del reconocimiento Tiempo de Bogotá el 10 de octubre
de la beligerancia a las organizacio- de 1999, señalaba que únicamente
nes guerrilleras. a través de la declaratoria de belige-
Para los autores que defienden rancia resultaba procedente efectuar
la institución de la beligerancia, las el canje propuesto por la guerrilla,
condiciones que se deben reunir pues esto no era posible con delin-
para la aplicación del Artículo 3 y el cuentes, pero sí con combatientes.
Protocolo II adicional, son básica- Además estaba de acuerdo con el re-
mente las mismas que se requieren conocimiento de la beligerancia, ase-
para que un grupo alzado en armas gurando que las exigencias tradicio-
sea reconocido como fuerza belige- nales para que los alzados en armas
rante. se hicieran acreedores al estatus de
En este sentido, las condiciones beligerancia estaban dadas.
objetivas que deben cumplirse para Por su parte, el colombiano Her-
poner en acción la aplicación del nando Valencia Villa31, entre otros,
Protocolo II constituyen una situa- asevera que los grupos guerrilleros
ción de guerra civil esencialmente han obtenido un reconocimiento sui
comparable a un estado de belige- generis, que denomina beligerancia
rancia bajo el derecho consuetudina- de facto, con derechos limitados por
rio internacional. los actos concluyentes del gobierno
y los hechos políticos de intercambio
La beligerancia en Colombia entre gobierno y guerrilla.
No se puede dejar de anotar que
El tema del reconocimiento de en el informe anual ante la Asamblea
la beligerancia en Colombia cobró Nacional de Venezuela, en enero de
especial importancia a raíz de la ley 2008, Hugo Chávez ya se refirió al
de canje, por medio de la cual se lo- carácter político de la insurgencia,
gró la liberación de los miembros de señalando que «no son ningún cuer-
las fuerzas armadas que se encontra- po terrorista, son verdaderos ejérci-
ban en poder de la guerrilla, a cam- tos que ocupan espacio en Colom-
bio del otorgamiento, por parte del bia, hay que darles reconocimiento,
gobierno nacional, de la libertad de son fuerzas insurgentes que tienen un
algunos insurgentes que estaban pri- proyecto político, un proyecto boli-
sioneros30. variano, que aquí es respetado»32.
30 HERNÁNDEZ. Diana. Ob. cit., pág. 154.
31 VALENCIA, Hernando. La justicia de las armas, pág. 85.
32 Ver: http://edant.clarin.com/diario/2008/01/11/um/m-01582986.htm

166
Beligerantes e insurgentes como sujetos de derecho internacional

Se suele señalar que el gobier- nes y deberes a los grupos armados


no colombiano ha reconocido de involucrados en conflictos arma-
hecho la beligerancia de los grupos dos internos, aun cuando no sean
guerrilleros, pues el reconocimien- parte de los instrumentos de de-
to que han sido objeto los grupos recho internacional humanitario.
guerrilleros colombianos viene por El derecho real de los insurgentes,
lo menos desde 1980 por parte de como resultados de los encuentros
las administraciones de Turbay, Be- y acuerdos que han tenido, ha sido
tancur, Barco, Gaviria y Pastrana, el de negociar directamente con el
quienes los han reconocido como Estado asuntos sobre tregua, canje,
sujetos de negociación política reinserción, humanización del con-
dentro de los procesos de paz que flicto y en general, propuestas para
se desarrollaron. un proceso de paz.
El Estado colombiano se ha En esta singular condición de
valido de instrumentos jurídicos in- las organizaciones insurgentes, de
ternos para afrontar el conflicto ar- negociar con el gobierno de su Es-
mado, pues ha concedido amnistías tado y teniendo como garantes a
e indultos a la guerrilla, en razón de terceros Estados, fundado en el ca-
que el Código Penal califica los de- rácter consuetudinario que ostenta
litos de sedición, rebelión y asona- las normas humanitarias aplicable a
da como políticos. También les ha los conflictos armados, resulta claro
otorgado a la guerrilla un estatus el reconocimiento de la beligerancia
político para negociar, como suce- a las organizaciones insurgentes co-
dió en el gobierno de Andrés Pas- lombianas.
trana en la zona de distensión del
Caguán, y como ocurre ahora con Conclusión
los diálogos de paz con las FARC
y ELN. Este recorrido por la teoría del
Aunque esta referencia es muy reconocimiento de la beligerancia a
general, se afirma los hechos políti- las organizaciones insurgentes, que
cos a través de los cuales el Estado adquieren subjetividad jurídica in-
colombiano, en sus diferentes en- ternacional para efectos de una sa-
cuentros y reuniones con los alzados lida negociada al conflicto, debe ge-
en armas, ha reconocido de hecho la nerar el debate abierto en todos los
condición de insurgentes y beligeran- ámbitos, principalmente los actores
tes a las organizaciones guerrilleras. beligerantes y las víctimas ahora
Esto tiene significación cuan- que participan en negociaciones de
do, de acuerdo con la costumbre paz, tomando en cuenta las expe-
internacional, un futuro acuerdo riencias pasadas y fundándose en la
o tratado puede crear obligacio- fuerza de la razón que está plasma-
AFESE 63 167
Jaime Bejarano Moreno

da en las normas jurídicas de origen HERNÁNDEZ HOYOS, Diana. Lec-


convencional y consuetudinario, ciones de Derecho Internacional
como lo es el Derecho Internacional Humanitario. Ediciones Nueva
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Aunque las negociaciones pue- tá Colombia. Año 2002.
dan resultar difíciles, por los temas MONROY CABRA, Marco. De-
delicados y decisivos como son el recho Internacional Público.
cese bilateral, la dejación de las ar- Quinta edición, Editorial Temis,
mas, la desmovilización de la insur- Bogotá, año 2002.
gencia y los afectados por la guerra, PALLARES BOSSA, Jorge. Derecho
es posible conseguir una salida ne- Internacional Público. Primera
gociada al conflicto, reconociendo el Edición, Editorial Leyes, Bogo-
conflicto armado y dándole un esta- tá Colombia. Año 1996.
tus a la insurgencia. POSADA CARBÓ, Eduardo. El len-
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